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22-06-2020 | Fuente: abc.es
La Florida española, el santuario donde los esclavos de las colonias inglesas alcanzaban la libertad
El pasado 10 de junio unos manifestantes cubrían con pintura roja las efigies de Cristóbal Colón y Juan Ponce de León en el centro de Miami. En sus pedestales dejaban garabateados el símbolo comunista de la hoz y el martillo, y las siglas BLM de «Black Lives Matter» («Las vidas negras importan»). La furia de las protestas contra el racismo en Estados Unidos que desató la muerte de George Floyd en Mineápolis se volvía a cebar así no solo con las estatuas de los líderes de la esclavista Confederación sureña, sino con figuras emblemáticas de la colonización española, cuyos monumentos en diferentes ciudades del país han pintarrajeado, derribado y hasta decapitado en las últimas semanas. Los autores de estos actos vandálicos probablemente ignoran que la historia es mucho más rica que unos eslóganes de trazo grueso. La Florida española, de hecho, se convirtió en un auténtico santuario al que los esclavos de las colonias británicas ?y luego de EE.UU.? huían para alcanzar su libertad. Ya en la primera expedición de Ponce de León a la Florida en 1513, con la que comenzó la exploración europea del sureste de Norteamérica, viajaban al menos dos negros libres. Uno de ellos, de nombre Juan Garrido, participaría después en la conquista de México con Hernán Cortés. Mapa de San Agustín, en el que se aprcia a la derecha el «Fuerte Negro» - ABC La Florida, así como buena parte del actual suelo de EE.UU. entre el Atlántico y el Pacífico, fue parte de España durante tres siglos. En las tierras españolas, como en los dominios de otras potencias de la época, existió la esclavitud, pero al menos «la ley y las costumbres españolas garantizaban a los esclavos una personalidad moral y legal, así como ciertos derechos y protecciones que no se encuentran en otros sistemas esclavistas», destaca Jane Landers en «La nueva historia de Florida» (University Press of Florida, 1996), editado por el ya fallecido Michael Gannon. «Tenían el derecho a la seguridad personal y a mecanismos legales por los cuales escapar a un amo cruel» y «se les permitía poseer y transferir propiedades y presentar demandas legales, un derecho significativo que en América evolucionó al derecho de autocompra», señala Landers, profesora de la Universidad Vanderbilt especializada en la historia de los afroamericanos. No es que en España y en sus territorios del Nuevo Mundo no hubiera «prejuicios raciales», apunta la experta, pero «el énfasis en la humanidad y los derechos del esclavo, y la actitud indulgente hacia la manumisión incorporadas a los códigos de esclavitud y la práctica social españolas hacían posible que existiera una importante clase de negros libres, primero en España y después en la América española». Entre la población negra de los territorios españoles había individuos libres, esclavos, con propiedades, con educación y formando grupos sociales como cofradías y milicias que suponían «vínculos con la comunidad», sin que hubiera una«separación legal», explica la propia Jane Landers a ABC por correo electrónico. Esos hombres y mujeres, añade, «dejaron sus testimonios legales, sus documentos en la iglesia, etc? Tenemos sus historias porque tenían personalidad legal y religiosa». En la Florida estaban permitidas los matrimonios interraciales, mientras que en EE.UU. no quedaron plenamente legalizados hasta 1967 En la Florida española estaban permitidas las relaciones e incluso los matrimonios entre personas de distinta raza. Más aún, según reveló hace dos años el también historiador Michael Francis, la primera boda cristiana documentada en lo que hoy es territorio continental de EE.UU. se celebró en 1565 en San Agustín entre un segoviano, un tal Miguel Rodríguez, y una negra libre procedente de Andalucía, Luisa de Abrego. Francis, profesor de la Universidad del Sur de Florida Saint Petersburg (USFSP) y director ejecutivo del proyecto «La Florida: el archivo digital interactivo de las Américas», realizó este hallazgo al consultar un caso de bigamia abierto contra la propia De Abrego años más tarde por el Santo Oficio de la Inquisición de México, que finalmente anularía el matrimonio con el segoviano por estar ya casada con otro hombre. En cambio, en Estados Unidos las bodas interraciales no fueron plenamente legalizadas hasta 1967, cuando el Tribunal Supremo dictó una sentencia histórica en el caso «Loving contra Virginia» y declaró inconstitucionales las leyes antimestizaje que prohibían este tipo de enlaces, por entonces aún vigentes en 16 de los 50 estados del país. Los afroamericanos libres tuvieron una importancia capital en la defensa de la Florida española frente a las potencias rivales y los corsarios y filibusteros que merodeaban por el Caribe. Las amenazas externas aumentaron con la fundación en 1670 de la colonia de Charles Town (hoy Charleston, Carolina del Sur), con la que los ingleses expandían su presencia en Norteamérica y el modelo de plantaciones con mano de obra esclava que aplicaban con crudeza en el Caribe. Los sojuzgados africanos empezaron a ver una esperanza en el trato más benigno que la Florida española daba a los negros. Cédula real de 1693 en la que se concede la libertad a los fugitivos - ABC En 1687 ocho hombres, dos mujeres y un bebé lograron escapar en canoa y llegar a territorio español, pidiendo amparo en San Agustín, ciudad fundada en 1565 por Pedro Menéndez de Avilés y la más antigua de EE.UU. habitada de forma ininterrumpida. En los años siguientes fueron llegando nuevas oleadas de fugitivos y, aunque inicialmente su estatus legal era algo ambiguo, casi todos fueron acogidos y bautizados, se casaron y obtuvieron un empleo retribuido. Finalmente, Carlos II dio naturaleza legal a lo que ya era una realidad por la vía de los hechos: el 7 de noviembre de 1693 garantizó a través de una cédula real que los esclavos, hombres y mujeres, huidos de las colonias británicas obtendrían la libertad con la única condición de que abrazaran «la fe verdadera». El flujo de los desesperados africanos desde las colonias británicas llevó en 1738 al gobernador de la Florida, Manuel de Montiano, a crear un poblado formado por negros libres tres kilómetros al norte de San Agustín. El nuevo asentamiento, que recibió el nombre de Gracia Real de Santa María de Mosé y hoy es conocido como Fuerte Mosé, era «el primer pueblo formado por negros libres en EE.UU., estaba liderado por su propio comandante mandinga, que se bautizó con el nombre Francisco Menendez, y tenía su propia milicia», destaca a ABC Jane Landers. A cambio, los milicianos prometieron ser «los más crueles enemigos de los ingleses» y arriesgar sus vidas al servicio de Su Majestad hasta «derramar la última gota de sangre en defensa de la Real Corona», como recoge un documento de aquel año. Y no pasaría mucho tiempo hasta que tuvieron oportunidad de demostrarlo. Recreación artística del Fuerte Mosé - ABC El fundador de la nueva colonia de Georgia, James Edward Oglethorpe, se lanzó en 1740 a un ataque por tierra y mar contra la Florida. Mosé, que para el sistema esclavista de los colonos británicos representaba toda una amenaza, fue evacuado y sus habitantes se refugiaron en San Agustín, que fue sometida a un largo asedio. Pero los sitiados resistieron y, en un ataque conjunto de soldados españoles, milicianos negros e indígenas, recuperaron el poblado en lo que ha pasado a la historia en EE.UU. como «Bloody Mose» o «Mosé sangriento», por la fiereza de la lucha cuerpo a cuerpo y la muerte de al menos 75 de los invasores. Oglethorpe acabó levantando el sitio y regresando humillado a Georgia. Los «morenos» libres de la milicia prometieron ser «los más crueles enemigos de los ingleses» y «derramar la última gota de sangre en defensa de la Real Corona» Mosé fue reconstruido en 1752, ahora reforzado y con la incorporación de una iglesia y una casa para un sacerdote franciscano. En 1759 estaban censados allí 37 hombres, 15 mujeres, siete niños y ocho niñas. Sin embargo, en 1763 España se vio obligada a ceder la Florida a Gran Bretaña a cambio de recuperar La Habana, que había caído el año anterior en manos británicas. Así que los africanos que quisieron conservar su libertad se marcharon a Cuba junto con la mayoría de los españoles e indígenas cristianos de San Agustín, mientras que los nuevos colonos extendían a su nueva adquisición el cruel sistema de plantaciones de Carolina del Sur y Georgia. El pueblo de los negros libres quedaba abandonado para siempre. Pero no fue este el final de la Florida española. En 1783, tras la independencia de las trece colonias británicas de Norteamérica, EE.UU. devolvió a España su antiguo territorio. Parte de los esclavos huyeron de sus señores para unirse a las aldeas seminolas y otros se acogieron a la vieja legislación española que les garantizaba un santuario. Francisco Menéndez - ABC Una buena parte de los varones negros trabajaban para el gobierno, en planes de fortificación, en el arsenal, descargando barcos, repartiendo el correo, cortando leña, como pilotos o remeros en las embarcaciones oficiales, pero también se los podía ver como carreteros, joyeros, zapateros, curtidores, carniceros o posaderos, entre otros oficios. Incluso alguno destacó como próspero comerciante. En cuanto a las mujeres, las había cocineras y lavanderas, pero también llegaron a tener pequeños negocios de artesanía o comestibles. Se conoce el caso de alguna mujer negra que poseía su propia esclava, otra muestra de una estructura social más compleja de lo que pudiera pensarse hoy día. España solo renunció a esa política de santuario religioso para los esclavos cuando, en 1790, no pudo resistir la fuerte presión de los cada vez más poderosos EE.UU., a través precisamente de uno de sus padres de la patria, Thomas Jefferson, redactor de la Declaración de Independencia de 1776 y en ese momento secretario de Estado. En todo caso, quienes gozaban de libertad la seguían conservando, y se mantenía la posibilidad de comprarla u obtenerla. En las décadas siguientes continuó el imparable ansia de expansión de EE.UU., con repetidas violaciones de la soberanía española, hasta que en 1821 finalmente la Florida se incorporó al territorio estadounidense. Los negros que quisieron seguir libres bajo las leyes y costumbres españolas zarparon de nuevo, ahora por última vez, hacia Cuba. Los restos del Fuerte Mosé permanecen hoy bajo las aguas pantanosas a las afueras de San Agustín, en la costa noreste del estado de Florida. Un museo y un pequeño parque estatal rinden allí tributo a aquel santuario de libertad e invitan a conocer el verdadero legado de los españoles en EE.UU. El actual parque estatal del Fuerte Mosé en San Agustín (Florida) - M. Trillo «La historia está escrita por los anglosajones» Jane Landers es una de las mayores especialistas en la historia de los afroamericanos en EE.UU. Ha recopilado los documentos más antiguos de Florida, incluidos los del Fuerte Mosé, en la web de Slave Societies Digital Archive. Como miembro del comité científico en EE.UU. para el proyecto de la Unesco de la Ruta del Esclavo, ha contribuido junto con la profesora Kathy Deagan y los miembros de la Fort Mose Historical Association a aprobar que el antiguo poblado de negros libres se incorpore a esa iniciativa. En declaraciones a ABC desde EE.UU., Landers condena el «racismo» en su país, al tiempo que lamenta que «la historia aún está escrita desde una perspectiva anglosajona» e «ignora la parte que fue colonizada por los españoles y en donde la gente de ascendencia africana podía ser parte de la comunidad».
27-04-2020 | Fuente: abc.es
Schäuble: «No es una verdad absoluta que todo tenga que ceder por el derecho a la vida»
El miedo a la pandemia, la necesidad de frenar la expansión del coronavirus, ha llegado a gobiernos de todo el mundo a tomar drásticas decisiones que afectan a nuestros derechos, libertades y dignidad. Aunque estas medidas son mayoritariamente aceptadas, no necesariamente son jurídica ni políticamente aceptables, según sugiere el presidente del Bundestag alemán y viejo conocido como exministro de Finanzas de Merkel, Wolfgang Schäuble. «No creo que haya dos grupos sociales enfrentados, el de los de comportamiento responsable y los que cuestionan las medidas. Después de todo, ninguno sabemos exactamente que sucederá con la pandemia? pero creo que tenemos que sopesar los diferentes puntos de vista sabiamente», dice Schäuble en una entrevista publicada por Taggespiegel. El exministro defiende que «no debemos dejar las decisiones únicamente en manos de los virólogos, sino que debemos tener en cuenta también los efectos económicos, sociales, psicológicos y de otro tipo». «Sencillamente, paralizar todo durante dos años tendría consecuencias terribles», advierte, entrando además en consideraciones constitucionales. «Cuando oigo que todo tiene que ceder para defender el derecho a la vida, tengo que decir que eso no es una verdad absoluta», reflexiona como jurista, «los derechos fundamentales se ponen freno unos a otros y si en nuestra Constitución hay un valor absoluto ese sería el de la dignidad humana». Según esta escala de valores constitucionales, podrían criticarse medidas como la prohibición de que los familiares acompañen a los moribundos, pese al riesgo de contagio, o la de celebrar funerales y asistir a los entierros. «La dignidad humana es inviolable», justifica, «lo cual no excluye que muramos». Eso no significa, sin embargo, que el reconocido político conservador alemán sea partidario de una retirada rápida de las restricciones. Más bien al contrario. «Hay que ir con mucho cuidado. Paso a paso», subraya, recordando que si el desarrollo de los contagios acelera sería necesario revertir el relajamiento y «la retirada sería mucho más difícil». Según Schäuble, todo depende de la medida correcta, «y encontrarla es terriblemente difícil, por lo que el parlamento debe participar y acoger ese debate público». Respuesta a las críticas Schäuble responde a las numerosas críticas surgidas en Alemania contra las medidas que congelan los derechos constitucionales. «Sinceramente, pensar que Angela Merkel quiere abolir la democracia no tiene ningún sentido. Lo que ella dice es que hay que aflojar las medidas con mucho cuidado y eso lo apoyan todos, desde los virólogos hasta presidentes regionales como Armin Saschet o Markus Söder. Pero tampoco podemos decir que cerramos todo y que lo dejamos así. Hay que aclarar con transparencia la etapa de transición», explica. En la misma entrevista, Schäuble llama la atención sobre el gran reto a que han debido enfrentarse los gobiernos. «No hay una decisión totalmente correcta en esta crisis. Los virólogos no saben suficiente sobre cómo se comporta el virus, cómo se propaga, ni si las personas son inmunes después de haber superado la infección. Hay todavía muchas peguntas abiertas por lo que no puede haber una respuesta absolutamente correcta, sino una discusión razonable de todos los aspectos, incluido ese conocimiento científico, y una toma razonable de decisiones». Aunque el Gobierno alemán recomienda a quien pueda hacerlo trabajar desde casa, el confinamiento no ha sido obligatorio en ningún momento de la crisis sanitaria. Schäuble, por ejemplo, ha seguido con su actividad como presidente del Bundestag. «El Estado debe garantizar la mejor atención médica posible para todos, pero hemos de asumir que seguirán muriendo personas por coronavirus. Verá, yo a mi edad (77 años) pertenezco al grupo de riesgo, pero mi miedo es limitado. Todos morimos y las personas más jóvenes, desde mi punto de vista, tienen un riesgo mucho mayor, en la media en que el final natural de mi vida está más cerca que el suyo», cavila, optando por «asumir el riesgo de hacer lo correcto». «No doy consejos» Como acérrimo defensor de la disciplina presupuestaria, Schäuble se muerde la lengua y evita criticar los planes de impulso económico lanzados por su sucesor en la cartera de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz. «No doy consejos, pero existe la sensación generalizada de que podemos resolver todos los problemas con fondos estatales ilimitados y después haremos que la economía vuelva a funcionar con programa s de estímulo. Sin embargo, el Estado no puede reemplazar permanentemente a las ventas y cuanto más dure la crisis menos podremos comenzar con los medios tradicionales. Veremos cambios estructurales en la economía, la sociedad y la política», augura, «espero que aprovechemos la oportunidad para combatir mejor algunas desviaciones». Se refiere a «el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, todo el daño que los humanos, especialmente los europeos, hacemos a la naturaleza. Esperamos que no seamos capaces solamente de soluciones que permitan a la industria seguir como antes». «Tenemos que reajustar la relación entre Estado, economía y sociedad. No estoy a favor de abolir el principio de competencia de la economía de mercado, pero tenemos que hallar mecanismos más fuertes de compensación», sugiere Schäuble, «y esta crisis nos ha enseñado lo importante que es no mirarnos solamente a nosotros mismos, todos formamos parte de una red tan global que no podemos evitar trabajar juntos». «La economía se distanciará un poco de las cadenas de suministro demasiado ajustadas», prevé, «pero esas son pequeñas preguntas. La más grande es: ¿cómo conseguimos una vida más sostenible y, por citar a Ludwig Erhard, una vida más moderada en los negocios y en la sociedad? ¿Cómo podemos reducir las diferencias en el mundo para que sean soportables?».
12-02-2020 | Fuente: abc.es
Almagro defiende su reelección al frente de la OEA: «el diálogo debe ser con democracias y no con dictaduras»
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos, el uruguayo Luis Almagro, ha defendido este miércoles su candidatura a la reelección en el cargo frente a sus dos contrincantes, el diplomático peruano Hugo de Zela y la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, que cuenta principalmente con el respaldo tácito de dos regímenes, como son el cubano y el venezolano, ausentes en el Consejo Permanente de esta institución panamericana. La elección será el 20 de marzo, y se declarará ganador quien obtenga 18 votos, una mayoría de los 34 estados miembros. La presentación de las candidaturas ha tenido lugar en el Salón de las Américas de la sede histórica de la OEA aquí en Washington, y los representantes de los países miembros han hecho preguntas.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Presentación del Secretario General, y candidato a la reelección, <a href="https://twitter.com/Almagro_OEA2015?ref_src=twsrc%5Etfw">@Almagro_OEA2015</a>, ante el Consejo Permanente que recibió a los candidatos a la Secretaría General y Secretaría General Adjunta de la <a href="https://twitter.com/hashtag/OEA?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#OEA</a> (2/2) <a href="https://t.co/ZGjFyYB2Bn">pic.twitter.com/ZGjFyYB2Bn</a></p>&mdash; OEA (@OEA_oficial) <a href="https://twitter.com/OEA_oficial/status/1227613270833614848?ref_src=twsrc%5Etfw">February 12, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> «Le hemos dado a la OEA la relevancia política que merecía, le henos dado a la OEA el papel de ser el foro político principal del hemisferio», ha dicho Almagro, que ha defendido la necesidad de crear consensos en este organismo «en torno a las democracias, y no en torno a las dictaduras». Almagro ha defendido sus críticas la los abusos de los regímenes autoritarios del continente. «Los casos de Cuba, Venezuela y Nicaragua son casos de alteración del orden constitucional y Gobiernos ilegítimos», dijo. «Queremos diálogo en torno a la democratización, en torno a la liberación de presos políticos, en torno al fortalecimiento institucional y para procesos electorales creíbles». Bajo su mandato, Almagro ha reconocido a los opositores al régimen de Maduro en la Asamblea Nacional como representantes del pueblo venezolano, dando a Juan Guaidó carta de legitimidad como presidente encargado del país. Además, su condena al fraude electoral de Evo Morales, demostrado por un informe de la propia OEA, fue decisivo para la caída del anterior gobierno de Bolivia. Apoya a Almagro el grueso del continente, en especial Estados Unidos, Colombia y Brasil. De hecho le apoya incluso Ecuador, a pesar de que su exministra de Exteriores concurre a estas elecciones. Espinosa, que además fue presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas entre 2018 y 2019, es cercana al expresidente ecuatoriano Rafael Correa, que mantiene un conflicto abierto con su sucesos, Lenin Moreno.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Presentación de la ex Canciller de Ecuador <a href="https://twitter.com/mfespinosaEC?ref_src=twsrc%5Etfw">@mfespinosaEC</a> ante el Consejo Permanente que recibió a los candidatos a la Secretaría General y Secretaría General Adjunta de la <a href="https://twitter.com/hashtag/OEA?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#OEA</a> (2/2) <a href="https://t.co/lU7Ax84Ota">pic.twitter.com/lU7Ax84Ota</a></p>&mdash; OEA (@OEA_oficial) <a href="https://twitter.com/OEA_oficial/status/1227623051380101121?ref_src=twsrc%5Etfw">February 12, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> A Espinosa la presentan como candidata dos pequeñas naciones caribeñas, Antigua y Barbuda y San Vicente y las Granadinas. Aparte de defender su candidatura como la primera mujer que sería secretaria general en las siete décadas de historia de la OEA, dijo que su estilo sería diferente al de Almagro. «No promoveré ideologías personales o intereses de grupos sociales o partidistas», dijo. «Necesitamos una OEA moderna y eficaz, que ofrezca respuestas a los grandes desafíos hemisféricos. La Secretaría General debe ser el ente ejecutor de las decisiones de los Estados».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Presentación del Embajador de Perú en Estados Unidos, Hugo de Zela, ante el Consejo Permanente que recibió a los candidatos a la Secretaría General y Secretaría General Adjunta de la <a href="https://twitter.com/hashtag/OEA?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#OEA</a> (2/2) <a href="https://t.co/se1YLvTwj1">pic.twitter.com/se1YLvTwj1</a></p>&mdash; OEA (@OEA_oficial) <a href="https://twitter.com/OEA_oficial/status/1227618744551256064?ref_src=twsrc%5Etfw">February 12, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Por su parte, el candidato De Zela, que es el actual embajador de Perú en EE.UU., se ha centrado en criticar que Almagro hable con los medios y a través de las redes sociales. «No hay que confundir relevancia con figuración mediática», dijo. «La Secretaría General tiene que ser parte de la solución. Su papel no puede ser exacerbar las crisis, ni adoptar posiciones que excluyan a la OEA de los esfuerzos de negociación dirigidos a tratar de resolverlas». Una incógnita es lo que hará Argentina con el nuevo gobierno de Alberto Fernández, que no apoya la reelección de Almagro pero no ha revelado por cuál de los otros dos candidatos optará. Hace cinco años Almagro obtuvo 33 votos de los 34 posibles, en señal de un amplio consenso que no se reeditará en esta ocasión. Entonces, Almagro prometió cumplir cinco años sin aspirar a la reelección, aunque ahora ha cambiado de parecer. Sus dos contrincantes, como él hace cinco años, afirman que no servirán más de cinco años.
19-12-2019 | Fuente: abc.es
2019, el año en que la pobreza siguió su alza en Sudamérica
En este año que ahora acaba los niveles de pobreza en Latinoamérica han vuelto a subir, después de que en 2018 se mantuvieran estables respecto al año anterior. La subida sigue la tendencia al alza registrada desde el fin del «boom» del precio de las materias primas en 2014, cuando terminó lo que se conoce como la «década de oro» de la economía regional. Dentro de la región, las cifras negativas afectan más a Sudamérica, sobre todo el peso de las situaciones en Venezuela, Brasil y Argentina. Entre 2002 y 2014 la pobreza bajó del 45% al 27,8% de la población. En 2015 volvió a subir de nuevo, estabilizándose en 2018, pero experimentando un nuevo aumento este año que termina, en el que habrá alcanzado el 30,8%, según las previsiones de la Cepal, la comisión de la ONU para el desarrollo económico y social latinoamericano. En este contexto de empeoramiento de las condiciones de vida, especialmente en Sudamérica, han tenido lugar las protestas políticas y sociales que han marcado 2019. En su informe Panorama Social 2019, publicado recientemente, la Cepal calcula que este año la pobreza extrema habrá subido al 11,5% de la población, en un ascenso constante desde que en 2014 marcó un mínimo del 7,8%. Así, este año se habrá alcanzado un total 191 millones de pobres, de los cuales 72 millones corresponden a personas en extrema pobreza; es decir, que este año cerrará con 27 millones más de pobres que en 2014, casi todos ellos en condiciones de pobreza extrema. Sectores vulnerables En esta evolución afectan especialmente las pronunciadas cifras negativas de Brasil, Venezuela y Argentina. De hecho, si se dejan al margen estos tres países, cabe hablar de un desarrollo ligeramente positivo (especialmente en Centroamérica), por lo que las protestas políticas vividas en la región, que no se han producido precisamente en esos mencionados países, tienen más que ver con otro dato que la Cepal destaca especialmente: el aumento de lo que llama sectores «bajos no pobres», es decir, aquellos que han salido de la pobreza pero aún no pueden considerarse clase media y corren el riesgo de recaer económicamente, y que con 157 millones de personas (cifra de 2017, la última disponible) superan el número que existían hace quince años, antes del «boom» económico. Aquella «década de oro» terminada hace un lustro supuso ciertamente un importante aumento de la clase media latinoamericana, pero la Cepal llama la atención sobre otra cifra: sumados los sectores pobres, los bajos no pobres y los medio-bajos, se alcanza el 76,8% de la población. Demandas sociales Si bien es cierto que el tiempo de vacas gordas permitió un importante progreso social, este no fue suficientemente duradero ni estuvo convenientemente aprovechado por muchos gobiernos en cuestión de reformas estructurales para impedir que con la llegada de las vacas flacas hubiera retrocesos. «No solamente diversos avances en materia social se han desacelerado o estancado en un contexto económico poco dinámico, sino que también se vislumbran importantes señales de retroceso», constata el informe de la Cepal. «Después de un quinquenio de lento crecimiento, las carencias estructurales de la región se han vuelto más patentes y su solución es parte de las demandas de amplios grupos sociales, en particular de las nuevas generaciones» «Además, se asiste a un período de cambios geopolíticos globales, gran descontento social y creciente polarización, acompañados en muchos casos de un proceso de deslegitimación de la política y un creciente rechazo da formas tradicionales de organización y expresión de intereses. Estos factores precipitan en algunos casos cambios políticos de envergadura y el cuestionamiento de consensos forjados en las últimas décadas». Desigualdad Por lo que se refiere a la desigualdad, entre 2002 y 2014 la desigualdad de ingresos disminuyó de forma significativa en Latinoamérica y a partir de 2015 esa tendencia se ralentizó. Entre 2002 y 2014 la variación promedio anual fue del 1%, mientras que la registrada entre 2014 y 2018 fue del 0,6% anual. Los países que en 2018 tenían menos desigualdad eran Argentina, El Salvador y Uruguay; los más desiguales eran Brasil y Colombia. Entre 2014 y 2018, las mayores disminuciones en desigualdad ?reducciones acumuladas de un 7% o más? fueron Bolivia, El Salvador y Paraguay. El hecho de que algunos de esos países con un comportamiento más negativo en materia de igualdad de ingresos no hayan registrado protestas sociales (las ha habido en Colombia, pero no en Brasil) y sí las hayan experimentado otros países con un mejor desempeño en este campo (Bolivia) o que están en la mitad de la tabla (Chile) demuestra que no hay una correlación directa entre desigualdad y el descontento que ha cobrado formas violentas en varios lugares de la región, como tampoco la hay propiamente con la situación de pobreza sin más. Como la propia comisión de las Naciones Unidas sugiere, la cuestión crítica tiene más que ver con las expectativas de un sector de la población que, gracias a las mejoras de la «década de oro», pudo salir de la pobreza o afianzó su posición en los estratos medios-bajos, pero que con el empeoramiento de la situación vive con angustia su vulnerabilidad.
01-06-2019 | Fuente: abc.es
Desgaste, corrupción y autoritarismo: por qué Evo Morales podría perder las elecciones en Bolivia
Tras trece años dirigiendo el rumbo de un país al que, para bien o para mal, ha transformado notablemente, los días de Evo Morales como presidente de Bolivia podrían ver su fin en las elecciones generales del próximo octubre. Así lo ha constatado un sondeo publicado la semana pasada por el principal periódico del país, «La Razón», del cual se extrae una conclusión fundamental: si Morales no logra imponerse en la primera ronda ?para lo que necesita un 40 por ciento de los votos y una diferencia de diez puntos sobre el segundo en liza, algo no muy claro en base a las prospecciones?, podría ser incapaz de batir a su rival, el expresidente Carlos Mesa, en segunda vuelta. El descontento hacia el presidente boliviano no ha hecho más que ir en aumento desde que, en diciembre, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) lo legitimase para poder presentarse a un cuarto mandato. La indignación no fue gratuita: en 2016 Morales sometió a referéndum su intención de modificar la Constitución para ampliar el número de reelecciones consecutivas a las que un jefe de Gobierno podía optar ?la norma actual solo permite dos?. Con un 51 por ciento de votos en contra, el electorado tumbó la propuesta. Pero Morales no aceptó el no por respuesta, y apeló a la máxima instancia electoral para que se pronunciase. «La prohibición de optar a un nuevo mandato vulnera los Derechos Humanos del presidente», sentenció el TSE, un órgano que ha sido criticado por su afinidad y cercanía al oficialismo. «Es el mismo recurso que usó Daniel Ortega en Nicaragua, quien se presentó a los comicios de 2011 habiendo agotado el número posible de reelecciones. La oposición lo impugnó, pero el órgano electoral rechazó el recurso alegando que su candidatura cumplía con una sentencia de 2009 de la Corte Suprema de Justicia», explica Anna Ayuso, investigadora del «think tank» catalán Cidob. Lejos queda ya aquel año 2008, cuando Morales anunció que no se presentaría a las elecciones de 2014. No solo incumplió su propia promesa entonces, sino que además se convirtió, un año más tarde, en el mandatario que más tiempo ha ejercido el cargo desde que el país obtuviera su independencia, en 1825. Desapego en las ciudades Pero no solo es su empeño en aferrarse a la presidencia lo que ha desatado el hartazgo hacia el primer presidente indígena de Bolivia. Su prolongada estancia en el cargo, la confección de un modelo hiperpersonalista y una creciente percepción de que la corrupción en la Administración ha aumentado son, para Ayuso, alguno de los factores que más han empañado la labor social y económica del mandatario. «El desapego se da sobre todo en las capas más jóvenes, que prácticamente solo han conocido a Morales, y en las zonas urbanas, muy especialmente en Santa Cruz, la provincia más rica y donde la burguesía ocupa un lugar destacado», detalla Ayuso. A lo largo de sus trece años de mandato, Morales se ha convertido en uno de los líderes mundiales más conocidos por sus reformas socioeconómicas ?incluyendo la nacionalización de los hidrocarburos?, su defensa activa de los derechos de los indígenas ?en ocasiones cuestionada? y su retórica «antiimperialista». Alabado por la importante reducción de la pobreza y la buena marcha de la economía, el líder del partido MAS (Movimiento al Socialismo) ha sido también criticado con dureza por sus múltiples incongruencias entre el discurso y la práctica, y por un creciente autoritarismo, incluyendo persecución a periodistas y opositores. Otras protestas No es la primera vez que Morales atraviesa dificultades. «Evo», como siempre ha gustado que le llamen para mostrarse más cercano, se enfrentó durante su primera etapa al repudio de los sectores más clasistas por su origen indígena. En 2008 encaró uno de sus momentos más críticos, cuando las gobernaciones opositoras del noreste del país, entre ellas la de la provincia de Santa Cruz, iniciaron una serie de protestas autonomistas que se saldaron con treinta muertos. Más tarde, entre 2010 y 2011, distintos grupos sociales, incluyendo policías, ecologistas y también indígenas, mostraron su malestar por medidas a las que, en varios casos, acabó dando marcha atrás por el rechazo que generaron. Sin embargo, el contexto actual es muy diferente para Morales, pues ya no son protestas puntuales sino una situación de desgaste continuado a lo que se enfrenta. «Su éxito depende de la capacidad que tenga para movilizar a una clase media y baja que, pese al buen rumbo de la economía, no acaba de ver una mejora en su calidad de vida», explica Anna Ayuso. «Si Morales no consigue imponerse en la primera vuelta, es bastante posible que su rival, Carlos Mesa, logre aglutinar a la oposición y desbancarle en la segunda ronda», concluye la experta.
26-04-2019 | Fuente: abc.es
Emmanuel Macron ha hecho lo más urgente para afrontar la crisis de los chalecos amarillos. Desde el otoño pasado, ha reconocido a la amalgama de descontentos, indignados y coléricos y se ha reunido en sesiones maratonianas con miles de ciudadanos que querían transmitirle su malestar. También se ha ocupado de proteger el orden público ante la deriva salvaje las manifestaciones en las grandes ciudades. Tras el ejercicio paciente de escucha, la presidencia de Macron evoluciona para dejar de ser jupiterina y distante a favor de un liderazgo más terrenal y empático. Ayer convocó una gran rueda de prensa y propuso adoptar un conjunto muy amplio de reformas que mermen la ola populista. Es cierto que la puesta en escena fue en el espléndido salón principal del Elíseo, emulando al general De Gaulle. Pero su intención era restar apoyos a los movimientos anti?sistema, tomar la iniciativa política e incluso buscar el efecto sorpresa. La idea fuerza fue devolver la esperanza a cada ciudadano pidiendo a cambio que aporte a Francia lo mejor de sí mismo. Anunció la bajada de impuestos a los que tienen menos ingresos y una reforma sustantiva del acceso a la función pública, en busca de la diversidad y la verdadera meritocracia. También prometió una descentralización administrativa, unida al refuerzo del poder de los alcaldes. Se opuso a debilitar la democracia representativa y no aceptó recuperar el impuesto sobre las grandes fortunas, una decisión que ahuyentaría a los inversores. Reivindicó fronteras seguras y un patriotismo inclusivo que consiga la integración social de los inmigrantes. Fue menos claro al explicar cómo va a abordar la dura tarea de forjar estos consensos con el fin de cambiar un país difícilmente reformable. La aspiración de fondo del presidente sigue siendo modernizar el Estado y reducir el grado de intervención en la economía. Sabe que distintos grupos sociales opondrán toda la resistencia imaginable a perder sus privilegios. Pero ayer era el momento de apelar a la unidad y a la renovación «del arte de ser francés», cuando aún tiene tiempo para influir en el veredicto popular sobre su presidencia.
10-10-2018 | Fuente: abc.es
La Liga vuela en las encuestas mientras que la prima de riesgo se dispara a 300 puntos
Los populistas italianos se proponen cambiar las reglas de la Unión Europea, así como el orden político europeo regido hasta ahora sobre todo por populares y socialistas. Cuentan para ello con un alto consenso en Italia y pretenden que su euroescepticismo se extienda igualmente a otros países europeos, confiando en una notable victoria en las elecciones europeas de mayo próximo. En las encuestas, la Liga, del ministro del Interior, Matteo Salvini, prácticamente ha duplicado el porcentaje de votos obtenido hace siete meses en las elecciones del 4 de marzo. En el nordeste de Italia, feudo tradicional de la Liga, el partido del vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior alcanza el 48,4 % en intención de voto, según datos de una encuesta del instituto Ipsos publicados por el Corriere. En el sur, donde la Liga solo tenía un porcentaje simbólico, ahora llega al 22 %, mientras a nivel nacional se sitúa en el 34 %, prácticamente el doble que en los comicios de marzo. Retrocede algo el Movimiento 5 Estrellas, que forma la coalición de gobierno con la Liga: Baja cuatro puntos desde marzo y llega al 28,5 %. Objetivo: Cambiar Europa Los líderes de la Liga y del Movimiento 5 Estrellas están «más interesados en cambiar los equilibrios europeos antes que construir un nuevo equilibrio económico italiano; han comprendido que no pueden conseguir el segundo objetivo si no han logrado el primero», afirma Sergio Fabbrini, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Luiss de Roma. Los vicepresidentes Matteo Salvini y Luigi Di Maio han elaborado unos presupuestos del Estado para el año próximo pensando en sus propios electores antes que en los mercados o en la Comisión Europea. Todos los grupos sociales que siguen a la Liga y el Movimiento 5 Estrellas han sido agraciados con diversas partidas de los presupuestos, sobre todo en los capítulos de impuestos, pensiones y subsidio de desempleo. No preocupa a los populistas que esos presupuestos expansivos, con consecuencias económicas negativas para el país, sean suspendidos por la Comisión Europea, algo muy probable por el riesgo que supone haber fijado el déficit en el 2,4 % con relación al PIB. Si finalmente la Comisión rechaza los presupuestos, los dos partidos populistas utilizarán esa decisión como arma electoral contra Bruselas, haciendo responsable a la Comisión de los problemas sociales y económicos de Italia. La jugada de los populistas italianos está clara. Las elecciones para el Parlamento Europeo del próximo mayo son una etapa crucial para su estrategia. La constelación de los llamados partidos «soberanistas» se extiende a casi todos los países europeos que enviarán a sus representantes al Parlamento de Estrasburgo. Las encuestas señalan que todos ellos juntos no constituirán la mayoría del Parlamento, pero sí pueden tener un buen número de escaños hasta el punto de condicionar la nueva Comisión Europea y el Parlamento, dos instituciones en las que hasta ahora se han repartido protagonismo y han llevado siempre la voz cantante populares y socialistas. Los populistas están seguros de poder cambiar ese tradicional equilibrio de poderes.
31-07-2018 | Fuente: elpais.com
El museo que vende ?warhols? para comprar obras de mujeres y negros
Una pinacoteca de Baltimore se desprende de varios cuadros de su colección para financiar la adquisición de piezas de grupos sociales poco representados y corregir el canon del arte
11-07-2018 | Fuente: abc.es
El elegido de Trump para el Supremo abre la gran batalla política del año en EE.UU.
Todavía no había anunciado Donald Trump el nombre de su elegido para el Tribunal Supremo, y ya había manifestaciones el martes por la noche en todo EE.UU., de Nueva York a Los Ángeles. Ayer, las movilizaciones de grupos sociales y políticos a favor y en contra del nominado por el presidente de EE.UU. para sustituir al juez Anthony Kennedy, que anunció su retirada el mes pasado, se materializaban en anuncios televisivos, campañas en redes sociales y un aluvión de opiniones. EE.UU. es consciente de que si la elección de Trump sale adelante, como es previsible, cimentará una mayoría conservadora en el Tribunal Supremo durante décadas que determinará aspectos clave de la democracia más antigua del mundo. La «fumata blanca» fue a última hora del martes y el elegido resultó Brett Kavanaugh, un juez federal de amplia experiencia. Era uno de los cuatro integrantes de la lista final de candidatos de Trump. Su integración en el Tribunal reforzará la mayoría de 5-4 para posiciones conservadoras tanto en el plano ideológico -es más conservador que Kennedy- como en el temporal: solo tiene 53 años y el magistrado de más edad entre los conservadores es Clarence Thomas, con 70. Entre los cuatro jueces progresistas, Ruth Bader Ginsburg resiste como puede a sus 85 años, mientras que Stephen Breyer cumplirá 80 en agosto. Kavanaugh es un juez conservador clásico, con una carrera jurídica sólida, que agradará al votante y al legislador republicano y que podría arañar algún apoyo entre los demócratas. Cumplió con el recorrido tradicional de la elite jurídica -estudió en Yale, fue asistente del mismo juez al que ahora sustituye, Kennedy, nada más acabar la carrera- y ha pasado doce años en el más alto nivel judicial -una corte federal- fuera del Supremo. El nominado tiene, sin embargo, un perfil político innegable: formó parte de la investigación del fiscal Kenneth Starr al ex presidente Bill Clinton, formó parte del equipo legal que ayudó en el recuento ajustado de Florida que dio la victoria a George W. Bush en las elecciones de 2000 y fue alto cargo de este expresidente hasta que el propio Bush le nominó para su actual puesto de juez federal. El propio Kavanaugh ha insistido siempre en que no hay lealtad al partido una vez que se viste la toga. «Deja tus alianzas políticas en la puerta cuando te conviertes en juez», aseguró en un discurso en 2015. Perfil moderado Dentro de las opciones conservadoras que manejaba Trump, Kavanaugh es uno de los más moderados. La nominación de la jueza Amy Barrett, por ejemplo, que ha mantenido posiciones muy fuertes contra el aborto o el matrimonio gay, hubiera supuesto un revolcón ideológico al Tribunal Supremo y una posibilidad inminente de decisiones revolucionarias. No se espera que Kavanaugh asuma el papel de juez bisagra que adquirió Kennedy ?en ocasiones se alineó con la minoría conservadora en asuntos progresistas, como el matrimonio gay o la discriminación positiva de minorías raciales? pero tampoco que impulse cambios radicales en la doctrina del tribunal. En los últimos años, se ha visto como el Supremo no requiere de cambios radicales para afirmar un giro ideológico conservador: por ejemplo, no ha tumbado el derecho al aborto, pero sí ha permitido leyes que básicamente evitan que haya clínicas abortistas en un estado; no ha eliminado el matrimonio gay, pero sí permite que alguien no dé servicio a una pareja homosexual por motivos religiosos. Kavanaugh prometió tras conocerse su nominación que «tendré la mente abierta en cada caso» y que «interpretará la ley, no la creará». En el pasado ha defendido una interpretación «textual» de la Constitución y no tocar asuntos en los que el Supremo ha dejado una doctrina establecida, como es el caso del aborto. Todo esto no impedirá una batalla política encarnizada en su proceso de confirmación en el Senado. Lo fue cuando tuve que ser confirmado como juez federal en 2006 y lo será mucho más ahora, con un país polarizado por el ?trumpismo?, en año de elecciones legislativas y con la amenaza al derecho al aborto en el centro del debate. El líder de la minoría demócrata en la cámara alta, Chuck Schumer, avisó nada más conocer la nominación que la peleará «con todo lo que tengo». La atención estará puesta en un puñado de senadores de ambos partidos. En el partido republicano, Susan Collins y Lisa Murkowski, dos moderadas que han defendido el derecho al aborto y que el año pasado contribuyeron a que naufragara el desmantelamiento del Obamacare. Collins ya avisado que no apoyará a un juez que sea «hostil» al aborto. Y la mayoría republicana en el Senado es tan exigua (51-49) que no se puede permitir apenas votos en contra. Sobre todo si John McCain, senador por Arizona, no puede acudir a votar por el cáncer de cerebro que padece. En ese caso, una sola defección podría imposibilitar la confirmación. Pero también es posible que los demócratas no sean un bloque. Hay varios senadores - que se juegan su escaño en noviembre y que pertenecen a estados de corte conservador, donde oponerse a Kavanaugh podría ir en su contra. Las organizaciones políticas de derechas y de izquierdas ya están inyectando millones en campaña para presionar a los legisladores en cuestión, en la que será la gran batalla política del año en EE.UU.
18-05-2018 | Fuente: elpais.com
La Universidad busca su camino de innovación
Tres de cada cuatro encuestados en un estudio de Ipsos opinan que la formación online puede facilitar el acceso a la universidad de grupos sociales en situación desfavorable, y dos de cada tres encuestados valoran como positivo su campus virtual.