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Noticias de latinoamerica

24-09-2018 | Fuente: elpais.com
La preocupación por la corrupción y el mal gobierno va de la mano de la desconfianza institucional
24-09-2018 | Fuente: abc.es
Estalla la «guerra comercial» total entre EE.UU. y China
Hoy era la Fiesta del Medio Otoño en China y, más que un lunes, parecía un plácido domingo de avenidas sin atascos, paseos por los parques y reuniones familiares para tomar los tradicionales «pasteles de la luna». Pero, a las doce del mediodía (doce de la noche en Estados Unidos), estalló una nueva andanada de la guerra comercial con Estados Unidos: la imposición de aranceles sobre importaciones chinas por valor de 200.000 millones de dólares (170.000 millones de euros). No por esperada, pues la medida se anunció la semana pasada, dolió menos al régimen chino, que ya tenía preparada su respuesta. Además de gravar con tasas de entre un 5 y un 10 por ciento importaciones de artículos estadounidenses que suman 60.000 millones de dólares, Pekín publicó solo una hora después un «Libro Blanco» sobre la guerra comercial. Difundido por la agencia estatal de noticias Xinhua y titulado «Hechos sobre la disputa comercial entre China y EE.UU. y la posición de China», el régimen intenta ganar la batalla de la opinión pública con los 36.000 caracteres de dicho documento. «Desde que la nueva administración tomó el poder en 2017, bajo el eslogan de ?América primero? ha predicado sin pudor el unilateralismo, el proteccionismo y la hegemonía económica, intimidando a otros países con aranceles», denuncia dicho «Libro Blanco», que acusa a EE.UU. de ser un «matón comercial». Cancelación del viaje a EE.UU. Al tiempo que el documento critica con dureza la política del «América primero» del presidente Trump por «dañar considerablemente» las relaciones bilaterales y amenazar al sistema multilateral de comercio, China se muestra dialogante para dejar en evidencia la cerrazón de la Casa Blanca. «La cooperación es la única opción y solo una cooperación mutuamente beneficiosa puede llevarnos a un futuro mejor», asegura el «Libro Blanco», que será explicado mañana martes en una rueda de prensa en Pekín por siete viceministros que participan en las negociaciones con Washington. El sábado, justo después de que EE.UU. le impusiera sanciones por comprar armamento a Rusia, China suspendió el viaje que el viceprimer ministro Liu He tenía previsto efectuar esta semana a Washington para retomar el diálogo. Dentro de la guerra de la propaganda, Pekín también compró el domingo cuatro páginas en el principal periódico del Estado de Iowa, granero electoral de Trump, para explicar el impacto de la guerra comercial a sus agricultores, sobre todo a los productores de soja cuyas exportaciones a China se ven encarecidas con aranceles. Publicado por el «Des Moines Register», dicho suplemento especial había sido elaborado por el periódico oficial «China Daily« y aseguraba que el conflicto era «fruto del sinsentido» del presidente Trump. Mientras uno de estos «publirreportajes» contaba que China se veía ahora obligada a importar soja de Latinoamérica en lugar de comprársela a EE.UU., otro recordaba el cariño del presidente Xi Jinping por Iowa. En 1985, cuando China aprendía lo que era el capitalismo y Xi empezaba a ascender en el Partido Comunista, allí se pasó dos semanas haciendo un curso sobre modernización agrícola y alojado con una familia del pueblo de Muscatine. Tan lejanos aquellos días como los de la visita de Trump a Pekín en noviembre, donde alardeó de su amistad con Xi Jinping, las espadas están en alto entre las dos principales potencias económicas del mundo. Con aranceles del 10 por ciento, que subirán al 25 por ciento el 1 de enero si la «guerra comercial» persiste, la nueva lista que entró en vigor ayer afecta a una amplia gama de importaciones chinas, desde carne hasta artículos electrónicos pasando por muebles y ropa. La respuesta de China Por su parte, Pekín aplicará tasas del 5 por ciento a 1.600 importaciones estadounidenses, incluyendo ordenadores y ropa de marca, y del 10 por ciento a otros 3.500 artículos, como carne, trigo, vino, productos químicos y gas natural licuado. Desde que Trump desató esta guerra en julio para equilibrar su balanza comercial, que sufre un déficit de 375.000 millones de dólares (318.000 millones de euros), los aranceles estadounidenses han gravado ya importaciones chinas por valor de 50.000 millones de dólares (42.500 millones de euros). Tras esta segunda ronda de hoy, Trump ha amenazado con más tasas si China responde, como así ha ocurrido. Para su siguiente «fase tres», promete gravar importaciones chinas que suman 267.000 millones de dólares (227.000 millones de euros), lo que incluiría casi todas las compras que EE.UU. hace a la «fábrica global».
21-09-2018 | Fuente: elpais.com
Borges, Cortázar y Arreola: el ABC del cuento latinoamericano
Escritores, editores y académicos reivindican la vigencia del legado del cuentista mexicano Juan José Arreola en su centenario
17-09-2018 | Fuente: elpais.com
¿Es viable una socialdemocracia latinoamericana?
La crisis venezolana ha sido ariete dialéctico de la derecha en las elecciones recientes
15-09-2018 | Fuente: abc.es
Zapatero achaca el éxodo venezolano a las sanciones de Estados Unidos
El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero vinculó la intensificación del flujo migratorio de venezolanos por varios países de Latinoamérica a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. «Como siempre ocurre con las sanciones económicas que producen un bloqueo financiero, quien, en definitiva, en ultima instancia, lo paga no es el Gobierno, sino los ciudadanos, es el pueblo. Esto debería dar lugar a una cierta reflexión» y «consideración», dijo Zapatero en entrevista con Efe tras participar en un foro en la ciudad brasileña de Sao Paulo. Zapatero celebró «la actitud solidaria» hacia el pueblo venezolano de los once países latinoamericanos que se reunieron en Quito a principios de este mes para intentar «coordinar acciones y que, por supuesto, los principios de los derechos humanos, de la asistencia social, se cumplan». En su opinión, en esas conversaciones también habría que incluir a Venezuela porque «difícilmente se podrá ordenar, si es que ese es el objetivo: ordenar racionalmente y ayudar a toda esa población que sale, incluso alguna que vuelve», si no hay «diálogo» con el país de origen de la inmigración. La ONU calcula que, hasta junio de este año, al menos unos 2,3 millones de venezolanos han salido de su país por la crisis política, social y económica que atraviesa Venezuela y se han dirigido principalmente a Colombia, Ecuador, Perú y Brasil. «Pero debo decir que en la intensificación en el crecimiento en los últimos tiempos de esa emigración a otros países tienen mucho que ver las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos y que han sido respaldadas por algunos gobiernos», indicó. Por su parte, el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha negado que exista una crisis migratoria en la región e incluso un importante líder chavista como Diosdado Cabello declaró que los venezolanos que han emigrado en los últimos años lo hicieron por «moda» y porque «parecía que daba estatus». Zapatero subrayó que los fenómenos migratorios no son de ahora y recordó que países como México y Argentina «acogieron a infinidad de españoles» tras la Guerra Civil (1936-1939), así como Venezuela, que albergó, según «las cifras que se barajan, a tres millones de colombianos». «Incluso Venezuela sigue siendo uno de los más países que más personas de otros países tiene», añadió. Zapatero viajará en los próximos días desde Brasil a Venezuela para «ver cómo está la situación» y «favorecer escenarios de posibles diálogos en un futuro inmediato», algo a lo que se ha dedicado durante «los últimos tres años». Desde su punto de vista, eso exige «como siempre, escuchar y que las posiciones no se radicalicen». «No habrá una salida que no sea una salida pacífica, donde las palabras política, diálogo, contención, respeto al otro sean las que se conjuguen, frente al insulto, la denuncia, el aislamiento, la sanción o la represión», aseveró. Sin embargo, su papel como mediador en la crisis de Venezuela ha sido cuestionado por algunos importantes dirigentes de la oposición venezolana, como el expresidente del Parlamento de ese país Julio Borges, quien le tildó de «enemigo» del país. «He hecho y hago una tarea en favor de la paz» Zapatero respondió que ha hecho y hace «una tarea en favor de la paz» y afirmó que «las expresiones de este señor, pues sinceramente será porque no puede decir lo que de verdad piensa que le gustaría que pasara en Venezuela». Sobre las últimas medidas económicas impulsadas por Maduro, el expresidente del Gobierno español manifestó su deseo de que «den resultados», ya que, en su opinión, «van en la línea de lo que se necesita» para estabilizar la moneda y controlar «el déficit y la inflación». «Pero deseo también que den resultado las medidas en Argentina, que es otro gobierno distinto y que a veces ha sido crítico con mi tarea, muy crítico con mi tarea, pues deseo (también) que den buen resultado», apostilló. Zapatero remarcó que todos deberían «saludar que la situación económica de Venezuela se revirtiera y fuera mucho mejor».
14-09-2018 | Fuente: abc.es
Pekín sostiene el desastre económico de Maduro con 5.000 millones de dólares
Sumido en una crisis sin fin que ha hundido la moneda, disparado la inflación hasta cerca del millón por ciento y provocado un éxodo masivo, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, está de visita oficial en China para intentar salir del atolladero? una vez más. Durante la última década, el régimen de Pekín ha prestado a sus «hermanos comunistas» de Caracas unos 50.000 millones de dólares a cambio de petróleo y oro. Pero, con su producción de crudo recortada a su nivel más bajo de las tres últimas décadas, Venezuela está teniendo tantos problemas para pagar su deuda que todavía le debe a China unos 20.000 millones de dólares. Entre 2007 y 2016, China concedió innumerables créditos a Venezuela, convirtiéndose en su principal acreedor. Sin embargo, desde hace dos años el Gobierno de Xi Jinping no había concedido más préstamos por la profundización de la crisis económica y política en el país. La nación asiática ya le había planteado al régimen de Maduro en 2014 medidas correctivas al desastre económico que se avecinaba, pero los dirigentes venezolanos hicieron caso omiso a sus observaciones, por lo que cesaron las ayudas en metálico. Ahora Maduro ha rectificado y ha pedido ayuda amparado en su nuevo plan de recuperación económica, llamado coloquialmente «el paquetazo», puesto en marcha el pasado 20 de agosto. Tras su visita, Maduro podría recibir 5.000 millones de dólares, según las declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, Simón Zerpa, a Bloomberg News. Si así fuera el caso, el préstamo daría respiro al régimen ahogado por las sanciones internacionales. «Me tocó transitar por sanciones económicas de los Estados Unidos y de Europa persiguiendo las cuentas bancarias de Venezuela, secuestrando miles de millones de dólares en cuentas internacionales y bloqueándonos el comercio», denunció el mandatario. Firma de acuerdos Tan asfixiado está el régimen bolivariano que Maduro se ha visto obligado a salir de su país durante cuatro días, cuando aún colea el supuesto intento de atentado que sufrió el pasado 4 de agosto. Todo con tal de congraciarse con sus aliados chinos. Para ello, lo primero que hizo en Pekín fue algo que no hacía ningún mandatario extranjero desde Raúl Castro en 2005, antes incluso de suceder a Fidel en Cuba: visitar el mausoleo donde está embalsamado el fundador del régimen comunista, Mao Zedong, para rendirle homenaje y hasta firmó el libro de visitantes ilustres. «Fue uno de los grandes fundadores de un siglo XXI multipolar, un gigante de la humanidad con ideas revolucionarias», halagó Maduro con su habitual retórica rimbombante en comentarios a la televisión pública de Venezuela. Lo segundo que hizo Nicolás Maduro, ya más mundano, fue pedirle dinero a sus socios comunistas. «Ayudaremos a Venezuela a desarrollar su economía y mejorar la vida de su pueblo en todo lo que podamos», le dijo el primer ministro chino, Li Keqiang, según informó la televisión estatal CCTV. Maduro, su esposa Cilia Flores y su numeroso séquito de acompañantes se reunieron con la élite de Pekín con el fin de concretar los «negocios» que, según Maduro, van a permitir «despegar a Venezuela al desarrollo». Explotación del oro Aunque se desconocen las cifras, el dictador venezolano y el titular de Exteriores, Wang Yi, supervisaron la firma de 28 acuerdos comerciales, que incluyen desde prospecciones de gas hasta minas de oro y suministro de productos farmacéuticos. Además, y según recoge la agencia France Presse, Maduro podría volver a Caracas con el nuevo préstamo de 5.000 millones de dólares y una moratoria de seis meses para abonar su deuda. «China es nuestra gran hermana. Nuestra relación es un modelo de cooperación internacional», declaró orgulloso Maduro, que dejará Pekín mañana domingo. Mientras insistía en su voluntad de «explorar métodos efectivos de financiación», el presidente chino, Xi Jinping, le mostraba su apoyo para «buscar la estabilidad y el desarrollo» de Venezuela. Pero los medios estatales chinos seguían sin dar cifras sobre el nuevo salvavidas de Pekín al régimen venezolano. Entre los acuerdos, destaca la cesión del 9,9% de las acciones de la empresa petrolera Sinovensa y el entendimiento para el desarrollo de empresas de hidrocarburos. También se firmó un acuerdo entre la Corporación Nacional de Explotación de Gas de China (Cnodc) y Petróleos de Venezuela (Pdvsa) con la finalidad de explotar gas y yacimientos auríferos junto con la empresa china Yankuang Gro up. En plena guerra comercial con Trump, que parece suavizarse durante los últimos días, China sigue sosteniendo al mayor enemigo de Estados Unidos en Latinoamérica, que se enfrenta a una de sus mayores crisis. Pero los chinos tienen una particular manera de hacer negocios con los extranjeros: los créditos son condicionados.
12-09-2018 | Fuente: elpais.com
Hachazos en orden alfabético
El 'Diccionario de autores latinoamericanos' de César Aira, reeditado ahora, mantiene su vigencia a pesar de que Internet haya sido mortal para las obras de consulta
11-09-2018 | Fuente: abc.es
Luiz Inácio Lula da Silva lleva 43 años en la vida pública brasileña, desde que en 1975 se convirtió en presidente del sindicato de obreros metalúrgicos. Lidera el Partido de los Trabajadores desde hace 38 años (ahora desde una presidencia honorífica, pero igualmente influyente) y ha sido ya candidato a la presidencia en cinco ocasiones (fracasó en 1989, 1994 y 1998; ganó en 2002 y 2006). Que Lula haya querido ser candidato en 2018, como principal dirigente del PT, muestra el patrimonialismo con que muchas veces en Latinoamérica se desempeñan los liderazgos políticos y los cargos públicos (y del que se deriva una imponente corrupción que ha engullido al propio Lula). En prisión desde el pasado abril para cumplir una condena de doce años por delitos de corrupción, Lula ha visto cómo este mes el Tribunal Electoral ha anulado su candidatura para las elecciones presidenciales, que se desarrollarán en dos vueltas el 7 y el 28 de octubre. Si fracasa el recurso ante el Tribunal Supremo planteado por Lula, este podría ceder el puesto a su candidato a vicepresidente, Fernando Haddad, exalcalde de Sao Paulo. Quizás esperando algún resquicio legal que le permitiera seguir en su huida hacia adelante, buscando probablemente una inmunidad que le sacara de la cárcel, la actitud del expresidente ha podido dar impulso a la campaña del ultraderechista Jair Bolsonaro, por la falta de una renovación efectiva al frente del Partido de los Trabajadores y la incertidumbre sobre la propia candidatura de Lula. Ascenso de Bolsonaro Desde el PT se lamentan que alguien con un discurso tan extremo siga creciendo en las encuestas (a finales de agosto Bolsonaro tenía una intención de voto del 19%, frente al 39% de Lula, aunque se supone que aumentará debido a la ola a su favor levantada por el atentado que sufrió el viernes), cuando en realidad la cuestión del «tapón Lula» ha propiciado en parte esa situación. Lo normal en una democracia saludable es que Lula hubiera propiciado hace ya tiempo un recambio. La ley obligó a Lula a no estar más de dos mandatos seguidos como presidente (2003-2010); entonces designó una sucesora (Dilma Rousseff) con suficiente falta de carisma político como para permitir luego el regreso de él mismo. Los medios informaron que Lula estuvo tentado de presentarse a las elecciones cuatro años después, pero lo dejó para cuando Rousseff concluyera su segundo mandato.. solo que Rousseff se vio apeada del poder en 2016 en un «impeachment» enmarcado en la corrupción de los casos Petrobras y Odebrecht que también ha arrollado a Lula. Personalismos El deseo de perpetuarse como máximo líder político es un mal que se ha extendido en Latinoamérica, donde inicialmente las constituciones nacionales prohibieron la reelección presidencial y donde la ola democratizadora que arrancó en la década de 1980 permitió la reelección pero con limitaciones. Fue sobre todo el bolivarianismo el que rompió con estas últimas, propiciando liderazgos a perpetuidad, como en Venezuela, Nicaragua y Bolivia. Como advierte un amplio estudio sobre la reelección presidencial en Latinoamérica, esos cambios han perjudicado la salud democrática en la región. Lula no trató de cambiar las leyes para permanecer un tercer mandato, pero sí ha ido contra la ley electoral para intentar volver a la presidencia. Si ya los poderes de los presidentes latinoamericanos son especialmente fuertes («reyes con el nombre de presidentes», decía Bolívar, como recuerda un reciente artículo de la Revista de Pensamiento Iberoamericano, donde se indica que son sistemas con «forma presidencialista, fondo monárquico»), qué cabe esperar de presidencias especialmente prolongadas o reincidentes. Por lo demás, la vida política brasileña está especialmente llena de personalismos, con una sopa de letras de partidos a la medida de múltiples candidatos, prontos al transfuguismo en función de pactos políticos y posibles financiaciones. [El autor es director del centro de estudios estratégicos Global Affairs de la Universidad de Navarra]
11-09-2018 | Fuente: abc.es
El tapón de Lula: 6 veces candidato, 40 años como líder
Luiz Inácio Lula da Silva lleva 43 años en la vida pública brasileña, desde que en 1975 se convirtió en presidente del sindicato de obreros metalúrgicos. Lidera el Partido de los Trabajadores desde hace 38 años (ahora desde una presidencia honorífica, pero igualmente influyente) y ha sido ya candidato a la presidencia en cinco ocasiones (fracasó en 1989, 1994 y 1998; ganó en 2002 y 2006). Que Lula haya querido ser candidato en 2018, como principal dirigente del PT, muestra el patrimonialismo con que muchas veces en Latinoamérica se desempeñan los liderazgos políticos y los cargos públicos (y del que se deriva una imponente corrupción que ha engullido al propio Lula). En prisión desde el pasado abril para cumplir una condena de doce años por delitos de corrupción, Lula ha visto cómo este mes el Tribunal Electoral ha anulado su candidatura para las elecciones presidenciales, que se desarrollarán en dos vueltas el 7 y el 28 de octubre. Si fracasa el recurso ante el Tribunal Supremo planteado por Lula, este podría ceder el puesto a su candidato a vicepresidente, Fernando Haddad, exalcalde de Sao Paulo. Quizás esperando algún resquicio legal que le permitiera seguir en su huida hacia adelante, buscando probablemente una inmunidad que le sacara de la cárcel, la actitud del expresidente ha podido dar impulso a la campaña del ultraderechista Jair Bolsonaro, por la falta de una renovación efectiva al frente del Partido de los Trabajadores y la incertidumbre sobre la propia candidatura de Lula. Ascenso de Bolsonaro Desde el PT se lamentan que alguien con un discurso tan extremo siga creciendo en las encuestas (a finales de agosto Bolsonaro tenía una intención de voto del 19%, frente al 39% de Lula, aunque se supone que aumentará debido a la ola a su favor levantada por el atentado que sufrió el viernes), cuando en realidad la cuestión del «tapón Lula» ha propiciado en parte esa situación. Lo normal en una democracia saludable es que Lula hubiera propiciado hace ya tiempo un recambio. La ley obligó a Lula a no estar más de dos mandatos seguidos como presidente (2003-2010); entonces designó una sucesora (Dilma Rousseff) con suficiente falta de carisma político como para permitir luego el regreso de él mismo. Los medios informaron que Lula estuvo tentado de presentarse a las elecciones cuatro años después, pero lo dejó para cuando Rousseff concluyera su segundo mandato.. solo que Rousseff se vio apeada del poder en 2016 en un «impeachment» enmarcado en la corrupción de los casos Petrobras y Odebrecht que también ha arrollado a Lula. Personalismos El deseo de perpetuarse como máximo líder político es un mal que se ha extendido en Latinoamérica, donde inicialmente las constituciones nacionales prohibieron la reelección presidencial y donde la ola democratizadora que arrancó en la década de 1980 permitió la reelección pero con limitaciones. Fue sobre todo el bolivarianismo el que rompió con estas últimas, propiciando liderazgos a perpetuidad, como en Venezuela, Nicaragua y Bolivia. Como advierte un amplio estudio sobre la reelección presidencial en Latinoamérica, esos cambios han perjudicado la salud democrática en la región. Lula no trató de cambiar las leyes para permanecer un tercer mandato, pero sí ha ido contra la ley electoral para intentar volver a la presidencia. Si ya los poderes de los presidentes latinoamericanos son especialmente fuertes («reyes con el nombre de presidentes», decía Bolívar, como recuerda un reciente artículo de la Revista de Pensamiento Iberoamericano, donde se indica que son sistemas con «forma presidencialista, fondo monárquico»), qué cabe esperar de presidencias especialmente prolongadas o reincidentes. Por lo demás, la vida política brasileña está especialmente llena de personalismos, con una sopa de letras de partidos a la medida de múltiples candidatos, prontos al transfuguismo en función de pactos políticos y posibles financiaciones. [El autor es director del centro de estudios estratégicos Global Affairs de la Universidad de Navarra]
10-09-2018 | Fuente: abc.es
Bachelet omite hablar del éxodo de venezolanos en su primer discurso como alta comisionada de DD.HH.
La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, ha denunciado este lunes que los activistas en Latinoamérica están cada vez en mayor riesgo y ha pedido a los gobiernos que refuercen su protección y tomen medidas para evitar que la situación siga degradándose. En su primer pronunciamiento ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que ha inaugurado en Ginebra su último periodo de sesiones de este año, la nueva alta comisionada ha hecho énfasis en la situación de los defensores locales de los derechos humanos en esa región, donde están siendo víctimas de inusitada violencia. Pese al cese del conflicto y a las perspectivas de paz que nacieron del acuerdo suscrito entre el Estado y la guerrilla de las FARC, Colombia ha sido el país donde Bachelet ha reportado el número más elevado de homicidios de activistas. Ha precisado que entre el 1 de enero y el 1 de septiembre pasados, su oficina registró el asesinato de 53 líderes de los derechos humanos en Colombia, mientras que otros 57 casos están en proceso de verificación. En México, ha continuado, hubo ocho activistas asesinados en los primeros ocho meses de 2018, superando a las víctimas registradas durante todo el año pasado. Muchos otros defensores de los derechos humanos que sobreviven, sufren persecución judicial, denuncias abusivas, campañas de difamación, son vigilados, amenazados de muerte o sujetos a ataques, ha agregado. Bachelet también ha denunciado que muchos periodistas en México corren una suerte similar, con 12 asesinatos documentados en 2017 y ocho este año, más un desaparecido. El tercer país de la región por el que Bachelet ha expresado preocupación en este mismo ámbito fue Guatemala, con 12 asesinatos de activistas este año, comparados con ocho en 2017. Sobre la situación en Guatemala, la alta comisionada ha considerado «deplorable» la decisión del gobierno de rescindir el mandato de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) e impedir la entrada al país de su responsable, Iván Velásquez. Esas medidas «ponen fin a un instrumento esencial de lucha contra la impunidad y la corrupción», ha denunciado. Omisiones Bachelet ha preferido para su primera presentación ante el Consejo de Derechos Humanos ofrecer una versión oral resumida de su discurso, cuya versión oficial de catorce páginas fue distribuida entre los Estados miembros y la prensa. En ella se refiere a las crisis en Venezuela y Nicaragua, y a como la población está huyendo masivamente del primer país y, en menor medida, del segundo. Asimismo, ha criticado el anuncio reciente del Gobierno de Estados Unidos de que no respetará más una sentencia que limitaba a veinte días el periodo de detención de niños inmigrantes, al tiempo que ha denunciado que unos 500 niños separados de sus padres por funcionarios estadounidenses no han sido aún devueltos a sus familias. Bachelet ha expresado la inquietud que existe por la situación de los inmigrantes en Europa y los planes de consolidar los mecanismos para su repatriación o expulsión. También se ha referido a las violaciones de los derechos humanos en Birmania, a los conflictos en Siria, Afganistán y el Yemen, entre otras varias situaciones. La nueva alta comisionada, que asumió la semana pasada este alto cargo en el sistema de la ONU, ha recordado ante el Consejo que ha sido detenida política, refugiada, que ha estudiado y ejercido como médica, dirigido el primer organismo de la ONU dedicado a la igualdad de género, además de haber sido dos veces presidenta de Chile. Ha asegurado a los países que, justamente como exjefa de Estado siempre estará dispuesta a escuchar a los gobiernos porque puede entender sus preocupaciones, pero también les recordará su responsabilidad fundamental de proteger los derechos de sus pueblos.
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