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Noticias de mujeres

19-08-2022 | Fuente: abc.es
Sharifa mira a su madre con gesto serio. Tiene diez años, nunca ha pisado la escuela. El chal rojo hace que sobresalgan su tez morena y sus ojos redondos. Ojos bonitos de mirada triste, vacía. «¿Mamá, por qué me has hecho esto?» , es la única frase que sale de su boca. Su madre, Rukia, llora desconsolada con un bebé en brazos. Sharifa es la mayor de seis hermanos y acaba de ser vendida a un pariente por 150.000 afganis, unos 1.500 euros al cambio. El dinero ya se lo han gastado porque lo necesitaban para pagar el tratamiento médico del padre, conductor de camiones que sufrió un accidente y se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Pakistán. Ahora el comprador reclama a la pequeña, a quien quiere casarla con su hijo de 15 años. «Lamento que no me quede dinero para veneno y así poder suicidarme, no puedo vivir con esta pena y con mis hijos muertos de hambre, no puedo más», se desespera Rukia. Allí donde termina Kabul y comienza la montaña hay un mar de casas de adobe levantado en los últimos nueve años por 800 familias desplazadas de Kandahar. Llegaron a la capital huyendo de los combates entre las fuerzas internacionales y los talibanes y con el paso de los años este campo temporal se ha convertido en su casa. No tienen agua potable, ni electricidad, el hedor es insoportable en las arterias principales en las que confluyen los desagües de cada chabola y un ejército de niños semidesnudos juega entre las piedras. Son los pobres entre los pobres quienes tras la llegada del Emirato han pasado a ser miserables porque han perdido las pocas ayudas que llegaban a este lugar. Están abandonados. La familia de Sharifa comparte patio con otras tres familias. Aquí se enciende fuego una vez cada tres días para cocer arroz. El resto de la dieta se compone de pan seco, que es normalmente lo que se da a los animales en Afganistán porque se puede comprar un kilo por apenas 30 afganis (0'30 euros al cambio). «Antes teníamos trabajos temporales y había organismos internacionales que nos ayudaban. Unicef hizo los pozos, otros traían algo de comida y ropa? pero todo esto ha terminado en el último año. Los talibanes no solo no ayudan, sino que piden a las organizaciones afganas que tampoco lo hagan con el objetivo de que regresemos a Kandahar, no nos quieren en Kabul », lamenta Malek Aladat, el director de este campo en el que « se ha disparado la venta de niñas para matrimonios debido a la miseria extrema». Una niña, 150.000 afganis 1. Sharifa, de diez años, vendida por 150.000 afganis (1.500 euros) a un familiar para pagar la factura clínica de su padre en Pakistán / 2. Fariza, de 3 años, vendida también por 150.000 afganis. Su madre no quiere oír hablar del tema; su padre no descarta hacer lo mismo con sus otras dos hijas / 3. Fariza y su padre, Mohamed Azin Mikel Ayestaran Crisis económica El matrimonio forzado infantil es una práctica centenaria en Afganistán, que se multiplica en situaciones de crisis económica como la que sufre ahora el país. Cuanto más desesperada es la situación de las familias, aumentan los casos y estos son cada vez más extremos como denuncia Unicef, que en este último año ha llegado a documentar la entrega en matrimonio de una bebé de tan solo 20 días . De acuerdo con los datos de la agencia de la ONU, una cuarta parte de las mujeres de entre 15 y 49 años se han casado antes de los 18 años. Según la Constitución del país, aprobada por el régimen anterior, la edad legal para el matrimonio es 16 años para las chicas y 18 años para los chicos, pero el peso de la tradición de los matrimonios infantiles, sobre todo en zonas rurales, puede con la ley. 150.000 afganis «Estamos todos enfermos en casa y hemos decidido venderla antes de que su estado se agrave y muera. Mejor sacar algo de dinero ahora que no poder obtener un solo afgani si muere» Mohamed Azin Padre de Fariza, niña de 3 años vendida Fariza no puede ni siquiera preguntar a su padre por qué le ha esto. La niña tiene tres años. Vive a muy pocos metros de Sharifa y también acaba de ser vendida por 150.000 afganis. «Estamos todos enfermos en casa y hemos decidido venderla antes de que su estado se agrave y muera. Mejor sacar algo de dinero ahora que no poder obtener un solo afgani si muere», explica con frialdad su padre, Mohamed Azin. Tiene otras dos niñas y no descarta hacer lo mismo. En este caso la venta de la niña es una especie de garantía para cubrir un préstamo y si Mohamed logra devolver la cantidad en un plazo de diez años, no tendrá que entregar a Fariza. La madre no quiere ni oír hablar del tema y grita a su marido que prefiere morir que dar a la niña . La pequeña tiene unos ojos azules que iluminan el interior de la casita de adobe. Juega con sus hermanas ajena a la situación de la que es protagonista. Noticia Relacionada reportaje Si La muerte de Zaki, un símbolo del temor y el odio de los afganos a los talibanes Mikel Ayestaran Se cumple un año del triunfo talibán, un año del inicio de la caótica evacuación del aeropuerto de Kabul en el que decenas de miles de personas se jugaron la vida para escapar. Este futbolista murió al tratar de escapar un avión de carga de Estados Unidos en plena marcha Sharifa y Fariza ponen nombre y rostro a una tendencia que se agrava desde la llegada del 'emirato'. Una costumbre que está más allá de la religión y que marca para siempre la vida de unas niñas cuya venta sirve para aliviar de forma temporal los problemas económicos de las familias. El dinero se gasta rápido en este contexto, pero la pena de perder a una hija no se borra nunca como muestra el llanto inconsolable de Rukia mientras agarra la mano de Sharifa y el grito sordo de la madre de Fariza.
19-08-2022 | Fuente: abc.es
La Comisión europea , órgano ejecutivo de la UE, difunde y promociona, en un vídeo oficial, a una organización que Francia considera próxima a los Hermanos Musulmanes , muchos de cuyos dirigentes, militantes y simpatizantes suelen ser considerados como próximos al islamismo yihadista. Con motivo de la celebración del Día internacional de la juventud, celebrado el 12 de agosto, desde 1999, la Comisión europea ha difundido, a través de Instagram, un vídeo que celebra la juventud europea , saludando «el espíritu de una nueva generación de europeos». Entre las primeras imágenes del vídeo de la Comisión se encuentran varios miembros del FEMYSO (Forum of European Muslim Youth and Studen Organisations), que reagrupa a 33 organizaciones , presentes en 20 países europeos y Francia considera próxima a los Hermanos Musulmanes. La FEMYSO ya se benefició el otoño/invierno pasado de las ayudas publicitarias y financieras de una campaña del Consejo de Europa , promocionando el uso de algunas formas del velo musulmán. Las protestas oficiales de Francia pusieron fin a la campaña, agravando una crisis y tensiones que tienen raíces mucho más profundas. Noticia Relacionada estandar No La Comisión Europea propone recortar un 15% el consumo de gas frente a las amenazas de Rusia Enrique Serbeto El nuevo Reglamento propuesto daría a la Comisión la posibilidad de declarar, previa consulta a los Estados miembros, una «Alerta de la Unión» De manera recurrente, los portavoces oficiales de la FEMYSO acusan a Francia de ser un país racista , con leyes racistas. Cuando Emmanuel Macron anunció e hizo aprobar una legislación contra el separatismo religioso, la Federación de los jóvenes musulmanes europeos hizo campaña contra una legislación concebida y puesta en práctica para combatir el radicalismo islamista, considerado como una fuerza disgregadora y amenazante para las instituciones de Francia. El gobierno de Emmanuel Macron consiguió que el Consejo de Europa retirase su campaña oficial presentando el uso del velo islámico como una forma de libertad para las mujeres europeas. Por el contrario, la Comisión europea se ha negado, de entrada, a responder afirmativamente a las peticiones francesas. En su día, Didier Reynders, comisario europeo de Justicia, respondió a una cuestión escrita de un europarlamentario francés, Nicolas Bay, afirmando que las subvenciones de las que se ha beneficiado (unos 210.000 euros) la FEMYSO nunca han violado los valores de la UE . Sin embargo, la controvertida relación entre los Hermanos Musulmanes y algunas organizaciones y dirigentes de la FEMYSO plantea la cuestión de fondo: la posible «infiltración» de ideólogos islamistas en una Federación de organizaciones musulmanes que se beneficia de dinero público europeo. «Emanación transnacional» Desde la óptica oficial francesa, la FEMYSO es una «emanación transnacional» de la UOIF (Union des organisations islamiques de France), creada por los Hermanos Musulmanes durante los años 80 del siglo pasado. Otras organizaciones musulmanas y dirigentes de la Federación también ha tenido relaciones de cierto calado con distintas familias del islam radicalizado. Desde hace años, portavoces oficiales u oficiosos de la FEMYSO acusan a Francia de ser una «matriz» de la islamofobia europea, criticando con relativa violencia verbal las leyes francesas que limitan el uso del velo islámico u otros símbolos religiosos, prohibiendo el uso del burkini (bañador femenino musulmán) en las piscinas públicas. Más allá del enfrentamiento, puntual, entre el gobierno francés y la Comisión europea, quizá se trate de un enfrentamiento más profundo entre las políticas de distintos miembros de la UE ante el crecimiento las prácticas, hábitos y «costumbres» de las ramas menos liberales y más integristas del islam europeo. Según el Pew Research Center (PRC, institución de referencia), 25,7 millones de europeos (un 4,9 % de la población europea) eran musulmanes el 2016: 5,7 millones en Francia, 4,9 en Alemania, 4,1 en el Reino Unido, 2,8 en Italia, 1,2 en Holanda, 1,1 en España. A juicio del PRC, «la evolución demográfica de Europa, las nuevas olas de inmigrantes y el crecimiento de las poblaciones europea, plantea problemas de fondo sobre el futuro creciente del islam en Europa«.
19-08-2022 | Fuente: marca.com
Benjamin Mendy a su víctima tras violarla tres veces: "He tenido sexo con 10.000 mujeres"
Una joven de 20 años acusa a Benjamin Mendy (Manchester City) de haberla violado tres veces en su mansión y de haberla dejado sangrando  Leer
19-08-2022 | Fuente: abc.es
Con tono suave y calmado. Elocuente y rápido en las respuestas y sin dejar de contestar a nada, aunque sus réplicas no se ajusten a la realidad. Con un inglés perfecto, Abdul Qahar Balkhi, se dio a conocer al mundo el pasado año como el portavoz del ministerio de Exteriores del nuevo gobierno talibán. Es uno de los miembros más jóvenes de los fundamentalistas y su perfil moderado en el discurso le está sirviendo para hacer una 'tournée' por los medios internacionales. La primera vez que salió en la televisión fue en una entrevista televisada en Al-Jazeera. En esta conversación enfatizó la intención de los talibanes de mantener «relaciones positivas con todos los países del mundo». Un mensaje que no ha convencido a nadie y que de momento, no ha logrado que ningún país occidental reconozca al régimen fundamentalista. Noticias Relacionadas reportaje Si Niñas afganas a la venta para poder comer Mikel Ayestaran estandar Si Los talibanes celebran el 'día de la liberación' frente a la Embajada de EE.UU. Mikel Ayestaran Balkhi también ha sido entrevistado por la CNN y ha dado declaraciones a otros medios internacionales. A Balkhi parece gustarle reunirse con periodistas extranjeros. No tanto con los de su país, aunque repite que «en Afganistán no se reprime a los periodistas locales. Hay libertad de expresión y de los medios de comunicación». Nada más lejos de la realidad. El ministerio de Información y Cultura, del que también fue miembro Balkhi como consejero, distribuyó regulaciones para los medios cuyas disposiciones son tan amplias y vagas que prohíben prácticamente cualquier información crítica sobre los talibanes. Raíces en Nueva Zelanda No se conocen muchos datos de la vida personal de este portavoz talibán. Solo que su familia emigró cuando él era pequeño a Nueva Zelanda. Vivió en Hamilton, la cuarta ciudad más grande del país, donde siguen viviendo sus padres y hermanos, según un medio neozelandés. Volvió a Afganistán vía Pakistán, escondite de los talibanes durante las dos décadas de prsencia de la coalición internacional en Afganistán. En todas sus apariciones públicas viste ropas tradicionales afganas: una camisa y pantalón largo suelto, un turbante en la cabeza y una poblada barba, como rigen los códigos talibanes. Muy asiduo en las redes sociales, Balkhi su perfil de Twitter cuenta con cerca de 150.000 seguidores y sus interacciones son casi diarias. Mezcla en sus mensajes el inglés y el árabe, una forma más de intentar llegar a un número más alto de lectores y que sus acciones no pasen desapercibidas. Un claro cambio en la estrategia talibán para acercarse a Occidente. En la década de los 90, cuando estuvieron en el poder, los fundamentalistas prohibieron internet. Sin embargo, ahora han convertido el uso de las redes sociales en una poderosa herramienta, primero para difundir sus mensajes y segundo para contrarrestar lo que ellos consideran como ataques a sus políticas. El propio Balkhi, en su cuenta oficial como portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, utilizó Twitter para resumir en algo más de diez puntos «los principales logros» de su gobierno durante estos 365 días en el poder. Una herramienta para difundir su propaganda y que desde el Gobierno utilizan desde el agosto pasado, con cuentas oficiales en Facebook, YouTube y Twitter, a pesar de que estas plataformas prohibieron los mensajes de los fundamentalistas. Los talibanes están demostrando que pueden vender su mensaje con cierta eficacia para los suyos. Balkhi sabe que la sociedad afgana ha cambiado. Ya los jóvenes no son como hace 20 años. «La sociedad en Afganistán ha cambiado, pero no solo aquí, sino en todo el mundo», recordaba durante su entrevista. The New York Times publicó hace unos meses que alrededor del 70 por ciento de la población tiene acceso aun teléfono móvil. Por eso, los talibanes han encontrado una plataforma para instaurar el control de la información y de su propia propaganda. Uso de las redes sociales Sin embargo, poco o nada se ajusta a la realidad que vive el país. Tras un año de gobierno talibán, el país asiático ha retrocedido en el tiempo. Los nuevos líderes del país se muestran exultantes, tras veinte años en la insurgencia esperando su momento. «Felicidades a todos en este auspicioso día en el que la luz de la verdad, alimentado por la sangre, las lágrimas y el sudor de los puros finalmente prevaleció sobre la omnipresente oscuridad de la falsedad. Que siempre permanezcas digno y orgulloso», escribía en su cuenta de Twitter Balkhi. Su Gobierno ha reinstaurado un emirato, y ellos mismos se denominan como el Emirato Islámico de Afganistán. Está regido por una estricta interpretación de la ley islámica, donde los derechos de las mujeres se han visto fuertemente golpeados, donde se han institucionalizado las costumbres patriarcales y donde todos los esfuerzos de construcción de una país democrático hecho por la misión internacional, liderada por Estados Unidos, en la última dos décadas ha sido borrada. «La ley islámica es la base delo que se aplicará en Afganistán. No será socialista ni democrático», ha dejado dicho el portavoz del ministerio de Exteriores en más de una intervención. Más allá de la pérdida de derechos y libertades, los principales problemas del países son económicos. La economía afgana ha colapsado cuando occidente aisló al país del sistema bancario mundial y congeló sus reservadas de divisas. Un dato: según The Economist, solo una de cada 20 familias afganas tiene suficiente para comer. Nada de esto parece afectar al discurso de la cara visible del ministerio de Exteriores talibán. «Las sanciones no van a dañar el liderazgo talibán?Los talibanes no guardan su dinero en bancos estadounidenses?Podemos generar suficiente dinero para los líderes», recordaba en su entrevista de agosto Balkhi. Un lobo con piel de cordero que quiere mostrar una imagen sosegada y pacífica de un gobierno de fundamentalistas donde ni las mujeres ni la oposición tienen hueco.
18-08-2022 | Fuente: abc.es
Salma al Shebab, una estudiante saudí de 34 años, había regresado de Leeds, en Reino Unido, a Arabia Saudí para pasar las vacaciones. Cuando llegó, el 15 de enero de 2021, fue detenida por tener una cuenta de Twitter y seguir y retuitear a disidentes y activistas. Tras pasar varios meses detenida mientras se investigaba el caso, periodo en el que sufrió malos tratos y durante el que no se le permitió contratar un abogado, fue juzgada por un tribunal especializado en delitos de terrorismo que la condenó inicialmente a seis años de cárcel. La sentencia del Tribunal Penal Especializado de Apelación saudí se dictó semanas después de la visita del presidente estadounidense Joe Biden , que los activistas de derechos humanos habían advertido que podría envalentonar al reino para intensificar su represión contra los disidentes y otros activistas prodemocráticos. El caso también es el último ejemplo de cómo el príncipe heredero Mohammed bin Salman ha apuntado a los usuarios de Twitter en su campaña de represión, mientras que al mismo tiempo controla una importante participación indirecta en la empresa de medios sociales de Estados Unidos a través del fondo soberano saudí, el Fondo de Inversión Pública (PIF). Salma al Shehab, de 34 años, madre de dos niños, fue condenada inicialmente a cumplir seis años de prisión por el «delito» de utilizar un sitio web de Internet para «causar disturbios públicos y desestabilizar la seguridad civil y nacional». Pero un tribunal de apelación dictó el lunes la nueva sentencia - 34 años de prisión seguidos de una prohibición de viajar de 34 años- después de que un fiscal pidiera al tribunal que considerara otros supuestos delitos. Está acusada de «ayudar a quienes buscan desestabilizar la seguridad civil y nacional siguiendo sus cuentas de Twitter». Se trata del «condena más dura que ha recibido nunca un activista pacífico» en Arabia Saudí, según informa el Centro del Golfo para los Derechos Humanos (GCDH) en un comunicado. Noticia Relacionada estandar No Las misteriosas muertes de dos hermanas de Arabia Saudí que tienen desconcertada a la policía S. M. Asra Abdullah Alsehli, de 24 años, y Amaal Abdullah Alsehli, de 23, fueron encontradas muertas en un apartamento de Canterbury, Australia, en junio Según todos los indicios, Shehab no era una activista saudí destacada o especialmente ruidosa, ni dentro del Arabia Saudí ni en el Reino Unido. Se describía a sí misma en Instagram, donde tenía 159 seguidores, como higienista dental, educadora médica, estudiante de doctorado en la Universidad de Leeds y profesora en la Universidad Princesa Nourah bin Abdulrahman, y como esposa y madre de sus hijos, Noah y Adam. Su perfil de Twitter mostraba que tenía 2.597 seguidores. Entre los tuits sobre el agotamiento por el Covid y las fotos de sus hijos pequeños, Shehab retuiteaba a veces publicaciones de disidentes saudíes que vivían en el exilio, que pedían la liberación de los presos políticos del reino. Parecía apoyar el caso de Loujain al-Hathloul, una destacada activista feminista saudí que ya había sido encarcelada, que supuestamente había sido torturada por apoyar los derechos de conducción de las mujeres y que ahora vive bajo la prohibición de viajar. Amnistía Internacional ha señalado este jueves que las autoridades de Arabia Saudí deben poner en libertad «de forma inmediata e incondicional» a Shehab. «Es indignante que a Salma al Shehab, estudiante de doctorado y madre de dos hijos de la minoría chiita de Arabia Saudí, se le haya impuesto un castigo tan cruel e ilegal simplemente por usar Twitter y retuitear a activistas que apoyan los derechos de las mujeres», indicó Diana Semaan, directora adjunta en funciones de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África. «Debe ser liberada de inmediato y sin condiciones. Las autoridades saudíes deben permitirle reunirse con su familia y continuar sus estudios en el Reino Unido«, añadió.
18-08-2022 | Fuente: abc.es
La Comisión europea , órgano ejecutivo de la UE, difunde y promociona, en un vídeo oficial, a una organización que Francia considera próxima a los Hermanos Musulmanes , muchos de cuyos dirigentes, militantes y simpatizantes suelen ser considerados como próximos al islamismo yihadista. Con motivo de la celebración del Día internacional de la juventud, celebrado el 12 de agosto, desde 1999, la Comisión europea ha difundido, a través de Instagram, un vídeo que celebra la juventud europea , saludando «el espíritu de una nueva generación de europeos». Entre las primeras imágenes del vídeo de la Comisión se encuentran varios miembros del FEMYSO (Forum of European Muslim Youth and Studen Organisations), que reagrupa a 33 organizaciones , presentes en 20 países europeos y Francia considera próxima a los Hermanos Musulmanes. La FEMYSO ya se benefició el otoño/invierno pasado de las ayudas publicitarias y financieras de una campaña del Consejo de Europa , promocionando el uso de algunas formas del velo musulmán. Las protestas oficiales de Francia pusieron fin a la campaña, agravando una crisis y tensiones que tienen raíces mucho más profundas. Noticia Relacionada estandar No La Comisión Europea propone recortar un 15% el consumo de gas frente a las amenazas de Rusia Enrique Serbeto El nuevo Reglamento propuesto daría a la Comisión la posibilidad de declarar, previa consulta a los Estados miembros, una «Alerta de la Unión» De manera recurrente, los portavoces oficiales de la FEMYSO acusan a Francia de ser un país racista , con leyes racistas. Cuando Emmanuel Macron anunció e hizo aprobar una legislación contra el separatismo religioso, la Federación de los jóvenes musulmanes europeos hizo campaña contra una legislación concebida y puesta en práctica para combatir el radicalismo islamista, considerado como una fuerza disgregadora y amenazante para las instituciones de Francia. El gobierno de Emmanuel Macron consiguió que el Consejo de Europa retirase su campaña oficial presentando el uso del velo islámico como una forma de libertad para las mujeres europeas. Por el contrario, la Comisión europea se ha negado, de entrada, a responder afirmativamente a las peticiones francesas. En su día, Didier Reynders, comisario europeo de Justicia, respondió a una cuestión escrita de un europarlamentario francés, Nicolas Bay, afirmando que las subvenciones de las que se ha beneficiado (unos 210.000 euros) la FEMYSO nunca han violado los valores de la UE . Sin embargo, la controvertida relación entre los Hermanos Musulmanes y algunas organizaciones y dirigentes de la FEMYSO plantea la cuestión de fondo: la posible «infiltración» de ideólogos islamistas en una Federación de organizaciones musulmanes que se beneficia de dinero público europeo. «Emanación transnacional» Desde la óptica oficial francesa, la FEMYSO es una «emanación transnacional» de la UOIF (Union des organisations islamiques de France), creada por los Hermanos Musulmanes durante los años 80 del siglo pasado. Otras organizaciones musulmanas y dirigentes de la Federación también ha tenido relaciones de cierto calado con distintas familias del islam radicalizado. Desde hace años, portavoces oficiales u oficiosos de la FEMYSO acusan a Francia de ser una «matriz» de la islamofobia europea, criticando con relativa violencia verbal las leyes francesas que limitan el uso del velo islámico u otros símbolos religiosos, prohibiendo el uso del burkini (bañador femenino musulmán) en las piscinas públicas. Más allá del enfrentamiento, puntual, entre el gobierno francés y la Comisión europea, quizá se trate de un enfrentamiento más profundo entre las políticas de distintos miembros de la UE ante el crecimiento las prácticas, hábitos y «costumbres» de las ramas menos liberales y más integristas del islam europeo. Según el Pew Research Center (PRC, institución de referencia), 25,7 millones de europeos (un 4,9 % de la población europea) eran musulmanes el 2016: 5,7 millones en Francia, 4,9 en Alemania, 4,1 en el Reino Unido, 2,8 en Italia, 1,2 en Holanda, 1,1 en España. A juicio del PRC, «la evolución demográfica de Europa, las nuevas olas de inmigrantes y el crecimiento de las poblaciones europea, plantea problemas de fondo sobre el futuro creciente del islam en Europa«.
18-08-2022 | Fuente: marca.com
"Cuando él no esté mirando, te voy a secuestrar... Creí que bromeaba"
Una denunciante relató supuesto intento de violación por parte de Benjamin Mendy en su <strong>mansión de los horrores con habitaciones del pánico</strong> en las que encerró a mujeres  Leer
17-08-2022 | Fuente: abc.es
Sharifa mira a su madre con gesto serio. Tiene diez años, nunca ha pisado la escuela. El chal rojo hace que sobresalgan su tez morena y sus ojos redondos. Ojos bonitos de mirada triste, vacía. «¿Mamá, por qué me has hecho esto?» , es la única frase que sale de su boca. Su madre, Rukia, llora desconsolada con un bebé en brazos. Sharifa es la mayor de seis hermanos y acaba de ser vendida a un pariente por 150.000 afganis, unos 1.500 euros al cambio. El dinero ya se lo han gastado porque lo necesitaban para pagar el tratamiento médico del padre, conductor de camiones que sufrió un accidente y se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Pakistán. Ahora el comprador reclama a la pequeña, a quien quiere casarla con su hijo de 15 años. «Lamento que no me quede dinero para veneno y así poder suicidarme, no puedo vivir con esta pena y con mis hijos muertos de hambre, no puedo más», se desespera Rukia. Allí donde termina Kabul y comienza la montaña hay un mar de casas de adobe levantado en los últimos nueve años por 800 familias desplazadas de Kandahar. Llegaron a la capital huyendo de los combates entre las fuerzas internacionales y los talibanes y con el paso de los años este campo temporal se ha convertido en su casa. No tienen agua potable, ni electricidad, el hedor es insoportable en las arterias principales en las que confluyen los desagües de cada chabola y un ejército de niños semidesnudos juega entre las piedras. Son los pobres entre los pobres quienes tras la llegada del Emirato han pasado a ser miserables porque han perdido las pocas ayudas que llegaban a este lugar. Están abandonados. La familia de Sharifa comparte patio con otras tres familias. Aquí se enciende fuego una vez cada tres días para cocer arroz. El resto de la dieta se compone de pan seco, que es normalmente lo que se da a los animales en Afganistán porque se puede comprar un kilo por apenas 30 afganis (0'30 euros al cambio). «Antes teníamos trabajos temporales y había organismos internacionales que nos ayudaban. Unicef hizo los pozos, otros traían algo de comida y ropa? pero todo esto ha terminado en el último año. Los talibanes no solo no ayudan, sino que piden a las organizaciones afganas que tampoco lo hagan con el objetivo de que regresemos a Kandahar, no nos quieren en Kabul », lamenta Malek Aladat, el director de este campo en el que « se ha disparado la venta de niñas para matrimonios debido a la miseria extrema». Una niña, 150.000 afganis 1. Sharifa, de diez años, vendida por 150.000 afganis (1.500 euros) a un familiar para pagar la factura clínica de su padre en Pakistán / 2. Fariza, de 3 años, vendida también por 150.000 afganis. Su madre no quiere oír hablar del tema; su padre no descarta hacer lo mismo con sus otras dos hijas / 3. Fariza y su padre, Mohamed Azin Mikel Ayestaran Crisis económica El matrimonio forzado infantil es una práctica centenaria en Afganistán, que se multiplica en situaciones de crisis económica como la que sufre ahora el país. Cuanto más desesperada es la situación de las familias, aumentan los casos y estos son cada vez más extremos como denuncia Unicef, que en este último año ha llegado a documentar la entrega en matrimonio de una bebé de tan solo 20 días . De acuerdo con los datos de la agencia de la ONU, una cuarta parte de las mujeres de entre 15 y 49 años se han casado antes de los 18 años. Según la Constitución del país, aprobada por el régimen anterior, la edad legal para el matrimonio es 16 años para las chicas y 18 años para los chicos, pero el peso de la tradición de los matrimonios infantiles, sobre todo en zonas rurales, puede con la ley. 150.000 afganis «Estamos todos enfermos en casa y hemos decidido venderla antes de que su estado se agrave y muera. Mejor sacar algo de dinero ahora que no poder obtener un solo afgani si muere» Mohamed Azin Padre de Fariza, niña de 3 años vendida Fariza no puede ni siquiera preguntar a su padre por qué le ha esto. La niña tiene tres años. Vive a muy pocos metros de Sharifa y también acaba de ser vendida por 150.000 afganis. «Estamos todos enfermos en casa y hemos decidido venderla antes de que su estado se agrave y muera. Mejor sacar algo de dinero ahora que no poder obtener un solo afgani si muere», explica con frialdad su padre, Mohamed Azin. Tiene otras dos niñas y no descarta hacer lo mismo. En este caso la venta de la niña es una especie de garantía para cubrir un préstamo y si Mohamed logra devolver la cantidad en un plazo de diez años, no tendrá que entregar a Fariza. La madre no quiere ni oír hablar del tema y grita a su marido que prefiere morir que dar a la niña . La pequeña tiene unos ojos azules que iluminan el interior de la casita de adobe. Juega con sus hermanas ajena a la situación de la que es protagonista. Noticia Relacionada reportaje Si La muerte de Zaki, un símbolo del temor y el odio de los afganos a los talibanes Mikel Ayestaran Se cumple un año del triunfo talibán, un año del inicio de la caótica evacuación del aeropuerto de Kabul en el que decenas de miles de personas se jugaron la vida para escapar. Este futbolista murió al tratar de escapar un avión de carga de Estados Unidos en plena marcha Sharifa y Fariza ponen nombre y rostro a una tendencia que se agrava desde la llegada del 'emirato'. Una costumbre que está más allá de la religión y que marca para siempre la vida de unas niñas cuya venta sirve para aliviar de forma temporal los problemas económicos de las familias. El dinero se gasta rápido en este contexto, pero la pena de perder a una hija no se borra nunca como muestra el llanto inconsolable de Rukia mientras agarra la mano de Sharifa y el grito sordo de la madre de Fariza.
17-08-2022 | Fuente: abc.es
La Comisión europea , órgano ejecutivo de la UE, difunde y promociona, en un vídeo oficial, a una organización que Francia considera próxima a los Hermanos Musulmanes , muchos de cuyos dirigentes, militantes y simpatizantes suelen ser considerados como próximos al islamismo yihadista. Con motivo de la celebración del Día internacional de la juventud, celebrado el 12 de agosto, desde 1999, la Comisión europea ha difundido, a través de Instagram, un vídeo que celebra la juventud europea , saludando «el espíritu de una nueva generación de europeos». Entre las primeras imágenes del vídeo de la Comisión se encuentran varios miembros del FEMYSO (Forum of European Muslim Youth and Studen Organisations), que reagrupa a 33 organizaciones , presentes en 20 países europeos y Francia considera próxima a los Hermanos Musulmanes. La FEMYSO ya se benefició el otoño/invierno pasado de las ayudas publicitarias y financieras de una campaña del Consejo de Europa , promocionando el uso de algunas formas del velo musulmán. Las protestas oficiales de Francia pusieron fin a la campaña, agravando una crisis y tensiones que tienen raíces mucho más profundas. Noticia Relacionada estandar No La Comisión Europea propone recortar un 15% el consumo de gas frente a las amenazas de Rusia Enrique Serbeto El nuevo Reglamento propuesto daría a la Comisión la posibilidad de declarar, previa consulta a los Estados miembros, una «Alerta de la Unión» De manera recurrente, los portavoces oficiales de la FEMYSO acusan a Francia de ser un país racista , con leyes racistas. Cuando Emmanuel Macron anunció e hizo aprobar una legislación contra el separatismo religioso, la Federación de los jóvenes musulmanes europeos hizo campaña contra una legislación concebida y puesta en práctica para combatir el radicalismo islamista, considerado como una fuerza disgregadora y amenazante para las instituciones de Francia. El gobierno de Emmanuel Macron consiguió que el Consejo de Europa retirase su campaña oficial presentando el uso del velo islámico como una forma de libertad para las mujeres europeas. Por el contrario, la Comisión europea se ha negado, de entrada, a responder afirmativamente a las peticiones francesas. En su día, Didier Reynders, comisario europeo de Justicia, respondió a una cuestión escrita de un europarlamentario francés, Nicolas Bay, afirmando que las subvenciones de las que se ha beneficiado (unos 210.000 euros) la FEMYSO nunca han violado los valores de la UE . Sin embargo, la controvertida relación entre los Hermanos Musulmanes y algunas organizaciones y dirigentes de la FEMYSO plantea la cuestión de fondo: la posible «infiltración» de ideólogos islamistas en una Federación de organizaciones musulmanes que se beneficia de dinero público europeo. «Emanación transnacional» Desde la óptica oficial francesa, la FEMYSO es una «emanación transnacional» de la UOIF (Union des organisations islamiques de France), creada por los Hermanos Musulmanes durante los años 80 del siglo pasado. Otras organizaciones musulmanas y dirigentes de la Federación también ha tenido relaciones de cierto calado con distintas familias del islam radicalizado. Desde hace años, portavoces oficiales u oficiosos de la FEMYSO acusan a Francia de ser una «matriz» de la islamofobia europea, criticando con relativa violencia verbal las leyes francesas que limitan el uso del velo islámico u otros símbolos religiosos, prohibiendo el uso del burkini (bañador femenino musulmán) en las piscinas públicas. Más allá del enfrentamiento, puntual, entre el gobierno francés y la Comisión europea, quizá se trate de un enfrentamiento más profundo entre las políticas de distintos miembros de la UE ante el crecimiento las prácticas, hábitos y «costumbres» de las ramas menos liberales y más integristas del islam europeo. Según el Pew Research Center (PRC, institución de referencia), 25,7 millones de europeos (un 4,9 % de la población europea) eran musulmanes el 2016: 5,7 millones en Francia, 4,9 en Alemania, 4,1 en el Reino Unido, 2,8 en Italia, 1,2 en Holanda, 1,1 en España. A juicio del PRC, «la evolución demográfica de Europa, las nuevas olas de inmigrantes y el crecimiento de las poblaciones europea, plantea problemas de fondo sobre el futuro creciente del islam en Europa«.
17-08-2022 | Fuente: abc.es
Una semana después de que Estados Unidos asesinara a Ayman Al Zawahiri en el barrio de Sherpur, el líder de Al Qaida es un fantasma olvidado en una capital afgana en la que las banderas religiosas rojas y negras de la minoría chií eclipsan a las enseñas blancas del 'emirato'. Hay que alejarse de Sherpur, donde la prensa sigue sin ser bien recibida por los talibanes, en dirección oeste para llegar al bastión chií, secta a la que pertenece la etnia hazara. Aquí se conmemora la Ashura entre fuertes medidas de seguridad ya que «en las explosiones ocurridas en los últimos días han muerto y resultado heridas unas 120 personas», según Naciones Unidas. El grupo yihadista Daesh (Estado Islámico), enemigo de los talibanes, se ha atribuido estos ataques ocurridos en mezquitas como la de Imam Baqer, en Sare Kariz, donde ahora las fuerzas de seguridad del 'emirato' mantienen bloqueados todos los accesos. En las puertas del pequeño templo se han colocado las fotos de algunos de los caídos, pero no se permite sacar la cámara ni hablar con los vecinos. Un cordón de barbudos, AK-47 en mano, vigila el trasiego de fieles y cachea uno por uno a todo el que pasa por allí. La Ashura recuerda el martirio de Husein, nieto de Mahoma, hace 1.330 años, que agrandó el cisma en el mundo musulmán abierto tras la muerte del Profeta y supuso la separación definitiva entre chiíes, seguidores de la familia del Profeta, y suníes, que optaron por los califas. Un cisma que en la historia reciente de Afganistán está marcado por la violencia sectaria de talibanes y Daesh contra esta minoría que ha vuelto a ser golpeada en las calles de la capital en los últimos días. En lugares como Bagdad, en Ashura, los fieles se golpean con espadas y cuchillos las cabezas hasta sangrar para recordar el martirio de Husein. En Kabul no lo hacen, pero las calles de estos barrios chiíes cercanos al palacio de Darul Aman tienen aún las huellas de sangre de los muertos en las explosiones. Noticia Relacionada estandar No Un «misil por el balcón»: así fue el ataque de precisión de la CIA para asesinar Al Zawahiri La ejecución se produjo a las 6 de la mañana, hora local, y se utilizó un vehículo no tripulado La tensión ante la escalada de ataques sectarios llevó a las autoridades islamistas a suspender el servicio de la telefonía móvil alegando «motivos de seguridad». El apagón telefónico dejó a Kabul incomunicada desde la mañana y voces críticas con los islamistas como la de la poetisa y activista de los derechos de las mujeres, Hoda Khamosh, alertaron que «los talibanes intentan desconectar a la gente del mundo, buscan una tapadera para su opresión. Los crímenes no pueden ocultarse desconectando a las personas del mundo». Khamosh teme que el apagón se extienda al 15 de agosto, fecha en la que cumple un año de la vuelta de los talibanes al poder y en la que «saben que la gente está cansada». Aniversario del 'emirato' El aeropuerto internacional de Kabul conserva el nombre de Hamid Karzai en grandes letras azules, aunque al expresidente se le ha caído la 'd' y se ha quedado en 'Hami' después de un año de los talibanes al frente del país. Ante la negativa de las compañías internacionales a retomar los vuelos a la capital afgana, son las dos líneas nacionales, Ariana y Kam Air, las que multiplican los esfuerzos para mantener abierta esta puerta de entrada y salida. Una puerta que solo se pueden permitir abrir los afganos privilegiados que tienen un pasaporte con visado o los 350 euros que cuesta el trayecto a Dubai o 500 euros en caso de querer volar a Estambul. Toda una fortuna en un país en la ruina donde conseguir algo para comer se ha convertido en la prioridad de cada día para millones de personas. Imposible hacer planes. Nada que celebrar «Me cuesta encontrar algo positivo en mi vida durante este último año. Podría decir que la seguridad, pero ya vemos lo que está pasando en Kabul. Si en el resto del país hay menos incidentes es porque ahora, quienes los provocaban, están en el poder, es el único motivo», reflexiona en voz alta Mohamed (nombre ficticio), a quien el regreso de los talibanes le sorprendió cuando cumplía su tercer año como militar del entonces Ejército Nacional Afgano (ANA, por sus siglas en inglés). En los últimos meses le han llamado desde el Ministerio de Defensa, pero «pronto me enviaron de vuelta a casa porque solo se fían de los suyos», lamenta este exmilitar de 29 años, que se pasa el día sin apenas salir de casa . Mohamed, como otros miles de afganos, fue entrenado para hacer frente a los talibanes y proteger lugares como Sherpur o los barrios chiíes, que durante dos décadas fueron objetivos de los atentados islamistas. Zawahiri se suma a la lista de asesinados en Sherpur, zona frecuentada por expatriados donde en 2014 más de 20 personas murieron en el asalto a un restaurante libanés y en 2017 fueron más de 150 los fallecidos por la explosión de un camión bomba a las puertas de la legación alemana, acciones con el sello de la red Haqqani , facción que tenía como huésped al sucesor de Osama Bin Laden. En los últimos doce meses, los talibanes han pasado de ejecutores a defensores y se protegen ahora entre los muros que se levantaron para evitar sus propios ataques y coches bomba. Este nuevo rol empieza a superarles como se ha visto con Zawahiri y con los repetidos golpes de Daesh contra los hazaras.
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