Infortelecom

Noticias de jacinda ardern

22-03-2019 | Fuente: abc.es
La primera ministra de Nueva Zelanda, amenazada de muerte en las redes sociales
La Policía de Nueva Zelanda ha abierto una investigación sobre las presuntas amenazas de muerte vertidas sobre la primera ministra del país, Jacinda Ardern, a través de las redes sociales, según ha informado el diario local «New Zealand Herald». El citado periódico ha indicado que la dirigente neozelandesa recibió un tuit en el que se adjuntaba una foto de un arma y un mensaje que la señalaba como «la siguiente». El tuit permaneció más de 48 horas en la red antes de que la cuenta fuera denunciada por varias personas y, posteriormente, suspendida. En otra publicación se podía ver la misma foto con el mensaje «la siguiente eres tú». La cuenta, que ha sido suspendida, compartía contenido supremacista y islamófobo. «La Policía está al tanto de un comentario hecho en Twitter y está indagando», ha afirmado un portavoz de las fuerzas de seguridad. Las amenazas se han producido tan sólo una semana después del atentado contra dos mezquitas de la localidad de Christchurch, que se saldó con 50 muertos. El ataque fue retransmitido a través de Facebook durante 17 minutos por el agresor, quien además publicó un manifiesto en las redes sociales por lo que plataformas como Twitter, Youtube y otras fueron criticadas por su papel en la difusión. Tras la masacre, Ardern salió al frente para calificar el atentado de "terrorista" y condenarlo con el lema "somos uno, ellos somos nosotros" y mostrar en todo momento su apoyo a la comunidad musulmana, a la vez que silenció los mensajes de odio y anunció una reforma a la ley de armas para evitar que se repitan estos actos. «Una lección a nivel mundial» Gamal Fouda, el imán de la mezquita de Al Noor, donde murieron 42 de las 50 víctimas mortales, ha aseverado que Nueva Zelanda es «irrompible». «El pasado viernes vi en esta mezquita el odio y la rabia en los ojos del terrorista que mató a 50 personas e hirió a otras 48, que rompió los corazones de millones de personas en todo el mundo», ha aseverado. «Hoy, desde el mismo lugar, miro afuera y veo el amor y la compasión en los ojos de miles de conciudadanos neozelandeses y seres humanos de todo el mundo», ha continuado. «El terrorista intentó romper la nación con una ideología maléfica, pero en vez de eso ha demostrado al mundo que Nueva Zelanda es irrompible», ha añadido. En este sentido, Fouda ha agradecido a Ardern su liderazgo y ha descrito su comportamiento como una «lección para los líderes a nivel mundial». «Gracias por mantener unidas a nuestras familias y honrarnos con un simple velo. Gracias por tus palabras y tus lágrimas, gracias por estar con nosotros», ha manifestado. Nueva Zelanda ha guardado dos minutos de silencio este viernes al mediodía en memoria de las víctimas del atentado. Cerca de 20.000 personas, muchas de ellas con hiyab, se han reunido en el parque Hagley, cerca de la mezquita de Al Noor, para conmemorar el suceso.
22-03-2019 | Fuente: abc.es
«La islamofobia no surge de repente. Hay que acabar con los discursos del odio»
Hace justo una semana, Ziyaad Shah sufrió tres heridas de bala en el tiroteo contra la mezquita de Al Noor, en la ciudad neozelandesa de Christchurch. En silla de ruedas, y con las cicatrices todavía quemándole en la pierna derecha y las nalgas, no ha querido perderse el rezo del viernes ante la tiroteada mezquita, celebrado al aire libre justo enfrente, en el parque de Hagley. Además de ser el día de oración más importante para la religión musulmana, la ceremonia se ha convertido en un multitudinario homenaje al centenar de fallecidos y heridos en la masacre. Un atentado terrorista que ha conmocionado al mundo entero y fue perpetrado por un joven australiano obsesionado hasta el odio asesino con los inmigrantes musulmanes, como el propio Ziyaad Shah, quien vino de Sudáfrica hace ya doce años y se sentía «inspirado» por la masiva asistencia al acto. «Hermanos y hermanas del islam. Hermanos y hermanas de Nueva Zelanda. La islamofobia mata», advirtió ante la multitud el imán de la mezquita de Al Noor, Gamal Fouda, quien sobrevivió al atentado de la semana pasada. Tras guardar dos minutos de un silencio sepulcral, solo roto por el helicóptero de la Policía que sobrevolaba el parque, Fouda pronunció un discurso en el que agradeció la respuesta de la sociedad neozelandesa, pero también alertó contra la creciente aversión a los musulmanes. «La islamofobia no nace de repente. El asesinato de 50 inocentes y las heridas que sufrieron más de 40 se deben a la retórica antimusulmana de algunos políticos y medios de comunicación. Pero el terrorismo no tiene raza, color ni religión. El supremacismo blanco y la extrema derecha son una amenaza para toda la humanidad y deben acabar ahora. Hay que detener los discursos del odio, en Nueva Zelanda y los países de alrededor. que siembran el miedo al islam», aleccionó el imán ante los varios miles de personas que se habían dado cita en el parque de Hagley. Además de los heridos, en primera fila, y los fieles musulmanes que asistían al rezo, acudieron numerosos vecinos de Christchurch para mostrar su solidaridad con las víctimas y su rechazo al atentado. Por respeto a la religión musulmana, la mayoría de las mujeres se cubrían la cabeza con un pañuelo, un sencillo gesto que el imán agradeció. «Gracias por vuestras lágrimas, gracias por vuestras ?haka? (bailes tradicionales maoríes), gracias por vuestro amor y compasión y gracias a nuestra primera ministra», dijo Fouda saludando la presencia de Jacinda Ardern, que tampoco quiso perderse esta ceremonia. Su gestión al frente de la crisis desde el primer momento, abrazando a los familiares de las víctimas y prohibiendo de inmediato las armas militares como la empleada en el tiroteo, ha supuesto una auténtica lección para los políticos de todo el planeta, cada vez más faltos de humanidad. «Gracias, Nueva Zelanda, por enseñarle al mundo lo que es amar y cuidar a alguien», añadió el imán para alabar la reacción de este pequeño país, cuya tranquilidad estalló en mil pedazos hace ahora una semana. «Este terrorista quería romper nuestra nación con una ideología malvada. Pero le hemos demostrado que Nueva Zelanda no se puede romper», animó Gouda entre los aplausos de los asistentes. Tal y como recordó, la semana pasada vio «odio y rabia en los ojos del asesino y hoy veo amor y compasión». Un ejemplo de unidad que ensalzó porque, según dijo, «tenemos el corazón roto, pero no estamos rotos. Estamos vivos, estamos juntos y estamos decididos a no dejar que nadie nos derrote», arengó mientras sus fieles gritaban tímidamente «Alá Akhbar» («Alá es el más grande») y el resto aplaudía. Con las emociones a flor de piel, como se ha vivido toda esta semana traumática en Christchurch, se dirigió a las familias de las víctimas para asegurarles que sus «seres queridos no han muerto en vano» porque «su sangre ha regado las semillas de la esperanza en todo el mundo». Abatidos por el odio irracional, concluyó que «no son solo mártires del islam, sino de toda Nueva Zelanda».
21-03-2019 | Fuente: elpais.com
Nueva Zelanda prohíbe la venta de armas de asalto y semiautomáticas tras el atentado de Christchurch
La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, impulsa una nueva ley de armas tras la masacre que dejó 50 muertos
21-03-2019 | Fuente: abc.es
Nueva Zelanda prohibirá en abril las armas semiautomáticas y los fusiles de asalto tras el atentado
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, ha informado este jueves de que las armas semiautomáticas de estilo militar y fusiles de asalto se prohibirán bajo las nuevas leyes de armas impuestas tras la muerte de 50 personas en el peor tiroteo en masa del país. Ardern ha indicado que espera que la nueva ley entre en vigor el próximo 11 de abril y que se establezca un sistema por el que el Gobierno pagará a los dueños por la entrega de las armas prohibidas. «Ahora, seis días después de este ataque, estamos anunciando una prohibición de todas las armas semiautomáticas de estilo militar (MSSA) y de asalto en Nueva Zelanda», ha confirmado Ardern. «Las partes que se utilizan para fabricar estas armas también serán prohibidas, junto con todos los cargadores de gran capacidad», ha aseverado.
21-03-2019 | Fuente: abc.es
Nueva Zelanda prohíbe las armas militares tras la masacre de las mezquitas
Seis días después de la masacre que costó la vida a 50 personas en dos mezquitas, Nueva Zelanda ha prohibido este jueves los rifles de asalto y las armas de estilo militar, como la que utilizó el atacante la semana pasada en la ciudad de Christchurch. La conmoción que ha causado dicho atentado islamófobo en este tranquilo país, el primero de su historia, es tal que la primera ministra, Jacinda Ardern, se ha apresurado a tomar esta medida en menos de una semana, adelantándose así a la reunión del Gobierno prevista para el lunes donde se iba a discutir el asunto. Tramitada de urgencia, se calcula que la nueva ley prohibiendo este tipo de armas entrará en vigor en torno al 11 de abril. Pero, mientras se promulga, el Gobierno ya ha vetado la venta de fusiles de asalto y semiautomáticos con el fin de que nadie aproveche hasta entonces para comprar alguna. A partir de ahora, quien quiera adquirir un arma de este tipo deberá tener un permiso especial de la Policía, que no va a concederlos si su necesidad no está plenamente justificada. A tenor del periódico británico ?The Times?, los fusiles semiautomáticos AR-15, como el usado en el ataque, se han agotado en la mayor cadena de tiendas de armas de Nueva Zelanda, Gun City. Con su licencia de armas, en dicha tienda compró cuatro rifles el asesino de las mezquitas, pero el dueño de la cadena, David Tipple, aseguró el lunes que el AR-15 con el que cometió la matanza no procedía de su establecimiento, ya que al parecer había sido modificado. Aunque la primera ministra prometió que la nueva ley tendrá excepciones que permitan disponer de tales armas, que eran legales hasta ahora porque las usan numerosos ganaderos y cazadores, también advirtió de que serán rigurosamente controladas. Además, el Ejecutivo neozelandés prohíbe la conversión de armas de fuego para que sean semiautomáticas o de estilo militar. Para incentivar la devolución de las que ya están en circulación, las autoridades establecerán un fondo económico cuyos detalles darán a conocer a medida que se tramita la nueva legislación. «Nos aseguraremos de que cualquier arma como la empleada en el ataque del viernes será prohibida en este país», anunció Ardern, cuya empatía con las víctimas y determinación para hacer frente a esta tragedia están causando admiración en Nueva Zelanda y el resto del mundo. Cubriéndose la cabeza con un pañuelo para respetar la tradición musulmana, la primera ministra ha abrazado a los familiares de los asesinados y llorado con ellos, mostrando una humanidad que cada vez se ve menos entre los políticos de hoy. Desde el primer momento, se ha mostrado muy crítica con la difusión en internet de las imágenes del salvaje ataque, que algunas redes sociales han tardado días en retirar. Condenando al anonimato al autor de la matanza para negarle la notoriedad que buscaba, también recomendó el martes no volver a pronunciar su nombre, abriendo un debate sobre los límites a la hora de informar sobre una tragedia de estas características. Entre ofrendas florales, cánticos y llantos, la vida va volviendo poco a poco a la normalidad en Christchurch, en cuyo hospital siguen ingresados una treintena de heridos, algunos en estado grave. Este viernes, cuando se cumple una semana del tiroteo, las mezquitas de Al Noor y Linwood tienen previsto abrir sus puertas a sus fieles para celebrar el día de oración más importante para los musulmanes. Para recordar a las víctimas, se guardarán dos minutos de silencio en el parque de Hagley, frente a la mezquita de Al Noor, que promete ser tan multitudinario como emocionante.
20-03-2019 | Fuente: abc.es
Los propietarios de armas en Nueva Zelanda empiezan a entregarlas a la policía tras el atentado
El gobierno de Nueva Zelanda, comandado por la primera ministra Jacinda Ardern, tiene previsto iniciar una reforma de la ley de armas tras el atentado de Chirstchurch, que causó 50 muertos. A raíz de esto, los neozelandeses han comenzado a entregar sus armas de fuego a la policía. Las autoridades han compartido los primeros datos: hasta este martes por la noche, se habían entregado al menos 37 armas a agentes de todo el país. Ardern alentó a la gente a depositar sus armas, aconsejando además a quien quiera comprar una «que espere unos días para tener alguna certeza sobre las leyes». Se espera que la primera ministra anuncie cambios en los próximos días, incluyendo medidas como la prohibición de los rifles semiautomáticos. John Hart De los casos de armas ya entregadas, ha trascendido la historia de John Hart, un granjero local que se presentó como candidato del partido 'Verde' en las elecciones de 2017 y que entregó su rifle semiautomático el pasado lunes. Como cuenta en Twitter, «en la granja era una herramienta útil en algunas circunstancias, pero mi conveniencia no supera el riesgo de un mal uso. No necesitamos esto en nuestro país». Until today I was one of the New Zealanders who owned a semi-automatic rifle. On the farm they are a useful tool in some circumstances, but my convenience doesn?t outweigh the risk of misuse. We don?t need these in our country. We have make sure it?s #NeverAgain pic.twitter.com/crLCQrOuLc? John Hart (@farmgeek) 18 de marzo de 2019
19-03-2019 | Fuente: elpais.com
La primera ministra neozelandesa promete no nombrar al autor de la masacre de Christchurch
Jacinda Ardern, jefa de gobierno de Nueva Zelanda, afirma que Brenton Tarrant es un 'criminal' que 'solo busca notoriedad'
19-03-2019 | Fuente: abc.es
La primera ministra de Nueva Zelanda promete que no nombrará «nunca» al autor del atentado
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, ha prometido este martes en el Parlamento de Wellington que «nunca» mencionará por su nombre al «terrorista» autor del atentado que acabó con la vida de 50 personas en Christhchurch el 15 de marzo porque no quiere darle «notoriedad» y prefiere que la atención se centre en las víctimas de ese ataque. En una comparecencia ante el Parlamento neozelandés este martes, Ardern ha subrayado que lo que buscaba el autor del ataque era notoriedad, por lo que ha rechazado mencionarlo por su nombre y apellidos. «Por eso nunca me oirán mencionar su nombre. Es un terrorista. Es un criminal. Es un extremista pero será, cuando yo hablo, anónimo», ha subrayado la jefa del Gobierno neozelandés. «Diré los nombres de los que perdimos, en lugar del nombre del hombre que se los llevó», ha afirmado. «Puede que buscara notoriedad pero nosotros en Nueva Zelanda no le daremos nada, ni siquiera su nombre», ha recalcado. «Uno de los papeles que nunca anticipé que tendría y que nunca esperé tener es la voz del dolor de una nación. En este momento solo ha sido secundario tras garantizar el cuidado de los afectados y la seguridad de todos», ha explicado, según informa el diario 'The New Zealand Herald'. Ardern ha mandado un mensaje de apoyo a las familias que han sufrido el atentado de Christchurch. «No podemos conocer su dolor pero podemos estar con ustedes en todo momento y lo estaremos, acompañándoles con lo que hace que nosotros seamos nosotros», ha subrayado. Tras la intervención de Ardern, los líderes de los grupos parlamentarios han mostrado su apoyo a las víctimas del atentado de Christchurch y sus condolencias y solidaridad con sus familiares. El Parlamento de Wellington ha suspendido su sesión al término de las intervenciones y se volverá a reunir el martes para continuar con su homenaje a las víctimas del ataque del 15 de marzo.
19-03-2019 | Fuente: elpais.com
Una líder para un país que perdió la inocencia
La reacción a los atentados de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, agranda su ya elevada popularidad
19-03-2019 | Fuente: abc.es
Un superviviente del ataque a las mezquitas: «Las balas me pasaron rozando la cabeza»
Al afgano Mirwais, que estaba rezando el viernes en una de las mezquitas tiroteadas de Nueva Zelanda, las balas le pasaron rozando la cabeza. Literalmente, como demuestran los rasguños que los proyectiles le han dejado en el cuero cabelludo. Por unos centímetros, Brenton Tarrant, un joven australiano cegado por el odio contra los inmigrantes musulmanes, no le voló la cabeza también a él, que se salvó ? nunca mejor dicho ? por un pelo. «Entró un tipo armado, con un traje negro y una cámara en la cabeza con una luz. Al principio pensé que era un policía de la unidad antiterrorista. De hecho, la primera persona que lo vio entrar hasta le saludó. Le dijo ?Hola, hermano?? Y este le pegó un tiro a bocajarro. Luego apuntó hacia nosotros y empezó a disparar», cuenta Mirwais ante la alfombra de flores y mensajes de condolencia frente al cordón policial que corta el paso a la mezquita de Al Noor, en el centro de Christchurch. El viernes, el día más importante del rezo para la religión musulmana, allí había unas 200 personas. «Algunos huyeron rompiendo las ventanas y otros por las salidas laterales. Como yo estaba en el centro, corrí hacia una de esas salidas, pero había mucha gente porque es una puerta pequeña. Cuando llegué, el terrorista estaba allí, disparando enfrente de nosotros, 35 o 50 balas..», recuerda Mirwais, deseoso de contar su historia para sacarla de su interior como si fuera un exorcismo. A su juicio, tuvo suerte porque «cuando el terrorista llegó abriendo fuego, me eché encima de la gente y una bala me pasó rozando la cabeza. Todavía tengo metal en el cuero cabelludo», dice enseñando la herida. Aprovechando que el asaltante desviaba su atención para ametrallar a los que intentaban escapar por la otra puerta, Mirwais salió corriendo y saltó un muro a una casa detrás de la mezquita. «Pensé que venía a por nosotros por el aparcamiento porque el sonido de las balas era atronador y crucé a otra casa. Como me había echado sobre los cuerpos, tenía sangre por toda la ropa. Mi cabeza estaba sangrando también», desgrana Mirwais, a quien una pareja asiática, asustada, no le dejó entrar en su vivienda. Tras saltar a otra casa, donde había un hombre mayor intentando curar a un herido, consiguió ponerse a salvo. «Aunque estábamos todos temblando de miedo al escuchar el tiroteo, conseguimos detenerle la hemorragia», se congratula con una tímida sonrisa que denota más tristeza que alegría. «Emigré de Afganistán en 2002 para escapar de las bombas y la guerra y jamás pensé que nos iban a matar aquí», se lamenta Mirwais, quien a sus 43 años se gana la vida como taxista y, hasta ahora, estaba muy feliz en Nueva Zelanda. «Este es un país maravilloso y su gente acoge a todos los que venimos. Nos quieren y nosotros también les queremos», clama mientras uno de los neozelandeses que le escucha aplaude emocionado. Aunque Mirwais ha perdido a varios amigos en el atentado, entre ellos el patriarca de la comunidad afgana, «Haji» Daoud Nabi, de 71 años, asegura que «seguiremos juntos porque un diablo no puede separarnos». Roto por el dolor, Mirwais recuerda que el anciano fue el primer refugiado afgano que llegó a Christchurch, hace ya más de cuatro décadas, y siempre ayudó a los nuevos inmigrantes. Su generosidad le llevó incluso a sacrificarse el viernes, cuando se interpuso entre el tirador y sus víctimas y cayó abatido por las balas. Ahora, sus paisanos esperan enterrarlo con honores de héroe en el funeral de Estado para todas las víctimas que tendrá lugar esta semana, cuando los forenses terminen las autopsias y las autoridades entreguen los cuerpos a sus familias para darles sepultura según el rito musulmán. A solo un kilómetro de la mezquita de Linwood, la segunda asaltada por Tarrant, los preparativos ya están en marcha en el Memorial Park y 50 tumbas se han cavado en la zona musulmana del cementerio de Christchurch. En esta barbarie, Nueva Zelanda no solo ha perdido esas 50 vidas, sino también su inocencia como uno de los países más seguros y tranquilos del mundo. Ayer, este corresponsal tomó un vuelo doméstico sin pasar por ningún control de seguridad pese a que el aeropuerto había sido cerrado la noche anterior por una «bolsa sospechosa». Con unos índices de delincuencia bajísimos y una permisiva ley de armas, Tarrant se aprovechó de dicha candidez para hacerse legalmente con el arsenal que utilizó para perpetrar esta matanza. Haciendo frente a la polémica, ayer compareció públicamente el dueño de la tienda donde compró sus fusiles semiautomáticos, David Tipple, quien no quiso entrar en el debate sobre las armas. «Lo que hacemos es legal y disfrutamos con libertad de actividades legítimas. ¿Por qué piensa la gente que las armas son un problema? El problema es que el tipo estaba loco», se defendió el responsable de Gun City, que se promociona con polémicos carteles donde aparecen niños disparando con su padre «en familia». Pero el Gobierno de la primera ministra Jacinda Ardern tiene decidido aprovechar la conmoción actual para restringir el uso de armas, como hizo Australia en los 90. Al final del mundo, Nueva Zelanda permanecía en un «espléndido aislamiento» al margen de todos estos problemas, como la inmigración y el control de las armas. Pero el mundo, cada vez más pequeño y globalizado, ha acabado atrapando a Nueva Zelanda.