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Noticias de hong kong

28-01-2020 | Fuente: elpais.com
?Soy de Wuhan, no soy el enemigo?
China busca a quienes salieron antes de la cuarentena del epicentro del virus, mientras Hong Kong y Macao les limitan la entrada en su territorio
26-01-2020 | Fuente: elpais.com
Disneylandia cerrará en Hong Kong y Shanghái para evitar contagios del virus
Los parques aseguran que se trata de "una medida cautelar en la línea de los esfuerzos de prevención que se están tomando"
22-01-2020 | Fuente: abc.es
El juicio a la heredera de Huawei tensa el triángulo Canadá-China-EE.UU.
En China, Huawei es mucho más que una empresa y en el juicio en Canadá a su directora financiera, Meng Wanzhou, se juega mucho más que su extradición a EE.UU. Meng es hija de del multimillonario Ren Zhengfei, fundador de Huawei, una compañía en la vanguardia de los esfuerzos de China por ganar dominio tecnológico global y que avanza en el desarrollo de la nueva generación de redes 5G en muchos mercados del mundo. Entre los amenazados por el ímpetu de Huawei está EE.UU., que busca defender su liderazgo económico mundial y que lleva más de un año en guerra comercial con China. El juicio ha arrancado esta semana y, con él, las tensiones entre los tres países implicados se han renovado. Meng compareció ayer por segundo día consecutivo en el juzgado de Vancouver donde se dirime la extradición que persigue EE.UU. La justicia estadounidense acusa a la ejecutiva de engañar a cuatro grandes bancos para que procesaran transacciones financieras por «millones de dólares» con Irán, que está sujeto a sanciones económicas por parte de EE.UU. En los cargos que EE.UU. presentó contra Meng y Huawei en enero del año pasado, se asegura que la compañía utilizó a una subsidiaria en Hong Kong para operar en Irán. Según dijo el entonces fiscal general interino, Matthew Whitaker, Meng y la compañía aseguraron que Huawei había vendido la compañía que operaba en Irán, pero que, sin embargo, mantuvieron el control y la propiedad. Por ello, cuatro bancos establecieron transacciones financieras que, sin saberlo, violaban las sanciones. Esta bomba de intereses políticos, comerciales y empresariales le estalló a Canadá en su territorio el 1 de diciembre de 2018. Meng viajaba de Hong Kong a México, e hizo escala en el aeropuerto de Vancouver. La policía canadiense la detuvo por una solicitud de extradición de EE.UU., donde un tribunal de Nueva York había interpuesto una orden de arresto contra ella. China presionó para que Meng fuera puesta en libertad de inmediato y mostró su músculo diplomático de la forma más agresiva: dos ciudadanos canadienses fueron detenidos en territorio chino poco después, y llevan encarcelados desde entonces. Todavía están en espera de su juicio. «Nuestro gobierno ha dejado claro que somos un estado de Derecho y que respetaremos los compromisos de nuestros tratados de extradición», ha asegurado la ministra de Exteriores canadiense, Chrystia Freeland. «Es lo que necesitamos hacer y es lo que haremos». «Doble criminalidad» El principal punto de contención entre la defensa de Meng y la fiscalía es si los delitos de los que se acusa a la ejecutiva china existen en ambos sistemas legales, una condición necesaria para que aplique el tratado de extradición. El abogado de Meng, Richard Peck, aseguró el lunes ante el tribunal que no se produce la «doble criminalidad», ya que el asunto central del caso es la violación de la ley de sanciones contra Irán, que sí existían en EE.UU. cuando arrancó el proceso de extradición, pero no en Canadá, que no las había impuesto a la república islámica. «En un caso normal, la doble criminalidad no es algo contencioso. Este caso, sin embargo, está fundado en la alegación de violación de sanciones de EE.UU., sanciones que Canadá ha repudiado expresamente», defendió. Los cargos sobre fraude y engaño a entidades financieras son, en su opinión, un ?artificio? y lo que realmente persigue EE.UU. es aplicar las sanciones. El comienzo del juicio se produce pocos días después de la firma entre EE.UU. y China de una primera fase de su acuerdo comercial, que Donald Trump celebró con boato en la Casa Blanca. El acuerdo, sin embargo, es preliminar y no elimina de momento la mayoría de los masivos aranceles impuestos a las importaciones chinas. Ni afecta a la guerra abierta con Huawei, a la que la Administración Trump considera un peligro para la seguridad del país. EE.UU. prohibido que Huawei tenga negocios con compañías estadounidenses -de las que depende para buena parte de su software y componentes- y ha presionado a sus aliados para que no permitan al gigante chino instalar sus redes de 5G. «Confiamos en el sistema judicial canadiense, que demostrará la inocencia de EE.UU.», dijo Huawei en un comunicado en el arranque del juicio. Cualquier decisión al respecto podría tardar años en producirse, por los muchos niveles de apelación en Canadá. De momento, la primera fase del juicio tardará unos cinco días y la siguiente fase, prevista para junio, determinará si el FBI y la policía canadiense violaron los derechos de Meng por recolectar pruebas antes de su arresto, sin ser informada de sus cargos. Las conclusiones finales de las partes no se esperan hasta, al menos, finales de septiembre.
21-01-2020 | Fuente: abc.es
China pide a Canadá que libere a la «heredera» de Huawei al empezar la vista de su extradición a EE.UU.
Con una tobillera electrónica para que no se escape sobre sus tacones de Manolo Blahnik, la «heredera» de Huawei, Meng Wanzhou, comparece esta semana en el Tribunal Supremo de la Columbia Británica en Canadá, que decide sobre su extradición a Estados Unidos. Reclamada por, presuntamente, intentar violar las sanciones contra Irán, Meng se enfrenta a sus 47 años a un largo proceso judicial que podría estirarse hasta noviembre o incluso hasta 2021. Al ser hija de Ren Zhengfei, fundador del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, su caso ha enturbiado las relaciones diplomáticas de Pekín con Washington en plena guerra comercial y, además, con el Gobierno canadiense. En represalia por el arresto de Meng Wanzhou, China tiene detenidos a dos canadienses, Michael Kovrig y Michael Spavor, acusados de espionaje. Coincidiendo con el inicio de la vista en Vancouver, el portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Geng Shuang, ha vuelto a pedir su liberación. «La posición china ha sido consistente y clara. EE.UU. y Canadá han abusado de su tratado de extradición, detenido arbitrariamente a una ciudadana china y violado seriamente sus derechos. Esto es un incidente político», arremetió Geng el lunes en su rueda de prensa diaria. «Instamos una vez más a Canadá a abordar la posición de China y nuestras preocupaciones, corregir sus errores y liberar a Meng Wanzhou lo antes posible para que pueda volver a salvo a China», apeló el portavoz en el primer llamamiento de una semana que se espera movida. Mientras Meng Wanzhou asiste hasta el viernes a las vistas del tribunal canadiense, su padre, Ren Zhengfei, habla este martes en el Foro de Davos. Aunque en él también tienen previsto participar el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el viceprimer ministro chino Han Zheng, no se sabe si los tres aprovecharán la oportunidad para reunirse y discutir el asunto. Al fin y al cabo, esos encuentros extraoficiales son los que propicia Davos y Trump ya ha dicho en otras ocasiones que podría considerar una solución para el «caso Huawei» si llega a un buen trato con China sobre la guerra comercial. La firma de la fase 1 del acuerdo la semana pasada ha traído una tregua que podría beneficiar a Meng Wanzhou. Reclamada por un tribunal de Nueva York por 13 presuntos delitos de fraude, conspiración y obstrucción, la «heredera» de Huawei fue detenida el 1 de diciembre de 2018 mientras hacía escala en Vancouver. En libertad bajo fianza de diez millones de dólares canadienses (6,9 millones de euros), que garantizó con su mansión en esta ciudad, podría ser condenada a treinta años de cárcel en EE.UU., siempre y cuando Canadá la extraditara. En nombre de la Fiscalía de Nueva York, el Gobierno canadiense alega que Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei, engañó al banco HSBC sobre las relaciones de esta multinacional con una subsidiaria de Hong Kong, llamada Skycom, que hacía negocios en Irán. Según los documentos aportados al tribunal, la prueba es una presentación que Meng Wanzhou le hizo a un ejecutivo del HSBC en un restaurante de Hong Kong en 2013, donde supuestamente aseguró que Huawei cumplía la legalidad internacional en Irán y puso al banco en riesgo de violar las sanciones impuestas por la Casa Blanca para frenar su programa nuclear. Y ahí está la clave del caso. Los fiscales canadienses sostienen que la extradición a EE.UU. debe llevarse a cabo por un delito de fraude, que cumple el principio de «doble criminalidad» porque también está penado en su país. Pero los abogados de Meng Wanzhou argumentan que el verdadero motivo son las sanciones de la Casa Blanca contra Irán, que Canadá aplicaba en 2013 pero levantó en 2016. Según informa el periódico «South China Morning Post», la extradición debe basarse en la «doble criminalidad» vigente en 2019, que es cuando el Gobierno canadiense abrió el procedimiento a instancias de Washington. Mientras se aclara el caso, Huawei ha confiado en un videocomunciado en que la justicia canadiense «probará la inocencia de Meng Wanzhou».
19-01-2020 | Fuente: abc.es
Lam Wing-kee, el librero que enfureció al presidente chino
La pluma es más potente que la espada y la curiosidad más fuerte que la represión. Sorteando la censura que impone el régimen de Pekín, muchos chinos que viajan a Hong Kong, Macao y Taiwán aprovechan la mayor libertad de esos lugares para comprar libros críticos prohibidos en el continente. Desde análisis políticos hasta meros libelos con historias sexuales inventadas sobre los líderes del Partido Comunista, sus títulos picantes y fotos provocativas abundan en puestos callejeros y librerías como la que regentaba Lam Wing-kee en el distrito comercial de Causeway Bay, en Hong Kong. Pero, entre octubre y diciembre de 2015, él y sus cuatro socios fueron «secuestrados» por el régimen y trasladados a cárceles secretas de China. Aunque dos de ellos disponían de pasaportes europeos y el resto eran ciudadanos de Hong Kong, donde la Policía china no tiene competencias, pasaron varios meses desaparecidos, hasta que finalmente resurgieron en televisión «confesando» sus delitos. Desde Taiwán, donde se refugió en abril para huir de la controvertida ley de extradición a China que preparaba el Gobierno local de Hong Kong, y que finalmente tuvo que retirar por las violentas protestas del último medio año, Lam Wing-kee relata a ABC el calvario de abusos que sufrió durante aquellos meses. «Me detuvieron el 24 de octubre de 2015 cuando estaba cruzando la frontera de Hong Kong a Shenzhen. Rodeado de 30 agentes de paisano, dos de ellos de alto rango, me preguntaron por qué vendía libros contrarrevolucionarios y me advirtieron de que era un delito muy serio. Luego me llevaron a una prisión secreta y me obligaron a firmar dos declaraciones: una renunciando a avisar a mi familia y otra rechazando un abogado», cuenta Lam el momento en que «oficialmente» se lo tragó el agujero negro del autoritarismo chino. Aunque él no lo sabía, sus socios también fueron apresados por esas fechas. Primero en Shenzhen, y trasladado luego a Ningbo, en la provincia costera de Zhejiang, fue confinado en una celda de aislamiento vigilada constantemente por dos guardias. «Aunque no me pegaron, sufría abusos físicos al ser interrogado durante horas en la ?silla del tigre?, cuya postura rígida me entumecía los brazos y las piernas», recuerda. Para destrozarle los nervios y romper su resistencia, las luces de la celda estaban encendidas las 24 horas y solo podía ducharse cada tres días y siempre en presencia de los guardias, que lo vigilaban incluso cuando iba al retrete. «Estaba tan desesperado porque nadie sabía dónde me encontraba que incluso pensé en suicidarme, pero no tenía ningún lugar donde colgarme y la habitación había sido forrada con plásticos para que no me golpeara la cabeza. ¡Hasta el cepillo de dientes estaba cubierto para que no me lo clavara!», exclama. Con el paso de los meses, los interrogatorios se fueron relajando y le permitieron avisar a su esposa, de la que está separado. «Pero, si no colaboraba, me amenazaron con encerrarme en una cárcel, donde me violarían», rememora antes de desgranar los motivos de su arresto. «Como yo enviaba a China libros prohibidos de historia, por lo que ya había sido detenido en la frontera en 2012, querían saber la lista de clientes y de dónde sacaba la información uno de mis socios, Gui Minhui», explica encadenando cigarrillos. Agitada vida sexual La desaparición de los cinco editores coincidió con la publicación de un libro de Gui Minhui sobre la agitada vida sexual del presidente de China titulado «Xi Jinping y sus seis mujeres». «Se trata de un libro inventado donde todo es falso, pero estaban furiosos porque se rumorea que, antes de ser nombrado presidente, Xi Jinping tuvo que escribir sus confesiones y entregarlas a la cúpula del Partido. Mi sospecha es que Gui Minhui obtuvo ese manuscrito o lo conoce y ha usado extractos en sus libros», especula Lam. Para apoyar su teoría, argumenta que «tras confesar en televisión, todos hemos sido liberados menos él, que sigue detenido pese a tener pasaporte sueco». Por supuesto, dichas confesiones fueron preparadas y les obligaron a leerlas ante las cámaras, como ha hecho el régimen con otros detenidos. Tras su liberación en junio de 2016, bajo la falsa promesa de que volvería a China para entregar su lista de clientes, Lam se refugió en abril del año pasado en Taipéi, donde abrirá con donaciones otra librería para seguir combatiendo con la pluma a la espada de Pekín. Los otros editores desaparecidos Gui Minhui, copropietario de la librería de Causeway Bay, desapareció el 17 de octubre de 2015 en Tailandia y sigue retenido en China pese a tener pasaporte sueco. Ha confesado hasta que mató a una persona conduciendo borracho. Lui Bo, director general, se «perdió» el 15 de octubre de 2015 en Shenzhen y volvió a Hong Kong en marzo de 2016 tras confesar en Phoenix TV que metía de contrabando libros prohibidos en China. Cheung Jiping, director comercial, desapareció el 15 de octubre de 2015 en la ciudad china de Dongguan y, tras aparecer en televisión confesando sus delitos, regresó a Hong Kong en marzo de 2016. Lee Bo, accionista, desapareció el 30 de diciembre de 2015 y, tras confesar en televisión que se había entregado y renunciar a su pasaporte británico, volvió a Hong Kong en marzo de 2016.
16-01-2020 | Fuente: elpais.com
Las ciudades más exclusivas: dónde están los pianos y los bolsos más caros
Hong Kong, Tokio, Singapur, Shanghái y Taipéi, entre las diez urbes con los precios de vivienda más elevados
13-01-2020 | Fuente: abc.es
El triunfo soberanista aleja a Taiwán aún más de China
Resaca electoral en Taiwán tras la aplastante victoria de la presidenta Tsai Ing-wen, cuyo discurso soberanista la enfrenta a China. No por esperado, pues todas las encuestas le daban ventaja, su triunfo por veinte puntos sobre el candidato del Kuomintang (KMT), Han Kuo-yu, ha escocido menos en Pekín, que reclama esta isla separada de China desde el final de la guerra civil en 1949. Frente a su objetivo histórico de una «reunificación pacífica», acariciado por su auge económico desde su apertura al capitalismo, Tsai atribuyó su reelección tras proclamarse ganadora al «rechazo de la mayoría de la sociedad taiwanesa al principio de ?un país, dos sistemas? propuesto por China», vigente en las excolonias de Hong Kong y Macao. Con esta declaración de intenciones, todo indica que en los próximos cuatro años sufrirá las mismas presiones políticas, económicas y militares que Pekín ha ejercido durante su primer mandato. Además de arrebatarle siete de los 22 países que tenían lazos diplomáticos con Taiwán, el autoritario régimen chino ha prohibido a sus turistas que visiten individualmente la isla y su segundo portaaviones atravesó a finales de diciembre el Estrecho de Formosa. Sin darle tiempo a celebrar la victoria, Pekín volvió a rechazar la independencia de Taiwán el sábado por la noche y ayer. «Esperamos que la comunidad internacional siga adhiriéndose al principio de una sola China, comprenda y apoye la causa justa del pueblo chino para oponerse a las actividades secesionistas por la ?independencia de Taiwán? y culmine la reunificación nacional», advirtió el portavoz de Exteriores, Geng Shuang, recoge el «China Daily». Pero, precisamente, esta presión es la que está movilizando a muchos taiwaneses en la construcción de su propia identidad nacional. Así se explica la participación del 75,2%, la más alta desde los comicios de 2008, y el récord histórico de más de ocho millones de votos que obtuvo el Partido Democrático Progresista (PDP) de Tsai. Entre ellos destacan más de 5.000 que viven en el extranjero y habían hecho el esfuerzo de volar a Taiwán para votar. «Como muchos de mis amigos preferían al candidato del Kuomintang, que aboga por el acercamiento a una dictadura como China, he venido desde Estados Unidos para dar mi apoyo a la presidenta Tsai, que es más democrática y se guía por la voluntad de la gente», explica a ABC Mickey Wang, que estudia en California. Además de razones personales como la aprobación del matrimonio homosexual, del que Taiwán es pionero en Asia, le han influido las protestas de Hong Kong reclamando democracia, que han despertado la conciencia política de muchos jóvenes. «Hong Kong ha sido una ayuda para el PDP porque ha expuesto la falsa promesa del Partido Comunista del modelo ?un país, dos sistemas?, que es como una mentira», analiza Jerome F. Keating, catedrático emérito de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Taipéi. En su opinión, «el primer mandato de Tsai ha sido un éxito porque ha preservado la soberanía de Taiwán contra una China hostil». Junto a su política soberanista, que apuesta por mantener a la isla separada del régimen de Pekín, Keating resalta que «ha abordado la necesaria pensión de las reformas incluso aunque la ha vuelto impopular con algunos. Ma (el presidente anterior del KMT) la había evitado». Para su segundo mandato, prevé que «los retos para toda la sociedad taiwanesa son encontrar cosas que puedan unirla y crear una nueva comunidad imaginada», ya que «la gente está todavía oscilando como un péndulo intentando encontrar un buen punto medio de necesidades y valores». Dicha división se debe a la dependencia económica de Taiwán con respecto a China, que recibe el 40 por ciento de sus exportaciones y el 70 por ciento de sus inversiones. Entre las presiones económicas, diplomáticas y militares de Pekín, que en 2005 promulgó una «ley antisecesión» que le permite atacar a la isla si declara formalmente su independencia, Taiwán busca su identidad.
11-01-2020 | Fuente: abc.es
Reelegida la presidenta de Taiwán en un claro rechazo a la unificación con China
Con un récord histórico de más de ocho millones de votos y veinte puntos sobre su principal rival, la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, ha sido reelegida este sábado al ganar unas elecciones trascendentales para el futuro de la isla, que permanece separada de China desde el final de la guerra civil en 1949. Impulsada por el miedo al autoritarismo de Pekín que han despertado las protestas de Hong Kong, Tsai le ha dado la vuelta a la ventaja que hace solo un año le sacaba el candidato del partido nacionalista Kuomintang, Han Kuo-yu. Frente al acercamiento a China que este propugnaba, el discurso soberanista de Tsai y sus ambiciosas reformas económicas y sociales han conquistado al electorado, sobre todo a los jóvenes. Como en otros comicios anteriores, las presiones políticas y amenazas militares de Pekín han llevado a los taiwaneses a votar en masa al Partido Democrático Progresista (PDP) de la presidenta Tsai. «Los resultados de estas elecciones demuestran que la gente de Taiwán valora la democracia y la libertad y rechaza el modelo de ?un país, dos sistemas? propuesto por el presidente de China, Xi Jinping, para cambiar unilateralmente el statu quo en el Estrecho (de Formosa)», explicó Tsai tras anunciarse los resultados. Cuatro pilares Lanzando un mensaje al régimen de Pekín, que ha intentado aislarla durante sus cuatro años anteriores de mandato, advirtió de que sus relaciones a partir de ahora han de basarse en sus cuatro pilares: paz, paridad, democracia y diálogo. «China debe abandonar sus amenazas y no puede ignorar a Taiwán, cuyo futuro debe ser decidido por sus 23 millones de habitantes», declaró Tsai a la abundante Prensa congregada en la carpa montada por su partido en el centro de Taipéi. Fuera, miles de seguidores celebraban la victoria ondeando las banderas verdes del PDP y gritando eufóricos en medio del delirio general. Aunque todas las encuestas daban una clara mayoría a Tsai Ing-wen, su triunfo final ha sido mayor del esperado. Con 8,1 millones de votos, la presidenta ha obtenido un respaldo del 57,1% mientras el KMT se ha quedado en el 38,6% con 5,5 millones de papeletas. Desde Kaohsiung, la segunda ciudad de la isla, su candidato reconocía su derrota sin paliativos. Además de los comicios presidenciales, el partido de Tsai ha ganado los legislativos, revalidando su mayoría en el Parlamento. «He votado por ella porque trae esperanza a la gente joven», contaba a las puertas de la escuela elemental de Ximen Andy Huang, un empleado de banca de 30 años que rechazaba el acercamiento a Pekín que abandera el KMT. «Tras las protestas de Hong Kong, me he dado cuenta de que China no será nunca una democracia, ya que el régimen adoctrina a la sociedad para que apoye al Partido Comunista y deje en sus manos las decisiones. No quiero eso para Taiwán porque aquí tenemos libertad y democracia», justificaba sonriente. Además de razones políticas, le movían motivos personales, ya que pudo casarse el año pasado con su pareja, el médico Mike Chang, al convertirse Taiwán en el primer país de Asia en legalizar el matrimonio homosexual. Junto a esta importante medida por la igualdad, la presidenta Tsai ha puesto en marcha otras ambiciosas reformas, como la fiscal y de las pensiones, que han encontrado el rechazo de las capas más conservadoras. «Creo que la economía iría mejor con el KMT porque habría mejores relaciones con China y más estabilidad», razonaba Sammy Tu, de 39 años, su voto por Han Kuo-yu. Sin miedo a Pekín, apostaba por la reunificación con el continente bajo el principio de «un país, dos sistemas» vigente en Hong Kong y Macao. Pero otra partidaria tradicional del KMT, como Michelle Wang, de 43 años, prefería depositar un voto nulo porque no le gustaba la postura de su candidato «demasiado próxima» a una dictadura como China. «Quiero que mi hijo pueda votar dentro de veinte años», argumentaba junto a su marido. A pesar de su alegría, Taiwán se prepara para cuatro años más de tensiones con China.
11-01-2020 | Fuente: abc.es
Taiwán acude a las urnas bajo la sombra de Hong Kong
Cartelones de candidatos sonrientes tapando las fachadas de los edificios, banderolas con los números y símbolos de los partidos colgando de los balcones, voluntarios repartiendo propaganda electoral por las calles y coloristas mítines a ritmo de pop. En todo su apogeo, la «fiesta de la democracia» con características chinas. O, mejor dicho, taiwanesas, ya que esta isla separada del autoritario régimen de Pekín es el único territorio del mundo chino donde impera la democracia. En sus séptimas elecciones libres desde que en 1996 acabara la larga dictadura de derechas del partido nacionalista Kuomintang (KMT), 19 de los 23 millones de taiwaneses están llamados este sábado a votar en unas elecciones trascendentales para el futuro de las relaciones con China. Como hace dos décadas con las excolonias de Hong Kong y Macao, Pekín aspira a reunificar la isla. Pero las protestas en Hong Kong reclamando democracia han avivado en Taiwán el miedo a China y movilizado a 1,8 millones de nuevos votantes por encima de 20 años, que se decantarán por el gobernante Partido Democrático Progresista (PDP). «Tenía que haber votado hace cuatro años, pero pasaba de la política. Esta vez lo haré por el PDP porque veo lo que está ocurriendo en Hong Kong y me temo que eso es lo que China quiere hacer con Taiwán», explica Shauna, dependienta de 24 años de una tienda de telefonía móvil. La revuelta de Hong Kong, que dura ya más de seis meses, ha polarizado a la sociedad taiwanesa y revertido la desventaja con que partía hace un año la presidenta Tsai Ing-wen. A tenor de las encuestas, obtendrá un 46% de los votos frente al 31 de su rival del Kuomintang (KMT), Han Kuo-yu, alcalde de Kaohsiung, segunda ciudad de la isla. Frente al acercamiento a Pekín que propugna el KMT para traer paz y estabilidad, el discurso soberanista de Tsai ha hecho que el régimen presione sobre la economía taiwanesa para aislarla. Buena prueba de ello es que, desde que la presidenta subió al poder en 2016, China ha prohibido la visita individual de sus turistas y le ha arrebatado siete de los 22 países que tenían relaciones diplomáticas con Taiwán. «Estos comicios determinarán si los taiwaneses pueden elegir con valor la democracia y la libertad pese a la presión de China», aventuró anoche Tsai en el multitudinario mitin con que cerró su campaña en el centro de Taipéi. Con imágenes de las protestas de Hong Kong proyectadas en pantallas gigantes, alertó una vez más contra el autoritarismo del Partido Comunista chino al que tantos réditos le está sacando. Para hacer oír sus demandas democráticas, entre la multitud enfervorizada había grupos de jóvenes manifestantes venidos desde Hong Kong, que recibieron todo el apoyo del público. Bajo la lupa «Queremos decirles a los taiwaneses que la democracia que ellos tienen, y nosotros no, no es gratis y hay que luchar por ella, como estamos haciendo allí», contaba un estudiante de 21 años que ocultaba su rostro con una máscara negra. Pero los mayores, más conservadores, alertan del riesgo que entraña enfrentarse a un gigante como China, de quien depende la economía de Taiwán porque le envía el 41,2% de sus exportaciones y el 70% de su inversión en el extranjero. «Si Tsai es reelegida, como vaticinan los sondeos, Pekín aumentará la presión con maniobras militares y medidas económicas», vaticina para ABC Russell Hsiao, director ejecutivo del Instituto Global de Taiwán. En su opinión, «la crisis de Hong Kong por la erosión del principio de "un país, dos sistemas", que es también la fórmula de China para Taiwán, demuestra que no se puede confiar en Pekín». El resultado electoral será escrutado tanto por China como por Estados Unidos, que le suministra armamento a Taiwán y está obligado por ley a defenderlo si es atacado. La «otra China», separada del régimen de Pekín desde el final de la guerra civil en 1949, se juega su futuro en las urnas bajo la sombra de las protestas de Hong Kong.
10-01-2020 | Fuente: elpais.com
La lección de Hong Kong marca a los jóvenes de Taiwán
El voto de quienes participan por primera vez en las elecciones puede decantar el resultado
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