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Noticias de partidos politicos

24-04-2022 | Fuente: as.com
Los futbolistas también reclaman su reforma laboral
AFE negocia con el Gobierno y los partidos políticos actualizar los derechos de los futbolistas como trabajadores. La ley que se les aplica tiene casi 40 años de antigüedad.
18-04-2022 | Fuente: abc.es
Las elecciones presidenciales muestran la brecha económica y social de Francia
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la candidata de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, también enfrentan a una Francia obrera, modesta, periférica, suburbana, poco culta y angustiada sobre el futuro familiar y nacional, contra una Francia de cuadros y profesiones liberales, más acomodadas, urbana, medianamente culta y optimista sobre su futuro familiar y el futuro nacional. Hundidos los partidos políticos tradicionales de izquierda y derecha que estructuraban esa diversidad social, el presidente en funciones y la candidata de extrema derecha son el refugio provisional de una nueva Francia mayoritariamente conservadora, muy conservadora o extremadamente conservadora, ante el voto de la segunda vuelta, el domingo que viene, que debe elegir al jefe del Estado, la columna vertebral de todo el sistema político francés. Del repliegue a la apertura A partir del voto de la primera vuelta presidencial, el pasado domingo día 10, el instituto Ipsos, la tercera sociedad mundial en análisis de ?marketing? y sociología, ha realizado un estudio que refleja con bastante precisión la nueva sociedad francesa, oscilando entre la tentación del repliegue nacional o nacionalista, contra Europa y la mundialización, y la proposición de una sociedad abierta a Europa y a ese mismo fenómeno. Según ese estudio de referencia, Marine Le Pen tiene un electorado joven o muy joven. El 51 por ciento de los electores de la candidata de extrema derecha tienen entre 18 y 34 años. Emmanuel Macron tiene un electorado ligeramente más viejo. El 54 por ciento de los electores del presidente tienen entre 50 y 69 años. El electorado de extrema derecha francés es muy mayoritariamente obrero. El 72 por ciento de los electores de Marine Le Pen son empleados y obreros. Una media del 35 por ciento de los obreros franceses votan a la familia Le Pen desde hace varias décadas. El PCF y el PS tienen un voto obrero muy inferior, que se ha hundido de manera espectacular en la primera vuelta de la elección presidencial. La extrema derecha es el primer partido obrero de Francia, desde hace años. Macron, por el contrario, es el candidato preferido del 65 por ciento de los cuadros y profesiones liberales. Un 38 por ciento de los jubilados franceses también prefieren al presidente, contra un 17 por ciento para Le Pen. En términos de formación y cultura, el 35 por ciento de los electores de Le Pen no tienen el bachillerato. Otro 27 por ciento solo tienen el título de bachiller. Por el contrario, el 64 por ciento de los electores de Macron tienen el bachillerato y también estudios medios o superiores. La Francia pobre y modesta vota masivamente a Marine Le Pen. El 57 por ciento de los electores de extrema derecha ganan menos de 1.250 euros y un máximo de 2.000 euros mensuales. Por el contrario, el 62 por ciento de los electores de Macron ganan más, mucho o muchísimo más de 2.000 euros mensuales. Geográficamente, el 55 por ciento de los electores de Marine Le Pen viven en pueblos de 2.000 a 10.000 habitantes. El 65 por ciento de los electores de Macron viven en ciudades de 50.000 a 200.000 habitantes, o mucho más. Católicos macronistas En términos religiosos, solo un 27 por ciento de los electores de Le Pen se dicen católicos, y otro 21 por ciento afirma «no creer en ninguna religión». Por el contrario, el 32 por ciento de los electores de Macron se dicen católicos y otro 25 por ciento declara «no tener religión». Un 81 por ciento de los electores de Marine Le Pen se dicen «insatisfechos» o «muy insatisfechos» con la vida que llevan. Por el contrario, el 80 por ciento de los electores de Macron se dicen «satisfechos» o «muy satisfechos» con su vida. Los electores de Le Pen se declaran ellos mismos poco o nada favorecidos: un 37 por ciento se dicen «desfavorecidos», otro 29 por ciento afirman pertenecer a las «categorías populares» y un 25 por ciento dicen pertenecer a las «clases medias inferiores». Un 53 por ciento de los electores de Macron se consideran ellos mismos como «acomodados» o «privilegiados», un 38 por ciento estiman pertenecer a las clases medias superiores, y un 28 por ciento, a las medias inferiores. Se trata de dos Francias que se conocen mal y no se entienden en nada. Una de ellas deberá ?imponerse? a la otra. Gane quien gane, Macron o Le Pen, el ganador o ganadora no podrá olvidar las ilusiones, esperanzas y angustias de la Francia perdedora, que no tardará en hacerse escuchar, a lo largo de los próximos meses.
10-04-2022 | Fuente: abc.es
Una abstención muy alta agrava la incertidumbre del duelo anunciado entre Macron y Le Pen
Los estudios de opinión anuncian un récord histórico de abstención en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, este domingo, agravando la incertidumbre del duelo previsto entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, confirmando el hundimiento de los partidos políticos tradicionales. Según el estudio de Odoxa para el matutino conservador 'Le Figaro', la abstención pudiera subir hoy hasta el 27,4 %, en una Francia de 67,8 millones de habitantes y 48,7 millones de electores. Según el estudio de Ipsos para France Inter, cadena pública, la ascensión pudiera ascender al 30%. Entre 13 y 14 millones de franceses pudieran abstenerse, complicando previsiones, agravando incertidumbres. Históricamente, las presidenciales son la matriz del sistema político francés, desde su fundación, entre 1958 y 1962. Casi siempre han tenido una participación importante, superior al7 %, las más de las veces. El último récord de abstención coincidió con un cataclismo histórico. En 2002, la abstención subió al 28,4 %, y Jean-Marie Le Pen, patriarca de las extremas derechas, eliminó a Lionel Jospin, candidato socialista, por 16,86 contra 16,18 en la la primera vuelta de aquellas presidenciales. Jacques Chirac derrotó a Le Pen en la segunda, por 82,21 contra 17,79. Pero aquel triunfo de la extrema derecha forma parte de la mitología política nacional. Veinte años más tarde, Marine Le Pen, hija del patriarca, solo está a 2 puntos de diferencia de Macron, en las intenciones de voto en la segunda vuelta, dentro de quince días. Pero el riesgo de abstención oscila hoy entre el 27,4 y el 30 %. Excepcionalmente alta. Según Ipsos y Odoxa, la tentación y riesgo de abstención es bastante alto entre obreros y clases sociales modestas. Si esa fuese la tendencia, la abstención podría favorecer a Macron: el 35% de los obreros vota extrema derecha desde hace veinte o treinta años. Según los mismos institutos de opinión, la determinación a votar es alta o muy alta entre los electores de Macron y los electores de Éric Zemmour. Se trata de un dato que puede interpretarse de dos maneras: el voto ultra derechista puede favorecer a Le Pen en la segunda vuelta; pero la determinación del electorado moderado pudiera confirmar la reelección del presidente saliente. Todos los institutos de opinión coinciden en otro punto capital: los partidos de izquierda y derecha tradicionales, PS, PCF, Los Republicanos, son víctimas de un cansancio, hastío e indiferencia de sus electorados tradicionales. Detalle que pudiera confirmar el duelo anunciado entre Emmanuel Macron, favorito, y Marine Le Pen, que espera consumar una victoria histórica, con un margen bastante alto de incertidumbre final.
10-04-2022 | Fuente: abc.es
La participación en las elecciones francesas baja 3 puntos con respecto a 2017 hasta el 25.48%
Los estudios de opinión anuncian un récord histórico de abstención en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, este domingo, agravando la incertidumbre del duelo previsto entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, confirmando el hundimiento de los partidos políticos tradicionales. A las 12 horas, la participación es del 25,48%, tres puntos menos que en 2017. Según el estudio de Odoxa para el matutino conservador 'Le Figaro', la abstención pudiera subir hoy hasta el 27,4 %, en una Francia de 67,8 millones de habitantes y 48,7 millones de electores. Según el estudio de Ipsos para France Inter, cadena pública, la ascensión pudiera ascender al 30%. Entre 13 y 14 millones de franceses pudieran abstenerse, complicando previsiones, agravando incertidumbres. Históricamente, las presidenciales son la matriz del sistema político francés, desde su fundación, entre 1958 y 1962. Casi siempre han tenido una participación importante, superior al 70%, las más de las veces. El último récord de abstención coincidió con un cataclismo histórico. En 2002, la abstención subió al 28,4 %, y Jean-Marie Le Pen, patriarca de las extremas derechas, eliminó a Lionel Jospin, candidato socialista, por 16,86 contra 16,18 en la la primera vuelta de aquellas presidenciales. Jacques Chirac derrotó a Le Pen en la segunda, por 82,21 contra 17,79. Pero aquel triunfo de la extrema derecha forma parte de la mitología política nacional. Veinte años más tarde, Marine Le Pen, hija del patriarca, solo está a 2 puntos de diferencia de Macron, en las intenciones de voto en la segunda vuelta, dentro de quince días. Pero el riesgo de abstención oscila hoy entre el 27,4 y el 30 %. Excepcionalmente alta. Según Ipsos y Odoxa, la tentación y riesgo de abstención es bastante alto entre obreros y clases sociales modestas. Si esa fuese la tendencia, la abstención podría favorecer a Macron: el 35% de los obreros vota extrema derecha desde hace veinte o treinta años. Según los mismos institutos de opinión, la determinación a votar es alta o muy alta entre los electores de Macron y los electores de Éric Zemmour. Se trata de un dato que puede interpretarse de dos maneras: el voto ultra derechista puede favorecer a Le Pen en la segunda vuelta; pero la determinación del electorado moderado pudiera confirmar la reelección del presidente saliente. Todos los institutos de opinión coinciden en otro punto capital: los partidos de izquierda y derecha tradicionales, PS, PCF, Los Republicanos, son víctimas de un cansancio, hastío e indiferencia de sus electorados tradicionales. Detalle que pudiera confirmar el duelo anunciado entre Emmanuel Macron, favorito, y Marine Le Pen, que espera consumar una victoria histórica, con un margen bastante alto de incertidumbre final.
10-04-2022 | Fuente: abc.es
La abstención sube 4 puntos hasta las 17.00h y eleva la incertidumbre en el anunciado duelo Macron-Le Pen
Los estudios de opinión anuncian un récord histórico de abstención en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, este domingo, agravando la incertidumbre del duelo previsto entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, confirmando el hundimiento de los partidos políticos tradicionales. A las 17 horas, la participación ha sido del 65%, la más baja desde 2002 y 4 puntos más baja que las de 2017. Según el estudio de Odoxa para el matutino conservador 'Le Figaro', la abstención pudiera subir hoy hasta el 27,4 %, en una Francia de 67,8 millones de habitantes y 48,7 millones de electores. Según el estudio de Ipsos para France Inter, cadena pública, la ascensión pudiera ascender al 30%. Entre 13 y 14 millones de franceses pudieran abstenerse, complicando previsiones, agravando incertidumbres. Históricamente, las presidenciales son la matriz del sistema político francés, desde su fundación, entre 1958 y 1962. Casi siempre han tenido una participación importante, superior al 70%, las más de las veces. El último récord de abstención coincidió con un cataclismo histórico. En 2002, la abstención subió al 28,4 %, y Jean-Marie Le Pen, patriarca de las extremas derechas, eliminó a Lionel Jospin, candidato socialista, por 16,86 contra 16,18 en la la primera vuelta de aquellas presidenciales. Jacques Chirac derrotó a Le Pen en la segunda, por 82,21 contra 17,79. Pero aquel triunfo de la extrema derecha forma parte de la mitología política nacional. Veinte años más tarde, Marine Le Pen, hija del patriarca, solo está a 2 puntos de diferencia de Macron, en las intenciones de voto en la segunda vuelta, dentro de quince días. Pero el riesgo de abstención oscila hoy entre el 27,4 y el 30 %. Excepcionalmente alta. Según Ipsos y Odoxa, la tentación y riesgo de abstención es bastante alto entre obreros y clases sociales modestas. Si esa fuese la tendencia, la abstención podría favorecer a Macron: el 35% de los obreros vota extrema derecha desde hace veinte o treinta años. Según los mismos institutos de opinión, la determinación a votar es alta o muy alta entre los electores de Macron y los electores de Éric Zemmour. Se trata de un dato que puede interpretarse de dos maneras: el voto ultra derechista puede favorecer a Le Pen en la segunda vuelta; pero la determinación del electorado moderado pudiera confirmar la reelección del presidente saliente. Todos los institutos de opinión coinciden en otro punto capital: los partidos de izquierda y derecha tradicionales, PS, PCF, Los Republicanos, son víctimas de un cansancio, hastío e indiferencia de sus electorados tradicionales. Detalle que pudiera confirmar el duelo anunciado entre Emmanuel Macron, favorito, y Marine Le Pen, que espera consumar una victoria histórica, con un margen bastante alto de incertidumbre final.
10-04-2022 | Fuente: abc.es
Rodrigo Chaves, el populista que pondrá a prueba la democracia de Costa Rica
Rodrigo Chaves llegó de la nada y se convirtió en el presidente de la democracia más sólida de toda una región. Lo hizo con un discurso agresivo, frontal, sembrando dudas de lo que publican los medios de comunicación y señalando a la clase política tradicional de provocar sufrimiento y hambre. Su discurso aterriza en una sociedad acostumbrada a la moderación y alejada de las prácticas autoritarias en Centroamérica, una región cuya historia está plagada de caudillos y dictadores. Pero en las profundidades de ese país también se guardan resentimientos y furias que han provocado la llegada de un paracaidista que augura un cambio radical. Chaves ?60 años, economista de profesión y exministro de Hacienda? se convirtió el pasado domingo 3 en el presidente número 46 de la nación más próspera de las siete repúblicas centroamericanas. Lo hizo en una segunda vuelta, con el 52,84 por ciento de los votos. Su partido, Progreso Social Democrático (PSD) ?fundado en 2018?, derrotó al añejo Liberación Nacional, encarnado en la figura de José María Figueres Olsen, quien fue presidente entre 1994 y 1998, y es hijo de otro presidente y miembro de una familia poderosa y anquilosada en la política. La victoria de Chaves no pudo haber sido más simbólica: un antisistema aniquila en las urnas al más tradicional de todos los candidatos. «Si ustedes ven, son los mismos de siempre? cuarenta o cincuenta años en el poder. Yo le digo a los indecisos que hay que votar por nuestros anhelos y nuestros sueños», dijo un mes después de las elecciones celebradas el 6 de febrero, en las que participaron 25 partidos políticos y el voto se fragmentó tanto que ninguno de los aspirantes superó el umbral del 40 por ciento para ganar la elección. Chaves solo obtuvo el 16,78 por ciento de los votos, mientras que Figueres lo superó con el 27,28. Así que ambos terminaron de disputarse el poder en la segunda vuelta llevada a cabo el 3 de abril. Poner a la gente a legislar A pesar de que Chaves obtuvo la presidencia, su mandato no cuenta con legitimidad de origen. La Asamblea Legislativa, que también sufrió una configuración en esa elección, está dominada por Liberación Nacional. El PSD tiene diez escaños. La negociación con los adversarios se proyecta como el único camino para gobernar, salvo que el nuevo presidente se proponga cumplir una de las declaraciones más polémicas que hizo en su campaña. Dijo que pondría a la gente a legislar. «Le vamos a decir a la Asamblea Legislativa que el artículo 9 de la Constitución Política dice que el soberano y la ciudadanía tienen el poder de la patria, y que el resto de poderes son los órganos administrativos que lo ejercen. Entonces, si no legislan las cosas que el país necesita, vamos a poner a la gente a legislar a través de referéndum», dijo en el programa '¿Por quién voto?' de la televisión local. La Nicaragua de Daniel Ortega y El Salvador de Nayib Bukele son los principales ejemplos en Centroamérica de un autoritarismo con tintes populistas que se expande por la región. De hecho, Bukele llegó al poder acusando a «los mismos de siempre» de mantener en la miseria a la población. También capitalizó esa rabia, ese desdén hacia los partidos políticos que durante treinta años competían en una carrera de relevos mientras la violencia crecía y alcanzaba índices estratosféricos. El Salvador llegó a tener en 2015 más de 103 homicidios por cada cien mil habitantes. Desde fuera, Costa Rica parecía inmune a esos encantos. Pero la pandemia, sumada a los problemas de corrupción y a una creciente desconfianza hacia las instituciones sirvieron de caldo de cultivo para la construcción de un discurso como el que Chaves abanderó a lo largo de su campaña. «Tenemos a una población excluida mayormente en las costas. Esto ha dado al traste con el sistema institucional, porque la ciudadanía ha visto que cualquier partido que llegue al poder no le beneficia en nada. Por lo tanto, ha causado un desinterés por los partidos políticos, un mayor abstencionismo y en las últimas elecciones una radicalización hacia las posturas con populistas, como sucedió en la reciente campaña», explicó a ABC el politólogo costarricense Gustavo Araya. Voto contra el Estado Según Eugenia Aguirre, analista costarricense, la victoria de Rodrigo Chaves también puede ser leída como la manifestación de un voto en contra del Estado y de las figuras que representan la corrupción y lo tradicional. «Él se ha definido como un pragmático. Se estima un gobierno y un equipo muy tecnócrata, más que de confianza y de articulación política. El reto es mayor y la apuesta es muy arriesgada», agregó. A pesar de que Chaves pueda considerarse a sí mismo como un antisistema, la polémica roza lo personal. Antes de ser la sorpresa de la campaña electoral, trabajó durante treinta años para el Banco Mundial, puesto que abandonó después de dos denuncias que realizaron funcionarias de la institución multinacional. 'The Wall Street Journal' difundió la información que aparecía en un informe redactado en el que se recopilaban los testimonios. Según el documento, las acciones de Chaves consistieron en «miradas lascivas, intentos de besos, invitaciones no deseadas a hoteles y vacaciones, preguntas sobre relaciones personales y comentarios sobre la apariencia física a media docena de mujeres, incluidas empleadas bancarias, subordinadas y consultoras». El presidente electo, que tomará posesión el 8 de mayo, respondió a esas acusaciones asegurando que su liderazgo es «mucho más consciente y sensible de las situaciones que enfrentan a diario las mujeres en sus diferentes entornos», y que también «hay pequeños pero poderosos grupos que tienen miedo del crecimiento que hemos tenido en las últimas semanas y les da temor que Rodrigo Chaves llegue al poder, a poner en orden el caos en que está sumido este país». Los costarricenses no lo tenían fácil. El principal oponente, Figueres, tenía serias acusaciones de corrupción. «Costa Rica prefirió a un acosador que a un corrupto. Es muy fuerte esto, pero así se lee», agregó la analista Aguirre. El rostro más suave La noche del 3 de abril apareció ante decenas de seguidores un Chaves con palabras suavizadas, acentuando las contradicciones de alguien cuyo bosquejo no está bien dibujado. «Envío mi reconocimiento a don José María Figueres Olsen y a todas las personas que votaron por él. Lo felicito por su hidalguía. Le pido, le ruego muy humildemente que trabajemos juntos, para hacer posible lo que él mismo llamó el milagro costarricense», dijo ante los medios de comunicación. La sala se llenó de vítores y aplausos. «Esta misma noche guardemos las banderas partidarias, que fácilmente nos pueden dividir y nos confrontan. Les pido muy humildemente que nos unamos todos bajo el azul, blanco y rojo de nuestro símbolo patrio». Ahora los aplausos fueron acompañados de una consigna: «¡Se oye, se siente, Rodrigo presidente!». Chaves levantó la mirada del papel, se llevó sus dedos a los labios y envió un beso. Era otra persona, muy alejada de la hostilidad de la campaña que tanto lo caracterizó. Las miradas lo siguen de cerca, pero no hay duda de que las cosas empiezan a cambiar en una Costa Rica que ha creído en las palabras de un hombre que promete salvarla de todos sus males.
09-04-2022 | Fuente: abc.es
El izquierdismo francés, en vías de extinción en una Francia cada vez más conservadora
Las elecciones presidenciales francesas culminan un proceso de ocaso, división, enfrentamientos y relativa marginación cultural, social y política de todas las izquierdas francesas. Marginación política relativa: todas las izquierdas, juntas, tienen menos intenciones de voto que las extremas derechas. Marginación social: el 35 % de los obreros franceses votan a la extrema derecha desde hace años; el voto obrero es muy modesto entre el muy minoritario electorado comunista; cuenta poco o nada en el ultra minoritario electorado socialista; y no tiene un peso llamativo en las extremas izquierdas. Marginación cultural: las ideas de izquierdas son minoritarias en la vida pública. Se trata de un proceso histórico que tiene cuarenta años de historia? En 1981, la unión de la izquierda socialista y comunista, liderada por François Mitterand, se proponía «romper con el capitalismo» y construir el «socialismo a la francesa». Aquella aventura duró dos años, y terminó con la ruptura entre PS y PCF, pero Mitterrand gobernó con muy distintos gobiernos de izquierda y derecha hasta 1995, catorce años. François Hollande fue elegido presidente, el 2012, afirmando que su gran «adversario» eran las «finanzas». Gobernó cinco años, terminando su mandato con la cota de estima popular más baja de un presidente de la V República. En total, la izquierda socialista, en solitario, o acompañada de otras izquierdas, ha gobernado Francia en diecinueve de los últimos cuarenta y un años. Las presidenciales del 2022 marcan una ruptura y hundimiento histórico: seis partidos y grupúsculos de izquierda, socialistas, comunistas, ecologistas y de extrema izquierda, están enfrentados entre ellos, se presentan divididos y tienen menos votos que las extremas derechas. Según los últimos sondeos publicados la tarde-noche del viernes, este es el estado de división minoritaria de las izquierdas francesas: -Jean-Luc Mélenchon (extrema izquierda populista) tiene 15,5 % de intenciones de voto. Fue ministro muy moderado de Mitterrand, ha sido líder de varios grupúsculos extremistas. Nunca ocultó su simpatía por el nacionalismo de Vladimir Putin. Su programa ultranacionalista compite con el de Marine Le Pen por el electorado popular. En vano: el 35 % de los obreros franceses votan extrema derecha desde hace muchos años. El candidato de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon - AFP -Yannick Jadot (ecologista) tiene 5,2 % de intenciones de voto. Antiguo partidario del comunismo de Léon Trotski, tiene un problema de fondo: los ecologistas franceses están divididos entre partidarios y adversarios de Macron. -Fabien Roussel (comunista) tiene un 3,2 % de intenciones de voto. Ha conseguido hacer campaña sin decir la palabra comunismo ni una sola vez, sustituida por «progresista». Esa reconversión le ha permitido pasar del 1 al 3,2 % de intenciones de voto. -Anne Hidalgo (socialista) tiene un 2 % de intenciones de voto. La alcaldesa de París nacida en la provincia de Cádiz corre el riesgo de pasar a la historia como la protagonista del hundimiento histórico del Partido Socialista. Catástrofe que pudiera culminar con la «desaparición» de su partido, sustituido por una nueva formación de carácter «progresista». -Philippe Poutou (nueva extrema izquierda) tiene un 1 % de intenciones de voto. Nathalie Arthaud (extrema izquierda tradicional) tiene un 0,6 % de intenciones de voto. Marxistas tendencia Groucho: «De la inexistencia pasé a la más absoluta miseria». Vía crucis Socialistas y comunistas no se entienden entre ellos, y tampoco se entienden con tres partidos de extrema izquierda, igualmente divididos. Los ecologistas no se entienden con ningún partido de izquierda. Esa cruda realidad política puede acelerar la desaparición, recomposición de varios partidos políticos de izquierdas. En el PS, varios ex ministros socialistas han abandonado al barco a la deriva de su propia partido, para pasarse con armas y bagajes al proyecto político de Emmanuel Macron. Anne Hidalgo, la candidata socialista, por su parte, ha celebrado varias cenas como amiguetes y personajes con aspiraciones, como el ex presidente François Hollande, preparando «el día después» de la derrota anunciada. El PCF, los dos micropartidos de extrema izquierda, y los ecologistas, se contentarían con no agravar sus crisis de identidad, sin otras aspiraciones que la supervivencia estricta. Jean-Luc Mélenchon, el líder de Francia Insumisa (extrema izquierda populista), aspira a su hora de gloria, a la vejez, tras cuarenta años de carrera, esperando convertirse en líder de la futura oposición de izquierdas. Gran triunfo personal y gran catástrofe para las izquierdas francesas. Mélenchon ha sido de todo: socialista moderado, socialista radical, ultra izquierdista, pro Putin, «distante» de Putin, culminando una carrera de ultra nacionalista de izquierdas, hostil a la Unión Europea (UE) y la Alianza Atlántica. Más allá de la realidad política, se trata de una realidad cultural: las ideas de izquierdas, socialistas o comunistas, en primer lugar, han pasado a ser minoritarias o muy minoritarias en una Francia conservadora, muy conservadora o ultra conservadora.
06-04-2022 | Fuente: abc.es
Castillo impone el toque de queda en Lima pese a que la ciudad estaba en paz y lo anula horas después
El presidente peruano, Pedro Castillo, que llegó al poder el pasado julio con un discurso donde el pueblo es un personaje clave y que tenía por lema ?no más pobres en un país rico?, le da la espalda a la población que ha salido en protesta por el alza de los combustibles y los alimentos y decreta el encierro ?manu militari? de Lima, y del puerto más importante, Callao, con el fin de evitar mas manifestaciones en su contra. Sin embargo, siete horas antes de lo previsto, el propio Castillo anunció el final del toque de queda, «a partir del momento, vamos a dejar sin efecto esta inamovilidad y corresponde llamar a la tranquilidad el pueblo peruano». El anuncio de esta contramedida fue recibido con vítores por centenares de manifestantes congredadso cerca del edificio del Congreso. La Cámara había solicitado la anulación del toque de queda y la comparecencia del propio Castillo para explicar sus razones. El toque de queda dictado por el presidente -que ha dejado el sombrero de paja a un lado- había sido calificado como «inconstitucional» por todo el arco ideológico peruano porque restringía la movilidad de más de 10 millones de personas que no acuden a trabajar, en un país donde el 70% vive de la economía informal; es decir, que si no salen a trabajar no tienen para comer en el día. «Es una medida muy sorprendente, en la víspera del 30 aniversario del autogolpe de Alberto Fujimori Fujimori, al presidente Pedro Castillo se le ocurre una medida desproporcionada, inconstitucional y autoritaria. Es una medida ineficaz ante lo que está viviendo en el país. Dictar un toque de queda en Lima donde no ha habido protestas, no tiene pies ni cabeza», dijo al ABC, la analista, Jo Marie Burt, de la Universidad George Mason. «Ante la ausencia de partidos políticos democráticos que pueden gobernar, la tentación autoritaria está cada vez más a la vuelta de la esquina. La profunda desigualdad que vive el país y que su clase política no busque generar una vida digna para ellos, es lo que trae la inestabilidad. No existe un pacto social en el que el peruano de a pie esté incluido. El sistema es el que no funciona y eso es una receta para el autoritarismo», finalizó Burt. Protestas nacionales Desde hace una semana, se han realizado varias protestas de los transportistas a nivel nacional, sobretodo en Huancayo (capital de Junín) y donde nace el partido oficialista Perú Libre, que han causado cuatro muertos y que dos jóvenes protestantes pierdan la vista de uno de los ojos causado por perdigones lanzados por la Policía.El Gobierno de Castillo anunció que aumentará el sueldo mínimo vital y le retirará el impuesto selectivo al consumo a los combustibles con el fin de calmar las protestas que han causado que el fantasma de la inflación regrese otra vez a los hogares peruanos. El Congreso había pedido que se derogase la medida, a la par que recibieron al presidente Castillo junto a sus ministros con el objetivo de explicar el porqué de esta decisión, que según el Congreso, restringe los derechos fundamentales y genera perdidas de 1.300 millones de soles, cerca de 300 millones de euros. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos dijo ayer que «el Estado de Emergencia es desproporcionado y viola los derechos, que suspenda la inmovilidad de los peruanos.
31-03-2022 | Fuente: abc.es
El presidente de Túnez disuelve el Parlamento para asegurar el Gobierno por decreto
El presidente de Túnez, Kais Saied, decretó anoche la disolución del Parlamento, al que acusa de haber llevado a cabo un «golpe de Estado» por reunirse esta semana -estando suspendido- para rechazar los decretos emitidos por el Ejecutivo. Aunque la Constitución permite al presidente suspender el Parlamento durante 30 días, Saied mantenía interrumpidas las funciones del poder legislativo desde julio del año pasado. Kais Saied llegó a la Presidencia en otoño de 2019 con el 73 por ciento de los votos y fama de independiente, al frente de un programa de lucha contra la corrupción. Casi tres años después, sus apoyos se han volatilizado: el país sufre una fortisima recesión económica, agudizada por la pandemia, y la contestación política en el Parlamento ha sido neutralizada por un gobierno por decreto, claramente antidemocrático. El partido islamista Ennahda, de infausta memoria para la clase medida tunecina tras su paso por el poder, sigue siendo el más representado en la Cámara baja, y mantiene viva la expectativa de regresar al gobierno. La alternativa laica no es mucho más halagüeña. El partido de oposición que ahora cuenta con más expectativas de voto está encabezado por un antiguo simpatizante del dictador Ben Alí, derrocado en la revuelta popular de 2011. Pese a las dificultades políticas y económicas, el país ribereño del Mediterráneo de 12 millones de habitantes sigue siendo un modelo de relativo éxito democrático, tras más de una década de revueltas en toda la región. A raíz de los episodios en Túnez -la mal llamada Primavera Árabe-, se encendieron los levantamientos contra otras dictaduras laicas, en particular las de Irak, Siria y Libia, con el resultado devastador de las guerras civiles aún vivas. Túnez logró emprender un camino propio, en medio de la inestabilidad política que ha generado la friolera de diez gobiernos en diez años. El paso breve por el poder del islamismo puso de relieve las contradicciones internas de Ennahda, filial de los Hermanos Musulmanes de Egipto, que no obstante sigue presentándose como un 'islam democrático'. El partido islamista sigue siendo el más importante, con una cuarta parte de los escaños en el Parlamento, aunque la 'vía tunecina' sigue estando asentada sobre el abanico de partidos laicos. Saied ha llegado a la conclusión de que la democracia a la occidental es inadecuada para Túnez, y propone un referéndum para este verano que ponga en marcha un proyecto de nueva Constitución con una propuesta de régimen autoritario: más poderes para el presidente, y un Parlamento 'sui generis' donde no pesen los partidos políticos. Antes de que llegue ese momento -que devolvería a Túnez al punto de partida-, el jefe del Estado tendrá que superar la ola de huelgas que se avecina, y conseguir que el FMI acceda a un plan de rescate financiero.
26-03-2022 | Fuente: elmundo.es
La financiación que siguen cobrándose los partidos políticos del recibo del agua en Huelva
Once años después del pacto para repartirse los fondos, el Parlamento pide que se auditen las cuentas de la empresa pública Giahsa, que paga a PSOE, PP, IU, Podemos y Adelante 600.000 euros cada año