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Noticias de ideologias

12-07-2019 | Fuente: elpais.com
?La vida y la muerte están por encima de ideologías?
El médico Marcos Hourmann y los familiares de tres enfermos que lucharon por el derecho a morir entregan un millón de firmas en el Congreso para despenalizar la eutanasia
10-06-2019 | Fuente: abc.es
«Los Dividivi» discrepan hasta en la forma de echar a Maduro
«Todo el que está en la oposición venezolana que respira también aspira». Esta frase dicha ayer por Diosdado Cabello resume muy bien el gran dilema de la oposición: la división en sus filas. Esa fractura interna les ha otorgado un nuevo sobrenombre «Los dividivi» y de la que el Gobierno se aprovecha para quebrar a su máximo enemigo. El chavismo está dividido pero sus costuras nadie las ve. En cambio, en el bando que lidera Juan Guaidó, la líder opositora, María Corina Machado, es la más radical contra el régimen de Nicolás Maduro. Su postura no admite diálogos ni negociaciones con el gobierno y cualquier acercamiento es tildado de «oxígeno para Maduro». A pesar de que manifestó su apoyo al presidente encargado desde el día de su pronunciamiento, lleva su propia agenda política paralela a la de Guaidó. Hay otros que han comenzado a diferir de la estrategia del también presidente del Parlamento y apoyan directamente una intervención militar. Antonio Ledezma, desde España, ha pedido abiertamente una intervención militar con la participación de EE.UU., Colombia, Brasil y la Fuerza Armada venezolana. Una opción que Guaidó ha descartado hasta ahora al no haber activado el artículo 187 de la Constitución, que la permite con fines humanitarios. Por su parte, Leopoldo López, Henrique Capriles y Henry Ramos Allup apoyan a Guaidó pero cada uno busca sacar el mayor rédito político. De hecho, Capriles acompañó el pasado sábado al presidente encargado a una gira en Miranda, el Estado en el que gobernó dos mandatos. La oposición comparte el objetivo de sacar a Maduro del poder, pero discrepan en la forma, sobre todo cuando ideologías tan distintas compiten por imponer la razón. El último debate suscitado a raíz de las conversaciones en Oslo es si la ruta sigue siendo el cese de Maduro, gobierno de transición y elecciones generales; o a la inversa, celebrar elecciones y así atender la solicitud del Grupo de Contacto.
27-05-2019 | Fuente: abc.es
Europa tuvo anoche un resultado difícil. La gran coalición de populares y socialistas que ha construido la Unión Europea tal y como la conocemos tuvo un mal resultado. Por primera vez perdieron la mayoría absoluta del Parlamento Europeo que hasta ahora le había permitido repartirse la Presidencia de la Cámara entre populares y socialistas con alguna excepción. Eso se trasladaba a la Presidencia de la Comisión Europea, que en las últimas décadas siempre fue de uno u otro. No lo era en puridad Romano Prodi (1999-2004), pero contó con el pleno apoyo del Partido Socialista Europeo. Y antes de él hay que remontarse al liberal Gastón Thorn (1981-1985). En el PE la última Presidencia no socialista ni popular fue en 1999. Entonces, el PSE quiso imponer como presidente en la primera mitad de la legislatura europea al portugués Mario Soares a pesar de que el Partido Popular Europeo había ganado las elecciones. Primó el sentido común y el PPE pactó con los liberales y dio la Presidencia en la segunda mitad de la legislatura al liberal Pat Cox. Antes de él sólo Simone Veil había ocupado la Presidencia. Es decir, sólo dos excepciones en los dieciséis presidentes que ha habido en el PE desde que la cámara se elige por votación directa. Lo que ocurre desde 1979. Europa empieza un nuevo reparto. Ahora hay que decidir cómo se ajusta el criterio de funcionamiento europeo. Hasta hoy ese criterio era que no se votaba por países, sino por ideologías. Los diputados no votaban al presidente del Parlamento porque fuera un compatriota, sino porque era alguien con quien comulgaban ideológicamente. Eso no va cambiar, claro. Pero ahora la ideología en el Parlamento Europeo tiene un perfil diferente. Hay un factor nuevo que es el auge de las fuerzas populistas que quieren cambiar la construcción europea. Es, destacadamente, el caso de Francia con la victoria de Le Pen y el de algunos otros países, aunque no todos. España es una excepción notable: Vox, el partido que se ha mostrado más contrario a la Europa actual, a la Europa que ha dado paz y prosperidad a 28 naciones durante más de medio siglo, ha perdido respecto a las generales de hace un mes casi la mitad de sus votos. Existe una clara mayoría de partido europeístas. Populares, socialistas y liberales están por encima de los 430 eurodiputados de los 751 que tiene la cámara. Y cuando desaparezcan los euroescépticos británicos del Brexit Party esa mayoría será todavía más sustancial aunque pueda no alcanzar los 551 necesarios para tener una mayoría de dos tercios. Obligará a actuar de otra manera e incluir otras sensibilidades. Pero es evidente que habrá de plantearse las cosas de otra forma. Hay un número muy significativo de europeos que no están de acuerdo con cómo se están haciendo las cosas y lo han manifestado en las urnas. Hay que escuchar y actuar. Pero también hay un dato muy relevante. En los países en que las elecciones europeas se celebraban en solitario ?la mayoría? esta votación servía como un voto de censura a sus gobernantes. Es un ejemplo perfecto en Francia, donde no sólo ha vencido Le Pen, sino que los Verdes se han situado en tercera posición, por delante de Los Republicanos, el histórico partido gaullista. Algo parecido a lo sucedido en Alemania, donde ha ganado la CDU de Ángela Merkel. El resultado verdaderamente notable es el segundo puesto de los Verdes por delante de los socialistas y los euroescépticos de Alternativa para Alemania, que apenas superan el 1%. Es decir, el partido del candidato del PPE a la Presidencia de la Comisión Europea era el ganador. Aunque tanto en Francia como en Alemania hay que introducir un factor de cautela: los Verdes no son un partido euroescéptico, aunque sí son una formación que ha estado fuera de la gobernancia hasta ahora. Otra cosa es si se les puede incorporar dadas sus posiciones difíciles de asumir por la mayoría existente hasta la fecha. Europa encarrila una nueva senda. Una senda en la que el partido más importante de los socialistas europeos es el PSOE. Y eso no aventura nada bueno para una Europa en la que si las formas de Sánchez se imponen será destruida por los que siempre tienen un argumento contra lo que hay. Por eso es preciso replantearse por qué estamos aquí. Es un momento difícil. Pero nadie puede negar que es mucho más lo que se ha conseguido que lo que falta por hacer.
07-05-2019 | Fuente: elpais.com
El gobernador del Banco de España pide un Gobierno estable que haga reformas de consenso
Pablo Hernández de Cos reclama consenso para abordar cambios estructurales más allá de las ideologías
30-04-2019 | Fuente: abc.es
Dimite el viceministro que abrió la investigación sobre Rusia y Trump
El viceministro de justicia que inició una investigación sobre la trama rusa envió ayer su carta de dimisión al presidente Donald Trump con un mensaje en el que defendía «que se aplique la ley sin temores ni favoritismos porque los hechos no entienden de ideologías y la verdad no la determinan las encuestas de opinión». Rod Rosentein, que lleva dos años en la cuerda floja por permitir una investigación que ha enfurecido al presidente, abandonará el gobierno norteamericano el 11 de amyo. El fiscal especial Robert Mueller acabó su investigación el mes pasado y concluyó que Trump no se coordinó con el Kremlin para ganar las elecciones. Con una dilatada carrera en la fiscalía del Estado, Rosentein fue nombrado viceministro en abril de 2017. Inmediatamente se encontró con el mayor problema de la presidencia de Trump en sus manos. Su jefe, el ministro de Justicia Jeff Sessions, se inhibió de la investigación de las injerencias de Rusia en la campaña de 2016 por haber mantenido contactos con el embajador ruso. Preocupado por las sospechas del FBI, Rosenstein decidió abrir una causa separada que le encargó a quien fuera director de ese cuerpo policial, Mueller. Las relaciones de Rosenstein con Trump se estropearon desde entonces. Su jefe, Sessions, fue despedido en noviembre. Él ha durado cinco meses más. Estaba en realidad sentenciado desde que en septiembre un agente del FBI, Andrew McCabe, revelara en el diario «The New York Times» que Rosenstein, alarmado por el comportamiento de Trump, sugirió grabarle en secreto e incluso declararle incapaz.
28-04-2019 | Fuente: elmundo.es
España | Elecciones generales 2019: España, sin jornada de reflexión: Vox y sus candidatos, los más activos
Usuarios de todas las ideologías han opinado y animado a sus followers en las redes sociales a votar 
28-04-2019 | Fuente: elmundo.es
España | Elecciones generales: España, sin jornada de reflexión: Vox y sus candidatos, los más activos
Usuarios de todas las ideologías han opinado y animado a sus followers en las redes sociales a votar 
22-03-2019 | Fuente: abc.es
Nace Prosur, la nueva organización regional para Sudamérica
El inicio del Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina, Prosur, la nueva articulación regional de once países de Sudamérica, se produjo este viernes en Santiago de Chile y que, en boca del presidente anfitrión, Sebastián Piñera, debería ser «un foro sin ideologías, sin burocracias» y que sirva para el diálogo «abierto y directo» entre sus integrantes, con respeto a la «diversidad». Durante casi cuatro horas, Piñera lideró los debates e intercambios de los mandatarios de Argentina, Mauricio Macri; Brasil, Jair Bolsonaro; Colombia, Iván Duque; Perú, Martín Viscarra; Ecuador, Lenín Moreno; Paraguay, Mario Abdó; los vicecancilleres de Uruguay y Bolivia, así como a los embajadores representantes de Guyana y Surinam. Si bien la agenda del encuentro, dividido en dos ejes temáticos, incluyó referencias a temas de infraestructura, salud, seguridad social, energía, seguridad, ciberseguridad, comunicaciones y defensa, desastres naturales y medio ambiente, así como otras áreas de cooperación, la cita misma representó la clausura de espacios regionales anteriores, como Unasur, Celac, ALBA e incluso Mercosur, que en su mayoría fueron impulsados por los gobiernos de izquierda y líderes como los fallecidos Hugo Chávez y Néstor Kirchner, así como Luis Inacio Lula da Silva, Rafael Correa, Evo Morales y la chilena Michelle Bachelet. La iniciativa, cuyos preparativos lideraron los mandatarios de Chile y Colombia, lo que que desplaza el centro al eje Argentina-Brasil, suponía la participación del presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, quien no asistió. A Nicolás Maduro no se le extendió invitación. Aunque la declaración final no hizo mención explícita a la crisis venezolana, en una de sus partes indica que es requisito para integrar el foro Prosur que en los países participantes exista «democracia y pleno respeto a los derechos humanos». Desde Caracas, Guaidó valoró la creación de Prosur, de la cual dijo que «es el futuro de la integración suramericana, el compromiso absoluto con los derechos de nuestros pueblos, para que con el diálogo, la cooperación y el desarrollo regional participemos como iguales en una agenda económica sin tintes políticos». Piñera, que presidirá el foro Prosur durante su primer año para luego ser reemplazado por el mandatario de Paraguay Mario Abdó, explicó que el organismo definirá una institucionalidad, un mecanismo expedito de consultas y de toma de decisiones. El objetivo del organismo, precisó, «será mejorar la calidad de vida de las personas, así como contribuir al progreso de los países». La declaración final no fue suscrita por Bolivia, Uruguay y Surinam, que se mantendrán como «observadores» en el organismo. La cumbre presidencial fue acompañada en los exteriores del palacio de La Moneda por una protesta pacífica de organizaciones de derechos humanos contra la presencia en Chile del brasileño Jair Bolsonaro, quien a su llegada a Santiago advirtió que no hablaría del fallecido general chileno Augusto Pinochet, de quien se ha declarado admirador.
19-03-2019 | Fuente: abc.es
Trump se inclina por dar a Brasil privilegios similares a sus aliados los de la OTAN
La gran sintonía política que existe entre Donald Trump y Jair Bolsonaro se tradujo el martes, durante el primer encuentro entre ambos en la Casa Blanca, en el firme apoyo de Estados Unidos a que Brasil se convierta en uno de sus aliados militares preferentes y la promesa de este de que participará en una coalición armada si finalmente esa es la opción elegida para forzar la salida del régimen de Nicolás Maduro de Venezuela. «Soy el primer presidente brasileño en mucho tiempo que no es antiamericano», proclamó Bolsonaro, quien dijo que no tiene ninguna duda de que Trump será reelegido en las elecciones de 2020. «Como le he dicho al presidente Bolsonaro, tengo la intención de designar a Brasil como aliado preferente no perteneciente a la OTAN, o posiblemente incluirlo como aliado de la OTAN», dijo ayer Trump durante una conferencia de prensa conjunta. Cualquiera de los dos escenarios es un gran logro para Bolsonaro, que con esa designación tiene trato preferente en la compra de armamento militar fabricado en EE.UU. Hay ya 17 países que tienen relación preferente con el Pentágono aunque no están en la OTAN, y entre ellos destacan Japón, Israel, Egipto y -el único latinoamericano hasta el momento- Argentina. Las cadenas de televisión norteamericanas destacaban ayer la gran sintonía entre los dos políticos populistas y se referían a Bolsonaro como «el Trump del trópico». Ambos escenificaron la creación de un nuevo eje entre Washington y Brasilia, abiertamente opuesto al expansionismo comunista de Cuba a través Venezuela y Nicaragua. Bolsonaro quiso visitar en su primer día en Washington el cuartel general de la CIA, de la que dijo que es «una de las agencias de inteligencia más respetadas del mundo». Varios documentos desclasificados en años recientes han revelado el apoyo del Gobierno de EE.UU., a través de la misma CIA, a un golpe de estado de las fuerzas armadas contra el presidente Joao Goulart en 1964. Celso Amorim, que fue ministro de Exteriores con Luiz Inacio Lula da Silva, criticó ayer «la sumisión» de Bolsonaro ante la CIA. «No he visto nunca algo así», dijo. La noche antes de verse con Trump, Bolsonaro organizó una cena en la embajada brasileña a la que invitó a Steve Bannon, estratega político de la nueva derecha populista y considerado por muchos artífice de la victoria de Trump. Uno de los hijos del presidente brasileño, el diputado Eduardo Bolsonaro, se ha unido al grupo político fundado por Bannon para exportar sus ideas fuera de EE.UU., una causa a la que quiere sumar a Vox en España. Durante la rueda de prensa conjunta de ayer en la Casa Blanca, Bolsonaro detalló las razones que le unen a Trump: «Brasil y EE.UU. avanzan juntos en sus esfuerzos a favor de la libertad y el respeto al modelo de familia tradicional, el respeto a Dios nuestro creador y contra las ideologías de género, lo políticamente correcto y las noticias falsas». Trump, a su lado, asintió y le dio luego las gracias. «Estoy muy orgulloso de usted», le respondió. En febrero, el presidente brasileño permitió la entrada en el país de la ayuda humanitaria de EE.UU. para llevarla hasta la frontera de Venezuela, de donde no pasó. Preguntado sobre si sumaría al ejército de Brasil, el mejor dotado de Sudamérica, a una coalición armada para deponer a Maduro, Bolsonaro no dudó: «Estoy más que dispuesto a hacer lo que sea necesario para avanzar la causa de la libertad y la democracia en un país que hasta hace poco era uno de los más ricos del continente». Trump reiteró, como suele hacer, que «todas las opciones están sobre la mesa», incluida la militar. Más sanciones De todos modos, Trump quiso despejar las dudas sobre una intervención inmediata: «Preveo que las cosas cambien, pero déjenme que les diga que aún no hemos aplicado las sanciones más duras. Podemos aplicarlas, y estamos considerando todas las opciones, pero recuerden que aún no hemos impuesto esas sanciones más duras». Aparte de haber congelado fondos y activos de casi un centenar de altos mandos del régimen de Maduro, Trump ha impuesto un embargo del crudo venezolano en EE.UU. Y ayer, la Casa Blanca sancionó a la empresa estatal de extracción de oro, Minerven, y a su presidente, Adrian Antonio Perdomo. Bolsonaro concedió además una entrevista al canal de televisión preferido por Trump, Fox News, donde apoyó expresamente las políticas migratorias de su aliado: «La gran mayoría de posibles inmigrantes no tienen buenas intenciones. No quieren hacer el bien o lo que es mejor para la ciudadanía de EE.UU.». El día anterior, su hijo Eduardo, que le acompañó durante la visita, dijo en un evento con Bannon en el hotel Trump de Washington que los inmigrantes ilegales de Brasil en EE.UU. son «una vergüenza nacional». Vive en EE.UU. más de medio millón de brasileños, una buena parte de ellos en situación irregular. Estos necesitan obtener un visado para entrar en el país, bien sea por motivos personales, académicos o profesionales. Hasta esta semana, Brasil también requería visado a los norteamericanos, sobre todo por reciprocidad diplomática. Bolsonaro anunció antes de su visita a Trump que levantará la exigencia de visado a los norteamericanos, para facilitar las visitas por turismo y negocios. A petición de Bolsonaro, Trump apoyó ayer públicamente el ingreso de Brasil en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una institución de cooperación internacional compuesta por 36 estados desarrollados y cuyo objetivo es coordinar políticas sociales y económicas. El ingreso en la OTAN lo tiene mucho más complicado Brasil, pues en realidad esa alianza la integran EE.UU. y Canadá con sus socios europeos y Turquía. Además, Brasil apenas invierte un 1,3% de su PIB en defensa, lejos del 2% que la Casa Blanca exige a sus socios de la OTAN. Como regalo, Bolsonaro le dio al presidente estadounidense una camiseta de la selección de fútbol de Brasil, con los icónicos colores amarillo y verde, en cuya espalda se leía «Trump» y el número 10, el de Pelé. Trump, por su parte, le regaló a Bolsonaro una camiseta de la selección norteamericana con el número 19 bajo el apellido del presidente brasileño. «Tienen grandes jugadores, aún me acuerdo de Pelé y de muchos otros», dijo Trump en el Despacho Oval. «Aunque yo soy más joven que usted, también me acuerdo de Pelé», bromeó Bolsonaro, que tiene 63 años, nueve menos que Trump.
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