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Noticias de kazajistan

26-06-2021 | Fuente: marca.com
Cuando llegas a la final con tu hermana y te lo juegas a piedra, papel o tijera
Dos hermanas en Kazajistán llegaron a la final de un torneo infantil nacional y en lugar de competir, decidieron jugarse la ganadora a piedra, papel o tijera  Leer
16-06-2021 | Fuente: as.com
Cristina sale del "encierro" de Kazajistán gracias a Calleja
Tras fracturarse dos vértebras, la burgalesa logra volver a España con la ayuda del aventurero, al que conoce del Dakar, y de Agag.
14-06-2021 | Fuente: as.com
España debuta con victoria en la Superfinal de la Liga Mundial
Triunfo claro por 20-11, a pesar de que Kazajistán sorprendió en el primer tramo. Este martes, cita clave en la fase de grupo ante las anfitrionas, Grecia.
13-06-2021 | Fuente: as.com
Imperial Cristina Gutiérrez: otro triunfo... ¡con 2 vértebras rotas!
La burgalesa se fracturó dos vértebras en una compresión a los 30 km de la última etapa del Rally de Kazajistán, y completó 270 km para ganar.
11-06-2021 | Fuente: as.com
La fase final llega tras 262 partidos con 826 goles
La Euro 2020 se inició el 21 de marzo de 2019 en Astana con el primer partido de clasificación en el que Kazajistán derrotó a Escocia ..
03-03-2021 | Fuente: abc.es
Sarkozy amenaza con querellarse contra la justicia francesa ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos
Condenado en primera instancia a tres años de cárcel, sustituidos provisionalmente por un brazalete electrónico para estar controlado policialmente, en todo momento, Nicolas Sarkozy amenaza con una guerra personal contra la justicia francesa, llevando su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo (TEDH). El expresidente ha presentado un recurso, que deberá juzgarse en fecha todavía desconocida, y deberá sentarse en el banquillo de los acusados, las próximas semanas y los próximos meses, acusado de presuntos delitos que oscilan entre la corrupción pasiva, la financiación ilegal de campañas electorales y la participación «en banda» en delitos presuntamente «anexos». Ante ese horizonte judicial, cargado e inflamable, Sarkozy parece sentir la intención de «internacionalizar» sus contenciosos personales con la justicia francesa. El expresidente se considera «perseguido injustamente», desde hace diez años, cuanto menos. Condenado a tres años de cárcel, a la espera de una posible revisión de esa sentencia, en segunda instancia, Sarkozy multiplica sus intervenciones públicas, concediendo entrevistas a 'Le Figaro' (matutino conservador) y TF1 (primera cadena de tv nacional, privada), repitiendo siempre su condena personal de la justicia francesa: «No puedo aceptar que se me condene por delitos que no he cometido». Sarkozy amenaza con una decisión sin precedentes: llevar su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo (TEDHE), «la máxima autoridad judicial para la garantía de los derechos humanos y libertades fundamentales en toda Europa, excepto Bielorrusia, Kazajistán y la Ciudad del Vaticano». Amenaza sin precedentes, la de un exjefe de Estado que denuncia a su propio país, Francia, ante una autoridad jurídica europea. Del dicho al hecho hay mucho trecho. Queda la amenaza y sus llamaradas potencialmente populistas. Una parte quizá mayoritaria de Los Republicanos (LR, derecha tradicional), su propio partido, ha decidido hacer campaña política y electoral contra la justicia que ha condenado a Sarkozy. En la historia política y judicial de Francia, otros políticos fueron condenaros y protestaron contra la justicia nacional. Jacques Chirac fue el primer presidente condenado por delitos cometidos antes de llegar a la jefatura del Estado. Aceptó resignado su sentencia. Alain Juppé y François Fillon, ex primeros ministros, conservadores, fueron juzgados y condenados. Protestaron, pero aceptaron las sentencias. «Genio y figura..» Sarkozy no acepta su primera condena. Protesta y amenaza con internacionalizar judicialmente sus procesos. Si el expresidente llegase a consumar su amenaza, pudiera tratarse de una deriva con flecos populistas contra la justicia nacional, francesa, pidiendo la sentencia «superior» de la opinión pública y el TEDH.
04-01-2021 | Fuente: abc.es
Helga Schmid llega a la OSCE para construir un nuevo equilibrio con Rusia
Helga Schmid, experimentada y carismática diplomática alemana de 59 años, reunió a principios de diciembre suficiente consenso en torno a su nombre para ocupar el cargo de secretaria general de la OSCE, una organización que atraviesa una profunda crisis. «Si alguien puede hacer algo, esa es Helga», sugieren fuentes diplomáticas alemanas. Dada la situación geopolítica que la presidencia de Donald Trump ha impulsado desde EE.UU. en la última legislatura, el equilibrio de la OSCE ha cobrado prioridad en los objetivos de la UE y la receta es otra mujer alemana que ha trabajado una media de 16 horas al día durante las dos últimas décadas y media, un perfil similar al de Ursula von der Leyen. A partir de hoy, dirigirá la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que reúne a 57 países, con el objetivo de ganar relevancia. Excepto en el este de Ucrania, donde la OSCE garantiza en gran medida que se mantenga un alto el fuego entre los separatistas y el gobierno de Kiev, y en la exitosa lucha contra el contrabando de armas en los Balcanes, la organización es apenas visible. Hasta ahora, la OSCE no ha desempeñado ningún papel en la mediación de crisis actuales como las de Bielorrusia o Nagorno-Karabaj en el sur del Cáucaso. Pero se trata de una plataforma internacional a la que la UE desea sacar mucho más partido. Los miembros son todos los países europeos, Turquía, los estados sucesores de la Unión Soviética, junto a Estados Unidos y Canadá. En ninguna otra mesa se sientan juntos actualmente los representantes de Europa, América, Rusia y Bielorrusia. En ningún otro foro coinciden los principales diplomáticos de Armenia y Azerbaiyán. Pero no sirve de nada si los miembros no se unen y prefieren bloquearse entre sí. Durante los últimos 15 años, los estados autoritarios bajo el liderazgo de Moscú han tratado de hacer cumplir en el seno de la organización su propia definición de democracia, seguridad internacional y violaciones de derechos humanos. Pero ni siquiera los estados occidentales están siempre de acuerdo en temas fundamentales como la lucha contra el terrorismo internacional. El principal objetivo de Schmid es convencer a Moscú de que actuar juntos es mejor y más barato a largo plazo que perpetuarse en el papel de alborotador internacional. Forjar coaliciones y ganar credibilidad, un proceso que solamente avanzará milímetro a milímetro. Figura de consenso Schmid, actualmente secretaria general del Servicio Europeo de Acción Exterior, ha cuajado como figura de consenso para poner fin a las disputas internas. Sustituirá a Thomas Greminger y será la primera mujer en ocupar este cargo. Junto a ella, ocupará otro puesto de responsabilidad vacante desde hace más de cuatro meses la portuguesa Teresa Ribeiro, que sustituirá como representante de Libertad de Prensa en la OSCE a Harlem Désir, cuya continuidad en un segundo mandato fue bloqueada por Azerbaiyán, una república autoritaria del Cáucaso, en respuesta a las críticas recibidas por la censura y arrestos de periodistas. La Oficina de la OSCE sobre Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (ODIHR) será dirigida por el italiano Matteo Mecacci. Su antecesora, la exministra de Exteriores islandesa Ingibjörg Sólrún Gísladóttir, había sido vetada para seguir en el puesto por Tayikistán, después de que la ODIHR denunciara que en las elecciones de marzo en ese país se habían vulnerado derechos y libertades. El comisionado para las minorías nacionales será Kairat Abdrakhmanov, que en el pasado fue ministro de Exteriores de Kazajistán. Los cuatro cargos de dirección de la organización son tradicionalmente atribuidos a occidentales, a pesar de que, desde hace años, Rusia y Asia central denuncian falta de representación. Moscú había exigido que uno de los cargos directivos recayera en un representante de la Comunidad de Estados independientes (CEI), creada tras la desaparición de la Unión Soviética. Pero los occidentales se opusieron, reprochando a Rusia sus exigencias sin aceptar a cambio que se vuelvan a calcular los baremos de las contribuciones. En 2019, Estados Unidos financió la institución en un 11,5%, por encima del 9% que aportan Francia, Alemania, Italia y Reino Unido. Rusia solo aporta 6%, y algunas contribuciones, con las de Georgia o Armenia (0,5% cada uno) son simbólicas. Schmid ya jugó un papel clave, como secretaria general adjunta del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en Bruselas, en la negociación del acuerdo nuclear con Irán para el llamado grupo de los seis (cinco poderes de veto de la ONU más Alemania), una labor por la que recibió la Cruz Federal del Mérito de primera clase y la Medalla Manfred-Wörner. A lo largo de su trayectoria, ha tejido una tupida red de contactos extendida por todo el mundo y sus colaboradores destacan su capacidad de rompehielos forjada a la sombra de destacadas personalidades políticas. El exministro alemán de Exteriores Joschka Fischer, de Los Verdes, la puso al frente de su oficina. Y después del traslado de Schmid a Bruselas a principios de 2006, el entonces jefe diplomático de la UE, Javier Solana, la envió durante años a numerosas misiones secretas, desde Bielorrusia al Líbano, de Israel a Kosovo. Ahora le ha sido encargado un nuevo equilibrio en la relación con Vladimir Putin, que desearía que la OSCE se concentrara únicamente en temas de seguridad, pero al que serán planteadas cuestiones sobre el Estado de derecho. Los europeos desean también acercarse a países de Asia central a través de la OSCE, por ser la única organización internacional en la que están a un nivel de igualdad con los rusos. Helga Schmid se formó en Literatura, Historia y Política en la Universidad de Múnich. También estudió Derecho Internacional y de la Unión Europea, Economía y Relaciones Internacionales en la Academia Diplomática de Viena. Desde 1988 ha sido adjunta del ministro de Asuntos Europeos, entre 1991 a 1994 oficial de prensa y asuntos públicos de la embajada alemana en Washington D. C., hasta 1998 Schmid trabajó como asesora política del ministro de Asuntos Exteriores Klaus Kinkel y desde 1998 a 2000 ocupó el mismo cargo con el ministro de Asuntos Exteriores verde Joschka Fischer. Entre 2000 y 2005, ocupó varios puestos ejecutivos en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Berlín, entre ellos el de jefa de personal político y jefa de la Oficina Ministerial de 2003 a 2005, hasta que en 2006 pasó a ser directora del Servicio de Planificación de Políticas y Alerta Temprana del alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Javier Solana, en la Secretaría General del Consejo de la Unión Europea en Bruselas. Tras la creación del Servicio Europeo de Acción Exterior, Schmid se convirtió en secretaria general adjunta de asuntos políticos en 2010 y participó en las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán, como autora principal del tratado de cien páginas que se concluyó con éxito en 2015. En septiembre de 2016, relevó a Alain Le Roy como secretaria general del Servicio Europeo de Acción Exterior.
20-11-2020 | Fuente: elpais.com
Las aves migratorias formaron una isla sobre un lago durante su viaje migratorio invernal hacia el sur
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