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Noticias de guerra civil

24-11-2017 | Fuente: abc.es
Algunos de los peores atentados contra musulmanes
El terrorismo ha vuelto a golpear, y lo ha hecho de nuevo contra el pueblo musulmán, el más afectado por los ataques yihadistas, pero también el que recibe mucha menos atención mediática desde los medios occidentales. Sin embargo, la envergadura de la última matanza, hoy en Al Arish, el Sinaí egipcio, ha elevado la cifras, de manera provisional, a 270 muertos y 90 heridos. Todos los estudios y estadísticas coinciden en que la mayoría de los atentados terroristas -perpretados por grupos como Daesh, Al Qaida, Boko Haram o los talibanes- tienen lugar en países de Oriente Próximo y África. Irak, Afganistán, Nigeria, Pakistán, Siria, Yemen, Somalia, India, Egipto y Libia copan los diez primeros puestos de la lista de los países que sufre más atentados. La población de ocho de estos países es de mayoría musulmana. Se ha convertido en algo tristemente rutinario leer noticias los viernes -el día del rezo para los musulmanes- de un nuevo atentado sufrido por una mezquita chií en Arabia Saudí (donde predomina wahhabismo, una rama del sunismo). Según un estudio del US National Counterterrorism Center, entre el 82 y 97% de las víctimas de atentados son musulmanas. Y un musulman tiene siete veces más probabilidades de morir en un ataque terrorista que un no-musulman. El mismo informe señala que entre 2001 y 2015, el 75% de los muertos fueron el resultado de ataques en países de mayoría musulmana. Y el 98% de los ataques ocurrieron fuera de suelo occidental (EE.UU., Europa). A continuación recordamos algunos de los ataques o atentados más trágicos de los últimos años realizados en la que tanto las víctimas como los verdugos son musulmanes. IRAK Una de las mayores masacres tuvo lugar el 10 de junio de 2014. Ese día Daesh (de religión suni) asesinó a 670 presos chiíes en un ataque a la cárcel de Badush, situada a unos 25 kilómetros al oeste de Mosul. Antes de realizar la matanza, los yihadistas separaron a los presos sunies de los chiies, matando a estos últimos. En marzo de 2017, Fuezas de Movilización Popular anunciaron que habían descubierto una fosa común en la que encontraron a 500 prisiones ejecutados por Daesh en la mencionada cárcel. Soldados iraquíes examinan la fosa común con 500 cadáveres, pertenecietes a los presos de Badush - AFP Pero no ha sido la única. El 2 de marzo de 2004, tuvo lugar un atentado múltiple contra la comunidad chii provocando un total de 171 muertos: 106, en el santuario de Hussein en Kerbla, y 63 en Bagdad, mientras se conmemorava el día de Ashura (en el que se conmemora el martirio del imán Hussein, nieto del profeta Mahoma). Tres años después, el 14 de agosto de 2007, cuatro camiones bomba dejaron 250 muertos en Nínive. PAKISTÁN Es en este país, Pakistán, donde fue capturado y abatido Osama Bin Laden, responsable del mayor atentado en Occidente, donde tienen lugar numerosos atentados. Como el sucedido el 16 de diciembre de 2014, en el que un grupo de talibanes abrió fuego contra una escuela en Peshawar, matando a 145 personas, la mayoría de ellas niños. Miembros del Ejército rescatan a los niños del interior de la escuela - REUTERS YEMEN Yemen, que actualmente vive inmersa en una guerra civil que comenzó el 25 de marzo de 2015, también ha sufrido importantes atentados, como el que tuvo lugar el 19 de marzo de ese mismo año contra dos mezquitas, en Saná, causando la muerte de 154 personas. AFGANISTÁN Uno de los atentados más trágicos recientemente, es el que tuvo lugar Kabul, capital de Afganistán, país escenario principal del terrorismo desde hace años, a manos de los talibanes. El 31 de mayo de 2017, una explosión en el barrio diplomático provocó la muerte de 150 personas, y heridas en otras 300. Fue el atentado más sangrieto sufrido por el país desde 2001. NIGERIA Esta misma semana, el 21 de noviembre, tuvo lugar otro ataque con medio centenar de víctimas En esta ocasión el ataque fue contra una mezquita de Mubi, que fue atribuido al grupo terrorista Boko Haram, que compite con Daesh en el número de víctimas que provoca cada año.
23-11-2017 | Fuente: abc.es
Quedan demasiados «Mugabes» en África
El expresidente Robert Mugabe dijo una vez que solo la muerte le apartaría de la presidencia. Se equivocaba. Él ya forma parte de la historia de Zimbabue, pero en África todavía hay más de una decena de dictadores, ávidos de poder, que llevan décadas arrasando sus países, llevando a su gente a sangrientas guerras civiles, ahogándoles económicamente, vulnerando sus derechos humanos. Países, que tiene muy muy poca esperanza de cambio debido a la inexistencia de límites de mandatos, a la corrupción y a la falta de transparencia en los comicios ?democráticos?. Esto no se cumple en todos los países africanos. En 2016, 17 de los 54 países del continente africano celebraron elecciones presidenciales y de éstas el 60% se llevaron a cabo pacíficamente y con total transparencia. La victoria de Akufo-Addoen en Ghana es un ejemplo de éxito de la democracia en este continente. Sin embargo, este año, las elecciones presidenciales en Angola, Liberia y Kenia se han visto manchadas por la sombra del fraude electoral, la justicia ha llegado a anular comicios por irregularidades. Son tiempos difíciles para la democracia. En pleno siglo XXI, todavía son demasiados los regímenes autoritarios en el continente africano. Un caso que merece especial mención es el de Paul Kagame, presidente de Ruanda desde marzo de 2000, después de que Bizimungu fuera destituido. Se le conoce por su papel durante la campaña que le puso fin al genocidio del país en 1994 y por su intervención en la Segunda Guerra del Congo. El odio tribal estalló entre abril y junio de 1994, cobrándose la vida de 800.000 personas y obligando a dos millones de ruandeses a huir del país. Las irregularidades en los comicios y acoso a la oposición, le preceden. En 2003, Kagame arrasó en las primeras elecciones democráticas disputadas desde que su gobierno tomara el poder (1994). Siete años después fue reelegido en condiciones similares. El 2015, se celebró un referéndum para que éste pudiera permanecer en el poder hasta 2024 y ganó el sí con un 98% de los votos. Mismo resultado que le valió la reelección a Kagame en 2017. Por su parte, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, 74, lleva la friolera de 37 años al frente de Guinea Ecuatorial (antigua colonia española). Se alistó en el Ejército español y, en 1963 se desplazó a la Academia Militar de Zaragoza, donde se graduó como segundo teniente en 1965. Accedió al poder el 3 de agosto de 1979 tras derrocar y ejecutar a su tío Francisco Macías (con fama de sanguinario y admirador de Hitler) en un golpe militar que se denominó «Golpe de la Libertad». Poco antes de las elecciones legislativas de 1993, 10 de los 14 partidos fueron ilegalizados lo que se tradujo en una abstención entorno al 80% y una nueva victoria de Obiang. Diez años después, el presidente fue votado por el 93,7% del electorado con una participación del 93%, lo que despertó sospechas de fraude electoral por parte de la oposición y grupos de los derechos humanos. Según organizaciones internacionales de Derechos Humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, el gobierno de Obiang es uno de los más represores del mundo por sus reiteradas violaciones los derechos humanos y la represión contra opositores políticos, que le han valido la solicitud de detención por genocidio en numerosas ocasiones. Otro de los veteranos de la política africana es Omar H.A. Al-Bashir, presidente de Sudán (norte) desde el 30 de junio de 1989. El líder, que proviene de un entorno rural y de clase trabajadora, luchó contra la rebelión en el sur del país. En junio de 1989, organizó un golpe de estado contra el gobierno de la Coalición electo de Sadiq Al-Mahdi. Ha sido acusado de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional. Sin embargo, nunca se le procesó ya que la Justicia local, la Liga Árabe, Rusia y China se mostraron contrarias al procesamiento del presidente sudanés. Al-Bashir respondió a su intento de procesamiento internacional con la expulsión de 13 ONG?s, cuya consecuencia fue la desatención de más de 1 millón de refugiados. A día de hoy, sigue sin saldar cuentas con la justicia por estos crímenes que se le atribuyen. Su política de islamización del Sudán y la aplicación de la Ley Islámica han alimentado la guerra con Sudan del sur, quien se independizó en 2011. Una de las naciones más empobrecidas del continente africano desde los años 90 es el Chad. Las sequías y una serie de gobiernos corruptos han debilitado la economía del país que se ha vuelta dependiente de ayuda externa. Al frente de su gobierno se encuentra Idriss Deby, quién fuera general en la Guerra Civil del Chad. En 1990, sus tropas se enfrentaron con a las del ex presidente Hissène Habré, hasta que el 2 de diciembre ocuparon la capital del país, haciéndose del gobierno. La instalación de Déby en el poder mejoró las relaciones con el antiguo enemigo del norte (liberó 2.500 presos de Libia) y con su líder Muammar Gaddafi. Se considera que llevó la democracia al país. Al asumir el cargo, prometió instaurar un gobierno democrático, y los partidos políticos fueron reconocidos en 1991. También estableció una comisión para investigar los abusos contra los derechos humanos durante el régimen de Habré, que finalmente acusó al exlíder de 40,000 asesinatos políticos. Superó tres intentos de golpes de estado entre 1991 y 1992. Tras una serie de reformas políticas que condujeron a la elección libre de 1996 en la Déby salió reelegido como presidente por un período de cinco años, algo que repetiría en 2001. Según Amnistía internacional, hay un creciente abuso de leyes represivas contra sus críticos y opositores. A este grupo de longevos presidentes de dudosa reputación, se unen Paul Biya, que con 83 años lleva 34 años ejerciendo como máximo mandatario de Camerún; el presidente de la república del Congo, Denis Sassou-Nguesso, de 73 años (38 años no consecutivos en el poder); el líder guerrillero y ex ministro de Defensa, Yoweri Museveni, que derrocó a un régimen militar en enero de 1986 en Uganda y fue presidente durante 10 años antes de ser elegido en las primeras elecciones presidenciales directas del país (1996). De esta lista cabe destacar también el caso del Rey Mswati III de Swazilandia, la última monarquía absoluta que queda en África (el país tiene un Parlamento electo y Mswati elige un primer ministro de entre los miembros elegidos). Fue proclamado rey con tan solo 18 años y lleva 30 en el poder. La renuncia de Robert Jacob se suma a la de otros dictadores que en los últimos meses han dejado el poder como José Eduardo Dos Santos, presidente de Angola en los últimos 38 años o Yahya Jammeh que, tras cinco mandatos y 22 años en la presidencia de Gambia, fue apartado del poder y exiliado gracias a un ejercicio de delicada diplomacia y amenaza militar, sin violencia, que recuerda a la reciente dimisión del expresidente de Zimababue. Son dos casos inéditos en la historia reciente de África.
23-11-2017 | Fuente: abc.es
Srebrenica: la mayor atrocidad europea desde la Segunda Guerra Mundial
Julio de 1995, últimos estertores de la guerra civil en Bosnia. Casi 8.000 musulmanes, incluidos niños, fueron asesinados después de que el enclave de Srebrenica, en el este de la exrepública yugoslava, fuera tomado por las tropas serbobosnias. Fue el peor episodio de la sangrienta guerra (1992-1995), en la que se calcula que murieron unas 100.000 personas y que dejó a 2,2 millones de personas sin hogar. El enclave de Srebrenica estaba considerado como una «zona segura» por Naciones Unidas desde abril de 1993, ya avanzada la Guerra de los Balcanes, por la que se disolvió Yugoslavia en 1991. La ciudad, mayoritariamente musulmana, había sido rodeada por fuerzas del ejército serbobosnio, de las que Karadzic era comandante supremo. Las tropas sometieron a Srebrenica a un lento y continuado asedio durante dos años. Finalmente, en la mañana del 11 de julio de 1995, las fuerzas serbobosnias invadieron Srebrenica, lo que hizo que decenas de miles de refugiados huyeran al campamento de las fuerzas de paz de la ONU en Potocari, en el norte de la ciudad. Los cascos azules de Naciones Unidas y unos 5.000 refugiados, en su mayoría mujeres y niños, se refugiaron en la base de la ONU, mientras otros miles se juntaron en el exterior. Pero en un movimiento que dejó estupectos a todos, los refugiados que se hallaban en la base fueron expulsados y entregados a las tropas serbobosnias, que esperaban fuera. «No tengo que pedir perdón, yo no maté a nadie», decía aún en julio de 2015 Boudewijn Kok con motivo del vigésimo aniversario de la masacre. Kok era uno de los oficiales que formó parte del grupo de cascos azules holandeses encargados de proteger el enclave bosnio. Los militares serbobosnios comenzaron entonces a transportar a los refugiados por la fuerza en autobuses separando a los hombres y niños de las mujeres. En los días siguientes, casi 8.000 hombres y niños musulmanes fueron asesinados por las fuerzas serbobosnias bajo el mando de Ratko Mladic. Los cadáveres fueron enterrados en fosas comunes. Algunos cuerpos fueron luego trasladados a otras fosas para esconder las evidencias del crimen. Unas 6.600 víctimas han sido exhumadas, identificadas y enterradas. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) presentó cargos contra 20 sospechosos por los crímenes cometidos en Srebrenica. Todos fueron detenidos y llevados a La Haya, Holanda, sede de la corte. Dieciséis de ellos ya conocen sus sentencias, entre las que hay siete por genocidio, contando la de ayer de Mladic. La investigación oficial de 2002 a cargo del instituto holandés NIOD concluyó que el batallón holandés no pudo haber evitado la caída del enclave, que los bombardeos solicitados no llegaron a tiempo y que algunas unidades opusieron una resistencia feroz. Posteriormente, el Estado holandés ha sido condenado en dos ocasiones por su responsabilidad civil en los hechos.
22-11-2017 | Fuente: abc.es
Rusia, Turquía e Irán acuerdan que Sochi acoja un nuevo intento de reunir al Gobierno sirio y a la oposición
Un nuevo intento de sentar en la misma mesa a representantes del Gobierno sirio y a la oposición tendrá lugar en la ciudad balneario rusa de Sochi en fecha aún sin determinar. Así lo acordaron ayer los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, Turquía, Recep Tayyip Erdogan, e Irán, Hasan Rohaní, en esa ciudad costera. El formato del encuentro llevará el nombre de Congreso de Diálogo Nacional y pretende reunir a todas las facciones sirias. Rusia ya lanzó esta misma idea en octubre con la intención de haber celebrado tal reunión en el presente mes de noviembre, pero no recibió el apoyo de la mayoría de los grupos opositores y Turquía vetó además a los kurdos. Ahora, sin embargo y según asegura Putin, "la situación en Siria ha alcanzado un nivel nuevo" más propicio para el "diálogo". Rusia, Turquía e Irán apadrinaron también las negociaciones de Astaná, pero no lograron que las partes confrontadas se sentaran a hablar. Las conversaciones fueron indirectas y los resultados de las siete reuniones habidas en la capital de Kazajstán no pasaron de definir las llamadas "zonas de distensión" en Siria, aunque sin llegar a lograr completamente un compromiso que las hiciera realmente operativas y seguras. "Lo logrado en Astaná es importante, pero no suficiente", admitió Putin en Sochi en compañía de Erdogan y Rohaní. Los tres jefes de Estado se reunieron menos de 48 horas después de que allí en Sochi estuviera Assad en un viaje relámpago y secreto. El presidente sirio "me dijo que está a favor de una reforma constitucional y de celebrar elecciones", manifestó ayer el jefe del Kremlin. Según su opinión, el establecimiento de la paz en el país árabe "requerirá compromisos de todas las partes, incluido el Gobierno sirio". Putin considera además que el actual momento, cuando el Ejército de Assad controla el 98% del territorio de Siria gracias a la ayuda militar rusa, ha hecho posible "la aparición de una verdadera oportunidad de poner fin a esta guerra civil que dura ya varios años". En cualquier caso, las negociaciones de Ginebra se reanudan el próximo 28 de noviembre y habrá que ver si Assad, ahora en posición de fuerza, continúa siendo un obstáculo infranqueable o existe la posibilidad de encontrar una fórmula aceptable para todos, para Damasco, Moscú, Teherán, Ankara, la oposición y el mundo árabe. En Ginebra se perfilará seguramente si el Congreso de Diálogo Nacional Sirio que se pretende organizar en Sochi tendrá o no futuro. La estrecha relación entre Moscú y Damasco suscita muchos recelos en gran parte de la oposición siria, que no ve a Rusia como árbitro, sino como parte beligerante.
22-11-2017 | Fuente: abc.es
Mladic, un criminal bajo la piel de un devoto del nacionalismo
El ex general Ratko Mladic, de 74 años, ha sido condenado en La Haya por, entre otros cargos, crímenes de guerra contra civiles en Sarajevo, cometidos durante el largo asedio de la ciudad desde abril de 1992 a noviembre de 1995. Murieron más de 10.000 personas, incluidos unos 1.500 niños. Además, se le ha juzgado culpable de genocidio por la matanza de unos 8.000 varones musulmanes en Srebrenica, en julio de 1995, después de que las tropas serbobosnias conquistaran esa zona, entonces bajo la exigua protección de un puñado de cascos azules de la ONU. "Regalemos la Srebrenica serbia al pueblo serbio. Ha llegado el momento de vengarnos de los 'turcos' (nombre despectivo para los musulmanes bosnios) en esta región", afirmó en aquel momento. Militar de carrera, Ratko Mladic nació en 1943 en Bozinovici, en el sureste de Bosnia. Se crió sin padre, un partisano comunista asesinado durante la Segunda Guerra Mundial por los "ustachi" croatas aliados de los nazis. En 1965 se licenció en la Academia Militar de Zemun (Belgrado) como el primero de su promoción y estuvo destinado en Macedonia, Kosovo y Croacia antes de la desintegración de la antigua federación yugoslava. Pero su verdadera carrera militar comenzó el 15 de mayo de 1992, cuando fue nombrado comandante del Ejército de la República Serbia (de Bosnia), proclamada a comienzos de enero del mismo año. En Sarajevo también se grabaron sus palabras, que servirán como material de pruebas ante el TPIY, cuando ordenó a la artillería serbobosnia que rodeaba la capital: "Tiren a Velusice (suburbio sarajevita). Allí no hay muchos serbios". Y, cuando los representantes de EE.UU. y la OTAN amenazaron en 1994 con bombardear las posiciones serbias por los crímenes contra civiles, Mladic respondió: "¡Entonces yo bombardearé Londres!". El general fue destituido finalmente después de la firma de los Acuerdos de Paz de Dayton, y se escondió hasta su detención en 2011. Mladic está casado y tiene un hijo, Darko. Su hija, Ana, se suicidó durante la guerra civil bosnia. Devoto de la causa nacionalista serbia, su explicación de la guerra de Bosnia fue que para los serbios "es una guerra de liberación nacional para la protección y la defensa de la tierra que ha sido nuestra durante siglos".
19-11-2017 | Fuente: elpais.com
La lucha por no silenciar un exilio forzado
Lucy Medina Rivera entrelaza la ficción y la historia para contar el destierro de los exiliados republicanos tras la Guerra Civil en España
18-11-2017 | Fuente: as.com
El fútbol más solidario en Sudán del Sur
En el campo de refugiados de Juba se organiza un torneo en el que participan 10 equipos, gracias a la construcción de un campo de fútbol promovido por la organización fundada por el actor Forest Whitaker. Una misión de Protección de Civiles de Naciones Unidas preserva y protege a cerca de 40.000 desplazados por la Guerra civil en Sudán.
17-11-2017 | Fuente: abc.es
La noche en que los militares salvadoreños «perdieron la cabeza» y mataron a Ellacuría
En la noche del 16 de noviembre de 1989, en plena guerra civil salvadoreña (1980-1992), una unidad de élite del Ejército asesinó a seis jesuitas y a dos mujeres en la Universidad Centroamericana (UCA) de San Salvador. Cinco días antes la guerrilla del FMLN había lanzado una «inesperada y dura» ofensiva sobre la capital, y «los militares perdieron la cabeza», según relató a ABC el padre Rodolfo Cardenal. En la víspera del asesinato múltiple, el entonces viceministro de Defensa, Inocente Montano, participó en una reunión donde su superior, René Emilio Ponce, ordenó recurrir al temido batallón Atlácatl para asesinar al rector de la UCA, el vasco Ignacio Ellacuría. «Maten al padre Ellacuría y no dejen ningún testigo», conminó Ponce. Durante el encuentro de los militares, Montano supuestamente facilitó la localización del jesuita español, según aparece en escritos de la acusación. Los militares «pensaban que el padre Ellacuría era la cabeza intelectual de la guerrilla, pero probablemente sea más cierto porque estaba haciendo de puente entre el entonces presidente Alfredo Cristiani y la dirección de la guerrilla», explicó Cardenal. Testigos molestos Los testigos asesinados eran los jesuitas Ignacio Martín Baró, Segundo Montes, Amando López, Juan Ramón Moreno, Joaquín López y López. Así como la empleada doméstica de la residencia de los jesuitas, Elba Julia Ramos, y su hija de 15 años. Ellacuría había regresado de España tres días antes, a petición del entonces presidente Cristiani, quien «le había llamado varias veces urgido probablemente para tratar de parar esa ofensiva» del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
16-11-2017 | Fuente: abc.es
El Supremo de EE.UU. avala el envío a España del salvadoreño acusado de matar a cinco jesuitas
El Tribunal Supremo de Estados Unidos avaló hoy la extradición a España del excoronel y exviceministro de Defensa salvadoreño Inocente Montano, acusado de asesinar a cinco jesuitas españoles, entre ellos Ignacio Ellacuría, durante la guerra civil de El Salvador (1980-1992). Una portavoz del Tribunal Supremo informó a Efe de que el presidente de la corte, John Roberts, respaldó la entrega de Montano a España al rechazar un recurso de su defensa, que ha tratado de bloquear su extradición desde que fuera aprobada en febrero de 2016 por una jueza de Carolina del Norte. La entrega a España puede proceder en cualquier momento, puesto que no cabe recurso contra la decisión del Tribunal Supremo de EE.UU. y, además, el Departamento de Estado ya ha firmado una orden para permitir el envío de Montano a España, indicó a Efe un portavoz de la diplomacia estadounidense. Montano, de 74 años, está acusado de haber ayudado a orquestar la masacre perpetrada la madrugada del 16 de noviembre de 1989, cuando fuerzas del Ejército salvadoreño asesinaron al español Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad Centroamericana (UCA) e ideólogo de la Teología de la Liberación, y a otras siete personas. Entonces, un «escuadrón de la muerte» irrumpió en el Centro Pastoral de la Universidad de los jesuitas, les ordenó salir al jardín y tumbarse boca abajo en el suelo, donde aparecieron a la mañana siguiente sin vida y con varios tiros en el cuerpo. Los otros cinco sacerdotes asesinados son los también españoles Amando López, Juan Ramón Moreno, Segundo Montes e Ignacio Martín Baró, así como el salvadoreño Joaquín López. También murieron la cocinera Elba Julia Ramos y su hija Celina, de 16 años, ambas salvadoreñas. A principios de este mes, el Gobierno de Donald Trump urgió a los jueces del Supremo a aprobar la extradición a España y responder «sin dilaciones indebidas» a la orden de detención contra Montano emitida por primera vez en 2011 por el juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco. En un escrito entregado al Tribunal Supremo, el abogado del Gobierno, Noel J. Francisco, consideró, además, que la extradición de Montano reforzaría la alianza de Estados Unidos con España. «España es un importante aliado de EE.UU. en terrorismo y otros casos de importancia nacional, y el cumplimiento oportuno de sus solicitudes de extradición mejora la política exterior de Estados Unidos y sus intereses en la aplicación de la ley», subrayó Francisco en su escrito. Montano ha esperado durante más de dos años la decisión final sobre su extradición en una prisión de Carolina del Norte, cárcel en la que ya cumplió una pena de 21 meses de prisión por haber mentido sobre su situación migratoria en EE.UU., supuestamente para no regresar a El Salvador y responder por la matanza. La Justicia de El Salvador celebró un juicio contra Montano y otros 19 militares, pero el juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco consideró que fue un fraude de ley porque los hechos no fueron, a su juicio, correctamente investigados y, por eso, reclamó en 2011 la extradición de los acusados. El Salvador no ha respondido a las órdenes de extradición de España, por lo que Montano será el primer ex militar salvadoreño que responderá ante la Justicia española por la matanza de los jesuitas.
14-11-2017 | Fuente: elpais.com
El Congreso apoya declarar nulas las sentencias de la Guerra Civil y el franquismo
La Cámara toma en consideración modificar la Ley de Memoria Histórica en contra el PP
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