Infortelecom

Noticias de politica migratoria

23-06-2018 | Fuente: abc.es
Confusión y caos en la aplicación de la orden de Trump para no separar familias
La política migratoria de Donald Trump, desde el polvo de la frontera a los pasillos alfombrados de Washington, está sumida en el caos. Es un proceso de acción-reacción que, en lugar de solucionar el problema de la inmigración ilegal, lo está agravando y suponiendo una nueva crisis de imagen pública para el presidente. La política de «tolerancia cero» en la frontera desde comienzos de mayo supuso la separación de menores inmigrantes de sus familias y un problema humanitario y logístico. La orden presidencial para evitar esta separación ha provocado más confusión. El cumplimiento de la exigencia de que los niños estén con sus padres parece lejos de cumplirse, por improvisación y errores burocráticos. Hay al menos 2.300 niños menores de doce años separados de sus familias y no parece que su situación vaya a cambiar a corto plazo. «O el Gobierno no estaba pensando cómo iban a reunir a las familias, o simplemente decidieron que no les importa», aseguró a «The Washington Post» Natalia Cornelio, que trabaja para Texas Civil Rights Project, una organización que trata de poner en contacto a menores y sus familias. De los 300 padres con los que trabajan, solo han localizado a dos niños. Los testimonios de familias afectadas y sus abogados hablan de teléfonos de atención que no responden, de desinformación sobre la situación de sus familiares y de escasa colaboración de las autoridades para acabar con la separación. «Es un laberinto total», resumía la abogada Jodi Goodwin, que tiene una docena de clientes afectados. En muchos casos, la posibilidad de localizar a menores y a sus padres se tuerce por errores burocráticos: se detiene a familias en la frontera y no se les cataloga como tal en sus expedientes o hay niños que llegan a los centros de detención solos y se les considera que han cruzado el país sin acompañante (lo hacen miles), aunque en realidad lo hicieron con sus padres. La confusión también llega a cómo deben actuar las autoridades para conciliar la política de «tolerancia cero» y evitar la separación de familias. Los medios estadounidenses han comprobado cómo la policía de frontera han recibido informaciones contradictorias sobre cómo actuar con los inmigrantes detenidos. En un principio, se dijo que se suspendía la detención de familias. Después, que se dejaría de llevar a los juzgados y se les liberaría ante la imposibilidad actual de detener a los padres y no separarles de sus maneras. Mantener a las familias juntas y no liberarlas supone desafíos logísticos y legales. Por un lado, la jurisprudencia exige que los menores no pasen más de 20 días en detención. Por otro, las autoridades no tienen la capacidad de centros de detención y de procesamiento para el actual flujo de inmigrantes. El Departamento de Defensa anunció que se habilitarían campamentos militares en Texas y Arkansas con capacidad para 20.000 personas. Pero las explicaciones de las autoridades sobre a quién alojará ?menores, familias, adultos? son todavía confusos. El Congreso vive la misma disfunción que la frontera. Los republicanos, que controlan ambas cámaras, llevan meses tratando de impulsar una reforma migratoria que consiga tres pilares fundamentales: aumentar la seguridad en la frontera, dar una solución a los «dreamers» (los jóvenes indocumentados que fueron regularizados por Barack Obama) y financiar el muro con México que prometió Trump. En la última semana, se ha añadido la necesidad de evitar la separación de las familias. En un nuevo giro del guión, Trump dio un golpe de gracia a esos proyectos legislativos: «Los republicanos pierden su tiempo con la inmigración», aseguró en Twitter, donde abogó por dejar de lado la reforma migratoria hasta después de las elecciones legislativas de otoño, donde espera reforzar sus mayorías y no depender del visto bueno de los demócratas.
21-06-2018 | Fuente: abc.es
Salvini vuelve a cerrar los puertos italianos a un barco con «carne humana»
Después del drama del caso Aquarius, odisea que acabó en Valencia, se reabre el frente crítico de los salvamentos en el Mediterráneo realizados por las naves de organizaciones no gubernamentales. Italia desencadena una nueva batalla diplomática y humanitaria, mientras el ministro del Interior, Matteo Salvini, sigue con su desafío a Bruselas por su política migratoria e invita al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a acoger los cuatro próximos barcos cargados de inmigrantes en el Mediterráneo. A la caída de la tarde de ayer, estallaba otro enfrentamiento entre el presidente francés y los vicepresidentes del gobierno italiano, Matteo Salvini y Luigi Di Maio. «Los populistas en Europa son como la lepra», dijo Macron. Inmediata fue la réplica de Di Maio: «Hipócrita». El barco Lifeline, de una ONG alemana con bandera holandesa, rescató ayer, al amanecer, a más de 300 inmigrantes, frente a las costas de Libia. Un tuit de la Lifeline precisaba que estaban rescatando entre 300-400 náufragos, mientras el ministro de Transportes, Danilo Tininelli, del que dependen el funcionamiento de los puertos italianos, precisaba que eran unos 250 inmigrantes. Salvini, en una intervención en directo en Facebook ofreció algunos detalles: «Se ha producido una gravísima violación por parte de una nave de una ONG, ahora basta; debe ir a Holanda. Las embarcaciones de pseudovoluntarios no tocarán nunca más suelo italiano», dijo Salvini. En su habitual tono amenazador, el líder de la Liga Norte, de extrema derecha, prosiguió con tono durísimo: «La Guardia Costera italiana les ha escrito para que no se movieran, que se ocupaba Libia, pero estos desgraciados, incluso poniendo en peligro la vida de los inmigrantes en estos botes, no han escuchado a nadie y han intervenido cargando su cantidad de carne humana a bordo. Bien, esta carga de seres humanos la lleváis a Holanda. Pienso que estarán muy disponibles a secundar vuestra generosidad». Después el ministro atacó a las ONG, llamándolas, como suele hacer habitualmente, «taxis del mar»: «Ni hablar de puertos italianos. Queremos cortar de raíz la mafia de la inmigración clandestina que causa miles de víctimas. Estas ONG extranjeras no tocarán más suelo italiano. Nuestras naves militares y de la Guardia Costera, que meritoriamente continuarán salvando vidas humanas, estarán cada vez más cerca de las costas italianas. Solos no podemos hacer ya más. Hay otros que deben intervenir: Túnez, Malta, Francia y España». Enfrentamiento con Holanda También se abrió ayer jueves un enfrentamiento diplomático entre el gobierno italiano y el de Holanda, por la presunta procedencia del barco de Lifeline. Estos barcos pertenecen a ONG alemanas y no están registradas en Holanda. Por tanto, este país no puede darles instrucciones. Italia es consciente de la posición holandesa». También en la tarde, y por sorpresa, el ministro de Transportes, del Movimiento 5 Estrellas (M5E), Danilo Toninelli, realizó una declaración, corrigiendo a Salvini: «Salvaremos las vidas humanas de la Lifeline. Pero inmediatamente después secuestraremos la nave». La sorprendente declaración de Toninelli, en la práctica una contraorden a la posición de Salvini, se explica por la preocupación que existe en el M5E ante el creciente protagonismo del líder ultraderechista, que se ha convertido en el ministro protagonista del gobierno, prácticamente anulando la visibilidad del resto del Ejecutivo. Al margen del frente humanitario abierto en aguas del Mediterráneo, Matteo Salvini abrió ayer otro frente político, volviendo a desafiar a la Unión Europea en el problema migratorio, en relación con la cumbre convocada en Bruselas este domingo, con la participación de los líderes de Alemania, Francia, Italia y España. En declaraciones al programa «Porta a Porta» de la RAI, Salvini atacó a Berlín y París: «Si vamos a Bruselas para tener ya los deberes escritos por Francia y Alemania, si piensan en enviarnos inmigrantes en lugar de ayudarnos, entonces ni siquiera vamos a Bruselas y nos ahorramos el dinero del viaje. El pueblo italiano no está en venta», dijo Salvini, reiterando la amenaza de usar el arma de los pagos de Italia a la UE (aporta unos 20.000 millones de euros a las arcas comunitarias y recibe unos 12.000). Después, Salvini lanzó un dardo a Macron y al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez: «Macrón es un charlatán y también Sánchez, aunque está (en la presidencia) desde hace poco. ¿Hablan de bondad y de generosidad? Que lo demuestren», señaló Salvini, al tiempo que solicitaba a España acoger «los próximos cuatro barcos con inmigrantes en el Mediterráneo». Alemania cede La irritación del Gobierno italiano contra Berlín y París, hasta el punto de amenazar con «no firmar planes ya escritos», tiene su origen en el desacuerdo de Roma en dos puntos polémicos a tratar en la cumbre de Bruselas: la recolocación de inmigrantes y la repatriación a Italia de aquellos prófugos que llegaron en el pasado a este país y luego se dirigieron a otras naciones europeas. Al final, la canciller alemana Angela Merkel ha dado marcha atrás y el borrador preparado para Bruselas no se presentará en la cumbre. El gobierno italiano estaba exultante con la decisión alemana y para Bruselas llevará varias propuestas, como centros de inmigrantes en los países de origen y de tránsito, para valorar quiénes merecen el derecho de asilo; incremento de las relaciones con terceros países para frenar el «tráfico de muerte», y reforzar las fronteras.
20-06-2018 | Fuente: abc.es
La separación de niños en la frontera divide a los propios republicanos de Trump
La polémica abierta en Estados Unidos por la separación de niños -incluso bebés- de sus padres por cruzar ilegalmente la frontera sur del país, no para de crecer y el presidente Donald Trump pierde cada vez más apoyos. De hecho, la tensión es tan grande que el presidente sufrió el martes el abucheo de senadores demócratas mientras acudía al Capitolio, lo que refleja la indignación que vive el país ante las publicaciones que han sacudido conciencias. Y es que es complicado justificar las desgarradoras imágenes de niños muy pequeños llorando desconsolados, solos y encerrados, llamando a sus padres sin entender qué sucede. Una gran parte de la opinión pública del país se ha posicionado en contra de estas separaciones familiares y se han lanzado a las calles para protestar contra la política de 'tolerancia cero' de la Casa Blanca. En cientos de ciudades, repartidas por numerosos Estados norteamericanos, se han multiplicado las manifestaciones para reclamar al presidente que no separe a los menores de sus padres. Además, el gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, se plantea demandar en un plazo de dos semanas a la Administración del magnate por esta política migratoria porque, a su juicio, "viola los derechos recogidos en la Constitución de los miles de inmigrantes menores de edad y sus padres". Funcionarios de la Administración Trump admiten en privado a los medios estadounidenses que no tienen un plan claro de cómo reunir a los más de 2.300 niños separados de sus familias en la frontera. Los republicanos del Congreso de Estados Unidos quieren calmar la crisis abierta por el presidente Trump. Varios miembros de la formación conservadora también han criticado la separación de las familias y han instado al mandatario a revertir la medida. Sin embargo, el presidente ha devuelto la pelota al tejado de los legisladores y ha pedido al Congreso que apruebe una ley cuanto antes. Ha culpado además a los demócratas de la situación dado que "sus leyes son las que se están aplicando". "Cuando tomas medidas contra los padres por llegar de forma ilegal, lo cual debe ser hecho, tienes que retirar a los niños", ha aseverado el dirigente estadounidense. "Si no lo hacemos no sucede nada porque vengan de forma ilegal y eso no está bien", ha añadido para justificar una política calificada de "inadmisible" por Naciones Unidas y de "cruel" por su propia esposa, Melania, quien se ha pronunciado públicamente en contra de las separaciones de familias. Aunque Trump traslade el problema al Congreso para que aprueben una ley que regule la inmigración, la solución no es tan sencilla. Además, mientras eso sucede cientos de niños más serán puestos bajo la tutela del estado mientras sus padres son retenidos para ser enjuiciados y deportados. En este sentido, desde el Servicio de Inmigración aseguran que la política migratoria de "tolerancia cero" de la Administración del presidente, Donald Trump, "es la ley" y que debe cumplirse. "Si queréis culpar a alguien de la separación de las familias, culpad a los padres que eligen quebrantar la ley", ha insistido Thomas Homan, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.No obstante, el aumento de detenciones ha provocado el colapso en los juzgados penales de Texas y California. Los tribunales cercanos a la frontera con mucho tráfico en el sur de Arizona siempre han lidiado en los casos de inmigración, contrabando y narcóticos, como parte integrante de la justicia fronteriza. Pero la nueva política de "cero tolerancia" del presidente Trump, que exige el enjuiciamiento penal de todos aquellos atrapados ilegalmente cruzando la frontera, ha inundado rápidamente los juzgados penales californianos y tejanos. Mientras, Trump se mantiene desafiante, defiende su política e insta al Capitolio a que encuentre una solución legal. Pero no es tan sencillo, el Senado tiene un plan, y la Cámara de Representantes, otro. El magnate exige a los legisladores que aprueben una ley de inmigración. Esta vez ha asegurado a un grupo de congresistas que firmará cualquier proyecto que haya sido impulsado por el Partido Republicano y cuente con el visto bueno de la Cámara de Representantes, algo que no ha hecho en otras ocasiones alegando que no se contemplaba la financiación del muro con México, o que no había suficiente dotación económica para incrementar las patrullas fronterizas. En este sentido, el republicano Carlos Curbelo ha destacado que el presidente ha insistido en que ahora permitirá que el texto avance sin sugerir cambios al respecto, una vez éste salga adelante en la Cámara Baja. Sin embargo, los dos proyectos de ley presentados por los conservadores se enfrentan a un hemiciclo muy dividido y hostil ante la oleada de críticas desde dentro y fuera de sus fronteras que ha provocado la separación de cientos de familias en la frontera mexicana. El portavoz de la Casa Blanca Raj Shah ha confirmado que el dirigente estadounidense apoya los dos proyectos de ley que están siendo sometidos a debate en el Congreso. El presidente "ha asegurado que apoya los dos proyectos de ley sobre inmigración dado que abordan la construcción de un muro, acaban con la cadena de inmigración y resuelven la crisis en la frontera y la separación de padres e hijos al permitir la detención de las familias y su consecuente deportación", ha explicado Shah en un comunicado.
20-06-2018 | Fuente: elpais.com
Merkel y Macron acuerdan establecer un presupuesto común para la zona euro
La canciller alemana y el presidente francés acuerdan una batería de reformas para proteger a los países de la eurozona de futuras crisis y coordinar la política migratoria
20-06-2018 | Fuente: abc.es
Los venezolanos, los que piden más asilo tras afganos, sirios e iraquíes
Los venezolanos llevan años abandonando su país empujados por una crisis humanitaria y política que no deja de agravarse, pese a los intentos del Gobierno de Nicolás Maduro de negar la evidencia. A la escasez de alimentos, de medicinas, de servicios básicos -con cortes constantes de luz y de agua- y a una inflación galopante, que este año podría alcanzar casi el 14.000%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), se suma la violencia. Según el Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV), en 2017 se produjeron en su territorio un total de 26.616 asesinatos, lo que según el organismo le sitúa en «el segundo país más violento de la Tierra». Mientras, en el Índice de Transparencia de 2017 ocupa el puesto 169, de una lista de 180 países, lo que sitúa a Venezuela entre los más corruptos del mundo. Todos estos factores, y la falta de perspectiva de que la situación mejore, ha llevado a que se triplique el número de solicitudes de asilo presentadas por los venezolanos en 2017, que ascendieron a 111.600 peticiones,una cifra muy superior a las 34.200 de 2016 y las 10.200 de 2015, según el Informe Mundial de Tendencias de desplazamientos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), presentado ayer en Ginebra. Este incremento convirtió a Venezuela el año pasado en el cuarto país con más demandas de protección de sus ciudadanos en el exterior, y en el primero si hablamos de un país que no está en guerra (le superan Afganistán, Siria e Irak). Peores cifras para 2018 La cifra de 2017, lejos de ser algo extraordinario, parece ser solo el aviso de que la situación puede empeorar. Así lo dejaba entrever ayer el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, durante una rueda de presa, en la que afirmó que los datos de 2018 no disminuirían, sino que «van a aumentar», informa Efe. ¿Pero dónde buscaron refugio estos miles de venezolanos? Entre los países que más solicitudes de asilo recibieron en 2017 de estos ciudadanos se encuentran Perú (33.100), seguido de Estados Unidos (29.900), Brasil (17.900), España (10.600), Panamá (4.400), México (4.000) y Costa Rica (3.200). Según el informe, desde comienzos de 2015 más de 166.000 venezolanos han pedido asilo, un 75% de ellos el año pasado. Acnur estima que en los últimos años más de un millón y medio de venezolanos han abandonado su país debido a la «compleja situación socioeconómica y política». Pero el asilo no es la única fórmula que utilizan los venezolanos para escapar de la crisis. El año pasado 345.600 fueron registrados bajo la categoría «otros grupos de preocupación», que también requieren de protección y asistencia cuando abandonan su país, en este caso por «el complicado entorno de seguridad, la pérdida de ingresos por la actual situación económica y la escasez de alimentos y medicinas». Según el informe, a principios de 2018 medio millón de venezolanos habían accedido a otras formas legales de acogida bajo legislaciones nacionales o regionales en Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay y Colombia, en los que habrían obtenido permisos temporales de residencia, visados humanitarios o de trabajo para inmigrantes. En el caso de este último país, una investigación publicada ayer por «El Nacional», y que ha sido elaborado por el Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos en Colombia (RAMV) a lo largo de los dos últimos meses, confirma que en la actualidad hay 442.462 venezolanos cesados en Colombia, de los que 232.776 llegaron este año. Del total de venezolanos residentes, 395.594 querrían establecerse en el país, a largo, medio o corto plazo; mientras que 38.214 preferirían volver a Venezuela; y un grupo muy reducido, formado por 8.654 personas, estarían en tránsito hacia otro país. «América Latina tiene una variedad de instrumentos institucionales para proteger a las personas que vienen a los países de la región, que quizás sea la mejor del mundo», afirmó Grandi. EE.UU., el mayor receptor En cuanto al resto de países que lideran la lista de peticiones de asilo en 2017, un dato a destacar es que por primera vez desde 2013, Siria, en guerra desde hace siete años, ha dejado de encabezarla, ya que fue superado por Afganistán, con 124.900 peticiones, por encima de las 117.100 solicitudes de Siria, o las 113.500 de Irak. El informe también subraya que por primera vez, desde 2012, Estados Unidos se convierte en el mayor receptor de solicitudes de asilo, con un total de 331.700 en 2017, lo que supone un 27% más que el año anterior, y casi el doble que en 2015. Algo que no deja de sorprender tras el endurecimiento de la política migratoria implantada por el presidente Donald Trump, que asumió su cargo el 20 de enero del año pasado. Casi la mitad de la solicitudes procedían de El Salvador, Guatemala y Honduras. En contraste, las peticiones de asilo para quedarse en Alemania descendieron un 73%, respecto a 2016, situándose en 198.300, muy por debajo de las 722.400 del año anterior. Según Acnur, en 2017, hubo un total de 1,9 millones de solicitudes de asilo en todo el mundo, para 162 países; una cifra ligeramente inferior a la de 2016, que se situó en 2,2 millones.
19-06-2018 | Fuente: elpais.com
El Gobierno mexicano califica de ?cruel e inhumana? la política migratoria de Donald Trump
El canciller Luis Videgaray, dijo que menos del 1% de los 1.995 menores que han sido separados de sus padres son mexicanos
19-06-2018 | Fuente: elpais.com
Merkel y Macron acuerdan establecer un presupuesto común para la zona euro
La canciller alemana y el presidente francés acuerdan una batería de reformas para proteger a los países de eurozona de futuras crisis y coordinar la política migratoria
19-06-2018 | Fuente: abc.es
Así gritan los niños al ser separados de sus padres en la frontera de EE.UU.
«Papá», «mami» es lo que algunos niños han podido decir entre lloros, cuando en la frontera eran separados de sus padres. «No quiero que me separen de mi papá, no quieri que lo deporten». La ONG «ProPública» ha distribuido un audio en el que se pueden escuchar los gemidos y los llantos de los pequeños que se encuentran en un centro de internamiento de menores puesto en marcha por la Administración Trump, de casi ocho minutos de duración. La voz de barítono de un agente de la Patrulla Fronteriza retumba por encima del llanto. «Bueno, aquí tenemos una orquesta,» bromea. «Faltaba el director». Entonces, una angustiada niña salvadoreña de seis años suplica repetidamente que alguien llame a su tía. Solo una llamada, ruega a cualquiera que la escuche. Dice que ha memorizado el número de teléfono y, en un momento dado, se lo recita de un tirón a un representante consular. «Y mi mami después que me venga a traer mi tía va a venir lo más pronto posible para irme con ella», gimotea. Estas son las primeras consecuencias de la politica migratoria que ha puesto en marcha el gobierno de Trump, que perseguirá penalmente a todos los adultos que intenten cruzar ilegalmente la frontera sur de Estados Unidos. Como resultado, cientos de niños y bebés están siendo alojados en centros de detención, incluidos almacenes y supermercados reconvertidos, y se mantienen alejados de sus padres. Incluso la primera dama, Melania Trump, ha criticado esta política migratoria, afirmando que «odia ver a los hijos separados de sus familias y espera que ambas partes puedan unirse». Una de las críticas más duras fue la de la ex primera dama, Laura Bush, que escribió en el «Washington Post» que «esta política de tolerancia cero es cruel. Es inmoral. Y me rompe el corazón». El Gobierno anunció que no pedirá disculpas por la separación de los niños de sus familias en la frontera con México, ya que «las acciones ilegales tienen consecuencias»
19-06-2018 | Fuente: abc.es
El «sonoro fracaso» de la UE en la reubicación de refugiados
Europa vuelve a vivir uno de sus momentos más tensos debido a la llegada de inmigrantes y refugiados a sus costas. Si en septiembre de 2015 el detonante fue la foto de Aylan, un niño de tres años, en una playa turca de Bodrum; ahora ha sido la decisión del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, de rechazar un barco con 629 refugiados la que ha reavivado un problema que ha puesto en jaque las políticas comunitarias y nacionales europeas en los últimos dos años. A pesar de los esfuerzos de Bruselas, plasmados en varios acuerdos, tanto en el seno de la UE como bilaterales -Turquía, Afganistán-, el problemas lejos de resolverse se ha enquistado. Su falta de operatividad se ha traducido en el incumplimiento del acuerdo de cuotas de reubicación de refugiados firmado en septiembre de 2015 por la UE. Ninguno de sus socios ha cubierto los objetivos, y algunos de ellos incluso se han negado a aceptar refugiados -el grupo de Visegrado-. El plazo para llevar este acuerdo, dos años, se cumplió hace casi nueve meses «con un sonoro fracaso». De los 160.000 refugiados prometidos, solo han sido reubicados algo más de 30.000, según denuncia la Comisión España de Ayuda al Refugiado (CEAR) en su informe anual, presentado ayer. El texto hace un repaso por la evolución de la crisis migratoria. Si bien es cierto que ha disminuido de manera importante la llegada de inmigrantes y refugiados a Europa, que ha pasado de recibir más de un millón en 2015 a 171.635 en 2017 -algo que estaría directamente vinculado con el acuerdo bilateral con Turquía-, la urgencia por acoger a miles de personas que huyen de la violencia de sus países persiste. Es un hecho, además, que el acuerdo con Ankara obligó a los refugiados a cambiar de ruta, adentrándose en territorios dominados por las mafias. Así, en 2017 «miles de personas quedaron atrapadas en países de tránsito donde no se respetan sus derechos humanos», apunta el informe; «otros miles fallecieron en el Mediterráneo, que sigue siendo la ruta migratoria más mortal del mundo». En total, 3.139 personas perecieron haciendo esta ruta. La ruta de los Balcanes Respecto a otras rutas, mientras CEAR subraya el «retroceso» de los países de Europa del Este en política migratoria y de asilo, cada vez más restrictiva, Cruz Roja alertaba ayer lunes del incremento del número inmigrantes que intentan pasar por los Balcanes. Así, en 2018 habrían llegado a Bosnia-Herzegovina, el país más contaminado de minas de Europa, y Croacia unos 5.600 inmigrantes, frente a los 754 que recibieron a lo largo de todo el año 2017. Si bien el informe hace referencia a la disminución de personas que solicitaron protección internacional en algún país de la UE el año pasado -704.625, frente a 1.259.2645, en 2016- también hace hincapié en el imparable incremento del número de desplazados forzosos en el mundo, que supera ya los 70 millones de personas. El país con más desplazados sigue siendo Siria, con más de doce millones de personas, la mitad de ellas fuera de su país. Salvini promete un censo de gitanos El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, anunció ayer su intención de hacer «un censo de los gitanos, los que son italianos desgraciadamente los debemos tener, a los irregulares los expulsaremos», dijo al canal TeleLombardia. «En el ministerio he pedido que me preparen un dossier sobre la cuestión de los gitanos en Italia, porque es el caos», declaró, subrayando que es necesario «un reconocimiento sobre los gitanos para saber quiénes, cómo y cuántos son». La propuesta ha suscitado la indignación de las asociaciones de gitanos: «El censo étnico está prohibido por ley en Italia».
1
...