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Noticias de parlamento europeo

01-01-1970 | Fuente: abc.es
La justicia francesa pide levantar la inmunidad parlamentaria a Marine Le Pen
Los jueces franceses que instruyen las investigación sobre los presuntos empleos ficticios del Frente Nacional (FN) han pedido al Parlamento Europeo que levante la inmunidad parlamentaria a la líder de este partido, la eurodiputada Marine Le Pen, confirmaron hoy a Efe fuentes judiciales. Esa inmunidad es la que ha permitido a la ultraderechista Le Pen negarse a acudir a las convocatorias de los magistrados durante la campaña electoral de las presidenciales francesas, en las que a menos de diez días para la primera vuelta aparece como favorita para clasificarse para la segunda. Los magistrados investigan si Le Pen y otros diputados europeos de su partido pagaron con dinero del Parlamento Europeo a asistentes parlamentarios que, en realidad, trabajaban para el FN. Además de Le Pen, los jueces pidieron también levantar la inmunidad de la europarlamentaria del FN Marie-Christine Boutonnet por el mismo caso. Las fuentes precisaron que la demanda fue efectuada por los jueces instructores a finales del mes pasado, a poco menos de un mes de la primera vuelta de las presidenciales que tendrá lugar el próximo día 23. Le Pen se negó a acudir a las convocatorias policiales y judiciales en esta investigación y aseguró que lo haría tras las citas electorales, las presidenciales, que terminan el 7 de mayo próximo, y las legislativas, que tendrán lugar el 11 y 18 de junio siguientes. De esta forma, la líder ultraderechista aseguró que pretendía que ese caso no influyera en los comicios. La justicia francesa abrió una investigación por esos presuntos empleos ficticios en marzo de 2015, tras haber sido prevenida por la Eurocámara, que ya impuso sanciones a Le Pen por esos mismos empleos. La líder ultraderechista fue llamada a declarar por la policía a finales de febrero para ser interrogada por ese caso y a finales de marzo por los jueces para determinar si tenía que ser imputada. Precedentes En ambas ocasiones, la eurodiputada se protegió en su inmunidad parlamentaria para no acudir a la cita. Su asistenta parlamentaria, Catherine Griset, así como el de la eurodiputada Coutonnet, Charles Hourcade, sí tuvieron que acudir a esas convocatorias y están ambos imputados. No es la primera vez que la justicia pide a la Eurocámara levantar la inmunidad parlamentaria de Le Pen. El pasado 2 de marzo, el Parlamento Europeo levantó esa inmunidad a la líder ultraderechista en la investigación abierta por haber colgado en la red social Twitter fotografías de ejecuciones llevadas a cabo por el grupo yihadista Estado Islámico (EI). Desde el FN, consideraron que esta nueva petición de los jueces en plena campaña electoral constituye «una maniobra político- judicial que deshonra a sus autores» El abogado de Le Pen, Marcel Ceccaldi, aseguró a Efe que combatirán la petición en el Parlamento Europeo pero que la respuesta «no llegará antes de dos o tres meses». «Los jueces conocen esos plazos. Para cuando llegue la respuesta del Parlamento Europeo ya habrán pasado las elecciones y, entonces, Marine Le Pen ya les había dicho que no tenía problema en declarar», señaló. El letrado consideró que este proceso es «una parodia» que «genera desconfianza en la justicia francesa» y «mancilla la imagen internacional de Francia».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El Parlamento Europeo citará a Le Pen por un presunto desvío de fondos
La Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo llamará a declarar a la candidata presidencial por el Frente Nacional, Marine Le Pen, ahora mismo bajo sospecha de desviar fondos comunitarios que, de demostrarse, podría desembocar en la retirada de su inmunidad con vistas a futuras investigaciones judiciales en Francia, como piden los jueces galos. Así lo ha anunciado la vicepresidenta de la Comisión y diputada por el Movimiento Cinco Estrellas de Italia, Laura Ferrara, quien ha precisado que Le Pen podría comparecer, como muy pronto, la primera semana de mayo, entre la primera y la segunda vuelta de las presidenciales francesas. El Parlamento Europeo, que ya ha sancionado a Le Pen por negligencia en el manejo de fondos de la UE, sospecha que la líder del Frente Nacional había defraudado cerca de 340.000 euros, destinados a pagar a sus asistentes en el Parlamento Europeo y que acabaron finalmente, y de manera ilegal, en los bolsillos de sus subordinados del Frente. Le Pen ha denunciado que esta polémica no es más que un intento de enturbiar su carrera hacia el Elíseo en un momento en el que prácticamente se da por hecho su triunfo en la primera ronda de la semana que viene, aunque será incapaz de alzarse con el triunfo final en la segunda llamada a las urnas, el 7 de mayo, según todas las encuestas. Además, como recuerda Ferrara, la candidata francesa tiene el derecho a no comparecer ante el Parlamento que, en el mejor de los casos y si Le Pen decidiera responder a sus preguntas, no se pronunciaría hasta pasados unos meses. Hay que señalar, sin embargo, que son muchos los casos en los que investigaciones de este tipo llevadas a cabo en el Parlamento Europeo han acabado con la retirada de la inmunidad para los acusados.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Tusk compara el Brexit con una película de suspense
No se sabe si era su intención, porque primero utilizó su cuenta privada y solo después de varias vacilaciones lo publicó en la institucional, pero el caso es que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se convirtió ayer en una estrella de las redes sociales al expresar en Twitter su opinión sobre la convocatoria de elecciones anticipadas en el Reino Unido. El polaco hizo una comparación sarcástica entre lo que sucede en la política británica y una película de suspense y escribió un mensaje en el que decía que «El Brexit parece un guion de Alfred Hitchcock. Primero un terremoto y luego aumenta el suspense». Esto es todo lo lejos que han llegado los comentarios sobre una decisión que en Bruselas se ha recibido como una nueva confirmación de que del otro lado del canal la situación política sigue siendo confusa y que a día de hoy en Londres nadie sabe con exactitud en qué va a acabar el proceso de divorcio con la UE. El portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, intentó reflejar una normalidad que en el fondo no es tal, diciendo que si la UE es una asociación de democracias lo más normal es que haya elecciones todo el tiempo y que ello no deberá suponer ningún cambio en el proceso de negociaciones. Seguirá pues el calendario previsto: primero la cumbre para fijar el mandato negociador, su aprobación por todos los países que se quedan, para que el inicio formal de negociaciones se produzca a primeros de junio. Proceso en marcha Como dijo el liberal belga Guy Verhofstadt, que será el representante del Parlamento Europeo en el proceso, es evidente que el Brexit será el elemento central de la campaña electoral de modo que los ciudadanos «podrán expresarse sobre cómo ven el futuro de las relaciones entre su país y la UE». Por supuesto, la idea de que estas elecciones abran la puerta a un giro de 180 grados para anular el proceso de divorcio ha estado flotando en la capital comunitaria, aunque no se haya citado abiertamente como sí ha hecho el eurodiputado socialdemócrata alemán Jo Leinen que ha dicho que las elecciones «pueden ser un segundo referéndum». Frente a ello, el ministro alemán de Medio ambiente, el democristiano Norbert Roettgen, cree, al revés, que «la idea de una salida del Brexit es totalmente insensata». De todos modos, técnicamente después de que la primera ministra, Theresa May, hubiera invocado a finales de marzo el Artículo 50, ya se ha puesto en marcha un proceso en el que la marcha atrás solo sería posible si lo aceptan todos los demás países, es decir que ya no está solamente en manos de los británicos. Pero nadie ignora que las elecciones pueden cambiar la percepción sobre ciertos elementos del debate, específicamente el territorial, dependiendo de los resultados en regiones como Escocia o Irlanda del Norte. El resultado de las candidaturas proeuropeas en esos territorios puede hacer aún más compleja la situación para los negociadores británicos. Los escoceses pueden buscar argumentos para un segundo referéndum de independencia. Y en el Ulster, los líderes del partido nacionalista Sinn Feiun creen que «puede ser una oportunidad para construir un procreso político hacia un referéndum sobre la unidad de Irlanda» dentro de la UE».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Juncker viajará a Londres el 26 de abril para reunirse con May
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, viajará a Londres el próximo miércoles 26 abril para reunirse con la primera ministra británica, Theresa May, ha informado este jueves la portavoz comunitaria Mina Andreeva. Convocada por la mandataria inglesa, la reunión abordará las futuras negociaciones del Brexit, ha añadido la portavoz. El presidente del Parlamento Europeo, quien, precisamente, se encuentra hoy en Londres, ha calificado de «positiva» su reunión con May, y ha resaltado el interés mutuo por respetar los derechos de los comunitarios ante el Brexit. Juncker acudirá acompañado de Michel Barnier, jefe negociador de la Unión Europea. La noticia llega dos días después de que May convocase elecciones anticipadas en Reino Unido para el próximo 8 de junio, a pesar de que en ocasiones anteriores hubiera reiterado que se celebrarían en 2020.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Nigel Farage no se presentará a las elecciones británicas
Nigel Farage, antiguo líder del partido británico eurófobo UKIP y considerado el gran arquitecto del Brexit, ha anunciado este jueves que no se presentará a las elecciones anticipadas del 8 de junio en Reino Unido. Farage, de 53 años, ha explicado en una columna de opinión para el «Daily Telegraph» que prefiere defender el Brexit en Estrasburgo, como eurodiputado, que como parlamentario en Westminster. «Creo que puedo utilizar mi perfil en la política europea para presionar a los miembros del Parlamento Europeo para votar por un acuerdo sensato», dice Farage. En el texto, Farage, que nunca ha sido parlamentario en su país pese a intentarlo en siete ocasiones, argumenta que puede influir más en el proceso del Brexit o salida de la Unión Europea (UE) desde su puesto en el Parlamento europeo. «Las negociaciones del Brexit tendrán lugar en Bruselas y el Parlamento europeo no solo tendrá una gran influencia sobre ellas, en última instancia tendrá el derecho de veto sobre cualquier acuerdo al término del proceso de dos años», explica. Farage concurrió por última vez a unas elecciones generales en el Reino Unido en 2015, cuando fue derrotado por el escaño de la circunscripción inglesa de South Thanet. El político británico, que ha dedicado su carrera a tratar de sacar al Reino Unido de la UE, dimitió como líder del UKIP tras la victoria del Brexit el referéndum del 23 de junio de 2016 y ha sido sustituido por Paul Nuttall. Douglas Carswell, el único diputado que tenía la formación en la Cámara de los Comunes, anunció el pasado 25 de marzo que abandonaba el UKIP para convertirse en independiente, con lo que el partido se ha quedado sin representación parlamentaria. Carswell, que se afilió a la formación populista de derechas en 2014 procedente del Partido Conservador para luchar por el Brexit, ha confirmado hoy que no se presentará tampoco a las elecciones anticipadas, aunque apoyará al candidato Tory en su circunscripción. El Parlamento de Londres aprobó ayer miércoles la celebración de elecciones generales anticipadas en el Reino Unido el próximo 8 de junio, a propuesta de la primera ministra, la conservadora Theresa May. May, que llegó al poder sin pasar por las urnas tras el referéndum sobre la Unión Europea (UE) del año pasado, anunció el martes por sorpresa su intención de celebrar estos comicios a fin de afianzar su mandato de cara a las negociaciones con Bruselas para el Brexit.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Lo que parecía ser cosa de dos, en un principio, se ha convertido en una lucha inquietante entre cuatro candidatos con aspiraciones de llegar a la segunda vuelta, si los sondeos no se vuelven a equivocar. Todos presentan la misma foto finish: Emmanuel Macron a la cabeza en empate técnico con Marine Le Pen, pero ambos en una tendencia ligeramente a la baja. Desde atrás y remontando su posición, el candidato del escándalo de los empleos ficticios: François Fillon. Y el «outsider», el inesperado Jean-Luc Mélenchon. Fuera de todas las quinielas queda el candidato socialista, Benoît Hamon. Tres de los candidatos proceden del Partido Socialista francés y tres son las vías de una atomizada socialdemocracia francesa en una crisis que parece terminal. Emmanuel Macron Emmanuel Macron (39 años), ex ministro del gobierno Valls-Hollande, ahora lidera su propio partido «¡En Marcha!» (EM, como sus iniciales) que mantiene sus iniciales. Huye de las definiciones: «Ni de izquierdas ni de derechas», insiste, tratando de reconciliar el liberalismo económico y las políticas sociales. De los favoritos, es el más internacionalista y favorable a la Unión Europea: ondeó la bandera en un mitin para mostrar su firme apoyo a la Unión, frente al cierto euroescepticismo del resto de favoritos. Emmanuel Macron exige la transformación del país, atrapado en las arenas movedizas del gigantesco Estado francés donde lo público se lleva cerca de la mitad del PIB anual. Este joven filósofo y ex banquero de Rothschild está a favor de reducir el gasto público, del no reemplazo de 120.000 funcionarios y de bajar impuestos a las finanzas. También propone un plan de inversión de 50.000 millones de euros. Sus adversarios le acusan de querer contentar a todo el mundo, de ser un populista de centro, aunque parece de momento el más presidenciable de todos. Trata de sacudirse la herencia de Hollande, quien recula en su apoyo público al candidato «social liberal» porque su apoyo más que ayudarle puede perjudicarle. Muchos echan que se olvide de las cuestiones ecológicas en campaña y que incluso apoye lo nuclear. Jean-Luc Mélenchon Este nieto de españoles y trotskista en su juventud fue ministro delegado por la Formación profesional en el Gobierno de la cohabitación Jospin (socialista) y Chirac (conservador). Ahora lidera la plataforma Francia Insumisa que aglutina a varios partidos de izquierdas en 2009 que van desde el Partido Comunista Francés al Partido de Izquierdas, en un movimiento que trata de pescar votos en la izquierda antiliberal y euroescéptica. Defiende la regulación de los mercados, la planificación ecológica y el diálogo sindical. Quiere renegociar los tratados europeos y si eso no funciona, amenaza con sacar a Francia de la UE. A su juicio, la independencia del país también requiere la salida de la OTAN y la negativa a participar en ninguna alianza militar. Jean-Luc Mélenchon también se unió a los soberanistas con sus múltiples referencias a la historia de Francia, la distribución de banderas tricolores en sus reuniones y el hecho de que no canta Internacional. Un buen juego sería encontrar las diez diferencias en el plano económico e identitario entre las propuestas de Mélenchon y Le Pen, con la salvedad de que el primero señala más a los ricos y la frontista bebe más del fracaso del multiculturalismo. Benoit Hamon Al ganador de las primarias socialistas frente al antiguo primer ministro francés Manuel Valls se le ha tildado de utópico, especialmente por sus propuestas, y anodino por su perfil bajo en los debates televisados, donde ha sepultado sus opciones hasta ser rebasado por Mélenchon, a su izquierda y más carismático. Con un exiguo 8%, este «rebelde» del PS, que se apartó de la línea más centrista de Hollande, cuenta con el apoyo de la histórica socialista y alcaldesa de Lille, Martine Aubry, y del mediático economista Thomas Piketty, estudioso de la desigualdad económica mundial. El candidato socialista reclama un volantazo de la UE pero desde dentro. Según lo describe Le Figaro, Hamon quiere revisar el Reglamento de Dublín para distribuir los refugiados de manera más justa y conceder el derecho de voto a los extranjeros no europeos para las elecciones locales. Una de sus principales propuestas es el salario para todos los franceses, la mutualización de la deuda y su apuesta por el ecologismo. François Fillon Al incombustible candidato de Los Republicanos, primer ministro con Sarkozy, se le ha dado por muerto políticamente varias veces en los últimos años e incluso meses, tras el estallido del caso de los empleos ficticios. En los últimos días ha acortado la distancia que lo separa de los dos favoritos en los sondeos, Macron y Le Pen, para situarse incluso a un punto por detrás. Una encuesta de Le Point hasta le coloca en la segunda vuelta. Fillon venció unas primarias de los conservadores muy bronca, y llegando desde atrás, con Sarkozy y sobre todo Juppé como favoritos. Ganó gracias a sus incondicionales, a la derecha del partido, los que le apoyaron en Trocadero a principios de marzo, en un domingo lluvioso y poco amable para apoyar a un candidato que parecía más fuera que dentro de la carrera. Para Le Figaro, Fillon es el más liberal de todos los candidato al apostar un estado reducido y así frenar la «decadencia infinita» de su país. Doblando la apuesta de Macron, descarta renovar las plazas de 500.000 funcionarios y la eliminación del impuesto sobre los más ricos. Como Mélenchon y Le Pen, se acerca más a la defensa de Putin que la de la actual UE. Marine Le Pen De cómo se encontró el partido a como lo tiene ahora es una de las victorias de Marine Le Pen y su equipo, liderado por el controvertido Florian Philippot. Como ensayo, en las pasadas elecciones presidenciales ya llevó a cabo su proceso de «desdiabolización3 del Frente Nacional: dejar atrás el antisemitismo, negacionismo y el histrionismo de su padre para vestirlo con tonos amables y presidenciables. Marine Le Pen ha conseguido que su partido logre una gran adhesión, un electorado fiel que le perdona incluso las acusaciones de financiación ilegal de su movimiento por los que ya ha sido sancionada en el Parlamento Europeo. Es la candidata con el voto más seguro de sus simpatizantes, lejos del volátil Macron. El FN se ha abonado al intervencionismo de su economía, el nativismo y el lenguaje identitario contra el islam. «On est chez nous» (Estamos en casa) es uno de sus lemas. En su programa incluye la jubilación a los 60, la derogación de la ley de trabajo y el mantenimiento de las 35 horas semanales. El primer compromiso del programa de Marine Le Pen es: «Recuperar el control de nuestro destino mediante la restauración de la soberanía al pueblo francés». Quiere su Frexit y Europa tiembla.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La socialdemocracia europea sigue hundiéndose. Sus grandes baluartes en el continente han sido consumidos por los populistas. El descalabro de Benîot Hamon en las presidenciales francesas es solo el último paso del camino del socialismo en su alejamiento del poder. Francia Lejos quedan los tiempos de François Mitterrand. El socialismo francés no concurrirá a la segunda vuelta. Benoît Hamon, el candidato socialista para estas elecciones, elegido en primarias en contra de los deseos del aparato del partido, ha hundido los resultados de un PS que sale de la presidencia de François Hollande por la puerta de atrás, el único presidente de la V República que no se presenta a la reelección, con su popularidad por los suelos, a pesar de haber cumplido el sueño de recuperar el Elíseo para los socialistas. Hamon, alejado del socialismo ortodoxo y más próximo a posiciones radicales, ha salido perjudicado en su deseo de competir en un terreno dominado por el auge de la izquierda populista de Jean-Luc Mélenchon . Alemania El antes todopoderoso SPD alemán era la referencia en la izquierda europea hasta hace una década. El gobierno de «gran coalición» con la canciller Angela Merkel ha sido penalizado por los votantes socialistas. Los democristianos, después de tres legislaturas en las encuestas, han caído en las encuestas de las elecciones de 2017, aunque siguen como primera fuerza; pero, para desgracia del SPD, los socialistas no son los únicos que recogen sus votos, sino también los populistas de Alternativa para Alemania. Martin Schulz, anterior presidente del Parlamento Europeo, tratará de mantener la relevancia del partido, durante años sumido en una crisis de liderazgo. Italia El referéndum convocado por Matteo Renzi supuso su suicidio político y sumió a la socialdemocracia italiana, ya tocada, en una crisis aún mayor, descabezada después de un liderazgo de un personalismo tan marcado como el del ex primer ministro italiano. El Partido Democrático, que esconde su filiación socialista como un estigma, es el partido con mayor representación parlamentaria; pero en las encuestas es superado por los populistas del Movimiento 5 estrellas de Beppe Grillo en un momento de turbulencias económicas y políticas en el país, gobernado ahora por Paolo Gentiloni, del PD. Reino Unido Después del largo gobierno de Tony Blair, el laborismo británico vive una etapa de zozobra desde la derrota en las elecciones de 2010. La «tercera vía» que defendió el entonces primer ministro como alternativa al socialismo está ya enterrada. El líder actual, Jeremy Corbyn, de posiciones radicales, logró derrotar al aparato del partido para llevarlo a posiciones cercanas al populismo de izquierdas en auge en Europa. El líder laborista tiene parte de culpa de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, cuya defensa de la permanencia se quedó corta. La decisión de la primera ministra conservadora, Theresa May, de adelantar las elecciones al 8 de junio, se debe a la enorme debilidad de Corbyn, según auguran las encuestas, para poder así obtener mayor libertad para gestionar el Brexit. Extrema izquierda en Grecia y Portugal La fórmula para la supervivencia del Partido Socialista portugués ha sido una alianza con los radicales de izquierdas. Han logrado así encaramarse al poder a pesar de no haber sido el partido más votado. El actual primer ministro, António Costa, recupera así el poder para un partido que había quedado hundido tras el gobierno de José Sócrates, en el cargo cuando Portugal solicitó el rescate y, tras su dimisión, encarcelado por corrupción. En Grecia, el antes poderoso Pasok es ahora un partido irrelevante. Su espacio político ha sido ocupado en su práctica totalidad por los radicales de izquierda de Syriza. Holanda Los votantes han penalizado al Partido Laborista Holandés (PvdA) por la «gran coalición» formada con los democristianos. En las elecciones del pasado marzo pasaron de ser la segunda fuerza más votada en 2012 a quedar por debajo del 6% de los votos. Suecia La socialdemocracia sueca es la gran superviviente en Europa. Espejo durante décadas de aplicación del modelo socialista, se mantiene todavía como bastión en el continente, ahora de la mano del moderado Stefan Löfven, antiguo líder sindical. Escandinavia, sin embargo, ya no es el bastión socialdemócrata de antaño. Recientemente han perdido el Gobierno en Noruega y Dinamarca. También en Austria. En Irlanda también se han hundido. En el siguiente mapa se puede observar en qué países están actualmente en el poder en solitario (rojo oscuro), en coalición (rojo claro) o en la oposición (gris). Gobiernos socialistasRojo oscuro, gobierno socialista. Rojo claro, socialistas en gobierno de coalición. Gráfico: Luis Cano
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Marine Le Pen, la figura revelación de la ultraderecha
Marine Le Pen (Neuilly-sur-Seine, 1968), madre de tres hijos y divorciada en dos ocasiones para vivir como pareja de hecho con un dirigente de su partido, ha transformado el Frente Nacional (FN, extrema derecha), fundado por su padre, Jean-Marie Le Pen, en el primer partido obrero de Francia, el tercero en importancia nacional en todas las elecciones presidenciales, legislativas y municipales del último quinquenio. Durante medio siglo largo, el FN de Jean-Marie Le Pen fue un partido de extrema derecha tradicional, muy vinculado a todos los grupúsculos extremistas de su tiempo, de carácter expresamente neonazi en muchas ocasiones. Elegida presidenta del FN en el congreso de Tours del 15 y 16 de enero de 2011, inició a paso de carga un giro al centro que tuvo réditos políticos inmediatos. Marine Le Pen comenzó por expulsar del FN a dirigentes o militantes expresamente neonazis. Sin abandonar nunca las tesis tradicionales de la extrema derecha francesa (salida del euro, cierre de fronteras, hostilidad radical hacia el liberalismo capitalista, etcétera), Marine ?como la llaman los militantes de su partido? se convirtió en una estrella política con brillo propio. Marine Le Pen ha conseguido que su partido logre una gran adhesión, un electorado fiel que le perdona incluso las acusaciones de financiación ilegal de su movimiento por los que ya ha sido sancionada en el Parlamento Europeo. Pero la líder no ha logrado evitar que genere también mucho rechazo en otra parte de la sociedad. La candidata se mueve como una funambulista entre las propuestas radicales heredadas y la cara más aceptable con la que pretende conquistar el Elíseo. Evita las alusiones a la II Guerra Mundial que tantos quebraderos de cabeza costaron a su padre -e incluso a ella misma en esta campaña-, y arremete contra la inmigración esgrimiendo la inseguridad, la preferencia francesa y el patriotismo económico, su tema de campaña favorito tras comprobar que le funcionó en EEUU a Donald Trump. Todo ello tras haber cortado en 2015 el cordón umbilical con su progenitor después de la última salida de tono del patriarca, lo que le valió un culebrón familiar durante meses pero acabó por independizar a la líder y consagrarla como uno de los rostros más reconocibles de la ultraderecha europea. Nacida el 5 de agosto de 1968, Marine Le Pen comenzó pronto su militancia política, siempre a la sombra de su padre. A los 18 años se afilió al Frente Nacional y, ayudada por su apellido, no tuvo problemas en escalar peldaños en su estructura interna. En un partido al que le costaba encontrar cargos y candidatos, la hija del líder fue pronto un valor electoral que se presentó a diversas elecciones legislativas y locales, carrera que compaginó con la de abogada en París entre 1992 y 1998. Cuando en 2002 su padre accedió a la segunda vuelta, Francia descubrió en infinidad de intervenciones televisivas que tras su melena rubia se escondía un verbo ágil y un carácter fuerte. Había nacido una estrella política que, con el paso de los años, se fue afianzando. Primero en el partido, donde tuvo que soportar los ataques de la vieja guardia que le consideraban una "arribista" y que no aprobaban el giro "amable" que encabezaba. Hasta que en 2011 se hizo con las riendas del FN, al que al año siguiente dirigió en sus primeras presidenciales, donde con el 17,9 % de los votos acabó tercera, pero tuvo un mayor porcentaje que su padre diez años antes. Su legitimidad ya no podía ser contestada desde dentro y Le Pen se lanzó a la conquista de nuevos horizontes, acompañada de una nueva guardia pretoriana más joven y moderna, en la que destacan su marido, Louis Aliot, y su mano derecha, Florien Philippot. Esa estrategia le ha permitido ganarse a las clases obreras y desfavorecidas que se consideran olvidadas por el sistema y que pagan los efectos de la globalización sobre su modo de vida. Le Pen eligió la circunscripción de Hénin-Beaumont como laboratorio de su apuesta, un territorio del norte del país marcado por la desindustrialización y que convirtió en su feudo electoral. En las municipales de 2014, su partido conquistó una decena de ayuntamientos, lo que les permitió nombrar dos senadores. Ese mismo año, en las europeas, acabaron como la fuerza más votada con un cuarto de los sufragios, algo que se repitió en las regionales del año siguiente, cuando rozaron los 7 millones de votos, un récord en la historia del partido. Un resultado que ahora tendrá que multiplicar para ascender al Elíseo y culminar su sueño de desalojar del poder a las élites «desconectadas del pueblo».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Bruselas apuesta por el triunfo de Macron en la segunda vuelta de las presidenciales
Las instituciones europeas raramente se involucran en los resultados electorales de un Estado miembro. No lo han hecho tampoco en el caso de la elección presidencial francesa, a pesar de que nadie ignoraba en Bruselas que está en juego la estabilidad el proyecto comunitario: si la nueva presidenta francesa fuera Marine Le Pen, partidaria de la recuperación de las fronteras, el proyecto europeo podría darse por muerto. Así que el resultado de este domingo ha sido recibido con cierto alivio en las instituciones comunitarias porque no hay una victoria contundente de la candidatura del Frente Nacional, que pudiera predefinir el resultado de la segunda vuelta. Y, además, porque Emmanuel Macron está recogiendo el apoyo de todos los demás partidos. El candidato social-reformista es claramente proeuropeo. A la espera de una reacción en extenso, este domingo Margaritis Schinas, portavoz del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, felicitó a Macron por su resultado en la primera ronda y le deseó «lo mejor para la siguiente». Una reacción rapidísima muy poco habitual en la Comisión, que suele esperar al menos hasta tener los resultados finales antes de pronunciarse. La ventaja de Macron es que puede tener buenas relaciones tanto con Merkel como con SchulzEl todavía presidente, François Hollande, se despedirá apaciblemente a finales de la semana que viene en la cumbre en la que se debe aprobar el mandato negociador para el Brexit. Para este hombre moderado y sencillo termina un quinquenio de auténtica tortura, en el que no ha gozado nunca de la simpatía de los ciudadanos a los que ha gobernado. No ha sido ni un político popular ni ha tenido un papel claramente dirigente en Europa. Llegó al poder pensando que sería capaz de cambiar el sentido de la política de austeridad que atribuía a la canciller Angela Merkel y ha acabado siendo un cómplice silencioso de Alemania a falta de apoyos para haber defendido su propia visión dentro de Europa. El único consuelo para Hollande es pensar que Macron ha sido ministro en su gobierno y que dentro ?de lo que cabe es lo más parecido a un socialista que podría haber encontrado entre los candidatos. Desde Bruselas se espera que Macron sea capaz de gestionar de forma razonable esta corta campaña electoral hacia la segunda vuelta y que como puede ser previsible que sea elegido presidente. Estabilidad europea El proyecto europeo reposa en la estabilidad de un país central desde el punto de vista geográfico y político. De la estabilidad de las relaciones entre Francia y Alemania depende en gran parte la estabilidad de toda Europa. En Alemania habrá elecciones en septiembre, de lo que se puede deducir que no hay ningún gran movimiento previsto antes de que se resuelva la incógnita de si la canciller Angela Merkel seguirá al frente del Gobierno y en qué condiciones. La ventaja de Macron es que puede tener buenas relaciones tanto con la canciller Merkel como con el candidato socialista, el expresidente del Parlamento Europeo Martin Schulz.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Orban defiende su polémica ley de universidades y ve «una distinta vara de medir» con Hungría
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha vuelto a defender este miércoles en el Parlamento Europeo su idea de la soberanía nacional frente a Bruselas el mismo día en que la Comisión Europea ha decidido abrir un expediente a su ejecutivo por los nuevos cambios legislatuvos que podrían obligar al cierre de la Universidad Centroeuropea. Orbán se ha dirigido a una Eurocámara a la contra ante la que ha defendido no solo su ley de universidades, sino también su consulta pública «Stop Brussels», con la que pide apoyo popular para violar la legislación europea especialmente en el capítulo de acogida de refugiados: «Vengo a explicarles la situación directamente para que se puedan hacer una opinión formada», ha comenzado diciendo el primer ministro húngaro, que también ha pedido que desde Bruselas se ponga fin a una «distinta vara de medir» con su país, sobre el que ha asegurado que «existen muchos prejuicios». Orbán ha explicado que lo único que pretende la legislación húngara es que las universidades con financiación extranjera tengan las mismas obligaciones y derechos que las húngaras. En esta línea, ha insistido en que la dirección de la propia Universidad Centroeuropea de Budapest ha explicado a los estudiantes y profesores que en ningún caso se llegará al cierre: «¿Cómo nos pueden acusar de asesinato si la víctima sigue viva?», ha aseverado. Orbán ha criticado al magnate de origen húngaro George Soros, quien está detrás de esa institución académica, y de quien dijo «es un poderoso al que todos acogen calurosamente a pesar de ser enemigo declarado del euro». Hungría tendrá ahora un mes para dar explicaciones que convenzan al Ejecutivo comunitario, que considera que se podría estar en peligro de estigmatizar a la sociedad civil, en palabras del vicepresidente primero de la CE, Frans Timmermans. «Stop Brussels» Sobre la consulta «Stop Brussels», Orbán ha defendido que desde hace años consultan a la ciudadanía y que, con respecto a la UE, el país «no está muy satisfecho con el funcionamiento y quiere corregir y reformar», que es la mejor manera, ha señalado, «de recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones europeas». Desde la Comisión Europea, sin embargo, han calificado de «incorrectas» y «altamente engañosas» algunas de las referencias que contiene la consulta, sobre la que publicaron «aclaraciones» al respecto. Como en sus anteriores visitas a la Eurocámara, Orbán ha echado en cara que Bruselas quiera legislar sin dialogar y «unilateralmente», sin tener en cuenta que en su país impera el sentimiento de que la Unión Europea no puede restar soberanía nacional a los Estados miembros. Como ejemplo de medidas que Hungría no está dispuesta a acatar desde Bruselas está la reubicación de refugiados, compromiso acordado por los Veintisiete que Orbán está incumpliendo para «preocupación» de la CE, ha reconocido el propio Timmermans: «No queremos reubicación de inmigrantes. Nos reservamos el derecho a decidir a quién acogemos y a quién no», ha añadido. Críticas de la mayoría de portavoces En el debate, la mayoría de líderes parlamentarios han coincidido en criticar a Orbán por sus políticas, incluido el líder del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, que dijo no entender qué problema hay en que la universidad de Soros otorgue tanto títulos estadounidenses como húngaros. En la misma línea, el presidente del grupo socialdemócrata, Gianni Pittella, ha manifestado que el primer ministro húngaro «miente» cuando dice que la Eurocámara está más pendiente de ayudar al grupo financiero de Soros por encima de a los estudiantes en Hungría: «¿Hasta dónde piensa usted llegar? No vale aceptar los fondos europeos pero no sus valores», le ha espetado el líder liberal Guy Verhofstadt, quien le ha animado a preguntarse si quiere pasar a la historia «como el hombre que sacó a Hungría del comunismo o el que hundió su democracia». Tras el debate, en una rueda de prensa, Orbán ha vuelto a demostrar por qué es el «enfant terrible» de los líderes europeos y confirmado que felicitó al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, tras el último referéndum para aumentar sus poderes: «Es una cuestión de prioridades. La calidad de la democracia es importante, pero más la estabilidad política en el país. Si no es estable Turquía, Europa será un infierno», ha señalado.