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Noticias de minnesota

22-06-2020 | Fuente: abc.es
Increpan en un supermercado a un expolicía implicado en la muerte de George Floyd: «¿Sientes algún remordimiento?»
Un vídeo publicado en Twitter muestra a J. Alexander Kueng, uno de los expolicías de Mineápolis implicados en la muerte de George Floyd, siendo confrontado e increpado en un supermercado de Plymouth (Minnesota) durante el fin de semana. Tras confirmar su identidad a la persona que está grabando, esta le pregunta por qué está «comprando cómodamente» como si no hubiera hecho nada. «Yo no lo llamaría 'cómodamente'», responde Kueng. «No creo que debas tener ese derecho. No creo que debas salir bajo fianza», continúa la mujer, a lo que el expolicía responde que puede «entenderlo». «Lamento que te sientas así», señala. La grabación, que supera las tres millones de visualizaciones, continúa con la mujer que graba preguntando a Kueng: «¿Sientes algún remordimiento por lo que hiciste? [..] Tienes el descaro de salir a la calle y pensar que no sabemos quién eres. ¿Cómo te atreves? No vas a poder vivir tranquilo en Minnesota ni en ningún otro lugar».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">look who my sister caught at Cub Foods in Plymouth. J. Alexander Keung, one of the officers who lynched <a href="https://twitter.com/hashtag/GeorgeFloyd?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#GeorgeFloyd</a> in cold blood. <a href="https://t.co/PVX4pFijab">pic.twitter.com/PVX4pFijab</a></p>&mdash; josiah (@jk3rd_) <a href="https://twitter.com/jk3rd_/status/1274575912202317824?ref_src=twsrc%5Etfw">June 21, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> J. Alexander Kueng, uno de los cuatro expolicías involucrados en la muerte de George Floyd, fue liberado de la cárcel del condado de Hennepin el pasado viernes después de pagar la fianza, fijada en 750.000 dólares. Dos de los cuatro exagentes han pagado la fianza. El primero fue Thomas Lane, de 37 años, liberado el pasado 10 de junio. Se espera que los cuatro hagan su próxima aparición ante un tribunal el próximo 29 de junio.
11-06-2020 | Fuente: as.com
Hermano de George Floyd al Congreso: "Detengan el dolor"
El hermano de George Floyd compareció ante el Congreso y pidió que se haga justicia después de que fuera asesinado víctima de la policía en Minnesota.
09-06-2020 | Fuente: abc.es
Imponen una fianza de 1,25 millones de dólares al policía acusado de asesinar a George Floyd
Derek Chauvin, el policía que asfixó a George Floyd al apoyarse con la rodilla en su cuello durante casi nueve minutos, tuvo este lunes su primera comparecencia frente al juez después de que fuera acusado de asesinato en segundo grado. Fue a través de vídeo y apareció con un traje naranja de detenido, esposado y con mascarilla. La juez del caso, Jeannice Reding, elevó su fianza de un millón de dólares a 1,25 millones (en torno a 1,1 millones de euros), por el riesgo de fuga que defendió la Fiscalía. Esta cantidad se reduciría a un millón de dólares si Chauvin aceptase determinadas condiciones, entre ellas entregar sus armas de fuego, permanecer en el estado de Minnesota hasta el juicio, no trabajar en funciones de policía y evitar contacto alguno con la familia de Floyd. Chauvin, de 44 años, no hizo ninguna petición a la jueza y se limitó a contestar «Sí, señoría» a algunas cuestiones meramente procedimentales. Tampoco puso ninguna objeción a la petición de fianza, según su abogado, Eric Nelson. Próxima comparecencia, el 29 de junio Su próxima comparecencia en el juzgado será el próximo 29 de junio, cuando tendrá que declarar su culpabilidad o inocencia en los hechos y la Fiscalía podrá presentar las primeras pruebas. La fianza para Chauvin es mayor que la que se impuso la semana pasada a los otros tres agentes acusados de participar en la muerte de George Floyd, de al menos 750.000 dólares (665.000 euros). Los cuatro fueron despedidos del cuerpo de Policía tras lo sucedido. Imagen del vídeo en que se aprecia al agente Chauvin con su rodilla sobre el cuello de Floyd - ABC El vídeo en el que una testigo recogió el pasado 25 de mayo la agonía del afroamericano Floyd bajo la rodilla del agente Chauvin, de raza blanca, suplicando que no podía respirar, se difundió con gran velocidad por las redes sociales y desató una indignación por la brutalidad policial que derivó primero en protestas en Mineápolis, que a su vez acabaron en graves disturbios con saqueos e incendios por la ciudad. De allí saltó a numerosas ciudades del resto de Estados Unidos y a continuación a muchos otros lugares del mundo, desde Madrid a Tokio, pasando por Londres, París o Sídney. Ahora las manifestaciones en Estados Unidos se centran en reclamar reformas en el sistema policial, una demanda que ha conseguido de momento el compromiso de la mayoría de concejales de Mineápolis de desmantelar su controvertido Departamento de Policía y planes para retirar fondos a las policías de ciudades como Nueva York y Los Ángeles, así como medidas para prohibir que se inmovilice a los detenidos por cuello. Además, los demócratas han presentado en la Cámara de Representantes una inicitiva para introducir reformas que limiten la inmunidad de los agentes. Este martes se celebra el funeral y el entierro en memoria de George Floyd en Houston, la ciudad de Texas de donde era originario. Cientos de personas han acudido ya al velatorio a darle su último adiós.
07-06-2020 | Fuente: abc.es
El falso racismo de la policía norteamericana
Los policías de Mineápolis que causaron la muerte de George Floyd merecen la más dura pena que la legislación local contemple para casos como el suyo. Pero es simplemente falso decir que la Policía en Estados Unidos tenga conductas racistas. Una afirmación así hay que sostenerla con datos, y las estadísticas dicen exactamente lo contrario. Y cuando hablamos de Policía recordemos que los uniformados que vemos en las televisiones no dependen del Gobierno norteamericano, sino de cada ayuntamiento o de cada Estado en el caso de la Guardia Nacional. El Gobierno de Trump no tiene competencia sobre ellos. En casi todas las ciudades más sacudidas por la violencia en los últimos días -Nueva York, Philadelphia, Mineápolis- los alcaldes demócratas y algunos gobernadores de su mismo partido han dejado a las turbas arrasar con todo. Aplican el principio de «dejad que los alborotadores quemen suficientes coches y rompan y saqueen escaparates para saciar su justa indignación». Hay muchos ejemplos, el más relevante puede ser el de esta semana en Nueva York, donde se permitió el asalto de casi todos los comercios de la parte baja de la Quinta Avenida, Times Square y Soho. El gobernador Cuomo decretó toque de queda a las 23,00 y después no lo aplicó. La Policía de Nueva York tiene 36.000 agentes. No se desplegó más que un pequeño número. Con una fuerza mayor, se podría haber sufrido muchos menos daños. Pero Cuomo y el alcalde Blasio no tenían la voluntad política de hacer frente a la anarquía que ha supuesto la ruina para muchos pequeños comerciantes. Como tampoco la tenía Jacob Frey, el alcalde demócrata de Mineápolis. El «Minneapolis Star Tribune» contaba el pasado martes la historia de Luis Tamay, emigrante ecuatoriano que abrió en la ciudad un restaurante ecuatoriano, «El Sabor Chuchi» en el que invirtió los ahorros de 17 años de trabajo. Cuando empezaron los disturbios Tamay hacía guardia por la noche en su local. Pero el 29 de mayo obedeció el toque de queda asumiendo que la Guardia Nacional mantendría el orden. Tamay vio en Facebook como ardía su restaurante. No tenía un seguro porque no se lo podía permitir. Estas víctimas son las que no salen en la televisión. Seguro que ciertos «intelectuales» no piensan en ellas cuando hablan de que los disturbios son el lenguaje persuasivo de aquellos a los que nadie escucha. Y buena parte de esa violencia se ha montado sobre la mentira del supuesto racismo de la policía norteamericana denunciado por el gobernador de Minnesota, Tim Walzl, (¿Lo adivinan? ¡Demócrata!) que habló del «racismo institucional» de la policía. Veamos los datos. Como explica Heather Mac Donald, profesora del Manhattan Institute («The Myth of Systemic Police Racism» WSJ. 03-06-2020) en 2019 agentes de policía mataron en todo el país a 1.004 personas de las que 235 eran negros. Menos de la cuarta parte. Esa proporción se mantiene desde 2015. Pero el 53 por ciento de los autores de homicidios identificados en el país eran negros, como lo eran el 60 por ciento de los autores de robos, pese a que sólo representan el 13 por ciento de la población, luego la proporción de los que murieron en enfrentamientos con la Policía es muy inferior a la de blancos, hispanos o asiáticos. Las estadísticas prueban que un agente de policía tiene dieciocho veces más posibilidades de morir asesinado por un ciudadano negro de las que tiene un negro desarmado de morir a manos de la Policía. La realidad es bastante simple y por eso no se quiere reconocer: la Policía norteamericana, que suele ser durísima en su actuación con sospechosos de cualquier raza, no es responsable de que los negros mueran por homicidio ocho veces más que la suma de blancos e hispanos. La única razón es la violencia criminal que la Policía combate.
04-06-2020 | Fuente: as.com
George Floyd tuvo coronavirus según la autopsia
De acuerdo con la autopsia de George Floyd, el hombre de 46 años que murió en Minnesota tuvo coronavirus, pero no fue factor en su deceso.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
Agravan los cargos contra el policía por la muerte de George Floyd y acusan a los otros tres agentes
Las autoridades de Minnesota han agravado los cargos contra el policía que asfixió a George Floyd en Mineápolis la semana pasada, y han presentado una acusación contra los otros tres agentes de policía involucrados en la tragedia. Derek Chauvin, el policía que apretó con la rodilla sobre el cuello de Floyd durante casi nueve minutos, enfrentará un cargo por asesinato de segundo grado, que implica que le provocó la muerte de forma intencionada. Hasta ahora, el cargo era de asesinato de tercer grado, que no incluye intención. Dos de los otros tres agentes sujetaban a Floyd, esposado y contra el suelo, mientras Chauvin le asfixiaba, según se pudo ver en los vídeos que han provocado una oleada de protestas y disturbios violentos en todo EE.UU. durante la última semana. El tercer agente, vigilaba la acción y trataba de que nadie se acercara. Ahora enfrentarán cargos por colaboración y complicidad con un asesinato de segundo grado. La interposición de cargos contra los tres agentes y la agravación de la acusación a Chauvin ha sido una de las principales reclamaciones en las protestas en la calle. El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, anunciará los cargos este miércoles, pero la documentación judicial que los recoge ha sido filtrada a varios medios estadounidenses.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Convocan una manifestación antiracista ante el Tribunal de París en solidaridad con la muerte de Floyd
Varios millares de manifestantes pidieron justicia la tarde del martes, ante el Tribunal de París, para un joven francés de origen africano, Adama Traoré (24 años), muerto el 2016 en unas circunstancias que recuerdan en cierta medida la muerte de George Floyd en Minnesota. Traoré murió en circunstancias mal esclarecidas, durante una intervención policial en Beaumont-sur-Oise (departamento de Val d?Oise, en la región de Isla de Francia, al norte de París), el 19 de julio de 2016. Terminada la manifestación ante el Tribunal de París, centenares de manifestantes se trasladaron en coches y motos hasta el «periférico», la carretera de circunvalación de París, provocando incidentes a repetición. La familia del joven lleva tres años pidiendo «verdad y justicia». Y ha suscitado debates públicos de cierta violencia verbal. Tras el confinamiento, cuando Francia entra, lentamente, con muchas precauciones, en una nueva fase de su vida cívica, tras la apertura de bares y restaurante, un comité de amigos de Traoré y su familia convocaron una manifestación de protesta ante el Tribunal de justicia de París, la tarde del martes. El ministerio del Interior declaró ilegal la convocatoria y manifestación. En vano: varios millares de jóvenes y menos jóvenes, franceses de muy diverso origen, magrebí y africano, en su mayoría, decidieron manifestarse, rodeados de grupos de fuerzas antidisturbios. El ministerio del Interior movilizó a varios drones especializados en el seguimiento de manifestaciones, con el fin de intentar evitar «desbordamientos». La Gendarmería comenzó por recibir la orden estricta de «no intervención», a pesar de tratarse de una manifestación ilegal. A primeras horas de la noche del martes, los manifestantes proseguían su marcha de protesta, enarbolando pancartas de solidaridad con los manifestantes norteamericanos que denuncian la muerte de George Floyd. Tratándose de una manifestación minoritaria, se trata de un acontecimiento significativo sobre el estado de tensión inflamable en los suburbios de París.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Unas 20.000 personas denuncian el racismo de las fuerzas del orden francesas
Varios millares de manifestantes pidieron justicia la tarde del martes, ante el Tribunal de París, para un joven francés de origen africano, Adama Traoré (24 años), muerto el 2016 en unas circunstancias que recuerdan en cierta medida la muerte de George Floyd en Minnesota. Traoré murió en circunstancias mal esclarecidas, durante una intervención policial en Beaumont-sur-Oise (departamento de Val d?Oise, en la región de Isla de Francia, al norte de París), el 19 de julio de 2016. Terminada la manifestación ante el Tribunal de París, centenares de manifestantes se trasladaron en coches y motos hasta el «periférico», la carretera de circunvalación de París, provocando incidentes a repetición. La familia del joven lleva tres años pidiendo «verdad y justicia». Y ha suscitado debates públicos de cierta violencia verbal. Tras el confinamiento, cuando Francia entra, lentamente, con muchas precauciones, en una nueva fase de su vida cívica, tras la apertura de bares y restaurante, un comité de amigos de Traoré y su familia convocaron una manifestación de protesta ante el Tribunal de justicia de París, la tarde del martes. El ministerio del Interior declaró ilegal la convocatoria y manifestación. En vano: varios millares de jóvenes y menos jóvenes, franceses de muy diverso origen, magrebí y africano, en su mayoría, decidieron manifestarse, rodeados de grupos de fuerzas antidisturbios. El ministerio del Interior movilizó a varios drones especializados en el seguimiento de manifestaciones, con el fin de intentar evitar «desbordamientos». La Gendarmería comenzó por recibir la orden estricta de «no intervención», a pesar de tratarse de una manifestación ilegal. A primeras horas de la noche del martes, los manifestantes proseguían su marcha de protesta, enarbolando pancartas de solidaridad con los manifestantes norteamericanos que denuncian la muerte de George Floyd. Tratándose de una manifestación minoritaria, se trata de un acontecimiento significativo sobre el estado de tensión inflamable en los suburbios de París.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
El abrazo entre un policía blanco de Miami y una activista negra en plena manifestación se hace viral
El abrazo de una destacada activista de Miami, Florida (EE.UU.) y un agente de policía local en plena calle y ante una manifestación por el crimen de George Floyd, de raza negra, se ha vuelto viral por un video dado a conocer como ejemplo de «conexión». Renita Holmes, una activista desde la década de los 80 que años atrás había denunciado haber sido agredida por un oficial de policía, se detuvo este domingo sobre su motocicleta delante de una fila de policías que vigilaban el orden durante una manifestación. La activista, una mujer afroamericana de baja estatura, vestida de blanco y con una gorra del mismo color puesta con la visera hacia atrás, pidió a los agentes de la de la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP, por sus siglas en inglés) que tuvieran «paciencia».<iframe width="642" height="361" src="https://www.youtube.com/embed/z21V2nm5b94" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe> «Tienen mamás .. agradezco su paciencia y su tolerancia», solicitó Holmes sentada en su moto también de color blanco. Para su sorpresa, el capitán Roger Reyes rompió la línea avanzó hacia ella y le preguntó a Holmes si podía abrazarla. Ambos se fundieron en un abrazo mientras la activista, que no sabía que Reyes había perdido recientemente a su madre, permanecía sentada en su «scooter». «Te quiero, hombre», le dijo Holmes al agente durante el abrazo. El oficial, un robusto hombre de la raza blanca, no sabía que Holmes es una antigua activista de derechos civiles vinculada al Ayuntamiento de Miami, de acuerdo con el medio Local 10. «Conexión especial y humanidad» «Nos abrazamos y había una conexión allí. Fue especial», dijo Reyes, según recoge la misma fuente. «Desearía poder abrazar a mi madre. Ella llenó el vacío ayer", comentó por su parte el oficial en referencia a Holmes. Los agentes, de acuerdo con este diario, se habían enfrentado a una multitud de manifestantes que querían marchar por una autopista de 7 kilómetros que conecta la carretera interestatal 95 con Miami Beach. «Estaba bien que él también fuera humano», dijo Holmes este lunes. «Tuvimos una maravillosa oportunidad de demostrar que el amor gana», destacó. Holmes dijo que todavía estaba obsesionada por las últimas palabras de Floyd hace hoy una semana cuando el policía blanco de Minneapolis (Minnesota) Derek Chauvin presionaba con la rodilla en el cuello del ciudadano afroamericano. «Mamá, no puedo respirar», fueron las palabras de Floyd. La conexión de Reyes y Holmes se volvió viral cuando la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, reprodujo el video de Local 10 News durante una conferencia de prensa.
01-06-2020 | Fuente: abc.es
Un afroamericano en Nueva York: «Tienen que arder coches de policía para que nos hagan caso»
Jeff camina con su novia agarrado a un refresco y con la mascarilla caída sobre la papada. Camina, como el resto de la manifestación en Atlantic Avenue, una de las arterias de Brooklyn, sin dirección clara. Igual que la ola de protestas y violencia que ha tomado EE.UU. en los últimos días. Y como el drama que ha ocupado la atención del mundo, el de los abusos policiales y el racismo estructural hacia la minoría negra. Ha aflorado por una muerte grabada con el móvil, la de George Floyd en Mineápolis, casi nueve minutos de asfixia a manos de un policía que han traumatizado al país. Pero el drama estaba cosido a estas mismas calles de Brooklyn y en las ciudades de todo el país. Es una lacra fundacional de EE.UU. que el país no se ha sacudido: ni con una guerra civil, ni con la conquista de derechos civiles en los sesenta, ni con el ascenso de un negro a la presidencia. «Ahí mismo me pararon una vez», señala Jeff con el dedo a una esquina. «Iba en el coche con mi novia. Porque sí. Para sacarme algo. Eso a un blanco no le pasa, punto. Por esto -se señala la piel de su antebrazo-. Es suficiente para considerar que estás haciendo algo malo». Como la mayoría del tiempo, la protesta es pacífica. Los antidisturbios caminan con calma entre la multitud, que corea las consignas habituales -«No puedo respirar», las palabras de Floyd, o «Sin justicia no hay paz»- mientras los vecinos salen a las ventanas y a las puertas a aplaudir. Pero Nueva York, como casi todas las grandes ciudades del país, desciende al caos cada noche, con el ruido constante de los helicópteros y de las sirenas de la policía. Ocurrió la noche anterior, con enfrentamientos con la policía, coches quemados, destrozos, y ocurrirá esta. «Es necesaria», dice Jeff sobre la violencia. «Lo hemos intentado de forma pacífica y aquí estamos», dice sobre las mismas calles que pisaron los líderes del movimiento negro hace medio siglo y que ahora caminan muchas personas que siguen en barrios que son todavía guetos, con atención sanitaria deficiente y sin un sistema educativo que proporcione oportunidades. «Tienen que arder coches de policía para que nos hagan caso», lamenta. La violencia y los saqueos se llevan la atención y los titulares y desdibujan la raíz del problema, la posibilidad de que un agente de policía considere válido ahogar hasta la muerte a una persona esposada, y que sus tres compañeros no hagan nada para evitarlo. Brandon, un científico de Detroit (Michigan), no la justifica, pero la comprende. «Es una llamada de atención de que estamos cansados de ser maltratados, de esta injusticia», dice sobre los abusos policiales y el racismo. «Yo lo he sufrido toda la vida. Es triste que me esté acostumbrando». Acusarlo de asesinato Cuando se les pregunta qué justicia merece la muerte de George Floyd, la mayoría de manifestantes con los que ha hablado este periódico responden que se acuse de asesinato al agente -Derek Chauvin, que enfrenta cargos de asesinato no intencionado- y que se procese también a los otros tres agentes. Con un megáfono en la mano y un discurso tranquilo y bien construido, Gifted -así se hace llamar este músico y letrista nacido en Sant Lucía y criado en Texas- aseguró que «el país tiene que sentarse y tener una conversación honesta, profunda y, probablemente, incómoda de cuál es su pasado, quién es responsable y qué hacer a partir de ahora». Es una opción improbable en el EE.UU. del ?Make America Great Again? -?Hacer grande otra vez a EE.UU.?- de Donald Trump, un presidente que azuza las protestas con exigencias de mano dura y sin sombra de crítica sobre las prácticas de la policía. Pero tampoco en el ?America, second to none? -América, por detrás de nadie- de Joe Biden o del partido demócrata: el alcalde de Mineápolis, el gobernador del estado de Minnesota, su fiscal general y una de las dos cámaras legislativas estatales las controlan los demócratas. «EE.UU. se contradice a sí misma cuando apoya a otros países que luchan por salir de la opresión. Cuando se trata de la gente que está aquí oprimida, se habla de otra manera y les llamamos ?matones?», dice Gifted. Él cree que se necesita un cambio radical de actitud en la policía, que debe empezar por condenas contundentes que no se producen. «Su indiferencia es repugnante», condena. «Tienen que ser capaces de vernos como hermanos y hermanas, entonces harán las cosas de manera diferente«. Hoy en día, eso es una quimera. La desconfianza mutua entre la policía y las comunidades de minoría negra, alimentada durante décadas, parece hoy más difícil de salvar que nunca y que las protestas consigan avances es cuestionable. «No soy optimista», asegura Erika, agarrada a su hija, delante de una línea de antidisturbios en la avenida Flatbush, el epicentro de los incidentes en Brooklyn. «Para mí, para que haya justicia, estos jóvenes no pueden parar hasta que haya cambios», dice mientras levanta la vista hacia los manifestantes que llevan una semana en las calles. «Cada vez que paramos, cada vez que dejamos de ser agresivos seis meses después, un hombre negro vuelve a ser asesinado, un hombre negro vuelve a ser linchado».
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