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Noticias de yihadismo

17-08-2022 | Fuente: abc.es
Francia inicia una nueva etapa de su presencia militar en África, indispensable, desde la óptica nacional, para combatir la expansión del yihadismo terrorista en el corazón del continente africano. El lunes salieron de Mali los últimos soldados de la operación 'Barkhane', que comenzó hace nueve años, prolongación de las operaciones 'Épervier' (Chad, 1986 - 2014) y 'Serval' (Mali, 2013 - 2014). Noticias Relacionadas estandar No Mali pide la retirada «inmediata» de los soldados franceses de su territorio Juan Pedro Quiñonero estandar No Francia elimina a un destacado terrorista de Al Qaida en Mali Tras el golpe de Estado del verano de 2021, las relaciones de Francia con Mali se deterioraron gravemente, coincidiendo con la instalación en el frágil y fragmentado país centro africano, de las milicias privadas Wagner. Emmanuel Macron saludó el heroísmo y ejemplaridad de los 5.000 soldados que han participado en la operación 'Barkhane', insistiendo en el compromiso estratégico francés en el corazón del continente africano: «Francia continuará aportando su ayuda a la estabilidad y la lucha contra el terrorismo en la región de Sahel, el Golfo de Guinea y el Tchad». Esa ayuda, bilateral y multilateral es el primer paso y fundamento de la nueva etapa de la presencia militar francesa, en estrecha cooperación con los países de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO), Benín, Burkina Faso, Nigeria, Níger, Costa de Marfil, Togo, Liberia, Sierra Leona, entre otros. Hace semanas que el presidente francés negoció personalmente los primeros pasos del nuevo despliegue militar francés en África: entre 1.500 y 2.000 soldados estarán estacionados en Níger. Un número todavía impreciso de soldados, en cada país, estarán estacionados en Senegal, Gabón y Djibuti. Francia es, con EE. UU., la primera potencia militar comprometida en las «metamorfosis» estratégicas de África, cuando Rusia y China intentan ocupar posiciones de primer plano. En ese marco, muchos estrategas, franceses, europeos y norteamericanos estiman que África se ha convertido en el primer «vivero» de grupúsculos yihadistas islámicos, «desplazando» relativamente a Oriente Medio. El Grupo de apoyo al islam y los musulmanes (GSIM) es la nebulosa yihadista en el corazón Sahel, la gigantesca zona subsahariana que cruza todo el continente, del Atlántico al Índico. Es una amenaza tentacular para la estabilidad de Mali, Níger y el Tchad, controlando en cierta medida las rutas de la inmigración que conducen al Mediterráneo, a través de Libia y Túnez. El GSIM y otros grupos yihadistas comenzaron hace tiempo su expansión hacia el golfo de Guinea y los países de la CEDEAO. Esa es la primera amenaza que espera contener Francia. Más al norte, Al-Qaida del Magreb Islámico (AQMI), es otra nebulosa yihadista, amenaza permanente para toda la frontera sur del Mediterráneo, hacia donde se dirigen todas las rutas de diversas migraciones y tráfico de seres humanos. De Somalia a Guinea, Costa de Marfil y Senegal, una veintena de bandas islamistas no han dejado de multiplicarse durante los últimos años. Más al norte, Al-Qaida del Magreb Islámico (AQMI), es otra nebulosa yihadista, amenaza permanente para toda la frontera sur del Mediterráneo, hacia donde se dirigen todas las rutas de diversas migraciones y tráfico de seres humanos. De Somalia a Guinea, Costa de Marfil y Senegal, una veintena de bandas islamistas no han dejado de multiplicarse durante los últimos años. Replegándose hacia el oeste, el Golfo de Guinea, y desplegando sus soldados en varios Estados de la región, Francia espera seguir cumpliendo una misión de resistencia contra la inestabilidad regional y la expansión yihadista, acompañadas por las oscuras maniobras de «Wagner», las milicias «privadas» rusas.
16-08-2022 | Fuente: abc.es
Francia inicia una nueva etapa de su presencia militar en África, indispensable, desde la óptica nacional, para combatir la expansión del yihadismo terrorista en el corazón del continente africano. El lunes salieron de Mali los últimos soldados de la operación 'Barkhane', que comenzó hace nueve años, prolongación de las operaciones 'Épervier' (Chad, 1986 - 2014) y 'Serval' (Mali, 2013 - 2014). Noticias Relacionadas estandar No Mali pide la retirada «inmediata» de los soldados franceses de su territorio Juan Pedro Quiñonero estandar No Francia elimina a un destacado terrorista de Al Qaida en Mali Tras el golpe de Estado del verano de 2021, las relaciones de Francia con Mali se deterioraron gravemente, coincidiendo con la instalación en el frágil y fragmentado país centro africano, de las milicias privadas Wagner. Emmanuel Macron saludó el heroísmo y ejemplaridad de los 5.000 soldados que han participado en la operación 'Barkhane', insistiendo en el compromiso estratégico francés en el corazón del continente africano: «Francia continuará aportando su ayuda a la estabilidad y la lucha contra el terrorismo en la región de Sahel, el Golfo de Guinea y el Tchad». Esa ayuda, bilateral y multilateral es el primer paso y fundamento de la nueva etapa de la presencia militar francesa, en estrecha cooperación con los países de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO), Benín, Burkina Faso, Nigeria, Níger, Costa de Marfil, Togo, Liberia, Sierra Leona, entre otros. Hace semanas que el presidente francés negoció personalmente los primeros pasos del nuevo despliegue militar francés en África: entre 1.500 y 2.000 soldados estarán estacionados en Níger. Un número todavía impreciso de soldados, en cada país, estarán estacionados en Senegal, Gabón y Djibuti. Francia es, con EE. UU., la primera potencia militar comprometida en las «metamorfosis» estratégicas de África, cuando Rusia y China intentan ocupar posiciones de primer plano. En ese marco, muchos estrategas, franceses, europeos y norteamericanos estiman que África se ha convertido en el primer «vivero» de grupúsculos yihadistas islámicos, «desplazando» relativamente a Oriente Medio. El Grupo de apoyo al islam y los musulmanes (GSIM) es la nebulosa yihadista en el corazón Sahel, la gigantesca zona subsahariana que cruza todo el continente, del Atlántico al Índico. Es una amenaza tentacular para la estabilidad de Mali, Níger y el Tchad, controlando en cierta medida las rutas de la inmigración que conducen al Mediterráneo, a través de Libia y Túnez. El GSIM y otros grupos yihadistas comenzaron hace tiempo su expansión hacia el golfo de Guinea y los países de la CEDEAO. Esa es la primera amenaza que espera contener Francia. Más al norte, Al-Qaida del Magreb Islámico (AQMI), es otra nebulosa yihadista, amenaza permanente para toda la frontera sur del Mediterráneo, hacia donde se dirigen todas las rutas de diversas migraciones y tráfico de seres humanos. De Somalia a Guinea, Costa de Marfil y Senegal, una veintena de bandas islamistas no han dejado de multiplicarse durante los últimos años. Más al norte, Al-Qaida del Magreb Islámico (AQMI), es otra nebulosa yihadista, amenaza permanente para toda la frontera sur del Mediterráneo, hacia donde se dirigen todas las rutas de diversas migraciones y tráfico de seres humanos. De Somalia a Guinea, Costa de Marfil y Senegal, una veintena de bandas islamistas no han dejado de multiplicarse durante los últimos años. Replegándose hacia el oeste, el Golfo de Guinea, y desplegando sus soldados en varios Estados de la región, Francia espera seguir cumpliendo una misión de resistencia contra la inestabilidad regional y la expansión yihadista, acompañadas por las oscuras maniobras de «Wagner», las milicias «privadas» rusas.
05-08-2022 | Fuente: abc.es
Durante su gira por varios países del África occidental, Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Emmanuel Macron ha insistido y denunciado la gravedad amenazante de la presencia creciente de Rusia en el corazón del continente africano, coincidiendo con la aparición de nuevas rutas del terrorismo islámico, estimando que los nuevos desafíos de la inseguridad militar y alimenticia afectan a toda Europa. A juicio del presidente francés, el futuro de la seguridad militar y alimenticia de Europa pasa, en bastante medida, por la resistencia y lucha contra la instalación de Rusia y China en las antiguas colonias europeas. A su llegada a Camerún, donde sostuvo conversaciones con el presidente Paul Biya, Macron comenzó por denunciar el «expansionismo híbrido» de Rusia en África: « El Kremlin mueve sus peones a varios niveles. La presencia militar, directa, está acompañada de la implantación de las milicias privadas Wagner; al mismo tiempo que las agencias publicitarias rusas difunden noticias falsas, desestabilizantes». Un portavoz oficial del presidente explica los razonamientos del jefe del Estado de este modo: «La agenda diplomática y militar rusa en África no tiene nada que ver con la prosperidad africana. Esa agenda atiza la desestabilización, siempre que puede, agravando fracturas inquietantes. Moscú se impone, sistemáticamente, alimentando la desestabilización permanente». Un modelo 'canónico' de la guerra híbrida rusa, en el corazón del continente africano, es el de Malí, donde, tras un golpe de Estado, los golpistas que tomaron el poder decretaron el fin de la cooperación militar con Francia, sustituida por las milicias privadas rusas controladas por 'empresarios' amigos de Putin. Los servicios de seguridad franceses estiman que la presencia militar rusa puede crecer si los aliados europeos no adoptan políticas más enérgicas en África. Noticia Relacionada crónica estandar No Macron anuncia sangre, sudor y lágrimas para Francia y Europa Juan Pedro Quiñonero El presidente francés concedió la tradicional entrevista durante la celebración del Día de la Bastilla En Benín, Macron ha evocado con mucha prudencia el c áncer nacional y regional del yihadismo : «Francia está dispuesta a incrementar su ayuda directa, en todos los terrenos, cultural, económico, militar, antiterrorista». Retórica elíptica para recordar una gangrena devastadora. Según el ministro de la Defensa de Ghana, Dominic Nitiwul, los quince países miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEEAO) han sufrido 5.300 ataques terroristas , con 16.000 muertos, durante los últimos tres años: más de mil ataques terroristas por año, con un coste devastador en vidas humanas. La presencia militar de Francia en Malí , desplazada parcialmente a Níger, tenía como primer objetivo combatir la propagación del yihadismo islámico. En Benín, Macron ha presentado un «nuevo modelo» de lucha antiterrorista : la lucha tradicional, militar y policial, debe completarse con la cooperación cultural, social y económica. Caldo de cultivo Francia restituyó a Benín, en su día, una legendaria colección de obras de arte robadas durante la colonización. El gesto también tiene una dimensión más profunda: incrementar una cooperación bilateral para intentar recortar la trágica sangría de la juventud atraída por la violencia terrorista. Se trata de una tragedia atroz, que Maryse Quashia, profesora en la Universidad de Togo, analiza de este modo: «Es difícil comprender cómo nacen las bandas terroristas . Pero conocemos sus objetivos y su caldo de cultivo: la pobreza, el paro, la miseria y la corrupción». En Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Macron ha insistido en la 'guinda' que une la inseguridad militar, yihadista, y la inseguridad alimenticia , creciente y alarmante. La guerra de Ucrania también tiene para África un coste trágico en víctimas del hambre por la falta de grano . Desde la óptica macroniana, el desarrollo económico permitiría a algunos países africanos recortar su dependencia alimenticia para convertirse, incluso, en graneros para África y Europa. «Rusia lanzó contra Ucrania una guerra territorial que se pensaba desaparecida de Europa, invadiendo un país libre e independiente. Se comporta como una potencia colonial. África no debe olvidar ese comportamiento», recordó el presidente francés. Durante su gira, ha intentado relanzar la Misión para la Resiliencia Alimenticia y Agrícola (MRAA), la iniciativa europea, durante la presidencia francesa, destinada a combatir la crisis alimenticia mundial. Un futuro cultural común El francés es la quinta lengua más hablada del mundo, la lengua coloquial y cultural de un 4 % de la población mundial , unos 300 millones de hombres. Históricamente, Francia ha intentado «canalizar» esa realidad a través de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF). Entre el 2050 y el 2060, 700 millones de seres humanos tendrán el francés como lengua de cultura . Desde Senghor y Aimé Cesaire, hace décadas, los escritores negros, en lengua francesa, tienen un puesto de honor en la cultura nacional. Las comunidades culturalmente francófonas de la República del Congo (84 millones) y Egipto (99 millones) son ya muy superiores aritméticamente, a los franceses nacidos y criados en Francia (68 millones). El Estado y los grandes inversores nacionales han asumido esa realidad demográfica, desde hace años. Emmanuel Macron «milita» por la integración multicultural de la francofonía, para enriquecer la cultura francesa con aportaciones de distinto origen, africano, las más de las veces. En el corazón de París, en la Bolsa de Comercio, en la colección personal de François Pinault, una de las grandes fortunas nacionales, tienen un puesto excepcional los artistas africanos, a los que se consagra espacios de primer rango. Se trata de un símbolo canónico : una de las grandes fortunas nacionales, con un museo propio, apuesta artística y financieramente por invertir en arte africano.
03-08-2022 | Fuente: abc.es
Estados Unidos ha anunciado este lunes la muerte de Ayman al Zawahiri por ataque de dron en Kabul, que tuvo lugar el pasado domingo. El veterano líder de Al Qaida era uno de los terroristas más buscados por la superpotencia por ser el arquitecto de los atentados del 11 de Septiembre de 2011. Se trata del primer ataque estadounidense conocido dentro de Afganistán desde que las tropas y diplomáticos estadounidenses abandonaran el país en agosto de 2021. Su muerte también genera dudas sobre si Al Zawahiri recibió refugio de los talibanes tras su toma de Kabul en agosto de 2021. Según Washington, los altos mandos talibanes estaban al tanto de la presencia del líder de Al Qaida en la ciudad. Noticia Relacionada estandar Si Al Zawahiri, el erudito cirujano que gobernó la decadencia de Al Qaida tras la muerte de Bin Laden F.J. Calero El egipcio, cofundador de la organización, era una figura más intelectual y estratega que un auténtico líder transformador para sus seguidores Siguiendo este artículo de ' The Washington Post ', estos son los líderes de Al Qaida y Estado Islámico más importantes que han sido abatidos por EE.UU. (ordenados por influencia). Osama bin Laden (2011) Es el asalto más importante de todos y la principal victoria de Barack Obama en su lucha contra el terror. Tuvo lugar el 1 de mayo de 2011 en esa ya mítica imagen en la que el presidente de EE.UU. seguía con su equipo en la 'Situation Room' de la Casa Blanca cómo una unidad de las fuerzas especiales Navy SEAL entraba en el escondrijo del cofundador de Al Qaida en Abbottabad (Pakistán). Para esa operación la CIA había utilizado un dron con el que monitorear el recinto donde se refugiaba Bin Laden . Abu Bakr al Bagdadi (2019) Tras Bin Laden, el autodenominado « califa Ibrahim » del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi, es la segunda figura más conocida en ser abatida por Estados Unidos. En el lustro que sigue a 2014, cuando declaró el inicio del califato en Irak y Siria, Bagdadi adelantó a Zawahiri como líder yihadista más influyente y temido. Su ascenso y caída dieron la razón a la línea Al Qaida, menos obsesionado con el control territorial y con un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con EE.UU. Fue en octubre de 2019 cuando el presidente Donald Trump se cobró su cabeza durante una operación militar en Siria. En aquella noche del 26 de octubre de 2019 fuerzas especiales de EE.UU. en el noroeste de Siria asaltaron el recinto donde se encontraba el líder del ISIS, que huyó hacia un túnel sin salida donde detonó un explosivo para que los estadounidenses no lo cogieran con vida. Abu Musab al Zarqawi (2006) «La chispa se ha encendido aquí en Irak, y su calor se intensificará .. hasta que logre quemar los ejércitos cruzados en Dabiq», profetizó el jordano Abu Musab al Zarqawi , líder de Al Qaida en Irak hasta que murió en un bombardeo estadounidense en 2006. Este batallón, según la retórica yihadista, lo lideraría Barack Obama por estar al frente de una gran coalición internacional. Tras la victoria llegarían la conquista de Constantinopla (hoy Estambul, Turquía) y la derrota final de la versión islámica del Anticristo, llamado Dajjal. El 7 de junio de 2006, las fuerzas estadounidenses mataron en un ataque aéreo a Al Zarqawi, líder de Al Qaida en Irak y antesala de lo que sería el Estado Islámico liderado (su testigo lo recogió Abu Ayyub al-Masri) por Al Bagdadi, quien imitó su hoja de ruta de violencia extrema para imponerse mediante el terror. Abu Ibrahim al Hashimi al Qurashi (2022)   El pasado 3 de febrero, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció la muerte del líder de Estado Islámico, Abú Ibrahim al Hashimi al Quraishi, durante una operación llevada a cabo por las fuerzas especiales estadounidenses en la provincia siria de Idlib. El sucesor de Bagdadi cayó en una operación contraterrorista de las fuerzas especiales de EE.UU. en Siria. La operación tuvo como objetivo una casa de dos pisos en la provincia siria de Idlib, controlada por los rebeldes. Según oficiales estadounidenses, Qurashi detonó una bomba (como su predecesor) matándose tanto él como los familiares con los que se escondía. ? Hamza bin Laden (2019) Hamza bin Laden, hijo del fundador de Al Qaeda, Osama bin Laden y a quien muchos veían como una posible estrella en ascenso en la red terrorista, fue abatido por las fuerzas estadounidenses en una operación antiterrorista en la región de Afganistán y Pakistán anunciada por Trump en septiembre de 2019. Antes incluso de llegar a la treintena, Hamza bin Laden -que guardaba un gran parecido con su padre- se postulaba como la última esperanza de Al Qaida para reunificar el movimiento yihadista global. El paso de niño a hombre curtido por la vieja guardia de Al Qaida lo había convertido en pieza clave de la organización para recuperar el liderazgo del yihadismo global tras la derrota militar del «califato» Maher al Agal (2022) A mediados del pasado mes de julio, Estados Unidos anunció que había matado al líder del grupo Estado Islámico en Siria, Maher al Agal, durante un ataque con drones. En palabras de un portavoz militar estadounidense, esta operación «debilitó considerablemente la capacidad de la organización para preparar, financiar y llevar a cabo operaciones en la región».
03-08-2022 | Fuente: abc.es
Después de una década en la absoluta clandestinidad, oculto en algún lugar en las montañas entre Afganistán y Pakistán, el misil de un dron acabó con la vida de Ayman Al Zawahiri, de 71 años , en una lujosa villa en el centro de Kabul. El líder de Al Qaida (AQ) vivía allí junto a su familia y como huésped de la red Haqqani, la facción talibán encargada de la seguridad en Kabul y también la que fuera responsable de los atentados más sangrientos durante los 20 años de presencia militar estadounidense. Cuando Barack Obama anunció al mundo la muerte de Osama bin Laden tras la operación en la localidad paquistaní de Abbottabad en 2011, no hubo dudas sobre la persona que recogería el testigo del saudí. Todas las miradas apuntaron a un Al Zawahiri mucho menos carismático, pero con galones dentro de la organización debido a su papel de fundador e ideólogo. La 'shura' de Al Qaida Central (órgano de toma decisiones) designó a este médico egipcio que entonces contaba con 60 años y desde entonces su liderazgo ha sido incuestionable. Su mandato ha estado marcado por la irrupción del grupo yihadista Daesh ?Estado Islámico (EI)?, que instauró un 'califato' entre Siria e Irak y eclipsó durante unos años a AQ como amenaza global. Esta irrupción, sin embargo, no ha acabado con el peso ideológico con el que cuenta AQ. Zawahiri ha sido también uno de los impulsores del rediseño de la organización que ya puso en marcha Bin Laden antes de su muerte y que consiste en pasar de ser un aparato centralizado y jerárquico a una red global descentralizada con franquicias como Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) o Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA) o grupos que han jurado su lealtad desde Somalia, Siria o el subcontinente Indio. Una estrategia para globalizar la marca y escapar del férreo marcaje de los aviones no tripulados de Estados Unidos. Con Bin Laden y Al Zawahiri fuera de combate, la organización ha perdido a sus dos figuras más importantes y llega «un punto de inflexión», según Sergio Altuna, investigador del Real Instituto Elcano . Todos los expertos apuntan al egipcio Saif Al Adel como uno de los candidatos a ocupar un puesto que es clave porque «AQ Central no deja de ser la matriz ideológica, la que aporta el significado a la ideología del yihadismo global», recuerda Altuna, quien considera que «posiblemente estemos ante un cambio generacional que demanda parte de la militancia». Noticia Relacionada estandar No Un «misil por el balcón»: así fue el ataque de precisión de la CIA para asesinar Al Zawahiri La ejecución se produjo a las 6 de la mañana, hora local, y se utilizó un vehículo no tripulado Adel, que tiene entre 59 años y 62 años, estaría desde hace años bajo la protección de la república islámica en Teherán, un punto que no juega a su favor de cara a los seguidores de la organización. Charles Lister, experto en terrorismo del Middle East Institute, reflexionó en su canal de Twitter sobre la crisis sucesoria y calificó la posible elección de Adel como «sentencia de muerte» para las aspiraciones de AQ como organización global ya que las franquicias no han ocultado su recelo ante una figura basada en la gran potencia chií de la región, la secta opuesta del islam. Lealtad de las franquicias La sucesión al frente de la organización abre también las puertas a que la persona elegida llegue de alguna de las franquicias regionales. Altuna no piensa que esta vaya a ser la opción elegida ya que «el elemento fundamental que vertebra el movimiento yihadista es su ideología y las principales aportaciones a la misma tras la globalización del fenómeno provienen de la matriz y de los ideólogos directa o indirectamente relacionados con Al Qaida Central, no con sus franquicias». Los talibanes condenaron de forma genérica la operación de Estados Unidos en Kabul, sin mencionar a Al Zawahiri. El sucesor de Bin Laden no dudó en jurar lealtad a Hibatulá Ajunzada cuando este se puso al frente del movimiento talibán en 2016, y habrá que ver qué sucede ahora tras la operación estadounidense que ha revelado lo que era un secreto a voces, que los talibanes siguen dando cobijo a elementos importantes de AQ. El primer ataque de Estados Unidos en Kabul desde la retirada de sus tropas ha acabado con el que era considerado como cerebro de los atentados del 11-S, pero su legado ideológico permanece y el yihadismo global tendrá pronto una nueva cara.
02-08-2022 | Fuente: abc.es
Estados Unidos ha anunciado este lunes la muerte de Ayman al Zawahiri por ataque de dron en Kabul, que tuvo lugar el pasado domingo. El veterano líder de Al Qaida era uno de los terroristas más buscados por la superpotencia por ser el arquitecto de los atentados del 11 de Septiembre de 2011. Se trata del primer ataque estadounidense conocido dentro de Afganistán desde que las tropas y diplomáticos estadounidenses abandonaran el país en agosto de 2021. Su muerte también genera dudas sobre si Al Zawahiri recibió refugio de los talibanes tras su toma de Kabul en agosto de 2021. Según Washington, los altos mandos talibanes estaban al tanto de la presencia del líder de Al Qaida en la ciudad. Noticia Relacionada estandar Si Al Zawahiri, el erudito cirujano que gobernó la decadencia de Al Qaida tras la muerte de Bin Laden F.J. Calero El egipcio, cofundador de la organización, era una figura más intelectual y estratega que un auténtico líder transformador para sus seguidores Siguiendo este artículo de ' The Washington Post ', estos son los líderes de Al Qaida y Estado Islámico más importantes que han sido abatidos por EE.UU. (ordenados por influencia). Osama bin Laden (2011) Es el asalto más importante de todos y la principal victoria de Barack Obama en su lucha contra el terror. Tuvo lugar el 1 de mayo de 2011 en esa ya mítica imagen en la que el presidente de EE.UU. seguía con su equipo en la 'Situation Room' de la Casa Blanca cómo una unidad de las fuerzas especiales Navy SEAL entraba en el escondrijo del cofundador de Al Qaida en Abbottabad (Pakistán). Para esa operación la CIA había utilizado un dron con el que monitorear el recinto donde se refugiaba Bin Laden . Abu Bakr al Bagdadi (2019) Tras Bin Laden, el autodenominado « califa Ibrahim » del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi, es la segunda figura más conocida en ser abatida por Estados Unidos. En el lustro que sigue a 2014, cuando declaró el inicio del califato en Irak y Siria, Bagdadi adelantó a Zawahiri como líder yihadista más influyente y temido. Su ascenso y caída dieron la razón a la línea Al Qaida, menos obsesionado con el control territorial y con un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con EE.UU. Fue en octubre de 2019 cuando el presidente Donald Trump se cobró su cabeza durante una operación militar en Siria. En aquella noche del 26 de octubre de 2019 fuerzas especiales de EE.UU. en el noroeste de Siria asaltaron el recinto donde se encontraba el líder del ISIS, que huyó hacia un túnel sin salida donde detonó un explosivo para que los estadounidenses no lo cogieran con vida. Abu Musab al Zarqawi (2006) «La chispa se ha encendido aquí en Irak, y su calor se intensificará .. hasta que logre quemar los ejércitos cruzados en Dabiq», profetizó el jordano Abu Musab al Zarqawi , líder de Al Qaida en Irak hasta que murió en un bombardeo estadounidense en 2006. Este batallón, según la retórica yihadista, lo lideraría Barack Obama por estar al frente de una gran coalición internacional. Tras la victoria llegarían la conquista de Constantinopla (hoy Estambul, Turquía) y la derrota final de la versión islámica del Anticristo, llamado Dajjal. El 7 de junio de 2006, las fuerzas estadounidenses mataron en un ataque aéreo a Al Zarqawi, líder de Al Qaida en Irak y antesala de lo que sería el Estado Islámico liderado (su testigo lo recogió Abu Ayyub al-Masri) por Al Bagdadi, quien imitó su hoja de ruta de violencia extrema para imponerse mediante el terror. Abu Ibrahim al Hashimi al Qurashi (2022)   El pasado 3 de febrero, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció la muerte del líder de Estado Islámico, Abú Ibrahim al Hashimi al Quraishi, durante una operación llevada a cabo por las fuerzas especiales estadounidenses en la provincia siria de Idlib. El sucesor de Bagdadi cayó en una operación contraterrorista de las fuerzas especiales de EE.UU. en Siria. La operación tuvo como objetivo una casa de dos pisos en la provincia siria de Idlib, controlada por los rebeldes. Según oficiales estadounidenses, Qurashi detonó una bomba (como su predecesor) matándose tanto él como los familiares con los que se escondía. ? Hamza bin Laden (2019) Hamza bin Laden, hijo del fundador de Al Qaeda, Osama bin Laden y a quien muchos veían como una posible estrella en ascenso en la red terrorista, fue abatido por las fuerzas estadounidenses en una operación antiterrorista en la región de Afganistán y Pakistán anunciada por Trump en septiembre de 2019. Antes incluso de llegar a la treintena, Hamza bin Laden -que guardaba un gran parecido con su padre- se postulaba como la última esperanza de Al Qaida para reunificar el movimiento yihadista global. El paso de niño a hombre curtido por la vieja guardia de Al Qaida lo había convertido en pieza clave de la organización para recuperar el liderazgo del yihadismo global tras la derrota militar del «califato» Maher al Agal (2022) A mediados del pasado mes de julio, Estados Unidos anunció que había matado al líder del grupo Estado Islámico en Siria, Maher al Agal, durante un ataque con drones. En palabras de un portavoz militar estadounidense, esta operación «debilitó considerablemente la capacidad de la organización para preparar, financiar y llevar a cabo operaciones en la región».
02-08-2022 | Fuente: abc.es
Durante su gira por varios países del África occidental, Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Emmanuel Macron ha insistido y denunciado la gravedad amenazante de la presencia creciente de Rusia en el corazón del continente africano, coincidiendo con la aparición de nuevas rutas del terrorismo islámico, estimando que los nuevos desafíos de la inseguridad militar y alimenticia afectan a toda Europa. A juicio del presidente francés, el futuro de la seguridad militar y alimenticia de Europa pasa, en bastante medida, por la resistencia y lucha contra la instalación de Rusia y China en las antiguas colonias europeas. A su llegada a Camerún, donde sostuvo conversaciones con el presidente Paul Biya, Macron comenzó por denunciar el «expansionismo híbrido» de Rusia en África: « El Kremlin mueve sus peones a varios niveles. La presencia militar, directa, está acompañada de la implantación de las milicias privadas Wagner; al mismo tiempo que las agencias publicitarias rusas difunden noticias falsas, desestabilizantes». Un portavoz oficial del presidente explica los razonamientos del jefe del Estado de este modo: «La agenda diplomática y militar rusa en África no tiene nada que ver con la prosperidad africana. Esa agenda atiza la desestabilización, siempre que puede, agravando fracturas inquietantes. Moscú se impone, sistemáticamente, alimentando la desestabilización permanente». Un modelo 'canónico' de la guerra híbrida rusa, en el corazón del continente africano, es el de Malí, donde, tras un golpe de Estado, los golpistas que tomaron el poder decretaron el fin de la cooperación militar con Francia, sustituida por las milicias privadas rusas controladas por 'empresarios' amigos de Putin. Los servicios de seguridad franceses estiman que la presencia militar rusa puede crecer si los aliados europeos no adoptan políticas más enérgicas en África. Noticia Relacionada crónica estandar No Macron anuncia sangre, sudor y lágrimas para Francia y Europa Juan Pedro Quiñonero El presidente francés concedió la tradicional entrevista durante la celebración del Día de la Bastilla En Benín, Macron ha evocado con mucha prudencia el c áncer nacional y regional del yihadismo : «Francia está dispuesta a incrementar su ayuda directa, en todos los terrenos, cultural, económico, militar, antiterrorista». Retórica elíptica para recordar una gangrena devastadora. Según el ministro de la Defensa de Ghana, Dominic Nitiwul, los quince países miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEEAO) han sufrido 5.300 ataques terroristas , con 16.000 muertos, durante los últimos tres años: más de mil ataques terroristas por año, con un coste devastador en vidas humanas. La presencia militar de Francia en Malí , desplazada parcialmente a Níger, tenía como primer objetivo combatir la propagación del yihadismo islámico. En Benín, Macron ha presentado un «nuevo modelo» de lucha antiterrorista : la lucha tradicional, militar y policial, debe completarse con la cooperación cultural, social y económica. Caldo de cultivo Francia restituyó a Benín, en su día, una legendaria colección de obras de arte robadas durante la colonización. El gesto también tiene una dimensión más profunda: incrementar una cooperación bilateral para intentar recortar la trágica sangría de la juventud atraída por la violencia terrorista. Se trata de una tragedia atroz, que Maryse Quashia, profesora en la Universidad de Togo, analiza de este modo: «Es difícil comprender cómo nacen las bandas terroristas . Pero conocemos sus objetivos y su caldo de cultivo: la pobreza, el paro, la miseria y la corrupción». En Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Macron ha insistido en la 'guinda' que une la inseguridad militar, yihadista, y la inseguridad alimenticia , creciente y alarmante. La guerra de Ucrania también tiene para África un coste trágico en víctimas del hambre por la falta de grano . Desde la óptica macroniana, el desarrollo económico permitiría a algunos países africanos recortar su dependencia alimenticia para convertirse, incluso, en graneros para África y Europa. «Rusia lanzó contra Ucrania una guerra territorial que se pensaba desaparecida de Europa, invadiendo un país libre e independiente. Se comporta como una potencia colonial. África no debe olvidar ese comportamiento», recordó el presidente francés. Durante su gira, ha intentado relanzar la Misión para la Resiliencia Alimenticia y Agrícola (MRAA), la iniciativa europea, durante la presidencia francesa, destinada a combatir la crisis alimenticia mundial. Un futuro cultural común El francés es la quinta lengua más hablada del mundo, la lengua coloquial y cultural de un 4 % de la población mundial , unos 300 millones de hombres. Históricamente, Francia ha intentado «canalizar» esa realidad a través de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF). Entre el 2050 y el 2060, 700 millones de seres humanos tendrán el francés como lengua de cultura . Desde Senghor y Aimé Cesaire, hace décadas, los escritores negros, en lengua francesa, tienen un puesto de honor en la cultura nacional. Las comunidades culturalmente francófonas de la República del Congo (84 millones) y Egipto (99 millones) son ya muy superiores aritméticamente, a los franceses nacidos y criados en Francia (68 millones). El Estado y los grandes inversores nacionales han asumido esa realidad demográfica, desde hace años. Emmanuel Macron «milita» por la integración multicultural de la francofonía, para enriquecer la cultura francesa con aportaciones de distinto origen, africano, las más de las veces. En el corazón de París, en la Bolsa de Comercio, en la colección personal de François Pinault, una de las grandes fortunas nacionales, tienen un puesto excepcional los artistas africanos, a los que se consagra espacios de primer rango. Se trata de un símbolo canónico : una de las grandes fortunas nacionales, con un museo propio, apuesta artística y financieramente por invertir en arte africano.
01-08-2022 | Fuente: abc.es
Durante su gira por varios países del África occidental, Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Emmanuel Macron ha insistido y denunciado la gravedad amenazante de la presencia creciente de Rusia en el corazón del continente africano, coincidiendo con la aparición de nuevas rutas del terrorismo islámico, estimando que los nuevos desafíos de la inseguridad militar y alimenticia afectan a toda Europa. A juicio del presidente francés, el futuro de la seguridad militar y alimenticia de Europa pasa, en bastante medida, por la resistencia y lucha contra la instalación de Rusia y China en las antiguas colonias europeas. A su llegada a Camerún, donde sostuvo conversaciones con el presidente Paul Biya, Macron comenzó por denunciar el «expansionismo híbrido» de Rusia en África: « El Kremlin mueve sus peones a varios niveles. La presencia militar, directa, está acompañada de la implantación de las milicias privadas Wagner; al mismo tiempo que las agencias publicitarias rusas difunden noticias falsas, desestabilizantes». Un portavoz oficial del presidente explica los razonamientos del jefe del Estado de este modo: «La agenda diplomática y militar rusa en África no tiene nada que ver con la prosperidad africana. Esa agenda atiza la desestabilización, siempre que puede, agravando fracturas inquietantes. Moscú se impone, sistemáticamente, alimentando la desestabilización permanente». Un modelo 'canónico' de la guerra híbrida rusa, en el corazón del continente africano, es el de Malí, donde, tras un golpe de Estado, los golpistas que tomaron el poder decretaron el fin de la cooperación militar con Francia, sustituida por las milicias privadas rusas controladas por 'empresarios' amigos de Putin. Los servicios de seguridad franceses estiman que la presencia militar rusa puede crecer si los aliados europeos no adoptan políticas más enérgicas en África. Noticia Relacionada crónica estandar No Macron anuncia sangre, sudor y lágrimas para Francia y Europa Juan Pedro Quiñonero El presidente francés concedió la tradicional entrevista durante la celebración del Día de la Bastilla En Benín, Macron ha evocado con mucha prudencia el c áncer nacional y regional del yihadismo : «Francia está dispuesta a incrementar su ayuda directa, en todos los terrenos, cultural, económico, militar, antiterrorista». Retórica elíptica para recordar una gangrena devastadora. Según el ministro de la Defensa de Ghana, Dominic Nitiwul, los quince países miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEEAO) han sufrido 5.300 ataques terroristas , con 16.000 muertos, durante los últimos tres años: más de mil ataques terroristas por año, con un coste devastador en vidas humanas. La presencia militar de Francia en Malí , desplazada parcialmente a Níger, tenía como primer objetivo combatir la propagación del yihadismo islámico. En Benín, Macron ha presentado un «nuevo modelo» de lucha antiterrorista : la lucha tradicional, militar y policial, debe completarse con la cooperación cultural, social y económica. Caldo de cultivo Francia restituyó a Benín, en su día, una legendaria colección de obras de arte robadas durante la colonización. El gesto también tiene una dimensión más profunda: incrementar una cooperación bilateral para intentar recortar la trágica sangría de la juventud atraída por la violencia terrorista. Se trata de una tragedia atroz, que Maryse Quashia, profesora en la Universidad de Togo, analiza de este modo: «Es difícil comprender cómo nacen las bandas terroristas . Pero conocemos sus objetivos y su caldo de cultivo: la pobreza, el paro, la miseria y la corrupción». En Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Macron ha insistido en la 'guinda' que une la inseguridad militar, yihadista, y la inseguridad alimenticia , creciente y alarmante. La guerra de Ucrania también tiene para África un coste trágico en víctimas del hambre por la falta de grano . Desde la óptica macroniana, el desarrollo económico permitiría a algunos países africanos recortar su dependencia alimenticia para convertirse, incluso, en graneros para África y Europa. «Rusia lanzó contra Ucrania una guerra territorial que se pensaba desaparecida de Europa, invadiendo un país libre e independiente. Se comporta como una potencia colonial. África no debe olvidar ese comportamiento», recordó el presidente francés. Durante su gira, ha intentado relanzar la Misión para la Resiliencia Alimenticia y Agrícola (MRAA), la iniciativa europea, durante la presidencia francesa, destinada a combatir la crisis alimenticia mundial. Un futuro cultural común El francés es la quinta lengua más hablada del mundo, la lengua coloquial y cultural de un 4 % de la población mundial , unos 300 millones de hombres. Históricamente, Francia ha intentado «canalizar» esa realidad a través de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF). Entre el 2050 y el 2060, 700 millones de seres humanos tendrán el francés como lengua de cultura . Desde Senghor y Aimé Cesaire, hace décadas, los escritores negros, en lengua francesa, tienen un puesto de honor en la cultura nacional. Las comunidades culturalmente francófonas de la República del Congo (84 millones) y Egipto (99 millones) son ya muy superiores aritméticamente, a los franceses nacidos y criados en Francia (68 millones). El Estado y los grandes inversores nacionales han asumido esa realidad demográfica, desde hace años. Emmanuel Macron «milita» por la integración multicultural de la francofonía, para enriquecer la cultura francesa con aportaciones de distinto origen, africano, las más de las veces. En el corazón de París, en la Bolsa de Comercio, en la colección personal de François Pinault, una de las grandes fortunas nacionales, tienen un puesto excepcional los artistas africanos, a los que se consagra espacios de primer rango. Se trata de un símbolo canónico : una de las grandes fortunas nacionales, con un museo propio, apuesta artística y financieramente por invertir en arte africano.
28-07-2022 | Fuente: abc.es
Durante su gira por varios países del África occidental, Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Emmanuel Macron ha insistido y denunciado la gravedad amenazante de la presencia creciente de Rusia en el corazón del continente africano, coincidiendo con la aparición de nuevas rutas del terrorismo islámico, estimando que los nuevos desafíos de la inseguridad militar y alimenticia afectan a toda Europa. A juicio del presidente francés, el futuro de la seguridad militar y alimenticia de Europa pasa, en bastante medida, por la resistencia y lucha contra la instalación de Rusia y China en las antiguas colonias europeas. A su llegada a Camerún, donde sostuvo conversaciones con el presidente Paul Biya, Macron comenzó por denunciar el «expansionismo híbrido» de Rusia en África: « El Kremlin mueve sus peones a varios niveles. La presencia militar, directa, está acompañada de la implantación de las milicias privadas Wagner; al mismo tiempo que las agencias publicitarias rusas difunden noticias falsas, desestabilizantes». Un portavoz oficial del presidente explica los razonamientos del jefe del Estado de este modo: «La agenda diplomática y militar rusa en África no tiene nada que ver con la prosperidad africana. Esa agenda atiza la desestabilización, siempre que puede, agravando fracturas inquietantes. Moscú se impone, sistemáticamente, alimentando la desestabilización permanente». Un modelo 'canónico' de la guerra híbrida rusa, en el corazón del continente africano, es el de Malí, donde, tras un golpe de Estado, los golpistas que tomaron el poder decretaron el fin de la cooperación militar con Francia, sustituida por las milicias privadas rusas controladas por 'empresarios' amigos de Putin. Los servicios de seguridad franceses estiman que la presencia militar rusa puede crecer si los aliados europeos no adoptan políticas más enérgicas en África. Noticia Relacionada crónica estandar No Macron anuncia sangre, sudor y lágrimas para Francia y Europa Juan Pedro Quiñonero El presidente francés concedió la tradicional entrevista durante la celebración del Día de la Bastilla En Benín, Macron ha evocado con mucha prudencia el c áncer nacional y regional del yihadismo : «Francia está dispuesta a incrementar su ayuda directa, en todos los terrenos, cultural, económico, militar, antiterrorista». Retórica elíptica para recordar una gangrena devastadora. Según el ministro de la Defensa de Ghana, Dominic Nitiwul, los quince países miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEEAO) han sufrido 5.300 ataques terroristas , con 16.000 muertos, durante los últimos tres años: más de mil ataques terroristas por año, con un coste devastador en vidas humanas. La presencia militar de Francia en Malí , desplazada parcialmente a Níger, tenía como primer objetivo combatir la propagación del yihadismo islámico. En Benín, Macron ha presentado un «nuevo modelo» de lucha antiterrorista : la lucha tradicional, militar y policial, debe completarse con la cooperación cultural, social y económica. Caldo de cultivo Francia restituyó a Benín, en su día, una legendaria colección de obras de arte robadas durante la colonización. El gesto también tiene una dimensión más profunda: incrementar una cooperación bilateral para intentar recortar la trágica sangría de la juventud atraída por la violencia terrorista. Se trata de una tragedia atroz, que Maryse Quashia, profesora en la Universidad de Togo, analiza de este modo: «Es difícil comprender cómo nacen las bandas terroristas . Pero conocemos sus objetivos y su caldo de cultivo: la pobreza, el paro, la miseria y la corrupción». En Camerún, Benín y Guinea-Bisáu, Macron ha insistido en la 'guinda' que une la inseguridad militar, yihadista, y la inseguridad alimenticia , creciente y alarmante. La guerra de Ucrania también tiene para África un coste trágico en víctimas del hambre por la falta de grano . Desde la óptica macroniana, el desarrollo económico permitiría a algunos países africanos recortar su dependencia alimenticia para convertirse, incluso, en graneros para África y Europa. «Rusia lanzó contra Ucrania una guerra territorial que se pensaba desaparecida de Europa, invadiendo un país libre e independiente. Se comporta como una potencia colonial. África no debe olvidar ese comportamiento», recordó el presidente francés. Durante su gira, ha intentado relanzar la Misión para la Resiliencia Alimenticia y Agrícola (MRAA), la iniciativa europea, durante la presidencia francesa, destinada a combatir la crisis alimenticia mundial. Un futuro cultural común El francés es la quinta lengua más hablada del mundo, la lengua coloquial y cultural de un 4 % de la población mundial , unos 300 millones de hombres. Históricamente, Francia ha intentado «canalizar» esa realidad a través de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF). Entre el 2050 y el 2060, 700 millones de seres humanos tendrán el francés como lengua de cultura . Desde Senghor y Aimé Cesaire, hace décadas, los escritores negros, en lengua francesa, tienen un puesto de honor en la cultura nacional. Las comunidades culturalmente francófonas de la República del Congo (84 millones) y Egipto (99 millones) son ya muy superiores aritméticamente, a los franceses nacidos y criados en Francia (68 millones). El Estado y los grandes inversores nacionales han asumido esa realidad demográfica, desde hace años. Emmanuel Macron «milita» por la integración multicultural de la francofonía, para enriquecer la cultura francesa con aportaciones de distinto origen, africano, las más de las veces. En el corazón de París, en la Bolsa de Comercio, en la colección personal de François Pinault, una de las grandes fortunas nacionales, tienen un puesto excepcional los artistas africanos, a los que se consagra espacios de primer rango. Se trata de un símbolo canónico : una de las grandes fortunas nacionales, con un museo propio, apuesta artística y financieramente por invertir en arte africano.
19-07-2022 | Fuente: abc.es
Durante ocho años, Mali fue el centro logístico y operacional de esa presencia, donde estuvieron estacionados unos 5.000 soldados franceses , durante muchos años. A partir de finales de agosto, la mitad de ese destacamento se trasladará definitivamente a Niger y otros países de la gigantesca zona desértica subsahariana de Sahel. La retirada francesa de Mali coincide con la instalación en ese frágil Estado de las milicias rusas de la empresa privada Wager, cuyo primer accionista es un amigo personal de Vladimir Putin. Sustituyendo a las operaciones 'Épervier' (Chad, 1986 - 2014) y Serval (Mali, 2013 - 2014), la operación 'Barkhane' ha orquestado, desde agosto de 2014, la lucha francesa, esencialmente, y europea, relativamente, contra las bandas yihadistas en los países del oeste de Sahel, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger y Chad (G5 africano), víctimas de una inestabilidad crónica y una pobreza inquietante, «tierra de cultivo» de las propagandas e infiltración islamistas. Tras varios años de tensiones bilaterales Mali pidió a Francia, en 2021, la retirada completa de su presencia militar, dejando la seguridad e inseguridad nacional en manos de las milicias de Wager y una tímida presencia de la Misión Militar de la UE en Mali, responsable del rompecabezas de la «formación» del ejército maliense, de una fragilidad que facilita las tareas subversivas de las bandas islamistas, atizando una inseguridad crónica. Entre mil y dos mil quinientos soldados Durante los últimos doce meses, Emmanuel Macron ha negociado con Níger y otros países de Sahel y el África occidental el nuevo despliegue militar francés . Entre mil y dos mil quinientos soldados tendrán Niger como base operacional. Varios centenares de soldados franceses estarán estacionados con Senegal, Gabon y Djibuti. Macron negoció personalmente con Mohamed Bazoum, presidente de Níger, las características de la nueva cooperación militar, bilateral y regional . Sébastien Lecornu y Catherine Colonna, ministros de la Defensa y Asuntos Exteriores, han negociado puntos concretos de la nueva presencia militar francesa en Sahel y toda el África occidental. Presencia militar relativamente «solitaria» , consagrada esencialmente a la lucha contra el yihadismo terrorista islámico. En la Misión Militar de la UE en Mali y el Sahel participan unos 700 soldados de 23 Estados miembros de la Unión y otros 3 Estados que aspiran a su ingreso, ejerciendo tareas de formación de los ejércitos locales. Modestísima presencia colectiva, europea, Desde la óptica francesa, la Misión militar de la UE es «positiva» pero roza lo «simbólico» en materia de lucha contra el yihadismo. Emmanuel Macron estima que, a su modo de ver, el Sahel occidental es un «vientre fofo» y amenazante para la seguridad del norte de África y la Europa mediterránea. En esa zona operan varias organizaciones terroristas islámicas, como el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (GAIM), una coalición afín a Al Qaeda, el Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS), el Estado Islámico en África Occidental (EIAO) y Boko Haram. Se trata de organizaciones ultra radicales , enfrentadas entre ellas, pero bien implantadas en todos los países del G5 africano. Esas bandas, grupúsculos y organizaciones trashumantes, yihadistas, sostienen muy buenas relaciones, frecuentes, con las bandas que organizan la inmigración ilegal hacia Europa, a través de distintas rutas terrestres y marítimas. La operación 'Barkhane' fue concebida, hace ocho años, para combatir esa amenaza, potencial e inmediata. Rotas las relaciones militares entre Francia y Malí , Níger será, a partir de ahora, la nueva base operacional de esa lucha siempre amenazante.
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