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07-03-2022 | Fuente: abc.es
Ucrania acusa a Rusia de violar la seguridad de los corredores humanitarios
Desde ayer por la mañana las tropas rusas desplegadas en Ucrania establecieron un alto el fuego en algunos puntos del país con la intención de propiciar la evacuación de civiles de Kiev, Mariúpol, Járkov, Sumy y otras localidades, precisamente las más castigadas por los bombardeos, a través de corredores humanitarios que deberían haber sido habilitados al efecto. Así lo aseguró la Oficina Interdepartamental de Rusia para la Respuesta Humanitaria en Ucrania, explicando que tal medida se tomó «dada la catastrófica situación humanitaria reinante, y su fuerte agravamiento» en las ciudades citadas y debido a la petición personal al respecto del presidente de Francia, Emmanuel Macron, al presidente de Rusia, Vladímir Putin. La sede precisaba que los corredores efectuarían la evacuación hacia Rusia y Bielorrusia. Desde Kiev a la ciudad bielorrusa de Gómel. Desde Mariúpol hacia la ciudad rusa de Rostov del Don. Y desde Járkov y Sumy hacia la localidad rusa de Bélgorod. El transporte estaba previsto efectuarlo en autobuses y, una vez en sus primeros destinos, los refugiados serán enviados después por carretera, ferrocarril o avión a otros puntos «de alojamiento temporal» en distintas regiones de Rusia. El Gobierno de Kiev acusa a Rusia de «reforzar sus propias posiciones militares en la tarea de conquistar completamente Ucrania» La oficina humanitaria señaló que toda la información sobre el operativo fue trasladada a la ONU, a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). «Exigimos a la parte ucraniana que cumpla estrictamente todas las condiciones para la creación de corredores humanitarios en las áreas enumeradas y que garantice una retirada organizada de civiles y ciudadanos extranjeros», señalaba el comunicado. El Ejército ruso «llevará a cabo un monitoreo objetivo continuo de la evacuación, incluso mediante el uso de aparatos aéreos no tripulados. Por tanto, advertimos que todos los intentos de la parte ucraniana de engañar una vez más a Rusia y a todo el mundo civilizado interrumpiendo la operación humanitaria, supuestamente por culpa de la Federación Rusa, esta vez serán inútiles y carentes de sentido», advertía la nota del departamento humanitario ruso. Y concluía haciendo un llamamiento «a las autoridades de Kiev y a los responsables oficiales de las ciudades enumeradas para que apliquen medidas concretas» que faciliten la evacuación. Acusaciones mutuas Pero la viceprimera ministra ucraniana, Irina Vereshuk, declaró después, según la agencia ucraniana UNIAN, que «quieren que nuestros ciudadanos vayan a Rusia». Vereshuk deploró que se trata de una propuesta «absurda, cínica e inaceptable» y pidió a la ciudadanía ucraniana atender únicamente la información que publiquen las autoridades de Kiev a través de los canales oficiales. La Administración del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, emitió su propio comunicado afirmando que «ya hemos tenido dos acuerdos con Rusia sobre corredores humanitarios desde Mariúpol y Volnóvaya que fueron violados por la parte rusa. Hubieran permitido la evacuación de más de 200.000 civiles». En efecto, los intentos de sacar a la población de Mariúpol y Volnóvaya, el sábado primero y el domingo después, fracasaron. Moscú y Kiev se acusaron mutuamente del fiasco. Nuevas conversaciones La Presidencia ucraniana, que acusa a Rusia de utilizar los corredores humanitarios como pretexto para «reforzar sus propias posiciones militares en la tarea de conquistar completamente Ucrania», subrayó que «hay decenas de ciudades en ocho regiones de Ucrania en las que la situación humanitaria es catastrófica». Kiev resaltaba además que, de acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, los mediadores en el proceso de coordinación de los corredores debe ser una «tercera parte» no implicada en el conflicto y llama a ponerse al frente de la ayuda humanitaria a Ucrania a los países del G7. Ayer se celebró en Bielorrusia la tercera ronda de conversaciones entre las delegaciones de Rusia y Ucrania en la búsqueda de una salida al conflicto. Dominik Stillhart, director del CICR, deploró ayer que los acuerdos alcanzados por Kiev y Moscú sobre los corredores humanitarios son «poco precisos» y resaltó que, aunque ambas partes llevan «días» hablando, está resultando complicado que Rusia y Ucrania convengan algo «concreto». Stillhart reveló que el corredor humanitario abierto en Mariúpol el sábado, el domingo y ayer «estaba minado». Los Veintisiete ha pedido a la Comisión Europea que inicie los trámites para la adhesión de Ucrania, Moldavia y Georgia a la UE El jefe de la delegación negociadora rusa, Vladímir Medinski, cree que «los nacionalistas ucranianos que tomaron posiciones en varias ciudades siguen reteniendo en ellas a civiles y usándolos directa e indirectamente como escudos humanos, lo que es claramente un crimen de guerra». Tras las negociaciones de ayer, el cabeza de la delegación ucraniana, Mjailo Podoliak, anunció que «ha habido pequeños avances positivos en la mejora de la logística de los corredores humanitarios (?) y en relación con las cuestiones del bloque político básico para un arreglo, junto con el establecimiento de un alto el fuego y las garantías de seguridad continuaron consultas intensivas». Medinski explicó que «las expectativas de Rusia en relación con las conversaciones no se cumplieron (?) no se consiguió firmar ni siquiera un protocolo». Si bien dijo tener la esperanza de que los corredores humanitarios funcionen hoy, «la parte ucraniana nos ha dado garantías de ello», añadió Medinski, quien señaló que «las negociaciones continuarán». El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, y su homólogo ucraniano, Dimitro Kuleba, acordaron reunirse este jueves en Antalya (Turquía), el primer encuentro entre diplomáticos de alto nivel de ambos países desde que Rusia comenzara la invasión de Ucrania. Las delegaciones ucrania y rusa se volvieron a reunir el lunes para la tercera ronda de negociaciones - AFP Sin luz ni agua El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ucranianas, en un comunicado distribuido a través de Facebook, sostenía que las tropas rusas «violan las normas de Derecho Internacional Humanitario, bombardeando a civiles (?) con cohetes y ataques de artillería». «Toman como rehenes a mujeres y niños, colocan equipo y municiones en barrios residenciales de las ciudades y crean artificialmente una verdadera crisis humanitaria en las zonas ocupadas», señalaba en su informe diario, y añadía que las unidades rusas «están privando de luz y agua desde hace tres días a los habitantes de la localidad de Irpín», junto a Kiev. Sostenía que tampoco les permiten salir de sus casas, con lo que no pueden hacer acopio de alimentos. El asesor de la Presidencia ucraniana, Oleksiy Arestóvich, manifestó en rueda de prensa que «el enemigo no ha logrado avanzar en ningún sector», mientras que el Ejército ucraniano, subrayó, «está logrando recuperar algunas zonas ocupadas en Járkov» como la localidad de Chuguev. Informó además que Kiev, Járkov, Mariúpol, Sumy, Chernígov y Yitormir siguen bajo el fuego de los misiles y la artillería rusa, pero «están resistiendo». Las autoridades ucranianas reportaron ayer otros ocho civiles muertos en Járkov. Tuzla, localidad cercana a Odesa, fue atacada con misiles desde navío rusos en el mar Negro en la madrugada de ayer, según el mando militar de la ciudad, lo que ha sido interpretado como la posible preparación de una operación para tomarla, como ya advirtió el domingo Zelenski. Reporta también el hundimiento de uno de los navíos rusos desde donde supuestamente se llevaron a cabo los disparos. Mientras más de 1.700.000 refugiados han salido de Ucrania desde la invasión, los gobiernos de la UE han pedido que se inicie el trámite para la adhesión de Ucrania, Georgia y Moldavia. Si la Comisión acepta esta petición se iniciará un largo proceso de negociaciones antes de que estos tres países puedan ser considerados oficialmente como candidatos, informa Enrique Serbeto desde Bruselas.
07-03-2022 | Fuente: abc.es
Rusia anuncia un alto el fuego en Kiev y otras ciudades para evacuar civiles por corredores humanitarios
El Ejército de Rusia ha anunciado este lunes un alto el fuego temporal a partir de las 10.00 horas (hora local) en la capital de Ucrania, Kiev, y las ciudades de Járkov, Mariúpol y Sumy para que la población pueda evacuar estas localidades a través de corredores humanitarios. "Dada la situación catastrófica a nivel humanitario y el drástico empeoramiento en Kiev, Járkov, Sumy y Mariípol, así como la petición del presidente francés, Emmanuel Macron, al presidente ruso, Vladimir Putin, las Fuerzas Armadas anuncian un alto el fuego y la apertura de corredores humanitarios desde las 10.00 horas del 7 de marzo", ha señalado la Oficina Interdepartamental para Respuesta Humanitaria en Ucrania, recoge Ep. Así, ha manifestado que algunos de estos corredores humanitarios incluyen la evacuación de civiles hacia Rusia, al tiempo que ha incidido en que ha trasladado la información sobre las rutas a Naciones Unidas, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), entre otras organizaciones. "Pedimos a Ucrania que cumpla de forma estricta todas las condiciones para la creación de corredores humanitarias en las zonas enumeradas y que garanticen la retirada organizada de civiles y extranjeros", ha resaltado el organismo, según ha recogido la agencia rusa de noticias Interfax. En este sentido, ha manifestado que las Fuerzas Armadas rusas supervisarán el proceso con el uso de drones y ha advertido que "cualquier intento por parte de Ucrania de engañar de nuevo a Rusia y al mundo civilizado al alterar las operaciones humanitarias, supuestamente por culpa de Rusia, esta vez será inútil". Horas antes, la Presidencia ucraniana había acusado a Moscú de violar dos acuerdos para la evacuación de civiles a través de corredores humanitarios en Mariúpol y Volnovaja, antes de subrayar que hay varias decenas de ciudades en ocho regiones del país en las que "la situación humanitaria es catastrófica". De esta forma, la oficina del mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, detalló que las ciudades, pueblos y aldeas de las regiones de Kiev, Sumy, Chernigov, Járkov, Mykolaiv, Zaporiyia, Jersón, Lugansk y Donetsk son los que necesitan mayor acceso a los corredores humanitarios.
07-03-2022 | Fuente: abc.es
Ucrania califica los pasillos humanitarios propuestos por Rusia de «absurdos» e «inaceptables»
Desde la diez de la mañana de hoy, dos horas menos en España, regía, supuestamente, un alto el fuego por parte de las tropas rusas desplegadas en Ucrania para propiciar la evacuación de civiles de Kiev, Mariúpol, Járkov, Sumy y otras localidades del país a través de corredores humanitarios que deberían ser habilitados al efecto. Sin embargo, Ucrania rechazó la iniciativa y calificó los pasillos humanitarios de «absurdos» e «inaceptables» porque las supuestas vías de escape se dirigen hacia Rusia o Bielorrusia, régimen aliado de Putin. Por ello, Kiev acusa al Kremlin de intentar manipular a los líderes mundiales con la promesa de corredores humanitarios, algunos de los cuales están minados. Así lo ha advertido Cruz Roja Internacional (CICR) citando, en concreto, a la ruta de Mariúpol. Y esto no ocurre solo hoy en este lugar sino también estos dos últimos días. De ahí que el director de la entidad Dominik Stillhart, deplore que los acuerdos alcanzados por Kiev y Moscú sobre los corredores humanitarios son «poco precisos» y ha observado que, aunque ambas partes llevan «días» hablando, está resultando complicado que acuerden algo «concreto». La información del alto al fuego en las ciudades más masacradas por Putin fue facilitada a primera hora de este lunes por la Oficina Interdepartamental de Rusia para la Respuesta Humanitaria en Ucrania, explicando que tal medida se ha tomado «dada la catastrófica situación humanitaria reinante, y su fuerte agravamiento en las ciudades de Kiev, Járkov, Sumy y Mariúpol, así como a petición personal del presidente de Francia, Emmanuel Macron, al presidente de Rusia, Vladímir Putin». Hacia territorio controlado por Moscú La citada sede precisaba que los corredores efectuarán la evacuación hacia Rusia y Bielorrusia. Por ejemplo, desde Kiev a la ciudad bielorrusa de Gómel. Desde Mariúpol hacia la ciudad rusa de Rostov del Don. Desde Járkov y Sumy hacia la localidad rusa de Bélgorod. Se indicaba que el transporte se iba a hacer en autobuses y, una vez en sus primeros destinos, los refugiados serán enviados después por carretera, ferrocarril o avión a otros puntos «de alojamiento temporal» en distintas regiones de Rusia. La oficina humanitaria señalaba que toda la información sobre el operativo había sido trasladada a la ONU, a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). «Exigimos a la parte ucraniana que cumpla estrictamente todas las condiciones para la creación de corredores humanitarios en las áreas enumeradas y que garantice una retirada organizada de civiles y ciudadanos extranjeros», señalaba el comunicado. El Ejército ruso «llevará a cabo un monitoreo objetivo continuo de la evacuación, incluso mediante el uso de aparatos aéreos no tripulados. Por tanto, advertimos que todos los intentos de la parte ucraniana de engañar una vez más a Rusia y a todo el mundo civilizado interrumpiendo la operación humanitaria, supuestamente por culpa de la Federación Rusa, esta vez serán inútiles y carentes de sentido», advertía la nota del departamento humanitario ruso. Y concluía haciendo un llamamiento «a las autoridades de Kiev y a los responsables oficiales de las ciudades enumeradas para que apliquen medidas concretas» que faciliten la evacuación. Kiev acusa a Moscú de utilizar esas rutas para reforzar sus propias posiciones militares y conquistar Ucrania Solicita al G7 que se ponga al frente de la ayuda humanitaria como coordinador para garantizar que no se vulnera el Derecho Internacional Por su parte, la viceprimera ministra ucraniana, Irina Vereshuk, denunció hoy que «quieren que nuestros ciudadanos vayan a Rusia», según la agencia ucraniana UNIAN. Vereshuk considera que se trata de una propuesta «absurda, cínica e inaceptable» y ha pedido a la ciudadanía ucraniana a atender únicamente la información que publiquen las autoridades de Kiev a través de los canales oficiales. La Administración del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, emitió su propio comunicado afirmando que «ya hemos tenido dos acuerdos con Rusia sobre corredores humanitarios desde Mariúpol y Volnóvaya, los cuales fueron violados por la parte rusa. Hubieran permitido la evacuación de más de 200.000 civiles». En efecto, los intentos de sacar a la población de Mariúpol y Volnóvaya, el sábado primero y el domingo después, fracasaron. Moscú y Kiev se acusaron mutuamente del fiasco. La Presidencia ucraniana, que acusa a Rusia de utilizar los corredores humanitarios como pretexto para «reforzar sus propias posiciones militares en la tarea de conquistar completamente Ucrania», subrayó hoy que «hay decenas de ciudades en ocho regiones de Ucrania en las que la situación humanitaria es catastrófica». Según el comunicado, «las ciudades, pueblos y aldeas de las regiones de Sumy, Chernígov, Járkov, Kiev, Mykolaiv, Zaporiyia, Jersón, Lugansk y Donetsk son los que necesitan tener un mayor acceso a los corredores humanitarios». Kiev resalta además que, de acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, los mediadores en el proceso de coordinación de los corredores debe ser una «tercera parte» no implicada en el conflicto y llama a ponerse al frente de la ayuda humanitaria a Ucrania a los países del G7. «Los civiles, tomados como rehenes» Asimismo, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ucranianas, en un comunicado distribuido a través de Facebook, sostiene que las tropas rusas «violan las normas de Derecho Internacional Humanitario, bombardeando a civiles (?) con cohetes y ataques de artillería». «Toman como rehenes a mujeres y niños, colocan equipo y municiones en barrios residenciales de las ciudades y crean artificialmente una verdadera crisis humanitaria en las zonas ocupadas», prosigue en su informa diario y precisa que las unidades rusas «están privando de luz y agua desde hace tres días a los habitantes de la localidad de Irpin», junto a Kiev. Asegura que tampoco les permiten salir de sus casas, con lo que tampoco pueden hacer acopio de alimentos. Hoy está prevista la tercera ronda de conversaciones entre las delegaciones de Rusia y Ucrania en la búsqueda de una salida al conflicto. La primera tuvo lugar el lunes y la segunda el jueves, precisamente con el acuerdo de abrir los corredores humanitarios. Se desconoce todavía el lugar y la hora de las conversaciones.
04-03-2022 | Fuente: abc.es
El Ejército ucraniano asegura que Rusia se dispone a tomar Odesa desde el mar
Cuando se cumple una semana del inicio de la «operación especial» lanzada por el presidente Vladímir Putin contra Ucrania, el Estado Mayor de Ejército de Kiev aseguraba ayer que en el mar Negro, frente a la costa de la ciudad portuaria de Odesa, se han detectado cuatro navíos de desembarco rusos de gran tamaño y tres lanchas rápidas armadas con misiles. El departamento castrense ucraniano cree que tales movimientos indican que Rusia lanzará en breve un ataque con el objetivo de hacerse con Odesa, pero advierte que «el enemigo será recibido calurosamente», afirmando que el dispositivo de defensa de la ciudad está ya preparado. El nuevo gobernador de Odesa, nombrado ayer por el presidente Volodímir Zelenski, es Maxim Márchenko, excomandante del grupo ultranacionalista, Batallón Nacional Aidar. En Moscú le consideran un «nazi». Si Odesa cayese en manos del Ejército ruso, tendría más fácil completar la toma de toda la parte sur de Ucrania, que perdería muy probablemente la salida al mar Negro como ya ha sucedido con el de Azov. Un poco más al este de Odesa, el alcalde de Jersón, Ígor Kolijáyev, ha mantenido conversaciones con las tropas rusas, pero aclaró que no era para negociar nada. «No les prometí nada, solamente les trasladé que estoy interesado en el funcionamiento normal de nuestra ciudad», aseguro ayer Kolijáyev. Según sus palabras, difundidas a través de Facebook, «les pedí simplemente no disparar a la gente (?) no tenemos tropas en la ciudad, sólo civiles». El miércoles, hubo manifestaciones en Jersón «contra la ocupación rusa». Según el alcalde, se han pactado con el Ejército ruso un toque de queda entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana, el restablecimiento del transporte público y la actividad de empresas y comercios. «Los militares no serán provocados, los vehículos deberán circular a baja velocidad y estar listos para mostrar en cualquier momento lo que llevan dentro», avisó. «Seguimos bajo bandera ucraniana y, para que siga siendo así, tendremos que cumplir sus condiciones». El miércoles, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konáshenkov, anunció que «las divisiones de las Fuerzas Armadas rusas tomaron el control total de la capital regional de Jersón», información que Kolijáyev desmintió después. No obstante, sí es cierto que el dispositivo militar ruso controla las principales instalaciones de la ciudad, el puerto fluvial en el río Dniéper, la estación de ferrocarril, los centros de comunicaciones, edificios oficiales y otros emplazamientos de importancia. La provincia de Jersón, que limita al sur con Crimea, también está bajo el completo control de las fuerzas rusas. Ayer se supo que el martes falleció en Járkov en un bombardeo una observadora de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. «Marina Fénina, miembro nacional de la Misión Especial de Vigilancia de la OSCE en Ucrania falleció en un bombardeo en Járkov, el 1 de marzo (?) cuando iba a comprar provisiones para su familia», se asegura en un comunicado de la organización difundido a través de su web. Járkov lleva varios días sometida a duros bombardeos de las tropas rusas. Ayer fueron alcanzadas por las bombas la catedral de Járkov y tres escuelas. En la misma región de Járkov, en la localidad de Izium, son ya ocho los muertos, dos de ellos niños, por un ataque aéreo ruso que impactó contra un edificio de viviendas en la noche del miércoles, según asegura el rotativo ruso 'Nóvaya Gazeta', que cita al vicealcalde de la localidad, Vladímir Matsokin. En Chernígov, al norte de Kiev, las autoridades locales daban cuenta ayer de una treintena de civiles muertos como consecuencia de la ofensiva rusa. El gobernador de la región de Chernígov, Viacheslav Chaus, escribió en Telegram que «muchos edificios residenciales y escuelas resultaron dañados (?) y no hay instalaciones militares cerca. Lo que hay son hospitales, escuelas, guarderías y edificios altos». El alcalde de Chernígov, Vladislav Atroshenko, según la agencia ucraniana UNIAN, denunció que están siendo bombardeados con proyectiles de gran calibre (?) igual que los ataques de los nazis contra nuestra ciudad en 1941«. Una de las bombas cayó en un depósito de combustible causando un enorme incendio, según el canal de Telegram Shot, que difunde un vídeo del desastre. Mariúpol, en la parte de Donbass bajo control de Kiev y a orillas del mar de Azov, sigue rodeada por las tropas rusas y las fuerzas separatistas de Donetsk, pero no ha sido tomada todavía. Según su alcalde, Vadim Boichenko, la ciudad está sin calefacción, electricidad y sin suministro de agua. El Ejército ucraniano resiste, pero cada vez son más fuertes los bombardeos mientras el número de muertos y heridos crece. Al comienzo de una nueva reunión de su Consejo de Seguridad, Putin afirmó ayer que la operación en Ucrania «avanza según lo planeado» contra los «neonazis» con la intención de apoyar a los ucranianos, quienes, dijo, «forman con los rusos un solo pueblo». Aseguró que no «cederá» en su empeño de acabar con los «neonazis» y los «mercenarios extranjeros», quienes, según su punto de vista, «utilizan a los civiles como escudos humanos». Por otro lado, está levantando cierta polémica la decisión de Rusia de enviar a las zonas ocupadas «ayuda humanitaria» en columnas especiales de camiones con medicamentos, mantas, alimentos, agua potable y otros pertrechos. Hace ocho años, Moscú tomó la misma decisión en relación con Donbass y Kiev denunció que lo que había en el interior de algunos de los vehículos no era tal ayuda sino armas y munición, una forma ingeniosa de evitar que los convoyes transporten material bélico sin ser atacados. El primer envío llegó a las zonas fronterizas de la región de Járkov el miércoles procedente de Bélgorod, informan las agencias rusas. La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) ha aprobado una resolución condenando a Rusia por tomar las centrales atómicas ucranianas de Chernóbil y Zaporiyia durante la actual intervención militar. A juicio, de la Junta de Gobernadores de la AIEA, las acciones de las fuerzas rusas suponen «una amenaza grave y directa» para la seguridad de las instalaciones nucleares, para su personal y el medio ambiente.
03-03-2022 | Fuente: abc.es
Rusia, preparada para tomar Odesa desde el mar
El Estado Mayor de Ejército ucraniano aseguraba hoy que en el mar Negro, frente a la costa de la ciudad portuaria de Odesa, se han detectado cuatro navíos de desembarco rusos de gran tamaño y tres lanchas rápidas armadas con misiles. El departamento castrense ucraniano cree que tales movimientos indican que Rusia lanzará en breve un ataque con el objetivo de hacerse con Odessa, pero advierte que «el enemigo será recibido calurosamente», afirmando que el dispositivo de defensa de la ciudad está ya preparado. El nuevo gobernador de Odesa, nombrado ayer por el presidente Volodímir Zelenski, es Maxim Márchenko, excomandante del grupo ultranacionalista, Batallón Nacional Aidar. En Moscú le consideran un «nazi» Más al este, en Jersón, su alcalde, Ígor Kolijáyev, está en conversaciones con las tropas rusas y subraya que no está negociando nada. «No les prometí nada, solamente les trasladé que estoy interesado en el funcionamiento normal de nuestra ciudad», aseguro hoy Kolijáyev. Según sus palabras, difundidas a través de Facebook, «les pedí simplemente no disparar a la gente (?) no tenemos tropas en la ciudad, sólo civiles». El miércoles, hubo manifestaciones en Jersón «contra la ocupación rusa». Según el alcalde, se han pactado con el Ejército ruso un toque de queda entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana, el restablecimiento del transporte público y la actividad de empresas y comercios. «Los militares no serán provocados, los vehículos deberán circular a baja velocidad y estar listos para mostrar en cualquier momento lo que llevan dentro», avisó. «Seguimos bajo bandera ucraniana y, para que siga siendo así, tendremos que cumplir sus condiciones». Ese mismo día, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konáshenkov, anunció que «las divisiones de las Fuerzas Armadas rusas tomaron el control total de la capital regional de Jersón», información que Kolijáyev desmintió después. No obstante, sí es cierto que el dispositivo militar ruso controla las principales instalaciones de la ciudad, el puerto fluvial en el río Dniéper, la estación de ferrocarril, los centros de comunicaciones, edificios oficiales y otros emplazamientos de importancia. La provincia de Jersón, que limita al sur con Crimea, también está bajo el completo control de las fuerzas rusas. Ocho muertos, dos de ellos niños Hoy se supo que el martes falleció en Járkov en un bombardeo una observadora de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. «Marina Fénina, miembro nacional de la Misión Especial de Vigilancia de la OSCE en Ucrania falleció en un bombardeo en Járkov, el 1 de marzo (?) cuando iba a comprar provisiones para su familia», se asegura en un comunicado de la organización difundido a través de su web. Járkov lleva varios días sometida a duros bombardeos de las tropas rusas. En la misma región de Járkov, en la localidad de Izium, son ya ocho los muertos, dos de ellos niños, por un ataque aéreo ruso que impactó contra un edificio de viviendas la pasada noche, según aseguran las autoridades locales. En Kiev, mientras tanto, el mando militar denuncia disparos de misiles de la artillería rusa. Durante la noche, se registraron en la capital no menos de cuatro fuertes explosiones en distintos puntos.
26-02-2022 | Fuente: as.com
El Ibiza no se pone límites
El equipo ibicenco vence con justicia al Huesca y continúa sin perder en Can Misses en 2022. Los oscenses ven frenada su progresión hacia el ?play-off? a Primera, con el que sueñan los isleños.
24-02-2022 | Fuente: abc.es
Putin, el autócrata que quiere eternizarse
Vladímir Putin nació el 7 de octubre de 1952 en Leningrado (actual San Petersburgo). Se licenció en Derecho en 1975 e ingresó después en los servicios secretos soviéticos, el KGB, en donde aprendió alemán. Fue enviado a la Alemania del Este (RDA) en 1985 con la misión de espiar y reclutar agentes. Llegó a alcanzar el grado de coronel. En la primavera de 1990 regresó a Leningrado y fue consejero del alcalde, Anatoli Sobchak. En 1996, el entonces presidente ruso, Borís Yeltsin, invitó a Putin a trabajar en la administración del Kremlin. Sus siguientes nombramientos fueron director de FSB (antiguo KGB), en 1998, y el de primer ministro, en 1999. Fue elegido presidente de Rusia en el año 2000 y reelegido por cuarta vez en marzo de 2018. Se vanagloria de haber logrado que su país superara la crisis económica y política abierta tras la desintegración de la URSS, pero lo hizo al precio de cercenar derechos, perseguir a la oposición y concentrar enormes poderes en sus manos y en las de los servicios secretos. Putin, un nostálgico de la época soviética, presenta a su país como una ?fortaleza asediada? a la que hay que defender a cualquier precio. Considera a Occidente culpable de la desintegración de la URSS, no a la corrupción y al desbarajuste interno del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), y está convencido de que Estados Unidos ansía hacerse con las riquezas naturales de Rusia. El actual jefe del Estado ruso, al igual que su homólogo bielorruso, Alexánder Lukashenko, se cree imprescindible para su país. Considera que solo él está en condiciones de hacer frente a los múltiples ?enemigos? y desafíos que tiene Rusia. Con esa idea justifica su enorme apego al poder. En enero de 2018 impulsó por sorpresa una reforma constitucional que culminó en una votación y en la aprobación de una nueva Carta Magna cuya principal particularidad es que contiene una cláusula para que Putin pueda continuar al frente del país dos mandatos más, hasta 2036. Un elemento que inquieta a los politólogos rusos, al considerarse un indicador de que el presidente tiene intención de perdurar de forma vitalicia, es que nunca quiere hablar de a quién podría transferir el poder. La presentadora de la cadena CNBC Hadley Gamble le preguntó a Putin sobre su posible sucesor y éste declinó responder, ya que, según sus palabras, «hablar de estas cosas es desestabilizador (?) la situación tiene que permanecer tranquila, estable, para que los órganos del Estado, sus estructuras puedan trabajar y mirar serenamente hacia el futuro». Gamble le espetó que si su intención es permanecer en el poder hasta los 84 años, a lo que el presidente ruso respondió sin más que «la Constitución me permite presentarme al próximo mandato, aunque no he tomado todavía ninguna decisión al respecto». Su lucha contra oposición Putin ha intensificado como nunca antes la lucha contra la oposición aprobando leyes que impiden a las formaciones críticas con el poder participar en la legítima lucha política, presentar sus candidatos a los comicios y aparecer en los medios de mayor difusión para lanzar sus mensajes. La OSCE sostiene que el sistema electoral ruso no cumple los estándares democráticos mínimos. Además, el número de presos políticos va en aumento y siguen sin esclarecerse numerosos asesinatos de políticos y periodistas. Baste recordar a Anna Politkóvskaya y a Borís Nemtsov. La prensa independiente tampoco vive sus mejores momentos, acosada por leyes restrictivas como la de ?agente extranjero? y con reporteros encausados por la Justicia. Pero, al mismo tiempo, el presidente ruso trata de mostrarse como un dirigente enérgico y de decisiones drásticas, incluso autoritarias, pero moderno, sensible a los problemas de la población y respetuoso con los valores tradicionales. Esta hoja de ruta, que Putin presenta una y otra vez como el núcleo de su acción política y diplomática, no es nueva. Lleva tiempo reiterando el mismo enunciado. Lo ha hecho una vez más con alguna que otra actualización el pasado 21 de octubre en el Foro de Valdái, llamado así por el lugar de Rusia, situado a medio camino entre Moscú y San Petersburgo, en donde nació esta mesa de discusión política, aunque en esta ocasión se celebró en Sochi. Afirmó que el capitalismo está en crisis. «Todo el mundo dice que el modelo de capitalismo existente (?) se ha agotado», subrayó Putin en su intervención y añadió que tal circunstancia «acrecienta las desigualdades sociales» en el mundo. Todo ello, a su juicio, está llevando «al ascenso del extremismo y a la migración incontrolada». El jefe del Kremlin también denunció en su alocución «el dogmatismo agresivo ?vigente en Occidente? rayano con lo absurdo». «Contrarrestar el racismo es algo necesario y noble, pero en la nueva cultura de la cancelación se convierte en una discriminación inversa. El énfasis obsesivo en la cuestión racial divide aún más a la gente», estima Putin, quien también considera «una fantasmagoría total» el debate sobre los derechos de género. El dirigente ruso criticó a Occidente por «el borrado agresivo de páginas enteras de su propia historia, la discriminación inversa de la mayoría en interés de las minorías o la exigencia de abandonar la comprensión habitual de cosas tan básicas como mamá, papá, familia o incluso la diferencia de género». Frente a ello, Putin propone un «conservadurismo saludable», racional, basado en los valores espirituales y en la tradición.
22-02-2022 | Fuente: abc.es
Biden ordena sanciones contra Rusia y aísla al Kremlin de los mercados financieros
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, denunció este martes 22 de febrero el inicio de la invasión rusa de Ucrania, «una violación flagrante del derecho internacional», y anunció una «primera ronda» de sanciones contra el régimen de Vladimir Putin, en la que ahondará si este último no da marcha atrás. Según dijo Biden en un discurso en la Casa Blanca, estas sanciones, que incluyen la esperada cancelación de un gasoducto del que depende en parte la economía rusa, serán más duras que las que EE.UU. y sus socios aprobaron tras la invasión y anexión de Crimea en 2014. La Casa Blanca aísla primero a dos grandes instituciones financieras rusas (VEB y el banco militar), y la deuda soberana rusa y por tanto el Gobierno ruso quedan aislados de financiación occidental; se aplicarán sanciones contra jerarcas rusos y también sus familiares, y Washington ya trabaja con Alemania para la cancelación definitiva del gasoducto Nordstream II, en el que la empresa rusa Gazprom ya ha invertido 11.000 millones de dólares (9.700 millones de euros). Biden destacó este martes que lo que ha hecho es «aislar al Gobierno de Rusia de la financiación occidental, ya no puede recaudar dinero de Occidente ni puede canjear su deuda en los mercados europeos». Esta semana se ahondará además en esas penalizaciones, pactadas con los socios europeos. Además, el presidente Biden anunció un refuerzo de las tropas estadounidenses en las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania y el flanco este de la OTAN. «En respuesta a la admisión de Rusia de que no retirará sus fuerzas, autoricé movimientos adicionales de tropas y equipos estadounidenses, ya estacionados en Europa para reforzar a nuestros aliados bálticos», dijo el presidente. Un funcionario de EE.UU. dijo ayer que se trasladará ocho aviones de combate F-35 y 32 helicópteros de ataque Apache que ya están en Europa a los estados bálticos y al flanco este de la OTAN. Además, aproximadamente 800 soldados de infantería se trasladarán desde Italia a la región del Báltico, dijo el funcionario en conversación con la prensa. Y añadió Biden: «Si Rusia va más lejos, las sanciones serán más duras. ¿Quién en el nombre de Dios se cree Putin que es para reconocer dos nuevos países dentro de otro país vecino?». Al presidente ruso le acusó Biden de «reescribir la historia» con sus reflexiones del lunes sobre Ucrania y el supuesto derecho ruso a invadirla. Acuerdos rotos La totalidad del Gobierno estadounidense se alineó el martes en la denuncia de la agresión rusa de la que la Casa Blanca llevaba meses advirtiendo. El jefe del Pentágono, Lloyd Austin, dijo que «la más reciente invasión» de Ucrania «es una amenaza contra la paz, la seguridad y la prosperidad de Ucrania». Austin hizo estas declaraciones al recibir en Washington al ministro de exteriores de Ucrania, Dmytrio Kuleba, quien también se vio con el presidente Biden y el jefe diplomático norteamericano, Antony Blinken. La número dos del departamento de Estado, Wendy Sherman, que lleva semanas negociando con su contraparte rusa para tratar de evitar una invasión, denunció que el Kremlin no ha respetado los acuerdos de paz de Minsk, que se acordaron tras la invasión de 2014. «Rusia nunca cumplió uno solo, ni siquiera uno, de sus compromisos en los acuerdos de Minsk», dijo Sherman en unas declaraciones hechas por videoconferencia ante la OSCE. «Ahora Rusia ha mostrado al mundo sus verdaderas intenciones violando de nuevo la soberanía, la integridad territorial y las fronteras reconocidas internacionalmente de Ucrania», añadió Sherman. En el Capitolio, demócratas y republicanos se unieron con pocas excepciones en la condena de Putin y el apoyo expreso a sanciones económicas por la vía urgente. El presidente de la comisión de Exteriores del Senado, el demócrata Bob Menéndez, dijo en la CNN que «hoy hay más tropas rusas en Ucrania que ayer». «Ya no hay dudas sobre si lo que hay es una invasión. Está claro que lo es. Creo que Occidente, EE.UU., tiene que dejarle muy claro a Putin que las consecuencias comienzan ahora», dijo el senador. El lunes por la noche tras un discurso en que Putin anunció el reconocimiento de la independencia de las denominadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, Biden ya aprobó sanciones contra esas dos regiones separatistas. En aquel primer decreto de sanciones, Biden impidió nuevas inversiones en Donetsk y Lugansk; la importación de productos de ellas, o las transacciones financieras que tengan en ambas su destino o un punto de tránsito. Entrada militar Putin no sólo ha reconocido la independencia de las llamadas República Popular de Donetsk y de Lugansk, sino que en un decreto ha ordenado al ejército ruso que se encargue de «garantizar la paz en ellas», que según EE.UU. es un eufemismo para la invasión. Según el Gobierno ucraniano, hay tropas rusas en ambas desde hace ocho años, de tapado y sin que el Kremlin lo admitiera. Este mismo martes, el Senado ruso autorizó a Putin a movilizar tropas y el uso de la fuerza fuera de las fronteras de su país, es decir, en zona soberana ucraniana. Biden habló tras el discurso de Putin con el presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky, «para reafirmar el compromiso de EE.UU. con la soberanía y la integridad territorial» de ese país, según la Casa Blanca. «El presidente Biden reiteró que EE.UU. respondería rápida y decisivamente, al unísono con sus aliados y socios, a una mayor agresión rusa contra Ucrania», añadió la presidencia norteamericana en un comunicado. El presidente estadounidense ha pactado esas sanciones con sus socios europeos, y ese mismo lunes habló de urgencia también con el canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente francés, Emmanuel Macron. Biden había prometido durante meses sanciones severas contra Rusia si Putin invadía Ucrania, incluida la cancelación del gasoducto, que iba a proveer a Europa de ese hidrocarburo con un considerable lucro para Moscú. Esta decisión, sin embargo, puede afectar a la demanda, y por lo tanto al precio, de los combustibles. En su discurso de este martes, Biden admitió, finalmente, que el riesgo para Occidente puede ser pagar más por esos materiales, y que «defender la libertad puede tener un precio, aunque sea pagar más en la gasolinera». También aclaró que tratará de que el precio de las sanciones en el suministro de energía lo paguen Rusia y los rusos.
22-02-2022 | Fuente: abc.es
Putin recibe luz verde para enviar tropas al extranjero y hacerse con todo el Donbass
El siguiente problema con el que se va a topar Ucrania, después de que Rusia reconociera el lunes la independencia de las repúblicas rebeldes de Donbass, va a ser la dimensión real de esos dos territorios, la extensión de sus fronteras, y, en consecuencia, el señalamiento como «ocupantes» de los soldados ucranianos allí desplegados. Ello va a tener graves consecuencias para las tropas de Kiev, cuyas unidades probablemente serán desalojadas por la fuerza de la zona. Eso al menos es lo que dio a entender el martes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien precisó a los periodistas que Rusia ha reconocido como estados a Donetsk y Lugansk «según las fronteras de ambas repúblicas cuando se proclamaron independientes en 2014». Peskov, sin embargo, declinó responder cuando se le preguntó por dónde pasan esas fronteras. El presidente ruso, Vladimir Putin, puntualizó después en rueda de prensa que «Rusia, habiendo reconocido estas repúblicas, reconoce también todos los documentos, incluida su constitución, donde se indican sus fronteras». Pero expresó el deseo de que las posibles disputas fronterizas «se resuelvan mediante negociaciones», algo que, para él, «es un imposible ahora mismo». Debate sobre las fronteras Más nítidamente aclaró la cuestión Leonid Kaláshnikov, jefe del comité parlamentario de la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso), que lleva los asuntos de la CEI, los países que formaron parte de la desaparecida Unión Soviética. El legislador dijo que la Cámara «ha reconocido a Donetsk y Lugansk dentro de las fronteras que tenían en la Ucrania Soviética», que son las mismas que las existentes en el país hasta abril de 2014, cuando se produjo el levantamiento separatista y estalló una guerra que causó más de 13.000 muertos. Sin embargo, tras los acuerdos de paz de Minsk de febrero de 2015, los dos territorios quedaron reducidos con respecto al mapa anterior. La llamada 'línea de contacto', que separa el territorio del Donbass secesionista del resto de Ucrania y cuyo trazado constituye uno de los aspectos más importantes del aquel pacto propiciado con la mediación de Alemania, Francia y la OSCE, deja fuera de Donetsk y Lugansk tierras que se encuentran actualmente bajo el control de Kiev. Recuperarlas, según Kaláshnikov, es cosa de las fuerzas separatistas, no del Ejército ruso, aunque, en cualquier caso, a juzgar por las intenciones que expresan los rebeldes, provocará evidentemente enfrentamientos armados y derramamiento de sangre. Su mano derecha, el diputado Alexánder Borodái, ha reconocido en declaraciones a la radio Eco de Moscú que «voluntarios rusos en Donbass están realizando actividades 'híbridas' de movilización y están listos para defender a la población rusa de Donetsk y Lugansk con las armas en la mano» como ya hicieron en Crimea y en el propio Donbass hace ocho años. Según su opinión, la parte en poder de Kiev de ambos enclaves «debe ser liberada» y coincidiendo con el punto de vista de Kaláshnikov, su jefe en la Duma, considera que sus autoridades son las que «deben determinar sus fronteras». Estima además que Donbass debe terminar «formando parte de Rusia». Borodái fue primer ministro del gobierno separatista de Donetsk. Enviar militares Los diputados de la Duma ratificaron el martes los acuerdos de «amistad, cooperación y asistencia mutua» con las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk recogidos en el decreto recién firmado por el presidente Vladimir Putin y cuya principal componente es la militar. El acuerdo entre Rusia y las repúblicas autoproclamadas de Donbass contempla el despliegue de bases militares en sus territorios y el envío de efectivos y armas, explicó el martes el viceministro de Exteriores ruso, Andréi Rudenko. Un militar ucraniano junto al ataúd de uno de sus compañeros, fallecido durante la nueva ofensiva de los separatistas prorrusos - Álvaro Ybarra Zavala El apartado tres del decreto presidencial dispone la firma de estos acuerdos de cooperación y asistencia mutua. El punto cuatro contempla el envío de «tropas de paz» mientras no se establezcan los contenidos concretos de la ayuda militar. También el martes las asambleas de los dos enclaves de Donbass ratificaron los mismos tratados de cooperación con Rusia. Por su parte, el Consejo de la Federación (Cámara Alta) autorizó el martes a Putin a utilizar las Fuerzas Armadas rusas fuera del país. La presidenta del Senado, Valentina Matviyenko, subrayó que tales fuerzas «serán tropas de paz». En su comparecencia ante los periodistas del martes, Putin manifestó que «yo no dije que las tropas rusas entrarían en Donbass en un futuro próximo». Explicó que lo harán «en función de cómo se desarrolle la situación sobre el terreno». Sostuvo también que «los acuerdos de Minsk ya no existen, hemos reconocido las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk». El jefe del Kremlin sugirió que ahora la mejor solución «sería que las autoridades actualmente en el poder en Kiev rehúsen por sí mismas a unirse a la OTAN, se mantengan neutrales y desmilitaricen el país». Todas estas premisas forman parte del nuevo ultimátum lanzado a Kiev por Moscú e ignorarlo amenaza seriamente a Ucrania con más guerra y pérdidas territoriales.
21-02-2022 | Fuente: abc.es
Putin ordena el envío de «tropas de paz» a Donbass
Tras anunciar ayer a través de la cámaras de televisión el reconocimiento de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk (Donbass) como estados independientes, el presidente Vladímir Putin firmó al comienzo de esta madrugada un decreto ordenando al Ministerio de Defensa ruso «garantizar la paz» en ambos enclaves rebeldes enviando a sus territorios tropas rusas. El decreto, publicado en la página web del Kremlin, consta de cinco puntos. En el primero, «de acuerdo con la voluntad de la población y el rechazo de Ucrania a resolver el conflicto de forma pacífica según los acuerdos de Minsk», las repúblicas de Donetsk y Lugansk son reconocidas como «estados soberanos e independientes». El segundo insta al Ministerio de Exteriores ruso a entablar conversaciones con las dos formaciones con el objetivo de establecer «relaciones diplomáticas». El tercer punto dispone la preparación de un «proyecto de acuerdo con Donetsk y Lugansk de amistad, cooperación y ayuda mutua» para ser presentado a la firma a las partes. El cuarto apartado ordena el envío de «tropas de paz» a Donbass mientras no se firma el acuerdo referido en el punto tres. El quinto y último artículo señala que el decreto entró ayer en vigor. Zelenski acusa a Ucrania de violar su soberanía Poco después, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se dirigió a la Nación para acusar a Rusia de «violar la integridad territorial» del país y comunicar que ha convocado una reunión extraordinaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y solicitado la celebración de una cumbre del llamado Grupo de Normandía (Alemania, Francia, Rusia y Ucrania) para abordar la situación. La OSCE y la ONU ya han condenado las medidas de Putin mientras que Estados Unidos recomienda a Zelenski que abandone Kiev y se traslade a Lviv, en el extremo oeste del país, por razones de seguridad. Putin explicó en su discurso de ayer que «la Ucrania moderna fue creada en su totalidad por la Rusia bolchevique». Llamó a Lenin «autor y arquitecto de Ucrania» y recordó que el país vecino se vio entonces beneficiado por «regalos al nacionalismo ucraniano de territorios históricamente pertenecientes a Rusia» como, según él, el caso de Donbass, que fue «incorporado a Ucrania a empellones». Después reiteró que la revuelta del Maidán, que culminó en febrero de 2014, fue un «golpe de Estado sangriento» orquestado por Occidente que, a su juicio, «no trajo la democracia» y denunció una vez más la amenaza que para Rusia supondría que Ucrania entrara a formar parte de la OTAN. Putin volvió a acusar a los dirigentes ucranianos de negarse a cumplir los acuerdos de Minsk y les acusó de crear la «crítica» situación reinante en el momento actual en Donbass por culpa de sus acciones armadas. Los cabecillas de las dos repúblicas separatistas de Donbass, Denís Pushilin de Donetsk, y Leonid Pásechnik de Lugansk, habían solicitado horas antes al presidente ruso el reconocimiento de sus respectivos territorios como independientes y suscribir con ellos sendos acuerdos de cooperación militar. Igual que hizo Moscú en 2008 en relación con las dos provincias secesionistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, en las que inmediatamente fue desplegado el Ejército ruso. Parecido fue el procedimiento con el que Moscú se anexionó Crimea en 2014.