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10-07-2019 | Fuente: abc.es
El exlíder de las FARC, Jesús Santrich, planta a la Corte Suprema en desafío al acuerdo de paz
El exlíder de las FARC Seuxis Paucias Hernández, alias «Jesús Santrich», planta a la Corte Suprema de Justicia que lo había citado a indagatoria en un proceso por narcotráfico, ausencia con la que dio la espalda al acuerdo de paz y que llevó al alto tribunal a ordenar su captura. Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia esperaban a Santrich, miembro de la Cámara de Representantes, pero su defensa, encabezada por el abogado Eduardo Matías, dijo desconocer su paradero, situación que ya había sido denunciada por el Gobierno el pasado 30 de junio y que condenaron distintos sectores políticos. «La inasistencia de Jesús Santrich a la indagatoria programada por la Corte Suprema de Justicia para hoy no solo es un grave incumplimiento al acuerdo de paz, es también un incumplimiento a los miles de exguerrilleros que sí están comprometidos con la construcción de la paz», ha manifestado en su Twitter el senador Iván Cepeda, del partido de izquierdas Polo Democrático Alternativo (PDA). La crítica reviste especial importancia al partir de Cepeda, copresidente de la Comisión de Paz del Senado y uno de los más firmes impulsores del proceso que condujo al desarme y desmovilización de las FARC. «Inaceptable la conducta de Santrich. Debe ser excluido del proceso. Y (la justicia) ordenar su captura», expresó por su parte el exjefe negociador de paz del Gobierno en los diálogos con las FARC, Humberto de la Calle. El proceso contra Santrich y por el cual es pedido en extradición por EE.UU. es por un supuesto delito de narcotráfico cometido después del 1 de diciembre de 2016 cuando entró en vigor el acuerdo de paz firmado por el Gobierno y las FARC el 24 de noviembre del ese año. Sin embargo, en mayo pasado la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) le concedió a Santrich la garantía de no extradición con el argumento de que las pruebas aportadas por Estados Unidos eran insuficientes y el caso pasó a la Corte Suprema que debe definir su situación. «Santrich se burla de todo el mundo» A las críticas contra Santrich se sumó el Gobierno colombiano por medio del consejero presidencial para la Estabilización y la Consolidación, Emilio Archila, quien aseguró que el exlíder guerrillero se burla de todo el mundo al no comparecer ante la Corte. «Se está burlando de todo el mundo, se está burlando de su propio partido, se está burlando de su propia gente a la que está dejando dentro del proceso, se está burlando de la justicia que le dio todas las oportunidades y las garantías que necesitaba", aseguró Archila. El funcionario puso como ejemplo a los demás exguerrilleros, de quienes dijo que sí están cumpliendo sus compromisos con la paz. «El resto de excombatientes están dentro de su proceso, están acudiendo a la justicia, respondiendo a sus víctimas y dentro de sus procesos de reincorporación», añadió Archila. A la salida de la fallida indagatoria el abogado Matías recalcó que desconocen el paradero de Santrich y que no hablan con él desde hace unos 15 días, cuando finalizó el periodo de sesiones del Congreso. «El despacho optó por levantar la sesión, (dijeron) que después tomaban una decisión, pero no sabemos cuándo será», afirmó Matías en medio de una nube de periodistas ante los cuales reconoció que la Corte Suprema de Justicia ha dado todas las garantías en el proceso, pero que desde el Ejecutivo no ha sido así. Horas después la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema consideró «injustificada» la ausencia de Santrich y ordenó una «orden de captura con fines de indagatoria por los delitos de concierto para delinquir agravado, fabricación, tráfico o porte de estupefacientes». La Corte señaló que a Santrich se le había privilegiado «su derecho fundamental a la libertad» y en vista de su no comparecencia remitirá a Interpol la orden de captura «para activar el trámite de publicación de notificación roja». Santrich, que el 11 de junio pasado asumió el escaño en la Cámara de Representantes para el cual fue indicado por el partido FARC, dejó plantados a los escoltas de su esquema de seguridad oficial el pasado 29 de junio y desde entonces se desconoce su paradero. Según el Gobierno, Santrich estuvo hasta ese día en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Tierra Grata, situado en el departamento del Cesar (norte), donde desmovilizados de las FARC terminan de hacer su reincorporación a la vida en sociedad.
01-06-2019 | Fuente: abc.es
«Timochenko» pide disculpas a España por el uso de una camiseta de ETA en la liberación de Santrich
El jefe de la antigua guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño Echverri, alias «Timochenko», ha pedido perdón este viernes a la embajada de España después de que el embajador de España en Colombia, Pablo Gómez de Olea, expresase su rechazo por el uso de una camiseta con el símbolo de la banda terrorista ETA por parte de uno de los acompañantes del ex guerrillero de las FARC 'Jesús Santrich', liberado este jueves. «Dichas manifestaciones de apoyo a ETA dañan la sensibilidad de todas las víctimas del terrorismo y especialmente de las víctimas vilmente asesinadas y mutiladas por este grupo terrorista. La asociación del Partido FARC con símbolos de ETA hiere la sensibilidad de las víctimas del terrorismo y asocia al partido político que usted preside con un grupo terrorista de infausta memoria», detallaba la carta enviada por Gómez de Olea. «Timochenko» ha respondido afirmando que las actuaciones son personales y que no puede responder por lo que hagan los militares de su partido, según recoge Caracol Radio. «Decirle que las banderas de la paz y la reconciliación son las nuestras y que si alguno individualmente ha sacado otro símbolo que no se nos interpreta es su responsabilidad individual», ha señalado Londoño. Así, en un vídeo publicado en la red social Twitter ha lamentado lo sucedido y ha insistido en que las únicas banderas de las FARC son las de la «paz y reconciliación». «Mis disculpas si esto le ha generado alguna dificultad, señor embajador», ha señalado. Además ha añadido que si es necesario le dará las explicaciones necesarias sobre lo ocurrido personalmente cuando regrese a Bogotá. «Jesús Santrich» ha abandonado este jueves los calabozos de la Fiscalía, donde ha permanecido las últimas dos semanas, en compañía de sus abogados y en medio de un fuerte dispositivo de seguridad de la Policía Nacional y gran expectación mediática. Sin embargo, está aún lejos de culminar el camino judicial que inició en abril de 2018, cuando fue detenido por una orden de Interpol emitida a petición de Estados Unidos, que le acusaba de conspirar para introducir cocaína en el país. Estados Unidos sostiene que el delito se cometió estando vigente el acuerdo de paz. De ser así, «Jesús Santrich» quedaría expulsado de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), volviendo a la justicia ordinaria, con penas mayores y posibilidad de extradición.
31-05-2019 | Fuente: elmundo.es
Primavera Sound: no es un festival, es una fiesta
El fabuloso espectáculo de Janelle Monáe y el pop simpático de Carly Rae Jepsen destacaron en la segunda jornada del macroevento. Kurt Vile, Sons Of Kemet y Beak también actuaron dentro de un desbordante cartel 
30-05-2019 | Fuente: abc.es
La Fiscalía de Colombia deja en libertad al exlíder de las FARC Jesús Santrich
Seuxis Paucias Hernández, alias «Jesús Santrich», ya es libre. El líder más mediático del otrora grupo guerrillero FARC, acusado de narcotráfico ante una corte federal en EE.UU., salió ayer de prisión después de que la Fiscalía de Colombia acatara la orden de la Corte Suprema. La reclamación norteamericana llevó a su detención el año pasado y desató un galimatías jurídico que mantuvo al país polarizado. El Departamento de Justicia de EE.UU. calificó ayer mismo la decisión de «lamentable», si bien dijo respetar la resolución del alto tribunal colombiano. La Corte, a su vez, había recibido del Consejo de Estado la confirmación de que Santrich ostenta la investidura de congresista ?al haber obtenido el escaño como parte del Acuerdo de Paz de 2016? y por ello debe ser juzgado por la Suprema. Dos horas antes, Santrich se comprometió por escrito a comparecer ante todas las llamadas de dicho tribunal. Esta tarde se disponía a tomar posesión como congresista. «En este momento Fiscalía da cumplimiento a decisión de Corte Suprema de Justicia respecto al señor Seuxis Paucias Hernández Solarte. El procedimiento es acompañado con medidas de seguridad de la Unidad Nacional de Protección», afirmó la entidad en un mensaje en su cuenta de Twitter. #ATENCIÓN En este momento #Fiscalía da cumplimiento a decisión de @CorteSupremaJ respecto al señor Seuxis Paucias Hernández Solarte. El procedimiento es acompañado con medidas de seguridad de @UNPColombia? Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) May 30, 2019En el caso Santrich, perfecto para una serie televisiva, hay quienes consideran que los vídeos y pruebas recabadas por los fiscales de EE.UU. eran concluyentes para que perdiera sus beneficios, fuera entregado a la justicia ordinaria y extraditado a ese país. Otros sostienen que las evidencias no eran concluyentes y su caso debía pasar a la Corte Suprema, como determinó finalmente la Justicia Especial para la Paz (JEP), justicia transicional prevista en los acuerdos de paz para juzgar los delitos cometidos por los guerrilleros, paramilitares y militares involucrados en el conflicto armado. La Fiscalía colombiana dejó este jueves en libertad al exlíder de las FARC Seuxis Paucias Hernández, alias «Jesús Santrich», en acatamiento a una orden de la Corte Suprema de Justicia, que consideró que goza de «fuero» por haber sido designado congresista. Así termina el capítulo de esta semana, donde el caso Santrich sigue dividiendo a los colombianos, hoy muchos muy indignados por su nueva libertad, mientras otros afirman que se ha fortalecido la institucionalidad pues se cumple el debido proceso. Ahora la Corte Suprema debe iniciar el proceso que definirá finalmente la suerte judicial del congresista Seuxis Paucias Hernández Solarte. Este mismo mes se había desatado un terremoto político en el país después de que la Justicia Especial para la Paz (JEP) denegara la extradición de Santrich ordenara a la Fiscalía su inmediata puesta en libertad. Detenido hace más de un año Santrich fue capturado por la Fiscalía el 9 de abril de 2018 con base en una circular roja de Interpol a petición de Estados Unidos, cuya Justicia lo acusa de tener un acuerdo para exportar diez toneladas de cocaína a ese país después de que las FARC firmaron el acuerdo de paz con el Gobierno colombiano. Si los delitos que se le imputan ocurrieron después de la firma de la paz, Santrich perdería los beneficios de la justicia transicional y si caso pasaría a la justicia ordinaria. Sin embargo, el pasado 15 de mayo la Justicia Especial para la Paz (JEP) le concedió la garantía de no extradición y ordenó a la Fiscalía su libertad inmediata. Dos días después Santrich salió de la cárcel bogotana de La Picota en una silla de ruedas pero enseguida agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía le leyeron una nueva orden de detención y lo arrestaron aduciendo que contaban con nuevas pruebas en su contra.
22-05-2019 | Fuente: elpais.com
El pueblo colombiano (La Picota, Bogotá)
La mayoría desaprueba la labor de Duque y desconfía menos de la JEP que de la Fiscalía
19-05-2019 | Fuente: abc.es
Esta semana se ha vivido un notable escándalo en América: El ex comandante de las FARC, Jesús Santrich, fue detenido después de firmarse los llamados acuerdos de paz entre Santos y la guerrilla. Se le acusó de delitos de narcotráfico perpetrados tras la entrada en vigor de la paz santista y se pidió su extradición a Estados Unidos. La llamada Justicia Especial para la Paz (JEP) que dejó Juan Manuel Santos como legado acompañante de su acuerdo, negó el miércoles su extradición y ordenó su puesta en libertad. El viernes, cuando Santrich estaba a cinco metros de la salida de la prisión La Picota, fue detenido con nuevos cargos. Iván Duque no se ha rendido ante la paz impuesta por Santos. Quienes jalearon esa paz sabían perfectamente que estaban amparando narcotraficantes. El comandante en jefe de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, explicó en rueda de Prensa el 14 de julio de 2018 el sentido de esa JEP sin dejar lugar a equívocos buenistas. Sus palabras textuales, sin edición alguna, son éstas: «Éste es un tribunal único. Una experiencia única en el mundo, creado por los mismos insurgentes, en que los mismos insurgentes contribuyeron a su creación para someterse a ese tribunal. No hay antecedentes en el mundo en ese sentido. Yo decía incluso cuando me tocó presentarme y lo quiero reiterar aquí, ante la opinión, ante los medios, la emoción que sentí de ver plasmado ya en la práctica eso que fue tan duro, tan difícil de construir en La Habana. Y yo les quiero recordar a todos sobre ese tema que cuando no salíamos, cuando no se lograba un acuerdo en la mesa, el presidente envió a su hermano Enrique Santos a conversar conmigo para buscar una salida. Y fue en esa reunión donde decidimos lo de integrar una comisión de seis, tres nombrados por la guerrilla y tres por el Estado. Y, hete aquí donde surge este sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición. Y estamos creando derecho, un nuevo derecho que es ejemplo para el mundo y que va a ser una referencia que yo creo que es el legado más importante que le podemos dejar al mundo». El legado más importante del acuerdo de paz colombiano para el mundo entero va a ser una «justicia» que los criminales se administran a sí mismos y con la que se amnistía hasta los delitos de narcotráfico. Como muy bien ha recordado esta semana el periodista colombiano Juan Carlos Pastrana «La JEP colombiana fue diseñada íntegramente para las FARC por sus dos asesores, el comunista español Santiago y Alvaro Leyva por petición expresa de Juan Manuel Santos». Ese «comunista español» del que habla Pastrana no es otro que Enrique Santiago Romero, el secretario general del Partido Comunista de España. Que aunque pueda extrañar a muchos, todavía existe y manda. A ese tipo encargó Santos el diseño del proceso de paz y esto fue lo que apoyó España por iniciativa de José Manuel García-Margallo, a quien Dios confunda. Esto es lo que el entonces ministro de Exteriores hizo ir a avalar con su presencia en Cartagena de Indias al Rey Juan Carlos. La comunidad internacional amparó a la guerrilla más antigua de América a pesar de que los colombianos votamos en contra en un plebiscito en el que ni un solo medio de comunicación apoyó editorialmente el «no». El resultado: el amparo de la JEP a la narcoguerrilla. Esta vez se frenó. La próxima?
18-05-2019 | Fuente: abc.es
Hospitalizado el exguerrillero Santrich tras cortarse las venas después de su frustrada excarcelación
El antiguo dirigente guerrillero Seuxis Paucis Hernández Solarte, conocido como 'Jesús Santrich', ha sido hospitalizado tras cortarse las venas después de su excarcelación e inmediata detención este viernes. «Se encuentra al examinado con heridas suturadas a nivel de miembros superiores"», ha informado el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses colombiano a través de un comunicado oficial. Además, señala que 'Santrich' estaba «en alteración del estado de conciencia y signos neurológicos positivos» por lo que se solicitó su traslado a un centro sanitario para recibir «atención inmediata». El informe es el resultado de una solicitud de la Fiscalía General colombiana para informar a la ciudadanía del estado de 'Santrich'. El examen médico se realizó el viernes a las 22.30 horas. 'Jesús Santrich', exguerrillero desmovilizado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue detenido ayer en Colombia inmediatamente después de haber sido puesto en libertad por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el sistema de justicia transicional creado en el Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno de Colombia y las FARC y encargado de juzgar los crímenes más graves cometidos durante el conflicto armado en el país latinoamericano. 'Santrich' llevaba un año detenido acusado de narcotráfico por un tribunal de Nueva York. La JEP puso en libertad al exguerrillero ya que el Departamento de Justicia de Estados Unidos nunca remitió las pruebas solicitadas. La Fiscalía General de Colombia ha señalado que la nueva detención del exguerrillero se debe a nuevas pruebas en su contra por narcotráfico. 'Jesús Santrich' fue detenido el 9 de abril de 2018 en Bogotá por agentes de la Fiscalía de Colombia debido a que sobre él pesaba una orden de captura internacional con fines de extradición a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Desde ese momento se puso en marcha la huelga de hambre. El exguerrillero, que participó en las negociaciones de paz de La Habana que culminaron con la desmovilización de las FARC, está acusado de haber participado en un acuerdo para transportar diez toneladas de cocaína a Estados Unidos a cambio de unos 15 millones de dólares. Tanto él como la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), el partido político surgido de la guerrilla, afirman que es víctima de un montaje conjunto del Gobierno estadounidense para llevar a los líderes de la antigua guerrilla ante los tribunales norteamericanos. Sin embargo, y como parte del Acuerdo de Paz, 'Jesús Santrich' no está sujeto a la justicia ordinaria, sino a la justicia transicional de la JEP.
17-05-2019 | Fuente: abc.es
Crisis política en Colombia por la negativa a entregar a EE.UU. al exlíder guerrillero Santrich
Colombia ha entrado en una crisis de institucionalidad después de que la Justicia Especial para la Paz (JEP) negara el martes la extradición a Estados Unidos de «Jesús Santrich», uno de los líderes de la exguerrilla de las Farc acusado de narcotraficar en fecha posterior a la firma del Acuerdo de paz. Hacia el mediodía del miércoles el Procurador General, Fernando Carrillo, anunció la denuncia contra esa determinación de la JEP ante la Corte Suprema de Justicia, y a la una de la tarde el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, renunció irrevocablemente a su cargo, anuncio que dio por sorpresa en plena rueda de prensa. La decisión fue secundada a los pocos minutos por la vicefiscal María Paulina Riveros, quedando acéfala la poderosa institución que precisamente había respaldado la extradición de «Santrich». Frente a la crisis institucional, la Corte Suprema deberá definir el próximo martes si acepta o no la renuncia del fiscal general. De hacerlo, el presidente colombiano tendrá que presentar una terna para que la Corte elija al nuevo fiscal. Adicionalmente, ante el permanente choque de trenes entre las altas cortes, el cuestionamiento de sectores políticos afines al gobierno sobre la JEP y la fallida reforma a la Justicia, muchos han planeado la posibilidad de una Constituyente, salida que en principio el presidente Duque prefiere evitar acudiendo a solucionar la crisis a través de las instituciones existentes. Aunque aquella es la salida preferida de su grupo en el Congreso y de su líder político, el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe Vélez, pues les permitiría hacer otros cambios constitucionales que no han logrado por vías institucionales. El futuro del exfiscal Martínez será motivo de otro capítulo pues si bien dijo ayer que tras su renuncia se dedicará a escribir y a su familia, muchos le pronostican un futuro electoral. Otros confían en que su conocimiento de hechos de corrupción en el escándalo Odebrecht ?la empresa brasileña que pagó sobornos a altos cargos latinoamericanos? finalmente salga a la luz.
16-05-2019 | Fuente: abc.es
La Justicia de Paz de Colombia libera al exlíder de las FARC Santrich y desata un seísmo político
La Justicia Especial para la Paz (JEP) de Colombia ha desatado un terremoto político en Colombia al denegar este miércoles la extradición del exlíder de las FARC Seuxis Paucias Hernández, alias Jesús Santrich, reclamado en Estados Unidos por narcotráfico y ordenar a la Fiscalía su inmediata puesta en libertad. Nada más conocerse el pronunciamiento de la JEP, el fiscal general de Colombia, Néstor Humberto Martínez, presentó su dimisión. «Este desafío al orden jurídico no será refrendado por el suscrito; mi conciencia, mi devoción por el Estado de derecho me lo impiden, por ello he presentado renuncia irrevocable al cargo de fiscal general de la nación», manifestó Martínez en una declaración recogida por Efe. Por su parte, el presidente de Colombia, Iván Duque, pronunció un discurso institucional desde la Casa de Nariño en el que, al tiempo que dijo respetar la separación de poderes, aseguró que el caso de antrich no está cerrado. Duque comparte «la indignación del pueblo colombiano por la decisión de la JEP de ordenar la libertad del sindicado por narcotráfico en Estados Unidos alias "Jesús Santrich"», dijo Duque en una declaración en la Casa de Nariño. «Toda la institucionalidad del Estado garantizará la aplicación de la justicia, la cooperación judicial", afirmó el mandatario, quien agregó que "todas las herramientas a su disposición para que no haya impunidad serán empleadas». Para el expresidente colombiano Álvaro Uribe, que en su día se opuso al acuerdo de paz con las FARC de noviembre de 2016, la decisión de la JEP «demuestra que en La Habana pactaron un cogobierno», indicó en alusión a las conversaciones entre la guerrilla y el Gobierno en la capital cubana en un comunicado que leyó en nombre de su partido, Centro Democrático. La JEP, una jurisdicción específica prevista en el acuerdo de paz firmado entre el entonces presidente de Colombia Juan Manuel Santos, y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, justificó la aplicación de «la garantía de no extradición» a Jesús Santrich «porque las pruebas no permiten evaluar la conducta ni establecer la fecha precisa de su realización. Se ordena a Fiscalía de Colombia disponer libertad inmediata». ?#COMUNICADO|| La Sección de Revisión de la @JEP_Colombia aplica la garantía de no extradición a Seuxis Paucias Hernández Solarte. pic.twitter.com/YKECTjJKfI? Jurisdicción Especial para la Paz (@JEP_Colombia) May 15, 2019En su comunicado, la JEP explica que el Departamento de Justicia de Estados Unidos «no remitió las evidencias solicitadas» y que «las interceptaciones telefónicas de otro caso enviadas a la JEP por la Fiscalía no se reveló la conducta atribuida a Hernández Solarte en la solicitud de extradición». Santrich fue detenido en Bogotá el 9 de abril del año pasado a petición del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo acusa de conspiración para el narcotráfico, delito que según la Fiscalía colombiana cometió después de la firma del acuerdo de paz del 24 de noviembre de 2016. Según EE.UU., el exguerrillero tenía un «acuerdo para exportar 10 toneladas de cocaína» a ese país. El pasado marzo, el fiscal de la Justicia Especial de Paz de Colombia, Carlos Bermeo, fue detenido, junto con otras cuatro personas, después de ser cazado en pleno soborno a cambio de frenar la extradición a Estados Unidos de Jesús Santrich.
26-03-2019 | Fuente: abc.es
Juan Manuel Santos: «Para que Maduro deje el poder hay que negociar y darle una salida digna»
Al expresidente colombiano y Premio Nobel de la Paza, Juan Manuel Santos, han debido de sonarle los oídos durante todo este fin de semana. El motivo: la repercusión en las redes sociales de su nuevo libro «La batalla por la paz» (Editorial Península), en el que hace un pormenorizado relato de cómo fue el proceso hasta lograr firmar los históricos acuerdos de paz con las FARC, en 2016. En él dedica amplios capítulos tanto a aquellos que soplaron a favor del acuerdo -principalmente actores y organismos internacionales- como de aquellos que intentaron frenarlo y abortarlo -procedentes del interior de Colombia-. Ese fue el caso de su antecesor en el cargo, el expresidente Álvaro Uribe, de quien dice en el libro ejerció una «persistente y obstinada oposición» para que no tuvieran éxito. El texto, de casi 600 páginas y con prólogo del expresidente Felipe González, es también una especie de memorias del exmandatario colombiano que giran en torno a la gran obsesión en que se convirtió para él alcanzar la paz en Colombia después de 50 años de conflicto, que comenzó «cuando yo tenía 12 años». Una obsesión que dio sus primeros pasos en los años 90, durante el Gobierno de Samper, y que culminó con la firma de los acuerdos en 2016. Este empeño, en el que otros antes que él fracasaron -como los presidentes Belisario Betancur, César Gaviria y Andrés Pastrana-, le granjeó acusaciones como la de «conspirador» o la de «traidor», palabra esta última que ha vuelto a emerger, tras la publicación de libro, en las redes sociales transformada en hashtag. Héroe, para unos; villano, para otros, Santos es un hombre de paz, que no ha dudado en hacer uso de sofisticadas operaciones militares -que relata pormenorizadamente en el texto-, desde su cargo como ministro de Defensa durante la presidencia de Uribe, para neutralizar a los principales cabecillas de la guerrilla. Santos justifica su Premio Nobel por «haber hecho la guerra para lograr la paz contra las FARC». Tampoco evita hablar de temas espinosos, como sus relaciones y acercamientos a los regímenes bolivarianos, liderados por Hugo Chávez -«mi nuevo mejor amigo», llegó a bromear-, primero, y después por Nicolás Maduro, en Venezuela; así como al presidente ecuatoriano Rafael Correa. Una medida estratégica tomada, a pesar de sus diferencias ideológicas, como subraya de manera reiterada en el libro, con el fin de contar con su apoyo regional y mediación en las conversaciones que tuvieron lugar en La Habana durante cuatro años. Decisiones estas que le han granjeado numerosas críticas. Santos recaló ayer en Madrid, en la Casa de América, para presentar «La batalla por la paz» con media campaña de promoción hecha por sus enemigos desde las redes sociales. No parece incomodarle la tormenta provocada por su libro. Se sonríe cuando se lo mencionamos. Asegura que apenas sigue las redes sociales. «Muy poco. Son mis hijos quienes me lo cuentan». Y también le defienden desde ellas. ¿Cuál era el objetivo de este libro? El objetivo es múltiple. Primero, como decía Churchill, si uno no escribe la historia, se la escriben. Y generalmente se la escriben mal. Entonces había que narrar lo que sucedió, con la mayor objetividad posible, algo que habiendo sido protagonista es difícil. Por otro lado, el proceso de paz fue muy sui géneris, pues tiene aspectos novedosos y útiles para la solución de otros conflictos, por eso quise extraer también las lecciones que aprendimos durante el proceso. Y, tercero, quería contar anécdotas, tanto personales como políticas, que no son conocidas y que tienen relevancia en un proceso como este. Creo que es importante que la gente las conozca. ¿Cree que la información que aquí se expone, revelando muchos detalles internos del proceso, convecerá a algunos de sus críticos y terminará aplaudiendo estos acuerdos de paz? Lo que este libro hace es poner los puntos sobre las íes, y contar lo que realmente sucedió. No lo que mucha gente, de forma deliberada, quiso decir que iba a suceder. Además los hechos han demostrado que no era cierto que estaba entregnado el poder a las FARC, que no era cierto que iba a desaparecer la Policía o el Ejército, que le íbamos a quitar los recursos a los pensionados, que no era cierto que yo era un comunista infiltrado.. Las grandes mentiras que se dijeron quedaron desvirtuadas por los hechos. En procesos como estos, a la larga salen a relucir. «Las grandes mentiras que se dijeron sobre lo que iba a suceder tras firmar los acuerdos de paz han sido desvirtuadas por los hechos» ¿Cuál fue la decisión más difícil que tuvo que tomar durante la negociación de los acuerdos de paz? Cuando me informaron que tenían localizado al cabecilla (Alfonso Cano) de las FARC, con quien yo había iniciado, indirectamente, comunicación. Y me preguntaron si autorizaba la operación contra él. Era difícil porque sabía que eso podía poner en tela de juicio el proceso. Aunque me sentí, por otro lado, tranquilo porque esas eran las reglas del juego. Yo les dije a las FARC que la guerra continuaba y que íbamos a hablar en medio de la guerra. "Ustedes pueden atentar perfectamente contra mi vida. Eso es parte de la guerra, pero no esperen ningún tipo de contemplación por mi parte". Creo que a la larga me respetaron más por eso, por respetar las reglas del juego que habíamos establecido. Si bien Uribe siempre se ha manifestado contra el proceso de paz con las FARC desde que usted lo anunció en 2010, se puede decir que la mano dura que empleó durante su gobierno (2002-2010), del que usted fue ministro de Defensa, facilitó la posterior negociación pues situó al Estado en una posición de fuerza, que no tenía durante el mandato de Pastrana.. Sin duda. Para comenzar, nadie había tocado nunca, en 40 años de conflicto, a ningún miembro del secretariado (junta directiva de la guerrilla). Cuando fui ministro de Defensa me empeñé en llegar hasta ellos. Una de las condiciones más importantes era convencer también a los comandantes que para ellos era mejor negociar la paz que continuar la guerra. Y eso se hizo durante el Gobierno de Uribe y mi ministerio de Defensa. Mientras terminaba con el conflicto de las FARC se abrió otra la guerra, la suya con el expresidente Álvaro Uribe, que le acusó de traición por emprender el proceso de paz.. La paz nunca ha sido fácil de hacer. Hay múltiples ejemplos. Mire lo que le pasó a Isaac Rabin. Abrió una guerra con su propio partido y después le costó la vida. Siempre hay opositores en procesos como este, pero a la larga, si uno cree que lo que hace es correcto, en este caso negociar la paz lo era, las cosa finalmente salen a relucir y funcionan. Dedica mucho espacio a retratar la posición de Uribe y las actuaciones de este frente a los acuerdos y frente a usted, hasta el punto de revelar incluso el contenido de encuentros privados con el Papa. ¿Era necesaria tanta información? ¿Es un ajuste de cuentas contra él? Traté, en la medida de lo posible, que esto no fuera un ajuste de cuentas con mis opositores, porque no solamente está Uribe. Hay muchos opositores. Y tampoco quise que esto fuera una acumulación de elogios hacia los que me apoyaron. Quise ceñirme a la verdad, a los hechos y a las lecciones. Creo que, aunque a alguno no le guste, ese equilibrio lo encontrarán en el libro. Reconoce en el libro que convocar el plebiscito para que el pueblo colombiano refrendara los acuerdos de paz, y que este rechazó para sorprensa de muchos, incluido usted, fue un error. Error que no volvería a repetir ¿Pecó de optimismo o de arrogancia al plantearlo? De todo. De arrogancia, de soberbia, de optimismo y de ingenuidad. Nunca pensé que todas esas mentiras que se dijeron alrededor del plebiscito sobre el proceso la gente las iba a creer, pero muchos lo hicieron. «Al convocar el plebiscito pequé de optimismo, arrogancia, soberbia e ingenuidad» ¿Los acuerdos de paz fueron una víctima más de las Fake news? Sí, lo fueron. Y le voy a dar un ejemplo: nosotros negociamos un capítulo de género con las FARC, porque las mujeres son las más víctimas de las víctimas. Y este acuerdo colocó, por primera vez, a las víctimas en el centro de la solución del conflicto. Ese capítulo de género los enemigos del proceso lo interpretaron malévolamente como una forma escondida de colocar en nuestra Constitución la teoría de la ideología de género, que no tiene nada que ver con una política a favor de la mujer. Tiene que ver con la creencia de que nacemos sin ser hombres ni mujeres, que nos vamos formando a lo largo de la vida. Y eso, por supuesto, es anatema para todas las religiones. Eso empezó a correr, e incluso el propio procurador general de la nación lo dijo. Y todos los pastores cristianos y sacerdotes dijeron que se votara No. Me di cuenta de eso cuando faltaba una semana para el plebiscito. Nunca imaginé que tuviera tal efecto. Después hicimos una encuesta para ver cuál fue el motivo de que se rechazara el acuerdo, y el 35% de los votos negativos fue por ese motivo. Reuní a los pastores para modificar el acuerdo respecto a ese punto, y entonces me confesaron que no habían leído el acuerdo. Que se habían guiado por lo que había dicho el procurador general. Uno de los puntos más controvertidos son las penas que deberán pagar los exguerrilleros por los crímenes cometidos. Laxas para muchos, que critican que estos acuerdos permiten la impunidad frente a años de violencia y asesinatos. ¿Cuándo van a comenzar a ser juzgados? La Justicia Especial para la Paz (JEP) está diseñada precisamente para que no haya impunidad, pero no es la típica de barrotes. Es más restaurativa a las víctimas. Está comenzando a funcionar. Ya están rindiendo testimonio los más responsables de los crímenes de la humanidad, y van a ser juzgados y sancionados. No va a haber impunidad. En el libro da cierto margen a su sucesor en la presidencia, Iván Duque, a la hora de que respete los acuerdos de paz y los implemente durante su mandato. Sin embargo, Duque anunció que haría cambios en los acueros antes de asumir el cargo, y hace unos días desveló su intención de modificar varios artículos de la JEP. ¿Le preocupa que esto pueda perjudicar a los acuerdos de paz en el futuro? Me preocupa que no cumpla lo que está diciendo que va a hacer. Iván Duque ha dicho a la comunidad internacional que va a cumplir con los acuerdos. Y que sus mandos medios puedan demorar el cumplimiento de puntos del acuerdo. Pero no me preocupa que vaya a echar al traste el acuerdo porque es irreversible. No puede aprobar reformas que vayan contra ellos porque la propia Corte Constitucional estableció muy claramente que ningún Ejecutivo, en los próximos tres gobiernos, pudiera tomar medidas que fueran contrarias al cumplimiento de los acuerdos. «No me preocupa que Iván Duque vaya a echar al traste los acuerdos de paz porque son irreversibles» Usted ha llevado la paz a Colombia, ¿si le ofrecieran ahora ser mediador en algún conflicto o crisis, como las de Venezuela o Nicaragua, aceptaría? Depende de las circunstancias y las condiciones para poder mediar. El Premio Nobel de la Paz me impone unas responsabilidades para buscar la paz en el mundo, por las cuáles no podría decir que no. ¿Cómo ve la situación que atraviesa actualmente Venezuela? ¿Hay todavía espacio para el diálogo? Si no hay negociación en Venezuela no veo cómo se puede encontrar una solución que sea pacífica. Lo peor que puede pasar ahora es que Venezuela se incendie en violencia y en algún conflicto interno. Por la situación tan deteriorada que existe eso puede durar muchos años o décadas. Por eso la negociación, no solo en Venezuela sino en cualquier conflicto, es el camino más efectivo para poder teminar con él. Usted que conoce a Nicolás Maduro, ¿le ve capaz de abandonar el poder en Venezuela? Claro que sí. Todo ser humano está interesado en sobrevivir. A Maduro hay que darle una salida digna. Los que pretenden que Maduro simple y llanamente vaya a dejar el poder están muy equivocados. Maduro, ni ninguna persona, se va a ir a la cárcel y acabar su vida, como le sucedió a Noriega, sin defenderse hasta la muerte. Por eso es tan importante encontrar una salida negociada.