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Noticias de sexismo

22-01-2020 | Fuente: abc.es
Hillary Clinton acusa de sexismo y ataca con dureza a Bernie Sanders: «No le gusta a nadie»
Las heridas que la campaña presidencial de 2016 dejó abiertas entre Hillary Clinton y Bernie Sanders están lejos de cerrarse. El veterano senador por Vermont protagonizó entonces unas primarias demócratas sorprendentes, en las que, con un discurso populista de izquierdas, estuvo cerca de dar la campanada y derrotar a Clinton, la favorita del «establishment» del partido y nominada inevitable. Es difícil saber si la «revolución» de Sanders, que enamoró a buena parte del electorado de clase media demócrata, tuvo un impacto en la derrota posterior de Clinton ante Donald Trump en la elección definitiva, pero la ex secretaria de Estado perdió por poco en algunos estados industriales deteriorados donde su rival en las primarias era popular. Cuatro años después, Sanders vuelve a la carga con una nueva carrera presidencial, en la que es incluso mas favorito que en 2016. Clinton, que ha evitado los focos en las actuales primarias -se empieza a votar el próximo 3 de febrero en Iowa-, se ha descolgado, sin embargo, con ataques furibundos a Sanders. Lo ha hecho en una serie documental que desembarcará en marzo en la plataforma Hulu y que se estrena este viernes en el festival de cine de Sundance. Son cuatro capítulos de una hora, con el título de «Hillary», en los que se repasa la larga vida política y personal de Clinton, incluidos el escándalo de Monica Lewinsky, sus años como secretaria de Estado y sus intentos fracasados de llegar a la Casa Blanca. Sus palabras sobre Sanders son de una agresividad sorprendente: «Ha pasado años en el Congreso. Ha tenido el apoyo de un senador. No le gusta a nadie, nadie quiere trabajar con él, no ha sacado nada adelante», asegura en el documental sobre su antiguo rival. «Es un político de carrera. Era todo un embuste y me da mucha pena que la gente se lo tragara». La revista «Hollywood Reporter» entrevistó a Clinton sobre el documental, y ella aseguró que no le quitaba una coma a esa opinión sobre Sanders. Además, optó por no responder cuando se le preguntó si apoyaría al senador por Vermont y si haría campaña con él frente a Trump en caso de que ganara la nominación. En su lugar, prefirió volver con un nuevo ataque a Sanders: «No es solo él, es la cultura que le rodea. Es su equipo. Son sus principales apoyos», dijo sobre su campaña, que ataca sin descanso a sus rivales, «en especial, a las mujeres», especificó en una acusación de sexismo. «Debería ser preocupante que él permita esa cultura. No solo que la permite, sino que parece que la apoya», siguió, y deslizó que hace la vista gorda a ataques a rivales femeninas, como Elizabeth Warren, una de sus principales contrincantes, o Kamala Harris (ya fuera de la carrera presidencial). La mención a Warren se produce una semana después de que la también senadora acusara a Sanders de haberle dicho hace un año que una mujer no podría ganar la presidencia de EE.UU. (Sanders lo ha negado, en un episodio que ha sacudido el ala izquierdista demócrata, a la que ambos pertenecen). Según Clinton, esa supuesta opinión de Sanders «forma parte de un patrón. Si hubiera sido la primera vez, podrías decir "bueno, vale". Pero de me dijo que no estaba preparada. Y tenía mucha más experiencia que él y había conseguido mucho más que él, pero me atacó». Las declaraciones de Clinton provocaron una oleada de reacciones de condena en parte del partido demócrata, sobre todo por no confirmar que apoyaría a Sanders si gana las primarias. La ex secretaria de Estado tuvo que dar marcha atrás y admitió en un mensaje en Twitter que «la prioridad número uno para nuestro partido y nuestro país es retirar a Trump» y que hará «todo lo posible para ayudar a nuestro nominado». Mientras los seguidores de Sanders reaccionaban con mensajes de #MeGustaBernie en redes sociales, el candidato demócrata reaccionó con jocosidad: «En un buen día, le gusto a mi mujer».
19-01-2020 | Fuente: abc.es
La pompa y circunstancia con la que el Senado de los Estados Unidos puso en marcha el pasado jueves la última fase del proceso de «impeachment» contra el presidente Trump ha sido recibida por la izquierda del mundo entero con indisimulado placer. Y sin embargo, es difícil entender qué esperan conseguir los demócratas. Es evidente que no hay ninguna posibilidad de que logren una condena al presidente votada por dos tercios de los senadores. Pero además, es muy probable que la imagen de su acoso a Trump se vuelva contra ellos ante las elecciones del próximo noviembre que no pintan bien para los demócratas -por méritos propios. El pasado martes se celebró un nuevo debate entre candidatos de ese partido en el que quedó claro que en sus filas no han aprendido nada de la campaña fracasada de Hillary Clinton en 2016. Mark Lilla, profesor de historia de las ideas de la Universidad de Columbia y declarado izquierdista, explicó en «The New York Times» que la culpa de la derrota de Hillary era de ella misma por basar su campaña en «la retórica de la diversidad y pidiendo el voto explícitamente a los afroamericanos, los latinos, los LGTB y las mujeres en cada acto de la campaña». Eso es la antítesis de lo que hay que hacer. Como bien dice Lilla la base del triunfo es la «visión de un destino compartido». Ni Hillary lo propuso entonces, ni los candidatos de este año lo promueven tampoco. Asistimos a una campaña en la que los mensajes de mayor impacto de los demócratas tienen que ver con el racismo, el sexismo y el clasismo. Y cuando los candidatos se dirigen a partes minoritarias del electorado están, por definición, excluyendo al resto. Como ha dicho Kimberley Strassel («Stay Woke, Drop Out» WSJ. 17-01-2020) «Todos los votantes quieren saber lo que un candidato va a hacer específicamente por ellos y por el país en su conjunto. Y aunque muchos votantes analizan los asuntos en un contexto moral, muy pocos sienten el imperativo moral de votar por un candidato sólo por ser negro, o mujer u homosexual. Ése no es un argumento que persuada». Sumemos a esto el escenario apocalíptico que esbozaron los candidatos demócratas el pasado martes. Según Joe Biden en la hora presente: «Sólo le va bien a los ricos. Punto». En la misma liga está Elizabeth Warren según quien «los americanos están hartos de vivir en un país que va muy bien para los directivos de las grandes empresas, pero que no funciona para los demás». Warren habló de una América en la que decenas de millones de ciudadanos tienen que escoger entre pagar por su comida o por sus medicinas. Y claro, Bernie Sanders habló de «ochenta y siete millones de personas que no tienen seguridad social o seguro privado de salud. Hay 500.000 personas que hoy dormirán en la calle». Ese escenario catastrófico que describen los rivales de Trump se compadece mal con una economía que lleva una década de crecimiento, con una tasa de desempleo del ¡3,5 por ciento! -lo que técnicamente quiere decir pleno empleo- y un incremento medio -durante la Presidencia Trump- de los salarios del 5,9 por ciento para los trabajadores que tienen menos ingresos. Porcentaje que duplica la mejora que obtuvo esa franja de los trabajadores durante el segundo mandato de Obama. Una encuesta de la firma Quinnipac del pasado diciembre dice que al 57 por ciento de los norteamericanos les va económicamente mejor ahora que en 2016 -el 22 por ciento dice que les va peor. Y una encuesta de la firma Fidelity sostiene que el 78 por ciento de los norteamericanos cree que en 2020 les irá mejor que en 2019. Con estos mimbres es fácil comprender el cesto que le están intentando hacer los demócratas a Trump en el Senado.
20-11-2019 | Fuente: as.com
Pagaza pide a UEFA, FIFA y Agencia Europea de Derechos Fundamentales acabar con ataques a la mujer en fútbol
La eurodiputada insta, en una carta, a los organismos deportivos a actuar frente a los actos de sexismo que se producen en los campos.
10-08-2019 | Fuente: elpais.com
Menos violencia y sexismo
Los dos mayores estigmas que arrastran los videojuegos han perdido vigencia
24-05-2019 | Fuente: elpais.com
Lenguaje inclusivo en aulas y leyes, más mujeres al poder y otras pautas del Consejo de Europa
Estrasburgo aprueba la primera definición internacional de sexismo y edita una guía de recomendaciones para evitar el trato desigual en todos los ámbitos
22-05-2019 | Fuente: elpais.com
El sexismo oculto en los asistentes virtuales
La Unesco advierte de que los asistentes de voz reproducen estereotipos machistas y favorecen la discriminación al representar mujeres, jóvenes y sumisas que evitan respuestas a insultos y abusos
22-05-2019 | Fuente: abc.es
Temor por la presencia de un violador en serie trabajando en el Parlamento de Nueva Zelanda
El Parlamento de Nueva Zelanda ha admitido al menos tres casos de «agresiones sexuales graves» en sus instalaciones en los últimos cuatro años, en un informe interno cuya publicación llevó al cese de un empleado parlamentario. La investigación, que duró cinco meses y cubrió desde octubre de 2014 hasta noviembre de 2018, analizaba el sexismo, racismo y conductas agresivas entre empleados, gerentes, legisladores, periodistas y ciudadanos en el Parlamento, y los mecanismos que protegen a los agresores. Tras recibir el informe, el presidente de la Cámara Baja, Trevor Mallard, calificó las agresiones como «violación» y alentó a las víctimas a presentar una denuncia. «Al leer en informe cuidadosamente tengo la sensación de que este hombre está todavía en las instalaciones. No se quién es y si lo supiera se lo diría a la Policía», dijo Mallard, a Radio New Zealand. A raíz de la entrevista en la emisora pública, una mujer presentó una denuncia formal ante el director del servicio parlamentario, que abrió una investigación, lo que más tarde llevó a que un miembro del personal del Legislativo fuera despedido. «No quiero interferir con ninguna investigación laboral o una posible policial pero me complace que el servicio parlamentario haya eliminado la amenaza de seguridad laboral a las mujeres en el complejo parlamentario», dijo posteriormente Mallard. Antes, justo después de conocerse el informe, la primera ministra, Jacinda Ardern, dijo que se había reunido con Mallard para asegurarse de que el Parlamento «sea un lugar seguro, especialmente para el personal que trabaja día a día». Al ser preguntada si el Legislativo es un espacio seguro para las mujeres, la mandataria respondió: «Debe serlo». El Parlamento neozelandés cuenta con 120 legisladores, y trabajan en él centenares de personas, entre personal administrativo y de apoyo, así como los periodistas destinados para las coberturas en la sede del Legislativo.
13-02-2019 | Fuente: elpais.com
El ciberacoso perpetrado por periodistas sacude a la prensa francesa
Las denuncias sobre los ataques a colegas en Internet abren un debate sobre el sexismo en los medios
13-02-2019 | Fuente: elpais.com
?Liga del LOL?, el grupo de periodistas varones y blancos que ciberacosaba a colegas femeninas
Las denuncias sobre los ataques a colegas en Internet abren un debate sobre el sexismo en los medios
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