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Noticias de florida

03-04-2020 | Fuente: abc.es
El experto de la Casa Blanca para el Covid-19 pide el confinamiento total en EE.UU.
El principal responsable científico en la lucha contra el coronavirus en Estados Unidos, Anthony Fauci, ha indicado este jueves que cree que debería ordenarse un confinamiento a nivel nacional en el país norteamericano, en contra de lo que el presidente, Donald Trump, ha sostenido desde que estalló la pandemia. «No entiendo por qué no está pasando», ha especificado Fauci en una entrevista con la CNN, en la que ha precisado que «no quiere entrar» en la tensión existente entre los mandatos estatales y los derechos de los diferentes estados. «Pero si ves lo que está pasando en este país, no entiendo por qué no lo estamos haciendo (el confinamiento). Realmente deberíamos», ha insistido. Trump se resiste Trump volvió a insistir el miércoles en que no ordenará un confinamiento en Estados Unidos por el coronavirus porque los estados tienen «diferentes» niveles de afectación, pero aseveró que entendía a los que sí habían ejecutado órdenes de confinamiento en sus estados, como el de Florida, Ron DeSantis. El mandatario agregó que debe haber «flexibilidad» entre los estados, lo que tiene que depender de cómo de malas sean las situaciones que se viven en cada uno de ellos, de manera individual. No se siguen las recomendaciones En este sentido, la coordinadora del grupo de trabajo del coronavirus de la Casa Blanca, Deborah Birx, ha afirmado que, si se presta atención a la curva de contagios en Estados Unidos, se puede concluir que «no todos los estadounidenses están siguiendo las recomendaciones de la Administración de distanciamiento social y lavarse las manos». «Puedo decir por la curva que no todos los estadounidenses las siguen», ha especificado la experta, que ha insistido en que hay que cambiar la «pendiente». «Para todo el mundo de todo el país, cuando decimos que no se pueden hacer reuniones de más de 10 personas, queremos ser claros, si tienes una familia de 10 personas, no queremos que te separes», ha indicado Birx en la rueda de prensa del grupo de trabajo del coronavirus, aludiendo a que lo que las personas tienen que hacer es no salir «a cenas ni cócteles». Estados Unidos es el país con más casos positivos de coronavirus del mundo, una cifra que sobrepasa los 240.000. Además, ha registrado casi 6.000 víctimas mortales a causa del Covid-19.
03-04-2020 | Fuente: as.com
Ron DeSantis: COVID-19 se propagó en el Super Bowl LIV
El gobernador de Florida reveló una hipótesis donde el partido final de la campaña de 2019 fue uno de los focos que ayudó a los contagios de coronavirus.
02-04-2020 | Fuente: abc.es
Así es el despliegue militar de EE.UU. frente a Venezuela
Pocas veces ha autorizado la Casa Blanca un despliegue militar de la magnitud del anunciado el miércoles por Donald Trump, algo todavía más relevante si se tiene en cuenta que la orden la recibió el Pentágono justo cuando el país se enfrenta a su peor crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus . Son miles de soldados estadounidenses los desplegados en el Caribe y el Pacífico, en una operación contra el narcotráfico en la que participan principalmente la Armada, la Fuerza Aérea y la Guarda Costera. Bajo la supervisión del Comando Sur, y el almirante responsable, Craig Faller, se encuentran ya soldados de infantería, marinos, y miembros del Marine Corps, la Fuerza Aérea y la Guarda Costera en un complejo dispositivo para interrumpir tres rutas de la droga: de Venezuela a las islas del Caribe y a Centroamérica, y de Colombia a Centroamérica. El objetivo es reducir la llegada de cocaína, las metanfetaminas, el fentanilo y otros estupefacientes a Estados Unidos. Para ello hay ya buques de guerra desplegados ante las costas de Venezuela y en el Pacífico, según un mapa exhibido por Trump al efectuar su anuncio. Los recursos de las fuerzas armadas movilizados para esta misión son, según el presidente, destructores, buques de guerra, cazas y helicópteros de la Armada; diez buques tipo ?cutter? de la Guarda Costera, y aviones de vigilancia de la Fuerza Aérea. La Armada ha movilizado sus Boeing P-8 Poseidon, preparados para guerra antisubmarina. Proceden de los comandos del Pacífico y Europa, y de la base naval de Norfolk, en Virginia. Agencia Antidroga En las labores de coordinación con el Comando Sur, cuya sede está en Florida, se encuentran la Agencia Antidroga (Dea, por sus siglas en inglés), y los departamentos de Seguridad Nacional y Justicia. Algunas de esas rutas, sobre todo las que van por tierra, se vigilarán desde el aire, con avionetas de supervisión de la Fuerza Aérea.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Días de angustia para los capos de la droga pues <a href="https://twitter.com/Southcom?ref_src=twsrc%5Etfw">@Southcom</a> lleva a cabo una operación masiva anti-narcoticos frente a las costas de <a href="https://twitter.com/hashtag/Venezuela?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Venezuela</a>. <a href="https://t.co/zyex8g8TpG">pic.twitter.com/zyex8g8TpG</a></p>&mdash; Marco Rubio (@marcorubio) <a href="https://twitter.com/marcorubio/status/1245723999436505090?ref_src=twsrc%5Etfw">April 2, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El objetivo del despliegue en el Caribe lo dejó claro el miércoles el secretario de Defensa Mark Esper: «Actores corruptos, como el régimen ilegítimo de Maduro en Venezuela, dependen de las ganancias derivadas de la venta de narcóticos para mantener su poder represor. El pueblo venezolano continúa sufriendo enormemente debido al control criminal de Maduro sobre el país». Respecto a plazos, la operación comenzó el 1 de abril, y, de forma extraordinaria, no tiene fecha límite. Según dijo el secretario Esper, jefe del Pentágono: «No voy a revelar cuánto tiempo durará. Lo iremos evaluando, y haremos ajustes. Podemos aumentar fuerzas. Podemos disminuirlas. Podemos mantenerlas como están. Pero será una evaluación que haremos de forma interministerial. Le informaremos al presidente. Y tomaremos su orientación a partir de ahí».
02-04-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. supera los 200.000 contagios y el coronavirus se dispara más allá de Nueva York
Estados Unidos vive en estado de conmoción por la rápida expansión del coronavirus, que ha superado ya con creces los 200.000 casos, cerca del doble que los países hasta ahora más afectados, como Italia o España. La epidemia se ha extendido durante semanas con fuerza en algunos focos del país, pero muchos han vivido de espaldas a la realidad. Es imposible desligarlo de la reacción del Gobierno federal, que ha sido tibia, tardía y descoordinada. La semana pasada, Donald Trump se mostraba confiado de que el país estaría «en marcha» y «de vuelta al trabajo» para el domingo de Pascua, para cuando pronosticaba que las iglesias estarían «hasta arriba». También relativizaba la importancia al coronavirus y decía que la gripe común y los accidentes de tráfico suponen igualmente miles de muertes cada año. Pocos días después, no le ha quedado más remedio que aceptar la realidad descorazonadora de la epidemia: según las proyecciones de la propia Casa Blanca, en el mejor de los escenarios previstos morirán entre 100.000 y 240.000 estadounidenses. En el peor escenario, las víctimas del coronavirus serían incluso más de dos millones. Hasta ahora, buena parte del país ha visto la epidemia como un problema aislado en algunas zonas: California, el estado de Washington y, sobre todo, Nueva York y su área metropolitana. Hospitales al límite La Gran Manzana y sus alrededores siguen siendo el epicentro de la crisis. Los tres estados que comparten el área metropolitana de la principal ciudad del país -Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut- acumulaban este miércoles la mitad de los casos del país, con más de 100.000 contagios y más de 2.000 fallecidos. Su infraestructura hospitalaria está al borde del colapso y el gobernador neoyorquino, Andrew Cuomo, repite cada día su llamamiento a una mayor asistencia del gobierno federal para el envío de equipamiento médico. Nueva York ha sido un polvorín para la epidemia, por factores como su población alta, la densidad urbana, la amplia red de transporte público y la afluencia de visitantes y turistas de todo el mundo.Pero Cuomo advirtió de que el problema va mucho más allá de la ribera del río Hudson. «Si nos creemos esos números», dijo sobre una proyección que apunta a 16.000 muertes en su estado, «eso significa que va a haber decenas de miles de muertes fuera de Nueva York». «Para la gente que ve las noticias por la noche en Kansas y dice ?bueno, eso es un problema de Nueva York?, eso no es lo que dicen los números», insistió. «Dicen que es un problema de Nueva York hoy. Mañana, es un problema de Kansas». Cuomo mencionó estados donde el impacto de la epidemia es todavía pequeño. Pero ya son treinta estados donde se han decretado órdenes de confinamiento en casa, para una población que en conjunto equivale al 80% del país. Florida se suma al confinamiento general Florida fue ayer el último estado en sumarse, tras las reticencias de su gobernador, el republicano Ron DeSantis, que finalmente ha cedido a la presión. En Miami crecen los casos y Florida es un caso de especial riesgo por la gran presencia de jubilados de todo el país.Sin los casos de Nueva York, el número de contagiados en EE.UU. sería todavía comparable a los de Italia y España. Los nuevos focos calientes están en entornos urbanos que mezclan densidad de población y rentas bajas. Un ejemplo de ello es Detroit, cuya curva de contagios «es más inclinada incluso que Nueva York, reconoció Gretchen Whitmer, la gobernadora de su estado, Míchigan. También hay gran preocupación por Nueva Orleáns, en Luisiana, una ciudad donde la semana pasada el aumento de contagios per capita crecía más que en ningún lugar de EE.UU, o por Chicago, en Illinois, con un área metropolitana de 9,5 millones de personas y donde ya se están montando hospitales de emergencia.
01-04-2020 | Fuente: abc.es
La pesadilla de miles de pasajeros atrapados en cruceros por el coronavirus: «¡Ayudadnos!»
El pasado 7 de marzo, cuando el coronavirus apenas había golpeado a Sudamérica con los primeros casos, zarpaba de Buenos Aires el crucero Zaandam, de la compañía Holland America, con 1.243 pasajeros, muchos de ellos de edad avanzada, y 586 tripulantes a bordo. Debería haber sido una plácida travesía por el cono sur que incluía cruzar el estrecho de Magallanes hasta el Pacífico, para concluir en el puerto chileno de San Antonio el día 21. Pero se convirtió en una pesadilla de final todavía incierto. «¡Ayudadnos!», reclaman los pasajeros atrapados en mitad de la crisis del coronavirus. En los días siguientes a la partida del barco en Argentina, la pandemia fue avanzando y la naviera, perteneciente al grupo estadounidense Carnival, decidió paralizar sus rutas y que los pasajeros regresaran a sus países por avión. Pero cuando el crucero llegó a Punta Arenas, en el sur de Chile, se les impidió desembarcar. Al día siguiente, el presidente Sebastián Piñera ordenaba cerrar todos los puertos de ese país. El Zaandam siguió navegando hacial el norte, hasta Valparaíso, sin que se autorizara tampoco a sus pasajeros o tripulantes tomar tierra. Entre tanto, empezaban a detectarse casos de contagiados por coronavirus entre pasajeros y tripulantes. Tampoco Perú le dejó desembarcar, ni ninguno de los países por los que ha ido pasando después. Siguieron hacia Panamá, con intención de cruzar el Canal hacia el Caribe y llegar hasta Florida, en EE.UU. Mientras aguardaba el permiso para atravesar el istmo, Holland America informó el pasado viernes de la muerte de cuatro personas a bordo, mientras que otras dos habían dado positivo por coronavirus y cerca de 150 tripulantes y pasajeros presentaban síntomas griposos. Evacuación masiva y traslado a otro crucero Al día siguiente, cientos de pasajeros aparentemente sanos fueron evacuados y transferidos a otro crucero de la misma compañía, el Rotterdam, que acudió a auxiliar al Zaandam desde Puerto Vallarta (México). Tras la resistencia inicial, las autoridades permitieron a ambos barcos cruzar el Canal de Panamá y adentrarse en aguas del Caribe. Sin ningún otro país donde poder atracar, se dirigieron al Puerto Everglades en Fort Lauderdale, en la costa del sureste de Florida, el estado donde tiene su sede el grupo Carnival. Sin embargo, tampoco allí son bienvenidos de momento. «Nosotros vemos esto como un gran, gran problema, y no queremos que se descargue gente en el sur de Florida ahora», afirmó con contundencia el gobernador del estado del sol, Ron DeSantis. El presidente de Holland America, Orlando Ashford, denunció en un comunicado el síndrome de «no es mi problema» por parte de los diferentes países. «Están centrados lógicamente en la crisis del Covid-19», indicó, pero adviertió de que «esán dando la espalda a mieles de personas abandonadas en el mar». A su juicio, «darle con la puerta en las narices a esa gente traiciona nuestros valores humanos más profundos». A los casos del Zaandam y el Rotterdam se ha sumado un tercero, el del crucero Coral Princess, que también se dirige hacia el mismo puerto de Florida desde Sudamérica. Este barco, también perteneciente al grupo Carnival, ha alertado de que abordo hay un número «por encima de lo normal» de personas con síntomas parecidos a la gripe. «La historia nos juzgará por las decisiones que tomemos en este tiempo terrible», afirma la pasajera Laura Gabaroni El Servicio Guardacostas de EE.UU., por su parte, ha advertido a los cruceros, aunque pertenezcan a compañías con sede en Miami, que podrían estar varados «indefinidamente». Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha urgido a las autoridades de Florida a acoger al Zaandam y que llamaría a DeSantis para que permitiera a las personas a bordo desembarcar. Una de las pasajeras del Zaandam que fue transferida al Rotterdam, Laura Gabaroni, «implora» a través de Facebook a las autoridades locales, estatales y federales para que los barcos puedan atracar y las personas a bordo regresen a sus casas. En opinión de esta estadounidense de origen argentino, la actitud del gobernador de Florida es «inamericana» y «EE.UU. debería asumir la responsabilidad con sus ciudadanos en apuros. «La historia nos juzgará como país por las decisiones que tomemos en este tiempo terrible».
31-03-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. supera los 150.000 casos de coronavirus y el gobernador de Nueva York llama a la unidad
El coronavirus se propaga con rapidez en Estados Unidos, el país con más casos del mundo, donde este lunes se superaban con creces los 150.000 contagios y el número de fallecidos se acercaba a los 3.000. En la víspera el presidente del país, Donald Trump, anunciaba que las directivas de la Casa Blanca sobre distanciamiento físico se ampliaban otras dos semanas, hasta el 16 de abril, en un nuevo cambio de rumbo de su gestión de la crisis. La semana pasada dijo que revisaría esas directrices con la intención de poner «en marcha» al país lo antes posible para evitar el impacto económico y llegó a decir que el domingo de Pascua, el 12 de abril, «las iglesias estarán llenas». La realidad de la epidemia, sin embargo, es tozuda, y el coronavirus gana terreno en medio de la actuación descoordinada y disfuncional de las diferentes administraciones de EE.UU. Florida, que optó al principio de la crisis por medidas laxas para contener a la epidemia, ordenó el confinamiento en varios condados del sureste del estado, incluida su principal ciudad, Miami. Ya son 30 los estados que han impuesto órdenes de este tipo, aunque en la mayoría de los casos los ciudadanos pueden salir a la calle a pasear y a hacer ejercicios si cumplen con el distanciamiento físico. Nueva York, el centro de la epidemia Es el caso de Nueva York, el peor foco del país, con cerca de 70.000 contagios y más de 1.200 muertes, y donde el colapso sanitario empieza a sentirse. Este lunes llegó el buque-hospital de la Armada a los muelles de la ciudad, donde hay cuatro grandes hospitales temporales en preparación -concedidos por Trump a través de la agencia de gestión de emergencias- y donde se ha instalado un hospital de campaña en Central Park. «No es tiempo de política, ni partidismo, ni división. Ni en este estado, ni en la nación. Si hay un momento para la unidad es ahora», dijo el gobernador del estado, Andrew Cuomo. «Estoy de acuerdo con el presidente: esto es una guerra», añadió sobre Trump. «Pues actuemos de una vez como si lo fuera», le recomendó.
30-03-2020 | Fuente: abc.es
Estados Unidos hará lo posible por capturar a Maduro
Donald Trump venía insistiendo en que marzo iba a ser importante en la campaña contra Nicolás Maduro, y así ha ocurrido. Ahora sabemos que hace seis meses se tomó la decisión de presentar cargos contra él y otros máximos responsables del régimen en una macro causa centrada en el narcotráfico, y desde entonces hasta cinco jurisdicciones judiciales federales estadounidenses han trabajado intensamente en la coordinación de sus informaciones. Testigos protegidos que a lo largo de los años ya habían ofrecido sus testimonios a los agentes de las distintas fiscalías volvieron a ser llamados para testificar esta vez ante un gran jurado y poder formalizar así las acusaciones. Por ello, quienes simplistamente han dicho que todo esto se debe al particular momento ?debilidad del régimen chavista a causa de la crisis del coronavirus, o bien debilidad de Trump ante el electorado de Florida? desconocen que procesos judiciales de este tipo requieren de un trabajo previo que no se resuelve en dos días. Escuchas de conversaciones Fuentes que han colaborado en el avance de la causa aseguran que Estados Unidos hará todo lo posible por capturar a Maduro. Se descarta una operación como la que los estadounidenses protagonizaron en 1989 en Panamá para detener a Manuel Noriega (el único caso previo de un mandatario por el que EE.UU. ha ofrecido recompensa), pero caben otras operaciones «quirúrgicas» que pueden llevar al mismo resultado. Además, cualquier movimiento fuera de Venezuela podría ser aprovechado para interceptarle. Lo que está claro es que EE.UU. tiene acceso a escuchas que le aportan una gran información sobre Maduro y su entorno. Eso se ve en el «indictment», donde se incluyen conversaciones mantenidas en el círculo estrecho del poder. Por ejemplo, se describe una conversación de 2009 en la que Cabello consideraba que la salida del poder del aliado chavista Gabriel Zelaya en Honduras les iba a «joder el negocio» y Maduro se comprometía a intentar que ese cambio de gobierno no les fastidiara sus conexiones de narcotráfico. O la bronca que en 2013 Maduro les echó a Cabello y Carvajal por haber usado el aeropuerto de Maiquetía para un gran envío de droga en lugar de vías menos llamativas. Colaboración de Clíver Alcalá Llama la atención que el «indictment» sitúa a Maduro en el centro de la trama desde el comienzo, cuando en realidad el papel central correspondió a Hugo Chávez hasta su muerte. Con ello se quiere indicar que Maduro, aun con responsabilidades que en principio diríanse menos propicias para asuntos relacionados con el narcotráfico, como la de dirigir el Ministerio de Asuntos Exteriores, estuvo igualmente vinculado desde el principio a ese negocio. Luego, al suceder a Chávez en la presidencia también le sucedió como supervisor del Cartel de los Soles. También resulta curioso que en la acusación se haya incluido a Clíver Alcalá. El militar fue decisivo en la puesta en marcha del cartel chavista, pero su vinculación habría terminado poco antes de la muerte de Chávez; nunca fue una persona cercana a Maduro, quien prescindió completamente de él. De hecho, luego estuvo en contacto con las autoridades estadounidenses analizando algún tipo de cooperación, cuestión que nunca se concretó del todo por la desconfianza que sembraba. Su inclusión en la causa buscaba precisamente forzar su entrega, como ha ocurrido: Clíver Alcalá se entregó a la DEA en Colombia el viernes por la tarde e inmediatamente fue conducido a Nueva York. Ahora deberá aportar información que condene a los otros encausados. Hechos probados La causa contra Maduro, Cabello, Carvajal, Alcalá y dos dirigentes de las FARC (alias Iván Márquez y Jesús Santrich) ofrece muchos detalles de hechos delictivos. EE.UU. también ha extendido acusaciones contra el ministro de Defensa, Vladimir Padrino; el presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno; el vicepresidente Tarek el Aissami, y otros individuos. La siguiente relación recoge solamente los hechos probados de la primera de la causas. ?Las FARC cultivaron hoja de coca también en Venezuela, como en la Serranía de Perijá. También procesaron cocaína en el país; precisamente, en 2003 Jesús Santrich recibió 300.000 dólares para establecer un campo de las FARC cerca de Apure con ese fin. ?En 2004, el volumen de cocaína que entraba de Colombia y atravesaba Venezuela era de al menos 250 toneladas anuales. En 2010, se registraron unos 75 vuelos de narco-avionetas, cubriendo la ruta entre Venezuela y Honduras. ?En 2005, Hugo Chávez dio órdenes a miembros destacados de su equipo de apartar de sus cargos a los jueces que no protegieran a las FARC y sus actividades de narcotráfico. En ese mismo año, Venezuela rompió la relación bilateral que había mantenido con la DEA estadounidense. ?En 2006, las FARC pagaron a Maduro 5 millones de dólares obtenidos en el negocio de la droga para proceder a su lavado. Como nuevo ministro de Exteriores, Maduro se ocupó de comprar a Malasia un equipo de extracción de aceite de palma, para su instalación en Apure. ?En 2006, Cabello y Carvajal colaboraron en el envío de un DC-9 cargado con 5,6 toneladas de cocaína, que salió del principal aeropuerto de Venezuela y por una avería tuvo que aterrizar en el estado mexicano de Campeche, con la consiguiente captura de la carga. ?En 2008, Chávez acordó con Iván Márquez usar fondos de la petrolera nacional PDVSA como apoyo a las operaciones de narcotráfico y terrorismo de las FARC. En mismo año, y en otra reunión con las FARC, se acordó entregar dinero y armas a este grupo para que aumentara la producción de cocaína; Maduro se comprometió a hacer lo posible para que la frontera con Colombia estuviera abierta y así facilitar el narcotráfico. ?En 2009, Maduro, Cabello y Carvajal prepararon el envío de cuatro toneladas de cocaína facilitadas por las FARC. ?En 2013, el Cartel de los Soles despachó 1,3 toneladas de cocaína en un avión que viajó de Maiquetía a París, donde la carga fue intervenida. ?En 2014, Maduro ofreció más armas a Iván Márquez a cambio de que las FARC ayudaran a entrenar una milicia armada en Venezuela. ?En 2015, el Cartel de los Soles quitó material al Ejército venezolano para entregárselo a las FARC.
29-03-2020 | Fuente: abc.es
Una campaña global de bulos falsos busca provocar el caos en la pandemia
El mensaje se distribuyó e WhatsApp esta semana, alertando de un desembarco militar de Estados Unidos en Europa. «Mientras nos distraemos con el coronavirus, 20.000 soldados estadounidenses están desembarcando en Europa sin que nos enteremos, y no queda nada claro lo que se está tramando», decía. «El fenómeno coronavirus es una herramienta útil para distraer y preparar a una gran parte de los ciudadanos del mundo para algo más importante que debe suceder o que alguien está preparando para hacer que suceda, y que tiene más que ver con una ruptura del sistema geopolítico global, que con encontrar una solución a un virus de la gripe», añadía. Ese mensaje es un ejemplo más, entre millones, de la ola de desinformación que se ha superpuesto a la pandemia del coronavirus, que a día de ayer contaba a nivel global a 678.720 infectados y 31.734 muertos. Las autoridades a ambos lados del Atlántico, incluidas la Casa Blanca y la Comisión Europea, han alertado en los pasados días de un preocupante aumento de las noticias falsas. Algunos ejemplos son simples engaños que pueden resultar dañinos para la salud, como que beber agua hirivendo protege del contagio. Otros ejemplos son parte de una gran campaña mundial de propaganda que esconde intereses geopolíticos y que sobre todo procede de estados autoritarios que invierten fuertemente en medios estatales como China, Rusia o Irán. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourova, ha denunciado abiertamente que «hay actores externos específicos, a saber, Rusia y cada vez más China, que utilizan activamente la desinformación y otras tácticas de injerencia para socavar la democracia europea». Por su parte, la OTAN y EE.UU. ya se enfrentan a la crisis de la desinformación como un desafío de corte militar, creando gabinetes de crisis y desimientiendo ac tivamente las mentiras más peligrosas. Respecto al ejemplo de WhatsApp, visto antes, como muchos casos de desinformación, contiene algún elemento de verdad. En realidad sí iban a participar 20.000 soldados estadounidenses en un gran ejercicio conocido como Defender Europe 2020, pactado desde hace años por los aliados de la OTAN, incluida España. Su objetivo no era ninguna invasión sino preparar al continente ante una posible agresión externa. Pero desde que se declaró la pandemia de coronavirus esos ejercicios fueron suspendidos y los 6.000 soldados norteamericanos que se habían desplazado a Europa han regresado ya a EE.UU. Mucho antes, los medios de propaganda rusa Sputnik o RT ya denunciaban que el ejercicio Defender Europe era poco más que una provocación. Otros medios en apariencia privados radicados en territorio ruso, como News Front, han difundido información falsa, como que el virus en realidad fue plantado en China por medio de un consulado estadounidense en la ciudad de Wuhan en el que se hacían pruebas en laboratorios escondidos. De hecho, varios de esos medios publicaron que quienes llevaron el virus fueron 300 soldados norteamericanos que el 19 de octubre visitaron esa ciudad china o para participar en unas Olimpiadas Militares. Dos semanas después se registró allí el primer caso. Estrategia coordinada Según un informe interno del Departamento de Estado al que ha tenido acceso ABC, el 20 de enero cuentas rusas en redes sociales comenzaron a compartir de forma coordinada informaciones falsas sobre el coronavirus en varios idiomas, en especial inglés y español. Según Philip Reeker, subsecretario de Estado norteamericano para Europa y Eurasia, «la intención de Rusia es sembrar discordia y socavar las instituciones y alianzas de EE.UU. desde dentro, incluso a través de campañas encubiertas y coercitivas». Si 2016 fue el año en que Rusia interfirió en el referéndum del Brexit y en las elecciones de EE.UU. con noticias falsas, en 2020 China ha tenido un papel mucho más predominante en la esfera de la desinformación. La diferencia es que el Kremlin dejó la distribución digital de las noticias falsas en manos de empresarios cercanos al Kremlin, como Sergei Prighozin, y en el caso chino, el estado al completo se ha puesto al servicio de una campaña para lavar la imagen del propio país y culpar a EE.UU. de ser el verdadero instigador de esta crisis. Por ejemplo: el 12 de marzo, el portavoz del ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, dijo, abiertamente que el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades del Gobierno de EE.UU. «ha sido sorprendido». «¿Quién es el paciente cero en EE.UU.? ¿Cuántos infectados hay? ¿Cuáles son los nombres de los hospitales? Puede que el ejército de EE.UU. trajera esta epidemia a Wuhan. ¡Sean transparentes! ¡Hagan pública su información! ¡Nos deben una explicación!», dijo. El gran entramado de medios estatales chino, por medio de sus muchas cabeceras en varios idiomas, incluido el español, se hizo eco de esas afirmaciones y de una teoría avanzada por el investigador Zhong Nanshang de que en realidad el coronavirus no había comenzado en China. En las principales redes sociales chinas, como Weibo, comenzaron a proliferar los lemas #VirusJapones #VirusIraní o #VirusItaliano. Curiosamente, un diario del Partido Comunista, The Global Times, recuperó la teoría de que los soldados estadounidenses que participaron en las Olimpiadas Militares trajeron consigo el virus. Citando a una serie de teóricos de la conspiración y desconocidos profesores de relaciones internacionales, afirmaba que de hecho era un uniformado de EE.UU. que participó en la competición de ciclismo el que había traído la muestra. Sin embargo, lo que más preocupa a las agencias de inteligencia de EE.UU. ahora es la desinformación dedicada a desestabilizar internamente el país, como sucedió en las elecciones de 2016. Varias cuentas falsas en redes sociales han intentado hacer que cunda el pánico alertando de la movilización de tropas en suelo norteamericano, algo que la ley reserva para casos extremadamente graves como una insurrección. Cuando el domingo pasado Trump ordenó la movilización de la Guardia Nacional (fuerza de reserva estadounidense), numerosos perfiles en Twitter compartieron fotos de tanquetas y tanques afirmando falsamente que correspondían a calles de grandes ciudades norteamericanas como San Diego o Nueva York, junto al lema #MartialLaw, o #LeyMarcial. Falsos mensajes de WhatsApp, supuestamente escritos por agentes de policía afirmaban tener «información fiable de un jefe de policía de dos condados de Florida de que la Guardia Nacional se va a desplegar en todo el país a las 3.00 de la madrugada del próximo lunes (23 de marzo)». Otros decían provenir del hijo de «alguien que trabaja en seguridad nacional» y alertaban del «despliegue del ejército durante al menos un mes». Reacción del Pentágono A diferencia de la gran campaña de desinformación de las elecciones de 2016, en esta ocasión las agencias de inteligencia detectaron el aumento de bulos. El departamento de Seguridad Nacional creó un gabinete de crisis, que ha llamado «Control de Rumores del Coronavirus», cuya misión es detectar todas esas falsedades y desmentirlas. El Pentágono ha hecho lo propio, y ha mantenido una serie de reuniones en las que se ha tomado el problema de la desinformación como una amenaza de corte bélico para el país. Tan en serio se tomó el departamento de Defensa el rumor de la ley marcial que el lunes el jefe del Pentágono, Mark Esper, compareció en una teleconferencia para decir, claramente, «esto no es un movimiento para decretar la ley marcial, como han dicho algunos falsamente». El general Joseph Lengyel, al mando de la Guardia Nacional, participó el domingo en una conversación telefónica con un reducido grupo de periodistas para asegurar que «no hay nada de cierto en esos rumores».
29-03-2020 | Fuente: abc.es
Una campaña global de bulos busca provocar el caos en la pandemia
El mensaje se distribuyó e WhatsApp esta semana, alertando de un desembarco militar de Estados Unidos en Europa. «Mientras nos distraemos con el coronavirus, 20.000 soldados estadounidenses están desembarcando en Europa sin que nos enteremos, y no queda nada claro lo que se está tramando», decía. «El fenómeno coronavirus es una herramienta útil para distraer y preparar a una gran parte de los ciudadanos del mundo para algo más importante que debe suceder o que alguien está preparando para hacer que suceda, y que tiene más que ver con una ruptura del sistema geopolítico global, que con encontrar una solución a un virus de la gripe», añadía. Ese mensaje es un ejemplo más, entre millones, de la ola de desinformación que se ha superpuesto a la pandemia del coronavirus, que a día de ayer contaba a nivel global a 678.720 infectados y 31.734 muertos. Las autoridades a ambos lados del Atlántico, incluidas la Casa Blanca y la Comisión Europea, han alertado en los pasados días de un preocupante aumento de las noticias falsas. Algunos ejemplos son simples engaños que pueden resultar dañinos para la salud, como que beber agua hirivendo protege del contagio. Otros ejemplos son parte de una gran campaña mundial de propaganda que esconde intereses geopolíticos y que sobre todo procede de estados autoritarios que invierten fuertemente en medios estatales como China, Rusia o Irán. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourova, ha denunciado abiertamente que «hay actores externos específicos, a saber, Rusia y cada vez más China, que utilizan activamente la desinformación y otras tácticas de injerencia para socavar la democracia europea». Por su parte, la OTAN y EE.UU. ya se enfrentan a la crisis de la desinformación como un desafío de corte militar, creando gabinetes de crisis y desimientiendo ac tivamente las mentiras más peligrosas. Respecto al ejemplo de WhatsApp, visto antes, como muchos casos de desinformación, contiene algún elemento de verdad. En realidad sí iban a participar 20.000 soldados estadounidenses en un gran ejercicio conocido como Defender Europe 2020, pactado desde hace años por los aliados de la OTAN, incluida España. Su objetivo no era ninguna invasión sino preparar al continente ante una posible agresión externa. Pero desde que se declaró la pandemia de coronavirus esos ejercicios fueron suspendidos y los 6.000 soldados norteamericanos que se habían desplazado a Europa han regresado ya a EE.UU. Mucho antes, los medios de propaganda rusa Sputnik o RT ya denunciaban que el ejercicio Defender Europe era poco más que una provocación. Otros medios en apariencia privados radicados en territorio ruso, como News Front, han difundido información falsa, como que el virus en realidad fue plantado en China por medio de un consulado estadounidense en la ciudad de Wuhan en el que se hacían pruebas en laboratorios escondidos. De hecho, varios de esos medios publicaron que quienes llevaron el virus fueron 300 soldados norteamericanos que el 19 de octubre visitaron esa ciudad china o para participar en unas Olimpiadas Militares. Dos semanas después se registró allí el primer caso. Estrategia coordinada Según un informe interno del Departamento de Estado al que ha tenido acceso ABC, el 20 de enero cuentas rusas en redes sociales comenzaron a compartir de forma coordinada informaciones falsas sobre el coronavirus en varios idiomas, en especial inglés y español. Según Philip Reeker, subsecretario de Estado norteamericano para Europa y Eurasia, «la intención de Rusia es sembrar discordia y socavar las instituciones y alianzas de EE.UU. desde dentro, incluso a través de campañas encubiertas y coercitivas». Si 2016 fue el año en que Rusia interfirió en el referéndum del Brexit y en las elecciones de EE.UU. con noticias falsas, en 2020 China ha tenido un papel mucho más predominante en la esfera de la desinformación. La diferencia es que el Kremlin dejó la distribución digital de las noticias falsas en manos de empresarios cercanos al Kremlin, como Sergei Prighozin, y en el caso chino, el estado al completo se ha puesto al servicio de una campaña para lavar la imagen del propio país y culpar a EE.UU. de ser el verdadero instigador de esta crisis. Por ejemplo: el 12 de marzo, el portavoz del ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, dijo, abiertamente que el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades del Gobierno de EE.UU. «ha sido sorprendido». «¿Quién es el paciente cero en EE.UU.? ¿Cuántos infectados hay? ¿Cuáles son los nombres de los hospitales? Puede que el ejército de EE.UU. trajera esta epidemia a Wuhan. ¡Sean transparentes! ¡Hagan pública su información! ¡Nos deben una explicación!», dijo. El gran entramado de medios estatales chino, por medio de sus muchas cabeceras en varios idiomas, incluido el español, se hizo eco de esas afirmaciones y de una teoría avanzada por el investigador Zhong Nanshang de que en realidad el coronavirus no había comenzado en China. En las principales redes sociales chinas, como Weibo, comenzaron a proliferar los lemas #VirusJapones #VirusIraní o #VirusItaliano. Curiosamente, un diario del Partido Comunista, The Global Times, recuperó la teoría de que los soldados estadounidenses que participaron en las Olimpiadas Militares trajeron consigo el virus. Citando a una serie de teóricos de la conspiración y desconocidos profesores de relaciones internacionales, afirmaba que de hecho era un uniformado de EE.UU. que participó en la competición de ciclismo el que había traído la muestra. Sin embargo, lo que más preocupa a las agencias de inteligencia de EE.UU. ahora es la desinformación dedicada a desestabilizar internamente el país, como sucedió en las elecciones de 2016. Varias cuentas falsas en redes sociales han intentado hacer que cunda el pánico alertando de la movilización de tropas en suelo norteamericano, algo que la ley reserva para casos extremadamente graves como una insurrección. Cuando el domingo pasado Trump ordenó la movilización de la Guardia Nacional (fuerza de reserva estadounidense), numerosos perfiles en Twitter compartieron fotos de tanquetas y tanques afirmando falsamente que correspondían a calles de grandes ciudades norteamericanas como San Diego o Nueva York, junto al lema #MartialLaw, o #LeyMarcial. Falsos mensajes de WhatsApp, supuestamente escritos por agentes de policía afirmaban tener «información fiable de un jefe de policía de dos condados de Florida de que la Guardia Nacional se va a desplegar en todo el país a las 3.00 de la madrugada del próximo lunes (23 de marzo)». Otros decían provenir del hijo de «alguien que trabaja en seguridad nacional» y alertaban del «despliegue del ejército durante al menos un mes». Reacción del Pentágono A diferencia de la gran campaña de desinformación de las elecciones de 2016, en esta ocasión las agencias de inteligencia detectaron el aumento de bulos. El departamento de Seguridad Nacional creó un gabinete de crisis, que ha llamado «Control de Rumores del Coronavirus», cuya misión es detectar todas esas falsedades y desmentirlas. El Pentágono ha hecho lo propio, y ha mantenido una serie de reuniones en las que se ha tomado el problema de la desinformación como una amenaza de corte bélico para el país. Tan en serio se tomó el departamento de Defensa el rumor de la ley marcial que el lunes el jefe del Pentágono, Mark Esper, compareció en una teleconferencia para decir, claramente, «esto no es un movimiento para decretar la ley marcial, como han dicho algunos falsamente». El general Joseph Lengyel, al mando de la Guardia Nacional, participó el domingo en una conversación telefónica con un reducido grupo de periodistas para asegurar que «no hay nada de cierto en esos rumores».
28-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump se plantea cerrar el área metropolitana de Nueva York para frenar el coronavirus
Donald Trump ha asegurado este sábado que se plantea una «cuarentena forzosa» para el área metropolitana de Nueva York, que incluye partes de los estados de Nueva Jersey y Connecticut, para frenar la expansión de la epidemia de coronavirus . La medida incluiría «restringir los viajes» fuera de la zona afectada, y el presidente de EE.UU. mencionó que se están registrando problemas en estados como Florida, por neoyorquinos que han salido de la ciudad para evitar la epidemia y han provocado contagios. El área metropolitana de Nueva York es la mayor de EE.UU., con 23 millones de habitantes, y acumula cerca de la mitad de todos los casos de coronavirus del país. Con EE.UU. como país con más contagios, tras superar esta semana a China e Italia, el brote de Nueva York es uno de los más peligrosos del mundo. «Hay gente a la que le gustaría ver a Nueva York en cuarentena porque es un punto caliente», dijo Trump sobre la epidemia. «Estoy pensando en ello ahora, quizá no lo hagamos, pero hay una posibilidad de que hagamos una cuarentena, de poco tiempo, dos semanas», dijo sobre esa zona. Trump aclaró que no se cerraría el servicio de metro y que no se pararían camiones de transporte. «No afectará de ninguna manera al comercio», dijo. Las autoridades médicas de EE.UU. ya han pedido a los neoyorquinos que se hayan desplazado a cualquier parte del país que hagan una cuarentena voluntaria en sus domicilios de catorce días para evitar contagiar la enfermedad en el caso de que hayan viajado con el virus. Sin hablarlo antes con el gobernador Trump hizo estas declaraciones antes de partir hacia Norfolk (Virginia) para la ceremonia de envío de un buque-hospital a Nueva York. Aseguró que más tarde discutiría esos planes con el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. «No hemos hablado sobre eso», reaccionó Cuomo poco después en su rueda de prensa diaria. «No sé lo que significa», dijo sobre la idea de una cuarentena forzosa en su estado. «No sé cómo se haría cumplir y no me gusta cómo suena», dijo sobre la posible medida. Cuomo instauró hace una semana el confinamiento generalizado de la población de Nueva York, con la obligación de teletrabajo para el 100% de los negocios no esenciales. Sin embargo, mientras la epidemia avanza a marchas forzadas (este sábado, el número de contagiados en el estado se acercaba a los 55.000 y había 728 muertes confirmadas), los neoyorquinos pueden salir a la calle a pasear y a hacer ejercicio si mantienen el distanciamiento físico. Tampoco hay ninguna limitación a salir de los límites de Nueva York, y algunos estados se están tomando la justicia por su mano. Las autoridades de Rhode Island, otro estado de la costa este, está parando a los coches con matrícula de Nueva York y exigiendo a todos los visitantes neoyorquinos que hagan una cuarentena de catorce días.
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