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Noticias de kabul

24-10-2021 | Fuente: abc.es
Ofensiva talibán contra el consumo de heroína y cristal en Kabul
Bajo los puentes de Kabul han tardado dos meses en darse cuenta de la llegada del ?emirato?. Un ejército de toxicómanos sobrevive a orillas del río que atraviesa la capital en condiciones infrahumanas. Tirados entre la basura, acuclillados mientras preparan la dosis, están a la vista de todos, pero nadie quiere verlos. Los talibanes han heredado armas y vehículos del anterior gobierno, pero también problemas como el de la creciente adicción a la heroína y al cristal (metanfetamina) y tratan de atajarlo con mano dura. Estos problemas crecieron durante su mandato en la sombra en amplias zonas del sur en las que convirtieron el cultivo de amapola ?de donde extraen goma de opio que se refina en morfina y heroína?.. Ver Más
22-10-2021 | Fuente: abc.es
Los talibanes golpean a activistas y periodistas durante una manifestación de mujeres en Kabul
Varias activistas y periodistas han sido agredidos este jueves durante una protesta protagonizada por decenas de mujeres en la capital de Afganistán, Kabul, para reclamar el acceso de las niñas a la educación y más oportunidades laborales para las mujeres. La protesta, en la que han participado cerca de 20 mujeres, ha derivado en incidentes cuando los talibán han empezado a golpear y agredir a algunas de las presentes y a varios periodistas que estaban cubriendo el acto, según ha informado la agencia afgana de noticias Jaama Press. Testigos citados por este medio han indicado que la marcha ha transcurrido sin incidentes entre las sedes de los Ministerios de Educación y Finanzas, si bien han agredido posteriormente a un periodista extranjero y a dos reporteros afganos. Diba Farahmand, una de las manifestantes, ha señalado que varios talibanes han agredido a periodistas que acudieron a cubrir la protesta y evitaron que realizaran vídeos y fotografías, sin que por el momento esté claro a qué medios pertenecen, tal y como ha recogido la emisora Radio Azadi. Asimismo, ha incidido en que las fuerzas de seguridad han «bloqueado» parte de la ruta de la marcha, antes de incidir en que los talibán han «golpeado» a activistas y trabajadores de los medios para intentar impedir su avance hacia el Ministerio de Economía. Más pobreza y desempleo Por su parte, Zahra Mohamadi, una activista participante en la protesta, ha argumentado que el objetivo era protestar contra el aumento de la pobreza y el desempleo, así como contra la obstrucción por parte de las nuevas autoridades afganas a que las mujeres accedan a puestos de trabajo o reciban educación.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Women and civil society activists protested in Kabul on Thursday over economic problems and the closed girls? schools.<a href="https://twitter.com/hashtag/TOLOnews?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#TOLOnews</a> <a href="https://t.co/cWbZAcw4Gc">pic.twitter.com/cWbZAcw4Gc</a></p>&mdash; TOLOnews (@TOLOnews) <a href="https://twitter.com/TOLOnews/status/1451106043417841669?ref_src=twsrc%5Etfw">October 21, 2021</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Las manifestantes han reclamado a los talibanes que no politicen la educación y que respeten el derecho de las niñas y las mujeres a la educación y el trabajo, al tiempo que han prometido que están dispuestas a sacrificarse para que las próximas generaciones tengan estos derechos. Las autoridades talibanes no se han pronunciado sobre lo sucedido, después de asegurar al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNIECF) que procederán próximamente a la reapertura de los colegios para niñas, en el marco del nuevo sistema de segregación impuesto en el país. En la actualidad, tan solo en cinco de las 34 provincias del país las niñas han podido incorporarse a los cursos de sencundaria, como sí lo lo han hecho los niños hace unas semanas. Los talibanes, que se hicieron con el poder a mediados de agosto tras entrar en Kabul poco después de la huida del país del entonces presidente, Ashraf Ghani, han anunciado ya la formación de su Gobierno, marcado por la falta de mujeres y de representantes de otros grupos políticos de Afganistán.
22-10-2021 | Fuente: abc.es
Moscú respalda la demanda talibán de que EE.UU. pague la reconstrucción
El principal resultado de la cumbre celebrada en Moscú el miércoles con representantes talibanes ha sido el compromiso de diez países para impulsar una conferencia de donantes en el seno de la Naciones Unidas que ayude a Afganistán a superar el actual colapso económico que padece y pueda acometer su reconstrucción. La idea es que los fondos necesarios para abordar tal tarea los aporten Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, a quienes se les considera los «responsables» de la actual situación en el país centroasiático por haberlo ocupado militarmente durante dos décadas y abandonado después a su suerte. Los diez países que han prometido a las nuevas autoridades afganas colaborar con el objetivo de movilizar recursos son Rusia, el país anfitrión de la cumbre, China, Pakistán, Irán, India y las cinco ex repúblicas soviéticas de Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. Casi todos estos países comparten frontera con Afganistán o, como en el caso de Rusia y Kazajstán, se encuentran muy cerca. Tratarán de que se convoque lo antes posible una conferencia de donantes que evite una catástrofe económica y humanitaria en Afganistán. Citados por distintos medios de comunicación rusos, los representantes de estos diez estados subrayaron que la carga principal de las ayudas deberá recaer sobre los países cuyas tropas estuvieron presentes en Afganistán en los últimos 20 años, en evidente alusión a EEUU y a su aliados de la OTAN. La retirada de estas fuerzas en agosto posibilitó la llegada al poder por la fuerza de los talibanes. Se da la circunstancia de que los norteamericanos no estuvieron presentes en la reunión de Moscú el miércoles, pese a que fueron convocados. El lunes, el portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Ned Price, anunció que no acudirían al encuentro en la capital rusa. «Esperamos participar en ese foro en el futuro, pero no estamos en condiciones de participar esta semana», puntualizó. Pero a Rusia le preocupa mucho que Afganistán sufra una situación de aislamiento internacional que conduzca a su quiebra total. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró esta semana que «nadie está interesado en la parálisis de un estado vecino» cuya desestabilización pueda terminar afectando a toda la zona. A Moscú, según la portavoz de Exteriores, María Zajárova, le preocupa en especial que algo así pueda dar alas a grupos terroristas como el Daesh. En agosto los talibanes derrocaron al gobierno afgano e instauraron un emirato islámico. Desde entonces, el país afronta escasez aguda de efectivo. Los talibanes, sujetos a sanciones internacionales, no disponen de los fondos necesarios para administrar los bancos y pagar salarios, ya que Washington congeló las reservas del banco central afgano. En definitiva, la economía afgana se encuentra en una situación extremadamente precaria, los precios de los alimentos suben sin cesar y el desempleo se está disparando. Según Naciones Unidas, el 97% de los afganos se encuentra en riesgo de pobreza extrema. Sin embargo, Rusia no se apresura a reconocer el régimen talibán. Evitando referirse a las atrocidades que siguen cometiendo los talibanes, a la conculcación de los derechos de las mujeres y a lo poco inclusivo que es su gobierno, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, advirtió que las autoridades de Kabul «deberán esforzarse más» para crear las condiciones que favorezcan su integración en la comunidad internacional.
21-10-2021 | Fuente: abc.es
La nueva vida de un comandante talibán: de ordenar atentados suicidas a jefe de policía en Kabul
Mawlawi Zubair Mutmaeen, un comandante talibán a cargo de pelotones de terroristas suicidas en Kabul, es ahora un jefe policial del nuevo régimen de Afganistán a cargo de la seguridad en un distrito de la capital. Pero a juicio de Mutmaeen, de 39 años y con turbante y barba negros, el cambio tampoco es muy grande: antes los estadounidenses y los afganos que trabajaban con ellos eran objetivos legítimos para los talibanes en su lucha por conseguir una auténtico orden islámico, y ahora su labor policial en la comunidad sirve al mismo objetivo, sostiene. «Previamente yo servía al islam, y ahora también estoy sirviendo al islam. No hay diferencia», afirma en declaraciones a ?The Wall Street Journal?. Este diario estadounidense recoge una de las tareas a las que se dedica ahora el antiguo comandante: la mediación en una disputa marital. Una mujer vestida con un burka, relata, se quejaba de que ya no podía vivir con su suegra entrometida. Claramente acostumbrado a estar al mando, Mutmaeen le indicó al marido que, según la ley islámica, debía proporcionar a su esposa «refugio y otras necesidades básicas». La solución del ahora jefe policial fue que la madre se trasladara a la casa de su otro hijo. Tras persuadirlo un poco, el marido accedió a regañadientes. Sin salario ni adiestramiento Los talibanes reconvertidos en agentes de policía, explica ?The Wall Street Journal?, no reciben un salario ni adiestramiento para sus nuevas funciones. No está claro qué normas se encargan de hacer cumplir aparte de la ?sharía?, la ley islámica. El código penal de la república afgana que apoyaba EE.UU., derogada por el nuevo ?emirato? islámico el pasado 15 de agosto, puede aplicarse o no, y los talibanes aseguran que su objetivo es volver a la constitución de 1964, en la era del rey Zahir Shah, salvo las cláusulas que consideren que se contradicen con el islam. La ley islámica derivada del Corán y de los dichos y hechos del profeta Mahoma, abarca tanto los casos penales como los civiles, así como la conducta moral, e incluye duras penas para delitos menores, como azotar por adulterio y cortar una mano por robo. En su anterior etapa en el poder, entre 1996 y 2001, los talibanes atrajeron la atención mundial por aplicar este tipo de castigos. La mayoría de los países de mayoría musulmana hoy en día no los aplican, recuerda el citado diario. Los talibanes, un grupo guerrillero con decenas de miles de combatientes, gobernaban únicamente áreas rurales remotas hasta este año y los soldados de infantería no recibían un pago formal, si bien obtenían ingresos irregulares a través de los botines de guerra. Los combatientes señalan que fueron apoyados por otros miembros de la familia que tenían un empleo remunerado. Ahora que la guerra ha terminado, los talibanes tienen que encontrar la manera de incorporar a estos hombres a la nómina del gobierno, en un momento en que las arcas de la Administración afgana están vacías, la mayor parte de la ayuda exterior está suspendida y unos 9.000 millones de dólares en activos del banco central afgano se encuentran congelados.
20-10-2021 | Fuente: abc.es
Rusia recibe en Moscú a los talibanes en un encuentro devaluado por la ausencia de EE.UU.
Moscú recibe este miércoles una vez más a una delegación talibán en el marco de una cumbre a la que Estados Unidos ha decidido no acudir en el último momento. Sí estarán presentes, además de los rusos y los afganos, representantes de China, Pakistán, Irán e India, en un nuevo esfuerzo por tratar de influir en la nueva situación creada en Afganistán tras el restablecimiento de un régimen que provoca muchos recelos en la comunidad internacional. Algunos analistas rusos llaman la atención sobre el hecho de que a la cita moscovita acuda el viceprimer ministro del gobierno interino, Abdul Salam Hanafi, como cabeza de la delegación talibán, al que atribuyen escasa capacidad decisoria. Mientras que quien se entrevistó con los estadounidenses en Doha hace una semana fue Amir Khan Muttaqi, que sí cuenta con poder real en la cúpula talibán. La delegación de los talibanes desplazada a Moscú para participar en las conversaciones - Reuters Las consultas que este miércoles acoge Rusia han venido a llamarse ?Formato moscovita? y es ya la tercera vez que se organizan. Vienen llevándose a cabo desde 2017. En un principio implicaban solamente a Rusia, EEUU y Pakistán. Después se unió China y, más recientemente, también Irán e India. El martes, en la víspera, según indicó el Ministerio de Exteriores ruso, mantuvieron una primera reunión miembros de las delegaciones rusa, china y paquistaní. Estaban también convocados los norteamericanos, pero el lunes, el portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Ned Price, anunció que no irían. «Esperamos participar en ese foro en el futuro, pero no estamos en condiciones de participar esta semana», aseguró. Combate al terrorismo Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, explicó la semana pasada que en Rusia preocupa mucho «la actividad terrorista del denominado Estado Islámico en Afganistán». «Esperamos que se materialicen las palabras de las nuevas autoridades de Kabul sobre su capacidad para hacer frente por sí solas a Daesh, sin apoyo externo», señaló Zajárova. Dijo también que uno de los temas principales en la reunión en la capital rusa será la ayuda humanitaria, la formación de un «gobierno inclusivo», que incluya a mujeres y a todas las facciones políticas y grupos étnicos, y la reconstrucción de la economía del país tras décadas de guerra. La portavoz dijo que «el asunto de los derechos humanos no está incluido en la agenda de forma prioritaria, pero puede plantearse durante las discusiones».
20-10-2021 | Fuente: abc.es
La premio Nobel Malala exige a Kabul el retorno a las aulas de más de dos millones de niñas
La premio Nobel de la Paz paquistaní Malala Yousafzai abogó ayer en los micrófonos de la BBC por el inmediato regreso a las aulas de las niñas afganas, dos meses después de que el nuevo régimen talibán prometiera a la comunidad internacional modificar ese punto de su programa islamista ultra radical. Un día antes, el ministro talibán de Educación, Haqqani, declaró a la cadena de noticias árabe Al Yazira que la apertura de las escuelas a las niñas «será anunciada próximamente», una cantinela que Kabul lleva dos meses repitiendo sin dar ningún paso concreto. Los niños afganos volvieron a las aulas hace ahora un mes. En su primera etapa en el poder, de 1996 a 2001, los talibanes prohibieron el acceso a la educación y el trabajo a la mujer, apelando a su visión de un islam «acorde con la cultura y tradiciones musulmanas afganas». Tras su regreso al gobierno, el pasado mes de agosto, los hechos apuntan a una Versión 2.0 muy similar. Los talibanes han exigido el regreso a casa de todas las mujeres con trabajos externos -salvo las que trabajan en el sector de la salud-, alegando «problemas de seguridad». Y a mediados de septiembre dieron a conocer las condiciones para que las universidades vuelvan a admitir a alumnas: deberán estar separadas por sexo, tendrán que atenerse al nuevo código de vestimenta femenino, y los profesores deberán ser mujeres. No existe en Pakistán suficiente número de aulas ni de profesoras para cumplir ese requerimiento. Los gobiernos aliados del régimen talibán de Kabul, en particular Qatar (donde los fundamentalistas negocian con el resto del mundo) y Pakistán, critican con moderación la actitud del Gobierno afgano, y se limitan a señalar que el islam «es firmemente partidario de la educación de la mujer». La situación en el terreno es alarmante. En las dos décadas de gobierno pro-occidental en Kabul el número de alumnas, solo en la educación primaria, había pasado de 0 a 2,5 millones de niñas en las aulas.
15-10-2021 | Fuente: abc.es
Al menos 36 muertos por explosiones en una mezquita chiita en Afganistán
Por segundo viernes consecutivo el terror golpeó a la minoría chií de Afganistán. Varias explosiones, al menos cuatro, sacudieron la mezquita de Bibi Fatima de Kandahar y al menos 36 perdieron la vida y 50 resultaron heridas, según informaron fuentes médicas locales. «Estamos entristecidos al enterarnos de que se produjo una explosión en una mezquita de los hermanos chiíes en el primer distrito de la ciudad de Kandahar en la cual un número de nuestros compatriotas resultaron mártires y heridos», lamentó el portavoz del ministerio del Interior, Qari Sayed Khosti, a través de las redes sociales. Los talibanes desplegaron a sus fuerzas especiales para intentar aclarar lo sucedido y «llevar a los responsables ante la Justicia», según Khosti. A falta de conocer la reivindicación, todas las miradas apuntaron al brazo local del grupo yihadista Daesh, que el viernes pasado ya golpeó en un templo chií de Kunduz y asesinó al menos a 50 fieles. El Estado Islámico-Khorasan (EI-K) tuvo también la capacidad de atacar en Kabul durante la caótica evacuación de Estados Unidos en una operación en la que mató a más de cien personas, entre ellas 13 marines, desafía la autoridad de los talibanes y trata de acabar con la imagen de seguridad que estos quieren transmitir a los afganos y al exterior. Un atentado de estas características en Kandahar significa además que tienen capacidad para actuar en el principal bastión talibán del país por lo que el mensaje claro es que ya no hay lugar seguro en el Emirato. Nueva fase de la guerra Después de dos décadas de conflicto entre talibanes y Estados Unidos, el conflicto entra en una etapa en la que los talibanes se enfrentan al brazo local de Daesh. El brazo local del grupo se estableció tras el establecimiento del 'califato' en Siria e Irak y lo forman yihadistas escindidos de los talibanes, que juraron lealtad al 'califa', Abu Baker Al Bagdadi. Durante estos últimos 20 años eran los propios talibanes quienes persiguieron y castigaron con atentados a los chiíes, secta del islam a la que consideran apóstata. Hay un pulso abierto entre talibanes y Daesh y tras la caída de Kabul, los seguidores del 'califa' hablaron de una «falsa victoria» y dijeron en su revista ?Al Naba? que «Estados Unidos ha restaurado el Gobierno de los talibanes». Durante algunas fases de 2015, sus banderas negras comenzaron a sustituir a las blancas del 'emirato' en provincias como Nangarhar, aunque poco a poco tuvieron que pasar a la clandestinidad porque los talibanes son un grupo mucho más fuerte y organizado.
15-10-2021 | Fuente: abc.es
Al menos 41 muertos por explosiones en una mezquita chiita en Afganistán
Por segundo viernes consecutivo el terror golpeó a la minoría chií de Afganistán. Varias explosiones, al menos cuatro, sacudieron la mezquita de Bibi Fatima de Kandahar y al menos 41 perdieron la vida y 50 resultaron heridas, según informaron fuentes médicas locales. «Estamos entristecidos al enterarnos de que se produjo una explosión en una mezquita de los hermanos chiíes en el primer distrito de la ciudad de Kandahar en la cual un número de nuestros compatriotas resultaron mártires y heridos», lamentó el portavoz del ministerio del Interior, Qari Sayed Khosti, a través de las redes sociales. Los talibanes desplegaron a sus fuerzas especiales para intentar aclarar lo sucedido y «llevar a los responsables ante la Justicia», según Khosti. A falta de conocer la reivindicación, todas las miradas apuntaron al brazo local del grupo yihadista Daesh, que el viernes pasado ya golpeó en un templo chií de Kunduz y asesinó al menos a 50 fieles. El Estado Islámico-Khorasan (EI-K) tuvo también la capacidad de atacar en Kabul durante la caótica evacuación de Estados Unidos en una operación en la que mató a más de cien personas, entre ellas 13 marines, desafía la autoridad de los talibanes y trata de acabar con la imagen de seguridad que estos quieren transmitir a los afganos y al exterior. Un atentado de estas características en Kandahar significa además que tienen capacidad para actuar en el principal bastión talibán del país por lo que el mensaje claro es que ya no hay lugar seguro en el Emirato. Nueva fase de la guerra Después de dos décadas de conflicto entre talibanes y Estados Unidos, el conflicto entra en una etapa en la que los talibanes se enfrentan al brazo local de Daesh. El brazo local del grupo se estableció tras el establecimiento del 'califato' en Siria e Irak y lo forman yihadistas escindidos de los talibanes, que juraron lealtad al 'califa', Abu Baker Al Bagdadi. Durante estos últimos 20 años eran los propios talibanes quienes persiguieron y castigaron con atentados a los chiíes, secta del islam a la que consideran apóstata. Hay un pulso abierto entre talibanes y Daesh y tras la caída de Kabul, los seguidores del 'califa' hablaron de una «falsa victoria» y dijeron en su revista ?Al Naba? que «Estados Unidos ha restaurado el Gobierno de los talibanes». Durante algunas fases de 2015, sus banderas negras comenzaron a sustituir a las blancas del 'emirato' en provincias como Nangarhar, aunque poco a poco tuvieron que pasar a la clandestinidad porque los talibanes son un grupo mucho más fuerte y organizado.
13-10-2021 | Fuente: abc.es
El G-20 respalda mantener el diálogo con el Gobierno talibán
Las principales potencias del mundo se enfrentan a dos realidades en Afganistán: el país está desangrado por décadas de guerra y necesita ayuda humanitaria urgente para no colapsar por completo; y cualquier iniciativa en el territorio depende de unos líderes, los talibanes, contra los que la mayoría de estos países se han enfrentado militarmente y que no comparten su visión sobre los derechos humanos. Este domingo, los líderes del G-20 se reunieron de forma virtual y a puerta cerrada para buscar maneras de compatibilizar esas dos realidades. El acuerdo general, expresado al final del encuentro, fue el de la importancia de proveer con ayuda humanitaria a los afganos, en un momento de crisis económica y con el empeoramiento provocado por una sequía. Pero la forma y el compromiso para ofrecer esa asistencia parecieron desiguales. La Unión Europea mostró más urgencia y determinación para enfrentar la crisis, tanto en su compromiso financiero con el país como en su disponibilidad a tratar con los talibanes. «Tenemos que hacer todo lo posible para evitar un colapso humanitario y socioeconómico en Afganistán», dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un comunicado posterior. El 40% del PIB de Afganistán proviene en la actualidad de ayuda humanitaria, según un análisis del Banco Mundial. Los bancos están sin efectivo, los funcionarios llevan meses sin cobrar, los precios se disparan y las organizaciones humanitarias advierten del riesgo de un éxodo masivo, que podría tener un impacto importante en Europa. El anfitrión de la reunión fue Italia, que también organizará la cumbre en persona del G-20 que se celebrará en Roma en los últimos días de este mes. Su primer ministro, Mario Draghi, reconoció que la cooperación con los talibanes será necesaria para atajar la situación. «Es muy difícil pensar cómo puedes ayudar a la gente de Afganistán sin implicar a los talibanes», admitió Draghi. «Pero eso no significa un reconocimiento», advirtió. De los países del G-20, solo Arabia Saudí reconoce al régimen talibán. Ausencias El encuentro quedó debilitado por la ausencia de dos grandes potencias, China y Rusia. Ni Xi Jinping ni Vladimir Putin aparecieron en el encuentro virtual, en una señal de que no les convence la articulación de la ayuda humanitaria planteada por el G-20 y podrían hacerlo por su cuenta. Antes del encuentro, Pekín exigió que se levanten las sanciones económicas contra Afganistán y que se desbloqueen los miles de millones de dólares de reservas del país que están bloqueadas en el extranjero, sobre todo en EE.UU. y Reino Unido. Washington, de momento, no tiene previsto hacerlo. Joe Biden participó ayer en el encuentro y tampoco anunció nuevos compromisos de ayuda humanitaria a Afganistán. En una conferencia de donantes organizada el mes pasado por la ONU, su Administración solo ofreció una cantidad adicional de 64 millones de dólares. El gasto militar de EE.UU. en las dos últimas décadas en Afganistán se eleva a cerca de 2,3 billones de dólares. En un comunicado posterior al encuentro del G-20, en el que en ningún momento se cita a los talibanes, la Casa Blanca puso más énfasis en la necesidad de«mantener un foco intenso en los esfuerzos antiterroristas, incluidas las amenazas de Estado Islámico-Jorasán, y asegurar la salida segura de extranjeros y afganos» que busquen abandonar el país. Sobre la ayuda humanitaria, aseguró que debe entregarse «directamente al pueblo afgano a través de organizaciones internacionales independientes» y recordó la importancia de «promover derechos fundamentales para todos los afganos, incluidos mujeres, niñas y miembros de minorías». Conversaciones en Doha La reunión del G-20 se celebraba solo un día después de que EE.UU. y los talibanes mantuvieran conversaciones en Doha (Catar), las primeras desde la salida caótica y trágica de las tropas estadounidenses de Kabul a finales de agosto. La intención de Washington es que cualquier ayuda humanitaria o colaboración con los talibanes venga condicionada con compromisos para luchar contra grupos terroristas que operan en Afganistán -algo dentro de los acuerdos firmados por los talibanes con la Administración Trump que promovió la salida de EE.UU.-, a las facilidades para continuar la evacuación del país -quedan decenas de miles de afganos y extranjeros sin hacerlo- y al respeto a los derechos humanos. Según la Casa Blanca, las conversaciones fueron «francas y profesionales» y los talibanes «serán juzgados por sus acciones, no por sus palabras».
12-10-2021 | Fuente: abc.es
G-20: La Unión Europea dará mil millones de dólares a Afganistán para evitar la catástrofe humanitaria
«La presidenta de la Comisión Europea anunció la asignación de 1.000 millones de dólares para Afganistán. Fue uno de los varios compromisos para financiar la respuesta humanitaria. Estados Unidos ha previsto una financiación adicional de 300 millones de dólares». Esta fue la noticia más relevante que produjo la cumbre virtual con presencia telemática de los líderes del G-20 extraordinario dedicado a la emergencia de Afganistán, según anunció el primer ministro italiano, Mario Draghi, presidente de turno del G-20, en rueda de prensa celebrada en Roma. Draghi destacó que en la comunidad internacional «existe la conciencia de que la emergencia humanitaria en Afganistán es muy grave. Tanto es así que durante la cumbre se habló de catástrofe humanitaria y con la proximidad del invierno se percibe cómo se está precipitando la situación». La cumbre del G-20 acordó mantener una posición unificada, dando un mandato a las Naciones Unidas para que coordine la respuesta humanitaria. Hubo también consenso en la «necesidad de lograr que se respeten los derechos de las mujeres en Afganistán para que no haya un retroceso de veinte años». La petición al Gobierno de Kabul, para que se le pueda ayudar en la emergencia humanitaria, ha sido que permita «la libertad de circulación», con la posibilidad de que Naciones Unidas y los países vecinos puedan entrar y salir de Afganistán». El expresidente del Banco Central Europeo consideró fundamental evitar el colapso económico de Afganistán: «Debemos intervenir para salvar lo poco que queda del sistema bancario porque se vuelve imposible incluso enviar ayuda sin el sistema bancario», dijo Draghi. El primer ministro italiano explicó que para abordar la crisis humanitaria en Afganistán «será necesario mantener contactos con los talibanes, pero esto no significa su reconocimiento». Draghi recordó que al tomar el poder en agosto los talibanes hablaron de hacer un gobierno inclusivo, pero La realidad ha sido muy distinta. «Hay que tener en cuenta que deben ser juzgados por lo que han hecho, no por lo que dijeron», subrayó Mario Draghi. Cabe destacar que no han participado en esta cumbre extraordinaria del G-20 organizada por Italia ni el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ni el de China Xi Jinping, aunque sí han intervenido sus respectivos jefes de la diplomacia. Las ausencias al máximo nivel de Moscú y Pekín reflejan las fricciones geopolíticas entre ambas capitales, por un lado, y con Estados Unidos, por otra parte, país al que se ha acusado de salida precipitada de Afganistán.
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