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Noticias de sociedad

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Las pruebas contra el padre de Matteo Renzi fueron falsificadas
En la Italia de los misterios judiciales rodeados de escándalos políticos, hay un caso que intriga y que ha supuesto un terremoto político en las últimas horas. Para acusar al padre del ex primer ministro, Matteo Renzi, un capitán de Carabineros utilizó pruebas falsas. Con este descubrimiento, se ha desmontado la infame acusación contra Tiziano Renzi, pequeño empresario que también se había dedicado a la política local. La historia se hizo pública a comienzos de marzo. La hipótesis de la fiscalía de Nápoles era que el empresario Alfredo Romeo, desde febrero en la cárcel napolitana, se puso de acuerdo con Tiziano Renzi para utilizar sus relaciones personales y beneficiarse de varios de los contratos públicos de Consip, sociedad del Ministerio de Economía, encargada de la adquisición de bienes y servicios para la administración pública. Renzi ha confesado que su padre lloró cuando le comunicó la noticia de la prueba falsa contra élEn juego había contratos por valor de 2.700 millones de euros. Además de a Tiziano Renzi, se indagaba también el presunto tráfico ilegal de influencias del ministro de Deportes, Luca Lotti, amigo y colaborador del ex primer ministro Renzi. Después de las pesquisas efectuadas por los fiscales de Roma, se ha concluido que el empresario napolitano Romeo nunca se encontró con Tiziano Renzi. Un capitán de los carabineros, Gianpaolo Scafarto, estrecho colaborador de un famoso fiscal de Nápoles, Henry John Woodcock, destacó que el empresario Romeo se había encontrado con Tiziano Renzi al transcribir las escuchas telefónicas. Scafarto es ahora investigado por los fiscales de Roma por falsear pruebas. No declara Al ser interrogado, se ha acogido a su derecho de no declarar. Cae así la principal prueba de la acusación contra Tiziano Renzi. El ex primer ministro ha confesado que su padre lloró cuando le comunicó la noticia de la prueba falsa montada contra él. En cualquier caso, se vislumbran sombras inquietantes en esta investigación judicial sobre la Consip, en la que se ven mezclados fiscalías, instituciones y servicios secretos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Ahmadineyad se registra como candidato para las elecciones presidenciales de Irán
El expresidente iraní Mahmud Ahmadineyad se ha registrado este miércoles como candidato a las elecciones presidenciales del próximo 19 de mayo, pese a que el líder supremo, Alí Jamenei, se lo había desaconsejado y él había aceptado supuestamente no concurrir. Ahmadineyad y Hamid Baqaee, el que fuera su vicepresidente cuando era el mandatario iraní, han firmado este miércoles en la sede del Ministerio del Interior, en Teherán, el registro de su solicitud de candidatura para las próximas presidenciales, según informa la agencia de noticias iraní Tasnim. En septiembre de 2016, el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, le pidió expresamente a Ahmadineyad que no volviera a presentarse en las presidenciales por considerar que su candidatura causaría mayor división y polarización en la sociedad iraní. Jamenei le trasladó entonces a Ahmadineyad que no se presentara como candidato presidencial porque su candidatura no iría «en su interés ni en el del país». «Crearía opuestos y divisiones bipolares en el país algo que creo que es dañino», señaló el ayatolá Jamenei, según la prensa oficial. Ahmadineyad fue mandatario iraní durante dos mandatos, ocho años en total, hasta que el actual presidente del país, Hasan Rohani, asumió la Presidencia tras imponerse en los comicios celebrados en 2013. Tras finalizar el proceso de registro de solicitudes, el Consejo de los Guardianes tendrá cinco días para dirimir el proceso de validación de candidaturas, con opción de veto si lo considera oportuno. La lista final de candidatos presidenciales se publicará después de ese periodo y entonces habrá 20 días de campaña electoral, antes de la cita con las urnas, que se celebrará el 19 de mayo. Los próximos comicios contarán con 1,5 millones de electores más que los anteriores, en los que estaban llamados a votar 50,5 millones de iraníes.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«Erdogan es el segundo Atatürk. Yo votaré "sí" a reforzar su poder»
«Lo que tenemos que hacer es votar "sí". Todo el mundo dice que es lo mejor», asegura el hombre al que le están dejando reluciente su poblado bigote. «Mentiras. Eso es todo lo que dicen estos», contesta, a través del espejo, otro cliente que sostiene un ejemplar del diario proerdoganista «Sabah». «Ahora todo va mejor. Hay más carreteras, está todo más limpio, hay más comercio. ¿No?. Ahmet Bey, ¿tú qué crees?». «Que ya veremos el lunes. Ya veremos», suspira el barbero antes de finiquitar la conversación subiendo el volumen del televisor cuando comienzan las noticias del canal proerdoganista A Haber. La primera información: una entrevista del presidente Recep Tayyip Erdogan el día anterior. La conversación en una barbería del barrio de Kurtulus, alejada de la crispación y la polarización habitual de la sociedad turca, deja ver las motivaciones y las indecisiones de algunos de los seguidores del líder islamista. Hace solo dos meses, el mismo barbero, Ahmet, se había mostrado rotundo en su apoyo al cambio constitucional promovido por Erdogan como solución «a los muchos problemas y atentados» que sufre Turquía. En cambio, en la caseta de la campaña electoral del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) en Besiktas, no hay espacio para la duda. «El "sí" va a ganar seguro», dice, confiado, Burhan Aydogal, antiguo líder de las juventudes del partido islamista en este barrio estambulita. Sus razones, más institucionales: ?Con el sistema que tenemos ahora el primer ministro y el presidente pueden contradecirse y eso trae problemas, la economía cae, el terrorismo aumenta? Por eso necesitamos un sistema presidencialista?. En el 2001 el entonces presidente Ahmet Necdet Sezer lanzó, supuestamente, una copia de la Constitución a la cara del primer ministro durante una discusión. En pocas horas la bolsa turca se desplomó y dio paso a una crisis económica que, curiosamente, allanó el camino para la primera victoria electoral del AKP, cofundado ese mismo año por Erdogan. «Desde el 2002 Turquía se ha abierto y es mucho más libre», asegura Aydogal. «Antes a la gente la detenían solo por hablar. Al propio Erdogan le detuvieron solo por hablar». Del hecho de que ahora haya más de un centenar de periodistas detenidos y Turquía sea considerada por Reporteros Sin Fronteras como «la mayor cárcel de periodistas del mundo», ni palabra. Con Atatürk y sin Atatürk Durante el «gran mitin» de Erdogan del pasado fin de semana en Estambul, las banderas y pancartas con el rostro de Mustafa Kemal Atatürk, el padre de la República, brillaron por su ausencia. En Besiktas, en cambio, barrio gobernado por el kemalista CHP (Partido Republicano del Pueblo), hay que ganar votos. «Erdogan es el segundo Atatürk», afirma el joven Mehmet Can Ozdarendeli. «Él es, desde Atatürk, el líder más democrático que ha tenido Turquía», añade sentado ante un retrato del padre de la patria turca. Grandes imágenes de Atatürk también se pudieron observar en los multitudinarios mítines realizados por el AKP en el oeste del país, donde el kemalismo goza de mayor apoyo popular. Los dos hombres que más poder han acumulado durante los últimos cien años de Turquía probablemente es eso lo único que comparten: un desmesurado liderazgo difícilmente compatible con la democracia. Por lo demás, el fundador de la República rompió con el pasado otomano del país y eliminó la religión de la vida pública, exactamente lo contrario a lo que promueve el líder islamista. «Erdogan es un líder de los musulmanes. Es un líder mundial«, señala Abdullah Cengir, estudiante universitario de Cine y Televisión. «Desde que él vino se han creado muchos aeropuertos. Muchas carreteras. Y hay más libertad para las mujeres porque pueden ir con el velo».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Las razones de los votantes de Erdogan
«Lo que tenemos que hacer es votar sí. Todo el mundo dice que es lo mejor», dice el hombre al que le están dejando reluciente su poblado bigote. «Mentiras. Eso es todo lo que dicen estos», contesta, a través del espejo, otro cliente que sostiene un ejemplar del diario proerdoganista Sabah. «Ahora todo va mejor. Hay más carreteras, está todo más limpio, hay más comercio. ¿No?. Ahmet Bey, ¿tú qué crees?». «Que ya veremos el lunes. Ya veremos», suspira el barbero antes de finiquitar la conversación subiendo el volumen del televisor cuando comienzan las noticias del canal proerdoganista A Haber. La primera información: una entrevista del presidente Recep Tayyip Erdogan el día anterior. La conversación en una barbería del barrio de Kurtulus, alejada de la crispación y la polarización habitual de la sociedad turca, deja ver las motivaciones y las indecisiones de algunos de los seguidores del líder islamista. Hace solo dos meses, el mismo barbero, Ahmet, se había mostrado rotundo en su apoyo al cambio constitucional promovido por Erdogan como solución «a los muchos problemas y atentados» que sufre Turquía. En cambio, en la caseta de la campaña electoral del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) en Besiktas, no hay espacio para la duda. «El sí va a ganar seguro», dice, confiado, Burhan Aydogal, antiguo líder de las juventudes del partido islamista en este barrio estambulita. Sus razones, más institucionales: «Con el sistema que tenemos ahora el primer ministro y el presidente pueden contradecirse y eso trae problemas, la economía cae, el terrorismo aumenta? Por eso necesitamos un sistema presidencialista». En el 2001 el entonces presidente Ahmet Necdet Sezer lanzó, supuestamente, una copia de la Constitución a la cara del primer ministro durante una discusión. En pocas horas la bolsa turca se desplomó y dio paso a una crisis económica que, curiosamente, allanó el camino para la primera victoria electoral del AKP, cofundado ese mismo año por Erdogan. «Desde el 2002 Turquía se ha abierto y es mucho más libre», asegura Aydogal. «Antes a la gente la detenían solo por hablar. Al propio Erdogan le detuvieron solo por hablar». Del hecho de que ahora haya más de un centenar de periodistas detenidos y Turquía sea considerada por Reporteros Sin Fronteras como «la mayor cárcel de periodistas del mundo», ni palabra. Con Atatürk y sin Atatürk Durante el «gran mitin» de Erdogan del pasado fin de semana en Estambul, las banderas y pancartas con el rostro de Mustafa Kemal Atatürk, el padre de la República, brillaron por su ausencia. En Besiktas, en cambio, barrio gobernado por el kemalista CHP (Partido Republicano del Pueblo), hay que ganar votos. «Erdogan es el segundo Atatürk», afirma el joven Mehmet Can Ozdarendeli. «Él es, desde Atatürk, el líder más democrático que ha tenido Turquía», añade sentado ante un retrato del padre de la patria turca. Grandes imágenes de Atatürk también se pudieron observar en los multitudinarios mítines realizados por el AKP en el oeste del país, donde el kemalismo goza de mayor apoyo popular. Los dos hombres que más poder han acumulado durante los últimos cien años de Turquía probablemente es eso lo único que comparten: un desmesurado liderazgo difícilmente compatible con la democracia. Por lo demás, el fundador de la República rompió con el pasado otomano del país y eliminó la religión de la vida pública, exactamente lo contrario a lo que promueve el líder islamista. «Erdogan es un líder de los musulmanes. Es un líder mundial», señala Abdullah Cengir, estudiante universitario de Cine y Televisión. «Desde que él vino se han creado muchos aeropuertos. Muchas carreteras. Y hay más libertad para las mujeres porque pueden ir con el velo».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Erdogan gana por un estrecho margen el referéndum de reforma constitucional en Turquía
El "sí" al sistema presidencialista impulsado por el jefe del Estado, el islamista Recep Tayyip Erdogan, ha vencido en el referendo celebrado hoy en Turquía con el 51,3 por ciento, cuando el recuento es ya del 98 por ciento, mientras que la oposición ha denunciado "manipulación" electoral. El voto a favor encabeza el recuento con una ventaja de 1,3 millones de votos frente al "no", lo que le garantiza la victoria, aunque la proporción aún puede variar. Es muy destacable que en las tres principales ciudades de Turquía, Estambul, Ankara y Esmirna, la victoria ha sido para el «no». Vecinos de varios barrios de la ciudad de Estambul han hecho sonar cazos y sartenes desde sus ventanas contra la victoria del 'Sí'. Las protestas se han reproducido en al menos cuatro distritos de la ciudad, según testigos presenciales, y los vídeos y fotografías distribuidos por redes sociales muestran pequeñas protestas en la calle en distintas zonas. El 'No' ha ganado además en toda la costa mediterránea, en la parte europea de Turquía y en el sureste del país, de mayoría kurda, además de en algunas provincias interiores. En el resto del país el 'Sí' se ha impuesto en el referéndum El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha realizado una ronda de llamadas telefónicas con distintos líderes políticos turcos y en particular ha felicitado al primer ministro, Binali Yildirim, y al líder del nacionalista Partido Movimiento Nacionalista (MHP), Devlet Bahceli, también favorable al 'Sí', para destacar que los resultados están «claros». Erdogan ha reivindicado el calado histórico de la reforma y ha defendido el carácter civil del cambio, en contraste con los golpes de Estado del siglo pasado. «Por primera vez en su historia Turquía ha decidido un cambio de importancia con el Parlamento y el pueblo. Por primera vez en la historia de la república vamos a cambiar nuestro sistema de gobierno mediante la política civil. Por eso es tan importante», ha afirmado Erdogan desde la residencia presidencial de Estambul. El mandatario turco ha señalado además la importancia del voto de los turcos en el exterior, mayoritariamente favorables a la reforma constitucional, y también ha destacado que ha crecido el apoyo a la iniciativa en el sureste de Turquía de mayoría kurda, tradicionalmente hostil. Erdogan ha destacado que con este resultado, el país podrá avanzar "más rápido y con más fuerza", aunque ha subrayado que no todos los artículos de la nueva constitución entrarán de inmediato en vigor, sino que algunos no serán aplicables hasta noviembre de 2019. Más tarde, Erdogan ha comparecido en rueda de prensa y ha hecho un llamamiento a respetar los resultados del referéndum, en particular los aliados de Turquía. Sin embargo, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), el mayor de la oposición, que ha hecho campaña contra la reforma, ha denunciado que estas cifras, que consideran sesgadas, provienen de la agencia semipública Anadolu y todavía no son los resultados definitivos de la Junta Suprema Electoral. Erdal Aksünger, un portavoz del CHP, declaró a la prensa que su partido impugnará el 37 por ciento de las urnas escrutadas, porque hay "mucha manipulación". Una de las mayores preocupaciones de la oposición es el comunicado de la Junta Suprema Electoral que a última hora de hoy permitió dar por válidas en el recuento papeletas no previamente selladas por el equipo de la mesa electoral, lo que abre la puerta, consideran, a manipulaciones. "Dicen que son válidas papeletas y sobres sin sello oficial. Eso es ilegal. Eso quiere decir que se pueden traer votos de fuera", dijo a los medios el vicepresidente del CHP, Bülent Tezcan. El triunfo de la reforma, que se aplicaría a partir de 2019, abriría el camino para que Erdogan pueda gobernar hasta el año 2029, o, incluso, hasta el 2034. Los partidarios de la reforma sostienen que daría estabilidad al país y mejoraría el crecimiento económico y la seguridad, mientras que la oposición teme que Turquía se convierta en una autocracia debido a los enormes poderes que se atribuiría el presidente Jornada tranquila La jornada electoral ha transcurrido con relativa calma para un país como Turquía azotado por la violencia de ataques terroristas y la crispación de una sociedad totalmente polarizada. La incidencia más trágica ha ocurrido en la aldea de Yabanardi, en la provincia de mayoría kurda de Diyarbakir, donde tres personas han perdido la vida tras una discusión que acabó en tiroteo entre dos grupos de personas de diferente ideología. Durante el día se han registrado otros incidentess, sobre todo en las provincias kurdas.Tres ciudadanos italianos que viajaban con el prokurdo HDP (Partido Democrático de los Pueblos), pero sin autorización oficial para observar el proceso electoral, fueron bloqueados por la Policía y no pudieron visitar ciertos colegios electorales. Mientras, en la localidad de Silvan se ha informado de un corte de electricidad en el momento de cerrar las urnas. En cuanto a los observadores internacionales, una misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación para Europa (OSCE) ha realizado visitas a ciertos puntos de voto, aunque no han realizado una monitorización completa. Por su parte, el Gobierno había movilizado a cerca de medio millón de agentes de seguridad para garantizar la seguridad. Una seguridad que, al menos en las grandes ciudades del país, se ha mantenido. «Aquí es más facil decir no» «Yo vivo en Kadiköy, y allí es fácil decir que ?no"», cuenta Aysenur, una joven que trabaja en el sector de la exportación, desde un colegio electoral de Kurtulus, un barrio que mezcla voto conservador y progresista. «Pero aquí, donde vota mi novio, no es tan fácil. Y también la presión en las redes sociales es muy grande. Yo le he dicho a mi novio que no se saque fotos votando, ni en el colegio electoral. Por si pudiera pasar algo después», añade. No obstante, a pesar de la tensión y la inseguridad que no se consiguen quitar de encima algunos ciudadanos turcos, la afluencia a las urnas ha sido muy elevada. Las primeras estimaciones apuntan a cerca de un 85% del total. En Fatih, un barrio estambulita de carácter muy conservador, un hombre de avanzada edad era subido en volandas por las escaleras de un colegio electoral. Allí un matrimonio ofrecía sus razones para votar «sí»: «Hasta ahora el presidente ha hecho muchas cosas buenas. Estoy convencido de que después del referéndum, en el que va a salir ?sí?, Turquía será un país mucho mejor».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Erdogan se cierra a Europa
A lo largo de las últimas legislaturas, el partido de Erdogan no solo ha sido el más votado en Turquía, sino que ha gozado de una holgada mayoría absoluta en el Parlamento. Desde el extraño intento de golpe de Estado del pasado julio, el presidente turco mantiene al país bajo el estado de excepción, con miles de víctimas de purgas masivas, encarceladas, despedidas o camino del exilio. Con tanto poder en sus manos, resulta sorprendente que haya puesto en marcha una reforma constitucional con la que reclama disponer de aún más capacidad de decisión, sin contrapesos institucionales, para crear una república presidencialista que existe ya en la práctica. Hasta ahora, esa concentración de poder ha servido, sobre todo, para encorsetar la débil democracia que empezaba a florecer en la sociedad turca y para alejar al país de la órbita europea. No hay razones para pensar que una vez que la nueva figura del presidente haya sido anclada en la Constitución, el dirigente turco detenga su viaje hacia la autocracia. Lo que ayer se ventilaba en las urnas era en realidad un plebiscito sobre la figura de Erdogan -que con los cambios podrá mantenerse legalmente en el poder al menos hasta 2034- y una consulta sobre la velocidad a la que se deteriora la democracia turca: de forma progresiva, como hasta ahora, o acelerada, con un presidente crecido en sus prerrogativas. Esta obsesión de Erdogan de erigirse como un nuevo Ataturk -con todo lo que tenía de autoritario el fundador de la Turquía moderna, pero sin su vocación laica y proocidental- es el peor de los síntomas para el futuro del país. El resultado del referéndum refleja una sociedad profundamente dividida a la hora de definir un futuro común, lo que representa un mal presagio. Teniendo en cuenta que el Gobierno ha abusado de todos los resortes del poder en la campaña electoral, el resultado de la oposición no debería ser ignorado. Pero a la luz de lo que ha sido la campaña, durante la que Erdogan no ha dudado en acusar de traidores a la patria a sus adversarios, es muy probable que la represión y las persecuciones contra ellos arrecien de forma significativa. En cuanto a la perspectiva europea, con esta reforma quedan pocos argumentos para seguir defendiendo la idea de continuar siquiera con las negociaciones de adhesión. Erdogan ha elegido un modelo para su país que está mas cerca de la Rusia de Putin que de la República Francesa, como dijo para justificar su proyecto. Precisamente para mantener la esperanza de los que han votado contra este proyecto, la Unión Europea debe decir ahora que sus puertas están cerradas para Erdogan. Lo contrario sería avalar un proceso que lleva al totalitarismo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La deriva de Erdogan hacia el poder absoluto
Desde uno de los barrios más humildes de Estambul hasta el liderazgo casi sin contrapesos de toda Turquía. Un camino así, como el recorrido por el presidente Recep Tayyip Erdogan, requiere inevitablemente enemistarte con diferentes actores políticos. Al líder islamista apenas le quedan amigos en el tablero internacional. La devoción de la mitad de la sociedad turca es lo único que le sigue dando impulso. En apenas 15 años, el AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo), la organización cofundada por él mismo, se ha apoyado en prácticamente todos los sectores del espectro político turco. Primero en los liberales y europeístas, para después buscar el hombro del movimiento del poderoso teólogo musulmán Fethullah Gülen con el objetivo de liquidar a la vieja élite militar y administrativa que había gobernado desde que se fundó la República en 1923. Al mismo tiempo que su relación con Gülen se deterioraba, Erdogan se acercó al movimiento kurdo y puso en marcha un proceso de paz en 2013. Ese mismo año Erdogan sufrió las mayores manifestaciones en su contra, las originadas por las protestas en el parque Gezi de Estambul. La dura represión hundió a la capital del Bósforo en jornadas enteras de caos. Finalmente, los manifestantes no lograron su objetivo de forzar la dimisión de Erdogan, quien menos de un año después ganó las primeras elecciones presidenciales. Poco antes, en diciembre de 2013, rompió por completo con los gülenistas cuando sectores vinculados al clérigo publicaron filtraciones y acusaciones de corrupción masiva. Tras el golpe de Estado del pasado 15 de julio, los gülenistas están totalmente perseguidos en Turquía y decenas de miles de personas han acabado en la cárcel solo por la sospecha de pertenecer al movimiento. Cada vez peor con Europa La Unión Europea es otro de los enemigos creados en el camino. Durante los primeros años de su Gobierno, a mediados de la década de los 2000, Erdogan representaba para numerosos líderes europeos la esperanza de un líder musulmán conservador y demócrata. Hoy, el islamista tilda de «nazi» a Alemania y Holanda y, por extensión, a toda la UE. Con Estados Unidos su relación también ha sido ambivalente. Todavía aliada estratégica en la OTAN, la Turquía de Erdogan ha protagonizado numerosos encontronazos con Washington, especialmente por el apoyo de la Administración Obama a los kurdos del norte de Siria, política que Trump no ha rectificado. Erdogan no parece ser capaz de mantener una relación medianamente estable ni siquera con la Rusia de Putin.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los observadores dicen que el referéndum de Turquía «no cumplió los estándares del Consejo de Europa»
El jefe de la delegación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Cezar Florin Preda, ha asegurado que el referéndum sobre la reforma constitucional en Turquía celebrado el domingo «no cumplió los estándares» del Consejo de Europa y que el «marco legal» con el que se desarrolló la consulta no era el adecuado para «un proceso genuinamente democrático». «En general, el referéndum no cumplió los estándares del Consejo de Europa», ha asegurado el jefe de la misión de observadores, en un comunicado hecho público este lunes por la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE). «El marco legal era inadecuado para celebrar un proceso genuinamente democrático», ha añadido. El jefe de la delegación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europea ha asegurado que durante la jornada electoral «no hubo grandes problemas», «salvo en algunas regiones», pero ha lamentado «la ausencia de observadores de la sociedad civil en los centros electorales». Por su parte, la jefa de la misión de observación de la OSCE en el referéndum, Tana de Zulueta, ha considerado que la consulta se ha desarrollado en «ambiente político en el que las libertades fundamentales esenciales para un proceso genuinamente democrático estaban limitadas por el estado de emergencia» y en el que los dos bandos «no tenían las mismas oportunidades para exponer su visión ante los electores».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El conservador Fillon se acerca en los sondeos a Le Pen y Macron
A cinco días de la primera vuelta de la elección presidencial, el próximo domingo, los sondeos y los mítines de fin de campaña anuncian un duelo histórico entre partidarios de la sociedad abierta (François Fillon y Emmanuel Macron) y los defensores del búnker ultranacionalista y extremista (Marine Le Pen y Jean-Luc Mélenchon). Según los sondeos tradicionalmente más fiables, publicados por «Les Echos» (matutino de referencia financiera) y «Paris Match» (semanario independiente), el candidato conservador François Fillon sigue mejorando sus posiciones, ?entre 21 y 19,5% de intención de voto?, cuando los favoritos, Le Pen y Macron, han retrocedido» al 22 o 23%. Si se recuerda que el margen de error de los institutos de opinión es del 2 o 2,5%, todo es posible. Fillon puede terminar eliminando a Macron o Le Pen, abriendo el juego de la segunda vuelta, el 7 de mayo. En cuarto lugar, Mélenchon también aspira a pasar a la segunda vuelta. Pero la suya es una esperanza quizá menos sólida. En quinto lugar, Benoît Hamon confirma el hundimiento histórico del socialismo francés, herencia trágica de la presidencia de François Hollande. Ante tales equilibrios, volátiles y cambiantes, todavía, los mítines de Marine Le Pen, Emmanuel Macron y François Fillon, la jornada electoral de Jean-Luc Mélenchon, en la noche de ayer, confirmaron de manera espectacular el histórico duelo de esta elección presidencial. Ayer en Niza, Fillon se presentó como gran defensor de «la restauración del puesto de Francia en Europa y el mundo». Terminología canónica, en la tradición del general De Gaulle, insistiendo: «Mi objetivo es consumar las grandes reformas que necesita nuestro país para ser la primera potencia europea, dentro de diez años. El reformismo fofo o el cierre de nuestras fronteras sería un desastre que nos hundiría como nación. El abandono del euro y la vuelta al franco serían una catástrofe. Debemos reformar Francia para ser fuertes en Europa». De Gaulle como ejemplo En París, Macron hizo suyo el programa de lucha contra la «fractura social» que dio la victoria a Jacques Chirac en 1995 e hizo esta síntesis de su proyecto político: «Como el general De Gaulle, soy partidario de escoger lo mejor de la derecha, lo mejor de la izquierda y lo mejor del centro». En el terreno económico, Macron volvió a defender su modelo: respeto al Pacto fiscal europeo, restauración de las cuentas del Estado, reducción de impuestos para crear riqueza y gobierno de concentración, con personalidades de izquierda, centro y derecha. En París, Le Pen comenzó su mitin insistiendo en un punto crucial: su hostilidad radical a la UE y la moneda europea común: «Los franceses están convencidos que el euro es una cadena para nuestra libertad nacional». La candidata de extrema derecha subraya el enfrentamiento histórico entre los partidarios de la sociedad abierta y el búnker nacionalista, de este modo: «Está en juego un modelo de civilización, entre el liberalismo capitalista y la defensa de nuestras fronteras». Mientras, Mélechon se paseaba plácidamente ayer por la tarde por el Sena, en una «barcaza insumisa», intentando esquivar las críticas contra su programa de «renegociación» con la Unión Europea, defendiendo posiciones siempre próximas a Vladímir Putin, la Alianza bolivariana y el «bonapartismo» tropical, tipo Castro, Chávez o Maduro.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El nuevo recuento parcial de votos confirma a Lenín Moreno como presidente de Ecuador
El nuevo recuento parcial de más de 1,2 millones de votos de las pasadas elecciones del 2 de abril en Ecuador ratificó este martes (miércoles ya en España) la victoria del candidato oficialista por el movimiento Alianza País (AP, izquierda), Lenín Moreno, con una centésima más a su favor. El recuento de 3.865 actas que presentaban supuestas irregularidades y solicitado tanto por AP como por el movimiento opositor Creando Oportunidades (CREO, centroderecha) aumentó a 51,16% los votantes que eligieron a Moreno frente al 48,84% que escogió a Guillermo Lasso. De esta forma el pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó la resolución por la que declararon «electo en segunda vuelta de las elecciones generales de 2017 (..) al binomio presidencial Lenin Moreno Garcés, Jorge Glas Espinel auspiciado por el movimiento AP», leyó su secretario, Fausto Holguín. Finalmente Moreno recibió el apoyo de 5.062.018 votantes y Lasso 4.833.389 sufragios, 69.436 votaron en blanco y 670.731 nulo, informó Holguín en una cadena de radio y televisión desde el Coliseo Rumiñahui en Quito, donde tuvo lugar un recuento parcial en el que participaron cientos de trabajadores del CNE distribuidos en 177 mesas. Lenín Moreno, confirmado como nuevo presidente de Ecuador- Efe Además cientos de militares participaron en la custodia de los paquetes electorales en su traslado, ida y vuelta, desde diferentes partes del país hasta la capital, así como para vigilarlos en el mismo lugar de recuento. «Gracias a todos ustedes por demostrar que somos una sociedad honesta, que respetamos la democracia y que jamás seremos cómplices de ninguna práctica fraudulenta", sostuvo el presidente del CNE, Juan Pablo Pozo, durante su intervención. AP y el Consejo Electoral niegan que haya fraude Desde la oposición sostienen que las elecciones fueron fraudulentas y que su candidato, Lasso, es el vencedor, acusaciones que desde AP y el organismo electoral rechazan. Pozo defendió al organismo que dirige ya que, dijo, «con el recuento de votos (..) han sido ratificados los resultados proclamamos por el CNE» unos días después del 2 de abril y que este martes difirieron por una centésima. Lamentó que «ciertos actores políticos (..) con una estrategia de mentiras e infamias han intentado deslegitimar el proceso electoral» y recordó que el proceso de recuento fue «ampliamente observado» por delegados de misiones internacionales de observación como la de la Organización de Estados Americanos (OEA). CREO no participó en el recuento por considerarlo un «show correísta» (por el presidente Rafael Correa) y porque defiende que su petición es por un recuento «voto a voto» del total de los sufragios. Esta solicitud no fue admitida el día anterior por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) por pedir «acciones incompatibles» legalmente, lo que constituye una causa para no admitirlo, según su Reglamento. Sobre la inadmisión del recurso, Lasso aseguró que el órgano cerró «la puerta a la democracia» con «pretextos procesales para negar la más elemental justicia a los ciudadanos». «El correísmo ha demostrado con esto que tiene pánico a la verdad. Porque sus jueces no han tenido siquiera el escrúpulo de pronunciarse sobre el fondo de nuestro pedido», argumentó y señaló que el proceso ha quedado «sin legitimidad». Esta previsto que el próximo 24 de mayo se lleve a cabo la ceremonia de traspaso de poderes del que ha sido presidente del país durante 10 años, Rafael Correa, a su sucesor, que además fue vicepresidente durante varios años, Lenín Moreno.