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Noticias de politica exterior

21-02-2022 | Fuente: abc.es
La Unión Europea, atrapada entre la determinación de EE.UU. y la alianza de Rusia con China
La Conferencia de Seguridad de Múnich ha dejado claro que el mapa estratégico global está cambiando rápidamente. El representante de política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, ha hablado del «manifiesto revisionista» que proponen Rusia y China y que serviría de fondo argumental a la guerra que Putin parece decidido a librar en Ucrania. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se ha referido a una «nueva normalidad en la que la paz en Europa no está garantizada», y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha reconocido que «no podemos estirar la rama de olivo para siempre mientras Rusia realiza pruebas con misiles y continúa concentrando tropas en la frontera de Ucrania». Nunca antes en la historia del foro se ha hablado así sobre un conflicto armado en el continente europeo. El caso es que también ha quedado clara una diferencia que marca nuevas reglas del juego, diferentes a las que han regido desde la Segunda Guerra Mundial. Europa ha venido basando su seguridad en el puente trasatlántico y en la OTAN, que pierde firmeza. No porque el compromiso estadounidense haya disminuido, sino porque Washington tiene ahora otra prioridad para organizar sus movimientos: el Pacífico. Como potencia emergente, China obliga a Washington a replantear el tablero y sus diplomáticos están convencidos de que «no se puede optar por la paz a cualquier precio», un giro que desborda a la UE, volcada en la vía diplomática y en las sanciones. EE.UU. ha dejado claro, en boca de su vicepresidenta, Kamala Harris, que «no van a ser suficientes». «Es realmente difícil negociar un acuerdo con quien está más inclinado al conflicto», ha reconocido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Lo más grave desde 1945 «Casi todos los participantes esperan una invasión rusa de Ucrania en los próximos días», ha concluido Ian Bremmer, presidente del renombrado grupo de expertos geopolíticos Eurasia Group, resumiendo el estado de ánimo en Munich. «Lamento decir que la escala del plan que estamos viendo es algo que realmente podría ser la guerra más grande en Europa desde 1945», ha reconocido también el primer ministro británico, Boris Johnson, en los pasillos de la Conferencia de Seguridad. «Todo indica que el plan ya ha comenzado de alguna manera». Muchos participantes en la conferencia se han esforzado en subrayar que no se trata solo de un posible conflicto militar entre dos estados, sino que el significado de la agresión rusa va mucho más allá. «Treinta años después del final de la Guerra Fría, nos enfrentamos a un esfuerzo decidido por redefinir el orden internacional», ha señalado Borrell, sobre el alcance de la operación. También ha recordado que Rusia y China están «haciendo muchas cosas juntos» y que ambas potencias están muy interesadas en evitar revoluciones democráticas en su vecindad. «Hablan de multilateralismo, pero hacen de la política de poder la piedra angular de su política internacional, y tenemos que luchar contra ese movimiento». Lo cierto es que, en Múnich, China solo ha respaldado parcialmente a Moscú. El ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, ha enfatizado que «debe protegerse y respetarse la soberanía, la independencia y la integridad territorial de todos los países, y eso incluye a Ucrania». Sin embargo, Wang ha apoyado expresamente a Putin al hablar en contra de una expansión hacia el este de la OTAN.
20-02-2022 | Fuente: abc.es
Borrell, en la Conferencia de Seguridad de Múnich: «Rusia y China quieren redefinir el orden mundial»
«Intentan imponer otro relato, esta lucha de narrativas forma parte de un intento más amplio para redefinir el orden mundial», ha dicho en la Conferencia de Seguridad de Múnich el Alto Comisionado de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, que ha hecho un llamamiento a los asistentes a plantar resistencia a este proyecto que atribuye a Rusia y a China. Borrell se ha referido al documento publicado por estos dos países conjuntamente el pasado 4 de febrero, en el que «se abandona el principio de soberanía de los pueblos y se considera solamente a los Estados como soberanos», ha dicho, «lo que tiene graves implicaciones para los derechos humanos». En el modelo que reconocen Beijing y Moscú, «en la democracia solo importan los resultados, sin tener en cuenta las consecuencias para las minorías», ha señalado. «China ha publicado un libro en el que se denomina a sí misma como democracia eficaz», ha recordado, en contraposición a las democracias liberales a las que por implicación considera ineficaces. «El uso del adjetivo recuerda a la expresión democracia popular durante la era soviética», ha comparado Borrell, «en estos momentos el mundo vive una guerra por la universalidad de los derechos humanos y China y Rusia pretender negar o al menos relativizar esa universalidad». Ante la misma sala de asistentes a la Conferencia, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, llamaba ayer a que el mundo acepte el «progreso» que supone un escenario geopolítico multipolar y acusaba a Estados Unidos de no aceptar el rumbo de la historia. Borrell sin embargo considera que el orden mundial que persiguen Rusia y China es una «vuelta al mundo del siglo XIX» y ha hecho una encendida defensa de dos principios claves que deben darse conjuntamente en la sociedad del siglo XXI: el respeto a la soberanía y la independencia de los Estados y el respeto a los derechos de los pueblos, que en su opinión estas dos potencias no respetan. «Tenemos que oponernos al revisionismo ruso y chino porque si se impone ya no importarán los derechos humanos», ha insistido, por lo que llama a «reaccionar de manera inmediata» en la crisis de Ucrania. Borrell cree también necesario que la UE revise su estrategia, aumentando las capacidades de defensa. «No se trata de la defensa de los principios occidentales o de la defensa de Occidente, sino de defender principios comunes». En un comunicado publicado a última hora de anoche, el Alto Representante de la UE expresaba su preocupación por la acumulación de soldados rusos en los alrededores de Ucrania y en las autoproclamadas repúblicas populares del este del país. «Esta escalada ahora se ve exacerbada por la escalada de violaciones del alto el fuego en el este de Ucrania en los últimos días. La UE condena el uso de armas pesadas y el ametrallamiento indiscriminado de áreas civiles en claras violaciones de los acuerdos de Minsk y el derecho internacional humanitario», se lee en el documento, que además elogia la moderación de Ucrania frente a las constantes provocaciones que podrían utilizarse como pretexto para una posible escalada militar. También apoya la propuesta de crear una misión especial de la OSCE, cuyo propósito sería aliviar la tensión y buscar una salida diplomática a la situación. Borrell ha declarado que la Unión Europea toma nota de la intensificación de la manipulación de la información sobre los acontecimientos en el este de Ucrania. «La UE no ve ninguna base para las acusaciones provenientes de áreas controladas por ONG de Donetsk y Lugansk de un posible ataque ucraniano. La UE pide a Rusia que participe en un diálogo constructivo, diplomacia, mostrando moderación y desescalada». Además repite que una mayor agresión rusa contra Ucrania tendría enormes consecuencias y graves costos para Moscú debido a las sanciones restrictivas de Occidente. «La UE reafirma su apoyo inquebrantable a la soberanía e integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas», concluye en su despedida de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
16-02-2022 | Fuente: abc.es
EE.UU. y la OTAN no ven señales de un repliegue de Rusia en Ucrania
Ni Estados Unidos ni la OTAN han dado por buenos los anuncios del Kremlin de que ha habido un repliegue de sus tropas en la frontera con Ucrania. Según dijo este miércoles 16 de febrero el jefe diplomático norteamericano, Antony Blinken, «por un lado está lo que Rusia dice y por otro está lo que hace, y no hemos visto ninguna retirada de las fuerzas que tiene concentradas de manera muy amenazante a lo largo de las fronteras de Ucrania». Por su parte, el ministerio de Defensa de Rusia anunció el martes ese repliegue parcial, y después mostró imágenes de un tren cargado de vehículos blindados atravesando un puente en Crimea, la península ucraniana que Rusia invadió y se anexionó en 2014. También anunció el Kremlin que otras unidades al oeste estaban siendo cargadas en trenes para regresar a sus bases, después de unos ejercicios de entrenamiento que ya han culminado. La Casa Blanca, sin embargo, dijo ayer que el grueso de los 150.000 soldados que ha reunido Rusia ante Ucrania siguen en posición, y la amenaza de invasión no se ha esfumado por arte de magia. «Estamos en la ventana de tiempo en la que creemos que podría comenzar un ataque en cualquier momento», dijo el miércoles la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, durante una rueda de prensa en Washington. «Está por un lado lo que Rusia dice y por otro lo que Rusia hace», añadió, haciéndose eco de las palabras del secretario Blinken. La OTAN tampoco aprecia «señales de desescalada» sobre el terreno y el miércoles los ministros de Defensa aliados reunidos en Bruselas acordaron encargar a sus mandos militares que elaboren los detalles de un despliegue de grupos de combate en el flanco sudoriental de la alianza, específicamente en Rumanía, donde Francia se ha ofrecido a liderar una de estas unidades conjuntas, a la imagen de las que ya se han desplegado en los países bálticos y en Polonia. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que los ministros siguen pensando que hay un espacio para la diplomacia pero que «por ahora Rusia sigue manteniendo medios para invadir Ucrania en cualquier momento» por lo que «los ministros decidieron desarrollar opciones para seguir reforzando la disuasión y la defensa de la OTAN». Alternativas al gas ruso Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró en un debate parlamentario que la UE dispone de medios para hacer frente a un corte total de suministro de gas ruso. En el debate, el Alto Representante para la política Exterior, Josep Borrell, lamentó que Rusia «se empeñe en no considerar a la Unión como un actor», pero al mismo tiempo celebró la unidad entre todos los países miembros. El viernes pasado, la Casa Blanca anunció que la invasión de Ucrania era inminente, e incluso dijo que podría empezar este mismo miércoles, algo que finalmente no sucedió. Los presidentes estadounidense, Joe Biden, y ruso, Vladímir Putin, conversaron el sábado por teléfono, y desde entonces se han producido una serie de contactos bilaterales a nivel diplomático que parecen haber rebajado la tensión, aunque Washington mantenga que la invasión es inminente. Moscú ha respondido a esas alertas calificándolas de «histeria». EE.UU., sin embargo, mantiene, y lo repitió ayer la portavoz de la Casa Blanca, que Rusia planea un ataque bajo falsas razones, inventándose un ataque ucraniano como excusa para una supuesta respuesta. De ese modo, daría cobertura propagandística a una invasión y a un cambio de régimen para instalar en Kiev a un gobierno favorable al poder ruso. Blinken, el secretario de Estado de EE.UU., dijo que no ha visto señales de que Rusia esté retirando sus fuerzas de las fronteras de Ucrania. «Y, desafortunadamente, lo que estamos viendo no es un repliegue significativo», dijo este miércoles en una entrevista por la cadena ABC, dentro de una serie de intervenciones televisivas. «Por el contrario, seguimos viendo fuerzas, especialmente fuerzas que estarían a la vanguardia de cualquier agresión renovada contra Ucrania, que continúan en la frontera, que se concentran en esa frontera», añadió.
14-02-2022 | Fuente: abc.es
Scholz dice en Kiev que la entrada de Ucrania en la OTAN no está encima de la mesa
El canciller alemán, Olaf Scholz, amenazó el lunes a Rusia con duras sanciones e insistió por enésima vez en la oferta de diálogo durante su reunión en Kiev con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, previa al encuentro que mantendrá el martes con el presidente ruso, Vladímir Putin. «En caso de una escalada militar, estamos listos para sanciones efectivas y de gran alcance en coordinación con nuestros aliados», dijo junto Zelenski, añadiendo que también están preparados «para un diálogo serio con Rusia sobre cuestiones de seguridad europea». Alemania apoya las propuestas de la OTAN y Estados Unidos y espera que Rusia tome «medidas claras para reducir la tensión actual», señaló. También agradeció a Ucrania «su reacción sensata y reservada ante una situación muy difícil y amenazante, que ha estado enfrentando con sentido de la proporción durante muchas semanas». Por su parte, Zelenski afirmó que «la adhesión a la OTAN garantizaría nuestra seguridad y nuestra integridad territorial». Scholz respondió que actualmente la posible entrada de Kiev a la Alianza no está sobre la mesa. Días antes, el embajador de Ucrania en Londres insinuó que su país podría renunciar a incorporarse a la OTAN para evitar la guerra. Venta de armas a los rusos Scholz y Zelenski también debatieron el lunes sobre las tensiones por el Nord Stream 2, sin ponerse de acuerdo. «Todavía hay diferentes evaluaciones», resumió el presidente ucraniano, que no mencionó la petición de su embajador en Berlín, Andriy Melnyk, horas antes de la visita. Melnyk pidió 12.000 misiles antitanque a Alemania, opuesta a la entrega de armas letales. Ucrania también solicitó el 3 de febrero sistemas de seguimiento electrónico, equipos de remoción de minas, trajes protectores, radios digitales, estaciones de radar y dispositivos de visión nocturna. Berlín respondió con un rechazo tajante y ni siquiera dio permiso para que terceros países entregasen a Kiev armas de fabricación alemana. Sin embargo, Alemania se plantea ahora permitir que los armamentos por debajo del umbral de letales sí se puedan vender a Ucrania. «La lista contiene una o dos cosas que sí podríamos examinar con calma», dijo una fuente del Gobierno alemán horas antes de volar a Kiev. Una investigación de ?Welt am Sonntag? reveló que, tras la anexión de Crimea, empresas alemanas suministraron a gran escala productos de uso civil y militar a Rusia, con la aprobación de las autoridades federales. El portavoz de política exterior del grupo parlamentario conservador, Jürgen Hardt, abogó por el apoyo armamentístico. De momento, lo que sí que ofreció Scholz fueron 150 millones adicionales de crédito inmediato a Ucrania. El presidente Zelenski también aprovechó la rueda de prensa con su homólogo alemán para garantizar que su familia se quedará en Kiev y que no hay planes para evacuar a sus familiares fuera del país, como han sugerido algunos medios.
13-02-2022 | Fuente: abc.es
Turquía aprovecha la crisis en Bosnia para reforzar su presencia en los Balcanes
Los ecos de la inestabilidad provocada por las presiones separatistas de la comunidad serbia en Bosnia-Herzegovina han despertado el interés de Turquía por intervenir directamente en la zona. Y a diferencia de lo que sucedió en la década de 1990, cuando tuvo lugar la guerra de los Balcanes y Ankara asistió impotente a la destrucción de Yugoslavia y a los ataques contra los musulmanes, la Turquía actual se siente mucho más fuerte y ha demostrado que es capaz de actuar por su cuenta sin el permiso ni el apoyo de nadie no solo en su vecindario, como en Irak o Siria, sino que ha sido esencial en la victoria de Azerbaiyán en Nagorno Karabaj y es uno de los actores capitales, con presencia militar activa, en el conflicto libio. El autócrata turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, ya ha anunciado sus intenciones de jugar un papel predominante en los Balcanes. Oficialmente el líder turco se ofrece como mediador entre los serbios y los musulmanes bosnios, pero sin abandonar nunca sus propios intereses en esta región estratégica para la Unión Europea. En diciembre, el ministro de Defensa turco, el general Hulusi Akar, visitó oficialmente Kosovo y Bosnia-Herzegovina para dejar claro que Turquía está lista para actuar como mediador en la región y para advertir que hará todo lo posible para garantizar la estabilidad y la integridad territorial de Bosnia, vinculándolo a la seguridad de la propia Turquía. «Dentro del alcance de las misiones de la OTAN, las Naciones Unidas y la Unión Europea y las relaciones bilaterales, apoyamos a todos nuestros amigos y hermanos en Somalia, Qatar, Azerbaiyán o Libia y también en Kosovo y Bosnia-Herzegovina», dijo el militar para indicar a continuación que Ankara «continuará haciendo todo lo que sea necesario para garantizar la seguridad de nuestro país». La declaración del general Akar suscitó naturalmente la inquietud de Serbia, cuyo presidente, Aleksandar Vucic, acudió en enero a Ankara para entrevistarse con Erdogan, que quiere reunir en Ankara a los líderes de las tres comunidades bosnias para tratar de evitar la ruptura del país. Vucic logró que Erdogan aceptase aplazar este intento de mediación hasta después de las elecciones generales en Serbia, previstas para el 3 de abril, de modo que un asunto tan sensible como este no interfiera en la campaña electoral en Belgrado. A cambio el turco exigió que en que, por ahora, tanto los serbios de Bosnia como los croatas y los musulmanes actúen «con sentido de la responsabilidad» y se abstengan de tomar medidas que pongan en peligro la existencia de Bosnia. El auténtico propósito El asunto ahora es saber si el verdadero objetivo de Erdogan es preservar la unidad de este complicado país o si en realidad su auténtico propósito es aumentar en la penetración de Turquía en los Balcanes. No está claro si el líder turco pretende asumir un papel de mediador neutral o si lo que planea es apoyar sobre todo a los bosnios musulmanes, es decir, a los que el general Akar definió como «nuestros amigos y hermanos». En estos momentos, Turquía dispone un contingente militar en Sarajevo, aunque está encuadrado dentro de la misión de estabilización que manda la Unión Europea (Eufor ALTHEA) en la que se encuentran también tropas de Hungría y Austria, a las que en enero se ha añadido un destacamento rumano. Está claro que en los últimos años Turquía ha desarrollado una política exterior propia basada cada vez más en intervenciones militares en zonas de su interés, no siempre de acuerdo con sus alianzas tradicionales con las potencias occidentales. En algunos escenarios se presenta como una fuerza mediadora, pero en realidad sería difícil describir estas operaciones estratégicas como neutrales. Hacerlo en un área como los Balcanes que forma parte del escenario estratégico esencial de la Unión Europea sería un paso cualitativamente muy relevante. Una de las voces que claman por una intervención turca en los Balcanes es el escritor turco Yusuf Kaplan, conocido por su orientación islamista y su cercanía con el partido de Erdogán, el AKP. «Los musulmanes de los Balcanes mantienen sus lazos con el islam a través de la presencia de Turquía y de sus relaciones con Turquía, es decir que los Balcanes dependen de Turquía y cualquier acción de Turquía se siente como un terremoto allí» escribió la semana pasada en el diario oficialista ?Yeni Safak?, considerado como el portavoz del régimen turco. «El Imperio Otomano no está muerto en los Balcanes; es un gran sueño, un reclamo renovador por redescubrir» concluía.
13-02-2022 | Fuente: abc.es
Gobiernos de todo el mundo piden a sus nacionales que abandonen Ucrania
El Ministerio español de Exteriores desaconseja viajar a Ucrania y recomienda a los españoles allí residentes, que son unos 500, que consideren «seriamente» la posibilidad de abandonarlo «temporalmente». Gran Bretaña, Italia, Holanda, Dinamarca, Estonia, Letonia, Lituania, Bélgica, Australia, Nueva Zelanda, Israel, Kuwait, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Japón han hecho llamamientos similares en las últimas horas, todos ellos basados en los informes de la inteligencia estadounidense, que ha rebajado el nivel de secreto para compartir con sus aliados hallazgos como equipos de sabotaje rusos ya infiltrados en Ucrania que, según los temores de Washington, se proponen fingir ataques de bandera falsa ucraniana para proporcionar pretextos a una invasión rusa. Fuentes diplomáticas señalan en el calendario, incluso, la fecha del próximo miércoles. El Departamento de Estado, de hecho, ya ha retirado a la mayor parte del personal de su embajada. A partir de hoy, sus servicios consulares quedan suspendidos y también han sido retirados los 160 miembros de la Guardia Nacional de Florida que desde noviembre venían asesorando a las fuerzas armadas locales. El gobierno ucraniano ha expresado su sorpresa y el presidente Volodimir Zelenski declaró ayer que si alguien «tuviera información adicional sobre una invasión con seguridad del cien por cien debería pasarla a Ucrania». Rusia ha hecho lo propio y ha justificado la medida por «posibles provocaciones por parte del régimen de Kiev o de terceros países». También Alemania ha recomendado a sus nacionales «cuya presencia no sea imperativa» abandonar el país, alegando que «no se excluye un enfrentamiento militar» debido a que «las tensiones siguen intensificándose a causa de la presencia y el movimiento masivo de unidades militares rusas cerca de las fronteras ucranianas». Las bases estadounidenses en territorio alemán permiten percibir con claridad los movimientos de tropas aliadas. De Spangdahlem han partido los ocho aviones de combate F16 con destino a Rumaía, que participarán en las maniobras de dos semanas con 150 soldados estadounidenses junto con los cuatro F/A18 Super Hornet de la Marina y otros 50 soldados llegados la semana pasada a Borcea. Solo en Rumanía hay ya unos mil soldados estadounidenses. La ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, declaró ayer que «seguimos esforzándonos en la vía diplomática, pero debemos estar listos para otros escenarios». El canciller Olaf Scholz, antes de su visita a Moscú, que tendrá lugar el martes, mantuvo una conversación telefónica de larga duración con Angela Merkel después de la que, el pasado jueves, el principal asesor de política exterior de Scholz, Jens Plötner, negoció durante diez horas seguidas con Dmitri Kosak, hombre de confianza de Putin.
10-02-2022 | Fuente: abc.es
El presidente de Argentina elogió la Revolución de Mao en su reunión con Xi Jinping
El presidente argentino Alberto Fernández ha elogiado el proceso iniciado desde la revolución china durante su gira por el país asiatico y mientras se encontraba reunido con su par, Xi Jinping. En un vídeo que fue difundido en la TV de ese país, se lo ve felicitando al mandatario de esa nación. Las imágenes lo muestran elogiando a Xi Jinping por todo lo ocurrido a partir de la revolución de Mao y dando un claro apoyo al régimen político que lleva varios años en el poder, concretamente desde 1949. Los elogios y comentarios de Fernández fueron difundidos a través de la televisión estatal china, pero no aparecían dentro de la comunicación oficial que llegó a Argentina acerca de la gira del mandatario sudamericano. Se dieron a conocer en CGTN, la cadena oficial china que transmite noticias de manera ininterrumpida durante las 24 horas. <iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/Hzf5TN2rOac" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe> Concretamente, en el vídeo que está circulando en las redes sociales y los medios de comunicación locales, se escucha al presidente argentino decir: «Conocimos días atrás el nuevo museo del Partido Comunista y quedamos muy impresionados con esa magnífica obra». A continuación, agrega: «Nos sentimos muy identificados con todo lo que fue el trayecto de la Revolución hasta el presente, que ha puesto a China en el lugar central que ocupa en el mundo». Fernández dice a Xi Jiping: «Sepa que, como bien ha dicho usted, compartimos una misma filosofía de política, que pone al hombre como centro de la política» Por último, para rematar, Fernández dice a Xi Jinping: «Sepa que, como bien ha dicho usted, compartimos una misma filosofía de política, que pone al hombre como centro de la política». Anteriormente, el presidente chino decía: «Sé que usted visitó el Museo del Partido Comunista de China», y añadía luego: «Creo que usted es una persona con ideales y con su propia filosofía, dado que fue específicamente a visitar nuestro museo del partido». El encuentro entre ambos mandatarios, ocurrido este domingo durante la noche de Argentina, generó polémica en el país gobernado por Fernández y recelo en Washington. El presidente -que estuvo junto a su par chino durante más de 40 minutos- viajó acompañado por una comitiva integrada por el canciller argentino, Santiago Cafiero, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, entre otras personas. El regreso de Alberto Fernández a su país no se dio sin polémica, dado que Argentina se encuentra actualmente intentando avanzar en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que debe contar con el aval de Washington. Sin embargo, las versiones locales indican que en EE.UU. no habría caído muy bien la última gira del presidente por Rusia y China y su acercamiento a estos países, especialmente en un contexto en que Rusia no deja en claro su estrategia con respecto a Ucrania. En este escenario, las palabras de Fernández podrían perjudicar la política exterior que está llevando a cabo dentro de su país. Perder el apoyo externo complica aún más los apoyos del presidente, que fronteras adentro ha perdido el soporte de gran parte de su partido.
09-02-2022 | Fuente: abc.es
Duras críticas contra Scholz por dinamitar el capital político de Merkel
La diplomacia alemana ya hizo una jugada parecida a principios de siglo, el 31 de enero de 2002. Bush escribió en sus memorias que Gerhard Schröder le prometió esa noche en Washington el apoyo militar para la guerra de Irak que después le negó públicamente, llegado el momento, para no enfrentarse a Moscú. Pero esta vez Biden no mantuvo el secreto y dejó en evidencia la intención alemana de nadar entre dos aguas, declarando abiertamente durante la visita de Olaf Scholz a la Casa Blanca que «si Rusia invade, y eso significa tanques y tropas cruzando la frontera de Ucrania, ya no habrá un Nord Stream 2, le pondremos fin». Scholz, que no ha mantenido esa posición en público, se mantuvo en silencio, se limitó a mencionar un «catálogo de posibles sanciones» y evitó hablar del gasoducto ruso-alemán. Pero no había terminado la rueda de prensa cuando en Berlín se escuchaban ya duras críticas por permitir que EE.UU. disponga de decisiones soberanas alemanas que, además, ponen en peligro la seguridad energética del país. «Biden afirma que cerrará la línea de gas, como si Alemania fuera solo un subcontratista», escribe Nikolas Busse, jefe de Política Exterior de ?Frankfurter Allgemiene?. El líder de la oposición alemana, el cristianodemócrata Friedrich Merz, ha calificado la visita de Scholz a Washington como «un sonoro fracaso» y ha lamentado que «las fisuras en la relación atlántica vuelven a ser visibles». Cree que Scholz ha viajado a Washington «demasiado tarde» y atribuye ese retraso a que el canciller «no cuenta con una posición consistente de su partido, lo que de cara a EE.UU. ofrece una imagen de debilidad y confusión que está siendo aprovechada». Dentro de la ?coalición semáforo?, la presidenta de la Comisión de Defensa del Bundestag, la liberal Marie-Agnes Strack-Zimmermann, presiona a Scholz: «En vista de lo que Putin está haciendo en la frontera oriental de Ucrania, Nord Stream no se puede lanzar y debe decirlo en público». También por parte de los Verdes, el experto en Defensa, Omid Nouripour, ha declarado que «en el momento en que haya una agresión rusa, hay gran claridad sobre que el gasoducto no operará». Pero en casa de Scholz, el Partido Socialdemócrata, las principales figuras insisten en desligar Nord Stream 2 de las sanciones. Desde el líder del grupo parlamentario, Rolf Mützenich, hasta el secretario general, Kevin Kühnert, pasando por la ministra de Defensa, Christina Lambrecht, que declaró que «Nord Stream 2 no será arrastrado a este conflicto». Rehén de Rusia A raíz de estas declaraciones, EE.UU. ha dejado de considerar a Alemania como un «socio fiable», según fuentes de la Embajada estadounidense en Berlín. El expresidente Donald Trump, que durante años luchó contra el gasoducto y no logró asestar el golpe contra Angela Merkel, ha celebrado en declaraciones a Fox Bussiness el derechazo de Biden. «Si te fijaste en el nuevo canciller alemán, durante la rueda de prensa, miró a Biden como preguntándose: pero ¿de qué estás hablando? Y después ni siquiera comentó nada al respecto», ha ridiculizado la situación, aunque advirtiendo que la batalla no está ganada. «Alemania es rehén de Rusia, no hay duda de eso» y «romperá la OTAN». También los periódicos liberales de la costa este hablan sobre la «vacilación y la dilatación» de los alemanes. La diplomacia alemana, sin embargo, prueba su compromiso alegando los 2.000 millones de euros entregados a Ucrania desde 2014, lo que hace de Alemania su mayor donante. La ministra alemana de Exteriores visualizaba ayer la firmeza de su apoyo fotografiándose con casco y chaleco antibalas en Donbass, donde anunció que ha fichado como Representante Especial del gobierno en Política Climática Internacional a la líder estadounidense de Greenpeace Jennifer Morgan, que no podrá ocupar su cargo porque debe acceder a la nacionalidad alemana antes de convertirse en alta funcionaria del Estado.
08-02-2022 | Fuente: abc.es
Putin envía a Macron de mensajero para que le ponga sus condiciones a Ucrania
Tras reunirse en Kiev con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó el martes en rueda de prensa que «los acuerdos de Minsk son la única posibilidad capaz de lograr una paz sólida en Donbass», que fue lo mismo que le dijo el lunes a Macron el máximo dirigente ruso, Vladímir Putin. Según el presidente galo, Zelenski también comparte esa idea y, con el objetivo de su implementación, el jueves en Berlín se volverán a encontrar los emisarios del llamado Grupo de Normandía (Alemania, Francia, Rusia y Ucrania). Putin le pidió a Macron en Moscú que hablara con Zelenski de su actitud ante los acuerdos de Minsk. Señaló además, que de ser necesario, ambos volverían a conversar por teléfono. El presidente ruso afirmó que, de la respuesta que le diera Zelenski a Macron, dependería los pasos que Rusia dé en adelante. Macron declaró también que su homólogo ruso le dio garantías de que «no habrá degradación de la situación ni escalada en la actual crisis (?) por causa de Rusia», lo que pone de manifiesto que el móvil de Moscú para una intervención sería que Kiev decidiera recuperar Donetsk y Lugansk (Donbass) por la fuerza y que su despliegue en la frontera tiene carácter fundamentalmente intimidatorio. Según el presidente francés, «para mí, se trataba de impedir una escalada y abrir perspectivas nuevas (..) este objetivo se logró». «Ahora es posible hacer avanzar las negociaciones» entre Rusia y Ucrania en el marco del Cuarteto de Normandía, agregó. Matizó, no obstante, que resolver la actual crisis en torno a Ucrania «podría llevar todavía meses». Sin compromiso del Kremlin Sin embargo, Putin no se comprometió a retirar las tropas que tiene desplegadas junto a la frontera con Ucrania, extremo que el martes confirmó desde Moscú el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Zelenski, por su parte, subrayó que el presidente ruso puede decir lo que quiera, pero, según su opinión, «lo importante son los hechos». El presidente ucraniano, que lleva meses detrás de lograr un encuentro con Putin, dijo tener la esperanza de lograrlo pronto en una cumbre del Grupo de Normandía. A este respecto, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, explicó el martes que «Rusia no rechaza una reunión entre los presidentes de Rusia y Ucrania». «Si tal reunión realmente contribuye a cortar este nudo gordiano (?) nos reuniríamos con quien fuese», dijo Peskov. Pero, según sus palabras, «no se entienden los objetivos específicos de un posible encuentro entre Putin y Zelenski». El lunes, en presencia de Macron, Putin llamó a Ucrania «hermosa mía» y le instó a tener «paciencia» y cumplir los acuerdos de Minsk. Zelenski dijo el martes estar de acuerdo con que su tierra es «hermosa», pero discrepó con Putin en que Ucrania sea suya. El pasado 31 de enero, el secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania, Oleksiy Danílov, señaló que la implementación de los acuerdos de Minsk conduciría a la «destrucción» del país. Ya entonces, Peskov advirtió que, debido a ese posicionamiento de Kiev, «es difícil hablar de cumbres». El lunes, sin ir más lejos, el Gobierno de Ucrania recordó que existen para ellos «tres líneas rojas»: ningún compromiso sobre la integridad territorial de Ucrania, ninguna negociación directa con los separatistas y ninguna injerencia en su política exterior. No obstante, según la interpretación de Moscú, los acuerdos de Minsk obligan indefectiblemente a sentarse a negociar con los rebeles separatistas de Donbass. Problemas en el Donbass Putin le dijo a Macron el lunes que Ucrania «dos veces intentó tomar por la fuerza Donbass» y «no quiere cumplir con los acuerdos de Minsk (?) ignora las opciones para un arreglo pacífico de la situación en Donbass». El presidente ruso llamó a los dirigentes ucranianos a «reunir coraje y comenzar a implementar los puntos especificados de los acuerdos de Minsk». Putin ya le dijo a Macron a finales de enero que «el paquete de medidas de Minsk establecen que hay que mantener un diálogo directo con Donetsk y Lugansk y legalizar un estatus autonómico especial para Donbass», aspectos en donde las autoridades ucranianas ven precisamente la trampa, ya que un diálogo sin acotar las competencias que deben ser transferidas condena al fracaso cualquier esfuerzo de acuerdo. Los intentos de satisfacer a los separatistas pueden eternizarse sin obtener resultados. Mientras tanto, la ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, provista de casco y chaleco antibalas, visitaba el martes a las tropas ucranianas destacadas en la «línea de separación» con las fuerzas rebeldes de Donbass, el frente. El día anterior, estuvieron allí sus colegas de Austria, República Checa y Eslovaquia. El lunes, tras reunirse con su homólogo ucraniano, Dmitro Kuleba, Baerbock declaró que los europeos «no miramos hacia otro lado. No olvidamos a las personas cuyo destino está en juego en este conflicto. Estamos del lado de Ucrania», recalcó.
08-02-2022 | Fuente: elmundo.es
Albares viaja a Kiev en un intento de despliegue diplomático "de alta intensidad" frente a Rusia
Se reunirá mañana con su homólogo ucraniano y el viernes con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell