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Noticias de hong kong

25-08-2019 | Fuente: abc.es
«Las protestas pacíficas no sirven, hay que seguir luchando»
Poco ha durado la relativa tranquilidad que vivía Hong Kong desde el fin de semana pasado. Tras la tregua sin choques entre los manifestantes y la Policía, la violencia repuntó ayer en las protestas contra el autoritario régimen chino. Desde primera hora de la tarde, cuando concluyó una manifestación autorizada en la bahía de Kowloon, hasta la noche, miles de jóvenes se enfrentaron a los antidisturbios por todo este distrito. Presionado por Pekín, que había criticado que pusiera trenes especiales para evacuar a los manifestantes las semanas anteriores, el metro cerró las estaciones alrededor de la protesta para dificultar su asistencia e impedir más huidas. Pero los jóvenes recurrieron a sus tácticas de «guerrilla urbana» y jugaron al ratón y al gato con los agentes. Con su uniforme negro completado por máscaras, gafas y cascos, un grupo muy numeroso se separó de la manifestación y montó barricadas con troncos de bambú ante la comisaria de Ngau Tau Kok. La marcha, en teoría para protestar contra unas «farolas inteligentes» que los manifestantes sospechan que incorporan cámaras con reconocimiento facial, pronto derivó en el vandalismo que ya caracteriza a cada fin de semana en la antes apacible Hong Kong. Aunque el Gobierno insiste en que dichas «farolas inteligentes» solo recopilarán datos del tráfico y el tiempo para la entrada en funcionamiento del internet 5G, los jóvenes las tomaron con ellas y destrozaron todas las que encontraron. Después asediaron la comisaría, a cuyas puertas aguardaban los antidisturbios rodeados por una nube de periodistas y cámaras. «Fuimos a la multitudinaria manifestación del domingo y a la cadena humana y sirven para difundir nuestra lucha a nivel internacional, pero no para que el Gobierno nos escuche», explicaban a ABC dos estudiantes de 24 años, Suki y Janice, que llevaron a este corresponsal en autobús desde la última parada de metro abierta hasta la comisaría. Se habían enterado de su cerco a través de las redes sociales, la herramienta de comunicación de estos jóvenes adictos al móvil, y allí se unieron a la retaguardia tras ponerse sus máscaras negras. Disparando gases lacrimógenos por primera vez en más de una semana, los antidisturbios dispersaron a los jóvenes, muchos de los cuales se refugiaron entre los soportales del cercano centro comercial Telford. Desde sus jardines en alto, les lanzaron piedras, adoquines y hasta un par de cócteles Molotov, con tan mala puntería que casi queman a los fotógrafos arremolinados para retratar el asalto. Movilización vecinal A pesar del caos que provocaron los jóvenes, que abrieron las bocas contra incendios y soltaron jabón en el suelo para que resbalara y la Policía no pudiera avanzar, los vecinos la emprendieron con los antidisturbios. Reprochándoles que dispararan gases de pimienta a pocos metros de los manifestantes, varios ancianos los echaron de la entrada a la zona comercial. «Los jóvenes defienden la justicia», les apoyaba la dependienta de un comercio que, como los demás, tuvo que cerrar. «Las protestas pacíficas no sirven, hay que seguir luchando para presionar al Gobierno y que cumpla nuestras peticiones», advertía tras su máscara un consultor de 30 años, Yip, que estaba en primera línea de los enfrentamientos para «proteger a los estudiantes de la Policía». Entre las demandas de los manifestantes figuran la retirada total de la ley de extradición a China, que ha sido suspendida, y la creación de una comisión de investigación sobre el uso de la fuerza policial. Además, quieren la amnistía para los detenidos por «disturbios», un delito penado con hasta diez años de cárcel, y que se reactive el proceso democrático para alcanzar el prometido sufragio universal. «A lo que aspiramos es a mantener nuestras libertades y a votar», resumía Yip, muy crítico con la jefa ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam. Tras la tregua del fin de semana y la masiva manifestación del domingo, Lam ofrece diálogo, pero elude todas las peticiones. Sin una sola solución política, Hong Kong está tan roto que los vecinos acorralaron y echaron a la Policía para que no detuviera a más de los 28 jóvenes apresados. Los demás siguieron sus batallas campales por otros barrios. Pasada la medianoche, y bajo la lluvia torrencial de un tifón, parecía que en los bares de «señoritas» de Wan Chai las bandas filipinas tocaban para ellos «El Muro» de Pink Floyd: «Hey teacher! Leave the kids alone!» («¡Eh, profesor! ¡Deja a los chicos en paz!»).
24-08-2019 | Fuente: elpais.com
Al menos 28 detenidos en las protestas de Hong Kong
La violencia vuelve a las manifestaciones este sábado
24-08-2019 | Fuente: elpais.com
El empleado del consulado británico que fue detenido en China regresa a Hong Kong
Simon Cheng desapareció tras viajar el 8 de agosto a la ciudad de Shenzen
24-08-2019 | Fuente: abc.es
Liberado el funcionario del consulado británico en Hong Kong detenido en China
Tras 15 días detenido en un lugar secreto y sin acceso a su familia ni a un abogado, ha sido liberado el joven funcionario del consulado británico en Hong Kong arrestado por la Policía china en un viaje a la vecina ciudad de Shenzhen. En un mensaje en Facebook, así lo han confirmado sus familiares, que han agradecido el apoyo recibido pero han pedido «algún tiempo para descansar y recuperarse», por lo que «no darán ninguna entrevista de momento». Cheng, ciudadano hongkonés de 28 años, se encarga del comercio y las inversiones en el Desarrollo Internacional Escocés dentro del consulado británico. Según informa el portal de noticias Hong Kong Free Press, el día 8 cruzó el paso de Lo Wu (Luo Hu) para asistir a un evento de negocios en Shenzhen. Aunque Hong Kong es parte de China desde su devolución por el Reino Unido en 1997, su estatus como región administrativa especial le permite tener una frontera y su pasaporte propio, así como otras competencias dentro del principio «un país, dos sistemas». En teoría, Cheng tenía previsto regresar ese mismo día a bordo del tren de alta velocidad, que tiene dicha aduana en la estación de Kowloon Oeste, dentro de la propia ciudad de Hong Kong y a unos 30 kilómetros de la línea divisoria con el continente. Pero el funcionario «desapareció» después de enviarle un mensaje a su novia diciéndole, según han recogido algunos medios, que estaba a punto de cruzar la frontera y que rezara por él. Después de que la familia denunciara que estaba retenido en China, el periódico «Global Times», altavoz del Partido Comunista, confirmó el miércoles su «detención administrativa» durante 15 días por haber «solicitado los servicios de una prostituta». Con evidente cinismo, su editor tuiteaba que la Policía no había avisado a la familia por expreso deseo del detenido, pero la diplomacia británica y los medios occidentales le habían «arruinado» la vida al desvelar su desaparición. Por venir de un régimen autoritario donde imperan la propaganda y la represión de los disidentes, la familia de Cheng ha refutado la acusación como si fuera poco más que una broma de pésimo gusto. A la espera de que se aclare el caso, está por ver el motivo de la detención y dónde ocurrió exactamente. Si fue en la aduana de la estación de Kowloon Oeste, añadirá aún más críticas a este puesto fronterizo de la Policía china dentro de la ciudad. Y será un motivo más para que sigan las protestas contra la ley de extradición a China, suspendida pero no retirada. El temor a la pérdida de libertades y el miedo a ser juzgados en los tribunales chinos, que están al servicio del régimen, han desatado la mayor crisis política en la excolonia británica, que dura ya dos meses y medio. El arresto de Cheng se suma al secuestro en 2015 de varios libreros de Hong Kong críticos con Pekín, que luego aparecieron en la televisión estatal china «confesando sus delitos», y a la detención de dos canadienses como represalia por el «caso Huawei». Cada vez que el régimen chino tiene problemas con algún lugar, se «pierde» uno de sus ciudadanos.
23-08-2019 | Fuente: abc.es
Cadena humana en Hong Kong para reclamar democracia al régimen chino
Los hongkoneses tienen una merecida fama de buenos organizadores, que se está demostrando incluso en el caos de las protestas que tienen revolucionada a la ciudad desde hace dos meses y medio. De lunes a viernes trabajan con su dedicación habitual y el fin de semana se echan a las calles. Mientras los mayores se manifiestan en masa pacíficamente durante el día, los jóvenes se baten por la noche con la Policía a modo de «guerrilla urbana». En ambos casos, lo que más destaca es su perfecta sincronización, como se ha vuelto a ver este viernes en la cadena humana que ha atravesado la isla de Hong Kong y parte de Kowloon hasta los Nuevos Territorios. En total, el objetivo era alcanzar una distancia de unos 33 kilómetros siguiendo el recorrido de tres líneas de metro, para lo que hacían falta unas 44.000 personas según los organizadores. Con las manos unidas en alto y sosteniendo sus móviles con las linternas encendidas, decenas de miles de personas han formado esta impresionante cadena humana que abre un nuevo fin de semana de protestas, el duodécimo ya, contra el autoritarismo del régimen chino. De este a oeste de la isla, y de sur a norte de la península contigua, las luces llegaron incluso a la Roca del León, donde un grupo de senderistas formó su propia cadena en la montaña sobre los rascacielos. Organizada durante esta semana a través de internet, esta nueva movilización se ha inspirado en la cadena humana con casi dos millones de personas que, hace justo 30 años, recorrió las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania para pedir la independencia a la Unión Soviética. En este caso, lo que reclaman los hongkoneses a China no es eso, sino democracia, pero la propaganda oficial informa sobre las protestas como si fueran una revolución independentista para exaltar el nacionalismo y aglutinar a la sociedad en torno al Partido Comunista. «Nosotros no queremos la independencia, sino unas elecciones más justas y tener pleno sufragio universal. Lo que queremos es que el mundo sepa más sobre Hong Kong porque nos enfrentamos a China y necesitamos el apoyo de otros países, ya que estamos luchando por nuestra libertad y para proteger nuestros valores», explicaba a ABC Kay, un contable de 36 años a la puertas del centro comercial Pacific Plaza. Para ello, los manifestantes llevaban carteles con las banderas de diversos países, desde Estados Unidos hasta Corea del Sur pasando por Alemania, Francia y las repúblicas bálticas, pidiendo ayuda en sus respectivos idiomas. «Necesitamos el respaldo de otros países para que el Gobierno de Hong Kong escuche nuestras demandas», contaba Karena, una estudiante de 20 años de Trabajo Social. Entre ellas, figuran la retirada de la ley de extradición a China que ha hecho estallar este verano de agitación social, que ha sido suspendida pero no cancelada, la investigación del uso de la fuerza policial en las protestas, la amnistía para los acusados de ?disturbios? y la reactivación del proceso democrático. «¡Tiempo para la libertad!» «Time for freedom! Time for Hong Kong!» («¡Tiempo para la libertad! ¡Tiempo para Hong Kong!», gritaba la multitud a lo largo de la cadena mientras los pasajeros de los tranvías y autobuses se unían a ellos encendiendo las linternas de sus móviles. Con cantos y proclamas democráticas, el ambiente fue festivo y familiar, pero en algunos puntos hubo trifulcas con viandantes contrarios a las protestas que casi llegan a las manos, como presenció este enviado especial en el distrito de Wan Chai. «Espero que las protestas de este fin de semana sean pacíficas y la Policía no dispare más gases lacrimógenos», confiaba Kay, el contable, tras la tregua que se vive desde el pasado fin de semana. Aunque sigue habiendo incidentes por las ocupaciones de algunas estaciones de metro, al menos no se han repetido los violentos choques con los antidisturbios de las últimas semanas. Para recobrar la paz, la multitud entonaba como despedida el salmo «Canta Aleluya al Señor», himno de las protestas junto al tema de «Los Miserables», bajo los rascacielos con neones del Distrito Central. Mientras Pekín endurece su presión sobre las grandes empresas de Hong Kong y purga a las aerolíneas locales para despedir a quienes apoyan las protestas, la ciudad se prepara para un nuevo fin de semana de movilizaciones. Con la perfecta organización de los hongkoneses, estos dos próximos días se comprobará si sigue la tregua o vuelve la violencia.
21-08-2019 | Fuente: elpais.com
China reconoce que tiene detenido al empleado del Consulado británico en Hong Kong
Pekín afirma que el arresto de Simon Cheng es un "asunto interno" y critica la postura de Londres sobre la crisis en la isla
21-08-2019 | Fuente: elpais.com
China reconoce que detuvo al empleado del Consulado británico en Hong Kong
Pekín dice que el arresto de Simon Cheng es un "asunto interno" y protesta por la postura de Londres sobre la crisis en la isla
21-08-2019 | Fuente: elpais.com
Detenido un empleado del consulado británico en Hong Kong tras ir a China
El caso se enmarca en medio de la mayor crisis en la historia moderna de la ciudad, desencadenada por la oposición popular a la propuesta de una ley de extradición
21-08-2019 | Fuente: abc.es
China detiene a un miembro del consulado británico en Hong Kong
En medio de la grave crisis que sufre Hong Kong, que le está acarreando al régimen de Pekín más de un conflicto diplomático, ha «desaparecido» un funcionario del consulado británico cuando regresaba de un viaje a China. Así lo denunció ayer su novia, que le perdió el rastro el día 8 cuando volvía en el tren de alta velocidad desde la vecina ciudad de Shenzhen y estaba a punto de cruzar el puesto fronterizo instalado en la estación de Kowloon Oeste, dentro de Hong Kong. «Preparado para cruzar la frontera? reza por mí», le envió un mensaje el muchacho, Simon Cheng, de 27 años. Y luego su móvil dejó de estar operativo, informa «The Guardian». A tenor de la novia, el Departamento de Inmigración de Hong Kong ha informado a la familia de que Cheng ha sido confinado bajo «detención administrativa», término legal que el régimen chino emplea para casos de seguridad nacional y permite el arresto durante 15 días antes de empezar la investigación. Pero los familiares no saben dónde está detenido ni por qué y las autoridades, tanto de Hong Kong como de China continental, guardan silencio. El consulado británico se ha limitado a señalar su «extrema preocupación por las noticias sobre un miembro de nuestro equipo detenido». Pulso diplomático Natural de Hong Kong y educado en Taiwán y Londres, Cheng trabaja para el Desarrollo Internacional Escocés dentro del consulado británico desde finales de 2017, recoge el «South China Morning Post». Según este rotativo, la familia está desesperada porque no sabe nada de él y un abogado que ha contratado en China continental no halla registros de su detención. Tampoco se sabe si su «desaparición» está relacionada con las protestas que se viven en Hong Kong desde junio contra la ya suspendida ley de extradición a China, que han derivado en una «guerrilla urbana» contra el autoritarismo de Pekín. Pero lo que sí se sabe es que el régimen había criticado al Reino Unido por «interferir» en su excolonia y cada vez que China tiene algún problema con un país es detenido alguno de sus nacionales. Así están también dos canadienses acusados de delitos «contra la seguridad nacional», apresados en diciembre después de que su Gobierno arrestara a la vicepresidenta e hija del fundador de Huawei, Meng Wanzhou, en el aeropuerto de Vancouver por una orden de extradición pedida por un tribunal estadounidense por, supuestamente, violar las sanciones contra Irán. A la espera de ver qué pasa con Simon Cheng, su «desaparición» agrava la crisis de Hong Kong y amenaza con abrir un nuevo frente diplomático. También en el plano internacional, Twitter y Facebook han suspendido casi mil cuentas relacionadas con las protestas de Hong Kong argumentando que eran falsas y estaban al servicio de la propaganda china para desinformar. «Estas cuentas estaban deliberada y específicamente tratando de sembrar las desavenencias políticas en Hong Kong, incluyendo socavar la legitimidad y las posiciones políticas del movimiento de protesta», anunció Twitter. Según sus «intensivas investigaciones», tiene «pruebas fiables para apoyar que se trata de una operación coordinada por el Estado». Aunque muchas de esas cuentas habían sido creadas con una VPN, una conexión a un servidor de internet en el extranjero que permite sortear la censura china, otras operaban directamente con una dirección IP no bloqueada, lo que hace sospechar que los «hackers» del régimen están detrás. Por su parte, Facebook borró siete páginas, tres grupos y cinco cuentas con 15.500 seguidores que llamaban a los manifestantes «cucarachas», igual que los hutu a los tutsi en el genocidio de Ruanda.
20-08-2019 | Fuente: elpais.com
Detenido un empleado del consulado británico en Hong Kong tras ir a China
El caso se enmarca en medio de la mayor crisis en la historia moderna de la ciudad, desencadenada por la oposición popular a la propuesta de una ley de extradición
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