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Noticias de italia

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Santos y Uribe se reunirán con el Papa este viernes en el Vaticano
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el expresidente Álvaro Uribe, se reunirán este viernes en el Vaticano con el Papa Francisco, según ha confirmado el ministro de Interior, Juan Fernando Cristo, en un encuentro en el que tratará de mediar para que ambos avancen hacia un acuerdo nacional de cara a la aplicación de los acuerdos de paz sellados por el Gobierno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), informa Ep. El encuentro en Ciudad del Vaticano está previsto en torno a las 16.30 horas (hora local), según la agenda de Santos publicada por la Presidencia de Colombia. Uribe emprendió el viaje a Roma este jueves por la tarde, según confirmó su partido, Centro Democrático. «El presidente (Juan Manuel) Santos, de manera inmediata -como ha sido su actitud en los últimos tiempos- y en la búsqueda de un acuerdo nacional, ha aceptado esta reunión», explicó Cristo, según declaraciones recogidas por la emisora Caracol Radio. Asimismo, confirmó que Santos «ha aceptado que se invite al expresidente Uribe al Vaticano». El Ejecutivo colombiano espera que a través de la mediación de la Santa Sede se pueda «avanzar en la idea que ha venido insistiendo el Gobierno desde la firma del acuerdo de paz en el Teatro Colón y es en la necesidad de un acuerdo nacional para la implementación de los acuerdos». «La implementación de los acuerdos será mejor si se logra un acuerdo nacional dejando a un lado la polarización» Cristo agradeció a la Iglesia católica la «oportunidad de un nuevo diálogo» entre ambos líderes. «En el Gobierno tenemos claro que la implementación de los acuerdos será mejor si se logra un acuerdo nacional dejando a un lado los radicalismos y la polarización», señaló el ministro del Interior en un comunicado. Por eso, agregó que «el presidente Santos va con la mente abierta y actitud de concertación pensando en el supremo interés de los colombianos que es la paz». Las diferencias entre Uribe y Santos comenzaron al poco tiempo de que el segundo asumiera la presidencia, 7 de agosto de 2010, y se acrecentaron con el tiempo, especialmente cuando el Gobierno comenzó las negociaciones de paz con las FARC en Cuba, en 2012. El presidente Santos y el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, alias «Timochenko», firmaron el pasado 24 de noviembre en Bogotá el nuevo acuerdo de paz que complementó el del pasado 26 de septiembre en Cartagena de Indias, que fue rechazado en el plebiscito del 2 de octubre. La Corte Constitucional de Colombia avaló el martes pasado el «fast track», un mecanismo que permite iniciar trámites parlamentarios rápidos para aprobar las leyes y reformas necesarias para poner en práctica el acuerdo de paz firmado por el Gobierno y las FARC Gira por Italia Durante su paso por Italia, Santos se reunirá además con el presidente del país, Sergio Mattarella, y con el nuevo primer ministro, Paolo Gentiloni, quien está en el cargo desde hace apenas unos días después de la dimisión de Matteo Renzi tras la derrota del referéndum el pasado 4 de diciembre. Asimismo, intervendrá en el Consejo Italo-Latinoamericano y concluirá su viaje a Italia con la firma de una serie de acuerdos bilaterales en materia de cooperación judicial. El sábado recibirá una distinción en reconocimiento a su papel en la reconciliación nacional en el país, entregada por la Organización Internacional por la Paz Francisco de Asís en una ceremonia que se celebrará en la Basílica Papal Mayor de Asís, en Umbría.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
John Cantlie, el misterio de un reportero en el infierno
La pregunta es sencilla: ¿Simpatiza de verdad el periodista inglés John Cantlie con sus sanguinarios captores del Daesh y su ideología, o es todo una simulación para salvar su vida? La respuesta es más complicada que la pregunta. Algunos especialistas creen que Cantlie, en su día apaleado y sometido a la tortura del ahogamiento por sus secuestradores, acusa un claro síndrome de Estocolmo y ha acabado por simpatizar con los salafistas suníes que lo retienen desde hace cuatro años. Sin embargo, su hermana Jessica no tiene duda de que sus vídeos propagandísticos constituyen solo un medio de ganar tiempo en su espeluznante partida contra la muerte: «Solo se cree dos tercios de lo que dice en esos vídeos». «Tengo que buscar otra solución [para sobrevivir]», confesó Cantlie a sus compañeros de cautiverio Periodistas franceses que compartieron cautiverio con él concuerdan con la visión familiar. Sabedor de que el Gobierno británico no paga rescates ?a diferencia del galo, el español o el italiano?, Cantlie les hizo esta confidencia en el encierro: «Tengo que buscar otra solución [para sobrevivir]». Al fotógrafo y redactor de Surrey, de 46 años, no se le veía desde hace seis meses, cuando apareció en un vídeo lamentando el bombardeo de la universidad de Mosul. Ahora ha reaparecido por partida doble, de nuevo en Mosul, vestido de negro, con barba, pálido, muy delgado y desmejorado. En el primer vídeo propagandístico se le ve frente al último puente de la ciudad que sigue en pie y lamenta los ataques. La propaganda, su seguro de vida En total, el Daesh lo ha utilizado ya en doce grabaciones, una serie que titulan «Prestadme vuestros oídos» y que la multinacional Californiana Youtube publica sin problemas, pese a que dan aliento a una brutal facción terrorista. Comenzó a emitir con la cabeza rapada y vestido con el tétrico atuendo naranja que llevan los rehenes de los islamistas antes de ser degollados. Pero después comenzaron los reportajes sobre el terreno, como si fuese un periodista occidental más, que simplemente ofrece la visión desde el otro lado. Cantlie no emplea el enfático lenguaje religioso de sus captores, pero los apoya claramente. El acabado y planteamiento de las emisiones es altamente profesional, como si fuese un reportero más de la BBC o la CNN. Sus reportajes lo han hecho popular entre las tropas del «califato». «No lo matarán mientras les sea útil», ha dicho a Paris Match el periodista francés Nicholas Hein, que compartió cautiverio con él. Cantlie sabe que la propaganda es su frágil seguro de vida. Cantlie, cuando vestía el mono naranja que simulaba las ropas utilizadas por los presos de Guantánamo- YOUTUBE El segundo vídeo de este mes, subido por el Daesh el pasado día 13, se titula «Cazadores de tanques». El periodista, que esta vez protege su cabeza con un casco, reconoce su condición de prisionero y elogia la capacidad de sus captores para destruir los tanques Abrams estadounidenses que emplea el Ejército iraquí: «Los destrozan como juguetes». Luego lanza su habitual soflama: «Los iraquíes tienen acceso al armamento estadounidense, entrenan con sus soldados, se creen Rambo. Pero no tienen corazón ni fuerza. Los muyahidines tienen a Alá, que es más fuerte que cualquier arma». De las motos a la guerra de Siria John Henry Cantlie es de buena familia. Nació en Surrey, en el Sur confortable de Inglaterra, y estudió Medios en el London College of Printings. Su bisabuelo James, médico ilustre, fue uno de los fundadores de lo que luego se convertiría en la Universidad de Hong Kong. Su abuelo, ingeniero, puso en marcha la mayor locomotora de China. Su padre Paul murió de cáncer en octubre de 2014, con 81 años, implorando que lo liberasen en un vídeo grabado en su lecho del hospital. En 2008 participó con los príncipes William y Harry en una larga prueba filantrópica de enduro por Sudáfrica Cantlie dirigió en su día una revista de motos, una de sus pasiones, y aventura. En 2008 participó con los príncipes William y Harry en una larga prueba filantrópica de enduro por Sudáfrica y trabó una buena relación con ellos. Más tarde se convirtió en reportero de guerra. En el gremio lo definen como experimentado y extraordinariamente intrépido. También resaltan su «gran sentido del humor y su talento fabuloso para contar historias». «John es un temerario, no tiene miedo a nada», asegura Hein. Nunca logró entrar en nómina de un gran medio, pero era un freelance que picaba en cabeceras notorias: Telegraph, Sunday Times, The Sun, Esquire, GQ. Hasta apareció en Top Gear, el programa de motor que se emitía en medio mundo. Cantlie estuvo en primera línea en la invasión de Irak de 2003 y tuvo el valor de informar desde Somalia, Libia y Afganistán. Y Siria, el destino que cambió su vida y la convirtió en un dramático misterio. En julio de 2012 fue secuestrado por primera vez en Siria, junto a un periodista holandés. Los capturó una facción de Al Qaida mal organizada y fueron liberados a la semana por el Ejército Sirio de Liberación. Antes intentaron fugarse, pero fueron interceptados. Cantlie recibió un tiro en un brazo, que le costó la movilidad de la mano izquierda, y su compañero fue baleado en la cadera. Los atendió uno de sus captores, un salafista londinense, con el sarcasmo de que incluso llevaba un maletín del NHS, la sanidad pública británica, donde había trabajado. «Todo inglés tiene el deber de tratar de escapar si es capturado», proclamó tras ser liberado de su primer secuestro «Todo inglés tiene el deber de tratar de escapar si es capturado», proclamó de vuelta en Londres, con el soniquete de un caballero imperial de la era de sus ilustres antepasados. No tardó mucho en retornar al avispero. Cuatro meses después del primer secuestro ya estaba de nuevo en Siria, desde donde envió un magnífico reportaje exclusivo de los tanques rusos de Al Assad marchando por parajes arrasados y que publicó el Telegraph. Fue su último trabajo desde la óptica occidental. Cantlie fue secuestrado el 22 de noviembre de 2012, cuando viajaba con el fotógrafo estadounidense James Foley, el primero de la serie de occidentales degollados ante las cámaras con la espeluznante puesta en escena del llamado «Jihadi» John, muerto luego en Raqqa por un dron estadounidense. Los yihadistas los interceptaron cuando viajaban con su conductor y su traductor habituales. 1.400 días de secuestro Sobrecoge pensar en las atrocidades que ha sufrido Cantlie en sus más de 1.400 días de secuestro. «He tenido que ver cómo James, Steven Sotloff, David Haines y Alan Henning salían por la puerta, uno cada dos semanas desde el 18 de agosto, para no regresar, sabiendo que iban a matarlos y caminando hacia su final», escribió en Dabiq, la revista de lo que se hace llamar «califato». Foley y Cantlie intentaron fugarse dos veces juntos. El estadounidense, al que todos recuerdan como un ser humano de una pasta extraordinaria, se quedó a esperarlo cuando John tardaba en descolgarse por la ventana. En represalia los golpearon, los sometieron a la tortura del ahogamiento y los castigaron con privación de comida y sueño. Foley se convirtió al islam en el cautiverio. No le sirvió de nada. Nunca perdió el humor, ni siquiera cuando se lo llevaba para grabar «un vídeo». «Grande, capturado en el Día de Acción de Gracias y asesinado en el día del cumpleaños de mi madre», comentó a Cantlie cuando ya se lo llevaban al degolladero. En febrero, Cantlie envió un mensaje a su familia donde les decía que abandonasen toda esperanza de volver a verlo algún día y siguiesen con sus vidas En febrero, Cantlie envió un mensaje a su familia donde les decía que abandonasen toda esperanza de volver a verlo algún día y siguiesen con sus vidas. En su último vídeo no estaba muy lejos de la zona desde donde emitía los periodistas occidentales empotrados con las fuerzas iraquíes apoyadas por Estados Unidos. ¿Intentará pasarse al otro lado en el asalto a Mosul? ¿O es sincero su apoyo al Daesh? Incluso aunque saliese con vida del desfiladero, su futuro en su Inglaterra natal sería áspero. Sus crónicas a favor de quienes han quemado y ahogado en jaulas a prisioneros indefensos no lo han convertido precisamente en una figura popular y querida.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Putin: «El asesinato del embajador va contra los lazos ruso-turcos y la paz en Siria»
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha llamado por teléfono a su homólogo ruso, Vladimir Putin, para compartir información sobre el asesinato del embajador en Ankara, Andrei Karlov, según han informado fuentes oficiales a la prensa turca. El diplomático ha muerto este lunes tras ser disparado por un hombre armado mientras inauguraba una exposición en un centro cultural de Ankara. Una vez terminada la puesta en común de ambos mandatarios, Putin ha asegurado que el ataque busca torpedear las buenas relaciones con Turquía y el arreglo pacífico del conflicto en Siria. Ha agregado que la respuesta de Moscú será el reforzamiento de la lucha contra el terrorismo, según medios locales. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajarova, también ha hecho declaraciones: «Calificamos lo ocurrido como un ataque terrorista». Por su parte, Erdogan ha asegurado en un vídeo que el asesinato se trata de una «provocación que tiene como objetivo destruir la normalización» entre ambos países. «Tanto la administración rusa como la turca son conscientes de ello y no lo van a permitir», ha señalado el mandatario otomano en una primera declaración ante la prensa. Ha añadido que Rusia y Turquía crearán una comisión conjunta de investigación para esclarecer el ataque, al tiempo que se aumentarán las medidas de seguridad en las legaciones rusas en el país eurasiático. El clérigo Fetullah Gulen, a quien Turquía acusa de estar detrás del tiroteo ?así como del golpe de Estado del pasado mes de julio?, ha condenado el ataque. Europa se lamenta Además de la rección de una preocupada Turquía, otros países y organismos internacionales se han pronunciado este martes, poco después de conocer el asesinato. El Gobierno español, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha expresado su condena al atentado y ha reafirmado su compromiso frente al terrorismo. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha condenado el asesinato y ha enfatizado que el terrorismo «nunca tendrá cabida en una sociedad democrática». Así lo ha expresado en su cuenta de Twitter: «Mi rotunda condena ante el asesinato del embajador ruso en Turquía. El terrorismo no tendrá cabida nunca en una sociedad democrática». Mi rotunda condena ante el asesinato del embajador ruso en Turquía. El terrorismo no tendrá cabida nunca en una sociedad democrática. MR? Mariano Rajoy Brey (@marianorajoy) 19 de diciembre de 2016El primer ministro de Italia, Paolo Gentiloni, tampoco ha querido permanecer callado y ha condenado el «horrendo» asesinato del diplomático ruso a través de Twitter. Por su parte el jefe de la diplomacia italiana, Angelino Alfano, ha transmitido al embajador ruso en Roma, Sergey Razov, su «profunda indignación y fuerte condena» por estos hechos. «Esta tragedia refuerza aún más la convicción de dar máxima prioridad a la lucha contra el terrorismo en un cuadro de intensa cooperación con todos los socios internacionales», ha defendido el ministro de Exteriores italiano en un comunicado. El Gobierno alemán ha condenado «en los términos más firmes» el atentado «sin sentido» que ha costado la vida a Karlov. «El atentado contra el embajador ruso en Ankara es una noticia muy triste. El Gobierno federal condena en los términos más firmes este acto sin sentido», manifestado a través de su cuenta en la red social Twitter el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert. La reacción de los organismos internacionales La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, también ha condenado el crimen y ha expresado su «solidaridad» a Rusia. La jefa de la diplomacia comunitaria dijo estar «profundamente conmocionada» tras conocer la noticia del «inconcebible ataque» contra el embajador. Mogherini ha expresado sus simpatías a la familia y compañeros de trabajo del fallecido y a las autoridades rusas. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha condenado el ataque y lo ha calificado como «un acto atroz» sin justificación. «Condeno el asesinato del embajador ruso en Turquía. Mis condolencias a su familia y a los ciudadanos rusos. No hay justificación para semejante acto atroz», ha publicado Stoltenberg en su perfil de Twitter. Naciones Unidas también se ha sumado a las condolencias. «Está claro que condenamos el ataque contra el embajador ruso en Turquía. No puede haber justificación a un ataque contra un diplomático», ha dicho Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Dujarric atendió a los periodistas momentos antes de que el Ministerio de Exteriores ruso confirmase la muerte de Karlov, y cuando solo se sabía que estaba hospitalizado, por lo que confió en que se recuperase de sus heridas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La Policía alemana, alarmada por si el atacante de Berlín sigue libre
La Policía de Berlín cree que el sospechoso detenido tras el atentado del lunes por la tarde en un mercado navideño que dejó doce muertos no es el responsable del mismo y que hay, ahora mismo, uno o varios atacantes fugados y armados. La Oficina Federal de Investigaciones Criminales (BKA) de Alemania se mostró hoy «altamente alarmada» ante la posibilidad de que el autor o autores del atentado del lunes en Berlín estén aún en libertad. El presidente de la BKA, Holger Münch, aseguró hoy en una rueda de prensa que es motivo de alerta las dudas sobre el detenido -que no se sabe si es el autor o uno de los autores- y la ausencia de la pistola que se empleó para matar al conductor del camión empleado en el ataque. «No sabemos si se trata tan sólo de un sólo atacante, por lo que estamos altamente alarmados», afirmó Münch, que aseguró que las fuerzas de seguridad tratan con la mayor diligencia de identificar sospechosos del ataque. En rueda de prensa junto al alcalde de Berlín, el jefe de la Policía de la capital, Klaus Kandt, ha subrayado también que «las comprobaciones no han terminado y no podemos confirmar si el detenido era el conductor del camión». En este sentido, ha dicho que se procederá a analizar las huellas dactilares y las muestras de ADN que se encuentren en el camión para poder determinar este extremo. El fiscal federal alemán, Peter Frank, avanzó por su parte que todos los indicios apuntan a que el mortal atropello es un «atentado con trasfondo terrorista» cometido por una persona o un grupo del que, probablemente, no forma parte el único detenido. Frank señaló en rueda de prensa que «hay que ir asumiendo la idea» de que el detenido anoche, un solicitante de asilo paquistaní, no era «quizá» el conductor del camión que arrolló a los visitantes de un céntrico mercadillo navideño ni pertenece al grupo de autores Por lo pronto, la Policía de Berlín ha confirmado en un mensaje en Twitter que el único detenido niega los hechos, algo que también ha señalado el ministro del Interior, Thomas de Maizière. «El sospechoso detenido temporalmente niega los cargos. Por tanto, estamos especialmente alerta», ha señalado la Policía en sendos mensajes publicados tanto en alemán como en inglés. En este sentido, ha instado a los ciudadanos a mantenerse «también alerta». La Policía federal ha instado a extremar las precauciones y seguir las recomendaciones de las fuerzas de seguridad, haciéndose eco del 'tuit' de la Policía de Berlín El, hasta ahora, único detenido es un joven de Pakistán que llegó a Alemania hace casi un año, según ha informado varios medios alemanes citando fuentes policiales. De acuerdo con estas informaciones, el sospechoso detenido poco después del atropello habría nacido en Pakistán en 1993 y llegó a Alemania a través de Passau el 31 de diciembre de 2015. Al parecer, su nombre es Naved B. y ya estaba fichado por la Policía por cometer delitos menores. Según Fuentes de seguridad citadas por la agencia DPA, el sospechoso residía también en un centro para refugiados en Berlín y habría llegado al país a través de la ruta de los Balcanes. Tenía permiso de residencia desde junio de este año. Su arresto se produjo gracias a un testigo que, tras ver como se bajaba del camión y se daba a la fuga tras atropellar a decenas de personas, le siguió. El testigo alertó a la Policía y estuvo hablando por teléfono con el servicio de emergencias mientras perseguía al sospechoso hasta el Tiergarten, el zoo de Berlín, en cuyas inmediaciones fue finalmente detenido. El joven ha negado su implicación en los hechos, según ha avanzado el ministro del Interior alemán en la rueda de prensa en la que ha contado los detalles de la investigación. La Policía continúa con la investigación de los hechos para tratar de determinar los motivos del ataque, aunque ya ha dado por hecho de que fue intencionado y de que se trata de un «presunto ataque terrorista». Para continuar con la investigación, se trasladará el camión con el que perpetró la masacre a dependencias policiales para un análisis más exhaustivo. Sí que se ha confirmado que el cuerpo encontrado en el interior del camión en el asiento del copiloto es el de un ciudadano polaco, lo que apunta a que podría ser el conductor original del vehículo y murió probablemente de un disparo. Por tanto no sería un atacante, sino una víctima más. Sin embargo, el ministro del Interior ha confirmado que no se ha encontrado el arma empleada. Galería de imágenes Vea la galería completa (27 imágenes) Según medios polacos, el camión que se empleó en el ataque pertenece a una empresa polaca y fue robado ayer por la tarde, cuando se encontraba estacionado frente a una empresa de Berlín donde debía descargar unas vigas de acero que traía desde Italia. La televisión polaca TVN 24 agregó que el polaco del vehículo pesado es primo del dueño de la empresa y que dejó de responder a su teléfono a partir de las 16.00 hora local (15.00 GMT) de ayer. Según datos del GPS del camión en manos de la empresa de transportes polaca, el vehículo trató de ponerse en marcha a esa misma hora, que es cuando se cree que fue sustraído. Cuatro horas más tarde el camión irrumpió en una zona peatonal de una de las áreas comerciales más populares de la capital y arrolló a decenas de personas. El camión recorrió más de cincuenta metros del tradicional mercadillo y destrozó a su paso puestos de adornos navideños y casetas de comida, mientras arrollaba a numerosos visitantes. Al menos doce personas han muerto y un total de 48 personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, y fueron trasladadas a diversos centros médicos. La policía alemana informó hoy de que las seis primeras víctimas mortales identificadas son de nacionalidad alemana, a las que se une un cadáver encontrado en el asiento del copiloto con un disparo de bala. Entre los heridos hay un español, según el ministerio de Exteriores español, que fue herido en una pierna y tendrá que ser operado La policía tiene claro que el camión «fue conducido deliberadamente hacia la multitud». «Nosotros estábamos a unos seis metros de donde ha quedado el camión al pararse. Nos hemos comprado algo de pan con carne porque quería mi hijo y nos hemos sentado en un sitio un poco apartado, en las escaleras de la iglesia, para estar más tranquilos», explica a Efe Paloma, una española que se encontraba en el lugar. «No sabía si se estaba cayendo el mercadillo, una caseta detrás de otras, o si se derrumbaba una casa en obras cercana». «Había dos personas debajo del camión», recuerda de dos de los muertos en el accidente, «otro con las dos piernas destrozadas» y al menos otro a su lado «inconsciente» por lo menos. El atropello es una una metodología cada vez más utilizada por los terroristas, que estrellan coches y camiones contra edificios y aglomeraciones de personas. En algunos de sus anteriores vídeos, Daesh ya animaba a sus seguidores a utilizar todo lo que tengan a mano para matar a civiles en Occidente. Cualquier acción, por pequeña que sea, vale. Y el atropello no es una excepción. Operación policial en marcha Una unidad especial de la policía alemana ha entrado este martes en un albergue de refugiados de Berlín en relación con el posible atentado. El equipo de intervención (SEK) de las fuerzas de seguridad ha accedido de madrugada a uno de los hangares del antiguo aeropuerto de Tempelhof, situado en el centro de la ciudad, que desde el año pasado y debido a la gran afluencia de peticionarios de asilo se habilitó como centro de acogida. La operación, en la que participan unos 200 agentes, arrancó sobre las cuatro de la madrugada (03.00 GMT) y sigue en marcha en estos momentos. Los agentes están registrando las instalaciones y por el momento no se ha informado de que haya habido detenciones. Al calor de las últimas informaciones, Merkel ha defendido su política de refugiados al tiempo que confirmaba que se trataba de un «atentado terrorista». La canciller ha reconocido la dificultad de aceptar lo sucedido y en especial de que haya sido una persona que «había solicitado asilo en Alemania» quien lo ha perpetrado. En este sentido, ha incidido en que es algo especialmente «repugnante» para aquellos alemanes que se han esforzado por ayudar a los refugiados. No obstante, ha subrayado que «hay muchos refugiados que se preocupan por integrarse en Alemania». Asimismo, ha dejado claro que Alemania encontrará «la fuerza para vivir como queremos libres unos junto a otros». Las críticas contra Merkel no se han hecho esperar. El eurodiputado de la derecha radical alemana Marcus Pretzell, líder de Alternativa para Alemania (AfD) en el «Land» de Renania del Norte-Westfalia, dio desde un princpio por hecho que el atropello mortal era un atentado y que sus víctimas son «muertos de (Angela) Merkel». «¿Cuándo va a reaccionar el Estado de derecho alemán? ¿Cuándo acabará esta maldita hipocresía? Son los muertos de Merkel», apunta el político, desde su cuenta en twitter
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La Policía alemana busca a un tunecino sospechoso de preparar atentados en Alemania
Las autoridades alemanes han informado este miércoles de que el joven tunecino buscado por su posible relación con el ataque del lunes en Berlín ya estaba siendo investigado por su presunta implicación en un delito grave contra la seguridad del Estado. El ministro de Interior del estado de Renania del Norte-Westfalia, Ralf Jäger, advirtió en conferencia de prensa de que no se sabe si el sospechoso está implicado en el atentado de Berlín, pero confirmó que en la cabina del camión que arrolló a los visitantes del mercadillo navideño se encontró documentación suya. Su petición de asilo había sido rechazada en julio pasado, pero no pudo ser expulsado del país porque carecía de la documentación necesaria, unos papeles que llegaron hoy desde Túnez. Se trata de Anis A., nacido en 1992, y su nombre ha aparecido en un documento hallado en la cabina del camión, un certificado alemán por el que se permite la permanencia de un extranjero en el país pese a no haber obtenido asilo. El diario «Süddeutsche Zeitung» ha señalado que pidió asilo el pasado mes de abril y que habría llegado a Alemania en diciembre de 2015 desde Italia. Según el periódico «Süddeutsche Zeitung» y las emisoras NDR y WDR, el sospechoso se encontraba desaparecido desde septiembre y estaba calificado como peligroso en las bases de datos de las fuerzas de seguridad. Fuentes de la investigación citadas por estos medios le atribuyen contactos con la red de un islamista detenido recientemente en Alemania, Abu Walaa. El documento encontrado en la cabina del camión está expedido en el distrito de Kleve del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste del país, según el «Allgemeine Zeitung» de Maguncia, que señala que el sospechoso tenía documentos con diferentes nombres y fechas de nacimiento. La Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA), que ha anunciado para las 13.00 hora local (12.00 GMT) una nueva rueda de prensa, asume que el hombre cuenta con hasta cuatro alias distintos. Operaciones policiales De forma paralela, las fuerzas de seguridad alemanas han detenido este miércoles a varias personas en relación al ataque que reivindicó el grupo terrorista Daesh, aunque la policía no cree que ninguna sea el atacante, ha informado el «Allgemeine Zeitung» y la radio pública de Hesse. Por su parte, la radio pública regional de Baviera ha informado, de forma coincidente, de que las fuerzas de seguridad están indagando en «círculos salafistas» del oeste de Alemania, donde se encuentra situado el estado federado de Renania del Norte-Westfalia. Además, la radio pública regional de Berlín «Rbb» ha señalado que la policía cree que el atacante pudo resultar herido durante la pelea que tuvo lugar en la cabina del camión entre él y el chófer polaco, quien murió de un tiro tras el ataque. Los investigadores han hallado restos de ADN en la cabina del camión que apunta en esta dirección y las fuerzas de seguridad están contactando desde hace horas con centros hospitalarios de Berlín y Brandeburgo, el estado federado que rodea a la capital, en busca de sospechosos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Alemania ofrece 100.000 euros por la captura del terrorista de Berlín
El hallazgo de unos documentos bajo el asiento del conductor del camión dio este miércoles un inesperado giro a la investigación sobre el ataque al mercado navideño de Berlín. Día y medio después del atentado, la policía se percataba de que el asesino había dejado en el lugar del crimen su permiso temporal de residencia, que permitió su identificación. Se trata del tunecino Anís Ben Amri, de 24 años, por quien se ofrece una recompensa de 100.000 euros a quien ofrezca información que facilite su detención. Anís vivía en Oueslatía, en la provincia tunecina de Qairaouán, antes de viajar a Italia en 2012, para pasar finalmente a Alemania en 2015 con la ola de refugiados llegados en aquel año. Su familia, interrogada por las autoridades locales, aseguró que apenas había dado señales de vida desde 2010, cuando se marchó en medio de la Primavera Árabe. Durante los últimos seis meses en Alemania había cultivado contactos con la red salafista del país e incluso fue detenido en posesión de un pasaporte italiano falso, pero puesto de nuevo en libertad. Sobre él pesaba una orden de busca y captura «por robo a mano armada» y hay constancia de que ha estado en contacto con una célula desarticulada de Daesh en Alemania, un grupo liderado por el predicador Abu Walaa que se dedicaba a reclutar combatientes en Europa para enviarlos a Siria o Irak y a cuyos seminarios en Hildesheim había asistido el sospechoso. La Fiscalía confirmaba que la policía había estado muy cerca de él, incluso había llegado a pinchar su móvil y a realizar escuchas de sus comunicaciones desde marzo a septiembre de 2016, debido a que frecuentaba mezquitas radicales y había intentado comprar un arma automática. Pero, cuando creían tenerlo controlado, se deshizo del teléfono y desapareció. La historia de Anís Ben Amri, para frustración de las autoridades alemanas, es la de muchos otros refugiados en el país. Su petición de asilo había sido debidamente tramitada y rechazada en julio, en una oficina de Kleve sin medios para cruzar datos y percatarse de sus múltiples identidades. El ordenado procedimiento de expulsión no pudo llegar a término porque carecía de la documentación necesaria, unos papeles que llegaron precisamente ayer desde Túnez, cuyas autoridades habían negado durante meses que se tratase de un nacional, como ocurre con miles de solicitantes de asilo que deben ser deportados. Expulsión dilatada Su expediente, además, se difuminaba en la maraña de autoridades regionales. La Oficina de Investigación Criminal (LKA) de Renania del Norte-Westfalia había iniciado una investigación. Las autoridades de Berlín, donde también había residido, otra. El centro de coordinación antiterrorista había comenzado a intercambiar datos solo el pasado noviembre. La operación de búsqueda arrancó ayer con el despliegue de 150 policías en Emerich, en torno a un albergue de refugiados en el que había residido, pero sufrió retrasos por «defectos de forma» en las órdenes policiales que el diario Die Welt identificó como faltas de ortografía que causaban confusión. Este último detalle, sin confirmar por fuentes oficiales, colmó el vaso de la paciencia ciudadana y en las redes sociales surgieron multitud de críticas a la acción policial. También han registrado las redes sociales, en las últimas 48 horas, celebraciones del atentado y llamadas a seguir el ejemplo de Anís Ben Amri que demuestran que parte importante de esta batalla se libra en internet. Mientras seguían depositándose velas y flores junto al mercado atacado, ante la Cancillería de Berlín se concentraba este miércoles una manifestación convocada por Alternativa para Alemania (AfD), el partido xenófobo y antieuropeo cuyos seguidores portaban pancartas en las que se podía leer «Merkel vete a casa» y gritaban consignas en las que se culpaba a la política de refugiados de los crímenes del terrorismo. «Exigimos que se expulse a los delincuentes y terroristas llegados aquí al amparo de Merkel», gritaba Björn Höcke, líder de AfD de Turingia y representante de su ala más dura. También circuló por las calles del centro una marcha del partido neonazi NPD, exigiendo la expulsión de los extranjeros. Estas manifestaciones fueron contestadas por concentraciones callejeras en la que se afirmaba: «No dejaremos que instrumentalicen el atentado» y en las que se gritaba «ni nazis, ni islamistas» o «berlineses en libertad». Aunque la consigna más repetida ayer en la capital alemana fue sin duda un twit del periodista local Philipp Michaelis, que se reafirmaba tras el atentado recordando que «Berlín somos nosotros? Algunos somos turcos, otros rusos o americanos o paquistaníes, ¡sí! e incluso los hay de Baden-Wurtemberg. Y hay algo que tenemos en común. ¿Miedo de vosotros? ¡Ni lo soñéis!».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los fallos policiales tras el atentado de Berlín acorralan al gobierno de Angela Merkel
Tras una jornada en la que se acumulaban las críticas contra la investigación del atentado de Berlín, la canciller Merkel se presentó ayer en la sede de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA), para supervisar el trabajo personalmente y defender la labor de las fuerzas de seguridad alemanas. «Confío en la pronta detención» del terrorista, dijo, añadiendo que se sentía «orgullosa de la prudente reacción de la mayor parte de los alemanes». Con esa última frase, Merkel trataba de dejar en segundo plano la creciente polémica a raíz de los fallos policiales que permitieron huir al tunecino Anis Amri y de los vacíos legales y complicada burocracia que durante meses evitaron que la Policía, a pesar de tener información sobre sus planes terroristas, no lograse encarcelarlo o deportarlo. Algunas de las más duras críticas surgían desde el partido de Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU). «No es así como garantizaremos la seguridad de Alemania», denunciaba Armin Laschet, uno de sus responsables: «Las informaciones que tenemos sobre la forma en la que las autoridades trabajaron son chocantes». Laschet se refería al hecho de que la Policía perdiese un día completo con un falso sospechoso, un paquistaní que tuvo que ser puesto en libertad porque no había una sola prueba contra él y que había sido detenido sobre la única base del dedo acusador de un testigo en la calle. Solo después de ese episodio repararon los investigadores en un documento bajo el asiento del conductor del camión en el que constaba el nombre y apellidos, dirección y permiso de residencia del verdadero asesino. Y solo dos días después del atentado se puso nombre a las huellas digitales sobre el volante del camión. Una vez establecida su identidad, la Policía fue capaz de reunir un expediente que permanecía disperso en diferentes oficinas de distintos estados federados y que venía a relatar cómo el tunecino pudo entrar en Alemania, a pesar de haber pasado cuatro años en una cárcel italiana; cómo a pesar de haber intentado comprar armas y reclutar cómplices para un atentado un juez lo puso en libertad por falta de pruebas; y cómo las comunicaciones en las que se ofrecía a miembros de Daesh para un atentado suicida no impidieron que siguiera circulando por Alemania impunemente. Falta de coordinación El caso de Amri pone en evidencia los déficits del sistema: «Como si miráramos con lupa», reconocía ayer el también cristianodemócrata Stephan Mayer. La falta de coordinación entre las administraciones le permitió utilizar diferentes identidades impunemente y la burocracia de la deportación le dio tiempo para atentar antes de que pudiera ser expulsado. La prensa habla de «pifia» de las autoridades. El diario Darmstädter Echo ha acusado en su editorial al federalismo de representar «un riesgo para la seguridad», mientras que desde la oposición se piden responsabilidades. El presidente del Partido Liberal (FDP), Christian Lindner, se rasgaba ayer las vestiduras por los «fallos catastróficos» de las autoridades, apuntando al ministro de Interior de Renania Norte-Westfalia, Ralf Jäger, y defendiendo, si es necesario, el uso de pulseras electrónicas para que todos los sospechosos que se hayan interesado por el yihadismo sean seguidos constantemente. Para añadir más leña al fuego, los reiterados registros y redadas efectuados por la Policía en Dortmund y Berlín, así como en varios albergues para refugiados y en un autobús en Heibrun, no dieron ningún fruto. Cuatro personas fueron detenidas minutos antes de que la Fiscalía General saliese a desmentir que tuvieran relación directa con el atentado. Los barrios de Prenzlauerberg, Kreuzberg y Moabit fueron escenario de patadas en la puerta e interrogatorios a todos los vecinos de edificios enteros sin que nadie haya podido dar una pista del paradero del asesino. La única finalidad de esta actuación parece ser la de presionar a los círculos salafistas con los que se relacionaba el sospechoso y que podrían ahora estar ayudándole a huir. Petición policial Rainer Wendt, presidente de un gran sindicato policial, calificaba anoche de «vergonzoso» este debate, «sobre todo porque son los políticos los que hacen a los Anis Amri». También expuso que dejar entrar al país a personas sin identificación dificulta tremendamente la labor policial y pidió más capacidad de maniobra legal para efectuar detenciones. Un extraño tuit del líder del movimiento xenófobo Pegida, Lutz Bachmann, contribuía además a poner en duda la lealtad constitucional de al menos parte de la policía. Menos de dos horas después del atentado, cuando el único sospechoso era el paquistaní que mantuvo entretenidos a los investigadores, Bachmann apuntaba a un «nacional tunecino» como autor de los hechos y citaba «información interna de la dirección de la Policía de Berlín», dando a entender que contaba con información privilegiada. Y la ya maltrecha reputación de los programas de integración cayó definitivamente al suelo cuando la madre del sospechoso, Nur al Huda, protestaba desde Túnez por el hecho de que su hijo, que nunca había sido religioso en su país, se hubiera convertido y radicalizado en Alemania.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La familia de Anis Amri cree que se radicalizó al pasar por la cárcel en Italia
En su modesta ciudad de origen en Túnez, Anis Amri bebía alcohol y nunca rezaba, cuentan sus hermanos. Pero tras unirse a la ola de inmigrantes que buscaban cruzar el Mediterráneo, terminó en una cárcel italiana y se convirtió en una persona totalmente distinta. Ahora es el principal sospechoso del ataque al mercadillo navideño en Berlín , y dos de sus hermanos, Walid y Abdelkader, temen que se haya radicalizado en los cuatro años que pasó entre rejas. «No nos representa ni a nosotros ni a nuestra familia», le dijo Abdelkader a Sky News Arabia. «Entró en la cárcel con una mentalidad y cuando salió tenía otra totalmente distinta». La Policía alemana todavía tiene que confirmar quién condujo el camión hasta el mercado el lunes, matando a 12 personas, aunque han hallado las huellas de Amri en la puerta del vehículo. Su hermano, aun así, está seguro de que Anis ?que cumplió 24 años el jueves? era inocente del crimen. Todavía está por probar cuándo se radicalizó Amri, si es que lo hizo. Pero en Oueslatia, un pueblo rural que vive sobre todo de la agricultura, sus hermanos revelan que algo cambióprofundamente a Amri después que cruzase el mar hasta Italia hace cinco años como adolescente. «Cuando dejó Túnez era una persona normal. Bebía alcohol y ni siquiera rezaba», le contó Walid a la misma cadena de televisión. «No tenía creencias religiosas. Mi padre, mi hermano y yo solíamos rezar pero él no lo hacía». «Si ha hecho esto, es una deshonra para nosotros. Pero estoy seguro de que no lo ha hecho él. Fue a Europa por motivos sociales, para trabajar y ayudar a nuestra familia», le contó Abdelkader a los reporteros. Walid, llorando, declaró a la prensa que su último contacto con él había sido hace diez años. «Estábamos en contacto a través de Faceobok y el teléfono, y él no tiene ninguna relación con el terrorismo». Llegada a Lampedusa Un oficial de policía italiano contó a la agencia Reuters que Amri llegó a la isla de Lampedusa, probablemente tras ser rescatado del mar, en febrero de 2011. El viaje de Amri, hecho justo después de que el expresidente Ben Alí fuese depuesto en la primera de las revueltas de la «Primavera Árabe», siguió la misma ruta que otras decenas de miles migrantes. Amri estaba refugiado en Lampedusa cuando un grupo de emigrantes inició un incendio para protestar por encontrarse allí. Les dijo a las autoridades que era un menor, aunque los documentos indican que no lo era, y fue trasladado a un centro de menores en la ciudad de Catania, en Sicilia, donde empezó al colegio. En octubre de 2011 fue arrestado después de intentar prenderle fuego al edificio, informa esta misma fuente policial, y más tarde fue condenado por vandalismo, amenazas y robo. Amri cumplió su condena en dos prisiones diferentes de Sicilia, primero en Catania y luego en Palermo, antes de ser enviado a mayo de 2015 a un centro de detención desde el que debía ser deportado. Preguntado sobre si Amri se había radicalizado en prisión, esta fuente policial dijo no conocer datos sobre ese periodo, mientras que el director del sistema penitenciario no respondió a las preguntas de Reuters. El tribunal de Palermo abrió una investigación el jueves sobre su tiempo en prisión en Sicilia para aclarar esta etapa de la vida de Amri. Walid señala como culpables a los compañeros de celda de Amri. «Quizá se metió en esto cuando estaba en la cárcel y conoció a argelinos, egipcios y sirios», dijo. Italia intentó deportar a Amri a Túnez, pero las autoridades se negaron a recibirlo de nuevo, alegando que no podían asegurar que era tunecino, así que fue liberado después de 60 días y simplemente le pidieron que dejara el país. Terreno fértil para los yihadistas La Policía de Túnez estaba estacionada fuera de la residencia familiar en el distrito de Oueslatia este jueves, donde el padre de Amri trabaja con un carro tirado por un burro. Los investigadores antiterroristas habían estado hablando con él y sus hijos. Oueslatia, cerca de la ciudad religiosa de Kairouan, es un típico pueblo de los que abundan en el centro y el norte de Túnez: ofrece pocas oportunidades para los jóvenes y eso lo ha convertido en territorio fértil para los captadores yihadistas. La gente que habita el lugar cuenta que varias familias de Oueslatia tenían hijos que dejaron el pueblo para luchar en grupos islamistas en Siria, Irak y Libia. Según Walid, Amri ya había intentado dejar Italia en 2015 y se había dirigido a Alemania, unido a un grupo de emigrantes, a través de Suiza. Amri solicitó asilo en el estado de Renania del Norte-Westfalia, pero la petición fue rechazada en junio de este año. Aun así no pudo ser deportado porque no tenía ningún documento de identificación, así que Túnez no le aceptaría de vuelta. En Alemania llamó la atención a las fuerzas de seguridad. Las autoridades de Berlín le habían puesto bajo vigilancia este mismo año por sospechar que planeaba un robo para financiar la compra de armas automáticas, y que estaba buscando cómplices para un posible ataque. Ralf Jaeger, ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, dijo el miércoles que las agencias de seguridad alemanas habían compartido información sobre él con el Centro de Lucha Antiterrorista en noviembre, semanas antes del ataque. El periódico «Bild» citaba a una fuente anónima de la lucha antiterrorista que decía que «en primavera quedó claro que estaba buscando cómplices para un ataque y que estaba interesado en adquirir armas». Amri, aun así, no fue arrestado. Detuvieron su vigilancia en septiembre después de que las sospechas de que planeaba un ataque no se sostuvieran. Durante su tiempo en Alemania estuvo moviéndose entre Renania del Norte-Westfalia y Berlín. En julio de este año, la Policía abrió una investigación contra él relacionada con una pelea a cuchillo en la capital, según «Bild». Los medios alemanes informaron de que Amri contactó con una red islamista liderada por un hombre conocido como Abu Walaa («Padre de lealtad»), que fue arrestado junto a otras cuatro personas en noviembre. Los cargos contra ellos eran desarrollar una «red yihadista» que intentaba reclutar musulmanes para ir hasta Siria y luchar junto a militantes de Daesh. Abu Walaa, identificado por los tribunales alemanes como un iraquí de 32 años llamado Ahmad Abdulaziz Abdullah A., espera juicio. «Bild» también ha informado de que Amri había expresado su voluntad de llevar a cabo un ataque suicida en chats online de foros yihadistas. Las autoridades tunecinas estiman que casi 4.000 ciudadanos han viajado al extranjero para unirse a grupos yihadistas. Los perfiles van desde estudiantes de clase media, desertores del ejército y futbolistas profesionales, hasta hombers jóvenes de zonas pobres y rurales.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Navidad triste en Berlín
?¿Miedo? No, no podemos dejarnos vencer por el miedo. Eso es lo que quieren ellos, pero no lo van a conseguir, va a ganar nuestro bando, el bando de la esperanza?, decía ayer Helga, una abuela que había decidido ?muy conscientemente? acudir con su nieto Lukas al mercado navideño de Berlín, atacado el lunes y que ayer volvió a abrir sus puertas. Lukas, de 4 años de edad, apenas reparaba en los policías armados con metralleta que encontraba cada diez pasos y dedicaba en cambio toda su atención a los mostradores repletos de dulces navideños. ?No vamos a dejar de vivir como vivimos porque esos idiotas se empeñen?, añadía el vendedor de Glühwein, el vino caliente especiado cuyo aroma sigue impregnando el Adviento alemán a pesar de los pesares. Por respeto a las víctimas, eso sí, en el mercado navideño no había música y fueron suspendidas las actuaciones cómicas de pasacalles. El vino y las salchichas no aparecieron en los puestos hasta después de terminar una sencilla ceremonia religiosa en la Gedächtnis-Kirche presidida por doce velas blancas sobre el altar, una por cada víctima mortal. ?No podemos cantar blanca Navidad porque esta Navidad es más negra que las otras que hemos vivido, pero no por ello deja de ser Navidad?, comentaba un turista italiano a la salida. Antes de abrir sus puertas, el perímetro del mercado navideño había sido protegido con bloques de hormigón que impedirían el embiste de cualquier vehículo pesado. También han sido instaladas cámaras de seguridad en varios postes y una tarima que ayuda a los múltiples cámaras de televisión a hacer su trabajo. A pocos metros del lugar donde el camión se detuvo, dejando detrás de sí un rastro sangriento en el que todavía quedan dos víctimas sin identificar, ha sido instalado un gran cartel en el que puede leerse: ?Juntos contra el odio?. Ante él, un grupo de adolescentes que estaban estrenando las vacaciones escolares de Navidad trataban de hacerse una idea de la trayectoria del camión. ?Debió llegar por la Kantstrasse?, señalaba uno de ellos, ?¿cómo es que la policía no le dio el alto, si por aquí no pueden circular camiones de ese tonelaje??. Uno de los chicos, en su teléfono móvil, mostraba al resto un vídeo grabado por la televisión tunecina y muy visto en las redes sociales en el que aparecen los dos hermanos del terrorista Anis Amri. Aparentemente son chavales como ellos y eso les desconcertaba aún más. ?Sabíamos que esto iba pasar tarde o temprano. En este o en cualquier otro mercadillo, pero no vamos a cerrar", insistía Hertha Hillmann, mientras despachaba chocolate caliente. ?Esto pasa por dejar entrar a todos esos delincuentes?, se quejaba una de sus clientes. ?Oiga, no son todos delincuentes?, respondía alguien más atrás en la cola, comenzando una discusión que continuará seguramente hasta las elecciones del próximo otoño.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Italia afirma haber abatido al autor del atentado de Berlín en Milán
El presunto autor del atentado contra el mercadillo navideño de Berlín, Anis Amri, un tunecino de 24 años, murió la madrugada de este viernes en Milán tras un tiroteo con la policía, según ha señalado el ministro del Interior italiano, Marco Minniti, durante una rueda de prensa. «Doy las gracias por la labor extraordinaria, por el hecho de que esto se haga con absoluta cooperación», ha indicado Minniti durante su comparecencia. «Doy las gracias de corazón a todos los que están trabajando a pie de calle», ha añadido. Luca Scatà, un policía de 29 años en periodo de pruebas, fue quien mató en Milán a Amri. Scatà patrullaba las calles con su compañero Cristian Movio, de 36. «Hablamos de estos dos chicos como personas extraordinarias, muy jóvenes y que estaban simplemente realizando su servicio a la comunidad. Puedo interpretar el sentimiento de todo el país y decirles que Italia les agradece su trabajo», ha señalado Minniti. La prensa italiana ha ofrecido nuevos detalles sobre el incidente. Amri, el principal sospechoso, fue abatido después de enfrentarse con la policía, atacar a dos agentes, herir a uno de ellos, y finalmente gritar, antes de morir, «Allah Akbar» (Dios es grande). Otro periódico, «Il Corriere della Sera», cuenta así lo sucedido: «Dos agentes detuvieron a un joven magrebí que caminaba solo entre la niebla, y le pidieron la documentación. Pero el joven sacó de pronto una pistola de su mochila y golpeó a un policía en el hombro. En ese momento, el otro policía disparó y lo mató». El agenta ha sido operado, y no se teme por su vida. Las huellas dactilares han resultado clave para confirmar que la identidad del hombre abatido coincide con la del presunto autor del atentado. Según ha trascendido, la policía italiana sabía que el sospechoso se encontraba en a las afueras de Milán. Precisamente, el incidente se produjo allí, en una ciudad de 80.000 habitantes situada al norte y llamada Sesto San Giovanni, en la Plaza 1 de Mayo, cerca de una estación de trenes. Amri habría llegado a las inmediaciones procedente de Francia. Anis Amri desembarcó en el 2011 en Lampedusa, tras salir de Túnez a bordo de una barcaza. Fue acogido en un centro para menores en Catalia, donde creó un clima de terror. Su actitud de rebelión concluyó con el intento de incendiar el centro. En ese mismo año fue condenado a cuatro años de prisión por delitos en Sicilia. En la cárcel celebraba los atentados de París. En el 2015 salió de prisión y aunque se intentó su expulsión, Túnez no colaboró con las autoridades italianas para llevar a cabo. Horas después de atentar contra el mercadillo berlinés, Anis Amri se dirigió a una mezquita, a un centro bajo vigilancia por ser lugar de encuentro de la minoría radical salafista. Las imágenes, recogidas por cámaras de seguridad, se corresponden a la madrugada del lunes al martes, unas ocho horas después del atentado. Por el momento, nada más se sabía de sobre su paradero. Posibles cómplices El Gobierno regional de la ciudad-estado de Berlín ha indicado este viernes que, pese al alivio por la muerte en Italia del presunto autor del atentado cometido en la capital alemana, Anis Amri, se mantiene la búsqueda de posibles cómplices. Que el principal sospechoso haya caído en Milán «no significa que se suspenda la búsqueda de posibles cómplices» y que «se dé el caso por completamente aclarado», ha señalado el titular de Interior de la ciudad-estado, Andreas Geisel. El responsable del departamento ha indicado que la muerte de Amri no ha sido confirmada aún oficialmente por parte alemana y que conviene «tener paciencia» hasta que eso ocurra.