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Noticias de jair bolsonaro

20-10-2019 | Fuente: abc.es
La segunda vuelta, la pesadilla de Evo Morales para su reelección
Por primera vez desde el 22 de enero del 2006, fecha en la que llegó a la Presidencia, Evo Morales (Movimiento Al Socialismo) podría verse obligado a disputar un balotaje (segunda vuelta) para conservar el poder. El dirigente -y líder del sindicato de la coca-, todavía es favorito en las elecciones de hoy pero el expresidente Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) amenaza con poner en riesgo lo que sería su cuarta victoria electoral consecutiva. Lograr más del 50% de los votos o el 40% con diez puntos de ventaja, son las dos fórmulas que le permitirían a Morales quedarse cinco años más en «la Casa grande del Pueblo», sede del Ejecutivo en La Paz. «El Evo», como le conocía su pueblo antes de que se convirtiera en un líder con vocación de perpetuarse en el poder, podría evitar una segunda vuelta si la tendencia de ascenso de Mesa no es suficiente. En caso contrario, su futuro político se complicaría. De hecho, llegó a la recta final de la campaña más larga de la historia reciente de Bolivia, en un clima inusitado de tensión. Movilizaciones y protestas en puntos cardinales del país cuestionaron su liderazgo en el sector de la población que le aupó y le ha mantenido firme en la Presidencia durante este tiempo: los indígenas. Los incendios -con la misma preocupación por el fuego que Jair Bolsonaro en Brasil- de cuatro millones de hectáreas en las reservas naturales de la Chiquitanía (sudeste de Bolivia), el conflicto del litio y el paro general de médicos (desde hace dos meses) han hecho mella en un candidato que, pese a todo, resiste el desgaste del tiempo y manifiesta un profundo desprecio a la democracia. Argucias de dictador Este, es el principal reproche que le hacen sus adversarios, tanto Carlos Mesa como el tercero en carrera, el senador de Unidad Demócrata, Oscar Miguel Ortiz Antelo. El ejemplo más claro de los abusos de poder de Evo Morales se aprecia en la secuencia que siguió para presentar, a capón, su candidatura en estas elecciones. Prohibida expresamente por su propia Constitución, convocó un referéndum, el resultado fue negativo pero el último representante -con Nicolás Maduro- del eje bolivariano no respetó el resultado y recurrió a los Tribunales Supremo y Constitucional (hechos a su medida) para que, como hicieron, le permitieran aspirar a un cuarto mandato de cinco años. «Hay que retomar los principios de la democracia y el Estado de Derecho», insiste Carlos Mesa, el hombre que amaga con hacerle sombra en las urnas. El expresidente (2003-2005), historiador y periodista, nunca como hasta ahora estuvo tan cerca de recuperar la Presidencia a la que llegó, desde la vicepresidencia, tras la huida de Gonzalo Sánchez de Lozada, como consecuencia de las revueltas callejeras en lo que se denominó «la guerra del gas». Consciente de un escenario que le puede complicar el futuro Evo Morales apuró hasta el último minuto de campaña y denunció una conspiración en su contra. «Quieren quemar la Casa Grande del Pueblo y dar un golpe de Estado si Evo gana», clamó. En cualquier caso, la ventaja del presidente es que mientras los experimentos del Socialismo siglo XXI fracasaron, en términos económicos estrepitosamente, en Venezuela, Ecuador y Argentina, en Bolivia las finanzas se han consolidado. El crecimiento sostenido de este país se coronará a fines de año, de acuerdo a las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), con un 3,9%, dos dígitos envidiables entre sus vecinos sudamericanos. El dato lo exhibe Morales, de la mano de su vicepresidente Álvaro García Linera, que no olvida un reconocimiento importante: el Banco Mundial advirtió una reducción del 35% de la pobreza este año. Este número haría más que feliz al todavía presidente argentino Mauricio Macri, cuya gestión se recordó, con temor, en este campaña. El caso de Venezuela, los disturbios de Ecuador y la situación de Perú salieron a relucir en las últimas semanas pero ninguno irrumpió con la fuerza de la crisis de Argentina, que sobrevoló, en picado, como un cóndor de mal agüero en la campaña andina. El atajo de Evo para legalizar su candidatura El tronar de las cacerolas, las marchas de indígenas en su contra y ver ondear la wipala, bandera tricolor, entre bolivianos que le acusan de dictador fueron experiencias nuevas para Evo Morales. El presidente de Bolivia no estaba acostumbrado a llegar a unas elecciones donde su mayoría absoluta esté en discusión pero mucho menos a que una parte de los suyos cuestionen su talante democrático. Y eso, es lo que le ha venido sucediendo en los últimos tiempos. «Los bolivianos protestan porque el gobierno incumple la Constitución Política del Estado, no respeta el voto del 20F, elimina la independencia de los otros tres poderes y los controla», describe la escritora y miembro de la Academia Boliviana de la Lengua, Verónica Ormachea. Autora de «Los infames», novela sobre un fenómeno poco conocido, el éxodo judío a Bolivia, la autora apunta al referéndum de febrero del 2016 que rechazó otra reelección de Evo Morales para un cuatro mandato. Éste se comprometió entonces a no insistir si lo perdía pero faltó a su palabra y recurrió a «su» Tribunal Constitucional Plurinacional que falló a su favor al declarar inconstitucionales los artículos que limitan a dos períodos consecutivos los cargos electos. La desconfianza en el presidente y el sistema ha desembocado en que la ciudadanía y los partidos políticos refuercen los controles del escrutinio y desarrollen, según un informe de CNN, hasta una decenas de aplicaciones para evitar que se adultere el resultado.
19-10-2019 | Fuente: abc.es
Steve Bannon vuelve a las películas para su «cruzada» contra China y Huawei
Una sala de cine privada en Park con la calle 59, en la zona noble de Manhattan, proyecta una película de factura modesta y apenas 50 minutos de duración. Se trata de «Claws of the Red Dragon» («Las garras del dragón rojo»), una versión dramatizada de la detención en Canadá de Meng Wanzhou, la directora financiera del gigante chino Huawei, el año pasado y las tensiones que provocó entre el país norteamericano, China y EE.UU. Más que una película, es un piloto humilde del que quizá algún día saldrá una película o una serie. Pero los espectadores aplauden con entusiasmo cuando aparecen los créditos y todavía con mayor excitación cuando aparece en la sala el productor, Steve Bannon, el que fuera estratega jefe de Donald Trump y uno de los principales muñidores de su ascenso al poder. «Aquí solo hay halcones y súper halcones», dice en referencia a personas con una línea muy dura frente a Pekín. China ha sido una de las grandes obsesiones de Bannon, una fuerza decisiva en el ascenso del ultranacionalismo populista en EE.UU. «Los empleos y las fábricas se fueron a China y ellos nos mandaron sus opiáceos», dice tras la proyección, en una referencia similar a las que suele utilizar Trump, en plena guerra comercial con Pekín. Mucho antes de que Trump tomara el centro de la vida política de EE.UU., Bannon contribuía al caldo de cultivo que permitirá la victoria electoral del multimillonario neoyorquino desde Hollywood. Después de su paso por el ejército y por la banca de inversión, Bannon produjo películas comerciales. Después, ya millonario, se centró en documentales de corte nacionalista y populista y tomó el mando de la principal plataforma mediática de esta ideología, Breitbart. Después de presidir la campaña electoral de Trump, apenas duró unos meses a su lado en la Casa Blanca y ambos acabaron enfrentados. Bannon se dedicó a impulsar corrientes políticas de su agrado por todo el mundo: Jair Bolsonaro en Brasil, Matteo Salvini en Italia o Vox, en menor medida, en España. El año pasado firmó un documental sobre el ascenso de Trump para espolear al electorado republicano en las elecciones legislativas y ahora regresa a las películas con este proyecto sobre China y Huawei, que se emite este sábado en la cadena de noticias conservadora One America News Network. «Es la nueva cadena favorita de Trump», bromea Bannon. Pseudopropaganda La cinta es un ejercicio de pseudopropaganda alrededor de la detención de Meng, su extradición pendiente a EE.UU. y la crisis que provocó en Canadá. Una excusa para su «cruzada» contra China con un guión que a veces parece cómico por la zafiedad de algunas líneas, donde los altos cargos chinos siempre aparecen enfadados y con alegatos obvios: «Esto es Canadá, no la China comunista», dice la fiscal del caso; «los canadienses tienen las manos atadas por la ley», dice un funcionario chino. Todo para mostrar lo «pérfida» que es Huawei, a la que Bannon considera la «tercera pata, la tecnológica» del plan de China para dominar el mundo, junto a Made in China 2025 -un plan para mejorar su capacidad productiva- y la iniciativa la Franja Económica de la Ruta de la Seda para ganar influencia en Asia, Europa y África. «Es más importante cerrar Huawei en EE.UU. que cualquier acuerdo comercial al que se pueda llegar con China», defiende. Para Bannon, el gigante tecnológico es «una fachada del Partido Comunista Chino y del Ejército de Liberación Popular» y con proyectos como esta película -y «remakes» con más fondos que pretende rodar en EE.UU.- busca convencer sobre ello. «Si coges su dinero, pierdes el control», responde en un momento a una pregunta de un periodista de Polonia, donde Huawei tiene mucha presencia. «Son como Hitler, Mussolini o los bolcheviques. No son partidos políticos. Son gángsters».
07-09-2019 | Fuente: elpais.com
Un año de la puñalada que sacudió el rumbo de la política brasileña
El atentado contra el ahora presidente Jair Bolsonaro fomentó su camino al poder. Este domingo, un año después del incidente, tendrá que enfrentarse a una nueva intervención
06-09-2019 | Fuente: abc.es
El ministro de Economía de Brasil insulta a la esposa de Macron: «Es realmente fea»
El ministro brasileño de Economía, Paulo Guedes, se disculpó este jueves por unas declaraciones que dijo haber hecho en tono de broma en las que describió como «realmente fea» a Brigitte Macron, la esposa del presidente francés, Emmanuel Macron. Guedes, uno de los principales miembros del Gabinete del presidente Jair Bolsonaro, hizo su «broma» al comentar el incidente provocado por el jefe del Estado brasileño al referirse a la primera dama de Francia igualmente de forma despectiva. «El ministro Paulo Guedes pide disculpas por la broma hecha hoy en un acto público, cuando mencionó a la primera dama francesa Brigitte Macron», señala un comunicado divulgado por su despacho para intentar superar la polémica generada por sus declaraciones. «La intención del ministro era mostrar que asuntos importantes y urgentes para el país no tienen el espacio que deberían tener en el debate público. No hubo intención de proferir ofensas personales», agrega la nota. En su declaración en un seminario sobre privatizaciones en la ciudad de Fortaleza, Guedes dijo que la mujer de Macron «es realmente fea» al alegar que, pese a que Brasil ha logrado algunos avances económicos en los últimos meses, el país sólo debate las polémicas como la generada por Bolsonaro en su disputa con su homólogo francés. «Yo veo progreso en varios frentes, pero nada de eso es destacado. La única preocupación es si insultaron a (la ex presidenta chilena Michele) Bachelet, si insultaron a la esposa de Macron, si la llamaron de fea», alegó el ministro. «Macron dijo que estamos quemando la selva brasileña y el presidente (Bolsonaro) replicó y dijo que la mujer del francés es fea y que por eso él está diciendo esas cosas. Muy bien, es algo divertido. No hay ningún problema. Todo es verdad. El presidente dijo realmente eso y es realmente verdad, la mujer es realmente fea», agregó. Tras unos segundos de risas y aplausos entre los empresarios que asistían al seminario, el ministro se retractó y dijo que «no existe mujer fea sino mujer observada desde el ángulo equivocado». La semana pasada el propio Bolsonaro negó haber insultado a Brigitte Macron al ser cuestionado sobre un comentario que publicó en Facebook sobre la primera dama francesa. El gobernante brasileño comentó una publicación en Facebook en la que uno de sus seguidores afirmó que su actual disputa verbal con Macron obedece a la «envidia» del francés por la belleza y la juventud de la esposa del brasileño. El internauta colocó juntas una fotografía de Bolsonaro y de su joven esposa, 27 años menor que él, y otra del gobernante francés junto a Brigitte Macron, 24 años mayor que el dirigente galo. «No lo humilles. Ja, ja, ja», comentó Bolsonaro en la publicación. Interrogado sobre su intención con ese comentario, el presidente brasileño dijo que sólo quiso pedir al autor de la publicación que «no dijera bobadas». La disputa verbal entre los dos mandatarios comenzó por el significativo aumento de los incendios forestales que destruyen parte de la Amazonía este año, que Macron atribuyó a las cuestionadas políticas ambientales de Bolsonaro.
04-09-2019 | Fuente: abc.es
Bolsonaro, a Bachelet: «Si no fuera por Pinochet, Chile sería hoy una Cuba»
«Si no fuera por Pinochet (..), hoy Chile sería una Cuba». Así se manifestó este lunes el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, en una durísima crítica lanzada contra la alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, Michelle Bachelet, a quien acusó de defender a «vagabundos» y atacó incluso por el lado personal. «Señora Michelle Bachelet: Si no fuera por el personal de (Augusto) Pinochet, que derrotó a la izquierda en 1973, entre ellos a su padre, hoy Chile sería una Cuba», dijo Bolsonaro en respuesta a declaraciones de la expresidenta chilena, quien criticó la violencia policial y la situación de los derechos humanos en Brasil. «Nos acusa de que no estamos castigando a los policías que matan gente en Brasil», pero «está defendiendo los derechos humanos de los vagabundos», afirmó el líder de la ultraderecha brasileña en declaraciones ofrecidas a periodistas a las puertas del Palacio de la Alvorada, residencia oficial de la Presidencia. Según Bolsonaro, «lo único» que tiene en común con Bachelet es el nombre Michelle, el mismo de su esposa, pero por lo demás sólo puede expresar sus «pésames» a la expresidenta de Chile. «Perdió la pelea con la agenda ambiental, igual que (Emmanuel) Macron, y ahora viene con la agenda de los derechos humanos», dijo Bolsonaro, en alusión al embate verbal que mantuvo con el presidente galo a causa de sus críticas por los incendios desatados en la Amazonía y la falta de compromiso de Brasil con el medioambiente. En el mismo tono beligerante, el presidente brasileño agregó que «parece que la gente que no tiene nada que hacer, como Michelle Bachelet, va para la silla de derechos humanos de la ONU». Respuesta a la alta comisionada Las declaraciones de Bolsonaro fueron una respuesta a algunas críticas que Bachelet hizo a Brasil este mismo miércoles, durante la presentación de un balance de su gestión como alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, cargo que ocupa desde hace un año. «Entre enero y junio de 2019, sólo en Río de Janeiro y Sao Paulo, se nos ha informado de 1.291 personas asesinadas por la policía, un aumento del 12 al 17% comparado con el mismo periodo del año pasado», detalló Bachelet en relación a Brasil en ese balance, presentado en Ginebra. Agregó además que la mayoría de las víctimas fueron habitantes de las favelas y afrodescendientes, todo en un contexto de «un marcado aumento de la violencia policial» y de «discursos que legitiman las ejecuciones extrajudiciales y la ausencia de rendición de cuentas». Ese es precisamente el discurso de Bolsonaro, quien suele decir que «bandido bueno es bandido muerto» y afirma que si un policía mata a un delincuente, cualquier sea la circunstancia, debería recibir una «condecoración» en vez de ser investigado. La polémica con la funcionaria de la ONU ocurre en vísperas de una visita a Brasil del canciller chileno, Teodoro Ribera, quien será recibido este jueves por su homólogo brasileño, Ernesto Araújo, y reafirmará las excelentes relaciones entre los presidentes Jair Bolsonaro y Sebastián Piñera, adversario político de Bachelet.
03-09-2019 | Fuente: abc.es
Los incendios de Bolivia y Brasil extenderán el cultivo de coca y soja
La presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva registró un récord de incendios en la selva amazónica. En su primer año de mandato, en 2003, hubo 63.229 incendios hasta finales del mes de agosto (con Jair Bolsonaro ha habido 45.283). En esos mismos nueve meses primeros del año, se produjeron 78.239 incendios en 2004 y 89.315 en 2005; también se registraron otros picos en 2007 (60.651) y en el último año de la presidencia de Lula, en 2010 (57.194), de acuerdo con las estadísticas nacionales. La deforestación de la región amazónica, pues, viene de atrás, empujada sobre todo por la extensión del cultivo de la soja, destinada a inmensos mercados como el de China. El enorme peso de los intereses agropecuarios ?algunas de las multinacionales de alimentación más importantes del mundo son brasileñas? condiciona la vida política del país y decide el voto de muchos gobernadores, senadores y diputados. Bolsonaro contó para su triunfo electoral con el apoyo de gran parte de ese «lobby», como en su día sucedió con Lula, si bien el nuevo presidente ha mostrado menos sensibilidad medioambientalista y se ha alineado expresamente con esos intereses. En Bolivia el presidente Evo Morales llegó a la presidencia desde su posición de líder sindicalista cocalero y durante sus trece años de gobierno se ha apoyado en el voto de ese sector, ampliando el número de hectáreas de cultivo legal de coca, y de cuantos han podido ganar tierras por las extensiones de otros cultivos, como ha ocurrido con el avance de la soja. Opositores de Bolsonaro y de Morales les atribuyen cierta responsabilidad, al menos moral, en los incendios registrados. Fuera de esa discusión política, lo que está claro es que la devastación natural en curso va a suponer un incremento de la superficie cultivada, con un aumento de la producción de soja en ambos países y también de hoja de coca en el caso de Bolivia. Crecimiento exponencial de la soja El área de cultivo de soja y la producción lograda en las cosechas ha tenido un crecimiento exponencial los últimos años. Los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) acaparan el 50% de la producción mundial de un alimento que ha devenido en estratégico. Brasil y Argentina son el segundo y tercer productor mundial, respectivamente, después de Estados Unidos. Bolivia también se ha sumado a un cultivo muy atractivo para los agricultores, que en los diferentes países de la región han ido ganando tierras para ese uso en la Amazonia y el Gran Chaco. Entre 2012 y 2017, el año más reciente sobre el que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ofrece datos, en Brasil el número de hectáreas con este cultivo aumentó un 35,8%, pasando de 24 millones de hectáreas a 33,9 millones. El salto aún fue mayor en cuanto a producción de grano de soja, con un incremento del 74%, pasando de 65 millones de toneladas a 114 millones. En Bolivia, la superficie de cultivo no ha aumentado tanto (un 16% entre 2010 y 2017, llegando a 1,2 millones de hectáreas), pero sí lo ha hecho la producción (un 78% en el mismo periodo, alcanzando los 3 millones de toneladas). Producción de coca El deseo de congraciarse con los cocaleros, cuyas acciones de protesta se han mostrado decisivas en la reciente historia de Bolivia, llevó a Morales a ampliar sustancialmente el límite del número de hectáreas de plantación legal de coca, un cultivo que se considera parte de la cultura indígena. En 2017 Morales prácticamente duplicó ese límite, pasándolo de 12.000 a 22.000 hectáreas. Con todo, el cultivo de coca excede ampliamente cada año esas cifras. La Oficina Nacional de Política de Control de Drogas de Estados Unidos calcula que las 25.500 hectáreas de cultivo que había en 2012 han ido aumentando progresivamente hasta llegar a las 37.500 hectáreas en 2016. Para 2017, el último año investigado, esa oficina redujo la cifra, pero el volumen de cocaína pura que podía extraerse seguía siendo elevado: 249 toneladas. La producción de coca se concentra en la región de las Yungas, próxima a La Paz, y en la de Chapare, en las cercanías de Cochabamba, que está conociendo una expansión, invadiendo el parque-reserva natural de Tipnis, el cual se adentra en la Amazonia y está siendo afectado por los incendios.
02-09-2019 | Fuente: abc.es
Bolsonaro vuelve al quirófano, mientras su popularidad sigue cayendo
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, confirmó la cuarta cirugía, esta vez, para ser operado de una hernia relacionada al atentado que sufrió hace un año durante la campaña presidencial, cuando fue apuñalado en el abdomen en medio de un comicio, en la ciudad de Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais. Serán diez días de hospital, fuera de la escena política, en un momento en que su popularidad y credibilidad siguen cayendo. En una cirugía en que los médicos no ven grandes riesgos, comparados a los que ya enfrentó, el excapitán del Ejército, informó en su cuenta Twitter la determinación de los cirujanos que lo dejará en recuperación por diez días, a partir del próximo sábado cuando será sometido al procedimiento. La fecha, que coincide con las celebraciones de la independencia nacional, también marca el primer año de la puñalada. «Es común que se desarrolle una hernia donde se ha realizado una cirugía abdominal», explicó el doctor, Leandro Echenique, uno de los médicos de Bolsonaro. La operación será realizada en el Hospital Israelita Albert Einstein, uno de los centros de referencia en Brasil, donde ya realizó dos intervenciones, sin contar la primera, que le salvó la vida, en un hospital público de Juiz de Fora. Bolsonaro, de 64 años, fue sometido en setiembre a dos cirugías, una en Juiz de Fora, y otra en São Paulo, a una cirugía de reconstrucción intestinal, que lo obligó a cargar durante meses, incluso durante su investidura presidencial, una bolsa de colostomía, que fue retirada en la tercera intervención, en enero. El autor de la puñalada, el mesero y albañil, Adélio Bispo de Oliveira, fue absuelto en junio después que un juez corroboró que tenía problemas mentales, determinando su internación psiquiátrica. La decisión fue cuestionada por Bolsonaro, que insiste en haber sido víctima de un atentado encomendado. Popularidad en declive Una encuesta Datafolha, del diario Folha de São Paulo, concluyó que la desaprobación al presidente aumentó al 38% en agosto, desde el 33% en julio, mientras que la aprobación cayó del 33% al 29%, resultado también de su mala gestión en la solución de los incendios amazónicos. La desaprobación rápida de Bolsonaro, tras sólo ocho meses de Gobierno, es la más veloz en la historia democrática brasileña, de un presidente en un primer mandato, incluso peor que Fernando Collor (1990-92) y Dilma Rousseff (2009-16), que fueron destituidos de sus cargos por el Congreso. La desaprobación de Bolsonaro aumentó principalmente en la región nordeste, donde los que consideran su Gobierno malo o muy malo subieron al 52% en agosto desde el 41% de julio. La caída coincide con declaraciones ofensivas del presidente con los habitantes de esa área, que es la más pobre del país. La presión internacional con los incendios amazónicos también dañaron su imagen. Un 51% de los encuestados consideraron mala o muy mala su conducción del caso, así como la decisión de nombrar a su hijo, Eduardo, como embajador de Brasil en Washington, principal puesto diplomático. Bolsonaro también perdió apoyo entre los más ricos y entre quienes tienen más estudios. Ya un 44% de los brasileños declaró que «nunca» confía en lo que dice el presidente, y sólo un 19% de los encuestados confía «siempre».
30-08-2019 | Fuente: abc.es
El hijo de Bolsonaro visita hoy la Casa Blanca para abordar los incendios en la Amazonia
Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente brasileño Jair Bolsonaro, visitará hoy la Casa Blanca junto al canciller de Brasil, Ernesto Araújo, y es probable que ambos se reúnan con el presidente estadounidense, Donald Trump, para hablar, entre otros temas, de los incendios en la Amazonia. Según explicaron hoy fuentes de la Casa Blanca y del Gobierno brasileño, Bolsonaro y Araújo tienen este viernes por la tarde una reunión en la sede presidencial estadounidense con «altos funcionarios» norteamericanos. Después de ese encuentro, es «probable» que ambos se trasladen al Despacho Oval para reunirse con Trump y con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, de acuerdo con las fuentes brasileñas. La fuente de la Casa Blanca dijo que no podía «garantizar» que Trump fuera a recibir a la delegación brasileña, pero no descartó esa posibilidad y confirmó que los incendios en la Amazonia estarían entre los temas de la agenda. En un momento de fuertes críticas al Gobierno de Bolsonaro por su gestión de los fuegos en el pulmón verde del planeta, Trump ha alabado en varias ocasiones la actuación del presidente brasileño, que se ha convertido en uno de sus aliados más cercanos. Después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, criticara duramente a Bolsonaro por su respuesta a los incendios en una disputa que derivó incluso al plano personal, Trump recurrió a Twitter para defender al líder sudamericano. «He podido conocer bien al presidente @jairbolsonaro en nuestros contactos con Brasil. Está trabajando muy duro en los incendios de la Amazonia, y en todos los sentidos está haciendo un gran trabajo para el pueblo de Brasil, y eso no es fácil. ¡Él y su país tienen el apoyo completo de los EE.UU.!», afirmó Trump. Bolsonaro agradeció este jueves a Trump la «defensa que hizo de Brasil» durante la cita del G-7 en Francia, que entre otros puntos analizó los incendios desatados en la Amazonía. La Casa Blanca aclaró este miércoles que no estuvo de acuerdo con la iniciativa del G-7 de ofrecer 20 millones de dólares para reforzar el combate al fuego en los países amazónicos, por considerar que «no incluyó consultas» con el presidente brasileño. El hijo de Bolsonaro aspira a convertirse en el próximo embajador de Brasil en Estados Unidos, un cargo para el que su padre le designó el pasado julio en un gesto que generó una fuerte polémica en su país, donde muchos consideran el nombramiento como un acto de nepotismo.
29-08-2019 | Fuente: abc.es
El ministro de Justicia de EE.UU. pagará 30.000 dólares por una fiesta en el Hotel Trump
Cuando Donald Trump llegó a la presidencia, prometió separar sus negocios de la administración pública. Tarea complicada, sobre todo porque la gigantesca empresa inmobiliaria sigue en manos de la familia y se ha convertido en un imán para un nutrido grupo de funcionarios, diplomáticos, amigos y arribistas que buscan congraciarse con el presidente visitando alguno de sus lujosos hoteles. El último, su propio ministro de justicia, que hará su fiesta navideña en el Hotel Trump Internacional de Washington. Tampoco es que su caso sea excepcional: el propio presidente quiere que el próximo G-7 sea en un resort de su propiedad en Miami. La fiesta navideña que suele organizar el actual fiscal general (ministro de Justicia) William Barr tendrá lugar el 8 de diciembre en el hotel Trump de Washington. El precio, según la factura que ha obtenido el diario The Washington Post, es de 30.000 dólares (27.000 euros) por una fiesta para 200 personas con bufé y barra libres. El gobierno ha explicado que el ministro pidió primero un presupuesto a otros hoteles de cinco estrellas, como el Willard o el Mayflower, pero que los salones de estos estaban ya reservados en esas fechas. En el hotel que Trump regenta en Washington desde 2016 ?antes fue la sede histórica de las oficinas centrales del servicio de correos? hay un constante trasiego de altos funcionarios, norteamericanos y extranjeros. Es una norma no escrita en Washington que quien quiere llevarse bien con el presidente debe, de vez en cuando, organizar algún evento allí. Presentaciones de libros, pases de películas, cócteles? cualquier excusa es buena para dejarse ver en el hotel Trump Internacional. Lo han hecho hasta los hijos del presidente brasileño, Jair Bolsonaro. Según un reciente informe de la organización no gubernamental Crew, «el hotel Trump de Washington es el mayor beneficiario del gasto político registrado. En dos años y medio ha ingresado al menos 2?4 millones en gasto de índole política que puede ser identificado». Según un detallado recuento de este grupo, ha habido 193 eventos en esas instalaciones, pagados por altos funcionarios y asesores en el gobierno estadounidense. Altos funcionarios como húespedes Los diplomáticos extranjeros también han tomado nota. La embajada de Kuwait celebró su fiesta nacional en febrero en el hotel Trump. Se han alojado en este altos funcionarios que han visitado Washington de Turquía, Yemen, Arabia Saudí, Oman, Irak, Sudán, Yemen y Libia. Es más, han mantenido reuniones en él el presidente y primer ministro de Rumanía y el vicepresidente de Nigeria. Desde que el presidente entró en la Casa Blanca han visitado hoteles de su propiedad 111 funcionarios procedentes 57 países extranjeros, según el informe de Crew. A diferencia de sus predecesores, el presidente Trump no cobra salario por hacer su trabajo. Mientras esté en la Casa Blanca la empresa familiar la gestionarán sus hijos Eric y Donald Jr. Lo que sí hace el gobierno es pagar los viajes del presidente y del abultado séquito que suele desplazarse con él. Y según una estimación de Crew, Trump ha pasado un tercio de su presidencia en sus hoteles, principalmente en los resorts de Mar-a-Lago en Florida y Bedminster en Nueva Jersey. A principios de año, The Washington Post reveló que según varios informes internos de la empresa familiar, estos hoteles, campos de golf y complejos residenciales están sufriendo un notable descenso de facturación desde que Trump se estrenó en la presidencia. El más afectado, según esa investigación, el el campo de golf Trump en Doral, un complejo de lujo de 643 habitaciones y 300 hectáreas dentro de la zona metropolitana de Miami. El G-7 de 2020, en territorio de Trump Y precisamente allí quiere organizar el presidente la próxima reunión del G-7, o al menos dijo que lo está considerando durante la cumbre del fin de semana pasado en Biarritz: «Es un lugar maravilloso. Es un área muy, muy exitosa de Florida. Está, muy importante, a solo cinco minutos del aeropuerto. El aeropuerto está justo al lado. Es un gran aeropuerto internacional, uno de los más grandes del mundo? En Doral tenemos una serie de magníficos edificios; los llamamos bungalows. Cada uno tiene de 50 a 70 habitaciones muy lujosas con magníficas vistas. Tenemos increíbles salas de conferencias, increíbles restaurantes». Después las autoridades municipales de Doral confirmaron que no era un farol, y que la Casa Blanca les había advertido hace dos meses de que es una de las ubicaciones que están estudiando, finalista junto a otra docena de hoteles. Es probable que no sea el lugar seleccionado, sobre todo por los problemas de seguridad que entraña organizar una cumbre con los siete jefes de gobierno más poderosos del mundo dentro de Miami. De todos modos, el presidente se ha marcado un gran tanto de relaciones públicas: todo el mundo está habland de su resort en Doral. Es cierto que los demócratas y algunos medios han hurgado en la hemeroteca y han encontrado reclamaciones por chinches y cucarachas en ese hotel entre los años 2015 y 2016. El presidente, como suele, ha denunciado que no son más que noticias falsas («fake news»).
29-08-2019 | Fuente: elpais.com
Brasil aceptará la ayuda internacional para los incendios en el Amazonas siempre que pueda decidir cómo usarla
El portavoz del presidente Jair Bolsonaro dice que está abierto a recibir las aportaciones mientras el manejo de dichos recursos estén bajo su responsabilidad
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