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Noticias de incidentes

21-11-2019 | Fuente: elpais.com
En vivo | Paro nacional en Colombia que mide el desgaste de Iván Duque
La ciudad de Cali decreta el toque de queda ante una serie de incidentes violentos
21-11-2019 | Fuente: abc.es
Las protestas llegan a Colombia: grandes marchas contra Iván Duque colapsan Bogotá y otras ciudades
Colombia estaba este mediodía alegremente colapsada por las marchas que avanzaban hacia las plazas principales de las ciudades. El términos generales, el gran paro nacional convocado para este jueves contra el Gobierno de Iván Duque transcurrió en paz a lo largo de la mañana. Eso sí, con música, arengas y una gran multitud que hizo del tráfico un caos y dio al jueves un color más de domingo. Los temores a grandes incidentes de la víspera parecían disipados: algunos puntos del metro de Medellín cerrados preventivamente, otros del transporte público bogotano también restringidos y asi sucesivamente en las grandes ciudades, cuyos alcaldes tomaron medidas para atajar cualquier acto vandálico. Se dieron, pero relativamente insignificantes para lo esperado. Colombia había pasado una noche tensa y amaneció con gran expectación ante el desarrollo de las marchas de protestas previstas para hoy jueves en todo el país, que antes de empezar ya tuvieron gran impacto. Anoche el propio presidente Iván Duque, procurando enviar un mensaje de firmeza y a la vez garantista de los derechos ciudadanos, hizo una alocución a todo el país en la cual afirmó que está «tomando las medidas necesarias para garantizar el orden público» durante el paro. Y recordó que está actuando coordinadamente con alcaldes y gobernadores para evitar excesos y violencia en todo el país. A la protesta nacional el presidente dijo que responderá «con humildad», dispuesto a «escuchar y atender» a todos los sectores sociales, que es precisamente una de las quejas que hay contra su Gobierno, calificado por muchos como refractarios al diálogo, poco dispuesto a dialogar con los sectores sociales, algo ensimismado. También afirmó que está dispuesto a apoyar «propósitos comunes» de todos los colombianos, arguyendo que el suyo es «construir una Colombia más justa, con un Gobierno sintonizado con los anhelos del país», dispuesto a «corregir algunos problemas». Y concluyó, en una entrevista posterior, que «como país y como Estado tenemos que garantizar el derecho a marchar, pero también aplicar todo el peso de la ley cuando unos quieren afectar los derechos de los demás y la institucionalidad». Horas previas Desde inicios de la semana, aunque con especial énfasis ayer miércoles, algunas de las principales ciudades impusieron controles locales, como la declaración de ley seca (prohibición de vender licor), la suspensión de clases en colegios y universidades, presencia de miembros del Ejército en las calles, como los 12.000 desplegados en Bogotá, a pesar de que el ministro de Defensa ha insistido en que no hay militarización y solo habrá presencia de Policía, y otras restricciones encaminadas a controlar o disuadir los desmanes que puedan surgir a lo largo de la mañana y en horas de la tarde, cuando finalizará el gran paro nacional, como ha sido también denominadas estas marchas de protesta. Durante la noche, precisamente, la Catedral Primada de Bogotá fue recubierta con malla y vallas para protegerla, mientras otros edificios del patrimonio arquitectónico y el comercio del centro de la ciudad ?que siempre paga los platos y vidrieras rotas de las protestas? recurrieron a rejas, tablas y cobertores que eviten el impacto de acciones de vandalismo. Pareciera como si un gran huracán se aproximara al país. La Policía anunció, por su parte, que estrena en la jornada un sistema de reconocimiento facial para poder identificar a los vándalos encapuchados, mensaje disuasivo destinado a los interesados en intensificar los actos de violencia contra la fuerza pública o los ciudadanos que marchen pacíficamente. También ha habido un reiterado llamamiento a todos los ciudadanos para que ayuden a evitar desmanes y que procuren sofocar las provocaciones de los violentos. Un caso se presentó precisamente ayer en Medellín, donde unos 50 encapuchados iniciaron acciones violentas como antesala de las marchas, pero fueron controlados por estudiantes de la Universidad de Antioquia, donde estaban agitando. En la ciudad de Pasto, al sur del país, la Universidad de Nariño también empezó a padecer los rigores de vándalos camuflados de protesta estudiantil. El país entero empieza el día entre expectante y temeroso. Algunos esperanzados de que sea una protesta pacífica y ejemplar. Como sea, Colombia está en modo marcha y antes de haber dado el primer paso, los colombianos han sentido ya el impacto de esta convocatoria nacional a que se espera concurran miles de ciudadanos. Algunos, inclusive, auguran más de los cuatro millones que marcharon en el famoso 4 de febrero de 2008 en contra de las FARC, hito que recoge el pronunciamiento ciudadano más contundente en la historia reciente del país. Voces internacionales, como la de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, enviaron un mensaje claro reiterando que «la protesta pacífica es un derecho humano cuyo ejercicio fortalece la democracia» y compartió su preocupación por allanamientos a medios de comunicación, el despliegue deL ejército, la estigmatización de la protesta social tanto en las redes como por parte de algunos medios de comunicación. Deportación de infiltrados y cierre de fronteras Precedida por marchas estudiantiles locales, pero ante todo por las violentas protestas en otros países del mundo, especialmente en los de la región, entre ellos Chile, Perú, Bolivia y hasta Venezuela, esta marcha o paro, como se le dice en Colombia también, llega con un inusitado impulso de las redes sociales y de la polarización que sigue afectando al país. Además, acuñada por encuestas recientes que indican un creciente rechazo al Gobierno del presidente Duque, frente al cual el 69% de los encuestados dice tener una opinión negativa de su gestión en estos 15 meses de Gobierno. También hay quienes afirman que la marcha de hoy tiene apoyo del llamado castrochavismo, en referencia a los países que siguen el modelo del Socialismo del siglo XXI, hoy liderados por Venezuela y Cuba. Así, una de las medidas tempranas que tomó el Gobierno fue fortalecer las labores de inteligencia para deportar a potenciales infiltrados extranjeros, por lo cual fueron expulsadas 15 foráneos en la última semana, así como cerrar las fronteras del país hasta el viernes en la madrugada. Christian Krüger, director de la oficina de Migración Colombia, señaló que el cierre es efectivo «en todos los pasos fronterizos, terrestres y fluviales con Ecuador, Perú, Brasil y Venezuela». Los aeropuertos, vías de acceso a las ciudades, terminales de transporte y similares están bajo cercana vigilancia. Garantizar la movilización de quienes no marchan y las actividades de entidades públicas, empresariales o bancarias es una prioridad. Por su parte, la ministra del Interior, Nancy Gutiérrez, dio plenos poderes a alcaldes y gobernadores para que tomen las medidas necesarias que garanticen el orden público en sus ciudades o regiones. Esto es motivo de tensión pues, si bien las marchas se han planteado como pacíficas y se ha hecho un esfuerzo de todos los frentes ciudadanos para que así transcurran, se da por descontado que hoy habrá vándalos dispuestos a generar caos, algunos de ellos pertenecientes a las milicias urbanas del ELN, guerrilla que sigue en pie de lucha y con la cual este gobierno cerró toda posibilidad de diálogo tras los atentados de enero de este año. Agenda de la protesta En todo el país se han organizado las marchas con agenda pública de puntos de encuentro y cierre del recorrido en la plaza principal de cada ciudad, lo que supone un reto de manejo del orden público para los mandatarios locales que deben garantizar la protesta ciudadana, amparada por la Constitución colombiana. El Gobierno también llamó a acuartelamiento de primer grado a las fuerzas militares, y ha hecho presencia con fuerza pública en ciertos puntos que se saben serán ejes de la concentración. No se ha llegado a la militarización de ciudades, pero sí se siente presión en el ambiente. En vísperas de la marcha la policía realizó allanamientos, algunos en los que encontraron explosivos y posibles elementos incendiarios, pero otros muy cuestionados, como el de la sede de una revista de la reconocida Universidad de los Andes y a colectivos de artistas y periodistas o medios alternativos. La presión de la marcha no es de hoy, viene creciendo en la última semana, a pesar de la estrategia mediática desplegada por el Gobierno Duque, en la que el mandatario ha acudido a todos los grandes medios de comunicación para explicar que no existen políticas o decretos en borrador que afecten la inversión en educación superior o cambien los parámetros de jubilación y pensión, reduzcan el salario mínimo o profundicen políticas económicas en detrimento de los trabajadores, lo que algunos esgrimen como motivo de protesta. El otro punto de rechazo gira en torno a la reforma tributaria propuesta por el gobierno, rechazada ya por el Congreso, motivo de fuerte polémica a lo largo del año y que el ministro de Hacienda insiste en presentar sin mayores cambios. Paradójicamente, las cifras de crecimiento del país están entre las más altas de la región y arrojan un parte positivo con un 3,3% de crecimiento en el tercer trimestre del año. Muchos otros marchan en rechazo al continuo asesinato de líderes sociales, con especial ensañamiento contra líderes indígenas, que en lo corrido del año suman 284 víctimas. El deterioro de seguridad en los territorios, la débil respuesta del Estado a los cárteles de narcotráfico y las bandas delincuenciales de grupos paramilitares o disidencias de las FARC también convocan a muchos, que ven en esto una lenta acción del gobierno ante los compromisos derivados del Acuerdo de Paz. Por ese motivo, precisamente, ayer se sumó la Cumbre Agraria, que recoge a los campesinos y grupos étnicos de las zonas más apartadas del país, que hoy viven en carne propia la violencia contra sus líderes. Marchan en defensa de la vida de líderes sociales y reclamando acciones de protección colectivas para sus comunidades. Hoy marcará un antes y después para el gobierno de Iván Duque y para el país. Si a esta cita del 21N llegan los colectivos clásicos de toda marcha (sindicatos estatales, de la industria, de maestros y de la salud) y a ellos se suman estudiantes universitarios, líderes sociales territoriales, trabajadores de empresas privadas, del transporte y otros sectores, así como la clase media colombiana, será un parteaguas para este gobierno, que en todo caso, a partir del viernes, se verá obligado a atender de manera más efectiva y menos reactiva las demandas que le hace el país, más que a responder a las quejas y requerimientos del propio partido de gobierno, donde también hoy, en medio de las lluvias y otras tormentas nacionales, también se cuecen habas.
21-11-2019 | Fuente: elpais.com
El BBVA calcula que la economía catalana ha podido perder entre una y dos décimas de PIB por los altercados
La entidad detecta con los datos de sus tarjetas que en las fechas de los incidentes se produjo una caída temporal del consumo en Cataluña
20-11-2019 | Fuente: elpais.com
El BBVA calcula que la economía catalana ha podido perder entre una y dos décimas de PIB por los altercados
La entidad detecta con los datos de sus tarjetas que en las fechas de los incidentes se produjo una caída temporal del consumo en Cataluña
18-11-2019 | Fuente: abc.es
Morales teme una guerra civil en Bolivia y promete volver «en cualquier momento»
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró sentirse con «miedo» de que la situación en su país desencadene una guerra civil entre sus partidarios y detractores. En una entrevista con la agencia EFE, Morales -asilado en México desde el día 12- afirmó que cuenta con información de que existen bandas de «paramilitares organizados», además de «pandilleros y drogadictos» que están desatando la violencia en las calles de Bolivia. Estos grupos violentos están, según Evo, pagados por la derecha boliviana que es contraria a su regreso al país andino. Mientras tanto, Evo aprovechó para anunciar que va a «volver en cualquier momento» a Bolivia en unas declaraciones con «BBC», por lo que el exdirigente no da por cerrada la posibilidad de que se celebren unas nuevas elecciones en las que él también participe. Al menos 23 personas han fallecido y 715 han sido heridas en incidentes durante la crisis en Bolivia tras las elecciones del pasado 20 de octubre, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entidad adscrita a la OEA. La estancia de Evo Morales como asilado en México es probable que sea temporal. Según escribe el columnista de «El Universal», Salvador García Soto, el expresidente boliviano se mudará próximamente a Cuba y Venezuela, según fuentes anónimas del Gobierno mexicano y cercanas a Evo. La decisión de ir a uno de esos dos países es porque que desde ahí el expresidente tendrá más capacidad de operar para rearmar su movimiento y tratar de volver a Bolivia, a la vez que evitaría que una estancia prolongada en México ponga en aprietos al país mesoamericano con EE.UU.
17-11-2019 | Fuente: abc.es
Sigue la violencia en Bolivia: 23 muertos y 715 heridos en una de las peores crisis políticas del país
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) elevó a 23 el número de muertos y a 715 el de heridos en incidentes durante la crisis en Bolivia tras las elecciones del pasado 20 de octubre. «Se totaliza por lo menos 23 personas muertas y 715 personas heridas desde el inicio de la crisis institucional y política», informó esta entidad en Twitter. La CIDH explicó en la red social que actualiza las cifras de víctimas en Bolivia después de que «desde ayer son 9 fallecidos y 122 heridos desde la represión combinada de la policía y fuerzas armadas». Estos datos actualizados se refieren a víctimas en choques entre cocaleros afines a Evo Morales y fuerzas del orden el pasado viernes cerca de la ciudad de Cochabamba, en el centro de Bolivia, en la jornada más trágica desde el comienzo de la crisis. Evo Morales, que está asilado en México, escribió en Twitter que las víctimas mortales en estos disturbios son doce, sin citar fuentes. La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, expresó en la misma red social que «duele tanta violencia, duele la muerte, Bolivia merece vivir en paz». Áñez y Morales se cruzan reproches por la violencia en Bolivia, donde policías y militares mantienen desde el pasado lunes operativos conjuntos para mantener el orden. La CIDH denunció en esta jornada un decreto del Gobierno provisional de Bolivia que exime a las fuerzas del orden de responsabilidad penal si actúan «en legítima defensa o en estado de necesidad» y bajo criterios de «legalidad, absoluta necesidad y proporcionalidad». El Ejecutivo de Áñez respondió que no supone una «licencia para matar» y se enmarca en la Constitución y las leyes del país. La Defensoría del Pueblo de Bolivia advirtió de que recibe denuncias «sobre posible implantación de evidencias con el fin de incriminar a personas en actos delictivos» por parte de la Policía. «Es importante que la Dirección General de Investigaciones Internas (DIGIPI) en una señal de transparencia pueda investigar estos hechos y establecer sanciones», añadió en Twitter. Bolivia atraviesa una de las peores crisis políticas y sociales de su historia reciente, desde que el día siguiente de las elecciones comenzaron las denuncias de fraude en los comicios tras los que Morales fue luego proclamado vencedor para un cuarto mandato consecutivo. El que fuera presidente del país durante casi catorce años anunció el pasado domingo su renuncia tras un informe de la Organización de Estados Americanos sobre graves irregularidades en los comicios, lo que sumió al país en el caos. Morales salió al día siguiente hacía México y el martes pasado Áñez, una senadora hasta entonces opositora, asumió el poder de forma provisional hasta unas nuevas elecciones.
16-11-2019 | Fuente: abc.es
Vandalismo en el aniversario de los «chalecos amarillos» en París
Francia ha «conmemorado» este sábado el primer aniversario del estallido de la crisis nacional de los «chalecos amarillos» con el despliegue de millares de anti disturbios en París y una docena de capitales de provincias, donde ayer se multiplicaron los incendios, los incidentes de violencia incontrolada, sofocada con cañones de agua y gases lacrimógenos. En París, más de cuatro mil gendarmes y CRS (Compañías Republicanas de Seguridad, anti disturbios), habían tomado toda la geografía estratégica: Arco del Triunfo, Campos Elíseos, Plaza de la Concorde, Tuillerías, Louvre, Asamblea Nacional, Grandes Bulevares, todas las grandes arterias comerciales. Una veintena de estaciones de metro fueron cerradas preventivamente. Líneas de autobuses cortadas, avenidas controladas por los CRS. Ante tal manifestación de fuerza «preventiva», millares de «chalecos amarillos», de extrema izquierda o nihihilistas, en su inmensa mayoría, montaron sucesivas batallas campales en la capital: en la Puerta de Champerret, en la Plaza de Italia? cuyos bulevares adyacentes fueron el escenario de varias batallas de «posiciones»: incendio de coches, destrucción de oficinas bancarias, efímeras barricadas ardiendo? antes que los cañones de agua de los CRS y el uso de gases lacrimógenos rompiese el «frente» amarillo, que volvía a «rehacerse» unas calles más arriba o más abajo. A media tarde de este sábado, en la Plaza de Italia, la Avenida del Hospital y la calle Boblillot, los bares se abrían y cerraban para acoger a «chalecos amarillos» y personal del barrio que huía de los anti disturbios, enzarzados unos y otros en interminables «tertulias», despotricando a tumba abierta contra el Gobierno de Emmanuel Macron. A la caída de la tarde, bandas minoritarias de «chalecos amarillos» dispersados por la fuerza, en Plaza de Italia y la Puerta de Champerret, iniciaron un oscuro vagabundeo errante por otros barrios, dando gritos, apedreando bancos, incendiando algún coche. «Batallas» de la misma índole se sucedieron en Burdeos, Toulouse, Montpellier, Nantes, Lyon y Marsella. «Batallas» de la misma índole se sucedieron en Burdeos, Toulouse, Montpellier, Nantes, Lyon y Marsella A última hora de la tarde, el ministerio del Interior anunció más de un centenar de detenciones, numerosos heridos y un número imprecisos de coches incendiados, con destrozos materiales mal evaluados. El 17 de noviembre de 2018, más de 280.000 «chalecos amarillos» se manifestaron pacíficamente en toda Francia. En el movimiento participaron, entonces, izquierdas «tradicionales», pequeños patronos que denunciaban la presión fiscal, pequeña burguesía de provincias que temía y teme la precariedad creciente. Estalló entonces un movimiento que pronto se transformó en una franquicia usada por la extrema izquierda y la extrema derecha con objetivos muy diversos. Concesiones de Macron Emmanuel Macron hizo concesiones presupuestarias por un montante de 26.000 millones de euros: ayudas fiscales, precio de los combustibles, nuevos servicios en la Francia «periférica». Esas concesiones entre mediados de diciembre del 2018 y mediados de enero de este año no terminaron de satisfacer a nadie. Pequeños empresarios, pequeña burguesía precaria, se retiraron del movimiento, que se transformó definitivamente, a lo largo de este año, en una franquicia de todo tipo de protestas radicales y ultraradicales. El primer movimiento pacífico terminó transformándose, a partir del 1 de mayo pasado, en un movimiento tentacular donde todo cabe: de la «convergencia de luchas» de la izquierda nada parlamentaria al «patriotismo radical» (ultra conservador), pasando por los grupúsculos nihilistas sin otro objetivo conocido que la violencia urbana incontrolada. Macron teme que la «cólera amarilla» termine infiltrándose en un inflamable rosario de movimientos sociales: sindicatos que protestan contra la empantanada reforma del sistema nacional de pensiones, estudiantes que denuncian la precariedad gremial, médicos, enfermeras y personal hospitalario que denuncian el hundimiento del modelo hospitalario nacional. Macron teme que la «cólera amarilla» termine infiltrándose en un inflamable rosario de movimientos sociales Macron intentan responder en todos los frentes, afirmando comprender la inquietud y la angustia. La conmemoración del estallido de la crisis de los «chalecos amarillos» parece sugerir, sin embargo, que Francia es víctima de ataques de angustia social incontrolada e inflamable. Los partidos políticos tradicionales están hundidos y nadie cree en ellos. Los sindicatos viven una histórica crisis de pérdida de influencia. Un 52% de los franceses dicen «comprender» las protestas amarillas. El 48 % de los electores de extrema derecha y el 44 % de los electores de extrema izquierda se dicen «representados» por una cólera social de contornos culturales y políticos más definidos pero inquietantes.
16-11-2019 | Fuente: abc.es
Bolivia vive la jornada más fuerte desde el estallido de las protestas
Bolivia vivió este viernes la jornada más dura desde que se registran las protestas tras las elecciones del 20 de octubre, con fuertes enfrentamientos en la región de Cochabamba con un saldo de 5 muertos y 29 heridos, en medio de importantes anuncios sobre política exterior. En 26 días de manifestaciones, la situación en Bolivia se ha ido agudizando tras las elecciones en las que Evo Morales fue reelegido para un cuarto mandato consecutivo, entre denuncias de fraude que luego fueron corroboradas por un informe de la Organización de Estados Americanos, que pidió repetir esos comicios. Morales renunció a la Presidencia el pasado domingo y al día siguiente viajó a México en condición de asilado, no sin antes pedir a sus bases condenar lo que él considera un «golpe de Estado», que «se consumó» luego de que Jeanine Áñez asumiera la Presidencia interina de Bolivia. Áñez le advirtió este viernes a Morales que tiene cuentas pendientes con la Justicia si regresa a Bolivia, por un supuesto delito electoral y presuntos casos de corrupción de su Gobierno. Campo de guerra Como si se tratara de un campo de batalla, así fue el duro enfrentamiento entre grupos cocaleros del trópico de Cochabamba que por segundo día intentaron entrar en la ciudad, donde la Policía y el ejército tienen bloqueada la entrada para evitar su llegada. El representante en Cochabamba de la Defensoría del Pueblo de Bolivia, Nelson Cox, dijo a Efe que «penosamente tenemos cinco (muertos) en Sacaba», por heridas de bala. Desde el domingo ha habido «una escalada de intervenciones de las fuerzas conjuntas, policiales y de las Fuerzas Armadas que han tenido de forma desproporcional sus intervenciones», concluyó. La Policía Boliviana informó que sus agentes «fueron atacados con armamento letal y armas de fuego improvisadas en el puente Huayllani», entre las ciudades de Cochabamba y Sacaba. La nueva gobernadora del Departamento de Cochabamba, Esther Soria, señaló que se va a conformar una comisión integrada por la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y demás autoridades para instalar un diálogo con las partes en conflicto e hizo un llamado urgente a la pacificación. Evo Morales, que desde México se encuentra muy activo en sus redes sociales, condenó la represión contra los grupos cocaleros y llamó a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana a «que paren la masacre». Continúan los disturbios Miles de personas provenientes de varias provincias del departamento boliviano de La Paz marcharon nuevamente en las ciudades de La Paz y El Alto y se registraron incidentes con la Policía y el ejército que usaron gases lacrimógenos. A diario estos grupos intentan llegar a la plaza Murillo, donde queda el Palacio Quemado, antigua sede del Gobierno que la presidenta interina retomó, pues Evo Morales ejercía la Presidencia desde otro edificio contiguo en La Paz. Las Fuerzas Armadas dan apoyo a la Policía, que se vio desbordada para poder enfrentar el vandalismo y los disturbios, que en ciudades como La Paz y El Alto ha llevado a sus pobladores a «blindar» sus casas, comercios y edificios con laminas de madera y cartón. Rupturas con socios históricos En materia de política exterior, el Gobierno interino tomó fuertes decisiones que en principio rompen los lazos históricos que formó Evo Morales en sus casi 14 años de Gobierno. Bolivia rompe relaciones con el Gobierno del mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, abandona la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), de la que Morales era uno de sus líderes, e inicia los trámites para retirarse de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). La canciller interina de Bolivia, Karen Longaric, confirmó estos anuncios al señalar que «las embajadas no van a ser un punto de operación política» desde este momento. Grupos armados La presidenta interina denunció la presencia de grupos «subversivos armados» conformados por extranjeros y bolivianos con la intención de provocar daños en dependencias públicas y bloquear provisiones a las principales ciudades del país. Áñez señaló que las últimas protestas se han convertido en un «mecanismo de asfixia» para que en ciudades como La Paz comience la escasez de combustibles y de algunos alimentos, con «agresiones físicas» en dependencias estratégicas. Además, el ministro interino de Gobierno (Interior), Arturo Murillo, presentó a nueve venezolanos acusados de «sedición» por su presencia en las manifestaciones que supuestamente defendían a Morales, quienes portaban insignias e identificaciones de la Policía de Venezuela y el PSUV, el partido de Nicolás Maduro. La canciller interina confirmó también que tuvo una conversación con su homólogo de Cuba, Bruno Rodríguez, quien le señaló que retirarán del país a 725 cubanos, ante las acusaciones de que sus ciudadanos estarían vinculados con las protestas y le pidió pruebas. Finalmente, las asociaciones de Periodistas en Bolivia rechazaron la advertencia de la ministra interina de Comunicación, Roxana Lizárraga, de procesar a «pseudoperiodistas» que alienten la sedición y también condenaron que el argentino Rolando Graña haya usado el gentilicio «boliviano» como insulto.
13-11-2019 | Fuente: abc.es
China pide «mano dura» al Gobierno de Hong Kong para acabar con la violencia
Carreteras cortadas con barricadas, cierre de metros destrozados, manifestaciones espontáneas y batallas campales en las universidades. Las protestas de Hong Kong contra el autoritarismo de China se agravan cinco meses después de su estallido, trascendiendo su hasta ahora habitual ámbito del fin de semana para aumentar la presión sobre el Gobierno local. Por tercer día consecutivo, la ciudad está sumida en el caos este miércoles, en el que siguen los disturbios tanto en el centro de la isla como en los barrios de la parte peninsular. En el Distrito Central, corazón de esta capital financiera de Asia plagado de oficinas, bancos y tiendas de lujo, los manifestantes han interrumpido el tráfico con adoquines unidos por cañas de bambú para ralentizar el avance de la Policía. Así lo muestran las numerosas imágenes de los incidentes publicadas en las redes sociales. Al igual que en los dos días anteriores, también laborables, los oficinistas y ejecutivos de la zona han aprovechado el descanso del almuerzo para unirse a las movilizaciones y reclamar sus cinco demandas al Gobierno local, entre las que destacan el sufragio universal y una comisión independiente que investigue el uso de la fuerza policial. Una jornada más, ha habido escaramuzas con los antidisturbios, que han detenido a varias personas. Pero donde hay más tensión es en las universidades, que los manifestantes, en su mayoría estudiantes, están utilizando como refugio para escapar de la Policía. Durante el martes por la noche, la Universidad China de Hong Kong fue un campo de batalla en el que los radicales se enfrentaron con cócteles molotov, arcos y ondas a la Policía, que se empleó a fondo con su cañón de agua y lanzándoles gases lacrimógenos y pelotas de goma. A pesar de las treguas negociadas por su vicerrector, Rocky Tuan, quien también sufrió los gases cuando intentaba mediar, los choques se prolongaron durante horas dejando imágenes propias de una zona de guerra, pero sin armas de fuego. Atrincherados en la universidad, cuyos accesos han cortado con árboles cortados y vallas, los estudiantes han pedido al Tribunal Supremo que prohíba a los agentes entrar en el recinto si no tienen una orden judicial. Pero el secretario de Seguridad, John Lee, ha advertido de que las universidades no están por encima de la ley en una bronca sesión parlamentaria en que la sido increpado por los diputados del bando democrático. «Tienes las manos manchadas de sangre», le han gritado entre empujones repelidos por sus guardaespaldas. «Con independencia de sus demandas, la violencia no es el camino y no tendrá éxito», ha asegurado el secretario jefe, Matthew Cheung, tras condenar los graves incidentes en la Universidad China de Hong Kong, informa el portal de noticias HKFP. Arrojando objetos contundentes desde uno de sus puentes, los radicales cortaron una importante carretera dentro del endurecimiento de su estrategia para doblegar al Gobierno. Suspensión de clases Para garantizar su seguridad, las autoridades han evacuado a al menos 80 estudiantes de China continental a la vecina ciudad de Shenzhen, al otro lado de la frontera. Debido a la peligrosa deriva antichina que han tomado las protestas, varios de estos estudiantes han sido víctimas de la ira de los manifestantes. Lo mismo ocurre con los comercios y bancos relacionados con Pekín, que también son asaltados. Junto a la Universidad China de Hong Kong, se han registrado actos vandálicos en la Politécnica e incidentes en la Baptista. Debido a este repunte de la violencia, al menos tres universidades y todos los colegios han suspendidos sus clases, informa la Radio y Televisión de Hong Kong. Ante esta última escalada de la tensión, provocada por la muerte accidental de un joven que sufrió una caída durante una protesta la semana pasada, el régimen chino ha pedido «mano dura» al Gobierno de Hong Kong. En un comunicado emitido por la Oficina de Enlace de Pekín, le muestra su apoyo para que adopte «todas las medidas necesarias y restaure el orden lo antes posible, arreste a los criminales y castigue duramente sus actos violentos», recoge el periódico «South China Morning Post». Además de advertir de que Hong Kong está «cayendo en el abismo del terrorismo», insta a su Gobierno, policía y sistema judicial a «adoptar todas las medidas necesarias para acabar con mano dura con la violencia».
12-11-2019 | Fuente: abc.es
Evo Morales abandona Bolivia con destino a México: «Volveré con más fuerza»
El presidente dimisionario de Bolivia, Evo Morales, ha anunciado que abandona Bolivia con rumbo a México después de que el Gobierno mexicano le concediera asilo político ante la complicada situación que el exdirigente vive en su país. «Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del Gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida», ha aseverado a través de su cuenta en la red social Twitter, añadiendo que le duele «abandonar el país por razones políticas». Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía.? Evo Morales Ayma (@evoespueblo) November 12, 2019 Antes de partir a México, Morales anunció también por redes sociales que se mantuvo refugiado en el Trópico de Cochabamba, una región del centro de Bolivia. Hasta el momento de su huida, los mensajes de los manifestantes que clamaban por su captura fueron una máxima en las redes sociales. Así lo afirmaba Luis Fernando Camacho, líder del Comité Cívico Santa Cruz y cabecilla de las protestas, a través de un mensaje en Twitter: «Confirmado!! Orden de aprehensión para Evo Morales!! La Policía y los militares están buscándolo en el Chapare». La crisis política desatada tras las elecciones fraudulentas del pasado 20 de octubre se cobró, el domingo, la dimisión del primer presidente indígena del país, Evo Morales, que permaneció en el poder durante casi 14 años. En medio de la avalancha de dimisiones de cargos oficialistas, una treintena ya -incluidos gobernadores y alcaldes-, la Policía, que ha desempeñado un papel clave en la salida de Morales con su amotinamiento en los días previos, ha detenido a 34 miembros del Tribunal Supremo Electoral y de los tribunales electorales departamentales, acusados del fraude. Ayer la situación en Bolivia se agravaba por momentos, tras los incidentes violentos registrados en La Paz durante la noche del domingo al lunes. Una gran marcha indígena de apoyo a Morales se dirigía sembrando el caos a su paso desde El Alto, donde saquearon y quemaron la jefatura de Policía, hacia la capital. La Policía boliviana, incapaz de frenar los disturbios, pedía anoche la intervención de las Fuerzas Armadas «ante la llegada de hordas criminales» a La Paz, mientras el comandante de la Policía de la capital, José Barrenechea, reconocía que los agentes han sido «rebasados». El mando de las Fuerzas Armadas autorizó de inmediato la realización de operaciones conjuntas con la Policía para asegurar el orden. En un intento de frenar la crisis, la senadora Jeanine Áñez Chávez, vicepresidenta del Senado y depositaria de los poderes presidenciales tras la renuncia en cascada del presidente y otros altos cargos, ha convocado para esta tarde una sesión extraordinaria de la Asamblea Legislativa para solventar la actual acefalia y propone celebrar nuevas elecciones presidenciales el próximo 22 de enero.
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