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Noticias de latinoamerica

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mercosur suspende a Venezuela de forma indefinida por violar el orden constitucional
Mercosur ha anunciado este sábado la suspensión indefinida de Venezuela por «violar el orden constitucional», según ha hecho saber el bloque en un comunicado. En el comunicado, el bloque asegura que Venezuela no retornará al grupo hasta que haya restaurado el orden democrático y liberado a todos sus presos políticos. Además, el bloque insta al país latinoamericano a que inicie «de manera inmediata» un proceso de transición política, de acuerdo con la conclusión de la reunión mantenida hoy de urgencia en Sao Paulo (Brasil). Mercosur activa así su llamada «Cláusula Democrática» contra Venezuela. La sanción por la deriva totalitaria del país caribeño ha sido uno de los temas de la reunión de cancilleres del bloque, reunidos en São Paulo, según informó en una nota el Itamaraty, la cancillería brasileña. Los cancilleres de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay han evaluado la situación en el régimen de Nicolás Maduro, que está suspendido del bloque desde diciembre, a partir del Protocolo de Ushuaia, firmado en 1998, que trata de los compromisos democráticos en el bloque. Varios gobiernos sudamericanos, entre ellos Brasil, condenaron la elección realizada el domingo 30 de julio para una Asamblea cuya misión será aprobar una nueva Constitución. El Itamaraty pidió la suspensión de la Asamblea y afirmó que el Gobierno de Maduro no ha respetado el deseo de su pueblo, sumándose a las demandas de la comunidad internacional para que la elección, con sospechas de fraude, sea cancelada. La reunión sigue a la realizada en Buenos Aires el 1 de abril, en la que el grupo constató la ruptura del orden democrático en ese país, y de la Cumbre del Mercosur, en Mendoza, del pasado 21 de julio, cuando el grupo invitó al gobierno venezolano a explicar la situación política, lo que no ocurrió. La decisión, debe atrasar la readmisión del país en Mercosur.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Alzamiento militar contra Maduro en la segunda ciudad de Venezuela
La «Operación David de Carabobo», el primer intento de asonada contra el gobierno «asesino» de Nicolás Maduro, en palabras del capitán Juan Carlos Caguaripano, terminó prácticamente antes de empezar. Antes del mediodía, «había absoluta normalidad en el resto de la unidades del país» y estaban detenidos «los grupos terroristas y mercernarios», según Diosdado Cabello, sin cargo oficial en el gobierno pero con mucho poder en la sombra. De la veintena de sublevados, siete fueron detenidos en Valencia, lugar del alzamiento, a unos 200 kilómetros al oeste de Caracas. «El verdadero ejército venezolano» se declaró en «legítima rebeldía» para «desconocer la tiranía del asesino Nicolás Maduro». Las palabras del capitán Caguaripano, en busca y captura desde 2014 por su apoyo a Leolpoldo Lopez, se oyeron de madrugada en toda Venezuela. En un vídeo que corrió como la pólvora, el militar anunciaba: «No es un golpe de Estado, es una accción cívica y militar para restablecer el orden constitucional». Formado junto a una veintena de militares en el emblemático fuerte Paramacay, instó al pueblo a unirse a la sublevación y acudir a los cuarteles para «salvar al país de la destrucción total». Hoy 6 AGOSTO, jóvenes oficiales de las Fuerzas Armadas lo dan todo por Venezuela, pic.twitter.com/nd8t3orDKI 27W? Alberto Franceschi (@alFranceschi) 6 de agosto de 2017Acto seguido, añadió que es necesario «detener los asesinatos de nuestros jóvenes» y se sometió a la autoridad de la Asamblea Nacional (el Congreso). La rebelión de los militares se produjo al día siguiente de la instalación de laa Asamblea Constituyente, repudiada por los rebeldes, la mayoría del pueblo vebnezolano y no reconocida por Estados Unidos, la Unión Europea y buena parte de los países de Latinoamérica. Las palabras del capitán Caguaripano tuvieron eco en la población de Valencia que, de madrugada, se arrojó a las calles en dirección a diferentes instalaciones militares. Valencia está bajo control chavista y el gobernador Francisco Ameliach sofocó la revuelta, según testimonio de Diosdado Cabello. El halcón del régimen comunicó que «las fuerzas armadas han controlado la situación» y «detenido» a los «atacantes terroristas» en alusión a los rebeldes al régimen bolivariano y al pueblo que salió a las calles. En la operación para abortar la asonada habrían intervenido la Guardia Nacional y el Sedin (Servicio Boliviariano de Inteligencia). M/G Suárez Chourio Cmdte del Ejército, confirma desde Fuerte Paramacay que ataque terrorista fue neutralizado con éxito. Viva nuestra FANB! pic.twitter.com/H46uS8Nnz6? Francisco Ameliach (@AmeliachPSUV) 6 de agosto de 2017Diosdado Cabello habló antes de que lo hiciera el ministro de Defensa e incluso el presidente Nicolás Maduro, que continúan en este momento sin hacer declaraciones. Cabello confirmó que se había restablecido el orden y anunció «el despliegue de tropas» para «garantizar la seguridad interna». Dicho de otro modo, se puso en marcha un dispositivo de alerta frente a un efecto contagio en las Fuerzas Armadas. Antes del mediodía, en lo que algunos calificaron de «etapa pregolpe» o «golpe en desarrollo», Venezuela parecía vovler a la normalidad. Esto es, a la calma tensa de los últimas horas. Dos muertos en la sublevación Al menos dos personas habrían fallecido durante el enfrentamiento registrado este domingo entre militares disidentes y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en el Fuerte Paramacay, en la localidad venezolana de Valencia (estado de Carabobo). Según la corresponsal en Carabobo de «El Nuevo País», Heberlizeth González, los fallecidos sucumbieron en el hospital a las heridas recibidas en la base militar pero se desconoce la identidad exacta de las víctimas o su filiación. El Gobierno venezolano ha confirmado que al menos siete personas han resultado detenidas por su supuesta implicación en el levantamiento, liderado por el antiguo capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) Juan Caguaripano.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Maduro: «Hace una semana les ganamos con votos y hoy hubo que ganarles con balas al terrorismo»
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, felicitó a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) por la «reacción inmediata» que ha tenido frente al «ataque terrorista» que sufrió este domingo una unidad militar en la ciudad de Valencia cometido por supuestos militares. «Hace una semana les ganamos con votos y hoy hubo que ganarles con balas al terrorismo», dijo Maduro en su programa «Los domingos con Maduro», transmitido por el canal estatal VTV, en el que felicitó a la «Fuerza Armada Nacional Bolivariana por la reacción inmediata que se ha tenido frente al ataque terrorista». El presidente indicó que mantuvo conversaciones con el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el mayor general Jesús Suárez Chourio, y que más adelante ofrecerá detalles de lo sucedido. Sobre la decisión de la recién instalada Asamblea Constituyente de remover a la fiscal general Luisa Ortega Díaz, Maduro ha dicho que era una destitución «necesaria», al tiempo que defendió la legalidad del órgano que reescribirá la Carta Magna de la nación petrolera. Ayer la Asamblea Constituyente, integrada solo por afectos al oficialismo, decidió la destitución de Ortega Díaz tras recibir una comunicación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), donde se indicaba que esta había sido suspendida «para su enjuiciamiento por la presunta comisión de faltas graves en el ejercicio de su cargo». Asimismo, el extitular de la defensoría del pueblo, Tarek William Saab, fue designado en sustitución de la crítica abogada. Ortega Díaz dijo hoy que desconoce la remoción, y reiteró que sigue al frente de la Fiscalía. La coalición de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) también ha señalado que rechaza a la Asamblea Constituyente y las decisiones que ella emanen. En paralelo los Estados Unidos, la Unión Europea y al menos una docena de países latinoamericanos han criticado al órgano y anunciaron que lo desconocerán.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Un capitán prófugo en Miami
Juan Carlos Caguaripano Spott tiene una dilatada experiencia como golpista de la que no parece haber aprendido demasiado. Capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), miembro del Grupo Antiextorsión y Secuestro del Estado Amazonas, en 2014 encabezó otro intento de derrocar a Maduro tan efímero y chapucero como el de este domingo. Al año siguiente estuvo implicado en el conocido como «Golpe Azul», un complot urdido por Caguaripano en comandita con oficiales de alta graduación de la Fuerza Aérea venezolana, cuatro de los cuales cumplen pena de prisión. No así Caguaripano sobre el que pesa una orden de busca y captura y que desde entonces vive en la clandestinidad, publicando de cuando en cuando un vídeo desde Miami instando al ejército a insubordinarse contra el régimen. Los afectos al madurismo le acusan, no sin razón, de alimentar la facción más intransigente de la oposición venezolana y de negarse en rotundo a cualquier negociación con el gobierno. En 2014 dio su apoyo a «La Salida», una campaña emprendida por los partidos opositores para «encontrar una salida pacífica, democrática y constitucional al gobierno de Nicolás Maduro». La campaña se vio truncada por la encarcelación de Leopoldo López y culminó con una oleada de protestas que se prolongó durante varias semanas. La última vez que sonó su nombre en los medios venezolanos fue en marzo de este año, a raíz de la sospechosa filtración a la prensa de unos informes de la inteligencia militar en los que se aseguraba que los cómplices de Caguaripano en la intentona de 2014 delataron, entre otros, a Julio Borges, actual presidente de la Asamblea Nacional y destacado opositor, como partícipes en la conspiración. Dado el cariz que han tomado las cosas en el país latinoamericano, no sería extraño que se tratase de una maniobra de intoxicación mediática orquestada por el gobierno.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El chavismo sofoca una rebelión militar de apenas veinte hombres
El cerco contra el Gobierno de Nicolás Maduro se estrecha. En Naguahagua, junto a la ciudad de Valencia, a unos 200 kilómetros de Caracas, se registró un intento de asonada militar que fue abortado de madrugada y concluyó prácticamente antes de empezar. La «operación David de Carabobo» sacudió a Venezuela. El capitán Juan Carlos Caguaripano, con orden de busca y captura desde 2014, asaltó con una veintena de hombres el emblemático cuartel Fuerte Paramacay. Desde allí transmitió un vídeo en el que anunciaba: «No es un golpe de Estado, es una acción cívica y militar para restablecer el orden constitucional». E instaba al pueblo a unirse a la sublevación y acudir a los cuarteles para «salvar al país de la destrucción total». Acto seguido, añadió que es necesario «detener los asesinatos de nuestros jóvenes» y se sometió a la autoridad de la Asamblea Nacional, elegida en las urnas y controlada por la oposición. La rebelión de los militares se produjo al día siguiente de la instalación de la Asamblea Constituyente, repudiada por la mayoría del pueblo venezolano y no reconocida por Estados Unidos, la Unión Europea y buena parte de los países de Latinoamérica. Hoy 6 AGOSTO, jóvenes oficiales de las Fuerzas Armadas lo dan todo por Venezuela, pic.twitter.com/nd8t3orDKI 27W? Alberto Franceschi (@alFranceschi) 6 de agosto de 2017Las palabras del capitán Caguaripano tuvieron eco en la población de Valencia que, de madrugada, se arrojó a las calles en dirección a diferentes instalaciones militares. También en Caracas y otras ciudades se registraron esporádicas manifestaciones contra el régimen que fueron duramente reprimidas. Valencia está bajo control chavista y el gobernador Francisco Ameliach sofocó la revuelta, según testimonio de Diosdado Cabello, sin cargo oficial en el Gobierno pero con mucho poder en la sombra. El «halcón» del régimen comunicó que «las fuerzas armadas han controlado la situación» y «detenido» a los «atacantes terroristas» en alusión a los rebeldes y al pueblo que salió a las calles. M/G Suárez Chourio Cmdte del Ejército, confirma desde Fuerte Paramacay que ataque terrorista fue neutralizado con éxito. Viva nuestra FANB! pic.twitter.com/H46uS8Nnz6? Francisco Ameliach (@AmeliachPSUV) 6 de agosto de 2017Despliegue de tropas Diosdado Cabello habló antes de que lo hiciera el ministro de Defensa e incluso antes que el presidente Maduro, quien esperó varias horas antes de afirmar que se había aplatado «un ataque terrorista». Cabello confirmó que se había restablecido el orden y anunció «el despliegue de tropas» para «garantizar la seguridad interna». Dicho de otro modo, se puso en marcha un dispositivo de alerta frente a un efecto contagio en las Fuerzas Armadas. Al menos un hombre murió y otro resultó gravemente herido en el asalto al cuartel del que partió la sublevación. Asimismo fueron detenidos ocho de los veinte sublevados, entre ellos tres oficiales de tropa de bajo rango, un sargento de la reserva de paracaidistas, un teniente que desertó hace tres meses de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y un miembro de la Milicia (civiles armados), según Efe. También habrían sido detenidos cinco civiles. Cabello, en su peculiar jerga, responsabilizó de la asonada a Estados Unidos y a la oposición venezolana. Aseguró que lo ocurrido fue un ataque «terrorista, paramilitar, mercenario pagado por la derecha y sus colaboradores, pagado por el imperio norteamericano». El acontecimiento del día sirvió en bandeja a J ulio Borges, presidente de la Asamblea Nacional una aclaración al Gobierno: «Deberían tener una profunda reflexión -dijo-. Queremos saber la verdad, que no vengan con cuentos chinos ni cacerías de brujas», anticipándose así a cualquier eventual explicación oficial que acusara directamente a la oposición de la frustrada asonada. Borges advirtió de que la sublevación, aunque la encabezará, un capitán proscrito, significa algo determinante: «Las fuerzas armadas son el espejo de un país que quiere un cambio». Fiscal Ortega Con ese ruido de sables de telón de fondo, la oposición dio ayer un paso adelante al formar un frente común con el chavismo disidente. La figura estelar del acto, en el que participaron los principales líderes de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), fue Luisa Ortega, la fiscal general destituida la víspera en el primer acto de la Asamblea Nacional Constituyente que únicamente reconoce el chavismo en Venezuela y sus aliados habituales en el exterior (Bolivia, China y Rusia). Ortega no reconoció su destitución por la Constituyente por considerarla ilegítima, denunció el acoso y derribó al que esta sometida y las múltiples irregularidades cometidas en la elección de esa Asamblea con la que Maduro quiere garantizarse su perpetuidad en el poder. «Veinticinco instituciones del país obligaron a sus trabajadores a votar (la Constituyente). Entre ellas el poder judicial», lamentó. «Quieren hacernos creer que esa Constituyente es igual a la otra de Hugo Chávez», pero eso «es insultar la inteligencia de los venezolanos», remachó. Enérgica y sin flaquear, la mujer que decidió la prisión de Leopoldo López, renegó del chavismo que encarna Maduro: «Pensé que tenían principios, ética y valores, pero no fue así». «No puede ser que la primera decisión de esa Asamblea -añadió- fuera remover de manera ilegítima a la fiscal general», denunció. Ortega cerró así filas con Julio Borges, presidente de la Asamblea democrática, con Henrique Capriles, excandidato presidencial, y el resto de los oradores de la oposición. «Debemos pensar y trabajar unidos. Es necesario e imperativo. Nuestro único objetivo es la democracia». Dos muertos durante la sublevación En torno a las 16.00 horas (22.00 hora española) se confirmó que dos personas murieron en el asalto a la Brigada 41 de Blindados del Batallón Paramacay, de la ciudad venezolana de Valencia. El general mayor describió lo ocurrido como un ataque «terrorista, paramilitar, mercenario pagado por la derecha y sus colaboradores, pagado por el imperio norteamericano, y ahí están detenidos». El balance a esa hora era de dos muertos y diez detenidos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Un ejército con 2.000 generales, frente a los 900 de EE.UU.
Cuando Nicolás Maduro presentó en mayo sus planes para la nueva Constitución ?que pretende hacer tábula rasa de la oposición democrática? pidió en un momento determinado de la ceremonia que el público se levantara para aplaudir a doce generales, presentes en el acto con su plétora de condecoraciones. «Estos son mis poderes» fue el mensaje que quiso transmitir el dirigente venezolano. La sangrienta y dosificada represión en las calles, durante los cuatro meses de protestas ininterrumpidas, está liderada por la policía militarizada del régimen ?la Guardia Nacional Bolivariana? y por colectivos de matones, no por el Ejército. El presidente Maduro sabe que la clave de su supervivencia en el poder reside en las Fuerzas Armadas. Y las cuida con esmero desde el primer día para evitar que puedan derribarle con un golpe; o, si lo dan, que sea una chispa de artificio sin resultado. El chavismo mantiene una relación estrecha con el Ejército venezolano desde sus mismos orígenes. Hugo Chávez fue, al fin y al cabo, un militar gallito con carisma popular, autor de un fallido golpe contra la democracia en 1992, seis años antes de ser elegido en las urnas. Nicolás Maduro, su sucesor, es, en cambio, un conductor de autobuses con una trayectoria de lucha sindical, que sabe desde el primer momento cómo contentar y tener bajo control a la jerarquía militar venezolana. De entrada, el generalato es un universo y un galimatías para sus propios miembros, lo que dificulta las conspiraciones cuartelarias al más alto nivel. El año pasado, Nicolás Maduro promocionó a ese rango en un solo día a 195 oficiales. Se calcula que Venezuela tiene en estos momentos unos 2,000 generales. Estados Unidos, la superpotencia, se las arregla con alrededor de 900. La jerarquía de las Fuerzas Armadas venezolanas goza de unas prebendas oficiales inéditas en ningún otro país del globo. Militares o exmilitares ocupan 11 de los 32 ministerios, encabezan 11 de los 23 gobiernos estatales, dirigen la importación y la distribución de la comida, y tienen una participación en el control de las fronteras, las rutas y los puertos. Los generales tienen acceso a los dólares, al ridículo cambio oficial con los bolívares, y los servicios de inteligencia extranjeros tienen bien documentada su relación con el narcotráfico. Son demasiadas ventajas como para soñar en una aventura golpista bien elaborada.. mientras el régimen chavista no trate de implicarles de modo directo en la represión sangrienta del pueblo. Rompan filas La oposición democrática no cuenta, por supuesto, para sus cálculos con el golpismo, el endémico mal latinoamericano, pero sí pide a las Fuerzar Armadas venezolanas que se impliquen de algún modo en la presión al régimen. Está, además, el descontento de la tropa. Como manifestó a ABC el dirigente opositor Henrique Capriles, los soldados venezolanos cobran poco más que el ridículo salario básico del país, mientras son conscientes del tren de vida de sus mandos, especialmente a partir de cierto rango. El patriotismo y el creciente desafecto interno en las Fuerzas Armadas es y seguirá siendo una fuente de inquietud para el régimen de Nicolás Maduro. En abril pasado, tres tenientes coroneles colgaron en YouTube un vídeo en el que criticaban a Maduro y pedían al Ejército ponerse «en el lado correcto de la Historia». Raúl Baduel, ex comandante de las Fuerzas Armadas y exministro de Defensa, y actualmente en libertad condicional ?como Leopoldo López y Antonio Ledezma? es para muchos un icono de la disidencia interna en el Ejército. Un vídeo suyo en el que se refiere a los «sinvergüenzas y criminales» que dan órdenes, ha sido viral entre las tropas, pero solo serviría de fuente de inspiración para algún loco, que pretenda la asonada a la caribeña.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
EE.UU. sanciona al hermano de Chávez y a siete jerarcas más
Venezuela sigue en el punto de mira de la comunidad internacional y, en especial, de Estados Unidos. El Departamento del Tesoro impuso ayer sanciones económicas contra ocho jerarcas del régimen, entre ellos el hermano del desaparecido Hugo Chávez, por su papel en la «ilegítima» Asamblea Nacional Constituyente. Adán Chávez, Francisco Ameliach, Hermann Escarrá, Tania D?Amelio, Erika Farías, Carmen Meléndez y Darío Vivas tendrán congelados sus activos en EE.UU. y no podrán hacer transacciones financieras con ellos. También ha sido sancionado Vladimir Lugo, comandante de la unidad especial de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) destacada en la sede del Legislativo, acusado de la violenta represión de los manifestantes en Caracas. El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, consideró que el presidente Nicolás Maduro «invistió esta Asamblea Constituyente ilegítima para reforzar aún más su dictadura». De momento, el Tesoro sigue sin aplicar sanciones directas contra el sector energético venezolano. Mientras tanto, en Caracas, Maduro se reunió con los países aliados del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) para demostrar que no está aislado en el mundo e intentar vender al mundo que quiere un «diálogo político» para resolver la crisis. Horas antes, en Lima, doce países de la región condenaron la «ruptura democrática» que se está produciendo en Venezuela y exigieron la celebración de elecciones. Maduro propuso a los países aliados la celebración de una cumbre regional para restituir el «diálogo latinoamericano» y «las normas de respeto al derecho internacional». Tampoco corren vientos favorables para Maduro en la región, puesto que la correlación de fuerzas entre los doce cancilleres que lo rechazaron en Lima, frente al puñado de países populistas del ALBA (Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y algunas pequeñas islas del Caribe) que lo apoyaron en Caracas evidencia el aislamiento del régimen. Así las cosas, Maduro permitió ayer la entrada de los diputados opositores. El asalto nocturno protagonizado el lunes por la presidenta de la Constituyente, Delcy Rodríguez, provocó el rechazo en la cumbre de Lima. La exministra de Relaciones Exteriores que, según fuentes diplomáticas todavía ejerce como canciller en la sombra, entró forzando la cerradura en el «Salón Protocolar» para preparar la reunión de los 545 constituyentes. Al día siguiente, tras la presión de la comunidad internacional, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) recibió la orden presidencial de abrir las puertas a los diputados opositores. Disolución «gradual» Pero el Salón Protocolar fue bloqueado con una tabla de madera para impedir el paso tras la sesión de los constituyentes. El diputado Tomás Guanipa, secretario general del partido Primero Justicia, denunció que los «invasores» habían robado los equipos audiovisuales y de sonido. Juan Pablo Guanipa, también de Primero Justicia, afirmó que no piensan «claudicar» y continuarán reuniéndose en el Parlamento, pese a los intentos chavistas de eliminar esta institución. Los observadores creen que el oficialismo está realizando una «disolución gradual» de la Asamblea Nacional: «No lo han querido hacer de un solo golpe por temor a la reacción internacional». La lucha interna entre los «halcones» de Cabello y los pragmáticos facilita esta disolución a cuentagotas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Donald Trump dice que no descarta una «opción militar» para Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amagó este viernes por primera vez con utilizar a las fuerzas armadas como «opción» en Venezuela, contra cuyo Gobierno había liderado una ofensiva diplomática desde que llegó en enero a la Casa Blanca. «Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida una posible opción militar si es necesario», dijo Trump, flanqueado por su secretario de Estado, Rex Tillerson; su embajadora ante la ONU, Nikki Haley; y su asesor de seguridad nacional, H. R. McMaster. «Tenemos tropas por todo el mundo, en lugares muy, muy alejados. Venezuela no está muy lejos y la gente está sufriendo y están muriendo», agregó el presidente, al afirmar que el país caribeño está sumido en un «lío muy peligroso». Este amago llega apenas días después de que Trump calificase por primera vez al presidente venezolano, Nicolás Maduro, como un «dictador», un movimiento que han seguido otros países como Perú y Colombia. Aunque Trump llegó a la Casa Blanca con promesas de no intervencionismo, Venezuela ha estado en su punto de mira desde el primer día y ha sido uno de los principales asuntos encima de la mesa en sus conversaciones con mandatarios latinoamericanos. Asesorado por el senador de origen cubano Marco Rubio, Trump ha instado al Gobierno de Maduro en reiteradas ocasiones a liberar a los políticos presos y convocar elecciones presidenciales, entre otras demandas. Trump, de hecho, llegó a recibir en el despacho oval a Lilian Tintori, esposa del opositor Leopoldo López, ahora bajo arresto domiciliario, para el que pidió la libertad. Esa ofensiva vino de la mano de los esfuerzos en la Organización de Estados Americanos (OEA), con el denominado «grupo de los 14» países que promovieron en el organismo liderado por Luis Almagro aislar a Maduro y forzar cambios en Venezuela. Sin embargo, las presiones de Washington a Caracas aumentaron a medida que se acercaba las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) del 30 de julio, un organismo que Estados Unidos considera «ilegítimo» y que no reconoce. Pasados los comicios, que el chavismo consideró un éxito en su afán de modificar la Constitución, el Gobierno de Trump impuso tandas de sanciones contra varios funcionarios venezolanos, entre ellos el propio Maduro y Adán Chávez, hermano del fallecido presidente Hugo Chávez. Con las sanciones a Maduro, Estados Unidos le puso en el mismo saco que al presidente sirio, Bachar al Asad; el líder norcoreano, Kim Jong-un; y Robert Mugabe, de Zimbabue, un «club muy exclusivo», como lo definió McMaster. Las sanciones implican la congelación de los activos que puedan tener en Estados Unidos y a Maduro le prohíben la entrada al país. También después de la Constituyente, Tillerson reconoció que Estados Unidos está «evaluando todas las opciones políticas» para «crear un cambio de condiciones» en Venezuela. «O bien Maduro decide que no tiene futuro y quiera marcharse por voluntad propia o logramos que el Gobierno revierta sus procesos y regrese a su Constitución», dijo. El último peldaño hasta la fecha en esta escalada lo subió este viernes Trump, asegurando en medio de sus vacaciones en Nueva jersey en uno de sus campos de golf que una intervención militar es algo que no descarta. Poco después del amago de Trump, el Pentágono aseguró que no ha recibido instrucción alguna referente a Venezuela. Las declaraciones de Trump llegan a los dos días de que Maduro afirmase que su país «está listo» para comenzar una «nueva era» de relaciones con el Gobierno de los Estados Unidos basadas en «el respeto» y el «no intervencionismo». Maduro considera las acciones de Estados Unidos como actos de «intervencionismo imperialista».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La amenaza del hijo de Maduro: «Los fusiles llegarían a Nueva York, señor Trump, tomaríamos la Casa Blanca»
El chavismo que gobierna Venezuela desde 1999 se ha atrincherado frente a la «temeraria amenaza» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el viernes aseguró que su Administración no descarta aplicar una operación militar ante la crisis en el país petrolero. El Gobierno de Nicolás Maduro t achó de «belicistas» las declaraciones de Trump, y consideró que representan una «amenaza directa contra la paz, la estabilidad, la independencia, la unidad territorial, la soberanía, y el derecho a la autodeterminación». Aunque el jefe de Estado no hizo comentarios durante la jornada, los más poderosos representantes de la llamada revolución bolivariana salieron en defensa de él, a jurarle lealtad ante esta nueva «agresión imperial». Tal es el caso de la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Delcy Rodríguez, que a nombre de ese cuerpo plenipotenciario solicitó el inicio inmediato de investigaciones «para determinar la responsabilidad y las sanciones (..) contra los actores políticos nacionales que han promovido la agresión militar, económica y política». Los más de 500 representantes que integran la ANC, todos oficialistas, protagonizaron hoy un encendido debate en el que arguyeron su repudio ante lo que consideraron «la más grave amenaza proferida contra la patria de Simón Bolívar». La advertencia de Trump, a juicio de la ANC, «supone el mayor acto de hostilidad cometido por el imperio estadounidense en la historia de las relaciones entre ambos países y que de concretarse supondría una crisis de dimensiones históricas para toda la región latinoamericana y caribeña». Nicolás Maduro Guerra Entretanto, Nicolás Maduro Guerra, hijo del gobernante venezolano, protagonizó hoy una de las intervenciones más llamativas en la sesión de la ANC, de la que es miembro. «Si se diera el supuesto negado de mancillarse el suelo patrio los fusiles llegarían a Nueva York, señor Trump, tomaríamos la Casa Blanca, (porque) hasta Vietnam se quedaría pequeño», dijo el joven, para luego asegurar que ese camino no es el que desea tomar el Gobierno de su padre. Además, el constituyente Diosdado Cabello, uno de los dirigentes más poderosos del oficialismo, señaló a través de Twitter: «Ante las desquiciadas amenazas imperiales cada quien que asuma su trinchera, en lo personal la mía será junto al Pueblo defendiendo la Patria». Por su parte, el canciller venezolano, Jorge Arreaza se reunió con decenas de diplomáticos que hacen vida en la nación caribeña para fijar posición al respecto, incluido el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, Lee McClenny, a quien le ratificó su condena por las acciones de Trump. «Conversamos con el encargado de negocios de los Estados Unidos, por supuesto nos dijo 'no compartimos parte de lo que usted ha dicho' pero yo le dije: '¿qué vía quieren ustedes? ¿La del diálogo? Aquí está nuestra mano. ¿Quieren otra vía? Bueno, estaremos aquí también para defender la patria y para enfrentarlos en cualquier terreno'», contó Arreaza ante periodistas. Sin embargo, el jefe de la diplomacia venezolana hizo votos para que el Gobierno de Nicolás Maduro pueda "recomponer las relaciones de respeto" no solo con Estados Unidos, sino con todos los países que en los últimos meses han criticado sus decisiones, especialmente la instalación de una plenipotenciaria Asamblea Constituyente. En la reunión Arreaza explicó a los diplomáticos las acciones de Washington contra Caracas desde 2015 cuando decretó a Venezuela como una amenaza «inusual y extraordinaria» y, aseguró, "recibimos con mucho beneplácito la solidaridad de prácticamente todos los representantes diplomáticos y de organismos internacionales que nos acompañaron". Por ello, consideró que es «el momento de la unidad» en la región e insistió en la necesidad de concretar una cumbre presidencial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), una propuesta que ya hizo Maduro pero que hasta ahora no se concreta. El canciller alertó a la comunidad internacional «sobre las grandes amenazas que se ciernen cada vez con mayor intensidad sobre ella» pues consideró que Trump «pretende arrastrar a América Latina y el Caribe a un conflicto que alteraría permanentemente la estabilidad, la paz y la seguridad de nuestra región». Llamó a los gobiernos y a «los pueblos libres del mundo a que expresen su más clara e inequívoca condena a este peligroso atentado contra la paz y estabilidad del continente americano».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mike Pence llega a América Latina para reforzar el vínculo de Trump con la región
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, ha llegado hoy a Argentina, donde este martes se reunirá con el presidente Mauricio Macri como parte de su primera gira en América Latina para destacar el compromiso del Gobierno de Donald Trump con la región. Pence ha aterrizado en la base aérea bonaerense de El Palomar junto a una comitiva sobre las 19:45 hora local (22:45 GMT) tras una parada de un día en Colombia. Ha sido recibido por el canciller argentino, Jorge Faurie. Este martes se reunirá con el jefe de Estado, Mauricio Macri, para tratar de avanzar en las relaciones comerciales entre ambos países y abordar la crisis que atraviesa Venezuela, encuentro tras el que se realizará una rueda de prensa. Durante esa misma jornada, el vicepresidente estadounidense se encontrará de nuevo con Jorge Faurie y se entrevistará con la vicepresidenta argentina, Gabriela Michetti. Se espera que su discurso principal de esta gira por Latinoamérica lo realice en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, lugar que visitará en la tarde del martes. La visita supondrá una oportunidad para que el Gobierno de Macri relance los vínculos con Estados Unidos, que según un análisis difundido este lunes por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), es el tercer mayor socio comercial del país, sólo por detrás de Brasil y China. Pence partirá el miércoles desde Argentina rumbo a Santiago de Chile, donde se reunirá con la presidenta Michelle Bachelet, y cerrará su gira latinoamericana en Panamá con el mandatario de ese país, Juan Carlos Varela.