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Noticias de marine le pen

11-05-2022 | Fuente: abc.es
Comunitarismo y multiculturalismo, primer tema de campaña para elegir la nueva Asamblea Nacional de Francia
Comunitarismo y multiculturalismo se han convertido en el primer y explosivo tema de la campaña de las elecciones legislativas de junio, cuando se anuncia una entrada espectacular la extrema izquierda y la extrema derecha populista en la nueva Asamblea Nacional (AN), primera cámara del Parlamento francés. Dirigiéndose a los candidatos a diputados de su partido, ¡Juntos.! Emmanuel Macron lanzó la campaña en estos términos: «Debemos combatir, al mismo tiempo, un proyecto de exclusión, a la extrema derecha; y, en el otro extremo, un proyecto que ha elegido el comunitarismo». En el partido de Macron cohabitan centristas, derecha liberal, socialdemócratas y ecologistas. Hundidos los grandes partidos del socialismo y la derecha histórica, el presidente reelegido nombra con precisión sus principales enemigos: Le Pen y Mélenchon, líder de la Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPES), defensora con pocos matices del nuevo comunitarismo y multiculturalismo a la francesa. Marine Le Pen, por su parte, ha lanzado su campaña con esta sentencia: «Mélenchon quiere transformar la Asamblea Nacional en una ZAD». ZAD, se refiere a «zona a defender»? en la terminología okupa, una ZAD es «un neologismo militante, utilizado para designar una zona okupada con vocación política, ecologista o comunitario». Bajo el liderazgo bonapartista de Jean-Luc Mélenchon, NUPES integra a una decena de partidos y grupúsculos, entre los que se encuentran el PS y el PCF. La Francia Insumisa (LFI) lidera el conjunto y aspira a ser el primer partido de oposición en la nueva Asamblea Nacional. François Ruffin, diputado candidato a la reelección, muy próximo a Mélenchon, ha lanzado la campaña común en estos términos: «La Asamblea Nacional debe ser representativa de la diversidad de la sociedad». Con esa terminología «soft», el candidato de extrema izquierda comienza a pedir el voto de los franceses negros y musulmanes. En la primera vuelta de la elección presidencial, el 10 de abril último, el 69% de los electores musulmanes votaron a Mélenchon. En Francia (67,8 millones de habitantes) no existen las estadísticas étnicas ni religiosas. Pero se suele estimar que unos 6 millones de franceses son musulmanes. Según el Consejo representativo de las asociaciones negras de Francia (CRAN) entre 4 y 6 millones de franceses serían negros. Esa diversidad étnica tiene una importancia creciente en las distintas elecciones locales, regionales, legislativas y presidenciales. Por vez primera en la historia de la Asamblea Nacional (AN) esa temática se ha convertido en campo de batalla entre los tres grandes bloques que dominarán la primera cámara del Parlamento francés.
09-05-2022 | Fuente: abc.es
Macron celebra el Día de Europa ante el avance imparable del euroescepticismo en Francia
Cuando Emmanuel Macron hace el elogio del Día de Europa, en Estrasburgo, el éxito de las campañas de Marine Le Pen (extrema derecha) y Jean-Luc Mélenchon (extrema izquierda) confirman de manera espectacular la irrupción de una Francia euroescéptica, con unos índices de desconfianza hacia la UE semejantes a los del Reino Unido y Turquía. Mientras el presidente Macron se toma su tiempo para cambiar de gobierno, y viaja al Parlamento Europeo y Berlín para confirmar las ambiciones europeas de Francia, presidenta en funciones de la UE, Le Pen y Mélenchon tienen un éxito nacional considerable, lanzando sus respectivas campañas euro escépticas para entrar con mucha fuerza en la nueva Asamblea Nacional (AN) elegida el 12 y el 19 de junio que viene. Las campañas de Le Pen y Mélenchon se apoyan en la base social del último Eurobarómetro: apenas un 32 % de los franceses tienen hoy confianza en la UE. Según el mismo Eurobarómetro, un 39 % de los ingleses y un 31 % de los turcos decían tener confianza en Europa. El último Eurobarómetro, de enero y febrero, confirmó una tendencia de fondo: la emergencia, en Francia, de corrientes euroescépticas muy profundas. Una novedad radical en uno de los países fundadores del proyecto histórico de la Construcción política e Europa. En España, Alemania e Italia, la confianza en la UE sigue siendo del 45, el 48 y el 45 %, respectivamente. Una cifra muy superior a la decadente confianza francesa. Tendencia antieuropea Desde su primera elección, el 2017, el presidente Macron anunció su gran proyecto de «reformar Francia para refundar Europa». Las reformas macronianas quedaron empantanadas entre el 2018 y el 2019, víctimas de la fronda social de los chalecos amarillos de izquierda y derecha. La reciente campaña presidencial profundamente euroescéptica de Le Pen y Mélenchon ha tenido mucho éxito. La campaña de las elecciones legislativas del mes de junio que viene confirma y agrava la tendencia anti europea. En Hénin-Beaumont, en el norte de Francia, Marine Le Pen ha iniciado su campaña con tres temas básicos: contra Macron, contra Mélenchon y contra la Unión Europea. En Aubervilliers, en la periferia norte de París, «fagocitado» el Partido Socialista (PS) Jean-Luc Mélenchon ha lanzado la campaña de la Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPES) con los mismos temas, insistiendo en el «deber» de "desobediencia" contra los acuerdos y tratados de la UE. Le Pen y Mélenchon no hablan abiertamente de «salida» de Francia de la UE, pero su euroescepticismo rampante es una forma apenas velada de frexit que echa sus raíces en una Francia que desconfía de la UE que ella misma contribuyó a fundar.
07-05-2022 | Fuente: abc.es
Macron defiende en su investidura una Francia fuerte en una Europa soberana
Tras la ceremonia solemne de su investidura oficial como jefe del Estado, en el palacio del Elíseo, Emmanuel Macron reafirmó la mañana del sábado los grandes principios que debieran orientar su segundo mandato presidencial: afianzar el puesto de Francia en una Europa «soberana» militarmente, confirmar reformas nacionales de fondo muy alejadas de «quimeras» y «arcaísmos». En apenas quince minutos, con un lenguaje de gran «monarca republicano», Macron hizo un balance ambicioso y reformista, para Francia y para Europa, saliendo al paso, de frente, contra la extrema derecha de Marine Le Pen y la extrema izquierda de Jean-Luc Mélenchon, sin citarlos directamente. ¿Cómo poner en práctica ese arco iris de ambiciones? «Trabajando, actuando, en acción, sin descanso», en movimiento «permanente», para «reafirmar el puesto de Francia como nación independiente en una Europa soberana». Soberanía Dos mensajes esenciales: Francia es independiente, gracias a su arsenal nuclear estratégico, tercera potencia mundial; la Francia macroniana sigue defendiendo la «soberanía militar» de Europa, en el marco de su alianza sin tacha con la OTAN. Dicho de otro modo: Macron sigue defendiendo la construcción de una Europa de la defensa. A juicio de Macron, la soberanía francesa tiene una matriz cultural: «Nuestra cultura, nuestra lengua, son una fuente de unión nacional, con mensajes universales, de los derechos del hombre al servicio de los ciudadanos unidos por una misma visión de la libertad y la vida en común». Unión de izquierdas Sentados esos principios nacionales y europeos, Macron insistió en la «imperiosa necesidad» de seguir trabajando en frentes nacionales: mejorar la solidaridad, reafirmar la indispensable seguridad, combatir las amenazas terroristas, mejorar los servicios públicos. Desde el púlpito jupiterino de esa retórica de gran «monarca republicano», Macron no olvidó salir al paso de sus principales rivales políticos parlamentarios. Contra la unión de las izquierdas, bajo la bandera de la extrema izquierda de Jean-Luc Mélenchon, Macron denunció «la tentación y las quimeras, que pueden ser peligrosas». Contra las extremas derechas lideradas por Marine Le Pen, Macron reafirmó los valores y principios de una solidad «libre y abierta», «una Francia independiente en una Europa soberana», muy alejadas de los «repliegues nacionalistas».
07-05-2022 | Fuente: abc.es
Le Pen y Mélenchon, antieuropeistas en la Asamblea Nacional
Por vez primera en la historia política de Francia, la extrema derecha y la extrema izquierda antieuropeas, tendrán una presencia muy importante en la nueva Asamblea Nacional (AN) elegida el mes de junio que viene. Francia, motor histórico de la construcción política de Europa, con Alemania, siempre han existido fuerzas políticas «euroescépticas», nacionalistas y ultranacionalistas. La AN rechazó en 1954 el proyecto de Comunidad Europea de Defensa (CED), el primer gran proyecto de Europa de la Defensa. En 2005, Francia rechazó con un referéndum nacional el proyecto de Tratado que debía establecer una Constitución europea. Esas profundas corrientes antieuropeas cohabitaron y fueron compatibles con el europeismo intachable de los grandes partidos de izquierda y derecha y de todos los presidentes de izquierda y derecha, desde la primera Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA, 1951). La gran novedad histórica de las elecciones legislativas, del 12 y el 19 de junio próximo, es la entrada previsiblemente espectacular en la nueva AN de Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido antieuropeo de Marine Le Pen, y de La Francia Insumisa (LFI), el partido antieuropeo de Jean-Luc Mélenchon. Según las primeras estimaciones, Emmanuel Macron «debiera» tener una mayoría absoluta o considerable en la nueva AN. Pero la entrada de Le Pen y Mélenchon en la primera cámara del Parlamento será muy ruidosa, fiel reflejo de la emergencia de una Francia profunda, periférica y antieuropea, popular, seducida por las sirenas populistas de extrema izquierda y extrema derecha. Muchas coincidencias Ante Europa, el puesto de Francia en la construcción política de Europa, y la defensa militar de un continente amenazado por el imperialismo de Vladímir Putin. Le Pen y Mélenchon coinciden en todos los puntos esenciales: ?Reclaman la salida inmediata de la OTAN, sustituida por una «equidistancia» hacia Moscú y Washignton. ?Defienden la «desobediencia» hacia tratados y normas comunes de la UE en materia económica y comercial: una forma apenas velada de «Frexit», salida de Francia de la UE. ?Defienden la «supremacia» de las leyes y proyectos políticos nacionales contra el «liberalismo salvaje» y la «burocracia apátrida» de la UE. ?Contra la UE defienden una «Europa de las naciones soberanas» que «renegociaría» sus relaciones con Rusia. En términos «prácticos», parece poco o nada probable que tales proposiciones y proyectos de políticas sean realidad, mañana, a corto plazo. Queda la evidencia: se trata de una novedad radical en la historia política de Francia y Europa. Hundidos o en estado comatoso los partidos políticos tradicionales, de izquierda y derecha, sólidos defensores del puesto de Francia en la construcción política de Europa, Le Pen y Mélenchon anuncian la consolidación de una Francia antieuropea, hostil a los proyectos del presidente Macron.
02-05-2022 | Fuente: abc.es
Mélenchon intenta unir a la izquierda francesa bajo el paraguas populista
Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista), está negociando con Europa-Ecología Los Verdes (EELV), el PCF y la dirección del PS, un «acuerdo histórico» de «unión popular», aspirando a conseguir en las elecciones legislativas del mes de junio una mayoría parlamentaria contra la Unión Europea, la Alianza Atlántica y Emmanuel Macron. La dirección de LFI y EELV llegaron el lunes a un acuerdo de principio, que el PCF espera poder suscribir «con rapidez». Las negociaciones entre el partido de Mélenchon y la dirección del PS corren el riesgo de ahondar la crisis más grave de la historia del socialismo francés. Desde el año 2017 y en una Asamblea Nacional de 577 diputados, LFI tiene 17; el PS, 24; el PCF, 11; y EELV, ninguno. En total, hoy, 52 diputados de izquierdas, cuando el partido de Emmanuel Macron, La República En Marcha, tiene 267, y cuenta, así mismo, con el apoyo parlamentario de otros 79 diputados centristas y liberales. Grandes rupturas Mélenchon dice estar convencido de que su proyecto de Unión Popular permitirá conseguir una mayoría parlamentaria que obligaría a Macron a nombrarle primer ministro. El líder de extrema izquierda está dispuesto a salir de la Alianza Atlántica y avanzar los peones de un inconfesable ?frexit rojo? (salida de Francia de la UE), negarse a respetar los tratados de libre comercio (por «ultracapitalistas»), las normas presupuestarias de la zona euro (por «antifrancesas»), y anunciando la violación de muchas normas europeas negociadas entre los miembros de la UE durante las últimas décadas. Sin presencia en la Asamblea Nacional, EELV ha aceptado tal proyecto gubernamental aspirando a conseguir algunos diputados. El PCF ha sido históricamente un partido antieuropeo, anti Alianza Atlántica: no tendrá problemas para aceptar los proyectos ultranacionalistas de Mélenchon. En el seno del PS, las negociaciones de la dirección con LFI han desenterrado el riesgo de un cisma histórico en la historia del socialismo francés, que François Hollande, expresidente de la República, ha denunciado en estos términos: «Creo que la dirección del PS terminará rechazando el acuerdo con Mélenchon. Un acuerdo de ese tipo significaría que el PS ha decidido desaparecer. El acuerdo propuesto por Mélenchon también es inaceptable desde el punto de vista electoral, ya que significaría la desaparición de las candidaturas socialistas en dos tercios o tres cuartos de las circunscripciones». Abundando en esas críticas, Jean-Christophe Cambadélis, ex secretario general del PS, hace este análisis de fondo: «Mélenchon no puede unir a las izquierdas ni a los franceses. El programa de Mélenchon es una ruptura con la historia del socialismo francés». El acuerdo entre LFI y EELV quizá tenga una cierta dimensión simbólica. En la primera vuelta de la elección presidencial, el 10 de abril pasado, Mélenchon consiguió el 21,95 por ciento de los votos, detrás de Macron (27,85) y Le Pen (23,14). El candidato ecologista, Yannick Jadot, solo consiguió el 4,63 por ciento. Con esos resultados y 17 diputados, de extrema izquierda y ecologistas, no pueden esperar milagros, incluso si el PCF se suma al acuerdo de Unión Popular. Victoria extremista La eventual participación del PS en el proyecto de Mélenchon tendría dos consecuencias sin duda históricas: división fratricida del socialismo francés y triunfo en Francia de una izquierda antieuropea, anti Alianza Atlántica, con un programa que ha sido calificado de ?frexit rojo?: sacar a Francia de la UE, desde la izquierda populista. Jean Quatremer, especialista en temas europeos del matutino ?Libération?, resume ese problema de este modo: «Con Mélenchon, la izquierda proeuropea está desapareciendo en Francia, donde siempre hubo dos izquierdas: una proeuropea, encarnada por los socialistas; y otra soberanista, encarnada por los comunistas. Como el partido de Marine Le Pen, el partido de Mélenchon no propone un ?frexit? brutal, pero avanza, enmascarado, para conseguir el mismo resultado, aplicando el principio de la desobediencia europea, cesando de aplicar las normas y tratados europeos en materia de competencia comercial, libertad de circulación de capitales o rompiendo con los programas de Europa de la defensa».
26-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron podría conseguir la mayoría absoluta en las legislativas, según los primeros sondeos
Las primeras estimaciones de BFMTV, la primera cadena de información audiovisual anuncian una espectacular subida de la extrema derecha y la consolidación del «macronismo» con mayoría parlamentaria muy sólida o absoluta. La República En Marcha y dos partidos centristas aliados de Macron, podrían conseguir de 328 a 368 diputados en una Asamblea Nacional de 577 diputados. Mayoría absoluta para el presidente reelegido, muy semejante a la actual, de 356 diputados. Además de esa mayoría parlamentaria, la Constitución permite al jefe del Estado gobernar con decretos ley, sin debate parlamentario. Agrupación Nacional (Extrema derecha), podría conseguir de 75 a 105 diputados. El partido de Marine Le Pen podría hacer una entrada espectacular en la nueva AN, donde hoy solo tiene 8 diputados. Un espectaclar subida, de 60 a 100 diputados. Si así ocurriera, se trataría de un hecho histórico en el nuevo paisaje político francés. Los Republicanos (LR, derecha tradicional) podría conseguir entre 35 y 65 diputados. El partido de Nicolas Sarkozy tiene hoy 101 diputados. Podría sufrir una derrota «relativa» o catastrófica. Partido Socialista (PS) tiene hoy 28 diputados. Podría conseguir entre 20 y 40. La familia socialista en otro tiempo dominante puede instalarse en un puesto que coquetea con la insignificancia. Esta proyección confirma, de entrada, el hundimiento del paisaje tradicional y la división de Francia en tres grandes bloques incompatibles La Francia Insumisa (LRI, extrema izquierda) podría pasar de 17 a 25 o 45 diputados. El partido de Jean-Luc Mélenchon se perfila como el primer partido de las izquierdas francesas, con un grupo parlamentario modesto o muy modesto comparado con los grupos de Macron o Le Pen. Mélenchon pide la unión de las izquierdas, que han comenzado por rechazar el PS y los ecologistas. El PCF no saldría del gueto, consiguiendo entre 5 y 10 diputados. Un resultado que confirma su insignificancia parlamentaria. Europa Ecología Los Verdes (EELV), perdería varios diputados, para conseguir entre 1 y 5 diputados, confirmando la modestia absoluta de la presencia parlamentaria ecologista. Regionalistas y otros grupúsculos «independientes» podrían conseguir entre 3 y 7 diputados: una presencia irrelevante. Esa primera proyección provisional puede cambiar durante las próximas semanas. Pero parece reflejar, de entrada, unos equilibrios de fuerzas que confirman el hundimiento del paisaje político tradicional y la división de Francia en tres grandes bloques sociales, culturales y políticos sencillamente incompatibles.
25-04-2022 | Fuente: abc.es
Las legislativas medirán la auténtica fortaleza de Macron
Las elecciones legislativas del 12 y el 19 de junio próximo pueden confirmar la mayoría parlamentaria de Emmanuel Macron, sin que las familias políticas de izquierda y derecha tradicionales, ni las nuevas familias de extrema derecha de Marine Le Pen y extrema izquierda de Jean-Luc Mélenchon, que triunfaron en la primera vuelta presidencial, puedan aspirar a convertirse en alternativas creíbles. En el modelo político de la V República, fundado por el general de Gaulle, entre 1958 y 1962, la elección presidencial es la matriz institucional: el presidente es elegido a través del sufragio universal, en una elección a dos vueltas. Elegido el jefe del Estado, los franceses son invitados a elegir los 577 diputados de una nueva Asamblea Nacional (AN), la primera cámara del Parlamento francés, en unas elecciones legislativas, uninominales, a dos vueltas. En la primera vuelta de las elecciones legislativas, los representantes de las fuerzas políticas implantadas en toda Francia presentan sus candidatos en 577 circunscripciones. Los candidatos que consigan más del 50% de los votos, en la primera vuelta, son elegidos directamente: no necesitan presentarse en la segunda vuelta, una semana más tarde. Entre los candidatos que no hayan conseguido el 50% de los votos, en la primera vuelta, solo podrán presentarse a la segunda vuelta los que hayan conseguido un mínimo del 12,5 % de los votos. En la segunda vuelta es elegido, finalmente, el diputado del candidato que haya conseguido mayor número de votos. Este doble modelo presidencial y parlamentario tiene una virtud y un inconveniente: los partidos pequeños o minoritarios son ligeramente laminados, en beneficio de los partidos mayoritarios, que copan el poder parlamentario. Ese modelo electoral fue concebido como respuesta histórica a la crisis institucional de la IV República, entre 1946 y 1958. El general de Gaulle imaginó un régimen parlamentario con un poder ejecutivo, presidencial y parlamentario muy fuerte. Así ha funcionado desde entonces. Tras la reelección de Emmanuel Macron como presidente, las elecciones legislativas del mes de junio deberán elegir el nuevo poder parlamentario, previsiblemente favorable o muy favorable al presidente. En la AN actual, el partido de Macron, La república en marcha (LREM), tiene 267 de los 577 escaños parlamentarios. Otros dos grupúsculos centristas próximos a Macron controlan otros 57 y 22 escaños. Implantados en toda Francia, esos tres partidos pudieran confirmar una mayoría parlamentaria muy grande, previsiblemente absoluta. Le Pen, sin presencia parlamentaria Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido de Marine Le Pen, tiene hoy 8 de los 577 diputados de la AN, insuficientes para tener grupo parlamentario propio, sin implantación nacional importante. Históricamente, la familia Le Pen no ha tenido jamás una presencia parlamentaria considerable. Incluso si la extrema derecha consiguiese un gran triunfo, el mes de junio, sería muy difícil que llegase a tener 50 diputados: crecimiento histórico, teórico, harto insuficiente para oponerse a Macron en el Parlamento. La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda) de Jean-Luc Mélenchon, tiene hoy un grupo parlamentario de 17 diputados, sin implantación nacional digna de ese nombre. El tercer candidato importante de la elección presidencial tiene muchas aspiraciones, pero no es fácil que consiga una victoria excepcional más allá de varias hipotéticas decenas de diputados. El PS inició su hundimiento histórico en las elecciones legislativas del 2017, cuando solo consiguió 28 diputados. Tras la catástrofe de la primera vuelta presidencial, con el resultado más bajo de la historia del socialismo francés, el partido de Anne Hidalgo y François Hollande apenas puede aspirar a revalidar ese exigua representación parlamentaria. El PCF y tres grupúsculos de extrema izquierda ni siguieran tienen grupo parlamentario propio, condenados a una vida parlamentaria poco más que ?vegetal?. Mélenchon aspira a convertirse en aglutinador de todas las izquierdas. Pero no es seguro que el PS acepte ese liderazgo potencial. A la derecha histórica, Los republicanos (LR), el partido heredero del general de Gaulle, Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy, tiene hoy 101 diputados: es el primer grupo parlamentario de oposición conservadora. Los catastróficos resultados de la primera vuelta presidencial, las divisiones ?republicanas? ante partidarios y adversarios de entenderse con Macron durante la próxima legislatura complican relativamente el futuro parlamentario de la derecha tradicional, que aspira a tener más parlamentarios que la extrema derecha. Se anuncia mes y medio de campaña electoral, previsiblemente muy dura. Extrema derecha y extrema izquierda, Le Pen y Mélenchon, aspiran a conquistar posiciones parlamentarias, desplazando a la derecha tradicional y el PS. Durante el primer quinquenio presidencial de Macron, el lento hundimiento de las familias políticas tradicionales se tradujo en ataques de angustia social, como el movimiento de los 'chalecos amarillos', un movimiento popular, populista y anti sistema, sin partidos ni sindicatos que canalizasen esa inflamable fuerza nihilista. La abstención, altísima, el voto de protesta, antisistema, los votos de extrema derecha y extrema izquierda, confirmaron en la primera vuelta de la elección presidencial la existencia de una Francia rural, suburbana, ?proleta?, angustiada y sin perspectivas, muy hostil a Macron. Los sindicatos aspiran a recuperar y movilizar a buena parte de esa Francia que se siente malquerida por las elites parisinas. De ahí que el segundo mandato presidencial de Macron comience por anunciarse potencialmente conflictivo.
25-04-2022 | Fuente: abc.es
De Le Pen a Le Pen: así ha evolucionado la ultraderecha en Francia
Los resultados de las elecciones presidenciales en Francia han dejado varias lecturas. Algunas ya transmitidas por Emmanuelle Macron en su discurso a los pies de la Torre Eiffel en los Campos de Marte durante la noche electoral, consciente de que muchos de los votos conseguidos durante la jornada electoral para renovar en el cargo los consiguió no por ser la opción preferida de los votantes, sino por el cordón sanitario a la ultraderecha de Marine Le Pen, que ha conseguido su mejor resultado en unas elecciones en el país galo. Marine Le Pen se quedó cinco millones y medio de votos y a 17 puntos porcentuales de Macron, que alcanzó la victoria gracias al 58,5% de los votos frente al 41,5% de la lider ultraderechista. Sin embargo, ha superado con creces sus mejores resultados en unas elecciones presidenciales y ha movilizado a los electores ante la posibilidad de un gobierno de Agrupación Nacional. Fundador del Frente Nacional (FN) en 1972, fue su padre, Jean Marie Le Pen, quien marcó los primeros pasos de lo que es hoy la Agrupación Nacional de Le Pen hija. Tras tres elecciones presidenciales (1974, 1988 y 1995), el líder de una ultraderecha racista y homófoba sin disimulo, dio la sorpresa en 2002 colándose en la segunda vuelta con el 16,86%. La reacción ante este inesperado resultado fue la creación de un frente que parara los pies a un líder que en su historial contaba con varias condenas por negar el Holocausto nazi y explotar en sus programas el sentimiento xenófobo. Jacques Chirac, que en la primera vuelta no había llegado ni al 20% de los votos, consiguió aglutinar el voto de los electores de izquierdas, centro y derecha moderada alcanzando un 82% del apoyo. Le Pen volvió a presentarse una vez más, en 2007, pero apenas logró sumar un 10%. Su hija, heredera en el cargo, tomó las riendas del partido en 2011, solo meses antes de los comicios, para comenzar su carrera cuya meta era el Elíseo. En las primeras elecciones con ella al frente el partido consiguió un 17,90% de los sufragios, mejorando así los resultados cosechados por su padre, pero sin conseguir meterse en la segunda. Lavado de imagen Desde entonces, Le Pen se centró en lavar la imagen del partido con la idea de ampliar su base electoral. El resultado lo vio en 2017, solo dos años después de expulsar a su propio padre de la formación que él mismo fundó por afirmar públicamente que las cámaras de gas no fueron más que un «detalle de la Historia». En esas elecciones se midió con Emmanuelle Macron, con quien compitió por primera vez en una segunda vuelta que acabó con la victoria del líder centrista. En 2018, solo un año más tarde, dentro de la estrategia de lavado de imagen, el partido aprobó el cambio de nombre y pasó a llamarse Agrupación Nacional en contra de la opinión de su fundador, que en una carta abierta publicada en su página web criticó lo que consideraba «una traición» y «un vergonzoso intento de borrar su identidad» que supone «el golpe más duro sufrido por el partido desde su fundación». Con el nuevo nombre y la nueva imagen corporativa y una estrategia en la que ha conseguido que se hable más de su amor por los gatos que del extremismo de su partido, Marine Le Pen ha hecho temblar la política francesa logrando no solo meterse en la segunda vuelta de las presidenciales de este fin de semana sino superar el 40% de los sufragios y convertirse en una amenaza para las elecciones legislativas, que tendrán lugar el próximo 12 de junio y en las que peleará por una mayoría en la Asamblea.
25-04-2022 | Fuente: finanzas.com
Siemens Gamesa respira aliviada ante la derrota de una Marine Le Pen que amenazaba con el desmantelamiento de parques eólicos.
25-04-2022 | Fuente: elmundo.es
Vox considera que la victoria de Macron "no es del sentido común" y ve "histórico" el resultado de Le Pen
En la campaña de Marine Le Pen "se ha hablado de todo aquello de lo que nosotros queremos que se hable en España", asegura Buxadé 
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