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Noticias de epidemia

02-06-2020 | Fuente: abc.es
El Reino Unido registra 62.000 muertes más de las habituales en los meses de la pandemia
Más de 62.000 personas más de lo usual murieron en el Reino Unido durante la pandemia del coronavirus, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, por sus siglas en inglés). Este número evidencia el importante aumento de las llamadas «muertes en exceso», es decir, las que superan al promedio de los últimos cinco años en la misma época del año, sea cual sea la causa. Los expertos señalan que esto no significa que todos estos decesos se deban a la epidemia de Covid-19, pero sí da una idea de la magnitud del brote. Stephen Powis, director médico nacional del NHS (el servicio nacional de salud) en Inglaterra, explicó que las cifras relacionados con el «exceso» serán la «medida clave» para evaluar el impacto del virus. Según la ONS, el número de personas fallecidas como consecuencia del Covid-19 podría está cerca de superar las 50.000, mientras que el total que da el Gobierno, actualizado este lunes, es de 39.045, casi diez mil menos. La diferencia de debe a que el Ejecutivo solo contabiliza a las personas que hayan dado positivo en el test, mientras que la ONS usa como referencia todos los certificados de defunción en los que el coronavirus aparece como posible causa del deceso. Así, Reino Unido es el segundo país del mundo con más fallecidos por causa de la epidemia, detrás de Estados Unidos, pero el tercero por número de muertes por cada cien mil habitantes, después de Bélgica y España, de acuerdo con datos de la universidad Johns Hopkins. Los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas también revelan que las muertes en Reino Unido están en su punto más bajo en las últimas siete semanas y casi la mitad de los hospitales en Inglaterra no han reportado muertes relacionadas con el coronavirus en las últimas 48 horas.
01-06-2020 | Fuente: abc.es
Moscú comienza hoy la desescalada pese al repunte de contagios por Covid-19 del fin de semana
Por decisión adoptada el miércoles pasado por el alcalde Serguéi Sobianin, y tras dos meses de confinamiento a causa de la pandemia, Moscú abre desde hoy las tiendas no alimentarias, los centros comerciales y una amplia gama de establecimientos de servicios, tintorerías entre ellos, aunque con limitaciones de aforo. Inician también su actividad las superficies para la venta de ropa, calzado, joyas, electrodomésticos, electrónica, artículos deportivos y materiales de construcción. De igual forma, la mayoría de los parques estarán accesibles al público. Seguirán cerrados, sin embargo, restaurantes, salvo para el servicio de comidas a domicilio, bares, cafés, teatros, cines, museos, gimnasios y las áreas para juegos infantiles. Continuarán siendo obligatorios los salvoconductos QR para el uso del transporte público o privado. Se concederán por motivos de trabajo, para acudir al médico, a ciertas categorías de profesionales (militares, jueces, abogados, notarios y periodistas) y ahora también a quien solicite acudir a un determinado centro comercial o tienda. Por otro lado, los moscovitas podrán salir ya a la calle y a los parques para pasear o hacer deporte, pero solamente tres veces a la semana entre las nueve de la mañana y las nueve de la noche con arreglo a franjas horarias establecidas por domicilios y que figuran en la página web del Ayuntamiento (mos.ru). Entre las cinco y las nueve de la mañana se podrá deambular fuera de casa sin ninguna limitación. En todos los casos será necesario el uso de mascarilla. Toda la situación descrita se prolongará, de momento, hasta el 14 de junio. Repunte de contagios Pero esta suavización de las restricciones debidas a la Covid-19 tiene lugar en la capital rusa cuando, tras una cierta mejora de la situación epidemiológica desde mediados de mayo, se observa un cierto repunte de los contagios y un ligero aumento del número de fallecidos en los últimos días, salvo hoy que se ha vuelto a estabilizar. Toda la semana pasada los contagios han ido aumentando paulatinamente en Moscú hasta alcanzar el domingo el zénit con 2.595 en un solo día. Hoy sin embargo, han bajado hasta los 2.297 contagios, que devuelve la capital a los niveles del jueves pasado. Ahora se contabilizan ya en Moscú 183.088 infectados desde el comienzo de la pandemia. El número de fallecimientos en la principal ciudad rusa, tras alcanzar su máximo el sábado con 78 decesos y bajar el domingo a 69, hoy ha registrado 76 nuevas muertes, lo que eleva el total en la ciudad a 2.553 desde que se desató la epidemia. En el conjunto de Rusia, en las últimas 24 horas, se han anotado 9.035 nuevos contagios de coronavirus, situando el total en 414.878. Las muertes han aumentado al pasar de 138 el domingo a 162 hoy y dejar el total en todo el país en 4.855.
01-06-2020 | Fuente: abc.es
China busca refugio en sus aliados de África tras el Covid-19
La crisis del coronavirus ha generado crecientes enfrentamientos entre China, origen de la pandemia, y Occidente por la gestión del brote y la falta de transparencia del gobierno de Pekín. Esto ha provocado que el gigante asiático se refugie en sus aliados de África, cuyos líderes no han criticado abiertamente a Pekín pero sí han firmado la resolución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que haya una investigación independiente. A principios de esta semana, el líder chino Xi Jinping utilizó su discurso de apertura en la Asamblea Mundial de la Salud para hacer hincapié en la preservación de los lazos diplomáticos con África y prometió aportar 2.000 millones de dólares a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los próximos dos años para ayudar a las economías en desarrollo. También prometió que la vacuna llegará a África en cuanto la encuentren. El gigante asiático ha realizado en los últimos dos meses generosas donaciones para tratar de contener la propagación del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 y la enfermedad que provoca Covid-19 por todo el mundo. África ha sido de las regiones más beneficiados. «China está utilizando la actual crisis como una oportunidad para apuntalar su papel de liderazgo global y su poder blando, compartiendo sus experiencias en la lucha contra el Covid-19 y a través de sus donaciones de equipos médicos, por ejemplo, a través de la fundación Ma», explica a ABC la doctora Leaza Jernberg, doctorada en Relaciones Internacionales por la Universidad de Witwatersrand. Un revés reciente La analista política sudafricana Sithembile Mbete destaca la «generosidad» del país asiático con África a raíz de la llegada del coronavirus: «China ha proporcionado mucha más ayuda al continente que Occidente hasta el momento, con alguna excepción en territorios concretos como Sudáfrica que, además, ha recibido la ayuda de los alemanes; o Nigeria, que ha tenido el apoyo de los Estados Unidos». La intervención de Donald Trump señalando a la OMS como «culpable» de la crisis por apoyar a China, a quien acusa, entre otras cosas, de esconder la gravedad de la epidemia, ha hecho que China encuentre su mejor apoyo en el continente africano. «África apoya al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, oriundo de Etiopía, y China se beneficiará de esa protección», destaca Mbete. Los lazos diplomáticos de China con las naciones africanas se remontan a mediados del siglo XX, cuando Pekín se acercó a nuevos países independientes al tratar de posicionarse como líder mundial en desarrollo y contrarrestar la influencia de Estados Unidos y la URSS durante la era de la Guerra Fría. Recientemente, esta relación ha sufrido un pequeño revés. A finales de abril, se produjeron graves episodios de discriminación contra africanos en algunas ciudades chinas que despertaron tensiones diplomáticas entre el gigante asiático y diversos países africanos. «Los actos discriminatorios contra los africanos en Guangzhou han afectado a la imagen de China en África, especialmente para los nigerianos y los africanos de países más occidentales», explica a ABC la analista política Sithembile Mbete, quien destaca los esfuerzos de China para revertir la situación en las últimas semanas. A pesar de que el racismo y la desconfianza ha tenido inevitablemente consecuencias negativas para la relación entre ambos, las dos partes se necesitan en sus relaciones comerciales. No es un secreto que los intereses de China pasan por las materias primas africanas y sus recursos agrícolas. Para la potencia asiática, hoy África es un aliado importante para materializar sus ambiciones geoestratégicas y su agenda política exterior; mientras que para el continente africano el gigante asiático se ha convertido en un socio vital para su desarrollo. Por delante de todos En los últimos años China ha desbancado a las antiguas potencias coloniales y a Estados Unidos como principal socio comercial de los países africanos. Su desembarco en África se ha traducido en una nutrida cantidad de inversiones y préstamos que contribuyen a la realización de importantes proyectos en el continente. «China ha sido un mejor socio para los gobiernos africanos que Occidente, invirtiendo en aquello que los africanos necesitan, como en infraestructuras», explica Mbete. Según la experta sudafricana, África y China han acercado posturas y buscan una relación más igualitaria. «En los últimos veinte años, el trato de China ha sido diferente con respecto a otras potencias mundiales en cuanto su cooperación con África, que se ha basado en ayudas puntuales pero sobre todo en el comercio y la inversión, sin el tipo de condicionalidad que tradicionalmente ha venido asociada con los países e instituciones occidentales», explica Mbete, quien no cree que África y China tengan una relación neocolonialista.
31-05-2020 | Fuente: abc.es
Putin busca recobrar el pulso político y acometer la consulta que avale su continuidad en el poder
La actual pandemia de Covid-19 sigue acaparando toda la atención y esfuerzos de las autoridades rusas. Pero pese a que la situación no está en absoluto superada y una parte importante de la población del país continúa en confinamiento domiciliario y sometida a restricciones en la libertad de movimientos, el presidente Vladímir Putin intenta recobrar el pulso político y restablecer su agenda de cara al futuro. «La situación -en relación con la pandemia- está cambiando, y esto nos da la oportunidad de centrarnos nuevamente en nuestra agenda actual y a largo plazo», dijo Putin a mediados de mes en una reunión con miembros del Gobierno. Destacó la necesidad de no levantar la guardia con el coronavirus, pero señaló que «es extremadamente importante proporcionar una solución dinámica y efectiva a las tareas estratégicas, a nuestros proyectos a gran escala, con un horizonte amplio y obtener rápidamente impulso en ello». De momento, el máximo dirigente ruso ha ordenado a las Fuerzas Armadas organizar para el 24 de junio el gran desfile de la victoria sobre la Alemania nazi, que debió celebrarse el pasado 9 de mayo y que tuvo que posponerse por culpa de la crisis sanitaria. Y no se trata de un desfile cualquiera, ya que conmemora el 75 aniversario del final de aquella contienda y Putin quería haberlo festejado por todo lo alto con presencia en Moscú del mayor número posible de líderes extranjeros. Contactos bilaterales Con ellos, además de hacer la habitual exhibición de músculo militar, mantendría contactos bilaterales con la intención de posibilitar un acercamiento que pudiera favorecer un levantamiento de las sanciones que Rusia sufre por la anexión de Crimea y su implicación en la guerra en el este de Ucrania. El Kremlin intenta además propiciar una «cumbre» de jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU (EEUU, China, Rusia, Reino Unido y Francia) como sustitutivo del G8, de donde Rusia fue expulsada tras estallar la crisis con Kiev. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró esta semana que se están enviado nuevas invitaciones a los dirigentes de diversos países del mundo, entre ellos a los presidentes francés y chino, Emmanuel Macron y Xi Jinping, para que acudan el 24 de junio a la parada militar en la Plaza Roja. Por ahora, no ha habido ninguna confirmación oficial de asistencia al evento. Antes de que se desatase la actual epidemia, Macron y Xi ya anunciaron su intención de trasladarse a Moscú para el desfile. Lo hizo también el primer ministro japonés, Shinzo Abe, pero el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, anunció que no asistiría. A la que sí esperan es a la canciller alemana, Angela Merkel. Pero mucho más importante para el presidente ruso que ése hipotético cónclave de líderes mundiales en Moscú el 24 de junio es la votación por parte de la ciudadanía de las enmiendas constitucionales que le permitirán permanecer en el poder hasta 2.036. Debería haber tenido lugar el pasado 22 de abril y se tuvo que suspender. Sin embargo, el diario «Kommersant» y la agencia Interfax, que citan fuentes próximas al equipo que prepara la consulta popular, estiman que podría celebrarse el 1 o el 8 de julio. Si Putin logra la reelección en los comicios de 2024 y en los de 2030, al finalizar esos dos mandatos adicionales, se pondría en los 83 años de edad y sumaría 16 años a los más de 20 que ya lleva al frente de Rusia. Dios en la Carta Magna Todo este tinglado de cambios constitucionales lo lanzó el jefe del Kremlin el pasado 15 de enero durante su discurso anual sobre el estado de la Nación. Desde entonces, muchas fueron las propuestas presentadas por un «grupo de trabajo» creado al efecto, entre ellas incluir el concepto de Dios en la Carta Magna, garantizar en su texto que el único matrimonio legal será el que contraigan un hombre y una mujer, la prohibición de que los funcionarios puedan tener propiedades en el extranjero, enmienda ya retirada definitivamente, y muchas otras no menos pintorescas. Sin embargo, a juicio de la oposición, el verdadero objetivo de Putin con la reforma, además de desbrozar el camino para que pueda seguir mandando después de 2024, consiste en fortalecer todavía más sus poderes en detrimento del Gobierno y poner bajo su control los tribunales Constitucional y Supremo. Como señuelo para que la gente vaya a votar, la nueva Constitución incluirá en su texto la obligación de actualizar cada año las pensiones y el salario mínimo. El líder carismático del partido liberal Yábloko, Grigori Yavlinski, lamenta en un artículo en su página web el hecho de que, con o sin nueva Constitución, «Rusia carece de un Estado de calidad y de una política competente». Según su opinión, «Putin no invertirá en la economía en la cantidad objetivamente necesaria, ya que considera la lucha contra Occidente como su misión histórica, y no la creación de una economía moderna y la mejora del bienestar de los ciudadanos».
31-05-2020 | Fuente: abc.es
Hong Kong se resiste a ser como la China de Xi Jinping
Como centro financiero global y meca del capitalismo, Hong Kong era una de las ciudades más prósperas, seguras, eficientes, vibrantes y libres de la Tierra. Con más de 1.200 rascacielos, esta espectacular megalópolis celebraba cada año un sinfín de congresos y exposiciones y en 2018 atrajo a 65 millones de turistas. Cuatro de cada cinco venían de China continental para gastarse un dineral en sus restaurantes y «boutiques» de marca, que copaban el 5 por ciento de las ventas de lujo en todo el mundo. Pero Hong Kong lleva un año sumido en una agitación social que venía de antes y ya había hundido el turismo y la economía antes de que el coronavirus le diera la puntilla. Con permiso de Vargas Llosa, «¿cuándo se jodió el Perú?». En la memoria colectiva aparece un año, 2012, a partir del cual las cosas empiezan a torcerse. Curiosamente, o no, es el mismo en que Xi Jinping sucede a Hu Jintao, primero como secretario general del Partido Comunista y, al año siguiente, como presidente de China. Justo antes del primer relevo, las masivas protestas estudiantiles contra una ley de educación patriótica que quería imponer Pekín obligaron finalmente a retirarla en el verano de 2012. En el año más duro tras la «Gran Recesión» de 2008, que agravó las desigualdades que sufre esta ciudad con la vivienda más cara del mundo, nació una generación de jóvenes muy comprometidos políticamente. Tras este éxito inicial, la promesa incumplida del sufragio universal desató la Revuelta de los Paraguas en el otoño de 2014, cuando los manifestantes bloquearon durante casi tres meses tres puntos neurálgicos. Aquella protesta fracasó cuando sus campamentos fueron levantados por la Policía y sus cabecillas condenados por los tribunales. «¡Volveremos!», prometieron mientras se apagaba la llama del descontento sin haber logrado sus objetivos. Pedían pleno sufragio universal para elegir al jefe ejecutivo de Hong Kong, escogido por un comité afín a Pekín, y libre presentación de candidatos, ya que el régimen solo permitía una terna de aspirantes filtrados para no perder el control de la ciudad. Tras un lustro de relativa calma, en la que continuó la siempre problemática inmigración de chinos del continente y se acrecentó el control de Pekín con el «secuestro» de los libreros críticos, el malestar volvió a estallar hace un año. Una polémica ley de extradición a China sacó a millones de personas a las calles en las manifestaciones más multitudinarias que se recuerdan en la excolonia británica. Aunque empezaron de forma pacífica y con el civismo de los hongkoneses por bandera, desembocaron en una violencia nunca vista en la ciudad. Desde la toma del Parlamento local el 1 de julio, aniversario de la devolución a China, una «guerrilla urbana» formada sobre todo por jóvenes tomó por costumbre enfrentarse cada fin de semana con la Policía. Cuando la ley de extradición fue retirada en septiembre, era tarde. Con batallas campales que dejaron dos muertos, un hombre quemado vivo, 8.500 detenidos y una sociedad polarizada, las protestas se pararon con la epidemia del coronavirus. Como todo. Pero su control y el anuncio de China de una Ley de Seguridad Nacional, que penará la subversión, la secesión, el terrorismo y las injerencias extranjeras, las han reactivado con la misma fuerza que antes. Dentro de esta vorágine «acción-reacción», Pekín se ha saltado al Parlamento de Hong Kong para imponerla directamente en su Ley Básica, mini-Constitución de la ciudad. Tan controvertida decisión ha encontrado una fuerte oposición social y el rechazo internacional por considerarla una violación del principio «un país, dos sistemas», que otorga al antiguo enclave británico autonomía y más libertades de las que tiene el resto de China. Dicho principio, piedra angular de la Declaración Conjunta Sino-Británica suscrita en 1984 para acordar la devolución en 1997, está vigente cincuenta años. Bajo el autoritarismo de Xi Jinping, que persigue con dureza a los disidentes y aspira a perpetuarse en el poder, Pekín parece haber perdido la paciencia y no esperará hasta 2047 para la integración completa de Hong Kong en China. Con esta Ley de Seguridad Nacional no solo pretende aplastar la revuelta, sino mantener el control de la ciudad ante la previsible victoria de la oposición demócrata en las elecciones de septiembre al Parlamento autónomo. Espoleado por las protestas, su arrollador triunfo en los comicios municipales de noviembre augura un vuelco en el Consejo Legislativo (Legco), que podría bloquear al Gobierno local y volverse intratable como se ha visto en los últimos enfrentamientos entre sus diputados. «Quieren un control administrativo total: establecer oficinas y agencias (de la seguridad pública) en Hong Kong. Enviarán cuadros del Partido Comunista para supervisar al ejecutivo, al legislativo y al judicial. Es solo el principio», alertó el viernes en la cadena pública RTHK Martin Lee, veterano demócrata que estuvo en el comité redactor de la Ley Básica de 1985 a 1989. A su juicio, la imposición de la Ley de Seguridad Nacional es inconstitucional pese a que la jefa ejecutiva, Carrie Lam, prometa que respetará todos los derechos. Pero el Ministerio de Seguridad Pública de China ya ha anunciado que «guiará y apoyará a la Policía de Hong Kong a detener la violencia y restaurar el orden», lo que hace temer una represión contra los activistas políticos como en el continente. Para este domingo había convocada una marcha en recuerdo de la matanza de Tiananmen, cuyo 31º aniversario se conmemora el jueves, pero no ha sido aprobada. Veremos si se repiten los incidentes del domingo pasado. Mientras más control impone China, más se resiste Hong Kong, y viceversa.
30-05-2020 | Fuente: abc.es
Italia reabre totalmente el 3 de junio porque el coronavirus se ha debilitado
El virus se ha debilitado y permite a Italia volver a unirse; es decir, desde el 3 de junio se podrá circular libremente entre todas las regiones. Se reabren también las fronteras para todos los países del área Schengen, sin necesidad de que se deba hacer cuarentena. Incluso Lombardía, la región más afectada por el coronavirus, con 16.012 muertos, la mitad de todo el país (32.29 hasta el viernes), podrá reabrir sus confines, para entrar y salir. Los científicos del comité que asesora al gobierno se mostraron recelosos y algunos poco conformes con la reapertura de Lombardía, porque en esta región hay 22.000 contagiados curándose en sus casas (en todo el país los aislados en domicilios son 38.606). El viernes, los nuevos infectados en Lombardía fueron 382, el 70 % de los casos nacionales. Pero el primer ministro, Giuseppe Conte, consideró que era inútil aplazar la reapertura total interregional: «El bloqueo total no tiene ya sentido, no se puede tener prisioneros a diez millones de lombardos por veintidós mil infectados, que representan el 0,2 por 100». Giuseppe Conte ha tenido en cuenta la urgente necesidad de relanzar la economía y el sector del turismo, el más castigado, sin olvidar los aspectos sanitarios. Decisiva ha sido la alarma lanzada este viernes por el gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco: «Se corre el riesgo de que el Producto Interior Bruto (PIB) caiga al 13 %, sirve un pacto social entre gobierno, empresas, sindicatos e instituciones». Un confinamiento eficaz La decisión de la reapertura total interregional y de las fronteras se ha adoptado tras valorar los datos del ministerio de Sanidad, que no señalan situaciones críticas en ninguna región: El índice de transmisión del contagio (RT) es inferior a 1, es decir, bajo el nivel de alarma en todo el país. Se ha podido comprobar que tras la reapertura de prácticamente todas las actividades el pasado 18 de mayo, no ha habido un incremento de la curva epidémica, que ni siquiera se ha visto afectada por la movida desencadenada en muchas ciudades italianas, un clima de fiesta en bares, a menudo sin respetar la distancia social y sin mascarilla, que creó alarma. Pero se ha comprobado que el confinamiento de casi tres meses ha sido eficaz y el próximo miércoles habrá libertad total, con respeto de la distancia de seguridad interpersonal, la mascarilla y prohibición de formar grupos. Algunas presidentes de las regiones del sur, como Apulia, Campania, además del Lazio y las islas, Sicilia y Cerdeña, muestran temores por la llegada de italianos de algunas regiones del norte con más contagiados. El ministro de Sanidad, Roberto Speranza, ha garantizado que el sistema sanitario está en grado de actuar si resurgen nuevos focos, con posibilidad de establecer alguna zona roja limitada. Además, permanece el compromiso de reforzar los sistemas sanitarios ante un eventual crecimiento de los contagios en otoño. Los expertos se dividen A propósito de una eventual ola del coronavirus después del verano, los expertos se dividen. El presidente del Instituto Superior de Sanidad (ISS), Silvio Brusaferro, se muestra seguro: «Para los escenarios que imaginamos, en otoño, una patología como Sars-cov-2, que se transmite por gotitas de saliva, puede propagarse más y confundirse con otros síntomas respiratorios. La famosa hipótesis de la segunda ola ?añadió el profesor Brusaferro- está conectada a esto, que, desde un punto de vista técnico-científico, es un dato objetivo: En otoño, las infecciones respiratorias se extienden, se reducen las horas de sol y actividades al aire libre y aumenta la circulación». Mientras, el presidente ISS está convencido de que nos tenemos que «preparar para la llegada de la nueva ola que se difundirá muy rápidamente», en cambio, la famosa viróloga italiana Ilaria Capua, directora del One Health Center de la Universidad de Florida, se muestra optimista: «Os garantizo que si continuamos a observar algunos comportamientos ?distancia, mascarilla, higiene- la segunda ola del coronavirus podría no llegar», afirmó la virolota Capua, cuya presencia es habitual en la televisión italiana. Por el momento, la realidad es que el coronavirus se aleja y se debilita, algo en lo que coinciden muchos expertos. El profesor Giuseppe Remuzzi, director del Instituto de investigaciones farmacológicas Mario Negri de Milán, aporta datos concretos: «Hemos pasado de 80 a 120 hospitalizaciones por día, todas con grandes dificultades respiratorias, a cero recién llegados para Covid-19 en hospitales. La forma en que se manifiesta el coronavirus ha cambiado. Tal vez nos enfrentamos a una reducción en la carga viral. Cuando es muy alto, la enfermedad suele ser grave. Ahora ya no sucede, al menos no como antes», explica el profesor Remuzzi al Corriere. Por su parte, Francesco Le Foche, jefe del departamento de enfermedades infecciosas del Policlínico Umberto I de Roma afirma que si la evolución de la epidemia sigue como en las últimas semanas, pronto llegará la normalidad: «El virus está perdiendo fuerza, dentro de no mucho podremos volver a la vida más o menos normal, a nuestra vida social, si este virus se comporta como indica la historia de los coronavirus; no creo que tendremos que restringir mucho nuestra libertad y nuestra autonomía».
30-05-2020 | Fuente: abc.es
Rusia critica la decisión de Trump de abandonar la OMS
El Ministerio de Exteriores ruso considera que la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de romper las relaciones con la Organización Mundial de la Salud (OMS) supone un duro golpe para la cooperación mundial en la esfera sanitaria. «Justo en el momento cuando el mundo necesita consolidar esfuerzos en la lucha contra la pandemia, Washington asesta un golpe a los cimientos legales de la interacción internacional en el terreno de la sanidad», sostiene la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, en declaraciones difundidas por la agencia RIA-Nóvosti. Zajárova se pregunta: «¿ Qué puede ofrecer Estados Unidos al mundo a cambio?». Según sus palabras, «la triste imagen mostrada por el sistema de salud estadounidense durante la pandemia no deja a Washington demasiada oportunidad de hablar sobre liderazgo en esta esfera», concluyó la portavoz de Exteriores. Trump anunció el viernes que su país abandona la OMS por haberse negado «a llevar cabo las reformas requeridas». El presidente norteamericano dijo que los fondos que recibía la organización de EE.UU. «serán redirigidos al mundo entero para necesidades urgentes de salud». Estados Unidos ya decidió a finales de abril suspender su financiación a la OMS, a la que acusó de favorecer a China, de encubrir la envergadura real de la enfermedad y de gestionar ineficazmente la pandemia. El viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, condenó entonces la medida y llamó a Washington a «aplicar una política responsable que no destruya el marco de cooperación internacional en el campo biomédico» sino que «contribuya a su fortalecimiento y siente las bases de su mejora en el futuro». Durante la reciente cumbre virtual del G20, el presidente Vladímir Putin se comprometió, al igual que el resto de los participantes en la reunión, incluyendo a Estados Unidos, a «apoyar los esfuerzos de la OMS y fortalecer su autoridad a fin de coordinar la lucha internacional contra la Covid-19». Rusia sigue ocupando el tercer puesto en la lista mundial de la pandemia en número de contagios y suma hoy casi 400.000 infectados. Desde ayer se han registrado 8.952 nuevos casos de coronavirus, casi 400 más que el viernes, lo que sitúa el total en 396.575. Los fallecimientos han caído con respecto al día anterior, que fue el peor hasta ahora con 232 y anota hoy 181 decesos. El total de muertes en el país eslavo desde el comienzo de la epidemia se eleva a 4.555.
29-05-2020 | Fuente: abc.es
Twitter refuta a un político chino por publicar en un mensaje que EE.UU. provocó la pandemia
Twitter impugnó un mensaje publicado el pasado 13 de marzo por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Zhao Lijian y lo enlazó con información verificada que contradice sus comentarios a cuenta del origen del coronavirus. Zhao publicó en marzo que «podría haber sido el ejército estadounidense quien llevase la epidemia a Wuhan», tuit que se acompaña ahora de una alerta que enlaza a otra página donde se explica que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que las pruebas sugieren que el virus tiene su origen en animales y que no fue creado en un laboratorio. Crisis diplomática En marzo, el comentario de Zhao llevó al Departamento de Estado estadounidense a llamar a consultas al embajador chino en EE.UU., Cui Tiankai, iniciando un nuevo rifirrafe entre los dos países. Las relaciones entre Pekín y Washington, ya espinosas antes de la pandemia debido a la guerra comercial, se han deteriorado notablemente a raíz de la aparición del coronavirus. Tras aquel tuit de Zhao, el presidente de EE.UU., Donald Trump, comenzó a hablar del «virus chino» y acusó al gigante asiático de ocultar datos sobre el origen y los comienzos de la enfermedad. La gestión del brote en sus primeros días, cuando varios médicos chinos fueron silenciados por advertir de que la enfermedad que padecían los primeros pacientes era un coronavirus, provocó cientos de críticas, y periódicos locales como la revista Caixin opinaron que algunas medidas de las autoridades podrían haber incluso facilitado la rápida expansión del patógeno. Sin embargo, China aseguró en mayo que no supo hasta el 19 de enero cómo de infeccioso era el nuevo coronavirus, y ha rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones de Estados Unidos de que ocultó de manera intencionada información sobre la gravedad de la COVID-19. Asimismo, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, declaró el domingo que Washington está llevando las relaciones con Pekín «al borde de una nueva guerra fría», y que, además de la Covid-19, hay un «virus político» que se propaga por el país norteamericano, al que acusa de usar cada oportunidad para atacar a la potencia asiática. Polémica con Trump Twitter utilizó el mismo procedimiento aplicado a Zhao con el presidente estadounidense el pasado martes, cuando enlazó por primera vez un mensaje de Trump con información verificada que contradecía lo que éste había publicado. En respuesta a esto, Trump firmó este jueves un decreto destinado a evaluar si su Gobierno puede castigar a Twitter, Facebook, YouTube o Google si intentan moderar los contenidos publicados en sus plataformas, en medio de un creciente debate sobre hasta qué punto debe llegar la libertad de expresión en Internet.
28-05-2020 | Fuente: abc.es
Li Keqiang rechaza «la mentalidad de la Guerra Fría porque el desacoplamiento no hará bien al mundo»
En los tiempos del coronavirus, las ruedas de prensa gubernamentales en China son por videoconferencia y con un reducido grupo de periodistas, que han pasado horas antes la prueba para que no haya contagios incluso aunque estén delante de un pantalla. Lo de las preguntas filtradas para evitar cuestiones espinosas no es nuevo; eso ya viene de antes. Así ha comparecido este jueves el primer ministro, Li Keqiang, al término de la Asamblea Nacional Popular, la reunión anual del Parlamento orgánico de China. Suspendida en marzo por la epidemia desatada en Wuhan y acortada de dos a una semana, en su clausura ha dado luz verde a la controvertida Ley de Seguridad Nacional que el régimen quiere imponer a Hong Kong sin pasar por su Parlamento autónomo. Una decisión que ha reactivado la revuelta por la democracia en la antigua colonia británica y recibido numerosas críticas internacionales, sobre todo de Estados Unidos. Con la sombra de esta ley y de la pandemia sobrevolando el encuentro, el único del año que mantiene con los medios, Li Keqiang ha analizado el deterioro de los lazos con la Casa Blanca, que culpa al régimen del coronavirus y le presiona con Hong Kong. «Es cierto que nuestras relaciones han encontrado problemas, pero hay también muchos intercambios en lo económico, el comercio, la ciencia, la tecnología, la cultura y otros campos», se mostró conciliador ante una pregunta de la cadena americana de televisión NBC. A su juicio, «es justo decir que hay muchos intereses comunes entre China y EE.UU. y ambos países ganan con la cooperación y pierden con la confrontación». Por ese motivo, aseguró que, «dada la importancia de esta relación, cualquier problema que ocurra es causa de preocupación para la comunidad internacional». Ante el riesgo de regresar a un mundo bipolar por culpa de la pandemia, como ya pregonan muchos en Occidente, insistió en que «rechazamos desde hace tiempo la mentalidad de la Guerra Fría, porque el desacoplamiento entre las dos mayores potencias económicas no le hará bien a ninguna parte y es también dañino para el mundo». Recordando que el consorcio industrial estadounidense acaba de abrir un centro de innovación precisamente en Wuhan, Li se congratuló de que «las economías de nuestros dos países están estrechamente conectadas» y destacó que «ese ejemplo muestra que sus comunidades de negocios se necesitan mutuamente porque la cooperación es beneficiosa». Guerra comercial y conflicto político Junto a la «guerra comercial» que les enfrenta, el conflicto político de Hong Kong ha abierto un nuevo frente entre EE.UU. y China como si fuera el Berlín de la antigua «Guerra Fría». Ante la nueva Ley de Seguridad Nacional que Pekín impondrá en la excolonia británica, Washington ya ha advertido de que revisará el trato económico preferente que le concede a esta ciudad, uno de los centros financieros del planeta, por considerar que viola la autonomía que le otorga el principio de «un país, dos sistema». Recalcando que dicho modelo es «una política estatal de China que el Gobierno ha implantado fielmente», Li Keqiang argumentó que la polémica ley lo respetará y «está diseñada para conseguir la estabilidad y prosperidad a largo plazo de Hong Kong». Pero la normativa, que será redactada por el Consejo Permanente de la Asamblea y promulgada en la mini-Constitución de la ciudad entre finales de junio y agosto, ha disparado el miedo a que Hong Kong pierda sus libertades políticas, mayores que en el resto del país. Con el fin de perseguir la subversión, la secesión, el terrorismo y las injerencias extranjeras, a las que Pekín acusa de estar tras las protestas reclamando democracia que empezaron hace un año, la ley prevé el establecimiento de oficinas de la seguridad china. Su fama de «hacer desaparecer» a los disidentes ha alarmado a los activistas políticos que critican al régimen del Partido Comunista. Para hacer frente al coronavirus, Li Keqiang apeló a la colaboración internacional. A pesar de su negativa inicial, China respaldó en la reciente asamblea anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la investigación sobre sus orígenes una vez que la pandemia esté controlada. Asegurando que «cualquier contagio, una vez detectado, debe ser tratado de inmediato» y que «no se permitirá ningún encubrimiento», pidió «trabajar juntos para controlar el virus» y que «las vacunas y medicamentos sean bienes públicos que deberían ser compartidos por toda la humanidad».
28-05-2020 | Fuente: abc.es
China aprueba oficialmente la Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong
Sin debate alguno, por 2.878 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones, el Parlamento orgánico del régimen chino ha aprobado este jueves imponer a Hong Kong una controvertida Ley de Seguridad Nacional que ha desatado una fuerte oposición en la excolonia británica y entre la comunidad internacional. El motivo es que muchos la consideran una violación del principio de «un país, dos sistemas» que concede a la ciudad autonomía y más libertades que al resto de China, vigente en teoría hasta 2047 por el acuerdo de devolución suscrito con el Reino Unido. Con esta moción, la Asamblea insta a su Comité Permanente a promulgar una Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong que, introducida en el Anexo III de su mini-Constitución sin pasar por el Parlamento local, penará la subversión, la secesión, el terrorismo y las intromisiones extranjeras. Su anuncio ha reactivado la revuelta por la democracia que vive desde el año pasado Hong Kong, donde han estallado nuevas protestas en los últimos días. Por miedo a perder los derechos políticos, sociales y económicos que caracterizan a esta ciudad, una de las más libres de Asia, la Bolsa ha sufrido sus mayores perdidas en cinco años y el Colegio de Abogados ha desmontado jurídicamente que Pekín tenga potestad para imponer dicha normativa sin pasar por el Parlamento local. Teniendo en cuenta el calendario del Comité Permanente de la Asamblea, se calcula que la ley será promulgada entre finales de junio y agosto. Miedo de los hongkoneses La polémica ley prevé establecer en Hong Kong oficinas de la seguridad pública china, algo que horroriza a los habitantes de la ciudad por su fama de intimidar y hacer «desaparecer» a los disidentes en el continente, donde la Policía puede retener legalmente a los sospechosos hasta seis meses para interrogarlos sin pasar por un tribunal. Además de desatar protestas en las calles, la normativa ha suscitado las críticas internacionales y Estados Unidos ya ha anunciado que no considera a Hong Kong un territorio autónomo de China. Como castigo a Pekín, se trata del primer paso para retirarle a la ciudad el estatus económico especial que le permite ser un centro financiero global, pero también dañará sus negocios. Con la aprobación de un Código Civil y de la moción instando a promulgar una Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong, concluye la Asamblea Nacional Popular, reunión anual del Parlamento orgánico del régimen chino. Retomada tras su suspensión en marzo por la epidemia del coronavirus, pero acortada de dos a una semana, finaliza con la rueda de prensa del primer ministro, Li Keqiang, que será por videoconferencia y con la presencia de los medios reducida para evitar riesgos de contagio. Aunque esta es la única comparecencia del año en que el primer ministro responde a los periodistas, todas las preguntas han sido pactadas para eliminar las más problemáticas.