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Noticias de pobreza

24-09-2020 | Fuente: abc.es
La Corona británica tendrá que ser rescatada por la crisis económica que atraviesa por la pandemia
Por increíble que parezca, la crisis económica provocada por la pandemia de Covid-19 ha tocado incluso a la Corona británica, cuyos ingresos han disminuido significativamente este año. Por este motivo, el Gobierno confirmó que la institución recibirá un fondo de rescate con el objetivo de completar la Sovereign Grant, es decir, el aporte económico estatal que recibe por sus gastos oficiales, una noticia que no ha gustado a muchas personas en el Reino Unido, sobre todo en un momento en que millones de personas se enfrentan al desempleo y la pobreza. El valor de la cartera de la Casa que dirige la Reina Isabel II se ha reducido en más de 500 millones de libras desde el inicio del brote, según fuentes oficiales, ya que la Crown Estate (las propiedades y territorios de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte que pertenecen a la Monarca, aunque como parte de su patrimonio público, no privado) recibe dinero por los alquileres de edificios en lugares como Regent Street, una de las más importantes calles comerciales de Londres, ubicada en el West End, así como de otras fincas, palacios, tiendas, oficinas y parques comerciales, tanto en las zonas más caras del centro de Londres, como en otras regiones. De hecho, el Crown Estate es uno de los administradores de propiedades más grandes del Reino Unido y debe reportar al Parlamento sobre su gestión, y todas sus ganancias se transfieren al Tesoro que, a su vez, devuelve el 25% a la Reina a través de la subvención soberana, que se destina al mantenimiento de varios palacios y residencias oficiales. Desafíos estructurales Pero la pandemia ha provocado una fuerte caída en los ingresos por alquileres comerciales en todo el Reino Unido y es probable, según el director ejecutivo de Crown Estate, Dan Labbad, «que provoque trastornos a largo plazo» y detalló que «muchos de nuestros mercados inmobiliarios ya enfrentaban desafíos estructurales a largo plazo, que ahora se han acelerado como resultado del Covid-19». Labbad añadió: «Si bien es demasiado pronto para pronosticar con precisión nuestro rendimiento para el próximo año, esperamos que nuestras ganancias disminuyan significativamente». De ahí que llegaran a un acuerdo con el Tesoro, que proporcionará el dinero extra necesario para cubrir el déficit en las ganancias y asegurarse de que la subvención de la Reina se mantenga en su nivel actual. La legislación además impide que este monto pueda bajar. «Una vez que la subvención sube, nunca baja, y el contribuyente pierde», declaró Graham Smith, del grupo de campaña antimonárquico Republic. Robert Palmer, director de la organización Tax Justice («Justicia fiscal») consideró por su parte que «este rescate real será difícil de soportar para las personas que aman a la Reina pero que han perdido sus trabajos y negocios durante la pandemia». Ante las críticas que generó el anuncio de la medida, un portavoz del gobierno aclaró al Daily Mail que «la subvención soberana financia los negocios oficiales de la Monarquía y no proporciona ingresos privados a ningún miembro de la Familia Real».
24-09-2020 | Fuente: as.com
El mejor gol de Marcus Rashford
El jugador del United, en primera línea para combatir la pobreza infantil. Ha pactado con marcas para ayudar a los más necesitados. "Es una pandemia mayor que el coronavirus", lamenta.
17-09-2020 | Fuente: as.com
Coronavirus en Madrid: ¿por qué afecta más a la zona sur de la capital?
La pobreza, viviendas más pequeñas o el uso del transporte público favorecen el contagio masivo en estas zonas de la Comunidad de Madrid.
16-09-2020 | Fuente: abc.es
Preocupación por el auge de la extrema derecha en la Alemania del Este 30 años después de la reunificación
Durante muchos años, tras la caída del Muro de Berlín, se escrutó el informe anual sobre la reunificación alemana en busca de las diferencias económicas que separaban todavía al Este y al Oeste del país. Se reprochaba, incluso, a los Bundesländer occidentales el retraso con el que el PIB oriental y ciertos parámetros de bienestar se iban equiparando. Hasta el 31 de diciembre de 2020, de hecho, los alemanes y todos los residentes en el país siguen pagando el denominado «impuesto de solidaridad», un 5,5% adicional al IRPF y al impuesto de sociedades con el que durante tres décadas se ha estado trasvasando riqueza de oeste a este. Pero a escasas fechas de la celebración del 30º aniversario de la Reunificación alemana, la equiparación más preocupante no es la económica, sino la política. La dictadura comunista ha dejado una huella totalitaria que inclina hoy a los Bundesländer orientales hacia la extrema derecha y que apuntala la persistencia de un déficit democrático difícil de salvar, según el comisionado del Gobierno federal para los nuevos Länder, Marco Wanderwitz. «Un error en el proceso de reunificación ha sido el descuido de la educación política», ha reconocido Wanderwitz durante la presentación del Informe Anual sobre el estado de la Reunificación Alemania en Berlín, que constata que aún queda mucho camino por recorrer en lo que respecta a cultura democrática. Democracia autodidacta «Los alemanes orientales se vieron obligados a aprender sobre la democracia prácticamente de forma autodidacta», ha descrito Wanderwitz, «porque no tuvieron a nadie que les explicase qué era la democracia ni cómo funcionaba». Varias generaciones de alemanes habían crecido en un país comunista, la RDA, cuyo mensaje oficial sobre la democracia era, por así decirlo, poco aproximado a la realidad. Los pioneros, las divisiones infantiles del partido a las que se pertenecía por defecto, jugaban a batallas en las que los malos eran los capitalistas y, en los libros de texto de primaria y secundaria, las democracias liberales occidentales aparecían siempre mencionadas junto al adjetivo «imperialista». «Después de la reunificación, la población alemana oriental tenía muy claro lo que tan satisfactoriamente dejaba atrás, pero contaba con muy poca información real sobre el sistema político al que se adscribía en adelante», reflexiona Wanderwitz, «y ese desconocimiento de los procesos democráticos y políticos han afectado de forma muy seria a esa población». Actualmente, no hay excesivas diferencias económicas entre un alemán que vive en el este y otro que vive en el oeste, lo que supone «un éxito tras tres décadas de esfuerzo». El poder económico en el este se ha cuadriplicado desde 1990 y su situación es hoy comparable a muchas regiones francesas, compara Wanderwitz. La renta disponible de los hogares privados en Brandeburgo y Sajonia están ahora al nivel del Sarre, aunque el ingreso familiar disponible fue en 2018 todavía el 88,3% del promedio nacional. Al mismo tiempo, los desempleados y personas en riesgo de pobreza en algunas regiones del este están por debajo del promedio. Incluso en una comparación europea, la Alemania Oriental tiene un PIB per cápita del 84% del promedio, 99% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. También la calidad ambiental y la calidad de vida es más alta hoy que en la mayoría de las regiones alemanas. Fuerza de la extrema derecha Pero según el Comisario, la lista de deficiencias se ha desplazado a otros ámbitos e incluye, por ejemplo, la falta crónica de grandes corporaciones en el este, muy pocas agencias federales y el envejecimiento de la población, que en los últimos años se está compensando con la llegada de inmigrantes. «Tenemos que recorrer todo el mundo en busca de trabajadores cualificados. Eso a su vez establece el cosmopolitismo», advierte Wanderwitz, consciente de que todo este pasado influye sobre la situación política actual. Este año, por primera vez, fue elegido un jefe de gobierno regional en Turingia con los votos locales del partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD). Aunque las directivas nacionales del resto de los partidos tardaron apenas 48 horas en echar por tierra ese acuerdo, el paralelismo con febrero de 1930 fue inevitable. Ese mes, Hitler celebró que «los partidos que intentan formar gobierno en Turingia no pueden asegurar una mayoría sin nuestra cooperación». El paralelo demostró la vulnerabilidad de lo que los alemanes llaman «Brandmauer», el cortafuegos que, por una convención política de largo plazo, evita que la extrema derecha vuelva a cobrar influencia en las instituciones. El proceso de desnazificación que, con todos sus defectos, tuvo lugar en el oeste y la educación en democracia de varias generaciones de alemanes occidentales no existieron en el este y los efectos de esa carencia son palpables. AfD tiene 38 escaños en Sajonia, 25 en Berlín, 25 en Sajonia-Anhalt, 23 en Brandemburgo, 22 en Turingia y 18 en Mekelmburgo-Pomerania. Uno de cada dos votantes de AfD en estos estados se declara abiertamente antisemita.
13-09-2020 | Fuente: abc.es
Líbano: El ocaso de la antigua Suiza de Oriente Medio
«Esto es peor que la guerra», es la frase que más repite Gaby Jammal a la hora de analizar la situación que vive Líbano un mes después de la brutal explosión en el puerto de Beirut, que mató a 192 personas y arrasó media ciudad, y a falta de unas semanas para el primer aniversario de la «revolución del 17 de octubre», la oleada de protestas sociales anticorrupción que recorrió todo el país. Veterano de la guerra civil, Jammal forma parte de la ONG Combatientes por la Paz en la que decenas de exmilicianos de distintas facciones, que pelearon entre ellos durante la guerra civil, se han unido para que nuca se repita la lucha armada entre libaneses. «Durante la guerra no había seguridad, pero la calidad de vida era mejor que hoy, que vivimos en paz. Podías encontrar vida normal lejos de la línea del frente, pero ahora nada es normal», sentencia Jammal, quien alerta de la situación de «locura en la que nos encontramos muchos libaneses que hemos visto cómo en los treinta años de paz nuestros políticos han destrozado el país, ¿qué nos han hecho?». Líbano despierta poco a poco de la pesadilla del 4 de agosto, cuando reventaron 2.700 toneladas de nitrato almacenadas de manera incomprensible en el puerto, aunque esta semana un nuevo mega incendio en el almacén donde la Cruz Roja Internacional guardaba cerca del puerto la ayuda humanitaria volvió a despertar de nuevo los fantasmas del desastre. La explosión de agosto fue la guinda final de una crisis económica y política que se destapó en octubre cuando los libaneses se echaron a las calles para protestar por la subida de los precios y contra la corrupción endémica de un sistema basado en el reparto de poder por sectas, un sistema implantado hace treinta años para poner fina a la guerra civil. El malestar se agravó con el confinamiento impuesto para frenar la expansión del coronavirus y todo saltó por los aires con la catástrofe del puerto. En un país que durante sus años de esplendor fue bautizado como «la Suiza de Oriente Medio», se estima que hoy el 50 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. El valor de la lira ha caído un 80 por ciento desde octubre y el sueldo medio de un funcionario no llega al equivalente a los 500 dólares. Los precios, que llevaban meses subiendo debido a la enorme inflación, se han disparado tras la explosión y por ello «el coste de los materiales básicos necesarios para reconstruir hogares y negocios esta fuera del alcance de miles de personas que ya estaban luchando por sobrevivir antes de la explosión. Si bien el salario mínimo es poco menos de 380 euros al mes, el coste de reemplazar una ventana ahora es de casi 422 euros y una puerta de hasta 844 euros», señaló Bachir Ayoub, portavoz de Oxfam en el Líbano. «La crisis nos une a todos, seamos de la confesión o el partido que seamos. La libra libanesa se ha hundido, los precios se han disparado y la gente no tiene para comer, ¿cómo va a tener para reparar sus viviendas?», se pregunta Jammal con amargura. Este excombatiente podría optar por emigrar, como lo están haciendo los miles de libaneses que colapsan el aeropuerto internacional Rafik Hariri cada día, pero ha decidido quedarse porque «de estas ruinas nacerá un Líbano nuevo y quiero trabajar para conseguirlo». La importancia de la reconstrucción Carmen Gea opina como Jammal y se queda. La vida de esta profesora de Administración Pública la Universidad Americana dio un giro radical el 4 de agosto y desde entonces compagina la tarea docente con su labor de activista en Khaddit Beirut. Esta iniciativa social nació 24 horas después del desastre y Gea considera que «estos primeros seis meses son clave porque debemos ser capaces de liderar nosotros la reconstrucción, no podemos permitir que las organizaciones y empresas vinculadas al sistema sectario corrupto que nos gobierna sean las responsables de los proyectos porque eso hará más difícil cualquier cambio en el futuro». El grupo se ha enfocado en ofrecer cobertura médica a las víctimas, garantizar la educación, apoyar al pequeño negocio y cuidar el medio ambiente y vigila la llegada de la ayuda internacional para intentar evitar que caiga en manos equivocadas. «Apoyar al Estado no es malo, pero hay que exigir responsabilidad, somos conscientes de que no se puede reconstruir una ciudad solo con activistas, las instituciones son fundamentales, pero las que tenemos deben cambiar mucho y para eso es importante la presión internacional», piensa Gea. Sin dinero y sin electricidad Como el resto de libaneses, esta profesora ha visto cómo su sueldo en moneda nacional ha ido menguando con la subida del dólar y «ya no llego a final de mes y eso que soy soltera y no tengo hijos, ¡no entiendo cómo pueden sobrevivir las familias!» A los problemas financieros se suman los energéticos ya que los cortes de luz son permanentes y no hay dinero para comprar combustible para los generadores. El panorama puede complicarse aun más sin el Banco Central ejecuta su plan de retirar los subsidios a la gasolina y medicamentos. Según los datos de Acción Contra el Hambre (ACH), el precio de la cesta de la compra alcanzó en agosto un precio récord, con una subida de 336 por ciento respecto a agosto del pasado año. «Además de la necesidad apremiante de cubrir las necesidades básicas en términos de alimentos, agua y saneamiento y refugio para quienes se han visto afectados por la explosión, estamos viendo cómo muchas personas han perdido su empleo y no pueden comprar alimentos cada vez más caros, lo que va a tener un efecto a corto y medio plazo, sobre todo en términos de seguridad alimentaria», explica Aurélie du Châtelet, coordinadora de ACH en Líbano.
13-09-2020 | Fuente: abc.es
Los «iluminados» y los islamistas
Ayaan Hirsi Ali es una ciudadana norteamericana de origen somalí, que renunció al islam en el que fue educada y ha dedicado sus 50 años de vida a denunciar cómo en esa religión -que ella considera que también es una ideología política- se fuerza a las mujeres a contraer matrimonios no deseados, incluso cuando son menores de edad y se practica la mutilación genital, lo que la llevó a crear una fundación en defensa de los derechos de la mujer. Pero ella tiene un defecto que no le perdonan: no es de izquierdas, algo intolerable en quien promueve una causa «feminista». El pasado viernes, en el 19 aniversario de los atentados del 11-S, Ayaan que ha sido reiteradamente amenazada de muerte por los islamistas, publicó un demoledor artículo («What Islamists and ?Wokeists? Have in Common» WSJ. 09-11-2020) explicando el paralelismo entre el islamismo y lo que ella llama los «iluminados» que son los que están desatando la violencia en las principales ciudades y Estados norteamericanos gobernados por los demócratas. Ella explica cómo la izquierda norteamericana ha inculcado a una generación de estudiantes, principalmente universitarios, una ideología que tiene mucho más en común con la intolerancia religiosa que con una cultura secular. Tras el 11-S algunos, en realidad bastantes, buscaron la explicación y justificación de lo sucedido en la política norteamericana en Oriente Medio, en la falta de educación y de empleo de muchos jóvenes árabes. El que los quince autores materiales del 11-S fueran de familias acomodadas no parecía un dato relevante ni que contradijese la teoría -como evidentemente lo hacía. La realidad es que la motivación de los terroristas era político-religiosa. Se buscó cambiar los regímenes políticos allí, pero eso no se cambiaba los fundamentos religiosos de ese terrorismo. Ayaan Hirsi Ali cree que Estados Unidos está viviendo algo similar hoy que ella llama «wokeism», que podríamos traducir por «iluminismo», que no es tan diferente del islamismo. Hay una diferencia mayor: el islamismo surge de una religión; sus promotores tienen una visión de lo que dios quiere que ellos logren en la tierra para ganarse una recompensa en el más allá. En cambio el iluminismo es, en cierto modo, un credo marxista que no ofrece un más allá. Pero hay bastantes más similitudes. «Los seguidores de ambos constantemente buscan pureza ideológica, seguros de su propia rectitud. Ni los islamistas ni los iluminados aceptan debatir; ambos prefieren el adoctrinamiento del sumiso y la condenación del que se resiste. Ambas ideologías tienen rituales característicos: los islamistas gritan ?Allahu Akbar? y ?Muerte a América? y los iluminados proclaman ?Black Lives Matter? y ?No puedo respirar? y a ambos les gusta quemar la bandera americana. Ambos creen que quien rechace la conversión puede ser acosado o algo peor. Ambos se sienten ofendidos por todo y no aceptan disculpas sino que piden concesiones. El islamismo condena la ?blasfemia? y el iluminismo quiere prohibir el llamado ?discurso del odio?. Los islamistas denuncian a sus críticos acusándoles de islamofobia y los iluminados de racismo». Los ejemplos que enumera Ayaan Hirsi Ali son apabullantes. Y ella conoce muy bien el islamismo que la ha puesto en la diana. En esta hora, esa izquierda radical está amenazando el modelo de sociedad que ha hecho de los Estados Unidos un país libre y próspero. Las protestas que se ven en tantas ciudades tienen poco que ver con la pobreza o el racismo de una policía que depende de los ayuntamientos, no del Gobierno Federal del malvado Trump. Son choques con un fondo ideológico. Y veremos qué impacto tienen en los resultados del 3 de noviembre.
12-09-2020 | Fuente: abc.es
Las islas Shetland quieren la independencia de Escocia
Situadas más cerca de Noruega que de Escocia, las islas Shetland, un archipiélago compuesto por casi un centenar de islas, aunque con solo quince de ellas habitadas, están empezando a moverse para buscar su independencia. El consejo de las islas acordó empezar a explorar opciones para lograr la «autodeterminación financiera y política» después de que la mayoría de sus concejales, en una votación de 18 a 2, con dos ausentes, aprobaran una moción al respecto formulada por tres concejales asociados con el movimiento a favor de la autonomía Wir Shetland («Nuestras Shetland» en el dialecto local, el Norn). Estos representantes demandan una investigación sobre si una mayor autonomía beneficiaría a las islas, sobre todo ante la incertidumbre que se cierne sobre el Reino Unido con la salida definitiva de la Unión Europea el próximo 31 de diciembre, cuando acabe el período de transición del Brexit, y debido a su inconformidad con las decisiones centralizadas tomadas desde Edimburgo y los recortes de fondos entregados a las islas por parte del gobierno del Partido Nacionalista Escocés. Las Shetland fueron, junto con las islas occidentales de Escocia, las únicas que votaron contra la adhesión a la CEE en el referéndum de 1975. «Creemos que Shetland tiene los medios para tener un futuro positivo. Sin embargo, en los últimos tiempos hemos visto que cada vez se centraliza más la toma de decisiones y se reduce constantemente la financiación pública. Nos preocupa que esta situación actual amenace seriamente la prosperidad, e incluso la sostenibilidad básica de Shetland como comunidad», dice la moción aprobada 45 años después de aquella histórica consulta, que añade: «Con el fin de buscar alternativas para garantizar que Shetland pueda alcanzar y mantener todo su potencial, los abajo firmantes, decidimos que el Consejo de las Islas Shetland comienza formalmente a explorar opciones para lograr la autodeterminación financiera y política». El ejemplo de las Feroe Los residentes y concejales esperan así poder adoptar un camino similar al tomado por las Islas Feroe, que tienen un estatus autónomo dentro del Reino de Dinamarca, y que desde 1948 cuenta con su propio parlamento, así como el cargo de primer ministro. Según Shetland News, el líder del consejo, Steven Coutts, recomendó la aprobación de la moción diciendo que esa forma de trabajo con decisiones tomándose de «forma remota, simplemente no funciona». «Continuar con el statu quo no es una opción», aseveró por su parte el concejal Duncan Anderson. En el referéndum sobre la independencia de Escocia del 2014, en el que un 55% de la población decidió seguir formando parte del Reino Unido, el voto de las islas Shetland a favor de quedarse fue aún mayor: 63,7%. Incluso, un parlamentario local indicó entonces que las islas podrían intentar seguir formando parte de Reino Unido si Escocia finalmente se iba. Su contexto es complejo, ya que pertenece a Escocia aunque geográfica y culturalmente es más cercana a Escandinavia mientras que políticamente está más alineada con Bruselas. Quejas y demandas De hecho, con la puesta en marcha del Brexit, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, quiere un segundo referéndum de independencia, argumentando que el contexto ha cambiado lo suficiente como para que sea necesaria otra consulta. Pero los isleños no están de acuerdo con sus intenciones. La historia viene de más lejos: hace cinco años, un grupo de activistas de Orkney, Shetland y las Islas Occidentales fracasaron en su intento ante el Parlamento escocés para llevar a cabo un referéndum que pudiera abrirles la puerta a la independencia de Escocia, argumentando además que históricamente formaron parte de Noruega. Con poco más de 23.000 habitantes, el archipiélago cuenta con importantes recursos, como unas fértiles aguas de pesca, así como gas natural y petróleo. Irónicamente, afrontan algunas de las tasas más altas de pobreza energética en el país. El conservador Jamie Halcro Johnston acusó directamente a Sturgeon y al Partido Nacionalista Escocés del abandono que sufre la región, y añadió que «Nicola Sturgeon solo aparece cuando hay elecciones». Para el «tory», la geografía y la historia de Shetland la han convertido en una comunidad distinta dentro de Escocia y el Reino Unido.
11-09-2020 | Fuente: abc.es
Las islas Shetland quieren la independencia de Escocia
Situadas más cerca de Noruega que de Escocia, las islas Shetland, un archipiélago compuesto por casi un centenar de islas, quince de ellas habitadas, están empezando a moverse para buscar su independencia. El consejo de las islas acordó empezar a explorar opciones para lograr la «autodeterminación financiera y política» después de que la mayoría de sus concejales, en una votación de 18 a 2 con dos ausentes, aprobaran una moción al respecto formulada por tres concejales asociados con el movimiento a favor de la autonomía Wir Shetland («Nuestras Shetland» en el dialecto local, el Norn). Estos representantes demandan una investigación sobre si una mayor autonomía beneficiaría a las islas, sobre todo ante la incertidumbre que se cierne sobre el Reino Unido con la salida definitiva de la UE el próximo 31 de diciembre, cuando acabe el período de transición del Brexit, y debido a su inconformidad con las decisiones centralizadas tomadas desde Edimburgo y los recortes de fondos entregados a las islas por parte del gobierno del Partido Nacionalista Escocés. Las Shetland fueron, junto con las islas occidentales de Escocia, las únicas que votaron contra la adhesión a la CEE en el referéndum de 1975. «Creemos que Shetland tiene los medios para tener un futuro positivo. Sin embargo, en los últimos tiempos hemos visto que cada vez se centraliza más la toma de decisiones y se reduce constantemente la financiación pública. Nos preocupa que esta situación actual amenace seriamente la prosperidad, e incluso la sostenibilidad básica de Shetland como comunidad», dice la moción aprobada 45 años después de aquella histórica consulta, que añade: «Con el fin de buscar alternativas para garantizar que Shetland pueda alcanzar y mantener todo su potencial, los abajo firmantes, decidimos que el Consejo de las Islas Shetland comienza formalmente a explorar opciones para lograr la autodeterminación financiera y política». En el referéndum sobre la independencia de Escocia del 2014, en el que un 55% de la población decidió seguir formando parte del Reino Unido, el voto de las islas a favor de quedarse fue aún mayor: 63,7%. Incluso, un parlamentario local indicó entonces que las islas podrían intentar seguir formando parte de Reino Unido si Escocia finalmente se iba. Con la puesta en marcha del Brexit, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, quiere un segundo referéndum de independencia, argumentando que el contexto ha cambiado lo suficiente como para que sea necesaria otra consulta ahora que Reino Unido y la Unión Europea consumen su divorcio. Pero los isleños no están de acuerdo con sus intenciones. Además, la historia viene de más lejos: hace cinco años, un grupo de activistas de Orkney, Shetland y las Islas Occidentales fracasaron en su intento ante el Parlamento escocés para llevar a cabo un referéndum que pudiera abrirles la puerta a la independencia de Escocia, argumentando además que históricamente fueron parte de Noruega. Con poco más de 23.000 habitantes, el archipiélago cuenta con importantes recursos, como unas fértiles aguas de pesca, así como gas natural y petróleo. Irónicamente, enfrentan algunas de las tasas más altas de pobreza energética en el país.
01-09-2020 | Fuente: abc.es
Trump compara a los policías que disparan con jugadores de golf que se «atascan»
El presidente de EE.UU., Donald Trump, comparó este lunes a los policías que usan la fuerza letal sin que esté justificado, como aquellos que en los últimos meses han disparado a negros desarmados, con jugadores de golf que se «atascan» y no consiguen hacer un putt. Durante una entrevista con la cadena televisiva Fox News, Trump dijo que los policías a veces «se atascan» y se equivocan, y que eso hace que los medios de comunicación se fijen solo en eso y no en las «10.000 cosas buenas» que pueden haber hecho. «Disparar muchas veces al tipo por la espalda.. ¿No podrían haber hecho algo diferente, no podrían haber forcejeado con él? Pero se atascan», afirmó Trump en referencia al caso de Jacob Blake, paralizado de cintura para abajo después de que un policía le disparara siete veces en la espalda en Kenosha (Wisconsin). «Se atascan. Es como en un torneo de golf, cuando no aciertan un putt a tres pies (de distancia)», agregó. La presentadora -Laura Ingraham, una de las mayores defensoras del presidente- le pidió entonces aclarar si estaba comparando las dos situaciones, y Trump no lo negó, al insistir: «Estoy diciendo que la gente se atasca, la gente se atasca». Ley y orden Trump ha defendido sin apenas matices a los policías en medio de la ola de indignación en EE.UU. por los numerosos casos de negros que mueren o resultan heridos a manos de agentes blancos, y el lema de «ley y orden» se ha convertido en una de las banderas principales de su campaña de reelección. En la entrevista, el mandatario también equiparó la pobreza con criminalidad, al asegurar que la oposición demócrata «está tratando de destruir los suburbios y el sueño americano» porque «quieren que haya viviendas para gente de bajos ingresos, y eso trae muchos otros problemas, incluido el crimen». Trump también alegó que ciertas personas en las «sombras oscuras» del país están controlando a su rival en las elecciones de noviembre, el candidato presidencial demócrata Joe Biden, sin dar detalles ni pruebas. «Gente de la que nunca has oído hablar, gente que está en las sombras oscuras», respondió Trump a la pregunta de quién cree que controla a Biden. La presentadora le dijo entonces que eso sonaba a teoría de la conspiración, y el presidente replicó únicamente que se trata de la misma gente «que está controlando las calles» durante las manifestaciones que ha vivido el país este verano. «Este fin de semana hicimos que alguien se subiera a un avión desde cierta ciudad. Y el avión estaba casi completamente lleno de matones, vestidos con uniformes oscuros, uniformes negros, con equipos y esto y aquello. Mucha de esa gente estaba en el avión para hacer un gran daño», afirmó Trump, que no dio más detalles y dijo que el caso estaba bajo investigación. No está claro si su mención de las «sombras oscuras» que controlan a Biden fue un guiño a aquellos de sus seguidores que creen en la teoría de la conspiración de QAnon, pero Trump ya dejó claro en agosto que no quiere disputar las ideas de ese grupo. QAnon es un grupo formado en foros de Internet que cree que el mundo está dirigido por una organización de pedófilos satánicos que, entre otras cosas, conspiran para derrocar a Trump, y a la que supuestamente pertenecen políticos como Barack Obama o Hillary Clinton y estrellas como Tom Hanks u Oprah Winfrey.
01-09-2020 | Fuente: abc.es
Más de 220.000 cubanos han pasado por Venezuela en 21 años de chavismo
Hay cubanos hasta en la sopa en Venezuela y su inconfundible acento caribeño ya se oye hasta en los altos y bajos dirigentes del régimen de Nicolás Maduro. Su presencia se mide en cifras: unos 220.000 cubanos han sido enviados al país a lo largo de estos 21 años de chavismo, denuncia Julio Borges, Comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores del gobierno interino. Cuando el entonces presidente Hugo Chávez anunciaba que Venezuela «iba hacia el mar de felicidad de Cuba», nadie lo creyó posible, pero cuando Fidel Castro estableció un puente entre Caracas y La Habana y el comandante barinés adelantó que «los dos países eran una sola nación» entonces los venezolanos se percataron de que hablaban en serio. La Asamblea Nacional que dirige el presidente interino Juan Guaidó ha adelantado varias investigaciones sobre las relaciones internas y externas que ha tenido el chavismo con énfasis en Cuba, Irán, Rusia y China con alarmantes resultados que han arrojado los informes. Desde su cuenta de Twitter, Julio Borges ha comenzado a publicar los informes, especialmente el de Cuba que es el más complejo y el de mayor antigüedad en las dos décadas del chavismo. «La presencia de Cuba en Venezuela está en áreas como petróleo, economía, telecomunicaciones, inteligencia, identidad nacional y Fuerzas Armadas Nacionales. Son más de 220.000 cubanos que han pasado por el país en 20 años, es una invasión, que tiene secuestrada la libertad en Venezuela», afirma Borges. El comisionado diplomático recordó que el fallecido presidente Hugo Chávez firmó un convenio con el régimen de Fidel Castro en el año 2000 en el que se comprometía a exportarle 40.000 barriles diarios casi gratis (a 2% de interés y pagaderos en 40 años) para su consumo interno exclusivo. Posteriormente el volumen llegó a 90.000 barriles diarios de petróleo con el que la isla revendía la mitad, violando así las condiciones del convenio original. A cambio los Castro enviaban grandes contingentes de cubanos «cooperantes» disfrazados de médicos, técnicos, espías, militares, deportistas, y asesores en tortura y represión policial. Con este ejército cubano Venezuela ha perdido soberanía. Es común ver banderas cubanas en los cuarteles de la Fuerza Bolivariana. Los verdaderos médicos cubanos han denunciado, bajo el anonimato, las condiciones de explotación y esclavitud laboral a la que son sometidos. Dicen que reciben unos 300 dólares por mes, mientras que la dictadura cubana cobra unos 6.000 dólares al régimen chavista por cada cooperante. Según Julio Borges, Venezuela ha regalado cerca de 40.000 millones de dólares en crudo y ha financiado otros convenios de Cuba, valorados en 70 millones de dólares donde no se incluyen la financiación de la refinería de Cienfuegos, el cable submarino de telecomunicaciones y otros proyectos. La condición parasitaria de la isla con Venezuela ha continuado a pesar de las dificultades económicas y pobreza que viven los venezolanos que no tienen ni donde caerse muertos ni ser enterrados o incinerados en plena pandemia del coronavirus. Esta relación la define bien Michael Kozak, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos. «Para el régimen cubano, Venezuela es sólo su colonia. A través de su títere Maduro, los Castros y sus cómplices reciben comida, medicinas, petróleo y gasolina que Maduro tiene que robar.. de los venezolanos que están hambrientos, enfermos y sin energía eléctrica», dice en su tuit.
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