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Noticias de siria

01-04-2020 | Fuente: abc.es
Guterres afirma que el coronavirus es la crisis global «más difícil» desde la Segunda Guerra Mundial
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha afirmado que el coronavirus es la crisis «más difícil» a la que se enfrenta el mundo desde la Segunda Guerra Mundial, al tiempo que ha lanzado un plan para contrarrestar los impactos socieconómicos de la pandemia. «Por un lado, es una enfermedad que representa una amenaza para todos en el mundo y, por otro, tiene un impacto económico que traerá una recesión sin paralelos probablemente en el pasado reciente», ha señalado Guterres durante una rueda de prensa virtual de Naciones Unidas. Así, «la combinación de los dos hechos y el riesgo de que contribuya a una mayor inestabilidad, a un mayor descontento y a un mayor conflicto son cosas que nos hacen creer que esta es, en efecto, la crisis más difícil a la que nos hemos enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial», ha remachado. Guterres ha indicado que, a su juicio, la crisis del Covid-19 «necesita una respuesta más fuerte y eficaz que sólo es posible en la solidaridad, si todos se unen y nos olvidamos de los juegos políticos y comprendemos que es la humanidad la que está en juego». Asimismo, el secretario general de la ONU, que ha insistido en que la respuesta al coronavirus ha de ser «decisiva, innovadora y conjunta», además de «a gran escala, coordinada e integral», ha incidido en que es necesario mostrar solidaridad con las comunidades y los países más vulnerables ante el avance del coronavirus Covid-19. Levantar las sanciones Las Naciones Unidas ha urgido este martes a levantar «de inmediato» las sanciones económicas unilaterales que pesan sobre Siria, Venezuela, Irán, Cuba y Zimbabue, en particular, para prevenir hambrunas en el marco de la pandemia del coronavirus, lo que ha considerado una «urgencia humanitaria». «La continua imposición de tales medidas a Siria, Venzuela, Irán, Cuba y Zimbabue socava gravemente el derecho fundamental a una alimentación suficiente y adecuada», ha subrayado la relatora especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación Hilal Elver. El organismo ha recordado que la historia ha demostrado que las sanciones económicas unilaterales «generalmente tienen un impacto dramático y perjudicial en los derechos económicos, sociales y culturales». «Como resultado, el bienestar de las poblaciones civiles se ve gravemente comprometido», ha lamentado Elver.
01-04-2020 | Fuente: abc.es
La ONU urge a levantar «de inmediato» las sanciones a varios países para evitar hambrunas
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha afirmado que el coronavirus es la crisis «más difícil» a la que se enfrenta el mundo desde la Segunda Guerra Mundial, al tiempo que ha lanzado un plan para contrarrestar los impactos socieconómicos de la pandemia. «Por un lado, es una enfermedad que representa una amenaza para todos en el mundo y, por otro, tiene un impacto económico que traerá una recesión sin paralelos probablemente en el pasado reciente», ha señalado Guterres durante una rueda de prensa virtual de Naciones Unidas. Así, «la combinación de los dos hechos y el riesgo de que contribuya a una mayor inestabilidad, a un mayor descontento y a un mayor conflicto son cosas que nos hacen creer que esta es, en efecto, la crisis más difícil a la que nos hemos enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial», ha remachado. Guterres ha indicado que, a su juicio, la crisis del Covid-19 «necesita una respuesta más fuerte y eficaz que sólo es posible en la solidaridad, si todos se unen y nos olvidamos de los juegos políticos y comprendemos que es la humanidad la que está en juego». Asimismo, el secretario general de la ONU, que ha insistido en que la respuesta al coronavirus ha de ser «decisiva, innovadora y conjunta», además de «a gran escala, coordinada e integral», ha incidido en que es necesario mostrar solidaridad con las comunidades y los países más vulnerables ante el avance del coronavirus Covid-19. Levantar las sanciones Las Naciones Unidas ha urgido este martes a levantar «de inmediato» las sanciones económicas unilaterales que pesan sobre Siria, Venezuela, Irán, Cuba y Zimbabue, en particular, para prevenir hambrunas en el marco de la pandemia del coronavirus, lo que ha considerado una «urgencia humanitaria». «La continua imposición de tales medidas a Siria, Venzuela, Irán, Cuba y Zimbabue socava gravemente el derecho fundamental a una alimentación suficiente y adecuada», ha subrayado la relatora especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación Hilal Elver. El organismo ha recordado que la historia ha demostrado que las sanciones económicas unilaterales «generalmente tienen un impacto dramático y perjudicial en los derechos económicos, sociales y culturales». «Como resultado, el bienestar de las poblaciones civiles se ve gravemente comprometido», ha lamentado Elver.
31-03-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. mantendrá las sanciones al régimen de Maduro a pesar del coronavirus
El gobierno de Estados Unidos no tiene intención de levantar las sanciones impuestas sobre el régimen de Venezuela aunque este lo haya pedido junto con sus aliados de Rusia e Irán en la Organización de Naciones Unidas, alegando la gravedad de la pandemia de coronavirus. Según ha dicho este lunes un alto funcionario estadounidense en una conversación telefónica con un reducido grupo de periodistas, «la razón por la que los venezolanos están en una situación tan grave es el régimen y la naturaleza de este». El jueves pasado, la fiscalía estadounidense presentó cargos contra Nicolás Maduro , otros 11 venezolanos y dos colombianos por narcotráfico y tenencia de armas, con penas de hasta cadena perpetua sin son declarados culpables. Además, el departamento de Estado ofrece 15 millones de dólares por pistas que permitan la captura de Maduro y 40 millones por otras cuatro personas, 10 millones cada uno. Por eso, la Casa Blanca apoya la petición de Juan Guaidó de confirmar un gobierno de unidad nacional, pero siempre sin Maduro. «Es una propuesta muy razonable», dijo ese alto funcionario. «Pero cualquiera que haya sido imputado por narcoterrorismo y es una persona en busca y captura internacional no debe formar parte de ningún esquema de reparto de poder o de un gobierno de emergencia nacional», añadió. Promotores del terrorismo Sí dijo esa misma fuente que de momento no hay planes de incluir a Venezuela en la lista de países que patrocinan el terrorismo, en la que están Siria, Sudán, Corea del Norte e Irán, «porque el gobierno al que reconocemos es el de Juan Guaidó, que es a quien consideramos jefe de estado». Esa designación conllevaría medidas de excepción, incluidas trabas migratorias que podrían afectar la entrada de personas como pasaporte venezolano a EE.UU. Para este alto funcionario, la responsabilidad de que el régimen de Venezuela no tenga acceso a los mercados financieros es únicamente de Maduro. «La única forma de acceder a los 1.200 millones que Venezuela necesita sería que los pidiera el gobierno debidamente reconocido de Juan Guaidó», dijo esa fuente. «El obstáculo es Maduro». «El único obstáculo para que los 30 millones de personas en Venezuela obtengan la ayuda que necesitan es un solo hombre, esa es la tragedia», añadió ese alto funcionario en referencia a Maduro. Sobre las sanciones, el Gobierno estadounidense mantiene que «la presión sobre el régimen de Maduro va a seguir en aumento, va a mantenerse, usaremos todos los instrumentos a nuestro alcance». Sí cree la administración de Donald Trump que el régimen de Maduro no es en realidad honesto con respecto a los casos reales de coronavirus en su país. De momento, sólo ha admitido 119 contagiados. «El régimen no está siendo honesto. Tenemos información suficiente sobre los números reales y los que se comunican y el efecto que está teniendo sobre el régimen», dijo ese alto funcionario. Sobre la información de que el fugado Hugo Carvajal negocia desde España su entrega, este alto funcionario dijo que es recomendable que haga lo mismo que el general Clíver Alcalá, que ya está bajo custodia de las autoridades de EE.UU., que acusan a ambos, como a Maduro, de narcoterrorismo.
30-03-2020 | Fuente: abc.es
Presos del Daesh se amotinan y escapan de la principal cárcel de Siria
Los prisioneros del grupo yihadista Daesh en la cárcel de Ghourian, en la ciudad de Hasake, al norte de Siria, se sublevaron y lograron hacerse con el control de varias secciones de la primera planta del edificio. Se trata de la prisión principal bajo la responsabilidad de las Fuerzas de Siria Democrática (FDS), la coalición kurdo árabe que cuenta con apoyo de Estados Unidos, que desde hace meses alertan de las dificultades que tienen para controlar a los miles de presos yihadistas y a sus familiares y piden a sus países de origen que se hagan cargo de ellos. El motín estalló a última hora del domingo y al menos doce detenidos lograron fugarse, según informaron los medios oficiales sirios. Las fuerzas kurdas rebajaron a cuatro el número de fugados e informaron de su posterior detención. «La situación es tensa y hemos enviado refuerzos de las unidades antiterroristas para recuperar el control de la situación», declaró a través de las redes sociales Mustafá Bali, portavoz de las FDS. El portavoz de la coalición internacional que combate al Daesh informó del envío de aviones a la zona para respaldar con «vigilancia aérea» a sus aliados kurdos. En esta prisión se calcula que puede haber entre 3.000 y 5.000 presos. Este mes se ha cumplido el primer aniversario del final del califato establecido por el Daesh en Siria e Irak. La última batalla se libró en Baghouz, localidad siria situada en plena frontera con Irak, y desde entonces el Kurdistán de Siria se ha convertido en prisión para miles de milicianos y sus familiares. Según las últimas cifras ofrecidas por las autoridades de Rojava, el Kurdistán de Siria tienen encerrados a 12.000 combatientes del Daesh, entre ellos 3.000 hombres de 50 países diferentes. A esta cifra hay que sumar a sus 40.000 familiares, sobre todo mujeres y niños, que también están retenidos en campos como el de Al Hol. Tribunal especial en Siria Ante la negativa de los países de origen a repatriar a sus yihadistas, el Consejo de Justicia de la administración kurda, que opera en esta parte de Siria de forma paralela a la del Gobierno de Damasco, comenzó a dar los primeros pasos para instaurar un tribunal especial con capacidad para juzgarlos allí. Uno de los miembros de ese consejo, el abogado Faisal Sabri, declaró a Al Monitor que «hemos pedido a los países europeos y árabes que asuman su responsabilidad y establezcan un tribunal internacional en Siria y nos envíen jueces, pero no nos han respondido». Ante la falta de respuesta, los kurdos se mostraron dispuestos a tomar la iniciativa para acabar con el limbo legal en el que se encuentran estos combatientes desde hace un año. Otra de las peticiones formuladas por el consejo, según recogió Al Monitor, fue la de «que los países de origen acepten la extradición los hijos, huérfanos y mujeres de los yihadistas que están en Al Hol. Son una amenaza para el campo y lo han convertido en un semillero para terroristas». Human Rights Watch (HRW) denunció en un informe reciente que estos detenidos viven en «prisiones superpobladas en condiciones inhumanas».
29-03-2020 | Fuente: abc.es
Terrorismo yihadista en tiempos de coronavirus
Noticias bien recientes como las que se refieren a Mozambique -donde Ahlu Sunnah Wal Jammah (ASWJ) atacó el pasado 23 de enero una base militar en Cabo Delgado, mientras la khatiba de Harakat al Shabaab, vinculada a Daesh, controló momentáneamente la ciudad de Mocimboa de Praia, en la misma provincia, el pasado día 23- dejan claro que el terrorismo yihadista no se detiene por una pandemia como la del Covid-19. Y lo mismo puede decirse de Afganistán -donde el pasado día 25 la rama local de Daesh asesinó a más de 25 personas tras un asedio a un templo sij en Kabul, en paralelo a la diarias acciones violentas de los talibanes, a pesar de su formal acuerdo con Washington- o Malí -donde el día 19 murieron 29 soldados como resultado de un asalto yihadista a una base ubicada en la localidad de Tarkint y donde el pasado día 26 se produjo el secuestro del principal líder opositor, Soumaila Cisse, a tan solo tres días de las elecciones. Y estos son solo unos ejemplos de lo que, en pocas palabras, nos lleva a entender que por ellos no va a decaer el esfuerzo por imponer su dictado, con o sin pandemia mediante. Capacidad y voluntad Evidentemente su capacidad actual, sobre todo si pensamos en las redes más potentes de ese entramado de decenas de grupos violentos que se sienten inspirados por una versión extrema del islam, no es la que tuvieron en su día Al Qaida, cuando gozaba de un santuario tan renombrado como Afganistán (1996-2001), o Daesh, cuando logró instaurar un pseudocalifato en parte de Siria e Irak (2014-2018). Pero conservan la capacidad y la voluntad suficientes, tanto en su núcleo duro como mediante sus franquicias regionales y los individuos y grupúsculos que se sienten inspirados por su ideología extremista en muchas partes del planeta, para seguir adelante con su envite criminal. Por eso ahora, cuando la experiencia acumulada enseña que no hay solución militar ante una amenaza de este tipo y quedan más claros los reiterados errores cometidos en Afganistán, Irak y tantos otros escenarios -jugando con un fuego que se ha vuelto en no pocas ocasiones en contra de sus promotores occidentales (sea con los muyahidín o los talibanes en su día o con el propio Abubaker al Bagdadí más recientemente)- debería quedar claro que es necesario modificar el rumbo. Un rumbo que, sin olvidar el necesario componente militar, debe ir acompañado por otros de carácter socioeconómico y político en un esfuerzo multilateral de largo aliento. El problema no es solo que los medios militares sean incapaces de solucionar un problema como el que plantea el terrorismo, sino que nunca se ha activado una respuesta que vaya más allá de atender a los síntomas más visibles de la amenaza, para centrarse en las raíces del problema. Y eso significa ofrecer a los yihadistas un potentísimo banderín de enganche, derivado de las penosas condiciones de vida (tanto en términos de bienestar como de seguridad) de muchas personas que no pueden cubrir sus necesidades básicas y cuyos derechos son sistemáticamente violados. Por eso, si se asume que la vía militar no basta y que la socioeconómica y política nunca se ha llegado a poner en marcha, solo cabe augurar un aumento del problema. Acción militar y diplomacia En relación con la primera cuestión (la militar), esto es así porque la pandemia va a detraer recursos militares en muchos escenarios de combate contra el yihadismo violento. Así lo estamos viendo ya en Afganistán, donde Washington trata desesperadamente de encontrar una salida mínimamente digna del pantano donde lleva metido desde octubre de 2001 (con el resto de los aliados poniendo pies en polvorosa). Y lo mismo ocurre en Irak o en África, con una clara reducción de los efectivos allí desplegados para instruir a las fuerzas armadas y de seguridad locales, con el objetivo de capacitarlas para poder garantizar la seguridad de sus respectivos territorios, y, simultáneamente, de los encargados de la lucha contraterrorista contra los grupos allí activos. Pero es que tampoco parece previsible que, precisamente ahora, cuando la demanda para atender preferentemente las necesidades propias es más perentoria, se vaya a producir un incremento en el nivel de implicación diplomática y política para mediar o facilitar procesos de paz, o un aumento en los magros volúmenes de los programas de ayuda al desarrollo, de acción humanitaria o de atención a las demandas más básicas de unas poblaciones demasiado a menudo desatendidas por parte de unos gobiernos incapaces o escasamente inclinados a poner a sus conciudadanos como prioridad de sus agendas. Eso significa que lo que no se ha hecho durante estas últimas décadas va a seguir siendo una asignatura pendiente que contribuirá de manera decisiva a seguir alimentando el caldo de cultivo del que se nutre el extremismo violento. Y, visto desde el otro lado del espejo, eso supone que los yihadistas se verán menos constreñidos para continuar con sus planes tanto en los países donde tienen más presencia como en los occidentales (por cierto, no han recibido ningún mandato ni recomendación de no pisar Europa por culpa del coronavirus).
27-03-2020 | Fuente: abc.es
Venezuela, Rusia e Irán aprovechan el coronavirus para exigir en la ONU el levantamiento de sanciones
La pandemia del coronavirus ha servido de justificación para que Venezuela, Rusia, Irán y cinco de sus países aliados exijan a Naciones Unidas que presione para que se levanten las sanciones internacionales que soportan. En una carta conjunta enviada esta semana al secretario general de la organización internacional, Antonio Guterres, le instan a que «solicite el levantamiento completo e inmediato de esas medidas ilegales, coercitivas y arbitrarias de presión económica» con el objetivo de «garantizar la respuesta plena, eficaz y eficiente» a la pandemia. Los ocho países que participan de la comunicación, firmada por sus embajadores ante la ONU, son China, Cuba, Corea del Norte, Irán, Nicaragua, Rusia, Siria y Venezuela. La base de su exigencia es que el coronavirus es un «enemigo común» que exige «solidaridad, cooperación y colaboración mutua», algo que es «difícil, si no imposible, para los países que actualmente se enfrentan a la aplicación de medidas coercitivas». Asegura la carta que «todos nuestros gobiernos nacionales han actuado de manera responsable, mediante la adopción de las medidas de precaución necesarias» y que han avanzado «en planes de contingencia para asegurar el funcionamiento de los servicios básicos y los sistemas de respuesta de emergencia», a pesar de que entre los países firmantes hay sistemas sanitarios colapsados antes de la epidemia, como el de Venezuela. La misiva se produjo poco antes de que EE.UU. presentara cargos contra el líder del régimen chavista, Nicolás Maduro, y su círculo íntimo y ofreciera 15 millones de dólares por información que permita su captura. Llamamiento de Guterres Esta semana, el propio Guterres hizo un llamamiento para suspender las sanciones para «asegurar el acceso a comida, abastecimiento médico esencial y apoyo frente al coronavirus», dijo esta semana, en la que también pidió a la comunidad internacional 2.000 millones de dólares para ayudar a los países más vulnerables a enfrentar la crisis. «Es el momento de la solidaridad, no de la exclusión», dijo. La alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, Michelle Bachelet, también defendió que «las sanciones sectoriales se minimicen o suspendan». Entre los países más castigados por el coronavirus está Irán, con más de 30.000 contagios y casi 2.500 fallecidos, sujeto a sanciones estrictas por parte de EE.UU. Desde Washington, el secretario de Estado, Mike Pompeo, defendió esta semana que las sanciones de EE.UU. no afectan a comida, medicina, material médico o cualquier otro bien humanitario y que Irán «ha importado test para el diagnóstico sin obstáculo de las sanciones de EE.UU. desde enero». Sin embargo, recordó que «se ha gastado desde 2012 16.000 millones de dólares en terrorismo en el extranjero». La exigencia de cancelación generalizada de sanciones por parte de los ocho países no tiene visos de conseguir ningún impacto en Naciones Unidas, donde el juego de fuerzas y vetos en el Consejo de Seguridad lo hacen irrealizable.
24-03-2020 | Fuente: abc.es
Se cumple un año de la caída del Estado Islámico, con un líder cinco veces más barato
Amir Mohammed Abdul Rahman Al Mawli ya se ha ganado la etiqueta de «terrorista global». Estados Unidos ha incluido al «califa» del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su lista negra y ofrece una recompensa de 5 millones de dólares por su cabeza, cinco veces menos de lo que ofreció por su antecesor. El secretario de Estado, Mike Pompeo, recordó que «Al Mawli fue designado nuevo jefe del grupo en octubre tras la operación que acabó con Abu Baker Al Bagdadi» e hizo pública su designación como «terrorista global» en la misma semana en la que se cumple el primer aniversario de la derrota militar del califato. El EI llegó a gobernar en un territorio equivalente al Reino Unido, que se extendió entre Siria e Irak durante cuatro años y ocho meses. Los islamistas pasaron de controlar grandes urbes como Raqqa o Mosul a quedar rodeados en una pequeña franja de tierra junto al Éufrates en Baghouz, ciudad siria situada en plena frontera que se convirtió en el último punto bajo control del EI. Después de dos meses de combates, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), milicia liderada por los kurdos, y la coalición internacional dirigida por Estados Unidos proclamaron su victoria y los kurdos sustituyeron la enseña negra yihadista por su bandera amarilla. Coches calcinados, tiendas y alfombras destrozadas, basura y barro formaban el paisaje final del «califato» y es el paisaje que sigue dominando Baghouz, según la descripción del canal kurdo Rudaw, que ha regresado al lugar un año después de su liberación. Las FDS están al mando y uno de sus portavoces confirmó a este medio que «células del EI siguen activas en poblados cercanos como Al Shaafa o Al Sousa y cometen ataques diarios». En opinión de este miembro de la milicia kurda los yihadistas «buscan venganza», sobre todo desde la muerte de Al Bagdadi. «Un año después de la batalla de Baghouz, de la derrota del territorio físico bajo control del EI, nuestros aliados en Siria e Irak aplican una estrategia de presión constante en los restos del grupo para prevenir que resurja», declaró la coalición internacional en un comunicado con motivo del aniversario en el que anunció un reposicionamiento de sus tropas. Como ocurre en Afganistán, Estados Unidos tiene en marcha la retirada de sus fuerzas, pero mantiene su compromiso de colaborar «hasta la derrota final» de los yihadistas, aunque sea desde la distancia, porque siguen siendo «una amenaza». Una de las herencias del «califato» sin resolver son los miles de prisioneros que hicieron los kurdos y que siguen en su territorio en un limbo legal. Miles de combatientes de más de 50 países se hacinan en prisiones kurdas y sus familiares están encerrados en campos como el de Al Hol, donde hay 68.000 personas. Los países de origen no parecen dispuestos a aceptarlos de regreso pese a las amenazas de Donald Trump.
23-03-2020 | Fuente: abc.es
Siria registra su primer positivo por coronavirus
El ministro de Salud sirio, Nizar Al Yaziji, confirmó el primer caso de coronavirus en el país. Se trata de una mujer de 20 años a la que han puesto en cuarentena de dos semanas, según las palabras del responsable de sanidad. El Gobierno de Damasco comenzó a adoptar medidas para prevenir contagios hace varios días, decidió cerrar colegios y envió a equipos de desinfección a las calles de Damasco o Alepo, según informaron los medios oficiales. La cifra oficial de cero contagios resultaba llamativa en un país con vuelos diarios a Irán, principal foco del virus en la región, la llegada de peregrinos chiíes a los santuarios como el Sayda Zeinab y la presencia de miles de milicianos entrenados por iraníes en las filas que combaten junto al Ejército.
20-03-2020 | Fuente: abc.es
El nuevo «héroe británico»: muere mientras desactivaba una bomba de Daesh en Raqa
Un artificiero británico experto en desactivar explosivos, fallecido en Siria en octubre de 2018, es el nuevo «héroe nacional» después de que la investigación judicial concluyera que murió mientras desactivaba una bomba plantada por Daesh en un edificio de Raqa. Andy Jones, de 59 años y padre de tres hijos, «fue un auténtico héroe, que murió después de haber desempeñado muchas actividades humanitarias a lo largo de los años», leyó en sus conclusiones el magistrado de un tribunal de Cheshire, según informan varios medios británicos. El caso de la muerte de Andy Jones saltó a la prensa hace meses, cuando sus hijos denunciaron el trato que se había dado a sus restos por parte de la empresa de desactivación de explosivos para la que trabajaba. Según su hijo varón, Karl, de 28 años, la compañía certificó a la familia que su padre -un veterano de guerra con varias condecoraciones- había fallecido de modo instantáneo, según el relato de un colega, cuando desactivaba una de las muchas bombas plantadas por los islamistas en edificios y hospitales de la ciudad de Raqa. Sin embargo, la familia observó con espanto, cuando finalmente los restos fueron repatriados a Inglaterra, que la faltaban las piernas y los dedos de la mano izquierda. La empresa no dio ninguna explicación. La investigación ha concluido que «las escuelas y hospitales de Siria son hoy un poco más seguros gracias a la labor de Andy Jones».
19-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump: paz y prosperidad
La estrategia de reelección seguida por el presidente Donald Trump se puede resumir en dos palabras: paz y prosperidad. En el terreno internacional, esto significa eliminar cualquier posibilidad de implicar a Estados Unidos en otro conflicto sin final a la vista. De ahí, su premura por extraer a las tropas del Pentágono de frentes tan comprometidos como Afganistán, Irán o Siria. Además de su interés (bastante desconcertante para la política exterior de Estados Unidos) por entenderse con sátrapas tan desagradables como peligrosos. En lo referente a la batalla de la prosperidad, Trump la estaba ganando con creces hasta hace un par de meses. La economía de Estados Unidos funcionaba a pleno rendimiento y empleo, hasta el punto de generar su propia dosis de irracionalidad sobre una exuberancia a la que tampoco se atisbaba un final a la vista. Por supuesto, la pandemia del coronavirus ha terminado con esa bonanza a la velocidad con la que se propaga el COVID-19. Y los mantecosos beneficios acumulados por Wall Street durante su presidencia han desaparecido. Este cambio de fortuna tan abrupto ha servido para exhibir las limitaciones que tiene el liderazgo político ejercido por el trumpismo. En estos años, el presidente se ha convertido en abanderado de la incompetencia radical y del nihilismo burocrático. En su historial de acumulan el rechazo a la ciencia, la desconfianza hacia los expertos, el desinterés por planificar a largo plazo, el gusto por las teorías conspirativas, la paranoia megalómana y el empecinamiento frente a los errores. Las mañas de Trump han sido muy efectivas ante el clima de extrema polarización política que sufre Estados Unidos. Sin embargo, ante la crisis del coronavirus ?que el presidente ha intentado restar importancia hasta que ha sido demasiado tarde? el trumpismo no parece a la altura de las circunstancias. Con el peligro de convertir una gran crisis en una gran tragedia.
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