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Noticias de la republica en marcha

16-05-2022 | Fuente: abc.es
Macron nombra primera ministra a Élisabeth Borne, una tecnócrata procedente del socialismo
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha nombrado a media tarde del lunes a Élisabeth Borne, de 61 años, primera ministra y jefa de un primer 'gobierno de combate', llamado a presentar la gran batalla de las elecciones legislativas del 12 y el 19 de junio próximo. Borne responde sin estridencias al primer retrato robot avanzado por Macron: «Social, ecologista, trabajadora?» Figura política e institucional en el corazón de todo el proyecto político presidencial. Borne comenzó su carrera política como consejera de Lionel Jospin, en su época de primer ministro socialista. Más tarde, Borne fue directora de gabinete de Ségolène Royal, antigua ministra de ecología del padre de sus hijos, François Hollande presidente socialista, entre el 2014 y el 2015. Ingeniera de caminos de formación, cerrada aquella experiencia de izquierda institucional y ecologista, muy moderada, la nueva jefa del gobierno francés, trabajó en varias empresas públicas, abandonó definitivamente el PS y terminó integrándose en La República En Marcha (LREM), el primer partido de Macron. El 2019, fue ministra macroniana de la Transición ecológica, para ocupar la cartera de Trabajo un año más tarde. Su experiencia, eficacia y sensibilidad reformista, en otro tiempo de izquierda ecologista ultra moderada, le permite ser respetada, al mismo tiempo, por la izquierda y la derecha tradicionales. Macron, por su parte, también ha elegido a Borne como figura altamente simbólica: la segunda mujer que ejercerá como primera ministra y jefa de Gobierno en la historia de la V República. Mirando a las legislativas Los ocho presidentes de la V República, fundada entre 1958 y 1962, Charles de Gaulle, Georges Pompidou, Valéry Giscard d?Estaing, François Mitterrand, Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy, François Hollande y Emmanuel Macron, tuvieron veinticuatro primeros ministros pero una sola jefa de Gobierno, Édith Cresson, primera ministra de François Mitterrand entre 1991 y 1992. En su día, Cresson fue un símbolo dinamitado por los 'elefantes' del socialismo francés. Analizando la decisión de Macron, Cresson ha declarado: «Es un riego muy grande. La clase política francesa es muy machista. Y el puesto de jefa de Gobierno es muy duro e ingrato». Macron ha elegido a Borne como una figura altamente simbólica: será la segunda mujer que ejercerá como primera ministra y jefe de Gobierno en la historia de la V República En el Reino Unido y Alemania, dos mujeres, Margaret Thatcher y Angela Merkel, ocuparon las más altas jerarquías del Estado, durante muchos años, hace mucho tiempo. En Francia, presidentes y primeros ministros fueron hombres desde hace décadas. Macron también ha deseado enviar un mensaje de renovación en ese terreno, altamente simbólico. Nombrada primera ministra y jefa de Gobierno, la tarde del lunes, Borne deberá formar el nuevo equipo gubernamental con mucha celeridad, siguiendo las consignas y directrices muy estrictas y precisas del presidente Macron. Primera tarea de combate político de urgencia: lanzar las reformas emblemáticas que pudieran influir en las elecciones legislativas del mes de junio que viene.
05-05-2022 | Fuente: abc.es
Macron cambia el nombre a su partido y crea una confederación política
Emmanuel Macron cambia de nombre a su partido y crea una confederación de pequeños partidos, unidos en la defensa de su proyecto político personal, con muchas sensibilidades 'macron compatibles', de la derecha tradicional a la izquierda rosa pálida. La República En Marcha (LREM), el partido creado por Macron para conquistar la jefatura del Estado, el 2017, se llamará, a partir de ahora, Renacimiento, columna vertebral de una confederación política de nuevo cuño. Durante la campaña de la primera vuelta de la elección presidencial, Macron anunció la creación de una nueva organización política, donde tendrían cabida conservadores tradicionales, liberales, centristas, independientes, socialdemócratas y socialistas rosa pálido. Stanislas Guerini, delegado general de LREM, anunció la tarde del jueves el nombre de la nueva confederación macroniana: Ensemble / Juntos. La nueva organización política francesa, confederación de partidos de distinta sensibilidad, unidos en su defensa de la política de Emmanuel Macron, estará integrada, de entrada, por Renacimiento, el partido del presidente, Horizontes, el pequeño partido creado por Edouard Philippe, exministro de Macron, el MoDem (Movimiento demócrata), el partido centrista de François Bayrou, entre otras pequeñas organizaciones de centro izquierda y centro derecha. Richard Ferrand, presidente de la Asamblea Nacional (AN), Edouard Philippe, presiente de Horizontes, François Bayrou, presidente del MoDem, y Stanislas Guerini, delegado general de LREM, el partido de Macron, presentaron juntos el ambicioso proyecto político y electoral. En la historia política de la V República, desde 1958, han existido varias organizaciones que intentaban consagrar la unión de las derechas y el centro derecha. Por vez primera se crea una confederación de partidos y grupúsculos políticos, independientes y unidos, al mismo tiempo, del centro izquierda al centro derecha, integrando conservadores tradicionales, liberales e independientes. ¿Cuál será el programa de Juntos, la confederación política creada para servir a Emmanuel Macron? Edouard Philippe, presidente de Horizontes, responde de este modo a esta pregunta: «¿Nuestro programa? Defender y poner en práctica los proyectos del programa electoral que permitió la reelección de Emmanuel Macron». Juntos presentará candidatos únicos en las 577 circunscripciones francesas. Las primeras estimaciones anuncian la reconquista de una mayoría parlamentaria en la Asamblea Nacional elegida entre el 12 y el 19 de junio próximos.
03-05-2022 | Fuente: abc.es
Macron 'rescata' a Manuel Valls para representar a los franceses de la Península Ibérica en la Asamblea Nacional
Tras el paréntesis de su abandonada carrera política en Barcelona, Manuel Valls, ex primer ministro socialista, vuelve a la política francesa, como candidato de La República En Marcha (LREM), el partido de Emmanuel Macron, previsiblemente elegido diputado en las elecciones legislativas del 12 y el 19 de junio próximo. Es la segunda vez que Valls intenta hacer carrera en el partido de Macron. Tras su derrota como candidato socialista a la presidencia de la República, el mes de enero del 2017, Valls rompió con su partido, hasta entonces, el PS francés, iniciando una nueva vida política y sentimental, rompiendo con su segunda esposa. «Emparentado» al grupo parlamentario macroniano, el verano del 2017, Valls decidió cambiar de vida para instalarse con su futura esposa en Barcelona, iniciando una nueva carrera política en su ciudad natal. Cansado de su aventura política catalana, Valls decidió regresar a París, dispuesto a iniciar una nueva carrera política francesa, tras haber sido primer ministro de François Hollande, durante tres años. Vuelve a la política activa Muy alejado del socialismo francés, Valls vuelve a la política activa, para ser investido por LREM en la quinta circunscripción de los franceses residentes en el extranjero, en España, Portugal, Andorra y Mónaco. Se da por supuesto que será elegido sin dificultad, esperando aportar a la macronía su «experiencia" y sensibilidad política de centro izquierda. Entre 2014 y 2016, Emmanuel Macron fue consejero y ministro de economía de François Hollande, en un gobierno en el que Valls era primer ministro. Miembros del mismo gobierno socialista, Macron y Valls aspiraban a la misma y única jefatura del Estado. Desde entonces, el presidente reelegido y el actual aspirante a diputado de la macronía se conocen y aprecian relativamente, en la distancia. Elegido diputado del partido de Macron, nadie duda que Valls pudiera aspirar a muy otras y altas ambiciones, cuando Macron está obligado a formar gobiernos de «apertura» a una nueva «mayoría social». No es un secreto que Valls se vería ministro de algo «grande», claro está. Quizá sea prematuro pensar que Macron pudiera integrarlo en un futuro equipo gubernamental. Valls tiene fama de conservador en el PS y el resto de las izquierdas francesas. Horas antes que se hiciese pública la candidatura de Valls a un puesto de diputado macroniano, Valérie Rabault, presidenta del grupo socialista en la Asamblea Nacional, declaró que había rechazado el puesto de primera ministro que le habría propuesto Emmanuel Macron. Vaya usted a saber.
02-05-2022 | Fuente: abc.es
Mélenchon intenta unir a la izquierda francesa bajo el paraguas populista
Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista), está negociando con Europa-Ecología Los Verdes (EELV), el PCF y la dirección del PS, un «acuerdo histórico» de «unión popular», aspirando a conseguir en las elecciones legislativas del mes de junio una mayoría parlamentaria contra la Unión Europea, la Alianza Atlántica y Emmanuel Macron. La dirección de LFI y EELV llegaron el lunes a un acuerdo de principio, que el PCF espera poder suscribir «con rapidez». Las negociaciones entre el partido de Mélenchon y la dirección del PS corren el riesgo de ahondar la crisis más grave de la historia del socialismo francés. Desde el año 2017 y en una Asamblea Nacional de 577 diputados, LFI tiene 17; el PS, 24; el PCF, 11; y EELV, ninguno. En total, hoy, 52 diputados de izquierdas, cuando el partido de Emmanuel Macron, La República En Marcha, tiene 267, y cuenta, así mismo, con el apoyo parlamentario de otros 79 diputados centristas y liberales. Grandes rupturas Mélenchon dice estar convencido de que su proyecto de Unión Popular permitirá conseguir una mayoría parlamentaria que obligaría a Macron a nombrarle primer ministro. El líder de extrema izquierda está dispuesto a salir de la Alianza Atlántica y avanzar los peones de un inconfesable ?frexit rojo? (salida de Francia de la UE), negarse a respetar los tratados de libre comercio (por «ultracapitalistas»), las normas presupuestarias de la zona euro (por «antifrancesas»), y anunciando la violación de muchas normas europeas negociadas entre los miembros de la UE durante las últimas décadas. Sin presencia en la Asamblea Nacional, EELV ha aceptado tal proyecto gubernamental aspirando a conseguir algunos diputados. El PCF ha sido históricamente un partido antieuropeo, anti Alianza Atlántica: no tendrá problemas para aceptar los proyectos ultranacionalistas de Mélenchon. En el seno del PS, las negociaciones de la dirección con LFI han desenterrado el riesgo de un cisma histórico en la historia del socialismo francés, que François Hollande, expresidente de la República, ha denunciado en estos términos: «Creo que la dirección del PS terminará rechazando el acuerdo con Mélenchon. Un acuerdo de ese tipo significaría que el PS ha decidido desaparecer. El acuerdo propuesto por Mélenchon también es inaceptable desde el punto de vista electoral, ya que significaría la desaparición de las candidaturas socialistas en dos tercios o tres cuartos de las circunscripciones». Abundando en esas críticas, Jean-Christophe Cambadélis, ex secretario general del PS, hace este análisis de fondo: «Mélenchon no puede unir a las izquierdas ni a los franceses. El programa de Mélenchon es una ruptura con la historia del socialismo francés». El acuerdo entre LFI y EELV quizá tenga una cierta dimensión simbólica. En la primera vuelta de la elección presidencial, el 10 de abril pasado, Mélenchon consiguió el 21,95 por ciento de los votos, detrás de Macron (27,85) y Le Pen (23,14). El candidato ecologista, Yannick Jadot, solo consiguió el 4,63 por ciento. Con esos resultados y 17 diputados, de extrema izquierda y ecologistas, no pueden esperar milagros, incluso si el PCF se suma al acuerdo de Unión Popular. Victoria extremista La eventual participación del PS en el proyecto de Mélenchon tendría dos consecuencias sin duda históricas: división fratricida del socialismo francés y triunfo en Francia de una izquierda antieuropea, anti Alianza Atlántica, con un programa que ha sido calificado de ?frexit rojo?: sacar a Francia de la UE, desde la izquierda populista. Jean Quatremer, especialista en temas europeos del matutino ?Libération?, resume ese problema de este modo: «Con Mélenchon, la izquierda proeuropea está desapareciendo en Francia, donde siempre hubo dos izquierdas: una proeuropea, encarnada por los socialistas; y otra soberanista, encarnada por los comunistas. Como el partido de Marine Le Pen, el partido de Mélenchon no propone un ?frexit? brutal, pero avanza, enmascarado, para conseguir el mismo resultado, aplicando el principio de la desobediencia europea, cesando de aplicar las normas y tratados europeos en materia de competencia comercial, libertad de circulación de capitales o rompiendo con los programas de Europa de la defensa».
26-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron podría conseguir la mayoría absoluta en las legislativas, según los primeros sondeos
Las primeras estimaciones de BFMTV, la primera cadena de información audiovisual anuncian una espectacular subida de la extrema derecha y la consolidación del «macronismo» con mayoría parlamentaria muy sólida o absoluta. La República En Marcha y dos partidos centristas aliados de Macron, podrían conseguir de 328 a 368 diputados en una Asamblea Nacional de 577 diputados. Mayoría absoluta para el presidente reelegido, muy semejante a la actual, de 356 diputados. Además de esa mayoría parlamentaria, la Constitución permite al jefe del Estado gobernar con decretos ley, sin debate parlamentario. Agrupación Nacional (Extrema derecha), podría conseguir de 75 a 105 diputados. El partido de Marine Le Pen podría hacer una entrada espectacular en la nueva AN, donde hoy solo tiene 8 diputados. Un espectaclar subida, de 60 a 100 diputados. Si así ocurriera, se trataría de un hecho histórico en el nuevo paisaje político francés. Los Republicanos (LR, derecha tradicional) podría conseguir entre 35 y 65 diputados. El partido de Nicolas Sarkozy tiene hoy 101 diputados. Podría sufrir una derrota «relativa» o catastrófica. Partido Socialista (PS) tiene hoy 28 diputados. Podría conseguir entre 20 y 40. La familia socialista en otro tiempo dominante puede instalarse en un puesto que coquetea con la insignificancia. Esta proyección confirma, de entrada, el hundimiento del paisaje tradicional y la división de Francia en tres grandes bloques incompatibles La Francia Insumisa (LRI, extrema izquierda) podría pasar de 17 a 25 o 45 diputados. El partido de Jean-Luc Mélenchon se perfila como el primer partido de las izquierdas francesas, con un grupo parlamentario modesto o muy modesto comparado con los grupos de Macron o Le Pen. Mélenchon pide la unión de las izquierdas, que han comenzado por rechazar el PS y los ecologistas. El PCF no saldría del gueto, consiguiendo entre 5 y 10 diputados. Un resultado que confirma su insignificancia parlamentaria. Europa Ecología Los Verdes (EELV), perdería varios diputados, para conseguir entre 1 y 5 diputados, confirmando la modestia absoluta de la presencia parlamentaria ecologista. Regionalistas y otros grupúsculos «independientes» podrían conseguir entre 3 y 7 diputados: una presencia irrelevante. Esa primera proyección provisional puede cambiar durante las próximas semanas. Pero parece reflejar, de entrada, unos equilibrios de fuerzas que confirman el hundimiento del paisaje político tradicional y la división de Francia en tres grandes bloques sociales, culturales y políticos sencillamente incompatibles.
25-04-2022 | Fuente: abc.es
Las legislativas medirán la auténtica fortaleza de Macron
Las elecciones legislativas del 12 y el 19 de junio próximo pueden confirmar la mayoría parlamentaria de Emmanuel Macron, sin que las familias políticas de izquierda y derecha tradicionales, ni las nuevas familias de extrema derecha de Marine Le Pen y extrema izquierda de Jean-Luc Mélenchon, que triunfaron en la primera vuelta presidencial, puedan aspirar a convertirse en alternativas creíbles. En el modelo político de la V República, fundado por el general de Gaulle, entre 1958 y 1962, la elección presidencial es la matriz institucional: el presidente es elegido a través del sufragio universal, en una elección a dos vueltas. Elegido el jefe del Estado, los franceses son invitados a elegir los 577 diputados de una nueva Asamblea Nacional (AN), la primera cámara del Parlamento francés, en unas elecciones legislativas, uninominales, a dos vueltas. En la primera vuelta de las elecciones legislativas, los representantes de las fuerzas políticas implantadas en toda Francia presentan sus candidatos en 577 circunscripciones. Los candidatos que consigan más del 50% de los votos, en la primera vuelta, son elegidos directamente: no necesitan presentarse en la segunda vuelta, una semana más tarde. Entre los candidatos que no hayan conseguido el 50% de los votos, en la primera vuelta, solo podrán presentarse a la segunda vuelta los que hayan conseguido un mínimo del 12,5 % de los votos. En la segunda vuelta es elegido, finalmente, el diputado del candidato que haya conseguido mayor número de votos. Este doble modelo presidencial y parlamentario tiene una virtud y un inconveniente: los partidos pequeños o minoritarios son ligeramente laminados, en beneficio de los partidos mayoritarios, que copan el poder parlamentario. Ese modelo electoral fue concebido como respuesta histórica a la crisis institucional de la IV República, entre 1946 y 1958. El general de Gaulle imaginó un régimen parlamentario con un poder ejecutivo, presidencial y parlamentario muy fuerte. Así ha funcionado desde entonces. Tras la reelección de Emmanuel Macron como presidente, las elecciones legislativas del mes de junio deberán elegir el nuevo poder parlamentario, previsiblemente favorable o muy favorable al presidente. En la AN actual, el partido de Macron, La república en marcha (LREM), tiene 267 de los 577 escaños parlamentarios. Otros dos grupúsculos centristas próximos a Macron controlan otros 57 y 22 escaños. Implantados en toda Francia, esos tres partidos pudieran confirmar una mayoría parlamentaria muy grande, previsiblemente absoluta. Le Pen, sin presencia parlamentaria Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido de Marine Le Pen, tiene hoy 8 de los 577 diputados de la AN, insuficientes para tener grupo parlamentario propio, sin implantación nacional importante. Históricamente, la familia Le Pen no ha tenido jamás una presencia parlamentaria considerable. Incluso si la extrema derecha consiguiese un gran triunfo, el mes de junio, sería muy difícil que llegase a tener 50 diputados: crecimiento histórico, teórico, harto insuficiente para oponerse a Macron en el Parlamento. La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda) de Jean-Luc Mélenchon, tiene hoy un grupo parlamentario de 17 diputados, sin implantación nacional digna de ese nombre. El tercer candidato importante de la elección presidencial tiene muchas aspiraciones, pero no es fácil que consiga una victoria excepcional más allá de varias hipotéticas decenas de diputados. El PS inició su hundimiento histórico en las elecciones legislativas del 2017, cuando solo consiguió 28 diputados. Tras la catástrofe de la primera vuelta presidencial, con el resultado más bajo de la historia del socialismo francés, el partido de Anne Hidalgo y François Hollande apenas puede aspirar a revalidar ese exigua representación parlamentaria. El PCF y tres grupúsculos de extrema izquierda ni siguieran tienen grupo parlamentario propio, condenados a una vida parlamentaria poco más que ?vegetal?. Mélenchon aspira a convertirse en aglutinador de todas las izquierdas. Pero no es seguro que el PS acepte ese liderazgo potencial. A la derecha histórica, Los republicanos (LR), el partido heredero del general de Gaulle, Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy, tiene hoy 101 diputados: es el primer grupo parlamentario de oposición conservadora. Los catastróficos resultados de la primera vuelta presidencial, las divisiones ?republicanas? ante partidarios y adversarios de entenderse con Macron durante la próxima legislatura complican relativamente el futuro parlamentario de la derecha tradicional, que aspira a tener más parlamentarios que la extrema derecha. Se anuncia mes y medio de campaña electoral, previsiblemente muy dura. Extrema derecha y extrema izquierda, Le Pen y Mélenchon, aspiran a conquistar posiciones parlamentarias, desplazando a la derecha tradicional y el PS. Durante el primer quinquenio presidencial de Macron, el lento hundimiento de las familias políticas tradicionales se tradujo en ataques de angustia social, como el movimiento de los 'chalecos amarillos', un movimiento popular, populista y anti sistema, sin partidos ni sindicatos que canalizasen esa inflamable fuerza nihilista. La abstención, altísima, el voto de protesta, antisistema, los votos de extrema derecha y extrema izquierda, confirmaron en la primera vuelta de la elección presidencial la existencia de una Francia rural, suburbana, ?proleta?, angustiada y sin perspectivas, muy hostil a Macron. Los sindicatos aspiran a recuperar y movilizar a buena parte de esa Francia que se siente malquerida por las elites parisinas. De ahí que el segundo mandato presidencial de Macron comience por anunciarse potencialmente conflictivo.
24-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron contiene a Le Pen con una victoria holgada y Europa respira
Según las primeras estimaciones oficiosas de todas las cadenas de radio y televisión, Emmanuel Macron fue reelegido este domingo presidente de la República, con el 58,2 % de los votos, derrotando a Marine Le Pen, que solo habría obtenido el 41,8 %. Esos datos deberán matizarse cuando se conozcan los resultados oficiales, pero no debieran cambiar radicalmente. Macron ha ganado, pero ha perdido terreno, con respecto a la elección presidencial del 2017, cuando fue elegido con el 66,10 % de los votos. El presidente reelegido ha perdido 7,9 % puntos en cinco años. No es una catástrofe. Si es una evolución considerable del voto extremista en la nueva Francia conservadora Le Pen ha vuelto a perder, pero ha ganado terreno, con respecto a la presidencial de hace cinco años, cuando solo consiguió el 33,90 % de los votos. Esa ganancia relativa de otros 7,9 % refleja con precisión el profundo giro a la derecha, la extrema derecha y la extrema izquierda, coincidiendo con el hundimiento histórico de las derechas e izquierdas tradicionales. Por segunda vez, en un largo quinquenio, los candidatos y candidatas de la derecha de Los Republicanos (LR) y el PS han sido eliminados en la primera vuelta presidencial. Hundimiento histórico de los partidos que dominaron la vida política francesa durante cincuenta años. En la segunda y decisiva vuelta, tampoco participó el candidato de extrema izquierda populista, Jean-Luc Mélenchon, pero sus electores quizá han contribuido a la victoria final de Emmanuel Macron, votando contra la candidata de la extrema derecha. Más allá de los considerables 16,4 % puntos de diferencia final, entre Macron y Le Pen, esa cifra y ese duelo confirman un cambio muy profundo del paisaje político francés, con previsibles consecuencias para toda Europa. Abstención histórica El voto más alto de la extrema derecha en la historia de las presidenciales francesas, del 41,8 %, coincide con otro dato altamente significativo: una abstención del 28,2%, la más alta desde 1965. Se trata de una Francia de rechazo o indiferencia hacia el sistema democrático, más del 60 % de los franceses no se reconocen o no desean participar en el modelo político nacional. Cambio profundo que también entroniza a Emmanuel Macron entre los grandes presidentes franceses, partidario de reformar Francia para refundar Europa. A la hora y media de anunciarse oficiosamente su reelección como presidente y jefe del Estado, Emmanuel Macron pronunció su primer discurso de su segunda presidencia a los pies de la Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos de París, en el Campo de Marte, un espacio que forma parte de la historia mítica política de Francia. Ante varios millares de simpatizantes entusiastas, enarbolando banderas de Francia, con la Torre Eiffel al fondo, acompañado de su esposa Brigitte y un grupo de jóvenes, escuchando el Himno a la Alegría de Beethoven, Himno de Europa, igualmente, Macron comenzó por lanzar una gran mensaje a la unidad y la solidaridad nacional, una Francia soberana en una Europa soberana. «¡Gracias.! Gracias a todos los franceses. Después de cinco años de transformaciones y crisis excepcionales, una mayoría de franceses me ha confirmado su confianza. Desafío inmenso?», comenzó diciendo el presidente reelegido. «Muchos compatriotas no han votado por mí, comenzando por los electores de extrema derecha. A ellos también les debo representar. También tengo conciencia que muchos compatriotas se han abstenido. Su silencio debe ser escuchado» «Es una victoria de todos. Se cual es mi responsabilidad, ante Francia y ante Europa», continuó Macron, agregando: «Juntos debemos continuar avanzando, para asegurar nuestra soberanía, para confirmar el puesto de Francia como gran nación, en Europa. Muchos compatriotas no han votado por mí, comenzando por los electores de extrema derecha. A ellos también les debo representar. A ellos les digo que daremos respuesta a sus dudas y angustias. También tengo conciencia que muchos compatriotas se han abstenido. Su silencio debe ser escuchado». Macron no dudó en dirigirse personalmente a Marine Le Pen y sus electores: «Debo decirles que he escuchado su cólera, su rechazo, su protesta. Debemos tenerlo en cuenta. E intentar responder con eficacia». En ese momento de su discurso, muchos simpatizantes comenzaron a silbar y gritar contra la candidata de extrema derecha. Macron los cortó expeditivamente: «Os pido que dejéis de silbar. En este momento, yo no soy presidente de este o aquel bando. Soy el presidente de todos los franceses. Y, como tal, debo escuchar y hacer respetar las opiniones de quienes han sido mis adversarios políticos». «Debo decirles que he escuchado su cólera, su rechazo, su protesta. Debemos tenerlo en cuenta. E intentar responder con eficacia», ha dicho Macron esta noche Tras reafirmar su condición de «presidente de todos los franceses», el presidente reelegido avanzó los primeros peones de su nuevo mandato presidencial, en estos términos: «Debemos construir una Francia más justa, más responsable, más solidaria. Los jóvenes, la educación y la sanidad, estarán en el corazón de los primeros proyectos, para reafirmar nuestra confianza en nuestro país, solidario. Juntos debemos dar paso a las nuevas generaciones, ofreciéndoles mejores condiciones de trabajo y educación. Los próximos cinco años deberán hacer progresar a nuestra patria, a nuestra juventud». «Se trata de un trabajo colectivo -conntinuó Macron-. Un trabajo en el que todos debemos participar, orgullosos de defender los valores que fueron y son los nuestros y contribuyeron a construir Francia y Europa». Reelegido el presidente, Francia entra en campaña electoral este mismo lunes. A por la 'tercera vuelta' Marine Le Pen, la candidata de extrema derecha derrotada, y Jean-Luc Mélenchon, el candidato de extrema izquierda populista derrotado en la primera vuelta, fueron los primeros en lanzar la tercera vuelta electoral: las elecciones generales/legislativas que deben celebrarse el próximo el 12 y el 19 de junio próximos, para renovar los 577 diputados de la Asamblea Nacional (AN), la primera cámara del Parlamento francés. En el sistema político francés, primero se elige al presidente. Semanas más tarde se renueva la Asamblea Nacional (AN). En esta ocasión, el triunfo de Emmanuel Macron corre el riesgo de ahondar la fragmentación política nacional. En la AN actual, elegida hace cinco años, el partido de Macron, La República en marcha (LREM), tiene una mayoría de 267 de los 577 diputados. Otros dos partidos centristas, próximos a Macron, suman otros 79 diputados. Tras la reelección del presidente, esa mayoría puede crecer de manera considerable, acentuando los poderes absolutos del jefe del Estado francés. En la oposición, seis partidos con grupo parlamentario y varios grupúsculos, sin grupo parlamentario, son por ahora una oposición ultra dividida y fragmentada. Preservar el capital Los Republicanos (derecha tradicional) tienen hoy 101 diputados. Bien implantados en toda Francia, LR intentarán preservar ese capital parlamentario. Tras el hundimiento de su candidata, Valérie Pécresse, en la primera vuelta presidencial, la derecha tradicional corre el riesgo de seguir hundiéndose. El PS tiene hoy un grupo parlamentario de 28 diputados. El catastrófico resultado de su candidata en la primera vuelta presidencial, Anne Hidalgo, puede agravar ese hundimiento histórico. Muchos socialistas militan por una refundación del PS, incluso cambiando de nombre. La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista), el partido de Jean-Luc Mélenchon, tiene un grupo parlamentario de 17 diputados. Sin implantación nacional, pero con magníficos resultados en la primera vuelta presidencial, Mélenchon aspira a convertirse en líder de la oposición parlamentaria de izquierdas. Quizá lo consiga. Pero muy difícilmente podrá competir con los batallones de las fuerzas políticas que apoyan a Macron. Mélenchon se presentó la noche del domingo como futuro primer ministro al frente de una oposición de izquierdas que aspira a ser mayoritaria. Proyecto alejadísimo de la previsible realidad. El PCF no tiene grupo parlamentario propio, está integrado en un grupo de izquierdas varias, que suman, en total, un modestísimo grupo de 15 diputados. Fuerza parlamentario que roza lo insignificante. Liderar la oposición conservadora En las elecciones legislativas del 2017, Marine Le Pen y su partido, Agrupación Nacional (AN), consiguieron 8 de los 577 diputados de la Asamblea Nacional. En cinco años, la candidata desafortunada a la presidencia de la República, no se ha dignado participar nunca en los trabajos parlamentarios. Derrotada en la segunda vuelta presidencial, Le Pen y su partido tampoco tienen implantación nacional. Sin duda, puede mejorar mucho sus resultados en las elecciones del próximo mes de junio. Sin que sea razonable, para ella, aspirar a conseguir la más mínima mayoría parlamentaria. Marine Le Pen aspira a liderar la oposición conservadora contra Macron. Aspiración que tendrá que vencer muchos obstáculos para ser realidad. Esa fragmentación política nacional en tres grandes bloques, moderado (Macron), extrema derecha (Le Pen) y extrema izquierda (Mélenchon) no tiene precedentes en la historia de la V República, el régimen fundado por el general de Gaulle entre 1958 y 1962.
22-04-2022 | Fuente: abc.es
Los socialistas franceses exploran la vía Mélenchon ante la caída electoral
Después del desastroso resultado obtenido por la alcaldesa de París y candidata del Partido Socialista (PS) francés, Anne Hidalgo, en la primera vuelta de las presidenciales, en las que apenas obtuvo un 1,7 por ciento de los votos (616.478 papeltas), la formación se enfrenta a un proceso interno para reflexionar sobre su futuro y tratar de desentrañar las causas de su declive en la carrera hacia el Elíseo. En el local de la federación del PS de París, en la avenida Daumesnil, una zona tranquila próxima a la Gare de Lyon, el militante de las juventudes socialistas Joachim Taïeb recibió ayer a ABC, explicando su punto de vista acerca de los comicios y el panorama político. Joachim Taïeb, de las juventudes del PS francés, ayer en París - S.N. «Hemos tenido un resultado bastante débil y que está por debajo de nuestas ambiciones», explicaba Taïeb, en una pequeña sala del local en el que el puño y la rosa decoraba las paredes. «Ha habido electores socialistas que se han decantado por Macron, hay todo un grupo de esos electores que le han votado a él, y otros muchos que lo han hecho por Mélenchon, al que han considerado el voto útil. No han querido apostar por la candidata socialdemócrata, que era Anne Hidalgo», añadía. «Es una decepción para nosotros y creo que el PS aprenderá la lección, aunque necesitará tiempo. El consejo nacional ya se ha reunido para tender la mano a La Francia Insumisa y Mélenchon. Sin embargo, no creo que el PS vaya a tener el mismo futuro que el Pasok en Grecia, porque a nivel local seguimos presentes y controlamos grandes ciudades como París, Montpellier o Nancy», comentaba. «Es una decepción para nosotros y creo que el PS aprenderá la lección, aunque necesitará tiempo» Aunque es cierto que la presencia local y regional del PS sigue siendo de importancia y constituye el principal balón de oxígeno del partido, la caída de sus candidatos en las elecciones presidenciales supone un motivo de preocupación para sus militantes. Con la pérdida vertiginosa de votos de los partidos tradicionales, parecen llegar a su fin las décadas de alternancia entre candidatos de centro derecha y centro izquierda que configuraron la vida política francesa desde el nacimiento de la Quinta República hasta las elecciones celebradas en 2017 para elegir al nuevo inquilino del Elíseo. Por entonces, hace ya cinco años, el primer duelo entre Macron y Le Pen dejó el tercera posición al candidato de Los Republicanos, François Fillon, que se tuvo que conformar con el 20 por ciento de los votos, y todavía más apartado al candidato del PS, Benoît Hamon, que solo obtuvo el 6,3 por ciento. Hamon concurrió a esos comicios después de haber ganado en las primarias del partido al ex primer ministro socialista Manuel Valls, que, insatisfecho con la deriva más izquierdista de la formación, acabó apoyando a Macron e incoporándose a la formación del presidente, La República en Marcha. Desencanto con Hollande «Creo que sucedieron cosas durante la Presidencia de Hollande que no le gustaron a los votantes de izquierda. Me refiero a la privación de nacionalidad para los terroristas, la ley del trabajo u otras medidas que fueron neoliberales. Hoy en día, hemos tenido problemas para ser escuchados durante esta campaña», afirmaba el socialista. «Muy pocas de nuestras medidas han sido escuchadas por los franceses, y creo que muchos ciudadanos desconocían las propuestas de Hidalgo en temas como la ecología, la solidaridad o empleo», señalaba. «Mélenchon ha sacado un resultado honorable, un 20 por ciento, y ha demostrado a los que dicen que ya no hay un bloque de izquierdas que no llevan razón», comentaba el militante, pero recordando que esos buenas cifras no se siempre traducen necesariamente en los resultados de las elecciones legislativas, en las que se elige a los diputados de la Asamblea Nacional. Sin ir más lejos, a pesar de que Mélenchon consiguió sacar un mejor resultado que Hamon en las elecciones presidenciales de 2017, lo cierto es que el PS cuenta con más diputados en la Asamblea que la Francia Insumisa. «Durante estos cinco últimos años, los diputados socialistas y los de de la Francia Insumisa mantuvieron a menudo la misma posición en las votaciones de la Asamblea», explicaba el joven militante. «Sobre muchos temas, como los sociales, los de los profesionales de la salud o los de los jóvenes, compartimos posturas», detallaba. «Creo que Macron ha tenido éxito con su estrategia de poner en duda el eje derecha-izquierda, y que en estas elecciones ha habido sobre todo tres bloques: uno burgués, que vota a Macron; otro contestatario, que vota por Le Pen; y otro de izquierda, que vota Mélenchon», sostenía.
17-04-2022 | Fuente: abc.es
Stéphane Vojetta, diputado francés: «Le Pen apenas ha cambiado, pero Zemmour la hace moderada»
La noche del próximo 24 de abril, la candidata ultra Marine Le Pen, que se deshizo de miles de folletos de campaña que incluían fotos donde estrechaba la mano de Vladímir Putin, puede estar celebrando su llegada al Elíseo. No en vano, en las encuestas, la líder de Agrupación Nacional pisa los talones a solo cuatro puntos del presidente en funciones. Pero si en Francia Emmanuel Macron salió primero en la primera vuelta de las elecciones con el 27,6% de los votos, seguido de cerca por Marine Le Pen y su 23,41%, la fotografía electoral de los franceses de España es bien distinta: en nuestro país Macron sacó casi el 40%, seguido por Mélenchon (izquierda populista) y Zemmour (extrema derecha). Le Pen no pasó de la quinta plaza. «El voto Zemmour es bastante más burgués, mientras que a Le Pen la votan electores decepcionados con la izquierda. En Valencia, Levante y Portugal el voto de Macron baja al 31%, y solo en algunos lugares muy concretos Macron pierde en la combinación de Le Pen y (Éric) Zemmour: el Algarve, por ejemplo, donde tenemos muchos jubilados franceses que se han ido de Francia y que creen en la visión de país que les dibuja Zemmour», detalla a ABC, el diputado por los franceses en la Península Ibérica, Andorra y Mónaco, Stéphane Vojetta, miembro del partido del actual presidente galo, La República en Marcha, (centrista), pertenece también a la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional. ¿Qué hace exactamente un diputado de los franceses en el exterior? Voy dos días a la semana a París para formar parte del debate legislativo, y porque formo parte de la Comisión de Defensa, que tiene una actividad mayor que la que esperaba. Es algo extraño visto desde España, pero tenemos la suerte de tener representación para los franceses que estén fuera de Francia o hayan nacido en España. A mí me votan los franceses de España, Portugal, Andorra y Mónaco y me mandan a la Asamblea para sentarme al lado del diputado de Burdeos. Votamos las mismas leyes, aunque estemos interesados en temas distintos: él sobre el vino y yo sobre los expatriados. En los últimos meses de mandato he liderado el proceso parlamentario sobre el acuerdo de doble nacionalidad España y Francia. Antes los franceses no podíamos coger la nacionalidad española sin comprometernos a renunciar a la francesa. Ahora sí podremos. Muchas parejas binacionales estaban esperando esto. Marine Le Pen ha hecho la mejor campaña con diferencia de todos los candidatos A Macron le han acusado de no querer hacer campaña ni debatir. Pese a que al presidente le gusta mucho el debate, no ha podido hacerlo:primero, por el Covid y luego, por Ucrania; como presidente de Francia y UE tenía que estar al frente de la diplomacia europea frente a Vladímir Putin. Esto es un asunto prioritario: defender la integridad territorial de un territorio europeo, y los principios de la UE en tiempo de guerra a nuestras puertas. Lo que hay que entender es que el periodo de campaña previo a la primera ronda está marcado por unas reglas muy estrictas, en particular ,en igualdad de tiempo de palabra. Los 12 candidatos, de los que 11 eran antiMacron, tenían el mismo derecho de turno de palabra en televisiones y radios. Si la campaña de los últimos 15 días hubiera durado 1 hora, habríamos tenido 5 minutos de Macron haciendo campaña y 55 de candidatos opuestos a Macron, criticándole. El relato cuenta cada vez más que la realidad. Niegan la mayor: dicen que Francia es el país con la inflación más alta por culpa de Macron y es al revés. Se debaten hechos contra falsedades. Es muy difícil combatir la mentira. Usted trabaja en el sector de inversión, parece simbolizar lo que le acusan a Macron: ser un banquero que gobierna para los ricos. Estamos otra vez en el relato. Desde el primer día han querido dibujar a Macron como el presidente de los ricos, cuando ha implementado medidas sociales que la izquierda nunca se había atrevido, por ejemplo uno de los grandes problemas en cualquier país y en este caso también la desigualdad en la educación, dividiendo las clases de infantil y primaria en las zonas más desfavorecidas para en lugar de tener clases de 25 niños -la norma en la educación nacional- tenerlas de 12 niños. También la lucha por el poder adquisitivo y bajadas de impuestos, especialmente para la clase media trabajadora. El desempleo en Francia ha caído a niveles no vistos desde hace 15 años. El desempleo ya no es un problema en Francia, que ha vuelto a ser un país atractivo para establecer fábricas y atraer más empleo. Dos datos: Macron es el presidente saliente más votado desde Mitterrand, pero Marine Le Pen ha vuelto a subir pese a la aparición de Éric Zemmour. ¿Qué está pasando? Marine Le Pen ha hecho la mejor campaña con diferencia de todos los candidatos, jugada maestra y no lo ha hecho a propósito. Ha sido de gran ayuda Zemmour con temas en los que no ha tenido que entrar ella: inmigración, rehabilitación de Pétain? Por el contrario, Marine Le Pen se ha podido centrar en el poder adquisitivo de los franceses, y en otros temas sociales. A veces, parece como si estuvieras escuchando una candidata de izquierdas. Ya no habla de inmigración o salir de Europa. Ha aprendido 5 años a no hablar de estos temas, aunque sea su proyecto: salir de la OTAN, de facto salir de Europa sin Frexit (la salida de Francia, como el Brexit del Reino Unido). No le ha penalizado a Le Pen la invasión rusa. Al final, el logro de Marine Le Pen es que, pese a sus simpatías obvias, el candidato pro Putin de derecha ha sido Zemmour. Hasta hace tres semanas iban igualados en las encuestas, pero desde entonces el relato de derecha extrema pro Putin ha sido Zemmour. Jugada maestra. Callando, ha conseguido hacerlo olvidar. Dentro del voto a Marine Le Pen hay también un voto anti Putin. Marine Le Pen quiere salir de la OTAN y aunque no ha querido apoyar explícitamente a Putin durante la invasión, ha equiparado a los dos adversarios: dejar de apoyar tanto a Rusia como a Ucrania. Que hay que dejar de enviar armas a Ucrania, únicamente estamos fomentando el odio y el conflicto. Está claro donde están los compromisos de Marine Le Pen. En Rusia han sacado noticias de que Marine Le Pen había ganado la primera vuelta en Francia. ¿Qué errores ha cometido Macron para que Le Pen tenga un 46% de intención de voto? Efectivamente. No ha conseguido hacer que este medio país entienda su acción. Ha cometido errores, es cierto, especialmente en comunicación. Él mismo lo reconoce. Se equivocó con algunas expresiones que han sido sacadas de contexto para vender un relato de desprecio a una parte de la población. A Macron le gusta estar en contacto con la gente, lo ves cuando sale a la calle se acerca demasiado, por eso se ha llevado alguna que otra bofetada físicamente.
11-04-2022 | Fuente: abc.es
Cómo funcionan las elecciones de Francia y otras claves para entender quién podría ganar: Macron o Le Pen
Francia está de elecciones. El país vecino acudió este domingo a la llamada de las urnas para votar cuál será su próximo presidente de la República. Tras el escrutinio de los votos, Emmanuel Macron y Marine Le Pen se enfrentarán en una segunda vuelta que se decidirá el próximo 24 de abril. Una segunda ronda que en España puede resultar chocante, puesto que nuestro sistema de votación es diferente y en la misma jornada electoral se conoce al candidato ganador. Así, que es interesante ahondar un poco más en el sistema electoral francés. Sistema político francés Lo primero que hay que indicar es que Francia sigue un modelo político semipresidencialista, es decir, que el presidente de la República se elige mediante sufragio universal directo y, como jefe del Estado y del poder ejecutivo, goza de amplias prerrogativas. ¿Quién puede votar en las elecciones francesas? En Francia pueden ejercer su derecho al voto, todas los franceses que tengan al menos 18 años, cumplidos con fecha límite el día anterior a la primera vuelta del escrutinio. Estos ciudadanos deben disfrutar de todos sus derechos civiles y políticos y tendrán que estar inscritos en las listas electorales. La inscripción en las listas tiene como fecha límite el sexto viernes que precede la víspera de la elección, es decir, este 2022 ese plazo fue el 4 de marzo. No obstante, hay algunas excepciones que aglutinan a personas que hayan cumplido los 18 años en las últimas semanas de campaña, que estén en proceso de tener la nacionalidad francesa, el derecho de voto recuperado, etc. que contarán hasta el décimo día antes de la primera ronda de la elección para poder realizar su inscripción. Procedimiento en las elecciones francesas Las elecciones presidenciales en Francia se resuelven en dos vueltas, sin embargo, podría ocurrir que en la primera ronda ya saliera elegido el presidente, para ello sería necesario que contara con la mayoría absoluta, es decir necesitaría más del 50 por ciento de los votos. En caso contrario, los dos candidatos que tengan más votados pasarán de ronda y esa segunda vuelta tendrá lugar dos semanas después. De ahí, que el duelo entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, los dos máximos aspirantes, se vaya a decidir el próximo 24 de abril. En esta segunda ronda de votos, el presidente de la República será el candidato con más votos. El ganador de las elecciones francesas Y con el presidente de la República elegido, tan solo, faltará que asuma el cargo. Fecha que está ya fijada en el calendario y que será el 13 de mayo. Los candidatos a las elecciones francesas En estas elecciones francesas de 2022, los dos principales candidatos son Emmanuel Macron y Marine Le Pen, que han sido los que han pasado a la segunda vuelta. Sin embargo, en la primera ronda han sido más aspirantes los que han participado. En total han sido doce candidatos, de los que cinco son de partidos de izquierdas y los siete restantes van desde formaciones de centro hasta la extrema derecha. Emmanuel Macron. El gran favorito y actual presidente francés representa a 'La República en Marcha'. En su programa Macron ensalza la defensa de la soberanía francesa y europea y aboga por aumentar el el gasto militar y también pretende incrementar la inversión en energía nuclear y de tipo medioambiental como la eólica y la solar. El punto más polémico de su programa es el que tiene que ver con la jubilación, ya que quiere pasar de 62 a 65 años la edad de los franceses para poder jubilarse. Marine Le Pen, por otra parte, es la líder del Frente Nacional, partido de la ultraderecha y del que su padre, Jean-Marie Le Pen, fue el fundador. Con su programa, Le Pen pretende recoger el voto de las clases populares, que se sienten abandonadas por la izquierda. Para ello, ha afirmado que subvencionará a las empresas que contraten a jóvenes, va a revisar las pensiones y, al contrario que Macron, bajará la edad de jubilación hasta los 60 años, para todos aquellos que comenzaran a cotizar entre los 17 y 20 años; mientras que la edad se fijará en 62 años para las personas que empezaran a trabajar a partir de 21 años.
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