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Noticias de extradiciones

11-07-2019 | Fuente: abc.es
A prisión el venezolano acusado por Maduro de quemar a otro en unas protestas de 2017
La Audiencia Nacional ha enviado este jueves a prisión, de forma provisional, a Enzo Franchini Oliveros, el venezolano acusado por el régimen de Nicolás Maduro de quemar vivo a un joven de 22 años en unas protestas en 2017. El magistrado Santiago Pedraz ha ordenado su encarcelamiento preventivo y sin fianza tras celebrarse una vista en la que el arrestado ha rechazado la extradición. Fuentes jurídicas han informado de que el juez ha acordado esta medida a petición de la Fiscalía, mientras se estudia la extradición. En la comparecencia en el tribunal español encargado de analizar jurídicamente las extradiciones, un proceso que siempre puede frenar el Gobierno en el hipotético caso de recibir la luz verde de los jueces, el acusado ha alegado que no quiere ser entregado a su país por el miedo a recibir torturas del régimen. Venezuela vive una crisis política y social de envergadura, sin la salida del poder de Nicolás Maduro y con el presidente de la Asamblea Nacional Juan Guiadó autoproclamado presidente del país. El fiscal general venezolano, Tarek William Saab, informó ayer miércoles en la red social Twitter de la detención en Getafe, una localidad del sur de Madrid, del arresto del encarcelado. Según este alto cargo del régimen de Maduro, la detención se produjo después de cursar una orden internacional de arresto a través de Interpol. Un acusador público, el fiscal 48 del Ministerio Público de Venezuela, atribuye a Franchini Oliveros, los delitos de instigación pública, homicidio intencional calificado y terrorismo. «Recordamos que en medio de protestas violentas, acaecidas durante Abril-Julio (2017) motivadas a derrocar el gobierno legítimamente constituido, manifestantes armados quemaron vivo por razones discriminatorias y violatorias a los derechos humanos al joven Orlando Figuera», manifestó William Saab, en la cadena de mensajes que publicó en Twitter sobre los hechos, sucedidos el 20 de mayo de 2017. Según las autoridades venezolanas, el encarcelado agredió supuestamente a Figuera con un arma blanca ocasionándole una herida «y comenzó a gritar a los manifestantes que estaban cerca que 'este estaba robando' para que la multitud lo agrediera física y verbalmente». Tras ello, la supuesta víctima «recibió varias heridas con armas blancas y una persona le roció gasolina y lo prendió en fuego». El fiscal general de Venezuela ha aprovechado esta operación para sacar pecho de que, supuestamente, «los países democráticos ratifican su cooperación con nuestro sistema de justicia», en relación al sistema español. Según él, el régimen de Maduro ha iniciado los trámites para que España extradite al arrestado.
10-07-2019 | Fuente: abc.es
Hong Kong da por «muerta» la ley de extradición, pero se niega a afirmar que la retira
Cuando se cumplía un mes del inicio de las protestas en Hong Kong contra la ley de extradición a China, la jefa del Gobierno local, Carrie Lam, aseguró ayer que esta controvertida moción «está muerta». Aunque reconoció su «completo fracaso» e insistió en que la ley «no será reactivada», se negó a decir que la retiraba, como le piden las multitudinarias manifestaciones de las últimas semanas. Con estas palabras, Lam modula su discurso anterior, cuando anunció que el proyecto de ley iba a morir al no tramitarse en el Parlamento local antes del final de la legislatura en julio del próximo año. Pero no lo cancela, que a fin de cuentas sería lo mismo y le daría margen para negociar las otras demandas de los manifestantes, más difíciles de cumplir. Entre ellas destacan, además de su dimisión, una investigación a la Policía por lo que consideran un «uso excesivo de la fuerza» y que las autoridades no presenten cargos contra los detenidos por «disturbios», que conllevan penas de hasta diez años de cárcel para los arrestados durante este mes. El domingo 9 de junio, Hong Kong se echó en masa a la calle para mostrar su rechazo a esta ley, que permitiría la extradición a China continental para los reclamados por ciertos delitos. Las autoridades aseguraban que las extradiciones serían solo para delitos de sangre y violentos penados con más de siete años de cárcel, como crímenes y violaciones. Grandes marchas En cualquier otro país, lo normal es que un Gobierno central tenga potestad jurídica sobre una de sus regiones. Pero China, regida por el régimen autoritario del Partido Comunista, tuvo que concederle a Hong Kong el principio de «un país, dos sistemas» cuando el Reino Unido se la devolvió hace ahora 22 años. Gracias a dicha fórmula, esta antigua colonia británica goza de una autonomía judicial y unas libertades mayores que el resto del país, que los hongkoneses temían perder con la polémica ley de extradición. Además, no se fiaban del Gobierno y les aterraba la mera idea de ser juzgados en los tribunales de China, al servicio del régimen y donde el 99,92 por ciento de los casos acaba en condena. Movilizándose contra dicha posibilidad, millones de hongkoneses han inundado las calles durante este último mes con todo tipo de protestas: desde marchas multitudinarias hasta concentraciones, vigilias, cercos a la Policía e incluso ocupaciones de edificios públicos, como el violento asalto al Parlamento de la semana pasada. Además, cuatro personas se han quitado la vida a modo de protesta. Por la última de ellas, una muchacha de 28 años llamada Señorita Mak, se celebra esta noche una nueva vigilia que recuerda la lucha de Hong Kong por su libertad e identidad. Aunque el Gobierno da la ley de extradición por «muerta», lo que sigue muy vivo es el temor al control cada vez mayor de Pekín.
09-07-2019 | Fuente: abc.es
La jefa del Gobierno de Hong Kong asegura que la ley de extradición a China «está muerta»
Cuando se cumple un mes exacto del inicio de las protestas en Hong Kong contra la ley de extradición a China, la jefa del Gobierno local, Carrie Lam, ha asegurado que esta controvertida moción «está muerta» y que la confianza ciudadana en su gestión es ?frágil?. Según informa el periódico «South China Morning Post», así lo ha declarado este martes a la Prensa antes de la reunión del Consejo Ejecutivo, que por fin ha vuelto a su sede gubernamental tras celebrarse la semana pasada en la residencia oficial de Lam y suspenderse las dos semanas anteriores por la fuerte movilización popular. Con estas palabras, la jefa del Gobierno cambia su discurso anterior, cuando aseguró que el proyecto de ley «morirá» al no tramitarse ante el Parlamento local antes del final de la legislatura en julio del próximo año. Pero Lam no ha aclarado todavía si el Gobierno retirará esta polémica ley, que ha revolucionado a la ciudad desde hace justo un mes. El domingo 9 de junio, Hong Kong se echó a la calle en masa para mostrar su rechazo a dicha iniciativa, que permitiría la extradición a China continental para los reclamados por ciertos delitos. Las autoridades aseguran que las extradiciones serían solo para delitos de sangre y violentos penados con más de siete años de cárcel, como crímenes y violaciones. Pero la mayoría de los hongkoneses teme que dicha ley les merme sus libertades, mayores que en el resto del país, y su independencia judicial, reconocida por el modelo de «un país, dos sistemas» establecido tras la devolución a China por parte del Reino Unido en 1997. Además, a los hongkoneses les espanta la mera idea de ser juzgados en los tribunales de China, que están al servicio del autoritario régimen del Partido Comunista y donde el 99,92 por ciento de los casos acaba en condena. Movilizándose contra dicha posibilidad, ese día se manifestaron más de un millón de personas, según los organizadores, mientras que la Policía redujo la asistencia a 240.000. Manifestaciones históricas Para impedir la tramitación de la ley, decenas de miles de personas, la mayoría jóvenes y adolescentes, bloquearon el Parlamento el miércoles 12 de junio, cuando la Policía los dispersó con gases lacrimógenos, espray de pimienta y alguna que otra pelota de goma. La contundente actuación policial, poco habitual en una ciudad tan apacible y cívica como Hong Kong, provocó una ola de indignación ciudadana que se sumó al rechazo a la ley de extradición y al control cada vez mayor de Pekín. Forzada por las protestas, Lam anunció la suspensión «sine die» de la ley el sábado 15 de junio. Pero no fue suficiente. Al día siguiente, Hong Kong vivió la mayor manifestación de su historia, que congregó a casi dos millones de personas, según sus organizadores, y 338.000 a tenor de la Policía. Con marchas, concentraciones y hasta ocupaciones de edificios públicos, como el violento asalto al Parlamento del domingo 1 de julio, la agitación social y política está siendo constante en Hong Kong, que se enfrenta a una gravísima crisis que ya ha salpicado a Pekín. En plena guerra comercial con Estados Unidos, al presidente chino, Xi Jinping, le sacaron los colores en la reciente cumbre del G-20 en Osaka, donde otros líderes mundiales, como el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el presidente estadounidense, Donald Trump, le recordaron las protestas pro-democráticas de Hong Kong. Contra Pekín Con la sociedad levantada en pie de guerra, otra masiva manifestación volvió a tomar las calles el domingo. Convocada en la zona de Kowloon, apuntó directamente al régimen de Pekín al pasar por las calles comerciales que frecuentan los turistas venidos de China y acabar en la estación del tren de alta velocidad que comunica con el continente, cerrada para evitar incidentes y blindada por la Policía. Mientras los organizadores anunciaron 230.000 personas, las autoridades rebajaron la asistencia a 56.000. Al margen de la cifra, fue una nueva demostración de fuerza de los manifestantes, que han prometido seguir movilizándose hasta que el Gobierno acepte sus demandas. Además de la retirada total de la ley de extradición, reclaman la dimisión de Carrie Lam, una investigación a la Policía por lo que consideran un «uso excesivo de la fuerza» y que las autoridades no presenten cargos contra los manifestantes detenidos cargos por «disturbios», que conllevan penas de hasta diez años de cárcel. Unas exigencias difíciles de aceptar para la jefa del Gobierno, Carrie Lam, quien ha ofrecido una reunión a puerta cerrada a los estudiantes que han dirigido estas manifestaciones. Pero estos la han rechazado porque piden un encuentro abierto y que se exonere a los detenidos. Un mes después de empezar, la crisis sigue enquistada en Hong Kong, que se enfrenta a su verano más caliente.
30-06-2019 | Fuente: abc.es
Álvaro Uribe: «No se puede esperar resultados a corto plazo en Venezuela»
Álvaro Uribe Vélez, presidente de Colombia entre 2002 y 2010, sufrió 17 atentados. «Soy un sobreviviente de milagro», observa. Objetivo eterno de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejercito de Liberación Nacional), sigue sin dar su visto bueno al complejo proceso de paz que impuso Juan Manuel Santos, su ex ministro de Defensa y sucesor en la Presidencia. «Como Hugo Chávez y Evo Morales convocó un referéndum, lo perdió y no respetó el resultado», observa. Tiene claro que el desenlace de Venezuela pasa por «una decisión de las Fuerzas Armadas de deponer a Maduro y al régimen» para dar paso a un «Gobierno de transición con Juan Guaidó y a unas elecciones libres y transparentes». Forjador de nuevos «liderazgos», el actual senador encuentra en Iván Duque a su mejor pupilo: «Es un hombre íntegro. Recuperó la confianza en Colombia. Las inversiones españolas saben que pueden acudir a él para resolver problemas». La sombra de Uribe (66 años) se alarga tanto como el número de escoltas que le acompaña dentro y fuera de Colombia. Acostumbrado, se desplaza por Madrid con naturalidad, pero la escena podría servir para un rodaje cinematográfico. El expresidente entra en el Hotel Palace pisando fuerte, como en aquella cumbre de Unasur, de agosto del 2009 en Bariloche (Argentina), donde se enfrentó a la liga de mandatarios del Socialismo Siglo XXI que encabezaba Hugo Chávez. «Lula ?recuerda? quería que el debate fuera privado. Le dije que eran mayoría y debía ser público. Aceptaron». La secuencia, en directo, mostró la desesperación de, entre otros, Rafael Correa y Evo Morales ante la batería de argumentos en las réplicas de un Uribe «carburado» que, luego se supo, volaba en fiebre por «un tipo de gripe A». Ahora descubre que, horas después, Evo Morales comenzó a tener los mismos síntomas y tuvo que recibir tratamiento médico. «Esa no me la cobró», comenta con media sonrisa. Abogado, escritor y profesor, Alvaro Uribe desea que Lenin Moreno, «tenga éxito. Se lo merece. Ha creado un gran horizonte para Ecuador» y aún se sorprende del suicidio de Alan García, «un gesto que recibí con tristeza y respeto». Del expresidente peruano recuerda una anécdota: «No olvido su rostro cuando le dije: Presidente, aquí, en esta escalinata (enorme en la Casa de Pizarro) de tu tamaño y altura intelectual, pareces el inca superior». ¿América Latina ha fracaso en su intento de resolver por sí misma una situación como la de Venezuela? No se pueden esperar resultados a corto plazo. Lo importante es persistir, no desistir. ¿Qué le parece el papel en Venezuela de Michelle Bachelet, como Alta Comisionada de ONU para los Derechos Humanos? La legitimación de la tiranía de Venezuela lo único que hace es consolidar la crisis humanitaria. Las visitas, el tratamiento a la dictadura como si fuera un Ejecutivo democrático, legitima la tiranía. ¿Cree que EE.UU. debe desempeñar algún papel concreto en esa crisis? Este no es un tema de EE.UU., sino de la comunidad internacional en pleno. Donde ha faltado mucha claridad es en Europa. Aquí se sigue insistiendo en un diálogo que solo ha servido para consolidar a Maduro. Tengo miedo de que, por esa vía, la tiranía venezolana se consolide como sucedió con la cubana. ¿Qué le pediría al Gobierno de Pedro Sánchez? Lo mismo que a la comunidad internacional. Tiene que reflexionar sobre Venezuela. España es un actor muy importante porque siempre ha sido el eslabón de enlace entre América Latina y la UE. El expresidente Juan Manuel Santos convocó un referéndum para aprobar el proceso de paz con las FARC pero salió el «No». ¿Sigue pensando que lo que hizo, al aplicarlo (con modificaciones), fue ilegítimo? Por supuesto. Ganamos los del «No». Barnizó esos acuerdos y cambió las reglas del plebiscito ?financiado con fondos de Odebrecht? para ganarlo al modificar la Constitución, que exigía un 50 por ciento de aprobación. Debió convocar otro pero prefirió no atender ninguno de los puntos que presentamos y engañar a buena parte de la comunidad internacional. Algo pasa en Sudamérica cuando en Colombia se pierde un referéndum y se da por aprobado, en Bolivia sucede lo mismo con Evo Morales que busca su cuarta elección? Lo perdió Chávez y lo dio por aprobado. En eso se parecen Evo, Santos y Chávez. Y los dos últimos en otras cosas, aunque Chávez era más franco que Santos. ¿Cuántos guerrilleros permanecen en activo en Colombia? La ONU dice que hay tres mil disidentes de Farc en armas y los medios colombianos dan cuenta de más de 700 que han vuelto a la violencia. En el ELN, en el 2010, había entre 1.800 y 2.400 y ahora, ?según los medios? hay más de 15.000 desplegados entre Colombia y Venezuela. Ese escenario se completa con las bandas criminales del narcotráfico. ¿Y efectivos de las autodefensas unidas (paramilitares)? Quedan residuos de las autodefensas ?y personas que quieren aparentar serlo? en esas bandas criminales que suman miles. A todos hay que combatirlos por igual. Y todo gira alrededor de 209.000 hectáreas de coca, herencia de la anterior Administración. La buena noticia es que, por primera vez en cinco años, gracias a la acción del presidente Iván Duque, no crecieron los cultivos de droga. Los falsos positivos (ejecuciones extrajudiciales de civiles falsamente identificados como guerrilleros) es un reproche permanente que le persigue. La mayoría de esos casos, mas de dos mil, se produjo durante sus Gobierno. ¿Se siente de algún modo responsable? Primero, hay casos identificados desde los años 80 y antes. Nuestro Gobierno asumió la responsabilidad y adoptó todas las medidas posibles. El Alto Comisionado de Naciones Unidas reconoció que esas medidas, dieron resultado. Los dos últimos años me informó de cuatro casos de sospecha. Y le dije: querría cero casos. ¿Qué medidas adoptó? Desvinculé a 27 altos oficiales del Ejército, decidí que, cualquier cuerpo de una persona dada de baja en un combate, no fuera movilizado por las FF.AA. sino que, en aras de la transparencia, el levantamiento del cadáver lo hiciera la Fiscalía a la que delegamos las investigaciones en reemplazo de la justicia penal militar. Pero, la Fiscalía abusó y por cada persona dada de baja en combate hizo una causa contra las Fuerzas Armadas. ¿Por qué considera buenas las extradiciones (por narcotráfico) a Estados Unidos cuando el delito se comete también en Colombia? La extradición, más que un tema jurídico debe ser un asunto de confianza entre países amigos. Y el único país que colaboró eficazmente en la lucha contra la droga fue EE.UU. Las extradiciones eran por esos delitos, no por razones políticas. ¿Qué es lo que no le perdona a Santos? El daño que hizo al país. Fue un Gobierno con gran corrupción, se multiplicaron las hectáreas de cultivos del narcotráfico, de 42.000 se pasaron a 209.000, en los últimos meses de aquel Gobierno se asesinaron a 281.000 líderes sociales? En el de Iván Duque, desafortunadamente, a 60 y le acusan infamemente. Santos derrochó los recursos, heredó una economía confiable y la dejó estancada, con una inversión descaecida que, ahora, está recuperando el presidente Duque. Pero le dan el Premio Nobel de la Paz. ¿Cree que se lo merecía? Sobre esos temas no hablo. Generan mucho morbo político pero no son trascendentales en el debate. Usted es senador y tiene que compartir «curules» (escaños) con exmiembros de la Farc a los que combatió y que, además, mataron a su padre. ¿Cómo lo vive? He tratado y seguiré tratando a esas personas en el Congreso con respeto. Otro asunto es el mal ejemplo de ese proceso, donde se utilizó la Constitución para dar impunidad a los crímenes atroces de las FARC. Los de antes y los posteriores. Usted, también protagonizó su particular proceso de paz con los paramilitares.. Desmovilicé (desarmó) 35.000 paramilitares y 18.000 guerrilleros. A diferencia de lo que pasó después, no se permitió la elección política de personas responsables de delitos atroces ni se reformó la Constitución para otorgar una amnistía disfrazada. En mi Gobierno tuvieron que ir a la cárcel entre cinco y ocho años. En el de Santos, no pagan un solo día de cárcel porque considera el narcotráfico un delito político. Las penas son simbólicas. ¿Eso es lo que no le parece bien de los acuerdos de paz? Yo, lo que digo es que ese acuerdo es un mal ejemplo para Colombia. España es uno bueno, porque permite que personas que han estado en el terrorismo sean elegidas en las urnas pero después de cumplir con todas las penas. Mire el caso de Otegui (Arnaldo), quería ser elegido al salir de la cárcel pero la justicia le dijo: no, hasta que hayas cumplido la libertad condicional. ¿A usted le hizo mucho daño la detención de su hermano por el caso de «Los doce apóstoles» (cabecillas paramilitares)? Es una injusticia donde lo que subyace es el ánimo de venganza contra mí. Cuando llegué a la Presidencia, una tercera parte del territorio estaba en poder de los paramilitares, otra en poder de la guerrilla y la ultima en riesgo. Se cometían 28.000 asesinatos al año y lo bajamos a 15.000. De 3.000 secuestros pasamos a 120 extorsivos.. Desmonté los paramilitares, reduje sustancialmente la guerrilla y dejé un país en el buen camino, con seguridad, inversión y política social, los tres pilares de mi Gobierno. No era un paraíso pero iba bien. Eso no se perdona. Yo doy la cara en la Corte (tiene causas judiciales) frente a testimonios infames y comprados en mi contra pero demostraré que son falsos. ¿Qué opina de que buena parte de los presidentes sudamericanos de su época estén en aprietos en la justicia o en la cárcel como Lula? A esos temas no me refiero. Lo importante es que el socialismo siglo XXI fracasó. ¿Le gustaría volver a ser presidente? No, y tampoco tengo la tentación. Tengo una tarea importante y de la que me siento orgulloso: promover nuevos liderazgos en Colombia. Nuestro partido, el Centro Democrático tiene nuevos y grandes lideres. Entre ellos, el presidente Duque. Pero este primer año de Legislatura parece que se le está haciendo cuesta arriba. Le voy a dar una radiografía del presidente Duque y de su Gobierno: Son íntegros. Lo mejor para combatir la corrupción es el buen ejemplo y él, a diferencia del Gobierno anterior, lo da. Tiene respetabilidad internacional y Colombia está bien orientada: menos impuestos, austeridad, mejores salarios, buen plan de desarrollo y buena visión. Se ha recuperado la inversión extranjera, creció en un 68 por ciento en el primer trimestre, han reducido el déficit del 4 al 2,4 y para el año entrante se estima del 2,2. Van a tener un superávit primario. Empresas españolas que se venían retirando de Colombia en el ultimo año y medio, encuentran que hay un Gobierno con el que se pueden resolver problemas. En Sevilla, en la escala del Presidente, Jair Bolsonaro al G-20, descubrieron un alijo de 39 kilos de cocaína en el equipaje de un militar de su comitiva. El individuo que hizo eso merece todos los años de cárcel. Es muy grave, es un atentado contra Brasil, contra la democracia, contra el presidente. ¿Cómo se ve en Colombia el proceso de intento separatista catalán? La inmensa mayoría de los colombianos creemos en al legitimidad y la unidad de España. ¿Qué le pareció el suicidio de Alan García? Lo recibí con tristeza y con respeto. Era un hombre sumamente culto, de una gran erudición. ¿Le sorprende el Gobierno de Lenin Moreno? Gratamente. Es increíble el cambio. Se podía esperar que, por sus antecedentes marxistas, generase inseguridad política pero ha creado un gran horizonte para Ecuador. Ojalá tenga éxito, lo merece.
25-06-2019 | Fuente: abc.es
«Hong Kong seguirá protestando para presionar a China en el G-20»
Salió de la cárcel el lunes de la semana pasada y el viernes ya dirigía a miles de jóvenes hacia la comisaría central de Hong Kong, que cercaron durante 16 horas para reclamar la anulación de la suspendida ley de extradición a China. A cuatro meses de cumplir los 21 años, Joshua Wong, el activista más precoz y popular de la ciudad, vuelve igual de combativo que cuando tumbó la Ley de Educación Nacional en 2012 o cuando lideró la «Revuelta de los Paraguas» hace un lustro. En una semana crucial para el presidente chino Xi Jinping, quien se reúne con Trump en la cumbre del G-20 en Japón, Wong anuncia nuevas protestas en esta entrevista con ABC. - Las manifestaciones de las últimas semanas, las mayores de Hong Kong, han conseguido suspender la polémica ley de extradición a China, pero no anularla. ¿Qué van a hacer ahora? - Antes de la cumbre del G-20, la gente de Hong Kong va a salir a la calle otra vez para presionar al presidente Xi Jinping. Aunque la legislación es un asunto interno, sabemos que la retirada de la ley de extradición depende de sus órdenes, ya que la jefa ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam, ha sido nombrada por Pekín. Este miércoles hay una concentración en el Distrito Central. El jueves, viernes y sábado habrá más protestas, y puede que también cercos a edificios oficiales como el Departamento de Justicia. Y el lunes, 1 de julio, tendremos una gran manifestación por el 22º aniversario de la devolución de Hong Kong a China por parte del Reino Unido. - ¿No se corre el riesgo de agotar a la gente? - La gente está cansada. Eso es seguro. Cuando acudes a una manifestación y estás diez horas en la calle, te agotas por muy comprometido que estés. Por eso este miércoles habrá una concentración, no una marcha. Pero el lunes se cumplen 22 años de la devolución y de nuevo habrá cientos de miles de personas, o incluso un millón, en las calles. El momento es muy claro. Tenemos que presionar antes del G-20 porque acudirán el presidente Xi Jinping y otros líderes occidentales y pueden hablar de lo que está ocurriendo en Hong Kong, donde la Policía jamás había disparado pelotas de goma hasta el 12 de junio. - ¿Cree que Trump, enfrentado a Xi por la guerra comercial entre EE.UU. y China, sacará a relucir la crisis de Hong Kong? - Espero que Trump aborde el problema porque Pompeo ha anunciado que se lo mencionaría a Xi Jinping. Pero, con independencia de lo que digan EE.UU., Alemania o el Reino Unido, lo importante es que tengan una aproximación más activa a lo que está ocurriendo en Hong Kong. Creo que, entre el caos de la guerra comercial, Carrie Lam anunciará la retirada de la ley de extradición. Aunque la suspensión temporal no es efectiva, al menos ha sido un logro. - ¿Qué ha pasado en Hong Kong para que tanta gente rechace este proyecto de ley? - Hace solo dos meses, nadie creía que dos millones de personas pudieran echarse a las calles. Pero ha ocurrido porque esta ley de extradición afecta al sistema fundamental de Hong Kong, que se basa en el imperio de la ley, la independencia judicial y las libertades que tenemos. Que un ciudadano de Hong Kong pueda ser extraditado a China, donde no se le garantiza un juicio justo, es el límite que nadie está dispuesto a aceptar. Las elecciones libres son algo que esperamos conseguir en el futuro, pero al menos disfrutamos de ciertos niveles de libertad, incluso aunque se haya descalificado a los diputados o no se permita a alguien concurrir a los comicios legislativos. La extradición puede afectar a cualquiera; no solo a los residentes de Hong Kong, sino también a los extranjeros que visiten la ciudad o incluso pasen por su aeropuerto. Este proyecto de ley ha tocado el límite de la gente de Hong Kong y, además, la violencia policial ha sido totalmente absurda. - Las autoridades dicen que la extradición sería solo para delitos violentos, como crímenes o violaciones, y que serían supervisadas por los tribunales de Hong Kong. - Las extradiciones no serían controladas por el Tribunal Supremo, sino por los jueces de distrito, que comprobarían las pruebas aportadas por la Fiscalía o los gobiernos extranjeros. Pero los fiscales de Pekín pueden fabricar pruebas fácilmente. Además, los disidentes en China siempre son acusados por delitos no relacionados con asuntos políticos. - Usted podría ser un objetivo? - Por eso nos oponemos, porque no podemos garantizar nuestra seguridad. - ¿No tiene miedo a ser secuestrado y llevado a China, como los libreros críticos con el régimen que desaparecieron y luego salieron en la televisión estatal «confesando» sus crímenes? - Nadie puede garantizar su propia seguridad viviendo en Hong Kong. - ¿Qué ha aprendido de la «Revuelta de los Paraguas» en 2014, que fracasó en sus demandas de sufragio universal pero ha sentado las bases de estas protestas? - Ahora el movimiento es más autónomo, orgánico y sin líderes. Por supuesto yo concedo entrevistas a medios extranjeros, pero las acciones que se llevan a cabo no las anuncia nadie. Parece como un sistema de inteligencia artificial, como demuestra el lema de Bruce Lee en las protestas: «Be water» («Sé agua»). La gente decide los pasos a seguir a través de foros en internet y Telegram, incluso acordando los plazos al Gobierno para que responda. Las acciones no son anunciadas por políticos, sino por los ciudadanos en internet. Es un nuevo modo de demostrar el poder de la gente. - Sin líderes, ¿no hay riesgo de violencia? - Desde luego. Con o sin líderes, siempre hay ese riesgo. Pero los manifestantes saben que necesitan el apoyo de la mayoría silenciosa. Así ocurrió el viernes, cuando la protesta ocupó la avenida frente al Gobierno y cercó la comisaría central. Algunos tuvieron la idea de ocupar la comisaría, pero allí dentro hay armas. Confío en que la gente sea consciente de los límites y haya aprendido la lección del «Movimiento de los Paraguas». - ¿Cómo ve Hong Kong en 2047, cuando termine el modelo de «un país, dos sistemas»? - El futuro debe decidirlo la gente de Hong Kong, no el Gobierno de Pekín. Por eso nos hemos unido a las movilizaciones y pedimos la autodeterminación. No buscamos la independencia, pero queremos que la gente de Hong Kong decida su modo de vida. - Si no lo consigue, ¿emigrará, como me han dicho otros muchos jóvenes que temen perder su libertad? - Espero poder vivir en mi ciudad, el lugar donde nací, vivo y al que amo. Si tuviera que emigrar, no tengo dinero en absoluto. ¿Cómo puedo vivir en otro país? Antes de la transferencia de soberanía, muchos profesionales de clase media emigraron a otros países en los 90. Pero ahora, con la falta de ascensor social, incluso aunque quieras emigrar, no puedes. - En China dicen que usted recibe mucha ayuda de Estados Unidos. - Siempre dicen que me han dado becas en Harvard, pero ahora estudio en la Universidad Abierta de Hong Kong. Y también dicen que me han entrenado la CIA o los Marines, pero eso es un chiste. Por supuesto que tenemos redes en otros países con los que compartimos valores, pero es no significa que estemos bajo su control. - ¿Cuáles son los mayores problemas de Hong Kong? - La falta de ascensor social, las dificultades con la vivienda, los bajos ingresos, la desigual distribución de la riqueza.. Pero lo más importante es cómo se está erosionando el carácter único de Hong Kong. Líderes provinciales de China aseguran que en el futuro no habrá hongkoneses, sino gente de la Gran Bahía ? la zona que unirá a la ciudad con Macao y las megalópolis vecinas, como Cantón (Guangzhou) y Shenzhen ?. - ¿Acabará enterrada la ley de extradición, como la de seguridad nacional en 2003 y la de educación patriótica en 2012? - Dos millones de personas se unieron a la manifestación del 16 de junio y hubo una encuesta cuatro días después de la Universidad China de Hong Kong, donde el 74 por ciento pidió la retirada total del proyecto de ley. Ese es el consenso en Hong Kong.
16-06-2019 | Fuente: abc.es
Otra gigantesca manifestación invade Hong Kong por la retirada de la ley de extradición a China
Por segundo fin de semana consecutivo, otra gigantesca manifestación ha vuelto a inundar este domingo las calles de Hong Kong. Aunque la jefa del Gobierno local, Carrie Lam, suspendió el sábado la controvertida ley de extradición a China, no ha conseguido calmar los ánimos. Desde las dos y media de la tarde (ocho y media de la mañana, hora peninsular española), cientos de miles de personas marchan con camisetas negras y carteles de protesta pidiendo a gritos la retirada total de la ley y la dimisión de Lam por la represión policial contra los estudiantes que se manifestaron el miércoles. «¡Chet Guo!» («¡Retiradla!») y «¡Ha toi!» («Abajo»), ha gritado la multitud, enfervorizada, durante todo el trayecto, que ha recorrido los tres o cuatro kilómetros que separan el Parque Victoria de la sede del Gobierno, en Admiralty. La afluencia ha sido tan masiva que la manifestación, denominada «Marcha Negra», se ha desparramado literalmente por las calles adyacentes. Con un ánimo que no decae pese al calor húmedo de estas fechas, los manifestantes seguían cantando cuando se quedaba detenidos durante buena parte del trayecto al no poder avanzar la marcha. «El aplazamiento de la ley de extradición no es lo que queríamos, sino su retirada definitiva y unas disculpas del Gobierno por la actuación policial contra los estudiantes que se manifestaron el miércoles ante el Parlamento», explica a ABC Yip Ching, universitaria de 20 años, refiriéndose a los enfrentamientos de esta semana. Con más de 80 heridos ? 20 de ellos agentes ? y once detenidos, la contundente dispersión de las protestas por parte de la Policía ha enfurecido a la apacible sociedad hongkonesa, poco acostumbrada a incidentes violentos. «Estoy muy enfadada con la actitud de Carrie Lam porque los estudiantes que protestamos no somos 'alborotadores', como ella dice, sino manifestantes pacíficos», critica la joven, que cursa Estudios Chinos Globales y también estuvo en la marcha del domingo pasado. Con más de un millón de asistentes según los organizadores, y 240.000 a tenor de la Policía, fue la manifestación más masiva que se recuerda en Hong Kong. Pero ni siquiera ese récord ha mermado la participación en la marcha de este domingo, que es la más multitudinaria que este corresponsal ha visto jamás en Hong Kong. «Muy decepcionada» «Los jóvenes somos políticamente más activos que nuestros padres porque tenemos más medios y tememos perder nuestras libertades», explica Wong Kwan-ting, otra alumna de Estudios Culturales de 22 años. Presente también en la «Revuelta de los Paraguas» en 2014, que pidió sin éxito pleno sufragio universal pero sembró las bases de este movimiento, la joven se muestra «muy decepcionada» por la respuesta de la jefa ejecutiva ante esta controvertida ley. Aunque las autoridades insisten en que las extradiciones solo serán para delitos violentos y se respetarán los derechos, esta controvertida ley ha revolucionado a la sociedad hongkonesa, que teme perder sus libertades, mayores que en el resto de China por su pasado como colonia británica. Con carteles con fotos de la represión policial que rezaban «No la extradición a China», «Parad la violencia» y «No disparéis a los estudiantes», la multitud ha recorrido el centro de Hong Kong en un río interminable. Azuzados por los cabecillas, los manifestantes han cantado consignas dentro de un ambiente festivo al que se han unido no solo los jóvenes y adolescentes, verdadero motor de estas protestas, sino también sus mayores. «A nosotros ya no nos afectará, pero estoy aquí manifestándome para que nuestras familias y las próximas generaciones tengan un futuro mejor», contaba Michael, un agente de seguros que venía con sus dos hijos, de uno y cuatro años. En su opinión, «la suspensión de la ley de extradición a China no es suficiente, queremos la retirada total».
16-06-2019 | Fuente: abc.es
Casi dos millones de personas marchan en Hong Kong por la retirada de la ley de extradición a China
Por segundo fin de semana consecutivo, otra gigantesca manifestación ha vuelto a inundar este domingo las calles de Hong Kong. Aunque la jefa del Gobierno local, Carrie Lam, suspendió el sábado la controvertida ley de extradición a China, no ha conseguido calmar los ánimos. Desde las dos y media de la tarde (ocho y media de la mañana, hora peninsular española), cientos de miles de personas han marchado hasta la medianoche con camisetas negras y carteles de protesta pidiendo a gritos la retirada total de la ley y la dimisión de Lam por la represión policial contra los estudiantes que se manifestaron el miércoles. Según los organizadores, han asistido casi dos millones de personas (el 30 por ciento de la población), mientras que la Policía ha cifrado los manifestantes en 338.000, pero solo en el recorrido oficial, recoge el periódico «South China Morning Post». A las seis horas de la marcha, Lam se vio obligada a pedir disculpas y ?aceptar humildemente toda crítica?, pero puede ser demasiado tarde para ella «¡Chet Guo!» («¡Retiradla!») y «¡Ha toi!» («Abajo»), ha gritado la multitud, enfervorizada, durante todo el trayecto, que ha recorrido los tres o cuatro kilómetros que separan el Parque Victoria de la sede del Gobierno, en Admiralty. La afluencia ha sido tan masiva que la manifestación, denominada «Marcha Negra», se ha desparramado literalmente por las calles adyacentes. Con un ánimo que no decae pese al calor húmedo de estas fechas, los manifestantes seguían cantando cuando se quedaba detenidos durante buena parte del trayecto al no poder avanzar la marcha. «El aplazamiento de la ley de extradición no es lo que queríamos, sino su retirada definitiva y unas disculpas del Gobierno por la actuación policial contra los estudiantes que se manifestaron el miércoles ante el Parlamento», explica a ABC Yip Ching, universitaria de 20 años, refiriéndose a los enfrentamientos de esta semana. Con más de 80 heridos ? 20 de ellos agentes ? y once detenidos, la contundente dispersión de las protestas por parte de la Policía ha enfurecido a la apacible sociedad hongkonesa, poco acostumbrada a incidentes violentos. «Estoy muy enfadada con la actitud de Carrie Lam porque los estudiantes que protestamos no somos 'alborotadores', como ella dice, sino manifestantes pacíficos», critica la joven, que cursa Estudios Chinos Globales y también estuvo en la marcha del domingo pasado. Con más de un millón de asistentes según los organizadores, y 240.000 a tenor de la Policía, fue la manifestación más masiva que se recuerda en Hong Kong. Pero ni siquiera ese récord ha mermado la participación en la marcha de este domingo, que es la más multitudinaria que este corresponsal ha visto jamás en Hong Kong. «Muy decepcionada» «Los jóvenes somos políticamente más activos que nuestros padres porque tenemos más medios y tememos perder nuestras libertades», explica Wong Kwan-ting, otra alumna de Estudios Culturales de 22 años. Presente también en la «Revuelta de los Paraguas» en 2014, que pidió sin éxito pleno sufragio universal pero sembró las bases de este movimiento, la joven se muestra «muy decepcionada» por la respuesta de la jefa ejecutiva ante esta controvertida ley. Aunque las autoridades insisten en que las extradiciones solo serán para delitos violentos y se respetarán los derechos, esta controvertida ley ha revolucionado a la sociedad hongkonesa, que teme perder sus libertades, mayores que en el resto de China por su pasado como colonia británica. Con carteles con fotos de la represión policial que rezaban «No la extradición a China», «Parad la violencia» y «No disparéis a los estudiantes», la multitud ha recorrido el centro de Hong Kong en un río interminable. Azuzados por los cabecillas, los manifestantes han cantado consignas dentro de un ambiente festivo al que se han unido no solo los jóvenes y adolescentes, verdadero motor de estas protestas, sino también sus mayores. «A nosotros ya no nos afectará, pero estoy aquí manifestándome para que nuestras familias y las próximas generaciones tengan un futuro mejor», contaba Michael, un agente de seguros que venía con sus dos hijos, de uno y cuatro años. En su opinión, «la suspensión de la ley de extradición a China no es suficiente, queremos la retirada total».
10-06-2019 | Fuente: elpais.com
Las protestas de Hong Kong, en imágenes
Incidentes entre la policía y manifestantes estallaron este domingo por la noche en las inmediaciones del Consejo legislativo de Hong Kong, tras una manifestación en la que participaron centenares de miles de personas contra los planes de permitir extradiciones a China continental
10-06-2019 | Fuente: abc.es
Pekín y Hong Kong insisten en que no retirarán la polémica ley de extradición
El Gobierno local de Hong Kong seguirá adelante con la ley de extradición a China a pesar de la multitudinaria manifestación de ayer en su contra, que según sus organizadores congregó a un millón de personas. Así lo ha anunciado este lunes la jefa ejecutiva de la ciudad, Carrie Lam, quien ha dejado claro que el proyecto de ley será tramitado el miércoles en el Parlamento autonómico ?como estaba previsto? y que no dimitirá, como le pedían muchos manifestantes. «Mi equipo y yo no hemos ignorado ninguna de las opiniones expresadas sobre esta ley. Hemos escuchado de forma atenta y humilde», se defendió Lam, quien prometió explicar mejor el proyecto para acabar con los temores que ha despertado entre toda la sociedad hongkonesa. Para calmar a la población, las autoridades insisten en que solo serán extraditados a China criminales con delitos violentos o sexuales con penas de al menos siete años de cárcel, estudiando los tribunales cada caso concreto y salvaguardando los derechos humanos para impedir una persecución política o religiosa. Intentando tranquilizar a la potente comunidad empresarial de Hong Kong, tanto local como extranjera, en la última enmienda se han eliminado los delitos fiscales como evasión de impuestos. Pero casi todo el mundo en Hong Kong, desde los activistas hasta los empresarios pasando por los abogados y artistas, tiene miedo a la posibilidad ?por remota que sea? de ser extraditado a China. Con los tribunales supeditados al autoritario régimen del Partido Comunista y numerosas denuncias de abusos policiales para arrancar confesiones, los críticos de la ley dudan de que los extraditados puedan tener un juicio justo. Frente a las acusaciones de que esta ley de extradición puede dar lugar a la vulneración de los derechos humanos, la jefa ejecutiva aseguró que los tribunales hongkoneses estudiarán cada petición de China caso a caso y tendrán la última palabra. Además, los diputados del Consejo Legislativo (Legco) podrán seguir su implementación. Tras negar que la ley sea una orden de Pekín, Lam explicó que solo pretende acabar con el vacío legal que sufre Hong Kong en materia de extradiciones, ya que apenas tiene tratados de este tipo con otros países. «Nuestro objetivo a largo plazo es firmar acuerdos con todas las jurisdicciones que sea posible», señaló la jefa ejecutiva, que ha empezado con esta ley por Taiwán, Macao y China. Aunque Hong Kong fue devuelta por el Reino Unido a Pekín en 1997, el principio de «un país, dos sistemas» vigente durante medio siglo le otorga más libertades que al resto de China, entre ellas un sistema judicial independiente. Considerado uno de los baluartes de la autonomía de Hong Kong, buena parte de la sociedad teme perder dicha independencia judicial a medida que Pekín sigue aumentando su control sobre la excolonia británica. A las órdenes del régimen chino, el Gobierno local ha tramitado por la vía rápida esta ley de extradición después de que un joven hongkonés asesinara el año pasado a su novia embarazada en Taiwán y huyera de la isla. Como Hong Kong no tiene tratado de extradición con Taiwán, independiente «de facto» pero reclamada por China, se libró de la justicia. Un caso dramático que las autoridades de Pekín y Hong Kong han aprovechado para impulsar desde principios de año esta ley de extradición. En otro país, sería lo normal. Pero teniendo en cuenta los precedentes del régimen chino, que ha llegado a secuestrar a libreros de Hong Kong que publicaban obras críticas, en la antigua colonia han saltado todas las alarmas. Especialmente entre los activistas políticos críticos con Pekín, muchos de ellos exiliados tras el aplastamiento de las protestas prodemocráticas de Tiananmen hace ahora treinta años. Por ese motivo, la manifestación del domingo fue una de las más masivas que se recuerdan. Argumentando que la ley solo pretende acabar con el vacío legal que ha llevado a muchos fugitivos a refugiarse en Hong Kong, el periódico oficial en inglés «China Daily» acusó este lunes en un editorial a «fuerzas extranjeras» de haber embaucado a los manifestantes. En los medios chinos y las redes sociales, la censura volvió a silenciar la noticia.
19-03-2019 | Fuente: abc.es
Detenido en EE.UU. por encontrarse en estado de embriaguez el expresidente peruano Alejandro Toledo
El expresidente de Perú Alejandro Toledo fue detenido el pasado domingo en Estados Unidos, donde se encuentra huido de la Justicia peruana que lo reclama por corrupción, por encontrarse supuestamente en estado de embriaguez en un restaurante, como informó la Cancillería del país andino. El Gobierno de Perú dio a conocer en un comunicado que Toledo fue liberado del penal de Red Wood, en el condado de San Mateo, próximo a San Francisco (California), debido a que el comportamiento del exmandatario (2001-2006) constituye tan solo «una falta» según la legislación del Estado. Minutos antes de que la Cancillería confirmara la detención, Toledo y sus abogados habían desmentido en declaraciones a la prensa peruana que hubiera tenido problema alguno con la justicia de aquel país, ni «incidente» de cualquier tipo. En relación a su arresto, el expresidente peruano aseguró que es víctima de «un complot» organizado en Perú contra su persona. «Yo estoy aquí trabajando en mi oficina. No quiero alimentar lo que han hecho en el Perú», indicó Toledo. El exmandatario se mostró irritado por la información publicada y evitó ofrecer su versión de los hechos más allá de declarara que se trata de un complot organizado desde su país de origen. En paralelo a estos hechos, el Departamento de Justicia de Estados Unidos está revisando la solicitud de extradición del expresidente, denunciado por presuntamente recibir un millonario soborno de la empresa brasileña Odebrecht. La solicitud de extradición de Toledo (2001-2006) fue presentada por la embajada de Perú en Washington en mayo del año pasado ante el Departamento de Estado, que hizo una serie de consultas a la Unidad de Cooperación Judicial Internacional y Extradiciones, respondidas y enviadas en julio último. Otros escándalos del político peruano La detención del expresidente peruano Alejandro Toledo en Estados Unidos por encontrarse ebrio, cuando está pendiente de resolverse una petición de extradición, es el último capítulo de una dilatada trayectoria de escándalos que incluye sexo, alcohol, drogas y una hija no reconocida, sin contar la corrupción. Toledo, que en medios peruanos negó el incidente, pasó la noche del domingo en la cárcel de Red Wood, de San Francisco, tras haber bebido demasiado en un restaurante, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú, en un episodio que hace recordar estos capítulos del presidente más «parrandero» de Perú. «No hay ningún avión parrandero», aseguraba Toledo en 2006 desde Madrid durante un viaje oficial a España del que la prensa peruana advirtió de que sus integrantes iban pasados de copas cuando debían tomar la aeronave para viajar de Málaga a la capital española. Todavía es claramente recordado por los peruanos cuando Toledo (2001-2006) esgrimió un supuesto secuestro para explicar la difusión de unas fotos donde aparecía sonriente y abrazado a un nutrido grupo de exuberantes mujeres con las que entrelazaba sus piernas frente a una mesa atiborrada de bebidas alcohólicas. Las instantáneas aparecidas en el semanario Caretas durante la campaña a las elecciones presidenciales que ganó en 2001 habían sido tomadas en 1998 durante una noche de desenfreno en el hostal Melody, en Lima. «Lo único que recuerdo es un pañuelo puesto en la nariz, en la boca», manifestó entonces Toledo, en una versión secundada por su esposa, la belga Eliane Karp, donde culpaba a Vladimiro Montesinos, exasesor del expresidente Alberto Fujimori, de secuestrarlo y obligar a grabarle teniendo sexo para luego extorsionarlo. Más sonado fue aún el caso de Zaraí, la hija de una relación adúltera que Toledo no quiso reconocer durante la campaña de las elecciones de 2001, pero a la que no tuvo más remedio que terminar aceptando como tal tras acceder, un año y medio más tarde, cuando ya era presidente, a hacerse la prueba de ADN.