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Noticias de partidos politicos

06-02-2022 | Fuente: abc.es
Costa rica vive «una fiesta electoral» en calma y con gran participación
Costa Rica reafirma su sólida democracia en unas elecciones sin mayores problemas y con una enorme participación ciudadana durante las últimas horas previas al cierre de las urnas, a eso de las seis de la tarde (hora local). El Tribunal Supremo Electoral (TSE) recalcó la «jornada satisfactoria» que vivió el país, a pesar de las pocas simpatías que despiertan los tres principales candidatos. «Nos llena de satisfacción que no hemos tenido ningún incidente respecto a inconvenientes en las juntas de votos. Sí hemos visto las filas que se están haciendo en los centros de votación, hemos tenido mucha presencia en esos puntos, por ello hemos enviado funcionarios para reforzar a los colegas en estos lugares», aseguró Héctor Fernández Masís, director general de Registro Electoral. La única anomalía que se registró durante la jornada fue que algunos fiscales y delegados electorales realizaron labores de guía con los votantes, una medida que fue prohibida por el TSE con el fin de evitar la propagación de Covid-19. «Cuando se prohíbe la instalación de guías tanto del Tribunal como de los partidos políticos es para evitar las aglomeraciones. Los fiscales sí pueden estar en el centro de votación antes de entrar a funciones, pero al hacer función de guía no están cumpliendo con eso y se están aglomerando», detalló Fernández. Las urnas abrieron a las ocho de la mañana en todos los puntos habilitados en el país. La convocatoria electoral llegó a su fin a las seis de la tarde, hora en la que inició el conteo de los votos. Se espera que los primeros resultados prelimise den a conocer a eso de las ocho de la noche (hora local), cuando el TSE inicie una sesión solemne en San José, la capital. Se calcula que 3,5 millones de votantes fueron convocados a acudir a las 6.767 juntas receptoras de votos situadas en centros educativos de todo el país y hasta en centros penitenciarios, así como en consulados en 42 países. Todavía no hay una cifra detallada de la participación ciudadana. Con los resultados de este domingo se decidirán a los candidatos que participarían en una segunda vuelta a inicios de abril, pues ninguno de los 25 aspirantes que conforman la boleta sobrepasa el 40% de simpatía (el umbral para obtener la presidencia). Costa Rica es uno de los países más estables y con el de mejor calidad de vida de Centroamérica. Sin embargo, la crisis económica y el desempleo provocado por la pandemia, así como la crisis fiscal que el Gobierno del presidente saliente Carlos Alvarado no pudo combatir, han sumido al país en una situación que podría tornarse tensa.
30-01-2022 | Fuente: abc.es
El socialista Costa gana en Portugal pero sin mayoría absoluta, según varios sondeos
El proceso electoral en tierras portuguesas solo llega al final después de las numerosas peculiaridades que jalonan la estructura responsable del reparto de votos, cuyo recuento no arranca hasta que se cierran los colegios en las islas Azores, donde rigen dos horas menos que en España. No obstante, tras el cierre de las urnas peninsulares varios sondeos a pie de urna, realizados por los medios, daban una victoria relativa al primer ministro Costa, con una horquilla para los socialistas de entre el 37 y el 42 por ciento. Los conservadores de Rui Rio obtendrían entre el 26 y el 31 por ciento. António Costa, de confirmarse esos resultados, debería buscar aliados para seguir gobernando. Lo que estaba claro es que un 1,5 millones de portugueses debían guardar aislamiento, en vista de que engrosaban las listas de afectados directos por la pandemia del coronavirus. Podían salir para votar, pero la controversia se generó porque no se les asignó ninguna franja horaria concreta y entonces se temió por el hecho de que acudiese menos gente a votar. Pero no, el miedo no atenazó a los ciudadanos. Tanto es así que los fantasmas se vinieron abajo cuando se dio a conocer que, a las 16.00 horas, había emitido su sufragio el 45,66% del electorado, es decir, siete puntos más que en 2019. No puede olvidarse que los comicios generales de ayer en Portugal respondían a una convocatoria anticipada y que, por tanto, la actividad parlamentaria está en suspenso hasta que se renueve la Asamblea de la República con los 230 diputados elegidos. No era para menos, pues la izquierda radical (el Bloco de Esquerda, liderado por la ambiciosa Catarina Martins, y los comunistas del veterano Jerónimo de Sousa) dejó tirados a los socialistas justo cuando más necesitaban su apoyo: para la aprobación, en diciembre pasado, de unos Presupuestos del Estado que no pasaron el corte. Resultados reñidos Al frente del nuevo partido Iniciativa Liberal, Joao Cotrim de Figueiredo daba en el clavo al anunciar que, cuanto más reñida esté la cosa, más se dilatarán los resultados finales del escrutinio, toda vez que el voto de los territorios que eran antiguas colonias sería más decisivo que nunca para desentrañar un hipotético (y nada extraño) empate técnico entre los socialistas y los conservadores del PSD. Es esta formación la que más se acerca a los postulados del PP y, de hecho, se aferra a la esperanza del ?efecto Ayuso?, como sucedió en las municipales del 26 de septiembre, cuando Carlos Moedas dio la sorpresa y desalojó a un atónito Fernando Medina del Ayuntamiento de Lisboa. ¿Será capaz de protagonizar ahora un golpe así el polémico Rui Rio? ¿Dará sus frutos su estrategia de aguardar un batacazo socialista? Las opciones estaban abiertas hasta el último momento. El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ha sido testigo excepcional desde que confirmó que el adelanto electoral llegaría este 30 de enero, una fecha que meditó después de oír los argumentos de los distintos partidos políticos. El jefe del Estado luso, de signo conservador, declaró que «este es el único camino para terminar con la incertidumbre». Sí, porque flotaba en el aire la preocupación de una crisis política prolongada, finalmente cortada de raíz gracias a la actuación rápida de Rebelo de Sousa, cuya labor de contrapeso al Gobierno socialista se ha significado en estos últimos años. Se ponía, por tanto, un punto definitivo para que la zozobra no perjudicara demasiado al país vecino. Adiós a la demora con declaraciones tan como esta: «Rechazar los presupuestos ha dividido el país y creado una crisis donde no la había», dijo sin aspavientos. De forma insólita, Rui Rio no se lanzó contra António Costa en este contexto, sino que continuó con su tibieza y hasta se refirió a pactar con su gran rival con tal de «garantizar la gobernabilidad» del país. La campaña electoral ha pillado a los conservadores temerosos del avance de Chega (próximo a Vox) y también de la irrupción de Iniciativa Liberal (IL). Estas dos últimas formaciones han aprovechado para tomar posiciones, mientras otro reducto de la derecha pugnaba por no sucumbir al olvido: el Centro Democrático y Social (CDS). Tal vez el mensaje del nuevo alcalde conservador de Lisboa, Carlos Moedas, pueda servir de ejemplo a las huestes del PSD: «Hemos demostrado que es posible derrotar a los socialistas». Ahí encontró António Costa la ?excusa? para agitar el fantasma del «fascismo» que, según él, se encarna en la figura de André Ventura y su propuesta llamada Chega llamando a las puertas del Parlamento, que estuvo precisamente en el centro de la diana este domingo porque un conocido grupo de piratas informáticos atacó su web y anunció que había robado ?información? de sus archivos. Son los mismos que intervinieron contra un dominio de internet de un prestigioso semanario.
29-01-2022 | Fuente: abc.es
Mattarella reelegido presidente de Italia, aunque durante meses rechazó continuar en el Quirinal
Por aclamación, Sergio Mattarella (Palermo, 1941) ha sido reelegido por el parlamento, con gran mayoría, para un nuevo mandato de siete años. La decisión ha sido recibida con gran alivio en Italia y en Europa, porque el país tendrá al menos durante un año (en la primavera del 2023 hay previstas elecciones generales), al frente de sus dos principales instituciones a las dos figuras de mayor prestigio que hoy dirigen el destino italiano: Mattarella y Mario Draghi Después de una semana surrealista, por la confusión y profunda división de los partidos políticos en la elección presidencial, el jurista Sergio Matarella, que se inició hace 40 años en la democracia cristiana, ha salvado el parlamento del caos al aceptar una reelección que durante meses rechazó de todos los modos posibles. Al final se ha llegado a la solución más favorable para la estabilidad política del país, pero deja un cúmulo de escombros de los partidos políticos por su incapacidad para encontrar un sucesor a Matarella, cuyo mandato concluye el próximo jueves. El primer ministro Draghi tuvo que pedirle, en un encuentro en la mañana del sábado, que siguiera en el Quirinal por «el bien y la estabilidad del país». Mario Draghi habló después con los líderes políticos de los partidos que forman el Gobierno de unidad nacional: Movimiento 5 Estrellas, Liga, Forza Italia, Partido Democrático, Italia Viva y Libres e Iguales. Todos apoyaron la reelección de Mattarella, expresando la misma idea: «Es una óptima noticia para Italia». Contraria y «sorprendida» por la reelección se mostró Giorgia Meloni, líder de Hermanos de Italia, único partido importante fuera del gobierno. Antes de la votación en el Parlamento, acudieron al Quirinal los jefes de los grupos parlamentarios de la mayoría gubernamental, para solicitar formalmente a Mattarella su disponibilidad para seguir en el Quirinal Antes de la votación en el Parlamento, acudieron al Quirinal los jefes de los grupos parlamentarios de la mayoría gubernamental, para solicitar formalmente a Mattarella su disponibilidad para seguir en el Quirinal. Después lo hicieron los presidentes regionales, para expresar el sentimiento del país, que clamaba por su continuidad. El presidente, se mostró agradecido: «Tenía otros planes, pero si sirve aquí estoy. Les agradezco la estima». El hecho de que, en nueve años, los partidos políticos hayan tenido que rogar a dos presidentes (el anterior fue Giorgio Napolitano, en el 2013) que prorrogaran su mandato, por la incapacidad de la política de encontrar un sucesor, refleja un fracaso y bloqueo de la política italiana. Sin olvidar que en febrero hará un año que Matarella tuvo también que llamar a Draghi ante la emergencia de un gobierno frágil sin suficiente mayoría parlamentaria. El espectáculo que ahora ha dado el Parlamento ha sido indecoroso, según numerosos analistas. El caso más llamativo fue el protagonizado por el secretario de la Liga, Matteo Salvini, y el líder del Movimiento del M5E, Giuseppe Conte, anunciando el viernes el nombre de la jefa de la Inteligencia, Elisabetta Belloni, como presidenta de la República, antes de que la mayoría lo aprobara, «quemando» así una figura prestigiosa, estimada por todos que podía haber sido la primera mujer presidenta de la República. Fue uno de los episodios de la semana más loca de la política italiana.
29-01-2022 | Fuente: abc.es
El Parlamento pide a Mattarella que repita contra su voluntad como presidente de Italia
Todo indica que Sergio Mattarella será reelegido presidente de la república. Ante la confusión que está viviendo el Parlamento italiano en la elección presidencial, la mayoría de los partidos ha acordado que la continuidad de Sergio Mattarella, 80 años, es la mejor solución para acabar con el caos en la asamblea que está eligiendo al jefe del Estado, compuesta por 1.009 electores (630 diputados, 321 senadores y 58 delegados regionales). En un encuentro que han mantenido esta mañana, durante media hora, el primer ministro, Mario Draghi le ha pedido a Mattarella que siga en el Quirinal por un nuevo mandato de siete años por «el bien y la estabilidad del país», si se lo pide el parlamento. Draghi habló con los líderes políticos de los partidos que forman el gobierno de unidad nacional (las principales fuerzas políticas del país, con la excepción de Hermanos de Italia) para que se pusieran de acuerdo en la solicitud a Matarella, con el fin de superar el callejón sin salida en que se encuentra el parlamento. Los líderes de la mayoría gubernamental se han reunido y han acordado la reelección de Mattarella. «El acuerdo sobre Mattarella es una gran alegría, una óptima noticia para Italia», dijo Matteo Renzi, líder de Italia Viva, a la salida de la reunión. El mismo sentimiento han expresado otros líderes de la mayoría. En cambio, Giorgia Meloni, que está en la oposición, ha manifestado verse «sorprendida» por la disponibilidad de Mattarella, después de haber reiterado hasta ahora su rechazo a la reelección. Meloni es partidaria de un adelanto electoral. Esta posición de Hermanos de Italia supone una ruptura en el centro derecha. El exprimer ministro, Silvio Berlusconi, que se encuentra ingresado en el hospital San Rafael de Milán, ha hablado también con Sergio Mattarella para solicitarle su continuidad. En un comunicado, 'Il Cavaliere' expresa así su apoyo a Mattarella: «Este es el momento de la unidad y todos debemos sentirlo como un deber. Pero la unidad hoy solo puede encontrarse en torno a la figura del Presidente Sergio Mattarella, de quien sabemos que le estamos pidiendo un gran sacrificio, pero también sabemos que podemos pedírselo en el mejor interés del país, el mismo que siempre ha sido testigo en los 7 años de su altísimo mandato», concluye el líder de Forza Italia. Los líderes políticos tenían previsto acudir al Quirinal para pedirle expresamente que confirmara su disponibilidad. Pero, según algunos medios, Sergio Mattarella, no quiere ver los partidos. Les habría hecho saber que hablen con el primer ministro. Es una forma de reforzar el papel de Mario Draghi en esta fase crítica de la política italiana. La reelección deberá ser confirmada en la octava votación que se llevará a cabo esta tarde en el parlamento. Una vez «quemados» numerosos candidatos por las luchas entre los partidos, un nombre de peso que continuaba en esta mañana en campo era el centrista Pierferdinando Casini, quien retiró su candidatura, con este mensaje: «Pido al parlamento, del que siempre he defendido la centralidad, que retire mi nombre de cualquier discusión y le pida al presidente de la República que muestre su disponibilidad a continuar su mandato en interés del país». Fracaso de clase política Sergio Mattarella había hecho saber de todos los modos posibles que no deseaba continuar en el Quirinal a partir del 3 de febrero, cuando concluye su mandato de siete años. Pero su nombre ha aparecido en todas las votaciones, incluida la de esta mañana, que era la séptima, recibiendo 389 votos. Numerosos parlamentarios depositaron su papeleta en la urna con el nombre de Mattarella, un reflejo del fuerte viento que soplaba en el parlamento a favor de la reelección del actual jefe del Estado. Sergio Mattarella goza de extraordinaria popularidad, por haber realizado una gran gestión en momentos muy delicados de su mandato, durante el que, además de la emergencia sanitaria y económica, se han sucedido tres gobiernos. El resultado final de la elección presidencial, es embarazoso para el parlamento, porque demuestra la incapacidad de la clase política para elegir un presidente de la República. El epílogo inesperado que tendrá la reelección es, ante el caos en que se encuentra el parlamento, es la mejor solución posible, según la gran mayoría de los partidos políticos, pero se considera que por el momento el gobierno Draghi queda también debilitado. Teniendo en cuenta que en la primavera del 2023 están previstas las elecciones generales, este año será un infierno para el gobierno de unidad nacional de Mario Draghi, porque de inmediato cada partido comenzará la campaña electoral.
27-01-2022 | Fuente: abc.es
La jefa del espionaje, aspirante inesperada a la Presidencia italiana
Se concluyó hoy también con fumata negra la cuarta votación para la elección del presidente de la República de Italia. En las tres primeras era necesario tener una mayoría cualificada de dos tercios de los 1.009 electores. En este cuarto escrutinio era suficiente con mayoría absoluta (505 votos), para ser elegido sucesor del jefe del Estado, Sergio Mattarella, cuyo mandato de siete años concluye el tres de febrero. Se suponía que, en principio, este jueves sería el día de la verdad, pero las negociaciones se han estancado completamente. El centro derecha se abstuvo y no depositó la papeleta en las urnas. El centro izquierda votó en blanco (261). De los dirigentes del Movimiento 5 Estrellas salió la indicación del voto en blanco, pero dejando también la posibilidad de expresarse con libertad de conciencia. En la votación de ayer la nota más llamativa fue el alto número de votos obtenidos por el presidente Sergio Mattarella, a pesar de que ha reiterado hasta la saciedad que no desea ser reelegido. Ayer obtuvo 166 votos (el miércoles fueron 125), lo que representa alrededor del 30 % de las papeletas depositadas en la urna. La votación a Mattarella, a pesar de su rechazo a la reelección, tiene un doble significado: Por un lado, el reconocimiento a un presidente estimado, con muy alta popularidad por la gran gestión que realizó durante su mandato; por ello, muchos desean su continuidad. Por otra parte, al votar a Mattarella muchos electores muestran su disenso y protesta contra los líderes de los partidos, incapaces de encontrar un candidato de consenso. Buena parte de los votos recibidos por Mattarella procedían del Movimiento 5 Estrellas. La posibilidad de una reelección de Mattarella es remota. En estos días, desde el Palacio del Quirinal se han enviado a los medios las fotos con las cajas de mudanza del presidente, que recientemente alquiló un piso en Roma para trasladar allí su residencia a partir del 3 de febrero. Solamente podría aceptar su continuidad en el Quirinal si el parlamento fuera incapaz de encontrar un sucesor y le rogase que siguiera como jefe del Estado. Muchos partidos consideran que sería la mejor solución, porque permitiría la continuidad de Mario Draghi como primer ministro. Estaría garantizada así la estabilidad política y la continuidad de las reformas por el Gobierno Draghi, que goza de gran prestigio internacional y en los mercados financieros. Pero, al mismo tiempo, la reelección de Mattarella supondría el fracaso de la clase política italiana, al mostrar su incapacidad de ponerse de acuerdo para elegir un presidente de la República. En definitiva, la continuidad de Sergio Mattarella es hoy por hoy la ?extrema ratio?. A lo largo de la tarde los partidos políticos y coaliciones seguirán con sus negociaciones para elegir un candidato. La fragmentación política es enorme. La votación de mañana puede ser decisiva. El líder de la Liga ha manifestado su optimismo: «Dentro de mañana (el viernes), tendremos nuevo presidente», pronosticó. Pero si en ese quinto escrutinio hubiera nueva fumata negra, el nerviosismo que ya se percibe en el parlamento aumentaría de forma más ostensible. En la carrera presidencial sigue el primer ministro Mario Draghi, aunque diversos partidos prefieren que siga como jefe de gobierno. Los dos principales líderes empeñados en la búsqueda de un candidato son Enrico Letta, líder del Partido Democrático, principal fuerza del centro izquierda, y Matteo Salvini, secretario de la Liga, el primer partido del centro derecha. Letta ha defendido siempre el traslado de Draghi desde el palacio Chigi, sede del gobierno, al Quirinal. En cambio, Matteo Salvini, desea la continuidad de Draghi como primer ministro. En los dos últimos días, ambos han intentado buscar un candidato de prestigio de consenso, un perfil que podría ser encuadrado como un ?técnico?. Pero Mateo Salvini encuentra cada día mayores críticas en su propio partido, con voces que le sugieren que el mejor técnico posible para el Quirinal es precisamente Mario Draghi. Así lo piensa, por ejemplo, el diputado Giancarlo Giorgetti, ministro del Desarrollo Económico, muy próximo a Salvini. El ministro Giorgetti apoya con firmeza la candidatura de Draghi al Quirinal. La candidatura de Draghi sería un último recurso ante la incapacidad de las coaliciones para ponerse de acuerdo en un candidato de consenso. De todas formas, todavía se intenta buscar nombres con la etiqueta de técnico, o institucional, para evitar las objeciones que se hacen a algunos nombres de políticos como es el caso del centrista Pierferdinando Casini. Entre esos nuevos nombres de última hora está la diplomática Elisabetta Belloni, 63 años, directora del Departamento del Departamento de Información (los servicios secretos), nombrada por Mario Draghi. Es una personalidad transversal, muy estimada por todos los partidos políticos, que podría ser candidata a la presidencia de la República o primera ministra. Pero su cargo de jefa de los servicios secretos es visto por algunos parlamentarios como un obstáculo para trasladarse al Quirinal o palacio Chigi. Otra mujer posible la ministra de Justicia, Marta Cartabia, considerada del área técnica al haber sido magistrada del Tribunal Constitucional. Como técnico se considera también al profesor Sabino Cassese, exmagistrado del Tribunal Constitucional, un prestigioso jurista. A pesar de sus 86 años está disponible. Al ser preguntado si era candidato al Quirinal respondió: «¿Por qué no?». El centro derecha es hoy la coalición con la mayoría relativa en el parlamento, pero se muestra desunida, sobre todo tras la retirada el pasado sábado del líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, que fue ingresado ese día en un hospital de Milán para un chequeo médico. Il Cavaliere, que sigue aún hospitalizado, apoya la continuidad de Draghi como primer ministro. Ambos conversaron ayer telefónicamente. Berlusconi, que apoyó a Draghi para que accediera a la presidencia del Banco Central italiano y al europeo, podría todavía influir para que el presidente del Banco Central Europea accediera al Quirinal. Es un dato más a tener en cuenta en las complicadas negociaciones para la elección presidencial, todo un rompecabezas sin que se vea una fácil solución.
26-01-2022 | Fuente: abc.es
Draghi teme por el futuro de su Gobierno si no sale elegido presidente de Italia
El caos y la fragmentación que se vive en el Parlamento italiano por la elección presidencial hace temer que se debilite el Gobierno de Mario Draghi, si el expresidente del Banco Central Europeo debe continuar como primer ministro y no es elegido jefe del Estado. Draghi sigue en la carrera hacia el Quirinal, pero observa con preocupación el espectáculo de todos contra todos y el desgaste que, en consecuencia, puede sufrir su Ejecutivo si finalmente no es elegido presidente y debe seguir como primer ministro. Al no haber una coalición con mayoría absoluta, se hace muy difícil ponerse de acuerdo con un candidato de consenso. En la votación del miércoles hubo de nuevo fumata negra. Con 412 votos en blanco, el presidente, Sergio Mattarella, que ha rechazado expresamente su reelección, fue votado por 125 electores. En este tercer escrutinio era necesario obtener una mayoría de dos tercios (673 votos) para ser elegido del actual jefe del Estado, que el próximo 3 de febrero concluye su mandato de siete años como presidente de la República. El centro derecha ni siquiera votó este miércoles a sus propios candidatos propuestos el día anterior: el filósofo Marcello Pera (78 años), expresidente del Senado; Letizia Moratti (72), exalcaldesa de Milán y exministra de Educación, y el exmagistrado Carlo Nordio (74). Estos nombres fueron rechazados de inmediato por el centro izquierda. Jornada decisiva El partido decisivo comienza a jugarse a partir de este jueves. Será una jornada fundamental, porque ya no será necesario contar con dos tercios de los 1.009 electores (630 diputados, 321 senadores y 58 delegados regionales) para ser elegido presidente. A partir de esta cuarta votación, es suficiente la mayoría absoluta (505 votos). En la jornada del miércoles, el escenario indicaba que se podía romper la mayoría de Gobierno de unidad nacional de Draghi, del que forman parte los principales partidos políticos, con la excepción de Hermanos de Italia, que lidera Giorgia Meloni. Si esto ocurriera, existe un riesgo evidente de la caída del Ejecutivo. Lo dejó muy claro el primer ministro en una rueda de prensa a finales de año, cuando advirtió que si la mayoría que sostiene al Ejecutivo se divide en la elección presidencial, luego será difícil que siga adelante: «¿Es concebible que una mayoría se divida en la elección del presidente de la República y se recomponga en apoyo al Gobierno? Esa es la pregunta que debemos hacernos», aseguró de forma rotunda el expresidente del Banco Central Europeo. Todos contra todos La realidad es que, hasta hoy, en el Parlamento se asistió a una batalla de todos contra todos: la división es muy grande en la mayoría que apoya el Gobierno, en la coalición de derecha y de izquierda, e incluso dentro de los partidos surgen corrientes muy contrapuestas sobre el candidato al Quirinal. Solo un partido, Hermanos de Italia, ha mantenido la unidad al estar en la oposición y sigue fielmente a su líder. Así se demostró en la votación del miércoles. Meloni dio instrucciones para que sus 58 diputados votaran a Guido Grossetto, uno de los fundadores del partido. Crosetto fue votado por un total de 114 parlamentarios. «¿Es concebible que una mayoría se divida en la elección del presidente de la República y se recomponga en apoyo al Gobierno? Esa es la pregunta que debemos hacernos», preguntó Draghi a finales de año Durante buena parte de ayer, se estimó como una posibilidad que el centro derecha diera instrucciones para votar a la presidenta del Senado, Elisabetta Alberti Casellati, 75 años, de Forza Italia. Sería el nombre que mantenido en secreto el centro derecha, sin proponerlo oficialmente para no quemarlo. Pero esta candidatura fue rechazada de forma rotunda por el ex primer ministro Enrico Letta, líder del Partido Democrático, con un tuit que reflejaba las divisiones y tensiones que se viven en la elección presidencial. Letta hizo esta advertencia: «Proponer la candidatura de la segunda autoridad del Estado, junto al partido de oposición [Hermanos de Italia] contra sus aliados de Gobierno sería una operación nunca vista en la historia del Quirinal. Absurda e incomprensible. En resumen, representaría la forma más directa para hacer que todo saltara por los aires». Letta no citó expresamente a ningún partido, pero su advertencia parecía dirigida a la Liga y Forza Italia, que forman parte de la mayoría que apoya al Gobierno Draghi. Matteo Salvini llegó a decir que la presidenta Casellati tiene «dignidad y autoridad» para ser jefa del Estado. Salvini encabeza las negociaciones Hasta ahora, Salvini se ha mostrado de forma insistente partidario de que Draghi continúe como jefe de Gobierno. De hecho, el líder de la Liga y exministro del Interior le pidió el pasado lunes, según los medios italianos, que hiciera una «completa remodelación» del Gobierno, adjudicándole a él o a la Liga el Ministerio del Interior. Draghi rechazó las pretensiones de Salvini. Los medios italianos cuentan que el primer ministro está preocupado e impresionado por la velocidad con que discurren los acontecimientos, convencido de que no le queda ningún espacio o margen de maniobra. Si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta en la votación del jueves, en la quinta del viernes se podría llegar al desenlace. Hasta altas horas de la noche del miércoles hay previstas conversaciones y negociaciones de los partidos. Salvini ha abierto una puerta a la esperanza para un acuerdo: «Trabajo con confianza, seriedad y optimismo. La solución puede estar cerca». Se confía en que en una reunión durante la noche de Salvini, Letta y Giuseppe Conte, líder del Movimiento 5 Estrellas, se llegue a un acuerdo y haya fumata blanca en la votación del jueves o el viernes. Escenario final En el escenario final, en el Parlamento hay dos o tres caminos. Si el centro derecha, que cuenta con la mayoría relativa en el Parlamento (unos 455 votos frente a 430 del centro izquierda), considera que tiene números suficientes (505 votos), propondrá su propio candidato. Si gana la elección presidencial un nombre del centro derecha, por ejemplo la presidenta del Senado, Casellati, el Gobierno Draghi se vería claramente debilitado, con riesgo de crisis porque en la práctica la mayoría gubernamental se habría roto en la elección presidencial. La segunda vía es llegar a un candidato de consenso por parte de los partidos que forman la mayoría del Gobierno para elegirlo en la cuarta o quinta votación. Draghi sigue siendo una figura central con la que contar, pero hoy la tendencia de varios partidos es que continúe como primer ministro para continuar con el proceso de reformas emprendido en su año de Gobierno. Si definitivamente Draghi queda eliminado de la carrera al Quirinal, hay en juego otros dos nombres. En primer lugar, Pierferdinando Casini, 66 años, expresidente de la Cámara de Diputados. Casini, un político transversal, tiene una larga trayectoria como demócrata cristiano centrista, aunque actualmente es senador elegido por el Partido Democrático, de izquierda. A última hora de la tarde, el diario 'Il Foglio' dio un nuevo nombre en la carrera presidencial: el profesor Sabino Cassese, 86 años, exmagistrado del Tribunal Constitucional, un prestigioso jurista que había figurado en algunas quinielas como posible candidato y que podría ser considerado un 'técnico'. En definitiva, en las próximas horas podría llegar la fumata blanca, con dos nombres en primera línea: Casini y Draghi, sin descartar otros, como Cassese, que podrían ser presentados en la cuarta o quinta votación. «Tened abiertos los teléfonos a lo largo de la noche», recomendó Salvini. En juego está el palacio del Quirinal, residencia de papas, reyes y ahora del presidente de la República, y el palacio Chigi, sede del Gobierno, en caso de que lo abandone Draghi si es elegido jefe del Estado.
25-01-2022 | Fuente: abc.es
Nueva fumata negra y lluvia de votos en blanco en la elección del presidente de Italia
Segunda jornada de fumata negra en la elección al presidente de la República. La mayoría de los votos han sido en blanco (527), como ocurrió en el primer escrutinio, un blanco que refleja la impotencia, fragmentación y fragilidad de la política italiana, incapaz de lograr una mayoría suficiente para elegir al jefe del Estado, aunque el debate se arrastra desde hace meses. Al final de una jornada convulsa, no se vislumbra todavía un consenso entre las fuerzas políticas, porque ni el centro derecha ni el centro izquierda tienen números suficientes para que uno de sus candidatos tenga la mayoría, es decir, 673 votos, los dos tercios de los 1009 electores, en las tres primeras votaciones, y 505 a partir del cuarto escrutinio en la jornada del jueves. En campo permanece el primer ministro, Mario Draghi, como favorito, pero su candidatura al Quirinal no despega. Los líderes del centro derecha han presentado, en una rueda de prensa en la tarde del martes, tres candidatos a la jefatura del Estado: el filósofo Marcello Pera, 78 años, expresidente del Senado; Letizia Moratti, exalcalde de Milán y exministra de educación, y el exmagistrado Carlo Nordio (74 ). Marcello Pera procede de Forza Italia, mientras Moratti y Nordio han sido sugeridos por la líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni. Los candidatos propuestos por el centro derecha han sido rechazados por el centro izquierda. Tras una reunión que han mantenido sus dirigentes, han hecho pública esta nota conjunta: ?No creemos que sobre estos nombres pueda desarrollarse el necesario amplio consenso?. Más rotundo ha sido el líder del partido Democrático, Enrico Letta: ?No hemos querido ir a la guerra ofreciendo candidatos propios. Ahora basta de tácticas, debemos encontrar una solución compartida. Nos tenemos que encerrar en una habitación a pan y agua y tirar la llave hasta que lleguemos a una solución. El país no puede aguantar más días o semanas de votos en blanco?. Draghi, último recurso En ninguna lista ha aparecido el primer ministro, Mario Draghi, aunque aún sigue siendo el favorito. Podría ser el último recurso de los partidos políticos, al no ponerse de acuerdo en un candidato de consenso ni existir una alternativa de alto nivel. De momento, la mayoría de las fuerzas políticas consideran que el expresidente del Banco Central Europeo debería seguir como primer ministro. En el fondo, Draghi no cuenta con muchas simpatías en el Parlamento, porque prefieren elegir un político, para reflejar así la supremacía de la política. La mayoría de los parlamentarios consideran a Draghi como una figura de gran prestigio, seguramente el mejor candidato, pero lo ven como un personaje que procede de otro planeta, una lejanía que los políticos la expresas con esta frase: ?No es uno de los nuestros?. El riesgo es que se termine por desgastar o quemar a fuego lento la candidatura de Mario Draghi, sin duda el candidato de mayor prestigio internacional que hoy tiene Italia. Preocupación en el país No es nada edificante el espectáculo que está dando la clase política italiana, a la que se ve muy distante de los problemas del país, en emergencia sanitaria y económica. Hoy mismo hubo 468 muertos por el Covid y 186.740 nuevos infectados. Muchos sectores, en particular el mundo empresarial, considera que un país con una astronómica deuda pública (el 158 % del PIB), y con los ojos de Europa que observan cómo se invierten más de 200.000 millones de euros del Fondo de reconstrucción, sin olvidar la grave crisis de Ucrania, no puede permitirse seguir perdiendo el tiempo en batallas bizantinas o surrealistas, como fue la candidatura de Silvio Berlusconi. En muchos sectores del país se urge al parlamento a adoptar en breve una decisión y sea consciente de lo que está en juego. Por ejemplo, el presidente de la región de Apulia, Michele Emiliano, del Partido Democrático, ha comentado: ?Hay que lograr que el aire que respira el hombre de la calle se sienta en el parlamento. No se dan cuenta de lo que significa afrontar los problemas de la gente? Hagamos una petición los presidentes regionales y alcaldes para que siga Sergio Mattarella como presidente de la República?.
22-01-2022 | Fuente: abc.es
Silvio Berlusconi se retira de la carrera por la presidencia de la República italiana
Silvio Berlusconi, 85 años, se retira de la carrera a la presidencia de la República. Así lo ha comunicado en la reunión que han mantenido en forma telemática los líderes del centro derecha. En nombre de Berlusconi, que no estuvo presente, la senadora de Forza Italia Licia Ronzulli, muy próxima al líder de Forza Italia, comunicó a los aliados del centro derecha la decisión del ex primer ministro: «Haremos una propuesta compartida con el centro derecha a la presidencia de la República, para obtener el máximo consenso posible». En la nota de Berlusconi se destaca que el primer ministro, Mario Draghi, no debe ser el sucesor del presidente de la República, Sergio Matarella, que abandonará el cargo el próximo 3 de febrero, al término de su mandato de siete años. «Mario Draghi debe permanecer en su puesto porque está haciendo un óptimo trabajo y debe completarlo», subrayó en su nota Berlusconi. Destacó también el líder de Forza Italia que había constatado la existencia del consenso para una posible carrera a la presidencia de la República. Agradeció el apoyo recibido y reiteró que «renuncia por responsabilidad nacional». En realidad, aunque él señala que disponía de consenso parlamentario, Silvio Berlusconi se retira porque no contaba con el número suficiente de votos para acceder a la presidencia de la República, en la elección que se iniciará el próximo lunes, en sesión conjunta de la Cámara de diputados y del Senado. Del total de votos posibles, 1.009, el centro derecha cuenta con unos 450 diputados. En las tres primeras votaciones, es necesario obtener dos tercios del parlamento para ser elegido presidente. A partir de la cuarta votación, es suficiente con mayoría absoluta, la mitad más uno. Es decir, Berlusconi hubiera necesitado contar con 505 votos en la cuarta votación. Sus propios aliados han comprobado que el líder de Forza Italia no contaba con esos números. Además, el centro izquierda lo había vetado, por considerarlo «inapto» para ocupar el cargo de jefe del Estado, teniendo en cuenta su pasado judicial y político, con un notable conflicto de intereses. Meloni quiere elecciones Inmediata ha sido la reacción de sus aliados. «La decisión de Berlusconi ha sido fundamental. Presta un gran servicio a Italia y al centro derecha, que ahora tendrá el honor y la responsabilidad de hacer propuestas sin vetos de la izquierda», ha dicho el líder de la Liga, Matteo Salvini. Por su parte, la líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, ha coincidido con Berlusconi en su rechazo de Draghi a la jefatura del Estado: «Lo más importante es la unidad de la coalición del centro derecha. Hemos hecho un gesto de generosidad por esta unidad. Decimos no a Draghi para el Quirinal». En realidad, Giorgia Meloni no oculta su deseo de que haya adelanto electoral. El centro derecha cuenta con una treintena de votos más que el centro izquierda en el parlamento. De ahí que considere que tiene el derecho a hacer la propuesta de una candidatura, sin que sea vetada por el centro izquierda. Pero esta coalición rechaza ese derecho y considera que la decisión sobre el candidato debe ser compartida, porque ningún grupo tiene la mayoría suficiente. Las posiciones están alejadas y será difícil que se encuentre una candidatura compartida. Confusión política La confusión política es hoy grande en Italia. Las fuerzas políticas se dividen entre quienes desean ver a Draghi en la presidencia de la República durante los próximos siete años, y los que prefieren que continúe al frente del Gobierno hasta las próximas elecciones generales, previstas en la primavera de 2023. De momento, con la retirada de Silvio Berlusconi se ha impuesto el realismo. En los últimos meses se ha visto a Mario Draghi como el candidato favorito para el Quirinal. Pero ahora algunos partidos consideran que la presidencia de la República debería ser ocupada por un político. En cierta forma, ven a Draghi, por su experiencia y prestigio internacional, como una figura que podría convertirse en una especie de comisario por encima de los partidos políticos, algo que no contempla la Constitución italiana, al ser una república parlamentaria. Esos partidos rechazan una república presidencialista y prefieren que Draghi siga al frente del Gobierno un año más, porque, además, se trata de un periodo difícil por la emergencia del Covid y el desarrollo del plan de Reconstrucción, en el que Italia invertirá unos 220.000 millones de euros hasta el 2026. En cambio, otras fuerzas políticas, como el Partido Democrático, y también medios empresariales, estiman que al país le convendría la estabilidad y garantía que podría ofrecer Mario Draghi como presidente de la República durante siete años. Parece ya muy difícil que haya un acuerdo entre los partidos políticos en proponer a Draghi como presidente de la República antes de que se inicie la votación en el parlamento el lunes por la tarde. Solamente si después de las tres primeras votaciones no se elige un presidente con la mayoría de dos tercios, los partidos políticos podrían optar por Mario Draghi a partir de la cuarta votación. El expresidente del Banco Central Europeo es considerado hoy por los italianos, según todas las encuestas, como el mejor candidato posible.
17-01-2022 | Fuente: abc.es
Italia y la elección del presidente de la República
El 24 de enero tendrán lugar las elecciones del Presidente de la República italiana; los partidos políticos se dividen y en los debates surgen muchos nombres e hipótesis. En Italia, después de la crisis de los partidos tradicionales como Democracia Cristiana, el estreno en política de Silvio Berlusconi en 1994 se recuerda por la formación de una coalición de centro-derecha que produce sucesivamente una bipolarización de la política italiana al estilo americano. Dicha coalición era una suma de partidos distintos que se unieron en una alianza y que, por primera vez, tuvieron un candidato premier que pedía el voto sobre la base de un programa único presentado antes de las elecciones. En aquel momento, la creación de una coalición de centro-derecha liderada por el presidente Berlusconi obligaba a todos lo partidos de izquierda a juntarse para competir a la par y generar la mencionada bipolarización de la política italiana. En la historia de nuestra política, esta idea innovadora se ha quedado incompleta en el momento en el que no ha conseguido transformar la bipolarización en bipartidismo. Los principales motivos de que el Bipartidismo no se ha conseguido son que los partidos de las coaliciones han sido conflictivos entre sí mismos a causa el protagonismo de sus líderes; que las leyes electorales no han sido adecuadas a la nueva configuración política; y que a la bipolarización no ha seguido una reforma presidencialista -a la americana- de la Constitución italiana. En los últimos diez años no solo no se ha llegado al bipartidismo sino que, al contrario, se ha producido más fragmentación, determinando una difícil gobernabilidad del país. En estos años Italia ha tenido varias crisis de Gobierno debidos a conflictos internos de las coaliciones, a mayorías débiles, al desarrollo de nuevos partidos populistas o a crisis parlamentarias que se han resuelto con dificultades en el mismo Parlamento sin elecciones. Cabe recordar que la República italiana es una república parlamentaria, es decir, todo pasa por las dos ramas del Parlamento y se basa en la división de poderes. En la Constitución italiana, por ejemplo, los poderes del presidente de la República y del presidente del Gobierno son distintos. Simplificando, el presidente del Gobierno tiene el poder de proponer los ministros y de gobernar, y el presidente de la República, entre otros relevantes poderes indicados en la Constitución, ocupa la presidencia del Consejo Supremo de Defensa y la del Consejo Superior del Poder Judicial, y puede firmar y promulgar leyes. También tiene la facultad de consultar después de unas elecciones nacionales a los Representantes del Parlamento; puede elegir después de los comicios a quien que considere que puede formar una mayoría en el Parlamento; puede nombrar, si existe una mayoría, al presidente del Gobierno encargado y la lista de ministros a propuesta del mismo; y, en el caso de que la mayoría que apoya el Gobierno desaparezca, el presidente de la República puede dar por terminada la legislatura, comprobar si hay una mayoría alternativa, y, en caso negativo, disolver el Parlamento y convocar unas nuevas elecciones. Esta última hipótesis ha sido la que ha hecho que Mario Draghi recibiese el encargo de formar el Gobierno. En un momento de crisis generalizada, pero particularmente difícil para una Italia muy endeudada, la presidencia de Draghi ha sido la demostración del importancia del papel del presidente de la República pero también la evidencia de las dificultades y de las divisiones de la política. El actual Gobierno es apoyado por todos los partidos con la única excepción de Fratelli d?Italia. El liderazgo de Draghi, su carisma y credibilidad a nivel internacional y financiero han sido garantía de estabilidad y operatividad decisional, a pesar del constante conflicto de las fuerzas políticas de la misma mayoría. El Gobierno italiano está haciendo una política pragmática, equilibrada, orientada a la gestión de la pandemia y con un uso productivo de los fondos europeos. El próximo 24 de enero acaba el mandato del presidente Sergio Mattarella y empezarán las votaciones para elegir al nuevo Jefe de Estado italiano. El nuevo presidente será elegido por los 1008 miembros de las dos Cámaras del Parlamento en una sesión conjunta. Mientras se acerca esta elección, se están acentuando las permanentes competiciones políticas entre partidos. Si el presidente de la República no se elige en las primeras tres votaciones, en las que se necesita mayoría simple, cualquier hipótesis podría ser posible. De momento, a parte de Mario Draghi, el único candidato oficial de es Silvio Berlusconi, en representación del centro-derecha. Las candidaturas del resto de formaciones todavía no se conocen. La situación está en evolución y hay varias cuestiones sobre la mesa: El Parlamento -dada la delicada situación sanitaria y política- podría pedirle a Mattarella que se mantenga en el cargo y habría que ver si aceptaría; si en el caso de que Draghi fuese elegido para la presidencia de la República, el Parlamento elegiría un nuevo Jefe de Gobierno o si convocarían elecciones; y si el presidente no fuese Draghi y fuera otra personalidad elegida por una mayoría distinta de la que apoya actualmente al Gobierno, si el Gobierno y Draghi seguirían adelante. Estás complejidades están creando unos movimientos en los partidos que podrían modificar el actual panorama político del país. Está volviendo una fuerte tentación de romper la bipolarización de la política que, con ocasión de las elecciones presidenciales, podrían determinar nuevas alianzas. No hay que olvidar que existe una fuerte resistencia de los parlamentarios a ir a las elecciones porque, según la última reforma de 2019, el próximo Parlamento tendrá 345 diputados y senadores menos. Las elecciones del presidente de la República puede convertirse entonces en un test para nuevos diseños políticos. En conclusión, quizás podría haber un cambio en la ley electoral hacia un sistema 'proporcional'; o crearse una coalición de partidos moderados para formar un centro político que sume mayoría con la izquierda o con la derecha en función de los resultados electorales; o que dependiendo del momento histórico el voto se centre más en lo económico o en lo social. Veremos. Creo que el interés de los italianos es tener un presidente de la República creíble a nivel nacional e internacional, y al l mismo tiempo también creo que es de interés de los italianos que el buen trabajo del actual Gobierno tenga continuidad para consolidar los positivos resultados económicos conseguidos hasta ahora. Falta por ver si la solución que se encontrará será adecuada a los muchos retos que Italia tiene ante sí. Los italianos esperamos que así sea.
11-01-2022 | Fuente: abc.es
Ortega jura para su quinto mandato, cuarto seguido y segundo junto a Murillo
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, juró este lunes su quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa Rosario Murillo como vicepresidenta, ante el titular de la Asamblea Nacional, el oficialista Gustavo Porras. El juramento lo realizó en una ceremonia oficial celebrada en la Plaza de la Revolución, en Managua, en presencia de los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Honduras, Juan Orlando Hernández, y otros representantes internacionales, entre ellos de China, Irán y Rusia. "Sí, lo juro", respondió Ortega al juramento leído por Porras, quien luego le colocó la banda presidencial. Ortega, que se encuentra en el poder desde enero de 2007, juró para estar en el cargo hasta 2027. El presidente Hernández recibió abucheos y gritos de "¡Fuera JOH", cuando fue presentado al público. Durante parte de su discurso, Ortega reconoció el "coraje" de Hernández de acudir a su acto de toma de posesión. "Se quiere coraje para estar presente aquí en Nicaragua", señaló Ortega, que también cargó contra Estados Unidos y la Unión Europea (UE), que este lunes aprobaron nuevas sanciones contra allegados al mandatario e instituciones nicaragüenses. A la ceremonia de investidura también acudieron los expresidentes salvadoreños y nacionalizados nicaragüenses Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, así como el exmandatario guatemalteco Vinicio Cerezo. El exguerrillero sandinista, de 76 años, que gobierna sin contrapesos en Nicaragua desde 2012, cumple 15 años seguidos en el poder tras haber coordinado una Junta de Gobierno de 1979 a 1985 y presidir por primera vez el país de 1985 a 1990. El líder sandinista podrá permanecer en el cargo hasta enero de 2027 y cumplir 20 años seguidos en el poder, un caso inédito en la reciente historia de Nicaragua y en la América Latina actual. Se impuso en noviembre pasado en unas elecciones en las que no participaron sus principales rivales políticos porque, en los meses anteriores, las autoridades disolvieron tres partidos políticos y arrestaron a más de 40 dirigentes opositores, entre ellos siete aspirantes presidenciales, incluida la independiente Cristiana Chamorro, la favorita, según las encuestas. En reacción, la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución en la que aseguraba que esos comicios carecieron de "legitimidad democrática" y no fueron ni libres, ni justos, ni transparentes. En tanto, Estados Unidos calificó de la elección de "pantomima", y la UE de "fake". El Gobierno sandinista acusó de "injerencia" al organismo hemisférico y denunció la Carta de la OEA, su documento fundacional firmado en 1948, un proceso que llevará dos años para que se haga efectivo su retiro del ente.