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Noticias de islamabad

12-10-2021 | Fuente: elmundo.es
Llega a la base de Torrejón el segundo avión con otros 160 afganos evacuados
Se trata del segundo vuelo que llega desde Islamabad (Pakistán), tras el fletado ayer lunes con 84 refugiados afganos, entre ellos varios menores de edad y mujeres 
11-10-2021 | Fuente: elmundo.es
Llega a Torrejón el primer vuelo con más de 80 colaboradores afganos y sus familias procedente de Islamabad
Es el primer avión de evacuación que llega a España con refugiados de Afganistán tras el que aterrizó el 27 de agosto también en Torrejón con 195 pasajeros, entre ellos el embajador 
10-10-2021 | Fuente: abc.es
Muere el padre de la bomba atómica de Pakistán, la primera potencia nuclear del mundo islámico
El físico nuclear Abdul Qadir Khan, conocido como el padre de la bomba atómica de Pakistán, falleció a los 85 años tras haber sido trasladado al hospital con problemas pulmonares, indicó el domingo la televisión estatal PTV. A.Q. Khan está considerado como un héroe nacional por convertir Pakistán en la primera potencia nuclear del mundo islámico, pero su reputación quedó también manchada por haber transferido tecnología a Irán, Corea del Norte o Libia. El presidente paquistaní Arif Alvi se mostró en Twitter «profundamente entristecido» por el deceso. «Nos ayudó a desarrollar la disuasión nuclear, salvadora para la nación, y la nación nunca olvidará sus servicios» dijo. El científico había ingresado en agosto en el hospital KRL de Islamabad tras haber dado positivo por covid-19, pero recibió el alta después. Su estado empeoró y volvió a ser hospitalizado, indicó PTV. En mayo de 1998 se ganó la reputación de héroe nacional cuando Pakistán se convirtió oficialmente en una potencia atómica apenas unos días después de que lo hubiera conseguido su eterno rival, India. Pero luego se encontró en medio de una polémica al ser acusado de compartir ilegalmente tecnología con Irán, Corea del Norte y Libia, por lo que fue puesto de facto en residencia vigilada en la capital Islamabad a partir de 2004. Un tribunal pronunció en 2009 el fin de su residencia vigilada, pero siguió sometido a una protección muy estricta y obligado a informar anticipadamente a las autoridades sobre cada uno de sus movimientos. En 2012 probó suerte en la política creando su propio partido, pero fracasó en las elecciones legislativas del año siguiente y disolvió la formación.
03-10-2021 | Fuente: abc.es
Kabul sufre su primer atentado mortal desde la llegada de los talibanes
La seguridad es una de las prioridades para los talibanes desde que reinstauraron su emirato en Afganistán, pero tras varios incidentes y pequeñas explosiones en ciudades como Jalalabad, el terror golpeó en el centro de Kabul. Al menos dos personas perdieron la vida tras una explosión a las puertas de la mezquita Id Gah, una de las más importantes de la ciudad. El ataque se produjo durante el funeral organizado por los islamistas para despedir a la madre de su principal portavoz, Zabiulah Muyahid, y los accesos al templo estaban bloqueados desde la mañana. «Según la información de que disponemos, dos civiles murieron y tres resultaron heridos en la explosión», declaró el también portavoz del movimiento, Qari Sayed Khosti, quien dijo que investigan lo ocurrido para encontrar lo antes posible a los culpables. Fuentes consultadas por la agencia Afp elevan el balance del atentado a al menos cinco muertos y 11 heridos. Esta explosión se produjo un mes después del brutal atentado del brazo afgano del grupo yihadista Daesh (Estado Islámico) contra el aeropuerto internacional de Kabul. Más de 170 personas, de ellas 13 marines de EE.UU., murieron en aquella acción yihadista en la recta final de la caótica evacuación liderada por los estadounidenses. El Daesh local opera bajo el nombre de Estado Islámico de la provincia de Jorasán y se ha convertido en la gran amenaza para la estabilidad interna del emirato. En estas primeras semanas de control islamista el grupo ha reivindicado varias acciones contra milicianos talibanes en la provincia de Nangarhar (al sur del país y en plena frontera de Pakistán). Daesh acusa a los talibanes de renunciar a sus principios al aceptar una solución negociada con EE.UU. Vuelos internacionales El ataque contra el funeral de la madre de Muyahid llegó en una jornada en las que los islamistas reunieron a más de mil seguidores en la periferia de la capital para celebrar la victoria frente a las tropas estadounidenses después de dos décadas de guerra. El mulá Muslim Haqqani, viceministro de Asuntos Religiosos, lideró este acto en el que aseguró que su triunfo marca la derrota de los «cristianos» y los «occidentales», según recogió Afp. Los talibanes siguen cegados por esta victoria y siguen con celebraciones en un país con una grave crisis económica y miles de personas a la espera de que se abran las fronteras para poder emigrar. Los islamistas tratan de garantizar la seguridad por todos los medios y es uno reclamos que repiten para intentar ganarse el apoyo de la población. La reapertura del aeropuerto para vuelos internacionales sería un paso decisivo para reforzar la imagen del nuevo régimen y el portavoz de la autoridad civil de la aviación, Mohammad Naeem Salehi, declaró que «se encuentra ya plenamente operativo y con capacidad de operar vuelos internacionales». Estas palabras, sin embargo, no terminan de convencer a las compañías y solo Pakistan International Airlines (PIA) opera la línea entre Islamabad y Kabul, pero con vuelos chárter con un precio superior a los mil euros por trayecto, de momento no son regulares.
13-09-2021 | Fuente: abc.es
Llega el primer vuelo comercial a Kabul procedente de Pakistán con solamente diez pasajeros
El aeropuerto internacional de Kabul ha recibido el primer vuelo comercial internacional de la historia del 'emirato'. Un avión de Pakistan International Airlines (PIA) ha aterrizado pasadas las diez de la mañana en la pista de la capital afgana y los talibanes han vuelto a clamar victoria, esta vez por ser capaces de reactivar el aeropuerto solo 13 días después de la caótica retirada de Estados Unidos. En el interior del vuelo procedente de Islamabad apenas han desembarcado diez personas, «personal diplomático», según fuentes aeroportuarias consultadas. Pocas horas después del despegue del aparato, han sido 70 los pasajeros que ha llevado hasta la capital paquistaní, la mayoría afganos que son familiares de personal de organizaciones internacionales como el Banco Mundial, recogió la agencia AFP. Se trata de un primer vuelo simbólico ya que de momento no hay billetes a la venta, ni se han establecido horario y frecuencia para el trayecto. Desde la llegada del 'emirato', el aeropuerto ha dejado de llamarse Hamid Karzai y los talibanes han retirado el corazón rojo del cartel de I LOVE KABUL que daba la bienvenida a los viajeros. Nada recuerda en los accesos las dramáticas escenas de una evacuación que logró sacar a 120.000 personas en apenas dos semanas, pero que dejó a miles y miles en tierra. Los talibanes han pedido a los funcionarios del antiguo gobierno, mujeres incluidas, que retomen el trabajo. En los puestos de control vuelve a haber uniformados de las antiguas fuerzas de seguridad, pero están desarmados y siempre consultan con un talibán antes de permitir el acceso de una persona o vehículo. Los islamistas sí están fuertemente armados. La única responsabilidad que mantienen los antiguos miembros de la seguridad y que delegan los talibanes es la de usar los perros que detectan explosivos que dejó abandonados Estados Unidos. «Este se llama Bo y es muy bueno, siempre espera que le acaricies», comenta un joven exmilitar mientras acaricia a un pastor alemán de gran envergadura al que los talibanes miran con una mezcla de asco e indiferencia. Doble administración Una vez superados todos los controles, dentro de las oficinas de la terminal se repite la duplicidad. Los antiguos funcionarios se apelotonan a las puertas de las oficinas en las que los mulás designados por el 'emirato' toman decisiones. El nuevo director del aeropuerto es el mulá Abdul Hadi Hamdan y su despacho es una gran sala con vistas a la pista principal en la que quince personas esperan sentadas en sillones a ser atendidas por el religioso. El mulá se sienta en un sillón de cuero, frente a una mesa en la que hay un teclado, pero no se ve ordenador por ninguna parte. «Es un gran día para el Emirato, la ayuda de Catar ha sido importante para reactivar el aeropuerto, como también lo ha sido la de Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán. Ahora que ya tenemos conexión con Islamabad esperamos recibir también aviones de estos y más países», comenta este religioso tocado con un turbante de color marrón y que esconde sus ojos tras unas gafas oscuras. «Estados Unidos causó graves destrozos en algunos sistemas antes de salir» Entre pregunta y pregunta, sigue llegando gente al salón, pero el mulá permanece atento a la entrevista y quiere denunciar que «Estados Unidos causó graves destrozos en algunos sistemas antes de salir, tuvimos que desplegar a 600 combatientes en cuanto despegó su último avión para asegurar la zona, evitar saqueos y ponernos a trabajar lo antes posible. Trece días después hemos logrado que aterrice un vuelo de PIA». La entrevista se corta de forma abrupta cuando Abdul Hadi Hamdan escucha la traducción de la pregunta sobre si tiene alguna experiencia previa gestionando aeropuertos. Se levanta y se va. Llegada de ayuda Además de la llegada y salida de personas, el aeropuerto es clave para la entrada de una ayuda humanitaria cada día más necesaria. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo advirtió que el porcentaje de personas viviendo bajo el umbral de la pobreza podía subir del 72 al 97 por ciento a mediados del próximo año si no se reacciona con rapidez. «La comida y las medicinas son escasas» Los talibanes no son ajenos a la crisis que padece Afganistán y el portavoz principal, Zabihulá Muyahid, solicitó ayuda. «El mundo debería cooperar con nosotros. Se ha mantenido la seguridad en el país y la gente está en problemas económicos; la comida y las medicinas son escasas», reclamó Muyahid en unas declaraciones efectuadas a la agencia DPA. Los islamistas dieron la bienvenida a la conferencia de donantes organizada por la ONU, que solicita 600 millones de dólares (unos 509 millones de euros) para responder a la emergencia que sufre Afganistán. Existe una gran desconfianza hacia los islamistas y los donantes no creen sus promesas de «transparencia». Además de ser los primeros en enviar un avión comercial a Kabul, los paquistaníes también acudieron un día más al auxilio diplomático del 'emirato' y su ministro de Interior, Rashid Ahmed, advirtió que congelar las cuentas bancarias de los ciudadanos afganos solo ayudará a agravar la actual crisis. Ahmed recordó a la comunidad internacional que sería «injusto» que el mundo esperase que Afganistán «se convierta en un país escandinavo en ocho días». A las puertas de la terminal doméstica tres trabajadores descargan de una camioneta carros porta maletas que colocan en orden junto al cartel de ?Llegadas?. Los talibanes dan un paso más hacia la normalización del 'emirato', pero dependen absolutamente de sus nuevos aliados para dejar atrás las dos décadas de presencia estadounidense.
11-09-2021 | Fuente: abc.es
Kabul vive el 20 aniversario del 11-S sin celebraciones
Las estanterías de la librería Faizi recogen la historia de Afganistán en los últimos 40 años. Ese es el tiempo que lleva abierta la librería más antigua del mercado de libros de la capital. Después de ser soldado en la época del presidente Mohamed Najibulá y hacer sus pinitos como actor, Daud recogió el testigo de su padre y rodeado de 100.000 títulos ha sido testigo en este pequeño templo de los libros de la retirada del Ejército Rojo, la guerra civil entre muyahidines, el primer ?emirato? talibán, la invasión estadounidense de 2001 y, ahora, la vuelta de los islamistas. El 11-S le sorprendió en la librería y «lo primero que pensé fue que Estados Unidos había perdido el control interno del país, nunca se me pasó por la cabeza que aquello fuera el inicio de una guerra en mi país?» Esa sensación de sorpresa al ver que los misiles estadounidenses llegaban a Kabul pocas semanas después solo es comparable con el shock que ha causado la vuelta de los talibanes tras dos décadas de guerras. Afganistán vivió un aniversario del 11-S con la sensación de volver al pasado, con la sensación de que se cerraba un círculo. Veinte años después de que Al Qaida declarara la guerra a Estados Unidos con el ataque a las Torres gemelas, los mismos talibanes que dieron cobijo a Osama Bin Laden, cerebro de los atentados, están en el poder y controlan más territorio que el nunca lograron controlar entre 1996 y 2001. Tras anunciar a lo largo de la semana que el 11-S sería el día para la investidura del nuevo gobierno interino, finalmente no hubo ceremonia oficial de ningún tipo y la jornada discurrió con esa mezcla de aparente normalidad y desconcierto que invade al país desde que el 15 de agosto, tras una ofensiva relámpago en la que no hubo apenas oposición, los talibanes declararon el ?emirato?. «No hacen falta ceremonias, hemos ganado la guerra y los estadounidenses lo saben. Ahora tenemos que trabajar para acabar cuanto antes con la crisis económica y convencer a la gente de que se quede», confesó a este enviado especial el nuevo alcalde de la capital, mulá Hanan Haqqani tras la oración del viernes. En esta fecha simbólica más de cien medios extranjeros figuran en el registro de un Ministerio de Cultura y Información de Kabul, que informó a todos los reporteros de la prohibición de acercarse al aeropuerto internacional, grabar o fotografiar posiciones militares, viajar al Panshir, debido a que «los combates no han terminado y es inseguro», y cubrir «manifestaciones ilegales». El permiso escrito de este ministerio es imprescindible para trabajar y si se sale de Kabul hay que pedir nuevos permisos en cada provincia. Los pocos funcionarios del antiguo gobierno que acuden a sus puestos de trabajo viven ahora en una especie de administración paralela establecida por unos islamistas que cuentan con sus propios equipos en cada departamento. En el ?emirato? no hay permiso para cubrir movilizaciones de protesta contra los talibanes, pero el nuevo régimen sí organizó una reunión de unas trescientas mujeres en un salón de actos de la Universidad de Kabul que acabó con una mini marcha de apoyo a los talibanes en una calle vecina. En lugar del burka que se asocia a Afganistán, las jóvenes iban cubiertas con niqabs negros de la cabeza a los pies, con las caras tapadas y guantes en las manos. Fue una especia de marcha de espectros por la mañana de Kabul que anuncia el camino que las nuevas autoridades quieren que sigan las mujeres universitarias. Unas mujeres a las que ya se ha prohibido hacer deporte y que no tienen representación en el nuevo gabinete. Vuelo internacional Las nuevas autoridades quieren dar imagen de normalidad y Pakistán volvió a echarles un cable anunciando el inicio de las operaciones de su aerolínea nacional (PIA) a partir de mañana, lunes. Esta será la primera conexión internacional de un vuelo comercial desde que los talibanes están en el poder y abre la vía de Islamabad como posible puente de salida para nuevas evacuaciones de los miles y miles de colaboradores que permanecen en tierra a la espera de una llamada salvadora. Daud Faizi - M. A. Daud Faizi nunca ha pensado abandonar Afganistán. Repasa algunos de los libros sobre el conflicto que tiene apartados en el segundo piso de la librería y piensa que pronto tendrá que sumar algunos sobre el fracaso de Estados Unidos y el regreso de los talibanes. «Trato de ser lo más positivo posible. Estados Unidos trajeron dinero, progreso y apertura, pero ya no están. El presente es el ?emirato? y confío en que el tener una sola fuerza en el país, sin apenas oposición armada, sirva para que dejemos atrás las guerras de una vez por todas. Necesitamos la ayuda de la ONU y el reconocimiento internacional, necesitamos estabilidad». La gran duda para todos, incluido este veterano librero, es el futuro que le depara al país con unos talibanes que «hasta ahora son menos radicales que en los noventa, cuando nos prohibieron hasta vender libros con fotografías en las portadas. De momento no se han acercado por aquí». Cerca del mercado de libros, un gran cartel anuncia una oferta de un paquete de internet de una compañía local. Otro cartel del mismo tamaño está presidido por las imágenes de Jalaludin Haqqani, fundador de la temida Red Haqqani, y el mulá Omar, primer líder de los talibanes. Estos dos nombres han llenado páginas de libros y periódicos en los últimos veinte años, pero sus fotografías eran casi inexistentes y para los talibanes suponía todo un tabú exhibirlas en público. La euforia de la victoria se ha llevado por delante tabúes y ahora honran a sus líderes en plazas y carreteras. Las librerías del mercado de Kabul se llenaron durante dos décadas de títulos sobre los grandes señores de la guerra de la Alianza del Norte, los mismos que fueron derrotados por los talibanes en los noventa, pero que regresaron al poder gracias a su apoyo a Washington tras el 11-S. Los libros sobre Ahmed Sha Massoud, Abdul Rashid Dostum o Mohamed Fahim son historia. Los mulás de los talibanes pronto tendrán los suyos para narrar el presente, pero en este país no hay autor que se atreva a hablar del futuro.
05-09-2021 | Fuente: abc.es
Hamid Mir: «Bin Laden predijo que los talibanes recuperarían Kabul, aliándose con Irán y China»
Puede que haya periodistas que puedan decir que entrevistaron tres veces a Osama Bin Laden, pero solo uno puede decir que lo hizo tras los atentados del 11-S. Hamid Mir (Lahore, 1966) es historia viva de los últimos 20 años de conflicto abierto entre Estados Unidos y los talibanes en Afganistán. Nos recibe en el National Press Club de Islamabad, centro de los periodistas locales que se ha convertido en su segunda casa debido a los problemas de censura que sufre con el gobierno de Pakistán. El periodista de guerra estrella del país cuenta con más de seis millones de seguidores en Twitter, ha recorrido Irak, Líbano, Palestina o Chechenia y es una de las voces más solicitadas por los.. Ver Más
04-09-2021 | Fuente: abc.es
«Los talibanes no pueden hacer concesiones»
Imposible acceder con el coche. Todos los accesos a la Mezquita Roja de Islamabad están cerrados con bloques de cemento. La Policías rodea una zona en la que no ve un alma. Suena la llamada a la oración, pero el templo más emblemático de la capital está semi desierto y no hay rastro del mulá Abdul Aziz, el corazón de esta mezquita y la pesadilla de las autoridades paquistaníes. «Llevamos así mucho tiempo, a veces nos permiten que venga más gente, pero normalmente nada. La seguridad es aun más fuerte desde el triunfo de los talibanes. La Policía no quiere manifestaciones en las calles después de la oración», cuenta el mulana Yaqub, que es el encargado de guiarnos por este.. Ver Más
31-08-2021 | Fuente: abc.es
El emirato ante su gran batalla: gobernar Afganistán
Empieza la nueva era del emirato islámico de Afganistán después de dos décadas de ocupación estadounidense. Los talibanes esperaron con paciencia al día 31, pero no concedieron un segundo de más al enemigo. Cuando el último C17 del aeropuerto internacional de Kabul a las 23.59 del lunes, el cielo de la capital se llenó de disparos, aunque esta vez fueron de alegría. Por la mañana llegó el turno de recorrer el aeropuerto, el último punto en el que los estadounidenses se afanaron en una caótica evacuación que deja a miles y miles de colaboradores en tierra. El portavoz talibán, Zabihulá Muyahid, declaró la «victoria definitiva» y definió a Afganistán como «una nación libre y soberana» que tiene ahora «total independencia». Muyahid recordó también que «nuestra nación ha sufrido guerras e invasiones y la gente no tiene más tolerancia», pero de cara al futuro quiso mostrar la cara más diplomática del movimiento y dijo que desean «una relación buena y diplomática» con Washington. Ese tono dialogante cambió para lanzar una advertencia «a quien vea a Afganistán con malos ojos» porque, según el portavoz islamista, «correrá la misma suerte que los estadounidenses». La entrada al aeropuerto fue un todo un acontecimiento al que se sumaron los mandos políticos y religiosos del grupo. Escoltados por la unidad de élite ?Badri? recorrieron la zona militar e inspecciones los aviones y vehículos dejados por el enemigo. Cuando la URSS se retiró en 1989 dejó atrás un mar de chatarra aun visible en valles y desiertos del país, Estados Unidos ha dejado todo un arsenal en manos de los islamistas, la mayor parte pertenecía al desaparecido Ejército afgano. Los responsables talibanes recordaron una vez a los afganos que deseen salir del país que «no frenaremos la salida de nadie, sin importar que haya colaborado con los extranjeros», pero para ello deben poner en marcha de nuevo un aeropuerto que, desde el adiós de Estados Unidos, permaneció en silencio. Desde la OTAN, el secretario general, Jens Stoltenberg, declaró que «es esencial mantenerlo abierto tanto para la llegada de ayuda humanitaria como para garantizar la salida seguro de aquellos que no lo han logrado estos días». La decisión final ahora no depende del Pentágono, está en manos del Emirato. «Unidad nacional» El aeródromo, que conserva el nombre del expresidente Hamid Karzai, se ha convertido en el símbolo de la retirada para los derrotados y en el de la reconquista para los vencedores. Dos décadas después los talibanes retoman el poder y son mucho más fuertes que en los noventa, cuando se enfrentaban a una feroz oposición interna por parte de la Alianza del Norte, hoy solo resiste el pequeño valle del Panshir. La gran batalla que tienen ahora los islamistas es empezar a gobernar y Muyahid hizo un llamamiento a los afganos a «superar las diferencias internas y estar unidos». Esa llamada a la unidad nacional debería plasmarse también en el nuevo gobierno que, según el ministro de Exteriores de Pakistán, Shah Mahmud Qureshi, será de «consenso» y se formará «en los próximos días». Qureshi recibió en Islamabad a su homólogo alemán, Heiko Maas, y de nuevo quedó claro que el vecino Pakistán es un país clave para entender la situación en territorio afgano, no en vano este fue el santuario de los líderes talibanes durante veinte años y aquí se encuentra una de las shuras más importantes del grupo, la de Quetta. Ese carácter inclusivo se lo podría dar la entrada en el juego político del Emirato de figuras del anterior sistema como Karzai o Abdulá Abdulá, jefe negociador que además podría servir de puente para tratar de resolver la crisis en el Panjshir porque fue uno de lo lugartenientes del mítico Ahmad Sha Masud. Más fuertes que en los 90 Talibanes y Estados Unidos cumplieron lo acordado en Doha en febrero de 2020 y cada uno obtuvo su premio. Los talibanes tienen el poder y los estadounidenses se han podido retirar sin sufrir el acoso talibán, al contrario, la coordinación con los islamistas ha sido clave para hacer frente a la amenaza de braz local del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en los últimos días de la caótica evacuación. Es una incógnita saber cómo será la relación futura, pero países como Turquía, Rusia, China o India ya han comenzado sus contactos con el Emirato. «Hay que ser cautos, pero por lo visto hasta ahora no estamos ante los talibanes de los noventa. Aquellos solo querían pelear, estos se sentaron a negociar en Doha y han respetado sus acuerdos con Estados Unidos hasta el final. Son mucho más fuertes que antes, si logran la estabilidad interna y cierta complicidad regional, el país no volverá a convertirse en un santuario de terroristas», opina el analista paquistaní Humayoun Khan, uno de los rostros más mediáticos en el país en los temas relacionados con el vecino Afganistán. En las calles de Islamabad se mezcla la incredulidad por la velocidad con la que se han desarrollado los hechos en el país vecino con el orgullo que no ocultan los movimientos islamistas que admiran la estrategia talibán y les consideran unos héroes tras derrotar a la mayor potencia militar del mundo. Los paquistaníes ya acogen a 3 millones de refugiados afganos y en cuanto se abran los pasos fronterizos se espera la llegada de miles de personas.
31-08-2021 | Fuente: abc.es
¿A quién beneficia el regreso de los talibanes a Afganistán?
Afganistán se ha convertido en las últimas semanas en el foco de todas las miradas. La toma de Kabul por parte de los talibanes tras la huída del presidente Ashraf Ghani derivó en una verdadera estampida generalizada de la ciudadanía. El miedo a un nuevo 'reinado del terror' ha hecho que la comunidad internacional lleve a cabo una operación aérea sin precedentes con la que se ha logrado evacuar a más de 100.000 personas. Hoy, 31 de agosto, con la retirada estadounidense de suelo afgano, esta operación ha llegado a su fin. La victoria talibán es una verdadera tragedia para los afganos, especialmente para las mujeres y las niñas, cuyos derechos y cuya integridad física y psicológica queda totalmente borrada con la aplicación de forma extrema de la 'Sharía', la ley islámica. Sin embargo, la salida de Estados Unidos del territorio tras veinte años pone fin al régimen pro-occidental de Kabul, un hecho que puede influir en el tablero internacional y beneficiar a otras potencias que ven en Afganistán un buen aliado geopolítico. Pakistán Durante la guerra contra Al Qaida y los talibanes después de los atentados del 11-S, Pakistán fue, en teoría, aliado de los Estados Unidos. Así, en las últimas dos décadas, el ejército pakistaní ha recibido miles de millones de dólares para su armamento y formación, aunque Washington ha reconocido que parte de ese dinero desapareció en actividades no declaradas. Sin embargo, el gobierno de la República de Pakistán no parece estar molesto con la vuelta a casa estadounidense y la subida al poder de los fundamentalistas religiosos. De hecho, justo al día siguiente de la conquista de Kabul, el mismo Imran Khan, presidente del país, aseguró en un evento en Islamabad que los afganos «habían roto los grilletes de la esclavitud», señalando a los talibanes como un ejemplo de autenticidad emporedadora. El dirigente insistió en que la educación occidentalizada que se impartía en el país tras la llegada de Estados Unidos y la OTAN era una especie de «esclavitud mental». Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Shah Mahmood Qureshi, como recoge Europa Press, ha asegurado que aislar a Afganistán «sería perjudicial» para todos al tiempo que ha destacado la importancia de Pakistán como intermediario en Afganistán y la ayuda a terceros países para la evacuación. A principios de 2020, durante una mesa redonda del Foro Económico Mundial, el presidente afgano Ashraf Ghani se burló de las afirmaciones paquistaníes de que los talibanes afganos ya no operaban desde refugios seguros en Pakistán. «También se puede decir que la Tierra no gira alrededor del sol», dijo. Y es que, durante mucho tiempo, Pakistán formó militarmente a combatientes en Afganistán. Parte de los mismos se fusionaron con los talibanes, pero mantuvieron estrechos lazos con las agencias de inteligencia pakistaníes. De hecho, un informe de la ONU publicado en 2020 estimó que habría más de 6.000 combatientes paquistaníes en Afganistán, la mayoría pertenecientes al grupo terrorista local 'Tehrik-i-Taliban Pakistan' (TTP), al que se le conoce como 'los talibanes de Pakistán'. Probablemente estas conexiones entre Pakistán y los talibanes afganos propiciaron la llegada de los líderes de Al Qaida al país favorecieron su escondite hasta la llegada de los militares estadounidenses que acabaron con la vida de Osama bin Laden. «Estados Unidos ha dado ingenuamente a Pakistán más de 33.000 millones de dólares de ayuda durante los pasados 15 años, y lo único que nos han dado ellos son mentiras y engaños, porque ven a nuestros líderes como tontos. Dan refugio a los terroristas a los que perseguimos en Afganistán, y ayudan poco. ¡SE ACABÓ!», escribió Donald Trump en su cuenta de Twitter cuando decidió romper con los pakistaníes. China Tras la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, el mapa geopolítico de Asia ha cambiado. Así, China ve en el nuevo régimen una oportunidad para proyectar su poder en el país vecino, con el que comparte 76 kilómetros de frontera. Como aseguró en una rueda de prensa en Pekín el pasado lunes el portavox del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hua Chunying, «Nuestro gobierno continuará desarrollando relaciones de buena vecindad, amistad y cooperación con Afganistán». Sin embargo, como señala Andrew Small, investigador del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, «Este no es el resultado que China deseaba. Desde su perspectiva, consideran positivo que EEUU se haya ido, pero preferirían que los talibanes hubieran necesitado llegar a acuerdos para alcanzar el poder. La estabilidad es su máxima prioridad». Un Afganistán sumido en el caos podría desestabilizar la región y facilitar la actividad de movimientos radicales dispuestos a atentar en suelo chino. Por eso, mostrarse solícito con la milicia contribuye a sosegar la situación y, al mismo tiempo, garantizar su apoyo. Por otro lado, el pasado viernes, 20 de agosto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que el nuevo Gobierno de Afganistán no podrá tener acceso a los activos de reserva y a otros recursos a partir de la próxima semana, en un intento por evitar que los talibán se hagan con nuevos fondos mientras se aclara la situación política en el país asiático. Y es que, en el subsuelo de Afganistán abundan minerales considerados fundamentales para la transición energética y climática. «Afganistán tiene reservas de bauxita, cobre, hierro, litio y tierras raras», dice el último informe anual sobre los recursos minerales de Afganistán publicado en enero de 2021 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Antes de la victoria de los talibanes en Afganistán, China, que ya produce el 40 % del cobre del mundo, casi el 60 % del litio y más del 80 % de las tierras raras, había «apoyado a cierto número de facciones talibanes para que le facilitaran el acceso a ciertos yacimientos especialmente prometedores», afirma Guillaume Pitron, autor del libro «La guerre des métaux rares» (La guerra de los metales raros) a France Presse. Rusia Rusia, junto ha China, ha sido una de las pocas potencias que ha decidido no cerrar su embajada en Kabul. Sin embargo, no tiene intereses económicos directos en Afganistán, sino que más bien busca fortalecer su posición en los asuntos de seguridad de Asia Central.
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