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Noticias de enfermedades infecciosas

12-05-2020 | Fuente: abc.es
Fauci advierte: «Habrá muerte y sufrimiento innecesarios» si se reabre el país demasiado pronto
Anthony Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU., comparecerá hoy ante el Senado de EE.UU. para ofrecer a los legisladores su visión sobre la reactivación de la economía del país y los riesgos sanitarios que podría suponer para la expansión del coronavirus. Fauci es la voz más prestigiosa en EE.UU. sobre la epidemia y se ha convertido en un rostro familiar para los estadounidenses por sus apariciones junto a Donald Trump en las comparecencias del presidente sobre coronavirus. Lo que Fauci contará al Senado, sin embargo, no es lo que quizá le gustará escuchar a muchos de los legisladores de la cámara alta, controlada por los republicanos, ni al presidente de EE.UU. «El principal mensaje que quiero llevar al comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado es el peligro de tratar de reabrir el país de forma prematura», según ha explicado a ?The New York Times?. Trump ha mantenido una posición ambivalente entre la necesidad de frenar la expansión de la epidemia -EE.UU. es el país más afectado del mundo, con 1,3 millones de contagios y más de 80.000 muertos- y evitar que se ahonde la crisis económica del coronavirus, que meterá al país en recesión y apunta a provocar un paro por encima del 20% a pocos meses de que el presidente se juegue su reelección. Los votantes republicanos son más proclives a defender que se levanten las restricciones con celeridad y la gran mayoría de protestas contra las órdenes de confinamiento de los estados han sido protagonizadas por grupos conservadores. Fauci ha sido en ocasiones una nota discordante con el presidente en lo que se refiere a los calendarios para la gestión de la epidemia o sobre su optimismo sobre tratamientos experimentales, como el de la hidroxiclorquina. Este martes, hablará a los senadores del peligro de provocar «múltiples brotes en todo el país» si se saltan las directivas de la Casa Blanca sobre reactivación económica. Se trata de un plan de la Casa Blanca que establece baremos de ritmo de contagios, capacidad hospitalaria y despliegue de programas de test y de rastreo de contactos de casos positivos que deben cumplir los estados para empezar a levantar restricciones a negocios no esenciales. En cuarentena Más de la mitad de los estados del país han empezado a eliminar esas restricciones y en la mayoría de los casos se ha hecho sin cumplir las recomendaciones del grupo de expertos de la Casa Blanca, en el que ha trabajado Fauci. «Esto no solo nos costará muerte y sufrimiento innecesarios, sino que nos retrasará en nuestro regreso a la normalidad»; ha advertido Fauci sobre esas medidas prematuras. Será la primera vez que el experto se dirija al Congreso de EE.UU. desde que Trump declaró la emergencia nacional por el coronavirus. Fauci, que está en cuarentena por sospechas de contacto con un positivo de la enfermedad, comparecerá de forma remota ante el Senado.
12-05-2020 | Fuente: abc.es
El virus estrecha el cerco sobre un Trump recluido con su equipo en la Casa Blanca
Aunque durante esta pandemia Washington, capital del poder mundial, se ha convertido en una ciudad fantasma de calles vacías mañana, tarde y noche, hay una luz que se ha mantiene permanentemente encendida: la de la Casa Blanca. Aunque los protocolos de seguridad se han endurecido, y a todos los visitantes externos se les toma rigurosamente la temperatura y se les hace la prueba de coronavirus, la sede de la presidencia de EE.UU. se ha mantenido operativa a diario, con reuniones, discursos y ruedas de prensa siempre en la agenda. Ahora, sin embargo, el cerco se estrecha alrededor del presidente, y varios funcionarios, científicos y militares en su equipo se han sometido a una cuarentena voluntaria tras haber dado positivo o haber estado en contacto directo con personas contagiadas. Un tenso miedo se ha cernido sobre el complejo de la Casa Blanca, todo un entramado de edificios y subterráneos mucho mayor que la mansión que se ve en todas las fotografías. En ese blanco edificio, que combina la residencia del presidente, el Despacho Oval y las oficinas de su equipo en el Ala Oeste, trabajan más de 300 personas. Dentro, es físicamente imposible mantener las distancias de seguridad. Como hay pruebas suficientes para hacer decenas de diagnósticos diarios, casi ningún empleado lleva máscaras para tapar boca y nariz. Un pequeño grupo de funcionarios sí puede trabajar desde casa, pero lo cierto es que la mayoría sigue acudiendo a su puesto a diario. Sin mítines Por su parte, Trump ha lamentado en varias ocasiones haber tenido que renunciar a sus multitudinarios mítines, y en dos meses apenas ha salido de la Casa Blanca para dos viajes de trabajo a Virginia y Arizona, para pasar un fin de semana en Camp David y para acudir a un acto militar el viernes. El problema es que el presidente vive y trabaja en este recinto, por lo que él es el más expuesto al trasiego diario de empleados que en sus residencias pueden contraer el virus. Es el caso de uno de los soldados que hace las veces de asistente personal del presidente, que está aislado desde la semana pasada. Lo mismo ha sucedido con la jefa de prensa del vicepresidente, Katie Miller, que además está casada con uno de los principales estrategas de Trump, Stephen Miller, que ha participado en numerosas reuniones en el Despacho Oval en estas pasadas semanas. Entre los funcionarios que han decidido aislarse están tres miembros del gabinete de crisis que Trump creó en marzo, que ha tenido incontables reuniones con el presidente. Se trata del telegénico doctor Anthony Fauci, director del Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas; del doctor Robert Redfield, director del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, y del doctor Stephen Hahn, que dirige la Agencia del Medicamento. Los tres han sido además llamados a testificar en el Senado por la pandemia, pero lo harán por teleconferencia, para evitar exponer a los senadores al virus. En contra del criterio de la líder demócrata Nancy Pelosi, el Capitolio sigue con su agenda a pesar de la pandemia. En esta sede del poder legislativo hay medidas de excepción, y sus señorías se tapan la boca y mantienen la distancia de seguridad, pero tanto la Cámara de Representantes como el Senado han fracasado a la hora de celebrar sus jornadas de sesiones por internet. Y eso que incluso la Corte Suprema, la institución más aferrada a sus costumbres en Washington (ni siquiera admite cámaras en las vistas orales), ha evolucionado y sus magistrados se reúnen de forma excepcional por teléfono. Sea como sea, el presidente Trump se niega a llevas máscara y hasta esta misma semana se ha resistido a que le hagan la prueba a diario, ya que, según se ha quejado, la inserción de un bastoncillo en la nariz le resulta molesta. En una visita la semana pasada a una fábrica de máscaras en Arizona, el presidente no se tapó la boca. Tampoco lo hizo el viernes en los actos de celebración de la rendición de la Alemania nazi, junto a veteranos de guerra que tienen entre 96 y 100 años y por lo tanto están en el grupo de riesgo. El presidente Trump tiene 73 años. Su ministro de Defensa, Mark Esper, tampoco llevó máscara en esos mismos actos y otros similares. Sin embargo, dos miembros del Estado Mayor Conjunto, la cúpula militar del país, anunciaron el fin de semana que también están en cuarentena por haber estado en contacto con personas contagiadas. Se trata el almirante Michael Gilday, jefe de Operaciones de la Armada, y del general Joseph Lengyel, de la Guardia Nacional, quien además dio positivo en una de las dos pruebas que se le efectuaron.
09-05-2020 | Fuente: abc.es
La provincia de Alto Adigio, al norte de Italia, se rebela abriendo los negocios
Hay muchas prisas en algunas regiones italianas por una apertura total de las actividades. La que más ha pisado el acelerador ha sido la provincia autónoma de Alto Adigio/ Bolzano-Tirol del Sur, en el norte de Italia, en la frontera con Suiza y Austria, con 531.000 habitantes, que ha abierto ya los negocios este viernes. Se adelantó así al grito de muchas regiones: hay que reabrir todo, ya. De esta forma presionan al gobierno para anticipar el reinicio de numerosas actividades a partir del próximo lunes. Pero la inmediata apertura de negocios, no se negocia, responde el Ejecutivo. La discusión entre el gobierno y las regiones es diaria, y la confusión es también cotidiana. El último ejemplo lo ha dado la citada provincia de autónoma de la región Trentino - Alto Adigio/ Tirol del Sur, que tiene un estatuto especial de autonomía. «Después de que Roma no escuchó durante semanas nuestra solicitud para una diferenciación regional de las medidas por el coronavirus, decidimos emprender nuestro camino legislativo marcado por la aplicación de la autonomía», explicó el presidente Arno Kompatscher, tras aprobar en el consejo provincial una ley con 28 votos favorables, 4 abstenciones y un solo voto contrario. Alto Adigio ha permitido desde este viernes la apertura de todas las tiendas al por menor, las actividades productivas, industriales y comerciales. El lunes, además de los museos, las peluquerías y centros de estética abrirán bares y restaurantes. A partir del 18 de mayo se dará otro paso significativo con la apertura de guarderías y escuelas de educación primaria. Finalmente, el 25 de mayo, se reabrirán todos los alojamientos en el territorio provincial y los teleféricos. Riesgo para la salud El Gobierno de Giuseppe Conte ha tenido que intervenir para impugnar la ley de la provincia de Alto Adigio. «Unos pocos días de espera no pueden justificar un riesgo para la salud pública, todos queremos reiniciar la actividad, con seguridad, pero sirve prudencia y analizar los últimos datos del ministerio de Sanidad», manifestó el ministro para Asuntos Regionales, Francesco Boccia. Solo entonces, a partir del 18, llegarán las reaperturas anticipadas de bares, restaurantes y centros de estética. Pero hay más que regiones que quieren abrir de inmediato como Friuli Venezia Giulia, Génova y Véneto. Con el inicio el lunes pasado de la fase 2 se buscan artimañas para sortear las prohibiciones. Por ejemplo, se permitió la apertura de los bares a partir del 4, con la condición de no tomar nada en el interior y llevar los alimentos a casa. Pero los italianos acuden a los bares para degustar un café expreso y se lo toman, aunque sea en un vaso de plástico, a la puerta del bar. Mientras, en Milán ha vuelto incluso la «movida». Los jóvenes, muchos sin mascarilla, acuden en masa a los bares del barrio de los canales, los Navigli. El alcalde Beppe Sala, indignado, ha amenazado con un ultimátum: «Son imágenes vergonzosas, o se cambia hoy mismo, o cierro». Le da la razón el profesor Massimo Galli, jefe del departamento de enfermedades infecciosas del hospital Sacco de la capital lombarda: «Milán es una bomba, demasiados infectados ya al salir de casa».
06-05-2020 | Fuente: abc.es
Los contagios de coronavirus en Rusia avanzan más rápido que en el resto de Europa
La baja mortalidad en Rusia en infectados con COVID-19 se explica por el diagnóstico temprano y la detección de la infección en personas asintomáticas. Así lo asegura el académico Vasili Akimkin, director del Instituto Central de Investigación Epidemiología del órgano de control Rospotrebnadzor, en un artículo publicado en la web gubernamental stopkoronavirus.rf. Según sus palabras, «el diagnóstico precoz ayuda a evitar que el desarrollo de la enfermedad adquiera proporciones graves y se manifieste de forma severa». «Gracias a que los tests utilizados son altamente sensibles se puede detectar el coronavirus cuando se encuentra en fase leve y a este grupo pertenecen el 70-80% de los pacientes». En la página stopkoronavirus.rf se declara que Rusia ocupa el segundo lugar mundial en cantidad de pruebas de COVID-19 realizadas y alcanza la cifra de casi cuatro millones y medio desde que comenzó la pandemia. En las últimas 24 horas se realizaron más de 157.000 tests en todo el país. En el caso concreto de Moscú, la vicealcaldesa Anastasia Rákova afirma en declaraciones a la agencia TASS que en la capital «se han llevado ya a cabo un millón de tests». Rákova afirma que en la ciudad «se efectúan 40.000 pruebas diarias». Elena Malínnikova, especialista en enfermedades infecciosas del Ministerio de Sanidad ruso, explica que, en el momento actual, el índice de mortalidad por coronavirus en Rusia es de 5,5 casos por millón de habitantes. El país eslavo alcanza casi los 166.000 infectados por COVID-19, lo que le sitúa en el séptimo lugar en la lista mundial de países afectados por la pandemia. Sin embargo, en número de fallecidos ocupa el puesto 18 con 1.537 decesos. Más de 10.000 al día Rusia saltó el domingo por primera vez por encima de los 10.000 contagios en un solo día y desde entonces no ha bajado de esa cifra. El domingo se anunció que se habían registrado 10.633 nuevos casos, el lunes 10.581, ayer martes 10.102 y hoy 10.559. Es el país del continente europeo en donde con mayor velocidad está progresando la pandemia. El número total de infectados en Rusia ha llegado hoy hasta las 165.929 personas, con lo que a este ritmo superará pronto a Alemania, que contabiliza 167.007 contagios y ocupa el sexto lugar en número de infectados en la lista mundial de países afectados por la pandemia. En el quinto lugar se sitúa Francia con 170.551. Sin embargo, Rusia tiene una menor cantidad de fallecidos en comparación con los estados que encabezan la fatídica clasificación. Hoy, la célula de crisis creada por el Gobierno ruso facilitó el dato de 1.537 muertos desde que comenzó la epidemia. Es decir, Rusia ocupa tan sólo el puesto 18 de la lista en número de decesos. Moscú, el foco El foco de la infección sigue siendo Moscú, con más de la mitad de los contagios, y no parece que ninguna otra ciudad o territorio del país vaya a tomarle la delantera. En la capital rusa hoy se registraron 5.858 nuevos casos de coronavirus, 144 más que el martes, con un total de 85.973 contagios. Ha habido además 50 nuevos fallecimientos situando el total en 866. El pasado 28 de abril, Putin prolongó las restricciones hasta el 11 de mayo inclusive, pero anunció que, a partir de ese momento, tendrá lugar un desconfinamiento paulatino «en la medida en que la situación epidemiológica lo permita». Hoy miércoles, el presidente ruso mantendrá una nueva reunión telemática con miembros del Gobierno para analizar la situación. Putin lanzó un primer decreto de restricciones el 25 de marzo, que afectó a los días entre el 30 de marzo y el 5 de abril, después firmó otro decreto el 2 de abril ampliado la misma situación hasta el 30 de abril. Y el 28 de abril lo extendió hasta el 11 de mayo.
06-05-2020 | Fuente: abc.es
El coronavirus pudo comenzar a circular en Francia en los suburbios más multiculturales de París
Según varios científicos, altos responsables en el sistema hospitalario nacional, los primeros casos de difusión del Covid-19 en Francia comenzaron a detectarse a finales del mes de diciembre pasado, en dos hospitales muy «multiculturales» de la periferia parisina, en el muy conflictivo departamento de la Seine-Saint-Denis, mucho antes que se descubriesen los primeros casos conocidos oficialmente el 24 de enero pasado. Yves Cohen, profesor del servicio de reanimación de los hospitales Avicena y Jean-Verdier, informó que se han realizado las pruebas del coronavirus a muestras de pacientes tratados en los últimos meses por neumonía y varios de ellos han dado positivo, el más antiguo de ellos una pareja ingresada el 27 de diciembre, un mes antes de los primeros casos oficiales. Cohen explicó que se hicieron las pruebas de coronavirus porque los pacientes dieron negativo por gripe. «De los 24 pacientes, uno del 27 de diciembre dio positivo por coronavirus», apuntó. Cada muestra fue procesada varias veces para garantizar que no había errores. Según el profesor, el hombre pudo ser infectado por su esposa, que trabajaba en la pescadería de un supermercado junto a una tienda de sushis atendida por hombres y mujeres de origen asiático. Esos dos posibles primeros casos se descubrieron en el Hospital franco-musulmán Avicena, uno de los hospitales más multiculturales de la región parisina y quizá de Francia, en el departamento de la Seine-Saint-Denis (1.623.111 habitantes en 2017), donde se han sucedido crisis incendiarias desde hace quince años. El Hospital Avicena está situado en la avenida de Stalingrado de la ciudad de Bogigny (53.500 habitantes) y se inauguró en 1935, recibiendo el nombre de Hospital franco-musulmán, en homenaje a los inmigrantes y franceses de origen magrebí instalados en la periferia de París. A partir de 1978 tiene el nombre de Avicena, en homenaje al legendario médico y filósofo persa medieval. Como los hospitales Jean-Verdier (Bondy) y René Muret (Sevran), el Avicena está integrado en la red de hospitales de la beneficencia pública francesa. El descubrimiento de los muy posibles primeros casos de infección coronavírica en este hospital ha sido percibido como muy creíble por las autoridades sanitarias. Olivier Bouchaud, jefe del servicio de enfermedades infecciosas del hospital, declaró a la radio y la tv francesa: «Quizá podía presentirse esa realidad que comenzamos a descubrir. El Covid-19 comenzó a difundirse en China y previsiblemente en Francia y otros países europeos, mucho antes de los primeros descubrimientos oficiales, antes que la epidemia, la pandemia, se transforme en un problema clínico generalizado». El Hospital Avicena donde pudo comenzar a circular el coronavirus, en Francia, se encuentra en una ciudad suburbio y un departamento (Seine-Saint-Denis) que tiene una población muy multicultural, de origen magregí, africano y asiático, esencialmente. Índice de mortalidad La región de Isla de Francia y las ciudades del departamento de la Seine-Saint-Denis, Bobigny, La Courneuve, Aubervilliers, Lilas, Bagnolet, entre otras, han registrado, desde el 1 de marzo y el 20 de abril, los índices de mortalidad más altos de Francia, un 90% superiores a la mortalidad del 2019 durante las mismas fechas. Todos los especialistas subrayan que la promiscuidad familiar, el multiculturalismo masivo y la propagación muy temprana del coronavirus han agravado la tragedia.
06-05-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. relaja restricciones, pero podría llegar a los 134.000 muertos en agosto
La pandemia de coronavirus no da señales de que desaparezca a corto plazo en EE.UU. y, sin embargo, más de la mitad de los estados del país avanzan en el levantamiento de las restricciones impuestas para frenar la enfermedad. Son ya 31 los estados que han implementado programas de reactivación económica de diferente grado, a pesar de las advertencias de expertos médicos de que, en algunos casos, podría estar ocurriendo con demasiada premura. Es el malabarismo entre el control de una epidemia que con más de 1,2 millones de contagios y casi 70.000 muertes en EE.UU. y aliviar un parón económico que ha destrozado el mercado laboral y ha condenado al país a la recesión. Lo explicaba a la perfección Anthony Fauci, la autoridad médica de EE.UU. en enfermedades infecciosas y un rostro familiar en los hogares de EE.UU. por su aparición en las ruedas de prensa de Donald Trump: «Es el equilibrio entre algo que supone una elección muy complicada», explicó el lunes por la noche en una entrevista en la CNN. «¿Cuántas muertes y cuánto sufrimiento estás dispuesto a aceptar para volver a lo que deseas, a cierto tipo de normalidad, más pronto que tarde?». Los modelos estadísticos dan una idea de hacia dónde se encamina EE.UU.: un documento interno de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés) habla de unos 3.000 muertos al día a comienzos de junio, casi el doble de los registros actuales. Trump dijo ayer que no conocía esas proyecciones y que probablemente eran «falsas» (las han revelado medios que considera enemigos, como «The New York Times» y «The Washington Post») Pero el modelo que más utiliza la Casa Blanca, el de la Universidad de Washington, también ha empeorado sus proyecciones: apunta a que 134.000 personas morirán en la epidemia. Basado en anteriores estimaciones de ese modelo, Trump se había felicitado durante semanas de que la cifra de muertos se quedaría en el entorno de 60.000. La realidad es que muchos estados están regresando a la normalidad sin el amparo de los números. Algunos no están cumpliendo con las directivas de la Casa Blanca sobre niveles de contagios y de fallecimientos para empezar la reapertura. Cada día hay alrededor de 25.000 nuevos casos, y cada vez provienen menos de Nueva York, el epicentro de la crisis y la que engrosaba sus números. Ahora menos de 250 fallecidos cada día provienen de Nueva York, cuando en lo peor de la crisis acumulaba la mitad de los muertos cada día. Si se cuenta a Nueva York, la epidemia en todo EE.UU. camina con lentitud hacia la baja. Pero si se saca a este estado de la ecuación, los números muestran que los contagios siguen creciendo.
03-05-2020 | Fuente: abc.es
La Casa Blanca impide que su experto médico acuda al Capitolio
Anthony Fauci, la autoridad médica de EE.UU. en enfermedades infecciosas, no podrá comparecer la semana que viene en una comisión de la Cámara de Representantes sobre la respuesta a la crisis del coronavirus. Fauci es la voz más prestigiosa sobre la epidemia en EE.UU. y una cara familiar en los hogares del país por sus apariciones en las ruedas de prensa de Donald Trump sobre coronavirus. La Casa Blanca ha bloqueado su aparición. La justificación de la Administración Trump es que sería «contraproducente que aparezcan en comparecencias en el Congreso las mismas personas que están involucradas en esos esfuerzos», dijo el portavoz Judd Deere sobre la respuesta gubernamental al coronavirus. Es difícil separar la decisión del hecho de que la Cámara de Representantes está controlada por los demócratas y que, mientras el país avanza con lentitud hacia el control de la epidemia, la comparecencia de Fauci es solo el anticipo de una batalla legislativa para determinar si la respuesta a la crisis por parte de la Administración Trump fue la adecuada. EE.UU. es el país más afectado del mundo, con más de 1,1 millones de contagios y más de 65.000 muertes al cierre de esta edición. Fauci, además, se ha demostrado en ocasiones como una voz disonante en el relato de Trump sobre la respuesta de su Administración a la epidemia, que siempre ha calificado de inmejorable. El experto ha tenido que hacer equilibrios entre ofrecer información fidedigna sobre la crisis y no contradecir al presidente. No siempre lo ha conseguido. Por ejemplo, ha reconocido que la capacidad del país para aplicar test de forma masiva a la población para el control de la epidemia no es la que debería ser ?mientras que Trump insiste en que EE.UU. es el país que más test realiza?, exigió cautela sobre el potencial de la hidroxicloriquina como tratamiento ?mientras que el presidente la promocionó con insistencia? y ha advertido de los riesgos de que los estados levanten las restricciones de confinamiento demasiado pronto. Fauci no aparecerá en la Cámara baja pero su presencia sí está prevista de momento en un comité del Senado.
29-04-2020 | Fuente: as.com
El hermano de Tebas, virólogo en EE UU y asesor de LaLiga
Pablo Tebas Medrano es el investigador jefe de virología y enfermedades infecciosas de la Universidad de Pensilvania. El New York Times destaca el plan de la LFP contra el COVID-19
28-04-2020 | Fuente: abc.es
«Italia se paralizará en un mes si la reapertura es total», advierte el Instituto Superior de Sanidad
«Italia se colapsaría en un mes si la reapertura es total». Este diagnóstico en un amplio estudio del Instituto Superior de Sanidad (ISS) ha convencido al Gobierno italiano para iniciar la fase 2, a partir del 4 de mayo, con gran cautela y de forma gradual, con algunas reaperturas, como la escuela, aplazadas hasta septiembre, sin ofrecer seguridad de que ni siquiera en esa fecha se volverá a las aulas. El documento fue decisivo para que el primer ministro, Giuseppe Conte, decidiera seguir la línea científica del rigor manteniendo duras medidas, contra la opinión de varios ministros favorables a una mayor apertura. Por ejemplo, los obispos esperaban que con el inicio de la fase 2 se hubiera podido celebrar misas. Pero Conte, al anunciar las nuevas medidas el domingo por las noche, explicó que las funciones religiosas se aplazaban sine die, permitiendo solo funerales con un máximo de 15 personas. Minutos después, la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) hacía público un durísimo comunicado, en el que se consideraba «inaceptable ver comprometido el ejercicio de la libertad de culto». El cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova, presidente de los obispos europeos y durante diez años el jefe de la CEI, dice hoy a la Stampa que «abrir los museos y prohibir las misas es un acto grave contra la Iglesia». Conte ha dado marcha atrás para evitar el enfrentamiento con la Iglesia. Hoy, los medios italianos indican que es probable que a partir del 11 o el 18 de mayo se puedan celebrar misas. En la disputa entre los obispos y el gobierno ha intervenido el Papa Francisco, en la misa matutina en su residencia de Santa Marta, con un mensaje en el que pide a los católicos respetar las reglas: «En este momento, cuando comenzamos a tener disposiciones para salir de la cuarentena, roguemos al Señor para que nos dé a su pueblo, a todos nosotros, la gracia de la prudencia y la obediencia a las disposiciones, para que la pandemia no regrese». Con apertura total, escenario dramático El citado estudio del Instituto Superior de Sanidad propone 92 escenarios posibles, siendo el más dramático el que denomina A: si reabrimos casi todo, explica, la tasa de reproducción del virus R0 (es decir, el número promedio de contagios a partir de una persona que contrajo el virus) volvería a superar el 2, para situarse en un a media del 2.25 (actualmente la media es el 0,5). En ese caso, las unidades de cuidados intensivos se saturarían en menos de 40 días, el 8 de junio. Esto sucedería reiniciando las actividades en la industria, la construcción, comercio, hoteles y restaurantes, sin teletrabajo, con escuelas abiertas y el regreso a la normalidad en el tiempo libre y en el uso del transporte público. «La reapertura de las escuelas provocaría un nuevo y rápido crecimiento de la epidemia. La simple reapertura de las escuelas podría conducir al desbordamiento del número de camas de las UCI». Un científico destacado del ISS, el profesor Gianni Rezza, director del Departamento de Enfermedades Infecciosas y asesor del Gobierno, ha reconocido que era imposible la apertura total porque el escenario hubiera sido dramático, pero también ha señalado que para el Ejecutivo era irrenunciable iniciar la fase 2: «Un país no aguanta una reclusión completa durante más de un par de meses, pero desde el punto de vista sanitario hay una cierta preocupación; yo estoy preocupado». Apoyo a Conte La oposición y muchos sectores del país critican hoy al Gobierno porque hubieran preferido una desescalada más rápida. Pero según una encuesta realizada por Demopolis, el 81% de los italianos comparte la línea del primer ministro Conte y solo el 16% sigue la del líder de la Liga, Matteo Salvini, partidario de la apertura total. Salvini llegó a manifestar que organizaría la protesta contra el Gobierno en las plazas, aunque fuera con mascarillas, idea que ha sido rechazada, por motivos de riesgo sanitario, por su aliada Giorgia Meloni, líder de Fratelli d?Italia. Salvini ha tenido que dar marcha atrás y renunciar por ahora a la protesta en la calle.
28-04-2020 | Fuente: abc.es
Trump recibió varios informes en enero y febrero donde se decía que China mentía sobre el virus
Cuando, a principios de año, el coronavirus comenzó a expandirse de forma descontrolada por China, Donald Trump estaba en su residencia de Florida, durante un receso de dos semanas por las festividades de Navidad y Año Nuevo. En los informes de inteligencia que el presidente recibe cada dos o tres días, las agencias ya le informaban entonces de que la crisis sanitaria era mucho mayor de lo que Pekín admitía y de que había un alto riesgo de contagio masivo internacional. Pero la mente del presidente estaba en otro lado. Trump se enfrentaba entonces al «impeachment», el juicio político del que fue exonerado de forma definitiva en el Senado el 5 de febrero de 2020. De hecho el presidente estuvo ausente de la primera rueda de prensa en la Casa Blanca sobre la crisis, mantenida el 31 de enero, en la que el secretario de Sanidad, Alex Azar, dijo que el riesgo para los estadounidenses era «más bien bajo». El mismo día, la presidencia anunció un veto de entrada a EE.UU. de ciudadanos extranjeros que hubieran estado en China antes. China mentía Una de las primeras ocasiones en que Trump se refirió al coronavirus en público fue en su discurso del Estado de la Unión, el 4 de febrero, cuando dijo, de forma más bien lacónica: «Proteger la salud de los estadounidenses también significa combatir las enfermedades infecciosas. Estamos coordinándonos con el gobierno chino y trabajando con él en estrecha colaboración frente al brote de coronavirus en China. Mi administración tomará todas las medidas necesarias para proteger a nuestros ciudadanos de esta amenaza». Entonces Trump ya sabía, porque así constaba en sus informes de inteligencia, que China en realidad estaba ocultando información. El régimen comunista chino, según las agencias norteamericanas, había mentido sobre el origen, la cantidad de infectados, la velocidad del contagio y, sobre todo, el número de muertos. El presidente estadounidense, sin embargo, siguió defendiendo la «formidable» labor del presidente chino, Xi Jinping, con quien tiene una buena relación personal. Acusaciones de ignorar información Según publica este martes el diario The Washington Post, citando fuentes anónimas en la Casa Blanca, Trump no hizo caso a muchos de esos informes, que «ignora de forma rutinaria». La presidencia de EE.UU. desmiente esa información y defiende que Trump lee todos los informes y de hecho dictó el veto de entrada desde China en enero, seguido después de otros similares a Irán y toda Europa. El primer caso de coronavirus, un hombre de 35 años, se dio en el estado de Washington, en la costa pacífica, el 19 de enero. El paciente había visitado la ciudad china de Wuhan, foco del contagio, días antes. En más de tres meses hay ya más de un millón de casos y 56.000 muertos en este país. No fue hasta marzo, cuando los contagios ya estaban fuera de control, cuando Trump y varios miembros de su gobierno comenzaron a acusar a China de ocultar y manipular datos. Fue entonces cuando el presidente usó por primera vez la polémica expresión «virus chino», que ha provocado airadas protestas de Pekín. Alternativamente, la Casa Blanca habla del «virus de Wuhan».