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Noticias de politica exterior

22-10-2021 | Fuente: abc.es
Biden asegura que EE.UU. intervendrá si China agrede a Taiwán
Joe Biden aseguró ayer que EE.UU. intervendrá con su ejército en caso de un ataque de China a Taiwán, al que el gigante asiático considera parte de su soberanía y sobre el que ha aumentado la presión militar en los últimos meses. El presidente de EE.UU. participó en la noche del jueves en un ?town hall? -un encuentro con votantes- televisado por CNN en el que fue preguntado si ?iría a la defensa de Taiwán? en caso de agresión china. «Sí, tenemos un compromiso», respondió Biden, en una declaración que refuerza una alusión similar hecha en agosto, cuando comparó el acuerdo de EE.UU. con Taiwán con el pacto de mutua defensa de la OTAN. En realidad, la Ley de Relaciones con Taiwán, de 1979, establece el «compromiso de EEUU para asistir a Taiwán en el mantenimiento de su capacidad defensiva». Ese compromiso siempre se ha entendido con ambigüedad sobre la implicación de EE.UU. en un supuesto conflicto por un ataque a Taiwán. Pero Biden, que ha colocado a China desde el primer momento como la pieza central de su política exterior, se ha encargado de certificar que EE.UU. sí socorrería a la isla. Fue la única alusión a asuntos de política exterior durante la comparecencia, en la que la mayoría del tiempo se dedicó a los abundantes frentes abiertos que tiene Biden en casa, a dos semanas de cumplirse el primer aniversario de su victoria electoral frente a Donald Trump. El primero de ellos, una de las principales razones que le llevaron a la Casa Blanca: la pandemia de Covid-19. Como candidato, Biden prometió cambiar el rumbo de la gestión caótica de la pandemia y, con la llegada de la vacuna, lo tenía todo a su favor. Pero la reticencia de muchos estadounidenses a vacunarse, su incapacidad de convencer o imponer la vacuna y el impacto de la variante Delta en el final del verano han descarrilado buena parte de sus esfuerzos. «Esperé hasta julio para hablar sobre imposición de la vacuna obligatoria porque traté el resto de opciones posibles», dijo Biden sobre sus planes para obligar a millones de estadounidenses a vacunarse. «Los mandatos están funcionando». El presidente aseguró que las directivas para la vacunación de niños entre 5 y 12 años llegarán pronto, «en cuestión de semanas, no meses» y defendió que las vacunas son clave para el mantenimiento de la economía y de los empleos. Buena parte de la atención estuvo puesta en su agenda legislativa, bloqueada en el Congreso ante la nula capacidad de acuerdo con los republicanos y las guerras internas entre demócratas. En especial, habló sobre sus planes de gasto socioeconómico, unas partidas faraónicas de 3,5 billones de dólares, a las que se oponen dos senadores demócratas moderados. Con la mayoría exigua que los demócratas tienen en la cámara alta, no se pueden permitir ninguna defección. Biden ha aceptado rebajar sus pretensiones, quitar partidas sociales y reducir la factura. En la noche del jueves, aseguró que era optimista sobre la cercanía de un acuerdo entre los demócratas y detalló algunas de esas rebajas: por ejemplo, las bajas médicas o por maternidad serán solo de cuatro semanas, en lugar de las doce planeadas en un principio: o la desaparición de cursos universitarios de dos años gratuitos. Para esas leyes presupuestarias, B iden solo necesita el apoyo de todos los demócratas. Pero, para la mayoría de decisiones que toma el Senado, necesita el apoyo de al menos diez senadores republicanos. Eso se debe al ?filibuster?, el mecanismo legislativo que exige mayorías reforzadas y que en los últimos meses ha impedido, por ejemplo, la aprobación de una ley sobre protección del derecho al voto y ha complicado la ampliación del techo de deuda. Biden, que siempre se ha mostrado a favor de mantener el ?filibuster?, como una forma de que la minoría en el Senado tenga cierto poder, se mostró ayer ?fundamentalmente abierto a cambiarlo? en asuntos ?significativos?, como la reforma sobre voto.
22-10-2021 | Fuente: abc.es
La OTAN abandona sus aspiraciones globales y se centra en Rusia y China
La experiencia afgana ha llevado a la OTAN a reflexionar sobre su propia identidad y su capacidad de desplegarse en lugares remotos. Los ministros de Defensa aliados, reunidos de forma presencial en Bruselas han decidido concentrar sus capacidades para protegerse de las nuevas amenazas que representan Rusia y sobre todo China. Los aliados han decidido dar este giro estratégico para la OTAN, sin perder de vista tampoco que muchos países son de la opinión de que hay que restablecer la confianza en el papel de Estados Unidos, después del giro de Washington hacia Asia y la firma de una nueva alianza con Australia. Según fuentes diplomáticas, esta primera discusión colectiva y en persona sobre la desastrosa retirada de Afganistán entre Washington y los aliados europeos se desarrolló no sin ciertas tensiones. El secretario norteamericano de Defensa, Lloyd Austin, llegó diciendo que estaba listo para discutir las lecciones del mayor fiasco en la historia de la organización y muchos países han dicho que la actitud de Washington y de la misma dirección de la OTAN, que en medio de la catástrofe estaban de vacaciones, no pueden repetirse. Al inicio de la reunión, Stoltenberg ya adelantó que la organización se encuentra «en medio de una transformación» que consiste en volver a mirar hacia su espacio natural. «Hemos reducido significativamente el despliegue de misiones fuera de los territorios de la alianza y estamos fortaleciendo la defensa colectiva», por lo que «los ministros de Defensa van a aprobar los nuevos objetivos de capacidades militares y nuevos planes de defensa para el área euroatlántica», ahora que el objetivo es «tener las fuerzas adecuadas en los lugares adecuados, en el momento adecuado». La política exterior en ocasiones agresiva de Rusia y China ?dos países que se equipan con tecnologías ultramodernas, como los misiles hipersónicos, inmunes a cualquier medida preventiva existente, y al mismo tiempo llevan a cabo ataques informáticos contra intereses occidentales, por ejemplo durante los proceso electorales? son según Stoltenberg, la causa esencial de la revisión estratégica tras el fiasco afgano, por lo que es necesario «fortalecer nuestra ventaja tecnológica con el nuevo fondo de innovación en seguridad, dotado con 1.000 millones de dólares, y con la estrategia de inteligencia artificial», con la que la OTAN se quiere dotar. La reunión terminará hoy después de analizar los vínculos con la Unión Europea, que está a su vez en plena discusión interna sobre las aspiraciones de algunos países para adquirir una capacidad de acción militar propia mientras que otros no quieren perder la fuerte vinculación con la OTAN. Stoltenberg se ha esforzado en que «las diferencias de opinión» sobre la retirada de Afganistán no provoquen «disenso entre Estados Unidos y los europeos» y dijo que en su opinión, el desarrollo de una defensa propia de la UE, «debería estar disponbible también para la OTAN». La UE está elaborando su «brújula estratégica» para el mes de noviembre, según ha adelantado el Alto Representante para la Política Exterior, Josep Borrell, como un instrumento para tratar de definir los ángulos de esa capacidad militar propia de la UE. La reunión servía también como despedida a la ministra de Defensa alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, que en medios diplomáticos se considera como la mejor situada en la carrera para suceder al actual secretario general de la organización, el noruego Stoltenberg. La alemana hizo una especie de presentación de candidatura con una tesis que quiere hacer compatible al mismo tiempo una mayor autonomía estratégica de Europa en el campo militar con el factor realista de que a su juicio incluso la debacle de Afganistán demuestra que Europa y Estados Unidos necesitan cooperar más estrechamente para ser más eficaces militarmente.
21-10-2021 | Fuente: abc.es
Los socios de la coalición ?semáforo? alemana pujan por hacerse con el Ministerio de Finanzas
El poliédrico cuadro de conflictos que ha de resolver la negociación ?semáforo?, que arranca hoy jueves en Berlín y cuyo objetivo es lograr una coalición de gobierno entre socialdemócratas (SPD), Los Verdes y los liberales del FDP, cristaliza en la pugna por conseguir el Ministerio de Finanzas, clave de bóveda del texto del acuerdo y que, en lo que más directamente nos afecta, definirá el nuevo equilibrio de poder en el seno del Ecofin europeo. El líder liberal, Christian Lindner, aspira al cargo. Lindner, como ha podido apreciarse en su mensaje de duelo por la dimisión de Jens Weidmann al frente del Bundesbank, es partidario de la estabilidad fiscal y monetaria. Se sitúa del lado de la austeridad y se ha declarado a favor de un nombramiento «de continuidad». Pero su aspiración al puesto topa con la intención de Los Verdes de hacerse con ese departamento y hay concretamente un alto cargo del partido, el copresidente Robert Habeck, que ambiciona la silla. Mientras que Lindner supondría incluso un endurecimiento de la disciplina fiscal respecto al último ministro de Finanzas de Merkel, Olaf Scholz, ganador de las elecciones del pasado 26 de septiembre y con gran probabilidad próximo canciller de Alemania, el aterrizaje de Habeck en el histórico edificio de la Wilhelmstrasse significaría un serio giro hacia una línea fiscal más flexible. Este gran punto de fricción sobre la mesa aportará una pista definitiva, una vez cerrado el acuerdo, de quién se ha llevado el gato al agua en las negociaciones que están a punto de comenzar. Los negociadores tienen mucha tela que cortar. Casi un mes después de las elecciones, los tres partidos han llegado a un papel de punto de partida sobre el que comenzar a diseñar el programa de la coalición, para lo que un total de 22 grupos de trabajo con políticos especialistas debatirán los detalles de un acuerdo en las próximas semanas. Además de las diferencias en la política fiscal y financiera, así como en el camino correcto hacia la protección del clima, tendrán que cuadrar la complicada viabilidad financiera de sus proyectos, ya que han descartado de entrada subidas de impuestos. El candidato socialdemócrata a la cancillería alemana, Olaf Scholz, conversa con la actual canciller, Angela Merkel, y el ministro del Interior, Horst Seehofer - Reuters Se supone que el salario mínimo legal aumentará hasta los doce euros por hora y que el sistema de ayudas sociales denominado Hartz IV será reemplazado por un beneficio ciudadano más universal y menos burocrático, del que se desconocen por ahora los detalles. Algunos puntos ya acordados con que la edad mínima para votar en el Bundestag y el Parlamento Europeo se reducirá a los 16 años y que cada año se proyectará la construcción de 400.000 nuevas viviendas. No debería haber, junto a todo lo anterior, ni recortes de las pensiones ni aumentos en la edad de jubilación. No habrá límite de velocidad en las autopistas. Los inminentes socios quieren invertir en protección climática, digitalización y educación. Se está debatiendo una cantidad adicional de 50.000 millones de euros al año. Al mismo tiempo, no quieren aumentar los impuestos y prometen respetar el freno de la deuda. Como no bastará con depender simplemente de ingresos fiscales adicionales, las empresas de inversión pública y las empresas federales podrían obtener préstamos en los mercados de la deuda, de forma externa a los presupuestos generales del Estado. Además, se proponen revisar los subsidios innecesarios y perjudiciales para el clima. Es probable que los detalles en este punto lleguen a ser terriblemente controvertidos durante la negociación. Transición ecológica La expansión de las energías renovables se acelerará «drásticamente», el SPD, los Verdes y el FDP están de acuerdo en esto. Ya han acordado un requisito de techo solar para nuevos edificios comerciales y una eliminación acelerada del carbón, que «idealmente» debería llegar en 2030. Aquí están recibiendo ya críticas desde diversas direcciones. Para la Juventud Verde y los protectores del clima, las propuestas no van lo suficientemente lejos, mientras que el presidente de la Federación de sindicatos Alemanes DGB, Reiner Hoffmann, señala que una eliminación más rápida del carbón solo sería posible bajo ciertas condiciones. «Si una futura coalición ?semáforo? quiere avanzar en ese sentido, el ritmo de la transición energética debe incrementarse masivamente y deberá plantear soluciones para la reubicación de empleos y valor agregado en los distritos», ha exigido. La copresidenta de Los Verdes, Annalena Baerbock, ha descrito en términos bastante crípticos la estrategia que seguirán los negociadores, señalando que han acordado, en primer lugar, reforzar las «vallas de seguridad sustantivas», y solo entonces aclarar las cuestiones departamentales. Insiste en la necesidad de que los tres partidos obtengan «una representación equitativa en el Gobierno». También hay una extrema vaguedad en algunas áreas del documento de preacuerdo, como el transporte, la política exterior y la seguridad. El director del Instituto de Economía Alemana, Michael Hüther, ve una inmensa necesidad de actuar en materia de seguridad social. «Ese es un tema central y, lamentablemente, también es la mayor decepción del trabajo exploratorio», se ha quejado de la falta de atención al envejecimiento demográfico, «tendremos que registrar una pérdida de más de tres millones de personas en la fuerza laboral en la próxima década, hasta 2030, y esto nos conduce a cargas presupuestarias completamente diferentes de las que nadie parece querer ocuparse».
19-10-2021 | Fuente: abc.es
EE.UU. cree que la misión de observación de la UE a las elecciones de Venezuela puede ser «útil»
La diplomacia estadounidense considera que la misión de observación que la Unión Europea enviará a las elecciones regionales en Venezuela del 21 de noviembre puede ser útil. Según ha dicho el subsecretario de Estado para América Latina, Brian Nichols, este lunes, preguntado por esas elecciones: «Bueno, creo que es útil que la Unión Europea envíe una delegación para observar lo que está sucediendo». Aun así, Nichols explicó que la UE debería analizar las condiciones de las elecciones desde antes de la votación misma. Y ya detecta irregularidades en ese proceso. «Ya hemos visto candidatos descalificados y personas detenidas que no pueden participar en el proceso previo a las elecciones. Y las limitaciones y restricciones en el acceso a los medios de comunicación y otros problemas para que la oposición compita en igualdad de condiciones. Por lo tanto, esos factores deben tenerse en cuenta, no solo lo que sucede el día de las elecciones cuando la gente va a las urnas» Sí que ha dicho Nichols en esa respuesta a la pregunta por la misión de observación, que «en el contexto de una mirada amplia a toda la situación, creo que es muy válido». «Permítanme citar mi libro favorito, que se titular 'Cómo manipular una elección' por Nick Cheeseman y Brian Klaas, porque en él analizan el hecho de que las cosas que hacen que las elecciones sean libres y justas a menudo en el mundo moderno ocurren mucho antes del día en que la gente va a las urnas para votar. Y creo que se debe considerar una mirada integral a todos los elementos que conforman un proceso electoral». Esta era la primera charla de Nichols con los medios tras ser confirmado por ser Senado en el puesto, desde el cual coordina la diplomacia norteamericana hacia América Latina. En la conversación ha criticado los abusos contra los derechos humanos del régimen chavista. «Venezuela es uno de los países que tiene uno de los peores antecedentes en materia de derechos humanos en nuestro continente», ha dicho. El alto representante de la UE para Exteriores, Josep Borrell, estuvo de visita en Washington la semana pasada, y se vio con el secretario de Estado, Antony Blinken. Después en una conversación con periodistas españoles, Borrell dijo que no veía en EE.UU. ninguna oposición a la misión de observación electoral en Venezuela. La oposición la ha criticado, así como destacados senadores en EE.UU. como Marco Rubio o James Risch. Hasta ahora la diplomacia había guardado silencio. Un informe técnico que el mismo Borrell había encargado le advertía a este en julio de que existen más posibilidades de perjudicar el prestigio de la Misión de Observación Electoral europea que de ayudar a la democratización del régimen chavista. Advertía el texto de que «la utilidad de una misión europea de observación electoral debe ser considerada teniendo en cuenta la contribución real que puede aportar al proceso y el impacto en la credibilidad de este instrumento de gran reputación de la Política Exterior de la UE». En sus conclusiones, los autores del informe afirman claramente que «el despliegue de una misión de observación europea es probable que tenga un impacto adverso en la reputación y credibilidad de este tipo de misiones y que indirectamente contribuya a legitimar el proceso electoral» que está organizando una dictadura. Según dijo Borrell en la conversación con periodistas, los informes contrarios se hicieron en julio, cuando la oposición al chavismo no dijo si se presentaría a las elecciones. «El mes de julio ciertamente no se daban las condiciones. Por eso yo no tomé la decisión en julio. La tomé después de dos meses de negociaciones, tensas, y después de estas negociaciones la jerarquía del External Action Service, sus responsables, me recomiendan que sí la mande. Yo no tomo decisiones así por las buenas. Seguro que hay un proceso de decisión del cual este informe es una parte que queda rebasada por los acontecimientos. Entonces las cosas eran como dicen, y ahora las cosas son como son. No podemos decir que las condiciones en las que se va a desarrollar la misión no sean las habituales».
16-10-2021 | Fuente: abc.es
El CNE de Venezuela pide a Borrell que rectifique sus «expresiones injerencistas» que afectan a la misión
El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela ha pedido este viernes al Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, que «rectifique» sus «expresiones injerencistas» que «afectan a los principios» de la misión de observación electoral que la UE enviará al país caribeño de cara a los comicios municipales y regionales de noviembre. El presidente del CNE, Pedro Calzadilla, se ha reunido este viernes con el encargado de negocios de la delegación de la Unión Europea en Caracas, Rafael Dochao, para abordar las recientes diferencias con el bloque respecto a la misión. El jefe de la diplomacia europea sugirió en un desayuno informativo la semana pasada que sería el informe de dicha misión lo que legitimaría o no los inminentes comicios, lo que desató una ola de críticas por parte del 'chavismo' y del propio Gobierno de Nicolás Maduro. Ante la polémica, la UE respondió con matices, recordando que su premisa sigue siendo la «imparcialidad» y la no injerencia, como trasladó esta semana Dochoa a la cúpula del CNE. En este contexto, el presidente del CNE ha ratificado este viernes su disposición al «diálogo» para mantener la misión de la UE, pero ha recalcado que se debe respetar «el estricto apego a los principios de imparcialidad y respeto absoluto a la soberanía y autodeterminación de Venezuela», informa el ente electoral venezolano a través de su perfil de Twitter. Calzadilla ha solicitado al representante diplomático de la UE en Venezuela que «transmita a Borrell la expectativa de las autoridades electorales de que se produzca una rectificación de las expresiones injerencistas que afectan los principios de la misión de observación electoral». La socialista portuguesa Isabel Santos liderará la misión, que constará de un primer equipo de once expertos electorales que se desplazan a Caracas este mes de octubre. Posteriormente se sumarán otros 62 observadores técnicos de largo plazo, más otra treintena cuando se acerque la fecha electoral. El hecho de que la Unión Europea vaya a enviar una misión de observación electoral en Venezuela , por primera vez desde el año 2006, aleja sin embargo al bloque comunitario de la doctrina mantenida durante años por Estados Unidos, reacio a cualquier tipo de concesión a Maduro. No obstante, Washington no se ha manifestado al respecto de la misión.
16-10-2021 | Fuente: abc.es
Borrell sigue legitimando las elecciones de Maduro: «Nadie puede pretender que sean como en Suiza»
La presión recibida por haber decidido mandar a una misión de observación electoral a las elecciones regionales de Venezuela el mes que viene, en contra del criterio de los técnicos a los que les pidió un informe, no ha hecho moverse a Josep Borrell un ápice. El alto comisionado para Exteriores de la Unión Europea defendió este viernes su decisión al término de una visita a Washington, durante la cual se reunió con su homólogo norteamericano, Antony Blinken. Preguntado por esa misión, Borrell dijo: «Yo ya sé que las elecciones en Venezuela no son como en Suiza. Nadie puede pretender que lo sean». Pero precisamente eso es lo que la Administración estadounidense, la actual y la anterior, llevan años pidiendo: que las elecciones en Venezuela cumplan con todos los requisitos de transparencia y equidad, algo que hoy por hoy no garantiza nadie, ni desde luego la Organización de los Estados Americanos (OEA), que es la que tradicionalmente se encarga de esas labores en el continente americano. A este diario le consta que Borrell no pidió verse con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, que está en Washington. Un informe técnico que el mismo Borrell había encargado le advertía a este en julio de que existen más posibilidades de perjudicar el prestigio de la Misión de Observación Electoral europea que de ayudar a la democratización del régimen chavista. Advertía el texto de que «la utilidad de una misión europea de observación electoral debe ser considerada teniendo en cuenta la contribución real que puede aportar al proceso y el impacto en la credibilidad de este instrumento de gran reputación de la Política Exterior de la UE». En sus conclusiones, los autores del informe afirman claramente que «el despliegue de una misión de observación europea es probable que tenga un impacto adverso en la reputación y credibilidad de este tipo de misiones y que indirectamente contribuya a legitimar el proceso electoral» que en los hechos está organizando una dictadura. Informes desfasados Según dijo Borrell en una conversación con periodistas, los informes contrarios se hicieron en julio, cuando la oposición al chavismo no dijo si se presentaría a las elecciones. «El mes de julio ciertamente no se daban las condiciones. Por eso yo no tomé la decisión en julio. La tomé después de dos meses de negociaciones, tensas, y después de estas negociaciones la jerarquía del External Action Service, sus responsables, me recomiendan que sí la mande. Yo no tomo decisiones así por las buenas. Seguro que hay un proceso de decisión del cual este informe es una parte que queda rebasada por los acontecimientos. Entonces las cosas eran como dicen, y ahora las cosas son como son. No podemos decir que las condiciones en las que se va a desarrollar la misión no sean las habituales». Borrell dijo que nadie en la Administración estadounidense le ha dicho que esté en contra de enviar una misión de observación a Venezuela Borrell dijo que nadie en la Administración estadounidense le ha dicho que esté en contra de enviar una misión de observación a Venezuela. Lo cierto es que varios senadores, demócratas y republicanos, se han opuesto. Lo hizo el presidente de la Comisión de Exteriores del Senado, Robert Menéndez, en una carta firmada junto a legisladores de Reino Unido, Alemania, Estonia, Letonia, Lituania, República Checa, Polonia y Dinamarca en la que decía precisamente que las elecciones en Venezuela deben ser transparentes. «Instamos al régimen de Maduro a emprender un proceso de buena fe para poder restaurar la gobernanza democrática, restablecer el estado de derecho, y devolverle las libertades fundamentales y la dignidad humana al pueblo venezolano. Un acuerdo que concrete las condiciones y los términos de nuevas elecciones -especialmente elecciones legislativas y presidenciales- es clave para este esfuerzo». Después, los republicanos Marco Rubio y Jim Risch dijeron estar «profundamente preocupados por la decisión de la UE de enviar una misión para observar las fraudulentas elecciones regionales y locales por parte de la narcodictadura de Maduro en noviembre». Según ambos, «para nadie es un secreto que el Consejo Nacional Electoral -que una vez más supervisará las falsas elecciones del régimen- fue creado mediante un proceso ilegítimo y manipulado. Al enviar una misión de observación a Venezuela, la UE está otorgando credibilidad internacional al régimen corrupto de Maduro y solo prolongará el control autoritario del dictador sobre el pueblo de Venezuela». Este diario le preguntó a Borrell por esas críticas, y él dijo: «Yo a los destacados senadores, como usted dice, todo el respeto del mundo. Pero la UE no actúa bajo las indicaciones de los senadores. A título particular, tienen opiniones muy respetables, pero son sus opiniones. Emitir una opinión no la funda en razón. Opinan eso, pero no explican por qué, en todo caso nosotros opinamos de forma diferente, no tenemos que seguir las indicaciones de dos senadores americanos, que están en su derecho de expresar su opinión. Cuando he dicho que no ha habido ninguna manifestación, me refiero al Gobierno americano. Este no ha dicho nada». Junto con la UE, van a observar las elecciones venezolanas los socios habituales de Maduro: Turquía y Rusia, que ya observaron las legislativas del año pasado. Borrell dijo en un primer momento durante la reunión con la prensa que también las observará la ONU, pero luego corrigió. En realidad la ONU manda a un grupo de expertos que no puede emitir declaraciones públicas de evaluación sobre la gestión del proceso electoral o sus resultados. Aun así, Borrell expresó: «Bueno, me dicen que, para no crear confusiones, diga que es una misión de expertos en observaciones. No es una misión de observación electoral como es la nuestra, pero mandan expertos. ¿Expertos en qué?, pues expertos en elecciones, claro». Borrell dijo de todos modos que lo que le ha llevado a enviar esa polémica misión es que la oposición se presente a los comicios. «La oposición ha llegado a un acuerdo para presentarse, incluso el partido del señor Guaidó se presenta. Entonces, la oposición se presenta, y la misión exploratoria dice que se ha recogido un deseo muy extendido por parte de la sociedad civil y de la gente, para que si hay elecciones haya una misión de observación electoral de Europa». Añadió además que «desde el mes de julio, cuando volvió la misión de exploración electoral, hasta ahora, hemos conseguido que el Gobierno venezolano acepte todas las condiciones que pusimos y que antes no estaban aceptadas. Y ahora sí hemos constatado que ha habido una presentación efectiva de la oposición que quería presentarse, que no ha habido dificultades para aceptar las candidaturas. Estas son las circunstancias de finales de septiembre, primeros de octubre. A mí me parece razonable que haya un esfuerzo no para apoyar a la oposición, sino para dar las máximas garantías posibles en las elecciones».
15-10-2021 | Fuente: abc.es
Borrell se enreda en la crisis venezolana y atacaa Guaidó y López
El Parlamento Europeo decidirá la semana que viene si envía también una misión de observación política a las elecciones regionales del 21 de noviembre que organiza la dictadura venezolana, que complementaría la que ya ha decidido enviar el Alto Representante para la política exterior de la UE, Josep Borrell, que a su vez acusa a los más relevantes opositores venezolanos como Leopoldo López y al que varios países miembros han reconocido como presidente encargado, Juan Guaidó, de intentar «dinamitarla». Pocas veces se había vivido en Bruselas una polémica tan agria en relación a una misión de observación electoral. Probablemente esta situación tiene mucho que ver con el hecho de que esta es también la primera vez que un Alto Representante decide enviarla en contra del informe preliminar que habían preparado los técnicos, y que dictaminaba claramente que no se daban las condiciones mínimas para ello. Las misiones electorales que envía el servicio de Acción Exterior son eminentemente técnicas, mientras que las del Parlamento encarnan la versión más política de los hechos. El Alto representante ha nombrado a la eurodiputada socialista portuguesa Isabel Santos como jefa de la misión de observación y ella será, en todo caso, la única cabeza de todo el proceso, incluso si finalmente se despliegan representantes del Parlamento Europeo. El Partido Popular Europeo (PPE) había pedido que Borrell fuera convocado para comparecer ante la Comisión de Asuntos Exteriores y explicar las razones por las que había tomado esta decisión en contra del dictamen, pero no ha logrado una mayoría. En gran medida porque el antiguo grupo liberal, donde está Ciudadanos, ha preferido dejar que discurra el procedimiento dado que están de acuerdo con que la misión se desplace a Venezuela. El hecho ha sido interpretado como resultado de las diferencias en el seno del grupo, aunque como es natural no ha sentado nada bien entre los populares. Dolors Montserrat, que ha intentado forzar esta comparecencia o Leopoldo López, padre del dirigente opositor, se mostraron contrariados, mientras que el diputado de Ciudadanos, Jordi Cañas, justificó su posición contraria a la comparecencia para favorecer el envío de la misión que a su juicio solo puede hacer un informe contrario a la dictadura. Fuera de las instituciones, Borrell ha sostenido en varias ocasiones en los últimos días que el informe en cuestión que ha decidido ignorar «era viejo» porque se hizo en julio y él tomó la decisión a finales de septiembre, pero no ha podido explicar cuáles son los elementos esenciales que han cambiado desde entonces. Las conversaciones de México entre el régimen y la oposición están estancadas, los partidos de oposición no se han podido presentar libremente, ya que el Consejo Nacional Electoral (CNE) de la dictadura ha distribuido arbitrariamente las siglas y las sedes de los partidos, no se ha liberado ni un solo preso político (al revés, solo en este año han muerto en la cárcel tres personas encarceladas por represalias de la dictadura, el último el ex general Raúl Baduel), y no se presta asistencia médica a ninguno del medio centenar que la necesitan. Según fuentes bien informadas, esta es también la primera vez que las empresas especializadas en desplegar los aspectos logísticos de una misión electoral, y que habitualmente se disputan el contrato con la Comisión Europea, no han mostrado gran interés en llevarlo a cabo, precisamente porque han conocido el informe preliminar y son conscientes de las terribles dificultades que representará. Se han presentado al concurso para no quedar descalificadas en futuros contratos, pero según esta versión, al final se ha adjudicado por un importe de unos 7 millones de euros, cuando lo habitual es que ronden los dos milones y medio. Antes de emprender viaje a Estados Unidos, Borrell hizo unas declaraciones en las que culpaba a «los partidos políticos de López y de Guaidó y sus representantes en el Parlamento Europeo, que no quieren que se haga la misión a pesar de que sus partidos se presentan» a las elecciones regionales. Justificaba su decisión diciendo que es «muy importante mandar una misión de observación electoral, para que sepamos lo que pasa allí», aunque el informe que ha desdeñado era meridianamente claro sobre ello. Las autoridades de la dictadura venezolana habían criticado declaraciones suyas en este sentido y en las que advertía que sería esta misión la que determinaría la legitimidad del proceso y lo consideraron como una injerencia intolerable que ponía en riesgo la invitación a la misión de observación porque «ningún país podrías tolerar esto». «Borrell debe explicar cuanto antes las condiciones bajo las que se despliega la misión en Venezuela que hoy está en entredicho. Ha ninguneado las recomendaciones de sus servicios y para cubrirse las vergüenzas acusa a los demócratas venezolanos de querer dinamitar el proceso», dijo por su parte Valentina Martínez, secretaria de Internacional del PP. Pero desde Bruselas Borrell insistió en sus tesis. En declaraciones a la agencia Efe, el Alto Representante repitió que «el Gobierno venezolano me ataca y se queja porque dije lo que es obvio, que las misiones de observación electoral van a verificar la calidad de las elecciones. Se va a valorar la calidad democrática de las elecciones. Por tanto, las legitima o las deslegitima desde el punto de vista de la calidad democrática que tienen, claro que sí. No les gusta, pues no lo vamos a cambiar, ¿a qué creen que vamos?», dijo. Más aún, considera que los observadores europeos «no apoyan a la oposición, les da garantías. Si hay alguien que vigila, es como un partido de fútbol con arbitro. Si hay un arbitro da garantías de juego limpio». Ayer mismo, el portavoz de Borrell tuvo que admitir que la misión podría suspenderse «si las condiciones cambian». Peter Stano aseguró que la firma del «Acuerdo Administrativo» con la dictadura «permitirá que la misión pueda llevarse a cabo según nuestros criterios», aunque lo cierto es que el documento encajona en muchos sentidos la labor de los observadores, que no podrán moverse por el país sin comunicar con antelación sus planes ni podrán hacer declaraciones.
13-10-2021 | Fuente: abc.es
Así pactaron Borrell y el régimen de Maduro la misión electoral de la UE en Venezuela
La política de Josep Borrell hacia Venezuela está en el punto de mira después de que el Consejo Nacional Electoral chavista (CNE) haya amenazado con revocar la invitación a la UE de enviar una misión de observación y tras conocerse un informe técnico según el cual hay más posibilidades de perjudicar el prestigio de este instrumento de la política exterior comunitaria que de ayudar a la democratización en el país caribeño. ¿Cuándo se negoció el envío de una misión de observación? En septiembre de 2020, el Alto Representante de la Unión Europea, Josep Borrell, pactó únicamente con la dictadura venezolana el envío de una delegación oficial a Caracas, mientras que los dirigentes de la oposición democrática y el presidente encargado, Juan Guaidó,.. Ver Más
13-10-2021 | Fuente: abc.es
Borrell ignoró las claras advertencias de sus expertos al autorizar una misión electoral en Venezuela
El responsable de la diplomacia europea, Josep Borrell, decidió enviar una misión de observación a las elecciones que organiza la dictadura venezolana el 21 de noviembre, a pesar de que el informe técnico que él mismo había encargado le advertía de que existen más posibilidades de perjudicar el prestigio de este instrumento tan relevante en la política exterior comunitaria que de ayudar a la democratización del régimen chavista. Sus intentos posteriores para justificar esta decisión al advertir que será el informe final de la misión lo que determine la validez de las elecciones regionales han recibido ya el primer portazo por parte del Consejo Nacional Electoral chavista (CNE) cuyos responsables han amenazado con revocar la invitación a la UE. El informe, elaborado como «documento interno» y que ha sido conocido ahora, fue realizado en julio pasado por los miembros de una misión de exploración específica que advertía claramente que «la utilidad de una misión europea de observación electoral debe ser considerada teniendo en cuenta la contribución real que puede aportar al proceso y el impacto en la credibilidad de este instrumento de gran reputación de la Política Exterior de la UE». En sus conclusiones, los autores del informe afirman claramente que «el despliegue de una misión de observación europea es probable que tenga un impacto adverso en la reputación y credibilidad de este tipo de misiones y que indirectamente contribuya a legitimar el proceso electoral» que en los hechos está organizando una dictadura. El informe es un sólido trabajo que detalla minuciosamente la situación política en Venezuela y todos los pros y contras que conllevaría que la UE se implique en ello, así como los obstáculos y necesidades logísticas. También afirma que «la gran mayoría de los interlocutores» con los que se reunieron sus autores «son favorables» al despliegue de la misión, porque a su juicio, podría servir para reforzar las denuncias de los observadores venezolanos que ahora sufren el acoso de la dictadura, «dar confianza a la oposición» para «abrir ciertos espacios políticos» y, en el interior del país, «denunciar las persistentes violaciones de las libertades fundamentales, especialmente en la campaña electoral». Los autores dejan la decisión última al Alto Representante. El viaje exploratorio se llevó a cabo entre el 8 y el 21 de julio y Borrell anunció el 29 de septiembre que accedía a la petición de la dictadura chavista para enviar esa misión, sin ninguna contrapartida. A pesar de que fuentes de la diplomacia comunitaria directamente implicadas en este caso han justificado la decisión por el hecho de que en los últimos meses «en Venezuela han cambiado muchas cosas», lo cierto es que la propia dictadura se está encargando de desmentirlo reafirmando su voluntad de utilizarla exclusivamente como un factor para legitimarlas de forma incondicional. La Secretaria de Internacional del PP, Valentina Martínez, dijo a ABC: «Es vergonzoso, escandaloso, que Borrell desoiga las recomendaciones de la misión técnica exploratoria que envío a Venezuela para seguir con su hoja de ruta de facilitarle la vida a Maduro blanqueando unas elecciones que se celebran sin ninguna garantía. La degradación a la que han llegado los miembros del partido socialista español es incomprensible, está en juego los principios más elementales del sistema democrático, si Europa no defiende a los luchadores por la libertad y la democracia en el mundo, ¿quién lo va a hacer?». Jaque a la misión europea El viernes pasado, Borrell reconoció en unas declaraciones en España que había «sopesado ventajas e inconvenientes» y se había inclinado a favor al ver que «toda la oposición se presenta a esas elecciones» (lo que no es del todo cierto) y en ese caso la presencia de observadores europeos «es una mayor garantía para ellos». Finalmente el Alto Representante quiso aclarar que a su juicio la presencia de esa misión «no legitima a Nicolás Maduro» ni a la calidad de las elecciones sino que «lo que le legitimará o deslegitimará será el informe de la misión» en el que los observadores tendrán que describir si consideran que las elecciones han sido o no democráticas. Inmediatamente después de las palabras de Borrell, el presidente del CNE controlado por la dictadura arremetió contra él y le exigió que se disculpe por estas palabras al negarle la capacidad de que esa misión pueda juzgarnla calidad del proceso electoral. «El señor Borrell -dijo Pedro Calzadilla responsable del consejo electoral chavista- no solo ha dicho que esa misión viene a apoyar a una fracción política de las que está en juego en Venezuela, sino que ha dicho que la legitimidad del resultado de esa elección depende del informe que ellos emitan». Lo que a su entender es algo que «ningún país autorizaría», por lo que considera que sobre el acuerdo para permitir que los observadores europeos estén presentes en Venezuela, «nada está absolutamente definido y cerrado». Enrique Vázquez, también dirigente del CNE no solo dijo que rechazaba las declaraciones de Borrell sino que a su juicio «ponen en jaque a la misión europea».
11-10-2021 | Fuente: abc.es
Precursor intelectual del 'trumpismo'
Entre finales de los setenta y mediados de los ochenta, es decir, la época en que la balanza de la Guerra Fría empezaba, sin prisas pero con carácter irreversible, del lado estadounidense, el brillante universitario Angelo Codevilla prestaba sus servicios en el Capitolio, asesorando simultáneamente al senador republicano Malcolm Wallop y al Comité de Inteligencia de la Cámara Alta. Esa privilegiada posición le permitió acceder a las entrañas de la política exterior e incluso participar e influir en su diseño: así ocurrió con la Iniciativa de Defensa Estratégica, popularmente conocida como la ?Guerra de las Galaxias?, de la que fue un acérrimo defensor. El corolario de este posicionamiento era una oposición frontal a cualquier control armamentístico. Por eso, cuando el presidente inició la firma de acuerdos de desarme con el líder soviético Mijail Gorbachov, Codevilla empezó a desmarcarse de la Casa Blanca y del núcleo del Partido Republicano, hasta el punto de llegar a la convicción de que la política exterior estadounidense estaba ?controlada? por la ?élite progresista?, conformada por los principales medios, la opinión dominante en las grandes universidades y en los ?think-tank? más relevantes. La conjunción de estas fuerzas, según Codevilla, acababa haciendo mella en las cúpulas del Gobierno y de los dos grandes partidos, sofocando la acción diplomática de Washington. Este ataque incendiario hacia el establishment hizo de Codevilla un verso suelto en el debate político-intelectual conservador. Su inevitable aislamiento, pese a conservar su puesto docente en Stanforrd, Georgetown y por último en Boston, no le disuadió para ir paulatinamente trasladando su crítica hacia el plano interior. La culminación de tan original como arriesgado itinerario fue la publicación de ?The ruling class: how they corrupted America and what we can do about it?, una obra ?ampliación de un artículo previo publicado en ?The National Review?? en el que desarrolla con brillantez el concepto, hoy muy extendido, de la cada vez mayor distancia entre gobernantes y gobernados. Para Codevilla, la línea divisoria ya no es el dinero, sino la identidad, ya sea ésta racial o sexual. «En la cima se sientan los que dominan el ?canon social? de juicios sobre el bien y el mal; el resto quedó descartados por ?atrasados? y ?racistas?». El libro fue publicado en 2010, año en que el movimiento ?Tea Party? ?visceralmente hostil a Barack Obama, pero también a los republicanos blandos? alcanzó su apogeo gracias, entre otros factores, al marco doctrinal estructurado por Codevilla. Pero no era más que el ensayo general de la revuelta de la América de clase media, blanca, heterosexual y cristiana, que llevó a Donald Trump a la Casa Blanca. Como suele ocurrir a menudo, el diseñador intelectual quedó algo desconcertado por la práctica del poder de su pupilo. Pero nadie la quita el ser uno de los inspiradores de la mayor convulsión política y sociológica vivida por Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.
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