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Noticias de enfermedades infecciosas

23-03-2020 | Fuente: abc.es
Italia y España, dos respuestas diferentes para una misma crisis
Han pasado 31 días desde que en Italia saltó la alarma por el coronavirus, con un balance trágico: el total de personas contagiadas es de 59.138 y los fallecidos son 5.476, hasta el pasado domingo. Fue un viernes, 21 de febrero, cuando se tuvo conocimiento de los primeros contagiados en la provincia de Lodi, a 45 kilómetros de Milán. Codogno, un pueblo de 15.000 habitantes en la provincia de Lodi, se colocó en el mapa de todo el mundo, cuando el llamado «Paciente 1», Mattia, un mánager de 38 años, ingresaba en condiciones gravísimas en el hospital, llegando a contagiar a varios médicos y enfermeros. Hasta entonces, el Gobierno de Italia había restado importancia a la epidemia y se veía muy lejano el virus de Wuhan. Pero se comprendió la gravedad de la situación cuando en el fin de semana, los días 22 y 23 de febrero, los contagiados fueron 160. De inmediato, cuando habían pasado poco más de 24 horas, el Gobierno se reunió en la tarde del sábado y estableció una zona roja en el área llamada lodigiano, epicentro de la epidemia del coronavirus, aislando a diez pueblos y sus 50.000 habitantes. Igualmente, se cerró otro pueblo en la región del Véneto: Vo? Euganeo (Padua), donde había otro foco de contagios. La eficacia del aislamiento En las jornadas del sábado y del domingo, el enviado especial de ABC recorrió la zona del Lodigiano y eran pueblos fantasma. Se pusieron 35 controles en la zona y no se permitía a nadie ni entrar ni salir, salvo por causas de extrema necesidad. El decreto del Gobierno estableció incluso una sanción penal de hasta 12 años de cárcel para quien violara el aislamiento. Además, ordenaba la prohibición de excursiones escolares dentro y fuera de Italia, y se cerraban escuelas, museos y tiendas, salvo las de alimentación y farmacias. El resultado del aislamiento de Codogno y otra decena de pueblos tuvo un resultado espectacular. En poco más de dos semanas, cuando el 10 de marzo el balance oficial en Italia era de 8.514 enfermos y 631 muertos, en Codogno, donde había habido 34 muertos, su alcalde Francesco Passarini, de 35 años, mostraba su satisfacción porque el aislamiento había funcionado y en el pueblo no se producían ya contagios: «Estamos particularmente felices porque hay cero contagios y esto es un gran resultado, pero quiero decir que la cuarentena la hemos seriamente», dijo el alcalde. Mattarela sensibilizó al país Aunque el Gobierno italiano llegó tarde en sus previsiones y luego cometió algunos errores, sobre todo porque al inicio algunas regiones quisieron ir por su cuenta adoptando medidas propias, cabe destacar que adoptó de inmediato drásticas medidas. El Ejecutivo siguió los consejos de un comité técnico que nombró al comienzo de la epidemia, compuesto por eminentes científicos: su voz más visible y autorizada es el profesor Walter Ricciardi, de la Organización Mundial de la Salud, que es fiel a su lema que repite en continuación: «Actuaremos siguiendo las evidencias científicas», evitando así toda especulación y el dar palos de ciego. Fundamental en la sensibilización de Italia, para hacer ver que el coronavirus no era, como se decía en la calle, poco más que una gripe, fue el presidente, Sergio Mattarella, con un discurso televisado a todo el país el 5 de marzo. Matarella les hizo ver a los italianos que el país vivía una auténtica emergencia sanitaria y que eran necesarias medidas drásticas para apagar el fuego que se había declarado ya en el edificio que comparten todos los ciudadanos. Desde el atentado de las Torres gemelas en el año 2001, en Italia no se había producido una intervención parecida de un presidente de la República. En esta ocasión, Mattarella, que representa hoy a la institución más creíble en Italia, sintió la necesidad de transmitir «esperanza y confianza para superar la crisis», haciendo al mismo tiempo una llamada a la unidad y a la responsabilidad de todos los ciudadanos. Aunque en Italia se comenzó a tomar conciencia de la gravedad de la epidemia, costó trabajo lograr que los italianos siguieran las órdenes del Gobierno y de los médicos, en particular la de no salir a la calle. Aunque los números de contagiados y muertos sí crearon miedo, y siguen asustando, a toda Italia, como reconocía el profesor Massimo Galli, jefe del departamento de enfermedades infecciosas del hospital Sacco de Milán: «Las cifras meten miedo, pero subirán mientras haya gente en la calle». Piero Angela, famoso divulgador científico, da una explicación a este hecho: «Los italianos son indisciplinados por naturaleza, por eso les cuesta trabajo permanecer en casa». En España, pérdida de tiempo En España no se hizo esa labor de sensibilización y se perdió un tiempo precioso. El profesor Walter Ricciardi confesó el 14 de marzo, en una entrevista a ABC, que España iba con notable retraso en la adopción de medidas, criticando sin rodeos al gobierno español por su retraso en la adopción de medidas y, muy en particular, calificando de «locura» la manifestación del 8-M: «Eso fue una locura. En efecto, una locura porque el virus está viajando. Y esas grandes manifestaciones le hacen un favor al virus, en vez de obstaculizarlo», dijo Ricciardi, la voz más escuchada por el gobierno italiano. Los datos confirman los argumentos del profesor Ricciardi y el grave error del gobierno español: Antes del 8-M en España ya se habían registrado 300 casos de contagios y varios muertos. En esa fecha, los datos en Italia eran ya dramáticos: el boletín oficial de Protección Civil el 8 de marco destaca que en Italia había 7.375 personas contagiadas y 366 muertos. Se temía entonces que fuera cuestión de pos días que el contagio se extendiera también a España. Solo después de esa fecha Sánchez pareció despertarse. En medios informativos italianos y en los sanitarios se criticó a España por no haber aprovechado la «ventana» de oportunidad que se la había abierto con la experiencia italiana. Walter Ricciardi, preocupado por la inacción del gobierno español, se permitió darle un consejo mediante ABC: «A España se le puede dar el consejo de no subestimar el peligro y de adoptar lo antes posible las iniciativas que nosotros hemos emprendido. Parece que sean medidas excepcionales, pero hay que tener en cuenta que te puedes encontrar al inicio de la semana con 20 casos y acabar la semana con 2.000 casos. El aumento es exponencial. Por tanto, a aquellos que puedan decir que las medidas son sobredimensionadas hay que decirles que es mejor hacer una cosa de más que hacer demasiado poco y demasiado tarde». Errores Es verdad que el gobierno Sánchez decretó, el sábado 14, el estado de alarma en todo el país, con suspensión de clases y limitación de la circulación. Pero, además de ser una medida que llegaba con retraso, se cayó en el grave error de anunciar las medidas un viernes y aprobarlas el sábado, lo que fue aprovechado por los ciudadanos para «escapar» en busca de segundas residencias y a sus pueblos de origen. En este punto también España podía haber aprendido la lección de un error cometido en Italia. El gobierno de Giuseppe Conte había aprobado una semana antes, el sábado 7, un decreto por el que todo el país se declaraba «zona roja». Pero fue suficiente que alguien lo filtrara 3-4 horas antes de su entrada en vigor, para que desde las regiones del norte del país, en particular Lombardía, la más afectada por el coronavirus, miles de italianos se dirigieran a sus pueblos o con sus familias del sur, con el riesgo de difundir la epidemia alas regiones del sur. En el último fin de semana, Sánchez anunció, entre otras medidas, la creación de un comité científico para asesorar al gobierno. Es una medida importante, pero llega con al menos un mes de retraso. El gobierno italiano lo creó al inicio de la crisis, y después, el 14 de marzo, nombró un comisario extraordinario con poderes ejecutivos para la emergencia del coronavirus, Domenico Arcuri, un mánager que realiza una gestión muy eficaz. «Estamos en guerra» Una declaración realizada ayer domingo da idea de cómo se está moviendo para afrontar la grave epidemia: «Estamos en guerra, yo debo encontrar las municiones y hacer que este país la gane antes o mejor que los demás. Por ejemplo, nos sirven 90 millones de mascarillas al mes, un número extraordinario, pero hemos activado todos los canales para lograrlo». Esa idea de que «el país vive la crisis más grave desde la segunda guerra mundial» fue la que transmitió el primer ministro, Giuseppe Conte, para anunciar el «cierre» de Italia, con la adopción del máximo de las medidas que cabía exigirle al Ejecutivo, según reconoce el comité de científicos que le asesora. En síntesis, Conte dijo: Cierro Italia; se paran todas las actividades «no estratégicas», porque el bien más importante es la vida. Sin duda, ha cometido errores, pero ha transmitido al país la sensación de que se adoptan las medidas oportunas. Las encuestas indican que los italianos aprueban la gestión del abogado Giuseppe Conte, que tiene un 71% de consenso, porcentaje no alcanzado en décadas por un primer ministro italiano.
23-03-2020 | Fuente: abc.es
Las claves del decreto que «cierra Italia»
La emergencia sanitaria ha hecho saltar todas las alarmas, con reglas que limitan duramente derechos constitucionales de los ciudadanos. Pero se debe dar prioridad a la tutela de la salud: «Estamos en guerra y es necesario responder con todas las armas que tenemos», dice el profesor Giannza Rezza, director del departamento de enfermedades infecciosas del Instituto Superior de sanidad, uno de los científicos más escuchados por el Gobierno en la lucha contra el coronavirus. En el último decreto que firmó el domingo el primer ministro, Giuseppe Conte, se cerraron, en principio hasta el 3 de abril, «todas las actividades productivas no estrictamente necesarias», pero una de las normas que más impacto ha tenido hoy entre los ciudadanos es la evitar los desplazamientos para frenar la epidemia. El gobierno ha garantizado que no faltarán los productos de primera necesidad, ni habrá reducción en los horarios de los supermercados. Se quiere evitar así la preocupación o las inmensas colas que a veces se han formado por temor a que se agoten los productos o que se cierren los supermercados durante el fin de semana. En este sentido, se ha convertido en viral una fotografía con una larguísima cola, increíblemente ordenada esperando a entrar el pasado sábado en un supermercado de Prato (Toscana), una foto que se ha convertido también en símbolo de esta época del coronavirus. La foto, obtenida por un aficionado, muestra casi una «performance». El escritor Sandro Veronesi le ha dedicado un artículo: «Se trata de la foto del día, quizás del año, la imagen que mejor de todas hasta ahora resume la surrealista, perturbadora , violenta alteridad de este momento histórico». Esta es la nueva situación que desde hoy afrontan los italianos: 1. Prohibición de desplazamientos «Se prohíbe a todas las personas físicas el transferirse o desplazarse con medios de transporte público o privado a un municipio diverso del que se encuentran, salvo que por comprobadas exigencias de trabajo, de absoluta urgencia o por motivos de salud». Con esta medida, el gobierno responde sobre todo a las peticiones de los presidentes de las regiones del sur, que siguen temiendo los desplazamientos de ciudadanos del norte, donde se encuentran los mayores focos de la epidemia. De hecho, cuando se hizo pública la noticia de la prohibición de los desplazamientos, en menos de media hora había unas 200 personas en la Estación Central de Milán para partir hacia el sur. Pero esta vez, el bloqueo fue total. El gobierno había avisado con anterioridad a las comisarías y la policía ferroviaria para impedir la fuga de estudiantes y trabajadores que deseaban regresar a sus lugares de origen en el sur, comprendidos los empleados cuyas fábricas han sido cerradas por decreto. Se evitó así el pasado error cuando, con un decreto anterior, se cerraron las escuelas y se transformó Lombardía en «zona roja». La gente tuvo conocimiento del borrador del decreto, antes de la firma del primer ministro, y miles de ciudadanos escaparon de Lombardía hacia el sur, con el grave riesgo de difundir el coronavirus. 2. Cierre de empresas Se cierran las fabricas de automóviles, la industria del tabaco, las de ropa, muebles y ordenadores. Igualmente se paralizan las actividades inmobiliarias, las empresas de alquiler de coches y de leasing, las agencias de viajes, aunque se les permite proseguir su actividad en forma de smart working. Obviamente, al estar abiertas las tiendas de alimentación, supermercados, las farmacias, parafarmacias, y quioscos, pueden permanecer abiertas las fábricas que han de surtir productos a esos servicios esenciales de primera necesidad, como las industrias farmacéuticas y alimentarias. Se consiente también la actividad a los servicios que están relacionados con la vigilancia privada, así como los de limpieza y desinfección, los call center, las agencias de distribución de libros, periódicos y revistas. Se permitirán las obras relacionadas con hospitales o sanidad, y obviamente se autorizan los trabajos de instalaciones eléctricas o de fontanería. El decreto del gobierno hace un elenco muy preciso de las actividades que permanecen abiertas. 3. Normas sobre farmacias, comercios, bares y museos Permanecerán abiertas las farmacias y las parafarmacias, tiendas de alimentación, los supermercados, los mercados que venden fruta, verdura y otros alimentos, herboristerías, los estancos, los kioscos y las tiendas de ordenadores o las ferreterías. Sigue la actividad en gasolineras y lavanderías. Igualmente siguen abiertas las tiendas que venden productos para higiene personal, y productos y alimentos para animales de compañía. Están cerrados bares y restaurantes, que podrán efectuar entrega de comida a domicilio. En las autopistas se permite que en los bares de las gasolineras se vendan productos para consumarse fuera de los locales. Se cierran tiendas de ropa y joyerías. Tampoco podrán trabajar los concesionarios de automóviles, autoescuelas o floristerías. Ninguna actividad se permite en centros de estética, peluquerías o gimnasios. Los museos y librerías están cerrados. 4. Oficinas y transportes públicos Permanecen abiertas las oficinas públicas y privadas. En el decreto se especifica que «las actividades profesionales no quedan suspendidas», lo que significa que pueden trabajar los bufetes y notaría, aunque se recomienda que se realice el teletrabajo. Es posible ir a Correos y las oficinas de los bancos, aunque en general se exige cita previa. Se han cerrado los locales con máquinas tragaperras y los que venden diversas loterías. Ni siquiera se permite el juego online. Funcionan, aunque se ven prácticamente vacíos, los transportes públicos: Autobús y metro. Trenes y aviones mantienen muy reducidos los servicios. Los cruceros se han prohibido, al igual que los vuelos privados salvo que se demuestren «fundadas exigencias laborales o de salud». 5. Actividades al abierto Está prohibido el acceso a los parques y jardines públicos. El decreto especifica que no se pueden realizar actividades lúdicas o recreativas al abierto. Se permite el footing individualmente en proximidad del domicilio. Es posible pasear al perro, pero se debe hacer también cerca de la propia casa y por tiempo limitado. Se exige mantener la distancia de un metro, incluso en la fila, a la entrada de supermercados o en las farmacias, y se recomienda, siempre que sea posible, utilizar guantes y mascarilla.
22-03-2020 | Fuente: abc.es
Rusia envía a Italia 9 aviones militares con personal y equipos para combatir el coronavirus
Por decisión expresa del presidente Vladímir Putin, tras mantener una conversación telefónica con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, mañana lunes partirán hacia Italia desde el aeródromo cercano a Moscú de Chkálovski, nueve aviones militares de transporte IL-76. A bordo viajarán ocho brigadas médicas con 100 especialistas en epidemiología y virología y equipamiento para combatir el Covid-19. Tras la orden dada por Putin, el operativo ha sido organizado directamente por el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú. En un comunicado de su departamento se informa que el equipamiento listo para enviar a Italia incluye modernos sistemas de desinfección y diagnóstico, en especial pruebas para detectar la enfermedad en su fase temprana. La insuficiencia de estos test es lo que en muchos lugares está agravando la pandemia. No se aclara, sin embargo, si el material incluye también respiradores, que se prevén muy necesarios en Rusia y cuya escasez también está haciendo estragos en el sistema sanitario de numerosos países. Entre los equipos de desinfección se enviarán cañones de aerosol «Orlán» para su uso en calles y grandes superficies. También aparatos difusores para limpiar de microorganismos los transportes públicos. De esta forma, Rusia muestra su solidaridad con un país europeo con el que siempre mantuvo estrechos lazos, tanto económicos como culturales y hasta políticos en la época soviética entre sus respectivos partidos comunistas. Sin embargo, en las redes sociales rusas surgen ya críticas a esta medida de Putin en un momento en el que la incertidumbre sobre cómo se desarrollará la epidemia en Rusia atenaza a la población. Los comentarios más comunes son «les envían ayuda con nuestros impuestos cuando nosotros también estamos necesitados» o «claro, toda la élite rusa tiene sus mansiones en Italia y al poder le preocupa más eso que la gente de a pie». La situación de la epidemia en Rusia no es todavía preocupante, aunque la enfermedad avanza día a día. En las últimas 24 horas se han registrado 53 nuevos infectados, lo que eleva la cifra total a 306 enfermos. La única muerte hasta ahora tuvo lugar el pasado jueves. Cierre de establecimientos El organismo de control ruso, Rospotrebnadzor, ha pedido el cierre de gimnasios, parques acuáticos y todo tipos de instalaciones deportivas. Las competiciones deportivas, salvo las de ajedrez y siempre que tengan lugar con poca presencia de público, están ya suspendidas al igual que espectáculos teatrales, circenses y proyecciones cinematográficas. Los museos están también cerrados y prohibida cualquier concentración al aire libre y aquellas que se celebren en sitios cerrados que reúnan a más de 50 personas. Restaurantes y cafeterías siguen abiertos, aunque muchos de estos establecimientos ha tenido que echar el cierre por falta de clientes. Funcionan sobre todo aquellos restaurantes que sirven comidas a domicilio. Sin embargo, según aseguró hoy el alcalde capitalino, Serguéi Sobianin, el metro de Moscú, unos de los más grandes, bellos y concurridos del mundo, con más de seis millones de pasajeros diarios, no cerrará por el momento pese al enorme peligro de propagación del coronavirus, sobre todo en horas puntas. Aunque muchas empresas y organismos oficiales han enviado a parte de sus empleados a trabajar desde casa, sigue siendo todavía muy alto el número de desplazamientos por la ciudad en el transporte público y, sobre todo, en los vehículos privados. No se ha decretado todavía el confinamiento general de la población. Mientras tanto, se incoan las primeras causas criminales por violar la cuarentena domiciliaria de 14 días, obligada para todos aquellos que llegan a Rusia desde el extranjero. La pena máxima por este delito puede alcanzar los cinco años de cárcel. Irina Sánnikova, principal especialista médico en enfermedades infecciosas de la ciudad rusa de Stávropol, en el sur del país, se enfrenta ahora a un proceso por no haberse autoaislado tras regresar de Madrid el pasado 9 de marzo. Se la acusa además de haber ocultado ese viaje a España. Sánnikova es profesora en la Universidad Estatal de Medicina de Stávropol y principal especialista independiente en enfermedades infecciosas del Ministerio de Sanidad regional. Tras volver de Madrid, continuó su vida normal y, según el informe policial, se reunió el 10 de marzo con estudiantes y colegas. Una veintena de personas con las que tuvo contacto desde entonces han sido puestas en cuarentena. Ella ha reconocido su irresponsabilidad y se encuentra ahora hospitalizada con neumonía en una unidad de cuidados intensivos.
22-03-2020 | Fuente: abc.es
Italia impone oficialmente el lunes el modelo coreano para combatir la epidemia del coronavirus
Este lunes el gobierno italiano inicia el proyecto que sigue al modelo de Corea del Sur, implantando una serie de medidas sanitarias y de operaciones tecnológicas para frenar el coronavirus. Lo confirma el profesor Walter Ricciardi, de la Organización Mundial de la Salud y principal asesor del Ejecutivo en la lucha contra el Covid-19, que estará al frente del equipo con los mejores expertos italianos para poner en marcha el proyecto: «Adoptamos la estrategia coreana; se harán más test sobre el coronavirus [hasta ahora se hacían solo a las personas que tenían síntomas]. En Italia hemos hecho ya más de 200.000 pruebas. El modelo coreano no persigue hacer test a todos sus 50 millones de habitantes; Corea del Sur ha hecho 300.000, pero seleccionados, a las personas relacionadas con pacientes positivos. Es justamente aquí donde nosotros también vamos a insistir», explica Ricciardi. Las pruebas se harán a todos los que estén relacionados o próximos a un caso comprobado de persona infectada. Si hay un positivo en un edificio, el test se hará a toda la comunidad de vecinos y a todas las personas que en los últimos días hayan tenido contacto con él. Por qué se cambia la estrategia Queda claro que la nueva estrategia no pretende hacer pruebas rápidas a todos los ciudadanos. Por cierto, el profesor Ricciardi advierte y llama la atención sobre las pruebas rápidas: «Los llamados test rápidos que han sido propuestos por alguno, hasta ahora han dado también falsos negativos». Parece inevitable que algunos se pregunten por el cambio de la estrategia del gobierno italiano y por qué no se ha hecho antes. El profesor Ricciardi explica: «Hay una epidemia en curso, teníamos mil problemas que afrontar. Ciertamente, ahora que hemos visto los resultados obtenidos, hemos elaborado un modelo italiano basado en la experiencia de Seul, con el respeto de los derechos civiles en lo que se refiere al acceso a los datos personales. La exigencia es la de bloquear la epidemia». El profesor Ricciardi se decidió al cambio de estrategia al seguir muy de cerca las curvas de los contagios y muertes con una diferencia abismal entre Italia y Corea: más de 50.000 italianos infectados y más de 5.000 muertos, frente a 8.652 contagiados y 92 muertos en Corea del Sur. Tres puntos en la nueva estrategia La nueva estrategia en Italia se basa fundamentalmente en tres puntos. En primer lugar, se contará con un sistema de datos, ofrecidos por diversos sectores, entre ellos las compañías telefónicas. Habrá controles de los desplazamientos mediante los teléfonos móviles. Esa recopilación de datos permitirá reconstruir el mapa de contactos de los contagiados asintomáticos, lo que ayudaría muchísimo a establecer las cadenas de transmisión del virus. El segundo punto consiste en potenciar la teleasistencia en la casa, para ayudar a los que están en aislamiento domiciliario, levemente enfermos o positivos asintomáticos. El tercer punto, siguiendo la experiencia coreana, consiste en el seguimiento digital de los contactos que tienen los asintomáticos; para ello se activará una especie de «pasaporte digital». El problema de la privacidad Todo será gestionado teniendo en cuenta las leyes de la privacidad y siguiendo las eventuales observaciones del garante de la «privacy». No es cuestión de «fichar» a los 61 millones de italianos. A este respecto, el profesor Gianni Rezza, director del departamento de enfermedades infecciosas del Instituto Superior de Sanidad, explica: «Sé que hay problemas de privacidad, pero vivimos una emergencia excepcional. Corea del Sur es un país democrático. Si lo han hecho ellos, no veo por qué no podemos hacerlo también nosotros», afirma el profesor Rezza, uno de los expertos más escuchados por el gobierno. La mejor manera de controlar la epidemia Se trata, en definitiva, de emular las mejores prácticas internacionales de lucha contra el coronavirus, concretamente de Corea del Sur, Taiwan y Singapur. Desde hace días, diversos expertos y profesores italianos planteaban la exigencia de seguir este modelo, para evitar que una vez que sea estacionaria la epidemia y haya una reapertura y flexibilidad de las duras medidas hasta ahora adoptadas, la epidemia vuelva difundirse vertiginosamente aunque sea bajo el número de asintomáticos que circulan libremente. En este sentido, sería suficiente, desde el punto de vista matemático y epidemiológico, que hubiera pocos contagiados asintomáticos para tener más del 50 por 100 de posibilidades de que la epidemia volviera a dispararse.
20-03-2020 | Fuente: abc.es
Nuevo récord de muertos en Italia por coronavirus: 627 muertos en un solo día
Ha sido un viernes negro, con 627 muertos por la epidemia del coronavirus . Un récord en un solo día, lo que supone un incremento del 18,4% con relación al jueves. El total de fallecidos desde que se inició la epidemia, el pasado 21 de febrero, es 4.032. Las personas que se han contagiado con el Covid-19 son 47.021, lo que representa 5.986 más que en la jornada del jueves, un aumento del 14%. El total de las personas curadas desde el 21 de enero es 5.129 (+689 con relación a la jornada anterior, +15,5%). De acuerdo con el boletín de Protección Civil ofrecido en la tarde del viernes, actualmente los infectados son 37.080; cifra que se elevaría a los 47.021 citados si en el total se incluyen los muertos y las personas curadas. Los pacientes hospitalizados son 16.020; de ellos, 2.655 se encuentran en cuidados intensivos, mientras 19.185 están en aislamiento domiciliario. El notable aumento de nuevos casos de contagiados y de fallecidos ha alarmado a los expertos y a los ciudadanos que siguen cada día ante la televisión, como si se tratara de un ritual, el boletín que ofrece Protección Civil. «Esto no va bien, no va bien», reconoce el profesor Giovanni Rezza, del comité sanitario que asesora al Gobierno y director del departamento de Enfermedades Infecciosas del instituto Superior de Sanidad. Hay un claro motivo para la decepción generalizada. «En fase de crecimiento» Teniendo en cuenta que han pasado casi dos semanas desde que el Gobierno adoptó duras restricciones en los desplazamientos y en las libertades, sobre todo en las regiones del norte, se creía que ahora podría estar llegando una situación estacionaria. Los datos confirman lo contrario, como reconoce el profesor Gianni Rezza: «Es evidente que estamos aún en fase de crecimiento. Estas cifras dicen que probablemente han surgido nuevos focos de la epidemia. Sabemos que la situación en Lombardía es realmente catastrófica. En particular en Bérgamo y Brescia. Focos importantes hay también en Emilia-Romaña y las Marcas», añade el profesor Rezza. Lombardía es, con diferencia, la región más afectada, con un total de 22.264 personas contagiadas desde el inicio de la epidemia; de ellas, 2.380 (+11,9%) en un solo día, y los muertos superan ampliamente los 2.000. Son cifras oficiales que los alcaldes de las zonas afectadas las consideran por debajo de las reales. Giorgio Gori, alcalde de Bérgamo, reconoce que la situación en los hospitales es desesperada, «peor de lo que se pueda imaginar; los ancianos ya mueren en sus casas»: «A los hospitales públicos se han añadido los privados. Se han multiplicado las camas y los puestos para cuidados intensivos, pero no es suficiente. Las personas que tendrían necesidad de ser hospitalizadas y curadas son muchas más», afirma el alcalde Bérgamo. Ancianos mueren en sus casas El alcalde Gori confirma que desde hace muchos días en su ciudad se practica una medicina de guerra, con los médicos viéndose obligados a escoger qué pacientes pueden salvar, mientras ancianos mueren en sus casas porque ni siquiera pueden ir ambulancias a recogerlos ya que no hay espacio en los hospitales: «Eso es lo que está sucediendo». En esta provincia, según el alcalde Gori, el número de fallecimientos a causa del virus es con mucho superior al de las estadísticas oficiales. Muchos enfermos mueren de neumonía en sus casas, o en asilos sin que nadie les haya hecho una prueba del coronavirus, ni antes ni después de morir. «Para hacerme una idea -señala el regidor de Bérgamo-, he llamado a una docena de alcaldes: en esos municipios el número de muertos atribuibles a la epidemia es unas cuatro veces superior a la cifra oficial», declara el alcalde al «Huffington Post».
18-03-2020 | Fuente: abc.es
Mitsotakis avisa a los griegos: «Estamos en guerra con un enemigo invisible»
Mientras que a diario se dan a conocer en Grecia nuevas medidas para limitar el contagio del coronavirus , el primer ministro Kiriakos Mitsotakis ha declarado este martes que el país se encuentra «en guerra contra un enemigo invisible» y que se están tomando medidas sin precedentes en tiempo de paz. Destacó que la primera prioridad es salvar vidas, limitando la propagación del virus, protegiendo a los más vulnerables. La segunda, el fortalecimiento del sistema de salud público, que se ve reforzado de inmediato con 2.000 nuevos profesionales. Y el tercer objetivo es apoyar la economía y las empresas, para evitar cierres y despidos. Minutos más tarde el profesor Tsiodras, especialista en enfermedades infecciosas y encargado de la coordinación de la lucha contra el coronavirus, ha anunciado que son ahora 387 las personas infectadas y los fallecidos cinco, con una edad media de 68 años. La mayoría de los casos se han registrado en Ática. Y el viceministro de Protección Civil, Nikos Jardaliás, ha decretado que «no se permite la entrada de ciudadanos de países de fuera de la Unión Europea, salvo en casos de necesidad relacionados con urgencia laboral o familiar». Anteriormente ya se había decretado que, desde esta medianoche, toda persona que entre en el país desde el extranjero deberá observar una cuarentena domiciliaria de 14 días y su incumplimiento podrá ser sancionado. Además, se han anunciado otras medidas para proteger a la población inmigrante que se encuentra en distintos centros del país. Asimismo se cerrarán todos los establecimintos comerciales abiertos al público, salvo los que ofrezcan artículos o servicios esenciales: supermercados y tiendas de alimentación, panaderías, carnicerías y pescaderías, farmacias, gasolineras, incluyendo a las tiendas de óptica y de apartados de sordera, siempre que se haga una cita individual previa. Medidas sanitarias para dos meses de batalla Además de la contratación inmediata de 2.000 profesionales de la salud, se han anunciado cuáles serán los dos hospitales atenienses dedicados a luchar contra esta pandemia, el hospital Nimits y el Attica en Thriasio (a las afueras de la capital), proporcionando así 1.000 camas más al sistema sanitario. Para el jefe del Gobierno, «estamos al comienzo de una batalla que será difícil, especialmente en los próximos dos meses». A partir de ahora la Secretaría de Protección Civil, que coordina todos los servicios públicos, se convertirá en una Secretaría de Estado con responsabilidades especiales para enfrentarse al coronavirus y todas las tardes a las 6 el subsecretario Nikos Jardaliás, junto con el profesor Sotiris Tsiodras, especialista en enfermedades infecciosas, serán los encargados de informar a los ciudadanos de forma responsable. Apoyo a empresas y trabajadores Mitsotakis ha dejado claro que es fundamental el apoyo a la economía y a los trabajadores, recalcando que en la reunión del Eurogrupo de este lunes «el objetivo de superávit de este año, que era del 3,5%, no se aplicará» y que los gastos de la crisis sanitaria y de la crisis migratoria no se contarán en el presupuesto de 2020, ni los gastos extraordinarios de carácter social para el apoyo de los parados y los más vulnerables. Se podrán también asignar los recursos de programas europeos para proyectos y mano de obra de forma inmediata y sin burocracia adicional. Y por primera vez el Gobierno asignará 2.000 millones de euros para ayudar a la producción y a las empresas que ven su actividad reducida. Será el Estado, y no la empresa, el que pagará los sueldos de sus trabajadores en los sectores afectados y se suspenden todas las obligaciones fiscales y de la seguridad social. Asimismo habrá medidas extraordinarias para ofrecer flexibilidad destinada a salvar empleos y proporcionar liquidez a las empresas. Mitsotakis también mencionó que el Gobierno está coordinando, junto con el Banco de Grecia y el Banco Central Europeo, medidas para evitar nuevas deudas hipotecarias: el Estado cubrirá el costo de las tasas de endeudamiento. Afirmó que asistirá próximamente a la cumbre de la UE con el objetivo de ampliar el alcance de la acción gubernamental, insistiendo en que «debemos superar esta crisis unidos y compartiendo su costo de manera justa en la sociedad, en los sectores público y privado» y también con el apoyo práctico de Europa.
15-03-2020 | Fuente: abc.es
La estrategia de Johnson ante el coronavirus divide a la comunidad científica británica
El primer ministro británico, Boris Johnson, vuelve a estar en el centro de la polémica debido a su negativa de responder a las crisis del coronavirus con las drásticas medidas que se han tomando en otros países. Aunque en Inglaterra y Gales las recomendaciones son el auto aislamiento durante siete días para quienes tienen síntomas, lavarse las manos con frecuencia y que los mayores de 70 años eviten viajar en crucero, de momento los colegios siguen abiertos y las concentraciones de personas no están limitadas. En la conferencia de prensa sobre el estado del coronavirus en el Reino Unido el «premier» advirtió que «muchas familias perderán a sus seres queridos antes de tiempo» debido al virus. Esa declaración contrastó con las suaves medidas anunciadas, respaldas por sus dos principales consejeros en la gestión de la crisis: el asesor médico Chris Whitty, y Patrick Vallance, asesor científico. Sin embargo, tanto la opinión de la comunidad científica como de la población está divida: mientras algunos aplauden las medidas, otros son muy críticos. Es el caso de Richard Horton, director de la revista médica The Lancet, quien considera que «lo que está pasando en Italia es muy real, y nuestro Gobierno no nos está preparando para eso. Necesitamos medidas firmes e inmediatas de aislamiento social y órdenes de cierre». El profesor John Ashton, exdirector regional de salud pública para el noroeste de Inglaterra, fue también duro: «Están tratando la crisis como un partido de cricket de cinco días con descansos para el té» y denunció que se le está dando prioridad a la economía sobre la salud. «El mercado de valores se derrumbó y necesitan ponerse en pie». A favor se mostró Keith Neal, profesor emérito en epidemiología de enfermedades infecciosas de la Universidad de Nottingham, que apunta que «las medidas son razonables» y que cerrar escuelas tiene consecuencias, como el empeoramiento de la capacidad de manejar la epidemia debido al absentismo de muchos trabajadores sanitarios que tienen que cuidar a sus hijos y el elevado riesgo para los abuelos, que probablemente se harán cargo de muchos nietos. Vallance defendió la postura del gobierno diciendo que «lo que no queremos es que todo el mundo termine contagiado en un corto período de tiempo, abrumando así los servicios del NHS (el sistema nacional de salud)». Queda por ver si las consecuencias de lo que algunos consideran una manía del «premier» de dar la nota y llevar la contraria cumple su objetivo de retrasar el pico de la enfermedad y conseguir lo que sus asesores llaman «cierta inmunidad de grupo para que más gente sea resistente a la enfermedad y reduzcamos el número de contagios». No queda más remedio que darle el beneficio de la duda.
15-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump cree que los gobiernos de Europa no han tomado las medidas necesarias para frenar el virus
Donald Trump anunció ayer que amplía el veto de entradas a Estados Unidos desde Europa a Reino Unido e Irlanda, dos países que en principio estaban exentos. El presidente hizo este anuncio en una comparecencia por sorpresa en la sala de prensa de la Casa Blanca, donde se presentó pasado el mediodía para dar cuenta de los avances del Gobierno en la batalla contra la pandemia y para revelar que por fin se ha hecho la prueba, cuyos resultados se demorarán unos días. A diferencia de en España y el resto de Europa, la reacción de las autoridades estadounidenses se ha caracterizado por medidas rápidas y contundentes, en las que la Casa Blanca ha implicado al sector privado y, a pesar de las reticencias de Trump, a la oposición demócrata, con la que los republicanos ha pactado en el Capitolio un multimillonario plan de ayudas urgentes que sobre todo beneficiará a asalariados y pequeñas y medianas empresas. A pesar de que Trump quiso aparentar optimismo en un primer momento, hace un mes y medio cerró la frontera a quienes hubieran estado en China ante el avance del virus en su primer foco. Desde entonces, la Casa Blanca ha logrado que de una población de 320 millones se hayan infectado, a fecha de ayer, 1.600 personas, con 41 fallecidos, un porcentaje inmensamente menor que el que se registra en naciones europeas como Italia, España, Francia, Alemania y Reino Unido. Errores europeos Según dijo el presidente en un discurso a la nación el miércoles, «la Unión Europea no tomó las mismas precauciones y no restringió los viajes desde China y otros puntos críticos. Como resultado, una gran cantidad de nuevos grupos en los Estados Unidos fueron propagados por viajeros de Europa». Tras prohibir la entrada a EE.UU. a viajeros de China, Corea del Sur, Irán y 26 países europeos del espacio Schengen, el presidente reunió el viernes en la Casa Blanca a 18 miembros de su gabinete de crisis, incluidos los mayores expertos del país en enfermedades infecciosas, su vicepresidente y varios ministros y los presidentes o consejeros delegados de empresas que pueden tener un papel crucial en esta crisis, por copar el mercado médico o por ser responsables de abastecer a la población de los bienes más básicos para su supervivencia: Walgreens, Walmart, Target, Becton Dickinson, Roche Diagnostics, Quest Diagnostics, CVS, LHC Group y LabCorp. Después, Trump declaró el estado de emergencia, dio su tercera conferencia de prensa respondiendo a una decena de preguntas y apoyó públicamente una ley en el Capitolio que, entre otras cosas, aprueba multimillonarias deducciones de impuestos para que las empresas paguen 14 días de baja médica a los infectados y sus familiares por un monto equivalente a dos tercios de su salario, con un máximo de 7.100 dólares, y prohibe el despido por baja médica por espacio de un año. En un principio Trump se quejó de la falta de colaboración de los demócratas, pero su ministro de Finanzas, Steven Mnuchin, mantuvo un discreto contacto con la líder demócrata, Nancy Pelosi, para ultimar ese proyecto de ley. Sanidad privada Como EE.UU. tiene un sistema sanitario completamente privado, Trump ha incluido en sus deliberaciones a las mayores empresas médicas del país, y ha conseguido que estas renuncien a cobrar copagos en las pruebas diagnósticas del coronavirus. Además, ha logrado que Google diseñe una página, que pronto estará operativa, para hacerse el diagnóstico en casa y pedir por internet un kit de pruebas. Calcula el presidente que en un mes en EE.UU. se habrán hecho cinco millones de diagnósticos. Además, los grandes almacenes trabajan en un plan para hacerse las pruebas desde el coche, como en Corea del Sur. El optimismo de Trump y las medidas posteriores que ha anunciado no han tenido siempre el efecto deseado sobre la economía. Los mercados han mostrado un comportamiento inestable y el jueves cayeron hasta un 10%, el peor hundimiento desde 1987. En ese apartado, el presidente ha preferido culpar a la Reserva Federal por lo que ha calificado de «falta de liderazgo» al no bajar los tipos de interés de una forma más agresiva. 250.000 casos en España Los expertos del grupo de crisis creado por Donald Trump para tratar la crisis creen que costará volver a la normalidad, al menos en Estados Unidos, unas nueve semanas, hasta que haya al menos cinco millones de personas diagnosticadas y se haya logrado contener los contagios como está sucediendo en China. Esos mismos científicos creen que los contagios están fuera de control en Europa por la tardanza de las autoridades en tomar medidas y que un caso como el español podría pasar en un mes de 3.000 a 250.000 contagiados. Respecto a la posibilidad de una vacuna, los expertos del grupo formado por la Casa Blanca mantienen que puede demorarse al menos un año, aunque haya varios laboratorios trabajando en ella a contrarreloj. Desde enero, la Casa Blanca ha prohibido la entrada de los siguientes países: China, Corea del Sur, Irán, Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia, Reino Unido e Irlanda.
15-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump cree que los gobiernos de Europa no han tomado las medidas necesarias para frenar el coronavirus
Donald Trump anunció ayer que amplía el veto de entradas a Estados Unidos desde Europa a Reino Unido e Irlanda, dos países que en principio estaban exentos. El presidente hizo este anuncio en una comparecencia por sorpresa en la sala de prensa de la Casa Blanca, donde se presentó pasado el mediodía para dar cuenta de los avances del Gobierno en la batalla contra la pandemia y para revelar que por fin se ha hecho la prueba, cuyos resultados se demorarán unos días. A diferencia de en España y el resto de Europa, la reacción de las autoridades estadounidenses se ha caracterizado por medidas rápidas y contundentes, en las que la Casa Blanca ha implicado al sector privado y, a pesar de las reticencias de Trump, a la oposición demócrata, con la que los republicanos ha pactado en el Capitolio un multimillonario plan de ayudas urgentes que sobre todo beneficiará a asalariados y pequeñas y medianas empresas. A pesar de que Trump quiso aparentar optimismo en un primer momento, hace un mes y medio cerró la frontera a quienes hubieran estado en China ante el avance del virus en su primer foco. Desde entonces, la Casa Blanca ha logrado que de una población de 320 millones se hayan infectado, a fecha de ayer, 1.600 personas, con 41 fallecidos, un porcentaje inmensamente menor que el que se registra en naciones europeas como Italia, España, Francia, Alemania y Reino Unido. Errores europeos Según dijo el presidente en un discurso a la nación el miércoles, «la Unión Europea no tomó las mismas precauciones y no restringió los viajes desde China y otros puntos críticos. Como resultado, una gran cantidad de nuevos grupos en los Estados Unidos fueron propagados por viajeros de Europa». Tras prohibir la entrada a EE.UU. a viajeros de China, Corea del Sur, Irán y 26 países europeos del espacio Schengen, el presidente reunió el viernes en la Casa Blanca a 18 miembros de su gabinete de crisis, incluidos los mayores expertos del país en enfermedades infecciosas, su vicepresidente y varios ministros y los presidentes o consejeros delegados de empresas que pueden tener un papel crucial en esta crisis, por copar el mercado médico o por ser responsables de abastecer a la población de los bienes más básicos para su supervivencia: Walgreens, Walmart, Target, Becton Dickinson, Roche Diagnostics, Quest Diagnostics, CVS, LHC Group y LabCorp. Después, Trump declaró el estado de emergencia, dio su tercera conferencia de prensa respondiendo a una decena de preguntas y apoyó públicamente una ley en el Capitolio que, entre otras cosas, aprueba multimillonarias deducciones de impuestos para que las empresas paguen 14 días de baja médica a los infectados y sus familiares por un monto equivalente a dos tercios de su salario, con un máximo de 7.100 dólares, y prohibe el despido por baja médica por espacio de un año. En un principio Trump se quejó de la falta de colaboración de los demócratas, pero su ministro de Finanzas, Steven Mnuchin, mantuvo un discreto contacto con la líder demócrata, Nancy Pelosi, para ultimar ese proyecto de ley. Sanidad privada Como EE.UU. tiene un sistema sanitario completamente privado, Trump ha incluido en sus deliberaciones a las mayores empresas médicas del país, y ha conseguido que estas renuncien a cobrar copagos en las pruebas diagnósticas del coronavirus. Además, ha logrado que Google diseñe una página, que pronto estará operativa, para hacerse el diagnóstico en casa y pedir por internet un kit de pruebas. Calcula el presidente que en un mes en EE.UU. se habrán hecho cinco millones de diagnósticos. Además, los grandes almacenes trabajan en un plan para hacerse las pruebas desde el coche, como en Corea del Sur. El optimismo de Trump y las medidas posteriores que ha anunciado no han tenido siempre el efecto deseado sobre la economía. Los mercados han mostrado un comportamiento inestable y el jueves cayeron hasta un 10%, el peor hundimiento desde 1987. En ese apartado, el presidente ha preferido culpar a la Reserva Federal por lo que ha calificado de «falta de liderazgo» al no bajar los tipos de interés de una forma más agresiva. 250.000 casos en España Los expertos del grupo de crisis creado por Donald Trump para tratar la crisis creen que costará volver a la normalidad, al menos en Estados Unidos, unas nueve semanas, hasta que haya al menos cinco millones de personas diagnosticadas y se haya logrado contener los contagios como está sucediendo en China. Esos mismos científicos creen que los contagios están fuera de control en Europa por la tardanza de las autoridades en tomar medidas y que un caso como el español podría pasar en un mes de 3.000 a 250.000 contagiados. Respecto a la posibilidad de una vacuna, los expertos del grupo formado por la Casa Blanca mantienen que puede demorarse al menos un año, aunque haya varios laboratorios trabajando en ella a contrarreloj. Desde enero, la Casa Blanca ha prohibido la entrada de los siguientes países: China, Corea del Sur, Irán, Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia, Reino Unido e Irlanda.
13-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump moviliza 50.000 millones de dólares para frenar al coronavirus tras declarar emergencia nacional
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes el estado de emergencia nacional y movilizó 50.000 millones (45.000 millones de euros) de dólares para intentar contener el avance de la epidemia de coronavirus en el país, que ayer había contagiado a 1.600 personas, de las que 41 han fallecido. Además, Trump aprobó por decreto una serie de medidas para facilitar a los profesionales médicos que traten a la población, dado que a fecha de este viernes apenas 10.000 habían sido diagnosticados, de una población de 320 millones. La de ayer fue la tercera rueda de prensa del presidente en la Casa Blanca desde el inicio de esa crisis sanitaria global. La pandemia del coronavirus se ha convertido en un problema político de primera magnitud para Trump, que en un principio trató de restarle importancia a las infecciones y llegó a denunciar una «farsa» por el alarmismo de los demócratas. Según dijo ayer el presidente, «todos los norteamericanos tienen un papel que jugar para derrotar al virus, limitar el daño a la ciudadanía y al país, y parar al virus, las precauciones ahora son críticas». Trump anunció que en una semana se habrá hecho la prueba a 1,2 millones de personas y en un mes, a cinco millones. Colaboración con Google El estado de emergencia le permite al presidente, entre otras medidas, eliminar regulaciones en el sector médico para facilitar el diagnóstico y el tratamiento incluso de forma remota. Por ejemplo, con la ayuda de Google se enviarán kits de diagnóstico a aquellos que identifiquen una serie de síntomas a través de una web específica. Además se enviarán fondos a las autoridades sanitarias de los estados y ciudades que lo soliciten. Con ayuda de cadenas de grandes almacenes como Target o Walmart se creará un sistema de diagnóstico sin que el paciente deba abandonar su coche, como se hace ya en Corea del Sur. Este sábado, desde la medianoche ?hora de Washington, cinco horas más en la España peninsular? tienen prohibida la entrada en EE.UU. los que hayan estado en los pasados 14 días en los 26 países del espacio europeo Schengen, incluida España. Esta prohibición estará vigente un mes. Según Trump, Europa ha sido sometida a estas restricciones «porque los casos se han disparado en los días pasados». Antes, la Casa Blanca restringió las entradas desde China, Corea del Sur, Irán e Italia. Hasta ahora había dejado fuera al Reino Unido de esta prohibición de ingreso en EE.UU., pero este viernes, a preguntas de los periodistas en la rosaleda de la Casa Blanca, apuntó que podría incluir a ese país en la lista. El miércoles, el presidente intentó calmar a la ciudadanía y, sobre todo, a los mercados, con un mensaje a la nación televisado en directo desde el Despacho Oval, algo reservado a las crisis más graves en la historia del país. El resultado fue el contrario del deseado, y al día siguiente las bolsas sufrieron la peor caída desde 1987. El mensaje de Trump estuvo plagado de errores que la Casa Blanca hubo de corregir momentos después de que este acabara. El presidente dijo que el cierre de frontera afectaba a toda Europa, pero en realidad está vigente sólo con 26 países del espacio Schengen y además cuenta con excepciones como los nacionalizados o residentes permanentes en EE.UU. y sus familiares. Trump se equivocó al decir que se cerraba el acceso de bienes comerciales, algo que hubiera dañado al comercio. Por otra parte, Trump no quiere hacerse la prueba del coronavirus porque, según dijo este viernes, no tiene síntomas, pese a que el fin de semana pasado estuvo en su residencia de Mar-a-Lago en Florida con el equipo del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, en el que hay al menos un infectado, el responsable de comunicaciones Fábio Wajngarten. Varios medios afirmaron ayer que el propio Bolsonaro había dado positivo pero su equipo lo negó tajantemente después. Según admitió el director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci, en una comparecencia en el Capitolio el jueves, «el sistema no está preparado para lo que se necesita en este momento. Y eso es un fracaso, hay que admitirlo». Ayer, junto a Trump en la Casa Blanca, Fauci, dijo que la crisis puede duras varias semanas antes de que los norteamericanos puedan volver a sus vidas normales. Sin actos de campaña El presidente ha cancelado sus actos de campaña, como han hecho sus dos principies rivales en las elecciones, los demócratas Bernie Sanders y Joe Biden. Durante sus conversaciones con los medios, Trump ha culpado de la falta de preparación y la carencia del material necesario para hacer las pruebas a recortes aprobados durante el Gobierno del demócrata Barack Obama (2009-2017), del que Biden era vicepresidente. En EE.UU. comienzan a darse este viernes las prohibiciones que a Europa han ido llegando a lo lago de la semana: centros de mayores en aislamiento, clases canceladas, oficinas con personal de emergencia y un aumento del teletrabajo.