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Noticias de pandemia

26-05-2020 | Fuente: abc.es
Un informe revela cómo el colapso de la sanidad chavista agrava la crisis del coronavirus en Venezuela
El régimen de Nicolás Maduro está minimizando el impacto de la pandemia de coronavirus en Venezuela y hostiga y reprime a periodistas y profesionales de la salud que alertan sobre el grave deterioro de las condiciones en los hospitales, según un informe publicado por la organización Human Rights Watch (HRW) y la universidad Johns Hopkins tras haber estudiado la situación en 14 hospitales públicos de Caracas, la capital del país, y los cinco estados de Anzoátegui, Barinas, Bolívar, Lara y Zulia. La incapacidad de tratar a los enfermos de coronavirus puede acabar agravando la que ya es la peor crisis migratoria y humanitaria en la historia del continente, según esas organizaciones. El régimen chavista sólo reconoce 1.121 casos confirmados de coronavirus y 10 fallecidos, aunque la diplomacia estadounidense ha denunciado que la cifra real es mucho mayor. Las autoridades venezolanas se niegan a publicar datos epidemiológicos, ya que carecen de pruebas diagnósticas que permitan tener una idea de cuántos contagiados hay realmente en el país, que tiene 28 millones de habitantes, con cinco millones de refugiados en el extranjero. «Para contribuir a una respuesta efectiva a la Covid-19 en Venezuela, los gobiernos preocupados por la situación venezolana deberían financiar las iniciativas humanitarias de la ONU», dice José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW. «Pero para que la ayuda llegue efectivamente al pueblo venezolano, la máxima responsabilidad recae en las autoridades que responden a Maduro». Según un estudio de HRW y la Universidad Johns Hopkins, realizado entre noviembre de 2019 y mayo de 2020, el sistema de salud de Venezuela ha quedado colapsado. El sistema público de salid es incapaz de suministrar servicios básicos por la emigración forzosa de trabajadores sanitarios. Venezuela está la posición 180 de 195 en el Índice de Seguridad Sanitaria Global de 2019. Es decir, es uno de los países peor preparados para mitigar la pandemia. «La crisis humanitaria en Venezuela y el colapso del sistema de salud han generado una peligrosa situación que favorece una rápida propagación del virus en la población en general, condiciones de trabajo inseguras para el personal de salud y un alto índice de mortalidad entre pacientes que necesitan tratamiento en hospitales», dice la doctora Kathleen Page, médico y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. «La imposibilidad de Venezuela para hacer frente a la pandemia de Covid-19 podría provocar que más personas intenten irse del país. Esto desbordaría aún más los sistemas de salud de los países vecinos», añade. Según este informe, publicado este martes, el Gobierno de EE.UU. y la Unión Europea deben ejercer presión sobre las autoridades venezolanas que responden a Maduro para que permitan de inmediato la llegada de una respuesta humanitaria a gran escala liderada por la ONU, orientada a prevenir una propagación catastrófica de la Covid-19 en el país, expresaron Human Rights Watch y la Johns Hopkins. Los expertos entrevistados denuncian una frecuente escasez de agua en los hospitales y centros médicos. Hasta tal punto, que los pacientes y el personal de la salud se ven obligados a llevar su propia agua para su propio consumo: para lavarse las manos antes y después de visitas médicas, limpiar material quirúrgicos y, a veces, hasta para usarla en el servicio. Es común que los cortes de agua afecten a los hospitales de Caracas, según el informe. Y en algunos hospitales en zonas remotas, los cortes de agua han durado semanas e incluso meses.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Resultados de la encuesta nacional sobre el impacto de COVID-19 en Venezuela.<br><br>16/05/2020 <a href="https://t.co/C5XR4UrMHa">pic.twitter.com/C5XR4UrMHa</a></p>&mdash; Centro de Comunicación Nacional (@Presidencia_VE) <a href="https://twitter.com/Presidencia_VE/status/1261997034426511360?ref_src=twsrc%5Etfw">May 17, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Una encuesta nacional sobre el impacto de Covid-19 en Venezuela publicada por la Asamblea Nacional el 16 de mayo reportó que había escasez de guantes en el 57.14 % del sector salud, de mascarillas en el 61.9%, de jabón en el 76.19 % y de alcohol desinfectante en el 90.48%. Según el documento, la principal respuesta de las autoridades venezolanas ante la falta de agua en los hospitales ha sido «la desidia». Varias personas entrevistadas indicaron que, durante años, el Gobierno no ha hecho nada para frenar el deterioro progresivo de las condiciones en los hospitales donde trabajan. «La única instancia que recordaban en la cual el gobierno venezolano reconoció el deterioro de un hospital y expresó su determinación de solucionarlo, las autoridades trabajaron en el edificio solamente un mes y luego abandonaron el proyecto», añade.
26-05-2020 | Fuente: abc.es
El gran ausente
Este lunes fue Memorial Day en Estados Unidos. Una fiesta nacional creada para recordar a los caídos en la guerra civil americana y ampliada, tras la Primera Guerra Mundial, para honrar la memoria de todos los estadounidenses que realizaron el mayor sacrificio posible en el servicio a su Patria. En la práctica es un fin de semana largo en el que se combina la ilusión del final de curso y el arranque del verano con el patriótico respeto a todos los que yacen en cementerios militares como el de Arlington. Por la letal pandemia, el Memorial Day de este año ha resultado especialmente introspectivo. La conmovedora portada dominical del New York Times -nada más y menos que una lista de las víctimas del coronavirus entreverada con pequeños detalles personales- ha capturado el luto requerido por un país a punto de sumar los 100.000 muertos por una epidemia agravada por sus propias contradicciones: desde carencias en sanidad pública hasta sus dolorosos niveles de desigualdad. La cifra de 100.000 muertos eclipsa la suma de todos los militares caídos en las guerras de Vietnam, el Golfo Pérsico, Irak y Afganistán. Por eso ha sido imposible obviar el inexcusable comportamiento del presidente Trump durante este emocional domingo. El ocupante de la Casa Blanca se dedicó a jugar al golf por primera vez desde marzo. Y entre hoyo y hoyo en su campo de Virginia, se administró una sobredosis de Twitter en la que amplificó mensajes racistas y sexistas, teorías conspirativas e insultos de patio de colegio. Ocupaciones que le impidieron sumarse a su propia solicitud de asistir a servicios religiosos como desafío a la «liberticida» cuarentena. Desde el minuto cero, Trump ha sido un negacionista de la tragedia del coronavirus. Por eso, el gran ausente en el despacho oval se dedica a subcontratar su responsabilidad y evita cuidadosamente liderar el luto nacional requerido por la mayor catástrofe sanitaria desde la gripe de 1918. Lo que verdaderamente le duele, más que la pérdida de tantos compatriotas, es la pérdida de la prosperidad económica que dificulta su reelección.
26-05-2020 | Fuente: abc.es
El ingreso de Colombia y Costa Rica en la OCDE fortalece la región central americana
El reciente anuncio de la admisión de Costa Rica en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que se hará efectiva en breve, y la consumación del ingreso oficial en ella por parte de Colombia el pasado 28 de abril, suponen un espaldarazo a dos países esenciales para la estabilidad y prosperidad de la región central americana (del Golfo de México al ecuador). México es miembro de la OCDE desde 1994, cuando el país se «modernizó» al entrar en vigor el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá. Con el ingreso de Colombia y Costa Rica ya son cuatro las naciones latinoamericanas (la otra es Chile, que ingresó en 2010) en formar parte de la OCDE, en ocasiones conocida como el «club de los países ricos», pero que sobre todo es una asociación para promover altos estándares en las políticas públicas. Podría decirse que pertenecer a la OCDE es revalorizar el carnet de país «occidental» con la categoría «premium», lo que presupone haber alcanzado unas prácticas institucionales y económicas que debieran favorecer, por estar en la misma «longitud de onda», un entendimiento básico y confiado ?¡en las dos direcciones!? con Estados Unidos. El progreso de la región central americana ?del sur de Norteamérica al norte de Sudamérica? depende en gran medida de que pueda beneficiarse del enorme mercado estadounidense. De hecho, varios pequeños países salvan su economía con la exportación a Estados Unidos y la ayuda de las remesas que llegan desde allí. La entrada de Colombia y Costa Rica en la OCDE da a Estados Unidos mayor tranquilidad sobre el correcto rumbo de sus vecinos ?se quiera o no, la región siempre será un área de máxima seguridad para la superpotencia? y supone una señal de corresponsabilidad que ayuda a una relación más igual con Washington. Zonas francas de exportación La cercanía a Estados Unidos va a resultar beneficiosa para los países circundantes en la era en la que nos encontramos. El cuarteamiento de la globalización, que ya había comenzado antes de la pandemia que sufre el mundo (guerras comerciales, Brexit..), se está acelerando con el coronavirus. La ruptura de las cadenas de suministros ha alertado a las empresas sobre el riesgo de depender en exceso de las grandes distancias. Aunque en cierta forma eso puede alentar la autarquía en algunos países, la necesidad de mano de obra más barata que la nacional revalorizará la existencia de centros de producción a buen precio y con la experticia necesaria en un radio logístico sensato. Ahí entran en juego las zonas francas de exportación de la región ribereña del Caribe, como las de Costa Rica, República Dominicana y Colombia, que ofrecen una mano de obra cada vez más cualificada a precios competitivos. Para una empresa de Estados Unidos, o de otro país pero bien implantada en el mercado estadounidense, es especialmente rentable usar los beneficios fiscales de instalarse en esas zonas francas; la mercancía puede trasladarse en barco a su destino en poco tiempo, sin temor a mayores disrupciones. El Caribe ?o el Gran Caribe, incluyendo el Golf de México? se revalorizará como mar interior del Hemisferio Occidental. Mayor comercio de EE.UU. con la región En su último libro, «Desunited Nations», Peter Zeihan pronostica que, en la nueva era a la que nos encaminamos, Estados Unidos aumentará el comercio con su entorno regional, concentrando «por necesidad» en él sus importaciones y exportaciones, que totalizan 4,3 billones de dólares (todo el comercio latinoamericano, descontando el de las materias primas, es de 2,3 billones). Lo mismo ocurrirá en relación a Estados Unidos con los países de esa región central americana, cuyo comercio con otros continentes o incluso con la punta sur de Sudamérica se complicará. «Los países de la cuenca del Caribe están mucho más cerca de los centros de población estadounidenses de Houston, Nueva Orleans y Miami que de los mayores centros de población del Cono Sur», dice Zeihan, y añade: «mientras gran parte del mundo debe adaptarse a un mundo ?sin? Estados Unidos, estos países en cambio deben aprender a sobrevivir en un mundo solo ?con? Estados Unidos». Ese renovado interés de Washington por su propio hemisferio dará una mayor actualidad a la Doctrina Monroe, aumentando su celo por impedir que cualquier otra potencia merodee por la zona no solo importante para Estados Unidos a nivel de seguridad nacional, sino también de seguridad comercial. «En el Desorden», escribe Zeihan dando ese nombre a la nueva era de general replegamiento, «la interpretación estadounidense de Monroe será incluso más agresiva».
26-05-2020 | Fuente: abc.es
Estados Unidos, entre el duelo y la vuelta a la normalidad
Un grupo de jóvenes disfrutaban este fin de semana en Nueva York de la tarde soleada en un pequeño parque enfrente de Newton Creek, una entrada del río East River que hace frontera entre Queens y Brooklyn. La tarde estaba casi para darse un chapuzón, pero nadie pondría un dedo del pie en lo que ha sido un desagüe industrial durante décadas. La reunión era ordenada, con los participantes sentados a distancia prudencial. La pulcritud en el seguimiento de la distancia social, que contrastaba con la abundancia de grupos caóticos, sin mascarilla, despreocupados en muchos parques de Nueva York, parecía un homenaje los caídos por el coronavirus. El puente que ha disfrutado EE.UU. en los últimos tres días es por Memorial Day, el festivo nacional que celebra a los muertos del ejército. Es una fecha, a la vez, solemne y festiva en el país. Celebra a los caídos, pero marca también el comienzo del verano. Este año ha coincidido con el momento en el que EE.UU. se acerca a las 100.000 víctimas por la pandemia, lo que impregna con otra capa de significado a la fecha. Los calificativos bélicos sobre el coronavirus han abundado en los últimos meses. Donald Trump, con una gran capacidad para la etiqueta, lo ha llamado el ?Enemigo Invisible?. Ninguna guerra ha matado a más estadounidenses desde la II Guerra Mundial. Pero Memorial Day es, a la vez, solemne y festivo. Es un día de cementerios y de playa. Se honra a los militares y se echa carbón a la barbacoa. Es el día que marca el inicio oficioso del verano: se peregrina a la costa, se multiplican las fiestas multitudinarias, los picnics, los desfiles. El de 2020 será, sin embargo, un verano raro. Las restricciones para frenar la pandemia siguen en pie, en diferentes grados, en casi todo el país. En Nueva York, el epicentro de la crisis, las playas estaban ayer cerradas. En California solo se podían utilizar para hacer ejercicio (aunque muchos se saltaron la normativa, en ocasiones con la aquiescencia de las autoridades locales). Las recomendaciones sobre distancia social, uso de mascarilla, limitación de ocupación en restaurantes, cierre de determinados sectores de entretenimiento, aplican en casi todos lados, en medio de un creciente temor a que regresen los brotes donde se creía que estaban controlados. El puente de Memorial Day es un anticipo del verano difícil que se viene encima, con preocupación por la relajación de algunos -las imágenes de fiestas multitudinarias en piscinas y lagos en Texas o Misuri han corrido como la pólvora- y por el impacto económico de la crisis, que salpicará a la temporada turística. El festivo fue también un ejercicio de contrastes en la antesala de la campaña presidencial. Trump quiso poner el acento en la vuelta a la normalidad y este fin de semana se le vio jugar a golf (uno de sus vicios, como también era de su antecesor, Barack Obama). Ayer acudió al cementerio militar de Arlington y a Fort McHenry, en Baltimore, a honrar a las víctimas. El miércoles irá a Florida a ver un despegue de astronautas. Sigue sin llevar mascarilla y presiona para que vuelvan los mítines y la convención republicana de agosto sea «con el recinto lleno». Quiere dejar la pandemia atrás o, al menos, crear la idea de que así es. Su contrincante de facto, el ex vicepresidente Joe Biden, apuesta por lo contrario: que no se olvide la tragedia. Ayer salió por primera vez de su casa desde mediados de marzo. Fue a un monumento a militares caídos y se puso la mascarilla que Trump renuncia a utilizar. La eligió de color negro.
26-05-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. advierte de que no tolerará la intromisión de Irán en la crisis de Venezuela
El Gobierno de Estados Unidos asegura que el presidente Donald Trump está estudiando la respuesta al envío de 1,5 millones de barriles de gasolina de Irán al régimen de Nicolás Maduro en un cargamento de cinco barcos el primero de los cuales llegó a la costa de Venezuela el sábado por la noche. Según dijo este lunes un alto funcionario de EE.UU. a ABC, «el Presidente ha dejado en claro que EE.UU. no tolerará la intromisión [en Venezuela] de un régimen ilegítimo [el iraní] que oprime a su pueblo, niega los derechos humanos más básicos y practica la violencia y la represión». Las fuerzas armadas venezolanas están escoltando a los cargueros iraníes cuando llegan a sus aguas territoriales. Maduro y varios de sus ministros han agradecido públicamente a Irán el envío del fuel, del que Venezuela carece dado el colapso de sus refinerías. Según ha dicho la diplomacia de EE.UU., esa gasolina se ha pagado con nueve toneladas de oro de las reservas venezolanas. Aunque la semana pasada el presidente Trump dijo que EE.UU. «tiene a Venezuela más rodeada de lo que nadie piensa», este alto funcionario dice que de momento, el camino a seguir es el de las sanciones económicas que ya se aplican. «La campaña de máxima presión de esta Administración, que incluye sanciones financieras y económicas y coartar todas las actividades que benefician al régimen ilegítimo, continuará hasta que termine el control de Maduro sobre Venezuela», añadió ese alto funcionario. Venezuela ha ido perdiendo la capacidad de refinar su propio crudo y depende ahora de Irán para poder adquirir gasolina y gasóleo, necesarios ambos no sólo para el transporte, sino también para los generadores de electricidad de residencias y, sobre todo, hospitales. Respecto al efecto ?que el régimen mantiene en secreto? de la pandemia de coronavirus sobre Venezuela, ese alto funcionario consultado por ABC asegura que «EE.UU. se compromete a garantizar el flujo ilimitado de ayuda humanitaria al pueblo de Venezuela, utilizando plenamente las organizaciones humanitarias para garantizar que los alimentos y suministros continúen fluyendo a los venezolanos que sufren por la mala gestión y corrupción que son responsabilidad de Maduro». Recientemente, la petrolera estatal Pdvsa intentó canjear crudo barato por gasolina con una empresa mexicana, Jomadi, a la que ahora investiga el FBI. Este diario fue el primero en informar de esa incursión del régimen chavista en el sector de los hidrocarburos mexicano. La empresa Jomadi ha negado a ABC que vaya a finalizar ese canje, tras las presiones de EE.UU. La tensión entre Washington, Caracas y Teherán ha llegado estos días a cotas máximas en años. El embajador del régimen chavista ante Naciones Unidas, Samuel Moncada, llegó a denunciar por carta ante el Secretario General de ese organismo que EE.UU. se disponía a «usar la fuerza militar». Tras la llegada del primer buque, el Fortune, al puerto que abastece a la refinería de El Palito, cruzan el Atlántico otros cuatro, los buques Forest, Petunia, Faxon y Clavel.
25-05-2020 | Fuente: as.com
La segunda oleada de la gripe española de 1918 fue la peor: mató a más de 30 millones
Aquella pandemia, que nació en Estados Unidos, segó entre 40 y 50 millones de vida. La mayor parte, en el rebrote de finales de 1918.
25-05-2020 | Fuente: as.com
La decisión sobre si hay Vuelta a Burgos se aplaza a junio
La Diputación de Burgos, integrada por el Partido Popular y Ciudadanos, aplaza hasta el próximo mes de junio la decisión para observar la evolución de la pandemia del COVID-19.
25-05-2020 | Fuente: as.com
La Euroliga nos devuelve a la realidad
La cancelación del máximo torneo europeo de baloncesto nos recuerda la complejidad de articular una competición internacional en plena pandemia.
25-05-2020 | Fuente: abc.es
Japón pone fin a la alerta sanitaria en todo el país, vigente desde hace mes y medio
El gobierno de Japón dio por concluida hoy la alerta sanitaria puesta en vigor hace mes y medio, pero pidió a los nipones que se acostumbren a adoptar «un nuevo estilo de vida» para impedir que la pandemia de coronavirus siga causando estragos. «Vamos a tener que vivir con el coronavirus que está alrededor de nosotros. Si bajamos la guardia, la infección se extenderá muy rápidamente», afirmó el primer ministro nipón, Shinzo Abe, al anunciar la decisión. La alerta sanitaria, o estado de emergencia, como se denomina en Japón, fue declarada el 7 de abril pasado y llegó a estar vigente en todo el país, aunque progresivamente se fue reduciendo su ámbito geográfico hasta quedar en Tokio y algunas regiones más. La covid-19 fue detectada por primera vez en Japón el 16 de enero y hasta este lunes ha afectado a unas 16.600 personas y causado la muerte de 839, una tasa relativamente baja para un país de cerca de 126 millones de habitantes. «Japón ha sido capaz de poner bajo control la pandemia de coronavirus y contenerla en mes y medio», afirmó Abe en la rueda de prensa que ofreció en la sede de la Jefatura de Gobierno (Kantei). El estado de emergencia termina, agregó Abe, porque los casos diarios estaban ya por debajo de los 50 en todo el país y porque el número de personas hospitalizadas, que llegaron a ser 10.000, ya son unas 2.000. Pero el jefe del Gobierno anunció que en los próximos días se conocerán medidas concretas en cuanto al funcionamiento de los negocios y la realización de actos públicos masivos, que gradualmente se irán adoptando al «nuevo estilo de vida». Entre las medidas que se adoptarán figura una aplicación en los móviles para revisar los contactos que ha tenido una persona que pudo contagiarse, sistema puede estar esté vigente a mediados de junio. También pidió fomentar el teletrabajo y modificar los horarios de entrada a las oficinas para evitar congestiones en el transporte público. Y advirtió que si todas estas medidas no impiden parar la extensión de la pandemia y surge un repunte, no dudará en volver a imponer el estado de emergencia sanitaria. El estado de emergencia permitía a las autoridades locales prohibir actos masivos, cerrar los colegios y regular los horarios de los bares y restaurantes, que en Tokio, por ejemplo, implicaba echar el cierre a las 8 de la noche. Pero, como recordó Abe, estas medidas, que no incluían el confinamiento que se ha impuesto en otros países, carecían de sanciones, lo que ha demostrado que Japón ha sido capaz de controlar la pandemia «de una forma muy superior». Las medidas fijadas por el Gobierno nipón incluían la prohibición de entrada al país de personas procedentes de más de un centenar de naciones, según se iban conociendo datos alarmantes sobre la extensión de la pandemia en esos países y territorios. Preguntado sobre la posibilidad de que ese veto migratorio se vaya reduciendo, Abe no quiso hacer precisiones, y dijo que Japón «se irá abriendo gradualmente al resto del mundo». El estado de emergencia sanitaria y estas restricciones en la entrada de turistas al país han tenido un impacto especial en la economía nipona, que forzó al país a entrar en recesión al conocerse los datos de la actividad económica al cierre de marzo. El Gobierno de Abe y el Banco de Japón (BoJ) han adoptado diversas medidas para aumentar la asistencia económica a la población y ofrecer créditos gratis a las pequeñas y medianas empresas, y Abe señaló que esos esfuerzos seguirán.
25-05-2020 | Fuente: as.com
No habrá Descenso del Sella en 2020
La organización de la prueba anució este lunes a través de un comunicado la cancelación de la competición en 2020 ante la incertidumbre por la pandemia de coronavirus.
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