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Noticias de yihadismo

19-01-2020 | Fuente: abc.es
Erdogan pide a Europa que sostenga el Gobierno libio de Al Serraj en la Conferencia de Berlín
El líder turco Recep Tayyip Erdogan, en un artículo publicado en la revista alemana «Politico», previene a Europa contra el peligro del Daesh y Al Qaeda, que fueron derrotados en Libia y que resurgirán si se desestabiliza el Gobierno de Al Serraj. «Europa quedará expuesta a toda una nueva serie de amenazas y problemas», advierte, a punto de participar en la Conferencia de Libia que tendrá lugar este domingo en Berlín. El emisario especial de la ONU, Ghassan Salame, sugiere a Erdogan por su parte que dé un paso atrás, asegurando que «toda interferencia extranjera puede tener el efecto de una aspirina en el corto plazo, pero Libia necesita que cese de intervenciones exteriores». Slamame apunta que «ese es precisamente uno de los objetivos de esta conferencia», que desearía «consolidar el alto el fuego con observación, separación y reposicionamiento de las armas pesadas fuera de las zonas urbanas». Aunque no se esperan grandes avances en esta Conferencia, sí se cuenta con un reseteo de la situación libia que al menos evite una mayor escalada bélica. Desde que en 2011 la OTAN contribuyera a la victoria de los heterogéneos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi (1969-2011) y tras fracasar estrepitosamente el plan del por el entonces enviado especial de la ONU, Bernardino León, en 2015, se ha profundizado la brecha entre quienes sufrieron a Gadafi en casa y en el exilio, una división que se corresponde aproximadamente con las tres tradicionales provincias libias: la Tripolitania (oeste), y las Cyrenaica (Este) y Fezzan (sur). En uno de los bandos tenemos al Gobierno sostenido por la ONU y reconocido por la UE, el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA. 2016), que lidera el primer ministro, Fayez al Serraj, y que a duras penas domina la capital, gracias a las distintas milicias islamistas con intereses propias que se reparten la ciudad, y zonas montañosas del noroeste en la frontera con Túnez, apoyada por las Milicias Zintán. También cuenta con el apoyo militar de la ciudad-estado de Misrata, núcleo de poder autónomo a unos 200 kilómetros al este y que cuenta con el respaldo de Turquía. El GNA está financiado por la UE, mantiene los intereses de la multinacional italiana ENI en los yacimientos petroleros del oeste y el puerto de Melitah. Apoyó a EE.UU. en la lucha contra el yihadismo, pero Washington calló y retiró sus tropas cuando volvió a resurgir la guerra carece de legitimidad democrática y su popularidad es escasa en la capital, donde no ha logrado normalizar los servicios como la banca o la electricidad. Enfrentado al GNA y amenazando con conquistar Trípoli, se sitúa el mariscal Jalifa Hafter, tutor del Parlamento exiliado en Tobruk, nacido de las urnas en 2014 y que abandonó la capital después de que el entonces gobierno islamista asentado en Trípoli se negara a reconocer su legitimidad. Hafter fue miembro de la cúpula militar de Al Gadafi desde el golpe de Estado de 1969, dirige el llamado Ejército Nacional Libio (LNA) y es en la actualidad el hombre fuerte del país. Reclutado por la CIA en 1989 y convertido en uno de los principales opositores en el exilio, regresó a través de Egipto en marzo de 2011, escasas semanas después de que estallara la revuelta. En 2014, ya al frente del LNA, lanzó la denominada «Operación Dignidad» cuyo objetivo no declarado era la conquista de todo el país, y en 2017 se hizo con el control de Bengasi y del golfo de Sirte, corazón de la industria petrolera libia. En 2018 conquistó Derna, bastión del yihadismo en el norte de África, las regiones del sur y los yacimientos del oeste, gracias al apoyo logístico, financieros y militar que le proporcionan Egipto, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Rusia, en violación del embargo militar impuesto por la ONU a Libia en 2011. Macron le invitó a París, en contra de la política de la UE, tratando de recuperar la preponderancia francesa en el Mediterráneo y norte de África. Desestabilizar la guerra El pasado abril, las tropas de Hafter llegaron a 10 kilómetros de Trípoli. Según la ONU, más de 280 civiles han sido asesinados y más de 140.000 personas han sido desplazadas en los últimos ocho meses. En noviembre, Al Sarraj firmó un acuerdo con Turquía para recibir de Ankara unidades aéreas, terrestres y navales, además de armas para defenderse. El acuerdo incluye permisos para exploraciones turcas en busca de hidrocarburos en bolsas submarinas libias. Para Erdogan, Libia se convierte así en otro campo de batalla por la supremacía regional contra Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto, todos aliados de Hafter. Las fuerzas militares o paramilitares de Turquía y Rusia pueden verse directamente implicadas sobre el terreno en cualquier momento, como ya sucedió en Siria. La llegada de los rusos, que se suman a los mil mercenarios sudaneses con que cuenta Hafter, estaba desequilibrando ligeramente la guerra a favor del mariscal libio cuando, a principios de diciembre, Erdogan anunció que su país estaba listo para enviar tropas a Libia «si el pueblo libio lo pide», una Fuerza de Reacción Rápida que cubra «responsabilidades militares y policiales en Libia», el establecimiento de una oficina de Cooperación en Defensa y Seguridad «con suficientes expertos y personal», transferencia de material e instrucción militar y compartir información de inteligencia. El 15 de diciembre, Erdogan se reunió con Al Serraj en Estambul y un día antes sus ministros de Exteriores y Defensa se reunieron con el presidente del Gobierno de Unidad en Doha (Qatar), el otro gran aliado militar de Trípoli. Un grupo de expertos que ha trabajado durante varios meses sobre el terreno para la ONU presentó un informe de 379 páginas ante el Consejo de Seguridad en el que asegura que las dos partes en el conflicto han recibido «armas y equipo militar, apoyo técnico y combatientes no libios que no cumplían las sanciones relacionadas con las armas». El informe indica que tanto Emiratos Árabes Unidos y Jordania (aliados del mariscal Hafter) como Turquía violan el embargo de armas impuesto por Naciones Unidas y «suministran armas de forma habitual y a veces flagrante, con poco esfuerzo para ocultar la fuente».
14-01-2020 | Fuente: elpais.com
El yihadismo se hace fuerte en el Sahel
Una cumbre en Francia aborda este lunes el conflicto en Malí, Burkina Faso y Níger, que costó la vida a 4.779 personas en 2019, el peor año desde el comienzo de la crisis en 2012
14-01-2020 | Fuente: elpais.com
Francia y los líderes del G5 del Sahel cierran filas para frenar el yihadismo
En una cumbre en Pau, el presidente Emmanuel Macron y sus homólogos de Malí, Chad, Níger, Burkina Faso y Mauritania reconocen los fracasos recientes de la estrategia actual
13-01-2020 | Fuente: elpais.com
Francia y los líderes del G5 del Sahel cierran filas para frenar el yihadismo
En una cumbre en Pau, el presidente Emmanuel Macron y sus homólogos de Malí, Chad, Níger, Burkina Faso y Mauritania reconocen los fracasos recientes de la estrategia actual
13-01-2020 | Fuente: elpais.com
El yihadismo se hace fuerte en el Sahel
Una cumbre en Francia aborda este lunes el conflicto en Malí, Burkina Faso y Níger, que costó la vida a 4.779 personas en 2019, el peor año desde el comienzo de la crisis en 2012
07-01-2020 | Fuente: elpais.com
?Charlie Hebdo?: El minuto y 49 segundos que cambió Francia
El ataque hace cinco años contra la revista satírica inició una carrera contra el yihadismo que ha dejado más de 250 muertos
07-01-2020 | Fuente: elpais.com
'Charlie Hebdo': El minuto y 49 segundos que cambió Francia
El ataque hace cinco años contra la revista satírica inició una carrera contra el yihadismo que ha dejado más de 250 muertos
06-01-2020 | Fuente: abc.es
Aumenta el islamismo radical en Francia cinco años después del atentado contra «Charlie Hebdo»
Cinco años después de las matanzas islamistas del 7 de enero, contra el semanario satírico « Charlie Hebdo », y el 13 de noviembre de 2015, en la sala de conciertos « Bataclan », que se cobraron más de un centenar de muertos, los servicios de seguridad del Estado de Francia y varios estudios especializados confirman el crecimiento llamativo de un islam francés, salafista, yihadista, terrorista y subversivo. Según fuentes policiales, en Francia viven entre 40.000 y 60.000 musulmanes salafistas. Entre 12.000 y 15.000 de entre ellos serían «particularmente virulentos». En 2004 apenas 5.000 musulmanes franceses eran salafistas. En 2015 unas 120 de las 2.000 mezquitas existentes en Francia predicaban un islam salafista. El salafismo está considerado como una de las variantes más radicales del islam «tradicional». Los especialistas estiman que el islam salafista, yihadista, terrorista y subversivo se propaga en Francia a través de cuatro «variantes»: el salafismo «clásico», el movimiento Tabligh, los Hermanos musulmanes y el yihadismo. Bernard Rougier, especialista emérito en el islam medio oriental y en el islam francés, comenta el proceso en curso de este modo: «Las distintas ?familias? del islamismo radical han terminado imponiéndose en todo Oriente Medio. Comencé a estudiar su influencia en El Cairo. Son ellos los que han transformado buena parte del movimiento palestino que en otro tiempo ?controlaban? Yasser Arafat y la OLP. El islamismo ha transformado el movimiento nacional palestino. Y ha comenzado a conquistar o tomar posiciones hegemónicas en el Islam de Francia. El islamismo está creciendo de manera llamativa entre los musulmanes de Francia». En Francia (67 millones de habitantes) hay entre 5 y 6 millones de musulmanes, el islam es la segunda religión nacional (tras el catolicismo) y la tercera (en número de lugares de culto, tras el protestantismo). Sin embargo, las distintas familias del islam salafista, yihadista, terrorista y subversivo han crecido de manera llamativa en los guetos y suburbios, la banlieue de París y grandes ciudades como Lyon, Marsella, Lille, Burdeos. Bernard Rougier ha dirigido varios estudios y publicado un ensayo de referencia que lleva este título: «Los territorios conquistados por el islamismo». A juicio de Rougier, el islamismo se ha propagado en Francia, durante el último quinquenio, utilizando tácticas que habían funcionado con éxito en Oriente Medio y se han convertido en una amenaza creciente en los «territorios abandonados de la Francia suburbana», comentando: «Los islamistas utilizan varios discursos paralelos y están comenzando una ruptura de fondo con la sociedad francesa. En su retórica se utiliza un antisemitismo larvado, que cuenta con los apoyos directos o indirectos de los multiculturalistas de izquierda y derecha que están facilitando la propagación de un islam radical cuya aspiración última es evitar el nacimiento de un islam liberal e integrador, compatible con los valores de la República y nuestras instituciones. Se trata de un proyecto hegemónico para intentar imponer sus criterios al resto del islam francés». Jóvenes con velo en manifestaciones Por vez primera en la historia de los conflictos sociales, en Francia jóvenes musulmanas con velo han participado activamente en las manifestaciones callejeras de los últimos doce meses, «integradas» en los cortejos de la extrema izquierda multicultural. Durante las manifestaciones contra la reforma del mercado laboral (2018) y durante las recientes protestas contra la reforma del sistema nacional de pensiones, han tenido mucho éxito los «tenderetes» que vendían pinchos morunos («auténticamente» morunos, claro está). Incluso hubo jóvenes musulmanas, con velo, en bastantes manifestaciones de «chalecos amarillos», durante los últimos quince meses. Son las manifestaciones menos problemáticas del crecimiento del islam salafista y yihadista en Francia. Más de 1.500 franceses musulmanes decidieron enrolarse en organizaciones subversivas internacionales (Daesh, Al Qaida) durante el último quinquenio. Las matanzas islamistas que comenzaron el 7 de enero de 2015 «solo» fueron el principio de una «ola» inconclusa y ensangrentada de crímenes. Otros sesenta atentados se han cobrado la vida de 255 franceses en los últimos cuatro años. Bilel Ainine, especialista en la radicalización violenta de los jóvenes musulmanes franceses, comenta: «Algunas formas del salafismo francés tienen comportamientos de sectas, incontrolables. Y los servicios de seguridad son conscientes que muchos imanes predican un islam peligroso». Bernard Rougier añade: «Inevitablemente, el ecosistema islamista, yihadista, alimenta la ?transición? de la ?piedad radical? a la violencia criminal. En los suburbios de París y otras grandes ciudades, como Marsella, el proyecto hegemónico de ese islam radical está ganando terreno contra el resto de las sensibilidades religiosas musulmanas y contra el Estado».
26-12-2019 | Fuente: abc.es
Multitudinario adiós en Argelia al poderoso general Gaid Salah
Cientos de miles de personas despidieron este miércoles al poderoso jefe del Ejército de Argelia y hombre fuerte del país desde el pasado abril, el general Ahmed Gaid Salah , que fue enterrado en Argel con honores de jefe de Estado tras fallecer el pasado lunes de un ataque al corazón a la edad de 79 años. Los funerales arrancaron por la mañana con la llegada del féretro al Palacio del Pueblo, donde un millar de personas le rindieron homenaje en el exterior, ya que sólo se permitió entrar a miembros del Gobierno y la Administración, además de a altos dirigentes militares. Policías, gendarmes, elementos de la brigada de investigaciones BRI y altos cargos del mando militar, todos en uniforme, ocuparon las principales calles por donde pasó el cortejo fúnebre, al que se sumó también en el Palacio el presidente de la República, Abdelmayid Tebune, uno de los hombres más cercanos a Ahmed Gaid Salah. Los oficiales rindieron un último homenaje al fallecido en el ataúd de madera cubierto de la bandera nacional y ramos de flores y expuesto durante cuatro horas en el Palacio del Pueblo antes de ser transportado en un vehículo blindado de transporte de tropas hacia el cementerio de El Alia. Jefe de Estado Mayor durante quince años, Gaid fue enterrado poco después de la oración de Dohr ?después de mediodía? dentro del llamado «cuadrado de los mártires», donde reposan los antiguos jefes de Estado y las grandes figuras de la lucha contra el colonizador francés, informa Efe. «Alah Akbar Gaid Salah» o «Djich Chaâb (ejército y pueblo) hermanos y Gaid Salah con los mártires» fueron los cánticos que repitieron los argelinos este miércoles por un hombre que días atrás fue abucheado por los manifestantes del Hirak, que rechazan el régimen castrense y llevan casi un año reclamando en las calles una transición democrática. Ayer los argelinos acompañaron al fallecido, al que consideran como el «león de Argelia». Como soldado, se sumó al Ejército de Resistencia contra la ocupación francesa a la edad de 17 años y como oficial fue el primero en erradicar el yihadismo y apaciguar su provincia durante el llamado «decenio negro», la cruenta guerra civil que desangró Argelia (1992-2002) y que aún está viva en el recuerdo de una sociedad convulsa. De origen «chawi», como la mayoría de los dirigentes argelinos, Gaid Salah se convirtió en los últimos meses en una figura clave en la crisis que padece el país y marcó el paso político del régimen, sumido en un ejercicio de funambulismo con el que pretende saciar las ansias de cambio de la población sin que nada realmente cambie.
17-12-2019 | Fuente: elpais.com
Una gallega acusada de yihadismo alega que se ?enganchó? a ver contenido radical con el móvil
Lucía Expósito Cao supuestamente quería emular en Santiago el atentado de Barcelona de 2017
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