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Noticias de trama rusa

27-01-2020 | Fuente: abc.es
Los republicanos buscan un impeachment exprés que podría acabar en días
La tónica del impeachment o juicio político a Donald Trump quedó patente este sábado, tras la primera intervención del equipo legal del presidente de EE.UU. Después de tres días de presentación de argumentos de la acusación por parte de siete diputados demócratas de la Cámara de Representantes, un total de 24 horas de disección de una avalancha de pruebas contra el presidente, a los abogados de Trump les bastaron dos horas de argumentos preliminares para que muchos senadores republicanos salieran a la palestra para insistir en una posición adoptada antes del inicio del juicio: no hay caso. Los abogados del presidente «han hecho trizas en dos horas» los argumentos demócratas, reaccionaron muchos de ellos, en una muestra más de que las posibilidades de que el impeachmenten el Senado, de mayoría republicana, acabe con la salida de Trump de la Casa Blanca son virtualmente nulas. Este ambiente podría conducir a un juicio expedito, en el que la victoria de Trump podría decidirse en cuestión de días. Algunos, como el senador republicano John Barrasso, apuntó a que se le podría dar carpetazo este mismo viernes. «La cuestión va a ser ?¿Habéis escuchado suficiente para tomar una decisión o necesitáis testigos??. Si la gente dice ?Estamos listos para votar?, entonces votaremos», aseguró este fin de semana a «Politico». Testigos clave La cuestión clave es si la acusación demócrata encuentra apoyos suficientes entre los senadores republicanos moderados para desarrollar lo que ellos consideran un «juicio justo», es decir, con la intervención de testigos clave, con conocimiento directo de los hechos por los que se juzga a Trump: la congelación de ayuda militar a Ucrania para conseguir que su Gobierno investigara a un rival político del presidente ?Joe Biden, el candidato demócrata favorito para oponerse a su reelección el próximo otoño? y la obstrucción a las investigaciones del Congreso sobre estos hechos. Los demócratas quieren que figuras como John Bolton ?entonces asesor de seguridad nacional? y Mick Mulvaney ?jefe de Gabinete interino de Trump? comparezcan en el juicio. Moderados republicanos como Susan Collins o Rob Portman han mostrado su incomodidad con la posibilidad de un juicio con prisas, como favorecen muchos de sus compañeros de bancada, incluido el líder de la mayoría, Mitch McConnell. Si se suman un total de cuatro defecciones de moderados, los demócratas conseguirían forzar la comparecencia de testigos, ya que para las decisiones de procedimiento solo es necesaria una mayoría de 51 votos y los republicanos tienen 53 de los 100 senadores. El ambiente entre los demócratas no es muy optimista al respecto. «Nuestro equipo tiene la sensación de que hemos hecho todo lo posible y vamos a perder en cualquier caso», aseguró a «Axios» una fuente demócrata. «Podría ser que consiguiéramos un testigo, pero es más posible que no. E incluso si lo hacemos, dará igual», añadió. La agenda de hoy Está previsto que hoy la defensa de Trump prosiga con la presentación de argumentos iniciales, lo que podría alargarse hasta mañana. Después, los senadores de ambos partidos podrán presentar preguntas a la acusación demócrata y al equipo legal de Trump, en un proceso que está marcado con un máximo de 16 horas y que McConnell podría dejar en una sola jornada maratoniana. Después, llegarán las votaciones sobre si permitir la presencia de nuevos testigos y pruebas. Si la decisión es contraria a las exigencias demócratas, el resultado para Trump será inmejorable: un impeachment rápido, sin el espectáculo de que testifiquen sus altos cargos y sin grietas en la bancada republicana. Una nueva victoria tras la desestimación de su responsabilidad en la trama rusa y que solo mejoraría sus posibilidades de reelección en noviembre. Una nueva grabación La contradicción en el impeachment es que, mientras crecen las posibilidades de que Trump salga indemne, aparecen nuevos documentos que vinculan a Trump con personajes clave en las presiones a Ucrania. Una grabación revelada este fin de semana recoge a Trump en una cena con donantes del partido republicano exigiendo la salida de la entonces embajadora en Ucrania, Marie Yovanovitch. Es un vídeo con audio ?aunque durante buena parte de él no se ve más que la cámara apuntando al techo? difundido por el abogado de Lev Parnas, un socio de Rudy Giuliani ?abogado personal de Trump? que estaba en la primera línea de las presiones a Ucrania para que se investigara a Biden y a su hijo, Hunter. El vídeo se grabó con el teléfono de Igor Fruman -otro socio de Giuliani envuelto en el asunto- durante una cena con financiados del partido en abril de 2018. En ella se escucha a Parnas protestar por la labor de Yovanovitch, a la que acusa de ser contraria a Trump y de decir que acabará en un impeachment por su conducta. «Echadla», se escucha a Trump decir varias veces, dirigiéndose a uno de sus asistentes. Trump ha negado en varias ocasiones conocer a Fruman y a Parnas ?imputados por la justicia de EE.UU. por un caso de financiación electoral con fondos extranjeros?, y este último se ha dedicado en los últimos días a verter información contra Trump para conseguir que el Senado acepte la comparecencia de nuevos testigos en el juicio al presidente.
14-01-2020 | Fuente: abc.es
Un exasesor de Trump se declara culpable de delitos sexuales con menores de edad
George Nader, un exasesor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha declarado este lunes culpable de d os delitos sexuales infantiles. En concreto, Nader, que fue testigo de la investigación del fiscal especial Robert Muller sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016, ha admitido que llevó a Estados Unidos a un niño menor de edad para mantener con él relaciones sexuales y que poseía pornografía infantil, según ha informado la cadena CNN. La pena por posesión de pornografía infantil es de, mínimo, 10 años de prisión. Según los términos del acuerdo de culpabilidad, el Departamento de Justicia recomendará que Nader sólo reciba esa pena, aunque la sentencia final la decidirá la juez Leonie Brinkema. Ambos crímenes tuvieron lugar años antes de que Nader llegara a trabajar para Trump como asesor en política exterior. Lleva en la cárcel desde junio, ya que un juez consideró que era «demasiado peligroso» para ser puesto en libertad bajo fianza. En enero de 2018, agentes de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) interceptaron a Nader en el Aeropuerto Internacional de Washington-Dulles para interrogarle sobre la trama rusa. Mientras examinaban sus teléfonos móviles, los agentes encontraron una docena de vídeos sexualmente explícitos de menores de edad. A pesar de que se le acusó de llevar pornografía infantil, estos cargos se han desestimado este lunes. En audiencias judiciales anteriores, los fiscales han descrito a Nader como un «pedófilo de toda la vida». Ya se había declarado culpable de traslado de pornografía infantil y fue declarado culpable de delitos sexuales que incluyeron contacto directo con varios niños en 2003 en República Checa. De hecho, una de esas víctimas parece ser el mismo niño que llevó a Estados Unidos. Por otra parte, Nader fue acusado el año pasado en un caso de donaciones ilegales extranjeras a la campaña presidencial de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton en 2016. Se declaró inocente de estos cargos, que alegaban que Nader, entre otros, canalizaron dinero de un donante de Oriente Próximo hasta Clinton. Nader tiene estrechos vínculos con Emiratos Árabes Unidos y trabajó como intermediario diplomático en la región durante años.
19-12-2019 | Fuente: abc.es
Preguntas y respuestas sobre el «impeachment»: ¿si Trump es destituido puede volver a ser candidato?
Donald Trump se ha convertido en el tercer presidente estadounidense en sufrir un «impeachment» por la Cámara de Representantes. Estas son las principales preguntas sobre los cargos del juicio político presentados contra el presidente: ¿Cuándo tendrá lugar el juicio en el Senado? Todavía no hay fecha denifida, pero se espera que el Senado comience el juicio la segunda semana de enero cuando regrese de su receso de invierno. Esa fue la propuesta de Chuck Schumer, el líder demócrata que tiene minoria en el Senado que está controlado por los republicanos. Y si bien el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, puede que no le gusten algunas de las otras solicitudes de procedimientos de juicio de su homólogo, puede estar de acuerdo con esta línea de tiempo. ¿Cuál es el impacto en la candidatura presidencial de Trump de 2020? Los republicanos dicen que el «impeachment» ha sido una bendición para recaudar fondos para la campaña presidencial de Trump, mientras sus seguidores se unen en torno al presidente en apuros. En cambio, los demócratas responden que el juicio político será una mancha negra en el nombre del presidente que los votantes no podrán ignorar al momento de emitir su voto. Las encuestas muestran una nación fuertemente dividida cuyas opiniones sobre el presidente, a favor y en contra, no han cambiado mucho durante el drama de juicio político. Si Trump es formalmente acusado, ¿quién se convierte en presidente? El artículo II de la Constitución de Estados Unidos establece el poder ejecutivo del Gobiernoo estadounidense. En su cláusula 6 se refiere al tema de la vacante o la incapacidad: «En caso de destitución del presidente de su cargo, o si fallece, renuncia o queda incapacitado para cumplir con las facultades y los deberes de dicho cargo, éste será ocupado por el vicepresidente; y en caso de destitución, fallecimiento, renuncia o incapacidad tanto del presidente como del vicepresidente, el Congreso podrá determinar mediante una ley qué funcionario desempeñará entonces la Presidencia, la cual ejercerá hasta que la incapacidad cese o haya sido elegido un nuevo presidente». Por lo que Mike Pense se convertiría en presidente de EE.UU. Incluso, no hay nada que impida a Trump continuar su candidatura a la presidencia en 2020 y encontrar el camino de regreso a la Casa Blanca de esa manera. Si el Senado con mayoría republicana no va a votar a favor del «impeachment», ¿Cuál es el sentido del juicio político? Los demócratas han dicho en varias oportunidades que a pesar de que las probabilidades de que el Senado vote a favor del «impeachment» sean nulas, ellos se sienten obligados a responsabilizar al presidente por sus acciones. Consideran que el presidente ha abusado de su poder al presionar a Ucrania para que abra investigaciones sobre un rival político, y si no marcan un límite Trump se envalentonará y seguirá abusando de sus facultades. Luego está el hecho puramente político de que el Partido Demócrata ha estado intentado abrir el juicio político desde hace meses, primero por la trama rusa y ahora por la llamada al presidente de Ucrania. ¿Trump puede volver a ser candidato presidencial aunque no sea condenado? Si el presidente es acusado pero el Senado no lo condena, no hay nada que le impida ser candidato nuevamente por los republicanos. La única forma es que el Senado lo condene y vote para prohibirle ocupar un cargo electo.
09-12-2019 | Fuente: elpais.com
El informe sobre los orígenes de la trama rusa desmiente las teorías conspiratorias de Trump
El Departamento de Justicia concluye que el FBI no incurrió en sesgo político al investigar la campaña del presidente pero sí en errores y negligencias en el procedimiento
09-12-2019 | Fuente: abc.es
La trama rusa planea también sobre la campaña de Jeremy Corbyn
El espectro de la interferencia de Rusia en las elecciones británicas ha reaparecido tras la suspensión por el sitio de internet Reddit de 61 cuentas vinculadas a la publicación de un documento confidencial de la negociación de un tratado comercial entre Estados Unidos y Reino Unido, aireado por el líder laborista, Jeremy Corbyn, para denunciar que Washington quiere acceso de sus empresas a la sanidad pública británica. Reddit ha cerrado las cuentas después de que Graphika, una página especializada en la cartografia de internet, hallase notable parecido entre la divulgación del documento por el usuario «Gregoriator» y «Secondary Infektion», una campaña identificada en mayo por Facebook de personas rusas que distribuían noticias calificadas de falsas sobre actividades de Estados Unidos en Venezuela. Corbyn mostró en el principio de la campaña un documento de las negociaciones comerciales que el Gobierno había entregado, con gran parte de su contenido tachado, a la Red de Justicia Global (GJN, por sus siglas en inglés), que lo había solicitado durante dos años siguiendo el protocolo de la Ley de Acceso a la Información (FOI). Pero «Gregoriator» ya había publicado antes, el 21 de octubre, el documento íntegro. Otros usuarios de Reddit con cuentas creadas recientemente lo promovieron para aumentar su visibilidad y «Gregoriator» utilizó su cuenta de Twitter para llamar la atención de políticos y periodistas. Corbyn lo presentó en una conferencia de prensa el 27 de noviembre por su interés público, y de nuevo en el debate del viernes con Boris Johnson, que calificó su denuncia como «un triángulo de las Bermudas». Ben Nimmo, director de investigaciones en Graphika afirma que, aunque las similitudes de las dos campañas son numerosas, no permiten afirmar que provienen de la misma fuente. Personas camufladas mediante la imitación de «Secondary Infection» podrían ser autoras de la filtración. Johnson reiteró el sábado que la denuncia de Corbyn no refleja la realidad y que se debe investigar quién filtró el documento. Tesorero No es la primera vez que Vladimir Putin asoma en estas elecciones. Con el título de «Rusia», el Comité de Inteligencia y Seguridad envió el 17 de octubre al primer ministro su informe sobre la amenaza que el Gobierno de Putin representa para Reino Unido. Incluiría, según algunos medios, un análisis de la actividad de Moscú en el referéndum del Brexit y de la influencia de capital ruso en la política británica. Johnson rechazó publicarlo antes de la disolución del Parlamento y del inicio de la campaña electoral. Argumentos del Gobierno para aplazar la publicación hasta después de las elecciones ?la necesidad de que recibiese el visto bueno de los servicios de inteligencia? parecen falsos, pero según Buzzfeed el informe no contiene revelaciones sobre actividades rusas en torno al referéndum de 2016. La revista «Private Eye» ha publicado, sin embargo, en los últimos meses investigaciones sobre los negocios del propietario de la galería de arte Halcyon y tesorero del Partido Conservador, Ehud Sheleg, que ha donado unos 3,5 millones de euros al partido desde 2017. Ha detallado relaciones del tesorero con oligarcas rusos y con el embajador de Putin en Londres, Alexander Yakovenjo, cuyas ofertas de negocios en Rusia al financiador de la campaña del Brexit Arron Banks son ya conocidas.
18-11-2019 | Fuente: abc.es
Trump abre la puerta a testificar por escrito en el Congreso sobre las presiones a Ucrania
Donald Trump ha anunciado que estudia colaborar por escrito en las vistas del «impeachment», un cambio radical en su estrategia de boicotear las investigaciones. Antes, la líder opositora demócrata Nancy Pelosi le había retado a someterse a un interrogatorio para defender su inocencia. Según ha anunciado Trump en la red social Twitter: «Aunque no he hecho nada malo, y no quiero darle ninguna credibilidad a esta farsa que viola la presunción de inocencia, me gusta la idea [de declarar por escrito] y me la planteo muy en serio para que el congreso pueda ponerse a trabajar de nuevo». ..that I testify about the phony Impeachment Witch Hunt. She also said I could do it in writing. Even though I did nothing wrong, and don?t like giving credibility to this No Due Process Hoax, I like the idea & will, in order to get Congress focused again, strongly consider it!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 18, 2019 Pelosi instó a Trump a testificar en una entrevista emitida el domingo por la cadena CBS. «El presidente puede presentarse ante el comité y expresarse, decir todas las verdades que quiera si es que quiere hacerlo», dijo quien desde enero es presidenta de la Cámara de Representantes. El «impeachment» [proceso previo a la destitución del presidente] lleva ya más de un mes de interrogatorios a puerta cerrada. La semana pasada, los demócratas comenzaron a interrogar a los principales testigos en abierto y ante las cámaras de televisión de todo el país. En otra investigación, sobre la trama rusa encargada al fiscal especial Robert Mueller, Trump testificó por escrito. Finalmente el fiscal exoneró al presidente del delito de conspirar con el Gobierno ruso, aunque sí denunció una campaña de injerencia en las elecciones de 2016. La repentina disposición de Trump a testificar contradice las órdenes que él mismo ha dado a sus subalternos de que no cooperen con las pesquisas. Varios altos cargos del gobierno, como su jefe de gabinete, Mick Mulvaney, se han negado a testificar en el Capitolio. Los demócratas han criticado este lunes esa contradicción. «Debería permitir que otros testigos testifiquen antes, como John Bolton o Rudy Giuliani», dijo el diputado demócrata Don Beyer, en referencia al exconsejero de Seguridad Nacional y el abogado personal del presidente. Bolton y varios subalternos suyos, en activo y retirados, han acudido a los juzgados para que un juez decida si en estas pesquisas prima el poder legislativo o el ejecutivo, ya que los demócratas en el Capitolio les han llamado a testificar pero la Casa Blanca se lo ha prohibido. Otros funcionarios y diplomáticos sí se han prestado a testificar, como la exembajadora en Ucrania Marie Yovanovich o el encargado de negocios en ese país William Taylor. Por lo general Trump les ha atacado en Twitter, quejándose de una «caza de brujas» y «acoso presidencial».
17-11-2019 | Fuente: abc.es
¿A quién le duele otro libro contra Trump?
Detenerse en la sección de política de cualquier librería estadounidense es como meterse en un caleidoscopio «trumpiano»: el rostro del presidente de EE.UU. lo llena todo, mirando desde la portada de las decenas de libros que le han dedicado desde su ascenso al poder en 2016. Este martes desembarca uno nuevo, quizá el más esperado de este otoño: «A Warning» (algo así como «Una advertencia»), otro relato más sobre una Casa Blanca caótica y un presidente desatado y peligroso. La particularidad es que su autor es un infiltrado, un alto cargo anónimo que conoce la gravedad de la situación y justifica la publicación de las interioridades de la Casa Blanca para evitar la reelección de Trump el año que viene, lo que sería, en su opinión, desastroso para EE.UU. El éxito editorial está garantizado. Desde que se anunció su publicación hace más de tres semanas, «A Warning» está en el «top diez» de los libros más vendidos en Amazon gracias a los pedidos anticipados. Según la editorial, Hachette, se han vendido ya más de cien mil copias, y planean imprimir al menos medio millón para responder a la demanda. Lo que no está tan claro es qué impacto puede tener el nuevo relato en una opinión pública que ha perdido la capacidad de sorpresa sobre Trump, ahogada en el sitio mediático al presidente, abrumada por filtraciones constantes, tanto en prensa como en el sector editorial. ¿Cambia algo otro libro sobre Trump? Más allá de los bolsillos de los autores y los editores, es difícil saberlo. Nikki Haley: un libro para ascender hacia la Casa Blanca Dentro del género literario de los libros sobre Donald Trump, hay un subgénero -minoritario- en el que las obras van a favor del presidente de EE.UU. «Let Trump Be Trump», de Corey Lewandowski -que fue su director de campaña-; «Trump?s America», de Newt Gingrich; o «Liars, Leakers and Liberals», de Jeanine Pirro, son ejemplos de ello. La novedad editorial más interesante de los últimos días en este ámbito es el libro de Nikki Haley, la que fuera gobernadora de Carolina del Sur y embajadora ante la ONU de la Administración Trump. Haley se está demostrando como una estratega política de gran habilidad: dejó el Gobierno de Trump en buenos términos con el multimillonario neoyorquino, no ha dicho una palabra en su contra y se ha llegado a rumorear que podría sustituir a Mike Pence como candidata a vicepresidenta en la reelección de Trump. Su mira, sin embargo, parece más puesta en las elecciones de 2024, cuando Trump haya cumplido sus dos mandatos. Una forma de apuntalar sus posibilidades para la presidencia y congraciarse con el electorado «trumpista» ha sido su libro, en el que no descarga contra Trump, sino contra sus «traidores». En él, revela que Rex Tillerson y John Kelly -secretario de Estado y jefe de Gabinete- trataron de reclutarla en los esfuerzos internos contra Trump. El origen de «A Warning» tiene fecha exacta: el 5 de septiembre del año pasado. Aquella mañana, «The New York Times» publicó una columna de opinión poco habitual: su autoría era anónima. Llevaba el atractivo título de «Yo soy parte de la resistencia dentro de la Administración Trump». En ella, el autor se definía como un alto cargo del Gobierno de EE.UU. dedicado, junto a otros, a evitar o controlar «los peores instintos» de Trump desde dentro. La columna corroboraba la existencia de los llamados «adultos en la sala», el grupo de miembros de la Administración que buscan meter a Trump en cintura y evitar crisis internas o internacionales. Sobre todo después de que algunos de estos adultos, meses después de la publicación del anónimo, dejaran el Gobierno quemados en el volcán «trumpiano». Rex Tillerson, su primer secretario de Estado, contó cómo no cumplía órdenes de Trump que le parecían que atentaban contra la ley. El director legal de la Casa Blanca, Don McGahn, rechazó las instrucciones de despedir a Robert Mueller, el investigador especial de la «trama rusa». Y Gary Cohn, el principal asesor económico del presidente, le llegó a robar acuerdos comerciales de la mesa de su despacho para que no los firmara. Fe ciega en el presidente Ahora, el anónimo regresa con este libro, que es una versión ampliada de aquella columna. Y esa es una de las críticas que estos días se hace del libro: no cuenta nada demasiado nuevo (lo cual es todavía más flagrante para un anónimo, que se supone que utiliza esa condición para contarlo todo). El autor insiste en el retrato de un presidente «sin principios», «insensato», intempestivo, sin capacidad de atención, «intelectualmente vago», inclinado a la misoginia y a las conspiraciones, abusón con sus subordinados y que entiende cualquier crítica como una traición. Hay revelaciones adicionales en el libro -la supuesta intención de Trump de prescindir del vicepresidente, Mike Pence, para la reelección; el plan de un grupo de altos cargos de dimitir conjuntamente, una «masacre de medianoche» que nunca se produjo; la promesa del presidente a sus subalternos de darles el perdón presidencial si hacían algo ilegal por él; o su propuesta de enviar a inmigrantes ilegales a Guantánamo-, pero en el fondo no cambia el relato de otros libros y se centra en descripciones creativas de un presidente desquiciado: trabajar para Trump es como «llegar al hogar de ancianos por la mañana y ver a tu tío viejo corriendo sin pantalones por el patio y maldiciendo la comida de la cafetería, mientras los asistentes tratan de atraparlo». Es el mismo tono de la mayoría del género literario «trumpiano»: el de «Fuego y furia», el libro de Michael Wolff publicado a principios de 2018 que detallaba las intimidades de la Casa Blanca. O de «Miedo», del célebre Bob Woodward, uno de los periodistas clave en la investigación del caso «Watergate»; o el «Unhinged» de Omarosa Manigault, la que fuera su colaboradora (y, antes, concursante de su programa de telerrealidad); o de «Trumpocracy», del conservador David Frum. O de tantos otros La presidencia de Trump está envuelta en el escándalo desde antes de llegar a la Casa Blanca y los medios lo han utilizado en su favor. El presidente monopoliza el ciclo informativo y algo similar ha ocurrido en los libros. Se suceden las filtraciones explosivas, los exabruptos de Trump cacareados por los medios, las crisis y los abusos de poder del presidente. Lo que no cambia apenas es la posición de Trump ante el electorado. El presidente tiene un índice de aprobación que oscila por encima del 40% y apenas ha cambiado en meses. «A Warning» soliviantará todavía más al votante «anti Trump» y será despreciado por el fan del presidente. Si el éxito del libro está en cambiar la percepción de los votantes sobre Trump, apunta a fracaso.
15-11-2019 | Fuente: elpais.com
Roger Stone es declarado culpable de mentir ante el Congreso en la investigación de la trama rusa
El exasesor de Donald Trump también ha sido hallado culpable de siete delitos
15-11-2019 | Fuente: abc.es
Declarado culpable por la trama rusa Roger Stone, exasesor de Trump
Un jurado federal en Washington declaró hoy culpable de todos los cargos que enfrentaba Roger Stone, que fue uno de los asesores más cercanos del presidente de EE.UU., Donald Trump, en un caso relacionado con la supuesta interferencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016. Stone, de 67 años, enfrenta ahora una pena máxima de 50 años de prisión por los siete cargos que se le imputaban, entre ellos el de mentir al Congreso, aunque se espera que la sentencia sea mucho más leve por tratarse de su primer delito. Según la fiscalía, el estratega republicano actuó como enlace entre la campaña de Trump en 2016 y la plataforma WikiLeaks, que difundió correos electrónicos robados al Comité Nacional Demócrata que eran "perjudiciales" para la campaña de la candidata presidencial de ese partido, Hillary Clinton.
15-11-2019 | Fuente: abc.es
La exembajadora en Ucrania intenta acorralar a Trump
Una respetada diplomática de carrera se sentó ayer en el banquillo de los testigos de la comisión que decidirá el «impeachment» de Donald Trump, denunció que se siente amenazada por el presidente y acusó a este haber cedido ante «oscuros intereses» en Ucrania. El presidente hizo lo que pudo para esquivar el golpe, incluida la insólita acusación de que la testigo, que tiene 20 años de servicio público, ha fracasado en todos sus destinos. La Casa Blanca ha optado por atacar no sólo a los demócratas, que han iniciado el «impeachment», sino también a los testigos, incluidos veteranos funcionarios que están ofreciendo pruebas de un posible delito de cohecho. «No me compete a mí adivinar cuáles son las motivaciones del presidente, pero creo que su objetivo es que me sienta intimidada», dijo Marie Yovanovitch, que en mayo fue despedida como embajadora en Ucrania. El 25 de julio Trump llamó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y descalificó a Yovanovitch, a la que describió como «muy mala». «Van a pasarle algunas cosas», dijo Trump, según figura en la transcripción de la llamada, hecha pública por la Casa Blanca. Los demócratas creen que Trump castigó a Yovanovitch porque esta boicoteó un canal de diplomacia paralela con el que el presidente quería obligar a Ucrania a investigar al demócrata Joe Biden. Duro golpe Según dijo ayer Yovanovitch: «Para mí fue un momento terrible. No podía creerme que el presidente pudiera hablar de un embajador a un jefe de Estado de otro país. Y me estaba pasando a mí. De verdad no me lo podía creer». Trump despidió a Yovanovitch el 20 de mayo, y a través de un intermediario que la llamó a la 01.00 de la madrugada le ordenó volver a EE.UU. en el próximo vuelo, justo en el día de la toma de posesión de Zelensky. «Me hizo sentir muy mal. Después de 33 años de servicio a mi país, no quería que mi carrera acabara de ese modo», dijo Yovanovitch. El testimonio de la embajadora fue un duro golpe para Trump. Especialmente el momento en que Yovanovitch dijo: «Oscuros intereses en todo el mundo se han dado cuenta de lo fácil que resulta quitarse de en medio a un embajador estadounidense que no les otorga lo que piden. Después de estos hechos, ¿qué funcionario extranjero, corrupto o no, podría ser culpado por preguntarse si un embajador representa realmente las opiniones del presidente?». Trump y los republicanos que le representan en la comisión del «impeachment» optaron por tratar de desacreditar a la testigo. Según dijo Trump en Twitter antes de que Yovanovitch tomara la palabra: «Donde quiera que fue, Marie Yovanovitch lo hizo mal. Empezó en Somalia, ¿cómo nos fue allí? Luego, Ucrania, donde el nuevo presidente me habló muy desfavorablemente de ella en mi segunda conversación con él. Tengo el derecho, como presidente de EE.UU., de elegir mis embajadores». Los demócratas retrataron ayer a la embajadora como alguien especialmente dura en la lucha contra la corrupción. Nombrada por Obama A Yovanovitch la nombró Barack Obama en agosto de 2016. Cuando llegó a la Casa Blanca, Trump comenzó a promover que Ucrania investigara a un hijo de Biden, de nombre Hunter, que había sido directivo en una empresa energética de ese país llamada Burisma. Cuando era vicepresidente, Joe Biden había supeditado ayudas y créditos por valor de mil millones de dólares a que el gobierno de Ucrania despidiera a un fiscal, Víctor Shokin, que precisamente había abierto antes una investigación sobre la empresa Burisma. Trump cree que el de Biden es un caso claro de corrupción. Pero los demócratas replican que las presiones del presidente a Ucrania son un caso de cohecho, o soborno, porque el pasado verano Trump retuvo ayudas de 400 millones a cambio de que Ucrania abriera formalmente la investigación a Biden, algo que no sucedió. Antes, un agente de la CIA presentó una denuncia anónima contra Trump que ha abierto todo este proceso de «impeachment». El presidente intentó ayer todo para distraer la atención del proceso, incluida la difusión de su primera llamada con Zelensky, que un diputado republicano, Devin Nunes, leyó íntegra al inicio de la vista oral de ayer. En esa llamada, Trump felicita a Zelensky y se mantiene estrictamente dentro de los márgenes del decoro diplomático, dentro de su estilo. «Cuando yo dirigía Miss Universo siempre nos enviábais gente excelente, Ucrania siempre estaba muy bien representada», le dijo Trump a su homólogo ucraniano. Otro interés de Trump era que el Gobierno de Ucrania investigara si sus predecesores habían interferido en las elecciones presidenciales norteamericanas en 2016. Un fiscal especial, Robert Mueller, ha demostrado que Rusia interfirió en aquellos comicios para ayudar a Trump, sin que este se lo solicitara. El presidente, sin embargo, mantiene que esa investigación comenzó porque Ucrania conspiró con la campaña de Hillary Clinton para acusarle de unos delitos inventados. Intimidar Ayer, un empleado y asesor de Trump, el abogado Roger Stone, fue declarado culpable de haber obstruido las investigaciones en el Capitolio sobre la trama rusa, y de haber mentido sobre sus lazos con Wikileaks para ocultarlas. En 2016 Stone se jactó de tener línea directa con Wikileaks y con su director, Julian Assange, y de tener información de cómo esa plataforma de revelación de secretos había obtenido los correos privados de la campaña de Hillary Clinton, que robó la Inteligencia rusa. Stone será sentenciado a principios de 2020. Al saber del veredicto, Trump opinó en Twitter que la justicia tiene «dobles estándares» ya que, según dijo, los demócratas mienten más que los republicanos pero nunca son condenados. Ante los comentarios del presidente, la líder demócrata Nancy Pelosi, que preside la Cámara de Representantes, acusó ayer a Trump de «tratar de intimidar a los testigos». Fue Pelosi quien el jueves, en una conferencia de prensa, dijo que el delito del que planea acusar formalmente a Trump es el de cohecho, suficiente, a su entender, para elevar el juicio político al Senado, que es el que debería decidir, por una mayoría de dos tercios, si destituye o no a Trump. Los republicanos quieren hacer coincidir ese juicio político, fase final del «impeachment», con el inicio de las primarias demócratas, que comienzan en febrero. Joe Biden, que se encuentra en el centro de esta polémica, es uno de los principales candidatos en liza en esas elecciones.
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