Infortelecom

Noticias de xenofobia

24-05-2018 | Fuente: abc.es
Cuando Luigi Di Maio, el líder sin oficio ni beneficio del Movimiento 5 Estrellas, desveló la opción para encabezar el nuevo gobierno de Italia acordado con la Liga Norte lo hizo en los siguientes términos: «El nombre que le hemos dado al presidente de la República es el nombre de Giuseppe Conte». Un profesor de Derecho de 54 años y mucho fondo de armario que Di Maio describió como «un profesional del más alto nivel». El previsible escrutinio al que ha sido sometido el currículo de Giuseppe Conte ha demostrado que tiene más agujeros que un queso suizo. Su trayectoria, especialmente en lo referente a estudios de postgrado, está algo más que embellecida. Ya que contiene casi más trolas que verdades, lo cual no le ha descalificado para recibir formalmente el encargo de formar gobierno y convertirse en el «abogado defensor del pueblo italiano». Sin base política ni experiencia de gobierno, la mayor cualificación de Giuseppe Conte parece ser su voluntad de implementar la delirante agenda acordada por el populismo anti-sistema respaldado en las urnas hace dos meses por un 50 por ciento de los votantes italianos. Un preocupante desembarco en el núcleo político del Viejo Continente aliñado con xenofobia, nacionalismo, guerra al multilateralismo de la Unión Europea y muchísima comprensión hacia las «cositas» del presidente ruso Vladimir Putin. Al quedarse con el currículo al aire, Giuseppe Conte ilustra esa paradoja política de aparentar una formación sólida pero con un profundo desprecio a lo académico. Problema compartido por otras democracias occidentales donde es posible hacer carrera en la política a partir de muy limitados méritos disimulados con la obsesión por alardear de títulos, cualificaciones y estudios de un carácter más bien inventado. Sin olvidar la connivencia de partidos políticos convertidos en agencias de colocación para personajes con tanta ambición como mediocridad. Esta calaña de «movers and shakers», por supuesto, no respeta ni la universidad, ni la academia, ni la inteligencia, ni el conocimiento. En última instancia, son catedráticos y doctores en medrar mientras se pitorrean de todos aquellos que han invertido el tiempo, el estudio y esfuerzo requeridos para formarse.
22-05-2018 | Fuente: elmundo.es
La xenofobia de Quim Torra desenmascara el 'procés' de Cataluña en la Unión Europea
La diplomacia española comprueba que los textos del 'president' empiezan a cambiar la visión en Bruselas. 
22-05-2018 | Fuente: elmundo.es
La xenofobia de Torra desenmascara el 'procés' en la Unión Europea
La diplomacia española comprueba que los textos del 'president' empiezan a cambiar la visión en Bruselas. 
18-05-2018 | Fuente: elpais.com
Sánchez ve a Torra como ?el Le Pen de la política española?
El líder del PSOE considera que el nuevo presidente catalán se erige como la primera representación política de la xenofobia y el racismo en España
17-05-2018 | Fuente: abc.es
El populismo que ronda y cuestiona a las democracias occidentales no solamente ilustra la desafección hasta niveles tóxicos generada por líderes y partidos que durante décadas han tenido como dañina prioridad el beneficiarse a sí mismos. Además de estas frustraciones más que justificadas, el actual ciclo político tiene bastante de ajuste de cuentas contra los abusos de ese status quo o un business as usual tan antipáticos. Con suficientes votos en las urnas como para generar mandatos de ajuste de cuentas, mucho más encaminados a destruir que a construir. Hace más de dos meses, la siempre entretenida y defraudada Italia se sumó a esa vendetta en las urnas. Y ahora se enfrenta a lo que pasa cuando la mitad de su electorado decide votar anti-sistema. Ya sea «el sálvese quién pueda» de la Liga Norte. O el «ahora se van a enterar» del M5 E. Lo cierto es que las fuerzas «anti» pueden terminar por entenderse a partir del deseo compartido de acabar con el establishment. El filtrado borrador de un acuerdo de gobierno en Italia, facilitado por la retirada de Berlusconi y la amenaza de otro gobierno de tecnócratas, no tiene desperdicio. Se cuestiona el euro, los tratados de la UE y el Pacto de Estabilidad. Por pedir que no quede: mucha xenofobia, mucho soberanismo y que el Banco Central Europeo cancele 250.000 millones de la elefantiásica deuda pública italiana. Y ya puestos, porqué no darle un cheque en blanco a Putin abandonando cualquier pretensión de sancionar los «pecadillos» de Rusia. Dos prestigiosos think-tanks de Estados Unidos -American Enterprise Institute y Center for American Progress- nos han recordado este mes que el populismo de partidos de la extrema derecha o la extrema izquierda dirigido contra las instituciones europeas no es precisamente algo nuevo. La novedad es que esos partidos están logrando avanzar desde los márgenes del paisaje político de Europa hasta su núcleo, aprovechando los cada vez más borrosos recuerdos de lo que fue el colapso y tragedia de la Segunda Guerra Mundial y el comunismo soviético.
16-05-2018 | Fuente: abc.es
El partido populista «incendia» el Bundestag con su xenofobia
Desde la fundación de la República Federal, no se había escuchado una palabra más alta que otra en el Parlamento alemán y nunca se había perdido la corrección política, tan a menudo denostada pero echada de menos en cuanto sale por la puerta, como ocurrió ayer, cuando el debate presupuestario derivó en bronca y abucheos. El partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD) se servía del debate sobre los presupuestos generales de 2018 para saltar al abordaje de la última legislatura de Angela Merkel y dibujar un escenario en el que «los inmigrantes están destrozando nuestra economía y nuestro sistema de bienestar». Estas palabras eran pronunciadas en sede parlamentaria por la presidenta del grupo AfD, Alice Weidel, que ha dicho también que «burkas, chicas con velo, navajeros alimentados por el Estado, no asegurarán nuestra prosperidad, nuestro crecimiento económico». Su tono y expresiones como «extranjeros buenos para nada» causaron airadas protestas y abucheos. El presidente del Bundestag, el cristianodemócrata (CDU) Wolfgang Schäuble, llamó la atención a Weidel, pero ella no estaba dispuesta a abandonar la tribuna sin hablar de Europa. «Están ustedes sacando dinero de este presupuesto para transferirlo a Bruselas, un agujero que después del Brexit será todavía mayor. Dinero a la UE, a la misma UE que ha sido necesario rescatar, de forma que ¡ahora somos tan inteligentes que pagamos nosotros nuestras propias exportaciones!.. Y todavía he escuchado incluso alabanzas a los planes de Emmanuel Macron, sin respuesta a esa gigantesca transferencia de riqueza alemana a Europa, sin respuesta a esa propuesta de un ministro de Finanzas europeo, con alegría transfieren a París y a Bruselas las decisiones que deberían ser tomadas por este parlamento? permiten una irresponsable política del BCE a costa de los ahorradores y los contribuyentes? y aunque no son capaces de proteger siquiera a los alemanes, dejan entrar a millones a los que hemos de alimentar», acusaba, para terminar su intervención con la frase «este país está gobernado por idiotas». Inmediatamente después de Weidel, subía a la tarima de oradores la canciller Merkel, que inició su discurso con un «Buenos días», como si la intervención anterior no hubiese existido, para seguir destacando las buenas cifras de la economía alemana, con el paro más bajo desde la reunificación y una vez más con un presupuesto equilibrado como expresión de una disciplina fiscal que permitirá que el año próximo la deuda alemana esté por debajo del 60 % del PIB. Merkel abordó también el tema de la inmigración, hablando de la necesidad de fortalecer Frontex y la defensa de las fronteras europeas, para deslizarse después por derroteros internacionales. «Casi todos analfabetos» Pero el siguiente turno de palabra correspondió al copresidente de AfD, Alexander Gauland, que volvió a la carga. «Este país es una maravilla», ironizaba, «hay 83 millones de habitantes y, si restamos a los funcionarios, policías, médicos? el número real de contribuyentes queda reducido a 15 millones, son ellos los que tienen que sostener este circo». «Y ahora llegan los refugiados? entre los 200.000 que han entrado ya este año no hay apenas personas competentes, sino que son casi todos analfabetos». AfD no aportó propuestas presupuestarias para 2018, sino que centró su discurso en los últimos meses de 2015, el momento de mayor entrada de refugiados a Alemania, y en lo que ellos denominan «la ruina de Europa». «Alemania no es un país rico, sino productivo», analizaba Gauland, «toda la fortuna de Alemania es solamente tres veces el PIB anual? si la alimentación de los inmigrantes nos cuesta el doble que el Ministerio de Investigación y Desarrollo, es fácil calcular que la capacidad productiva del país va a reducirse rápidamente». «Aquí se ha dicho que el islam forma parte de Alemania. Yo digo que la violencia, las violaciones y los ajustes de cuentas forman parte de Alemania. La policía recomienda a las alemanas que no salgan a correr solas, pronto no podremos ir a un mercado navideño o a un concierto? esa es la política de la CDU en el Bundestag», dijo Gauland.
03-03-2018 | Fuente: elpais.com
Salvini: la máquina del miedo
Matteo Salvini reflotó un partido secesionista en ruinas y lo convirtió en un artefacto ganador transformando el desprecio hacia el sur de Italia en xenofobia y recelo a Europa
26-02-2018 | Fuente: abc.es
Berlusconi confía en ganar con la alianza de los ultras
Sin nuevas ideas, con muchas promesas imposibles de cumplir y sin un serio debate sobre el futuro del país, Italia afronta con cierto hastío y cansancio la última semana de campaña electoral, con un escenario abierto a cualquier posibilidad de gobierno. Ha sido, además, una campaña aburrida, en la que no hubo ni un solo debate en televisión entre los candidatos. El resultado del voto del próximo domingo es el más incierto de la historia reciente de Italia. Lo único seguro es que el viento, como en el resto de Europa, sopla a favor de la derecha. Mientras la izquierda podría sufrir una derrota histórica, y el populista M5E se convertiría en el primer partido (28%), Silvio Berlusconi, el líder de Forza Italia, se siente ya vencedor al frente de una coalición con las formaciones ultras. Aunque no se presenta como candidato a primer ministro, porque está inhabilitado hasta 2019, al haber sido condenado por fraude fiscal. La resurrección del ex Cavaliere es uno de los hechos más sorprendentes de esta campaña. Muchas veces lo dieron por muerto políticamente, pero como el Ave Fénix ha renacido de sus cenizas: Tras el «bunga bunga» que hundió su imagen, Berlusconi, a sus 81 años, ahora es considerado por muchos el «abuelo» de la patria. Una lotería «Estas elecciones son una lotería. Ha ocurrido así en otras ocasiones, pero nunca como ahora. Los resultados posibles, si creemos en los sondeos, van desde una mayoría estrecha para el centro-derecha hasta el caos», afirma el profesor de Sistema Político Italiano Roberto D? Alimonte. Nadie descarta hoy que el 4 de marzo salga de las urnas una mayoría parlamentaria de la derecha. Para ello necesita alcanzar el 40% de los votos. Pero las encuestas dan un 16,4%a Forza Italia, un 13,5%a la Liga Norte de Matteo Salvini, y un 5% a la más radical Hermanos de Italia. En total, en torno al 36%. Pero la ley electoral, con un sistema proporcional, favorece a la coalición de derechas y, según el estudio realizado por el profesor de Ciencias Políticas Salvatore Basallo, la victoria la tendría ya en el bolsillo en el Senado, en tanto en la Cámara de diputados le faltaría media decena de diputados para la mayoría absoluta. Aunque Italia tradicionalmente es un país de derechas y ahora el viento sopla a favor claramente de esta tendencia, los italianos no sienten especial nostalgia por Berlusconi. En la valoración política personal, el ex Cavaliere, con un 28% de apoyos, es superado por sus principales rivales: Paolo Gentiloni, Luigi di Maio, Emma Bonino, Matteo Salvini y Matteo Renzi. Dueño de tres canales de televisión, Berlusconi se ve favorecido por una gran campaña mediática. Los italianos, además, suelen olvidar y perdonar ciertos escándalos. El ex primer ministro se ha presentado en campaña con su radiante sonrisa, como si el tiempo se hubiera detenido hace veinte años. Es más, apareció en el programa «Porta a Porta» de la televisión pública RAI para firmar un «acuerdo con el pueblo italiano», como en 2011, por el que promete crear cientos de miles de puestos de trabajo. Pero esta vez había una aparente «diferencia»: «Ahora estoy más joven y tengo más pelo que en 2011». Un milagro gracias a los transplantes que se ha realizado. Contra el eterno retorno de Berlusconi se ha alzado con un durísimo editorial el diario «La Repubblica», de centro izquierda: «Se ha sepultado la memoria de los daños causados por las leyes hechas a su medida de Berlusconi y se ha olvidado el estado de las cuentas y de la salud económica del país». Se detestan El problema que se le presenta a Berlusconi y a la derecha es que no es una auténtica coalición, porque sus principales líderes se detestan y hay diferencias de calado en sus programas: Matteo Salvini es aliado de la ultra Marine Le Pen; Berlusconi se siente cercano a la moderada Angela Merkel y cuenta con el apoyo de Bruselas, que le ve como un mal menor y una barrera para frenar el populismo y la xenofobia de la Liga Norte. Si obtiene la mayoría, Berlusconi querrá imponer a su candidato a primer ministro ?sus preferencias se inclinan por Antonio Tajani, presidente del Parlamento europeo?. Pero si la derecha no logra una mayoría suficiente para gobernar podría disolverse, y Berlusconi y Salvini buscarían otros aliados en otras formaciones.
09-02-2018 | Fuente: abc.es
La justicia francesa impone a Marine Le Pen la vuelta de su padre al Frente Nacional
Marine Le Pen se verá obligada judicialmente a reintegrar a su padre como presidente de honor del Frente Nacional (FN, extrema derecha), del que fue expulsado el mes de agosto de 2015, según varias fuentes oficiosas. Harta de sus provocaciones racistas y anti semitas, Marine Le Pen y su «guardia pretoriana» decidieron expulsar a Jean-Marine Le Pen del FN, donde «solo» ocupaba la presidencia de honor. Se trataba de intentar romper el «cordón umbilical» entre el racismo y la xenofobia del partido «tradicional» y el «nuevo FN» liderado por Marine. Jean-Marine Le Pen decidió responder a su hija por la vía judicial, presentando una queja ante el Tribunal de Versalles, que, dos años y medio más tarde, habría decidido dar la razón al presidente fundador del FN. Si la sentencia se confirmase y Marine Le Pen no presentase un recurso, la presidenta del partido de extrema derecha se vería obligada a aceptar la «reintegración» de su propio padre en las instancias de su propio partido. Jean-Marine Le Pen fundó el FN en 1972. Y, desde entonces, ha sido un partido profundamente perturbador de la vida política francesa. Cuando Marine Le Pen decidió «recentrar» el partido fundado por su padre, el patriarca tomó tal decisión como una provocación familiar y política. Comenzó entonces una guerra sorda entre los Le Pen, acosados, al mismo tiempo, por varios escándalos de financiación ilegal, uso y abuso de fondos públicos europeos. Dando la razón a Jean-Marie Le Pen, contra su hija, el Tribunal de Versalles reabre unos enfrentamientos esperpénticos en el terreno familiar y suicida en el terreno político.
1
...