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Noticias de marine le pen

21-04-2022 | Fuente: abc.es
Reacciones en París al debate entre los candidatos: «Macron tiene más nivel, Le Pen no está a la altura»
Sentados en la terraza del barrio de Montparnasse, cerca de la estación del mismo nombre y con la noche cayendo ya sobre París, varios jóvenes disfrutaban ayer de la relativamente buena temperatura para ver el debate entre el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su rival en las elecciones presidenciales, Marine le Pen. De vez en cuando, algún transeúnte interrumpía su paseo, giraba la cabeza y contemplaba la emisión, a menudo con una sonrisa un poco socarrona asomándose a sus labios. «¿Cómo va el partido?», le preguntó una chica a otros chavales, que acogieron la broma divertidos y hasta se atrevieron a sugerir un primer resultado. «Esto es el 'remake' de 2017, es un poco lo mismo», explicaba Jan, de 24 años, que compartía mesa y velada de campaña con su amiga Menon, de 25. «Por lo que hemos visto hasta ahora, da la impresión de que los dos candidatos hablan mucho de 2017, pero menos de 2022. Es una pena que a estas alturas alguien como Marine le Pen, que es una candidata de extrema derecha, pase a la segunda vuelta de las presidenciales», se lamentaba. «Creo que en comparación con otros políticos que se han presentado, da la impresión de que Le Pen ha mejorado su discurso, pero no sé es realmente eso o el resultado de compararla con otros candidatos que son más extremistas que ella», aventuraba Menon. «Estoy de acuerdo. Le Pen ha mejorado su resultado, pero porque al lado de Zemmour, que es más radical, parecía menos extremista», añadía Jan. «Además, la candidata de la derecha tradicional, que es Valérie Pécresse, ha hecho una campaña muy mala, y Macron ha hecho todo lo posible para que la campaña versara sobre el voto útil», señalaba. Victoria del presidente Como ocurrió durante el debate presidencial de 2017, en el que Macron y Le Pen también se vieron las caras, el todavía presidente logró arrinconar a su adversaria y puso a prueba su discurso a través de cifras y datos, apuntes y reproches que consiguieron hacer titubear a la líder de la extrema derecha. Con el rostro a menudo apoyado sobre los nudillos y la mirada clavada en la candidata de extrema derecha, Macron también le recordó la financiación rusa de la campaña de Agrupación Nacional y criticó su propuesta sobre la prohibición del velo en el espacio público, así como la reivindiación del general De Gaulle. «Tenemos la impresión de que esto está jugado desde el principio», comentaba Jan. «La izquierda está completamente discolada y al final habrá voto útil», explicaba Menon. «Con lo que he escuchado hasta ahora, Macron tiene más nivel. Le Pen muestra sus tuits, enseña sus fotos, pero no está a la altura», señalaba después su amigo, reconociendo que, por su manera de hablar, el presidente producía con frecuencia la impresión de ser un «arrogante», un reproche que le acompaña desde el inicio de su carrera política. «Me parece que Le Pen es menos creíble que Macron. Tengo la impresión de que maneja peor los temas. Hay contradicciones en sus afirmaciones y parece menos franca», explicaba François de Saint-Chéron, profesor de la Sorbona de 64 años, a través de varios mensajes de texto. «Macron tiene la experiencia de cinco años de Presidencia. No estoy totalmente a favor de todo lo que ha hecho, pero la ayuda aportada por el Estado a los comerciantes y los artesanos durante la crisis es una realidad. ¿Qué habría hecho Le Pen? No lo sabemos», añadía.
20-04-2022 | Fuente: elpais.com
Macron - Le Pen, el debate de los candidatos a las elecciones en Francia, en imágenes
Marine Le Pen, candidata de la extrema derecha a la presidencia de Francia, intentará aprovechar el debate televisado de este miércoles a las 21.00 para remontar en los sondeos, que son favorables al actual presidente, el centrista Emmanuel Macron.
20-04-2022 | Fuente: as.com
Macron acusa a Le Pen: "Usted depende del poder ruso"
Sigue el debate electoral entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, los dos candidatos en las elecciones presidenciales francesas; hoy, miércoles 20 de abril, en As.com
20-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron, a Le Pen: «Usted depende del poder financiero de Putin»
Durante dos horas y media, Marine Le Pen y Emmanuel Macron discuten esta noche el futuro de Francia y Europa, en un debate retransmitido en directo por todas las cadenas de radio y televisión, a una hora de máxima audiencia, para poder confirmar o desmentir los sondeos que anuncian la victoria final del jefe del Estado, candidato a su propia reelección en la segunda vuelta de la elección presidencial, el domingo que viene. El debate consiste en ocho bloques, siendo el primero de ellos el poder adquisitivo de los franceses. La inflación registrada en marzo en Francia se ubicó en el 4,5%. Macron se ha jactado ante Le Pen que gracias a sus políticas, el país tiene la mitad de inflación que España. Por otro lado, la candidata de extrema derecha estima que podrá dar más poder adquisitivo a las familias bajando el IVA de los combustibles. A su modo de ver, esa medida podría significar unos 200 euros por familia y mes. Le Pen propone sacar a Francia del mercado europeo de la electricidad. El presidente estima, por el contrario, que el «escudo fiscal» que ya funciona en materia energética es mucho más eficaz. Macron estima que la baja presumida del IVA la pagarían todos los contribuyentes. A su modo de ver, el bloque temporal de los precios de la energía es más eficaz. En el capítulo internacional, Emmanuel Macron ha lanzado contra Marine Le Pen varios «navajazos» político feroces: «Las posiciones diplomáticas que usted ha defendido, desde hace años, nunca han sido independientes. Usted depende desde hace años del poder financiero ruso de Vladimir Putin». «En su día, el 2015, usted contrajo un préstamos bancario ante un banco ruso, próximo a Putin», ha continuado Macron, agregando: «Usted reconoció rápidamente la anexión rusa de Crimea. Usted ha apoyado a los rusos implicados en la guerra de Siria. Usted ha utilizado un lenguaje comprensivo hacia sus banqueros rusos y húngaros, que han pagado muchas de sus actividades políticas. Usted habla a su banquero cuando habla de Rusia señora Le Pen. Usted depende de Putin, señora Le Pen. Usted no puede defender los intereses de Francia porque usted depende de gentes próximas al poder ruso». Escandalizada pero visiblemente perturbada, la candidata de extrema derecha ha respondido de este modo: «Siempre he defendido la independencia de Francia y la soberanía del pueblo francés». Sondeos horas previas al debate En el modelo político francés, la primera vuelta es un reflejo del arcoíris de todas las familias políticas nacionales. Tras esa primera ronda, el día 10 pasado, los electores son invitados a elegir entre los dos candidatos mejor clasificados, en la segunda y definitiva vuelta. Durante los últimos nueve días, Macron ha ganado intenciones de voto, según los sondeos. Le Pen habría perdido terreno. Horas antes del duelo audiovisual de la noche de hoy, los sondeos anunciaban una posible victoria del presidente en funciones Macron, con 55% a 56,5% de intenciones de votos, que vencería el domingo de nuevo a Le Pen (43,5% a 46%). La candidata de Agrupación Nacional (RN) acortó distancias respecto al duelo de 2017, cuando perdió con un 33,9% de votos. Durante dos horas y media, la candidata de extrema derecha intentará convencer a los indecisos, presentándose como un ama de casa de provincias, conservadora y preocupada por quienes sufren para poder llegar a fin de mes, con salarios modestos o muy modestos. El presidente que ganó las elecciones del 2017, contra la misma rival, intentará convencer a un electorado conservador tradicional, con guiños a los jóvenes que votaron ecologista o extrema izquierda en la primera vuelta.
20-04-2022 | Fuente: abc.es
Los franceses, ante la segunda vuelta: «Me disgusta votar a Macron, pero no quiero que gane Le Pen»
A pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, los sondeos siguen otorgando la victoria al presidente de Francia, Emmanuel Macron, que según las encuestas volverá a derrotar a su adversaria y candidata de Agrupación Nacional, Marine Le Pen. A pesar de la inminente cita en las urnas, las calles de París parecían ayer muy ajenas a la votación del domingo, concurridas por el buen tiempo y el ajetreo más animado de un día de primavera. Sentadas en un banco frente a los muros del cementerio de Montparnasse, Alina y Delia, de 16 años, compartían con este periódico su certeza de que Macron va a volver al Elíseo, «porque muchas personas están de su lado». «Creo que las elecciones están trucadas», apuntaba Delia, sin aportar más detalles sobre su sorprendente afirmación. Según una encuesta del Ifop para la Fundación Reboot, un 14 por ciento de los franceses piensa que los resultados de los comicios van a ser manipulados, una idea a la que sobre todo dan crédito los votantes de Le Pen (30 por ciento) y Zemmour (29 por ciento). Un poco más adelante, en la intersección del bulevar Montparnasse con el bulevar Raspail, Mimouna, una estudiante de 21 años, tampoco se mostraba demasiado entusiasmada. «Es la primera vez que voto en las presidenciales y estoy disgustada por haberlo hecho por Macron, pero es que no podía por la extrema derecha», se lamentaba. «Tengo fe en los franceses y espero que no quieran de presidenta a Le Pen», añadía con inquietud. «Como será su último mandato, Macron se va a relajar, y temo por los pobres o por la ecología. Se hace pasar por el presidente de los jóvenes y sabe que el medio ambiente es un asunto muy importante para nosotros». División por edades De hecho, Macron tiene la certeza de que su conexión con los jóvenes funciona con intermitencias. Según los sondeos del Ifop, el 51 por ciento de los franceses entre 18 y 34 años votaron por Le Pen en la primera vuelta, mientras que el presidente contó con el 51 por ciento de las papeletas de los votantes entre 50 y 69 años, como recordaba recientemente el corresponsal de ABC Juan Pedro Quiñonero. «Creo que los dos candidatos tienen el mismo perfil, aunque sus ideologías sean diferentes», comenta Kevin, de 31 años Quizá la experiencia anime a la cautela. Después de despedir a Mimoune y apenas cruzando la calle, Elianne, de 75 años, y Anne Marie, de 86, interrumpían su charla para atender a este periódico. «La desaparición de Los Republicanos y el Partido Socialista es muy triste, porque en ambos partidos había valores», reflexionaba Elianne, sobre el declive de las formaciones que hasta ahora habían articulado la vida política de la Quinta República. «He votado a Macron, que espero que sepa despertar ilusión», comentaba Anne Marie. «Los franceses son muy difíciles», concluía, mientras su amiga sonreía con un gesto divertido. Ya en la rue Daguerre, Kevin, de 31 años, también pensaba que Macron va a ganar el domingo, lo que sobre todo le despertaba un sentimiento de indiferencia. «Creo que los dos candidatos tienen el mismo perfil, aunque sus ideologías sean diferentes», reflexionaba, sin un ápice de ilusión ante los candidatos al Elíseo. Como una sombra, el voto en blanco y la abstención sobrevuelan las urnas. Antes de la votación, la siguiente gran cita se celebra este miércoles, con el debate televisado entre Macron y Le Pen.
19-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron y Le Pen, a la caza del voto abstencionista y antisistema
Emmanuel Macron y Marine Le Pen se enfrentan esta noche en un gran debate político, retransmitido por todas las cadenas de radio y televisión, para intentar conseguir el voto de los abstencionistas y antisistema de izquierda y derecha, ultras de todos los bandos, que son el partido más grande de Francia, con mucho. En la primera vuelta del pasado domingo, 12.824.169 franceses (más del 26% del censo) decidieron no votar, abstenerse. Ante la segunda vuelta del domingo que viene, entre 6 y 7 millones de franceses, un 14% de electores, piensan que las elecciones están o pueden estar «trucadas».. la suma de esas dos cifras da un resultado inquietante: más o menos 20 millones de franceses (en un Francia de 68 millones de habitantes) tienen muchas dudas o reservas de fondo sobre el sistema democrático. El hundimiento histórico de los grandes partidos de izquierda y derecha, conservadores tradicionales, socialistas y comunistas coincide con la emergencia de un voto antisistema, de ultra izquierda y derecha, muy semejante al voto antisistema que dio la victoria a Donald Trump y aprobó el Brexit en el Reino Unido, el 2016, un año antes del primer duelo Macron - Le Pen, cuando comenzó a descomponerse el paisaje político tradicional de Francia. Dominique Reynié, director general de la Fundación para la innovación política (FPIP), comenta esa evolución del modelo político francés de este modo: «La elección presidencial se ha transformado en un instrumento de protesta contra el poder, cuando antes era algo así como una delegación del poder a personalidades o partidos. Un 60% o más del voto de la primera vuelta fue un voto de protesta electoral contra el sistema». Campañas agresivas Ante el voto de la segunda vuelta, la decisiva, la que deberá elegir o reelegir un presidente o elegir a una presidenta, todos los partidos tradicionales de izquierda y derecha han pedido muy mayoritariamente el voto «contra Le Pen». Sin embargo, los llamamientos muy claros de Nicolas Sarkozy (derecha) y François Hollande (socialista), el llamamiento más ambiguo de Jean-Luc Mélenchon (extrema izquierda) corren en riesgo de caer en el saco roto de los antisistema sensibles a la retórica populista y ultra nacionalista. Las manifestaciones de extrema izquierda contra Le Pen se han transformado en manifestaciones contra Macron, al mismo tiempo: desde esa óptica, la candidata de extrema derecha y el presidente «son lo mismo». Entre los antisistema de extrema izquierda, de Mélenchon a los grupúsculos extremistas, las campañas callejeras repiten siempre el mismo rechazo: «Ni Macron ni Le Pen». «Contra Le Pen y las políticas liberales, respuesta social antifascista». «Macron y Le Pen son una amenaza sin precedentes contra las libertades democráticas». Las campañas muy agresivas de los antisistema que utilizan masivamente las nuevas tecnologías y las redes sociales han promovido un «movimiento» menor pero perfectamente comparable con las campañas de Donald Trump, insistiendo en que las presidenciales «están o pueden estar trucadas» o «manipuladas». Grupos de seguidores de Twitter y Facebook, partidarios de Éric Zemmour y Marine Le Pen han promovido, desde primeros del mes de marzo pasado, campañas del tipo «Macron embustero». «No debéis dejar que os roben la elección». Gérald Darmanin, ministro del Interior, ha sido acusado, desde hace semanas, de preparar el «trucaje» de las elecciones. Los antisistema de ultra derecha, antivacunas y católicos ultra integristas hacen campaña a la manera de los seguidores de Trump: «Stop the steal», «Parar el robo», aludiendo al «riesgo» de un «fraude electoral masivo». Campañas que han tenido éxito: el 14% de los franceses piensan que la segunda está o puede estar «manipulada». Los antisistema de extrema derecha, laica y religiosa, tradicionalistas, por su parte, se tiran a la calle con banderas nacionales, lucen algunas camisetas proTrump, incluso recurren a cruces de la tradición del Vía Crucis cristiano, que algunos militantes pasean, en camisón, con frases de propagada que dicen «El amor lo cura todo». Los sindicatos mayoritarios, la CFDT, CGT y FO, han pedido el voto «contra le Pen». Sin embargo, los mismos sindicatos han convocado jornadas de protesta social, el jueves día 21, a tres días del voto final, en una docena muy larga de ciudades de provincias, como Aix-en-Provence, Brest, Chambéry, Cherbourg, Clermont, Issy-les-Moulineaux, Lille, Lyon, Mérignac, Montbonnot, Nantes, Pau, Pérols, Pessac, Rennes, Estrasburgo y Toulouse. Movilización sindical que corre el riesgo de favorecer la abstención o los votos de rechazo social, antisistema. Los sindicatos insisten en denunciar a Le Pen, pero sus manifestaciones contra Macron también tienen un ligero «perfume» antisistema. El duelo final Según un estudio de la Fundación para la innovación política (FPIP), «una parte importante de la población siente la tentación de una suerte e insurrección popular, con su voto antisistema». Tentación, angustia social e inquietud: los antisistema también tienen miedo de una ruptura brutal con el euro, con las subvenciones de la Política Agraria Común (PAC). Durante el gran debate de esta noche, Marine Le Pen pedirá que los votos antisistema de la primera vuelta se transformen en un referéndum nacional contra Macron. El presidente, por su parte, pedirá que la segunda vuelta del domingo sea un referéndum nacional a favor de Europa, sus principios democráticos y la sociedad abierta. El gran debate de esta noche debiera ayudar a clarificar el duelo y voto final. Le Pen intenta ofrecer una imagen «recetada», «tranquila» y «ecuménica». Macron ha hecho una campaña muy «ofensiva», aparentemente con éxito. Los siempre últimos sondeos anuncian una posible victoria de Macron, con dos márgenes de incertidumbre: una abstención previsiblemente alta o muy alta; y un margen de error imprevisible. A nadie se le oculta la doble dimensión nacional y europea de ese enfrentamiento entre el búnker ultra nacionalista y la sociedad abierta.
18-04-2022 | Fuente: abc.es
Las elecciones presidenciales muestran la brecha económica y social de Francia
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la candidata de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, también enfrentan a una Francia obrera, modesta, periférica, suburbana, poco culta y angustiada sobre el futuro familiar y nacional, contra una Francia de cuadros y profesiones liberales, más acomodadas, urbana, medianamente culta y optimista sobre su futuro familiar y el futuro nacional. Hundidos los partidos políticos tradicionales de izquierda y derecha que estructuraban esa diversidad social, el presidente en funciones y la candidata de extrema derecha son el refugio provisional de una nueva Francia mayoritariamente conservadora, muy conservadora o extremadamente conservadora, ante el voto de la segunda vuelta, el domingo que viene, que debe elegir al jefe del Estado, la columna vertebral de todo el sistema político francés. Del repliegue a la apertura A partir del voto de la primera vuelta presidencial, el pasado domingo día 10, el instituto Ipsos, la tercera sociedad mundial en análisis de ?marketing? y sociología, ha realizado un estudio que refleja con bastante precisión la nueva sociedad francesa, oscilando entre la tentación del repliegue nacional o nacionalista, contra Europa y la mundialización, y la proposición de una sociedad abierta a Europa y a ese mismo fenómeno. Según ese estudio de referencia, Marine Le Pen tiene un electorado joven o muy joven. El 51 por ciento de los electores de la candidata de extrema derecha tienen entre 18 y 34 años. Emmanuel Macron tiene un electorado ligeramente más viejo. El 54 por ciento de los electores del presidente tienen entre 50 y 69 años. El electorado de extrema derecha francés es muy mayoritariamente obrero. El 72 por ciento de los electores de Marine Le Pen son empleados y obreros. Una media del 35 por ciento de los obreros franceses votan a la familia Le Pen desde hace varias décadas. El PCF y el PS tienen un voto obrero muy inferior, que se ha hundido de manera espectacular en la primera vuelta de la elección presidencial. La extrema derecha es el primer partido obrero de Francia, desde hace años. Macron, por el contrario, es el candidato preferido del 65 por ciento de los cuadros y profesiones liberales. Un 38 por ciento de los jubilados franceses también prefieren al presidente, contra un 17 por ciento para Le Pen. En términos de formación y cultura, el 35 por ciento de los electores de Le Pen no tienen el bachillerato. Otro 27 por ciento solo tienen el título de bachiller. Por el contrario, el 64 por ciento de los electores de Macron tienen el bachillerato y también estudios medios o superiores. La Francia pobre y modesta vota masivamente a Marine Le Pen. El 57 por ciento de los electores de extrema derecha ganan menos de 1.250 euros y un máximo de 2.000 euros mensuales. Por el contrario, el 62 por ciento de los electores de Macron ganan más, mucho o muchísimo más de 2.000 euros mensuales. Geográficamente, el 55 por ciento de los electores de Marine Le Pen viven en pueblos de 2.000 a 10.000 habitantes. El 65 por ciento de los electores de Macron viven en ciudades de 50.000 a 200.000 habitantes, o mucho más. Católicos macronistas En términos religiosos, solo un 27 por ciento de los electores de Le Pen se dicen católicos, y otro 21 por ciento afirma «no creer en ninguna religión». Por el contrario, el 32 por ciento de los electores de Macron se dicen católicos y otro 25 por ciento declara «no tener religión». Un 81 por ciento de los electores de Marine Le Pen se dicen «insatisfechos» o «muy insatisfechos» con la vida que llevan. Por el contrario, el 80 por ciento de los electores de Macron se dicen «satisfechos» o «muy satisfechos» con su vida. Los electores de Le Pen se declaran ellos mismos poco o nada favorecidos: un 37 por ciento se dicen «desfavorecidos», otro 29 por ciento afirman pertenecer a las «categorías populares» y un 25 por ciento dicen pertenecer a las «clases medias inferiores». Un 53 por ciento de los electores de Macron se consideran ellos mismos como «acomodados» o «privilegiados», un 38 por ciento estiman pertenecer a las clases medias superiores, y un 28 por ciento, a las medias inferiores. Se trata de dos Francias que se conocen mal y no se entienden en nada. Una de ellas deberá ?imponerse? a la otra. Gane quien gane, Macron o Le Pen, el ganador o ganadora no podrá olvidar las ilusiones, esperanzas y angustias de la Francia perdedora, que no tardará en hacerse escuchar, a lo largo de los próximos meses.
17-04-2022 | Fuente: abc.es
Nuevas acusaciones contra Le Pen de estafa y extorsión de fondos públicos europeos
Siete días antes de la segunda y decisiva vuelta de la elección presidencial, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OELF) y Fiscalía del Estado francesa relanzan las sospechas y acusaciones de estafa, extorsión de fondos y fraude en banda organizada contra Marine Le Pen, su padre y varios de sus colaboradores. Tras cinco años de investigaciones, la Oficina central de lucha contra la corrupción, las infracciones financieras y fiscales (OCLCIFF) hizo públicas sus conclusiones preliminares, el mes de mayo del 2021, estimando que Jean-Marie y Marine Le Pen, entre otros altos cargos del antiguo Frente Nacional (FN, extrema derecha), que cambió de nombre para llamarse Agrupación Nacional (AN), eran sospechosos de corrupción, malversación de fondos públicos europeos y fraude en banda organizada, apropiándose, para su partido, de 6,8 millones de euros del Parlamento Europeo (PE). Las acusaciones de la OCLCIFF siguen su curso judicial, a la espera de un futuro proceso, en fecha todavía desconocida. Mientras tanto, según varios medios parisinos, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OELF) transmitió a la Fiscalía del Estado francesa, a mediados del mes de marzo pasado, un nuevo informe oficial, denunciando delitos muy semejantes por un montante de otros 618.379,77 euros. Al principio de la campaña electoral, el mes de enero pasado, Marine Le Pen anunció que no respondería a ninguna pregunta relacionada por las denuncias de la OCLCIFF de hace once meses, estimando que era víctima de una «instrumentalización política de la justicia». Tres meses y medio más tarde, las nuevas acusaciones de la OELF corren el riesgo de recibir la misma respuesta de la candidata de extrema derecha, que ha caído relativamente en intenciones de voto, en la segunda vuelta. La Fiscalía del Estado ha abierto una nueva investigación preliminar, para estudiar las denuncias de la OELF. Tras esa investigación pudiera abrirse otro proceso, en fecha igualmente imprevisible. Sospechas y acusaciones de esas proporciones, nacionales y europeas, serían sencillamente devastadoras contra cualquier candidato a la elección presidencial. Pero Marine Le Pen es una candidata muy particular. Todo su fondo de campaña electoral es la denuncia del sistema (nacional y europeo), la defensa de las categorías sociales menos favorecidas y el poder adquisitivo, utilizando argumentos propios del lenguaje populista. El escándalo de los fraudes y la extorsión de fondos europeos era bien conocido, desde hace un año. Pero nadie había conseguido abordar de frente tales acusaciones. ¿Tendrán más éxito las nuevas acusaciones de la OELF? Los electorados de extrema derecha y de extrema izquierda, en cierta medida, que votarán a Le Pen contra Macron el domingo que viene, son sensibles a las denuncias extremistas y populistas contra el sistema. Las manifestaciones contra Marine Le Pen, el sábado, la equiparaban con Emmanuel Macron. El grado de esquizofrenia ideológica de esas comparaciones parece subrayar la incertidumbre del voto final.
17-04-2022 | Fuente: abc.es
Manuel Valls: «No tiene sentido decir que Le Pen y Vox son extrema derecha»
Manuel Valls, exprimer ministro francés y exconcejal de Barcelona, repasa la actualidad de sus dos países, Francia y España, y la situación en el frente ucraniano. Marine Le Pen. Ha habido un triple voto útil. El primero, el del centro, ha favorecido a Macron; el segundo a Le Pen, en detrimento de Zemmour, que antes de la guerra de Ucrania tenía expectativas pero que se hundió con su propaganda de querer ser el Putin francés; y el voto útil a Mélenchon, del votante de izquierdas en principio más moderado, pero que se ha ido al extremo, desesperado por el avance del Frente Nacional y el desastre de Anne Hidalgo y los ecologistas. Los tres irreconciliables. Es un paisaje político muy desequilibrado. El sistema político francés es hoy preocupante. El Frente Nacional y Vox. Hay un movimiento que viene de lejos. Desde la caída del Muro y luego la globalización. Gente que vive mal, que está lejos de todo, que no tiene los códigos. Sus hijos viven peor que ellos. La inmigración. El sentimiento identitario y la debilidad de los Estados nacionales. Vox, Le Pen, el Brexit, Trump o Bolsonaro. ¿Son extrema derecha? No tiene mucho sentido llamarlos así. Más bien son nacional populismo. Se mezcla un voto muy distinto. En el caso de Le Pen es un voto antieuropeo, anti-París, antiglobalización, y a la vez muy obrero, desde el referendo sobre el Tratado de Maastricht de 1992. Un voto que antes era comunista. Un voto proletario, de salario mínimo, de funcionarios básicos. Y además los temas de islamismo e inmigración. La señora Le Pen va más allá del discurso más básico de su padre. Ha hecho del tema social, del poder adquisitivo, su gran baza. Ya no propone salir de la Unión Europea ni del euro. Curiosamente, el extremismo de Zemmour la ha moderado mucho. ¿Para Francia sería una vergüenza que Marine Le Pen fuera presidenta o primera ministra? Es un peligro. Cada país tiene su historia. La raíces del Frente Nacional están en el antisemitismo, en la colaboración con Hitler y en las bombas para matar a De Gaulle en los años 60. Pero la hija ha ido rompiendo con el padre, desde principios de los 80 el Frente Nacional está en el debate político francés y hoy no tiene sentido gritarles el «no pasarán». Manuel Valls Exprimer ministro de Francia Fue Primer ministro de Francia (2014-2016). Ministro de Interior de Francia (2012-2014). Alcalde de Évry (2001-2012). Candidato al Ayuntamiento de Barcelona (2018). Mayor logro Aguantar al país frente al terrorismo. Hoy Apoya a Emmanuel Macron. Entonces igual pasa. Es lo que hay que tratar de evitar, porque pese a su maquillaje el Frente Nacional recibe dinero de Orban y de Putin, quiere romper con Alemania, y su pasado continúa pesando. Pero en las últimas encuestas tiene un 45%, un voto muy parecido al del Brexit en la Inglaterra profunda, o al del midwest de Trump; de modo que Macron tiene que hablar de seguridad, de economía, de trabajo, y no sólo del cordón sanitario contra la extrema derecha. La respuesta no puede ser sólo moral. Polarización. Es el auténtico peligro. No sólo en los partidos, también en la gente. El ciudadano está hoy muy aislado. Es muy difícil que uno que vota Vox hable con uno de Podemos. El espacio central está quedando muy reducido. En Francia aún tenemos a Macron, pero si un día Le Pen y Mélenchon son los que pasan a la segunda vuelta, ¿dónde queda el espacio central? ¿Qué pasará con la democracia? Ucrania. Ha cambiado la visión europea. Por primera vez en muchos años, la guerra es posible en Europa. La OTAN la creamos para defendernos de los comunistas. Hoy, por la paz y la democracia, tenemos que evitar que Rusia caiga en manos de los chinos, y que formen una gran coalición prácticamente imbatible. También es verdad que en esta coalición, los rusos lo perderían todo porque China los acabaría absorbiendo. ¿Hay que repensar la relación con Putin? Con Putin será difícil después de esta invasión y los crímenes de guerra contra la Humanidad. La UE y la OTAN no pueden ignorar a los países europeos que sufrieron mucho bajo el yugo soviético y que quieren protección política y militar. Hay que fortalecer la defensa común, la alianza atlántica, la idea de que somos una civilización y una cultura, y que tenemos enfrente a regímenes iliberales. Hay que repensar el sistema energético y tener una idea más madura y sobre las armas nucleares. Europa vivía en la ilusión de que la democracia y la paz serían para siempre, pero la Historia puede volver a ser trágica y tenemos que protegernos.
17-04-2022 | Fuente: elmundo.es
Un café con Marine Le Pen
Que una candidata tan ligada a Putin siga con opciones en Francia denota que la ola xenófoba que barre Europa tiene un futuro esplendoroso 
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