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Noticias de enfermedades infecciosas

02-04-2020 | Fuente: as.com
Los nuevos test comprados por España funcionan al quinto día de infección
Este dato lo asegura un estudio de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Las pruebas más fiables siguen siendo las PCR.
01-04-2020 | Fuente: abc.es
Trump recomienda a los estadounidenses taparse con bufandas para evitar contagios
La escasez de mascarillas es un problema que afecta a todos los grandes focos de coronavirus, y EE.UU. no es una excepción. El asunto llegó este martes hasta el presidente del país, Donald Trump, que sugirió a los estadounidenses que se taparan con bufandas para contribuir a frenar la expansión de la enfermedad. «Mucha gente tiene bufandas, se puede usar una bufanda», dijo Trump. «Y si la gente lo quiere hacer, claramente no hay nada malo en ello». Es obvio que las mascarillas homologadas son mucho más efectivas que enrollarse la cara en una bufanda de casa. Pero, ante el tamaño de la epidemia y la falta de mascarillas, la prioridad es que estas vayan a quienes más las necesitas. «Una de las cosas que me ha dicho hoy el doctor Fauci ?dijo en referencia a Anthony Fauci, la autoridad de EE.UU. en enfermedades infecciosas? es que no queremos que todo el mundo esté compitiendo contra los hospitales. Las necesitamos verdaderamente», dijo sobre este elemento de protección para que los trabajadores sanitarios no se contagien y puedan seguir tratando a pacientes en un país muy golpeado por la epidemia: en EE.UU. hay casi 200.000 contagios y las proyecciones presentadas por la Casa Blanca apuntan a que, en el mejor de los escenarios, morirán entre 100.000 y 240.000 estadounidenses por el coronavirus. En estos momentos, la recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de EE.UU. (CDC, en sus siglas en inglés) es que lleven máscaras aquellos diagnosticados con la enfermedad y el personal sanitario. «Hay pocas mascarillas y deben guardarse para los que cuidan de enfermos», dice su página web. Diferentes voces en EE.UU. han reclamado que se generalice el uso de mascarillas para evitar la expansión de la epidemia, sobre todo tras la constatación de que el contagio puede ser sin síntomas. Se había pensado que las recomendaciones del CDC o las directrices del grupo especial de coronavirus de la Casa Blanca podrían cambiar para instaurar su uso masivo. Pero, mientras se acelera su producción y distribución, las mascarillas deberán priorizarse para los sanitarios. Una bufanda, como las que recomienda ahora Trump, p uede dar una protección mínima frente a las partículas contaminadas que expulsamos por las vías respiratorias. «No es una mala idea, al menos por un tiempo», dijo.
01-04-2020 | Fuente: abc.es
Trump recomienda a los estadounidenses taparse con bufandas para evitar contagios por coronavirus
La escasez de mascarillas es un problema que afecta a todos los grandes focos de coronavirus, y EE.UU. no es una excepción. El asunto llegó este martes hasta el presidente del país, Donald Trump, que sugirió a los estadounidenses que se taparan con bufandas para contribuir a frenar la expansión de la enfermedad. «Mucha gente tiene bufandas, se puede usar una bufanda», dijo Trump. «Y si la gente lo quiere hacer, claramente no hay nada malo en ello». Es obvio que las mascarillas homologadas son mucho más efectivas que enrollarse la cara en una bufanda de casa. Pero, ante el tamaño de la epidemia del coronavirus y la falta de mascarillas, la prioridad es que estas vayan a quienes más las necesitas. «Una de las cosas que me ha dicho hoy el doctor Fauci ?dijo en referencia a Anthony Fauci, la autoridad de EE.UU. en enfermedades infecciosas? es que no queremos que todo el mundo esté compitiendo contra los hospitales. Las necesitamos verdaderamente», dijo sobre este elemento de protección para que los trabajadores sanitarios no se contagien y puedan seguir tratando a pacientes en un país muy golpeado por la epidemia: en EE.UU. hay casi 200.000 contagios y las proyecciones presentadas por la Casa Blanca apuntan a que, en el mejor de los escenarios, morirán entre 100.000 y 240.000 estadounidense s por el coronavirus . En estos momentos, la recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de EE.UU. (CDC, en sus siglas en inglés) es que lleven máscaras aquellos diagnosticados con la enfermedad y el personal sanitario. «Hay pocas mascarillas y deben guardarse para los que cuidan de enfermos», dice su página web. Diferentes voces en EE.UU. han reclamado que se generalice el uso de mascarillas para evitar la expansión de la epidemia del virus Covid-19, sobre todo tras la constatación de que el contagio puede ser sin síntomas. Se había pensado que las recomendaciones del CDC o las directrices del grupo especial de coronavirus de la Casa Blanca podrían cambiar para instaurar su uso masivo. Pero, mientras se acelera su producción y distribución, las mascarillas deberán priorizarse para los sanitarios. Una bufanda, como las que recomienda ahora Trump, p uede dar una protección mínima frente a las partículas contaminadas que expulsamos por las vías respiratorias. «No es una mala idea, al menos por un tiempo», dijo.
30-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump reconoce ahora que el virus podría dejar más de 100.000 muertos en EE.UU.
La respuesta de Donald Trump a la crisis del coronavirus ha sido tibia, tardía y cambiante. La epidemia en Estados Unidos está cerca de llegar a los 150.000 contagios y ha pasado los 2.500 fallecidos, y tiene mucho margen de crecimiento: en el peor de los focos, el de Nueva York, el pico de contagios podría tardar todavía entre dos y tres semanas en llegar. Ante esta situación, Trump ha vuelto a pegar un cambio de rumbo y este domingo en la Casa Blanca reconoció por primera vez que el número de muertos por el coronavirus podría pasar de 100.000 en el país. Añadió que si EE.UU. se queda por debajo de esa cifra «todos habremos hecho un gran trabajo». Este mismo mes, el 9 de marzo, trataba de quitarle importancia a la epidemia y decía el año pasado la gripe común había matado 37.000 personas en el país y que, en ese momento, solo había 546 casos confirmados de coronavirus y 22 fallecido. «¡Pensad en eso!», decía a sus millones de seguidores en Twitter antes de asegurar que el Gobierno «está preparado» y que el virus «se irá». Advertencia del experto de la Casa Blanca La nueva posición de Trump se producía después de que la autoridad en enfermedades infecciosas del Gobierno de EE.UU., Anthony Fauci, asegurara que el virus se podría llevar la vida de hasta 200.000 personas y que podría infectar a millones. «Es la primera vez que escucho ese número», trató de justificarse Trump, que ahora dice que hay un potencial de «2,2 millones de muertes por esto». El domingo, en la misma comparecencia, anunció que su Administración ampliaba las directrices sobre distanciamiento físico otras dos semanas. Pero lo hacía después de advertir pocos días antes de que revisaría esas directrices para poner el país «en marcha» cuanto antes, ya que EE.UU. no podía estar parado y que eso causaría más víctimas que la propia epidemia. «Las iglesias estarán hasta arriba el domingo de Pascua», dijo entonces en una entrevista con Fox, en una declaración que asustó a los expertos en salud pública. La realidad, sin embargo, ha sido tozuda y la epidemia se expande con rapidez en EE.UU. frente a las idas y venidas del presidente de EE.UU.
29-03-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. podría alcanzar los 200.000 muertos por coronavirus, según el experto de la Casa Blanca
Estados Undos podría alcanzar hasta los 200.000 muertos y millones de contagiados por coronavirus , según aseguró este domingo el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y principal experto de la Casa Blanca, Anthony Fauci, a la cadena de televisión CNN. El país norteamericano supera ya las 2.000 muertes y tiene el mayor número de infectados del mundo, más de 120.000, mientras que el total de fallecidos en todo el mundo supera los 31.000 y el de contagios los 670.000. Fauci alerta ahora de que Nueva York, Nueva Orleáns y otras grandes ciudades podrían quedarse en breve sin suministros médicos. En concreto, el experto estimó que la pandemia podría causar entre 100.000 y 200.000 muertos, según recoge Reuters. Desde 2010, la gripe ha acabado con la vida de entre 12.000 y 61.000 estadounidenses al año, según datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Fauci se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de la lucha de la Casa Blanca contra el coronavirus, al estilo de lo que sucede con Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, en España. En este sentido, fue él quien ha convencido al presidente Donald Trump para que finalmente no impusiera una cuarentena en el área metropolitana de Nueva York, posibilidad que había apuntado este sábado.
27-03-2020 | Fuente: abc.es
Más de 500 imputados en Rusia por violar el confinamiento para frenar el Covid-19
Mientras Rusia alcanza ya los 1036 infectados por el coronavirus, lo que supone un incremento de 196 casos en las últimas 24 horas, se intensifican las medidas para evitar que la población se salte las cuarentenas. Según datos facilitados por Irina Volk, la portavoz del Ministerio del Interior ruso, más de 500 personas en todo el país se enfrentan a multas e incluso a penas de cárcel por violar la cuarentena domiciliaria de 14 días impuesta a todos aquellos que regresan a Rusia independientemente del lugar de procedencia. Más grave es aún el caso de Irina Sánnikova, principal especialista médico en enfermedades infecciosas de la ciudad rusa de Stávropol, en el sur del país, que ha dado positivo en COVID-19 y será procesada una vez se restablezca. Sánnikova regresó de Madrid el pasado 9 de marzo y no cumplió el autoaislamiento, además de ocultar el viaje. Patrullas en Moscú Ayer jueves, unidades de la Guardia Nacional comenzaron a patrullar Moscú para comprobar que los mayores de 65 años permanecen en sus casas de acuerdo con la orden dada por el alcalde, Serguéi Sobianin, quien, no obstante, no dispuso ningún tipo de sanción a quienes incumplan la norma. Según informan los medios de comunicación rusos, los agentes conminan a las personas mayores que ven por la calle a volver a sus domicilios, les informan del peligro que corren si contraen el coronavirus, les obligan a firmar un papel en el que reconocen la gravedad de la situación y, antes de acompañarles a su casa y comprobar que se encierran en ella, les hacen una fotografía disuasoria con el móvil o la tableta con la que van equipados. La Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso) debate actualmente un proyecto de ley para endurecer los castigos a quienes se salten una cuarentena o un aislamiento domiciliario que podría aprobarse la semana que viene. Las penas podrían elevarse hasta los siete años de cárcel si los contagios provocados por el infractor conllevan la muerte de más de una persona. Los repatriados El principal foco de infección, según reconocen las autoridades sanitarias, lo constituyen los rusos que están siendo repatriados desde distintos sitios del planeta. A partir de hoy viernes, Rusia está ya aislada completamente del mundo exterior por vía aérea y apenas queda alguna línea de ferrocarril funcionando con países vecinos. De momento, operan solamente vuelos chárter para repatriar ciudadanos. Mientras tanto, los moscovitas se apresuran a hacer las últimas compras para adecentar sus dachas (casas de campo). A partir de mañana sábado, las únicas tiendas abiertas serán las de alimentación y las farmacias. Tampoco abrirán los parques y desde hace días no hay teatros ni museos abiertos. La medida decretada por el alcalde de Moscú de cerrar a partir de mañana prácticamente todo hasta el 5 de abril, restaurantes y cafeterías incluidas salvo para servir comidas a domicilio, lo extendió ayer al resto del país el primer ministro, Mijaíl Mishustin. El presidente Vladímir Putin ha dispuesto que la semana que viene sea no laboral y todo apunta a que, ante la llegada del buen tiempo, será aprovechada por los habitantes de Moscú para acudir a las dachas y realizar trabajos de bricolaje y pintura para prepararlas para el verano y, en caso de confinamiento general, utilizarlas como vivienda principal.
25-03-2020 | Fuente: abc.es
Putin pospone la votación para la reforma constitucional que le permitirá seguir en el poder
En un mensaje a la Nación retransmitido esta tarde, el presidente Vladímir Putin, ha anunciado que la votación popular prevista para el próximo 22 de abril sobre una reforma constitucional que le dejará la vía libre para seguir en el poder hasta 2036 queda pospuesta a una fecha indefinida. Putin ha hablado de la situación que ha creado el COVID-19 a nivel mundial y de las pocas posibilidades que tiene Rusia de salir indemne de la crisis. Ante tal desafío, añadió el máximo dirigente ruso, «surge la cuestión sobre la conveniencia de organizar una votación a nivel nacional sobre las enmiendas constitucionales fijada inicialmente para el 22 de abril». «Saben cuán en serio me tomo esto y, por supuesto, preguntaré sobre este tema crucial, fundamental para nuestro país (..) pero ahora la prioridad es la salud, la vida y la seguridad de la gente», añadió. La nueva fecha del plebiscito constitucional «se establecerá más tarde, en función de cómo desarrolle la situación», señaló Putin. Así mismo, el presidente ruso ha dispuesto que la semana del 30 de marzo al 5 de abril sea no laboral en todo el país, pero conservando cada uno su salario sin modificación. El paquete anunciado por Putin incluye otras medidas de carácter económico como moratoria en la devolución de créditos, si los ingresos caen por debajo del 30 por ciento, elevación en un 50 por ciento de la dotación por desempleo, y suspensión del pago de impuestos, salvo el IVA, a las Pymes. El jefe del Kremlin aseguró que «estamos logrando contener que la epidemia se propague de forma amplia y rápida» y aconsejo a la población quedarse en casa. Putin convocó a mediados de mes la votación constitucional para el 22 de abril, afirmando que el «el coronavirus en Rusia está bajo control». No obstante, la presidenta de la Comisión Electoral Central, Ella Pamfílova, dejó caer después que la consulta podría posponerse a causa de la pandemia. El periódico ruso «Védomosti», que citaba fuentes de la Administración del Kremlin, también daba por hecho que la votación no tendría lugar en abril y señalaba junio como el mes más probable para su celebración. En cualquier caso, Pamfílova y todos los expertos insisten en que no hay necesidad de celebrar ninguna consulta, ya que, tras haber recibido el apoyo del Parlamento ruso y las asambleas locales, la reforma constitucional de Putin es legal y ha entrado ya en vigor. La votación popular convocada por el presidente, dicen, «es una acto de buena voluntad del jefe del Estado», pero no es imprescindible. Pamfílova dio ya esta semana instrucciones a las comisiones electorales regionales para que suspendan los preparativos del plebiscito y dejen de imprimir papeletas y folletos explicativos hasta nueva orden. Visita al hospital Putin se trasladó ayer martes al hospital de enfermedades infecciosas en la barriada de Kommunarka, al sur de Moscú, en donde se encuentra el mayor número de ingresados por coronavirus de todo el país. El primer mandatario ruso, que iba acompañado, entre otros, del alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, de la viceprimera ministra, Tatiana Gólikova, y de su portavoz, Dmitri Peskov, departió con los médicos y después se enfundó un traje de protección de color amarillo-naranja, se puso una escafandra y, según mostraron las cámaras, se fue a ver a uno de los pacientes, un joven de excelente aspecto y complexión llamado Dmitri Garkavi. «¿Cómo te sientes?», le preguntó al enfermo, que respondió: «bien, gracias». El jefe del centro sanitario de Kommunarka, Denís Protsenko, le dijo a Putin que los profesionales de la medicina «deberán estar preparados para lo peor». Y es que en las últimas horas los casos de COVID-19 se han incrementado en 163, lo que eleva la cifra total en Rusia a 658. En Moscú suman ya 410 personas infectados.
25-03-2020 | Fuente: abc.es
Putin visita a enfermos de coronavirus en un centro médico de Moscú
En un inequívoco gesto electoralista ante la votación popular prevista para el 22 de abril sobre una reforma constitucional que deja luz verde al presidente Vladímir Putin para seguir en el poder hasta 2036, se trasladó ayer al hospital de enfermedades infecciosas en la barriada de Kommunarka, al sur de Moscú, en donde se encuentra el mayor número de ingresados por coronavirus de todo el país. Putin, que iba acompañado, entre otros, del alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, de la viceprimera ministra, Tatiana Gólikova, y de su portavoz, Dmitri Peskov, departió con los médicos y después se enfundó un traje de protección de color amarillo-naranja, se puso una escafandra y, según mostraron las cámaras, se fue a ver a uno de los pacientes, un joven de excelente aspecto y complexión llamado Dmitri Garkavi. «¿Cómo te sientes?», le preguntó al enfermo, que respondió: «Bien, gracias». El jefe del centro sanitario de Kommunarka, Denís Protsenko, le dijo a Putin que los profesionales de la medicina «deberán estar preparados para lo peor». Y es que en las últimas horas los casos de COVID-19 se han incrementado en 163, lo que eleva la cifra total en Rusia a 658. En Moscú suman ya 410 personas infectadas. Pero Sobianin cree que el número de infectados podría ser mucho mayor y así se lo ha hecho saber al jefe del Kremlin. Según sus palabras, «a muchas personas que están en sus casas con síntomas no se les ha hecho la prueba del coronavirus». Por otro lado, el alcalde de Moscú cree que las personas mayores de 65 años y los enfermos crónicos colapsarán el sistema sanitario ruso cuando se produzca el pico de la epidemia, por lo que propone que tal grupo de personas deben autoaislarse en sus domicilios, no sólo en la capital rusa, en donde la medida entra en vigor mañana, sino también en todos los centros de población importantes del país. El Kremlin ha anunciado que Putin participará en la cumbre online del G20 convocada para el jueves por Arabia Saudí y para tratar la pandemia del coronavirus y su impacto en la economía mundial. Mientras, la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso) debate en estos momentos un proyecto de ley para endurecer los castigos a quienes se salten una cuarentena o un aislamiento domiciliario. Las penas podrían elevarse hasta los siete años de cárcel si los contagios provocados por el infractor conllevan la muerte de más de una persona. La nueva norma prevé también introducir sanciones para quienes difundan bulos.
24-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump insiste en relajar el distanciamiento y quiere que EE.UU. esté «en marcha» en Semana Santa
EE.UU. vivía hoy realidades paralelas. Por un lado, la expansión de la epidemia del coronavirus avanzaba con fuerza, con más de 50.000 casos al cierre de esta edición y cerca de 650 fallecidos, con el estado de Nueva York convertido en el peor foco del mundo y abocado al colapso hospitalario en cuestión de días. Al mismo tiempo, varios Gobiernos de los países más afectados, como Italia o Francia, anunciaban el reforzamiento del confinamiento de la población y la extensión temporal de las restricciones hasta el verano. Pero, por otro lado, los estadounidenses veían al presidente de su país en las pantallas de sus televisores apostar por priorizar la economía y volver a poner a la gente a trabajar a corto plazo. «Me gustaría que el país estuviera en marcha el domingo de Pascua», dijo Trump desde la Casa Blanca, acompañado de miembros del grupo de trabajo contra el coronavirus, en una comparecencia en Fox News dedicada a tranquilizar a la sociedad y, sobre todo, a los mercados. Una quincena de estados han impuesto el confinamiento generalizado de sus ciudadanos, aunque con una versión más laxa que en Italia o España: se puede salir a pasear o hacer ejercicio si se mantiene la distancia. Trump redobló su apuesta por la nueva postura que defiende desde el domingo de medianoche, cuando anunció que «la cura no puede ser peor que el problema». La idea de Trump es evaluar las directrices de distanciamiento de la Casa Blanca cuando acabe el periodo de quince días que estableció el 16 de marzo, es decir, el próximo lunes. «Esto ha sido muy duro y desestabilizador» dijo sobre el establecimiento de medidas de distanciamiento, trabajo desde casa o cierre de colegios. «Pero tenemos que volver al trabajo y la gente puede volver a sus trabajos y hacerlo con cabeza», dijo Trump, que apunta a preferir que el confinamiento solo afecte a la población vulnerable y que el resto vuelva a trabajar manteniendo distancia física y precauciones como el lavado habitual de manos. El escenario que plantea Trump parece irrealizable en el estado de Nueva York, que acumula mitad de los casos del país, con solo un 6% de la población. Al cierre de esta edición, contaba con 25.655 casos, en un salto de más de cinco mil positivos en un solo día. La peor parte se la llevaba la ciudad de Nueva York, con casi 15.000 casos y un aumento de 2.599 en 24 horas. Este lunes, el estado de Nueva York, que tiene casi 20 millones de habitantes, superó en número de casos por millón de personas a Italia: el país transalpino tiene poco más de 1.000 mientras que el estado de EE.UU. se ha disparado hasta cerca de 1.300. Las proyecciones también dan por seguro que EE.UU. superará a Italia en casos totales esta misma semana. Los datos los ofreció el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, en una rueda de prensa emotiva en la que defendió que «no hay partido» si hay que elegir entre salud pública y economía. «Mi madre no es prescindible, tu madre no es prescindible», dijo sobre la población más vulnerable y reconoció un «incremento dramático» de la epidemia. «No estamos aplanando la curva, se está empinando», dijo sobre el ritmo de contagios, cuyo número se duplica cada tres días. Cuomo advirtió que el pico de contagios, en el que los sistemas hospitalarios habrán colapsado, será más alto de lo que se creía y llegará antes de lo previsto. Mientras que al principio de la crisis se hablaba de un periodo de 45 días, Cuomo lo situó en 15 días. Y lo peor podría estar por llegar, como pronosticó en la víspera Deborah Birx, experta médica del equipo de trabajo de la Casa Blanca, cuando dijo que el 28% de los test realizados en el área metropolitana de la ciudad de negativo y que se sospecha que el virus ha circulado en la capital financiera y cultural del mundo «durante semanas». Cuomo detalló la situación «crítica y desesperada» que vive para encontrar el equipamiento médico que necesitará en pocos días, cuando se dispare todavía más el número de contagios y los hospitales no den abasto. Hace unos días, la necesidad de camas hospitalarias es ahora de 140.000 -el estado dispone de unas 55.000 y al principio se creía que se necesitarían 110.000- y solo cuenta con 7.000 respiradores, frente a los 30.000 que requerirá para casos graves. Cuomo habló desde el Javits Center, un centro de convenciones en Manhattan, el mayor de EE.UU., que está siendo habilitado como hospital temporal. «Necesitamos ayuda federal, no hay otra manera de hacerlo», dijo el gobernador sobre la urgencia de que la Administración de Donald Trump invoque la ley de Producción de Defensa y obliga a las empresas a fabricar ventiladores con urgencia. «FEMA ha dicho que nos va a mandar 400 ventiladores», dijo sobre la agencia federal de gestión de emergencias. «¿400? ¡Necesitamos 30.000! No están entendiendo la magnitud del problema» protestó. Más tarde, Trump le respondió que tuvo la posibilidad de comprar 16.000 ventiladores en 2015 y no lo hizo. «Se supone que él debe comprar sus propios ventiladores», dijo el presidente. La advertencia de Cuomo de que la gravedad de la epidemia en Nueva York se replicará en otros lugares no ha convencido al presidente de EE.UU., decidido a no apostar por el confinamiento que han aplicado los países que mejor consiguieron controlar sus brotes, como Corea del Sur. «¿Cómo vas a parar al país más exitoso del mundo?», se preguntó Trump. «Todos los años perdemos miles y miles de personas por la gripe y no paramos el país. Perdemos más gente en accidentes de tráfico y no decimos a las compañías que dejen de fabricar coches». La nueva postura de Trump ha sido combatida por la oposición demócrata y por buena parte de la comunidad médica. Desde que la adoptado, no ha aparecido en sus comparecencias Anthony Fauci, la autoridad del Gobierno en enfermedades infecciosas, y la voz más respetada en la opinión pública del grupo de trabajo de la Casa Blanca contra el coronavirus. «Va a morir más gente si ponemos al país en recesión o en depresión», defendió Trump y citó la posibilidad del aumento de suicidios, aunque no dio ningún dato para respaldar esa afirmación.
24-03-2020 | Fuente: abc.es
Biden critica que Trump quiera reabrir Estados Unidos en Semana Santa
EE.UU. vive estos días realidades paralelas. Por un lado, la expansión de la epidemia del coronavirus avanzaba con fuerza, con más de 50.000 casos este martes y cerca de 650 fallecidos, con el estado de Nueva York convertido en el peor foco del mundo y abocado al colapso hospitalario en cuestión de días. Por otro lado, los estadounidenses veían al presidente de su país en sus televisores apostar por priorizar la economía y volver a poner a la gente a trabajar a corto plazo. «Me gustaría que el país estuviera en marcha el domingo de Pascua», dijo Trump este martes desde la Casa Blanca, acompañado de miembros del grupo de trabajo contra el coronavirus, en una comparecencia en Fox News dedicada a tranquilizar a la sociedad y, sobre todo, a los mercados (ayer la bolsa de Nueva York consiguió la mayor subida en un día desde 1933). Una quincena de estados han impuesto el confinamiento generalizado de sus ciudadanos, aunque con una versión más laxa que en Italia o España: se puede salir a pasear o hacer ejercicio si se mantiene la distancia. «¿No sería fantástico tener las iglesias llenas el domingo de Pascua?», dijo Trump al entrevistador. «Habrá iglesias hasta arriba en todo el país». Trump redobló su apuesta por la nueva postura que defiende desde el domingo de medianoche, cuando anunció que «la cura no puede ser peor que el problema». La idea de Trump es evaluar las directrices de distanciamiento de la Casa Blanca cuando acabe el periodo de quince días que estableció el 16 de marzo, es decir, el próximo lunes. «Esto ha sido muy duro y desestabilizador», dijo sobre el establecimiento de medidas de distanciamiento, trabajo desde casa o cierre de colegios. «Pero tenemos que volver al trabajo y la gente puede volver a sus trabajos y hacerlo con cabeza», añadió el multimillonario neoyorquino, que apunta a preferir que el confinamiento solo afecte a la población vulnerable y que el resto vuelva a trabajar manteniendo distancia física y precauciones como el lavado habitual de manos. Más tarde, en rueda de prensa, el presidente de EE.UU. dio una marcha atrás parcial y dijo que la vuelta al trabajo sería para «grandes áreas del país», y citó algunas, como zonas rurales del Medio Oeste o condados de Texas, con muy impacto actual del coronavirus. Anthony Fauci, la autoridad en enfermedades infecciosas del Gobierno de EE.UU., compareció por primera vez desde el cambio de postura de Trump y corrigió el mensaje asegurando que la toma de decisiones será «flexible» y que en algunos sitios no hay que ser «duros», pero en otros, como Nueva York, no se puede bajar el tono. La situación es tan grave en la principal ciudad del país y en el estado al que da nombre, que Fauci y la otra experta en coronavirus de la Casa Blanca, Deborah Birx, pidieron a cualquier persona que haya estado en Nueva York y hayan ido a otra parte del país que hagan una cuarentena de catorce días. Incremento dramático La realidad es que en Nueva York el escenario es dramático y cualquier plan de vuelta a la normalidad de Trump suena irrealizable. El estado acumula la mitad de los casos del país, con solo un 6% de la población. Este martes, contaba con 25.655 casos, en un salto de más de cinco mil positivos en un solo día. La peor parte se la llevaba la ciudad de Nueva York, con casi 15.000 casos y un aumento de 2.599 en 24 horas. Este martes, el estado de Nueva York, que tiene casi 20 millones de habitantes, superó en número de casos por millón de personas a Italia: el país transalpino tiene poco más de 1.000 mientras que el estado de EE.UU. se ha disparado hasta cerca de 1.300. Los datos los ofreció el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, en una rueda de prensa emotiva en la que defendió que «no hay partido» si hay que elegir entre salud pública y economía. «Mi madre no es prescindible, tu madre no es prescindible», dijo sobre la población más vulnerable y reconoció un «incremento dramático» de la epidemia. «No estamos aplanando la curva, se está empinando», dijo sobre el ritmo de contagios, cuyo número se duplica cada tres días. Cuomo advirtió que el pico de contagios, en el que los sistemas hospitalarios habrán colapsado, será más alto de lo que se creía y llegará antes de lo previsto. Lo situó en 15 días. Cuomo detalló la situación «crítica y desesperada» que enfrenta para encontrar el equipamiento médico que necesitará en pocos días, cuando se dispare todavía más el número de contagios y los hospitales no den abasto. Hace unos días, la necesidad de camas hospitalarias es ahora de 140.000 -el estado dispone de unas 55.000 y al principio se creía que se necesitarían 110.000- y solo cuenta con 7.000 respiradores, frente a los 30.000 que requerirá para casos graves. Cuomo habló desde el Javits Center, un centro de convenciones en Manhattan, el mayor de EE.UU., que está siendo habilitado como hospital temporal, entre cajas de mascarillas. Muertes por gripe «Necesitamos ayuda federal, no hay otra manera de hacerlo», dijo el gobernador sobre la urgencia de que la Administración de Donald Trump invoque la ley de Producción de Defensa y obliga a las empresas a fabricar ventiladores con urgencia. «FEMA ha dicho que nos va a mandar 400 ventiladores», dijo sobre la agencia federal de gestión de emergencias. «¿400? ¡Necesitamos 30.000! No están entendiendo la magnitud del problema», protestó. Más tarde, Trump le respondió que tuvo la posibilidad de comprar 16.000 ventiladores en 2015 y no lo hizo sobre. «Se supone que él debe comprar sus propios ventiladore»?, dijo el presidente. Cuomo advirtió que la situación de Nueva York se trasladará a otros estado, algo que no convence al presidente de EE.UU., decidido a no apostar por el confinamiento. «¿Cómo vas a parar al país más exitoso del mundo?», se preguntó Trump. «Todos los años perdemos miles y miles de personas por la gripe y no paramos el país. Perdemos más gente en accidentes de tráfico y no decimos a las compañías que dejen de fabricar coches». La nueva postura de Trump ha sido combatida por la oposición demócrata y por buena parte de la comunidad médica. «Hablar de abandonar las restricciones solo tras una semana es irresponsable y peligroso», aseguró Tom Inglesby, director del Johns Hopkins Center for Health Security. «Va a morir más gente si ponemos al país en recesión o en depresión», defendió Trump y citó la posibilidad del aumento de suicidios, aunque no dio ningún dato para respaldar esa afirmación. Críticas de Biden El exvicepresidente Joe Biden cargó el martes contra Trump por afirmar que quiere tener el país abierto antes del 12 de abril y consideró que el mandatario tendría que «dejar de hablar» y «empezar a escuchar a los expertos» en coronavirus. «Me encantaría tener el país abierto y ansioso para Pascua», dijo el inquilino de la Casa Blanca en una entrevista concedida a Fox News. Según sus cálculos, en «dos semanas», a contar desde «el lunes o el martes», Estados Unidos podría recuperar el «statu quo».