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Noticias de trama rusa

11-07-2020 | Fuente: abc.es
Trump conmuta la pena de prisión de su amigo y exasesor Roger Stone
Los críticos de Donald Trump dicen que el presidente de EE.UU. es inconsistente e impredecible. Trump ha demostrado que es consistente y predecible al menos en una cosa: valora la lealtad. La Casa Blanca anunció la conmutación de la pena de prisión de su amigo, confidente y muñidor en la sombra Roger Stone. Stone, un veterano consultor político de candidatos republicano conocido por manejarse mejor que nadie en el barro de las campañas, fue declarado culpable de siete delitos relacionados con mentir al Congreso y amenazar a un testigo en noviembre del año pasado. Su causa fue una de las derivadas de la investigación del fiscal especial Robert Mueller, encargado de la trama de coordinación entre la campaña de Trump y Rusia. Stone fue investigado en relación con las filtraciones hechas por WikiLeaks durante la campaña para perjudicar a la candidata demócrata, Hillary Clinton. Un jurado le declaró culpable por unanimidad y le impuso una sentencia de tres años y cuatro meses de cárcel. Otros líderes de la campaña de Trump también fueron procesados a raíz de la investigación de la trama rusa y acabaron con condenas o reconocimiento de culpabilidad. Entre otros, el que fuera el presidente de campaña, Paul Manafort; su abogado personal, Michael Cohen, o su primer asesor de seguridad nacional, Michael Flynn. La trama rusa acabó sin consecuencias legales para Trump, lo que cimentó su idea de que era un «engaño». Ahora, la conmuta le sirve al presidente para sacar de la cárcel a un amigo y para desacreditar una vez más a la investigación de Mueller, que marcó buena parte de sus dos primeros años en la Casa Blanca. «Roger Stone es una víctima del engaño ruso que la izquierda y sus aliados en los medios perpetuaron durante años en un intento de minar la presidencia de Trump»; dice el comunicado de la Casa Blanca que anunció la conmuta y acusa a Mueller de utilizar «acusaciones procesales» para ir contra pesos pesados de su campaña y «construir una falsa impresión de criminalidad». También asegura que la presidenta del jurado era una activista anti-Trump. Lealtad y recompensa Lo que más evidencia la conmuta, sin embargo, es el ciclo de lealtad y recompensa. Stone mintió en el Congreso para no dar información embarazosa sobre Trump. El presidente aseguró que su exasesor tenía «agallas» y que era «muy valiente» por no testificar contra él o aceptar un acuerdo de culpa y colaboración con la Fiscalía, como hicieron otros. Ahora le recompensa librándole de la cárcel, pocos días antes de que Stone tuviera que ingresar en prisión, después de que el juez le concediera permiso por la pandemia de Covid-19. Los demócratas han salido en bloque contra la permuta, acusándole de abuso flagrante de poder. Los republicanos, en su mayoría, callaron. La única voz discordante fue la del senador Mitt Romney, una de las pocas voces críticas contra el presidente en su partido: «Corrupción histórica y sin precendentes», escribió en Twitter.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
Las maniobras de Rusia contra EE.UU. en Afganistán ponen en guardia a Trump
Desde el momento en que puso el pie en la Casa Blanca, la larga sombra de Rusia persigue al presidente Donald Trump, vaya adonde vaya, y haga lo que haga. En esta ocasión, por unas supuestas recompensas que el Kremlin ofreció a la guerrilla Talibán para que matara a soldados estadounidenses en Afganistán mientras Washington buscaba a la desesperada un acuerdo de paz que permitiera la retirada definitiva de sus tropas en aquel país centroasiático, tras dos décadas de guerra. El problema no está en si esas recompensas fueron ofrecidas, sino en cuándo fue informado Trump de ellas, si es que lo fue. Unos informes de inteligencia sobre esas recompensas a los islamistas afganos han sido filtrados en los pasados días a varios medios norteamericanos. Tras un pormenorizado análisis, la CIA ha llegado a la conclusión de que la inteligencia militar rusa dio dinero en metálico a los insurgentes afganos para que mataran a soldados de EE.UU. aun cuando ambas partes mantenían contactos para una posible firma de un acuerdo de paz. El presidente Trump llegó a invitar a representantes de la guerrilla Talibán a un encuentro en Camp David el año pasado, aunque después reculó. A principios de este año, un comando del equipo de élite de los SEAL de la Armada estadounidense se encontró con 500.000 dólares (unos 480.000 euros) en metálico tras allanar y registrar un cuartel de los Talibán. Ante las sospechas de que fuera parte de esos sobornos rusos, los uniformados informaron a la inteligencia estadounidense destacada en Afganistán, que a su vez dio cuenta del hallazgo a Washington. Hubo una reunión en la Casa Blanca sobre los sobornos en marzo, y según mantiene la agencia Ap, Trump fue debidamente informado, aunque él lo niega tajantemente. Según dijo el presidente Trump en la red social Twitter, «la inteligencia no encuentra que esta información sea creíble, y por eso no me informó ni a mí ni al vicepresidente de ella. Es posible que se trate de otra mentira sobre Rusia, inventada por los medios». Si el presidente o alguien en su gabinete supo de esos sobornos hace meses, nadie en Washington tomó medidas claras de condena a Rusia, aunque los varios medios que han revelado su existencia han informado de varias muertes de soldados estadounidenses derivados de ellos. ¿Qué supo el presidente? Ese es para los demócratas el problema de la cuestión: ¿qué supo el presidente y cuándo lo supo? Según la líder demócrata Nancy Pelosi, que preside la Cámara de Representantes, «el Congreso necesita respuestas de forma inmediata». «El Congreso debe ser informado sobre lo que sabía la inteligencia sobre esta importante amenaza para las tropas estadounidenses y nuestros aliados, y qué opciones tenemos para hacer pagar a Rusia. El inquietante silencio y la inacción de la Administración ponen en peligro la vida de nuestras tropas y las de nuestros socios de coalición». En esa coalición se encuentra España, como miembro de la OTAN. Hasta la fecha han muerto en combate en Afganistán 2.353 soldados estadounidenses, 10 de ellos en 2018 y 16 en 2019. En lo que va de 2020 han fallecido dos. El año pasado, días antes de que unos emisarios de los Talibán viajaran a Washington para las negociaciones de paz, un coche bomba mató a 12 personas, entre ellas el sargento estadounidense Elis A. Barreto Ortiz, además de un soldado rumano, Ciprian-Stefan Polschi. Los Talibán asumieron después la autoría del ataque. Los republicanos también quieren más información. La número tres del partido en la Cámara, Liz Cheney, dijo el fin de semana que «la Casa Blanca debe dar explicaciones. ¿Por qué no fueron informados el presidente o el vicepresidente? ¿Se incluyó la información en los informes de inteligencia diarios del presidente? ¿Quién lo sabía y cuándo lo supo? Y, ¿qué se ha hecho para proteger a nuestros soldados y hacer que Putin rinda cuentas?». Tan preocupante sería, desde el punto de vista republicano, que Trump lo hubiera sabido y no hubiera hecho nada como que los responsables de la inteligencia no hubieran informado al presidente. Por su parte, el nuevo Director Nacional de Inteligencia, John Ratcliffe, dijo que él nunca informó de esos sobornos al presidente, pero él lleva en el cargo apenas desde el 26 de mayo. En todo, caso, ayer, varios altos funcionarios de la Presidencia se desplazaron hasta el Capitolio para informar a senadores y diputados de los hallazgos de la inteligencia estadounidense. A Trump, de momento, le ha investigado un fiscal especial por la supuesta trama rusa que le ayudó a ganar las elecciones de 2016. Ese fiscal, Robert Mueller, llegó a la conclusión de que Trump no solicitó ningún tipo de ayuda al Kremlin, pero sí halló pruebas de al menos dos campañas de injerencia rusa para ayudarle a llegar al poder. En febrero, el Senado absolvió a Trump en un juicio político por extorsión a un país extranjero -Ucrania- para que le ayudara en las elecciones contra Joe Biden, el candidato demócrata a la presidencia. El presidente siempre ha negado que recibiera ningún tipo de ayuda de Rusia, y ha denunciado en varias ocasiones que es víctima de una gran caza de brujas. Interés ruso Por su parte, el Kremlin ha negado cualquier soborno a los Talibán, alegando que las noticias al respecto son falsas. La Unión Soviética invadió Afganistán en 1978 e intentó instalar allí un satélite comunista, pero fracasó tras una larga guerra, durante la cual nacieron las milicias islamistas que llevaron al poder a los Talibán. Estos dieron refugio a Osama bin Laden cuando este terrorista ideó los atentados contra Nueva York y Washington en 2001. Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha intentado firmar la paz con ellos y les llegó a invitar a la residencia presidencial en Camp David, aunque luego se desdijo. Rusia ha intentado orquestar su propio proceso de paz en Afganistán, que también ha fracasado. John Bolton, que fue consejero de Seguridad Nacional de Trump hasta septiembre de 2019, califica las excusas del presidente sobre este problema de «ridículas». «Si no le informaron, debería pedir explicaciones de por qué fue así», dijo en la cadena CNN. Bolton se opuso al proceso de paz con los Talibán.
08-06-2020 | Fuente: as.com
Lamine Diack y la trama rusa de dopaje, en el banquillo
Comienza en París el juicio contra el expresidente de la IAAF, acusado de aceptar 1,5 millones de euros en sobornos para tapar positivos.
17-05-2020 | Fuente: abc.es
Cuando Obama espiaba a sus rivales
La degradación de la política norteamericana en los últimos años es francamente preocupante frente a amenazas como las que representan a la democracia occidental China y Rusia. Es cierto que esto ha ocurrido desde que llegó a la presidencia Donald Trump y que él puede ser el factor desencadenante. Pero en los últimos días hemos conocido algunos hechos que sin duda van a marcar la próxima campaña electoral y que son de enorme gravedad. Y no son precisamente culpa del presidente. Comentábamos el pasado domingo el archivo de la causa contra Michael Flynn por la supuesta confabulación con Rusia en la campaña electoral de 2016. En el comité que investigó esa confabulación estuvo el demócrata californiano Adam Schiff, el mismo que dirigió el impeachment contra Trump en la Cámara de Representantes. Schiff se pasó tres años diciendo que tenía amplias evidencias de la confabulación de Trump y los rusos. Ahora se han hecho públicas las 57 transcripciones de las grabaciones de las entrevistas realizadas por el Comité de Inteligencia de la Cámara que prueban que en ningún momento hubo el más mínimo indicio de esa confabulación. Vamos, que Adam Schiff miente más que Pedro Sánchez, que ya es decir. En diciembre de 2017 Schiff declaró a la CNN que «los rusos ofrecieron ayuda, la campaña aceptó la ayuda. Los rusos dieron ayuda y el presidente sacó el máximo partido a esa ayuda.» Schiff mentía y sabía que lo hacía. Lo más grave es que una larga retahíla de funcionarios de la era Obama fueron a declarar ante el Comité y todos ellos dijeron que no habían visto ningún indicio de confabulación de la campaña de Trump y los rusos. Pero Schiff siguió diciendo que había múltiples evidencias de la conspiración. Es evidente que Trump miente con frecuencia. Pero al menos hay numerosos medios de comunicación dedicados a cotejar cada dato que da y cada frase. Es evidente que no a todos los políticos norteamericanos le analizan con el mismo rigor el Times, el Post y la CNN. Ahora habrá que ver cómo influye la falsa trama rusa sobre la nueva campaña electoral. El director en funciones de la Agencia Nacional de Inteligencia, Richard Grennel, ha hecho pública esta semana una lista de las veces que se delató el nombre de Michael Flynn en las grabaciones que se hacía a diplomáticos y funcionarios extranjeros. Flynn fue consejero de Seguridad Nacional durante sólo 21 días a causa de ese acoso que le costó el cargo. Hacer público su nombre no es en sí mismo ilegal. Hay veces que para entender la actuación de un agente extranjero hay que revelar con qué ciudadano norteamericano habla. Pero en el caso de Flynn, en los dos meses que siguieron a la derrota de Hillary Clinton, su nombre fue delatado 49 veces a petición de personalidades como el jefe de Gabinete de Obama, Denis McDonough; el director de la CIA, John Brennan; el director del FBI, James Comey; el director de Inteligencia Nacional, James Clapper; el secretario del Tesoro, Jacob Lew; y? Joe Biden. El número de veces que estas personalidades de la administración Obama pidieron que su nombre fuese delatado demuestra que el equipo de Obama realizó un espionaje detallado a sus rivales políticos. Y uno que estuvo involucrado en esa sucia actuación fue el hoy candidato demócrata a la Presidencia, Joe Biden.
13-05-2020 | Fuente: abc.es
Paul Manafort, ex jefe de campaña de Trump, pasa de la cárcel a arresto domiciliario
Paul Manafort, el ex jefe de campaña electoral de Donald Trump, fue excarcelado y enviado a cumplir en su domicilio el resto de la pena de siete años y medio de prisión por razones de salud, informaron este miércoles sus abogados. Manafort, de 71 años, había sido condenado por evasión de impuestos y conspiración y permanecía hasta ahora en una prisión de baja seguridad en Loretto (Pensilvania). Los letrados del ex jefe de campaña de Trump, citados por medios locales, indicaron que la decisión de llevar al convicto a su hogar en Alexandria, cerca de Washington, respondió a un pedido hecho a la Oficina federal de Prisiones el mes pasado en la que aludían a los riesgos de que su cliente contrajera una infección de coronavirus teniendo en cuenta la edad y otras condiciones de salud de Manafort, informa Efe. No se ha informado de que en la prisión de Loretto, en la que purgan sus delitos menos de 800 convictos y de la cual Manafort debía salir en noviembre de 2024, se hayan confirmado contagios del coronavirus. El pasado mes de abril se conoció que Michael Cohen, el exabogado de Donald Trump que ayudó a este a tapar trapos sucios y que cumple una condena de tres años de cárcel, sería uno de los reclusos que podrían salir de prisión como medida para frenar la expansión del coronavirus. En marzo del año pasado, Paul Manafort fue condenado a siete años y medio de prisión y a devolver seis millones de dólares tras dos juicios acusado de fraude fiscal y bancario, en un proceso relacionado con la llamada trama rusa. Asesoramiento al expresidente Yanukóvich Manafort, que dirigió la campaña de Trump entre mayo y agosto de 2016, tuvo que dimitir tras descubrirse que había recibido 12,7 millones de dólares por asesorar en secreto al expresidente ucraniano Víktor Yanukóvich (2010-2014), vinculado a Moscú. Cuando en mayo de 2017 el Departamento de Justicia nombró a Robert Mueller para investigar la presunta injerencia del Kremlin en las elecciones a la Casa Blanca del año anterior, este puso la lupa en las finanzas de Manafort para forzarle a firmar un acuerdo de colaboración en la investigación de la campaña de Trump a cambio de recibir una condena reducida en sus procesos. Sin embargo, Mueller rompió el trato al considerar que el asesor le había mentido de forma reiterada, algo que la jueza Amy Berman Jackson, que llevó el caso, consideró probado y lo que podría haber agravado la sentencia. En diciembre pasado, Manafort ya estuvo hospitalizado varios días debido a un incidente cardiaco, y se recuperó en un hospital local de Pensilvania bajo la supervisión de las autoridades de la prisión. Según los abogados, Manafort, quien toma once medicamentos todos los días, sufre de alta presión arterial, enfermedad del hígado y afecciones respiratorias, además de haber contraído gripe y bronquitis en febrero pasado. La pandemia de coronavirus ha infectado a cientos de reclusos y empleados de cárceles de todo el país, y en los centros de detención de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) se han detectado casi 900 casos entre los más de 29.500 hombres, mujeres y niños recluidos en diferentes centros en todo el país.
13-05-2020 | Fuente: abc.es
Paul Manafort, ex jefe de campaña de Trump, sale de prisión por el coronavirus
Paul Manafort, el que fuera presidente de la campaña electoral de Donald Trump en su ascenso al poder, ha salido de prisión este miércoles por su riesgo a contraer el coronavirus. Manafort cumple una condena de siete años de cárcel por delitos relacionados con operaciones de «lobby» en Ucrania, irregularidades fiscales y obstrucción a la justicia que salieron a la luz en la investigación de la trama rusa de coordinación con la campaña de Trump. A finales de marzo, el fiscal general de EE.UU., William Barr, ordenó a la Oficina Penitenciaria que facilitara el traslado de presos a arresto domiciliario para los casos más vulnerables y que no supongan un peligro público. La directiva de Barr ha sido aplicada de forma desigual. En un principio, las autoridades penitenciarias aseguraron que se daría prioridad a los presos que hubieran cumplido más de la mitad de sus condenas o a los que les quedara menos de 18 meses de cárcel. Manafort no cumple ninguno de esos criterios, aunque la Oficina Penitenciaria tiene potestad para decidir la salida de un preso si tiene riesgos altos de complicaciones al contraer la enfermedad. Según sus abogados, Manafort, de 71 años, tiene tensión alta, problemas en el hígado y dificultades respiratorias. «Tiene un riesgo alto de sufrir la enfermedad de forma grave o de fallecer por ella», han asegurado. Lo que Manafort también tiene es una gran vinculación con el presidente de EE.UU. Lideró su campaña presidencial desde la primavera de 2016 hasta agosto de ese año, cuando salieron a la luz operaciones turbias en Ucrania. Fue investigado por Robert Mueller, el fiscal especial para la trama rusa, que consumió los dos primeros años de la presidencia de Trump. «Lobby» ilegal en Ucrania Manafort no fue imputado por la supuesta coordinación de Rusia con la campaña de Trump, sino por hacer «lobby» ilegal en Ucrania, defraudar impuestos y mentir a los investigadores de forma repetida durante la investigación. Uno de sus colaboradores, Rick Gates, que también formó parte de la campaña de Trump, también fue condenado. En su caso, a 45 días de cárcel, con cumplimiento intermitente, que un juez suspendió por la pandemia. Quien de momento ha tenido menos suerte es otra persona del círculo de Trump: Michael Cohen, el que fuera su abogado personal durante años, y que esperaba que se le concediera el arresto domiciliario. Manafort ingresó en prisión en junio de 2018 y su condena expira en noviembre de 2024. Ahora, cumplirá la prisión en su casa del estado de Virginia, junto a su mujer.
07-05-2020 | Fuente: abc.es
El Departamento de Justicia retira los cargos contra el primer consejero de Seguridad de Trump
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha retirado los cargos criminales contra Michael Flynn, el primer consejero de seguridad nacional de Donald Trump, que se había declarado culpable de mentir al FBI en sus conversaciones con un diplomático ruso. Flynn fue a principios de 2017 el primero de los numerosos cargos de Trump que han ido abandonando su puesto, bien por dimisión o bien por destitución, y fue también de los primeros en verse salpicado por lo que se denominó la «trama rusa» por el que se abriría una investigación de la Fiscalía que acabó sin acusación contra el presidente. La retirada de los cargos contra Flynn se produce después de que sus abogados arremetieran con dureza contra la acusación y el FBI, a los que acusó de una conducta indignante, informan medios estadounidenses. Según los letrados, el Departamento de Justicia había destapado nuevos documentos que apuntaban a una conducta irregular, en especial en un interrogatorio a Flynn por parte de los investigadores en enero de 2017, como parte de su investigación para avergiuar si los asesores de Trump consipraron con Rusia para interferir en las elecciones. Trump celebró la noticia desde el Despacho Oval, donde confió en que «mucha gente pague un alto precio» por cómo gestionaron el caso, en referencia a varios fiscales y agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), informa Efe. El presidente agregó: «Son escoria».
17-04-2020 | Fuente: abc.es
Michael Cohen, el abogado que tapaba los trapos sucios de Trump, saldrá de la cárcel gracias al coronavirus
Michael Cohen, el exabogado de Donald Trump que ayudó al presidente de EE.UU. a tapar algunos de sus trapos sucios y que cumple una condena de tres años de cárcel, será uno de los reclusos que podrán salir de prisión como medida para frenar la expansión del coronavirus. El letrado se declaró culpable de varios delitos, entre ellos mentir bajo juramento ante el Congreso sobre los intentos de Trump de construir un rascacielos en Moscú y pagar por el silencio de dos mujeres con las que el hoy presidente norteamericano había mantenido relaciones extramatrimoniales. Cohen, al que se impuso una condena de tres años de cárcel en diciembre de 2018 y cumple su condena en una prisión federal del norte del estado de Nueva York y está entre los internos a los que se comunicó que serían excarcelados para pasar a cumplir la sentencia en arresto domiciliario ante el riesgo de espacir el virus, según informaron este viernes diferentes fuentes conocedoras de la medida a Reuters y a medios como «The New York Times» y la CNN. Los presos afectados cumplen condena en el área de mínima seguridad, anexo a la prisión federal de mediana seguridad de Otisville, unos 130 kilómetros al noroeste de la ciudad de Nueva York. Este jueves, su abogado, Roger Adler, avanzó que se concedería a Cohen el cambio de cárcel por confinamiento en su casa por el riesgo de la pandemia. El letrado que «recibiría una bala por Trump» Michael Cohen había sido uno de los colaboradores más cercanos a Trump y llegó a decir que sería capaz de recibir una bala por él. Sin embargo, acabó ofreciendo un testimonio que resultaba perjudicial para el presidente en el curso de la investigación de la «trama rusa» que llevó a cabo el fiscal especial Robert Mueller. Por ejemplo, declaró que cuando mintió bajo juramento «estaba en contacto estrecho y habitual con empleados y abogados de la Casa Blanca» y que fue Trump quien le ordenó pagara durante la campaña electoral a las mujeres con las que tuvo relaciones para que guardaran silencio. El presidente reaccionó con indignación y acusó a su exabogado de buscar solo una reducción de pena. «¡Es una caza de brujas!», clamó entonces en Twitter.
20-02-2020 | Fuente: abc.es
Roger Stone, amigo y exasesor de Trump, condenado a tres años y cuatro meses de cárcel
Roger Stone, amigo personal y asesor de Donald Trump en sus negocios y en su campaña electoral en 2016, ha sido sentenciado a tres años y cuatro meses de cárcel por los delitos de perjurio e intimidación de testigos. En un principio la Fiscalía había pedido entre siete y nueve años, pero el presidente Trump se quejó en la red social Twitter de lo dura de la pena y el ministerio fiscal pidió que fuera menor. Aunque la Fiscalía recomendó hasta nueve años, la pena máxima que contempla la ley por los siete delitos combinados de los que fue declarado culpable era de 50 años, y la juez podía dictar condena a discreción. Stone ha llegado acompañado de su mujer a la corte de Washington, capital federal, una hora de la lectura de sentencia y ha sido recibido por un pequeño grupo de manifestantes que le ha gritado «traidor». Stone prefirió no dirigirse a la juez en la vista en la que esta dictó sentencia y mantuvo silencio. Su abogado, Seth Ginsburg, pidió que a su cliente se le eximiera de entrar a prisión. Arrestado en enero de 2019 en su residencia de Florida, Stone quedó libre bajo fianza de 250.000 dólares (230.000 euros). La condena a Stone ha provocado una crisis sin precedentes en la Administración Trump. Los cuatro fiscales que instruyeron el caso Stone han dimitido en protesta por las presiones de Trump. El propio fiscal general (ministro de Justicia), William Barr, ha amenazado con hacer lo propio si Trump sigue compartiendo opiniones sobre causas penales abiertas. El presidente no se ha dado por aludido y ha dicho: «Tengo el derecho legal de hacerlo». Contactos con WikiLeaks A Stone le investigó el FBI (la policía judicial) por contactos con WikiLeaks y otras gestiones, con la sospecha de que pidió a Julian Assange a través de un intermediario material incriminatorio sobre Hillary Clinton y los demócratas. Se le acusa de mentir bajo juramento y de presionar a un testigo, Randy Credico, y de amenazarle con matar a su perro si testificaba. Finalmente las pesquisas del fiscal especial Robert Mueller concluyeron que la campaña de Trump no se coordinó con la inteligencia rusa, a través de WikiLeaks u otros, para perjudicar a Clinton en 2016. En Twitter, Trump se ha quejado de que se ha tratado a Stone «muy mal», de que se le «ha destrozado la vida» y de que los delitos «los cometió la otra parte». Barr, el fiscal general, ha dicho en una entrevista televisiva que esos mensajes en Twitter le hacen «muy complicado» el trabajo. Varios medios norteamericanos han publicado que sopesa dimitir. El mismo día en que la juez ha dictado sentencia, el presidente Trump ha compartido mensajes de otros usuarios en Twitter que le piden que indulte o le conmute la condena a Stone. «¿Esto es justicia?», se ha preguntado el presidente en la red social. La juez que ha dictado sentencia es Amy Berman Jackson, que ya juzgó a dos amigos y colaboradores del presidente por delitos relacionados con la trama rusa, que se declararon culpables y han pasado por prisión: Paul Manafort y Rick Gates. De ella, dijo el presidente en Twitter: «¿No es esta la juez que puso a Paul Manafort en régimen de aislamiento, algo que no padeció el mafioso de Al Capone?». Berman Jackson fue elegida para el cargo por Barack Obama.
20-02-2020 | Fuente: elpais.com
La defensa de Assange asegura que Trump le ofreció el indulto si negaba la trama rusa en las elecciones de 2016
La revelación, que ha negado la Casa Blanca, ha salido a la luz en una vista previa al juicio de extradición del activista a EE UU que comenzará el próximo día 24 en Londres
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