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Noticias de guerrilla taliban

26-08-2021 | Fuente: abc.es
Daesh mata a 12 soldados de EE.UU. durante la evacuación de Kabul
Un atentado terrorista perpetrado este jueves en las puertas del aeropuerto de Kabul , por donde se está produciendo la evacuación de miles de civiles que huyen de Afganistán tras el regreso de los talibanes al poder, mató a decenas de personas, incluida una docena de soldados estadounidenses, según admitió la Administración estadounidense. Según dijo el Pentágono, fueron 11 soldados del Marine Corps y un médico militar de EE.UU. los fallecidos, además de 15 heridos. Por su parte, los talibanes dijeron que hubo en total 60 muertos y 140 heridos en los atentados. Según reveló en una comparecencia el general Kenneth F. McKenzie, jefe del Comando Central de EE.UU., hay aún un millar de estadounidenses que no han sido evacuados de Afganistán. El general dijo que EE.UU. «sigue ejecutando la misión de evacuar a ciudadanos estadounidenses, nacionales de terceros países, peticionarios de asilo, personal de la Embajada de EE.UU. y afganos en riesgo». «A pesar de este ataque, continuamos con la misión», añadió McKenzie. De hecho, durante la jornada siguió habiendo evacuaciones desde Kabul, pero siempre bajo custodia militar. La Casa Blanca atribuyó el ataque a la filial del Estado Islámico en Afganistán, de cuya amenaza había advertido el propio Joe Biden en varias ocasiones esta misma semana. Pocos despúes la propia organización terrorista reivindicaba la autoría de los ataques. La muerte de soldados estadounidenses en plena evacuación le abre al hoy presidente de Estados Unidos la mayor crisis de su joven presidencia, en el contexto de su decisión de precipitar la retirada de Afganistán y acabarla antes del 31 de agosto. Hubo dos explosiones junto al aeropuerto, ambas con suicidas apoyados por hombres armados que abrieron fuego contra la multitud. Un suicida con un chaleco de explosivos detonó estos en la puerta Abbey, que es el punto principal de evacuación de estadounidenses y sus colaboradores. Cuando se rescataba a las víctimas se produjo la segunda explosión, según los primeros indicios con un coche bomba, a unos 300 metros de distancia y junto al hotel Baron, empleado por el Reino Unido para coordinar sus evacuaciones. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Two explosions have been reported outside of Kabul airport. Taliban officials say at least 11 people have been killed and several others injured. <br><br> Follow our LIVE updates: <a href="https://t.co/Kn0wXQ3iRg">https://t.co/Kn0wXQ3iRg</a> <a href="https://t.co/tcaQZ6kUR1">pic.twitter.com/tcaQZ6kUR1</a></p>&mdash; Al Jazeera English (@AJEnglish) <a href="https://twitter.com/AJEnglish/status/1430916950247477248?ref_src=twsrc%5Etfw">August 26, 2021</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Las fuerzas internacionales que quedan desplegadas en el aeropuerto para coordinar la recta final de la evacuación se retiraron inmediatamente de las puertas de acceso y sellaron la zona en la que se encuentran desplegadas en el interior del aeródromo. Hasta las bajas de este jueves, habían muerto en total 2.452 soldados estadounidenses en el conflicto más largo de la historia de EE.UU, que comenzó en 2001. El último soldado de EE.UU. muerto en hostilidades en Afganistán había fallecido el 8 de febrero de 2020. El coste total de esa guerra en vidas es de 157.000, según un estudio de la Universidad de Brown. De ellos, al menos 43.000 son civiles. Los servicios de inteligencia del Reino Unido y EE.UU. habían advertido el miércoles de la amenaza real de un atentado a las puertas del aeródromo, y efectivamente el Estado Islámico convirtió estas palabras en realidad asesinando a decenas. Miles de personas seguían en esos momentos allí a la espera de un avión salvador que les sacara del país. La ansiedad por dejar atrás a los talibanes pudo con los llamamientos desde el Pentágono que les pedían que se alejaran lo antes posible de las puertas de acceso. El modus operandi fue el mismo que los yihadistas han empleado una y otra vez desde que comenzaron a funcionar en Afganistán. Un suicida con un chaleco de explosivos se hace estallar en la puerta Abbey, que desde la caída de Kabul a manos de los talibanes ha sido el punto principal de acceso para la evacuación de estadounidenses y sus colaboradores de las últimas dos décadas. Cuando todas las miradas apuntaron a ese lugar y la gente trataba de ayudar a las víctimas se produjo la segunda explosión. Las fuerzas internacionales que quedan desplegadas en el aeropuerto para coordinar la recta final de la evacuación se retiraron inmediatamente de las puertas de acceso y sellaron la zona en la que se encuentran desplegadas en el interior del aeródromo. Los talibanes reaccionaron a través de su portavoz Zabiullah Muyahid, quien insistió en que se han comprometido «a que este país no sea base de grupos terroristas y fuimos quienes alertamos a EE.UU. de un posible ataque del Estado Islámico». El lunes se reunieron en Kabul el director de la CIA, William Burns, y el líder político de la guerrilla talibán, el mulá Abdul Ghani Baradar. Fueron los propios talibanes los primeros en advertir a Estados Unidos sobre la posibilidad de atentados terroristas por parte de la filial afgana del Estado Islámico. Los islamistas lograron una rápida victoria militar frente a un Ejército afgano que apenas opuso resistencia, pero ahora les toca encargarse de los problemas internos que amenazan la estabilidad del emirato como el Estado Islámico. El brazo local del Estado Islámico se denomina Estado Islámico de Jorasán, nombre histórico de una región que reivindican como parte de su ?califato?, que incluiría Pakistán. Lo forman yihadistas escindidos de los talibanes, que juraron lealtad al ?califa?, Abu Baker Al Bagdadi, después de la autoproclamación del ?califato? en Siria e Irak en 2014 y su bastión se encuentra en la provincia de Nangarhar, al este del país. Al Bagdadi murió en un ataque de EE.UU. en 2019. Salir del aeropuerto Después de que ocurrieran las explosiones, la Embajada de EE.UU. instó a todos los ciudadanos estadounidenses a que abandonaran las entradas al aeropuerto de inmediato. El peor temor de Biden se hizo realidad con esta explosión y sumió a la Casa Blanca en un frenesí que sólo se da en las peores crisis de una presidencia. Tras recibir la noticia de las dos explosiones en el aeropuerto de Kabul, donde se amasan las fuerzas estadounidenses y los civiles que quieren huir del yugo talibán, el presidente de EE.UU. canceló su agenda y se reunió con su equipo de seguridad nacional en la sala de crisis, con la prioridad de extraer al millar de estadounidenses que quedan en Afganistán antes de la fecha límite del 31 de agosto. Lo cierto es que el presidente había advertido de un posible ataque del Estado Islámico en Kabul en al menos tres ocasiones solo esta semana, identificándolo como la mayor amenaza tanto para EE.UU. como para los propios talibanes. GALERÍA Vea la galería completa (8 imágenes) Según dijo a ABC un funcionario de la Casa Blanca, «el presidente se reunió con su equipo de seguridad nacional, incluido el secretario de Estado, Antony Blinken; el secretario de Defensa, Lloyd Austin; el jefe del estado mayor conjunto, Mark Milley, y los comandantes en el terreno en Afganistán y seguirá recibiendo información actualizada sobre la evolución de la situación». A Biden le informaron los comandantes de que en las dos explosiones hubo afectados estadounidenses, y entonces el presidente pospuso su reunión con el primer ministro israelí, Naftalí Bennett, y anuló un encuentro virtual con gobernadores estadounidenses para hablar del reparto de refugiados afganos. El 20 de agosto, Biden dijo en un discurso a la nación que existía una «amenaza terrorista en el aeropuerto o sus alrededores, por parte de milicianos del Estado Islámico en Afganistán que fueron liberados de la prisión cuando se vaciaron las cárceles». En varias ocasiones ha dicho Biden que «el Estado Islámico en Afganistán es enemigo jurado de los talibanes». El 22 de agosto el propio presidente añadió que «todos los días hay tropas sobre el terreno, y estas tropas y civiles inocentes en el aeropuerto se enfrentan al riesgo de un ataque de Daesh». Este doble atentado terminó de complicar la caótica retirada de EE.UU. Con la fecha límite del día 31 a las puertas, países como Bélgica, Canada, Dinamarca, Alemania y Holanda ya habían dado por concluidos sus vuelos incluso antes del atentado y los países de la OTAN asumen que miles de sus colaboradores se quedarán en tierra a expensas de que el emirato les deje salir a partir del 1 de septiembre en vuelos comerciales. Esta es la promesa realizada por los islamistas para todos aquellos que tengan un visado extranjero. Antes del 31 de agosto, Estados Unidos debe también retirar a sus soldados.
24-08-2021 | Fuente: abc.es
Biden: «Saldremos el 31 de agosto si los talibanes cooperan»
Joe Biden tiene la intención de cumplir con el plazo de retirada completa de Afganistán del 31 de agosto, aunque eso puede suponer que decenas de miles de peticionarios de asilo afganos queden atrapados en ese país a merced de la guerrilla talibán, que tomó el poder de nuevo hace poco más de una semana. El mismo presidente confirmó el martes su intención de culminar la salida de Afganistán el 31 de agosto, alegando que en solo 19 días ha logrado extraer de ese país a 70.000 personas. «Cuanto antes podamos acabar, mejor, pues cada día que pasa crece el peligro para nuestras tropas», dijo el presidente de Estados Unidos en un discurso que pospuso casi seis horas, tras una.. Ver Más
24-08-2021 | Fuente: abc.es
Biden mantiene el plazo de salida de Afganistán del 31 de agosto
Joe Biden ha decidido, tras consultar con su equipo de seguridad nacional y haber enviado al director de la CIA a Kabul, que se ceñirá a la fecha límite del 31 de agosto para retirar todas las tropas de Afganistán, según dijo un alto funcionario de la administración a la cadena CNN antes de que el presidente norteamericano se dirija a la nación. Biden tomó la decisión tras las reiteradas amenazas de la guerrilla talibán, que se ha negado a extender ese plazo. Antes, el presidente solicitó planes de contingencia en caso de que no se haya podido extraer a los miles de ciudadanos estadounidenses y civiles afganos a los que planea conceder el asilo. Momentos antes, los islamistas habían dicho.. Ver Más
23-08-2021 | Fuente: abc.es
Los retos de Biden en Afganistán
La evacuación de Kabul se ha convertido en el mayor desafío de la joven presidencia de Joe Biden. La apresurada retirada y el rápido regreso al poder de la guerrilla talibán han hecho caer la popularidad del presidente por debajo del 50% por primera vez, aunque una mayoría de los estadounidenses cree que el repliegue es la decisión adecuada, tras dos décadas de guerra que han costado tres billones de dólares (2,5 billones de euros) y se han cobrado las vidas de 2.448 soldados norteamericanos. Estos son los mayores retos para Biden en Afganistán. Los estadounidenses que quedan por extraer Desde el 14 de agosto, día en que la guerrilla talibán regresó a Kabul, EE.UU. ha evacuado a 37.000 personas de Afganistán,.. Ver Más
23-08-2021 | Fuente: abc.es
La Casa Blanca acelera las evacuaciones con aviones comerciales
El Pentágono ordenó ayer la activación de 18 aviones comerciales para ayudar en la evacuación militar de ciudadanos estadounidenses y refugiados en Afganistán. De este modo, las aerolíneas United, American, Delta, Hawaiian, Omni y Atlas cooperarán en la operación de retirada, pero no yendo a Kabul, sino «para el traslado de pasajeros desde refugios temporales seguros y bases provisionales» a sus destinos finales, según dijo el Departamento de Defensa. Este domingo se cumplió una semana desde que la guerrilla Talibán retomó el poder en Afganistán, y EE.UU. mantiene un puente aéreo desde Kabul para mantener la evacuación de ciudadanos estadounidenses y civiles amenazados por los integristas. Según dijo ayer la Casa Blanca, entre sábado y domingo pudo extraer a 7.800 civiles de Afganistán. Quedan en ese país unos 10.000 ciudadanos estadounidenses a los que el presidente Joe Biden ha prometido extraer de forma segura. La Casa Blanca sigue defendiendo tanto la retirada como el modo en que esta se ha hecho, aunque tuvo que pausar temporalmente los vuelos desde el aeropuerto de Kabul por el peligro de ataques terroristas. Según la presidencia estadounidense, desde finales de julio ha evacuado de Afganistán a 22.000 personas, 17.000 de ellas desde el 14 de agosto. Además, el departamento de Estado dice haber aprobado 34.500 visados para refugiados que ayudaron a las fuerzas armadas estadounidenses durante los 20 años de misión bélica. «Protegeré a las mujeres de Afganistán y mantendré a raya a los terroristas» A Biden la ha asesorado la vicepresidenta, Kamala Harris, que el domingo comenzó un viaje a Singapur y Vietnam, durante el cual tratará de estrechar alianzas para contener la pujanza del régimen comunista chino. De momento, Harris no se ha pronunciado sobre los efectos para las mujeres de la retirada de EE.UU. y el regreso al poder de la guerrilla Talibán, que cuando gobernó el país hace dos décadas mandó el burka por edicto y ejecutó sumariamente a mujeres acusadas de adulterio, entre otras tropelías. En 2019, en una charla en el Consejo de Relaciones Exteriores, Harris, entonces senadora y candidata a la presidencia, dijo: «Protegeré a las mujeres de Afganistán y mantendré a raya a los terroristas». El modo en que ha ejecutado la salida de Afganistán y el aumento de contagios de coronavirus le han pasado factura a Biden, que ha visto sus índices de popularidad hundirse al punto más bajo en siete meses de presidencia. Sólo un 46% aprueba hoy su gestión, según una encuesta de Ipsos para Reuters. Ahora bien, una considerable mayoría, de más del 60%, cree que retirarse era lo adecuado. Biden heredó de Donald Trump el compromiso de retirarse completamente de Afganistán este año, aunque prorrogó el plazo de mayo a septiembre. Desde que acelerara el repliegue, el presidente en ejercicio ha mantenido que su decisión ha sido la adecuada y ha culpado del regreso de los islamistas al poder al gobierno afgano, que huyó y les dejó vía libre para entrar en Kabul.
22-08-2021 | Fuente: abc.es
Biden agradece a España su ayuda en la evacuación de Afganistán
El presidente de Estados Unidos agradeció ayer a sus aliados en el golfo Pérsico y Europa su ayuda al alojar a afganos que han pedido visado estadounidense pero aun no tienen una decisión firme. Joe Biden nombró en dos ocasiones a España para transmitirle su agradecimiento por permitir el uso de las bases conjuntas de Morón y Rota como residencias temporales de esos civiles amenazados por el regreso de las guerrilla Talibán al poder. Cree el presidente norteamericano que esas evacuaciones habrán culminado el 31 de agosto El presidente estadounidense dijo ayer que su prioridad es «extraer a los ciudadanos estadounidenses de forma rápida y segura». Biden dijo ayer que quedan unos 11.000 estadounidenses en Afganistán, y que su gobierno está en contacto con ellos por medio de teléfono o correo electrónico para facilitarles la llegada al aeropuerto de Kabul. El presidente rehusó dar más detalles de esa evacuación por motivos de seguridad y el riesgo de ataques terroristas. Biden dijo que desde el 14 de agosto, EE.UU. y sus aliados han extraído a unas 28.000 personas de Afganistán, y reveló que en un periodo de 24 horas este fin de semana salieron de Kabul 3.900 personas en 23 vuelos. Biden quiso justificar además el caos que se ha visto desde que los islamistas regresaran al poder hace una semana. «Permítanme ser claro: la evacuación de miles de personas de Kabul será difícil y dolorosa sin importar cuándo comenzó. Hubiera sido así si hubiéramos comenzado hace un mes, o si lo hiciéramos dentro de un mes. No hay forma de evacuar a tanta gente sin dolor». Además, en un discurso en la Casa Blanca, el presidente dijo que no se arrepiente de la retirada, que «debía producirse, tarde o temprano». El Pentágono ordenó ayer la activación de 18 aviones comerciales para ayudar en la evacuación militar de ciudadanos estadounidenses y refugiados en Afganistán. De este modo, las aerolíneas United, American, Delta, Hawaiian, Omni y Atlas cooperarán en la operación de retirada, pero no yendo a Kabul, sino «para el traslado de pasajeros desde refugios temporales seguros y bases provisionales» a sus destinos finales, según dijo el Departamento de Defensa en un comunicado. A Biden la ha asesorado la vicepresidenta, Kamala Harris, que el domingo comenzó un viaje a Singapur y Vietnam, durante el cual tratará de estrechar alianzas para contener la pujanza del régimen comunista chino. De momento, Harris no se ha pronunciado sobre los efectos para las mujeres de la retirada de EE.UU. y el regreso al poder de la guerrilla Talibán, que cuando gobernó el país hace dos décadas mandó el burka por edicto y ejecutó sumariamente a mujeres acusadas de adulterio, entre otras tropelías. En 2019, en una charla en el Consejo de Relaciones Exteriores, Harris, entonces senadora y candidata a la presidencia, dijo: «Protegeré a las mujeres de Afganistán y mantendré a raya a los terroristas».
12-08-2021 | Fuente: abc.es
EE.UU. envía 3.000 soldados para evacuar al grueso de su Embajada en Kabul
Ni Joe Biden ni su equipo se sienten en ningún modo responsables del hundimiento del precario estado afgano, construido durante dos décadas de guerra con un elevado precio de vidas y dinero. «Son los líderes afganos los que tienen que unirse. Deben valerse por sí mismos, luchar por su país», dijo el presidente el martes. Tras esas declaraciones, el Pentágono ha decidido enviar a 3.000 soldados a Afganistán para facilitar la evacuación parcial de la embajada de Estados Unidos en Kabul mientras los talibanes avanzan rápidamente hacia esa capital. La misión diplomática quedará en una dotación solo de emergencia. Se trata de dos brigadas del Marine Corps y una brigada del Ejército, que se desplegarán en el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, según dijo ayer el portavoz del Pentágono, John Kirby. «Esta es una misión de alcance muy limitado para asegurar la reducción ordenada del personal civil fuera de Afganistán», dijo Kirby a los periodistas durante una conferencia de prensa. Horas antes, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, explicó que no habrá más operaciones de combate estadounidenses en Afganistán, a pesar del vertiginoso avance de los islamistas. De las fuerzas armadas afganas, Psaki dijo: «Tienen todo lo que necesitan. Lo que ahora deben hacer es determinar si tienen la voluntad política de defenderse, si pueden unirse para responder». Momentos antes llegaban a la Casa Blanca noticias de que cientos de soldados afganos se habían rendido ante la guerrilla talibán en el norte del país, la parte desde la que comenzó la invasión estadounidense de 2001. Han caído ya en manos insurgentes una decena de capitales de provincia. La undécima es Herat, capturada según testigos citados por la agencia Ap, este jueves. Los talibanes dijeron que controlaban la ciudad tras el colapso de sus líneas defensivas. En Herat estuvo desplegado el ejército español, que participó de la misión en Afganistán hasta su regreso a casa el pasado mes de mayo. Los islamistas tienen sus miras puestas en la capital, Kabul, y los últimos informes de inteligencia filtrados en EE.UU. a los medios nacionales aseguran que esa ciudad podría caer en unos 90 días, cortando a la mitad otra estimación de hace apenas un mes. Ante semejante debacle, la Casa Blanca dice ahora que su prioridad es un acuerdo diplomático. Así que esta semana, los portavoces de Biden han advertido a la guerrilla talibán de que puede quedar aislada en la comunidad internacional si no respeta las reglas del juego democrático. Según dijo Psaki el miércoles, «los talibanes también deben evaluar cuál quieren que sea su papel en la comunidad internacional». Biden se lava las manos y deja solos a los afganos ante el imparable regreso de los rigoristas: «Deben valerse por sí mismos» EE.UU. lleva en realidad dos décadas en guerra con esos mismos talibanes, que antes de ser derrocados instauraron un régimen de terror para las mujeres y las minorías religiosas, además de amparar a Al Qaida y Osama bin Laden. Nunca, en estos años, han dicho que entre en sus planes instaurar ningún tipo de democracia. En la guerra que han librado hasta su retorno triunfal han muerto en total 2.452 soldados norteamericanos en el conflicto más largo de la historia de EE.UU. El coste total de esa guerra en vidas es de 157.000, según un estudio de la universidad de Brown. De ellos, 43.000 son civiles. A EE.UU. le ha costado un billón de dólares formar y entrenar a unas fuerzas armadas afganas que hoy se desmoronan. Mientras, EE.UU. sigue negociando con esos mismos talibanes que tan rápido y eficazmente avanzan en Afganistán. Están teniendo lugar en Qatar una serie de reuniones entre los insurgentes, EE.UU., Rusia, China, la UE, la ONU y los vecinos centroasiáticos. El régimen iraní fue invitado pero no acudió. Se trata de la ronda de contactos más ambiciosa desde que comenzara el diálogo hace dos años, a instancias de Donald Trump. La voluntad de Washington es demostrar que toda la comunidad internacional, incluidos sus rivales en Moscú y Pekín, hace frente común ante unos talibanes totalmente aislados. Sin embargo, tanto Rusia como China e Irán han mantenido sus propios contactos directos con los talibanes, y sus verdaderas intenciones son un misterio para la Casa Blanca. Críticas de Trump El expresidente Trump ha sido muy crítico con la forma en que la Casa Blanca está cerrando las dos décadas de guerra, aunque fue él quien decidió que la retirada debía culminar este año. «Si yo fuera presidente, el mundo descubriría que nuestra retirada de Afganistán sería una retirada con condiciones. Tuve conversaciones con los líderes talibanes en las que entendieron que lo que están haciendo es inaceptable», dijo Trump en un comunicado. Cuando Biden llegó al poder quedaban 3.500 soldados norteamericanos en ese país. (Las cifras oficiales son de 2.500, pero hace un mes el Pentágono admitió que las había manipulado durante años). Ahora, tras la fecha límite del 11 de septiembre , quedarán en Afganistán solo 650 soldados estadounidenses, para proteger la misión diplomática en Kabul.
09-08-2021 | Fuente: abc.es
Biden calla mientras los talibanes toman una ciudad tras otra en Afganistán
El Gobierno estadounidense recibió la toma por parte de la guerrilla Talibán de varias capitales de provincia en Afganistán con un atronador silencio. La caída de Aybak, Taloquan, Sar-e-Pul, Sherberghan y Zaranj no mereció ni un comentario ayer del presidente Joe Biden, que está pasando unos días de descanso en su hogar en Delaware. El mensaje del Pentágono es que le corresponde al Ejército afgano defender el país en esta ofensiva que se intensificó el viernes. La intervención norteamericana en la guerra ha culminado a todos los efectos prácticos, aunque se espera que el último soldado del contingente militar abandone el país de aquí al 31 de agosto. Mientras, los insurgentes, fuertes sobre el terreno, se niegan a negociar un.. Ver Más
04-08-2021 | Fuente: abc.es
Los Talibán atacan en el corazón de Kabul a pocos días de la retirada total de EE.UU.
La ofensiva de la guerrilla Talibán para tomar el control de Afganistán se intensifica a medida que culmina el repliegue de las tropas estadounidenses. Los ataques ya han llegado hasta la misma capital, sede del gobierno legítimo, donde en lo que va de semana ha habido dos bombardeos, uno junto a la residencia del ministro de Defensa y otro ante la agencia de seguridad nacional. Además, los islamistas están a punto de hacerse con el control de una importante capital provincial del sur del país. Todo parece confirmar una evaluación de la inteligencia estadounidense de hace un mes, filtrada a los medios norteamericanos, de que el gobierno afgano podría caer en medio año tras el final del repliegue. El miércoles se produjo en la capital, Kabul, una explosión cerca de la sede central de la dirección Nacional de Seguridad. Dos civiles y un uniformado resultaron heridos. Afganistán es un país con atentados constantes, y es complicado aclarar la autoría exacta de cada uno de ellos. «Este ataque es el inicio de una operación de respuesta a esos altos funcionarios de la administración de Kabul» Los Talibán, sin embargo, sí han reivindicado la autoría de un ataque previo en Kabul, contra la residencia del ministro de Defensa, Bismillah Khan Mohammadi, en el que murieron ocho personas y otras 20 resultaron heridas de gravedad. Sobre ese primer ataque de la semana en Kabul, el principal portavoz de los Talibán, Zabihullah Mujahid, dijo ayer, según informa la agencia Reuters: «Este ataque es el inicio de una operación de respuesta a esos altos funcionarios de la administración de Kabul, que dan órdenes de bombardear las casas de civiles, la infraestructura pública, obligar a la gente a huir de su hogar y otros crímenes». Hasta ahora, era infrecuente que la guerrilla islamista atentara en la capital, pero la salida de las tropas estadounidenses ha cambiado ese cálculo. El bombardeo es, además, una clara violación de los acuerdos logrados en una ronda de negociación en Qatar que le valió a la anterior administración estadounidense, liderada por Donald Trump, para ordenar una retirada completa para el pasado mes de mayo. Biden la demoró hasta el 11 de septiembre, 20 aniversario de los atentados terroristas contra Nueva York y Washington, pero la Casa Blanca calcula que a final de agosto el repliegue habrá culminado ya. Avances en el sur Y si la situación en Kabul es preocupante para el gobierno legítimo de Afganistán, en las provincias es todavía peor. Allí los Talibán llevan meses de ofensiva, según ha admitido el propio gobierno estadounidense. En Lashkar Gah, la capital provincial de Helmand, los insurgentes ya controlan una decena de distritos, y las fuerzas armadas afganas han iniciado una campaña de bombardeos con apoyo estadounidense, con la esperanza de contener ese avance. Si Lashkar Gah cae, será la primera capital de provincia plenamente en manos de la guerrilla insurgente. El 25 de junio, Biden recibió en la Casa Blanca al presidente legítimo afgano, Ashraf Ghani, y su eterno rival político, Abdulá Abdulá, que ejerce el cargo de Alto Comisionado para la Reconciliación Nacional. El objetivo era fomentar la unidad nacional, pero ausente de ese diálogo tutelado por la Casa Blanca, estaba la insurgencia. Tanto Ghani como Abdulá visitaron el Capitolio antes de verse con Biden y se reunieron con influyentes legisladores. Para retirarse, Trump aceptó negociar con los mismos guerrilleros islámicos a los que George Bush prometió derrocar, al tiempo que los grupos insurgentes intensificaban los asesinatos de líderes de grupos civiles y activistas a favor de la democracia. En 2019 el expresidente llegó a invitar a unos emisarios Talibán a Camp David, la residencia presidencial de fin de semana en Maryland, en vísperas de un aniversario de los atentados del 11-S. La visita fue cancelada a última hora por un ataque en el que murió un soldado estadounidense. Aun así, las negociaciones se dieron en otro lugar, y el acuerdo de paz se produjo hace algo más de un año.
26-07-2021 | Fuente: abc.es
Alarma en el Pentágono por el imparable regreso de los talibanes
La sensación en Washington es que nada puede evitar el inminente desastre: Afganistán volverá a caer en manos de la guerrilla Talibán una vez culmine la retirada de las tropas estadounidenses el 11 de septiembre, si nada lo remedia. Eso, a pesar de que Estados Unidos ha sacrificado la vida de 2.452 de sus soldados en el conflicto más largo de su historia, además de los 43.000 civiles muertos de un total de 150.000. El coste para las arcas de EE.UU. de esta guerra ha sido de más de 800.000 millones de dólares, 670.000 millones de euros. «Sabemos que están consolidando sus fuerzas alrededor de los centros de población clave» El viernes el presidente Joe Biden habló con su homólogo afgano,.. Ver Más