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Noticias de theresa may

23-06-2018 | Fuente: abc.es
Miles de personas piden en Londres un segundo referéndum sobre el Brexit
Miles de personas se manifiestan hoy en el centro de Londres para solicitar la convocatoria de un segundo referéndum sobre los términos de la salida británica de la Unión Europea (UE). Cuando se cumple el segundo aniversario del plebiscito en el que los británicos votaron a favor del Brexit, miles de ciudadanos marchan desde la avenida Pall Mall, en el centro de la ciudad, hasta la plaza del Parlamento, donde diversas personalidades pronunciarán sendos discursos. En una jornada soleada en Londres, los manifestantes proeuropeos portan banderas de la UE y carteles que rezan «Queremos tener la palabra sobre el Brexit» o «Aún no nos hemos marchado". Los participantes, en un ambiente festivo y familiar, piden al Gobierno y a todos los partidos políticos que concedan al pueblo británico la oportunidad de votar en una nueva consulta sobre si aceptan o no el acuerdo sobre el Brexit que alcance la primera ministra británica, Theresa May, con el bloque comunitario. El Reino Unido está en el tramo final y decisivo de las negociaciones con Bruselas sobre la salida británica. La manifestación de hoy en Londres ha sido organizada por el grupo proeuropeo «El voto del pueblo» y cuenta con el apoyo de figuras destacadas, entre ellas el líder del Partido Liberal Demócrata (tercera formación del país), Vince Cable. El ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, pidió hoy una salida «completa» de la UE y dijo, en un artículo publicado en el tabloide «The Sun», que la población no toleraría una retirada «suave» del bloque europeo sino que quiere romper con Bruselas. En el Reino Unido hay políticos que están a favor de un divorcio suave, con acceso al mercado único, y otros que prefieren uno «duro», la completa retirada del mercado común. Johnson, que votó por el Brexit en la consulta de hace dos años, señaló que los británicos quieren que el Gobierno «cumpla el mandato de la gente» y concrete una salida «completa» de la UE. En el referéndum de hace dos años, el 53,4 % de la población votó por el Brexit frente al 46,6 % que lo hizo en contra. El Reino Unido se marchará de la UE el 29 de marzo de 2019, dos años después de activar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inició la cuenta atrás para la desconexión. Londres y Bruselas aún no se han puesto de acuerdo sobre la relación comercial entre ambas partes ni cómo se resolverá el problema de la frontera entre las dos Irlandas, pues el objetivo es que siga siendo invisible para evitar perjudicar el proceso de paz en Irlanda del Norte.
21-06-2018 | Fuente: abc.es
Los requisitos que tendrán que cumplir los europeos que quieran residir en Reino Unido tras el Brexit
Los europeos que lleven cinco años viviendo en el Reino Unido tendrán que pagar 65 libras (73 euros), dar su nombre y dirección y demostrar que no tienen antecedentes penales graves para optar al «estatus de asentado» y poder permanecer de manera ilimitada en el país tras el Brexit. El Ministerio del Interior británico ha publicado este jueves una Declaración de Intenciones (SOI, por sus siglas en inglés), en la que ha adelantado los detalles de cuál será la situación de los europeos una vez se materialice la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), el próximo 29 de marzo de 2019. A partir de esa fecha comienza el período de transición acordado por Londres y Bruselas, que finalizará el 31 de diciembre de 2020, y durante el cual los ciudadanos europeos deberán solicitar el «estatus de asentados» o el de pre-asentados, si no han cumplido cinco años de estancia en el Reino Unido. Los ciudadanos que obtengan este último estatus podrán continuar en el Reino Unido hasta que cumplan los cinco años, momento en el que deberán solicitar el de asentados. Según el documento, se considerará que alguien ha vivido de forma permanente durante ese tiempo, si no ha viajado al extranjero durante más de seis meses en un periodo de un año. El Ejecutivo conservador explicó que el plazo para solicitar ambas categorías se alargará hasta el 30 de junio de 2021, y las personas que lo obtengan serán tratadas como ciudadanos británicos en lo que respecta a la asistencia sanitaria, educación, beneficios y pensiones. Aquellos que ya gozaran de la residencia permanente en el Reino Unido en el momento de la solicitud no tendrán que abonar la cantidad exigida, mientras que los menores de 16 años disfrutaran de un descuento y solo tendrán que pagar 32,50 libras (37,22 euros). Además, los familiares de estas personas que vivan en otro país podrán viajar al Reino Unido incluso cuando termine el periodo de transición, siempre y cuando la relación de parentesco existiera antes del 31 de diciembre de 2020 y continúe existiendo una vez esa persona se traslade al país. El «Home Office» ha asegurado asimismo que para obtener ambos estatus no será necesario estar trabajando o estudiando, simplemente residir en el Reino Unido. La aplicación será online a través de la página del Ejecutivo (GOV.UK) o de una aplicación para el teléfono móvil, y el departamento gubernamental afirmó que ofrecerá ayudas a aquellos que no tengan acceso a plataformas digitales. Interior ha destacado que se trata de un procedimiento «rápido y sencillo» que estará disponible en los 23 idiomas que se hablan en la Unión Europea. Una vez el solicitante finalice la aplicación el «Home Office», este departamento la estudiará y dará respuesta en el «menor tiempo posible». La mayoría de los demandantes no tendrá que agregar ninguna documentación extra porque las respuestas que aporten serán contrastadas con la información almacenada en las bases de datos del Gobierno. «No buscamos excusas para no conceder estos estatus. Deberá haber una muy buena razón por la que no lo obtengas», manifestó hoy el ministro del Interior, Sajid Javid, en un comité de la Cámara Alta del Parlamento. El Ejecutivo de Theresa May espera que más de tres millones de ciudadanos europeos hagan esta solicitud una vez este disponible, previsiblemente a finales de año.
20-06-2018 | Fuente: abc.es
May vuelve a salvar otra rebelión interna por el Brexit
Con un acuerdo de última hora con sus propios diputados rebeldes. Así salvó la primera ministra británica, Theresa May , otra rebelión en sus filas durante la tramitación de la llamada Ley Brexit. Esta vez, el acuerdo ha versado sobre dar o no más poder al Parlamento en el proceso de salida y sobre si debería tener un «voto significativo» en el acuerdo final con Bruselas. Una enmienda que volvía de la Cámara de los Lores y que el Gobierno derrotó por 319 a 303 votos. Solo seis «tories» votaron al final contra el Gobierno; entre ellos, el reconocido europeísta Ken Clarke y Philip Lee, el exsecretario de estado de Justicia que dimitió la semana pasada tras anunciar que votaría en contra de las directrices de su jefa. Por su parte, Jeremy Corbyn sufrió otra rebelión interna y 4 diputados laboristas se posicionaron a favor de la enmienda, mientras que otros 6 se abstuvieron, desobedeciendo las órdenes de su líder. Las concesiones al grupo proeuropeo de los conservadores, liderados por el exfiscal general del Estado Dominic Grieve, llegaron esta vez en forma de caramelo envenenado para el propio Ejecutivo, y es que será el presidente del Parlamento, el también «tory» John Bercow, el que tenga la decisión final. Este decidirá si la Cámara de los Comunes tendrá la capacidad de enmendar el acuerdo final si la mayoría de parlamentarios se opone al texto conjunto con Bruselas que May debe presentar. El propio Grieve se ha mostrado «conforme» con esta nueva cesión por parte de una May que ha estado negociando con sus correligionarios para tratar de evitar otra derrota que debilitase su mano negociadora con Bruselas. Todo esto a una semana de que comience otra nueva ronda de negociaciones con la UE y en la que se esperan avances significativos al menos en lo que al futuro de la frontera de Irlanda se refiere.
20-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump firma la orden ejecutiva para impedir la separación de las familias inmigrantes
La visita de los Reyes a la Casa Blanca del lunes fue quizá el único momento de respiro que tuvo Donald Trump en el inicio de la semana. El escándalo de la separación en la frontera de menores inmigrantes de sus familias ?propagado por imágenes de niños llorando fuera de la mano de sus padres y de adolescentes enjaulados en centros de detención? había estallado y el presidente de EE.UU. sentía el acoso por todos lados, dentro y fuera del país. Incluso dentro de su propia familia. Finalmente, hoy Trump firmó para evitar la separación de las familias que cruzan la frontera de forma ilegal. «Será algo preventivo que después se completará con legislación», anunció en una reunión con legisladores horas antes de presentar el decreto. El anuncio de Trump llegó cuando la crisis provocada por la llamada política de «tolerancia cero» en la frontera ya era insostenible. Poco antes de su decisión, el líder republicano en la Cámara de Representantes, Paul Ryan, había comparecido para oponerse a la separación. «Vamos a emprender acciones para mantener a las familias juntas y, al mismo tiempo, cumplir las leyes migratorias», aseguró mientras anunciaba que hoy se votaría una propuesta legislativa al respecto en la cámara baja. La idea sería que las familias seguirían unidas bajo custodia del Departamento de Seguridad Interior (DHS, en sus siglas en inglés) «a lo largo de sus procedimientos legales». «Las familias no deben separarse. Punto. Hemos visto los vídeos y escuchado los sonidos», añadió Ryan. Un presidente duro Trump exponía hoy de forma simple la encrucijada a la que se enfrenta: «Si eres débil, el país va a rebosar con millones de personas. Y si eres duro, entonces no tienes corazón. Quizá yo prefiero ser duro, pero es un dilema complicado». La «tolerancia cero» en el control de la frontera arrancó a mediados de abril. Supone la aplicación estricta de la ley migratoria y es la que ha tenido como consecuencia colateral la separación de los menores de sus padres. Cuando una familia inmigrante entra de forma ilegal y es detenida, los adultos pueden ser detenidos mientras la policía de fronteras e inmigración (ICE, en sus siglas en inglés) trata el caso y decide sobre su situación o su deportación. ¿Qué pasa con los menores? Una decisión judicial de 1997, el llamado «Acuerdo Flores», establece que el Gobierno debe dejar a los niños detenidos el menor tiempo posible y en las condiciones menos restrictivas. Una sentencia de 2016 establecía un límite de 20 días para la detención de los menores. La realidad es que, ante la afluencia de inmigrantes, los procesos de revisión de cada caso duran más que ese plazo. Hasta ahora, la política había sido liberar a los menores con sus familias, y, como mucho, colocar a los adultos un localizador electrónico. Trump, azuzado por el sector más duro de su Gobierno ?el fiscal general, Jeff Sessions, o el asesor Stephen Miller?, apostó por una política que sabe que le da réditos en su electorado: la del shérif duro de frontera. Pero la profusión de imágenes de la separación de menores y el consiguiente escándalo en la opinión pública en los últimos días le ha obligado a dar marcha atrás. Durante varios días, Trump siguió la línea de que la responsabilidad de la separación es de los demócratas, que se niegan a aprobar una reforma migratoria con las condiciones del presidente: es decir, que financie la construcción del polémico muro con México. El argumento se deterioraba día a día, con la cascada de críticas a su política dentro y fuera del país. Además de la oposición demócrata, voces influyentes como la del senador republicano John McCain o simbólicas como la de la ex primera dama Laura Bush denunciaron la separación. Los legisladores republicanos empezaron a ver el asunto como un problema en un año electoral, en el que muchos se juegan su escaño en las elecciones de otoño. Incluso el antecesor de Trump, Barack Obama, se ha referido al asunto, en una práctica poco habitual entre expresidentes. «¿Somos un país que acepta la crueldad de arrancar a niños de los brazos de sus padres, o somos un país que valora las familias y trabaja para mantenerlas juntas?», preguntó en su cuenta de Facebook. En el exterior, las críticas llegaban también de aliados estratégicos. Theresa May, la primera ministra británica, calificaba la política de «equivocada». Su homólogo canadiense, Justin Trudeau, decía que es «inaceptable». Incluso una aliada ideológica de Trump como Marie Le Pen, la presidenta del Frente Nacional francés, se declaró «opuesta a la separación», aunque responsabilizaba del problema «a los padres inmigrantes y a los políticos que les animan a inmigrar». La crítica más dura para Trump vino de Francisco I, que lo calificó de «populista» y apoyó al obispado estadounidense, que había calificado a la política de «inmoral». Incluso la primera dama, Melania Trump, envío un raro comunicado en el que decía que «odia» ver a los niños separados de sus padres y llamaba a un acuerdo de los legisladores. Un frente difícil Ahora a Trump se le abre un frente difícil. Tiene que mantener la apariencia de dureza en el frente migratorio y acabar con la separación. Todo indica que defenderá que las familias permanezcan juntas en detención. Pero eso abrirá una batalla legal sobre el «Acuerdo Flores» y el resto de jurisprudencia que impide que los menores pasen periodos largos en detención. Como en el caso de la prohibición de entrada de ciudadanos de países islámicos del año pasado, una orden ejecutiva de ese tipo podría verse empantanada en los tribunales. A pesar de los problemas, Trump se apuntará un tanto político. La concesión de no separar a las familias supondrá un tanto en la negociación en el Congreso con los demócratas y meterles más presión para que acepten financiar el muro con México.
18-06-2018 | Fuente: abc.es
El atraco al ministro de Interior de Reino Unido que le hizo quedarse sin teléfono móvil
El ministro de Interior británico, Sajid Javid, contó ayer en una entrevista al diario «The Sun» que le robaron el teléfono móvil con ayuda de una moto en Londres. El político relató como poco antes de acceder al gabinete de la primer ministra, Theresa May, el pasado mes de abril -después de que la anterior ministra del interior, Amber Rudd, presentara su dimisión por la polémica de las cuotas anuales para deportar a inmigrantes ilegales- fue víctima de un atraco en el norte de Londres. Javid salía de la estación de metro de Euston, manifestó al tabloide, cuando se dispuso a llamar a un taxi con su teléfono móvil. En ese momento un hombre en una moto se cruzó delante de él y le arrebató de un tirón el móvil de las manos dejando al político «enojado y molesto». Aunque, por otro lado, confesó sentirse «afortunado» por no haber sido «apuñalado o golpeado como muchas otras víctimas que son presas de estos criminales». El responsable de la cartera de Interior recordó que está trabajando en una revisión para darle a la Policía más poder para perseguir a este tipo de atracadores. El mes pasado su departamento anunció que busca dar a la Policía «más protección legal» para estas persecuciones y «romper el mito» de que los agentes corren el riesgo de ser enjuiciados por conducir de forma temeraria si persiguen a gran velocidad a estos delincuentes. «Si alguien comete un delito y la Policía quiere perseguirlo, debería tener mucha más libertad para hacerlo», sentenció el ministro.
15-06-2018 | Fuente: elpais.com
Jacob Rees-Mogg: ?Europa es el pasado?
El excéntrico diputado conservador, favorito en las encuestas para suceder a Theresa May, influye decisivamente en el devenir del Brexit
12-06-2018 | Fuente: abc.es
Theresa May gana la votación sobre el Brexit en el Parlamento pese a la amenaza de rebelión en sus filas
Este martes ha sido una de esas, tantas, jornadas clave que está deparando el brexit en Reino Unido. La Cámara de los Comunes era de nuevo el escenario para demostrar la profunda división que vive el país con este tema y sobre todo los problemas que tiene el Gobierno británico para sacarlo adelante. Se atisbaba una nueva derrota parlamentaria de Theresa May infligida por parte de varios diputados de su propio partido en una de las enmiendas clave que los lores habían impuesto a la llamada «Ley del Brexit». En ella, se exigía un voto significativo del Parlamento al acuerdo final que se tome con Bruselas, en resumen, que sean sus señorías los que tenga el poder de dictar la estrategia del Brexit en caso de que estos rechacen el texto final. Finalmente, la rebelión prevista por parte de los conservadores proeuropeos no se llevó a cabo (la enmienda se rechazó por 324 votos en contra y 298 a favor) porque el Gobierno les prometió que tendrían el poder de enmendar y votar una moción parlamentaria en su momento. Algo que el propio Ejecutivo redactará como nueva medida en la ley rompiendo su primera opción que era la de dar a elegir al Parlamento entre votar que sí el texto final o salir de la UE sin acuerdo y de forma abrupta el próximo 29 de marzo. Las concesiones que finalmente se hagan a estos rebeldes se irán negociando en los próximos días, pero lo que parece claro es que el Ejecutivo no está dispuesto a aceptar la petición de que sean los parlamentarios los que tomen el control de las negociaciones en última instancia. Pelota para el bando proeuropeo Una «victoria» para May, que había hecho un llamamiento a la unidad en las filas de su partido a principios de esta semana, no salir derrotada pero se trata de otro fracaso más en su estrategia al tener que dar, de alguna forma, el bastón de mando a la Cámara prometiendo consultar a los Comunes sus siguientes movimientos si estos tumban en octubre el acuerdo final y no hay uno nuevo antes del 30 de noviembre. De hecho, en esos momentos, los diputados podrían incluso, si finalmente se salen con la suya, plantear la celebración de un segundo referéndum. Por tanto, el bando proeuropeo vuelve a tener la pelota en su tejado dando un golpe de efecto ante los más brexiters del Gobierno, a los que, a buen seguro, no les habrá gustado nada esta nueva situación. Esta enmienda era una de las 15 que los lores habían implantado en la Ley del Brexit y que se seguirán debatiendo en el día de hoy. Tras las concesiones del Gobierno, todas las que se votaron ayer (7) fueron rechazadas, como por ejemplo la que pedía no fijar el 29 de marzo de 2019 como fecha definitiva para la salida de la UE. Algo que finalmente formará parte del proyecto de ley. Entre las que se incluyen hoy resaltan dos interesantes; la de exigir a los ministros que «describan al Parlamento» los pasos que han dado para negociar «seguir participando o no en la unión aduanera» después del Brexit y la que pide al Ejecutivo que negocie la membresía británica del Área Económica Europea que dejaría a Reino Unido en una situación similar con la UE a la que tiene Noruega. Lo que dejó el día de ayer también fue la dimisión del secretario de estado de justicia Stephen Lee. Todo porque, cuando la rebelión parecía segura, el se alineó con los «tories» rebeldes y se apresuró a asegurar que votaría en contra del dictamen del Gobierno, aunque finalmente tras las concesiones se abstuvo. Lo hacía porque, según él, este ?pretende limitar el papel del Parlamento en su contribución al resultado final del proceso de salida de la UE?. En su escrito de renuncia, Lee europeísta y reconocido votante a favor de la permanencia en el club comunitario en el referéndum de 2016, apostaba porque aún hay tiempo para dar forma a un brexit suave ?ya no se puede dar marcha atrás al reloj y es imposible volver a como estábamos antes del referéndum? asegura. Por eso cree que ahora que es irreversible ?hay que hacerlo bien y no de la manera irresponsable? con la que se está llevando a cabo.
12-06-2018 | Fuente: abc.es
Dimite el secretario de Estado de Justicia de May para unirse a los rebeldes europeístas
El secretario de estado de Justicia británico, Stephen Lee, ha dimitido en uno de los días clave para el brexit en Reino Unido. Lo hace, según él, porque el Ejecutivo del que formaba parte pretende «limitar el papel del Parlamento en su contribución al resultado final del proceso de salida de la UE». En su escrito de renuncia, Lee europeísta y reconocido votante a favor de la permanencia en el club comunitario en el referéndum de 2016, apuesta porque aún hay tiempo para dar forma a un brexit suave «ya no se puede dar marcha atrás al reloj y es imposible volver a como estábamos antes del referéndum» asegura. Por eso cree que ahora que es irreversible «hay que hacerlo bien y no de la manera irresponsable» con la que se está llevando a cabo. Deja su puesto horas antes de que comience un nuevo debate en la Cámara de los Comunes sobre la llamada Ley del Brexit, que vuelve enmendada hasta en 15 ocasiones por los lores y con varias medidas que podrían trastocar seriamente los planes de la primera ministra Theresa May. Entre ellas, y la que apoya Lee como principal motivo para su marcha, la que pretende incluir en el texto legislativo que se garantice un voto significativo de los diputados sobre el futuro acuerdo y que la «premier» esté obligada a volver a renegociar con Bruselas si estos no dan su visto bueno definitivo. Algo que debilitaría su mano negociadora. Además, entre hoy y mañana se debatirán también otras enmiendas sobre, por ejemplo, si Reino Unido debe seguir permaneciendo en la unión aduanera tras el brexit. El Gobierno de May se enfrenta a una posible rebelión dentro de las filas de su propio partido con varios diputados rebeldes que pueden infligir otra derrota más a la líder conservadora. Esta, sin mayoría absoluta en los Comunes y con una división interna dentro de su propio Ejecutivo, está lidiando casi constantemente una crisis que no termina. Estos últimos días con un último episodio en forma de amenaza de dimisión por parte de su ministro para el Brexit, David Davis, al que tuvo que aceptar, forzadamente, su petición de poner fecha límite, diciembre de 2021, al plan de contingencia que ha presentado Reino Unido para evitar la vuelta de una frontera dura en Irlanda.
08-06-2018 | Fuente: abc.es
Trump propone que Rusia vuelva como invitada a las cumbres del G-7 y amplía la brecha con sus socios
Donald Trump tiene previsto abandonar este sábado la cumbre del G-7 en Canadá varias horas antes de que concluya y poner rumbo a Singapur, donde celebrará la semana que viene su histórico encuentro con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un. El plantón del presidente de EE.UU. al resto de líderes de las grandes potencias occidentales, un cambio de agenda anunciado a última hora por sorpresa, es una señal más de la brecha entre Trump y los que hasta ahora han sido los grandes socios de EE.UU. La cumbre arrancó este viernes, calentada por la escalada dialéctica entre Trump y otros líderes y por propuestas polémicas del presidente estadounidense. Tras la adopción de tarifas a principios de mes por parte de Washington contra el acero y el aluminio de Canadá, la Unión Europea y México, el comercio está en el centro de la batalla. El anfitrión y primer ministro canadiense, Justin Trudeau, calificó hace unos días de «insultante» que Trump justificara los nuevos aranceles por seguridad nacional. Ambos mantuvieron una tensa llamada telefónica la semana pasada y los ánimos no parecían apaciguados en la víspera de la cumbre. «Nosotros, como aliados, no podemos declararnos la guerra comercial los unos a los otros. Nuestros soldados pelean hombro con hombro para defender nuestros valores», escribió el presidente francés, Emmanuel Macron, en Twitter. On ne peut pas se faire la guerre commerciale entre alliés. Nos soldats se battent côte à côte pour défendre nos valeurs.? Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) June 7, 2018Trump respondió con el látigo, en la misma red social. «Por favor, decidle al primer ministro Trudeau y al presidente Macron que ellos imponen a EE.UU. tarifas masivas», dijo en un mensaje. «Acabad con vuestros aranceles y barreras comerciales o haremos algo más que igualarlos», amenazó en otro. Please tell Prime Minister Trudeau and President Macron that they are charging the U.S. massive tariffs and create non-monetary barriers. The EU trade surplus with the U.S. is $151 Billion, and Canada keeps our farmers and others out. Look forward to seeing them tomorrow.? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 7, 2018Este viernes, en Washington, antes de subir al Air Force One rumbo al vecino del norte, dejaba claro su ánimo de confrontación: «Vamos a ocuparnos de políticas comerciales injustas. Lo vamos a cambiar, y ellos van a comprender que va a ocurrir», dijo sobre sus socios occidentales a los reporteros, a quienes también aseguró su intención de acabar con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que le une a México y Canadá si no logra un mejor acuerdo. Por si las turbulencias comerciales no fueran suficientes, Trump agitó la cumbre con una petición inesperada: «Rusia debería estar en esta reunión», dijo todavía en suelo estadounidense. «Te guste o no, y esto quizá no es políticamente correcto, pero tenemos un mundo que liderar. Deberían dejar que Rusia regresara», añadió. Rusia fue expulsada del grupo de las grandes potencias occidentales tras la anexión de Crimea en 2014. Donald Trump, Justin Trudeau y Emmanuel Macron - Efe El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, no tardó en rechazar la propuesta: «Dejemos el G-7 como está ahora. El siete es un número de la suerte, al menos en nuestra cultura», bromeó. Pero la idea de Trump abrió una grieta en el bloque europeo. El nuevo primer ministro italiano, Giuseppe Conte, se mostró partidario de readmitir al Gobierno de Vladimir Putin. La propuesta de Trump se antojaba incluso más inoportuna cuando uno de los puntos de la cumbre del G-7 es cómo proteger a las democracias de interferencias extranjeras en sus procesos políticos. Precisamente, la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales que llevaron a Trump a la Casa Blanca, probada por la inteligencia de EE.UU. y las comisiones legislativas, ha marcado el primer año y medio de su presidencia, con una investigación que afecta a su propia campaña. En EE.UU., representantes de los dos grandes partidos reaccionaron con críticas a la idea de invitar a Rusia a este foro. El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, aseguró que el presidente «está convirtiendo nuestra política exterior en un chiste internacional». En la bancada republicana de la cámara alta, John McCain aseguró que «Putin ha hecho que Rusia no merezca estar en el G-8» y Ben Sasse también lo rechazó: «Putin no es nuestro amigo y no es el colega del presidente». El encuentro en Canadá, un polvorín La batalla comercial y la aparición de Rusia convirtieron el encuentro entre líderes en un polvorín. «Las tensiones aumentan por todos lados. Este G-7 será muy exigente», advertía Macron antes del comienzo. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, anticipaba la cumbre «más difícil» en años y aseguraba que Europa no cedería ante Trump. Con la llegada de los mandatarios a La Malbaie, la pequeña localidad que acoge la cumbre, los gestos fueron afables, pero los roces no se podían ocultar. La reunión bilateral prevista entre Macron y Trump se suspendió. La versión oficial fue que el presidente de EE.UU. salió de Washington con una hora de retraso. Poco después, Macron publicaba un vídeo charlando con Trump de forma amistosa, sentados en un sofá. «Manteniendo el diálogo abierto», aseguraba. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, trataba de no echar más leña al fuego sobre los aranceles de Trump, pero los calificaba de «injustificados». Las diferencias entre EE.UU. y el resto de socios podrían materializarse este sábado en un gesto simbólico, pero de gran significado: Trump podría no firmar el comunicado con el que tradicionalmente se cierra la cumbre. Sería la primera vez que ocurre en la historia de estos encuentros y Macron lo tomaba el jueves por la noche como una posibilidad cierta. «La voluntad de tener un texto firmado por los siete países no debe ser más fuerte que el contenido de ese texto. Por principios, no debemos descartar un acuerdo 6+1», aseguró. Sería la materialización más clara del aislamiento de EE.UU. de sus socios tradicionales, alimentado por otras señales: mientras Trump da la batalla comercial con las potencias occidentales, permite al gigante tecnológico chino ZTE ?considerado una amenaza a la seguridad nacional por los legisladores estadounidenses? volver a operar en EE.UU. con el pago de una multa de mil millones de dólares, lo que se entiende como una contraprestación en sus negociaciones comerciales con Pekín; y mientras exige que regrese Rusia, da plantón a sus socios cuando toca hablar de asuntos clave para otros países, como el cambio climático. Si los gestos no lo arreglan, el G-7 saldrá de esta cumbre con su principal miembro en rebeldía.
08-06-2018 | Fuente: abc.es
Bruselas rechaza la propuesta británica para evitar una frontera restrictiva en Irlanda
El jefe negociador de la Comisión Europea para el Brexit, Michel Barnier, ha rechazado este viernes el último plan de contingencia de Reino Unido para evitar una frontera restrictiva en Irlanda al considerar que «lo que es factible para Irlanda del Norte no lo es necesariamente para todo el Reino Unido». «El plan de contingencia no puede extenderse al Reino Unido en su totalidad. ¿Por qué? porque ha sido diseñado para la situación específica de Irlanda del Norte», dijo Barnier en una rueda de prensa tras la ronda de negociaciones técnicas celebrada en Bruselas sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE). «¿Qué hace? Irlanda del Norte formaría parte de nuestro territorio aduanero. Lo que es factible para un territorio del tamaño de Irlanda del Norte no es necesariamente factible para todo el Reino Unido», señaló Barnier. La última propuesta británica, publicada este jueves tras una tensa semana en el gabinete de la primera ministra, la conservadora Theresa May, supondría que todo Reino Unido quedase alineado con la unión aduanera hasta no encontrar una solución que evite una frontera restrictiva entre Irlanda e Irlanda del Norte.
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