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Noticias de taxis

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Cuba paraliza las licencias a restaurantes privados y alquileres turísticos
Cuba paralizó ayer, temporalmente, la entrega de licencias a restaurantes privados y casas de renta turísticas, entre otras actividades, con el fin de regular y ordenar el trabajo por cuenta propia, un ámbito «clave» en el proceso de reformas económicas que atraviesa el país. Las medidas, publicadas ayer en la Gaceta Oficial de la República, buscan frenar ilegalidades y «desviaciones», como parte de un proceso«sistemático de revisión y perfeccionamiento, encaminado a corregir deficiencias» en el «cuentapropismo» (trabajadores por cuenta propia) de la isla, al que pertenecen ya más de medio millón de cubanos, reseña el estatal diario Granma. En las nuevas disposiciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Cuba se advierte además de que cesará de manera definitiva la concesión de licencias en varios sectores, entre ellos vendedores mayoristas de productos agrícolas y los vendedores ambulantes. La resolución aclara que «los trabajadores que ya han sido autorizados en estas actividades pueden continuar desarrollándolas». Este «perfeccionamiento» del trabajo autónomo se anunció en la sesión plenaria del Parlamento cubano el 14 de julio, cuando el presidente Raúl Castro aseguró que no permitiría «estigmas o prejuicios» hacia el incipiente sector privado, al tiempo que pidió a esos trabajadores que cumplan la ley y sus obligaciones tributarias. Licencias congeladas Entre las licencias congeladas temporalmente se incluyen las actividades de chapistero, contratista privado, gestor de permutas y compraventa de viviendas, gestor de alojamiento turístico, instructor deportivo, modista y sastre, y organizador de servicios integrales para fiestas de quinceañera, bodas y otras actividades. También están el productor o vendedor de calzado, de artículos varios de uso en el hogar, profesor de música y otras artes, reparador de equipos eléctricos y electrónicos, los profesores particulares, los servicios de construcción, reparación y mantenimiento de inmuebles y «programador de equipos de cómputo». Estos cambios llegan después de que las autoridades detectaran frecuentes irregularidades en el sector autónomo, entre ellas el uso de «materias primas, materiales y equipos de procedencia ilícita», el incumplimiento de los deberes tributarios y las subdeclaraciones de ingresos. Para asegurarse de que los cuentapropistas cumplen con el fisco, Cuba comenzará a exigirles que abran una cuenta bancaria. En principio, estarán obligados a ello los propietarios de «paladares», casas de renta y transportistas de pasajeros, consideradas tres de las actividades que más ingresos generan. La viceministra primera del MTSS, Marta Elena Feitó, aseguró que las nuevas medidas no significan un retroceso en el desarrollo de la actividad. «Se pretende consolidar la organización y el control del trabajo por cuenta propia, de manera tal que este continúe avanzando de manera ordenada y eficiente», precisó. Otra de las novedades es el reconocimiento legal de los bares privados, que hasta ahora se englobaban dentro de la categoría de restaurantes privados o «paladares» y que ahora contarán con una licencia específica llamada «servicio de bar y recreación». Además, en La Habana, donde el transporte representa un acuciante problema para la población, se permitirá la «asociación de transportistas privados a las cooperativas de taxis» y se iniciará un «experimento» que abarque la totalidad de los vehículos, entre ellos los conocidos «almendrones» (automóviles americanos de mediados del siglo pasado), que deseen operar en rutas de la capital.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Italia acusa a una ONG alemana de ser un «taxi» para ilegales
Por fin comienzan a darse pasos significativos para evitar la catástrofe humanitaria en el Mediterráneo central, con la inmigración que parte de Libia. El Parlamento italiano ha dado vía libre a la misión naval de en aguas libias, mientras se pone también en marcha el código de conducta de los barcos de las Organizaciones no gubernamentales (ONG), redactado por Italia y aprobado por la Unión Europea. Desde hace tiempo, las ONG son criticadas porque, según algunos, las naves de estas organizaciones humanitarias que realizan operaciones de salvamento se convierten en la práctica en taxis para cargar inmigrantes, favoreciendo el tráfico de seres humanos. Estas sospechas se han visto en parte confirmadas, según la investigación realizada por la magistratura de Trapani (Sicilia). Por orden de esta fiscalía ha sido secuestrada en Lampedusa la nave alemana Iuventa de la ONG Jugend Rettet, con la acusación de ?favorecer la inmigración clandestina?, aunque la magistratura cree que no hubo ánimo de lucro en la ONG. Diversos documentos gráficos, incluyendo algunas filmaciones, recogidos por la investigación de la fiscalía de Trapani, muestran los contactos de parte de la tripulación de la nave Iuventa con traficantes de seres humanos. El secuestro de la embarcación supone un salto de cualidad muy importante en un debate que se abrió hace varios meses. Se da la circunstancia de que la organización alemana Jugend Rettet, propietaria de la Iuventa, se negó a firmar el código de comportamiento de las ONG aprobado por la Unión Europea, por ?considerarlo contrario a los principios humanitarios en los que se inspira?: ?Nuestro principio de neutralidad nos impide acoger a bordo a policías armados italianos?, afirmó su portavoz Titus Molkenbur. El gobierno italiano ha sido tajante: ?Las ONG que deseen realizar operaciones de salvamento deben firmar el código de conducta?, ha dicho el ministro del Interior, Marco Minniti. Entre otras reglas, ese código impone a las ONG someterse a inspecciones, mostrar transparencia en su cuentas financieras y permitir la presencia a bordo de funcionarios de policía armados. Hasta ahora, solo cuatro ONG han firmado su acuerdo con este código de comportamiento: Save the Children, Moas, Sea Eye y Proactivia Open Arms. Varias se han negado a firmar, caso de la Iuventa. Tampoco lo ha hecho Médicos sin fronteras, argumentando que se oponen a la presencia de policías armados, porque esto es contrario a la política de ?no armas? que esta ONG aplica en sus proyectos en el mundo. Con la nueva normativa para las ONG y con la marina militar en aguas libias, se responde a una nueva estrategia para poner ley y orden en el Mediterráneo Central, que, según el propio ministro Minniti, ?se había transformado en una jungla en el último año y medio?. Al puerto libio de Trípoli llegó ya la nave militar italiana Comandante Borsini. Los resultados de la nueva estrategia comienzan a reflejarse, en las dos últimas semanas: una drástica caída en el número de desembarcos de inmigrantes en los puertos italianos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Kenia celebra elecciones bajo el temor a la violencia étnica
Las elecciones son sinónimo de peligro en Kenia. El miedo se cierne sobre este país porque la agenda electoral está determinada por intereses tribales y ambos candidatos están arriesgando su legado político. Para Raila Odinga, el perenne líder de la oposición, esta es la última oportunidad de conseguir la presidencia. Uhuru Kenyatta, el actual jefe de estado, trata por su parte de evitar convertirse en el primer presidente keniano que gobernó durante un solo mandato. En Kenia, la política y la identidad tribal se mezclan fácilmente. El partido de Kenyatta, Jubilee, tiene el apoyo de las dos tribus mayoritarias en el país -Kikuyu y Kalenjin- mientras NASA, la coalición de Odinga, abarca muchas de las tribus más pequeñas, como los Luo. «Sin duda, esta será una elección muy debatida» dice Justin Willis, profesor de historia en la Universidad de Durham y experto en elecciones en Kenia. Los sondeos parecen indicar que Kenyatta ganará hoy por un pequeño margen, pero Odinga sigue convencido de su victoria. Si Kenyatta gana y hay signos de fraude electoral podrían volver a repetirse matanzas como las que tuvieron lugar en 2007 y 2008 cuando la oposición se negó a aceptar los resultados de los comicios. Las protestas produjeron una ola de violencia interétnica; unas 1.500 personas murieron y 350.000 se vieron forzadas a abandonar sus hogares. Episodios en Nairobi Hoy, muchos temen que la historia se repita y por eso la capital del país, Nairobi, está inusualmente vacía. Miles se han marchado a sus comunidades de origen y los que quedan se han abastecido de provisiones para el caso de conflicto. «Rezamos para que todo vaya bien», dice Jedidiah Kimathi, un joven taxista, «pero todo el mundo tiene miedo». Ya se han producido episodios de violencia. Este fin de semana en Mathare, uno de los barrios mas pobres de la capital, varias personas resultaron heridas y una resultó muerta cuando partidarios de Kenyatta y Odinga se enfrentaron con machetes y armas de fuego. Y el foco de tensión no es solo la elección en Nairobi. Otros 14,000 candidatos se presentan a elecciones locales para gobernador, miembro del parlamento, senador o funcionario. Un estallido de violencia tendría gravísimas consecuencias financieras porque sectores como la aviación, la banca y turismo dependen mucho de la inversión extranjera. Y si los disturbios afectasen al transporte el precio de productos básicos como el arroz y el aceite, podría doblarse. Otros países también podrían sufrir los efectos de la violencia. Kenia es la sede de muchas agencias humanitarias que envían ayuda zonas en conflicto como Sudán del Sur y Somalia. El caos en Nairobi podría obstaculizar la distribución de comida y ayuda médica. Kagwiria Mbogori, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia dice que mantener la paz es responsabilidad de todos. «Si su candidato gana, no hace falta alardear, y si su candidato pierde, hay que sufrir estoicamente y no dejar que Kenia se venga abajo».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los kenianos votan en paz pero bajo una gran presión
Este martes, millones de Kenianos han salido a votar en sus elecciones generales. Las colas empezaron a formarse hacia las dos de la madrugada, aunque los colegios electorales no abrieron hasta las seis. Pero el ambiente no es de júbilo democrático si no de tensión. El miedo se cierne sobre el país porque los sondeos apuntan a que esta será una elección muy disputada. El margen entre los candidatos se estrecha a medida que el día avanza, aumentando el temor de que cualquier fallo técnico pueda dar a los perdedores razón para cuestionar el resultado. En 2007, las acusaciones de fraude electoral provocaron una ola de enfrentamientos tribales en los que murieron unas 1.500 personas y cientos de miles fueron desplazadas. El presidente Uhuru Kenyatta ha pedido unidad, diciendo que aceptaría el resultado e instando a sus rivales a hacer lo mismo. Por el momento, observadores de la Unión Europea dicen estar satisfechos con la tranquilidad de los votantes a pesar del record en participación. «El día aún es largo, pero como se puede ver, la gente está ansiosa por ejercer su derecho democrático,» ha dicho la directora de la misión europea, Marietje Schaake. Se estima que unos 20 millones de kenianos votarán en 40.000 colegios electorales. Los dos candidatos a la presidencia son descendientes de importantes estirpes políticas en Kenia. Uhuru Kenyatta es un rico hombre de negocios, hijo del primer presidente de Kenia. Y Raila Odinga, el jefe de la oposición, es hijo del primer vicepresidente del país. La última semana de campaña ha sido muy tensa a causa del asesinato de un alto funcionario electoral y varias acusaciones de manipulación electoral. De momento el voto ha sido tranquilo aunque han surgido varios problemas técnicos. Algunos colegios tardaron en abrir sus puertas, otros tuvieron dificultades a causa de la lluvia y en Nairobi, al menos 24 personas han resultado heridas por una estampida ocurrida en un céntrico colegio electoral. «Es importante recordar que nuestra democracia es muy joven,» dice Salomon Kasango, un taxista de 27 años que lleva tres horas haciendo cola para votar en Nairobi, «habrá problemas porque nuestro sistema político aun está aprendiendo a gatear.» No se sabe aún cuando se sabrá el ganador ya que un 25 porciento de los colegios electorales no tienen cobertura de telefonía móvil, lo que significa que los funcionarios tendrán que conducir hasta la ciudad más cercana para enviar los resultados. En esta elección se juega, no solo el futuro de Kenia, pero también la estabilidad de la región. Cualquier contratiempo podría afectar la economía de países vecinos como Tanzania o la lucha contra la insurgencia islamista al-Shabaab en Somalia, donde Kenia tiene cientos de soldados. Es por eso que tantos actores están haciendo esfuerzos para evitar la violencia que podría irrumpir una vez que termina la votación: Las autoridades electorales están utilizando tecnología biométrica para prevenir el fraude e infundir confianza en el proceso. Cientos de voluntarios están intentando calmar los ánimos en los barrios donde los disturbios surgieron en 2007. Incluso el ex presidente Americano Barack Obama, cuyo padre nació en Kenia, ha escrito una carta pidiendo a los kenianos que rechacen la violencia. Pero aunque el voto sea tranquilo, eso no garantiza que no habrá ningún estallido de violencia cuando se sepan los resultados. «La votación siempre es pacífica en Kenia,» dice la analista política Nanjala Nyabola, «lo que importa es lo que pasará mañana.»
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La justicia italiana investiga un cura eritreo, candidato al Nobel, por favorecer a la inmigración clandestina
Lo llaman en Italia «Don barcone» (el cura de las pateras). Para los inmigrantes es un «ángel salvavidas». El sacerdote eritreo Mussie Zerai, nacido en Asmara en 1955, fundador de la agencia humanitaria Habeshia, ha logrado salvar a miles de refugiados. Ofrecía asistencia telefónica. Todos los inmigrantes conocían su teléfono y solicitaban su ayuda si sufrían una emergencia en el Mediterráneo. Ahora ha recibido un aviso de garantía de la fiscalía de Trapani (Sicilia), que le ha abierto una investigación por favorecer supuestamente la inmigración irregular. Don Mussie (Moisés) se había convertido en un punto de referencia para los inmigrantes que proceden del Cuerno de África, la zona que comprende Eritrea, Etiopía, Somalia, Yibuti y, en su versión más amplia, incluiría también a Kenia, Sudán y Uganda. Por su labor humanitaria fue candidato al premio Nobel de la Paz en el 2015, y la revista Time lo incluyó entre las 100 personalidades más relevantes en el 2016. Mussie Zerai llegó a Italia cuando era adolescente y entró en el seminario a los 45 años. El Vaticano lo envió a una parroquia en la pequeña ciudad suiza de Friburgo. Contactos telefónicos con el sacerdote El sacerdote ha dicho, en respuesta a la fiscalía, que siempre actuó de forma transparente y con fines humanitarios. Los magistrados de Trapani argumentan que los inmigrantes se ponían en contacto telefónico con Mussie Zerai antes de emprender su aventura para alcanzar Europa. La clave de la investigación está en saber si el sacerdote superó o no la línea roja que puede constituir favorecer la inmigración clandestina, es decir, si actuaba, avisando a la Marina italiana, cuando los inmigrantes corrían peligro de muerte y tenían que ser rescatados, o bien hacía presiones para ayudar inmigrantes aunque no estuvieran en peligro. Además, en ocasiones, según comprobó la fiscalía haciendo pinchar un teléfono de un guardia de seguridad de la nave Vos Hestia de la ONG Save the Children, el cura utilizaba un chat de WhatsApp para coordinar los salvamentos puenteando a las autoridades italianas y libias. El padre Zerai ha reconocido al diario de los obispos, «Avvenire», que enviaba directamente mensajes a las ONG. Sospechas de contactos con traficantes El expediente abierto al sacerdote forma parte de una amplia investigación, que, desde hace meses, realiza la fiscalía de Trapani, sobre las embarcaciones de las Organizaciones no gubernamentales que realizan operaciones de salvamento en el Mediterráneo central. Algunas naves de las ONG han sido acusadas en ocasiones de actuar como taxis, cargando las personas que huyen de Libia y favoreciendo así la inmigración irregular. El barco Juventa, de la ONG alemana Jugend Rettet, fue secuestrado en Lampedusa por orden de la fiscalía, por sospechas de haber mantenido contactos con traficantes de seres humanos que actúan en Libia. Para evitar cierto descontrol y sospechas de falta de transparencia en la actuación de algunas naves de las ONG, el gobierno les acaba de imponer un código de conducta, aprobado por la Unión Europea. Entre otras cosas, se les obliga a esas embarcaciones de organizaciones humanitarias que permitan la presencia a bordo de agentes armados. Algunas ONG se han negado a firmar ese código de comportamiento por entender que se violaría su principio de neutralidad si consintieran a bordo agentes armados. Pero el fiscal de Trapani, Carmelo Zuccaro, uno de los magistrados más serios y rigurosos del país, es contundente: La investigación se realiza no solo por cuestión de legalidad, sino porque en el problema de la inmigración está en juego también la seguridad del país. Este tema ha creado una gran polémica en Italia. La Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas acusan desde hace meses a las organizaciones humanitarias de mantener contactos con traficantes y favorecer la inmigración clandestina. La Liga, sobre todo, esta creando notable alarma al hablar, con exageración, de invasión del país. «Éxodo bíblico» El sacerdote Mussie Zerai considera que es necesario «atacar la causa de la enfermedad, ir a la raíz que lleva a miles de desesperados a arriesgar su vida en el mar». En conversación con ABC, nos comentó recientemente que «el problema de la inmigración constituye en la práctica un éxodo de dimensiones bíblicas que no se parará. En los países subsaharianos hay poblados donde solo se han quedado los viejos. Los jóvenes, los que aún están en edad de soñar, han partido o aspiran a cumplir su sueño. Y para ello están dispuestos a dar todo lo que tienen». ¿La solución? Mussie Zerai nos señalaba que «Italia, España y Grecia no pueden hacerse cargo de los prófugos que quieren llegar a Europa. Se debe dar asilo a los que tengan derecho y los países europeos deben hacer un reparto por cuotas justas».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La partición india no cicatriza 70 años después
La partición india no cicatriza, incluso transcurridos ya 70 años, incapaces muchos de olvidar todo lo que dejaron atrás entre matanzas religiosas, al tiempo que se convertían en refugiados en su nuevo país: la India o Pakistán. «Tengo más de 76 años, me encuentro sano y soy totalmente vegetariano. Estoy feliz (..) Pero hemos sufrido mucho», dice a Efe el sij Dalip Singh, un funcionario retirado del banco central de la India, desde su residencia en un barrio en el sur de Nueva Delhi. Su historia se remonta a agosto de 1947, cuando tras 300 años de presencia en el subcontinente indio, l os británicos abandonaban partida en dos «la joya de la Corona»: por un lado la India, de mayoría hindú, y por otro Pakistán, nación musulmana que sería dividida a su vez en la parte Oeste y Este, futuro Bangladesh. Millones de hindúes, sijs y musulmanes que se habían quedado en el lado equivocado durante la partición iniciarían entonces una de las mayores emigraciones de la historia hacia el otro lado de la frontera, un camino marcado por la sangre de cerca de un millón de muertos masacrados por las comunidades mayoritarias de cada región. «Era muy peligroso, había muchos riesgos. Cada poco veíamos a alguien asesinado aquí y allí. (..) Era difícil incluso conseguir agua porque había un tiroteo constante», rememora Dalip, que viajó desde Pakistán hasta el Punyab indio en el techo de un autobús, habilitado solo para mujeres y niños, en compañía de su hermano. Otro de los medios de transporte colectivos más comunes eran los trenes, que muchas veces partían entre el barullo de cientos de refugiados y llegaban a su destino en silencio, repletos de cadáveres. En ocasiones, sin embargo, los pasajeros tenían más suerte. «Detuvieron nuestro tren en Pakistán durante dos días (..) Los paquistaníes querían matarnos, pero en la India habían parado otros dos trenes, y les dijeron: 'Si masacráis uno, nosotros masacraremos dos'. Así que pudimos continuar», narra a Efe Hardit Singh, de 80 años y entonces un niño, en un barrio en el sureste de Nueva Delhi. Según Hardit, a 18 personas en su aldea en Peshawar, en la actual Pakistán, los mataron por no querer convertirse al islam. En la India les esperaban kilométricos campos de refugiados, donde las epidemias de cólera remataban a los más débiles, o las viviendas vacías que habían dejado atrás los musulmanes en su huida al otro lado de la frontera. Dalip llegó sin un céntimo a la ciudad de Amritsar, una especie de Vaticano para la religión sij, donde los alojaron en «un gran edificio (..) repleto de lana» en el que lo único que les daban de comer eran granos de maíz que acompañaban con agua, «nada más». Todos los días, él y su hermano mayor esperaban durante horas en la carretera que tomaban habitualmente los refugiados procedentes de Pakistán, a la espera de encontrar a sus padres entre los miles de desvalidos que habían hecho el trayecto a pie o en carromatos. Tras dos meses, sobre una carroza empujada por un caballo, apareció una de sus tías, que los animó a acompañarlos al campo de refugiados Jawaharlal Nehru, el primer mandatario de la India independiente, y cuatro meses después se reunirían con sus padres. Muchos sijs ?todos los varones que profesan esta religión comparten el apellido Singh? como Hardit, Dalip o Bahadur, de 82 años, continuaron su particular travesía por el desierto hasta llegar a Nueva Delhi, donde se instalaron en áreas despobladas. «Cuando se nos asignó tierra aquí, era todo jungla. Los lobos solían venir de noche y nos cogían cosas de casa. No estaba muy poblada esta área, solo gente de nuestra zona. Nos quedamos y ahora hay edificios de tres y cuatro plantas», explica Bahadur en el barrio de Jangpura, uno de los más prósperos de la capital india. Hardip y Bahadur trabajaron como taxistas, al igual que otros muchos de su comunidad, y reconocen sentados a la sombra de un árbol que la vida, «por la gracia de Dios» y tras mucho esfuerzo, les ha ido bien en la nueva India, reconocida ahora por sus altas cifras de crecimiento económico. Pero no olvidan. «Al llegar a Ludhiana -en el Punyab indio-, había un mar de cadáveres de hindúes y musulmanes», insiste Bahadur.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Rusia hace de Nicaragua su Cuba del siglo XXI
¿Será Nicaragua para Rusia su Cuba del siglo XXI? En los últimos años, la penetración estratégica del Kremlin en el gran área de seguridad de Estados Unidos ha sido especialmente notable en Nicaragua, pero también ha habido movimientos de Vladimir Putin en relación a Cuba y a Venezuela y además está acelerando sus contactos con El Salvador. Todo parece indicar que esta vez Moscú prefiere tener varios huevos en el cesto y no jugarlo todo a una carta como sucedió con Cuba en la segunda parte del siglo XX, dadas las incógnitas sobre la perdurabilidad de los regímenes vigentes en cada uno de esos países (en la Guerra Fría los alineamientos eran más estables). Nicaragua, en cualquier caso, es el país donde hasta ahora se ha producido el regreso más visible de Rusia al Gran Caribe. La vuelta al poder de Daniel Ortega en 2007 propició un acercamiento primero en forma de asistencia económica y más recientemente, a medida que se consolida el poder autocrático de Ortega, como colaboración estratégica. El jefe del Comando Sur estadounidense, Kirt Tidd, advirtió en abril que «los rusos están llevando adelante una actitud inquietante» en Nicaragua, lo que «impacta en la estabilidad de la región». Estados Unidos no está alarmado, pero sí vigilante, ha dicho «The Washington Post». Seguidamente repasamos con Douglas Farah, investigador del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington (CSIS) y especializado en cuestiones de seguridad de Latinoamérica, los aspectos más controvertidos de la presencia rusa en Nicaragua: he aquí sus sospechas, evidencias, conjeturas y constataciones. Estación satelital En abril fue inaugurada la estación Chaika, en las inmediaciones de la laguna de Nejapa, un antiguo cráter situado al suroeste de Managua. Oficialmente es una estación terrestre del sistema navegación por satélite ruso Glonass, versión alternativa del GPS estadounidense y del Galileo europeo. Las instalaciones están a cargo de Roscosmos, la agencia espacial de Rusia, y a ellas accede solo personal ruso. El proyecto ha sido llevado a cabo con completa opacidad, sin ofrecer información sobre el contrato con Roscosmos, los costes y características de las instalaciones y su funcionamiento. Sospecha: espionaje. El secretismo y el tamaño de las instalaciones han levantado sospechas de que la estación sea utilizada también para espionaje. Su uso para Glonass puede ser cierto, pues Rusia está creando una red de estaciones para ese sistema de navegación (Roscosmos dice que también hay en Brasil, Sudáfrica y la Antártida y que pronto abrirá más en otros países), pero «la curiosa cercanía a la embajada de Estados Unidos y el exagerado tamaño invitan a la sospecha», afirma Farah. Expertos consultados por BBC Mundo llegan a la misma conclusión: después de haber cerrado al término de la Guerra Fría la base de escuchas que tenía en Cuba, Rusia estaría procurando disponer de nuevo de estaciones fijas de espionaje en el Gran Caribe. Presencia de tropas El Gobierno de Daniel Ortega promovió el año pasado la autorización de entrada en el país de unos cuatrocientos militares extranjeros. Básicamente se trata de tropas rusas, oficialmente presentes para fines de adiestramiento en operaciones humanitarias y militares y para participar en ejercicios conjuntos. También incluye las tripulaciones de barcos de guerra rusos que hacen escala en Nicaragua, cuyo permiso de atraque también ha sido ampliada. Evidencia: una base compartida. Aunque Ortega presentó la llegada de tropas rusas como algo transitorio y variable en número, los expertos indican que está habiendo un grueso permanente de más de doscientos militares rusos (al año entran y salen unos quinientos), que van rotando su presencia cada cierto tiempo. Fatah apunta que buena parte de ese contingente se encuentra acuartelada en un espacio de las instalaciones militares de Puerto Sandino. «No es una base oficial rusa, pero es como si lo fuera, pues allí tienen su espacio propio», afirma. Puerto de aguas profundas El Gobierno nicaragüense está buscando financiación para construir un puerto de aguas profundas en su costa caribeña. En 2015, Ortega anunció que sería en las inmediaciones de Bluefields, reconociendo con ello implícitamente que el canal de Nicaragua es ya un proyecto fracasado (el trazado de este preveía tener el puerto en otro punto). Ortega espera financiación de Taiwán (otra muestra de que el canal chino está muerto) y de otros países, entre ellos Rusia. Conjetura: futura disposición de un puerto. Farah considera que forma parte del interés estratégico de Rusia disponer de un puerto para sus barcos de guerra que naveguen por el Gran Caribe. En su costa oriental Nicaragua no tiene instalaciones portuarias adecuadas y depende de los puertos de Honduras y Costa Rica. Llegada de tanques En 2016 llegaron a Nicaragua los primeros veinte tanques T-72B de los cincuenta acordados a Rusia. Aunque se anunció un precio de 80 millones de dólares, posteriormente el Gobierno nicaragüense vino a reconocer que se trataba de una donación. Se desconoce si son donaciones o compras otro armamento ruso enviado ya Nicaragua o que Moscú se ha comprometido a enviar: en la lista figuran cuatro lanchas patrulleras, dos embarcaciones lanzamisiles y un número no especificado de aviones de combate y entrenamiento; con anterioridad Nicaragua obtuvo doce sistema de defensa antiaérea y dos helicópteros. Suposición: tanques para la defensa de Ortega. De la adquisición de armamento, el elemento que más llama la atención a los expertos son los cincuenta tanques. Barcos y aviones son útiles para la lucha contra el crimen organizado, pero la compra de tanques supone elevar a enemigos a los países vecinos (Costa Rica expresó su queja). Farah cree que esos tanques solo tienen sentido para una estrategia de defensa del Palacio de Gobierno o del lugar donde pueda atrincherarse Ortega en caso de masivas protestas ciudadanas contra la autocracia sandinista. Academia antinarcóticos Desde 2007 el país ha recibido 151 millones de dólares de donaciones rusas declaradas, de acuerdo con el Banco Central de Nicaragua. Durante este tiempo, Moscú ha enviado desde trigo a viejos taxis y autobuses y ha colaborado en diversos convenios. Reciente ha sido la apertura del Centro de Capacitación Antidrogas, en Managua. Constatación: un centro de doble uso. «Una placa colocada en el Centro de Capacitación Antidrogas indica que el edificio es del Ministerio del Interior ruso, no simplemente que haya sido construido con ayuda gubernamental de Rusia», atestigua Farah. Este experto asegura que en el edificio hay pisos de acceso solo para personal ruso, lo que es indicio de que en él se desarrollan actividades que van más allá de las declaradas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«La familia de Sadam Husein se alió con Daesh para vengar su ejecución»
Algunos salieron, pero otros decidimos quedarnos en la base porque no estaba nada clara la situación en el exterior. Estuvimos atrincherados durante cinco días en los que resistimos como pudimos los ataques de los yihadistas. Al final, lograron evacuarnos en aviones a Bagdad y entonces nos enteramos de lo ocurrido», recuerda Abu Yusef, «es un milagro seguir con vida porque de haber salido no lo habría contado». Este exoficial del ejército de Sadam Husein, que ahora trabaja como taxista en Bagdad, se encontraba en la base aérea de Speicher, a las afueras de Tikrit, el 12 de junio de 2014 cuando los terroristas de Daesh irrumpieron en la ciudad natal de Sadam. En apenas 24 horas, los yihadistas habían logrado tomar Mosul y dirigirse después hasta Tikrit sin que nadie ofreciera resistencia. El pánico se había apoderado de las fuerzas armadas y miles de reclutas recibieron la orden de irse a sus casas. Salieron de Speicher y caminaron hasta la carretera principal a la espera de autobuses o coches que les llevaran a sus casas, pero el único transporte que encontraron fue el de los camiones de Daesh en los que les obligaron a subir. Los yihadistas solo se llevaron a los jóvenes chiíes, el resto no les interesaba. Condujeron hasta la zona de los antiguos palacios de Sadam, a las afueras de Tikrit y a orillas del Tigris. Allí les obligaron a bajar. Grupos de jóvenes fueron ametrallados nada más bajar de los camiones. Otros recibieron el tiro de gracia junto al Tigris y sus cuerpos fueron lanzados al río. La cifra oficial de muertos es de 1.700, aunque los números no son precisos por la falta de fondos del ministerio de Salud para realizar las pruebas del ADN. Hay muchas familias que no han podido encontrar los restos de sus allegados porque las fuerzas iraquíes necesitaron un año para liberar Tikrit y solo entonces empezaron los trabajos de exhumación de las fosas. Hay cientos de desaparecidos. Limpieza sectaria Cada fosa está señalizada con un número y la antigua sede de la inteligencia de Sadam a orillas del Tigris, la temida «mujabarat», se ha convertido en museo en recuerdo de los caídos. Los milicianos chiíes que custodian el lugar han borrado las enormes pintadas de la bandera de Daesh y en su lugar han dibujado murales que recuerdan la matanza. «Fue una auténtica limpieza sectaria en la que tomaron parte miembros de Daesh y del partido Baaz, incluso familiares directos de Sadam que quisieron vengar así su ejecución», comenta uno de los milicianos que se encarga de la custodia de esta especie de santuario repleto de fotografías de los caídos. Camina hasta el borde del Tigris y, mirando a las aguas ahora marrones, recuerda que «el río se tiñó de rojo con la sangre de nuestros mártires». La lucha contra el «califato» está en su recta final y nace ahora el anhelo de superar las atrocidades vividas. Bagdad no sufre ningún gran atentado desde mayo, pero sus habitantes saben que «el final del "califato" no significa el final de la guerra, esto no se ha terminado», explica Abu Yusef, el superviviente de Speicher, al volante de su Saipa, el coche barato y cuadrado de fabricación iraní que llena las avenidas de la capital. Matanza en Bagdad Si Tikrit fue escenario de la mayor masacre del grupo, el barrio comercial de Karrada, en pleno centro de Bagdad, fue el lugar elegido por los yihadistas para cometer el mayor atentado sufrido por la ciudad desde 2007. Al menos 292 personas perdieron la vida en julio de 2016, entre ellas muchos niños, después de que un camión frigorífico bomba estallara a las puertas de un popular centro comercial. El lugar estaba abarrotado en el momento del ataque, en pleno mes del ramadán y a media noche, después de haber roto el ayuno y cuando la gente aprovechaba para salir y respirar en un Bagdad que durante los días de verano alcanza los 45 grados. Los trabajos de reconstrucción siguen en Karrada, pero la familia Abdul Rahim nunca se recuperará. «Perdimos tres hijos. ¿Te puedes imaginar lo que supone perder tres hijos? Salieron por la mañana a trabajar en la tienda que tenían alquilada en ese centro comercial y nunca más entraron por la puerta», lamenta entre lágrimas la madre, Niwal Abbas. Las fotografías de Mohamed, Mahmoud y Ahmed están por todas partes, incluso en la entrada al barrio de Al Adel en el que reside la familia, donde un cartel enorme recuerda a estas víctimas del terror de Daesh. Niwal Abbas quiere desahogarse. «Las familias de las víctimas en Irak no recibimos ningún tipo de apoyo, nada de nada. Ni monetario, ni psicológico, ni nada. A nosotros ni siquiera nos han dado detalles de la investigación, no sabemos lo que ocurrió ni qué tipo de explosivo tan raro fue ese que emplearon que, en lugar de dejar un cráter como hemos visto en tantos vehículos bomba, provocó un incendio enorme que causó la asfixia de la mayoría de los muertos». El gobierno de Irak ofrece una pensión mensual de 1,5 millones de dinares (unos 1.000 euros al cambio) a las familias que han perdido a alguno de sus miembros en un atentado. Esta es la cantidad que llega a esta casa, aunque sean tres muertos, y el dinero del que viven ahora el padre, la madre y Mustafa, el único hijo que queda vivo y que fue quien tuvo que ir a Karrada para sacar los cuerpos de sus hermanos porque los servicios de rescate estaban desbordados. El temor a un suicidio ha obligado al cabeza de familia a dejar su trabajo para cuidar a su esposa y Mustafa ya no estudia ni sale a la calle «por temor a un secuestro, es todo lo que nos queda y en Irak siguen pasando cosas malas cada día», argumenta la madre ante el silencio de un Mustafa que tiene la mirada perdida. Un infierno en vida El ministro de Interior, Mohamed Al Gaban, presentó su dimisión tras este atentado en el que Daesh logró burlar todas las medidas de seguridad. Los únicos detalles que trascendieron de la investigación fueron que el vehículo bomba era una furgoneta de la marca Hyundai que pertenecía a un vecino de Tal Afar, bastión de Daesh al norte del país, que los explosivos fueron manufacturados en la provincia de Diyala y que el conductor sabía moverse por la capital y sortear las calles cortadas al tráfico y salvar los innumerables puestos de control. En el comunicado de reivindicación, los yihadistas calificaron la acción como «parte de las operaciones de seguridad» contra «las milicias chiíes», pero Karrada no es zona de paramilitares y el lugar atacado era un centro de ocio en el que familias enteras disfrutaban de una de las últimas noches del ramadán. Los yihadistas se vengaban así de la pérdida de Faluya, la primera ciudad del país que lograron conquistar y que una semana antes de la colocación de este camión bomba había sido liberada por las fuerzas leales al gobierno. Un atentado más para la estadística, «un infierno en vida para nosotros, los civiles de Irak, que somos los que pagamos el precio más alto por las guerras que sufrimos desde 1980», sentencia Niwal Abbas sin poder contener el llanto.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Una huelga general trata de paralizar Grecia en protesta contra el Gobierno de Tsipras
La Confederación General de Trabajadores Griegos (GSEE) y el sindicato de los funcionarios ADEDY han convocado conjuntamente una nueva huelga general nacional para este jueves, mientras que en el parlamento se aprobarán los Presupuestos del Estado para el año próximo. Protestan enérgicamente contra los «dramáticos recortes de los derechos sociales» y el «programado aumento de impuestos». Asimismo exigen que la acción sindical sea libre, «sin ninguna intervención estatal ni patronal en el ejercicio de los derechos colectivos de los trabajadores», y especialmente en las negociaciones colectivas, el derecho de huelga y la privatización de los transportes públicos. El llamamiento de la Confederación General de Trabajadores Griegos es impactante y se dirige directamente al Gobierno de Alexis Tsipras: «Pobreza, impuestos, paro: habéis llegado hasta el final». Los sindicatos protestan más concretamente contra varias medidas exigidas por los acreedores del país (que deberán ser votadas en algunos casos o implementadas en los próximos meses), que están incluidas en sus programas de reformas y ajustes. Reformas que, de no aprobarse y realizarse, impedirán la entrega de los fondos del tercer rescate y finalmente su terminación, para que Grecia pueda volver a salir a los mercados internacionales. Las reformas más conflictivas se refieren a la convocatoria de huelgas, que para los sindicatos supone un «regalo» a la patronal, y la inclusión de varias compañías estatales de transportes públicos en la lista de privatizaciones. Sin transporte marítimo ni ferroviario Todo el país puede verse paralizado al interrumpirse los transportes marítimos y ferroviarios, mientras que se prevé que participen en la huelga los profesores de la educación estatal, quienes trabajan para los medios de comunicación, el personal del sistema sanitario público -comenzando por los médicos- y, en general, todos los empleados estatales y los de la administración local. En Atenas los servicios de transportes públicos se verán recortados, pero funcionarán durante varias horas. Se han anunciado también cuatro horas de paro, entre las 8 y las 12 del mediodía, por parte de los controladores aéreos, algo que afectará sobre todo a los vuelos domésticos, pero que podría provocar retrasos también a otros vuelos. Y los medios consideran que todo el sector privado funcionará sin problemas, empezando por las compañías relacionadas con el sector turístico y los comercios: muchos serán los griegos que aprovecharán este «día libre» para efectuar sus compras de Navidad. Yannis H., taxista de profesión en Atenas, se muestra preocupado: «Los días de huelgas la gente que tiene que llegar a su trabajo está más agobiada que de costumbre, sin transporte público antes de las nueve de la mañana. Y los demás circulan con sus vehículos, nos espera el caos». Mientras, Athiná, dependienta en unos céntricos grandes almacenes, está contenta: «Como mi sueldo base es mínimo y trabajo a comisión, espero tener más ventas hoy».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La hiperinflación y la falta de recambios colapsan el trasporte de Venezuela en Navidad
La escasez de abastecimientos y la hiperinflación en Venezuela dificultan los transportes en Navidad. Al aumento clásico por temporada alta en los pasajes de autobús, se ha sumado este año en Venezuela el incremento derivado de la situación de hiperinflación que vive el país desde hace meses, una subida de precios que suma una dificultad más a una Navidad que no está siendo nada fácil. Largas colas de quienes intentan obtener un pasaje y subirse a un autobús para recibir el 2018 fuera de Caracas colman los terminales de transporte terrestre con la esperanza de poder viajar al interior del país. Sin embargo, no todos pueden costear el viaje de fin de año. Con una inflación que cerrará 2017 por encima del 2.000 %, según cálculos del Parlamento, de mayoría opositora, los precios de los pasajes de autobús, como del resto de las empresas de transporte, no se han escapado de los aumentos y la escasez de repuestos y su alto coste tampoco lo han puesto fácil. El portavoz de la Asamblea Socialista de Transporte, Félix Jaramillo, aseguró recientemente que el 20 % de las unidades de transporte se encuentran fuera de servicio por la falta de repuestos y que el 65 % de la flota de autobuses tiene más de 15 años de servicio. La falta de repuestos y, por ende, el alto precio de los pocos disponibles, viene motivada por los pocos dólares que el Gobierno ha entregado en los últimos meses a sectores no prioritarios para la importación o a productos que no sean alimenticios o médicos. En Venezuela la entrega de dólares está controlada por el Gobierno desde 2003, y en los últimos tres años se ha producido una drástica reducción de su venta. La Bandera es el terminal principal de autobuses de Caracas y por estas fechas solía tener una actividad frenética de gente entrando y saliendo, yendo y viniendo desde todas las partes del país. Los taxistas y mototaxistas que trabajan desde hace años a las puertas de la estación no recuerdan tan poco movimiento y tanta «tristeza». «Miren las caras de la gente», dice uno de ellos. Se niega a dar su nombre, como muchos de los consultados, porque, dice, «nunca se sabe quién puede estar escuchando y luego te pueden joder». Entre el griterío de la gente viene bajando una mujer cargada de bultos, asegura que viene de la ciudad oriental de Maturín y que va camino de Maracaibo, la capital del estado de Zulia y una ciudad situada en la punta occidental del país. Señala que le costó «bastante conseguir los pasajes» para Caracas en Maturín, que consiguió a 180.000 bolívares (54 dólares al cambio oficial), y que los que ha encontrado para salir para Maracaibo están entre 350.000 (105 dólares) y 450.000 bolívares (135 dólares). También se niega a dar su nombre. Trabajadores del terminal informan de que el pasaje para Maracaibo cuesta 200.000 bolívares con el aumento por la temporada alta. El salario mínimo en Venezuela es de poco más de 177.000 bolívares (53 dólares). Sentada en el terminal junto a parte de su familia, Thaimar Hurtado, que sí facilita su nombre, quiere llegar a Barquisimeto (centro-oeste) para reunirse con otros parientes con quien pasará el año nuevo. Ella, su pareja y sus tres hijos quisieron comprar los pasajes al precio establecido de 48.000 bolívares (14 dólares), pero dice que finalmente se los vendieron casi al doble, por 95.000 bolívares. Señala que los cinco llegaron a las 05.00 de la mañana al terminal y que, aunque les vendieron el pasaje, el autobús no ha llegado, por lo que partirá después de las 14.00 (18.00 GMT). Reclama además que el mismo pasaje, para salir más rápido, «los tipos lo están vendiendo a 180.000 a 200.000, a lo que le den la gana de cobrar». «Lo cobran tan caro porque hacen lo que les da la gana, y si el gobierno no hace nada imagínate», afirma.