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Noticias de theresa may

23-09-2018 | Fuente: abc.es
La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, pidió hoy a sus correligionarios que mantengan la «cabeza fría» en un momento en el que las negociaciones del Brexit han encallado en Bruselas y han surgido rumores sobre unas elecciones anticipadas en el Reino Unido. La preocupación entre los asesores de May por la falta de apoyos a su plan para el Brexit les ha llevado a barajar la posibilidad de convocar unos comicios para tratar de aglutinar nuevas fuerzas, según fuentes conservadoras citadas por el diario «The Sunday Times». Downing Street, el despacho oficial de la primera ministra, se apresuró a desmentir esa opción, que también descartó el ministro para el Brexit, Dominic Raab. En junio de 2017, May llamó a los británicos a las urnas para intentar reforzar su liderazgo al comienzo del diálogo con la UE, pero sus planes se torcieron y terminó perdiendo la mayoría absoluta que mantenía hasta entonces en el Parlamento. Por su parte, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, ha afirmado este domingo que prefiere la celebración de nuevas elecciones generales a un segundo referéndum sobre el Brexit, en medio de los llamamientos desde su formación a respaldar esta segunda opción. «Nuestra preferencia serían unas elecciones generales para poder negociar nuestra futura relación con Europa, pero veamos qué sale de la conferencia (del partido)«, ha dicho, antes de resaltar que respetará lo que se decida durante la misma, que tiene lugar este domingo. Corbyn cree que diversos diputados conservadores descontentos con la gestión de May podrían contribuir a forzar unas elecciones, al tiempo que ha advertido de que la oposición laborista está dispuesta a votar en contra del acuerdo al que puedan llegar Londres y Bruselas si no le satisfacen los términos. Cambio de rumbo Además de las presiones desde la oposición, la líder «tory» debe hacer frente a las voces cada vez más numerosas dentro de su propia formación que le reclaman un cambio de rumbo en sus planes para el Brexit. «He dicho en muchas ocasiones que estas negociaciones serían duras, y desde el principio estaban destinadas a ser aún más duras en sus etapas finales», dijo hoy May para tratar de calmar los ánimos entre sus compañeros de partido, a quienes les instó a «controlar los nervios». Tras la negativa de los líderes europeos a aceptar el llamado plan de Chequers, que propone mantener al Reino Unido en un área de libre comercio de bienes tras el Brexit, la facción más euroescéptica de los «tories» ha reactivado su exigencia de apostar por un acuerdo de comercio más laxo, similar al que la UE firmó con Canadá. El grupo de pensamiento Institute of Economic Affairs prevé publicar este lunes un informe que defenderá los beneficios de esa opción para el Reino Unido, según han avanzado medios británicos, una idea que puede recibir el apoyo de un sector del Partido Conservador. Acuerdo como el de Canadá Los ministros del Gobierno de May han continuado defendiendo en público el plan de Chequers, si bien el titular de Exteriores, Jeremy Hunt, ha rehusado descartar por completo este fin de semana la posibilidad de virar hacia otro tipo de propuesta comercial. El ministro para el Brexit, Dominic Raab, argumentó hoy que formalizar un acuerdo de libre comercio como el de Canadá no solucionaría el problema de la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, uno de los principales escollos del diálogo. Raab aseguró que el Ejecutivo continuará negociando de «buena fe» con la Unión Europea para tratar de acercar posiciones de cara al Consejo Europeo del 18 de octubre, el momento que han marcado tanto Bruselas como Londres para que se produzca un acercamiento sustancial entre ambas partes. Los líderes comunitarios han abierto la puerta asimismo a convocar una cumbre extraordinaria en noviembre si es necesario para formalizar el acuerdo final sobre el Brexit. A pesar del desencuentro entre Londres y los 27 socios europeos restantes, escenificado la semana pasada en Salzburgo (Austira), Raab se mostró confiado en que todavía es posible alcanzar un pacto si la UE muestra «ambición y pragmatismo. Advirtió asimismo de que en caso de que no se produzcan avances, Londres continúa haciendo planes para gestionar una posible salida sin acuerdo, y avanzó que mañana prevé publicar una nueva serie de documentos técnicos que analizarán el impacto de ese escenario en diversos ámbitos.
23-09-2018 | Fuente: abc.es
Corbyn dice preferir la celebración de nuevas elecciones a un segundo referéndum sobre el Brexit
El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, ha afirmado este domingo que prefiere la celebración de nuevas elecciones generales a un segundo referéndum sobre el Brexit, en medio de los llamamientos desde su formación a respaldar esta segunda opción. «Nuestra preferencia serían unas elecciones generales para poder negociar nuestra futura relación con Europa, pero veamos qué sale de la conferencia (del partido)», ha dicho, antes de resaltar que respetará lo que se decida durante la misma. «Obviamente estoy atado a la democracia de nuestro partido», ha manifestado, en declaraciones concedidas a la cadena de televisión británica BBC, en las que ha dicho que el país «podría estar» cerca de unas elecciones generales. Así, Corbyn ha manifestado que el Partido Laborista presentará su caso ante el Parlamento y quedará a la espera de lo que pase tras ello. «Estamos totalmente preparados para ello (unas nuevas elecciones)», ha zanjado. Horas antes, la portavoz de Negocios de la formación opositora, Rebecca Long-Bailey, dijo que el partido Laborista apoya la celebración de elecciones anticipadas si la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, no logra el apoyo del Parlamento para el Brexit. «Nuestra posición es que queremos elecciones generales si Theresa May no puede obtener el apoyo del Parlamento o incluso su propio partido para sacar adelante un acuerdo», ha sostenido. «Si bien no es nuestra posición en materia de políticas, si los miembros deciden en esta conferencia que quieren una votación popular o un segundo referéndum, respetaremos a los miembros», ha apuntado. El propio Corbyn aseguró el sábado que el país debería celebrar elecciones anticipadas en caso de que el Gobierno no logre sacar adelante un acuerdo para el Brexit. «Si este Gobierno no puede lograr el Brexit debe pasar página y convocar elecciones generales», manifestó, antes de sostener que la propuesta de Chequers «no satisface» las exigencias para un acuerdo favorable para Londres. «No estamos contentos con ello y votaremos en contra. Eso podría desencadenar unas elecciones generales, y estamos preparados para ello», dijo, al tiempo que apuntó que estaría dispuesto a respaldar un nuevo referéndum sobre el Brexit en caso de que los miembros de la formación así lo deseen. En declaraciones concedidas al diario 'Sunday Mirror', Corbyn resaltó que no está pidiendo una nueva votación, sino afirmando que «se ceñirá» a cualquier decisión que sea adoptada durante la conferencia que celebrará esta semana su partido. Por su parte, el 'número dos' del partido, Tom Watson, recalcó que la postura de los miembros del partido debe ser respetada, tal y como recogió el diario local 'The Observer'. «Este Gobierno está al borde del colapso y podríamos tener otras elecciones generales fundamentalmente en torno al Brexit», zanjó. Este domingo comienza el congreso anual laborista en Liverpool y probablemente los sindicatos y gran parte de los diputados laboristas presionarán a Corbyn en favor de una «votación popular» sobre el Brexit. Watson no se sale de la postura oficial laborista que rechaza una nueva consulta, pero se ha mostrado mucho más abierto a ella que hasta ahora. El sondeo de YouGov para 'The Guardian' ha preguntado a 1.054 miembros del Partido Laborista y el 86 por ciento apoyan un referéndum sobre el resultado de las negociaciones del Brexit. El 8 por ciento lo rechazan.
21-09-2018 | Fuente: abc.es
Theresa May pide respeto a la UE en las negociaciones del Brexit
La primera ministra británica, Theresa May, ha querido contestar a la Unión Europea tras el varapalo sufrido ayer en la cumbre informal de los 27 celebrada en Salzburgo y donde los líderes europeos rechazaron su plan para el Brexit. La «premier», en una declaración sin preguntas en el 10 de Downing Street, pidió «respeto» para Reino Unido en las negociaciones del proceso, ya que su país, según May, «ha tratado con respeto a la UE. La buena relación al final de este proceso depende de ello», ha apuntado. Básicamente lo que ha hecho la «premier» es devolver la pelota al tejado de Bruselas y pedirles que «presenten una nueva propuesta» a su plan Chequers, vilipendiado ayer tanto por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, como por el presidente francés, Emmanuel Macron. May, en un tono duro y contundente con varias pausas incluidas a la hora de remarcar los puntos más importantes de su discurso, ha asegurado que «no solo se trata de rechazar las propuestas de la otra parte, si no de proponer unas nuevas» para tratar de salir del impás en el que se encuentran las conversaciones. May, que volvió a repetir en varias ocasiones que irse sin acuerdo es mejor que un mal acuerdo para Reino Unido y que están preparados para si esto sucede, pedía a la UE comprensión «ninguna de las dos partes debería exigir lo inaceptable». Enumerando los dos problemas principales que tiene el proceso, el futuro acuerdo comercial y la frontera con Irlanda, May repasó de nuevo sus líneas rojas y destacó que Reino Unido no permanecerá ni en el mercado único ni en la unió aduanera, así como tampoco lo hará Irlanda del Norte, como solicita la UE. Con la amenaza del no acuerdo siempre por delante, la líder conservadora ha dado a entender, como ya hizo ayer, que presentará en breve una nueva propuesta sobre la frontera irlandesa y ha finalizado su discurso reiterando que no «revocará» el resultado del referéndum del Brexit y asegurando que se necesita «un compromiso serio para resolver los dos grandes problemas en las conversaciones» para acabar terminando su discurso con una frase contundente «y estamos listos para ellos». Eso sí, la «premier» se volvió a mostrar cálida con los 3 millones de ciudadanos comunitarios que residen en Reino Unido. A ellos les reiteró de nuevo que, aunque no haya acuerdo sus derechos estarán protegidos y repitió una de las frases más usadas por ella en los últimos meses «queremos que os quedéis». También ha mandado un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos norirlandeses, a los que ha dicho que harán todo lo posible «para evitar la vuelta a una frontera».
21-09-2018 | Fuente: abc.es
Brexit en el alero
La cumbre informal de Salzburgo revela dos visiones contrapuestas de la Unión. La primera es la de aquellos que defienden la Europa organizada y los valores de las democracias liberales. A su cabeza, Angela Merkel y Emmanuel Macron, una pareja todavía poco hecha. Ambos entienden el proceso de integración recorrido como un camino exitoso, inspirado en un ideal de civilización cosmopolita. Es la lección aprendida después de bajar a los infiernos en las dos guerras mundiales. Enfrente se han situado los gobiernos que desentierran el nacionalismo y la xenofobia, como ocurre en el caso de Hungría, Polonia e Italia. Los dos primeros además se alejan de las exigencias básicas de respeto al Estado de Derecho en los Estados miembros, al debilitar la independencia judicial o atacar la libertad de expresión. Este choque entre socios hace inútil plantear grandes acuerdos a nueve meses de las elecciones europeas. Las cuestiones pendientes en las que la Unión se juega su futuro, como el gobierno del euro, la seguridad o la inmigración tendrán que esperar. En Salzburgo solo se atisban las bases de un posible pacto sobre el Brexit, un caso de desintegración que reclama una solución pragmática. Pero la partitura ensayada en la ciudad de Mozart es lo más opuesto a su música clara y redonda y aún no suma a todos. Con el fin de evitar una frontera en el Mar del Norte, se podría ensayar una fórmula ambigua e intermedia para garantizar la libre circulación de mercancías dentro de la isla de Irlanda. En el fondo es una manera de aparcar el problema y resolverlo con los británicos fuera, protegidos por un período transitorio. Los negociadores esperarán a la conferencia del partido conservador a principios de octubre antes de intentar cualquier transacción. Si lo consiguen, Theresa May sería reconocida entre los suyos por la tenacidad con la que ha doblegado tanto a los tories euroescépticos como a los europeístas. Sería una naufraga que toca tierra, aferrada al doble argumento de cumplir el mandato del referéndum e impedir la llegada al poder de un laborismo muy escorado a la izquierda.
20-09-2018 | Fuente: abc.es
La UE le da un portazo a May y la deja sola ante los «tories»
La primera ministra británica Theresa May había venido a la cumbre informal de Salzburgo con la idea de obtener un cierto alivio a las presiones políticas internas gracias a el apoyo constructivo de los socios europeos a sus propuestas sobre el Brexit. Sin embargo, regresó a Londres con cajas destempladas porque en lugar de la respuesta que esperaba se ha encontrad con una posición rocosa e invariable. Incluso los Veintisiete le han dicho que debe acelerar las cosas para intentar llegar a un acuerdo antes de la cumbre de octubre, sin esperar a la que se podría convocar en noviembre. Cualquier observador puede concluir que la UE ha llegado a la conclusión de que ante lo que May había presentado como una especie de ultimátum ?o se acepta mi propuesta o vendrá otro interlocutor que solo puede ser peor? la UE ha decidido aceptar el reto. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que los 27 países que se quedan en la UE «estamos de acuerdo en que en octubre deben concluir las negociaciones y en noviembre en todo caso se daría la última pincelada. La cumbre de octubre será el momento de la verdad». May había traído otra vez el mismo paquete que ya había definido en su discurso en Chequers y esperaba que la UE diera un paso en su dirección o al menos que le otorgasen algo más de tiempo. La respuesta ha sido todo lo contrario: «No estamos de acuerdo en todo y no se podrá hacer concesiones sobre todo. Hay que respetar las cuatro libertades fundamentales y el mercado único. Por eso no podemos aceptar la propuesta de Chequers. La cuestión irlandesa es nuestra prioridad y habrá falta encontrar una solución. que vaya más alla de la buena voluntad. May es firme, es normal, nosotrros también a veces, porque estamos en una negociación espinosa, es un partido muy dificil» dijo el presidente del Consejo. Lo sorprendente en esta cumbre han sido las inesperadas declaraciones de al menos dos jefes de delegación a favor de un segundo referéndum: el presidente de Malta, Joseph Muscat, y el primer ministro de la República Checa, Andrej Babis. Muscat ha dicho además que en el seno del Consejo Europeo existe un consenso prácticamente total a favor de que se vuelva a preguntar a los ciudadanos británicos sobre la salida de la UE. Sin embargo, el miércoles, May había dicho todo lo contrario, que mientras ella fuera la primera ministra no se convocaría esta consulta «porque ello rompería la confianza con los políticos» y que la cuestión está entre el plan de Chequers o Brexit sin acuerdo . Teniendo en cuenta estos dos mensajes, la realidad es que May se ha quedado totalmente desprotegida de cara a la conferencia del Partido Conservador dentro de diez días con un plan de salida de la UE que no aceptan ni los partidartios del Brexit traumático ni tampoco los negociadores europeos. Podría creerse que el nuevo objetivo de Bruselas es dejar de usar paños calientes para salvar a May y, al revés, provocar que estallen cuanto antes las contradicciones de la política interna británica, para ver si se abre paso un escenario alternativo. May dijo que intentará hacer cuanto antes una nueva que respete tanto la integridad territorial del Reino Unido ?es decir, que no haya una frontera entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña? como el resultado del referéndum. Pero no excluyó que se llegue a la fecha fatídica del 29 de marzo próximo sin acuerdo. «Si desembocamos en una situación en la que no es posible alcanzar un acuerdo, que el pueblo británico esté seguro de que habremos hecho lo necesario para garantizar que dejamos la Unión Europea con éxito con independencia de en qué términos se haga».
20-09-2018 | Fuente: abc.es
Macron califica de «inaceptable» el plan sobre el Brexit de May
Nada más acabar el Consejo Europeo celebrado este jueves en Salzburgo (Austria), el presidente francés, Emmanuel Macron, ha tildado el plan sobre el Brexit propuesto por la primera ministra británica, Theresa May, de «inaceptable» y ha añadido que espera nuevas propuestas en octubre. «Ha sido un buen y valiente paso por parte de la primera ministra», ha declarado el mandatario galo ante los medios de comunicación. «Pero, a día de hoy, todos nosotros estamos de acuerdo en que las propuestas, tal y como aparecían expuestas, no eran aceptables, sobre todo, la parte económica», ha explicado. Además, ha agregado que la polémica propuesta de May, conocida como plan Chequers, «no es algo que se pueda tomar o dejar». Macron, que ha tomado parte en el divorcio entre Gran Bretaña y la Unión Europea, ha advetido de que el Brexit muestra a los demás países cuáles son la consecuencias negativas de abandonar el bloque europeo: «Aquellos que dicen que podemos vivir fácilmente sin Europa, que todo va a estar bien y que va a traer un montón de dinero a casa son unos mentirosos».
20-09-2018 | Fuente: abc.es
Los conservadores británicos analizan las opciones para suceder a May
Los conservadores euroescépticos siguen afilando los cuchillos en las sombras para derrocar a su líder, Theresa May. Cuando las negociaciones están en su punto crítico y con la primera ministra tratando de convencer a los líderes europeos de las ventajas de su plan para el brexit, sus correligionarios han hecho circular un dossier, filtrado al periódico «The Telegraph», en el que señalan que May se verá obligada a «retirarse del poder después de marzo de 2019» cuando Reino Unido ya se encuentre fuera de la UE. En este memorando interno se analizan, además, los pros y contras de sus posibles sucesores en el cargo. No hay mejor señal de revuelta y de mostrar su disconformidad con el plan Chequers de la premier que hacerlo justo cuando esta se encontraba en Salzburgo vendiendo las bondades de su propuesta. Visto ya como una señal del creciente motín que se vislumbra en el seno del partido conservador, los «tories» más brexiter habrían compartido entre ellos este documento filtrado a los medios mientras en sus conversaciones privadas hacen apuestas de quien tomará el relevo de May. Este nuevo dossier, que demuestra la incapacidad de la primera ministra para controlar tanto a los miembros de su Ejecutivo como a los de su partido, está escrito en abril y se cree que está redactado por un miembro conservador con influencia cuyo nombre no se ha desvelado. Este alienta a sus colegas a «maniobrar inmediatamente» para apartar del cargo a May justo después de que se produzca la salida del club comunitario y aporta además varios nombres claves y analiza sus posibilidades de convertirse en primer ministro. Por ejemplo, el más obvio, el exministro de Exteriores Boris Johnson, principal cabecilla brexiter es «el gran favorito» pero le echa un jarro de agua fría al asegurar que «el que va en cabeza normalmente nunca acaba ganando». También está muy bien situado el radical euroescéptico Jacob Rees-Mogg, aunque no cree que termine imponiéndose y da una valoración muy positiva al actual ministro para el brexit, Dominic Raab. De él dice este dossier que «podría perfectamente acabar triunfando» aunque con sorna añade «es un busto parlante bastante ingenioso». Quien quedaría descartado sería el que fuera su predecesor en el cargo, David Davis, que según el escrito aparenta no posicinarse para el puesto ya que «asegura que no está interesado en el puesto, pero lo está». Sin embargo, no le da opciones «no tendrá éxito. Es demasiado tarde».
20-09-2018 | Fuente: abc.es
Sale a la luz un nuevo complot conservador interno para derrocar a May
Los conservadores euroescépticos siguen afilando los cuchillos en las sombras para derrocar a su líder, Theresa May. Cuando las negociaciones están en su punto crítico y con la primera ministra tratando de convencer a los líderes europeos de las ventajas de su plan para el brexit, sus correligionarios han hecho circular un dossier, filtrado al periódico «The Telegraph», en el que señalan que May se verá obligada a «retirarse del poder después de marzo de 2019» cuando Reino Unido ya se encuentre fuera de la UE. En este memorando interno se analizan, además, los pros y contras de sus posibles sucesores en el cargo. No hay mejor señal de revuelta y de mostrar su disconformidad con el plan Chequers de la premier que hacerlo justo cuando esta se encontraba en Salzburgo vendiendo las bondades de su propuesta. Visto ya como una señal del creciente motín que se vislumbra en el seno del partido conservador, los «tories» más brexiter habrían compartido entre ellos este documento filtrado a los medios mientras en sus conversaciones privadas hacen apuestas de quien tomará el relevo de May. Este nuevo dossier, que demuestra la incapacidad de la primera ministra para controlar tanto a los miembros de su Ejecutivo como a los de su partido, está escrito en abril y se cree que está redactado por un miembro conservador con influencia cuyo nombre no se ha desvelado. Este alienta a sus colegas a «maniobrar inmediatamente» para apartar del cargo a May justo después de que se produzca la salida del club comunitario y aporta además varios nombres claves y analiza sus posibilidades de convertirse en primer ministro. Por ejemplo, el más obvio, el exministro de Exteriores Boris Johnson, principal cabecilla brexiter es «el gran favorito» pero le echa un jarro de agua fría al asegurar que «el que va en cabeza normalmente nunca acaba ganando». También está muy bien situado el radical euroescéptico Jacob Rees-Mogg, aunque no cree que termine imponiéndose y da una valoración muy positiva al actual ministro para el brexit, Dominic Raab. De él dice este dossier que «podría perfectamente acabar triunfando» aunque con sorna añade «es un busto parlante bastante ingenioso». Quien quedaría descartado sería el que fuera su predecesor en el cargo, David Davis, que según el escrito aparenta no posicinarse para el puesto ya que «asegura que no está interesado en el puesto, pero lo está». Sin embargo, no le da opciones «no tendrá éxito. Es demasiado tarde».
20-09-2018 | Fuente: abc.es
Cumbre en la zozobra
La cumbre informal del Consejo Europeo en Salzburgo se celebra en un momento de profunda crisis de la idea misma del proyecto europeo y con gran zozobra por las grandes tensiones y diferencias políticas. Hay tanta angustia por buscar una solución al reto sin precedentes de la salida de un miembro de la Unión como por evitar grandes enfrentamientos que pudieran convertir el Brexit en un precedente de otros abandonos. En todo caso la cumbre convocada por la presidencia rotatoria austriaca con los 27 más el Reino Unido se marca dos grandes intenciones en dos cuestiones urgentes que no pueden cumplirse allí. Una, la de máxima urgencia es buscar una fórmula de acabar con el bloqueo del proceso negociador del Brexit entre la UE y el Reino Unido. Porque, como advirtió el presidente del consejo Donald Tusk, si no hay acuerdo para la salida del Reino Unido en marzo próximo, podemos asistir a una catástrofe para todos. Tusk dijo que las cesiones de Theresa May en su propuesta de Chequers, que han generado indignación en parte de su partido, van en la buena dirección, pero no son suficientes. Lo cierto es que cada vez hay menos tiempo. Lo cierto es que nadie quiere dar facilidades al Reino Unido, pero todos saben el poco margen de May ene Londres. Y pesa la certeza de que sin acuerdo la deseada limitación de daños puede saltar por los aires. El otro gran reto es buscar fórmulas de limitación de daños al gran choque de trenes entre conceptos opuestos en la política de inmigración. El canciller austriaco Sebastian Kurz ha tenido un gran protagonismo en buscar puntos de encuentro y conciliación entre unas posturas y otras. Para su objetivo de cerrar las fronteras exteriores ha conseguido concesiones para un incremento masivo de las fuerzas de Frontex de diversos países. Aunque su voto en favor del proceso contra Hungria en el parlamento europeo han deteriorado sus relaciones con los países vecinos miembros del grupo de Visegrado. Claro está que la línea dura frente a la inmigración gana peso día a día convertida en una propuesta política global que es la que teme la postura aun mayoritaria aun liderada por Merkel y Macron.
19-09-2018 | Fuente: abc.es
Las negociaciones del Brexit vuelven a encallar en la frontera irlandesa
Las negociaciones sobre el acuerdo de salida del Reino Unido de la Unión Europea se encaminan hacia un colapso en la delicada cuestión de la frontera inter irlandesa. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo ayer a su llegada a Salzburgo que el Reino Unido deberá reelaborar sus propuestas para resolver este asunto y la primer ministra británica, Theresa May contestó que le corresponde a la parte europea revisar su posición si quieren desbloquear la situación: «Si queremos llegar a una solución, la UE deberá darle una vuelta a sus posiciones, igual que ya ha hecho el Reino Unido», dijo May. El problema aparentemente insoluble consiste en conciliar la premisa de que no haya una frontera física que impida la libre circulación entre la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte con el hecho de que la primera seguirá estando en el mercado único y el Ulster sale del espacio europeo con el resto de Gran Bretaña. Para los católicos de Irlanda del Norte y la gran mayoría de sus habitantes que votaron masivamente para quedarse en la UE, la idea de una frontera con controles con el resto de la isla es impensable. La Comisión propone entonces que haya un control de salvaguardia entre el Ulster y el resto del Reino Unido, lo que para la opinión pública británica es sencillamente inaceptable. La situación se podría resolver más fácilmente cuanto mayor integración económica acepte Londres, pero eso irritaría a los partidarios del Brexit más radical. De todos modos, Tusk ha admitido que las cosas «van en la buena dirección», al menos en otros campos, como la cooperación en materia de defensa y seguridad, un terreno en el que el negociador europeo, Michel Barnier, ha reconocido que los representantes británicos aceptan ahora cláusulas que rechazaron siendo miembros de pleno derecho. Y en lo que volvió a insistir Tusk es en la premura del tiempo, puesto que es necesario que las negociaciones lleguen a buen puerto con tiempo suficiente para que se complete el proceso de ratificación. Se había previsto acabar en octubre, pero eso ahora se da por imposible. La idea de una segunda cumbre en noviembre, además de la que ya está prevista en octubre, está prácticamente aceptada por todos. May había dicho a su llegada a Salzburgo que su Gobierno «no convocará jamás un segundo referéndum» y que espera que no le pongan sobre la mesa «propuestas inaceptables» en referencia a la cuestión de la frontera irlandesa. La primera ministra ha empezado a difundir la tesis de que su propuesta para el Brexit es la única posible para evitar una separación traumática el 29 de marzo próximo. Además de los debates internos en el seno del Partido Conservador, May depende de un pequeño partido de los protestantes norirlandeses que podría ser mucho más letal para la estabilidad de su gabinete y que se opone a cualquier asomo de que se instaure una diferencia entre esa provincia y el resto del país. La primera ministra británica expuso estas ideas en la cena de ayer a todos sus todavía socios comunitarios, que hoy se reuniran sin ella para perfilar su posición común en esta recta final de las negociaciones.
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