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Noticias de guerrillas

15-05-2019 | Fuente: abc.es
EE.UU. y Europa ponen en alerta a sus fuerzas en Irak por temor a un ataque
Rosalía Sánchezhttps://www.abc.es/autor/rosalia-sanchez-2046/Corresponsal en BerlínEl Gobierno de Estados Unidos ordenó ayer la evacuación de su personal diplomático de Irak ante la amenaza de un ataque procedente de Irán del que la Casa Blanca no ha dado detalles abiertamente. Esta semana el Pentágono ha enviado abundantes refuerzos militares al golfo Pérsico después de detectar el envío de componentes de sistemas de misiles a milicias chiíes en la zona, según han revelado fuentes de la administración norteamericana. La escalada de tensión en el Golfo llega un año después de que Donald Trump retirara a EE.UU. del acuerdo de desarme nuclear de Irán y cuando la república islámica ha anunciado que renuncia a varios de los compromisos adquiridos para demorar el enriquecimiento de uranio. El comando Central de las fuerzas armadas norteamericanas ha ordenado que todas las tropas en la zona, incluidas las desplegadas en Irak, estén en situación de alerta. El martes, el comando Central, que supervisa las operaciones militares de EE.UU. en el Golfo y en Oriente Próximo, dio el paso sin precedentes de desmentir a un general británico que presta servicio al frente de la coalición contra el Estado Islámico. El subcomandante británico Christopher Ghika dijo el martes desde Irak que no hay pruebas de una amenaza tangible en la zona. El portavoz del comando Central norteamericano, el capitán Bill Urban, emitió después un comunicado en el que dijo que esa valoración «es contraria a la identificación de amenazas creíbles recabadas por la inteligencia de EE.UU. y sus aliados». El departamento de Estado norteamericano ordenó ayer la retirada de todo el personal diplomático no esencial de su embajada en Bagdad, que alberga la mayor misión de representación de EE.UU. en el extranjero, y del consulado en la localidad de Erbil. Además, emitió una alerta en la que insta a los estadounidenses a no viajar a Irak por riesgo elevado de «terrorismo, secuestro y conflicto armado». Paralelamente, la Casa Blanca ha ordenado el despliegue en el golfo del portaaviones USS Abraham Lincoln, además del envío de cuatro bombarderos B-52 que ya se encuentran en la base aérea norteamericana en la península de Qatar. El jefe del comando Central, el general del Marine Corps Kenneth McKenzie, ha pedido incluso más refuerzos para contener la amenaza de las milicias subvencionadas por Irán en la zona. Aunque Obama dio la guerra de Irak por acabada en 2011, todavía quedan en ese país unos 5.000 soldados que siguen enfrentándose a la amenaza de guerrillas islamistas sobre el terreno. Tras la derrota del «califato», algunos políticos chiíes, afines a Irán, han pedido en el parlamento nacional que se retire también el resto que queda y que ha servido para apoyar la lucha de las milicias kurdas contra Estado Islámico. Varios medios norteamericanos, entre ellos la cadena NBC, revelaron ayer que las agencias de inteligencia norteamericanas han logrado interceptar mensajes que en teoría demuestran que Irán, libre de sus compromisos con las potencias mundiales, ha indicado a sus satélites en Irak, Yemen, Siria y Líbano que tienen vía libre para atacar intereses norteamericanos si así lo creen necesario. El secretario de Estado, Mike Pompeo, regresó ayer a Washington de un viaje a Rusia durante el que se reunió con Vladímir Putin, con quien discutió posibles medidas para contener la amenaza iraní. El Kremlin es uno de los principales aliados tanto del régimen de los ayatolás como de sus socios en el gobierno sirio de Bashar al Assad. Alemania y Holanda Después de que EE.UU. ordenase la salida de casi todo su personal diplomático, las Fuerzas Armadas de Alemania han suspendido también sus labores de formación a los efectivos locales en Irak debido a la escalada de tensiones en la zona. Alemania ha consultado con sus socios de la coalición contra el grupo terrorista Estado Islámico antes de tomar esta decisión, que afecta a los casi 160 militares que tiene actualmente desplegados en el país. El portavoz del Ministerio de Defensa, Jens Flosdorff, confirmó ayer que el ejército alemán «ha suspendido el entrenamiento, orientado por sus socios», aunque evitó hablar de retirada y subrayó que «eso no quiere decir que no se vaya a retomar la actividad «en los próximos días y si las circunstancias lo aconsejan. Flosdorff reconoció que la situación es de «alerta elevada», aunque señaló que el ejército alemán no tiene «indicios propios» de un inminente ataque por parte de Irán, como sostiene EE.UU. ni tampoco de «una amenaza concreta de atentado contra objetivos alemanes». Informó además que los soldados alemanes se encuentran y permanecerán en Irak de acuerdo con la estimación que hace Berlín sobre la situación de seguridad en ese país, aunque precisó que en estos momentos no deben abandonar sus instalaciones. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Adebahr, reconoció por su parte que no tiene informaciones propias sobre un incremento del nivel de amenaza a la seguridad en el país. «Más allá de las informaciones que pueda tener EE.UU., para nosotros no cambia nada en la situación actual», indicó, agregando que todas las instalaciones alemanas en el país cuentan con elevadas medidas de seguridad. Recordó, además, que las recomendaciones de viaje para Irak son de por sí estrictas y se actualizan continuamente. «A mediodía de hoy no vemos ningún motivo para modificarlas», dijo en la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de ministros de Merkel. Holanda también anunció ayer que suspende de forma temporal la misión de entrenamiento de las fuerzas kurdas por parte de unos 50 soldados holandeses en Erbil, en el norte de Irak, según el Ministerio holandés de Defensa, que alegó «amenazas» para la seguridad, sin especificar.
11-05-2019 | Fuente: abc.es
EE.UU. refuerza su despliegue con misiles y un buque de asalto para frenar a Irán
Las fuerzas armadas de Estados Unidos desplegarán en los próximos días en el golfo Pérsico una batería del sistema de misiles tierra-aire de largo alcance Patriot y el buque de asalto anfibio USS Arlington para contener lo que perciben como un riesgo creciente de agresión por parte de la República Islámica de Irán. Después de haber detectado un intento de enviar misiles balísticos a guerrillas en Irak, Líbano y posiblemente Yemen, el Pentágono ha decidido reforzarse en el Golfo, añadiendo esos envíos a los ya anunciados cuatro bombarderos B-52 y el portaaviones USS Abraham Lincoln. El viernes a mediodía se reunió el Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca para estudiar vías para contener lo que percibe como una abierta provocación por parte del régimen iraní tras la reanudación de las sanciones sobre su programa nuclear. Hace una semana, el Comando Central del Pentágono, que abarca la zona de Oriente Próximo y el Golfo, detectó el intento de carga de partes de misiles en buques iraníes, por lo que solicitó formalmente refuerzos a Washington, aprobados inmediatamente por la Casa Blanca. El portaaviones USS Lincoln ya ha llegado al Golfo desde el Mediterráneo, cruzando el canal de Suez. El ministro de Exteriores norteamericano, Mike Pompeo, visitó de urgencia Irak el martes y reveló posteriormente en una conversación con periodistas en Londres que «eran ataques [contra uniformados norteamericanos] inminentes; es decir, ataques que iban a ocurrir bastante pronto. Nos enteramos de ellos; hemos tomado todas las medidas que hemos podido para evitarlos». Pompeo añadió posteriormente en un comunicado que «el régimen en Teherán debe comprender que cualquier ataque por parte de ellos o de sus satélites contra los intereses o ciudadanos de los Estados Unidos obtendrá una respuesta rápida y decisiva». El miércoles, el régimen iraní anunció que dejará de adherirse al acuerdo nuclear que EE.UU. rompió unilateralmente hace ahora un año, y que reanudará diversas partes de su programa de enriquecimiento de uranio y almacenamiento de material. El programa nuclear iraní se hallaba congelado desde que se alcanzó el acuerdo entre las grandes potencias mundiales e Irán en 2015. Donald Trump hizo campaña en 2016 con la promesa de romper ese pacto porque Irán no renunció a su programa de misiles ni a su apoyo financiero y material a milicias islamistas como Hizbolá en Líbano o Hamás en la franja de Gaza. Una batería del sistema antimisiles Patriot consta de hasta 16 lanzaderas conectadas entre sí. En septiembre, el Pentágono retiró cuatro de esas baterías que estaban ya desplegadas en el Golfo al considerar que el riesgo de conflicto con Irán era muy bajo. El USS Arlington se emplea para el envío de soldados del Marine Corps a zonas de guerra y puede transportar hasta 800 soldados y cuatro helicópteros de transporte pesado Sikorsky CH-53E Super Stallion. Conciliador En varias reuniones en el Pentágono, el estado mayor conjunto norteamericano deberá decidir esta semana entrante si, como sugiere la Casa Blanca, refuerza todavía más la presencia militar de Estados Unidos en el Golfo ante la creciente provocación iraní. Es cierto que Trump ofreció en una conferencia el jueves un tono más conciliador y dijo que espera que su homólogo iraní, Hasan Rohaní, le llame para negociar un nuevo acuerdo de desarme. La creciente tensión con Irán también ha tenido serias implicaciones políticas en Washington. El presidente Trump se ha quejado abiertamente de que el jefe diplomático de la administración de Barack Obama, John Kerry, está interfiriendo en la actual política exterior de su país al haber entablado contacto con el Gobierno de Teherán para tratar de salvar un acuerdo de desnuclearización que está prácticamente muerto. «La Fiscalía debería presentar cargos en su contra», dijo el presidente, culpando a Kerry de que Rohaní no le llame y ceda.
08-05-2019 | Fuente: abc.es
EE.UU. detectó que Irán preparaba un envío de misiles a un aliado regional
Un año después de renunciar a su parte en el tratado de desarme nuclear de Irán, Donald Trump se encuentra con que la República Islámica vuelve a la beligerancia a la que renunció a cambio de que las potencias mundiales levantaran las sanciones que asfixiaron su economía durante décadas. Ahora la Casa Blanca se encuentra en estado de alerta por lo que considera un intento de cargar misiles balísticos de rango medio en unos barcos cuyo destino era algún punto del golfo Pérsico, seguramente Yemen, y, más importante, por el anuncio por Irán de que no cumplirá la totalidad del acuerdo. Aparte de salirse del pacto en mayo de 2018, Trump reanudó las sanciones e incluyó a la Guardia Revolucionaria en la lista de grupos terroristas internacionales. Según reveló ayer la Casa Blanca, la senda a seguir será la de las sanciones para asfixiar aún más a Irán, que desde la firma del acuerdo en 2015 experimentó una ligera mejora económica. Por la tarde, el presidente dictó sanciones contra quienes vendan hierro, acero, aluminio o cobre a Irán, necesarios no sólo para las plantas nucleares, sino para muchos otros sectores industriales. Trump calificó su política hacia Irán de «audaz». «Debido a nuestras decisiones, el régimen iraní está perdiendo capacidad para financiar el terrorismo, ya que su economía se enfrenta a una crisis sin precedentes, los ingresos del gobierno se agotan y la inflación sale de control. Estamos imponiendo con gran éxito la mayor campaña de presión jamás vista», dijo ayer en un comunicado. Los cambios en la conducta de las autoridades iraníes, y su recurso a la amenaza abierta, llevaron al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, a visitar Irak por sorpresa el martes, cancelando un encuentro con la canciller alemana, Angela Merkel. Ayer Pompeo visitó Londres y en una comparecencia con su homólogo británico, Jeremy Hunt, advirtió a Irán de que EE.UU. está dispuesto a tomar todas las medidas unilaterales que considere necesarias para asegurarse de que Irán no es capaz de dotarse de armas nucleares. «Vamos a tomar todas las precauciones para impedir que puedan avanzar hacia el arma nuclear», dijo en Londres, sin dar más detalles. Mientras, el responsable para armas de destrucción masiva en el Consejo de Seguridad Nacional, Tim Morrison, calificó las amenazas de Irán de «un chantaje nuclear en toda regla a Europa». La Casa Blanca mantiene que, aunque EE.UU. se retirara del acuerdo de desnuclearización de 2015, el régimen iraní debe, de momento, respetar los acuerdos alcanzados con los países europeos, que mantienen sus compromisos. El gobierno estadounidense ha redoblado la presión financiera sobre Irán en los pasados meses. Desde la semana pasada, el Tesoro norteamericano sanciona a absolutamente todos los países, incluidos los de la UE, que adquieran petróleo extraído en Irán. Las empresas españolas Cepsa y Repsol ya habían cortado las importaciones de crudo iraní de forma cautelar. Según el gobierno norteamericano, el malogrado pacto nuclear permitió al régimen iraní alcanzar unos ingresos anuales por venta de crudo de 50.000 millones de dólares (45.000 millones de euros). Obsesión desde la campaña Durante la campaña electoral, Trump se comprometió a retirar a EE.UU. del pacto nuclear, urdido por Barack Obama y muy polémico en Israel. Asesorado por el primer ministro hebreo, Benjamín Netanyahu, Trump denunció que el acuerdo era insuficiente y que la República Islámica seguía almacenando misiles balísticos que reparte a sus satélites chiíes en conflictos como el de Yemen o Siria. Además, sigue apoyando más o menos abiertamente a las guerrillas-partido Hezbolá en Líbano y Hamás en la franja de Gaza. Según revelaron funcionarios del Pentágono en una conferencia telefónica mantenida el martes, el fin de semana pasado la inteligencia de EE.UU. detectó la carga en un barco atracado en un puerto iraní de un material parecido a misiles balísticos. Informado de esa circunstancia, el general responsable del Comando Central de EE.UU., Kenneth McKenzie, pidió a Washington que desplazara a aguas del Golfo el portaaviones USS Abraham Lincoln y unos bombarderos de refuerzo. Los demás firmantes del acuerdo han responsabilizado a EE.UU. de la nueva crisis, que consideran innecesaria. Aparte de Irán y EE.UU., suscribieron el acuerdo la Unión Europea y los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. De estos últimos, China pidió ayer a ambas partes contención y a través de un portavoz del Ministerio de Exteriores criticó a Trump por su retirada unilateral. Por su parte, el ministro ruso de Exteriores, Sergéi Lavrov, condenó a EE.UU. por su «actitud completamente irresponsable». Según las estimaciones de la Casa Blanca, si Irán reanuda su programa nuclear y deja de enviar a terceros países el material sobrante del procedimiento de enriquecimiento de uranio, podría dotarse de una bomba nuclear antes de 2030. Antes de que se firmara el acuerdo, Israel trató de convencer a la Administración Obama de la necesidad de un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes. Irán siempre ha negado que persiga una bomba atómica y mantiene que su programa nuclear es para fines civiles. La intención de Trump es obligar a las partes a negociar un nuevo acuerdo de desnuclearización más duro con Irán. El riesgo es que Irán reanude su programa nuclear sin sentirse obligado a volver a llegar a un pacto, ya que el primero ha sido boicoteado por el mismo país que lo impulsó. En una situación desesperada, podría incluso cerrar el estrecho de Ormuz, la boca del golfo Pérsico por la que pasa buena parte del petróleo que se consume a nivel internacional. En el pasado, EE.UU. e Israel han cooperado en operaciones cibernéticas para intentar frustrar el programa nuclear iraní. A partir de 2002 un virus informático con el nombre Stuxnet infectó los ordenadores conectados a las plantas de desarrollo nuclear de la República Islámica, provocando un daño considerable y un atraso de varios años. Aunque diversos analistas creen que ese virus se creó a medias entre Washington y Jerusalén, ninguno de los dos gobiernos ha asumido la autoría del ataque hasta la fecha.
04-04-2019 | Fuente: abc.es
May y Corbyn abren el diálogo directo pero con escasos resultados
Theresa May y Jeremy Corbyn no sacaron ayer nada en claro en la primera toma de contacto entre ambos para tratar de desencallar el Brexit. La reunión entre la primera ministra y el líder de la oposición fue «útil pero no concluyente» según el laborista, y «constructiva» según un portavoz de la «premier». Lo único acordado en el encuentro, como confirmaban desde Downing Street, fue la formación de un grupo de trabajo conjunto en el que las conversaciones serán constantes. De hecho, ayer por la noche continuaron y hoy durante toda la mañana May y Corbyn se volverán a reunir para tratar de consensuar una postura común con la que salir con un acuerdo de la UE y evitar el precipicio de una salida abrupta el próximo 12 de abril. Acorde a lo difundido desde el Gobierno de May ambas partes «mostraron flexibilidad» y se comprometieron a «poner fin a la actual incertidumbre de Brexit». Fue Corbyn el que desveló los detalles de esa reunión y aseguró a la salida de ese encuentro que no se avanzó lo suficiente. «No ha habido tantos cambios como yo esperaba» aseguró el líder de la oposición. Además, confirmó que el escenario del no acuerdo no estuvo sobre la mesa en ningún momento y que fue el quien habló sobre la posibilidad de un segundo referéndum. La reunión de ayer se centró, sobre todo, en acercar posturas y en elementos especificos cómo garantizar los estándares medioambientales europeos y los derechos de los trabajadores. La postura del laborismo parece clara, obligar a May a virar hacia una relación más cercana con la UE una vez Reino Unido abandone el club comunitario. A ese escenario parece abocado ahora el proceso y el mecanismo sobre como llevarlo a cabo es clave para la primera ministra. Su partido se encuentra completamente dividido y las críticas hacia su persona por mantener estas conversaciones con Corbyn no han dejado de arreciar en las últimas horas. Presiones internas La posibilidad de una unión aduanera común parece ahora la opción más probable, aunque desde el Gobierno se buscaría, según la prensa británica, denominarla de otra forma para no enfurecer aún más a los, muchos, diputados tories que rechazan ese escenario. El propio Corbyn confirmaba que esta es la principal petición de su grupo de cara a conseguir un acuerdo que llevar al Parlamento. Para alcanzar eso, May fue clara y volvió a reiterar a su vez que sin aprobar antes el Acuerdo de Retirada no se puede modificar esa Declaración Política, que determina la futura relación con la UE. May no fue la única que tuvo que sufrir las presiones de sus diputados por el encuentro con el líder de la oposición. El propio Corbyn vio como durante la mañana prominentes parlamentarios de su bancada le intentaban imponer condiciones para sentarse en la mesa de diálogo con la primera ministra. La más importante de todas, la de mantener la celebración de un segundo referéndum sobre la mesa y que sea la ciudadanía la que decida en última instancia si da el visto bueno a lo consensuado y votado en el Parlamento. La agenda de la primera ministra estuvo al completo ayer, ya que tras reunirse con Corbyn, hizo lo propio con los ministros principales de Escocia (Nicola Sturgeon) y Gales (Mark Drakeford). Guerra de guerrillas El día no había comenzado bien para May, que había tenido que soportar otras dos dimisiones en el seno de su Gobierno. La primera de ellas la del secretario de Estado para Gales, Nigel Adams y a media mañana la del secretario de Estado para el Brexit, Chris Heaton-Harris (con esta última renuncia son ya 8 cargos ministeriales, entre ellos dos ministros, los que han dimitido de sus funciones en los 33 meses que lleva este departamento en funcionamiento). Mientras, en el Parlamento, un grupo de diputados trataba de sacar adelante una ley que obligue a Theresa May a pedir esa prórroga y obligar al Gobierno a abandonar la idea de salir sin acuerdo el próximo 12 de abril. Una iniciativa que se inició ayer y que si es aprobada deberá ser ratificada por los Lores. Ayer comenzó la primera fase de ese proceso con el que los diputados intentan incluir esa premisa en la legislación vigente y obligar por ley a la primera ministra a cumplirla.
04-04-2019 | Fuente: abc.es
El Parlamento británico aprueba por solo un voto pedir otra prórroga del Brexit
Theresa May y Jeremy Corbyn no sacaron ayer nada en claro en la primera toma de contacto entre ambos para tratar de desencallar el Brexit. La reunión entre la primera ministra y el líder de la oposición fue «útil pero no concluyente» según el laborista, y «constructiva» según un portavoz de la «premier». Lo único acordado en el encuentro, como confirmaban desde Downing Street, fue la formación de un grupo de trabajo conjunto en el que las conversaciones serán constantes. De hecho, ayer por la noche continuaron y hoy durante toda la mañana May y Corbyn se volverán a reunir para tratar de consensuar una postura común con la que salir con un acuerdo de la UE y evitar el precipicio de una salida abrupta el próximo 12 de abril. Acorde a lo difundido desde el Gobierno de May ambas partes «mostraron flexibilidad» y se comprometieron a «poner fin a la actual incertidumbre de Brexit». Mientras, en el Parlamento, un grupo de diputados logró anoche sacar adelante una moción que obligue a Theresa May a pedir otra nueva prórroga, y fuerce al Gobierno a abandonar la idea de salir sin acuerdo el próximo 12 de abril. La iniciativa salió adelante por solo un voto. Fue Corbyn el que desveló los detalles de esa reunión y aseguró a la salida de ese encuentro que no se avanzó lo suficiente. «No ha habido tantos cambios como yo esperaba» aseguró el líder de la oposición. Además, confirmó que el escenario del no acuerdo no estuvo sobre la mesa en ningún momento y que fue el quien habló sobre la posibilidad de un segundo referéndum. La reunión de ayer se centró, sobre todo, en acercar posturas y en elementos especificos cómo garantizar los estándares medioambientales europeos y los derechos de los trabajadores. La postura del laborismo parece clara, obligar a May a virar hacia una relación más cercana con la UE una vez Reino Unido abandone el club comunitario. A ese escenario parece abocado ahora el proceso y el mecanismo sobre como llevarlo a cabo es clave para la primera ministra. Su partido se encuentra completamente dividido y las críticas hacia su persona por mantener estas conversaciones con Corbyn no han dejado de arreciar en las últimas horas. Presiones internas La posibilidad de una unión aduanera común parece ahora la opción más probable, aunque desde el Gobierno se buscaría, según la prensa británica, denominarla de otra forma para no enfurecer aún más a los, muchos, diputados tories que rechazan ese escenario. El propio Corbyn confirmaba que esta es la principal petición de su grupo de cara a conseguir un acuerdo que llevar al Parlamento. Para alcanzar eso, May fue clara y volvió a reiterar a su vez que sin aprobar antes el Acuerdo de Retirada no se puede modificar esa Declaración Política, que determina la futura relación con la UE. May no fue la única que tuvo que sufrir las presiones de sus diputados por el encuentro con el líder de la oposición. El propio Corbyn vio como durante la mañana prominentes parlamentarios de su bancada le intentaban imponer condiciones para sentarse en la mesa de diálogo con la primera ministra. La más importante de todas, la de mantener la celebración de un segundo referéndum sobre la mesa y que sea la ciudadanía la que decida en última instancia si da el visto bueno a lo consensuado y votado en el Parlamento. La agenda de la primera ministra estuvo al completo ayer, ya que tras reunirse con Corbyn, hizo lo propio con los ministros principales de Escocia (Nicola Sturgeon) y Gales (Mark Drakeford). Guerra de guerrillas El día no había comenzado bien para May, que había tenido que soportar otras dos dimisiones en el seno de su Gobierno. La primera de ellas la del secretario de Estado para Gales, Nigel Adams y a media mañana la del secretario de Estado para el Brexit, Chris Heaton-Harris (con esta última renuncia son ya 8 cargos ministeriales, entre ellos dos ministros, los que han dimitido de sus funciones en los 33 meses que lleva este departamento en funcionamiento).
20-02-2019 | Fuente: abc.es
De rodillas sobre la pista de aterrizaje del aeropuerto de Managua, el sacerdote Ernesto Cardenal no obtuvo el 4 de marzo de 1983 la bendición que pedía a Juan Pablo II y sí, en cambio, una dura reprimenda que dio la vuelta al mundo. Casi 35 años después, el exministro sandinista y laureado poeta nicaragüense ha vuelto a ponerse de rodillas ante un Papa para pedir perdón. Y Francisco se lo ha concedido. Ernesto Cardenal, suspendido desde 1984 de sus funciones como sacerdote por su negativa a abandonar la política, ha sido absuelto de todas las censuras eclesiásticas. Esta semana, revestido con la estola en su cama de un hospital de Managua, Cardenal r?ecibió la Comunión de manos del nuncio. Con 94 años y gravemente enfermo, el poeta del sandinismo y rapsoda de la Teología de la Liberación morirá como sacerdote y reconciliado con la Iglesia. La noticia ha sido un soplo de aire puro en los medios, acostumbrados desde hace tiempo a publicar solo noticias escabrosas y denuncias contra el sacerdocio católico. El Vaticano ha podido comprobar que Ernesto Cardenal cumplió delicadamente las penas canónicas, lleva muchos años apartado de la política, y recientemente pidió por escrito al Papa Francisco el perdón y el regreso al sacerdocio. El retorno de Ernesto Cardenal al seno de la Iglesia sella, en cierto modo, una etapa convulsa y marcadamente ideológica de la izquierda política nicaragüense, y en general de los movimientos «liberacionistas» latinoamericanos de los años setenta y ochenta del siglo pasado. Su peculiar maridaje de categorías marxistas con valores cristianos produjo errores prácticos de cajón, tanto en las guerrillas como en los gobiernos que surgieron entonces inspirados por sus principios. Pero al menos había idealismo en muchos de sus líderes. Existía un impulso emocional y un afán de justicia social que hoy brilla por su ausencia en el neosandinismo marrullero del matrimonio Ortega, groseramente obsesionado por aferrarse al poder a toda costa.
27-01-2019 | Fuente: abc.es
Matanza yihadista en una catedral del sur de Filipinas
Cuando todavía se estaba festejando el éxito del referéndum que aprobó la semana pasada una mayor autonomía para la región musulmana de Mindanao, al sur de Filipinas, al menos 20 personas fueron asesinadas ayer y más de un centenar resultaron heridas en un doble atentado con bomba contra una iglesia católica. Según informa The Inquirer, el ataque ocurrió durante la misa de la mañana en la Catedral de Nuestra Señora del Monte Carmelo, en la isla de Jolo. Con la sangre derramada por estas bombas, los terroristas se vengan contra el reférendum de autonomía, que fue rechazado en la provincia de Sulu, donde se encuentra dicha isla. La votación fue fruto del acuerdo de paz firmado en 2014 entre el Gobierno filipino y el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), que renunció a sus aspiraciones independentistas para convertirse en partido político y concurrir como favorito a las elecciones previstas para 2022, de las que saldrá un parlamento autónomo con su propio ministro jefe. Con esta solución, Manila quería acabar con el conflicto separatista que sacude al sur del archipiélago desde hace cinco décadas, que se ha cobrado unas 150.000 vidas. Para garantizar la paz, la nueva Región Autónoma de Bangsamoro en la Mindanao Musulmana tendrá más competencias y fondos, pero el Gobierno central de Filipinas seguirá supervisándola. Con el 87 por ciento de los votos, la nueva autonomía nace con un fuerte apoyo gracias al respaldo del FMLI, que es la principal guerrilla musulmana de la zona. Pero hay otros grupos armados que se oponen al acuerdo y se sospecha están detrás de este atentado para sabotearlo. Entre ellos destaca el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN), una facción rival del FMLI compuesta por pequeñas células terroristas que pretenden seguir luchando por la independencia. A ellos se suman los rebeldes de Abu Sayyaf, que arrastran un largo historial de secuestros y decapitaciones y en estos momentos retienen en sus campamentos de la jungla a cinco rehenes: un holandés, dos malasios, un indonesio y un filipino. A tenor de los analistas, tanto estas guerrillas como los grupos terroristas desperdigados por el sur de Filipinas mantienen contactos o alianzas con el autoproclamado Estado Islámico para extender la yihad por el Sudeste Asiático. Además, esta zona se encuentra cerca de Marawi, la ciudad tomada en 2017 por cientos de guerrilleros musulmanes, algunos extranjeros reclutados por el Estado Islámico. Para acabar con este asedio, el presidente Rodrigo Duterte declaró entonces la ley marcial, que fue levantada tras la conquista de Marawi pero sigue vigente en otros lugares de Mindanao. Tras cinco meses de combates que dejaron más de mil muertos y redujeron a ruinas el centro de la ciudad y su mezquita, el Ejército filipino recuperó finalmente Marawi. Pero los rebeldes que sobrevivieron han jurado venganza y la catedral de Jolo podría haber sido su primer objetivo. Con cautela, el jefe de la Policía Nacional de Filipinas, Oscar Albayalde, explicó a la televisión ABS-CBN que sus investigadores estaban indagando en ?diferentes amenazas de grupos?. A su juicio, aún era pronto para decir ?si esto tiene algo que ver con el recién concluido plebiscito?. A la espera de encontrar a los culpables, el portavoz de la Presidencia filipina, Salvador Panelo, prometió en un comunicado que el Ejército ?aplastará a los criminales ateos?. En un país con mayoría católica, el ataque contra esta iglesia ha conmocionado a la sociedad filipina. ?Perseguiremos hasta los confines de la Tierra a los despiadados autores de este vil crimen hasta que cada asesino sea traído ante la justicia y encerrado tras los barrotes. La ley no tendrá piedad de ellos?, aseguró Panelo, quien también ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas. Tal y como recoge The Inquirer, los fallecidos son quince civiles y cinco soldados, mientras que los heridos son 90 civiles, 17 militares, dos policías y dos guardacostas. Aunque las autoridades habían anunciado al principio la cifra de 27 muertos, luego la rebajaron al comprobar que se habían repetido algunas víctimas del doble atentado contra la misa de la mañana en Jolo. La primera explosión tuvo lugar a las 08:45 (01:45 de la madrugada, hora peninsular española) dentro de la Catedral de Nuestra Señora del Monte Carmelo, que ya había sido objetivo de los terroristas en el pasado y donde el obispo Benjamín de Jesús fue tiroteado en 1997. Cuando los fieles huían en masa, otra explosión se cebó con los militares y policías que vigilaban el exterior de la iglesia. En medio de la confusión reinante, entre el humo y los escombros que dejaron las bombas, algunos heridos fueron trasladados en helicóptero a la cercana ciudad de Zamboanga, famosa porque en ella todavía se habla el chabacano, un dialecto que nació del español durante la época colonial de Filipinas. Mientras tres millones de personas votaban la semana pasada por una nueva autonomía, este atentado torpedea la paz en la convulsa región de Mindanao.
01-11-2018 | Fuente: abc.es
Los secuestradores de la sobrina nieta de García Márquez piden un rescate de cinco millones de dólares
Los secuestradores de la sobrina nieta del premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez han exigido el pago de un rescate de cinco millones de dólares para liberarla, según ha informado el director del Grupo Gaula de la Policía Nacional de Colombia, el general Fernando Murillo. Melisa Martínez García, de 34 años, fue secuestrada el pasado 23 de agosto en una zona rural de Santa Marta (norte) cuando salía de una finca bananera. En su primera búsqueda, las autoridades solo encontraron un coche abandonado. Sospechan que los secuestradores son delincuentes comunes. «Seguimos con un grupo especial investigando», dijo Murillo en una rueda de prensa celebrada el miércoles para dar información actualizada sobre un caso «bastante difícil». Así, el general colombiano explicó que «en las dos únicas llamadas que se han recibido (los secuestradores) pidieron cinco millones de dólares». Las fuerzas de seguridad, por su parte, han ofrecido una recompensa de 50 millones de pesos (unos 13.000 euros) para quienes entreguen información que conduzca a la captura de los secuestradores, de acuerdo con RCN Radio. Los raptos son frecuentes en Colombia. Históricamente, han estado vinculados a la financiación de las guerrillas, pero las bandas criminales los usan también como fuente de ingresos. En 2017, se produjeron 193 secuestros, según datos del Ministerio de Defensa.
30-10-2018 | Fuente: abc.es
Merkel llamó por teléfono a Rajoy para interesarse por los detalles de su retirada
Merkel cambió ayer el guion de reacciones al pésimo resultado electoral en las regionales del Hesse del domingo, al anunciar en la reunión de la directiva de la CDU que no se presentaría como candidata a seguir dirigiendo el partido durante el congreso programado para diciembre en Hamburgo. La canciller alemana eligió este momento para abrir la puerta de un proceso de sucesión lo más ordenado posible y su decisión , apenas fue filtrada al exterior de la Casa Konrad Adenauer, era percibida desde todos los partidos alemanes como un acontecimiento que marca un cambio de era política en Alemania. Al fin y al cabo, Merkel está al frente de la CDU desde 2000, cuando un escándalo de financiación se llevó por delante a otra figura histórica, Helmut Kohl, y su visión ha marcado el conservadurismo alemán y europeo durante las dos primeras décadas del siglo XXI. Fiel a sus principios, trató de revestir el anuncio con todos los signos posibles de estabilidad. Desdramatizó el paso afirmando que «sencillamente, ha llegado la hora de pasar a otro capítulo» y recordando que «siempre he dicho que no nací canciller y que nunca lo he olvidado, mi objetivo era ocupar con la mayor dignidad los cargos públicos que se me encomendasen y después marcharme». Quienes trabajan a diario con la canciller alemana recordaban ayer cómo, hace meses, Merkel expresó su agrado en privado por las formas de la retirada de Rajoy e incluso habló personalmente por teléfono con él para interesarse por los detalles. Su oficina precisó más tarde que la canciller no tiene ninguna intención de ocupar puesto alguno en Bruselas o en organizaciones internacionales, lo que sugiere un mutis por el foro de la política tan discreto como el de su colega español. Pero hasta que eso llegue, y esto se encargó la canciller de subrayarlo muy intencionadamente en la rueda de prensa, seguirá al frente del gobierno hasta el final de la legislatura, lo que significaría tres años más. Posibles sucesores Eso, de todas formas, está por ver. El portavoz en materia económica de la CDU, Joachim Pfeiffer, pidió públicamente en la tarde de ayer la dimisión de Merkel no solamente de la dirección del partido, sino también de la Cancillería de Berlín. «Necesitamos nueva gente y nuevo programa, no seguir como si nada pasara», dijo, acertando a traducir la decisión que tanto revuelo estaba causando. Con paso atrás en el partido y el anuncio de que no volverá a ser candidata en las elecciones generales, Merkel no cambia nada. Eran decisiones que caerían por su propio peso después de cuatro legislaturas. Lo que cambia es que dentro de la CDU, los candidatos a suceder la resistente Merkel estaban haciendo guerra de guerrillas de puertas adentro del partido y ahora se verán obligados a salir a la luz. Solo en las horas posteriores al anuncio se postularon la actual secretaria general y persona de su confianza, Annegret Kramp-Karrenbauer, el ministro de Sanidad, Jens Spahn, y el presidente de Westfalia Norte, Armin Laschet. En los aplausos a unos y a otros, en la sede del partido, comenzaron a percibirse preferencias. Otro posible candidato con posibilidades es el jefe del grupo parlamentario Friedrich Merz, que compareció junto con Merkel en la rueda de prensa. Y es más que probable que haya además otros candidatos tapados, seguramente con más peso de partido, que esperen a lanzar su candidatura el momento propicio y más cercano a las elecciones, para evitar desgaste innecesario. Marcando esta agenda, Merkel también ha cambiado el paso del Partido Socialdemócrata (SPD), socio de la gran coalición, que planeaba presentar a la canciller un pliego de exigencias como condición a la continuidad del pacto, un chantaje en toda regla con el que tapar la propia pérdida de votos, mayor aún que la de la CDU. Poniendo el listón tan alto, la canciller ha deslegitimado cualquier exigencia de un partido que pierde apoyo electoral sin remedio y que se niega a asumir consecuencias personales. Su presidenta, Andrea Nahles, presentó ayer efectivamente un «borrador de documento de discusión», cargado de medidas de lucha contra el cambio climático y ciertas mejoras sociales, e insistió en que no habrá dimisiones en el SPD. Pero el jefe de las juventudes socialdemócratas, los irreverentes Jusos, llamaba anoche abiertamente a abandonar ya la gran coalición. Alegría para AfD También llamaban ayer a la dimisión total de Merkel y al final de la gran coalición los líderes del partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania, cuyo copresidente Jörg Meuthen declaraba que «ella ya contaba con que no sería reelegida, así que de nada sirve que no se presente, lo realmente necesario es que deje ya el gobierno, porque estamos ante el declive de una estructura de poder» y, aunque reconoció que la había recibido como «una buena noticia», dejó claro que «lo uno sin lo otro no tiene mucho sentido». El también copresidente de AfD, Alexander Gauland, subrayó por su parte que «si Merkel deja el partido, la CDU no estará cambiando realmente, porque no es la única que ha defendido una política errónea». «Es una retirada a plazos, anunciada en el último momento. La larga e impresionante carrera política de Angela Merkel amenazaba con terminar en una tragedia», hacía ya balance el historiador Tilman Gerwien a propósito de las tensiones sufridas por la canciller en los últimos meses. «Podría haberse marchado con tiempo suficiente antes de las últimas elecciones, victoriosa e invicta», pero «ha preferido luchar hasta el final y saborear, si es necesario, el sabor de la derrota», leía por su parte el coeditor del semanario Der Spiegel, Jakob Augstein, «eso no es una vergüenza en democracia, pero es amargo para una mujer que siempre ha dado la imagen de alguien que se hizo a sí misma». Los Verdes se ven ya como partido de gobierno Los Verdes han doblado sus resultados electorales desde 2013 y los comicios regionales demuestran que se consideran «partido de gobierno». Varias declaraciones de sus líderes, horas antes de la decisión de la canciller, reconocían que la dirección del partido, al menos el ala con más poder en este momento, la pragmática, «ve posibilidades de seguir creciendo junto a Merkel», formando gobiernos regionales con la CDU como el que puede repetir en Hesse. Pero la nueva situación podría reorientar a este partido y convertirlo en una fuerza política al mismo nivel y por momentos por delante del SPD hacia una «coalición de izquierdas» que Merkel ha señalado como «un gran peligro». El líder de Los Verdes de Hesse, hasta ahora vicepresidente regional, decía ayer que tiene «varias opciones» y coqueteaba con la posibilidad de virar hacia la izquierda.
02-10-2018 | Fuente: abc.es
Momento crítico ante el riesgo de una vuelta atrás de parte de las FARC
El proceso de paz colombiano se encuentra en su momento más crítico. Con nueve dirigentes de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ocultados, en paradero desconocido, entre ellos Iván Márquez, portavoz del nuevo partido creado, el riesgo de que el grupo terrorista se reconstituya ?en una versión más reducida, pero igualmente destructora de la paz? está intranquilizando a la sociedad colombiana. -Por un lado, ha pasado suficiente tiempo desde la firma de los Acuerdos de Paz, que entraron en vigor en diciembre de 2016, como para poder constatar que la integración de los excombatientes está siendo más problemática de lo previsto. Por lentitud del Gobierno en implementar sus promesas, pero también por el rotundo fracaso electoral de quienes ahora se han convertido en irrelevantes políticamente. -Por otro, no han pasado tantos meses como para que muchos guerrilleros que dejaron las armas hayan roto mentalmente con su anterior modo de vida, por lo que ante esas dificultades pueden decidir echarse de nuevo al monte. Disidencia De hecho, el reenganche de excombatientes ha ido en aumento. Las últimos cifras del Gobierno hablan de 1.100 disidentes, algunos de los cuales no llegaron a dejar las armas y otros han vuelto a ellas (la entrega de armamento no fue completa, por más que oficialmente quiso darse por tal). La Fundación Ideas para la Paz eleva ligeramente la cifra a entre 1.200 y 1.400. Otras estimaciones incluso doblan esa cuantía, al considerar la captación de nuevos reclutas y tener en cuenta las fusiones que se están dando entre unidades de la vieja guerrilla y otros grupos de crimen organizado. Al perder el nombre de las FARC, esos grupos ya no cuentan con una bandera política a modo de justificación y se dedican abiertamente a los negocios ilícitos que ya venía realizando la guerrilla marxista (sobre todo narcotráfico, pero también minería ilegal y contrabando). Si Iván Márquez y algunos de los otros dirigentes «ausentes» (como el Paisa, Edison Romaña, el Loco Iván, Zarco Aldinéver, Enrique Marulanda y Fabián Ramírez) volvieran a las armas, otorgarían de nuevo un propósito político a parte de esa actividad criminal. Las nuevas FARC no recuperarían la fuerza que tuvieron, pero podrían mantener cierto poder de fuego, como las otras dos guerrillas no desarticuladas que siguen operando en territorio colombiano, el ELN y el EPL. De todos modos, los resultados de las elecciones presidenciales de este año han demostrado la nula aceptación ciudadana de los postulados políticos de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (nuevo significado de las mismas siglas) y de sus candidatos, que es lo peor que le puede pasar a una guerrilla que decía combatir como Ejército del Pueblo (unía esa expresión a su propio nombre). Retraso en la reinserción La humillación de recibir solo el voto del 0,28% del electorado censado y de los abucheos sufridos en la calle por parte del candidato a presidente ?el máximo dirigente guerrillero, Rodrigo Londoño?, ha hecho que las dificultades que está habiendo en el proceso de reinserción se acojan aún con mayor pesimismo por parte de los excombatientes. El presidente colombiano, Iván Duque, reconoce que el Gobierno no está cumpliendo con la puesta en marcha de suficientes «proyectos productivos» que acojan laboralmente a los antiguos guerrilleros. Esos programas «debían incorporar a más de 10.000 personas y no superan las 100», admitió Duque a mediados de septiembre ante la Misión de la ONU que vela por la implementación de los acuerdos de paz. La falta de trabajo para la mayor parte de los más de 8.000 personas desmovilizadas, de las cuales aún 3.500 siguen aguardando en «zonas de recuperación», y la violencia o muerte que han sufrido varios de ellos deja a la cúpula exguerrillera la duda sobre cómo responder ante los incumplimientos. Parar los plazos Sin apenas capacidad de presión política, con la imagen dañada por la actividad ilícita que algunos de ellos presuntamente han seguido desarrollando (el dirigente Jesús Santrich está detenido, a la espera de que se decida su extradición a EE.UU. por una operación de narcotráfico desarrollada tras los acuerdos de paz), la única palanca que les queda es la amenaza de la vuelta a las armas. Pero hasta en eso están divididos. En la asamblea del partido FARC, celebrada en septiembre, Londoño siguió apostando por ajustarse a las pautas del proceso de paz. Una vía intermedia ha sido recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que adopte medidas cautelares que permitan parar los plazos que está aplicando la Justicia Especial para la Paz (JEP). Márquez y Santrich también podrían pedir amparo a la CIDH por no haber podido asumir dos de los diez puestos en el Congreso de Colombia establecidos por los acuerdos de paz. La JEP, igualmente prevista en los acuerdos de La Habana, está exigiendo a los 31 máximos dirigentes de las FARC que hagan las confesiones oportunas en relación al primer caso que esta institución está examinando, referida a secuestros, causa en la que hay màs de 8.100 víctimas. Los dirigentes desaparecidos podrían ser declarados en rebeldía si no cooperan.
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