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Noticias de referendum

01-01-1970 | Fuente: abc.es
La ONU prorroga su misión en el Sáhara en medio de las tensiones con Marruecos
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dio este viernes su respaldo a la renovación de su misión en el Sáhara Occidental, en medio de fuertes tensiones con Marruecos. El mes pasado, el Gobierno de Rabat expulsó a 73 miembros de la misión como respuesta a una visita del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, cuyas declaraciones y gestos fueron considerados «hostiles e insultantes» por Marruecos. El objetivo de la ONU en la antigua colonia española es facilitar un proceso que derive en la convocatoria de un referéndum que decida sobre la independencia del Sáhara Occidental o su plena incorporación a Marruecos. La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) se creó en 1991 y se renueva cada año. En la sesión del Consejo de Seguridad ?el máximo órgano ejecutivo de la ONU?, la extensión del mandato de la misión se aprobó por diez votos a favor ?uno más de los necesarios para su visto bueno?, entre ellos, el de la delegación española. Ninguno de los miembros permanentes y con derecho de veto del organismo ?EE.UU., Rusia, China, Reino Unido y Francia? se opuso a la prórroga del mandato (la delegación rusa se abstuvo en la votación). El embajador representante permanente de España ante la ONU, Ramón Oyarzun, reconoció las «dificultades de la negociación» y lamentó que no hubiera habido unanimidad en el apoyo la resolución, que exige que «la Minurso vuelva a funcionar a plena capacidad». Marruecos y la Secretaría General de la ONU deben «redoblar sus contactos y sus esfuerzos» para superar las actuales tensiones, según Oyarzun. El texto también exhorta al secretario general de la ONU a que informe en un plazo de 90 días si se ha constatado la vuelta a la normalidad de los trabajos de la misión. De lo contrario, prosigue la resolución, el Consejo «expresa su intención» de «considerar la mejor forma de facilitar el logro de ese objetivo», una afirmación cuya falta de contundencia fue criticada por algunas delegaciones durante la sesión. Una de ellas fue la de Uruguay, que se opuso a la resolución y cuyo embajador, Elbio Rosselli, criticó que el texto no haga «ni una sola referencia» a las decisiones de Marruecos que «están trastocando el funcionamiento» de la misión. Afirmaciones como esta fueron calificadas de «excesos» por el embajador marroquí en la ONU, Omar Hilale, que no respondió sobre qué acciones tomará su Gobierno tras la resolución. «Tomamos nota. Necesitamos estudiarla», dijo de la decisión del Consejo de Seguridad. Por su parte, el representante en la ONU del Frente Polisario, el movimiento a favor de la autodeterminación del Sáhara Occidental, aseguró que hay «un antes y un después» tras la aprobación de la resolución. «Hoy hay una nueva situación. Creo que Marruecos no ha podido doblegar la voluntad del Consejo», dijo Ahmed Bujari a Efe, que culpó a Francia de que la resolución no fuera más precisa sobre el proceso de reintegración de la misión a su plena capacidad.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Leopoldo López logra firmar en prisión la solicitud de referéndum revocatorio de Maduro
El dirigente opositor venezolano Leopoldo López, recluido en una prisión militar desde hace dos años, rubricó hoy la solicitud del proceso de referendo revocatorio presidencial, pese a que las autoridades impidieron la visita de dirigentes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que intentaron recoger su firma. La madre de López, Antonieta Mendoza, logró entrar en la cárcel para felicitarle en el día de su 45 cumpleaños y le entregó el formulario en el que la oposición debe recoger un porcentaje de rúbricas de venezolanos que respaldan la solicitud de un referendo para revocar el mandato del presidente, Nicolás Maduro. La MUD debía recabar la firma de 195.721 electores, el 1 por ciento del censo electoral de más de 19 millones, un número que fue superado, según cifras de la alianza opositora, que asegura que cuenta con más de 1,5 millones de rúbricas recogidas en los últimos tres días. López aprovechó la ocasión para enviar un mensaje a los opositores que su madre transmitió durante un acto celebrado en la Plaza Bolívar del municipio Chacao de Caracas, donde se hizo entrega formal de la planilla firmada por el político preso, y al que asistieron seguidores y miembros de su partido Voluntad Popular.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«Si Matteo Renzi pierde el referéndum, el cómico Beppe Grillo será el único ganador»
Italia se está jugando un partido decisivo para su futuro con el referéndum sobre la reforma constitucional del próximo domingo, día 4. El resultado puede tener también consecuencias para Europa y por eso «el clima es de abrocharse los cinturones», según expresión del ministro de Asuntos Exteriores italiano, Paolo Gentiloni. Algunas previsiones son catastróficas o apocalípticas, porque, en caso de victoria del «no», «se podría producir una serie de acontecimientos con riesgo para Italia en el Euro». Medios internacionales como el Financial Times y el New York Times ven también un grave peligro para la banca. Considera excesivos estos temores, aunque expresa cierta preocupación, Pier Ferdinando Casini, líder de los centristas en Italia, expresidente de la Cámara de Diputados y en la actualidad presidente de la Comisión de Exteriores del Senado, quien, en entrevista para ABC, analiza esta durísima campaña y sus repercusiones en Italia, un país hoy profundamente dividido como seguramente no se veía en décadas. -En la campaña hemos escuchado los más disparatados insultos. El expresidente de la República Giorgio Napolitano la ha calificado como «aberrante». ¿Por qué estos excesos? -Hay demasiados gritos y un clima de conflicto que no permite a los ciudadanos hacerse una idea sobre el contenido de la reforma. En lugar de reflexionar sobre esta reforma constitucional, se discute sobre Renzi, su gobierno y sobre cuestiones políticas generales. Si finalmente, después de 40 años, tenemos la posibilidad de hacer una reforma, hagámosla y dejemos de pelearnos. -En esta campaña parece que para tener razón hay que mentir y gritar más que el adversario. ¿Es una influencia de las recientes elecciones americanas? -Así va el mundo?El hecho de que todo el mundo vaya así, no significa que vaya bien. Sería necesario tener más sobriedad. -Los medios internacionales dirigen su atención hacia Italia, en algunos casos lo hacen con tintes apocalípticos, incluyendo periódicos prestigiosos, subrayando que sería grave que, tras el Brexit y Donald Trump, el populismo ganara en Italia. ¿Qué cabe esperar? -No sucederá nada apocalíptico. Ciertamente, todo el mundo pensará que Italia es irreformable si se impone el «no«. Sería una pena y una pérdida de credibilidad para Italia el que, después de tantos años de hablar de reforma constitucional, desperdiciásemos esta ocasión -A menudo se critica a Italia con el argumento de que si no hace reformas es porque es muy reacia al cambio y al país le está bien que las cosas sigan como están. ¿Por qué esta resistencia al cambio? -Yo pienso que es necesario cambiar. El padre de esta reforma se llama Giorgio Napolitano, quien en la sesión parlamentaria de su confirmación por segunda vez como presidente en abril 2013, pidió un compromiso para las reformas. El parlamento lo aplaudió y lo votó en masa. Al día siguiente, muchos de los que aplaudieron se olvidaron de estos aplausos y de su promesa. -En algunos casos ese olvido es muy llamativo y sorprendente. Por ejemplo, Silvio Berlusconi dice que si se aprueba esta reforma constitucional Italia corre el riesgo de una deriva autoritaria, con demasiado poder para el primer ministro. -Durante veinte años hemos escuchado a todo el mundo que la deriva autoritaria era la de Silvio Berlusconi. Hoy oímos la misma letanía hacia Matteo Renzi. Es un falso argumento. Todos los primeros ministros de las dos últimas décadas, incluyendo Prodi y Berlusconi, se lamentaron de que tenían pocos poderes. En la reforma actual, ni siquiera se ha tocado el poder del primer ministro. Asi que toda esta polémica está totalmente fuera de lugar. «Hay demasiados gritos y clima de conflicto en esta campaña del referéndum, y no se reflexiona sobre el tema central: La reforma constitucional» -Esta campaña da la imagen de un Matteo Renzi contra todos. En el frente del «no» hay un tótum revolútum, desde el cómico Grillo a Berlusconi, pasando por D? Alema, eternos adversarios. ¿Si pierde Renzi, quién será el ganador? -Espero que gane el «si». En caso contrario, el único que sacará una ventaja clara de una eventual victoria del «no» será Beppe Grillo y su Movimiento 5 Estrellas. -En una situación como la actual de crisis económica, muchos votantes siguen el populismo simplemente para golpear a la casta política, sin importarles nada el contenido de esta reforma constitucional. ¿Cuáles pueden ser las consecuencias? -Hay una gran contradicción: Si quieren votar contra la casta deberían votar a favor de la reforma, que elimina la actual composición y poder del Senado (los senadores se reducen desde 315 a 100). En realidad hay una gigantesca instrumentalización política: Se intenta golpear a Renzi y a su gobierno, que hoy constituye la única alternativa al caos en Italia. -Además de la reforma del Senado, se quitan poderes a las regiones, en campos como el turismo, la energía o transportes. ¿Cómo repercutirá esta reforma? -En Italia tenemos muy pocos inversores, ante los conflictos que existen entre las regiones y el Estado. Con esta reforma se sabrá finalmente quién decide y quién tiene la ultima palabra. En caso de contencioso entre regiones y Estado, siempre prevalece el Estado. Esto pone orden, da certidumbre y seguridad a los inversores y termina por ser un elemento importante en el funcionamiento de la Administración Pública. -Hay muchos líderes que votaron en el parlamento la aprobación de la reforma y ahora hacen campaña en contra. Varios exprimeros ministros están en contra, como Mario Monti. ¿No le parece que en el frente del «no» hay mucho revanchismo con el deseo de castigar a Renzi? -Plutarco decía que las ciudades se defienden con las lanzas de los jóvenes y los consejos de los ancianos. Yo tengo una larga experiencia política y digo que los ancianos si quieren ser escuchados deben ser sabios. Aquí hay muchos ancianos que hacen prevalecer su envidia y argumentan así interiormente: «Yo no hice las reformas, tampoco las debe hacer Renzi». O bien: «Renzi me ha negado un puesto, no me ha hecho ministro, entonces lo debo castigar». Pero estos ancianos no tienen nada de sabiduría. Están envejeciendo mal -En Italia se tiende a votar a menudo, en lugar de hacerlo de una forma racional, para castigar o ir contra alguien. ¿Por qué esta tendencia? -Esto es verdad. En Italia existe esta tendencia destructiva. Esto es lo que ha llevado a la alcaldesa Virginia Raggi (del populista Movimiento 5 Estrellas) a convertirse en la jefa de la administración romana, sin ningún resultado práctico. «Llevamos discutiendo 40 años sobre la necesidad de una reforma constitucional. Si ahora se rechaza, Italia perderá credibilidad y el mundo pensará que es irreformable» -Se ha dicho tras el triunfo de Donald Trump que se ha terminado una época para los partidos políticos. Viendo lo que está sucediendo en esta campaña, ¿cree que las categorías del pasado, como derecha e izquierda, están siendo superadas? -Eso está claro. La cuestión ya no se pone en términos de derecha e izquierda, sino entre un frente de responsabilidad y reformista, y otro demagógico y de irresponsabilidad. El esquema tradicional ha cambiado. Es verdad también que se acabó una época para los partidos. Esto es negativo, porque la antipolítica quiere hacer ver que es una desventaja la profesionalidad y la competencia de la política. Pero es mucho peor que se encarguen de ella los aficionados. Un simple aficionado no puede conducir un coche. -En definitiva, ¿qué está en juego en el referéndum del próximo domingo? -No es verdad como dicen algunos que Italia no tiene nada que perder. Tiene mucho que perder. Como en España, Francia o Alemania, la alternativa es entre el reformismo y la seriedad de una parte, y la irresponsabilidad y demagogia en la otra parte. Si gana el «sí«, significa que Italia decide seguir hacia delante sin mirar atrás, con una coalición liderada por Renzi. Si vence el «no«, gana únicamente Grillo y temo que esto nos hará pagar muchas cuentas en Italia. «En Italia hay una tendencia destructiva. Siempre se vota contra alguien»
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El gobierno británico sopesa seguir pagando a la UE tras el Brexit
A comienzos del pasado octubre, la primera ministra Theresa May proclamó ufana que se inclinaba por el Brexit duro. El control de la inmigración se antepondría a cualquier otra consideración, incluido perder el libre mercado. Sus palabras provocaron una acusada devaluación de la libra, hasta un 17% por debajo de su cotización previa al referéndum. A día de hoy, el país ya está pagando el Brexit antes de que sea una realidad. La semana pasada, el ministro de Economía, Philip Hammond, reconoció en su presupuesto de otoño que el país necesitará endeudarse en 143.000 millones de euros más de lo previsto. La dura realidad económica ha obligado al Gobierno a ir moderando su ímpetu brexiter. Primero la primera ministra insinuó en un encuentro con la patronal que podía buscar un acuerdo de transición para seguir en el mercado único europeo tras completar las negociaciones de salida. Posteriormente su gabinete desmintió lo que ella parecía haber dicho. Pero hoy en los Comunes se ha visto claro que el Gobierno empieza a suavizar su discurso. A preguntas de un diputado laborista, el ministro para la Salida de la UE, el eurófobo David Davies, ha reconocido por primera vez que el Reino Unido podría seguir contribuyendo al presupuesto comunitario tras el Brexit, a fin de mantener el acceso al mercado único de 500 millones de personas. Davis también asumió que se podría buscar un acuerdo de transición con Europa, tal y como viene implorando el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, que sabe que una salida brusca resultaría letal para la City de Londres, la primera industria del país. El 44% de las exportaciones británicas van al resto de la UE, mientras que para los 27 el Reino Unido solo les supone el 10% de las suyas. Esas cifras dan prueba de la situación de debilidad de los británicos ante la negociación, a pesar de que en Londres lo camufla con bravatas de corte nacionalista. Davis asumió que podrían seguir pagando a la UE tras la salida con estas palabras: «El principal criterio aquí es lograr el mejor acuerdo posible para el acceso de nuestros bienes y servicios al mercado único europeo, y si eso incluye lo que dice, lo consideraríamos». Tras su frase la libra se apreció de inmediato, porque los mercados detestan el Brexit duro. Subió un 1% frente al dólar, hasta 1,26, su mejor registro en tres semanas, y se apreció un 0,63% ante el euro, débil estos días por la incertidumbre del referéndum de Italia del domingo. Estas declaraciones coinciden con una nuevo desliz del extemporáneo ministro de Exteriores, Boris Johnson, que en una reunión en Londres con embajadores confesó que él es partidario de la libre circulación de inmigrantes comunitarios. Aunque era un acuerdo privado, a los diplomáticos les faltó tiempo para contarlo. Johnson, de viaje en Roma, intentó arreglarlo alegando que lo que dijo es que él considera que la inmigración ha sido en general positiva para Gran Bretaña, pero que se ha descontrolado y hay que reconducirla. En general se percibe que el Gobierno de Theresa May va dando bandazos y carece de una estrategia clara de cara a la negociación de salida, que comenzaría el 31 de marzo, si tal y como está previsto se activa para entonces el artículo 50 que inicia el proceso de ruptura. El giro posibilista del Gobierno ha irritado a los diputados conservadores más euroescépticos, algo relevante, porque en gran medida todo el Brexit no ha sido más que una pelea de familia del Partido Conservador. «El pueblo británico se sentiría absolutamente ultrajado si siguiésemos pagando a la UE», reprochó el parlamentario tory Peter Bone, quien fue incapaz de concretar la cifra que abona su país a la UE. Por otra parte, el Gobierno británico ha garantizado que los investigadores comunitarios que quieran hacer cursos de postgrado en las universidades británicas seguirán teniendo acceso a becas en los cursos 2017 y 2018, incluso aunque el país completase el Brexit, algo que se da por casi imposible antes del verano de 2019. El Ejecutivo asegura que lo hace para «seguir garantizando el liderazgo del Reino Unido en ciencia e investigación». Este jueves se ha conocido el último dato de inmigración, con un saldo neto de 335.000 inmigrantes en los doce meses hasta junio, la segunda mayor cifra de la historia. Los datos contemplan ya una semana posterior al referéndum. Por países, los más numerosos fueron los rumanos (54.000), seguidos de chinos (44.000), polacos (38.000) e indios (36.000).
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Intercambio de insultos en el debate presidencial austriaco
«Mentiroso», «no eres nadie» o «das pena», son algunos de los cuchillos que se han lanzado entre sí los candidatos a la Presidencia de Austria en su último debate en televisión antes de la repetición de las elecciones, este domingo. El ultraderechista Norbert Hofer y el ecologista Alexander Van der Bellen, con un empate técnico en las encuestas a solo tres días de la votación, han elevado el tono de su enfrentamiento dialéctico con un catálogo de acusaciones que van desde ser la causa de la crisis económica hasta haber ejercido labores de espionaje en perjuicio de Austria. Hofer ha desempolvado un viejo libro escrito por el ex director general de la Oficina de Seguridad, Michael Sika, titulado «Mein Protokoll» y en el que se afirma que el hoy candidato progresista, Van der Bellen, ha sido espía en el pasado. «No he escuchado cosa más ridícula», se ha defendido Van der Bellen, centrado en confrontar a su oponente con los cientos de declaraciones en las que ha admitido que estaría dispuesto a convocar un referéndum en Austria sobre la permanencia en la UE. «Lo entiendo, entiendo que te comportes así, no eres nadie», ha llegado a decir Hofer a Van der Bellen, mientras este evadía responder a sus acusaciones y contratacaba lanzando como arma arrojadiza su bagaje político con los Verdes y el Partido Comunista. «Estás mintiendo otra vez1», ha acusado Van der Bellen a Hofer , para desesperación de la presentadora Ingrid Thurner, que no era capaz de mantener el orden entre los candidatos. «Por favor, no pierdan los papeles», les pedía en vano. Al llegar al tema de los refugiados, han saltado chispas. Hofer ha felicitado a los asistentes sociales austríacos por haber integrado concienzudamente en la sociedad austríaca a cientos de islamistas radicales encantados con la idea de atentar en nombre de Daesh y ha acusado a su rival de tergiversar su opinión sobre la neutralidad austriaca en el contexto internacional. Van der Bellen, por su parte, ha tirado de victimismo y ha mostrado una fotografía de su padre, que murió hace 50 años y al que han acusado de nazi. «Deja de intentar dar pena», le espetó su oponente. Hofer ha repetido en el debate lo que habíamos visto ya durante parte de la campaña, una copia de las consignas de campaña de Donald Trupm, por quien confiesa su admiración. Su discurso contra «el sistema» ha conectado con el hastío que ha generado la eterna gran coalición entre conservadores y socialdemócratas, que se alternan en la presidencia y en el Gobierno desde 1945.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
¿Qué se vota y por qué es muy importante para Italia?
La consulta de este domingo será decisiva para las reformas en Italia y tendrá consecuencias para Europa. El país se ha dividido profundamente como no se veía en décadas, tras una durísima campaña Es un referéndum crucial para Italia, con repercusiones para Europa. Unos 51 millones de italianos, de ellos 3,5 millones en el extranjero que ya votaron, son llamados a pronunciarse sobre la reforma constitucional. Las urnas se abren a las 7 de la mañana y se cierran a las 11 de la noche. Pocas horas después se tendrán resultados definitivos, aunque al cierre de los colegios electorales habrá datos con encuestas realizadas a pie de urna. La reforma afecta a 47 de los 139 artículos de la Constitución, que entró en vigor el 1º de enero 1948. Desde entonces se han introducido muy ligeras reformas. En esta ocasión no se ve afectada en su primera parte, la que se refiere a derechos y libertades civiles. ¿Cómo se vota? El referéndum es confirmatorio de una ley constitucional aprobada con una mayoría inferior a dos tercios del Parlamento. Para este tipo de referéndum no es necesario que haya un quórum del 50% más uno de los que tienen derecho de voto, como se exige cuando se trata de un referéndum derogatorio. Por tanto, vencerá la opción (si o no) que haya obtenido la mayoría de votos. En las urnas los italianos depositarán una papeleta en la que subrayarán el «sí» o el «no» en una casilla bajo una pregunta que fue redactada por el Tribunal Constitucional. La pregunta ¿Aprueba el texto de la ley constitucional concerniente a «disposiciones para la supresión del bicameralismo paritario, la reducción del número de parlamentarios, la contención de los costes del funcionamiento de las instituciones, la supresión del CNEL y la revisión del título V de la parte II de la Constitución», aprobado por el Parlamento y publicado en la Gaceta Oficial número 88 del 15 de abril 2016? Final del bicameralismo paritario Sobre la reforma del sistema parlamentario italiano se discute desde hace 40 años. Actualmente, la Cámara de Diputados y el Senado tienen en el mismo poder, lo que suele retrasar mucho en ocasiones la elaboración y aprobación de las leyes. El bloqueo puede durar meses o años. Por ejemplo, el 24 de septiembre 2014, la Cámara de diputados aprobó, con 239 votos a favor, 92 contrarios y 69 abstenciones, una ley que eliminaba la obligación de imponer el apellido paterno a los hijos, dejando libertad de elección a los padres. Para su entrada en vigor, era necesario el visto bueno también del Senado. Pero han pasado más de dos años y la ley acumula polvo en un cajón de la Comisión de Justicia del Senado, a la espera de seguir su camino parlamentario para su aprobación final en un pleno de esta cámara alta. Tras varias demandas planteadas en los tribunales, a comienzos de noviembre intervino el Tribunal Constitucional para urgir al Senado que apruebe la ley con el fin de ofrecer la posibilidad de que los hijos lleven apellido del padre, la madre o el doble apellido. Al tener los mismos poderes, y a menudo estar compuestas las dos cámaras por mayorías diversas, la situación de bloqueo puede ser grave hasta provocar la caída del gobierno. En los últimos 70 años Italia ha tenido 65 gobiernos. Con el fin del bicameralismo perfecto o paritario se pretende dar estabilidad al gobierno. La Cámara baja seguirá compuesta por 630 diputados, que serán elegidos como hasta ahora por sufragio universal, otorga o deniega la confianza al gobierno, al que controla. Por su parte, el Senado se convierte en cámara territorial, en representación de las instituciones territoriales (solo regiones y ciudades, porque desaparecen las provincias). Su función legislativa será muy escasa, limitándose a ciertas reformas o leyes constitucional, y queda al margen de dar o retirar la confianza al gobierno. Reducción de parlamentarios El número de senadores se reduce desde 315 a 100: de ellos, 74 serían elegidos por los consejos regionales y 21 por los alcaldes. El presidente de la República tiene la prerrogativa de elegir otros 5 para un mandato de 10 años (en la actualidad, los senadores elegidos por el presidente tienen carácter vitalicio). Los nuevos senadores no cobrarán sueldo, porque ya lo tienen por sus cargos como consejeros regionales o alcaldes. Una vez que dejan su cargo territorial, deben de abandonar también el Senado. Se reducen también los costes ?unos 20 millones anuales? eliminando el CNEL (Consejo Nacional de la Economía y del Trabajo), un ente público creado en 1948 para coordinar la acción entre gobernantes y sociedad civil. Compuesto por 64 miembros, que cobraban sin hacer prácticamente nada, su función se consideraba totalmente inútil. Prueba de ello en que nunca ha producido ni un solo texto legislativo. Menos poder a las regiones Junto a la supresión del bicameralismo perfecto, este apartado es considerado por el gobierno de Matteo Renzi como una clave fundamental de la reforma constitucional. Se quita poder y competencias a las regiones, en diversas materias, entre ellas turismo, infraestructuras, protección civil, energía, y sanidad, que pasan a ser de competencia estatal. Hasta ahora se habían producido muchos contenciosos entre el Estado y las regiones, con muy numerosos recursos al Tribunal Constitucional lo que se traducía en la parálisis de temas importantes, con repercusión enorme para las inversiones. Ahora, para evitar esos largos contenciosos, se introduce lo que se llama «cláusula de supremacía», que consiente al Estado, a propuesta del gobierno, de tener siempre la última palabra sobre cualquier materia que se considere de interés nacional. Con esta cláusula se pretende tutelar la unidad jurídica o económica de la nación. Argumentos a favor y en contra Quienes la apoyan aseguran que dará más estabilidad política al país facilitando la tarea legislativa, lo que redundará en una mayor confianza para los inversores y, en consecuencia, permitirá un mayor crecimiento económico. Los críticos consideran q ue deja demasiado poder en manos del partido del gobierno, lo que puede representar una amenaza para la democracia. Por ejemplo, Silvio Berlusconi asegura que si gana el «sí» habrá una riesgo de una deriva autoria en Italia. Sin embargo, la reforma constitucional no modifica en absoluto los poderes del primer ministro. ¿Quiénes apoyan el «sí»? Matteo Renzi, creyendo en un principio que ganaría fácilmente la consulta, actuó con cierta arrogancia, habitual en él, asegurando que si perdía el referéndum se marcharía a casa. Cometió así el error de convertir el referéndum en un plebiscito: Renzi contra todos. En la campaña se ha hablado poco de la reforma y mucho del gobierno, de la crisis económica y de Europa. Teniendo en cuenta las dificultades económicas del país, muchos italianos votarán contra la reforma para castigar a Matteo Renzi y a su gobierno, al que acusan de no cumplir sus promesas. La oposición, incluso dentro del propio Partido Democrático que lidera el primer ministro, ve en el referéndum una ocasión única para eliminar políticamente a Renzi y mandarlo a casa. Matteo Renzi describe el referéndum como una batalla «entre los nostálgicos del pasado y entre los que luchan por el futuro; entre los que desean que no cambie nada y quienes miran hacia el futuro». Asegura que un voto a favor de la reforma significará desmantelar algunos de los privilegios de la vieja clase política y establecer en Italia un camino de crecimiento y flexibilidad. Digna de mención merece la posición adoptada a última hora por el exprimer ministro, Romano Prodi, expresidente de la Comisión Europea y fundador de la coalición de centro izquierda el Olivo. Prodi anunció este miércoles que votará sí, para evitar que se deteriore aun más la imagen de Italia, tras una campaña que la ha debilitado. Prodi lamenta que «una modesta reforma constitucional» se haya transformado en una «lucha a favor o en contra del gobierno, transmitiendo en Italia y en el exterior una imagen de debilidad que, sea cual sea el resultado del referéndum, se transformará en un periodo de inútil y dañosa turbulencia». Apoya a Renzi la Confindustria (patronal italiana). Pensando en la estabilidad de Italia, que es la tercera economía de la Eurozona, en Bruselas y en las cancillerías europeas se ha expresado abiertamente el apoyo al primer ministro italiano ¿Quiénes apoyan el «no»? La Constitución italiana, elaborada después de la Segunda Guerra Mundial, se elaboró estableciendo una serie de poderes y contra poderes para evitar que hubiera un solo personaje al comando de la nación, es decir, se quiso prevenir que hubiera un nuevo Mussolini. Se temía también que el Partido Comunista pudiera alcanzar el poder. Los que votan «no» argumentan que se puede volver a una situación autoritaria en el país. Los que hacen campaña por el «no» están relacionando la reforma constitucional con la ley electoral, denominada Italicum ?aprobada en mayo 2015? para advertir del riesgo de dar excesivo poder a un partido. Esta ley contempla un premio de mayoría del 55% de los escaños de la Cámara de Diputados a la lista que supere el 40% de los votos en la primera vuelta. Si este porcentaje no lo alcanza ninguna formación, habría balotaje o segunda vuelta. Se han levantado muchas voces llamando la atención de que con esta ley se corre un grave riesgo de que el cómico Grillo y su populista Movimiento 5 Estrellas alcance el poder sin tener ninguna experiencia de gobierno a nivel nacional. Tras las presiones recibidas, Matteo Renzi ha dado su brazo a torcer, consciente del peligro que representa Grillo, y ha prometido cambiar la ley electoral en un plazo de tres a seis meses, si se aprueba la reforma constitucional. En el frente del «no» hay un revoltijo de políticos de todas las tendencias que son muy críticos con Renzi y diversos partidos populistas, como el ya citado movimiento de Grillo y la xenófoba Liga Norte del lepenista Matteo Salvini. El «no», un voto contra Europa Los populistas ven en este referéndum una gran oportunidad de alzarse con una gran victoria, la tercera, tras el Brexit y Donald Trump en Estados Unidos. Consideran también que sería un bofetón a Bruselas y a sus políticas de austeridad. Durante la campaña se ha hablado mucho de la Unión Europea, porque se la ve como origen de muchos de los males de Italia y de su crisis económica, por culpa del rigor impuesto en la UE. Incluso Matteo Renzi, consciente de esta corriente de opinión, se ha mostrado muy crítico contra Bruselas, llegando a eliminar la bandera de la Unión Europea de su despacho, aunque luego se vio obligado a rectificar ese gesto. Los populistas piden un voto negativo pensando también en Europa. Matteo Salvini de la Liga Norte lo expresa así: «El no es también un rechazo hacia Europa y a sus reglas, desastrosas para Italia». Posición de la prensa internacional Los medios informativos internacionales, en especial los más influyentes en los mercados, se han pronunciado a favor de la reforma de Renzi, aunque sea modesta. Algunos periódicos se han expresado por medio de articulistas en términos, a veces, excesivamente catastrofistas y apocalípticos si gana el «no». En Italia se consideran exageradas tales posiciones y se estima que si se rechaza la reforma constitucional, no vendrá el diluvio universal. Significativo ha sido el editorial del influyente Financial Times de este jueves expresando la opinión oficial del propio diario (hasta ahora todos sus artículos sobre el referéndum estaban firmados): «Un no sería negativo por varias razones. Su fracaso produciría un periodo de inestabilidad política que Italia y Europa no se pueden permitir». La importancia del referéndum La importancia es muy grande, fundamental para Italia, que puede vivir un antes y un después de la reforma, que ha sido descrita como la más importantes después de la Segunda Guerra Mundial. Si gana el «sí», Renzi sale sustancialmente reforzado y deberá dosificar su victoria, intentando una conciliación, después de una durísima campaña de muchos meses que ha dividido profundamente al país como no se había visto en décadas. Aunque gane, Matteo Renzi podría presentar su dimisión al presidente de la República para recibir un nuevo mandato y constituir un nuevo gobierno hasta las próximas elecciones, previstas en el 2018. Si gana el «no», Matteo Renzi se vería obligado políticamente a presentar su dimisión. Su futuro inmediato dependería del porcentaje de votos con que se produce su derrota. Si pierde por escaso margen, Renzi puede considerar que, aun perdiendo, ha obtenido un buen resultado pues una buena parte del país, casi la mitad, estaría con él. En este caso, el jefe del Estado podría volver a encargarle la formación de gobierno nuevamente. Si pierde por amplio margen, corre el riesgo no solo de perder el gobierno, sino también el liderazgo del Partido Democrático. Este sería el peor escenario, pues hoy por hoy Mateo Renzi no tiene alternativa. En Italia existe un claro problema de falta de clase dirigente, según reconocen diversos expertos. En cualquier caso, la última palabra la tendría el presidente de la República, Sergio Mattarella. Reacción de los mercados Si se confirmara este último escenario, el rechazo de la reforma, seguramente reaccionarían mal los mercados en su apertura del lunes. Hay que tener en cuenta que las inversiones en Italia están paralizadas, a la espera del resultado del referéndum. La Banca podría sufrir especialmente con el rechazo a la reforma. Están pendientes ampliaciones de capital de varios bancos que difícilmente se realizarían si se inicia un periodo de inestabilidad. El Financial Times ha dicho que ocho bancos corren riesgo de quiebra si gana el «no». En este caso, se verían afectados 5 millones de clientes. La prima de riesgo subiría e Italia sería fácil objetivo para los especuladores, porque sus datos económicos no son nada halagüeños: Su deuda externa supera los dos billones de euros y representa el 133 por 100 del PIB, sus bancos tienen créditos de difícil cobro por valor de 350.000 millones de euros, mientras las previsiones de crecimiento son del 0,8% para el 2017, casi a la cola de Europa. Hay que subrayar que en los mercados se han hecho grandes apuestas a favor del «no». Se han colocado cifras millonarias apostando por lo que en el mercado se llama «posiciones bajistas». Esas apuestas se hicieron también ante el Brexit y las elecciones americanas, resultando un fracaso en los pronósticos. Pronóstico de los sondeos Los sondeos están prohibidos hacerlos públicos durante las dos semanas previas al referéndum. Las últimas encuestas eran favorables al «no»: en torno al 53,5% se pronunciaba por el rechazo de la reforma, mientras el 47,5% deseaba su aprobación. En los últimos días la diferencia se ha estrechado. Se han filtrado algunas encuestas que siguen haciendo importantes instituciones muy interesadas en el referéndum, como por ejemplo la Banca internacional, y el «no» ganaría por 52% a 48%. Sigue siendo alto el número de indecisos. Matteo Renzi confía en que al último momento los indecisos acudan a las urnas y un porcentaje considerable se pronuncie a favor de la reforma. Confía también en el voto de los italianos que viven en el exterior. Pero nadie se atreve abiertamente a dar un pronóstico seguro. El resultado está en el aire.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El referéndum de Renzi amenaza la estabilidad de Italia
Con la población hastiada de una interminable campaña que se alargó durante meses, anoche se cerró la campaña del referéndum constitucional en Italia bajo el signo de un duro enfrentamiento entre el primer ministro, Matteo Renzi, y el cómico Beppe Grillo, líder del Movimiento 5 Estrellas. Ha habido de todo en esta campaña, en la que se ha gritado y mentido mucho, se han escuchado disparatados insultos y se lanzaron fuertes acusaciones. Tal caos no dejó espacio para el razonamiento responsable sobre las ventajas e inconvenientes de la reforma. Sobre todo por parte del frente del «no», donde se mezclan adversarios políticos que se odian mutuamente, como Grillo, Silvio Berlusconi, el xenófobo «lepenista» Matteo Salvini de la Liga Norte o el ex primer ministro Mario Monti, unidos fundamentalmente por su animadversión a Renzi y el deseo de eliminarlo políticamente. La palma de los despropósitos se la han llevado los populistas, comenzando con Grillo, con declaraciones enloquecidas hasta el extremo de elogiar la irracionalidad política. En su desesperado intento por lograr que los italianos sigan el camino del Brexit o del voto americano a favor de Donald Trump, el cómico Grillo gritó desde un escenario de Roma que, para mandar a casa a Renzi, no se votara racionalmente: «El ?no? tenéis que decirlo no con la cabeza sino que debe ser un voto visceral» (con la «pancia» (abdomen), dijo literalmente). «Tenéis que confiar en vuestra ?pancia? y no en vuestra mente», dijo el líder populista. Mensaje a Europa El líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, quien propugna realizar en Italia un referéndum para salir del euro, pidió votar «no» para eliminar políticamente a Renzi y mandar un mensaje a Europa: «El ?no? es también un rechazo hacia Europa y a sus reglas, desastrosas para Italia». Salvini ha acusado a Renzi de comprar o inventarse el voto de los 3,5 millones de italianos en el exterior. Es una grave acusación, seguramente motivada por el temor a que esos votos tengan una influencia decisiva, pues la afluencia a las urnas fue del 40 por 100, un porcentaje muy superior al que esperaba Matteo Renzi. En la campaña de instrumentalización hay que incluir también al líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, quien a sus 80 años ha querido hacer su último salto mortal, afirmando que Italia puede convertirse en «dictadura» si se aprueba la reforma. Renzi cerró la campaña asegurando que el «sí» a la reforma es garantía de estabilidad. Con una frase ha confirmado su arrepentimiento por haber intentado al inicio convertir el referéndum en un plebiscito sobre su persona: «En el referéndum no se vota sobre mi o sobre el gobierno. Para mandarnos a casa están las elecciones?». Precisamente, para asegurar la estabilidad, el Financial Times pedía ayer en un editorial que Renzi continúe al frente del gobierno aunque gane el «no». Quén gana La sensación en los últimos días ?desde hace dos semanas no se pueden hacer públicos los sondeos? es que ante el temor a la inestabilidad muchos indecisos podrían decidir al final votar «sí» a la reforma. El «no» tuvo ventaja en las últimas semanas, pero el margen se habría reducido en los últimos días. Si triunfa el «sí», el ganador será Renzi; si la mayoría se pronuncia por el «no», Grillo será el vencedor.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
En un clima envenenado y de profunda división, unos 51 millones de italianos, de ellos 3,5 millones en el extranjero que ya votaron, son llamados a pronunciarse sobre la reforma constitucional. Ha sido una pésima campaña, que ha llevado al país a dividirse como nunca había sucedido en su historia republicana. Habría que remontarse al final de la Segunda Guerra Mundial cuando el país quedó devastado por la guerra y dividido. Muchos italianos, como ha hecho el expresidente del Tribunal Constitucional, Gustavo Zagrebelsky, quien hoy votará «no» a la reforma, lamentan tener que evocar el clima de aquellos años, cuando los italianos fueron convocados a las urnas para elegir en un referéndum en 1946 entre Monarquía y República y para elegir una Asamblea Constituyente, la cual con sabiduría elaboró la Constitución que entró en vigor en enero de 1948. La verdad es que Italia ha conocido durísimas campañas electorales, algunas feroces como el referéndum sobre el divorcio (1974) , el aborto (1981) o contra la energía nuclear (1987). Pero nunca se polarizó tanto la sociedad, seguramente porque había más cohesión social y más esperanza de la que ahora existe en el futuro. Exhaustos y enfadados Hoy con la crisis económica, que ha destruido la clase media italiana, con el pesimismo de saber que los hijos tendrán una vida peor que los padres, los italianos se presentan a las urnas cargados de rabia y exhaustos por una campaña que ha durado siete meses. En este tiempo no se ha hablado de otra cosa en el país, con el Parlamento prácticamente bloqueado, con una enorme preocupación social porque la crisis se mantiene, la economía no despega como en otros países (el próximo año Italia crecerá el 0,8%, casi a la cola de Europa); además, sigue el nerviosismo porque la Banca es frágil y en este clima no se han podido realizar ampliaciones de capital, que son urgentes para algunos bancos (los créditos de difícil cobro ascienden a 350.000 millones de euros). El primer ministro, Matteo Renzi, embarcó al país en esta reforma constitucional que se empezó a elaborar en el Parlamento hace dos años. El resultado es una modesta reforma, con estos puntos más visibles y de mayor repercusión: supresión del bicameralismo paritario (el Senado será una cámara territorial, con poco poder), reducción de los costes de la política con la eliminación de provincias y 215 senadores, además de quitar poder y competencias a las regiones introduciendo la «cláusula de supremacía», que consiente al Estado, a propuesta del Gobierno, de tener siempre la última palabra sobre cualquier materia que se considere de interés nacional. Con esta cláusula se pretende tutelar la unidad jurídica o económica de la nación. Otras prioridades La pregunta que hoy se hacen muchísimos italianos es esta: ¿Ha valido la pena hacer este camino, con un resultado modesto, cuando el país tiene pendientes reformas mucho más urgentes como la burocracia, la competitividad, la educación, la fiscalidad, la investigación? La respuesta que se dan muchos es que seguramente no valió la pena, porque con esta campaña se han olvidado otras prioridades y encima se ha creado un ambiente de odio «guerracivilista», con deslegitimación violenta del adversario político o de quien simplemente piensa de manera diferente, incluyendo disparatados insultos o mentiras. Así, el cómico Beppe Grillo llamó a Renzi «cerda herida», o «asesinos en serie» a quienes promueven el «sí» a la reforma. Renzi actuó con la soberbia y la arrogancia de dar a entender que la alternativa a él solo podía ser el diluvio El grave error, que luego ha reconocido, fue de Matteo Renzi, al personalizar la campaña como si el referéndum fuera un plebiscito sobre él, anunciando que si lo perdía se marchaba a casa. En un país con el grave problema de la falta de una clase dirigente, Renzi actuó con la soberbia y la arrogancia de dar a entender que la alternativa a él solo podía ser el diluvio. El resultado ha sido que toda la oposición ha montado una campaña feroz para debilitar o eliminar políticamente al primer ministro italiano. En un principio, al exalcalde de Florencia, que ama los desafíos, parecía importarle poco esa imagen de «Renzi contra todos», porque se sentía vencedor. Con la victoria del Partido Democrático (PD), del que es secretario general, en las elecciones europeas del 2014, con el 40,8% de los votos, un resultado insólito y extraordinario, Renzi se creyó invencible. Pero después, muchos ciudadanos se han puesto en su contra, viendo que la crisis continúa y que no se cumplían sus promesas. Al final, Renzi rectificó señalando que en el referéndum solo se vota la reforma de la constitución y no sobre el primer ministro o el Gobierno. En teoría es así, pero en la práctica no. El contenido de la reforma constitucional ha quedado casi al margen en muchos debates, porque el objetivo era golpear a los favorables del «sí». Muchos acudirán a las urnas con la intención de castigar a Renzi y su Gobierno. Así lo harán sobre todo los partidos populistas, que sueñan con hacer de Italia la tercera etapa de su camino triunfal, tras el Brexit y la victoria de Donald Trump. Para ello la consigna de Grillo es que se vote de forma visceral y no con la cabeza, mientras que el «lepenista» Matteo Salvini grita que se vote «no» para castigar a Bruselas y a la UE, «origen de todos los males de Italia». La xenofobia de Salvini le llevó el viernes a aplaudir con fuerza a un niño que gritaba «no queremos extracomunitarios». Un gesto que refleja la barbarie demostrada por los populistas. Resurrección de Berlusconi La campaña contra Renzi ha obtenido incluso el milagro de resucitar a Silvio Berlusconi, quien ha logrado recuperarse de su grave operación a corazón abierto en junio, con entrevistas en todas las televisiones. Mientras su grupo Mediaset, por interés económico está a favor del «sí», Berlusconi echa pestes de la reforma por considerar que lleva al país a un régimen autoritario, a una dictadura. «Si Renzi pierde, debe dejar la política», afirma Berlusconi. El magnate ha disgustado a muchos de sus seguidores moderados, porque la reforma que hoy se vota contiene elementos que él mismo ha defendido siempre, como la supresión del bicameralismo. Observando estas contradicciones del excavaliere, Renzi en su último mitin de campaña del viernes hizo un llamamiento a los moderados y seguidores de Berlusconi para obtener su voto: «Con nosotros hay muchas personas del centro-derecha». Lo que esta campaña ha demostrado es que, en cierta forma, se ha terminado una época para los partidos políticos e incluso las categorías del pasado, como derecha e izquierda, están siendo superadas, según manifestaba a ABC el líder de los centristas, Pier Ferdinando Casini: «La cuestión ya no se pone en términos de derecha e izquierda, sino entre un frente de responsabilidad y reformista, y otro demagógico y de irresponsabilidad. El esquema tradicional ha cambiado. Es verdad también que se acabó una época para los partidos». Si Renzi gana el referéndum deberá emprender un camino de reformas estructurales Buscando una cierta «paz social» y para conquistar a los indecisos y el último voto, Renzi subió las pensiones más bajas entre 30 y 50 euros al mes, y logró un acuerdo del Gobierno con los funcionarios, subiéndoles 85 euros al mes, un acuerdo importante porque llega tras siete años de negociaciones y porque afectará a 3.300.000 funcionarios. Pero, si Renzi gana el referéndum ya no le bastará con seguir haciendo «regalías» o favores para ganar votos, sino que deberá emprender un camino de reformas estructurales, con inversiones productivas y reducción del gasto público, olvidándose de los bonos y subsidios electorales. Será fundamental también lograr una cierta pacificación del clima envenenado que vive el país, donde la división se ha producido incluso entre amigos y familias, un hecho que se refleja con las agrias discusiones que se ven en las redes sociales. En Bruselas y en las cancillerías europeas se observa con enorme interés este referéndum, porque tendrá notables repercusiones en Europa. La estabilidad de Italia, tercera economía de la Eurozona, es fundamental. Este país está hoy en el punto de mira de los grandes inversores internacionales. Una victoria del «sí» ayudaría a calmar las aguas y a alejar el clima de tormenta. El «no» daría paso a la especulación y la prima de riesgo subiría, porque los datos económicos no son nada halagüeños: la deuda externa de Italia supera los dos billones de euros y representa el 133% del PIB. Ventaja del «no» Las urnas se cierran a las once de la noche. Está prohibido hacer públicos los sondeos durante las dos semanas previas al referéndum, y las últimas encuestas eran favorables al «no». En los últimos días, la diferencia se ha reducido sustancialmente. Renzi dice que la victoria del «sí» está al alcance de la mano: «La partida está abierta, nos la jugamos por un puñado de votos». El cómico Bepe Grillo, que daba como segura y amplia la victoria del «no», en el cierre de campaña fue prudente: «El país está dividido. También la derrota nos dará fuerza». Con el resultado en el aire, todos piensan ya en mañana lunes para ajustar cuentas. Decisivo será el papel moderador del presidente de la República, Sergio Mattarella.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La oposición venezola propone un referéndum popular para sacar a Maduro del poder
La salida del presidente Nicolás Maduro aún no ha muerto con la suspensión del proceso del referéndum revocatorio. El partido Voluntad Popular (VP), fundado por el líder Leopoldo López, lanzó hoy la propuesta de convocar unos comicios para destituir al mandatario a través del parlamento en las próximas semanas, una opción que está contemplada en el artículo 71 de la constitución venezolana. Hoy el diputado Freddy Guevara, coordinador nacional de VP, celebró una asamblea de ciudadanos en la caraqueña Plaza Brión de Chacaíto, donde presentó una nueva hoja de ruta para revocar a Maduro bajo la tutela del parlamento en el que la oposición es mayoría con 112 de los 165 escaños. La mayoría de los venezolanos que quiere un cambio, del 76% según los sondeos, se frustró el 20 de octubre pasado cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) suspendió de repente el proceso del referéndum revocatorio previamente aprobado y se quedó huérfana sin poder materializar su deseo de elecciones anticipadas, cuyo plazo vence el próximo 10 de enero. En la búsqueda de otras alternativas viables, desde tempranas horas de la mañana los caraqueños comenzaron a congregarse en la Plaza Brión de Chacaíto, para conocer de voz de la dirigencia nacional de Voluntad Popular que «SíHaySalida» al régimen de Nicolás Maduro, a quien responsabilizan de la crisis política, social y económica que vive Venezuela. Voluntad Popular explicó los pasos para el cambio por la vía constitucional: declaración del abandono del cargo de Nicolás Maduro por parte de la Asamblea Nacional, ratificación de los votantes a esta decisión mediante un referendo popular y realización de elecciones presidenciales. Freddy Guevara destacó que con la protesta pacífica unido a una decisión institucional de la Asamblea Nacional el país podrá superar esta crisis. La protesta pacífica se legitima aún más cuando se toma una decisión institucional. Para que todo el país pueda ir a la calle y Maduro salga de la Presidencia, la Asamblea tiene que tomar una decisión constitucional. «Se debe declarar la ausencia absoluta de Maduro con el artículo 233 de la Constitución. Eso conlleva la falta absoluta y Maduro debe irse del poder. Luego vamos a llevarlo al máximo tribunal que tiene el país, que es el pueblo y por eso proponemos que la Asamblea Nacional consulte el abandono del cargo mediante el referendo popular, declare el abandono del cargo, nombre un nuevo Consejo Nacional Electoral y Tribunal Supremo de Justicia y convoque a elecciones presidenciales. El pueblo es el que decide quién se queda y quien se va». Todo este proceso puede llevar unos tres meses empezando desde ahora. El primer paso del plebiscito debería ser antes del 10 de enero cuando hay chance para la destitución presidencial. Esta es la segunda propuesta que lanzan las organizaciones civiles y partidistas para revocar a Maduro en menos de una semana. La primera la lidera el ex ministro de Planificación Felipe Pérez Martí durante la gestión del finado Hugo Chávez. Felipe Pérez Martí ha organizado el Frente de Ciudadanos para el rescate de la Constitución. Ha lanzado la iniciativa de reactivar el revocatorio presidencial con la recolección del 20% de las firmas en la primera quincena de diciembre para que antes del 10 de enero se pueda producir el plebiscito y sacar a Maduro. La pelota ahora está en el campo del parlamento. Veremos cuál propuesta es más viable y conveniente ahora que la fuerza de la oposición se prepara para abandonar la mesa del diálogo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Renzi vota en el referéndum sobre la reforma constitucional de Italia
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, ha votado ya en el referéndum sobre la reforma constitucional que celebra hoy el país y lo ha hecho en un colegio electoral de Florencia, acompañado por su mujer, Agnese, y sus hijos. La primera en votar ha sido su mujer y lo ha hecho en medio de los flashes de las cámaras de los medios de comunicación que se había acercado hasta el colegio electoral para captar el momento. Después ha sido el turno de Renzi, que ha aprovechado para saludar al presidente y a los miembros de la mesa electoral, y también a los medios de comunicación. El jefe de Gobierno ha introducido su papeleta pasados unos segundos y se ha retirado sin hacer declaraciones. El político florentino ha votado así en esta consulta fundamental para su futuro, ya que incluso llegó a vincular su continuidad al frente del Gobierno con el resultado del plebiscito, aunque posteriormente suavizó su ultimátum. Berlusconi A lo largo de la mañana también han ejercido su derecho a voto políticos como Silvio Berlusconi. El líder de Forza Italia, defensor del rechazo a la reforma, votaba en un colegio electoral de Roma y a su salida hacía un llamamiento a la población para que acuda a las urnas. «Creo que tenemos una gran batalla que hacer. La podéis hacer todos vosotros que tenéis la fuerza para hacerlo», les decía a un grupo de simpatizantes que en esos momentos se encontraba en el colegio electoral y le aclamaba al grito de «Gracias presidente». Su plan para el resto del día, confesaba momentos después, consistirá en «esperar en casa el resultado y quizá después abrir una botella de champán». Pietro Grasso También ha votado el presidente del Senado, Pietro Grasso, quien a su salida pedía una gran participación en esta jornada electoral: «Pido al pueblo que aproveche esta ocasión y haga sentir su voz. Quien vota decide, quien no vota, deja que decidan los demás», dijo a los medios. Hoy están llamados a las urnas cerca de 47 millones de italianos, a los que se suman unos 4 millones que se encuentran en el extranjero y que han podido ya expresar su voluntad por correo. Los colegios electorales han abierto a las 7.00 horas locales (6.00 GMT), aunque durante las primeras horas han acudido a votar pocos electores. Ha sido a partir de las 9.30 horas locales (8.30 GMT) cuando ha empezado a aumentar la afluencia, aunque no en exceso, según informan los medios locales.