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Noticias de latinoamerica

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Maduro: «Hace una semana les ganamos con votos y hoy hubo que ganarles con balas al terrorismo»
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, felicitó a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) por la «reacción inmediata» que ha tenido frente al «ataque terrorista» que sufrió este domingo una unidad militar en la ciudad de Valencia cometido por supuestos militares. «Hace una semana les ganamos con votos y hoy hubo que ganarles con balas al terrorismo», dijo Maduro en su programa «Los domingos con Maduro», transmitido por el canal estatal VTV, en el que felicitó a la «Fuerza Armada Nacional Bolivariana por la reacción inmediata que se ha tenido frente al ataque terrorista». El presidente indicó que mantuvo conversaciones con el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el mayor general Jesús Suárez Chourio, y que más adelante ofrecerá detalles de lo sucedido. Sobre la decisión de la recién instalada Asamblea Constituyente de remover a la fiscal general Luisa Ortega Díaz, Maduro ha dicho que era una destitución «necesaria», al tiempo que defendió la legalidad del órgano que reescribirá la Carta Magna de la nación petrolera. Ayer la Asamblea Constituyente, integrada solo por afectos al oficialismo, decidió la destitución de Ortega Díaz tras recibir una comunicación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), donde se indicaba que esta había sido suspendida «para su enjuiciamiento por la presunta comisión de faltas graves en el ejercicio de su cargo». Asimismo, el extitular de la defensoría del pueblo, Tarek William Saab, fue designado en sustitución de la crítica abogada. Ortega Díaz dijo hoy que desconoce la remoción, y reiteró que sigue al frente de la Fiscalía. La coalición de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) también ha señalado que rechaza a la Asamblea Constituyente y las decisiones que ella emanen. En paralelo los Estados Unidos, la Unión Europea y al menos una docena de países latinoamericanos han criticado al órgano y anunciaron que lo desconocerán.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Un capitán prófugo en Miami
Juan Carlos Caguaripano Spott tiene una dilatada experiencia como golpista de la que no parece haber aprendido demasiado. Capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), miembro del Grupo Antiextorsión y Secuestro del Estado Amazonas, en 2014 encabezó otro intento de derrocar a Maduro tan efímero y chapucero como el de este domingo. Al año siguiente estuvo implicado en el conocido como «Golpe Azul», un complot urdido por Caguaripano en comandita con oficiales de alta graduación de la Fuerza Aérea venezolana, cuatro de los cuales cumplen pena de prisión. No así Caguaripano sobre el que pesa una orden de busca y captura y que desde entonces vive en la clandestinidad, publicando de cuando en cuando un vídeo desde Miami instando al ejército a insubordinarse contra el régimen. Los afectos al madurismo le acusan, no sin razón, de alimentar la facción más intransigente de la oposición venezolana y de negarse en rotundo a cualquier negociación con el gobierno. En 2014 dio su apoyo a «La Salida», una campaña emprendida por los partidos opositores para «encontrar una salida pacífica, democrática y constitucional al gobierno de Nicolás Maduro». La campaña se vio truncada por la encarcelación de Leopoldo López y culminó con una oleada de protestas que se prolongó durante varias semanas. La última vez que sonó su nombre en los medios venezolanos fue en marzo de este año, a raíz de la sospechosa filtración a la prensa de unos informes de la inteligencia militar en los que se aseguraba que los cómplices de Caguaripano en la intentona de 2014 delataron, entre otros, a Julio Borges, actual presidente de la Asamblea Nacional y destacado opositor, como partícipes en la conspiración. Dado el cariz que han tomado las cosas en el país latinoamericano, no sería extraño que se tratase de una maniobra de intoxicación mediática orquestada por el gobierno.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El chavismo sofoca una rebelión militar de apenas veinte hombres
El cerco contra el Gobierno de Nicolás Maduro se estrecha. En Naguahagua, junto a la ciudad de Valencia, a unos 200 kilómetros de Caracas, se registró un intento de asonada militar que fue abortado de madrugada y concluyó prácticamente antes de empezar. La «operación David de Carabobo» sacudió a Venezuela. El capitán Juan Carlos Caguaripano, con orden de busca y captura desde 2014, asaltó con una veintena de hombres el emblemático cuartel Fuerte Paramacay. Desde allí transmitió un vídeo en el que anunciaba: «No es un golpe de Estado, es una acción cívica y militar para restablecer el orden constitucional». E instaba al pueblo a unirse a la sublevación y acudir a los cuarteles para «salvar al país de la destrucción total». Acto seguido, añadió que es necesario «detener los asesinatos de nuestros jóvenes» y se sometió a la autoridad de la Asamblea Nacional, elegida en las urnas y controlada por la oposición. La rebelión de los militares se produjo al día siguiente de la instalación de la Asamblea Constituyente, repudiada por la mayoría del pueblo venezolano y no reconocida por Estados Unidos, la Unión Europea y buena parte de los países de Latinoamérica. Hoy 6 AGOSTO, jóvenes oficiales de las Fuerzas Armadas lo dan todo por Venezuela, pic.twitter.com/nd8t3orDKI 27W? Alberto Franceschi (@alFranceschi) 6 de agosto de 2017Las palabras del capitán Caguaripano tuvieron eco en la población de Valencia que, de madrugada, se arrojó a las calles en dirección a diferentes instalaciones militares. También en Caracas y otras ciudades se registraron esporádicas manifestaciones contra el régimen que fueron duramente reprimidas. Valencia está bajo control chavista y el gobernador Francisco Ameliach sofocó la revuelta, según testimonio de Diosdado Cabello, sin cargo oficial en el Gobierno pero con mucho poder en la sombra. El «halcón» del régimen comunicó que «las fuerzas armadas han controlado la situación» y «detenido» a los «atacantes terroristas» en alusión a los rebeldes y al pueblo que salió a las calles. M/G Suárez Chourio Cmdte del Ejército, confirma desde Fuerte Paramacay que ataque terrorista fue neutralizado con éxito. Viva nuestra FANB! pic.twitter.com/H46uS8Nnz6? Francisco Ameliach (@AmeliachPSUV) 6 de agosto de 2017Despliegue de tropas Diosdado Cabello habló antes de que lo hiciera el ministro de Defensa e incluso antes que el presidente Maduro, quien esperó varias horas antes de afirmar que se había aplatado «un ataque terrorista». Cabello confirmó que se había restablecido el orden y anunció «el despliegue de tropas» para «garantizar la seguridad interna». Dicho de otro modo, se puso en marcha un dispositivo de alerta frente a un efecto contagio en las Fuerzas Armadas. Al menos un hombre murió y otro resultó gravemente herido en el asalto al cuartel del que partió la sublevación. Asimismo fueron detenidos ocho de los veinte sublevados, entre ellos tres oficiales de tropa de bajo rango, un sargento de la reserva de paracaidistas, un teniente que desertó hace tres meses de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y un miembro de la Milicia (civiles armados), según Efe. También habrían sido detenidos cinco civiles. Cabello, en su peculiar jerga, responsabilizó de la asonada a Estados Unidos y a la oposición venezolana. Aseguró que lo ocurrido fue un ataque «terrorista, paramilitar, mercenario pagado por la derecha y sus colaboradores, pagado por el imperio norteamericano». El acontecimiento del día sirvió en bandeja a J ulio Borges, presidente de la Asamblea Nacional una aclaración al Gobierno: «Deberían tener una profunda reflexión -dijo-. Queremos saber la verdad, que no vengan con cuentos chinos ni cacerías de brujas», anticipándose así a cualquier eventual explicación oficial que acusara directamente a la oposición de la frustrada asonada. Borges advirtió de que la sublevación, aunque la encabezará, un capitán proscrito, significa algo determinante: «Las fuerzas armadas son el espejo de un país que quiere un cambio». Fiscal Ortega Con ese ruido de sables de telón de fondo, la oposición dio ayer un paso adelante al formar un frente común con el chavismo disidente. La figura estelar del acto, en el que participaron los principales líderes de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), fue Luisa Ortega, la fiscal general destituida la víspera en el primer acto de la Asamblea Nacional Constituyente que únicamente reconoce el chavismo en Venezuela y sus aliados habituales en el exterior (Bolivia, China y Rusia). Ortega no reconoció su destitución por la Constituyente por considerarla ilegítima, denunció el acoso y derribó al que esta sometida y las múltiples irregularidades cometidas en la elección de esa Asamblea con la que Maduro quiere garantizarse su perpetuidad en el poder. «Veinticinco instituciones del país obligaron a sus trabajadores a votar (la Constituyente). Entre ellas el poder judicial», lamentó. «Quieren hacernos creer que esa Constituyente es igual a la otra de Hugo Chávez», pero eso «es insultar la inteligencia de los venezolanos», remachó. Enérgica y sin flaquear, la mujer que decidió la prisión de Leopoldo López, renegó del chavismo que encarna Maduro: «Pensé que tenían principios, ética y valores, pero no fue así». «No puede ser que la primera decisión de esa Asamblea -añadió- fuera remover de manera ilegítima a la fiscal general», denunció. Ortega cerró así filas con Julio Borges, presidente de la Asamblea democrática, con Henrique Capriles, excandidato presidencial, y el resto de los oradores de la oposición. «Debemos pensar y trabajar unidos. Es necesario e imperativo. Nuestro único objetivo es la democracia». Dos muertos durante la sublevación En torno a las 16.00 horas (22.00 hora española) se confirmó que dos personas murieron en el asalto a la Brigada 41 de Blindados del Batallón Paramacay, de la ciudad venezolana de Valencia. El general mayor describió lo ocurrido como un ataque «terrorista, paramilitar, mercenario pagado por la derecha y sus colaboradores, pagado por el imperio norteamericano, y ahí están detenidos». El balance a esa hora era de dos muertos y diez detenidos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Un ejército con 2.000 generales, frente a los 900 de EE.UU.
Cuando Nicolás Maduro presentó en mayo sus planes para la nueva Constitución ?que pretende hacer tábula rasa de la oposición democrática? pidió en un momento determinado de la ceremonia que el público se levantara para aplaudir a doce generales, presentes en el acto con su plétora de condecoraciones. «Estos son mis poderes» fue el mensaje que quiso transmitir el dirigente venezolano. La sangrienta y dosificada represión en las calles, durante los cuatro meses de protestas ininterrumpidas, está liderada por la policía militarizada del régimen ?la Guardia Nacional Bolivariana? y por colectivos de matones, no por el Ejército. El presidente Maduro sabe que la clave de su supervivencia en el poder reside en las Fuerzas Armadas. Y las cuida con esmero desde el primer día para evitar que puedan derribarle con un golpe; o, si lo dan, que sea una chispa de artificio sin resultado. El chavismo mantiene una relación estrecha con el Ejército venezolano desde sus mismos orígenes. Hugo Chávez fue, al fin y al cabo, un militar gallito con carisma popular, autor de un fallido golpe contra la democracia en 1992, seis años antes de ser elegido en las urnas. Nicolás Maduro, su sucesor, es, en cambio, un conductor de autobuses con una trayectoria de lucha sindical, que sabe desde el primer momento cómo contentar y tener bajo control a la jerarquía militar venezolana. De entrada, el generalato es un universo y un galimatías para sus propios miembros, lo que dificulta las conspiraciones cuartelarias al más alto nivel. El año pasado, Nicolás Maduro promocionó a ese rango en un solo día a 195 oficiales. Se calcula que Venezuela tiene en estos momentos unos 2,000 generales. Estados Unidos, la superpotencia, se las arregla con alrededor de 900. La jerarquía de las Fuerzas Armadas venezolanas goza de unas prebendas oficiales inéditas en ningún otro país del globo. Militares o exmilitares ocupan 11 de los 32 ministerios, encabezan 11 de los 23 gobiernos estatales, dirigen la importación y la distribución de la comida, y tienen una participación en el control de las fronteras, las rutas y los puertos. Los generales tienen acceso a los dólares, al ridículo cambio oficial con los bolívares, y los servicios de inteligencia extranjeros tienen bien documentada su relación con el narcotráfico. Son demasiadas ventajas como para soñar en una aventura golpista bien elaborada.. mientras el régimen chavista no trate de implicarles de modo directo en la represión sangrienta del pueblo. Rompan filas La oposición democrática no cuenta, por supuesto, para sus cálculos con el golpismo, el endémico mal latinoamericano, pero sí pide a las Fuerzar Armadas venezolanas que se impliquen de algún modo en la presión al régimen. Está, además, el descontento de la tropa. Como manifestó a ABC el dirigente opositor Henrique Capriles, los soldados venezolanos cobran poco más que el ridículo salario básico del país, mientras son conscientes del tren de vida de sus mandos, especialmente a partir de cierto rango. El patriotismo y el creciente desafecto interno en las Fuerzas Armadas es y seguirá siendo una fuente de inquietud para el régimen de Nicolás Maduro. En abril pasado, tres tenientes coroneles colgaron en YouTube un vídeo en el que criticaban a Maduro y pedían al Ejército ponerse «en el lado correcto de la Historia». Raúl Baduel, ex comandante de las Fuerzas Armadas y exministro de Defensa, y actualmente en libertad condicional ?como Leopoldo López y Antonio Ledezma? es para muchos un icono de la disidencia interna en el Ejército. Un vídeo suyo en el que se refiere a los «sinvergüenzas y criminales» que dan órdenes, ha sido viral entre las tropas, pero solo serviría de fuente de inspiración para algún loco, que pretenda la asonada a la caribeña.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
EE.UU. sanciona al hermano de Chávez y a siete jerarcas más
Venezuela sigue en el punto de mira de la comunidad internacional y, en especial, de Estados Unidos. El Departamento del Tesoro impuso ayer sanciones económicas contra ocho jerarcas del régimen, entre ellos el hermano del desaparecido Hugo Chávez, por su papel en la «ilegítima» Asamblea Nacional Constituyente. Adán Chávez, Francisco Ameliach, Hermann Escarrá, Tania D?Amelio, Erika Farías, Carmen Meléndez y Darío Vivas tendrán congelados sus activos en EE.UU. y no podrán hacer transacciones financieras con ellos. También ha sido sancionado Vladimir Lugo, comandante de la unidad especial de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) destacada en la sede del Legislativo, acusado de la violenta represión de los manifestantes en Caracas. El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, consideró que el presidente Nicolás Maduro «invistió esta Asamblea Constituyente ilegítima para reforzar aún más su dictadura». De momento, el Tesoro sigue sin aplicar sanciones directas contra el sector energético venezolano. Mientras tanto, en Caracas, Maduro se reunió con los países aliados del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) para demostrar que no está aislado en el mundo e intentar vender al mundo que quiere un «diálogo político» para resolver la crisis. Horas antes, en Lima, doce países de la región condenaron la «ruptura democrática» que se está produciendo en Venezuela y exigieron la celebración de elecciones. Maduro propuso a los países aliados la celebración de una cumbre regional para restituir el «diálogo latinoamericano» y «las normas de respeto al derecho internacional». Tampoco corren vientos favorables para Maduro en la región, puesto que la correlación de fuerzas entre los doce cancilleres que lo rechazaron en Lima, frente al puñado de países populistas del ALBA (Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y algunas pequeñas islas del Caribe) que lo apoyaron en Caracas evidencia el aislamiento del régimen. Así las cosas, Maduro permitió ayer la entrada de los diputados opositores. El asalto nocturno protagonizado el lunes por la presidenta de la Constituyente, Delcy Rodríguez, provocó el rechazo en la cumbre de Lima. La exministra de Relaciones Exteriores que, según fuentes diplomáticas todavía ejerce como canciller en la sombra, entró forzando la cerradura en el «Salón Protocolar» para preparar la reunión de los 545 constituyentes. Al día siguiente, tras la presión de la comunidad internacional, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) recibió la orden presidencial de abrir las puertas a los diputados opositores. Disolución «gradual» Pero el Salón Protocolar fue bloqueado con una tabla de madera para impedir el paso tras la sesión de los constituyentes. El diputado Tomás Guanipa, secretario general del partido Primero Justicia, denunció que los «invasores» habían robado los equipos audiovisuales y de sonido. Juan Pablo Guanipa, también de Primero Justicia, afirmó que no piensan «claudicar» y continuarán reuniéndose en el Parlamento, pese a los intentos chavistas de eliminar esta institución. Los observadores creen que el oficialismo está realizando una «disolución gradual» de la Asamblea Nacional: «No lo han querido hacer de un solo golpe por temor a la reacción internacional». La lucha interna entre los «halcones» de Cabello y los pragmáticos facilita esta disolución a cuentagotas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Donald Trump dice que no descarta una «opción militar» para Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amagó este viernes por primera vez con utilizar a las fuerzas armadas como «opción» en Venezuela, contra cuyo Gobierno había liderado una ofensiva diplomática desde que llegó en enero a la Casa Blanca. «Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida una posible opción militar si es necesario», dijo Trump, flanqueado por su secretario de Estado, Rex Tillerson; su embajadora ante la ONU, Nikki Haley; y su asesor de seguridad nacional, H. R. McMaster. «Tenemos tropas por todo el mundo, en lugares muy, muy alejados. Venezuela no está muy lejos y la gente está sufriendo y están muriendo», agregó el presidente, al afirmar que el país caribeño está sumido en un «lío muy peligroso». Este amago llega apenas días después de que Trump calificase por primera vez al presidente venezolano, Nicolás Maduro, como un «dictador», un movimiento que han seguido otros países como Perú y Colombia. Aunque Trump llegó a la Casa Blanca con promesas de no intervencionismo, Venezuela ha estado en su punto de mira desde el primer día y ha sido uno de los principales asuntos encima de la mesa en sus conversaciones con mandatarios latinoamericanos. Asesorado por el senador de origen cubano Marco Rubio, Trump ha instado al Gobierno de Maduro en reiteradas ocasiones a liberar a los políticos presos y convocar elecciones presidenciales, entre otras demandas. Trump, de hecho, llegó a recibir en el despacho oval a Lilian Tintori, esposa del opositor Leopoldo López, ahora bajo arresto domiciliario, para el que pidió la libertad. Esa ofensiva vino de la mano de los esfuerzos en la Organización de Estados Americanos (OEA), con el denominado «grupo de los 14» países que promovieron en el organismo liderado por Luis Almagro aislar a Maduro y forzar cambios en Venezuela. Sin embargo, las presiones de Washington a Caracas aumentaron a medida que se acercaba las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) del 30 de julio, un organismo que Estados Unidos considera «ilegítimo» y que no reconoce. Pasados los comicios, que el chavismo consideró un éxito en su afán de modificar la Constitución, el Gobierno de Trump impuso tandas de sanciones contra varios funcionarios venezolanos, entre ellos el propio Maduro y Adán Chávez, hermano del fallecido presidente Hugo Chávez. Con las sanciones a Maduro, Estados Unidos le puso en el mismo saco que al presidente sirio, Bachar al Asad; el líder norcoreano, Kim Jong-un; y Robert Mugabe, de Zimbabue, un «club muy exclusivo», como lo definió McMaster. Las sanciones implican la congelación de los activos que puedan tener en Estados Unidos y a Maduro le prohíben la entrada al país. También después de la Constituyente, Tillerson reconoció que Estados Unidos está «evaluando todas las opciones políticas» para «crear un cambio de condiciones» en Venezuela. «O bien Maduro decide que no tiene futuro y quiera marcharse por voluntad propia o logramos que el Gobierno revierta sus procesos y regrese a su Constitución», dijo. El último peldaño hasta la fecha en esta escalada lo subió este viernes Trump, asegurando en medio de sus vacaciones en Nueva jersey en uno de sus campos de golf que una intervención militar es algo que no descarta. Poco después del amago de Trump, el Pentágono aseguró que no ha recibido instrucción alguna referente a Venezuela. Las declaraciones de Trump llegan a los dos días de que Maduro afirmase que su país «está listo» para comenzar una «nueva era» de relaciones con el Gobierno de los Estados Unidos basadas en «el respeto» y el «no intervencionismo». Maduro considera las acciones de Estados Unidos como actos de «intervencionismo imperialista».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La amenaza del hijo de Maduro: «Los fusiles llegarían a Nueva York, señor Trump, tomaríamos la Casa Blanca»
El chavismo que gobierna Venezuela desde 1999 se ha atrincherado frente a la «temeraria amenaza» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el viernes aseguró que su Administración no descarta aplicar una operación militar ante la crisis en el país petrolero. El Gobierno de Nicolás Maduro t achó de «belicistas» las declaraciones de Trump, y consideró que representan una «amenaza directa contra la paz, la estabilidad, la independencia, la unidad territorial, la soberanía, y el derecho a la autodeterminación». Aunque el jefe de Estado no hizo comentarios durante la jornada, los más poderosos representantes de la llamada revolución bolivariana salieron en defensa de él, a jurarle lealtad ante esta nueva «agresión imperial». Tal es el caso de la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Delcy Rodríguez, que a nombre de ese cuerpo plenipotenciario solicitó el inicio inmediato de investigaciones «para determinar la responsabilidad y las sanciones (..) contra los actores políticos nacionales que han promovido la agresión militar, económica y política». Los más de 500 representantes que integran la ANC, todos oficialistas, protagonizaron hoy un encendido debate en el que arguyeron su repudio ante lo que consideraron «la más grave amenaza proferida contra la patria de Simón Bolívar». La advertencia de Trump, a juicio de la ANC, «supone el mayor acto de hostilidad cometido por el imperio estadounidense en la historia de las relaciones entre ambos países y que de concretarse supondría una crisis de dimensiones históricas para toda la región latinoamericana y caribeña». Nicolás Maduro Guerra Entretanto, Nicolás Maduro Guerra, hijo del gobernante venezolano, protagonizó hoy una de las intervenciones más llamativas en la sesión de la ANC, de la que es miembro. «Si se diera el supuesto negado de mancillarse el suelo patrio los fusiles llegarían a Nueva York, señor Trump, tomaríamos la Casa Blanca, (porque) hasta Vietnam se quedaría pequeño», dijo el joven, para luego asegurar que ese camino no es el que desea tomar el Gobierno de su padre. Además, el constituyente Diosdado Cabello, uno de los dirigentes más poderosos del oficialismo, señaló a través de Twitter: «Ante las desquiciadas amenazas imperiales cada quien que asuma su trinchera, en lo personal la mía será junto al Pueblo defendiendo la Patria». Por su parte, el canciller venezolano, Jorge Arreaza se reunió con decenas de diplomáticos que hacen vida en la nación caribeña para fijar posición al respecto, incluido el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, Lee McClenny, a quien le ratificó su condena por las acciones de Trump. «Conversamos con el encargado de negocios de los Estados Unidos, por supuesto nos dijo 'no compartimos parte de lo que usted ha dicho' pero yo le dije: '¿qué vía quieren ustedes? ¿La del diálogo? Aquí está nuestra mano. ¿Quieren otra vía? Bueno, estaremos aquí también para defender la patria y para enfrentarlos en cualquier terreno'», contó Arreaza ante periodistas. Sin embargo, el jefe de la diplomacia venezolana hizo votos para que el Gobierno de Nicolás Maduro pueda "recomponer las relaciones de respeto" no solo con Estados Unidos, sino con todos los países que en los últimos meses han criticado sus decisiones, especialmente la instalación de una plenipotenciaria Asamblea Constituyente. En la reunión Arreaza explicó a los diplomáticos las acciones de Washington contra Caracas desde 2015 cuando decretó a Venezuela como una amenaza «inusual y extraordinaria» y, aseguró, "recibimos con mucho beneplácito la solidaridad de prácticamente todos los representantes diplomáticos y de organismos internacionales que nos acompañaron". Por ello, consideró que es «el momento de la unidad» en la región e insistió en la necesidad de concretar una cumbre presidencial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), una propuesta que ya hizo Maduro pero que hasta ahora no se concreta. El canciller alertó a la comunidad internacional «sobre las grandes amenazas que se ciernen cada vez con mayor intensidad sobre ella» pues consideró que Trump «pretende arrastrar a América Latina y el Caribe a un conflicto que alteraría permanentemente la estabilidad, la paz y la seguridad de nuestra región». Llamó a los gobiernos y a «los pueblos libres del mundo a que expresen su más clara e inequívoca condena a este peligroso atentado contra la paz y estabilidad del continente americano».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mike Pence llega a América Latina para reforzar el vínculo de Trump con la región
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, ha llegado hoy a Argentina, donde este martes se reunirá con el presidente Mauricio Macri como parte de su primera gira en América Latina para destacar el compromiso del Gobierno de Donald Trump con la región. Pence ha aterrizado en la base aérea bonaerense de El Palomar junto a una comitiva sobre las 19:45 hora local (22:45 GMT) tras una parada de un día en Colombia. Ha sido recibido por el canciller argentino, Jorge Faurie. Este martes se reunirá con el jefe de Estado, Mauricio Macri, para tratar de avanzar en las relaciones comerciales entre ambos países y abordar la crisis que atraviesa Venezuela, encuentro tras el que se realizará una rueda de prensa. Durante esa misma jornada, el vicepresidente estadounidense se encontrará de nuevo con Jorge Faurie y se entrevistará con la vicepresidenta argentina, Gabriela Michetti. Se espera que su discurso principal de esta gira por Latinoamérica lo realice en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, lugar que visitará en la tarde del martes. La visita supondrá una oportunidad para que el Gobierno de Macri relance los vínculos con Estados Unidos, que según un análisis difundido este lunes por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), es el tercer mayor socio comercial del país, sólo por detrás de Brasil y China. Pence partirá el miércoles desde Argentina rumbo a Santiago de Chile, donde se reunirá con la presidenta Michelle Bachelet, y cerrará su gira latinoamericana en Panamá con el mandatario de ese país, Juan Carlos Varela.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Rusia hace de Nicaragua su Cuba del siglo XXI
¿Será Nicaragua para Rusia su Cuba del siglo XXI? En los últimos años, la penetración estratégica del Kremlin en el gran área de seguridad de Estados Unidos ha sido especialmente notable en Nicaragua, pero también ha habido movimientos de Vladimir Putin en relación a Cuba y a Venezuela y además está acelerando sus contactos con El Salvador. Todo parece indicar que esta vez Moscú prefiere tener varios huevos en el cesto y no jugarlo todo a una carta como sucedió con Cuba en la segunda parte del siglo XX, dadas las incógnitas sobre la perdurabilidad de los regímenes vigentes en cada uno de esos países (en la Guerra Fría los alineamientos eran más estables). Nicaragua, en cualquier caso, es el país donde hasta ahora se ha producido el regreso más visible de Rusia al Gran Caribe. La vuelta al poder de Daniel Ortega en 2007 propició un acercamiento primero en forma de asistencia económica y más recientemente, a medida que se consolida el poder autocrático de Ortega, como colaboración estratégica. El jefe del Comando Sur estadounidense, Kirt Tidd, advirtió en abril que «los rusos están llevando adelante una actitud inquietante» en Nicaragua, lo que «impacta en la estabilidad de la región». Estados Unidos no está alarmado, pero sí vigilante, ha dicho «The Washington Post». Seguidamente repasamos con Douglas Farah, investigador del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington (CSIS) y especializado en cuestiones de seguridad de Latinoamérica, los aspectos más controvertidos de la presencia rusa en Nicaragua: he aquí sus sospechas, evidencias, conjeturas y constataciones. Estación satelital En abril fue inaugurada la estación Chaika, en las inmediaciones de la laguna de Nejapa, un antiguo cráter situado al suroeste de Managua. Oficialmente es una estación terrestre del sistema navegación por satélite ruso Glonass, versión alternativa del GPS estadounidense y del Galileo europeo. Las instalaciones están a cargo de Roscosmos, la agencia espacial de Rusia, y a ellas accede solo personal ruso. El proyecto ha sido llevado a cabo con completa opacidad, sin ofrecer información sobre el contrato con Roscosmos, los costes y características de las instalaciones y su funcionamiento. Sospecha: espionaje. El secretismo y el tamaño de las instalaciones han levantado sospechas de que la estación sea utilizada también para espionaje. Su uso para Glonass puede ser cierto, pues Rusia está creando una red de estaciones para ese sistema de navegación (Roscosmos dice que también hay en Brasil, Sudáfrica y la Antártida y que pronto abrirá más en otros países), pero «la curiosa cercanía a la embajada de Estados Unidos y el exagerado tamaño invitan a la sospecha», afirma Farah. Expertos consultados por BBC Mundo llegan a la misma conclusión: después de haber cerrado al término de la Guerra Fría la base de escuchas que tenía en Cuba, Rusia estaría procurando disponer de nuevo de estaciones fijas de espionaje en el Gran Caribe. Presencia de tropas El Gobierno de Daniel Ortega promovió el año pasado la autorización de entrada en el país de unos cuatrocientos militares extranjeros. Básicamente se trata de tropas rusas, oficialmente presentes para fines de adiestramiento en operaciones humanitarias y militares y para participar en ejercicios conjuntos. También incluye las tripulaciones de barcos de guerra rusos que hacen escala en Nicaragua, cuyo permiso de atraque también ha sido ampliada. Evidencia: una base compartida. Aunque Ortega presentó la llegada de tropas rusas como algo transitorio y variable en número, los expertos indican que está habiendo un grueso permanente de más de doscientos militares rusos (al año entran y salen unos quinientos), que van rotando su presencia cada cierto tiempo. Fatah apunta que buena parte de ese contingente se encuentra acuartelada en un espacio de las instalaciones militares de Puerto Sandino. «No es una base oficial rusa, pero es como si lo fuera, pues allí tienen su espacio propio», afirma. Puerto de aguas profundas El Gobierno nicaragüense está buscando financiación para construir un puerto de aguas profundas en su costa caribeña. En 2015, Ortega anunció que sería en las inmediaciones de Bluefields, reconociendo con ello implícitamente que el canal de Nicaragua es ya un proyecto fracasado (el trazado de este preveía tener el puerto en otro punto). Ortega espera financiación de Taiwán (otra muestra de que el canal chino está muerto) y de otros países, entre ellos Rusia. Conjetura: futura disposición de un puerto. Farah considera que forma parte del interés estratégico de Rusia disponer de un puerto para sus barcos de guerra que naveguen por el Gran Caribe. En su costa oriental Nicaragua no tiene instalaciones portuarias adecuadas y depende de los puertos de Honduras y Costa Rica. Llegada de tanques En 2016 llegaron a Nicaragua los primeros veinte tanques T-72B de los cincuenta acordados a Rusia. Aunque se anunció un precio de 80 millones de dólares, posteriormente el Gobierno nicaragüense vino a reconocer que se trataba de una donación. Se desconoce si son donaciones o compras otro armamento ruso enviado ya Nicaragua o que Moscú se ha comprometido a enviar: en la lista figuran cuatro lanchas patrulleras, dos embarcaciones lanzamisiles y un número no especificado de aviones de combate y entrenamiento; con anterioridad Nicaragua obtuvo doce sistema de defensa antiaérea y dos helicópteros. Suposición: tanques para la defensa de Ortega. De la adquisición de armamento, el elemento que más llama la atención a los expertos son los cincuenta tanques. Barcos y aviones son útiles para la lucha contra el crimen organizado, pero la compra de tanques supone elevar a enemigos a los países vecinos (Costa Rica expresó su queja). Farah cree que esos tanques solo tienen sentido para una estrategia de defensa del Palacio de Gobierno o del lugar donde pueda atrincherarse Ortega en caso de masivas protestas ciudadanas contra la autocracia sandinista. Academia antinarcóticos Desde 2007 el país ha recibido 151 millones de dólares de donaciones rusas declaradas, de acuerdo con el Banco Central de Nicaragua. Durante este tiempo, Moscú ha enviado desde trigo a viejos taxis y autobuses y ha colaborado en diversos convenios. Reciente ha sido la apertura del Centro de Capacitación Antidrogas, en Managua. Constatación: un centro de doble uso. «Una placa colocada en el Centro de Capacitación Antidrogas indica que el edificio es del Ministerio del Interior ruso, no simplemente que haya sido construido con ayuda gubernamental de Rusia», atestigua Farah. Este experto asegura que en el edificio hay pisos de acceso solo para personal ruso, lo que es indicio de que en él se desarrollan actividades que van más allá de las declaradas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mike Pence: «EE.UU. no va a cruzarse de brazos mientras Venezuela se derrumba»
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, ha asegurado este martes que su país «no puede quedarse de brazos cruzados mientras Venezuela se derrumba» y apuntó que la nación caribeña «se está convirtiendo en una dictadura». En un acto en la Bolsa de Buenos Aires, el vicepresidente estadounidense agradeció el «liderazgo» de Argentina a la hora de «repudiar al régimen de Nicolás Maduro», aunque exhortó a todos los países de Latinoamérica a »hacer más» contra el Ejecutivo venezolano. Tras reunirse horas antes con el presidente argentino, Mauricio Macri, Pence invitó a los países de la región a tener la «certeza de que Estados Unidos va a continuar implementando todo el rigor de su poderío económico y diplomático» hasta que «se reinstaure la democracia» en Venezuela. El político estadounidense repitió la idea del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que su Gobierno tiene «muchas opciones» con respecto a Venezuela, pero se mostró convencido de que es posible una «solución pacífica» si trabajan «juntos con todos sus aliados de Latinoamérica y el mundo». Después de avanzar que Estados Unidos «va a seguir imponiendo sanciones» a los dirigentes chavistas, Pence felicitó a Macri por las medidas adoptadas para «rastrear a los funcionarios venezolanos corruptos», así como por su voto a favor de suspender al país caribeño del Mercado Común del Sur (Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). También ensalzó el «mensaje contundente» lanzado en Lima por doce países latinoamericanos, entre ellos Argentina, al firmar una declaración de condena al rumbo seguido por Maduro. El vicepresidente estadounidense calificó a Venezuela de «Estado fallido», y argumentó que una nación en esta situación «pone en peligro las fronteras» y «daña las economías» de los países de la región, al impulsar un mayor narcotráfico y «obligar» a los venezolanos a la emigración ilegal. «Mientras gran parte de Latinoamérica ha transitado el camino hacia el crecimiento económico y la libertad, en Venezuela vemos tragedia, la tragedia de la tiranía», declaró Pence. «El pueblo de Venezuela se ve obligado a soportar este destino por la crueldad del régimen de Maduro», aseveró. El político estadounidense dijo que Estados Unidos será «inquebrantable» con respecto a la cuestión venezolana, ya que «una Venezuela estable y pacífica» es «lo que más le conviene» a todo el continente americano.