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Noticias de enfermedades infecciosas

27-04-2020 | Fuente: abc.es
La prudente desescalada en Italia crea malestar en diversos sectores
Una polémica sin fin han creado las nuevas medidas para la desescalada del confinamiento anunciadas por el primer ministro, Giuseppe Conte, en la noche del domingo. La fase 2 que comienza el 4 de mayo será una disminución gradual y con mucha cautela de las draconianas medidas vigentes. La oposición al gobierno la llama «fase uno y medio» porque en su opinión la apertura debió ser más amplia y rápida. El gobierno ha reducido las medidas drásticas no porque las condiciones sanitarias permitan una vuelta a la normalidad, sino por el temor a que fueran demasiado pesadas para el país y la economía. Así lo ha reconocido el profesor Gianni Rezza, director del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Instituto Superior de Sanidad y asesor del gobierno: «Un país no aguanta una reclusión completa durante más de un par de meses, pero desde el punto de vista sanitario hay una cierta preocupación; yo estoy preocupado». Conte se ha inclinado, en general, por la línea recomendada por los científicos partidarios del rigor. Por seguir esa línea de prudencia, las escuelas seguirán cerradas, lo que supone «una herida para todos», dijo el presidente italiano Mattarella. «De la escuela se hablará en septiembr e, e incluso sobre ese mes no hay certezas», dijo el presidente del Instituto Superior de Sanidad, Silvio Brusaferro. En diversos sectores empresariales y comerciales ha disgustado el calendario del gobierno porque deseaban una desescalada más rápida. Muy dura ha sido la protesta de los obispos porque pedían que se pudiera celebrar misas, pero solo se permiten los funerales. Cuatro motivos Durante casi otro mes la vida de los italianos no cambiará mucho. Solo se permite el desplazamiento dentro de la región. Es obligatoria la autocertificación en un folio para justificar el motivo del desplazamiento por uno de estos cuatro motivos: trabajo, salud, estado de necesidad y visita a familiares. Las personas que no tienen una familia tradicional pusieron ayer el grito en el cielo, y han logrado que se permitan también las visitas entre personas con «afectos estables». Hasta ahora solo era posible hacer paseos o trotar en la proximidad del domicilio. A partir del 4 de mayo se podrá hacer en toda la ciudad. Será necesario estar siempre solo o mantener la distancia de seguridad. Es posible realizar actividad física con niños o caminar con personas que no son autosuficientes. Se abrirán los parques, pero habrá controles y con límite de personas. Los atletas profesionales y aficionados pueden reanudar el entrenamiento a puerta cerrada y de forma individual. A partir del día 18, pueden entrenarse los atletas de deportes de equipo. Pero queda en el aire la reanudación del campeonato de fútbol. Reabren el 18 de mayo los museos, exposiciones, bibliotecas y lugares culturales También se iniciarán las actividades productivas, comenzando en empresas manufactureras especialmente las dedicadas a la exportación como la moda, constructoras y el comercio al por mayor que surte estos sectores. Solo algunas empresas que ya estaban preparadas reiniciaron ayer su actividad. Reabren el 18 de mayo los museos, exposiciones, bibliotecas y lugares culturales donde sea posible organizar la visita con distanciamiento social. Bares y restaurantes, peluquerías, centros de estética y de masajes tendrán que esperar hasta el 1 de junio, aunque se les permitirá vender comida para consumir exclusivamente en la casa. No hay fechas para la apertura de teatros, cines, discotecas y gimnasios. Y las mascarillas son obligatorias en lugares cerrados con público y en transporte público. Pero no son obligatorias para niños menores de seis años.
25-04-2020 | Fuente: abc.es
El número de muertos por coronavirus en el mundo supera la barrera de los 200.000
El número global de muertes vinculado al coronavirus sobrepasó este sábado los 200.000, mientras que los casos confirmados de Covid-19 se espera que alcancen la cifra de 3 millones en los próximos días, según un balance de Reuters. El recuento de la universidad estadounidense Johns Hopkins también recoge ya que se ha superado esa barrera de fallecidos. En concreto, pasadas las 20.00 (hora de Madrid) marcaba 200.698. Más de la mitad de las víctimas mortales se han registrado en Estados Unidos, España e Italia. El primer fallecimiento relacionado con la enfermedad se dio a conocer el pasado 10 de enero en la ciudad china de Wuhan. En 91 días se superaron los 100.000 muertos y ahora, 16 días después, se alcanzan los 200.000, de acuerdo con el balance de Reuters a partir de informes oficiales de los gobiernos. En comparación, se estima en 400.000 las muertes anuales por malaria, una de las enfermedades infecciosas más letales en el mundo. EE.UU. ha registrado más de 52.400 muertes hasta este sábado por la mañana, mientras que Italia, España y Francia han informado de entre 22.000 y 26.000 víctimas cada uno. El Reino Unido ha superado este mismo día los 20.000. Entre los 20 países más afectados, Bélgica ha registrado el mayor número de fallecidos per capita, con seis muertes por cada 10.000 personas, comparadas con los 4,9 de España y los 1,6 de Estados Unidos. Las cifras reales son mayores que las oficiales En torno al 8% de todos los casos registrados en EE.UU. han sido mortales, mientras que más del 10% de los casos de los que se ha informado en España e Italia han resultado en muerte. No obstante, estas tasas serían considerablente menores si los contagios totales incluyeran los numerosos casos de la enfermedad que no han sido contabilizados, ya que a no todos los que tienen síntomas se les ha hecho la prueba. Asia y América Latina han registrado cada uno más de 7.000 muertos, mientras que Oriente Próximo ha informado de hasta 8.800. El balance de fallecimientos en África ronda actualmente los 1.350. El número de muertos en el mundo ha continuado en aumento a un ritmo del 3 o 4% por día en los últimos diez días, aunque esa tasa se ha ralentizada desde principios de este mes. Se espera que las cifras reales de fallecimientos sea mayor, dado que muchos países no han incluido las registradas en residencias de mayores y otros lugares fuera de los hospitales.
24-04-2020 | Fuente: abc.es
Trump plantea extender el distanciamiento hasta el verano
Georgia, un estado sureño y de fuerte implantación republicana, inicia este viernes su «reapertura» tras tres semanas de confinamiento. Su gobernador, Brian Kemp, un aliado firme de Donald Trump fue renuente a la hora de implantar la orden de confinamiento y, ahora, ha acelerado el regreso a la normalidad. Desde ahora, los vecinos del estado podrán ir al gimnasio, a la peluquería, a hacerse las uñas o la bolera, una de las distracciones favoritas. A partir del lunes, abrirán los restaurantes, los cines y el resto de negocios de entretenimiento. Kemp ha insistido que se hará con precaución y con las recomendaciones de mantener la distancia entre personas, tomar la temperatura a los trabajadores y extremar las medidas de higiene y desinfección en los establecimientos. Para muchos expertos en salud pública, es una decisión equivocada. Georgia es, después de Luisiana, el estado del Sudeste de EE.UU. más afectado por la crisis del coronavirus, con más de 800 muertos. Los gobernadores de otros estados del país, como Tennessee, Ohio o Colorado, han asegurado que no prorrogarán las órdenes de confinamiento que caducan a finales de la semana que viene. Texas o Florida también tienen gobernadores combativos que se han mostrado a favor de acelerar la reactivación. Pero el caso de Georgia, el único que ha adelantado el fin de las restricciones, es el más significativo. Sobre todo, porque ha provocado un enfrentamiento con Trump. El presidente de EE.UU. ha dado un giro en los últimos dos días en su intención de reactivar el país -con millones de nuevos parados cada semana- a la mayor celeridad. A finales del mes pasado dijo que EE.UU. estaría «en marcha» el 12 de abril -lo que se demostró imposible- y la semana pasada animaba a los grupos conservadores protestaban en las calles contra las restricciones. El jueves dijo que no estaba contento con Kemp ni con su decisión, un día después de haberse mostrado «fuertemente en desacuerdo» por haber decretado el fin del confinamiento «demasiado pronto» (y dos días después de calificarle de político «muy capaz» que «sabe lo que está haciendo»). En la misma comparecencia, después de insistir durante semanas que EE.UU. reabrirá «muy pronto», reconoció que es muy probable que las directivas de la Casa Blanca sobre distanciamiento se alarguen más allá del 1 de mayo. Preguntado sobre si la extensión sería hasta principios del verano, cuando la epidemia dé un respiro, Trump respondió que «podría ser y podría ser más allá», «hasta que creemos que es seguro seguiremos extendiendo». El cambio de postura de Trump se produjo, según una información de la CNN, entre presiones presiones de los expertos médicos de su grupo de trabajo para el coronavirus: Anthony Fauci, autoridad estadounidense en enfermedades infecciosas, y la doctora Deborah Birx, que coordina al grupo. Le dijeron que no podrían sostener públicamente un apoyo a la decisión de Georgia y Trump optó por alinearse con ellos. En un estado donde la reactivación es todavía lejana es en Nueva York, el epicentro de la crisis. Cualquier paso para determinar cuándo y qué se puede reabrir requerirá de un mayor conocimiento de la epidemia y su gobernador, Andrew Cuomo, ofreció el jueves novedades: según los resultados preliminares de un estudio sobre anticuerpos de coronavirus, el 13,9% del estado y el 21,2% de la ciudad de Nueva York dan positivo. Es una muestra pequeña -3.000 personas-, pero que certifica que quienes han pasado la enfermedad es un número mucho mayor al de las cifras oficiales.
24-04-2020 | Fuente: abc.es
Georgia se enfrenta a los expertos, y ahora también a Trump, y reabrirá hoy
Georgia, un estado sureño y de fuerte implantación republicana, inicia hoy su «reapertura? tras tres semanas de confinamiento. Su gobernador, Brian Kemp, un aliado firme de Donald Trump fue renuente a la hora de implantar la orden de confinamiento y, ahora, ha acelerado el regreso a la normalidad. Desde hoy, los vecinos del estado podrán ir al gimnasio, a la peluquería, a hacerse las uñas o la bolera, una de las distracciones favoritas. A partir del lunes, abrirán los restaurantes, los cines y el resto de negocios de entretenimiento. Kemp ha insistido que se hará con precaución y con las recomendaciones de mantener la distancia entre personas, tomar la temperatura a los trabajadores y extremar las medidas de higiene y desinfección en los establecimientos. Para muchos expertos en salud pública, es una decisión equivocada. Georgia es, después de Luisiana, el estado del Sudeste de EE.UU. más afectado por la crisis del coronavirus, con más de 800 muertos. Los gobernadores de otros estados del país, como Tennessee, Ohio o Colorado, han asegurado que no prorrogarán las órdenes de confinamiento que caducan a finales de la semana que viene. Texas o Florida también tienen gobernadores combativos que se han mostrado a favor de acelerar la reactivación. Equilibrio imposible Pero el caso de Georgia, el único que ha adelantado el fin de las restricciones, es el más significativo. Sobre todo, porque ha provocado un enfrentamiento con Trump. El presidente de EE.UU. ha buscado un equilibrio imposible entre la tragedia de salud pública que vive el país -casi 50.000 muertos al cierre de esta edición- y el impacto económico que ha provocado -ayer se sumaron otras 4,4 millones de peticiones de desempleo, para una pérdida total de 26,5 millones de trabajos en un mes-. A finales de marzo, Trump dijo que el país estaría «en marcha» el 12 de abril y la semana pasada animaba las protestas de grupos conservadores en Michigan, Minnesota o Virginia -estados con gobernadores demócratas- con llamamientos a la «liberación». Ahora, Trump ha cambiado de tono con Georgia. En su rueda de prensa del miércoles, aseguró que estaba «fuertemente en desacuerdo» con Kemp y que su decisión de reactivar la economía llegaba «demasiado pronto». En la víspera, había dicho que Kemp era un político «muy capaz» y que«sabe lo que está haciendo». La marcha atrás se produjo, según una información de la CNN, por presiones de los expertos médicos de su grupo de trabajo para el coronavirus: Anthony Fauci, autoridad estadounidense en enfermedades infecciosas, y la doctora Deborah Birx, que coordina al grupo. Birx hizo malabarismos el día anterior para no contradecir a Trump y a Kemp y decir que ir a la peluquería o a hacerse las uñas era peligroso. Pero los expertos coincidieron en que ya no podrían sostener un apoyo a la decisión de Georgia y Trump optó por alinearse con ellos. Hoy quienes tendrán que decidir qué hacer son los ciudadanos del estado sureño: seguir las indicaciones de su gobernador o las del presidente del país. En un estado donde la reactivación es todavía lejana es en Nueva York, el epicentro de la crisis. Cualquier paso para determinar cuándo y qué se puede reabrir requerirá de un mayor conocimiento de la epidemia y su gobernador, Andrew Cuomo, ofreció ayer novedades: según los resultados preliminares de un estudio sobre anticuerpos de coronavirus, el 13,9% del estado y el 21,2% de la ciudad de Nueva York dan positivo. Es una muestra pequeña -3.000 personas-, pero que certifica que quienes han pasado la enfermedad es un número mucho mayor al de las cifras oficiales.
18-04-2020 | Fuente: elmundo.es
Oriol Mitjà, el médico que Quim Torra utiliza contra España ante el coronavirus
Este especialista en enfermedades infecciosas es "la voz autorizada" del Govern para reforzar su campaña de descrédito contra el Gobierno 
17-04-2020 | Fuente: elmundo.es
Oriol Mitjà, el médico que Quim Torra utiliza contra España ante el coronavirus
Este especialista en enfermedades infecciosas es "la voz autorizada" del Govern para reforzar su campaña de descrédito al Gobierno 
14-04-2020 | Fuente: abc.es
Choque entre Trump y los gobernadores sobre los tiempos para la reapertura de EE.UU.
El presidente de estadounidense, Donald Trump, intentó zanjar este lunes cualquier polémica sobre una «reapertura» del país al indicar que esta será una decisión suya y no de los gobernadores, mientras Estados Unidos sigue encabezando las estadísticas mundiales de contagiados y fallecidos por COVID-19. Estados Unidos, con 558.999 casos confirmados y 22.154 muertes, es el epicentro de la pandemia, que suma a nivel mundial 1.897.373 enfermos y 118.304 decesos, según los registros de la Universidad Johns Hopkins. «Con el propósito de crear conflictos y confusión, algunos medios de noticias falsas están diciendo que es decisión de los gobernadores abrir los estados no del presidente de Estados Unidos y del Gobierno federal», escribió Trump en su cuenta de Twitter. «Que se entienda completamente que esto es incorrecto -sentenció-. Es la decisión del presidente y por muchas buenas razones». Pese a estas palabras, el gobernante matizó su mensaje y destacó que su Administración está trabajando «estrechamente» con los gobernadores, situación que -anticipó- «continuará». «Una decisión mía, en conjunto con los gobernadores y el aporte de otros, se tomará en breve», remató sin mayores detalles. Unión de los demócratas de la Costa Este Las palabras de Trump coincidieron con la iniciativa de varios gobernadores demócratas que, sin esperar directrices del Gobierno federal, se han unido este lunes de costa a costa para elaborar planes conjuntos que les permitan retomar la actividad económica con el menor riesgo para la salud y de contagios. En la costa este, Nueva York y otros cinco estados anunciaron que elaborarán un plan conjunto para retomar la vida social y reactivar la economía de manera segura, gradual y coordinada para evitar un repunte de infecciones por el COVID-19. Se trata de Nueva Jersey, Connecticut, Pensilvania, Delaware, Rhode Island y Nueva York, seis estados que, como subrayaron sus gobernadores en una rueda de prensa telemática, son vecinos y se encuentran estrechamente conectados. En este sentido, el gobernador de Connecticut, Ned Lamont, hizo mención al «corredor» de transporte que conecta especialmente Nueva York, Nueva Jersey y su región, y explicó que los principales focos de expansión del virus están vinculados con las vías de comunicación que unen los tres estados. En «el corredor formado por la carretera Interestatal 95 y el tren (Metro North) tenemos cientos de miles de personas que continuamente vienen y van entre Nueva York y Connecticut. Es un corredor de comunicación pero también es el corredor del COVID-19 y es por eso por lo que es tan importante que trabajemos juntos en esto», dijo. «Al virus no le importan las fronteras estatales y a nosotros tampoco», declaró por su parte la gobernadora de Rhode Island, Gina Raimondo, que como el resto de responsables políticos, todos ellos del Partido Demócrata, alabaron el «liderazgo» de su homólogo de Nueva York, Andrew Cuomo, por consolidar esta iniciativa. También de la Costa Oeste Mientras en la costa oeste de Estados Unidos, los gobernadores de California, Oregón y Washington informaron de un acuerdo similar para trabajar de forma compartida la estrategia de lucha contra COVID-19 y buscar fórmulas para reabrir la economía de la región, indicó la oficina del responsable californiano, Gavin Newsom. Los tres estados se comprometieron en actuar en «estrecha coordinación y colaboración» para garantizar que el virus no se «propague de manera salvaje» en la zona y tener enfoque compartido para reabrir sus economías. «Necesitamos ver una disminución en la tasa de propagación del virus antes de la reapertura a gran escala, y trabajaremos en coordinación para identificar las mejores métricas para guiar esto», explicaron. Trump había vaticinado a finales de marzo que el país podría volver a la normalidad el 12 de abril, fecha que coincidió este año con el Domingo de Pascua, pero tuvo que posponer esta decisión y prorrogar hasta el 30 de este mes las medidas para combatir el coronavirus, ante su propagación y la opinión contraria de los expertos. Una economía herida Con buena parte del país confinado, la economía estadounidense -cuyas buenas cifras eran exhibidas por Trump como el principal logro de su Administración- ha sufrido un gran impacto por esta crisis sanitaria. En apenas 21 días, casi 17 millones de trabajadores se han quedado sin su puesto de trabajo. De cifras de cercanas al pleno empleo, la tasa de desocupación en Estados Unidos escaló a 4,4 % en marzo, la mayor desde 2017 en el país. La economía estadounidense perdió igualmente en marzo pasado un total de 701.000 puestos de trabajo. Y mientras Trump, que en noviembre se jugará su reelección, cuenta los días para retomar la normalidad, el mensaje de las autoridades sanitarias es de un «cauto optimismo», dijo el domingo el director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID, en inglés), Anthony Fauci. En una entrevista este domingo, Fauci estimó que la cuarentena podría levantarse parcialmente «quizá el próximo mes», sin comprometerse con una fecha exacta.
14-04-2020 | Fuente: abc.es
Trump ataca a su experto en coronavirus por decir que una reacción temprana habría «salvado vidas»
Donald Trump está en plena batalla por controlar el relato de la crisis del coronavirus, que será decisivo para su reelección el próximo noviembre. El presidente de Estados Unidos combate las evidencias de que la reacción de su Administración fue tibia, tardía y descoordinada con los mensajes que repite en su rueda de prensa diaria: cerró los viajes desde China muy pronto, China ocultó información, la OMS no hizo bien su trabajo y la responsabilidad de estar preparados para una pandemia es de los estados, no del Gobierno federal. Pero aparecen voces disonantes en este relato, como la de Anthony Fauci, la autoridad médica de EE.UU. en enfermedades infecciosas, miembro del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el coronavirus y la voz más prestigiosa para los estadounidenses en esta epidemia. Este fin de semana, en una entrevista con la CNN, admitió lo obvio: que haber tomado medidas de contención de la epidemia en febrero -en lugar de mediados de marzo, como hizo la Casa Blanca- hubiera evitado muertes. «Obviamente, es lógico decir que si hubiera habido un proceso en marcha y se hubiera empezado la mitigación antes, se podrían haber salvado vidas. Nadie va a negar eso». Fauci no llegó a criticar directamente a Trump y reconoció que tomar ese tipo de medidas es algo «complicado». El investigador, que lidera desde 1984 el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, y que ha trabajado para seis presidentes de ideologías dispares, ha tenido que hacer equilibrios para mantener un mensaje unitario con Trump. La gestión de la pandemia del coronavirus es una tensión entre la crisis de salud pública -más de 550.000 casos y 116.000 muertos hasta ahora en EE.UU.- y la crisis económica que provoca su contención -con un paro en niveles no registrados desde la Gran Depresión de la década de 1930-. Trump ha parecido más preocupado por lo segundo, con constantes alusiones a «reabrir» la economía -hasta ahora, su gran carta electoral-, en ocasiones con calendarios irrealizables (a finales de marzo dijo que estaría «en marcha» el pasado fin de semana). Ahora, hay crecientes llamamientos a que se debiliten las medidas de distanciamiento el 1 de mayo. Fauci ha insistido en que lo conveniente es tomar decisiones en función de lo que digan los datos y que «el virus marca el calendario». El médico también ha contenido el ardor de Trump por promover el uso de la hidroxicloroquina, un medicamento para la malaria y el lupus que podría tener efectos positivos -todavía no demostrados- con el coronavirus. En una rueda de prensa de la semana pasada, Trump impidió a Fauci que contestara una pregunta sobre la validez del fármaco. Recomendaciones desoídas Las últimas declaraciones, sin embargo, han acabado por enfurecer a Trump. Este domingo compartió un mensaje de Twitter a sus 76,8 millones de seguidores en el que una candidata republicana al Congreso criticaba a Fauci y pedía su despido. En la entrevista con CNN, el experto médico confirmaba las revelaciones de «The New York Times», que aseguraban que Fauci y otros expertos recomendaron a Trump tomar medidas de distanciamiento en febrero. «Hicimos la recomendación», reconoció Fauci. «Muchas veces, la recomendación se acepta. Otras veces, no». Trump, sin embargo, insistió en Twitter de que las informaciones del periódico neoyorquino son «fake news».
13-04-2020 | Fuente: as.com
El Instituto Superior de Sanidad no quiere que se juegue la Serie A
Giovanni Rezza, director del departamento de enfermedades infecciosas, dijo sobre reanudar los campeonatos: ?Si tengo que dar mi opinión, estoy en contra?. La Lazio reaccionó: ?Los científicos que hagan de científicos y no de tifosi?.
11-04-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. pasa los 500.000 contagios con la vista puesta en reabrir su economía
La epidemia de coronavirus gana terreno cada día en EE.UU., aunque aparecen por fin los indicios de que lo peor, el crecimiento exponencial de casos que amenaza con saturar la infraestructura hospitalaria, podría haber pasado. La primera potencia mundial ya pasa del medio millón de casos confirmados. EE.UU. acumula casi un tercio de los contagios contabilizados en todo el mundo, según el recuento global que actualiza la Universidad Johns Hopkins. El epicentro de la crisis sigue en el estado de Nueva York, que ayer sobrepasaba los 170.000 contagios. Los 19,5 millones de personas en su territorio suponen el 0,25% de la población mundial, pero acumula más del 10% de los contagios de esta pandemia. Ayer, Nueva York sumaba más de diez mil nuevos casos y 777 fallecidos en un día. Sin embargo, las perspectivas empiezan a ser esperanzadoras. El aumento del número de hospitalizaciones e ingresos en UCI -la variable que hay que controlar para que no se desborden los hospitales y se multipliquen los fallecimientos- parece estancarse. De hecho, cayó el número de pacientes en UCI (por la mínima, 17 ingresados en terapia intensiva menos que en la víspera), la primera vez que ocurre desde el principio de la crisis. «Somos cautelosamente optimistas, estamos ralentizando la tasa de infección», aseguró ayer en su rueda de prensa diaria el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. Las proyecciones de los modelos estadísticos que manejaba su administración parece que no se van a cumplir: eran escenarios en los que Nueva York necesitaría cerca de 140.000 camas de hospital y entre 30.000 y 40.000 ventiladores para los casos más graves, un nivel de infraestructura hospitalaria muy difícil de alcanzar. «Parece que la curva finalmente va a ser mucho más baja», se felicitó, aunque insistió en que la contención de la epidemia tiene que ver con el cumplimiento del distanciamiento físico. El optimismo sobre el principal foco mundial de la pandemia llegó hasta la Casa Blanca. Deborah Birx, la doctora que forma parte del grupo de trabajo de la Administración de Donald Trump, aseguró ayer que por primera vez desde el comienzo de la crisis empieza a advertir una corrección de la curva de contagios. «Por primera vez en EE.UU. estamos viendo una nivelación como la que tuvo Italia hace una semana aproximadamente», dijo la experta. «Eso nos da esperanzas de que ocurra ese cambio, y no solo en zonas específicas». Trump ha mantenido una posición ambivalente en la tensión entre establecer medidas restrictivas para evitar la expansión de la epidemia y la necesidad de volver a poner en marcha el país para recuperar una economía que se desploma (y que amenaza con afectar su reelección, que se decide el próximo noviembre). Cuando la epidemia estaba en pleno crecimiento, aseguró que pondría al país «en marcha» para este mismo domingo, un objetivo irrealizable que ha tenido que trastocar. En los últimos días, trata de conjugar ambos objetivos y repite que hace todo lo posible para vencer la epidemia pero, al mismo tiempo, asegura que la economía se «reabrirá muy muy pronto». Algunas voces en su Administración presionan para que lo segundo se acelere. Su secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, aseguró el jueves que es posible que el país esté listo para reactivarse el próximo mes de mayo. Su fiscal general, William Barr, calificó las restricciones a la ciudadanía y a los negocios en la mayoría de los estados de «draconianas» y apoyó que se revisen ese mismo mes. «Quien puede decidir cuándo es apropiado abrir el país es el virus», sentenció la autoridad médica de EE.UU. en enfermedades infecciosas, Anthony Fauci, un rostro conocido para los estadounidenses por sus apariciones en las ruedas de prensa de Trump. En la de ayer, insistió en que, a pesar de los avances contra la epidemia, no es momento de pensar «en dar marcha atrás de ninguna forma» contra las medidas de mitigación. Birx añadió que, aunque se progresa, EE.UU. todavía no ha llegado al pico de contagios. Trump se felicitó de que las proyecciones apuntan ahora a un cifra de víctimas mucho menor de lo esperada en un principio. Los modelos hablaban de un total de entre 100.000 y 140.000 víctimas y ahora lo dejan en torno a las 60.000. El presidente de EE.UU. se felicitó por los progresos de Nueva York y por la estabilización de otros focos calientes de la epidemia, como las áreas metropolitanas de Detroit y Nueva Orleans.