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Noticias de politica exterior

09-02-2022 | Fuente: abc.es
Duras críticas contra Scholz por dinamitar el capital político de Merkel
La diplomacia alemana ya hizo una jugada parecida a principios de siglo, el 31 de enero de 2002. Bush escribió en sus memorias que Gerhard Schröder le prometió esa noche en Washington el apoyo militar para la guerra de Irak que después le negó públicamente, llegado el momento, para no enfrentarse a Moscú. Pero esta vez Biden no mantuvo el secreto y dejó en evidencia la intención alemana de nadar entre dos aguas, declarando abiertamente durante la visita de Olaf Scholz a la Casa Blanca que «si Rusia invade, y eso significa tanques y tropas cruzando la frontera de Ucrania, ya no habrá un Nord Stream 2, le pondremos fin». Scholz, que no ha mantenido esa posición en público, se mantuvo en silencio, se limitó a mencionar un «catálogo de posibles sanciones» y evitó hablar del gasoducto ruso-alemán. Pero no había terminado la rueda de prensa cuando en Berlín se escuchaban ya duras críticas por permitir que EE.UU. disponga de decisiones soberanas alemanas que, además, ponen en peligro la seguridad energética del país. «Biden afirma que cerrará la línea de gas, como si Alemania fuera solo un subcontratista», escribe Nikolas Busse, jefe de Política Exterior de ?Frankfurter Allgemiene?. El líder de la oposición alemana, el cristianodemócrata Friedrich Merz, ha calificado la visita de Scholz a Washington como «un sonoro fracaso» y ha lamentado que «las fisuras en la relación atlántica vuelven a ser visibles». Cree que Scholz ha viajado a Washington «demasiado tarde» y atribuye ese retraso a que el canciller «no cuenta con una posición consistente de su partido, lo que de cara a EE.UU. ofrece una imagen de debilidad y confusión que está siendo aprovechada». Dentro de la ?coalición semáforo?, la presidenta de la Comisión de Defensa del Bundestag, la liberal Marie-Agnes Strack-Zimmermann, presiona a Scholz: «En vista de lo que Putin está haciendo en la frontera oriental de Ucrania, Nord Stream no se puede lanzar y debe decirlo en público». También por parte de los Verdes, el experto en Defensa, Omid Nouripour, ha declarado que «en el momento en que haya una agresión rusa, hay gran claridad sobre que el gasoducto no operará». Pero en casa de Scholz, el Partido Socialdemócrata, las principales figuras insisten en desligar Nord Stream 2 de las sanciones. Desde el líder del grupo parlamentario, Rolf Mützenich, hasta el secretario general, Kevin Kühnert, pasando por la ministra de Defensa, Christina Lambrecht, que declaró que «Nord Stream 2 no será arrastrado a este conflicto». Rehén de Rusia A raíz de estas declaraciones, EE.UU. ha dejado de considerar a Alemania como un «socio fiable», según fuentes de la Embajada estadounidense en Berlín. El expresidente Donald Trump, que durante años luchó contra el gasoducto y no logró asestar el golpe contra Angela Merkel, ha celebrado en declaraciones a Fox Bussiness el derechazo de Biden. «Si te fijaste en el nuevo canciller alemán, durante la rueda de prensa, miró a Biden como preguntándose: pero ¿de qué estás hablando? Y después ni siquiera comentó nada al respecto», ha ridiculizado la situación, aunque advirtiendo que la batalla no está ganada. «Alemania es rehén de Rusia, no hay duda de eso» y «romperá la OTAN». También los periódicos liberales de la costa este hablan sobre la «vacilación y la dilatación» de los alemanes. La diplomacia alemana, sin embargo, prueba su compromiso alegando los 2.000 millones de euros entregados a Ucrania desde 2014, lo que hace de Alemania su mayor donante. La ministra alemana de Exteriores visualizaba ayer la firmeza de su apoyo fotografiándose con casco y chaleco antibalas en Donbass, donde anunció que ha fichado como Representante Especial del gobierno en Política Climática Internacional a la líder estadounidense de Greenpeace Jennifer Morgan, que no podrá ocupar su cargo porque debe acceder a la nacionalidad alemana antes de convertirse en alta funcionaria del Estado.
08-02-2022 | Fuente: abc.es
Putin envía a Macron de mensajero para que le ponga sus condiciones a Ucrania
Tras reunirse en Kiev con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó el martes en rueda de prensa que «los acuerdos de Minsk son la única posibilidad capaz de lograr una paz sólida en Donbass», que fue lo mismo que le dijo el lunes a Macron el máximo dirigente ruso, Vladímir Putin. Según el presidente galo, Zelenski también comparte esa idea y, con el objetivo de su implementación, el jueves en Berlín se volverán a encontrar los emisarios del llamado Grupo de Normandía (Alemania, Francia, Rusia y Ucrania). Putin le pidió a Macron en Moscú que hablara con Zelenski de su actitud ante los acuerdos de Minsk. Señaló además, que de ser necesario, ambos volverían a conversar por teléfono. El presidente ruso afirmó que, de la respuesta que le diera Zelenski a Macron, dependería los pasos que Rusia dé en adelante. Macron declaró también que su homólogo ruso le dio garantías de que «no habrá degradación de la situación ni escalada en la actual crisis (?) por causa de Rusia», lo que pone de manifiesto que el móvil de Moscú para una intervención sería que Kiev decidiera recuperar Donetsk y Lugansk (Donbass) por la fuerza y que su despliegue en la frontera tiene carácter fundamentalmente intimidatorio. Según el presidente francés, «para mí, se trataba de impedir una escalada y abrir perspectivas nuevas (..) este objetivo se logró». «Ahora es posible hacer avanzar las negociaciones» entre Rusia y Ucrania en el marco del Cuarteto de Normandía, agregó. Matizó, no obstante, que resolver la actual crisis en torno a Ucrania «podría llevar todavía meses». Sin compromiso del Kremlin Sin embargo, Putin no se comprometió a retirar las tropas que tiene desplegadas junto a la frontera con Ucrania, extremo que el martes confirmó desde Moscú el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Zelenski, por su parte, subrayó que el presidente ruso puede decir lo que quiera, pero, según su opinión, «lo importante son los hechos». El presidente ucraniano, que lleva meses detrás de lograr un encuentro con Putin, dijo tener la esperanza de lograrlo pronto en una cumbre del Grupo de Normandía. A este respecto, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, explicó el martes que «Rusia no rechaza una reunión entre los presidentes de Rusia y Ucrania». «Si tal reunión realmente contribuye a cortar este nudo gordiano (?) nos reuniríamos con quien fuese», dijo Peskov. Pero, según sus palabras, «no se entienden los objetivos específicos de un posible encuentro entre Putin y Zelenski». El lunes, en presencia de Macron, Putin llamó a Ucrania «hermosa mía» y le instó a tener «paciencia» y cumplir los acuerdos de Minsk. Zelenski dijo el martes estar de acuerdo con que su tierra es «hermosa», pero discrepó con Putin en que Ucrania sea suya. El pasado 31 de enero, el secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania, Oleksiy Danílov, señaló que la implementación de los acuerdos de Minsk conduciría a la «destrucción» del país. Ya entonces, Peskov advirtió que, debido a ese posicionamiento de Kiev, «es difícil hablar de cumbres». El lunes, sin ir más lejos, el Gobierno de Ucrania recordó que existen para ellos «tres líneas rojas»: ningún compromiso sobre la integridad territorial de Ucrania, ninguna negociación directa con los separatistas y ninguna injerencia en su política exterior. No obstante, según la interpretación de Moscú, los acuerdos de Minsk obligan indefectiblemente a sentarse a negociar con los rebeles separatistas de Donbass. Problemas en el Donbass Putin le dijo a Macron el lunes que Ucrania «dos veces intentó tomar por la fuerza Donbass» y «no quiere cumplir con los acuerdos de Minsk (?) ignora las opciones para un arreglo pacífico de la situación en Donbass». El presidente ruso llamó a los dirigentes ucranianos a «reunir coraje y comenzar a implementar los puntos especificados de los acuerdos de Minsk». Putin ya le dijo a Macron a finales de enero que «el paquete de medidas de Minsk establecen que hay que mantener un diálogo directo con Donetsk y Lugansk y legalizar un estatus autonómico especial para Donbass», aspectos en donde las autoridades ucranianas ven precisamente la trampa, ya que un diálogo sin acotar las competencias que deben ser transferidas condena al fracaso cualquier esfuerzo de acuerdo. Los intentos de satisfacer a los separatistas pueden eternizarse sin obtener resultados. Mientras tanto, la ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, provista de casco y chaleco antibalas, visitaba el martes a las tropas ucranianas destacadas en la «línea de separación» con las fuerzas rebeldes de Donbass, el frente. El día anterior, estuvieron allí sus colegas de Austria, República Checa y Eslovaquia. El lunes, tras reunirse con su homólogo ucraniano, Dmitro Kuleba, Baerbock declaró que los europeos «no miramos hacia otro lado. No olvidamos a las personas cuyo destino está en juego en este conflicto. Estamos del lado de Ucrania», recalcó.
08-02-2022 | Fuente: elmundo.es
Albares viaja a Kiev en un intento de despliegue diplomático "de alta intensidad" frente a Rusia
Se reunirá mañana con su homólogo ucraniano y el viernes con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell 
07-02-2022 | Fuente: abc.es
Alemania cambia su postura y envía tropas al Este de Europa para respaldar a Ucrania
El Gobierno alemán se ha negado hasta ahora a enviar armas o tropas a la frontera rusa, a pesar de la insistencia de Ucrania y la incomodidad de sus socios de la OTAN. Pero apenas unas horas antes de que el canciller Olaf Scholz se reúna en Washington con el presidente Joe Biden, la ministra alemana de Defensa, Christine Lambrecht, ha adelantado que el ejército alemán va a aumentar su presencia en Lituania con 350 soldados. «Estamos fortaleciendo nuestra contribución al flanco este de la OTAN y estamos enviando una clara señal de determinación a nuestros socios de la Alianza», ha declarado la ministra Lambrecht durante una visita al campo de entrenamiento militar de Münster. El gesto pretende sin duda complacer a Estados Unidos y el mensaje a los aliados es que «pueden confiar en nosotros». También ha concretado que los soldados podrán «desplegarse en unos pocos días». Alrededor de 500 soldados de la Bundeswehr están en Lituania, un país fronterizo con Kaliningrado y Bielorrusia y miembro de la OTAN desde 2004. Alemania también participa regularmente en la vigilancia del espacio aéreo de la OTAN en los países bálticos y en Rumanía. En el contexto de las tensiones con Rusia, la presencia militar alemana en Lituania podría duplicarse, según ha dejado entrever la ministra Lambrecht. El ministro de Estado de Relaciones Exteriores, Tobias Lindner, también ha declarado que contempla un aumento de los efectivos en esa misión, que podría llegar a los mil, y que se tomará una decisión sobre el aumento en los próximos días. División en la 'coalición semáforo' Aunque un portavoz de Defensa asegura que ya hay planeados recursos para la misión, Lindner se ha esforzado en aclarar que, incluso duplicando el contingente, no podría interpretarse seriamente como una amenaza por parte de Rusia. Si esto sucediera, entonces «sería propaganda», ha afirmado el político verde, que busca evitar un mensaje de tono bélico hacia Moscú. De hecho, ha recordado que en el pasado hubo contingentes alemanes de entre 800 y 1000 soldados en los países bálticos sin que supusiera un motivo de conflicto. «Debe respetarse el principio de la rotación de las tropas de la OTAN, ninguna unidad estará estacionada de forma permanente en Lituania o en otro país báltico», ha añadido, pensado seguramente en las reticencias de los militantes y votantes de su partido, los Verdes, que forma parte de la 'coalición semáforo' de Scholz y que no comparte la política exterior respecto a Ucrania con sus socios socialdemócratas y liberales. Otra cartera ocupada por los Verdes, el Ministerio de Exteriores, ha comunicado a través de un portavoz que la situación en Ucrania es grave. «Es difícil no entenderlo como una amenaza, cuando Rusia dispone en la frontera con Ucrania de más de cien mil soldados con equipo pesado, tanques y armas sin ningún tipo de información para dar lo que deben actuar allí», ha afirmado. «Esta es razón suficiente para que tengamos pensamientos muy serios y muy específicos con nuestros socios sobre cómo reaccionaríamos ante tal escenario». Un portavoz de Defensa ha reconocido, por lo demás, que actualmente se están manteniendo conversaciones con Lituania sobre «a qué escala» debería llevarse a cabo el refuerzo militar. Probablemente será alrededor de «varios cientos de soldados», ha señalado. Desde la oposición, el partido la Izquierda ha criticado estos planes. «Nos negamos a enviar más soldados alemanes a los países bálticos», explica su experto en defensa Sevim Dagdelen, «lo último que se necesita en la tensa situación es otro despliegue extranjero de la Bundeswehr en el marco de la OTAN en la frontera rusa». Ahora son necesarias «garantías de seguridad para todas las partes en lugar de constantes ruidos de sables hacia Rusia», ha añadido.
01-02-2022 | Fuente: abc.es
Blinken exige a su colega, Lavrov, una rápida desescalada militar en la frontera
Los contactos diplomáticos entre EE.UU. y Rusia sobre la situación en Ucrania se repiten sin que se produzcan avances ni se relaje la tensión en Europa del Este. Este martes fue el turno de los jefes de la diplomacia de ambos países, Antony Blinken y Serguéi Lavrov, que mantuvieron una conversación telefónica en la que ambas partes insistieron en sus posiciones. El secretario de Estado de EE.UU. exigió al ministro de Exteriores ruso que si Moscú no tiene de verdad intención de invadir Ucrania -como ha insistido el Kremlin hasta la saciedad- debería entonces dar el paso de retirar tropas de la frontera con Ucrania para rebajar la tensión. «Seguimos escuchando las garantías de Rusia de que no planea una invasión, pero sin duda las acciones que vemos dicen lo contrario, con un refuerzo continuado de tropas y armamento pesado en la frontera», aseguraron fuentes anónimas de la Casa Blanca a los medios de comunicación tras la llamada. La Administración Biden asegura que Rusia acumula cien mil soldados en las regiones fronterizas con Ucrania, que ese refuerzo militar no se ha detenido y que tiene intención de movilizar otros treinta mil soldados en Bielorusia, cuya frontera está a solo dos horas de Kiev, la capital ucraniana. «Si el presidente Putin de verdad no tiene intención de invadir o buscar un cambio de régimen», dijo Blinken a Lavrov en la llamada según estas fuentes, «entonces el momento es ahora para retirar tropas y armamento pesado e involucrarse en negociaciones que puedan mejorar la seguridad colectiva en Europa». Movimientos de tropas Lavrov insistió en la negativa de que Rusia quiera atacar y defendió que no hay una escalada militar, como denuncia la Casa Blanca. Se trata simplemente de movimientos de tropas dentro de sus fronteras. Las maniobras militares con Bielorrusia han sido planeadas con anterioridad y no están relacionadas con ninguna ofensiva contra Ucrania, ha asegurado el Kremlin con anterioridad. La llamada se produjo un día después de un choque áspero entre EE.UU. y Rusia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en el que los embajadores respectivos intercambiaron reproches a la luz pública. La conversación de Blinken y Lavrov, según EE.UU., duró treinta minutos y fue «profesional y franca». Pero, al igual que en la reunión en la ONU, no provocó ningún progreso, en una situación bloqueada: para una desescalada en la tensión, Moscú exige compromisos por escrito de que Ucrania no entrará en la OTAN, algo que Washington se niega a conceder. El secretario de EE.UU. «volvió a reiterar el compromiso de EE.UU. con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, así como el derecho de todos los países a decidir sobre su propia política exterior y sobre sus alianzas».
24-01-2022 | Fuente: abc.es
Biden estudia enviar 5.000 soldados a Europa del Este, y la UE, una misión militar a Ucrania
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, estudia desde el pasado fin de semana el despliegue de hasta 5.000 soldados a países aliados de la Alianza Atlántica en el este de Europa y el Báltico además de buques y aviones de guerra, según han informado citando fuentes anónimas de la Casa Blanca el diario The New York Times y la radio pública NPR. Joe Biden pasó el fin de semana en la residencia presidencial de Camp David con su equipo de Seguridad Nacional y la cúpula militar, y analizó posibles escenarios de respuesta a una inminente invasión rusa de Ucrania. Desde hace meses, Vladímir Putin ha ido amasando tropas ante las fronteras de Ucrania, aunque el Kremlin niega que vaya a invadir. El Pentágono puso ayer en alerta a 8.500 soldados estadounidenses por un posible despliegue en Europa del Este y ante el aumento de la tensión en Ucrania, según dijo el portavoz del Pentágono, John Kirby, en conferencia de prensa. El secretario de Defensa de EE.UU., Lloyd Austin, ordenó a las tropas que estén preparadas para el despliegue inmediato. Kirby dijo que la mayoría de las tropas estadounidenses se encargarían, si se movilizan, de reforzar a la Fuerza de Respuesta de la OTAN, pero dijo que el presidente Joe Biden también ha dicho que quiere estar «preparado para cualquier otra contingencia». «EE.UU. ha ordenado la preparación de sus fuerzas dentro del país y en el extranjero, por lo que estas están preparadas para responder a una variedad de contingencias, incluido el apoyo a la Fuerza de Respuesta de la OTAN si se activa», dijo Kirby. Señaló este portavoz que la llamada Fuerza de Respuesta de la OTAN comprende alrededor de 40.000 tropas multinacionales. Además, Biden ha mantenido este lunes una videoconferencia en la sala de crisis de la Casa Blanca con sus homólogos en la Unión Europea, Francia, Alemania, Italia, Polonia y el Reino Unido, así como con el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg. Hasta ahora, Biden ha advertido solo de sanciones económicas si el Kremlin invade de nuevo Ucrania, como hizo ya en 2014 para anexionarse la península de Crimea. Según los medios antes citados, el posible envío de tropas responde al fracaso de las negociaciones diplomáticas bilaterales sobre Ucrania entre Rusia y EE.UU. la semana pasada. Decenas de miles de soldados Los miles de soldados estadounidense ?entre 1.000 y 5.000, según los medios antes citados? podrían acudir a bases de la OTAN en las que ya hay soldados estadounidenses. Además EE.UU. ya tiene decenas de miles de tropas en bases en Europa, incluidas las que hay en España, Alemania e Italia, y Biden podría movilizar a esos soldados ya desplegados. Según la radio NPR las tropas podrías acudir a Polonia o Rumanía. Tras amasar sus tropas ante Ucrania, el Kremlin difundió a finales de 2021 una propuesta de acuerdo con los miembros de la OTAN y un borrador de tratado bilateral entre Rusia y EE.UU. En virtud de ambos, la Alianza Atlántica tendría que acceder a suspender todos los planes de membresía, no solamente con Ucrania, sino de antiguas repúblicas o satélites soviéticos. También debería poner fin a cualquier ejercicio militar conjunto cerca de las fronteras rusas. A cambio, el Kremlin dice que rebajaría la tensión, retiraría las tropas de Ucrania y respetaría otros compromisos internacionales de desarme y prevención de conflictos. Finalmente, Moscú lanzó la semana un ultimátum a los socios atlánticos encabezados por EE.UU.: que esta semana respondan a esas exigencias y que lo hagan además por escrito. El jefe diplomático de EE.UU., Antony Blinken, aceptó las condiciones en una reunión mantenida en Ginebra con su homólogo ruso, Sergéi Lavrov. Mejorar a las fuerzas ucranianas Los ministros de Asuntos Exteriores europeos han estudiado la creación de una misión militar para enviar a Ucrania y ayudar a este país a mejorar el funcionamiento de sus fuerzas armadas, según acaba de anunciar el Alto Representante para la política exterior europea, Josep Borrell, al término de una reunión en Bruselas. Borrell ha aclarado que la decisión no se ha adoptado todavía, pero que espera que lo sea «muy pronto» y mientras tanto ha afirmado que los preparativos para crearlas van a empezar cuanto antes. También se le orece a Ucrania ayuda contra los ciberataques con recursos proporcionados por los países miembros y coordinados por la UE y 35 millones de euros para incrementar la resistencia logística del Ejército Ucraniano. Además, la Unión Europea va a donar 1.200 millones de euros como asistencia económica al Gobierno ucraniano.
24-01-2022 | Fuente: abc.es
Biden convoca una cumbre para intentar frenar el avance del populismo en América Latina
Ante la polarización que vive América Latina entre el avance del ideario bolivariano y el populismo de izquierda y derecha, la Casa Blanca ha decidido reunir a los líderes democráticos del continente en una edición especial de la Cumbre de las Américas que tendrá lugar en junio en Los Ángeles y en la que Joe Biden, tras más de un año en el poder, formulará una política hacia el continente, tras haberse centrado en el control de la pandemia y las crecientes tensiones con Rusia. Admiten tanto la diplomacia estadounidense como los legisladores en las comisiones de Exteriores del Capitolio que les preocupa el avance de Rusia y China en América Latina, especialmente después de que el Kremlin se permitiera amenazar el 13 de enero con incrementar su presencia militar en Cuba y Venezuela en represalia por la expansión de la OTAN hacia el este y el amparo occidental de Ucrania. Según dijo el jueves el subsecretario de Estado para América Latina, Brian Nichols, en la cumbre se hará «hincapié en la gobernanza democrática, en que, independientemente de su posición en el espectro político, si los gobernantes fueron elegidos democráticamente y gobiernan democráticamente, EE.UU. trabajará con ellos para construir un futuro mejor para los pueblos y las respectivas naciones». Sin Trump en 2018 La Cumbre de las Américas es un encuentro de jefes de Estado y de Gobiernos de América, que se da dentro del marco de la Organización de Estados los Americanos, OEA. Su objetivo es debatir sobre los problemas a los que se enfrenta el continente americano, a fin de mejorar el bienestar económico y la seguridad colectiva. La última tuvo lugar en 2018 en Perú, y no asistió Donald Trump, sino el entonces vicepresidente, Mike Pence. El encuentro siguiente debería haber sido en 2021 pero se pospuso por la pandemia. En la OEA no tienen representación las dictaduras americanas. Cuba no es miembro, el chavismo fue expulsado en 2019 y Nicaragua está en fase de retirada. Cabe la duda de si la Casa Blanca invitará a la cumbre a Juan Guaidó, al que EE.UU. y medio centenar de socios reconocen como representante legítimo de la ciudadanía venezolana ante la perpetuación ilícita de Nicolás Maduro en el poder. Preguntado por ABC, el subsecretario Nichols dijo que «las invitaciones específicas serán determinadas por la Casa Blanca en las próximas semanas». «Permítame señalar que la democracia es una prioridad clave para nosotros en relación con la cumbre, y más ampliamente en la política exterior de la administración, y eso será un factor clave para saber a quién se invita», añadió. En diciembre de 2021, Biden invitó a Guaidó a otra gran cumbre de jefes de Gobierno y de Estado de democracias de todo el mundo, aunque aquella se hizo por videollamada por la pandemia. En ese encuentro de alto nivel no estuvieron las dictaduras de Venezuela, Nicaragua o Cuba. Tampoco fueron invitados Bolivia, El Salvador, Guatemala y Honduras, a los que EE.UU. ha acusado separadamente de abuso de poder y corrupción. Sí fueron invitados socios cruciales de los regímenes de Cuba y Venezuela , acusados de represión y graves abusos contra los derechos humanos, en especial México y Argentina. Sin embargo, el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador se ausentó, en un desaire a Biden, y no delegó ni siquiera en su ministro de Exteriores, sino en su embajador en EE.UU. Guaidó participó en una sesión especial, y no en el plenario. Un alto funcionario de la Casa Blanca también habló con los medios el jueves sobre esta cumbre de democracias americanas, y dijo ser consciente de los avances de China en América, con fuertes inversiones en infraestructura, aumento del caudal crediticio e intensificación de los lazos comerciales. Aun así, negó que Biden quiera volver a una dinámica como la de la Guerra Fría, favoreciendo a unos países sobre toros según sus lealtades. «Los países de América Latina y el Caribe no son piezas de ajedrez en un tablero sino naciones independientes que tomarán decisiones en función de sus propios intereses de seguridad nacional. Y para que podamos ser competitivos en ese espacio, tenemos que estar presentes, tenemos que permanecer activos», dijo ese alto funcionario, que habló bajo condición de anonimato. Lo cierto es que recientemente China ha conseguido que Nicaragua anule el reconocimiento de la independencia de Taiwán, una isla para Pekín irredenta. Y ha estrechado lazos con Nayib Bukele, el presidente de El Salvador, acusado de corrupción por EE.UU. por llegar a un pacto con los grupos delictivos de su país para que reduzcan los asesinatos a cambio de concesiones gubernamentales. Bukele lo niega, pero ha ido distanciándose de Washington desde la salida de Trump. El presidente siembra confusión con unas declaraciones sobre Chile y Argentina En la conferencia de prensa de balance de su primer año en el poder, Joe Biden dijo que su política hacia América Latina consiste en defender la democracia. Después hizo un comentario que provocó confusión en Washington. «He pasado mucho tiempo hablando y lidiando con políticas que tienen que ver con Maduro, que es poco más que un dictador en este momento, y lo mismo en Chile? no es lo mismo? pero también con Chile y Argentina», dijo el presidente. Es posible que Biden afirmara que ve mermar en la democracia de esos países, o que simplemente dedica mucho tiempo a pensar qué hacer con respecto a esos países. En la cumbre de junio tendrá la oportunidad de dar más detalles, si invita a los presidentes de ambas naciones.
18-01-2022 | Fuente: abc.es
Protesta de la Asamblea venezolana tras la filtración de la existencia de bases rusas
El gobierno interino de Juan Guaidó y la Asamblea Nacional legítima exhortaron a Rusia abandonar su amenaza bélica y retirar las bases militares en Venezuela además de no inmiscuirse en los asuntos internos del país bolivariano de cara a su conflicto con Ucrania. Moscú ha declarado su intención de desplegar equipos militares en la región caribeña, especialmente Venezuela y Cuba, considerada como su «zona de seguridad», según el portavoz del Kremlin, Dimitri Pescov. «En el contexto de la actual situación, Rusia piensa en cómo garantizar su propia seguridad», afirmó en su rueda de prensa al comentar la posibilidad sugerida la semana pasada por el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, quien no desmintió ni confirmó que Moscú valore emplazar misiles en los dos países caribeños. La tensión ha subido de tono al denunciar Manuel Cristopher Figuera la instalación de dos bases militares rusas en Venezuela, que hasta ahora se ha mantenido en secreto entre Moscú y Caracas pues no existen fotografías ni mayor información al respecto. Figuera, exdirector del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), actualmente exiliado en EE.UU., denunció en un comunicado el funcionamiento de dos bases militares rusas en Venezuela. La primera se encuentra instalada en la 41°Brigada Blindada en la ciudad de Valencia, estado de Carabobo. Y en Manzanares, estado de Miranda, funciona la base militar rusa de Exploración de Comunicaciones e Inteligencia, que, supuestamente, protege a Nicolás Maduro. Mensaje de Guaidó La Asamblea Nacional legítima, cuyo presidente también es Guaidó, instó al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, a retirar las bases rusas, recordándole que la Constitución nacional en su artículo 13 dice: «El espacio geográfico venezolano es una zona de paz. No se podrán establecer en él bases militares extranjeras o instalaciones que tengan de alguna manera propósitos militares, por parte de ninguna potencia o coalición de potencias». Figuera acusa al ministro Padrino de ser el «más grande traidor» que ha tenido Venezuela y de «hacer negocios turbios con la chatarra militar repotenciada que les vende Rusia». Por su lado el ministro Padrino, en un alarde de cinismo y provocación, publicó en las redes sociales las fotografías de los 100 militares rusos desembarcando en el país en 2019 con toneladas de equipos bélicos para ser instalados en Venezuela. «Maduro es un títere de Putin, está bajo su tutela. Sus declaraciones fueron grotescas y groseras y por supuesto que nosotros las rechazamos, pero también tomamos acciones al respecto junto con nuestros aliados», dijo Guaidó en una entrevista televisada de Miguel Angel Rodríguez. «Maduro es un títere de Putin, está bajo su tutela. Sus declaraciones fueron grotescas y groseras y por supuesto que nosotros las rechazamos, pero también tomamos acciones al respecto junto con nuestros aliados», dijo Guaidó en una entrevista Advirtió que ante los señalamientos rusos (despliegue de militares al país) y ante la publicación de una fotografía sobre una «cooperación militar» por parte de Vladimir Padrino, «Rusia es una amenaza para la región y no lo podemos subestimar», porque además ya «visibilizaron» cómo la ejercerían. «Espero que la FAN rechace el tutelaje ruso-cubano. Rusia quiere inmiscuirnos en un conflicto para molestar a la OTAN y Estados Unidos», añadió. Olivia Lozano, presidente de la Comisión Permanente de Política Exterior del parlamento legítimo de Guaidó, dijo a ABC que «a nosotros nos corresponde seguir denunciando estos acuerdos de Rusia con la dictadura de Maduro ante la comunidad internacional y continuar alertando sobre el grave impacto que en la seguridad hemisférica tienen estas alianzas». A lo que añadió que «los venezolanos, la Comunidad internacional, la OTAN y los organismos multilaterales lo tienen claro. Los rusos no tienen interés en el bienestar de los venezolanos». En su opinión, «los intereses de Rusia son intereses y conflictos geopolíticos en los cuales Rusia pretende usar la grave crisis que vivimos para favorecer sus posiciones geoestratégicas». Consultada sobre si van a protestar ante Moscú, Lozano señaló que «solo tenemos una petición que hacerle a Rusia y es la que dejen de inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela, las alianzas deben ser para la paz y libertad de nuestro pueblo.»
10-01-2022 | Fuente: abc.es
EE.UU. y Rusia rebajan la tensión en Ucrania con un primer acercamiento
Estados Unidos y Rusia iniciaron este lunes la distensión en la frontera de Ucrania con un diálogo bilateral en el que la Casa Blanca ofreció gestos recíprocos para impedir una invasión armada y el Kremlin negó que una operación de ese tipo entre en sus planes inmediatos. «Tratamos una serie de ideas en las que nuestros dos países podrían tomar medidas recíprocas que serían de nuestro interés en materia de seguridad y mejorarían la estabilidad estratégica», dijo en conferencia telefónica posterior al encuentro la subsecretaria de Estado norteamericana, Wendy Sherman. Por su parte, en las ocho horas de diálogo, los funcionarios rusos dijeron a sus homólogos estadounidenses que no tienen planes de invadir Ucrania. «No hay razón para temer algún tipo de escenario de escalada» dijo Sergei A. Ryabkov, viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, a los periodistas después de la reunión en Ginebra, según informa Reuters. «Las conversaciones fueron difíciles, largas, muy profesionales, profundas, concretas, sin intención de pasar por alto algunos aspectos delicados», añadió Ryabkov. «Tuvimos la sensación de que la parte estadounidense tomó muy en serio las propuestas rusas y las estudió profundamente». Este tipo de contactos suelen ser tensos, y la Casa Blanca quería que fueran más que un mero trámite antes de las reuniones posteriores en el seno de la Alianza Atlántica y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa que serán miércoles y jueves. Uno de los asuntos que se trató, según la diplomacia norteamericana, es la retirada unilateral de EE.UU., por decisión de Donald Trump, del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, en vigor desde hacía 40 años y que prohibió la producción, tenencia y pruebas de vuelo de misiles de crucero lanzados desde tierra con una capacidad de alcance de 500 a 5.500 kilómetros. La razón dada por la Casa Blanca para esa salida, que ocurrió en 2019, fue que Rusia violó varias veces el tratado. De hecho, el propio presidente Biden ya sabía de esas violaciones cuando era vicepresidente. En 2014, Barack Obama, su jefe, denunció en una carta enviada a Vladimir Putin que el Pentágono había detectado pruebas con misiles de medio alcance en Europa desde 2008, lo que suponía una violación de los términos del acuerdo. La parte estadounidense planteó en el diálogo de este lunes ideas sobre dónde se pueden ubicar misiles de alcance intermedio estadounidenses y rusos. Y EE.UU. dejó claro, dijo Sherman, que está abierto a discutir «formas en las que podemos establecer límites recíprocos en el tamaño y alcance de los ejercicios militares y mejorar la transparencia sobre esos ejercicios». No es que con estas conversaciones acabe la crisis. Sigue habiendo en la frontera con Ucrania decenas de miles de soldados rusos enviados allí por Putin. Y la parte estadounidense dejó claro que no se fía del todo de las exigencias de Rusia. Según dijo Sherman, que es la número dos de la diplomacia estadounidense, «un país no puede cambiar las fronteras de otro por la fuerza, un país no puede dictar los términos de la política exterior de otro, o impedirle a otro país que elija sus propias alianzas». No más miembros En semanas pasadas, tras concentrar sus tropas ante Ucrania, el Kremlin difundió una propuesta de acuerdo con los miembros de la OTAN y un borrador de tratado bilateral entre Rusia y EE.UU. En virtud de ambos, la Alianza Atlántica tendría que acceder a suspender todos los planes de membresía, no solamente con Ucrania, sino de antiguas repúblicas o satélites soviéticos. También debería poner fin a cualquier ejercicio militar conjunto cerca de las fronteras rusas. A cambio, el Kremlin dice que rebajaría la tensión, retiraría las tropas de Ucrania y respetaría otros compromisos internacionales de desarme y prevención de conflictos. Desembarco de tropas rusas en Kazajistán la semana pasada - Reuters Tanto la OTAN como EE.UU. se han negado a esas exigencias, pues el tratado de conformación de la Alianza Atlántica de 1949 establece que la organización puede invitar a cualquier nación de Europa que esté dispuesta a contribuir a la seguridad conjunta de la esfera del Atlántico Norte, así como a cumplir con las obligaciones que implica ser miembro, como participar de la defensa mutua. Este lunes, Sherman se pronunció claramente sobre esas peticiones rusas. «Rechazamos con firmeza las propuestas de seguridad que simplemente no son negociables para EE.UU. No permitiremos que nadie anule la política de puertas abiertas de la OTAN», dijo en su conferencia telefónica. Sí advirtió Sherman, como ya hizo el presidente Joe Biden, de que «habrá un coste y consecuencias significativos, mucho más allá de a los que se enfrentaron en 2014» si Rusia invade de nuevo Ucrania. Aquel año, Putin se anexionó la península de Crimea y desde entonces ha estado instigando el separatismo y la violencia en el este del país. Aun así, el tono de las conversaciones le hizo al emisario Ryabkov ruso «ser más optimista». «Pero las mayores dudas aún están en el aire, y no vemos que el lado estadounidense entienda completamente este asunto de una forma que nos satisfaga», dijo.
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