Infortelecom

Noticias de osce

10-04-2022 | Fuente: as.com
La defensa del Fuenla, rampa de descenso y de playoff
Los azulones consiguieron igualar el marcador hasta en dos ocasiones, pero tres fallos defensivos fueron suficientes para la victoria oscense.
08-04-2022 | Fuente: as.com
El Huesca femenino, a por un llenazo histórico en El Alcoraz
El equipo de Primera Nacional llenará el estadio oscense en el derbi frente al Zaragoza CFF B. La marca supone un hito para la categoría y una ciudad de 52.000 habitantes.
06-04-2022 | Fuente: marca.com
El infierno de Nwakali en Huesca: "Mi madre enfermó, reclamé el dinero que me debían..."
Su vinculación con el equipo oscense expiraba en junio de 2022  Leer
06-04-2022 | Fuente: marca.com
La denuncia de Nwakali: "Mi madre enfermó, reclamé lo que me debían..."
Su vinculación con el equipo oscense expiraba en junio de 2022  Leer
03-04-2022 | Fuente: abc.es
Orban repite gobierno por cuarta legislatura consecutiva en Hungría con cerca del 60% de los votos
Fidesz-KDNP, el partido nacionalista conservador de Viktor Orban, se colocaba cómodamente por delante anoche, con el 57% de los votos acierre de esta edición, momento en el que se había recontado el 43% de las papeletas. La alianza opositora de seis partidos Unidos por Hungría, encabezada por el candidato independiente Peter Marki-Zay, obtenía el 31% de los votos, muy por detrás del 41% que le habían otorgado las últimas encuestas y sin posibilidad siquiera de acercarse al partido en el gobierno, que repetirá por cuarta legislatura consecutiva. Fidesz se beneficiaba de mayor respaldo en las zonas rurales y de la posición de neutralidad e incluso liviano apoyo a Putin en la invasión de Ucrania. «Debemos mantenernos al margen de esta guerra, porque ningún húngaro debe quedar atrapado entre el yunque ucraniano y el mazo ruso», definió Orban su postura desde el principio, «esta no es nuestra guerra». El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aumentó la presión el sábado, un día antes de las elecciones, describiendo públicamente al líder húngaro como «fuera de contacto con el resto de Europa, que se ha unido para condenar a Putin, apoyar las sanciones contra Rusia y enviar ayuda, incluyendo armas, a Ucrania». «Él es prácticamente el único en Europa que apoya abiertamente al señor Putin», criticó Zelenski el hecho de que Orban no se haya sumado a las sanciones internacionales. En el electorado, sin embargo, ha primado el miedo a que la guerra se extienda a Hungría y los votantes han valorado aparentemente esa «posición de neutralidad«, explicaba anoche Andras Pulai, del Instituto demoscópico Publicus, todavía a la espera de los resultados. Pulai añadía que ha sido efectiva la estrategia electoral de Orban, «de no celebrar ningún evento de campaña abierto, aparte de un mitin final el viernes». «En cambio, Orban ha preferido los eventos de campaña cerrados, en los que él hablaba con sus partidarios más leales», señalaba, lo que habría reforzado su imagen de gestor solvente en tiemos de incertidumbre. Esta misma idea era expresada por algunos votantes a la salida de los colegios electorales, como el ingeniero jubilado Lajos Rebay, de 78 años, que reconocía haber votado a Fidesz a la televisión húngara porque «muchas cosas positivas han sucedido en los últimos 12 años y, ahora que no sabemos lo que va a pasar, debemos continuar con los mismos». Según los resultados preliminares, ni el partido de extrema derecha Mi Hazánk (Nuestra Patria) ni el partido satírico Partido del Perro de Dos Colas (MKKP) entrarían en parlamento, pero sí se esperaba anoche que, con el avance del recuento, Mi Hazán obtuviera 8 escaños. Con estos datos sobre la mesa, Fidesz convocaba anoche su primera conferencia de prensa sobre los resultados. Gergely Gulyás, a cargo de la Oficina del Primer Ministro, y Zsolt Semjén, viceprimer ministro, anunciaron la victoria electoral y agradecieron a todos los que habían participado en las elecciones, «independientemente de por quién votaron». «Por muy poco no se ha batido un récord de participación y hemos visto estas previsiones, que nos dan muchos motivos para el optimismo», dijo Gulyás. Según el organismo electoral NVI, la participación fue la tercera más alta desde 1990 y a lo largo del día de hoy se conocerá el voto desde el extranjero, especialmente importante esta vez por que se podía votar en 145 agencias en 97 países. Paralelamente a las elecciones parlamentarias, se celebraba un referéndum sobre la controvertida «ley contra la pederastia», que ha suscitado críticas internacionales porque tiende a identificar pederastia con homosexualidad e incluye prohibiciones estrictas sobre la representación de la homosexualidad y el concepto transgénero en instituciones educativas y contenido de medios para adultos. La OSCE había enviado una misión de observación para monitorear las elecciones, como respuesta a las críticas de la oposición y de varios institutos demoscópicos, que acusan al sistema electoral de parcialidad y de beneficiar a Orban, como Gabor Somogyi, un profesional de marketing de 58 años que cree que «el entorno mediático de Hungría favorece a Orban y a Fidesz, lo que convierte la elección en injusta». «Está bien y estoy feliz de que la misión de la OSCE esté aquí, seguramente ha evitado de forma preventiva algún fraude, pero realmente no creo que la votación haya sido suficientemente limpia», se quejaba.
03-04-2022 | Fuente: as.com
Rubi regresa con el Almería a un Alcoraz que todavía le idolatra
El entrenador catalán será recibido esta tarde a lo grande por la afición oscense. Los altoaragoneses temen el regreso de Sadiq, el jugador más en forma de toda la categoría.
26-03-2022 | Fuente: abc.es
Ucrania afirma que Rusia podría llevar a cabo una ofensiva en Polonia, los países bálticos y Kazajistán
El negociador principal de Ucrania en las conversaciones de paz con Rusia, y asesor de la Presidencia de Ucrania, Mijailo Podoliak, ha afirmado que Rusia podría llevar a cabo una ofensiva a gran escala en Polonia, los países bálticos y Kazajistán como parte de una operación militar «global» de desmilitarización y desnazificación. «Así lo afirmó el primer ministro ruso, Savostyanov. Es solo el comienzo. Rusia francamente promete que habrá mucha sangre europea», ha anunciado Podoliak en su perfil oficial de Twitter, sin que las autoridades rusas se hayan pronunciado por el momento. En el marco de las negociaciones de paz, el asesor de la Presidencia de Ucrania ha explicado este viernes que Kiev está hablando por separado con los países de la OTAN sobre la concesión de garantías de seguridad para protegerse de Rusia en lugar de insistir en su incorporación a la Alianza Atlántica como miembro de pleno derecho. El principal negociador ucraniano ha confirmado a la cadena estadounidense ABC que el Gobierno ucraniano está negociando una vía adicional alejada de »estructuras amorfas relativas a Naciones Unidas, la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) o la OTAN». En lo que se refiere al estado general de la negociación con Rusia, Podoliak ha ratificado que las conversaciones «son absolutamente ciertas», en particular desde que, como ya anticipara hace unas semanas el Gobierno turco, que ejerce como mediador en el diálogo, ambas partes comenzaran a centrarse en aspectos concretos de un posible proceso de paz. No obstante, el negociador ucraniano ha reconocido que ahora mismo ambas partes siguen lejos de un punto de concordia y que el diálogo podría durar «meses». «Contamos con varios borradores que recogen las posturas iniciales pero ahora mismo no hay un proyecto acordado», ha declarado.
21-03-2022 | Fuente: abc.es
Ucrania denuncia que las tropas rusas han reprimido de manera violenta una manifestación en Jersón
El ultimátum de seis horas que el Ministerio de Defensa ruso dio a los defensores de Mariúpol para que entregaran esta ciudad portuaria en el mar de Azov a las tropas rusas y a las fuerzas rebeldes de Donetsk venció a las cinco de la mañana. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, rechazó la imposición rusa y avisó que «no aceptaré ultimátumes» ni entregará al Ejército ruso Mariúpol ni ninguna otra ciudad del país. Zelenski advirtió también que cualquier eventual acuerdo que se alcance con Rusia para parar la guerra «será sometido a referéndum». La jornada del lunes, en la que se volvieron a reanudar las negociaciones para un alto el fuego entre las delegaciones rusa y ucraniana, registró por primera vez ataques contra la ciudad portuaria de Odesa efectuados con misiles disparados desde navíos rusos en el mar Negro. También por primera vez los soldados rusos hicieron uso de sus armas para disuadir a los civiles que protestaban contra su presencia. El incidente tuvo lugar en la ciudad de Jersón. Defensa de Mariúpol La ciudad más castigada de Ucrania, sin embargo, sigue siendo Mariúpol, en donde unas 350.000 personas continúan atrapadas en los sótanos de las viviendas sin agua, alimentos, luz ni calefacción. Esta localidad comenzó a ser atacada el 25 de febrero, al día siguiente de que comenzase la guerra, lo que Moscú llama «operación especial», y desde el 18 de marzo está completamente sitiada. Según el ministro de Defensa ucraniano, Oleksiy Réznikov, las fuerzas que defiende Mariúpol «están desempeñado un enorme papel en el desmantelamiento de los planes del enemigo y en la mejora de nuestra defensa». A juicio de Réznikov, «gracias a Mariúpol, se están salvando a Kiev, Dnipró y Odesa. Todo el mundo debe entenderlo», ya que, una vez que la ciudad caiga, las tropas rusas tendrán más efectivos para continuar la contiendan en otras áreas y cerrar el nexo de unión entre el Donbass separatista y la península de Crimea. Mijaíl Mizíntsev, jefe del Centro de Control Nacional del Ministerio de Defensa ruso, dijo que instaron a Kiev a retirar de Mariúpol «todas las formaciones armadas (?) en aras de salvar a los civiles y las infraestructuras». Mizíntsev explicó que, una vez depuestas las armas, llegarían los convoyes humanitarios «para evacuar a los civiles con unidades de zapadores por delante para el desminado de la ruta (?) han sido invitados a estar presentes a representantes de la ONU, la OSCE, el Comité Internacional de la Cruz Roja y otras organizaciones internacionales». Una de las unidades que luchan en Mariúpol es el Batallón Azov, calificado de neonazi por las autoridades rusas y cuya financiación vetó el Pentágono en 2017 Pero este operativo tendrá que esperar. El cabecilla rebelde de Donetsk, Denís Pushilin, reconoció que sus fuerzas no podrán tomar Mariúpol «ni siquiera en una semana». Según sus palabras, en la ciudad «hay varios miles de combatientes de los batallones nacionalistas ucranianos». «Hacernos con Mariúpol no va ser cosa de dos o tres días, ni siquiera de una semana (?) desafortunadamente, la ciudad es grande», declaró ante las cámaras del canal público ruso Rossiya 1. Una de las unidades que luchan en Mariúpol es el Batallón Azov, calificado de neonazi por las autoridades rusas y cuya financiación vetó el Pentágono en 2017. A este respecto, el presidente de la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso), Viacheslav Volodin, acusó al presidente Joe Biden de «crímenes de guerra» por enviar armas a Ucrania que, según sus informaciones, «fueron a parar a manos de los neonazis de Batallón Azov». «El Congreso de Estados Unidos debe poner fin al doble rasero y hacer que el presidente Biden rinda cuentas (?) a causa de la sangre vertida por miles de civiles», víctimas, según Volodin, de estos grupos armados ultraderechistas. El asesor de la Presidencia de Ucrania, Mijailo Podoliak, manifestó que «Rusia intenta persistentemente justificar su agresión contra Ucrania (?) con historias sobre biolaboratorios, batallones nazis o bombardeos de artillería pesada sobre Donetsk y es todo mentira». Ataque contra Odesa Mientras tanto, Odesa fue atacada por primera vez con misiles. Los disparó un navío de guerra ruso en aguas del mar Negro. «Bombardearon viviendas civiles frente a la costa de Odesa. Como resultado del ataque de la mañana, una persona resultó con heridas leves y varias viviendas fueron destruidas. En un edificio nuevo cercano saltaron por los aires cristales, puertas y ventanas», aseguró en rueda de prensa el alcalde, Guennadi Trujánov. Se trata del primer ataque contra Odesa desde el comienzo de la invasión, aunque sus alrededores sufrieron con anterioridad algún que otro bombardeo. El pasado viernes, la Armada rusa lanzó ya un misil de crucero contra Odesa, pero, según el Estado Mayor del Ejército ucraniano, «fue derribado por nuestra artillería antiaérea». Trujánov advirtió que «no entregaremos nuestra ciudad, lucharemos por Odesa». Odesa fue atacada por primera vez con misiles, disparados por un navío de guerra ruso en aguas del mar Negro El domingo, según informó el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konáshenkov, el Ejército de Moscú «disparó misiles de crucero Kalibr contra objetivos en Ucrania, por primera vez desde buques emplazados en el mar Caspio», como ya hiciera Rusia en Siria en ataques contra el Daesh en 2015. En esta ocasión, estas armas, afirmó Konáshenkov, «impactaron contra un depósito de combustible en la aldea de Konstantinovka», en la región de Mykolaiv. El portavoz castrense dijo también que «la aviación rusa disparó desde Crimea misiles hipersónicos Kinzhal contra distintos objetivos en suelo ucraniano». Represión de las protestas En Jersón, la única ciudad ucraniana de más de 200.000 habitantes que las tropas rusas han logrado ocupar, la manifestación en contra de los «invasores» que cada día se repite a las doce del mediodía, fue ayer dispersada a tiros. La multitud empezó a gritar a los soldados rusos «¡iros a casa!» y estos respondieron haciendo uso de su armas automáticas y gases lacrimógenos. Al parecer, hubo un único herido y fue a causa de uno de los botes de humo arrojados por los militares rusos, según la publicación local 'Most Jersón'. El vicepresidente del Consejo Regional, Yuri Sobolevski, aseguró que hubo además un detenido, aunque testigos presenciales vieron más arrestos. Varios medios de comunicación y las redes sociales publicaron vídeos de cómo fue reprimida la protesta. Jersón se encuentra en la proximidad inmediata de Crimea, desde donde partieron las fuerzas rusas que la invadieron. Un bombardeo provocó también una fuga de amoniaco en Novoselytsya, al norte, en la región de Sumy, en una planta química de fertilizantes. Así lo aseguró el gobernador regional, Dmytro Jyvytsky, que llamó a la población a refugiarse en sótanos. «El amoníaco es más ligero que el aire, por lo que se deben utilizar refugios, sótanos y pisos bajos como protección», escribió Jyvytsky a través de Telegram. El Ministerio de Defensa ruso calificó el accidente de «provocación» y culpó de lo sucedido a los «ultranacionalistas» ucranianos. Por otro lado, el Ministerio de Exteriores ucraniano rechazó las acusaciones de Moscú sobre la supuesta existencia de una programa de para la elaboración de armas biológicas. Mediante un comunicado, Kiev condena las «acusaciones infundadas» lanzadas el domingo por Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU.
21-03-2022 | Fuente: abc.es
Zelenski se niega a entregar Mariúpol ni ninguna otra ciudad pese al ultimátum de Rusia
El ultimátum de seis horas que el Ministerio de Defensa ruso dio a los defensores de Mariúpol para que entregaran esta ciudad portuaria en el mar de Azov a las tropas rusas y a las fuerzas rebeldes de Donetsk venció a las cinco de la mañana. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, rechazó la imposición rusa y avisó que «no aceptaré ultimátumes» ni entregará al Ejército ruso Mariúpol ni ninguna otra ciudad del país. Zelenski advirtió también que cualquier eventual acuerdo que se alcance con Rusia para parar la guerra «será sometido a referéndum». La jornada del lunes, en la que se volvieron a reanudar las negociaciones para un alto el fuego entre las delegaciones rusa y ucraniana, registró por primera vez ataques contra la ciudad portuaria de Odesa efectuados con misiles disparados desde navíos rusos en el mar Negro. También por primera vez los soldados rusos hicieron uso de sus armas para disuadir a los civiles que protestaban contra su presencia. El incidente tuvo lugar en la ciudad de Jersón. Defensa de Mariúpol La ciudad más castigada de Ucrania, sin embargo, sigue siendo Mariúpol, en donde unas 350.000 personas continúan atrapadas en los sótanos de las viviendas sin agua, alimentos, luz ni calefacción. Esta localidad comenzó a ser atacada el 25 de febrero, al día siguiente de que comenzase la guerra, lo que Moscú llama «operación especial», y desde el 18 de marzo está completamente sitiada. Según el ministro de Defensa ucraniano, Oleksiy Réznikov, las fuerzas que defiende Mariúpol «están desempeñado un enorme papel en el desmantelamiento de los planes del enemigo y en la mejora de nuestra defensa». A juicio de Réznikov, «gracias a Mariúpol, se están salvando a Kiev, Dnipró y Odesa. Todo el mundo debe entenderlo», ya que, una vez que la ciudad caiga, las tropas rusas tendrán más efectivos para continuar la contiendan en otras áreas y cerrar el nexo de unión entre el Donbass separatista y la península de Crimea. Mijaíl Mizíntsev, jefe del Centro de Control Nacional del Ministerio de Defensa ruso, dijo que instaron a Kiev a retirar de Mariúpol «todas las formaciones armadas (?) en aras de salvar a los civiles y las infraestructuras». Mizíntsev explicó que, una vez depuestas las armas, llegarían los convoyes humanitarios «para evacuar a los civiles con unidades de zapadores por delante para el desminado de la ruta (?) han sido invitados a estar presentes a representantes de la ONU, la OSCE, el Comité Internacional de la Cruz Roja y otras organizaciones internacionales». Una de las unidades que luchan en Mariúpol es el Batallón Azov, calificado de neonazi por las autoridades rusas y cuya financiación vetó el Pentágono en 2017 Pero este operativo tendrá que esperar. El cabecilla rebelde de Donetsk, Denís Pushilin, reconoció que sus fuerzas no podrán tomar Mariúpol «ni siquiera en una semana». Según sus palabras, en la ciudad «hay varios miles de combatientes de los batallones nacionalistas ucranianos». «Hacernos con Mariúpol no va ser cosa de dos o tres días, ni siquiera de una semana (?) desafortunadamente, la ciudad es grande», declaró ante las cámaras del canal público ruso Rossiya 1. Una de las unidades que luchan en Mariúpol es el Batallón Azov, calificado de neonazi por las autoridades rusas y cuya financiación vetó el Pentágono en 2017. A este respecto, el presidente de la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso), Viacheslav Volodin, acusó al presidente Joe Biden de «crímenes de guerra» por enviar armas a Ucrania que, según sus informaciones, «fueron a parar a manos de los neonazis de Batallón Azov». «El Congreso de Estados Unidos debe poner fin al doble rasero y hacer que el presidente Biden rinda cuentas (?) a causa de la sangre vertida por miles de civiles», víctimas, según Volodin, de estos grupos armados ultraderechistas. El asesor de la Presidencia de Ucrania, Mijailo Podoliak, manifestó que «Rusia intenta persistentemente justificar su agresión contra Ucrania (?) con historias sobre biolaboratorios, batallones nazis o bombardeos de artillería pesada sobre Donetsk y es todo mentira». Ataque contra Odesa Mientras tanto, Odesa fue atacada por primera vez con misiles. Los disparó un navío de guerra ruso en aguas del mar Negro. «Bombardearon viviendas civiles frente a la costa de Odesa. Como resultado del ataque de la mañana, una persona resultó con heridas leves y varias viviendas fueron destruidas. En un edificio nuevo cercano saltaron por los aires cristales, puertas y ventanas», aseguró en rueda de prensa el alcalde, Guennadi Trujánov. Se trata del primer ataque contra Odesa desde el comienzo de la invasión, aunque sus alrededores sufrieron con anterioridad algún que otro bombardeo. El pasado viernes, la Armada rusa lanzó ya un misil de crucero contra Odesa, pero, según el Estado Mayor del Ejército ucraniano, «fue derribado por nuestra artillería antiaérea». Trujánov advirtió que «no entregaremos nuestra ciudad, lucharemos por Odesa». Odesa fue atacada por primera vez con misiles, disparados por un navío de guerra ruso en aguas del mar Negro El domingo, según informó el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konáshenkov, el Ejército de Moscú «disparó misiles de crucero Kalibr contra objetivos en Ucrania, por primera vez desde buques emplazados en el mar Caspio», como ya hiciera Rusia en Siria en ataques contra el Daesh en 2015. En esta ocasión, estas armas, afirmó Konáshenkov, «impactaron contra un depósito de combustible en la aldea de Konstantinovka», en la región de Mykolaiv. El portavoz castrense dijo también que «la aviación rusa disparó desde Crimea misiles hipersónicos Kinzhal contra distintos objetivos en suelo ucraniano». Represión de las protestas En Jersón, la única ciudad ucraniana de más de 200.000 habitantes que las tropas rusas han logrado ocupar, la manifestación en contra de los «invasores» que cada día se repite a las doce del mediodía, fue ayer dispersada a tiros. La multitud empezó a gritar a los soldados rusos «¡iros a casa!» y estos respondieron haciendo uso de su armas automáticas y gases lacrimógenos. Al parecer, hubo un único herido y fue a causa de uno de los botes de humo arrojados por los militares rusos, según la publicación local 'Most Jersón'. El vicepresidente del Consejo Regional, Yuri Sobolevski, aseguró que hubo además un detenido, aunque testigos presenciales vieron más arrestos. Varios medios de comunicación y las redes sociales publicaron vídeos de cómo fue reprimida la protesta. Jersón se encuentra en la proximidad inmediata de Crimea, desde donde partieron las fuerzas rusas que la invadieron. Un bombardeo provocó también una fuga de amoniaco en Novoselytsya, al norte, en la región de Sumy, en una planta química de fertilizantes. Así lo aseguró el gobernador regional, Dmytro Jyvytsky, que llamó a la población a refugiarse en sótanos. «El amoníaco es más ligero que el aire, por lo que se deben utilizar refugios, sótanos y pisos bajos como protección», escribió Jyvytsky a través de Telegram. El Ministerio de Defensa ruso calificó el accidente de «provocación» y culpó de lo sucedido a los «ultranacionalistas» ucranianos. Por otro lado, el Ministerio de Exteriores ucraniano rechazó las acusaciones de Moscú sobre la supuesta existencia de una programa de para la elaboración de armas biológicas. Mediante un comunicado, Kiev condena las «acusaciones infundadas» lanzadas el domingo por Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU.
18-03-2022 | Fuente: abc.es
Putin busca el refrendo a la guerra en el aniversario de la anexión de Crimea
Rusia se prepara para celebrar hoy el octavo aniversario de la anexión de Crimea. El vicepresidente de la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso), Piotr Tolstói, dijo el jueves que tendrá lugar «un gran mitin-concierto en Moscú, en Poklónnaya Gorá, en apoyo del presidente y de la operación especial en Ucrania», con la presencia prevista de miles de asistentes. Funcionarios de distintos niveles han sido conminados a asistir, según el partido opositor Yábloko, y se han fletado autobuses para trasladar personal desde distintas localidades de la provincia. Habrá bocadillos para todos y, tal vez, como el año pasado, algunos rublos para «cubrir gastos». Según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, Putin no acudirá este año a la cita en la capital rusa «ni tampoco se trasladará a Crimea». El año pasado, el 18 de marzo, se llevó a cabo un concierto en honor del séptimo aniversario de la «integración» de Crimea en Rusia en el estadio moscovita de Luzhnikí y Putin pronunció allí un discurso. Tras un referéndum que la OSCE consideró sin garantías, el 96% de los habitantes de la península, hasta ese momento perteneciente a Ucrania, se pronunciaron por pasar a formar parte de Rusia. La consulta se hizo en régimen de ocupación militar. El máximo dirigente ruso firmó el decreto de anexión el 18 de marzo de 2014. Ucrania y los países de Occidente se niegan a reconocer a Crimea como territorio ruso, pero Putin afirma que es una cuestión «que ha quedado históricamente cerrada y fuera de ningún tipo de negociación». El Gobierno de Zelenski cree que «Rusia ha sido y es un agresor, la expansión es su única ideología» En el terreno diplomático, el asesor de la Presidencia ucraniana, Oleksiy Arestóvich, declaró el jueves que el jefe del Estado ucraniano, Volodímir Zelenski, «exige que el posible acuerdo con Rusia -actualmente en negociación- para el cese de las hostilidades debe reconocer las fronteras de Ucrania existentes en 1991», cuando Crimea y el territorio rebelde de Donbass formaban parte del país. «Todo lo que acordemos debe ser mejor que lo que había antes de la guerra. Si no, ¿de qué habrían servido las víctimas que ha sufrido el pueblo ucraniano?», se preguntó Arestóvich en el curso de su habitual comparecencia diaria. Avisó que «nunca renunciaremos a nuestros intereses nacionales» y acusó a Moscú de «encabezar una poderosa operación informativa y psicológica para tratar de convencer a todos de que Ucrania se niega a negociar la paz con Rusia o pierde en esas conversaciones». El asesor presidencial también deploró que «al darse cuenta de que no está teniendo éxito militarmente, Rusia bombardea objetivos civiles, algo ya tradicional para el Ejército ruso». Nueva coalición mundial Por su parte, Mijailo Podoliak, otro de los colaboradores próximos a Zelenski, llamó a la creación de una nueva coalición mundial contra el presidente Vladímir Putin, ya que la OTAN, a su juicio, está demostrando ser incapaz. «Lo que nos importa no es el estatus de la organización, sino los aliados que están dispuestos a luchar con nosotros. La invasión de Ucrania ha demostrado que se debe reconsiderar toda la arquitectura de la seguridad europea», afirmó Podoliak en una entrevista al rotativo polaco ?Wiadomosci?. Uno de los asesores de Zelenski pidió la creación de una nueva coalición mundial contra Putin, por la aparente inoperancia de la OTAN Según sus palabras, «sabemos que Putin solo puede ser parado por la fuerza. La OTAN no tiene esa fuerza (..) Por eso queremos terminar esta guerra con una nueva coalición tan poderosa que sea capaz de detener a Rusia si quiere atacar a alguien de nuevo». No reveló que países podrían formar parte de ese bloque, pero señaló a Polonia como principal aliado. «Polonia es hoy uno de los mejores amigos de Ucrania. Estamos infinitamente agradecidos por la ayuda dispensada y creemos que Polonia y Ucrania deben participar juntas en todas las negociaciones sobre seguridad europea», manifestó Podoliak. Fase aguda del conflicto En cuanto a las actuales negociaciones con Rusia, el funcionario de la Presidencia ucraniana dijo que «el alto el fuego y la retirada inmediata de las tropas rusas de Ucrania son aspectos clave del acuerdo de paz (?) pero queremos desarrollar también un mecanismo concreto que garantice nuestra seguridad en el futuro». Aseguró que alcanzar el acuerdo de paz con Rusia «podría llevar de varios días a una semana y media». Finalmente, Podoliak señaló que un armisticio ahora «acabaría solamente con la fase aguda del conflicto (?) pero dudo que la guerra para Ucrania termine ahí. Rusia ha sido y será un agresor. La expansión es su única ideología y, por supuesto, no la van a abandonar. Estamos seguros de que Putin continuará con su política de gran potencia». Por la parte rusa, Dmitri Peskov dejaba claro que su país no va a hacer caso del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que detenga su ofensiva militar. «No podemos considerar el cumplimiento de tal orden (?) para ello haría falta el consentimiento de las dos partes y no hay acuerdo sobre ello», explicó el portavoz del Kremlin, despejando en parte las dudas sobre la situación de callejón sin salida en el que se encuentran las conversaciones para parar la guerra. El ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, ha estimado en una entrevista al diario 'Le Parisien' que Rusia «finge negociar». Le Drian cree que Moscú actúa con arreglo al «tríptico habitual: bombardeos indiscriminados, supuestos ?corredores? humanitarios e imitación de negociaciones». Según su punto de vista, «Rusia rechaza por ahora un alto el fuego (?) busca la capitulación de Ucrania».